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Historial de la Unió Esportiva Porreres

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Unió Esportiva Porreres
  • Ciudad: Porreres 
  • Provincia: Islas Baleares / Illes Balears
  • Comunidad Autónoma: Islas Baleares / Illes Balears
  • Fecha de constitución: 2 de julio de 1934
  • Fecha de federación: 1934

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Sportiva Porreras (1934-1941)
  • Unión Deportiva Porreras (1941-2000)
  • Unión Deportiva Porreres (2000-2003)
  • Unió Esportiva Porreres (2003- )

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas de Categoría Nacional:

ESTADIO:

  • Nombre: Camp Municipal de Ses Forques
  • Año de inauguración: 7 de septiembre de 1980
  • Cambios de nombre:
  • Camp Municipal de Ses Forques (1980- )
  • Capacidad: 1.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Camp Municipal de N’Hereveta (1934-1980)
  • Camp Municipal de Ses Forques (1980- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA UNIÓ ESPORTIVA PORRERES. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA UNIÓ ESPORTIVA PORRERES. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN PORRERES:

Situado en el centro de la isla de Mallorca y en la comarca d’Es Pla, Porreres es un municipio con un término de casi ochenta y siete kilómetros cuadrados cuya economía ha estado tradicionalmente vinculada a la agricultura destacando el cultivo de cereales, almendros, vid y albaricoques. Distante a cuarenta kilómetros de la capital, Palma de Mallorca y con seis mil vecinos, las canteras de marés y piedra así como la elaboración de embutidos son también fuentes de ingresos para sus habitantes.

Contando algo más de cinco mil vecinos a finales de los años diez del pasado siglo, hizo aparición el fútbol en el municipio mallorquín a mediados de 1918 cuando quedó constituido el Centro de Foot-ball Porrerense presidido por Bartolomé Ferrando Barceló, acompañado de Juan Janer Rosselló en la vicepresidencia y Bartolomé Segura como secretario y tesorero, acondicionando un terreno de juego denominado Camp de Ses Forques que fue inaugurado en agosto teniendo como invitado al Manacor F.C., imponiéndose el conjunto visitante por 0-2.

La precariedad, falta de compromiso por parte de sus integrantes y no contar con el apoyo de una afición que apenas conocía el juego acabó provocando su desaparición transcurriendo algunos años hasta que, en agosto de 1922 e impulsado por la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri quedó constituido el Foot-ball Club Porreras empleando igualmente el Camp de Ses Forques. Vistiendo camiseta roja con pantalón negro y humilde en su origen, en 1923 el club nombró presidente honorífico a Luis Sitjar Castellá, oriundo de Porreres, gran terrateniente y vocal de la Real Sociedad Alfonso XIII F.C., de Palma de Mallorca imprimiendo un gran crecimiento que se tradujo en la inauguración de un nuevo terreno de juego titulado Camp de N’Hereveta el 6 de enero de 1924 frente al C.D. Lluchmayorense con resultado de empate 2-2 estando los porrerenses reforzados con jugadores del principal club de las Islas Baleares.

La ayuda de Luis Sitjar propició la inscripción del F.C. Porreras en la Federación Catalana, por entonces los clubs baleares carecían de un organismo territorial propio, siendo considerado de Segunda Categoría y participando en el Campeonato Balear/ Copa de Palma de las temporadas 24/25 y 25/26. El 15 de febrero de 1926 quedó al fin constituida la Federación Balear de Fútbol, uniéndose el club porrerense que siguió bajo la calificación de Segunda Categoría compitiendo en las temporadas 26/27 y 27/28 cesando su actividad en esta última fecha.

HISTORIA DEL CLUB:

1934 – 1940

Aunque se intentó en varias ocasiones, entre finales de los años veinte y los primeros treinta no hubo fútbol en Porreres transcurriendo los años al margen del fútbol federado para desesperación de los aficionados quienes observaban triunfar a representantes de municipios próximos mientras en el suyo propio no se materializaba ninguno de los proyectos emprendidos. Bajo esta negativa tónica se anduvo tirando hasta el año 1934 cuando, concretamente el 2 de julio, quedó constituida la Unión Sportiva Porreras.

Uniformándose con camiseta roja y pantalón negro como su antecesor, el nuevo club quedó presidido por Antonio Rosselló Andreu estando acompañado en su primera Junta Directiva por Gabriel Mora como vicepresidente, José Juliá Sastre en el puesto de secretario, Miguel Bonet Nicolau como vicesecretario y Juan Servera Mulet en la tesorería, haciendo uso del Camp de N’Hereveta que sirvió para adherirse a la Federación Balear siendo considerado como de Segunda Categoría.

Tras un par de temporadas, la U.S. Porreras se vio en trance de desaparecer durante el verano de 1936 a causa del inicio de la Guerra Civil, pero debido al control absoluto de la isla de Mallorca por parte del Ejército Nacional, pese a la tensa y comprometida situación pudo reanudar su actividad disputando todavía encuentros con diversos fines.

1940 – 1950

Finalizada la contienda, la U.S. Porreras continuó con su actividad deportiva, salvo que lo hizo al margen del fútbol competitivo pues, sin apenas dinero en sus arcas, la posibilidad de pagar costosos desplazamientos, fichas, arbitrajes y demás provocó su refugio en los encuentros amistosos y torneos de índole local con motivo de fiestas patronales. En 1941, adaptándose a la nueva Ley que prohibía el uso extranjerismos, el club adoptó el nombre de Unión Deportiva Porreras decidiendo, ya en 1942, inscribirse en la Federación Balear para participar en el campeonato de Segunda Regional finalizando cuarto en la temporada 42/43, tercero en la campaña 43/44 ascendiendo a Primera Regional y octavo en la sesión 44/45 perdiendo la categoría.

En la edición 45/46, no habiendo bastantes participantes con suficiente nivel para Segunda Regional, la categoría fue suspendida pasando algunos clubs a Tercera Regional, caso de la U.D. Porreras que compitió en este nivel hasta la temporada 48/49 inclusive pasando en la campaña 49/50 a Primera Regional terminando en quinto puesto.

1950 – 1960

Al comenzar los años cincuenta el fútbol pasó a ser una actividad que contó con el apoyo de numerosos aficionados volcándose económicamente con su club, experimentando este un gran crecimiento que le llevó a incorporar numerosos jugadores forasteros que incrementaron el nivel deportivo de la plantilla buscando un espacio en Tercera División. Conseguir llegar a esta categoría no fue un camino fácil y, reiteradamente, el club granate se topó con el segundo puesto habiendo siempre un club que alcanzaba el primero como la U.D. Petra en la temporada 50/51, el C.D. Llosetense en la campaña 51/52 y el C.D. Constancia, de Inca en la sesión 52/53, finalizando cuarto en la edición 53/54 donde, paradójicamente, ascendió a Tercera División gracias a la ampliación por parte de la Federación Española de la categoría en número de grupos y participantes.

Concedida la administración del Grupo VIII a la Federación Balear, la U.D. Porreras se estrenó en Categoría Nacional durante la temporada 54/55 finalizando séptimo y debiendo disputar una Fase de Permanencia en la que resultó segundo, finalizando décimo y colista en la campaña 55/56 y décimo en la Fase de Permanencia, quedando en la sesión 56/57 los clubs mallorquines y menorquines integrados en el mismo grupo con resultado adverso para los porrerenses al ser decimoséptimos en un mal torneo.

Después de mejorar ostensiblemente en la edición 57/58 al concluir séptimo, en el campeonato 58/59 se obtuvo la decimocuarta plaza descendiendo a Primera Regional, categoría en la que fue cuarto en el curso 59/60 promocionando como aspirante ante el C.D. Felanitx para intentar ascender a Tercera División siendo eliminado.

1960 – 1970

Iniciada la década de los años sesenta la U.D. Porreras se estrenó con una sexta plaza en la temporada 60/61 mientras en la campaña 61/62 fue tercero declinando participar en la sesión 62/63 por serios problemas financieros, precipitando su regreso en la temporada 63/64 inmerso en una reestructuración dentro de las categorías baleares que le llevó a competir en Segunda Regional quedando quinto en medio de una gran crisis social y económica fruto de su paso por Tercera División. Sin Junta Directiva, perdido el apoyo de la afición, también del ayuntamiento y sin nadie que se responsabilizase de sufragar lo debido, el club cerró provisionalmente su actividad en 1964 esperando la llegada de tiempos mejores originándose un hueco que no tardó en ser cubierto al tomar la iniciativa la Congregación de San Felipe Neri.

Con amplia y extensa implementación dentro de la sociedad local y forjada una base deportiva entre los más jóvenes, la popular congregación mariana tuvo la idea de relevar en lo posible a la decaída U.D. Porreras inscribiendo en 1964 al titulado Club Deportivo Felipense, entidad presidida por Sebastián Bover Barceló quien, vistiendo camiseta blanca con pantalón negro, participó en el Campeonato Mallorquín de Segunda Categoría Juvenil en las ediciones 64/65 y 65/66.

Pasados dos años sin club representativo a nivel federado, en julio de 1966 el C.D. Felipense dio el importante paso de formar un equipo sénior partiendo desde Primera Regional en la temporada 66/67 con mala fortuna al terminar decimotercero y perder la categoría descendiendo a Segunda Regional, resultando segundo en la campaña 67/68 tras el C.D. Artá y de nuevo segundo en la sesión 68/69 en esta ocasión precedido del C.D. Montuiri por lo que no tuvo opciones de ascenso. Durante el verano de 1969, con la voluntad de identificar su lugar de procedencia, la Junta Directiva cambio la denominación original a C.D. Felipense Porreras teniendo una discreta actuación en el campeonato 69/70 cerrado en decimocuarta plaza.

1970 – 1980

Con el cambio de década y en pleno verano de 1970, atendiendo la gran presencia de nuevos clubs, la Federación Balear reestructuró las categorías que de ella dependían quedando el C.D. Felipense Porreras ubicado en Primera Regional, categoría que le vino grande en la temporada 70/71 sumando apenas dos victorias y seis empates debiendo defender su plaza ante la U.D. Colonia, de Campos empatando 2-2 en casa y perdiendo 4-1 en la vuelta descendiendo a Segunda Regional.

Alcanzado este punto crítico, durante el verano de 1971 el empresario local Jorge Rosselló Lliteras junto a otros aficionados que se sumaron a la iniciativa, acordaron reactivar la U.D. Porreras poniendo dinero de su bolsillo con el fin de reunir una gran plantilla capaz de relanzar el fútbol y rescatar a la afición, propiciando la retirada del club felipense tras prestar un gran servicio a la joven comunidad futbolística, aunque el regreso de los granates en la campaña 71/72 con una modesta plantilla resultó complicada al establecerse un corte por parte de la Federación Balear que costó mucho superar terminando felizmente octavos y evitando así un seguro descenso. Salvado este obstáculo, para la sesión 72/73 se hicieron pequeñas obras en el Camp Municipal de N’Hereveta contratándose a la par jugadores foráneos que reforzaron al equipo logrando finalizar en primer puesto, éxito deportivo que les permitió ascender a Primera Regional, categoría convertida en el segundo nivel regional tras la implementación ese mismo ejercicio de la Regional Preferente.

Presentando un equipo muy competitivo para la edición 73/74, en franca disputa con el C.D. Murense se llegó al final del campeonato empatados a puntos, significando el ascenso de los granates gracias al gol average favorable. Con vistas al debut en la Regional Preferente de la temporada 74/75, categoría que reunía a gran parte de los más destacados clubs mallorquines, la U.D. Porreras se reforzó concluyendo en quinto puesto siendo una decepción la campaña siguiente 75/76 al ser séptimo.

En la sesión 76/77, siguiendo Jorge Rosselló en la presidencia, se apostó por nuevos jugadores que, en un excepcional torneo, fueron segundos a un punto del C.D. Margaritense clasificándose para la Promoción de Ascenso Territorial. En esta fase, donde se dilucidaba qué club debía ascender directamente a Tercera División y cuál debía promocionar a nivel nacional, el C.D. Margaritense arrasó consiguiendo el primer puesto mientras los porrerenses, como segundos, mediante sorteo les tocó enfrentarse al C.D. Touring, de Rentería, perdiendo en el municipio guipuzcoano por un desesperanzador 3-0 que nada bueno dejaba para el encuentro de vuelta. Con el Camp Municipal de N’Hereveta lleno, una semana más tarde y ante la sorpresa de sus aficionados se consiguió un rotundo 5-0 que dio un giro de ciento ochenta grados a la eliminatoria significando su ascenso a Tercera División, un enorme salto en su carrera pues se pasaba a competir con clubs peninsulares.

Ubicado en el Grupo V junto a clubs valencianos, baleares, murcianos y albaceteños, la edición 77/78 fu emocionante y de gran recuerdo entre sus seguidores viendo pasar a ilustres rivales por N’Hereveta, aunque no se pudo conseguir la permanencia por escaso margen pues dos fueron los puntos que le faltaron para lograr un objetivo que, desde el principio, era muy complicado. Descendido a Regional Preferente, la Federación Española comunicó su intención de crear un grupo de Tercera División exclusivamente para los clubs baleares habiendo nueve plazas en juego con lo cual la U.D. Porreras apretó para ser uno de los beneficiados, reto que pudo consumar al ser octavo en el curso 78/79 siendo presidente Jaime Binimelis. Cumpliendo con lo apalabrado, en el campeonato 79/80 el Grupo VIII quedó reservado para los clubs del archipiélago ocupando los rojillos el decimoséptimo puesto en un torneo irregular donde no se estuvo demasiado bien.

1980 – 1990

Al arrancar los años ochenta la U.D. Porreras siguió compitiendo en Tercera División haciéndolo en el ahora clásico Grupo XI finalizando la temporada 80/81 en décimo puesto coincidiendo con el estreno del Camp Municipal de Ses Forques el 7 de septiembre de 1980 con victoria por 1-0 ante el C.D. Felanitx, mejorando en la campaña 81/82 al ser quinto y dando un paso más en la sesión 82/83 en la que se pretendió ser uno de los dos primeros y así poder promocionar, quedándose con la cuarta posición.

Tras el dinero invertido sin resultado positivo, la caja del club mallorquín se vio reducida en la sesión 83/84 reflejándose en la clasificación al concluir décimo, pasando numerosos problemas económicos en la edición 84/85 donde consiguieron la permanencia al finalizar decimoséptimos, pero con el alto coste de tener que renunciar a su plaza en la categoría y a la actividad al no haber dinero ni Junta Directiva con los cuales afrontar la temporada siguiente.

Abandonada la actividad por segunda ocasión en pocos años, en 1985 y por un nuevo grupo de aficionados fue constituido el Porreras Atlético que se nutrió exclusivamente de jugadores locales, algunos de ellos procedentes de la U.D. Porreras de Tercera División, debutando y consiguiendo en Tercera Regional un gran éxito en la temporada 85/86 al proclamarse campeón y ascender a Segunda Regional, categoría en la que obtuvo el decimosegundo puesto en la campaña 86/87 siendo sexto en la sesión 87/88 y decimocuarto en la edición 88/89 que le ocasionó el descenso a Tercera Regional.

En el verano de 1989 la U.D. Porreras decidió nuevamente salir a la competición haciéndolo en Tercera Regional al haber permanecido ausente cuatro largos años, coincidiendo en el mismo grupo durante el campeonato 89/90 con el Porreras Atlético protagonizando ambos clubs un dura pugna por el ascenso, objetivo que fue a parar a manos de los grana al ser segundos en Liga tras el C.D. España, de Lluchmajor mientras los atléticos fueron terceros quedándose sin nada. Terminada la temporada y con dos clubs en el municipio, el histórico fue quien se hizo con el control de todo provocando la disolución del club atlético, contando a partir de la fecha con una sola sociedad que iba a competir en Segunda Regional.

1990 – 2000

Con el cambio de década la Junta Directiva del club aprobó el cambio de denominación a U.D. Porreres siendo este el nombre con el cual se terminó la temporada 90/91 en decimoprimero puesto, avanzando poco en la campaña 91/92 al ser noveno, pero teniendo un gran éxito en la sesión 92/93 al ser primero con gran autoridad y ascender a Primera Regional. Con una plantilla sin grandes pretensiones, obtener la permanencia fue su gran objetivo pasando apuros en la edición 93/94 concluida con la decimoquinta plaza, siendo peor la temporada 94/95 en la que, con un bastante flojo equipo, se terminó decimoctavo y colista descendiendo a Segunda Regional.

Convertido en un club ascensor que se debatía entre la Primera Regional y Segunda Regional, en la campaña 95/96 se intentó el ascenso sin resultado positivo al finalizar cuarto, aprovechando la oportunidad que se le presentó en la sesión 96/97 cuando, segundo en Liga tras la Ag.D. Peña Arrabal, de Palma de Mallorca obtuvo el pase a Primera Regional. Con la ilusión de encadenar un segundo ascenso consecutivo se compitió fuerte en la edición 97/98, pero no hubo suerte y se terminó cuarto, siendo un desastre el curso 98/99 en el que, además de perder la categoría descendiendo a Segunda Regional al ser decimosexto, a continuación, se sumó la negativa de la Junta Directiva de seguir al timón no hallando a ningún sustituto. Este trance supuso la inactivación de la sociedad por segunda vez en pocos años no siendo inscrita para el campeonato 99/00.

2000 – 2010

Al renunciar a seguir compitiendo, tras hacerse cargo del club un grupo de aficionados en el año 2000, la U.D. Porreres tuvo que reiniciar su camino partiendo desde Tercera Regional terminando quinto la temporada 00/01, siendo mucho más discreta la campaña 01/02 en la que fue décimo no encontrando la Junta Directiva el apoyo que reclamaban para seguir al frente del club. Tras apenas dos años de fútbol, en 2002 la situación de inactividad volvió a apoderarse de la sociedad deportiva porrerense transcurriendo un año en búsqueda de una solución que fraguó en 2003 inscribiéndose de nuevo en Tercera Regional, ahora como Unió Esportiva Porreres, categoría en la que fue quinto en la temporada 03/04 y séptimo en la campaña 04/05.

Cogido entre pinzas durante demasiados años, parecía que en esta ocasión iba a ser diferente y al noveno puesto de la sesión 05/06 le sucedió una sexta plaza en la edición 06/07, siendo décimo en la temporada 07/08 a la que siguió un magnífico primer puesto en la campaña 08/09 que se tradujo en un merecido ascenso a Segunda Regional. En un buen campeonato 09/10 el club mallorquín fue séptimo cerrando una década con muchos altibajos y la incertidumbre siempre pendiente acerca de su continuidad.

2010 – 2020

Al empezar los años diez, coincidiendo con el fin del periodo de mandato de la Junta Directiva y después de finalizar decimosegundo en Liga en el campeonato de Segunda Regional correspondiente a la temporada 10/11, nadie en Porreres quiso tomar el relevo quedando el club inactivo a partir de la fecha sin ningún equipo en competición, siquiera las categorías inferiores, abriéndose una nueva crisis que se sabía cuándo empezaba, pero no cuándo terminaría.

Pasadas cuatro largas campañas sin fútbol, en 2015 se movieron los hilos necesarios dentro del municipio para restaurar la marcha de una sociedad que sirviera de vehículo para la juventud local, especialmente de los más pequeños, consiguiendo reunir un grupo de entusiastas aficionados liderados por Guillem Ballester en la presidencia que montó un equipo sénior inscrito en Tercera Regional para la temporada 15/16 de gran éxito al proclamarse campeón logrando el ascenso a Segunda Regional.

Después de una discreta campaña 16/17 en la que concluyó octavo, la U.E. Porreres conquistó el primer puesto de la sesión 17/18 en franca disputa con el C.E. Algaida al que aventajó por un solo punto de margen ascendiendo directamente a Primera Regional, reuniendo de cara a la edición 18/19 una potente plantilla con el objetivo de lograr un nuevo ascenso. Teniendo como rivales a U.E. Santa María, de Santa María del Camí con quien empató a puntos y C.E. Cardassar, de Sant Llorenç des Cardassar quien terminó un punto debajo, el conjunto rojillo materializó su objetivo accediendo a la Regional Preferente mallorquina, categoría donde en el curso 19/20 y superado el mes de marzo de 2020, restando todavía diez jornadas por disputar el campeonato fue suspendido por la Federación Española a causa de la crisis sanitaria cuando marchaba séptimo sin ser reanudado en los meses posteriores.

2020 – 2030

La recién inaugurada década empieza con la voluntad por parte de la Federación Española de reestructurar las categorías nacionales que de ella dependen suprimiendo las tradicionales Segunda División B y Tercera División que, para la temporada 21/22, serán sustituidas por dos nuevas tituladas Primera RFEF y Segunda RFEF respectivamente a las que se añade una tercera denominada Tercera RFEF que se convierte en el quinto nivel. La U.E. Porreres, con plaza en Regional Preferente, termina la temporada 20/21 con una discreta sexta posición que le aparta de cualquier posibilidad de ascenso acercándose a los primeros puestos en la campaña 21/22 cuando concluye tercero clasificándose para disputar la Fase de Ascenso en el grupo mallorquín. Tras imponerse en Cuartos por 1-0 a la U.E. Alcudia mediante un solo encuentro, es eliminado en Semifinales por el C.D. Cardessar al perder 2-3.

La sesión 22/23 resulta nuevamente una gran decepción para los aficionados locales al ocupar el séptimo puesto, incorporándose nuevos jugadores en la edición 23/24 que refuerzan notablemente la plantilla y cambian radicalmente las expectativas al proclamarse campeones del grupo mallorquín imponiéndose en veintisiete encuentros, empatando dos y perdiendo tan solo uno. Con un nuevo sistema competitivo, la Fase de Ascenso a Tercera RFEF empieza mal al perder la Eliminatoria de Campeones frente a la P.E. Sant Jordi tras empate 1-1 en casa y derrota 1-0 en el municipio ibicenco de Sant Josep de Sa Talaia, disponiendo de una nueva oportunidad en la Final que no desaprovecha en una emocionante eliminatoria donde se impone 1-3 a la U.D. Rotlet-Molinar en Palma de Mallorca y pierde 0-1 en casa logrando apuradamente el objetivo.

Conseguido el ascenso a Tercera RFEF, el club d’Es Pla afronta la temporada 24/25 con gran optimismo realizando una gran campeonato en el que resulta cuarto clasificándose para las Semifinales Territoriales apeando a la S.D. Formentera con victoria 1-0 en casa y 0-2 en el municipio pitiuso, haciendo lo propio en la Final Territorial ante la S.E. Penya Independent con la que empata 0-0 en el municipio ibicenco de Sant Joan de Labritja y 1-1 en casa haciendo prevalecer su mejor puesto en Liga. Clasificado para la Final Nacional, el rival asignado mediante sorteo es el oscense Club Atlético Monzón que le complica la vida al imponerse 0-1 en el Camp de Ses Forques, consiguiendo la gesta en tierras aragonesas de vencer 0-2 que le permite ascender a Segunda RFEF ante la alegría de su afición.

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BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

 

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