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Historial del Real Oviedo Vetusta

 

escudo Real Oviedo Vetusta

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Real Oviedo Vetusta
  • Ciudad: Oviedo
  • Provincia: Asturias
  • Comunidad Autónoma: Principado de Asturias
  • Fecha de constitución: 24 de abril de 1926
  • Fecha de federación: 1926

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sportiva Ovetense (1926-1941)
  • Sociedad Deportiva Vetusta (1941-1977)
  • Real Oviedo Aficionados (1977-1989)
  • Sociedad Deportiva Vetusta (1989-1991)
  • Real Oviedo Club de Fútbol “B” (1991-1992)
  • Real Oviedo, S.A.D. “B” (1992-2007)
  • Real Oviedo Vetusta (2007- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

3 Ligas en Tercera División:

  • 1987/88
  • 1989/90
  • 2017/18

 

ESTADIO:

estadio Real Oviedo Vetusta

Ciudad Deportiva El Requexón

  • Nombre: Ciudad Deportiva El Requexón
  • Año de inauguración: 1969
  • Cambios de nombre: Ciudad Deportiva El Requexón (1969- )
  • Capacidad: 1.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Llamaquique (1926-1928)
  • Campo de Vetusta (1928-1933)
  • Estadio de Buenavista (1933-1940)
  • Campo de Teatinos (1940-1943)
  • Estadio de Buenavista / Carlos Tartiere (1943-2002)
  • Ciudad Deportiva El Requexón (2002- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales Real Oviedo Vetusta

 

ESCUDOS DEL REAL OVIEDO VETUSTA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

 

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

UNIFORMES DEL REAL OVIEDO VETUSTA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

 

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN OVIEDO:

Con cincuenta mil habitantes a principios del siglo XX, la irrupción del fútbol en la capital asturiana tuvo su origen en noviembre de 1901 con la constitución de la Unión Escolar Ovetense, una asociación de carácter cultural dependiente de la Universidad de Oviedo formada por académicos y alumnos de las distintas facultades cuya principal ocupación era el fomento de la educación sin descuidar las labores recreativas. Propio de la edad de los estudiantes y de las nuevas tendencias recogidas de otros centros de enseñanza de moda europeos donde desde las universidades se fomentaba el asociacionismo y la práctica deportiva, algunos de ellos eligieron el fútbol como vehículo idóneo para su desarrollo físico y también lúdico dando inmediatamente forma al Foot-ball Club Escolar, sociedad que asentó el balompié en Oviedo teniendo el Campo de Maniobras situado en los terrenos de Llamaquique como principal base operativa.

Prendida la mecha, a principios de 1903 otro grupo de jóvenes de acomodada situación económica y en edad estudiantil, arrastrados por otros como Pedro Rubín y Santiago de la Riva quienes habían jugado al fútbol respectivamente en el Reino Unido y Suiza, fomentaron entre los universitarios la idea de constituir un foot-ball club como los británicos que tuvo un exitoso eco puesto que, el 4 de abril, en el Campo de Maniobras, dos teams del Oviedo Foot-ball Club, el rojo y el azul, centraban la atención del público que se reunió para ver las evoluciones en este su primer encuentro que terminó con empate a un tantos.

El Oviedo F.C., conocido también como Foot-ball Club Ovetense, la Sociedad de Foot-ball de Oviedo o simplemente como el Foot-ball Club dependiendo de la fuente consultada, fue el primero de la ciudad en realizar desplazamientos a otras localidades siendo entre 1903 y 1905 habituales sus enfrentamientos contra el Gijón Sport Club y el Avilés Sport Club, encuentros donde saltaban chispas por la intensidad y ganas que ponían sus protagonistas por llevarse la victoria.

A finales de 1905 estos encuentros decayeron bastante y el fútbol languideció desapareciendo las sociedades de Gijón y Oviedo, reapareciendo por fortuna el fútbol en la capital asturiana en 1906 con la constitución de dos nuevas sociedades que cubrieron el hueco dejado por el Oviedo F.C. La primera de ellas fue el Oviedo Sportivo, conjunto que pronto se vio acompañado por el Sporting Ovetense, protagonizando ambos intensos duelos en el Campo de Maniobras hasta que sus integrantes decidieron poner punto y final a sus aventuras corriendo tras una pelota.

Hacia 1909, coincidiendo con la constitución de la primera Federación Española de ámbito nacional que hubo en el país, se constituyó el Victoria Sport Club, sociedad que durante unos años se convirtió en la representativa de la ciudad quedando inscrita en la Federación Española de Clubs de Foot-ball en 1910 en unos tiempos donde la inscripción al máximo organismo nacional era directo sin mediar la respectiva federación territorial, en el caso de que ésta existiera. El Victoria S.C., pese a la voluntad de sus integrantes y la ambición de convertirse en un referente acabó siendo un fracaso, siendo sustituido en 1912 por un nuevo Oviedo Foot-ball Club, el segundo con esta denominación y sin vinculación con el anterior, al que pronto acompañó el Club Fortuna Ovetense.

En 1913 ambos clubs se repartían el fervor de los practicantes y aficionados que gustaban de jugar o ver encuentros de fútbol. Por entonces, el fútbol se había asentado en Asturias y desde concretamente Avilés, se había hecho fuerza en varias ocasiones, siempre sin éxito, para constituir una federación en el Principado que defendiera los intereses de sus clubs y organizara un campeonato regional cuyo campeón pudiera representar a la región en el Campeonato de España.

Cogiendo el reto de ser el club representativo de Oviedo a nivel asturiano y, quién sabe, si luego a nivel nacional, en 1914 quedó constituido el Stadium Club Ovetense, conjunto que al igual que sus precedentes, hizo uso del Campo de Maniobras. Vistiendo camisa gualdiazul con pantalón negro, la solidez de su directiva y jugadores consolidaron esta iniciativa entre la afición local convirtiéndose al poco de su nacimiento en un team fuerte que era bien considerado allí donde acudía. Un año después de iniciar su actividad, junto a clubs de Avilés y Gijón participó en la constitución de la Federación Cantábrica de Clubs de Foot-ball reafirmada el 9 de diciembre de 1915 donde, a pesar de su nombre, sólo tenían cabida inicialmente los clubs asturianos. Asociado el Stadium Club Ovetense, en la nueva federación quedaron inscritos de inmediato otras sociedades como el Club Fortuna Ovetense y el Sport Club Ovetense, siendo necesario recalcar que, ante la extensa igualdad de denominaciones entre los clubs de Oviedo y Gijón, además de otros pertenecientes a otras localidades que eligieron los mismos nombres, los clubs de ambas ciudades tuvieron que acompañar su título por el gentilicio que identificaba su origen para poder distinguirse y no provocar confusiones.

La evolución del Stadium Club Ovetense y del fútbol ovetense en general fue lenta en estos años, figurando los gualdiazules en Segunda Categoría hasta que, en la temporada 18/19, ya como Real Stadium Club Ovetense al haber conseguido en 1918 la presidencia honoraria de S.M. el Rey D. Alfonso XIII, fueron aupados a una Primera Categoría donde apenas brillaron a consecuencia de sus malas relaciones con el Real  Sporting de Gijón. Durante esa campaña, la ciudad de Oviedo contaba con varias sociedades federadas como el Club Fortuna Ovetense, el Pumarín F.C. y el Club Nacional Ovetense, surgiendo en cualquier rincón nuevas iniciativas como al del Asturias F.C.

El 4 de abril de 1919, producto de una escisión en el seno del Real Stadium Club Ovetense donde varios socios eran contrarios al sentir general, quedó constituido el Club Deportivo Oviedo, sociedad presidida por José Tartiere que, por su capital, pronto gozó de buenos jugadores y una situación privilegiada que le ascendió directamente a la Primera Categoría donde se estrenó en la temporada 19/20. Vistiendo camisa blanquiazul con pantalón blanco, a principios de su carrera compartieron el Campo de Maniobras con sus hasta entonces compañeros gualdiazules, inaugurando el 31 de agosto de 1919 el Campo de Teatinos, recinto de grandes dimensiones y un coloso para la región.

Iniciados los años veinte, tanto Real Stadium Club Ovetense como C.D. Ovetense seguían actuando en Primera Categoría pero muy distanciados de los clubs gijoneses donde el Real Sporting de Gijón, campeón en todos los Campeonatos de Asturias y la Unión Deportivo Racing, parecían con su potencial futbolístico inalcanzables para los ovetenses. Así fue hasta la temporada 22/23 cuando, sorprendentemente, los sacaveras finalizaron el torneo regional empatados a puntos con los sportinguistas, resultado que obligó a un encuentro de desempate disputado en Madrid resuelto favorablemente para los intereses rojiblancos por 3-1.

El fútbol ovetense plantaba cara al gijonés y en la campaña 23/24 fue el C.D. Ovetense quien fue subcampeón tras los sportinguistas de los que les separó un par de puntos. El incremento de aficionados iba en aumento y el 30 de septiembre de 1923, el Real Stadium Club Ovetense abandonó el Campo de Maniobras en Llamaquique e inauguró el Campo de Vetusta, en Fozaneldi, con el ánimo de tener un recinto más apto para sus progresos. La ambición de los sacaveras, conscientes de su potencial deportivo, tuvo al fin su recompensa en la edición 24/25 cuando, muy superiores, conquistaron el Campeonato de Asturias con cuatro puntos de ventaja sobre los sportinguistas. La remontada se había conseguido, pero por el camino habían transcurrido veinte años intentando dar caza al fútbol gijonés.

Impulsados por su reciente éxito, la directiva del C.D. Ovetense solicitó en 1925 a la Casa Real la presidencia honoraria de su sociedad, siendo consentida ésta por lo cual pasó a denominarse Real Club Deportivo Ovetense. Sin embargo, pese a la buena dinámica, la temporada 25/26 no fue positiva. Terceros los gualdiazules sin posibilidades de optar al campeonato y colistas los deportivistas fruto de un mal torneo, pronto se alzaron algunas voces reclamando una fusión de ambas sociedades para constituir una nueva que recogiera lo mejor de la ciudad y fuera, en primer lugar, un aspirante al título regional y, en segundo lugar, un digno competidor dentro del fútbol profesional a nivel nacional.

A principios de 1926, representantes de las respectivas directivas haciéndose eco del sentir de algunos periodistas, aficionados y también jugadores, pese a que había bastantes detractores dieron un paso al frente e iniciaron conversaciones con el fin de establecer un borrador de lo que, al parecer, iba a ser una segura unión. En el mes de marzo, fruto de la buena disposición de todos los integrantes, casi todo estaba sentenciado y el día 14 quedaron definidos los términos de la fusión en los que se descartaban unos nombres, uniformes y escudos. Cerrado todo, tras darse una espera por si surtía algún inconveniente, el 26 de marzo quedó constituido oficialmente el Oviedo Foot-ball Club eligiéndose como primer presidente a Carlos Tartiere, hijo del deportivista José Tartiere, quien salió reforzado por unanimidad con el voto favorable de los catorce compromisarios, siete por cada bando, mientras que para el uniforme quedaban reservados el celeste para la camiseta y el blanco para el pantalón. En cuanto al escudo, se mantuvo la forma deportivista insertándose en su interior las iniciales del club y simbología de la heráldica municipal como la Cruz de los Ángeles.

Dado el empaque de la nueva sociedad y las buenas relaciones que se mantenían con la Casa Real, tras las pertinentes gestiones realizadas por el Duque de Santoña en fechas posteriores a la fusión, el 10 de mayo fue aceptada la solicitud para que la presidencia honoraria del club recayera en el Príncipe de Asturias, D. Alfonso de Borbón, pasando la sociedad celeste a denominarse Real Oviedo Foot-ball Club.

HISTORIA COMO CLUB:

1926 – 1930

La fusión, sin embargo, no fue bien recibida por todas las partes afectadas de la misma forma. Como suele suceder en este tipo de trascendentales decisiones, en el seno de los stadiumnistas un reducido grupo contrario a perder su identidad decidió iniciar por su cuenta un nuevo proyecto donde convergieran sus ideas y amistad quedando, después de varias reuniones, constituida el 24 de abril de 1926 la sociedad Sportiva Ovetense. Conscientes sus directivos de que alcanzar los propósitos del Real Oviedo F.C. era tarea casi imposible al no disponer de tantos recursos, al menos les quedaba la satisfacción de mantener su independencia siendo su primera directiva la formada por Manuel Martínez en la presidencia, Francisco Díaz en la vicepresidencia, César González como secretario, Raúl Labrador en el puesto de contador y José González en el cargo de tesorero mientras Enrique García, José González y Manuel Menéndez ejercían de vocales.

La Sportiva Ovetense, fiel al pasado de sus integrantes, tomó como colores representativos los stadiumnistas, es decir, gualdiazul para la camiseta y negro para el pantalón, comenzando sus evoluciones deportivas en las instalaciones del Campo de Maniobras sito en Llamaquique y disputando su primer encuentro en La Felguera ante la S.D. Círculo Popular con victoria por 1-3. Inscrito de inmediato en la Federación Asturiana para competir en los torneos oficiales, el club sportivista fue catalogado como de Segunda Categoría, el tercer nivel regional de entonces, estrenándose en la temporada 26/27 con el primer puesto en el grupo de Oviedo pese a lo cual la federación denegó su ascenso al Grupo B de Primera Categoría, segundo nivel regional.

En febrero de 1928, visto el incremento de sus aficionados y palpable su ambición por crecer en todos los sentidos, la Sportiva Ovetense negoció con los directivos del Real Oviedo F.C. que les fuera arrendado el Campo de Vetusta al usar los oviedistas el Campo de Teatinos y estar su segundo terreno de juego en desuso. Aceptado el trato, los sportivos relanzaron su carrera y en la temporada 29/30, una vez reestructuradas las categorías de la Federación Asturiana donde se suprimió el Grupo B de Primera Categoría fusionándolo con la Segunda Categoría, se estrenaron en este segundo nivel donde concluyeron segundos tras el C.D. Turón.

1930 – 1940

Con domicilio en la calle del Marqués de Mohías, la Sportiva Ovetense inició los años treinta con el objetivo de ascender a Primera Categoría cuanto antes y, a ser posible, convertirse en el segundo club de la capital. Con jugadores jóvenes y refuerzos etiquetados como profesionales, los gualdiazules conquistaron el torneo de la campaña 30/31 siendo denegado nuevamente su ascenso, anhelo que al fin lograron al término de la edición 32/33 cuando, una vez más campeones de Segunda Categoría, al fin se les concedió el ascenso entre los grandes clubs asturianos.

La Sportiva Ovetense se estrenó en Primera Categoría durante la temporada 33/34 con un cuarto puesto en Liga jugando con el Oviedo F.C.,  Sporting Club de Gijón, Stadium Club Avilesino y Club Gijón, consiguiendo en correspondencia al Reglamento de la época entrar en Tercera División, categoría que por aquella entonces consistía en unas eliminatorias donde los más aventajados se disputaban un plaza en Segunda División. Encuadrado en el Grupo II de la Subdivisión B junto a C.D. Torrelavega, Club Gijón y Santoña F.C., los gualdiazules resultaron terceros quedando eliminados. En la campaña 34/35 la Federación Española aprobó los campeonatos mancomunados y la Primera Categoría quedó debilitada ante la pérdida de los grandes clubs, inmersos en las grandes Ligas nacionales, aprovechando la oportunidad los sportivos para ser subcampeones tras el Racing Club Langreano.

Con Francisco Serrano Suárez en la presidencia, durante la campaña 35/36 se afrontó el campeonato con el ánimo de ascender y participar en el Campeonato Superregional que realizaban, a modo mancomunado, las federaciones asturiana y cántabra sin obtener éxito, estallando en julio de 1936 una cruenta Guerra Civil que afectó grave y seriamente a todos los españoles, entre ellos los ovetenses. Castigada la ciudad y sus alrededores duramente por los bombardeos durante los primeros meses del conflicto y pese a estar dominada desde octubre de ese año por las tropas del bando nacional, al margen de los desastres propios del sitio que dificultaron enormemente la vida cotidiana, Oviedo no pudo recuperar el aliento deportivo hasta terminada la guerra. Entre los más damnificados resultó el Oviedo F.C. y, especialmente, el Campo de Buenavista -después Carlos Tartiere-, recinto inaugurado el 24 de abril de 1932 que sufrió grandes desperfectos hasta el punto de impedir la participación de la sociedad en el Campeonato Regional asturiano y en el Campeonato de Primera División de la temporada 39/40.

Imposibilitada la presencia del Oviedo F.C. en ambos torneos, para que la ciudad tuviera un contendiente en el Campeonato Regional se armó en septiembre deprisa y corriendo una plantilla de jóvenes locales y algunos veteranos que actuaron con el nombre de la Sportiva Ovetense acondicionándose aceleradamente el césped para que, al menos, los gualdiazules y sus rivales pudieran jugar en Buenavista. El estadio oviedista, a excepción del terreno, presentó a lo largo de la campaña 39/40 un aspecto calamitoso con orificios y grietas por todas partes, no siendo ello óbice para que los gualdiazules ocuparan el segundo puesto tras el Sporting Club de Gijón.

1940 – 1950

Concluido el campeonato anterior, la década de los años cuarenta empezó con significativos cambios a nivel denominativo, social y estructural que modificarían el porvenir de la sociedad sportivista para siempre. En plena temporada 40/41, militando los gualdiazules en Primera Categoría y habiéndose trasladado al Campo de Teatinos, a instancias de la D.N.D. la Federación Española prohibió el uso de extranjerismos y algunas lenguas distintas al castellano poniendo como fecha límite el 31 de diciembre de 1949, decisión federativa tras la cual el club asturiano adoptó el nombre de Sociedad Deportiva Vetusta.

Después de una mediocre campaña 41/42 en la cual hubo numerosos problemas en la plantilla, el club perdió su plaza deportivamente y pasó a engrosar la Segunda Categoría regresando a una competición en la cual no jugaba desde hacía años, pero de la que salió rápidamente pues, afortunadamente para sus intereses, la sesión 42/43 se saldó con éxito al concluir segundo precedido por el Carbayedo C.F. consiguiendo retornar a Primera Categoría.

De regreso al primer nivel regional, durante el verano de 1943 la directiva del ya renombrado como Real Oviedo C.F. decidió armar un equipo con jóvenes valores para disponer de un filial donde, además de conseguir buenos futbolistas, éstos salieran a un módico coste y así se pudiera evitar realizar caros fichajes. La economía obligaba y numerosos fueron los clubs en toda la geografía nacional que siguieron por esas fechas el mismo proceder, iniciándose conversaciones con la S.D. Vetusta que acababa de ascender, era un club con una cantera de merecida fama, atravesaba por un delicado momento económico y carecía de campo propio, para ver su disposición a la hora de convertirse en club convenido. La directiva gualdiazul, una vez estudiada la propuesta aceptó el ofrecimiento oviedista que consistía en adquirir su licencia federativa, pasar a jugar al Campo de Buenavista y reforzar la plantilla con nuevos jugadores, motivo este último por el cual se concertó entre el 14 de julio y el 17 de agosto un torneo donde participaron los clubs infantiles -hoy juveniles- Pelayo, Covadonga, Asturias y Jovellanos del que salió una nutrida muestra de jóvenes jugadores con proyección.

Unidos estos a los más destacados de la S.D. Vetusta, la filiación se estrenó en la campaña 43/44 con Claudio Martín Fernández en la presidencia vistiéndose los colores oviedistas, camisa azulina con pantalón blanco dentro de la Federación Astur-Montañesa fusionada tras la guerra, teniéndose unos inicios titubeantes que, progresivamente, se fueron mejorando. Así pues en la edición 46/47 se consiguió el primer puesto no pudiendo ascender a Tercera División, siendo segundo tras el C.D. Turón en la sesión 47/48 y cuarto en la campaña 48/49. En la temporada 49/50, de nuevo con un buen plantel, el equipo se aupó al primer puesto consiguiendo, ahora sí, un merecido ascenso a Tercera División que fue celebrado en todos los estamentos de la sociedad.

1950 – 1960

El debut en Categoría Nacional vino pues con la temporada 50/51 estrenándose en el Grupo I de Tercera División donde competían los clubs gallegos, asturianos y parte de los castellano-leoneses en una categoría compuesta por seis grupos de entre dieciséis y dieciocho participantes cada uno que reunía un potencial deportivo elevado. La S.D. Vetusta, pese a su bisoñez, no desentonó y terminó en decimotercero puesto, afrontando la campaña siguiente 51/52 con igual optimismo para concluir en novena plaza. En la edición 52/53, su tercera consecutiva en la categoría, no estuvo a la altura de los rivales desde el principio y los malos resultados provocaron que quedase en decimoquinto puesto descendiendo a Primera Regional.

El regreso a la primera de las categorías organizadas por la Federación Asturiana no invitó al optimismo ocupándose el noveno puesto en la sesión 53/54, experimentando una notable mejoría en la temporada 54/55 cuando se terminó en tercer puesto aunque sin posibilidades de ascender. Siendo presidente Manuel Martínez Fernández y teniendo plaza en Primera Regional para disputar la campaña 55/56, la directiva azulina decidió, por causas incomprensibles, prescindir de seguir compitiendo en espera de tiempos mejores, motivo por el cual se dio la carta de libertad a todos los jugadores de la plantilla y se retiró la inscripción federativa.

El Real Oviedo C.F., inmerso en Segunda División y con serias aspiraciones al ascenso de categoría, tuvo que recurrir a otros clubs de su área de influencia para proveerse de nuevos valores hasta que, en 1959, un nuevo grupo de directivos tomó la responsabilidad de inscribir al filial en la Federación Asturiana y dar de alta a la S.D. Vetusta en Primera Regional. Armada una plantilla con jugadores prometedores que habían destacado en otros clubs de la Primera Regional asturiana que empezó desde cero, la temporada 59/60 resultó muy fructífera y se alcanzó el liderato quedando en primer puesto aunque, lamentablemente, no se pudo en este regreso ascender a Tercera División como se pretendía.

1960 – 1970

Con el Real Oviedo C.F. de nuevo en Primera División, a principios de los años sesenta la apuesta para que el filial azulino ascendiera a Categoría Nacional fue fuerte. En la temporada 60/61, pese a reunir una buena plantilla, no se cumplió el objetivo al quedar en cuarto puesto, deseo que sí se logró en la siguiente campaña, 61/62, cuando con tan sólo dos derrotas en el torneo se ocupó la primera plaza y consiguió ascender brillantemente a Tercera División.

La Tercera División de los años sesenta era en aquellos tiempos el tercer nivel nacional, una categoría en continua transformación que, dependiendo de las decisiones de la Federación Española, oscilaba en su número de grupos y participantes. El formato de entonces era de catorce grupos con dieciséis participantes cada uno y a la S.D. Vetusta les correspondió jugar en el Grupo II asignado a los clubs asturianos donde en la edición 62/63 se alcanzó un meritorio cuarto puesto.

La S.D. Vetusta había llegado a la Tercera División para quedarse y las distintas directivas que se tuvieron durante este periodo trabajaron incansablemente para que asi fuera. La temporada 63/64 no fue tan notable como la anterior y la plantilla finalizó en una preocupante decimotercera plaza, puesto clasificatorio que se vio ampliamente remontado en la campaña 64/65 cuando se terminó sexto. El filial oviedista atraía por su juego e interés a bastantes aficionados que se daban cita en el Estadio de Buenavista y seguían atentos sus evoluciones, consiguiéndose en las ediciones 65/66 y 66/67 la séptima plaza mientras que en la sesión 67/68 se llegó hasta el sexto puesto.

En 1968 la RFEF propuso reformar profundamente la Tercera División pretendiendo dejarla reducida a cuatro grupos de veinte participantes respectivamente. La decisión, irrevocable, no se aplicó de inmediato, sino paulatinamente dándose dos temporadas para alcanzar este fin. Entre medias, para que la reestructuración no fuera dramática y afectara socialmente a muchos clubs, la Tercera División quedó reducida a ocho grupos que fueron mancomunados quedando la S.D. Vetusta emparejada con los clubs asturianos y gallegos. El filial oviedista terminó decimotercero en la campaña 68/69, afrontándose la sesión 69/70 con el objetivo de quedar entre los primeros ocho clasificados puesto que los situados entre la novena y vigésima plaza, ambas inclusive, descendían a Regional. En un tremendo esfuerzo, el éxito les acompañó al ser séptimos en un complicado campeonato donde nadie dio el brazo a torcer.

1970 – 1980

La Tercera División de la temporada 70/71, después de la radical remodelación a la que fue sometida, presentó cuatro potentes grupos de veinte participantes con un nivel equiparable a a la actual Segunda División B. A la S.D. Vetusta le correspondió competir en el Grupo I donde participaban los clubs asturianos, cántabros, gallegos, leoneses y vizcaínos no pudiendo sobrevivir entre tanto rival de postín al quedar decimonoveno. Perdida la categoría, el filial oviedista recaló nuevamente en Primera Regional con opciones de ascender, pero el tercer puesto de la campaña 71/72 les impidió siquiera promocionar.

A partir de entonces la S.D. Vetusta pareció entrar en barrena y los malos resultados deportivos, producto de una etapa en la cual se descuidó un tanto la cantera, se convirtieron en norma ocupándose la décima plaza en la edición 72/73 y un desconcertante decimocuarto puesto en la sesión 73/74 que se vio ligeramente mejorado en la temporada 74/75 con la decimosegunda plaza, repetida en la campaña 75/76 mientras en la edición 76/77 se subió hasta concluir noveno.

Llegados a 1977, el Real Oviedo C.F. vio la conveniencia de cambiar de denominación al filial y, después de consensuarlo sus directivos, el club que presidía Justo de Diego Martínez adoptó el nombre de Real Oviedo Aficionados siguiendo la moda de la época. Deportivamente las cosas siguieron más o menos igual y el filial fue cuarto. En la temporada 78/79 la hasta entonces Primera Regional cambió de denominación y pasó a llamarse Regional Preferente, quedando el Real Oviedo Aficionados en primer puesto por lo que ascendió directamente a Tercera División consiguiéndose al fin el deseo de militar en una categoría superior tras una década de infortunio. El regreso a Categoría Nacional no le devolvió al tercer nivel futbolístico, sino al cuarto nivel puesto que en 1977 la RFEF había creado una nueva categoría intermedia titulada Segunda División B que desplazó hacia abajo a la histórica Tercera División. El filial oviedista, acomodado en el Grupo I donde competían clubs gallegos, asturianos y leoneses, terminó el campeonato 79/80 en noveno lugar.

1980 – 1990

En 1980 la Federación Española volvió a cambiar los participantes en cada grupo de Tercera División y en el Grupo II quedaron alojados los representantes de Asturias y Cantabria. El Real Oviedo Aficionados no se inició con buen pie y en la temporada 80/81, con bastante fortuna y gracias al gol average particular favorable, evitó descender a Regional Preferente al ser decimosexto. La campaña 81/82 fue distinta y el plantel carbayón se situó en el puesto noveno, mejorando aún más en la edición 82/83 cuando fue tercero aunque alejado de las dos primeras plazas.

Durante estos años el Real Oviedo C.F. militaba en Segunda División y, a pesar de que se cuidaba la cantera, el dinero en caja para potenciar el filial era muy limitado por lo que competir en Tercera División era lo máximo a lo que se podía aspirar. En la sesión 83/84 siguió manteniendo un buen nivel y se alcanzó el quinto puesto en Liga, perdiéndose algunos puestos en la temporada 84/85 hasta ser noveno y resultando peor la campaña 85/86 con el decimoprimero puesto.

Durante el verano de 1986 la RFEF adjudicó respectivamente a las federaciones cántabra y asturiana un grupo propio en Tercera División correspondiendo el Grupo II en exclusiva a los asturianos. La medida federativa ocasionó que un buen número de sociedades ascendieran a dicha categoría, anunciándose paralelamente que para la temporada siguiente se iba a ampliar la Segunda División B a cuatro grupos y a la Federación Asturiana se le concedían tres plazas. El Real Oviedo Aficionados no anduvo fino durante la campaña 86/87 y terminó séptimo perdiéndose una buena ocasión para competir en la categoría de bronce. En la edición siguiente, 87/88, el filial no erró y con cuatro puntos de ventaja sobre el Sporting Atlético se obtuvo, de forma directa, el ascenso a Segunda División B por primera vez en su historia coincidiendo con el ascenso del Real Oviedo C.F. a Primera División.

El estreno de filial en la categoría de bronce se llevó a cabo con la base del curso anterior y la suma de algunas incorporaciones de jóvenes jugadores procedentes de los clubs más destacados del ámbito asturiano, pese a lo cual la temporada 88/89 resultó nefasta y tan sólo se consiguieron siete victorias concluyendo decimonoveno y perdiendo la categoría. En 1989 la directiva decidió cambiar el nombre de la sociedad y recuperar el que se ostentó durante décadas, compitiendo en la campaña 89/90 en Tercera División ya como Sociedad Deportiva Vetusta con gran éxito ya que se obtuvo el primer puesto en Liga y el ascenso directo a Segunda División B cumpliendo con el Reglamento de esos años.

1990 – 1991

El reestreno de la S.D. Vetusta en el tercer nivel nacional tuvo como marco en la temporada 90/91 al Grupo I donde participaban los clubs asturianos, gallegos, madrileños y castellano-leoneses siendo en esta ocasión el desarrollo bastante favorable ya que, para sorpresa de muchos, el filial oviedista terminó en una meritoria décima plaza.

HISTORIA COMO EQUIPO DEPENDIENTE:

1991 – 2000

En 1990 la RFEF modifica su Reglamento General incluyendo la nueva Ley del Deporte 10/1990. Esta Ley que, entre otras cosas, obliga a los clubs profesionales a transformarse en Sociedad Anónima Deportiva, provoca que los clubs hasta entonces filiales relacionados con estos se extingan y sean asimilados por los clubs profesionales quedando integrados en su estructura. La S.D. Vetusta queda disuelta en el verano de 1991 y desaparece como club, pasando a ser equipo dependiente adoptando el nombre de Real Oviedo Club de Fútbol “B”, siendo respetada federativamente la plaza y categoría disfrutadas hasta el momento del cambio.

Con estas premisas el ya conocido como Real Oviedo C.F. “B” sigue su paso por Segunda División B dentro de un Grupo I que, para la campaña 91/92, anda compuesto por clubs asturianos, cántabros, gallegos, navarros y castellano-leoneses concluyendo en decimoprimero puesto. En la sesión 92/93 los clubs navarros son reemplazados por los madrileños ocupando el equipo dependiente el noveno puesto coincidiendo con la transformación del Real Oviedo C.F. en Sociedad Anónima Deportiva, paso por el cual se adopta el nombre de Real Oviedo, SAD mientras el equipo dependiente queda en Real Oviedo, S.A.D. “B”, siguiéndose por los mismos derroteros en la edición 93/94 con la decimoprimera plaza.

Durante esta etapa el Real Oviedo compite en Primera División disfrutando de una de las épocas más dulces de su carrera deportiva manejándose presupuestos considerables que repercuten en el dependiente. No obstante, en la temporada 94/95 su participación dentro del Grupo I que presenta la novedad de incluir a clubs canarios no es boyante y empatado a puntos con C.F. Fuenlabrada y Real Valladolid C.F. “B”, el gol average desfavorable con estas dos sociedades le hace perder la categoría resultando decimoséptimo.

Descendido al Grupo II asturiano de Tercera División, durante la campaña 95/96 el dependiente carbayón termina segundo en Liga tras el Real Titánico, de Pola de Laviana, accediendo a una Promoción de Ascenso donde comanda un grupo donde participan C.C.D. Cerceda, A.D. Colmenar Viejo y Club Atlético Bembibre consiguiendo la primera plaza y el ascenso a Segunda División B.

En este nuevo ciclo dentro del tercer nivel nacional los resultados deportivos del dependiente oviedista son discretos y en la temporada 96/97, dentro del Grupo I, se concluye decimosegundo, plaza que se repite en la campaña 97/98. En la edición 98/99 el desarrollo del campeonato en la categoría sigue por cauces similares a los años anteriores ocupándose la decimotercera plaza, pero en la sesión que cierra la década, 99/00, se sufre un tropiezo y se termina en decimoctavo puesto descendiéndose a Tercera División.

2000 – 2010

Con el inicio del nuevo siglo el Real Oviedo, SAD inaugura el Nuevo Estadio José Tartiere, una gran obra civil de formidable aspecto en la que se invierten grandes sumas de dinero, pero pierde su plaza en Primera División y empieza a destaparse un gran agujero económico en sus arcas que tendrá grandes consecuencias tanto para la primera plantilla como para el futuro del equipo dependiente. Éste, en la temporada 00/01, cuaja un gran torneo y finaliza en segundo puesto tras el Club Marino de Luanco, accediendo a una Promoción donde gana cinco de sus seis encuentros y consigue el ascenso a Segunda División B precediendo a C.F. Rayo Majadahonda, Gimnástica Segoviana C.F. y Ponte Ourense C.F.

De nuevo en el Grupo I junto a clubs asturianos, vascos, gallegos, cántabros y castellano-leoneses, la campaña 01/02 es un fracaso y con nueve victorias en su cómputo general, decimoctavo desciende a Tercera División. En 2002, coincidiendo con el reestreno de la Ciudad Deportiva de El Requexón donde se inauguran nuevos campos para las categorías inferiores, la situación monetaria del Real Oviedo, SAD empieza a ser francamente preocupante y el primer plantel desciende deportivamente a Segunda División B al concluir en vigésimo primero puesto coincidiendo con un buen torneo del equipo dependiente que es cuarto en Liga y cuarto en la Promoción tras C.F. Palencia, Club Atlético Arteixo y C.D. Atlético Navalcarnero. Llegados al 30 de junio los futbolistas profesionales denuncian al club por impagos y la Federación Española, aplicando el Reglamento, desciende la sociedad a Tercera División arrastrando con ello al dependiente a Regional Preferente. Con una economía hecha añicos, apenas hay dinero para el primer equipo por lo cual la directiva del Real Oviedo, SAD decide prescindir de inscribir al equipo dependiente para disputar la temporada 03/04.

Después de tres temporadas sin concurrir en ninguna de las competiciones existentes a nivel federado, en 2006 la directiva del Real Oviedo, SAD decide inscribir de nuevo al equipo dependiente en la Federación Asturiana para volver a tener un segundo plantel en el que promocionar jóvenes valores. Debido a tan larga ausencia, en cumplimiento del Reglamento federativo el Real Oviedo “B” debe comenzar desde el último escalafón regional, siendo la Segunda Regional su destino durante la campaña 06/07 donde en el Grupo II queda segundo tras la U.D. Llanera no consiguiendo superar la Promoción a continuación. En el verano de 2007 el dependiente cambia de denominación y pasa, bajo aprobación de la Federación Española, a titularse Real Oviedo Vetusta -pese a seguir inscrito con la antigua denominación de Real Oviedo, SAD “B” en competición-, consiguiendo el subcampeonato de Liga tras el Celtic de Puerto F.C., de Oviedo. Clasificado para la Promoción, en esta fase se impone al Lada Langreo C.F. por 1-0 en casa y empate 1-1 en la vuelta ascendiendo a Primera Regional, categoría en la que se proclama Campeón en la edición 08/09 consiguiendo el ascenso directo a Regional Preferente. El dependiente oviedista, lanzado en su carrera, no detiene su avance en esta categoría y en la sesión 09/10 que cierra una década en la que ha vivido de todo, termina en segundo puesto tras el Navia C.F. lo que le vale un ascenso directo, el tercero en pocos años, a Tercera División.

2010 – 2020

El retorno a Tercera División, celebrado con júbilo después de todo lo ocurrido en la década precedente, es tomado con franca ilusión y las lógicas ganas de realizar un digno papel. En la temporada inicial, 10/11, el Real Oviedo Vetusta es octavo, sufriendo en la campaña siguiente 11/12 un gran susto cuando, a tres puntos del descenso, ocupa la decimoséptima plaza. Reforzado el plantel, en la edición 12/13 se alcanza el quinto puesto, aunque sin opciones reales de promocionar, siendo más discreta la sesión 13/14 cuando se termina en decimosegunda plaza.

En la temporada 14/15 el dependiente carbayón ocupa el tercer puesto en Liga tras Condal Club, de Noreña y Caudal Deportivo, clasificándose para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B donde, en Cuartos de Final, es eliminado por el Arenas Club, de Getxo, después de vencer en casa por 1-0 y caer derrotado en la localidad vizcaína por 2-0. La experiencia devuelve al equipo dependiente a una situación de privilegio que hacía años no se vivía, proponiéndose el club carbayón poder contar con el dependiente dentro de un futuro próximo en el tercer nivel nacional.

En la temporada 15/16, pese a su voluntad, el plantel ovetense termina séptimo mejorando en la campaña 16/17 con un quinto puesto aunque, como ya sucediera recientemente, alejado en puntos de las cuatro primeras plazas. Con los buenos mimbres del curso anterior y nuevos fichajes que refuerzan el potencial del equipo, en la edición 17/18 con Javi Rozada en el banquillo y la presidencia de Jorge Menéndez Vallina, el dependiente oviedista conquista la Liga con suficiencia y consigue entrar en la Eliminatoria de Campeones, fase donde se impone con autoridad a la U.D. Mutilvera, de Valle de Aranguren, ganando en ambos encuentros con los resultados de 0-2 en la localidad navarra y 3-1 en casa en una abarrotada Ciudad Deportiva El Requexón, inaugurada en 1969.

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BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • El Real Oviedo: su historia. José Luís García Ordóñez (1996).
  • Real Oviedo: historia del club azul. Juan Mesa Gil (2005).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Región. Diario.
  • El Sol. Diario.
  • La Voz de Asturias. Diario.
  • El Correo de Asturias. Diario.
  • El Progreso de Asturias. Diario.
  • El Comercio. Diario.
  • El Noroeste. Diario.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.

 

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

  • www.realoviedo.es (Web oficial).
  • www.oviedin.com (Web no oficial).
  • www.realoviedo.info (Web no oficial).
  • www.carlostartiere.com (Web no oficial).