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titular CD Ensidesa

escudo CD Ensidesa

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Ensidesa
  • Ciudad: Avilés
  • Provincia: Asturias
  • Comunidad Autónoma: Principado de Asturias
  • Fecha de constitución: 5 de septiembre de 1956
  • Fecha de federación: 21 de septiembre de 1956

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Llaranes (1956-1965)
  • Club Deportivo Ensidesa (1965-1983)

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 1982/83

ESTADIO:

estadio Juan Muro de Zaro

Campo Juan Muro de Zaro

  • Nombre: Campo Juan Muro de Zaro
  • Año de inauguración: 1958
  • Cambios de nombre:
  • Campo de Santa Bárbara (1958-1981)
  • Campo Juan Muro de Zaro (1981-1983)
  • Capacidad: 7.020 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Instalaciones de Ensidesa (1956-1958)

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales CD Ensidesa

ESCUDOS:

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:

La industriosa ciudad de Avilés es cuna del fútbol en el Principado de Asturias y uno de los bastiones del fútbol español. La historia de este deporte arranca en 1903 gracias al esfuerzo de Ramón Fernández Arenas, ‘Ralla’, dueño de una academia de inglés y contabilidad que había vivido en Estados Unidos y pregonaba el ejercicio del béisbol. Pronto se dio cuenta que este novedoso sport no cuajaba entre sus alumnos y tras conocer a Jesús Gutiérrez y Eusebio Abascal Álvarez, dos avilesinos que habían cursado sus estudios en el Reino Unido, los tres decidieron permutar el béisbol por el fútbol, un deporte que sí gustaba a la juventud por sus características. Con la idea de fomentar el deporte como medio de salud e higiene nace tras reunión efectuada en el Teatro Circo Somines en ese mismo año el Sport Club Avilesino bajo la presidencia de Alberto Solís, sociedad que practica ciclismo, atletismo y fútbol, disputando su primer encuentro el 11 de octubre de 1903 en el Prado de Pachulín frente al Oviedo Foot-ball Club con resultado de 0-0.

La neonata entidad avilesina que viste camisa blanca con pantalón negro se traslada el 1 de mayo de 1904 al Campo del Carnero, feudo dotado con velódromo, pistas de tenis y área para tiro de pichón, dándose la circunstancia de la aparición en 1905 de la Sociedad Obrera Industrial, entidad que también tiene el fútbol como una de sus prioridades. En 1906 ambas sociedades deciden unir su trayectoria y fruto de ello terminan fusionándose el 17 de octubre dando lugar al Círculo Industrial y de Sport Avilesino presidido por Manuel G. Wes. El ciclismo – de gran implantación en la época -, se convierte en la principal actividad de la sociedad, pasando el fútbol a ocupar un segundo plano aunque numerosos son los encuentros disputados frente a clubs de Oviedo y Gijón principalmente. En 1909 el club asturiano tiene el honor de acudir junto a otros ocho a Madrid donde se celebran las reuniones previas para la creación de una federación a nivel nacional que desembocarán más tarde con la formación dela Federación Española de Clubs de Foot-ball.

Con el cambio de década el fútbol ha alcanzado un peso dentro de la sociedad y en la ciudad surgen otras entidades como el Sporting Avilesino en 1912, conjunto que rivaliza fuertemente con el Círculo. En 1915 desaparece el Círculo Industrial y de Sport Avilesino y con él la práctica de fútbol en el Campo del Carnero, sede de varios Campeonatos de España de ciclismo, surgiendo el Lightning Club “el Relámpago”, sociedad que viste camisa con pantalón blanco y que empieza a despuntar, siendo el hecho más destacado a nivel regional la constitución dela Federación Regional Cantábrica de Clubs de Foot-ball con sede en Oviedo que engloba a clubs cántabros y asturianos.

El año 1916 depara la creación del Stadium Avilesino, una sociedad gestada en la Cofradía de El Bollo que es inscrita en el Registro Provincial de Asociaciones el 18 de marzo bajo el epígrafe de “Sociedad de cultura física, arte y Sports”. La nueva entidad que viste camisa grana con pantalón blanco es presidida por Ramón Fernández Arenas, gestor del antiguo Sport Club Avilesino y pronto es inscrita en la incipiente Federación Regional Cantábrica en Primera Categoría, jugando desde su inicio en el Campo del Playón de San Juan de Nieva y codeándose con los principales clubs de Oviedo, Gijón, Mieres, Langreo y Santander. Sin embargo el paso del tiempo no favorece al deporte local y en 1918 la actividad decrece hasta prácticamente desaparecer, entrando el fútbol en una lenta agonía de la que le resulta difícil salir.

La apatía reinante es finalmente vencida en 1919 cuando, tras un breve paréntesis, resurge el Stadium bajo el nuevo nombre de Stadium Club Avilesino abanderando el fútbol local y recogiendo en su seno a directivos y jugadores procedentes de todos los clubs avilesinos de antaño. La iniciativa basada en la unión es exitosa y en agosto de 1920 se proclaman Campeones de Segunda Categoría a nivel nacional tras imponerse al F.C. Martinenc, de Barcelona, por 3-2 en encuentro disputado en El Molinón gijonés en medio de un ambiente favorable a los catalanes. Este triunfo hace que su terreno de juego quede pequeño para la afición y se construya el Campo de Las Arobias, inaugurado el 28 de agosto de 1921.

Ese mismo año de 1921 nace el Shooting F.C. cuya figura es Colás Arenas. En 1923 el club permuta su camisa granate por una blanquiazul gracias a las gestiones del avilesino Eusebio Fernández quien había sido vicepresidente del Real C.D. Español, de Barcelona, solicitando y consiguiendo el 28 de octubre de 1925 por parte de S.M. El Rey D. Alfonso XIII el título de Real, hecho que le permite cambiar a Real Stadium Club Avilesino. Bajo esta denominación perdurará hasta 1931, año el que se instaura la II República y adopta el anterior de Stadium Club Avilesino, ascendiendo en su peregrinar deportivo hasta alcanzar la Segunda División en 1934. Tras el paso de la Guerra Civil cambia a Real Avilés C.F. en 1941 gracias en parte a una solicitud efectuada hacia el Gobierno y de otra por la Ley que prohíbe el uso de extranjerismos. Los blanquiazules serán los protagonistas en la ciudad durante muchos años conquistando numerosos triumfos y títulos como el Campeonato de España Amateur de 1940, haciéndose un hueco en el fútbol español y obteniendo varias presencias en Segunda División.

HISTORIA DEL CLUB:

1956 – 1960

A finales de los años cuarenta, durante la época de posguerra, la producción de acero y derivados a nivel nacional era escasa y deficiente, siendo interés preferente del Gobierno la creación de un complejo sidero-metalúrgico que cumpliera con las expectativas depositadas para disponer de un gran centro fabril. Este dispuso ubicarlo por su nivel estratégico en la pedanía avilesina de Llaranes, constituyendo el I.N.I. en 1950 la Empresa Nacional Siderúrgica S.A. – Ensidesa -, una industria que haría pasar la localidad de poco más de trescientos inquilinos a cerca de ocho mil en apenas unos años. Finalizado el Campeonato 55/56 el Real Avilés C.F. acababa de ascender a Segunda División y en Llaranes el fútbol no era ajeno a los intereses tanto de sus habitantes como de la ”empresona”.  Con un buen apoyo económico por parte de la siderúrgica y el empeño de algunos aficionados el 5 de septiembre de 1956 es creado el Club Deportivo Llaranes, inscribiéndose el 21 de ese mes en la Federación Asturiana donde queda  emparejado con los clubs de Segunda Regional.

La sociedad avilesina, que tiene su sede en el Centro Cívico local y viste camisa granate con pantalón negro siendo presidida por Baltasar Suárez, se inicia siendo sexto durante la campaña 56/57 en el Grupo 1º formado por ocho participantes, es séptimo en la edición 57/58 dentro de Grupo 4º y Campeón en la temporada 58/59 aunque se le escapa el ascenso al ser tercero en la Fase Final, estando perfectamente estructurado con un equipo de juveniles que participa en los torneos de empresa del Frente de Juventudes donde conquista varios campeonatos regionales y un tercer equipo que lo hace en Educación y Descanso con los mismos éxitos. La marcha de la entidad presidida por Baltasar Suárez Bernardo es imparable estrenando el 31 de agosto de 1958 el Campo de Santa Bárbara, un recinto más idóneo del que venía disfrutando en las instalaciones anexas a la empresa, además que deportivamente se alcanza al término de la edición 59/60 la Primera Regional al ser ser segundo tanto en Liga como en la Fase Final, categoría donde se debuta en la campaña 60/61.

1960 – 1970

El comienzo de los años sesenta es inmejorable y al término de la campaña 60/61 consigue ascender a Tercera División tras ser subcampeón, una categoría donde se encuentra el Real Avilés C.F. con el cual se van a mantener apasionantes duelos de rivalidad. El estreno en la categoría de bronce le depara un sexto puesto que en la inmediata temporada 62/63 mejora sustancialmente al ser subcampeón tras el Caudal Deportivo. Esta clasificación le permite promocionar para ascender a Segunda División dejando con la miel en los labios a los blanquiazules locales quienes han sido terceros, pero la Ag.D. RayoVallecano se cruza en su camino y lo elimina; 1-5 en casa y 6-0 en Madrid. La sociedad de Llaranes durante casi toda la década de los años sesenta compartirá grupo con el rival histórico Real Avilés C.F., protagonizando intensos choques en los que casi siempre se impone el conjunto blanquiazul en la tabla clasificatoria no siendo así en sus enfrontamientos directos de Liga.

A finales de 1964 la empresa Ensidesa toma las riendas del club y destina un grupo de empleados para la dirección de este con Pedro Suances Mercader en la cúpula, accediendo el 22 de junio de 1965 a la presidencia el ingeniero navarro Juan Muro de Zaro y Durán quien será determinante en su historia y en la del fútbol avilesino. Con la llegada en masa del grupo empresarial la entidad pasa a denominarse Club Deportivo Ensidesa, conservando sus colores tradicionales pero contando con un capital extra que va a cambiar su destino. Tras ser quinto en la campaña 65/66 y sexto en la sesión 66/67, en la temporada 67/68 el club granate es subcampeón de Liga tras el imparable Real Avilés C.F. en una edición en la que compite el también conjunto avilesino Carbayedo C.F., sociedad fundada en 1928 que viste camisa blanquiazul con pantalón azul la cual finaliza decimocuarta y pierde la categoría debido a la reestructuración de la misma.

Los industriales obtienen una nueva oportunidad para ascender desperdiciándola al ser superado por la S.D. Eibar; 0-0 en casa y 2-1 en Ipurúa, en un encuentro de vuelta donde la joven figura en ciernes Quini no es alineado por lesión. Pese a las sucesivas reestructuraciones que padece la Tercera División a finales de los años sesenta, el club fabril no pierde potencial y lucha denodadamente por acceder a encontrarse entre los dos primeros clasificados, no consiguiéndolo por poco margen.

Durante este quinquenio la sociedad de Llaranes es reestructurada sustancialmente y Muro de Zaro junto a la empresa dotan a la sociedad de una cantera prolífica agrupada bajo el entorno del Grupo Especial de Fútbol Ensidesa que será vivero de grandes futbolistas, contando con un filial en Primera Regional que viste camisa blanca con pantalón azul, el Club Siderúrgico Ensidesa y otro en Segunda Regional, el C.D. Bosco Ensidesa  - club este que más tarde cambiará a Atlético Ensidesa -, equipos que a mediados de la década siguiente aglutinarán a más de dos mil niños y jóvenes que se formarán en los cinco campos del complejo de La Toba y el Campo de La Carbonilla.

1970 – 1980

Con el inicio de los años setenta el C.D. Ensidesa se encuentra en una Tercera División mucho más fuerte y reducida a tan solo cuatro grupos pero en la que no cambia un ápice en sus pretensiones. Por el club pasan jugadores de gran talla forjados en su triunfante cantera que alcanzan la internacionalidad como Quini, Castro, Valdés o Churruca, una de las mejores a nivel nacional que le acercan al objetivo, quedando cerca en la campaña 72/73 cuando son segundos en Liga tras el C.D. Orense y donde en la Promoción se enfrentan como aspirantes al C.D. Tenerife, quedando eliminados al perder 6-2 en el Heliodoro Rodríguez y empatar 0-0 en Santa Bárbara.

En la temporada 73/74 pierden comba y finalizan octavos, configurando una gran plantilla para la siguiente edición 74/75 que le depara el subcampeonato tras el Real C.D. de La Coruña y el ascenso a Segunda División, pues en la Promoción como aspirantes son capaces de eliminar al Baracaldo C.F.; 1-2 en la localidad vizcaína y 3-1 en casa ante el delirio de sus incondicionales.

La temporada 75/76 va a ser la que marque un hito deportivo en su historial debutando en Segunda División con una plantilla ajustada, pero llena de ánimo e ilusión a pesar de su escaso poder económico. El conjunto de Llaranes - que en esta campaña viste todo de granate - se impone en once encuentros, empata otros once y es derrotado en dieciséis, siendo sus salidas con escasa rentabilidad la causa principal de su descenso en un campeonato muy igualado en el que un solo punto le separa de la permanencia y en el que un gol de Jorge Valdano en Mendizorroza certifica su caída. Descendido a Tercera División aún conserva gran parte de la plantilla triunfal de los últimos años, quedando tercero en la sesión 76/77.

Este puesto le permite pasar en la siguiente temporada 77/78 a la recién creada Segunda División B - categoría intermedia para los aventajados de Tercera División que deportivamente no han alcanzado la Segunda División y refugio de aquellos clubs históricos en horas bajas que no desean jugar en la categoría de bronce -, donde sus prestaciones dan una marcha atrás al descender el patrocinio empresarial manteniendo una serie de plantillas con exceso de juventud y luchando en los últimos años setenta por no descender.

1980 – 1983

Con el cambio de década las cosas no varían en exceso y la tónica descendente observada recientemente continúa de forma inexorable, perdiendo la categoría en la campaña 81/82 al ser vigésimo y colista con tan solo tres victorias en su haber durante una temporada que se inicia el 18 de agosto de 1981 permutando el nombre del Campo de Santa Bárbara por el de Estadio Muro de Zaro. El regreso a Tercera División es percibido por su afición como un desastre por la poca atracción que desprende la misma, pero la ilusión de enfrentarse al Real Avilés C.F. consigue calmar los ánimos en una sociedad donde el sector minero y por ende la industria siderúrgica atraviesa una gran crisis económica por asuntos relacionados con la reconversión industrial que dispone el Gobierno para adecuarse a lo que exige el mercado internacional europeo, afectando a todos los sectores de la ciudad y no siendo el fútbol ajeno a estos.

Los rumores acerca de una posible fusión pasan de la calle a las directivas y el 8 de junio de 1982, tras varias reuniones entre directivos granates y blanquiazules, se efectúan plebiscitos mediante sendas asambleas extraordinarias en los dos clubs. Los socios del Real Avilés C.F. presidido por Manuel Martín Ledesma la rechazan por 149 votos a favor y 164 en contra, mientras que los del C.D. Ensidesa presidido por Juan Muro de Zaro la aprueban por 131 votos a favor y 84 en contra.

Ante la falta de quorum la pretendida fusión queda estancada, presentándose un campeonato de Liga 82/83 en el que los industriales son líderes desde el principio. Los dirigentes de ambos clubs no dan su brazo a torcer y desde finales de 1982 las conversaciones se reemprenden con el ánimo de limar las asperezas que han provocado el fracaso en las urnas. De un lado la directiva realista presidida desde 1983 por Juan Manuel Llera Arrojo teme por una desaparición de la entidad blanquiazul sumida por entonces en graves problemas económicos mientras desde el punto de vista granate, Juan Muro de Zaro es consciente de que las subvenciones que recibe por parte de Ensidesa tienen los días contados. La fusión es la única solución para el futuro del fútbol local y prontamente se ponen sobre la mesa los puntos que separan a unos de otros.

Estos están delimitados en el nombre y colores a adoptar, teniendo ambos claro que deben llegar a la fusión sin deudas a sabiendas de que el club resultante será totalmente nuevo y no una fusión en la cual uno de los dos absorba al otro. Tras reducir considerablemente durante 1983 el Real Avilés C.F. sus deudas y concienciar a sus socios de la necesidad de la fusión, ambas directivas deciden el 14 de abril que el nombre de la ciudad irá en primer orden seguido por una referencia al club de Llaranes y se conservarán toques granates en la nueva indumentaria que será blanquiazul. Muro de Zaro se vuelca con el proyecto al igual que su homónimo Llera Arrojo que parte con la idea de la fusión como bandera, realizándose un nuevo plebiscito mediante sendas asambleas extraordinarias practicadas el 10 de mayo de 1983. En esta ocasión cuaja la fusión y los blanquiazules la apoyan con 333 votos a favor por 101 en contra mientras los granates dan el sí con 199 votos a favor y 93 en contra. Deportivamente es un buen año y dentro del torneo liguero los blanquiazules son decimoterceros mientras los industriales resultan Campeones de grupo. El conjunto granate conseguirá en la Promoción superar a Levante U.D.; 2-0 en casa y 1-0 en Valencia, y al Aranjuez C.F.; 3-1 en casa y 2-1 en la ciudad madrileña, logrando el ascenso a Segunda División B.

escudo Real Aviles Industrial CF

El 1 de julio de 1983 es refrendada la fusión que cuenta con el beneplácito de la Federación Asturiana quien tiene el detalle de conservar el número de registro de los realistas con el nº 1001, siendo el nombre elegido el de Real Avilés Industrial C.F., vistiendo camisa blanquiazul con pantalón azul y detalles granates en ambas prendas. Presidente electo resulta el industrial Juan Muro de Zaro y el terreno de juego será el realista Estadio Román Suárez Puerta, ocupando el nuevo club la plaza que el C.D. Ensidesa ha obtenido recientemente en Segunda División B.

Texto: Vicent Masià © 2009

Última actualización: 2011

BIBLIOGRAFÍA:

  • Album Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • 45 años de fútbol en Avilés. Polchi. Ed. La voz de Avilés (1948).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Avilés y su historia. Un siglo de fútbol. Jorge Valverde y Alberto Rendueles (1995).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles (Tomo II). Vicent Masià Pous (2011).
  • Anuarios de la RFEF.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.marca.com Diario deportivo.
  • www.hemeroteca.abc.es Diario.

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DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sestao Sport Club, S.A.D.
  • Ciudad: Sestao
  • Provincia: Vizcaya / Bizkaia
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: 1916
  • Fecha de federación: 1916

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sestao Sport Club (1916-1941)
  • Club Sestao (1941-1953)
  • Sestao Sport Club (1953-1992)
  • Sestao Sport Club, S.A.D. (1992-1996)

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Segunda División B:

  • 1984/85

1 Liga de Tercera División:

  • 1953/54

1 Copa de la Liga de Segunda División B – Grupo I:

  • 1984/85

 

ESTADIO:

estadio Las Llanas

  • Nombre: Campo de Fútbol Municipal de Las Llanas
  • Año de inauguración: 1923
  • Cambios de nombre:
  • Campo de Fútbol Municipal de Las Llanas (1923-)
  • Capacidad: 8.905 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Explanada de Las Llanas (1917-1923)
  • Campo de Las Llanas (1923-1996)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS:

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:

Situada a escasa distancia de la capital provincial, Bilbao, la localidad de Sestao era a finales del s. XIX un importante centro metalúrgico con sede de varias empresas relacionadas con la fabricación de acero y derivados de entre las cuales destacaba Altos Hornos de San Francisco. A partir de 1912 comparte con la vecina Barakaldo la instalación de los Altos Hornos de Vizcaya y el municipio experimenta un fuerte crecimiento que se ve refrendado en 1915 con el astillero La Naval.

La pujanza de la sociedad sestaotarra crece a la par que el deporte y en la primera década del s. XX la afición por el ciclismo, las traineras y los sports tradicionales vascos se incrementa notablemente ocupando el ocio de la juventud. El fútbol hasta el momento ha sido una cuestión reservada a los británicos residentes en las fábricas locales y principalmente a la villa de Bilbao donde existen varias sociedades que practican este novedoso deporte. Los éxitos de uno de ellos a nivel nacional, el Athletic Club, no son ajenos en las localidades circundantes y bien pronto la influencia de los rojiblancos se hará sentir en la vecina Sestao.

HISTORIA DEL CLUB:

1916 – 1920

El deseo de crear una entidad que abrace varias modalidades deportivas comienza a desarrollarse a mitad de los años diez y el fútbol se convierte, además de una de las elegidas, en una de las preferentes. La cultura de fomentar la higiene y la salud empieza a estar de moda y los primeros pasos de la Federación del Norte en torno a la regulación del fútbol regional vasco además del cántabro ya se han producido. La senda está abierta, todo es favorable y en 1916 se concreta la creación del Sestao Sport Club, una sociedad multideportes que disfruta de fútbol, traineras, ciclismo y atletismo a partes iguales – sección esta última en la cual destaca el corredor de media distancia Amador Palma en los años veinte con varios Campeonatos de España -, y otras como el alpinismo.

Con su característica camisa verdinegra a líneas verticales y pantalón negro, el Sestao S.C. empieza desde la explanada de Las Llanas donde establece su terreno de juego a destacar en los campeonatos vizcaínos y, tras conquistar las series C y B, asciende al primer escalafón deportivo situándose entre los grandes de Primera Categoría Serie A a principios de los años veinte.

1920 – 1930

En esos años la sociedad sestaotarra acoge más de mil socios y numerosos son los campeonatos atléticos que algunos de sus integrantes obtienen a nivel nacional. El gran crecimiento del club y la aparición de otros clubs en la ciudad como el Racing Club o el San Pedro Sport – entidad que en su origen viste camisa azulgrana con pantalón negro y que en el futuro será un club importante -, provoca que bajo la presidencia de Ricardo Roda en 1923 la explanada de Las Llanas sea remozada y convertida en un gran estadio capaz de albergar a cerca de veinte mil espectadores tanto a pie como sentados. La inauguración oficial del Campo de Las Llanas tiene lugar el 9 de septiembre de 1923 con un encuentro entre el Sestao S.C. y el Athletic Club, con resultado final de 1-3 para los bilbaínos y anotando el primer gol el rojiblanco Aguirre-Begoña. Durante esta década el club verdinegro milita en Primera Categoría y en alguna ocasión es capaz de derrotar al poderoso vecino Athletic Club, una entidad que da cobijo a algunos jugadores sestaotarras y que suele ser un acontecimiento celebrado con gran júbilo por su animosa afición, rivalizando además con otros grandes como el vecino Baracaldo F.B.C., Arenas Club de Getxo ó el C.D. Alavés.

La afición por el fútbol en Sestao crece y hacen aparición numerosos clubs que compiten a nivel federado, como son: S.D. Kaiku, S.D. Chávarri, Rivas F.C., Español F.C. ó el C.D. Siempre Adelante. Una vez creado el Campeonato Nacional de Liga en sus distintas categorías, el Sestao S.C. consigue acceder un par de temporadas, 29/30 y 30/31, a disputar la Fase Final de Tercera División que no es más que un breve torneo para decidir quién asciende a Segunda División.

1930 – 1940

Con la llegada del profesionalismo los clubs poderosos aumentan su elitismo al distanciarse de los más modestos por sus grandes diferencias económicas y coincidiendo con el establecimiento de la II República los verdinegros pierden el potencial de antaño y descienden a Segunda Categoría Preferente la sesión 30/31, manteniéndose en esta división hasta la temporada 33/34 tras la cual recobran la Primera Categoría al crearse los campeonatos superregionales, aunque su papel a nivel nacional no es destacado todavía a pesar de gozar de una excelente reputación. Pasarán por la presidencia de la sociedad verdinegra Fermín Rúa y Ángel Carreras entre otros.

Estallada la Guerra Civil en julio de 1936, el club sufre un paro en su actividad, recobrándola lentamente a partir de 1938 una vez calmada la zona a nivel militar. En 1939 traspasa al Athletic Club al jóven centrocampista de diecisite años José Luis López Panizo, natural de Sestao, el cual llegará a ser internacional con la selección.

1940 – 1950

Finalizada la contienda y tras sus logros competicionales en la temporada 39/40, el Sestao S.C. es invitado por las autoridades a formar parte de una Segunda División que ha sido ampliada en número de clubs participantes y grupos en un intento de normalizar la situación social de posguerra a nivel estatal, consiguiendo ser estos cuartos clasificados en el grupo que le es asignado. Esta transición es escueta y la fuerte reestructuración que sufre la categoría hace que en la siguiente campaña 40/41 luche en Tercera División quedando segundo y apeado de la Fase Final para dilucidar el ascenso a Segunda División.

En 1941 con la Ley promovida por el general Moscardó que suprime el uso de extranjerismos en las denominaciones cambia a Club Sestao, siendo este su nombre durante unos años. A nivel deportivo en la temporada 42/43 accede nuevamente a la Fase Final de Tercera División, siendo esta la categoría en la que se establece durante el resto de la década manteniéndose sin excesivos problemas. Durante estos años surgen de su prolífica cantera numerosos jugadores que pasarán los unos a formar parte del Athletic Club y los otros a engrosar las filas de un buen número de clubs de primer orden nacional.

1950 – 1960

Pese a un titubeante inicio en la primera de las campañas de los años cincuenta, en la temporada 52/53 el club se proclama subcampeón de Tercera División con las miras puestas en el ascenso, pero en la Promoción queda quinto y colista perdiendo todas sus opciones. En la campaña siguiente, 53/54, coincidiendo con la recuperación del primitivo nombre de Sestao Sport Club, se proclama de manera brillante Campeón de Liga y asciende directamente a Segunda División ante la alegría de sus aficionados que al fin ven reconocidos sus méritos. En su reestreno de la temporada 54/55 dentro de la categoría de plata, la sociedad vizcaína presidida por Ildefonso Cortadi Garmendía tras un campeonato muy competido salva la categoría gracias al gol average.

En la campaña 55/56 el club resulta decimoquinto y en teoría debería de haber descendido a una categría inferior con las reglas de los torneos precedentes, pero la ampliación del número de participantes hace que continúe en Segunda División consiguiendo mantenerse durante cinco temporadas más. Finalizada la campaña 59/60 es decimocuarto – contando entre sus filas con el mítico portero Raimundo Pérez Lezama – y ha de defender su puesto en la Promoción frente al aspirante C.D. Manresa solventándose con éxito: 1-1 en la ida y 3-0 en Las Llanas; repitiendo puesto en la edición 60/61 pero esta vez con resultado adverso en la Promoción frente a la U.D. Cartagenera: 3-0 en la ida y 1-1 en Las Llanas.

1960 – 1970

Descendido a Tercera División, en los años sesenta la entidad sestaotarra consigue reunir buenas plantillas y mantiene un status deportivo importante en su ámbito de acción, intentando por todos los medios regresar a la categoría perdida, pero sus intentos en un grupo con mucho nivel son desesperadamente vanos. No obstante en la campaña 64/65 es segundo y promociona a la categoría superior eliminando al C.F. Gandía: 4-0 en casa y 3-0 en la ciudad valenciana; siendo eliminado por el Club Gimnástico de Tarragona: 3-0 en la ida y 2-0 en Las Llanas.

En la temporada 66/67 es nuevamente subcampeón, pero es eliminado a las primeras por el C.D. Lugo: 1-2 en casa y 1-1 en la capital gallega, cerrándose un decenio en el cual pese al pundonor demostrado los resultados no son los esperados. Pasaran en esta década por la presidencia de la sociedad José Manuel Esparza, Ángel San Miguel, Ignacio Delgado o Juan de Zubiaga entre otros.

1970 – 1980

En los años setenta se instala en una remozada Tercera División que adquiere una gran fortaleza con cuatro grupos de veinte participantes cada uno, resultando subcampeón en la sesión 71/72 en el que le corresponde tras el vecino Baracaldo C.F. Este puesto le permite promocionar como aspirante ante el Cádiz C.F. siendo eliminado: 1-2 en casa y 2-2 en el Ramón de Carranza.

En las campañas siguientes no consigue entrar en los primeros puestos aunque anda muy próximo a ellos como en la edición 75/76 en la que es tercero a tan solo dos puntos del primer puesto que ocupa el Pontevedra C.F. quien comparte puntuación con el Baracaldo C.F. En la temporada 76/77 es quinto y consigue una de las plazas que dan derecho a debutar para la siguiente 77/78 en la recién creada Segunda División B, una categoría intermedia de inquietante futuro en la cual se intenta recoger a lo mejor de las sociedades modestas. En esta categoría tiene un inicio complicado, consiguiendo asentarse en las posteriores campañas a base de tesón, y consiguiendo hacer buenas campañas como la 79/80 con el esfuerzo de la directiva de Jon de Zubiaga Urbina.

1980 – 1990

Iniciados los años ochenta la entidad verdinegra empieza a resurgir de sus cenizas y a alcanzar cierto nivel, destacando dos sendos cuartos puestos en las ediciones 81/82 y 82/83, entrenados esta última por Jose Manuel Esnal “Mané”. Pero el gran éxito llega en la campaña 84/85 dirigidos por Javier Irureta cuando se proclama Campeón de la categoría con holgura y asciende directamente a Segunda División A tras un cuarto de siglo ausente, gracias a la gestión en la presidencia de Juan José Azpitarte desde 1982. Esta misma sesión se proclama Campeón de la Copa de la Liga dentro de su grupo al derrotar en la Final al Pontevedra C.F.: empate de 1-1 logrado en tierras gallegas y victoria por 4-0 en la vuelta, celebrada en Las Llanas.

El conjunto verdinegro hace un buen papel en la campaña 85/86 finalizando en décimo puesto con un jóven Ernesto Valverde en la delantera, pero casi inmejorable es la siguiente 86/87 en la que con un modestísimo presupuesto es capaz de alcanzar el cuarto puesto y coquetear con el ascenso a la división de honor del fútbol nacional, gracias a la labor del irunés Javier “Jabo” Irureta y contando entre sus filas con el gran defensa central Alberto Albístegi. Esta temporada es la famosa del play-off, un sistema competitivo que fracasó estrepitosamente, pero en el que el club sestaotarra es capaz de quedar a dos puntos del ascenso a Primera División. En la temporada 88/89 se incorpora al banquillo Blas Ziarreta quien con el presidente Azpitarte forman un gran binomio. Los verdinegros se asientan en la competición y proporcionan jugadores a clubs de superior categoría como Mendilíbar, Eduardo Estíbariz ó Jon García.

1990 – 1996

Al comenzar la década de los años noventa la economía de la entidad sestaotarra empieza a presentar preocupantes síntomas de desequilibrio económico ante el elevado coste que supone mantenerse dentro de la categoría. Pese a ello, el club pelea con todas sus armas desde la humildad alcanzando el octavo puesto la sesión 90/91 con Paco Liaño en la portería y el defensa central Carlos García en su plantilla, y consigue desenvolverse varias temporadas en la categoría de plata. Sin embargo, tanto los intentos de su presidente como del técnico Nicolás Estefano, llegado en 1991, son baldíos. Desde 1992 y con la nueva Ley del Consejo Superior de Deportes, el club es obligado a transformarse en Sociedad Anónima Deportiva, culminando tal proceso el 30 de junio con un capital de setenta millones de pesetas, pasando a ser Sestao Sport Club, S.A.D.

La campaña 92/93 será en la que desciende a Segunda División B al resultar decimonoveno clasificado tras pasar por el banquillo sestaotarra hasta cuatro entrenadores, destacando a Luis Astorga. La temporada 93/94 la disputa en Segunda División B con la vuelta al banquillo de Blas Ziarreta, consiguiendo la segunda plaza al final del torneo. Con el nuevo sistema competitivo establecido en 1990 entra en la Promoción, liguilla en la que es tercero tras un mal partido en casa frente al C.D. Orense. Al final es superado por estos y por el Real Jaén C.F., siendo colista la U.D. Atlético Gramanet. En la siguiente campaña, 94/95, el club se refuerza con jugadores de su área de influencia y con el binomio Azpitarte-Ziarreta queda en tercer puesto. En la Promoción la plantilla verdinegra echa el resto y en un grupo extremadamente igualado consiguen ser primeros por un escaso pero suficiente punto superando a: Córdoba C.F., C.D. Castellón y C.D. Mensajero.

El club regresa a Segunda División A en la temporada 95/96 dentro de una campaña que se presenta dura a priori por cuanto se conserva profundamente debilitada a consecuencia de las pérdidas que se arrastran desde años anteriores y al tremendo esfuerzo que ha supuesto la Fase de Promoción de la temporada recién finalizada. Pese a todo, finalmente presenta la documentación requerida por la LFP y el club realiza unos cuantos fichajes y se presenta ilusionado con el ánimo puesto en mantenerse. Durante toda la sesión se ocupan puestos rezagados y finalmente, por escasamente dos puntos, no se consigue salvar la categoría, descendiendo a Segunda División B.

A este mal se une que la caja esta vacía y el club no ha podido satisfacer las nóminas de gran parte de sus jugadores, siendo denunciado por estos y descendido nuevamente, ahora vía administrativa, a Tercera División. Ante tan delicada situación, extrema y crítica, con una deuda acumulada de más de doscientos cincuenta millones de pesetas de la época, el club recurre a entidades como el ayuntamiento, empresarios de la localidad y demás con la esperanza de tapar el gran agujero formado en su caja. Ante la imposibilidad de encontrar un mecenas que se preste a tal labor y en medio de una crisis que afecta profundamente al sector siderúrgico – ese año se cierran los Altos Hornos de Vizcaya -, la directiva verdinegra mediante asamblea extraordinaria disuelve la S.A.D. y el club sestaotarra desaparece.

Con una afición hundida moralmente ante la desaparición de una entidad con ochenta años de historia, ese verano de 1996 se crea el Sestao River Club, entidad creada con la firme convicción de rescatar el fútbol en la localidad y sustituir al Sestao Sport Club que históricamente tantas alegrías les proporcionó.

Texto: Vicent Masià © 2009

Última actualización: 2012

BIBLIOGRAFÍA:

 

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