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Historial de la Societat Esportiva Eivissa-Ibiza

Titular SE Eivissa-Ibiza

 

escudo SE Eivissa-Ibiza

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo:  Societat Esportiva Eivissa-Ibiza
  • Ciudad: Ibiza / Eivissa
  • Provincia: Islas Baleares / Illes Balears
  • Comunidad Autónoma: Islas Baleares / Illes Balears
  • Fecha de constitución: 25 de junio de 1995
  • Fecha de federación: 25 de junio de 1995

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Deportiva Ibiza (1995-1997)
  • Club Esportiu Eivissa (1997-2001)
  • Sa Deportiva Eivissa (2001-2007)
  • Societat Esportiva Eivissa-Ibiza (2007-2009)
  • Unión Deportiva Ibiza-Eivissa (2009-2010)

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 2006/07

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadi Municipal de Can Misses
  • Año de inauguración: 1991
  • Cambios de nombre: Estadi Municipal de Can Misses
  • Capacidad: 4.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadi Municipal de Can Misses (1995-2010)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales SE Eivissa-Ibiza

 

ESCUDOS DE LA SOCIETAT ESPORTIVA EIVISSA-IBIZA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

UNIFORMES DE LA SOCIETAT ESPORTIVA EIVISSA-IBIZA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN IBIZA:

La ciudad de Ibiza, Eivissa en lengua autóctona, es capital del municipio e isla del mismo nombre enclavada en las Islas Pitiusas (Ibiza y Formentera), localidad milenaria convertida en centro cultural, social y administrativo de toda la isla y en polo turístico por excelencia siendo objeto de la visita de centenares de miles de visitantes cada año.

Por lo que respecta al fútbol, apenas se tiene constancia de actividad con anterioridad a 1920 dándose comúnmente esta fecha como fuente de partida a raíz de la llegada a su puerto de una fragata brasileña, la «Mearim», la cual por circunstancias burocráticas tuvo que amarrar durante cuatro meses. Durante este periodo de inactividad, sus tripulantes mataron el ocio con lo mejor que sabían hacer para divertirse, jugar al fútbol, llamando la atención de los locales quienes no desaprovecharon la oportunidad para profundizar en su aprendizaje y desafiar a los extranjeros llegando a protagonizar un encuentro junto al edificio de La Mutual, junto al Passeig de Vara de Rey, en el cual se impusieron sin dificultad los forasteros.

La huella de los brasileños no pasó desapercibida y en 1924 tres eran los club que jugaban en el Camp de Sa Palmera; Ibiza F.C., el Ebusitano y el Sport; a los que se añadieron posteriormente otros como: el Chispa, el Metralla, el Ibicenco y el Rápido, habilitándose puntuales terrenos de juego como el Camp d’Es Cadirer, el Camp de Ses Canyes y el Camp d’Es Molí de Sa Punta.

Ya en la década de los años treinta surgió una segunda tanda de clubs, todos ellos alentados por el reverendo Mariano Escandell Roig y de carácter estrictamente juvenil entre los que se recuerda al España, el de Los Vileros, el de Acción Católica, el de Cristo Rey, el Mediterráneo y el Metalúrgico. En 1934, viéndose el éxito que el fútbol alcanzaba en el resto de las islas y en la península, surgió una iniciativa más seria cultivada por jóvenes amantes del balompié con el ánimo de competir a nivel federado, la Sociedad Deportiva Ibicenca, conjunto que quedó inscrito en la Federación Balear considerado como club de Segunda Categoría haciendo del Camp de Sa Palmera su feudo mientras que como colores identificativos se empleaban el negro para la camiseta y el blanco para el pantalón.

En la temporada 34/35 la S.D. Ibicenca se proclama Campeón de Baleares de Segunda Categoría imponiéndose a Lluchmajor F.C. y C.D. Soledad, de Palma de Mallorca, pero en la Promoción de Ascenso no puede alcanzar la Primera Categoría al perder los dos encuentros programados frente al Athletic F.C., club de Palma de Mallorca colista de la élite balear dotado de mayor calidad. Concluida la edición 35/36 en la que no se tienen opciones de ascenso en la Segunda Categoría, en julio de 1936 estalla la Guerra Civil y, en primera instancia, las tropas sublevadas se hacen con el poder de la isla. Luego será conquistada brevemente por tropas republicanas para, casi de inmediato, revertir la situación y permanecer el resto del conflicto bajo mando nacional.

Tras la guerra, sobre todo en los primeros años, el fútbol local vilero decae muchísimo al contrario que sucede en el resto del archipiélago, tardando las dos islas pitiusas en recobrar la pujanza de los años treinta. Pese a esta pérdida de sensibilidad el fútbol no desaparece y los distintos soldados de reemplazo que cumplen obligatoriamente el servicio militar irán componiendo equipos sucesivos que, con más o menos fortuna, mantienen la llama viva. No son los únicos y desde el Frente Juventudes Ibiza también se mantiene uno propio, surgiendo en el segundo lustro otros clubs como el C.F. Cadete y el Rondalla C.F. que se verán acompañados por el que parece más importante de todos, el Club Deportivo Unión, constituido en agosto de 1948 por los señores: Vidal, Ripoll, Busom, Quilis, Guillem, Medina, Verdera, Bonet, Fajarnés y Vidal; que viste camisa azulgrana con pantalón azul.

Iniciado el año 1950 los clubs pitiusos, tradicionalmente aislados de todo lo que acontece a nivel competitivo con las vecinas Mallorca y Menorca, más unidas futbolísticamente, consiguen al fin de la Federación Balear a base de reclamaciones que se les adjudique una delegación para organizar torneos federados, quedando la sede ubicada en la Escuela de Artes y Oficios desde donde surge el Campeonato Insular Interpueblos, la Copa de Ibiza y otros campeonatos que dan vida a la juventud.

Clubs como el C.D. Formentera, Peña Deportiva de Santa Eulália, C.D. Portmany, de Sant Antoni, junto a los vileros C.D. Unión y Rondalla C.F. forman la élite pitiusa a los cuales el 28 de agosto de 1950 se les une una nueva iniciativa, el Ibiza Club de Fútbol, sociedad que pretende recuperar los éxitos de la desaparecida S.D. Ibicenca de los años treinta. Uniformado con camisa amarilla y pantalón azul, haciendo uso del Camp de Sa Palmera, el club queda presidido por Pedro Guasch viéndose acompañado en la directiva por Carlos Costa, vicepresidente, Félix Costa como secretario, Juan Riera en el puesto de tesorero y Antonio Riusech en el de contador mientras vocales son: Juan Marí, José Marí, José Vilas y Juan Bufí.

La competición pitiusa, catalogada como de Tercera Regional, avanza en sus primeros compases a ritmo lento desatándose en 1955 por parte de los clubs de Vila y del resto de la isla, las ansias de tener un club importante que sea capaz de enfrentarse con garantías a los primeros espadas baleares. Desunidos desde sus inicios, el cambio de paradigma se establece al comprobarse con el paso del tiempo que ninguno de ellos tiene posibilidades reales de ascender por sí solo a consecuencia de su extrema humildad, determinándose entre varios clubs agrupar esfuerzos en uno de ellos que represente al conjunto de la isla en la primera Liga balear.

Debido a que uno de los principales problemas que les afecta es la falta de un terreno de juego en condiciones, como primer paso desde el ayuntamiento de Vila se aprueba el 23 de agosto de 1955 la adquisición de una superficie en la finca de Sa Bodega para la construcción de un campo de deportes. Este Estadio Municipal, localizado en la calle de Canarias, será inaugurado en 1956 acordándose entre los tres clubs más importantes de la ciudad: Ibiza C.F., C.D. Unión y Rondalla C.F. junto a Peña Deportiva de Santa Eulália y C.D. Portmany, ceder sus respectivos jugadores más destacados para disponer, a modo de selección, de un club representativo aprovechándose la licencia federativa del primero de los mencionados y con mayor potencial, el Ibiza C.F., quien el 28 de agosto, tras consulta federativa y oportuna aprobación, adopta el nombre de Sociedad Deportiva Ibicenca.

El 25 de octubre, constituida oficialmente la directiva con Ildefonso Pineda como presidente y Cosme Vidal como secretario, el club cambia a Sociedad Deportiva Ibiza quedando inscrito en la Federación Balear con esta denominación, siendo los colores definitivos bermellón para la camisa y blanco para el pantalón. El club vilero se convertirá en lo sucesivo en el principal club pitiuso consiguiendo al término de la edición 60/61 ascender a Tercera División, categoría donde se mantiene ininterrumpidamente hasta la sesión 77/78 cuando, una vez concluida ésta, asciende a Segunda División B. Seis serán las temporadas que permanece en el tercer nivel nacional, regresando a Tercera División en la campaña 84/85 para, tras cinco campeonatos, regresar brevemente durante la edición 89/90 a la Segunda División B.

Convertida la S.D. Ibiza en un equipo ascensor, la temporada 92/93 marcará el inicio de su fin deportivo embarcándose en una nefasta aventura liderada por el empresario franco-italiano Calixto Bragantini que tendrá dramáticas consecuencias puesto que, debido a los excesos económicos, al final de la misma se adeudan 200.000 euros. Denunciado el club por parte de sus jugadores, administrativamente será descendido al grupo balear de Tercera División encadenando en poco más de un año una nueva pérdida de categoría para descender al campeonato insular pitiuso. En 1997, después de 8 temporadas en Segunda División B y 25 en Tercera División, la histórica sociedad deportiva, sin futuro y abrumada por la deuda desaparecerá al no poder hacer frente a sus responsabilidades económicas cerrando de la peor de las formas un capítulo deportivo que llenó la vida de varias generaciones.

La ciudad de Ibiza durante todos estos años no estará limitada a la «Sa Deportiva» como popularmente se identifica a los granates, siendo cuna de otros importantes clubs como el C.D. Hospitalet, entidad constituida el 3 de julio de 1963 que, tras ser C.F. Hospitalet entre 1972 y 1978, a partir de esta última fecha será conocida como C.F. Hospitalet-Isla Blanca llegando a militar siete temporadas consecutivas en la Tercera División balear, concretamente entre las ediciones 84/85 y 90/91, ambas inclusive. En este periodo de gran recuerdo para los aficionados ibicencos, los blanquiazules del Polideportivo Isla Blanca concluirán sorprendentemente dos ediciones por delante de los granates del Estadio Municipal, siendo quintos en la 84/85, por séptimo el decano y sextos en la 85/86 por nuevamente séptimo el rival. A partir de 1991 se experimentará una decadencia en el conjunto hospitalario no sobrepasando la Regional hasta que los acontecimientos marquen su unión con un nuevo club.

Al margen de los blanquiazules, la ciudad contará con otro club que saboreará las mieles de la Tercera División, el C.D. Ibiza Atlético, sociedad constituida el 19 de octubre de 1975 presidida por Juan Vich que, ejerciendo brevemente de filial de la S.D. Ibiza, competirá durante la campaña 79/80 sin gran fortuna perdiendo rápidamente la categoría. Otros constituidos en la década de los años setenta serán el C.D. Ibiza Peninsular, el C.D. Peña Blau y Grana, el C.F. Rápid o el C.D. Santa Cruz, con sede en el Bar Martínez, constituyéndose en 1977 el C.D. Atlético Isleño quien ataviado íntegramente de azul, se ocupará del fútbol base hasta crear un equipo amateur que compite en Tercera División las temporadas 11/12 y 12/13 coincidiendo con la crisis del fútbol local.

HISTORIA DE LA SOCIETAT ESPORTIVA EIVISSA-IBIZA:

1995 – 2000

El cariz que toman los acontecimientos dentro de la S.D. Ibiza, con una deuda de 200.000 euros y varias denuncias por parte de futbolistas a la AFE pendientes de solución desde 1993, provocan que, avanzado 1995 y ante el temor de una desaparición inminente, un grupo de socios piense en el futuro emprendiendo el 25 de junio un nuevo proyecto en forma de Unión Deportiva Ibiza. El club, presidido por José Roig Serra quien se ve acompañado en la directiva por los vicepresidentes Francisco Marí y Juan Tur, ejerciendo Bartolomé Juan como secretario, Félix Ortiz como vicesecretario, Armando Tur en el puesto de tesorero y José Antonio Vives en el de contador, empieza su carrera deportiva como filial de la S.D. Ibiza partiendo de forma modesta con una pequeña base dedicada a las categorías inferiores compitiendo en la temporada 95/96 sin equipo amateur.

Llegados a 1997 la situación de la S.D. Ibiza es crítica, agonizante, capeando la junta gestora la situación como puede. A pesar todo y dar las postreras bocanadas de aire, consiguen el campeonato insular colándose en la Promoción de Ascenso a Tercera División, resultando su intento baldío con el cuarto puesto en el Grupo I. Quemada la última bala, nadie es capaz de dar solución al problema económico y por fin se comprende que la única salida es unir a la afición local bajo una misma bandera.

Negada federativamente la fusión entre S.D. Ibiza y U.D. Ibiza como consecuencia de la enorme deuda de los granates, «Sa Deportiva» se da de baja en la Federación Balear y desaparece pasando parte de sus directivos y afición a una U.D. Ibiza que se convierte en el principal club vilero y en heredero de una gran tradición. Fruto de la comunión de todos, el club cambia su denominación adoptando la de Club Esportiu Eivissa, nombre con el que se consigue ascender a Tercera División una vez finalizada la edición 97/98.

El C.E. Eivissa, que viste camisa granate con pantalón blanco, debuta en el Grupo XI balear en la edición 98/99 con Pedro Marí en la presidencia y Tolo Darder en el banquillo pasando apuros para conservar la categoría, repitiendo puesto en la campaña siguiente 99/00 con un poco más de holgura pero con Vicente Segovia en la presidencia y Ángel Vega como entrenador estabilizando la sociedad.

2000 – 2010

Con el cambio de década el C.E. Eivissa sigue compitiendo con un presupuesto austero. El gobierno del club, muy cambiante, deja en la presidencia a Josep Bufí mientras Tolo Darder regresa al banquillo. La campaña 00/01 refleja la misma posición que las precedentes, el decimoquinto puesto, aunque a lo largo del torneo no hay temor por perder la categoría. En la edición 01/02 se cambia nuevamente de nombre adoptándose el de Sa Deportiva Eivissa, con rememoración histórica, mientras José Antonio Luna se hace con las riendas del banquillo y, casualidades de la vida, las matemáticas lo dejan en el decimoquinto puesto por cuarta temporada consecutiva. En esta ocasión, sin embargo, el puesto final es agónico por cuando entre el descenso y su plaza existe un solo punto de distancia.

Con la llegada de un nuevo sponsor institucional, la edición 02/03 es significativamente más placentera que las anteriores. Siguiendo Josep Bufí en la presidencia, el técnico Antonio Arabí consigue el quinto puesto luchando hasta el final por entrar en una Promoción que se escapa por un punto. En 2003 hay cambios administrativos y Mariano Riera accede a la presidencia ocupando el banquillo Andrés García Tébar con quien se finaliza quinto, en esta ocasión sin opciones de alcanzar el cuarto puesto. En la entidad pitiusa entrar en la Promoción se convierte en un objetivo prioritario y, para tal efecto, en la campaña 04/05 se contratan los servicios de Bernabé Herráez. La apuesta no sale como se esperaba y los granates, demasiado irregulares, quedan séptimos alejados de las cuatro primeras plazas.

En la temporada 05/06 se contrata a Carlos Simón pero, con cuatro rivales inalcanzables, los granates se han de conformar con una insatisfactoria quinta plaza. La desesperación empieza a adueñarse de los directivos y aficionados vileros quienes ven impotentes cómo cada curso no se alcanza el objetivo. Pedro Ortega toma el relevo a Mariano Riera y con él llega al banquillo Luis Elcacho con quien, reforzada convenientemente la plantilla, se consigue el primer puesto y título con veinticuatro victorias, ocho empates y seis derrotas. La alegría en Vila es grande, pero falta culminar la temporada 06/07 con un ascenso. La Promoción, siempre traicionera, es vista con recelo y en Semifinales el rival es el Real Sporting de Gijón “B” con el que se pierde por 3-0 en la ida. Cuando todo parecía perdido, en Can Misses se vence 3-0 y, desde el punto de penalti, se pasa a la Final donde se enfrenta al turolense Andorra C.F., imponiéndose en la ida en tierras aragonesas por un cómodo 0-2 que es rematado en casa con un 2-1 que le proporciona el ascenso a Segunda División B por primera vez en su corta historia.

En el verano de 2007 el club experimenta una gran ebullición. El presidente, Pedro Ortega y su directiva, por razones de marketing cambian la denominación a Societat Esportiva Eivissa-Ibiza, siguiendo Luis Elcacho al frente del banquillo. La plantilla, con dos millones de euros de presupuesto, es remodelada profundamente y dentro del Grupo III donde participan valencianos, catalanes y baleares se alcanza un magnífico séptimo puesto quedando a seis puntos de promocionar. Por el club pasan ilustres veteranos del fútbol nacional y en la temporada 08/09 Joan Francesc Ferrer “Rubi”, entrena al equipo.

Sin embargo no es oro todo lo que reluce. La entidad pitiusa vive por encima de la realidad y las deudas afloran por todas partes. Ortega Cano capea el temporal como puede y la plantilla deja de cobrar viéndose el club abocado al descenso de categoría irremediablemente al concluir decimoctavo. Se deben 367.000 euros a jugadores, 35.000 a la Federación Balear y una cantidad desconocida a distintos proveedores que en su totalidad se rumorea pueda alcanzar el millón de euros, una cifra astronómica impagable que obliga al no ser satisfecha a que la RFEF lo descienda administrativamente una categoría más quedando relegado a la Regional Preferente. El doble descenso cae como una losa en la afición, deprimida, dolida y frustrada por los desmanes económicos. La crisis, enorme, se lleva por delante al equipo dependiente, S.E. Eivissa-Ibiza “B” creado en 2005 y decimosegundo clasificado en el Grupo XI balear de Tercera División durante la campaña 08/09, el cual es disuelto ante la falta de presupuesto para pagar a los jugadores.

En agosto de 2009 el club pasa a manos del agente FIFA italiano Antonio Stina, que venía ejerciendo de vicepresidente y su esposa Tiziana Schipiani a los que se presenta como salvadores con un plan bajo el bolsillo para solventar los problemas de liquidez. La entidad ibicenca cambia de nombre y se adopta el de Unión Deportiva Ibiza-Eivissa, se pretende hacer una conversión a SAD y la venta de ilusión sin poner sobre la mesa un solo euro empieza a ser cuotidiana. Las promesas de Stina caen pronto en saco roto, la deuda se duplica en apenas unos meses y en marzo de 2010 se ve, junto a su esposa, obligado a abandonar la junta directiva. En 2014 Stina será condenado por la justicia italiana acusado de falsedad documental, fraudes y engaños. Apremiados por configurar una junta gestora urgente, los socios y ex jugadores Andoni Valencia e Ibon Begoña toman las riendas del club buscando un nuevo inversor apareciendo la empresa Management Lele Corporation cuya figura visible es el también italiano Emanuele Maffezzoni. La viabilidad del proyecto ofrece serias dudas desde el primer momento que se verán corroboradas al poco tiempo cuando en abril de 2010 Maffezzoni sea detenido por la policía española acusado por un delito de estafa en varios hoteles mallorquines.

El 7 de junio de 2010, después de unas elecciones a la que no se presenta candidatura alguna al deberse un millón y medio de euros, mediante Asamblea Extraordinaria a la que acuden dos de los cinco socios en activo del club, Andoni Valencia e Ibon Begoña, conforme al artículo 68 punto A de los Estatutos se aprueba la disolución del club abriéndose la liquidación y extinción a mano del gerente Andoni Valencia. Por segunda vez en pocos años la capital pitiusa pierde a su máximo representante.

ERA POST CLUB:

Ibiza queda hecha un solar futbolístico y tan sólo algunos clubs modestos sobreviven como pueden. La reorganización y posterior relevo de la U.D. Ibiza- Eivissa no es sencilla pues la afición se encuentra fragmentada y resentida por lo sucedido. Las iniciativas en este sentido tardan en aparecer y, cuando lo hacen, crean discrepancias al considerarse todas herederas del extinto.

escudo CD Ibiza-Islas Pitiusas

El primero en hacerlo es el Club Deportivo Ibiza-Islas Pitiusas, constituido el 16 de octubre de 2012 y registrado el día 25 que preside José Cosme Vidal Torres acompañado de Tolo Darder y Juan Ramón Gómez. Rodeado de personas vinculadas al pasado deportivista, el club inicia la actividad en la temporada 13/14 consciente, según la norma RFEF, de que han de pasar al menos dos temporadas antes de poder ascender de categoría. Con una escuela de fútbol base y un equipo amateur, vistiendo camisa grana y pantalón blanco se autoconsiderará el genuino heredero, haciendo de Can Misses su feudo deportivo. En 2013, en cumplimiento del Reglamento General de la RFEF aprobado el 18 de febrero y concretamente de su artículo 104 que lucha frente al fraude de los clubs nuevos vinculados a un extinto desaparecido por no pagar sus deudas, se ve obligado a pagar 34.000 euros para poder competir, además de pesar una posible reclamación por parte de la AFE a la que se le adeudan 300.000 euros.

escudo Ciudad de Ibiza CF

Apenas un año después, en el verano de 2013 Ibón Begoña y David Torres intentan emprender un proyecto en el C.D. Atlético Isleño que no se lleva a cabo debido a las deudas acumuladas por este que lo hacen inviable y ocasionan su desaparición. Begoña y Torres, a los que se les suma luego Jordi Cruyff, reflotan como socios el Ciudad de Ibiza C.F., una sociedad constituida en 2004 por Ángel Nadal dedicada al fútbol base que, sin deudas, después de permanecer inactiva desde 2009, piensan convertir en el principal club pitiuso proyectando disponer de una buena escuela y un primer equipo que, como mínimo, alcance la Tercera División. Vistiendo camiseta celeste con franja horizontal azul y pantalón blanco, debutan durante la campaña 13/14 en el Campeonato Insular repitiendo en la edición 14/15 donde son primeros no pudiendo ascender en ninguna de las dos ocasiones tras jugar la Promoción. En la temporada 15/16 consiguen ascender a Tercera División después de imponerse en la Promoción al C.D. Santanyí, explotando desde 2016 la marca Ibiza C.F.

escudo UD Ibiza-Eivissa

Otro club de reciente constitución es la Unión Deportiva Ibiza-Eivissa, inscrito en la Federación Balear el 31 de julio de 2015 con el empresario Amadeo Salvo al frente. Salvo, consciente del potencial de la marca «Ibiza-Eivissa» conocida internacionalmente gracias al turismo, decide abonar la deuda federativa -60.000 euros- del club extinto y liquidado en 2010 con la misma denominación acogiéndose al artículo 100 del Reglamento el cual indica que, transcurridos cinco años, se puede emplear la denominación de un extinto satisfaciendo su deuda con el máximo órgano futbolístico territorial.

El proyecto de esta nueva sociedad inscrita en el Registro de Entidades Deportivas del Govern Balear con fecha 16 de marzo del 2016, a priori dotada de un fondo económico y también deportivo importante, pasa por crecer en el fútbol local para dar el salto a la Tercera División balear y luego al fútbol profesional, encontrándose a las primeras de cambio con la férrea oposición del C.D. Ibiza-Islas Pitiusas, entidad compuesta por antiguos aficionados y directivos con pasado histórico granate quienes, molestos por el que se considera un intruso, impugnan su inscripción alegando desagravio al no presentar estatutos, sede social, estadio, distintas licencias además de ostentar el nombre un club disuelto, liquidado y extinto. La Federación Balear contradiciendo su propio Reglamento mirará hacia otro lado y seguirá hacia adelante, dando pie a la convivencia de varios clubs vileros que se disputan la hegemonía local.

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BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA: