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Titular Real Avila CF

 

escudo Real AVila CF

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Real Ávila Club de Fútbol, S.A.D.
  • Ciudad: Ávila
  • Provincia: Ávila
  • Comunidad Autónoma: Castilla y León
  • Fecha de constitución: 7 de agosto de 1923
  • Fecha de federación: 30 de septiembre de 1943

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Ávila Foot-ball Club (1923-1925)
  • Real Ávila Foot-ball Club (1926-1931)
  • Ávila Foot-ball Club (1931-1943)
  • Real Ávila Club de Fútbol (1943-2000)
  • Real Ávila Club de Fútbol, S.A.D. (2000-)

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 2001/02

 

ESTADIO:

estadio Municipal Adolfo Suarez

  • Nombre: Estadio Municipal de Fútbol Adolfo Suárez
  • Año de inauguración: 12 de octubre de 1976
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal de Fútbol Adolfo Suárez (1976-)
  • Capacidad: 6.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de El Pradillo (1923-1924)
  • Campo de San Francisco (1926-1936)
  • Campo de El Pradillo (1943-1944)
  • Campo de San Antonio (1944-1972)
  • Ciudad Deportiva (1972-1976)
  • Estadio Adolfo Suárez (1976-)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales Real Avila CF

ESCUDOS DEL REAL ÁVILA CLUB DE FÚTBOL, SAD. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

escudos Real Avila CF

UNIFORMES DEL REAL ÁVILA CLUB DE FÚTBOL, SAD. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

uniformes Real Avila CF

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN ÁVILA:

La ciudad de Ávila, situada junto al curso del Río Adaja y en las proximidades de la Sierra de Gredos dentro de la comunidad autónoma de Castilla y León, es la capital nacional más elevada en altitud y su conjunto histórico, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad, muy conocido gracias a las grandes murallas que circundan el casco antiguo en su totalidad.

Con una población de unos doce mil habitantes a mitad de los años diez del pasado siglo XX, el fútbol, al igual que sucedió con otras localidades sede de academias militares, fue practicado en primera instancia por la sociedad castrense como medio específico para mantener en forma a la tropa. A inicios de los años veinte, la Academia de Intendencia ya contaba con varios equipos y frecuentes eran los encuentros que les enfrentaban a otras academias del mismo corte como las de Segovia y Valladolid, cuando no modestos clubs residentes en Madrid, atrayendo a las instalaciones del Pradillo a multitud de seguidores que disfrutaban ampliamente de aquellas gestas.

Comenzado 1923 el fútbol ya había prendado entre la población y los aficionados con lo cual, aparcada la comodidad de ver encuentros en lugar de jugarlos, algunos de ellos pronto tomaron la iniciativa de constituir una sociedad que, a imitación de los militares, sus maestros, representara a los civiles abulenses frente a otras sociedades de la región. Este ambicioso paso, recogido bajo el nombre de Club Deportivo Santa Teresa, tenía como principal líder a José Vila tratándose de un grupo con aire polideportivo donde el fútbol, casi desde el principio, adquirió un papel preponderante hasta crearse un cisma entre los que querían practicar otras disciplinas y los que tan solo balompié.

HISTORIA DEL CLUB:

1923 – 1930

A mediados de verano la idea de crear un club dedicado única y exclusivamente al fútbol adquirió gran fuerza y, fruto de ello, el martes 7 de agosto en el local del parque de recreo de La Peña, quedaba constituido el Ávila Foot-ball Club erigiéndose como primer presidente Pedro Gutiérrez. Uniformado con camiseta roja y pantalón blanco, los colores oficiales de la Selección Nacional que acudió en 1920 a disputar las Olimpiadas conquistando la medalla de plata, los abulenses debutaron el 14 de agosto frente al segundo equipo de la Academia de Intendencia con empate final 1-1, contabilizando en su estructura hasta un total de tres equipos entre el titular, reserva y el infantil -juvenil de hoy en día-.

En 1924 una nueva directiva sustituyó a la inicial contando con Jerónimo Tomé Bustillo como presidente, Gregorio Herrera vicepresidente y Rafael González Iglesias secretario, mientras Luís López Prieto y Rafael Gómez Morató ejercían de vocales dentro de un club que, desde mayo, jugaba en el Campo de San Francisco, un feudo ubicado en los terrenos de la Calleja del Moro. El Ávila F.C., conducido por una directiva ambiciosa de corte monárquico, tras el exitoso encuentro frente al Real Madrid F.C. del 18 de octubre, pronto pensó en nombrar a S.A.R. el Príncipe de Asturias como presidente de honor, solicitando a la Casa Real el apadrinamiento de una sociedad que sería bendecida con dicho título el 17 de junio de 1925. Denominado Real Ávila Foot-ball Club desde la citada fecha, a finales de 1926 la sociedad encarnada entró en una fuerte crisis que le llevó a mantenerse inactiva durante dos largos años, resurgiendo en 1928 gracias a la voluntad de gran aficionado y antiguo jugador José Rodríguez.

Paralelamente a estos hechos el fútbol avanza poco a poco en la ciudad conquistando nuevos adeptos e iniciativas como la surgida en agosto de 1928 en el Centro Abulense, sociedad que tiene su sede en la calle Carretas donde los más jóvenes constituyen la Agrupación Deportiva Abulense, un club con poca trayectoria.

1930 – 1940

El cambio de década no traerá demasiados cambios para la entidad abulense alejada como ya sucediera en sus orígenes del fútbol federado, siguiendo durante estos años con su programación de encuentros amistosos frente a rivales forasteros, principalmente de localidades cercanas como Segovia, Arévalo y Madrid, denominándose Ávila Foot-ball Club a partir de 1931 en obediencia a la prohibición de emplear signos, símbolos y nombres consonantes con la monarquía.

La principal virtud de la localidad será, por lo tanto, la progresión de su afición, capaz de fomentar a principios de los años treinta varias sociedades de escasa trayectoria pero cargadas de ilusión como: el Deportivo Luises, creado y presidido por el sacerdote barcelonés José María Bulart -quien a partir de 1936 sería sacerdote personal del general Franco hasta su fallecimiento-, el Club Ciclista, el Athletic Abulense, el Unión Sporting, el Ulía Foot-ball Club, que se uniformaba con jersey verde y pantalón blanco, y finalmente el más importante de todos ellos, el Deportivo Abulense, sociedad que tuvo unos años de apogeo hasta la llegada de la guerra vistiendo camisa con pantalón blanco. Los clubs abulenses disputaran numerosos encuentros de carácter amistoso frente a los clubs de la vecina localidad de Arévalo, como son el C.D. Casual ó el Aúpa F.C.

En 1935 el Campo de San Francisco será empleado para otros fines ajenos a los deportivos y el Ávila F.C. se verá privado de un terreno donde desempeñar sus funciones, disminuyendo drásticamente su actividad y viéndose obligado a recurrir a los terrenos del Pradillo hasta que en julio de 1936 estalle la guerra y cese completamente su actividad.

1940 – 1950

Finalizada la Guerra Civil, a pesar de que la ciudad de Ávila no fue dañada en su patrimonio al estar relativamente lejos del frente y no ser objeto de bombardeos, le costó mucho al fútbol volver a la situación previa donde se encontraba pocos años antes siendo una de las principales causas la desaparición del Campo de San Francisco. En su sustitución y durante un breve espacio de tiempo, fue el Campo del Pradillo -por entonces militarizado- quien fue testigo de los primeros clubs locales que decidieron tener un equipo de fútbol como la Academia de Intendencia, titular del terreno, el Educación y Descanso Ávila, el Atlético Aviación y el Club Deportivo Ávila, surgidos estos tres últimos después de 1941.

A principios de 1943, cumpliendo las órdenes dictadas por la D.N.D. presidida por el general José Moscardó quien supeditaba a la Federación Española, desde la Federación Castellana los señores Ernesto Cotorruelo, presidente y José Luís del Valle, secretario, incitaron a las autoridades locales a reorganizar el Ávila F.C. para poderlo incluir en el campeonato de Tercera División que se estaba fraguando para la temporada 43/44 dado el interés que había desde el Gobierno para normalizar la situación política, social y económica favoreciendo la reactivación de esta categoría pensada exclusivamente con la finalidad de albergar clubs no profesionales de capitales y ciudades importantes que no tuvieran plaza en las dos primeras, Primera y Segunda División.

Carentes de un club representativo y de un campo en condiciones, lo primero que se hizo fue reclutar a los señores Jerónimo Tomé Bustillo, alcalde de la ciudad, Luís López Prieto y Enrique Rueda para encabezar la Delegación Comarcal de Ávila dependiente de la Federación Castellana, asignándoseles la labor de constituir directiva, buscar jugadores y emprender la gestión para construir unas nuevas instalaciones. Informada la afición a través de El Diario de Ávila, pronto recayó en la persona de Vicente Martínez Piqueras la responsabilidad de presidir la nueva directiva provisional, confeccionándose un torneo recién estrenado el verano de 1943 entre los cuatro principales clubs de la localidad para seleccionar a aquellos jugadores más interesantes que pudieran tener plaza en el nuevo equipo.

Confeccionada la plantilla, el 6 de agosto quedaba definida la directiva oficial del ahora Real Ávila Club de Fútbol con Martínez Piqueras al frente recuperándose el título monárquico y adaptándose la denominación sin anglicismos, pasándose a continuación a inscribir el club en la Federación Castellana con fecha 30 de septiembre. El Real Ávila C.F. que volvía con camisa grana y pantalón azul además de con inusitada ilusión, debido a la carencia de un campo en condiciones lamentablemente para sus intereses no pudo ser emplazado en Tercera División como se esperaba, dimitiendo su presidente en enero de 1944 para ser sustituido por Gonzalo Grande Aparicio. Paralelamente y, a consecuencia del fiasco deportivo, tanto el gobernador civil Alejandro López Baños como el alcalde José Tomé Bustillo hicieron las gestiones necesarias para disponer aceleradamente de un terreno reglamentario, cediendo el ayuntamiento el antiguo Campo de San Francisco -o de los Hoyos- sobre cuyos terrenos se iba a levantar el nuevo Stadium o Campo de Deportes de San Antonio además de solicitar su presidente, Gonzalo Grande, un crédito de cuarenta y cinco mil pesetas para financiar las obras.

La temporada 43/44 transcurrió observándose la evolución de las obras junto al Parque de San Antonio y con la primera plantilla grana disputando amistosos al margen de participar brillantemente en el Campeonato Provincial de Aficionados y en el Regional organizado por la Federación Castellana, estrenándose el ansiado feudo el 10 de septiembre de 1944 frente al flamante Club Atlético-Aviación, de Madrid, quien se impuso a los locales por 1-7.

Incluidos en el Grupo VI de Tercera División durante la temporada 44/45 donde competían castellanoleoneses y madrileños, los granas hicieron su debut en esta categoría con una plantilla bastante débil que terminó décima y colista, debiendo defender la categoría recién adquirida frente a la Real S.D. Alcalá, conjunto de Primera Regional con el que se empató 1-1 en la localidad complutense y al que se impuso en casa por 5-0. En la campaña siguiente, 45/46, Jesús Galán tomó la presidencia y el equipo mejoró considerablemente siendo sexto mientras en la 46/47 era quinto, accediendo en la edición 47/48 Celestino Minguela con quien fueron decimoprimeros en un complicado grupo liderado por U.D. Salamanca y Real Betis Balompié.

El conjunto encarnado, todo un superviviente en aquella época con el manejo de un más que ajustado presupuesto, competía dignamente con sociedades madrileñas, castellano-leonesas, castellano-manchegas y extremeñas llenando habitualmente el Campo de San Antonio, siendo decimoprimero en la edición 48/49 y quinto en la 49/50 dentro de un complicado grupo donde excepcionalmente se vio acompañado de valencianos, murcianos y cántabros causándoles los viajes grandes dispendios económicos.

1950 – 1960

Empezado 1950, los clubs de Ávila, Segovia, Salamanca, Valladolid y Zamora deciden unificarse bajo la dirección de la recién constituida Federación Regional Oeste de Fútbol con sede en la capital pucelana, siendo el Real Ávila C.F. que preside en esos instantes Epifanio Rodríguez uno de los asociados. Deportivamente la entidad encarnada regresa a su ámbito geográfico, resultando sexto en la campaña 50/51 y decimosexto y colista en la temporada 51/52 con Antonio Sastre, lo que significa su descenso a Primera Regional tras haber encadenado ocho participaciones consecutivas en Categoría Nacional tras su reorganización.

El descenso provoca un cambio en la presidencia con la entrada de Tomás Sánchez Gómez y en la adscripción del club, pues se abandona la Federación Oeste y en vistas a la temporada 52/53 se regresa a la Federación Castellana por ser esta favorable a sus intereses. El paso por esta categoría será breve, no cumpliéndose con las expectativas de retornar a Tercera División en la primera campaña, pero sí en la segunda 53/54 con Aurelio García al frente.

En la temporada 54/55 el Real Ávila C.F. compite en el Grupo XV de la Federación Oeste siendo el único club asociado a la Federación Castellana y con un pobre resultado al finalizar noveno y penúltimo. Peor será la campaña siguiente, 55/56, décimo y colista. Para su fortuna, la reforma de la Tercera División y la ampliación en número de participantes del grupo relativo a la Federación Castellana para la edición 56/57 le beneficia, conservando la plaza en la categoría y no desperdiciando la oportunidad al ser decimosegundo bajo la tutela del nuevo presidente José Herrera Esteban. En 1957 la RFEF fusiona en un solo grupo los participantes castellanos y extremeños destinados en el Grupo XIV siendo la decisión devastadora para los encarnados quienes, sin apenas recursos económicos, terminan decimonovenos perdiendo la categoría.

A pesar del varapalo sufrido, la ciudad de Ávila cuenta por esas fechas con una numerosa afición al fútbol que se ve arropada con la existencia de otras sociedades deportivas al margen de la más representativa de la localidad, compartiendo su destino con iniciativas tan interesantes como el de la Residencia Provincial C.F., sociedad constituida en 1934 dentro de la institución del mismo nombre destinada para alojar a niños y niñas sin recursos económicos huérfanos de padre, madre o de ambos. Convertido en el club más querido de la ciudad, el primer equipo de la “Resi” como popularmente se les reconoce, quedará inscrito el 8 de noviembre de 1957 como club asociado a la Federación Castellana, iniciando su camino en la temporada 57/58 ubicado en Tercera Regional desde donde irá progresando hasta conquistar categorías superiores y un sinfín de trofeos vistiendo camisa grana con pantalón azul además de convertirse, de hecho, en el trampolín idóneo para llegar a la primera plantilla del Real Ávila C.F.

Constituido en 1945 como club aficionado y dado de alta en la Federación Castellana en 1958 para estrenarse durante la temporada 58/59 en Cuarta Regional, el tercer club de la ciudad y filial directo del Real Ávila C.F. será el Club Atlético Abulense, entidad integrada en su totalidad por futbolistas locales que visten camisa rojiblanca con pantalón azul y, tal cual sucede con los otros dos clubs, hace uso del Campo de San Antonio para sus evoluciones deportivas.

1960 – 1970

La década de los años sesenta será de gran inestabilidad deportiva para la entidad encarnada inaugurándose con un nuevo descenso, en esta ocasión a Segunda Regional bajo el mandato de Faustino Esteban que será el máximo tope inferior alcanzado por los abulenses en su carrera. En la temporada 61/62 recuperarán nuevamente la Primera Regional con gran esfuerzo superando el bache con holgura puesto que en la siguiente edición, 62/63, conseguirán a final de temporada retornar a Tercera División.

De nuevo en Categoría Nacional, en esta su tercera etapa se estrenan en el Grupo XIV con un meritorio séptimo puesto en Liga, repitiendo plaza en la edición 64/65 con Fernando Jiménez Prieto mientras en la sesión 65/66 son decimoterceros. En la temporada 66/67 ingresan en el Grupo XV donde compiten extremeños, castellanos y manchegos consiguiendo el decimocuarto puesto volviendo de nuevo al Grupo XIV durante la edición 67/68 para ser decimoterceros en una categoría que va a ser ampliamente diezmada pasando de los quince grupos iniciales a tan solo ocho para la siguiente temporada. Tan acusada reducción le afecta en pleno pues los clasificados entre los puestos decimoprimero y decimoctavo, ambos inclusive, pierden la categoría.

En 1968 Agustín Sánchez González accede a la presidencia, estableciéndose el conjunto encarnado en Primera Regional donde finaliza octavo en la campaña 68/69 y tercero en la 69/70 cerrando la década habiendo militado hasta en tres categorías distintas.

1970 – 1980

Coincidiendo con el inicio de los años setenta el fútbol experimenta grandes cambios a nivel general; la popularización de la televisión y la aparición de nuevas alternativas para la juventud restan espectadores en las gradas disminuyendo por ende las taquillas. Si a ello se suma el poco atractivo de la Primera Regional, vemos como el Real Ávila C.F., además de contra los aspectos meramente deportivos, ha de luchar contra estas adversidades.

Ubicado en esta categoría, en la temporada 70/71 es sexto mientras en la 71/72 resulta séptimo, alcanzando a lo largo de la campaña 72/73 el décimo y último puesto previsto para posibilitar su ascenso a Regional Preferente, la categoría intermedia recién creada por la Federación Castellana entre la Primera Regional y la Tercera División. En esta temporada se abandona el histórico Campo de San Antonio, junto al Parque, cuyo suelo será destinado a la construcción de una Estación de Autobuses y un Polideportivo Municipal cubierto, pasando provisionalmente mientras se planifica y consigue un nuevo feudo a jugar en la Ciudad Deportiva, recinto ubicado al sureste de la localidad.

En la temporada 73/74 el Real Ávila C.F. concluye décimo en Liga, pero la existencia de hasta seis equipos de aficionados recién constituidos que no pueden militar en Categoría Nacional como tampoco perder la categoría por decisión de la Federación Castellana, provoca que los últimos tres clubs clasificados entre los que se encuentran los encarnados, C.D. Leganés y Alcázar C.F., de Alcázar de San Juan, desciendan a Primera Regional.

El paso por esta categoría es breve, pues en la edición 74/75 se es cuarto y en la Promoción de Ascenso se consigue eliminar a la S.D. Gimnástica Segoviana, el tradicional gran rival de los abulenses, al derrotarlos por 4-0 en casa, perdiéndose el encuentro de vuelta por 2-0. De regreso a Regional Preferente, en la edición 74/75 se realiza un discreto torneo finalizando en decimoprimero puesto pero, como ya sucediera recientemente en 1974, la presencia de equipos de aficionados trunca su continuidad en la categoría descendiendo junto a Club Atlético Valdemoro y C.D. Móstoles.

Ubicado en Primera Regional y siendo todavía presidente del club Agustín Sánchez González, el 12 de octubre de 1976 se estrena el Estadio Adolfo Suárez situado sobre el denominado Campo de las Horas y junto a la Plaza de Toros, inaugurada en 1967, mediante la disputa de un encuentro amistoso entre U.D. Salamanca y Club Atlético de Madrid que finaliza con victoria charra por 2-0. Con posterioridad, ya en Liga y ante el Manzanares C.F., el 31 de octubre contará con la asistencia del presidente del Estado, concluyéndose el campeonato 77/78 en un valioso cuarto puesto que le permite ascender a Regional Preferente tras la reestructuración de las categorías tuteladas por la Federación Castellana.

Convertido en un club ascensor, en la campaña 78/79 finalizan decimosextos en un pésimo torneo donde pierden nuevamente una categoría que, afortunadamente para sus intereses, recuperan en la edición 79/80 cuando se proclaman Campeones del Grupo I de Primera Regional.

1980 – 1990

Con Antonio Álvarez Mayorga al frente desde 1978, los años ochenta van a significar la recuperación deportiva de la entidad encarnada y un balón de oxígeno para su afición, experimentándose una serie de destacados eventos que situarán al Real Ávila C.F. de nuevo en el panorama futbolístico nacional. Parte de culpa la tendrá la enésima reconversión de la Tercera División, adaptada geográficamente a la España de las autonomías donde cada región desea disponer de un grupo en la categoría propio.

La temporada 80/81 no puede empezar mejor y en ella repiten el primer puesto en Liga, plaza que les catapulta al Grupo VII de Tercera División donde se hallan los clubs castellano-manchegos, madrileños, segovianos y abulenses. En esta nueva etapa los encarnados cuentan con buenas plantillas y su futuro en la categoría no peligra, resultando octavos en la campaña de reestreno 81/82, sextos en la edición 82/83 ya con Javier Ranilla de la Cruz en la presidencia y mismo puesto en la sesión 83/84. En 1983 la Residencia Provincial C.F., el segundo club en importancia de la ciudad durante varias décadas, se integra en la estructura del Real Ávila C.F. adoptando el nombre de Real Ávila Promesas, equipo de donde saldrán un buen número de jugadores que acabarán triunfando en la primera plantilla encarnada.

Con el ejercicio de Emiliano Arévalo Hernández, se es quinto en la temporada 84/85 y octavo en la campaña 85/86, ingresando en 1986 dentro de la Federación Oeste al pertenecer geográficamente la provincia de Ávila a la comunidad autónoma de Castilla y León y haberse designado el Grupo VII como exclusivo para los clubs madrileños. Dicha decisión permite a los encarnados formar parte el Grupo VIII en la edición 86/87 coincidiéndose durante ese campeonato con la ampliación en ciernes de la Segunda División B en número de grupos y participantes, por lo cual a la Federación Oeste se le asignan tres plazas y una de ellas es conquistada por los abulenses al ser terceros tras S.D. Ponferradina y Cultural y Deportiva Leonesa.

Casi sin pensarlo el Real Ávila C.F. se halla de la noche a la mañana en Segunda División B, el tercer nivel nacional y una categoría carísima que deja muchas huellas económicas en la mayoría de los clubs que pasan por ella. En el caso de la sociedad abulense se buscan ingresos por todas partes para competir dignamente, objetivo que se cumple año tras año aunque no sin dificultades siendo octavo en la temporada de su estreno 87/88, decimosegundo en la edición 88/89, ambas jugadas en el Grupo III junto a clubs castellano-leoneses, extremeños, canarios, madrileños, andaluces y castellano-manchegos, y nuevamente octavo en la sesión 89/90 en esta ocasión dentro del Grupo I donde compiten madrileños, gallegos, asturianos, castellano-leoneses y castellano-manchegos.

1990 – 2000

Iniciados los años noventa, el Real Ávila C.F. sigue con su racha de permanencias consecutivas en Segunda División B sumando en esta década hasta cinco temporadas siempre dentro del Grupo I de modo que extienden esta etapa gloriosa, la mejor sin duda de la historia de los encarnados, hasta conseguir un total de ocho. Durante el primer lustro pasarán por Ávila un buen número de jugadores y entrenadores que se esforzarán por mantener el club en la categoría, la tercera a nivel nacional, conscientes de las limitaciones económicas de la sociedad castellana y del potencial de los rivales, muchos de ellos con presupuestos inalcanzables que tienen su lugar de residencia en comunidades autónomas como Castilla y León, su ámbito natural, Madrid, Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, incluso algunas más alejadas como Navarra y circunstancialmente Canarias.

En la primera campaña, 90/91, serán decimoprimeros sin pasar excesivos problemas pero en la edición 91/92, decimoterceros, un punto les separa de perder la categoría. En la temporada 92/93 son nuevamente decimoprimeros, resultando la 93/94 la mejor al finalizar novenos con una plantilla que transmite mucha confianza. La pérdida de algunos valores y recambios a no tan gran altura permitirán que pierda su plaza en la edición 94/95 tras ser decimoctavos a un solo punto de la permanencia tras un agónico encuentro que se pierde en casa durante la última jornada frente al Real Sporting de Gijón “B”.

Descendido a Tercera División, el Real Ávila C.F. regresa al Grupo VIII con la esperanza de recobrar la categoría perdida lo antes posible, pero la competencia es dura y tampoco los presupuestos son los de años antes. Con este binomio serán quintos en la temporada 95/96 y decimosegundos en la edición 96/97 quedando a más de veinte puntos de los primeros clasificados. Con la aplicación de algunos cambios, los encarnados serán sextos en la sesión 97/98 aunque sin opciones de promocionar, objetivo que sí se alcanza en la temporada 98/99 cuando son cuartos en Liga y además, con un gran juego, lideran su grupo de Promoción de Ascenso consiguiendo finalizar primeros por delante de Real Madrid C.F. “C”, Real Club Celta de Vigo “B” y Navia C.F., posición que le permite retornar a Segunda División B por la puerta grande en unos tiempos donde la sociedad está presidida por Anastasio Martín del Río.

Mediante Asamblea General extraordinaria acontecida en 1998 después de varios meses gestándose la idea, los socios de la entidad abulense creen necesario convertirse en Sociedad Anónima Deportiva para gestionar mejor el club y, de cara al futuro, carecer de problemas económicos, medida que desembocará en un largo proceso de conversión. En la campaña que cierra la década, 99/00, los abulenses competirán en el Grupo I con rivales clásicos de la zona y Canarias consiguiendo la permanencia con relativa holgura, premio final que satisface a la afición local. Finalmente, el 14 de abril de 2000 queda completado el proceso de conversión transformándose en Sociedad Anónima Deportiva pasando ser desde este momento Real Ávila Club de Fútbol, SAD.

2000 – 2010

La segunda temporada en la categoría de bronce en esta nueva etapa no trae buenos resultados y los abulenses, una vez más en el Grupo I, se despiden momentáneamente de la Segunda División B al ser decimonovenos a cinco puntos de la permanencia. De nuevo en Tercera División, la temporada 01/02 es exitosa en lo deportivo pues se alcanza el Campeonato brillantemente y posteriormente, ya metidos en la Promoción, el ascenso tras imponerse en su grupo a rivales como Alondras C.F., C.D. Móstoles y Club Siero después de cosechar cuatro victorias, ceder un empate y ser una sola vez derrotados.

Siguiendo bajo el mando de Anastasio Martín del Río, la campaña 02/03 resulta una gran decepción y su comparecencia dentro del Grupo I es efímera sumándose cinco victorias y once empates, unos guarismos enormemente exiguos que le conducen irremediablemente a Tercera División. En lo que resta de década el Real Ávila C.F. intentará hasta allá donde alcancen sus fuerzas poder retornar a la división de bronce, pero sus esfuerzos serán baldíos ante la frustración tanto de sus dirigentes como aficionados. La primera tentativa se producirá en la sesión 03/04 después de ser cuarto en Liga cuando, participando en un nuevo formato de Promoción, no sobrepase la Primera Eliminatoria al caer ante el Real Oviedo; 1-2 en casa y derrota en la capital asturiana por 2-1. En la temporada 04/05 es subcampeón tras el C.F. Promesas Ponferrada, deshaciéndose en la Primera Eliminatoria de la Ag.D. Parla; 1-0 en la localidad madrileña y 3-0 en casa, mientras en la decisiva Final es superado ampliamente por el Real Oviedo; 1-5 en casa y derrota por 2-0 en el Carlos Tartiere.

Después de una frustrante campaña 05/06 donde se es séptimo en Liga, en la edición 06/07 se vuelve a promocionar gracias al cuarto puesto en el torneo doméstico. En la Fase decisiva la fortuna no le acompaña y en la Primera Eliminatoria cae ante el C.D. Valle de Egüés; 2-4 en casa y victoria insuficiente por 1-2 en la localidad navarra. La temporada 07/08 ofrece unos resultados similares; tercero en Liga tras C.D. Mirandés y Gimnástica Segoviana C.F., en la Promoción son abatidos en la Primera Eliminatoria por el Valencia Mestalla; 1-3 en casa y victoria estéril por 0-2 en el encuentro de vuelta en Valencia.

En las dos últimas temporadas que cierran la década los abulenses consiguen acceder a la Promoción después de dos sendos cuartos puestos en Liga. Desafortunadamente para sus intereses, el acceso a Segunda División B no llegará en ninguna de las oportunidades pues si en la campaña 08/09 elimina en Primera Ronda a la U.D. Almería “B”; 0-0 en casa y empate 1-1 en la capital andaluza, cayendo en Segunda Ronda ante la Real S.D. Alcalá; 1-0 en casa y 5-2 en la localidad complutense, en la edición 09/10 después de eliminar a la U.M. Escobedo; 1-1 en casa y 1-2 en la localidad cántabra, en Segunda Ronda es superado por el Atlético Mancha Real; 0-0 en casa y derrota por 2-0 en la localidad jiennense.

2010 – 2020

Con el cambio de década la situación deportiva de los castellanos sigue en el mismo punto que estaba, invirtiéndose importantes cantidades en las diferentes plantillas que se constituyen con el objetivo de ascender a Segunda División B. La sana competencia que hay en el Grupo VIII primero y los rivales que se encontrará después en la Promoción le impedirán ascender, quedando muy resentidas sus arcas las cuales cada día más se incrementan con números negativos. En la campaña 10/11 son séptimos en Liga, pero en la temporada 11/12, con la llegada de nuevos jugadores, se consigue el subcampeonato a dos puntos del líder Real Valladolid C.F. “B”. Entrados en la Promoción eliminan en Cuartos de Final al C.D. Tuilla después de perder 2-1 en la localidad asturiana de Langreo e imponerse 4-1 en casa, pero la Semifinales son más duras y el Barakaldo C.F. les apea después de un empate 0-0 en el Adolfo Suárez y una dolora derrota por 1-0 en la localidad vizcaína.

En la edición 12/13 bajan a la décima plaza en Liga muy alejados de los primeros puestos, resultando sin embargo cuartos en la sesión 13/14 lo cual les permite de nuevo promocionar. En esta ocasión su recorrido es breve pues ante el Mérida A.D. contabiliza dos derrotas; 0-1 en casa y 2-0 en la localidad extremeña.

Iniciada la temporada 14/15 el club abulense se ve enfrascado en una terrible crisis económica que deja al aire en el mes de diciembre y después de aplicar una auditoría externa, 857.000 euros que son reclamados por el fondo inversor con sede en Luxemburgo, Orado Investments, Sarl, especialista en recaudar créditos impagables. Tan desorbitante cantidad, negada por la dirección de la entidad quien reconoce tan solo una cifra próxima a los 300.000 euros provoca de inmediato que los encarnados soliciten un Concurso de Acreedores, aceptándose en mayo de 2015 una quita negociada de un setenta por cien.

Llegados a julio de 2015 y en plena pretemporada, el presidente en activo de la U.D. Las Palmas, SAD y propietario de las empresas Seguridad Integral Canaria S.A. así como del Grupo Ralons adquiere el 65% de las acciones del Real Ávila C.F., SAD a su anterior propietario, David Rueda, por un solo euro pero con la condición expresa de asumir la deuda de 207.000 euros que mantiene el club liquidable en el plazo de veinte años. Deportivamente la campaña es un desastre y la plantilla, muy afectada por lo que sucede, incomodada por las circunstancias finaliza en decimonoveno puesto perdiendo la categoría y descendiendo a Regional Preferente.

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2007).
  • Linajes del fútbol español. Vicent Masià Pous (2016).
  • Escudos y uniformes del fútbol español. Vicent Masià Pous y Miguel Ángel Navarro Muñoz (2016).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Democracia. Diario.
  • Diario de Ávila. Diario.
  • www.hemeroteca.abc.es. Diario.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.diariodeavila.es. Diario.

 

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