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Historial del Real Deportivo Oriamendi – Gijón

 

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Real Deportivo Oriamendi – Gijón
  • Ciudad: Gijón / Xixón
  • Provincia: Asturias
  • Comunidad Autónoma: Principado de Asturias
  • Fecha de constitución: 4 de marzo de 1928
  • Fecha de federación: 4 de marzo de 1928

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Gijón (1928-1939)
  • Real Deportivo Oriamendi – Gijón (1939-1944)
  • Real Oriamendi – Hispania (1944-1945)
  • Real Deportivo Gijonés (1945-1948)

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Campeonato de España de Aficionados:

  • 1930

 

ESTADIO:

 

 

 

 

 

 

 

  • Nombre: Estadio de los Hermanos Fresno
  • Inauguración: 9 de septiembre de 1941
  • Cambios de nombre:
  • Estadio de los Hermanos Fresno (1941-1948)
  • Capacidad: 3.000 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de La Campona (1928-1936)
  • Campo de Las Palmeras (1938-1941)
  • Estadio de los Hermanos Fresno (1941-1948)

TRAYECTORIA EN LIGA:

 

ESCUDOS DEL REAL DEPORTIVO ORIAMENDI – GIJÓN. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

UNIFORMES DEL REAL DEPORTIVO ORIAMENDI – GIJÓN. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN GIJÓN:

Situado a orillas del Mar Cantábrico, el municipio asturiano de Gijón con algo más de doscientos setenta mil habitantes que lo convierten en el más poblado de Asturias en un importante enclave de gran pasado industrial dedicado a la siderurgia que cuenta, además, con una amplia red de servicios que la convierten en un gran centro comercial, cultural y de ocio. Dotada de puerto comercial, la ciudad cuenta también con una basta infraestructura universitaria.

Establecer la fecha de aparición exacta del fútbol en Gijón es ardua tarea pero sí es conocido que, a caballo entre el final del siglo XIX y principios del XX , fruto de las ocasionales estancias de marineros británicos cuyos barcos atracaban en el puerto local de El Musel, su práctica se llevó a cabo en la Playa de San Lorenzo. Sin embargo su implementación nada tuvo que ver con ciudadanos de otras tierras, sino con un joven burgués llamado Luis Adaro Porcel que cursó parte de sus estudios en Suiza y Alemania donde el fútbol era ya habitual. De regreso a su casa, Adaro, rodeado de un grupo de amistades, constituyó en 1902 el Gijón Sport Club, una sociedad polideportiva donde alrededor del fútbol giraba la práctica de otras disciplinas tan variadas como el pedestrismo, ciclismo, además de culturales de otra índole.

Presidido por José Suárez Sánchez y vistiendo como colores de gala el blanco para la camisa y pantalón combinados con el rojo en puños y cuello coincidiendo con los colores de la bandera local, el Gijón Sport Club fue evolucionando entre 1902 y 1903 concertando en este último año encuentros frente a clubs ovetenses siendo el primero registrado el que efectuó ante el Oviedo F.C. -conocido también como Foot-ball Club ovetense- el 17 de septiembre en el paraje de El Bibio con resultado de empate a cero tantos quedando, ya en diciembre, inscrito en el Registro Civil.

El fútbol no quedó reducido a la burguesía y, en estos primeros tiempos, gracias a la labor de los jesuitas paralelamente el Colegio de La Inmaculada se convirtió en un gran centro formativo desde donde un buen grupo de escolares formaban insignificantes equipos para matar el ocio y pasarlo bien. El trabajo del Gijón Sport Club, cada día más serio, le llevó a disputar encuentros frente a clubs gallegos y vascos que reunieron una buena cantidad de público y curiosos en la explanada de El Bibio, dejando impronta en otros jóvenes quienes, ya en 1904, dieron pie a la constitución de la Juventud Sportiva Gijonesa con los hermanos Julio y Óscar Bernaldo de Quirós al frente. Ataviados con camisa partida a dos mitades roja y blanca con pantalón blanco, de repente la ciudad empezó a contar con dos clubs perfectamente organizados que se batieron en frecuentes ocasiones, sobre todo a lo largo del periodo estival, naciendo una considerable rivalidad en la que se ponía en juego el honor de los contrincantes.

En 1905, arrastrados por los dos grandes clubs, surgieron más como La Recreativa, presidida por el gran aficionado Ángel Pardo y en el mes de julio el titulado Sporting Gijonés, una sociedad fogueada en la Playa de San Lorenzo cuya primera junta directiva quedó compuesta por Conrado Pineda como presidente, Loyola Zoreda como secretario y Anselmo López en el puesto de secretario siendo vocales los hermanos Óscar y Manuel Muñiz. El fútbol fue tomando forma y convirtiéndose cada vez más en frecuentes los encuentros llegándose, en ocasiones, a unir fuerzas sportivistas y sportinguistas frente al todopoderoso Gijón Sport Club. A resultas de uno de estos lances ocurridos durante los carnavales de 1906 en el que los sportistas fueron derrotados por uno de estos combinados, el Gijón S.C. entró en una profunda decadencia que le condujo a la desaparición ese mismo año, quedando el camino despejado para que la Juventud Sportiva Gijonesa adquiriera la supremacía.

Quiso el destino que no fuera así porque, en julio de 1907, a resultas de la excelente relación de amistad que había entre distintos futbolistas del Sporting Gijonés, Juventud Sportiva Gijonesa y La Recreativa, quedó constituido el denominado Sporting Club Gijonés siendo su primera directiva la formada por Anselmo López como presidente, Julio Bernaldo de Quirós como secretario y vocales César Cadavieco, Ángel Pardo y Ángel López viéndose acompañados entre otros por el sportivista José Morilla, los hermanos Pineda, los también hermanos Óscar y Manuel Muñiz teniendo como terreno de juego el Campo de La Matona.

El nacimiento del Sporting Club Gijonés, cuyo encuentro de debut fue en la localidad de Langreo ante el Sama F.C. jugando más tarde el 18 de agosto en la capital regional ante el Sporting Ovetense en el Campo de Maniobras, provocó entre 1908 y 1910 la constitución de otras sociedades de menor rango y jerarquía, pero también importantes para el despliegue de este juego como El Balón y el conjunto de La Bella Sportiva, ambos en 1908, el titulado Porvenir de la Juventud, el Cruz Blanca, el Shooting y el Sport Goal, formados en su mayoría por jóvenes burgueses que habían estudiado en el Reino Unido disputando sus primeros encuentros en las planicie de la Playa de San Lorenzo.

En febrero de 1909 nació el Club Sportivo Gijonés, conocido también como Club Deportivo Gijonés y en el año 1910 el Gijón Foot-ball Club, fundado en abril y presidido por Agustín Lantero con importantes futbolistas locales de la época y la pretensión, más tarde frustrada, de poder desbancar al Sporting Club Gijonés. Igualmente en 1910 y con el mismo deseo quedaron constituidos el Gijón Sportivo y el renacido Gijón Sport Club en fecha 18 de octubre, una sociedad presidida por Victoriano Sánchez que, empleando la misma denominación de aquella pretérita extinguida en 1906, vino a ocupar la vertiente multideportiva que tan gran hueco había originado. Este club se convirtió por actividad y en entusiasmo en el más importante de la ciudad siendo rara la semana en la que no organizaba algún acto hasta que, avanzado 1911 disminuyó enormemente su ritmo.

La decadencia en la que entraron Gijón Sport Club y la Juventud Sportiva Gijonesa contrastaron con el despegue deportivo del Sporting Club Gijonés quien, sin rivales de enjundia en el horizonte salvo el C.D. Gijonés y el Gijón F.C., ambos a gran distancia, se erigió en el más importante de todos y, tiempo después, en el de toda Asturias. Desde el Campo de La Guía, el 26 de agosto de 1912 recibieron el título honorífico de «Real» por parte de S.M. El Rey D. Alfonso XIII adoptando la denominación de Real Club Sporting Gijonés, siendo este paso definitivo para sumar en sus filas a jugadores y socios de la Juventud Sportiva Gijonesa primero y, hacia 1914, de parte de los hasta entonces directivos del recién desaparecido Gijón Sport Club.

El que fuera alma mater del Real Club Sporting Gijonés, Anselmo López, fundó el 13 de diciembre de 1914 la Federación Asturiana de Clubs de Foot-ball organizándose en lo sucesivo los primeros campeonatos regionales pasando en 1915 los sportinguistas a jugar en el Campo de El Molinón, un recinto que previamente ya habían empleado otros clubs como El Balón y La Bella Sportiva desde 1908. Con Fernando Fernández en la presidencia, los rojiblancos adoptaron en 1916 el nombre de Real Sporting de Gijón, surgiendo en la ciudad otras sociedades que empezaban a disponer de buenos jugadores.

Una de ellas fue el Club Fortuna Gijón, sociedad que vestía camiseta blanquinegra con pantalón negro y tenía su sede en la barriada histórica de Ceares disponiendo de un terreno de juego conocido como Campo de La Campona, tomando impulso otras como el Racing Club Gijonés, modesto club que, pese a sus limitaciones, solía presentar aguerridos combinados. En 1917, para crecer en lo deportivo y optar a competir en el Campeonato Regional, las directivas de Racing Club Gijonés y Club Deportivo Gijonés establecieron negociaciones para fusionar ambas sociedades y crear una nueva que tuviera opciones de llegar lejos. A esta inteligencia de intereses se la denominó Unión Deportivo-Racing, teniendo como colores camiseta gualdinegra con pantalón negro mientras que, como terreno de juego, se utilizó el flamante Campo de Viesques que disponía de tribuna cubierta.

La Unión Deportivo-Racing consiguió en la temporada 18/19 competir en un Campeonato Regional que resultó desastroso con la retirada de varios clubs y ser tercero en la campaña 19/20 inaugurando la década de los años veinte con un magnífico subcampeonato tras el Real Sporting de Gijón. Nuevamente subcampeón en la sesión 21/22, en la temporada 22/23 retrocedió hasta la cuarta plaza, terminando quinto en la siguiente campaña 23/24 u quinto en la sesión 24/25. Fijo en las composiciones de la Primera Categoría asturiana, el Unión Deportivo-Racing supo mantenerse en la élite regional con gran acierto superando los momentos de flaqueza a los que fue sometido por el cada vez más presente profesionalismo, compartiendo en la temporada 25/26 campeonato con otros clubs gijoneses como el Club Fortuna Gijón, subcampeón tras el Sporting y el Real Athletic Club de Gijón, una sociedad constituida apenas unos años antes con ganas de dejar también huella en el Principado que se uniformaba con camiseta azulgrana y pantalón negro.

En la campaña 26/27 el Club Fortuna Gijón repitió subcampeonato precedido nuevamente por los sportinguistas, sin rival en la región, ocupando los racinguistas la sexta plaza mientras el Cimadevilla F.C., un club igualmente gijonés que vistió camiseta azul con pantalón blanco era séptimo y el Real Athletic Club de Gijón octavo en un torneo que, más de Asturias pareció de Gijón. En la sesión 27/28 el Campeonato Regional fue reducido de ocho a seis participantes desapareciendo de este el Cimadevilla F.C. y los atléticos, no participando el Real Sporting de Gijón por lo que el camino quedó expedito para el Real Oviedo F.C. En cuanto a los clubs gijoneses, los racinguistas fueron cuartos mientras los fortunistas de Ceares quintos.

HISTORIA DEL CLUB:

1928 – 1930

Concluido a finales de febrero el Campeonato Regional asturiano de la temporada 27/28 en el cual el Unión Deportivo-Racing había sido cuarto y el Club Fortuna Gijón quinto con apenas dos puntos de diferencia, consumando una forzada amistad y una obligada necesidad de unir sus hasta entonces respectivos caminos en un nuevo proyecto, el domingo 4 de marzo ambos clubs rubricaron la fusión de las dos sociedades tras un frustrado intento anterior a principios de febrero para constituir el titulado como Club Gijón. Bajo el lema de la unión hace la fuerza, con esta empresa se pretendió dar un salto hacia adelante, no por cuestiones económicas, sino básicamente deportivas puesto que ninguno de los dos presentaba problemas financieros pero, por separado, sí de índole cualitativa.

Decidido por ambas directivas en la negociación emplear como terreno de juego el Campo de La Campona perteneciente a los fortunistas, hasta allí se desmontó y llevó la tribuna y cerramiento existentes en el Campo de Viesques perteneciente a los racinguistas, escogiéndose como escudo el municipal con los colores del club que, de partida, fueron rojo para la camiseta y azul el pantalón. Con la ilusión de un recién constituido, el Club Gijón se estrenó en el Campeonato Regional de la temporada 28/29 con menos acierto del esperado siendo cuarto y colista, por lo que tuvo que defender su plaza ante el aspirante Racing Club Langreano con el que perdió en la ida 3-1 y empató en casa 1-1 perdiendo la categoría. Asuntos federativos revocaron lo sucedido y el Club Gijón pudo continuar entre la élite asturiana en la campaña 29/30 terminando cuarto y colista en un campeonato cerrado para el resto de clubs asturianos.

1930 – 1940

Al iniciarse la década de los años treinta el Club Gijón era una de las cuatro mejores sociedades que había en Asturias tras el Real Sporting de Gijón, Real Oviedo F.C. y Stadium Club Avilesino. Con plaza en Primera Categoría, su presencia en el Campeonato Regional se solventó con el tercer puesto empatado a puntos con los carballones participando, posteriormente, en el Grupo I de Tercera División para tratar de ascender a Segunda División donde careció de fortuna siendo cuarto en un grupo de ocho candidatos con clubs castellano-leoneses, gallegos y asturianos. Sin embargo su mayor logro llegó en el Campeonato de España Amateur plantándose en la Final del día 1 de junio de 1930 donde, en el barcelonés Estadio de Montjuïch, se impuso 3-2 al Hércules F.C., de Alicante, conquistando su único título nacional con un equipo formado por Bohua, Baldomero, Panera, Ovidio, Sirio, Adelino, Jaime, Avilesu, Vallejo, Chico y Ordiales.

En la temporada 31/32 el Campeonato Regional fue ampliado a seis participantes siendo el papel de los gijonistas decepcionante al quedar en sexto puesto igualado a puntos con la S.D. Eclipse, de Santander, siéndole con ello cerrada la puerta para acceder al torneo de Tercera División. En la campaña 32/33 el Campeonato Regional volvió nuevamente al formato de cuatro concursantes pasando por el Campo de La Campona lo más destacado del panorama asturiano siendo los gijonistas terceros con muy malos números. El club gijonista sufría para mantenerse en la élite regional ante el ímpetu de sus competidores siendo dramática la sesión 33/34 en la cual, quinto y último, tuvo que defender su plaza ante el aspirante langreano S.D. Círculo Popular, de La Felguera con el que perdió 2-3 en casa, al que venció luego 0-1 en la vuelta, precisando de un tercer encuentro resuelto 2-1 favorablemente para los circulistas que les apeó de Primera Categoría.

Tras la debacle el Club Gijón cambió su tradicional pantalón azul por uno blanco pero siguió compitiendo en una Primera Regional que ya no era el primer nivel sino el segundo al pasar los mejores clubs asturianos a competir en el Campeonato Superregional. Aun así el conjunto rojillo no consiguió levantar la cabeza y terminó la edición 34/35 quinto y último consiguiendo, ya en la temporada 35/36, enderezar el rumbo con Francisco Lobato en la presidencia al ser primero. Lo que se prometía una interesante campaña 36/37 en el Campeonato Superregional pronto quedó borrada ante el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936 empuñando en poco tiempo las armas con las manos en lugar de patear la pelota con los pies.

Fracasada la sublevación militar en la ciudad y fiel ésta a la República, a consecuencia de ser su puerto el primero de España en exportación de carbón y posible punto para la entrada de ayuda exterior, Gijón fue sometido a constantes bombardeos desde tierra y mar accediendo las tropas nacionales el 21 de octubre de 1937, fecha tras la cual fueron ocupadas todas las plazas clave tomando los vencedores el mando.

Con el paso del tiempo y la apertura de un cierto periodo de pacificación, la actividad volvió a una aparente normalidad surgiendo a principios de 1938 las primeras iniciativas deportivas donde el fútbol era una de ellas, sino la principal. Esta relajación permitió en febrero la constitución del Real Deportivo Oriamendi, un club integrado exclusivamente por jóvenes miembros del aparato militar del Partido Tradicionalista que, entre abril y mayo, organizó un torneo con su mismo nombre donde se dieron cita varios clubs de la localidad. Apoyado por las autoridades del nuevo régimen, la importancia del club tradicionalista fue en constante incremento y, ya en verano, fue invitado a participar en la titulada Copa Covadonga, un torneo organizado por la Federación Asturiana a disputar entre junio y septiembre donde participaron el Betis Club Gijonés, el Juventud y el Parque de Artillería, todos de Gijón junto a los ovetenses Cardín F.C., S.E.U. de Oviedo y el equipo de las Organizaciones Juveniles, de Falange.

Tomando como terreno de juego el Campo de La Florida, compartido con otros clubs, el Real Deportivo Oriamendi que vestía camiseta roja con pantalón azul tomando los de la Selección Nacional, presidido por Severino Cadavieco fue incorporando destacados jugadores durante los primeros meses de 1939 y sumando encuentros hasta crear un buen equipo convirtiéndose, sobre el césped, prácticamente en el segundo club en importancia tras el Sporting Club de Gijón aunque dicho trato correspondía, por categoría, al Club Gijón. Con plaza en Primera Categoría ganada deportivamente antes de la guerra, el Club Gijón hizo su reaparición en abril tras rehabilitar su Campo de Vista Alegre, preparándose concienzudamente para competir en el Campeonato Regional que se estaba programando para octubre.

La coexistencia de Sporting Club de Gijón, Club Gijón y Real Deportivo Oriamendi supuso un problema para las autoridades locales y, en segundo término, para la buena marcha de la Federación Asturiana que preveía un Campeonato Regional con sólo seis participantes ante la ausencia por causa mayor del Oviedo F.C. Reclamado con insistencia por parte de las autoridades gijonesas el concurso del nuevo conjunto tradicionalista en la élite regional y no teniendo éste plaza en Primera Categoría al ser de reciente constitución, para cumplir con el Reglamento federativo nada más empezar agosto la Federación Asturiana aprobó la fusión entre el Club Gijón del que era presidente Francisco Lobeto Lobo y el Real Deportivo Oriamendi de modo que, con el nombre de Real Deportivo Oriamendi – Gijón y la plaza del primero, siguiendo con la camiseta roja que ambos compartían y el tradicional pantalón blanco del Club Gijón, se consiguió resolver el problema siendo designado presidente el tradicionalista Severino Cadavieco González mientras la vicepresidencia quedaba en manos del gijonista Francisco Lobato.

Reforzado con la unión al contar con jugadores profesionales y reimpulsado tras el acuerdo, el Real Deportivo Oriamendi-Gijón resultó cuarto en el Campeonato Regional de la temporada 39/40 consiguiendo, desde los despachos al igual que sucedió con el Stadium Club Avilesino, obtener una plaza en Segunda División por delante de Stadium Ovetense y Racing Club Langreano, segundo y tercero respectivamente, ante las protestas justificadas especialmente de este último. Reforzada la plantilla tradicionalista para estrenarse en la categoría de plata, denegado el uso del Estadio de El Molinón tuvo que conformarse con la cesión del Campo de Las Palmeras, compitiendo el en Grupo I donde participaron C.D. La Coruña, finalmente campeón, Racing Club de Ferrol, U.D. Salamanca, Valladolid Deportivo, el mencionado Stadium Club Avilesino y C.D. Torrelavega.

Con un más que aceptable plantel, los rojillos terminaron cuartos en Liga teniendo la satisfacción de haber derrotado a los sportinguistas 1-2 en El Molinón aunque fueron posteriormente vencidos por los rojiblancos en Las Palmeras por 0-2, sumando importantes victorias frente a clubs de notable historial. Concluido el torneo la Federación Española estableció para la siguiente campaña 40/41 un nuevo formato en Segunda División con sólo dos grupos donde los tradicionalistas quedaron apartados mientras los avilesinos fueron incluidos pese a haber terminado séptimos, un paso que resultó definitivo pues en lo sucesivo los gijoneses fueron a menos. Durante este curso entre la élite jugaron, entre otros Rubio, Manfredo, Quirós, Cervigón, Tamargo, Pachu, Piñera, Díaz, Barrios, Doloraga y José Mari.

1940 – 1948

Tercero en Primera Regional concluida la campaña 40/41 tras Club Langreano y Real Juvencia Fábrica de Trubia, los rojillos no pudieron colarse entre las dos primeras plazas que daban derecho a participar en el torneo de Tercera División para ver qué club ascendía a Segunda División, objetivo que tampoco se logró en la sesión 41/42 cuando, primero en Liga con un punto de ventaja sobre el Club Langreano, estos consiguieron plaza para la Promoción al imponerse 0-2 ante los oriamendistas en la Final. Coincidiendo con la disputa de este torneo y dado que el Campo de Las Palmeras había registrado varios accidentes con desprendimiento de la tribuna incluido, la directiva inició en 1940 la búsqueda de un nuevo recinto encontrando uno idóneo en la zona del Llano que, después de varios meses de intenso trabajo, fue inaugurado el 9 de septiembre de 1941 en el primer encuentro de Liga bajo el título de Estadio de los Hermanos Fresno. En la edición 42/43 el Real Deportivo Oriamendi-Gijón terminó segundo tras un inalcanzable S.D. Círculo Popular, de Langreo accediendo a la Fase Eliminatoria interregional con los clubs de la zona cántabra donde fue cuarto.

En la temporada 43/44 el fútbol gijonés experimentó un gran éxito con el ascenso a Primera División del desde 1941 denominado Real Gijón por primera vez en su historia al haberse proclamado campeón de grupo único de Segunda División, compitiendo el Real Deportivo Oriamendi-Gijón en el Grupo II de Tercera División, una categoría recientemente redefinida como Campeonato de Liga en lugar de torneo eliminatorio como hasta entonces, donde finalizó segundo brillantemente tras el Real Santander S.D. estando a un paso de clasificarse para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División. Paralelamente a estos hechos, el Club Hispania, una sociedad perteneciente a la barriada del Llano constituida en 1928 que venía jugando en el Campo de Las Palmeras y vestía camiseta blanquiazul con pantalón blanco, se proclamó campeón de Primera Categoría, pensándose desde el Real Gijón en la conveniencia de disponer de un club filial donde foguear a futuros jugadores que se incorporan a la primera plantilla.

Dicho y hecho, la directiva oriamendista que venía manteniendo excelentes relaciones con el Real Gijón proporcionándole jugadores y sus homónimos del Club Hispania alcanzaron en 1994 un acuerdo para fusionar ambos clubs, desapareciendo los hispanistas que quedaron integrados en el club rojillo adoptando este la nueva denominación de Real Oriamendi-Hispania. Como consecuencia del pacto se abandonaron los colores primitivos y adoptaron los del Real Gijón, camisa rojiblanca con pantalón azul, accediendo a la presidencia oriamendista Francisco Lobato. Mientras esto ocurría, el Real Oriamendi-Hispania compitió durante la campaña 44/45 en el Grupo II perteneciente a la Federación Astur-Montañesa terminando en cuarto puesto, teniendo ya disponible para la sesión 45/46 el Campo de los Hermanos Fresno, un flamante recinto que estreno ya bajo la nueva denominación de Real Deportivo Gijonés siendo sexto.

Tercero en la Liga 46/47 precedido por C.D. Fábrica Nacional de Palencia y Cultural y Deportiva Leonesa estando nuevamente a un paso de disputar la Fase de Ascenso a Segunda división y octavo en la temporada 47/48, coincidiendo con el descenso del Real Gijón a Segunda División el que hasta la fecha había sido el segundo club en importancia dentro de la ciudad se desmoronó como un castillo de naipes pues, al renunciar el Real Gijón a seguir manteniendo el vínculo de filialidad por graves problemas económicos alegando unos costes próximos a ochocientas mil pesetas al año y ser incierto su futuro en una categoría tan exigente como la Tercera División, perdida su anterior influencia sobre las autoridades locales y pendiente una hipoteca a pagar sobre el Campo de los Hermanos Fresno, la directiva tradicionalista encabezada por Ramón Gómez Lozana tomó la inevitable decisión de liquidar la sociedad. No fue la única decisión dramática y definitiva en este sentido y otro club también filial del Real Gijón pero con jugadores más jóvenes, el Olimpia Gijonés que competía en Primera Regional y vestía igualmente camisa rojiblanca con pantalón azul , corrió la misma suerte y sin financiación tuvo que suspender su actividad.

Dividido el Real Deportivo Gijonés entre socios tradicionalistas, hispanistas con sede en el barrio del Llano sin ideología manifiesta y antiguos del primitivo Club Gijón, en el verano de 1948 quedó constituido de sus restos el nuevo Club Hispania presidido por Luis Suárez Díaz, siendo la sociedad considerada como de Primera Categoría y ésta la división desde la que inició su carrera en la sesión 48/49. Posteriormente, a mitad de los años cincuenta y bajo la presidencia del Real Gijón por parte de Eustaquio González Campomanes, el Campo de los Hermanos Fresno fue adquirido por esta el club gijonés más representativo para albergar allí a sus categorías inferiores.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Real Sporting de Gijón: 75 años de historia. Daniel Arbesú Suárez. Ed. Revista Real Sporting (1980).
  • 100 años del Real Sporting de Gijón. Alberto Díaz Gutiérrez. Editorial Nobel (2005).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Arte y Sport. Publicación decenal.
  • El Independiente. Diario.
  • Asturias. Revista gráfica.
  • La Nueva España. Diario.
  • Cultura e Higiene. Semanario.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.lavanguardia.es/hemeroteca Diario.

 

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