

DATOS GENERALES:
- Nombre completo: Club Polideportivo Mérida, S.A.D.
- Ciudad: Mérida

- Provincia: Badajoz
- Comunidad Autónoma: Extremadura
- Año de orígen: 1920
- Fecha de fundación: 1921
- Fundación RFEF: 1921
CAMBIOS DE NOMBRE:
- Emérita Foot-ball Club (1921-1929)
- Club Deportivo Emérita (1929-1934)
- Emérita Foot-ball Club (1934-1935)
- Sociedad Deportiva Emeritense (1935-1966)
- Mérida Industrial Club de Fútbol (1966-1985)
- Mérida Club Polideportivo (1985-1992)
- Club Polideportivo Mérida, S.A.D. (1992-2000)
TÍTULOS NACIONALES:
2 Ligas de Segunda División A:
- 1994/95
- 1996/97
3 Ligas de Tercera División:
- 1956/57
- 1979/80
- 1988/89
ESTADIO:

Estadio Romano
- Nombre: Estadio Romano
- Año de inauguración: 1953 (remozado en 1995)
- Cambios de nombre:
- Estadio Municipal (1953-1997)
- Estadio Romano José Fouto (1997-2000)
- Estadio Romano (2000-)
- Capacidad: 14.600 espectadores
OTROS ESTADIOS:
- Campo Municipal La Antigua (1921-1953)
- Estadio Romano (desde 1953)
TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS:

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:
La bimilenaria ciudad de Mérida, convertida desde hace escasas décadas en capital regional, fue una de las primeras localidades extremeñas en desarrollar el fútbol como actividad deportiva, una moda que estaba causando una gran sensación en los círculos más elitistas del país y que, desde los campeonatos de Madrid iniciados en 1903, cada vez contaba con más seguidores. El primer club organizado en la ciudad surge a finales de 1912 cuando presidido por Juan Casillas y con Francisco Baena como vicepresidente, se constituye el día 28 de diciembre la Sociedad Sportiva Emeritense. La entidad contaba con un terreno de juego situado en la carretera de Madrid, el denominado La Antigua, vistiendo camisa blanca con pantalón negro, pero los avatares de la época y la falta de afición sumieron al club en una situación insostenible que provocó su desaparición.
No sería hasta finales de década cuando el fútbol vuelve a recuperarse, en esta ocasión gracias a la iniciativa privada y sobre todo a la militar, institución que con sus métodos y doctrina para mantener a la tropa en forma hace uso del deporte.
HISTORIA DEL CLUB:
1921 – 1930
En 1919 el Gobierno establece en esta plaza un destacamento militar, el denominado 2º Regimiento Pesado de Artillería – 1º a partir de 1926 -, cuyos soldados de reemplazo son mayoritariamente de origen catalán. Estos, con un arraigo futbolístico ya importante en su tierra desde hace años, practican iniciado 1920 este deporte con asiduidad en su nueva tierra de asilo surgiendo el conjunto Club Catalanes, embrión que captará efectivos en el cuartel surgiendo la necesidad de crear un club polideportivo que englobe a varias disciplinas. La amplia relación de los principales dirigentes militares con la sociedad local fructifica a principios de 1921 con la creación del Emérita Foot-ball Club, una entidad que practicará de forma destacada fútbol, pero que también abrazará actividades como la hípica, de gran seguimiento entre los militares y lawn-tennis, un deporte elitista igualmente. La peculiaridad de esta sociedad presidida por el militar Juan Bohoyo e impulsada por el teniente Juan García Pina es que tiene dos equipos de fútbol, una rama exclusivamente militar formada por soldados de reemplazo predominantemente de origen catalán, el denominado Emérita F.C. Militar o Los Catalanes y una segunda rama formada por jugadores locales, el Emérita F.C., conjunto este que en muchas ocasiones emplea a soldados en sus filas para salir reforzado en contiendas con conjuntos de otras localidades vecinas.

Paralelamente a estos hechos y desde el punto de vista civil, la ciudad cuenta desde 1920 con otra sociedad, el España Foot-ball Club, entidad en la cual los hermanos Canónico son su alma Mater y que rivalizan desde su origen con los distintos equipos del Emerita F.C. La mayor fortaleza de los militares provocará que estos nos prosperen y acaben integrándose tras el verano de 1923 dentro de la estructura del Emérita F.C., mientras que en la localidad sobrevivirá otro club nacido en 1921, el Club M.Z.A., dependiente de la compañía ferroviaria Madrid-Zaragoza-Alicante que tiene intereses en la ciudad tras anexionarse la explotación de la línea Mérida-Sevilla y que en 1925 todavía se mantiene en activo.
A principios de los años veinte Extremadura es una de las pocas regiones que carece de federación propia a pesar de contar con importantes clubs. Los enfrentamientos entre los clubs de la región son abundantes, pero también frente a clubs andaluces, castellanos y de la vecina Portugal, siendo el C.D. Cacereño pionero a la hora de ingresar en la Federación Regional Centro. Las largas distancias y el elevado coste propician que desde Don Benito nazca el 24 de septiembre de 1924 la Federación Regional Extremeña de Clubs de Foot-ball con sede en la localidad pacense. La idea es autogestionarse y tras un tiempo de preparación organizan el primer campeonato oficial durante la campaña 25/26.
El Emérita F.C. queda encuadrado en Primera Categoría, siendo cuarto clasificado de un total de cinco participantes. El conjunto emeritense que viste camisa granate con pantalón negro pasa las tres siguientes temporadas, 26/27, 27/28 y 28/29 en el Grupo B de Primera Categoría, ascendiendo al Grupo A en esta última y viendo desde lejos la supremacía regional de los clubs de Badajoz ciudad y Don Benito. El reestreno en la élite extremeña durante la temporada 29/30 lo efectúa con cambio de nombre y uniforme, pues pasa a denominarse Club Deportivo Emérita y a vestir con camisa blanca.
1930 – 1940
Iniciados los años treinta el C.D. Emérita se convierte en una de las principales sociedades extremeñas. La cantera local empieza a dar frutos y la contratación de forasteros aporta lo que no se encuentra en casa. A finales de 1931 estalla el asunto del Club Recreativo de Huelva, expulsado de la Federación Regional Sur y la Federación Española negocia con la extremeña una ampliación geográfica que adhiera la provincia de Huelva y sus clubs, concretándose el 30 de octubre de 1932 con la Federación Regional de Fútbol del Oeste. La nueva federación organiza dos sectores, uno extremeño y otro onubense, disputándose los vencedores de ambos el campeonato federativo, título que va a las vitrinas del Onuba F.C. en las tres campañas que permanece en activo esta federación, 32/33, 33/34 y 34/35.
El C.D. Emérita alcanza su cénit en la temporada 32/33 cuando se proclama Campeón de la Liga regular del sector extremeño, pero los grandes dispendios ocasionados para mantener tal plantilla al final le pasan factura y en la sesión 33/34 no se inscriben. Pasado un año de recuperación, la sociedad se vuelve a inscribir en 1934 con el nombre de Emérita Foot-ball Club, compitiendo nuevamente en Primera Categoría durante la campaña 34/35 y recuperando la antigua camisa granate. No será el último cambio que realice la entidad extremeña puesto que en 1935 los clubs onubenses se incorporan a la Federación Regional Sur y la Federación Extremeña vuelve a recuperar su nombre además de ámbito geográfico, adoptando el club a partir de esta fecha el nombre de Sociedad Deportiva Emeritense y rescatando la camisa blanca bajo la directiva que preside Manuel Díaz Marta hasta que les sorprenda la Guerra Civil en 1936.
1940 – 1950
Concluida esta, en 1939 Baldomero Díaz de Entresoto recompone el club y gracias a su intervención la ciudad cuenta de nuevo con fútbol. Son tiempos de crisis, la posguerra terrible y la mayoría de los campos de juego aparecen destrozados ó arruinados, siendo pocos los clubs extremeños que pueden competir en condiciones. En 1942 a instancias de la F.E.F, la Federación Regional Sur acoge en su seno a los clubs extremeños con el ánimo de prestarles alojamiento provisionalmente ofreciéndoles una competición en la que puedan hacer vida propia mientras se recupera el fútbol en la región y los clubs se reencuentran poco a poco en disposición de competir con un mínimo de garantías.
Esta situación perdura hasta 1950, año en el que resurge la Federación Extremeña de Fútbol. La S.D. Emeritense iniciados los años cuarenta empieza a incorporar jugadores forasteros en sus filas y por fin materializa un viejo sueño cual es entrar en Categoría Nacional con ocasión del relanzamiento de la Tercera División que la F.E.F. realiza durante 1943 en beneficio de los clubs modestos. En ella permanece cuatro temporadas consecutivas compitiendo frente a sociedades extremeñas, castellanas, andaluzas y manchegas, desde la edición 43/44 a la 46/47, con resultados deportivos muy negativos tras los cuales desciende a Regional.
Su presencia en esta categoría apenas dura un par de sesiones y al término de la 48/49 asciende a Tercera División donde iniciará un fructífero periodo de casi dos décadas consecutivas en la división de bronce. El reestreno durante la campaña 49/50 es duro al ser decimosexto, puesto que le obliga a jugar una Promoción de Permanencia en la que se salva por los pelos en los despachos del descenso gracias a la reimplantación de la Federación Extremeña donde encuentra hueco en cuanto había perdido su plaza deportivamente al ser cuarto.
1950 – 1960
Iniciada la década de los años cincuenta, la S.D. Emeritense es un club que va a más y que progresivamente va tomando protagonismo dentro de su grupo. De este modo durantes las campañas 51/52 y 53/54 es ya cuarto clasificado, consiguiendo en la edición 54/55 ser subcampeón de Liga. Este puesto le permite disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División, siendo cuarto de un grupo de seis clubs en el que tan solo asciende el Campeón, Cádiz C.F. Precisamente será en 1953 cuando abandona el viejo Campo de La Antigua y se inaugura el 23 de mayo el flamante Estadio Municipal, más funcional y acorde a los tiempos que corren.
Mérida vive durante estos años una gran pasión por el fútbol y fruto de ello es la aparición de una nueva sociedad que en el futuro de convertirá en vivero de grandes futbolistas, el C.F. Imperio de Mérida, nacido el 3 de mayo de 1955 y que en la actualidad se denomina Imperio de Mérida Club Polideportivo. En la temporada 56/57 con una gran plantilla se proclama Campeón por vez primera de Tercera División, un hito en el club, pasando a una Fase de Ascenso en la cual sucumbe ante la Ag.D. Plus Ultra, de Madrid; 0-2 en casa y 1-1 en la capital. En lo que resta de década su nivel deportivo desciende un tanto y ya no se le presentarán más oportunidades de luchar por el ascenso, resultando decepcionante la sesión 58/59 en la que es undécimo.
1960 – 1970
Los años sesenta empiezan con mal pie para los apodados romanos pues a la primera de cambio, temporada 60/61, pierden la categoría al ser decimoquintos en su grupo de Tercera División en el cual comparten destino con sociedades castellano-manchegas, madrileñas y extremeñas. El club en la campaña 61/62 resurge de sus cenizas y sin más complicaciones asciende rápidamente a Tercera División en lo que se puede considerar un accidente deportivo. Durante esta década el club extremeño irá cambiando de grupos, sobre todo en el último tercio, debido fundamentalmente a las constantes reformas y reestructuraciones que padece la categoría, haciendo que tan pronto compita con clubs extremeños como con castellanos, andaluces, norteafricanos o castellano-manchegos.
A pesar de todo ello se muestra bastante fuerte y aunque nunca dispone de opciones reales de ascenso, sin duda se caracteriza por su aguante en tan difícil división y por su instinto de supervivencia. Dentro de los hechos sociales, destaca el cambio de nombre que sufre la entidad el 23 de abril de 1966, fecha en la cual bajo la presidencia de Paco Álvarez Benito cambia a Mérida Industrial C.F. gracias a la fuerte inversión que recibe la sociedad de parte del entramado industrial local.
1970 – 1980
El inicio de los años setenta es sin embargo desesperanzador dado que en su primera cita, temporada 70/71, queda decimoséptimo y ha de descender a Regional. La Tercera División en esa época presenta un nivel bastante potente y para poder ingresar en ella ha de ser Campeón de Preferente o a lo sumo superar la Promoción de Ascenso si se es segundo clasificado. Entre unas cosas y otras el conjunto blanquinegro pasa cinco largas campañas en Preferente alejado de la Categoría Nacional. Tan solo una oportunidad tiene a lo largo de este quinquenio y la desperdicia en la temporada 71/72 cuando tras ser subcampeón en Liga cae en la Promoción como aspirante ante el Club Lemos; 2-0 en la localidad lucense de Monforte de Lemos y 1-2 en el Municipal. El cierre a este periodo con más sombras que luces llega al término de la campaña 75/76 en la que se proclama Campeón de Preferente, ascendiendo directamente a Tercera División.
Durante su reestreno en la temporada 76/77 no hace una buena competición y queda decimosexto, sin embargo este puesto que debería haber dado lugar a disputar la Promoción de Permanencia para defender su plaza, al final no se ejecuta pues la ampliación en número de grupos y clubs que experimenta la Tercera División hace que siga en la categoría sin promoción mediante. Como sucediera en el último tramo de la década anterior, el Mérida Industrial C.F. participa en grupos que van variando en su aspecto geográfico, alcanzando sorpresivamente el Campeonato en la sesión 79/80 tras veintidós victorias, catorce empates y tan solo cuatro derrotas. Este inesperado y no por ello inmerecido puesto le proporciona el ascenso a Segunda División B de forma inmediata, todo ello bajo la presidencia de un joven de veintiséis años llamado José Fouto, pieza clave para el futuro del conjunto romano.
1980 – 1990
Durante la temporada 80/81 estrenan década y categoría, siendo breve su estancia en Segunda División B tras una mala campaña en la que finalizan decimoctavos, con diez victorias y nueve empates, a tan solo tres puntos de la permanencia. Tras el descenso no cesan en su empeño de volver a la categoría recién abandonada y configuran plantillas con esta pretensión. En la edición 81/82 son subcampeones de Liga empatados a puntos con el C.P. Cacereño, cayendo en la Promoción de Ascenso ante la Ag.D. Parla; 1-0 en la localidad madrileña y 0-0 en casa. En el verano de 1985 la entidad cambia nuevamente de nombre y pasa a ser conocida como Mérida Club Polideportivo.
En el aspecto deportivo tiene un pequeño resbalón clasificatorio en la temporada 86/87, recuperándose de inmediato en la siguiente al ser subcampeón tras un intenso duelo en el que finaliza el Campeonato igualado en todo con el C.D. Don Benito. Esta igualdad precisa de un encuentro de desempate con el que dilucidar el título de Campeón y ascensor a Segunda División B. Dicho encuentro se disputa en Cáceres y es ganado por los rojiblancos por 1-2 ante la enorme desilusión de los aficionados romanos. Afortunadamente en la siguiente campaña, 88/89, se proclaman Campeones y ascienden directamente a la categoría de bronce. Para este importante paso deportivo el conjunto pecholata se refuerza convenientemente y tras adquirir buenos mimbres realiza un buen torneo 89/90 en el que finaliza octavo.
1990 – 2000
Pero si algo distingue a su presidente, José Fouto, es el ánimo de mejorar y en la temporada 90/91 tiene una inmejorable ocasión con motivo de la reorganización del sistema competitivo, sistema que concede la oportunidad de ascender a los cuatro primeros clasificados. Tras ser cuarto clasificado en Liga, el Mérida C.P. aprovecha la ocasión que le presenta la Promoción de Ascenso y consigue comandar su grupo eliminando a Barcelona Atlético, Club Atlético Osasuna Promesas y C.D. Lugo, liderato que le da un histórico ascenso a la categoría de plata. La temporada 91/92 es la del debut en Segunda División. Con un equipo reforzado en todas sus líneas es capaz de finalizar séptimo y aguantar la primera acometida.
En 1992 emprende el proceso de conversión en S.A.D., culminado satisfactoriamente con cambio de nombre incluido, Club Polideportivo Mérida, S.A.D. y que deportivamente se salda con el noveno puesto, repitiendo en la campaña 93/94. La sesión 94/95 es una de las más recordadas de su historia pues es en la que consigue el primer ascenso a Primera División. El conjunto pecholata con veintitrés victorias, diez empates y tan solo cinco derrotas fundamentadas en su gran defensa alcanza el liderato ante la sorpresa de muchos y alcanza el merecido alirón con bastante holgura respecto a sus perseguidores.
Para poder afrontar el reto de militar en la categoría de élite del fútbol nacional, se decide aumentar la capacidad y acondicionar el Estadio Municipal, inyectando la Junta de Extremadura una fuerte cantidad económica con la cual se levantan las gradas de los dos fondos y se mejoran las gradas existentes duplicando el aforo y variando por completo la fisonomía. El C.P. Mérida, SAD es el segundo conjunto extremeño en participar en Primera División y durante su debut de la campaña 95/96 lamentablemente no consigue salvar la categoría pues es vigésimo primero con diez victorias y doce empates, a cuatro puntos de la permanencia. Entre la plantilla destacan jugadores como Leal, Monparlet, Monreal, Luís Sierra, Correa, Reyes, Urbano, Prieto, Quique Martín y Sinval.
Lejos de amilanarse, la campaña 96/97 en Segunda División significa un nuevo ascenso. El conjunto pecholata hace vibrar nuevamente a su afición y tras conseguir veintiuna victorias y nueve empates se proclama Campeón de la mano del técnico Jorge D’Alessandro. Es un nuevo éxito para José Fouto y de inmediato se emprende el fichaje de jugadores de prestigio como ‘Mono’ Montoya, Pablo Alfaro, De los Santos, Ruano, Pirri, Juan Sabas, Biagini y Gabrich.
Su segunda estancia en Primera División, temporada 97/98, resulta deportivamente igual de amarga que la anterior, pues el objetivo de la permanencia se escapa por muy poco, cuatro puntos, quedando la Promoción de Permanencia a tan solo uno. Decimonoveno en Liga con nueve victorias y doce empates, su escaso bagaje de puntos le condena al descenso de categoría. El retorno a Segunda División significa la pérdida de gran parte de su masa social que solía acudir al estadio y ya en la temporada 98/99 los grandes problemas económicos empiezan a surgir.
El paso por la división de honor ha costado un precio excesivo para las arcas del club, invirtiéndose grandes sumas de dinero en jugadores que no han logrado mantener la categoría y que han requerido mucho esfuerzo por parte de todos. Las deudas empiezan a dispararse y se buscan créditos para sufragarlas, abriéndose una etapa en la cual la continuidad de la institución plantea muchas dudas respecto al futuro más inmediato. Deportivamente se finaliza décimo en Liga, mejorando en la campaña 99/00 en la que es sexto. Paradójicamente esta es su última temporada. Con una deuda superior a los mil quinientos millones de pesetas, ni ayuntamiento ni entidades privadas quieren asumir el pago de tal cantidad, con lo cual el C.P. Mérida, SAD tiene las horas contadas y cesa su actividad en verano de 2000, además de que varios de sus dirigentes mantienen serios litigios legales con la justicia.
Tan tremenda noticia causa un gran desasosiego en el aficionado, pero el fútbol emeritense no concluye aquí puesto que su equipo dependiente que milita en Tercera División, C.P. Mérida, S.A.D. “B”, se independiza del primer equipo durante ese mismo verano de 2000 y asume el reto de continuar con la tradición futbolística en la ciudad. Este dependiente, fundado en 1990 como U.D. Mérida Promesas y que desde entonces fogueaba a los jóvenes valores que surgían en Extremadura, una vez independizado en 2000 cambia de nombre y pasa a ser Unión Deportiva Mérida. Los cambios de denominación parecen seguirle y desde el año 2005 es conocido como Mérida Unión Deportiva.
Texto: Vicent Masià © 2009
Última actualización: 2012
BIBLIOGRAFÍA:
- Album Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
- Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
- Historia del C.P. Mérida S.A.D.: 1912-1997. Ángel Soriano Plaza. Editorial C.P. Mérida S.A.D. (1997).
- Historia y estadística del fútbol español. Vicente Martínez Calatrava. Fundación Zerumuga (2002).
- Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
- Anuarios de la RFEF.
- www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
- www.marca.com Diario deportivo.
- www.elperiodicoextremadura.com Diario
- www.hoy.es Diario
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