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titular HF Los decanatos

por Vicent Masià

 

La vida nos ha enseñado a ver que todas las cosas son relativas y que su resultado depende en gran medida del cristal con que se miran. Casi todos los aficionados, al fútbol en este caso, solemos aplicar la misma vara de medir cuando se nos pregunta cuál es el mejor club para nosotros, quién juega mejor, dónde surgió el fútbol en España o cuál es el club de fútbol más antiguo del país. Esta vara de medir viene determinada e influenciada en gran parte por las enseñanzas y conocimientos que hemos adquirido desde pequeños en nuestros hogares, en el colegio o en la calle y a lo largo de la vida nos va a acompañar inseparablemente como la piel cubre a la carne. Sin embargo, contrariamente a lo presupuesto, las respuestas que a título individual damos a estas preguntas no son las mismas en todos nosotros y en función a lo que sepamos o hayamos aprendido, en suma a nuestros gustos particulares, daremos oportuna contestación, siéndonos fácil en el caso de que conozcamos la respuesta para dónde surge el fútbol o cuál es el club más antiguo y un poco menos en el caso de que debamos pensar quién esta jugando mejor en la actualidad o cuál es el mejor club de la historia, preguntas que en base a nuestros criterios daremos uno u otro nombre.

Origen británico del fútbol

En todos los libros que hablan sobre el origen del fútbol encontramos siempre la misma fecha: 1863, año en el que nace oficialmente el Foot-ball Association en la Freemason’s Tavern londinense con sus primeras normas y reglamentos, encontrándonos poco después que la aparición de este deporte en España es incierta, pero que casi con toda seguridad los primeros brotes surgieron en la provincia de Huelva y en concreto en la localidad de Minas de Riotinto, puesto que existe una nota periodística fechada en 1873 que comenta la disputa en esta población onubense de un match, sin concretar a qué actividad se refiere aunque se da por supuesto que debería de ser de fútbol. Precisamente en este año, 1873, el Gobierno español había arrendado la explotación de las minas locales a una compañía británica, la Río Tinto Company Limited, siendo la presencia de súbditos de este Estado bastante numerosa y no es desdeñable que practicasen deporte en sus ratos de ocio. Esta noticia encontrada en prensa posteriormente fue superada por otra aparecida en Jerez de La Frontera, dado que el 1 de noviembre de 1870 se cita literalmente en El Progreso que “por la tarde gozarán los aficionados a porrazos de un rato de football”. Es decir, tres años antes ya hay constancia de la práctica de este deporte no en Huelva, sino en la gaditana ciudad de Jerez de La Frontera, siendo en la actualidad la fecha más antigua registrada con este vocablo.

Pero, ¿cómo era ese fútbol del último tercio de s. XIX? Sabemos hoy que, siempre desde el Reino Unido, en 1866 fue instaurado el fuera de juego y limitada la altura de las porterías a 5,50 metros, que en 1871 surge la figura del portero, en 1872 se fijan las dimensiones del balón, en 1873 las del terreno de juego con 180 x 90 metros así como las normas del saque de esquina y en 1874 se redujo la altura de las porterías a 2,44 metros. Sabemos también que en 1874 se implantan las espinilleras, en 1878 surge el silbato arbitral, en 1890 las redes en las porterías y en 1891 el penalti, dándonos una idea muy aproximada de cómo evoluciona el fútbol y cómo pudo ser practicado en aquellos tiempos.

Los British Club en España

Y en España, ¿cómo y quien lo practica en esas mismas fechas? En nuestro país las costumbres son distintas a la británicas y el concepto o tradición asociativa para prácticas deportivas no está tan enraizado como en las islas, siendo nosotros más individualistas y menos asociativos, dedicándonos a deportes con pelota pero de tamaño mucho más reducido y con bastantes menos jugadores, además de que el fútbol es totalmente desconocido. Es por ello que los primeros grupos en dar patadas a un balón son todos lógicamente de origen británico, primero por ser un deporte originario de aquellas tierras y segundo por ser los únicos capacitados para hacerlo aquí con conocimiento de causa, uniéndose con el tiempo como máximo uno o varios jugadores nacionales atraídos por éste y con la suficiente proximidad hacia los británicos para poder hacerlo, dado su carácter exclusivista y separatista al permanecer agrupados en sociedades muy cerradas e inaccesibles. Pero para entender mejor cómo se despliegan los primeros grupos y cómo evolucionan hemos de acudir sin duda a una breve pero muy interesante entrevista publicada en Diario de Huelva el 25 de mayo de 1933 en la cual José González Pérez, autor del libro editado en 1929 con el nombre de “Historia del fútbol en Huelva y su provincia”, realiza una serie de preguntas a Daniel Young, escocés nacido en 1862 y uno de los primeros jugadores de fútbol establecidos en Minas de Riotinto, compañía a la que se incorpora el 1o de abril de 1880:

“En Río-Tinto nos esperan amigos. Siempre los tuvimos allí, y ahora uno de ellos que sabe de nuestras chifladuras por estas cosas de investigación deportiva nos ha avisado que puede presentarnos al único superviviente del once que jugó por primera vez al fúbol en España. ¿Fantasía? ¿Realidad? Es cuestión de averiguarlo.
Y la camioneta de servicio público, subiendo perezosa las largas cuestas, nos va acercando, poco a poco, a Río-Tinto, donde nos aguardan”.

- ¿Cómo se llamaban los equipos?

- No tuvieron denominación alguna hasta el año en que se fundó y legalizó el de Huelva bajo el título de Huelva Recreation Club, -el Recreativo de hoy-.

- Mientras tanto…

- Mientras tanto los partidos eran los partidos eran contadísimos, uno o dos al año, y jugábamos por verdadero deporte, costeándonos todos nuestros gastos, respetando al contrario como si fuera un compañero. Así aunque el fútbol era más rudo que el de hoy, era a la vez más caballeroso. Tampoco nos importaba que el compañero de hoy fuera el contrario de mañana. Tanto es así que unas veces formábamos los de Río-Tinto y Sevilla contra Huelva, otras los de Sevilla y Huelva contra Río-Tinto, y otras los de Río Tinto y Huelva contra Sevilla.”

- ¿Sevilla ha dicho usted? No sabíamos que en aquel tiempo…

- Sevilla, sí. Sevilla, Río-Tinto y Huelva fueron los tres grupos que jugaron al fútbol antes que nadie en España. Los de Huelva y Río-Tinto aparecieron simultáneamente el año 1881; el de Sevilla nació uno meses después. Estas tres localidades, son sin ningún género de dudas, el germen del deporte español. Yo recuerdo haber jugado en Sevilla contra equipos españoles, alemanes e ingleses. Pocos encuentros, desde luego, porque lo dificultaba la escasez de comunicaciones de la cuenca minera. Ya usted ve si será así, que algunas veces en que tres o cuatro que los de aquí formábamos con los de Huelva en Sevilla, teníamos que salir de la Mina ¡a caballo! a las once o doce de la noche anterior al partido, y así seguíamos toda la madrugada hasta Zalamea, donde tomábamos un tren que nos llevaba hasta San Juan del Puerto para unirnos a los demás compañeros de la capital y continuar el viaje a Sevilla. ¡Figúrese usted cómo llegaríamos! ¡Destrozados!

Este relato tan sencillo pero a la vez tan jugoso, si nos atenemos a su veracidad, nos cuenta mucho más de lo que tradicionalmente se nos ha contado y hay que prestarle toda la importancia que se merece, aunque con matices como luego comprobaremos. De un lado Young indica que el fútbol es practicado por un grupo de individuos, que no club de fútbol propiamente dicho, de forma organizada en 1881, pero no sólo en Minas de Riotinto, sino en Huelva de la que dice que aparece simultáneamente y en Sevilla, aunque allí surge con unos meses de retraso pero presuntamente dentro del mismo 1881. Es decir, estos tres núcleos son los primeros en tener un grupo organizado que con cierta frecuencia juega a fútbol, pero es que por otro lado nos dice que hasta el 23 de diciembre de 1889, fecha en la que se constituye la junta directiva del Huelva Recreation Club, se jugaban uno o dos encuentros al año en cualquiera de estas ciudades, o sea que el primer partido disputado entre dos equipos de ciudades distintas no se efectuó tampoco el 8 de marzo de 1890 entre el club onubense y el club sevillano, sino que como mínimo debió de disputarse nueve años antes de lo conocido, aunque desconocemos dónde y quiénes fueron sus protagonistas al no existir reseñas periodísticas.

Los matices a estas manifestaciones en las cuales obviamente existe un baile de años y que desconocemos si es achacable al periodista o a la memoria del propio Young, vienen determinados por varias consideraciones que urgen ser recordadas en base a los datos que hoy en día manejamos. En primer lugar el fútbol moderno es consensuado inicialmente el 6 de diciembre de 1882 cuando en Manchester las cuatro federaciones regionales británicas acuerdan seguir unas reglas de forma común, reglas que serán corroboradas y ampliadas el 2 de junio de 1886 cuando esas mismas cuatro federaciones den vida a la International Football Association Board, órgano que a partir de entonces dictaminará las reglas de juego a nivel mundial (de forma conjunta con la FIFA desde 1958). En segundo lugar la práctica de fútbol según las leyes de la IFAB en estas ciudades empieza a efectuarse en realidad pocos años antes de 1890 cuando desde el hipódromo de Tablada cada año por Navidad se disputa un encuentro entre los equipos de Sevilla, Huelva y Riotinto, o bien desde los feudos de Riotinto o Huelva como es comprensible. En definitiva, 1881 no pudo ser la fecha en la que se inició el fútbol moderno en esta región del suroeste andaluz, tal vez su práctica como distracción sin reglas sí y el 8 de marzo de 1890 sería la fecha en la que se disputó el primer encuentro en suelo español entre dos clubs constituidos, que no entre equipos que es otra apreciación muy distinta.

Bien, esto de entrada, pero sigamos tirando del hilo. La aparición de varios grupos que se dedican a jugar a fútbol implica un respaldo, un acomodo y una organización detrás, una tradición que impulse a varios individuos de un mismo colectivo a desarrollar una actividad conjuntamente. ¿Dónde se encuentra esa organización? Buscando en hemerotecas y periódicos, es harto conocido que en la localidad de Minas de Riotinto aparece en 1878 la primera de todas cuando la Rio Tinto Company Limited crea el British Club (Club Británico, deformado y popularizado en multitud de ocasiones como Club Inglés), una sociedad que necesariamente ha de tener junta directiva para gobernar las actividades que en forma de deporte, recreo y cultura ejecutan sus miembros. Esta directiva desgraciadamente no consta en periódico alguno tal y como sí hizo reflejar la directiva onubense en 1889, pero lo que sí es cierto es que la existencia de una junta implica un reconocimiento legal. En pocas palabras, el club legal de Minas de Riotinto tiene once años más que el club legal de Huelva.

¿Y qué sucede con el British Club de Sevilla que jugaba a fútbol desde 1881 presuntamente? Seguramente y según los precedentes de los clubs onubenses debió de ser un calco de éstos (una dedicación exclusiva al fútbol sería ilógica en esas fechas tan tempranas), y la práctica de varios deportes, realización de actos culturales y de recreo figuraron en su agenda hasta 1890. ¿Qué pasa en 1890? Pues que un señor llamado Isaias White quien dice ser secretario de un club de fútbol recién creado en Sevilla traslada una invitación el 25 de febrero a su homólogo del Huelva Recreation Club para disputar un encuentro el sábado 8 de marzo. Como podemos entender, no se trata de un club polideportivo y cultural como el onubense creado en 1889, sino de un club dedicado a la práctica del fútbol exclusivamente. Por primera vez en la historia no se habla de un grupo, de un equipo, de una sección de fútbol o de varias personas que juegan un partido, sino de un club de fútbol a secas. ¿Pero, tiene nombre este club? Según la prensa sí, Sevilla Foot-ball Club y como presidente al vicecónsul británico y también accionista de la naviera McAndrews & Company Ltd., el señor Edgard F. Jhonston, un cargo reservado para personas con cargos importantes. Como vemos el paralelismo entre los British Club de Huelva y Sevilla es casi total, puesto que de un lado ambos practican fútbol presuntamente desde 1881 (con seguridad desde el segundo lustro de esa década), y con apenas unos meses de separación de ambos surgen dos sociedades deportivas diferenciadas y con personalidad: el Huelva Recreation Club el 23 de diciembre de 1889 y el Sevilla Foot-ball Club antes del 25 de febrero, aunque falta encontrar en qué fecha exactamente y si es anterior o posterior al club onubense.

La legalidad de los British Club

Pero, ¿por qué se consideran estos clubs como legales cuando no fueron registrados oficialmente hasta muchos años después y existiendo desde 1887 en España una Ley de Asociaciones? Cada Gobierno de provincia debía contar con un Registro especial donde se inscribían las asociaciones que tenían su domicilio en ella, o que se habían establecido en su territorio. Nos interesa detenernos, aunque brevemente, en el concepto de Registro para saber cuál era su función en esta norma. A tenor del artículo 7 de la Ley, el Registro estaba compuesto por todos los documentos que se exigían en la norma para la constitución de la asociación, algo muy similar a la función que cumplen los órganos registrales que se incluyen dentro de la actual categoría de Registro administrativo: un tipo de archivo donde se contienen el conjunto de documentos necesarios, en este caso para la existencia de una asociación, sin efectos constitutivos pero sí declarativos. Esta percepción se refuerza con la idea de que, en el caso de que se negara por la autoridad competente la inscripción de los documentos, los interesados podían levantar acta notarial con los mismos efectos que la inscripción. De este modo, se puede mantener que el Registro instituido por la Ley 30 de junio de 1887 tenía un marcado carácter declarativo, no constitutivo. Además, de todo el articulado no se puede extraer ninguna referencia a la forma o procedimiento que habría de seguir una asociación para obtener personalidad jurídica, ni mucho menos una vinculación expresa entre ésta y la inscripción. En realidad debemos entender que la personalidad jurídica de toda asociación se presuponía adquirida directamente a través de su constitución. Esta opinión sin duda recoge el sistema de reconocimiento genérico de personalidad que establecía, y aún recoge, el artículo 35 del Código Civil para este tipo de entidades.

La Ley de 1887 se promulgó para regular todo tipo de asociaciones, ya fueran de tipo religioso, político, científico, artístico, benéfico, de recreo o cualesquiera otras sin ánimo de lucro. Será en su artículo 2 donde la norma elabore una lista de las asociaciones a ser excluidas de su ámbito de aplicación: 1º) Las asociaciones religiosas católicas, cuya regulación se contenía en el Concordato de 1851. Las confesiones religiosas no católicas entraban dentro de su ámbito de aplicación, si bien teniendo en cuenta que, además de lo dispuesto en esta Ley, tenían restringidas las manifestaciones públicas por indicación del artículo 11 de la Constitución; 2º) Las sociedades cuyo objeto fuera civil o mercantil, en cuyo caso quedan sometidas a las disposiciones del derecho civil y mercantil; 3º) Institutos o corporaciones que se regulen por leyes especiales.

Queda claro que las sociedades deportivas de origen británico obtenían en el momento de elegir una junta directiva personalidad jurídica y un marcado carácter declarativo, que no constitutivo, como se extrae de lo leído anteriormente, quedando legalizadas aunque no registradas, pero también queda muy patente que, a pesar de su falta de lucro, se saltaron la Ley al tratarse de sociedades claramente de recreo, una de las variantes por las cuales la Ley de 1887 fue creada y no civiles como algunas voces han dejado entrever recientemente, puesto que demostrablemente de recreo (por su dedicación deportiva) eran el Huelva Recreation Club (Club Recreativo de Huelva), el Riotinto F.C. (Club de Fútbol de Riotinto), el Sevilla F.C. (Club de Fútbol de Sevilla), Las Palmas F.C. (Club de Fútbol de Las Palmas) y la Sociedad de Fútbol Barcelona. No se puede argumentar que estas sociedades eran civiles y no de recreo cuando su dedicación era plenamente deportiva y de recreo como indica el nombre del Huelva Recreation Club y de fútbol las sociedades de Riotinto, Sevilla, Las Palmas y Barcelona. Tampoco es aceptable que se intente camuflar esta (hablando fino) falta de sensibilidad de los clubs británicos con la Ley española, escudándose en que el Gobierno pretendida e indemostrablemente hacía la vista gorda o miraba hacia otro lado protegiendo a estas sociedades para no soliviantar sus ánimos, porque la Ley no era excluyente con ciudadanos de otra nacionalidad y sí aplicable a todas las sociedades radicadas en España excepto las anteriormente descritas. Hasta que se demuestre lo contrario todas las leyes españolas son aplicables en nuestro territorio, sin excepciones, salvo que se especifiquen y en este caso lo están, pero entra ellas no constan las sociedades recreativas.

Herederos de los British Club

Históricamente dos de estos cinco clubs se disputaron, cada uno con sus armas, la hegemonía en disfrutar del decanato de nuestro fútbol, pues tanto Riotinto Balompié como Real Club Recreativo de Huelva creían tener argumentos suficientes para poder hacerse con él. Desde hace unos años el club sevillano también aspira a tal distinción, reclamándola no a través de sus dirigentes sino por medio de algunos de sus aficionados, pero como ahora analizaremos todos ellos tienen entre sí y respecto a otras sociedades varios inconvenientes:

- Riotinto Balompié: En 1878 el British Club de Minas de Riotinto elige junta directiva por vez primera. De este club nace el Riotinto F.C., una sociedad deportiva que no se inscribe en 1909 en la Federación Española de Clubs de Foot-ball ni lo hará en momento alguno. En 1914 nace el Balompié Riotinto, club de la misma localidad que si lo hará en la Federación Regional del Sur y con el cual se fusiona en 1932 dando lugar al Riotinto Balompié. La fusión de dos sociedades registradas y sin deudas permite a ojos de la RFEF la conservación de la fecha de antigüedad de la más veterana de las dos, en este caso el Riotinto F.C., con junta directiva desde 1878, pero esta fusión presenta un serio handicap y es que se realiza entre un club de fútbol federado y uno no federado (en 1932 el Riotinto F.C. no lo estaba) y aunque pueden fusionarse no se les puede aplicar esta retroactividad pues sólo afecta a clubs federados. Es decir, la RFEF cuando es preguntada por la fecha de registro de la sociedad Riotinto Balompié indica que es 1915, año en el que se inscribe en la recién creada Federación Regional del Sur como Balompié Riotinto, aunque éste tenga una antigüedad de 1914, año en el que se funda.

- Real Club Recreativo de Huelva, SAD: El British Club de Huelva que desde 1881 juega a fútbol entre otras actividades da como resultado al Huelva Recreation Club el 23 de diciembre de 1889. Este club se inscribe en la Federación Española de Clubs de Foot-ball en 1909 y registra en 1903 como sociedad deportiva. En 1931 es expulsado de la Federación Regional del Sur y dado de baja, ingresando en la recién creada Federación Oeste en 1932 bajo el nombre de Onuba F.C.. Con la llegada de 1935 se extingue la Federación Oeste y la Federación Extremeña sigue libremente su camino mientras el otrora Recreativo y ahora Onuba F.C. ingresa de nuevo en la Federación Regional del Sur. En ningún caso se puede considerar que son clubs distintos pues el cambio de nombre aparece reflejado en el registro de sociedades.

- Sevilla F.C., SAD: Este club nace en 1905 y se legaliza ese mismo año. Algunas fuentes defienden que es la misma sociedad que el Sevilla F.C. de 1890. Aunque existen vinculaciones entre el Sevilla F.C. de 1905 y el Sevilla F.C. de 1890 en cuanto a lazos familiares entre jugadores, legalmente son sociedades distintas puesto que la sociedad de 1890 no está registrada ni presenta actividad en buena parte de la última década del s. XIX, mientras la de 1905 sí se registra y dice en sus propios estatutos haberse fundado en esa fecha. Sin embargo es indudable que la sociedad de 1890 es pionera y origen del actual.

Como observamos entre las tres sociedades deportivas andaluzas existen discrepancias notables en cuanto a fechas de aparición o reconocimiento a través de prensa u otros medios y quizás hasta algunos quieran ver que eran lo mismo los British Club de Minas de Riotinto, Huelva y Sevilla que el Riotinto F.C., Huelva Recreation Club y Sevilla F.C. respectivamente, pero no hay que dejarse arrastrar por la pasión y hay que poner los pies en el suelo y preguntarse: ¿eran los British Club de estas localidades únicamente clubs de fútbol ó eran sociedades que practicaban varias actividades y de ellas surgieron posteriormente sociedades deportivas con el fútbol entre ellas? Mirando sus historiales de actividades nos damos cuenta inmediatamente de que no eran clubs de fútbol única y exclusivamente, sino sociedades de recreo que fomentaban la práctica de distintas modalidades culturales entre las que se encontraban el baile de salón, el excursionismo, fútbol, cricket, tenis, carreras pedestres y otros juegos. Es decir, inicialmente no era el fútbol su principal y única actividad, sino que ésta fue predominando con el tiempo e imponiéndose al resto como consecuencia de tener más aceptación que las demás y destacar sobre ellas, caso del Recreativo que tuvo un inicio claramente tenístico. Lo mismo sucede con otros British Club del resto de España al margen de los andaluces y así encontramos que en el de Barcelona durante 1890 ya se jugaba al fútbol, aunque desconocemos en qué fecha fue fundado, surgiendo de éste en 1894 la Sociedad de Foot-ball Barcelona, núcleo del cual pocos años después nacería el F.C. Barcelona en contraposición al Sport Club Catalá, fundado apenas unas semanas antes y compuesto exclusivamente por socios de origen catalán.

Mención aparte merecen los British Club canarios, los grandes olvidados del fútbol español y en especial el de Las Palmas. En esta ciudad y con motivo de la construcción del puerto marítimo en el Refugio de la Luz, a partir de 1883 empiezan a circular libras y gran cantidad de almacenes de carbón, pequeños astilleros y oficinas para comerciales británicos son establecidas, creándose en 1889 el British Club de Las Palmas. Amantes del deporte desde antaño, estos ciudadanos no dan lugar a un solo club como sucede en la península, sino a varios según la especialidad deportiva que eligen, dando paso a Las Palmas Cricket Club (hacia 1890), Las Palmas Golf Club (1891), Las Palmas Foot-ball Club (1894) y Las Palmas Lawn Tennis Club (1896). El primer partido oficial registrado en prensa consta con fecha 10 de febrero de 1894 entre oficiales de la escuadra inglesa y el Grand Canary F.C., probablemente la misma sociedad que Las Palmas F.C., no significando que no se jugase al fútbol con anterioridad, algo más que justificable. Este club fue pionero en las islas y tuvo terreno de juego en el Puerto de La Luz, desarrollando una vida deportiva en la cual sus rivales casi siempre fueron tripulaciones británicas hasta que en la primera década del s. XX desapareció.

A estas alturas el lector puede comprobar como en la España de 1905 cinco localidades han evolucionado futbolísticamente casi de la misma forma, cada uno con sus vicisitudes. ¿Y cómo trasladamos esta observación a estos núcleos ya conocidos?

1º) Asentamiento de un nutrido grupo de ciudadanos británicos: En las localidades de Minas de Riotinto y Huelva se instalan al mismo tiempo, 1873, año en el cual ciudadanos británicos adquieren la licencia de explotación de la cuenca minera onubense, mientras en Las Palmas lo hacen en 1883. En Sevilla, localidad esta con más relevancia que las anteriores el asentamiento debió ser anterior, máxime cuando disponían años antes de consulado. Lo mismo sucede con Barcelona y casi con toda probabilidad en Madrid, donde estaba la embajada.

2º) Surgimiento de un British Club sin junta directiva. En cada una de estas ciudades los británicos y, más generalmente los oriundos de Inglaterra, intentan crear al poco de su instalación un lugar de encuentro en donde compartir aficiones, cultura y combatir el ocio. Estos se unen primero en pequeños grupos que luego van creciendo y precisan adquirir un local además de terrenos para el desarrollo de sus actividades.

3º) Creación de un club deportivo al margen del British Club o legalización del existente mediante elección de junta directiva. En la localidad de Minas de Riotinto se elige junta directiva en 1878, mientras su club de fútbol adquirirá mayoría de edad o independencia hacia 1901. En Huelva la elección de junta directiva y creación de un club de recreo van unidos de la mano en 1889, mientras en Las Palmas se crea en 1890 y la sociedad de fútbol en 1894. En Sevilla el club deportivo, Sevilla F.C., surge en 1890 aunque se desconoce cuándo se legaliza la junta del British Club, mientras finalmente en Barcelona la sociedad deportiva surge en 1894 desconociéndose cuando se ha legalizado la junta del British Club.

4º) Creación de un nuevo proyecto deportivo si el anterior se ha extinguido. En Sevilla se crea el primer proyecto en 1890 con el Sevilla F.C.. Al cabo de unos años pierde fuerza y su actividad disminuye considerablemente a finales de la última década del s. XIX. Pese a seguir jugándose ocasionalmente durante todos estos años, en 1905 surge un nuevo proyecto con más fuerza que recibe la misma denominación de Sevilla Foot-ball Club. En Barcelona se repite la historia y tenemos en 1894 una Sociedad de Foot-ball Barcelona, es decir, un F.C. Barcelona o Barcelona F.C. cuyo ímpetu decae tras un par de años y que en 1899 resurge con el F.C. Barcelona de Hans Gamper. Si nos vamos a Las Palmas la tónica es la misma, pero con la salvedad de que la sociedad Las Palmas F.C. sí admite socios españoles en sus filas. Esto hace que el club alargue su vida hasta mediados de los años diez del s. XX, fraccionándose sus miembros en varios frentes que darán origen al Marino F.C. en 1905 y al Sporting Club Victoria en 1910.

En localidades como Madrid, Valencia, Bilbao, Cartagena, Jerez de la Frontera o Vigo el proceso es similar, con la excepción de que los ciudadanos de origen británico nunca adquieren el nivel de asociacionismo de las cuatro mencionadas y su presencia sirve sólo como punto de apoyo para crear sociedades futbolísticas o como partes integrantes de las plantillas por sus conocimientos.

HF Los decanatos 1

El Decano

La condición humana arrastra consigo la curiosidad y en ésta la de saber quién es más antiguo, quién se registró primero, quién jugó antes que nadie al fútbol, etc. Volviendo al primer párrafo del presente artículo y a lo que en él se dice sobre la perspectiva de las cosas y la magnitud que éstas adquieren según el color del cristal con que miran, vamos a ver cómo surge la adjudicación del decanato y en base a qué criterios es impuesto:

Para empezar hay que indicar que en los estatutos y reglamentos de la RFEF la figura de Decano no existe, como no existe la consideración de mejor jugador, entrenador, club o máximo goleador. Este es un concepto antiquísimo atribuible a cierto tipo de personas por reunir una serie de características, empleado en algunas sociedades civiles o religiosas que se solía aplicar como título honorífico o jerárquico y que recaía en la de mayor antigüedad en una institución o en su defecto en el miembro más antiguo registrado. Como suponemos es ya sabido, la RFEF no tiene potestad alguna para declarar si un club es decano o no al no constar esta distinción entre sus reglamentos, con lo cual se limita sólo a reconocerlo, pues esta responsabilidad recae en los clubs quienes han de demostrar con documentos oficiales en qué fecha fueron fundados. Luego entre ellos ya decidirán cual es más antiguo, pues la RFEF tiene como misión principal el organizar campeonatos, procurar que todos sus asociados estén al corriente de los pagos y procurar que todos y cada uno de ellos cumplan los estatutos y reglamentos federativos.

Entonces, ¿porqué se autoaplican el decanato los asociados de la RFEF? La respuesta hay encontrarla hace muchos años atrás. Tras la instauración y desarrollo del fútbol en España, algunos clubs y sobre todo periodistas, empezaron ya en la primera década del s. XX a aplicar este título distintivo como si las sociedades deportivas fuesen personas de oficio, pues esta clonación de decanage daba más caché a quien la ostentaba. Así vemos como el primero en ostentarlo es el F.C. Barcelona, dado que es el primero de los clubs de fútbol creado con ese propósito en el lejano 1899 y además el primero registrado oficialmente según la Ley de 1887. Bajo la óptica barcelonista de esos tiempos y hasta la década de los años veinte, se autoconsideran como el club de fútbol más antiguo porque para ellos ni el Club Gimnástico de Tarragona fundado en 1886, ni la Sociedad Gimnástica Española de 1887, ni el Huelva Recreation Club de 1889 son clubs de fútbol, sino sociedades deportivas que entre sus actividades practican el fútbol y cada una de ellas desde una fecha en concreto. Es decir, los barcelonistas se aplican el decanato desde una base purista reivindicando y además con razón, que son un club de fútbol y los otros no, además de ser el primero registrado y federado, dado que son cofundadores de la Federación Catalana en 1906. ¿Digo bien 1906 o quizás debería decir 1913 porque si la Federación Española desde hace apenas unos años es considerada por algunos como de 1913 y no de 1909, la Federación Catalana debe ser también de 1913 y no de 1906, no?

Este decanato barcelonista que nadie en dos décadas replica a excepción del Athletic Club quien indica sin documentos haberse fundado en 1898, sin embargo a finales de los años veinte empieza a ser cuestionado a nivel nacional, sobre todo a partir de 1927, fecha en la que la RFEF exige a todos sus asociados que se inscriban en el Registro de Sociedades del Gobierno Civil como condición ineludible para seguir o entrar como miembro de la entidad. Varias sociedades entran en acción y así el Real Club Recreativo de Huelva indica que en 1889 fue elegida su junta directiva, que en esa fecha jugaba a fútbol y que ello da pie para ser considerado como decano a lo cual responde el Club Gimnástico de Tarragona alegando que si los onubenses eran legales en 1889 ellos ya lo eran desde 1886. La guerra está servida y las primeras batallas comienzan a aparecer en diversos medios de comunicación. Todos tienen razón y ninguno de los implicados es capaz de convencer a los demás, puesto que si el Real Club Recreativo de Huelva fue creado en 1889 bien cierto es que no se federa hasta 1909, el Club Gimnástico de Tarragona se crea en 1886 pero su sección de fútbol en 1914, el Riotinto F.C. jugaba a fútbol antes que todos y es descartado por no estar federado y finalmente el F.C. Barcelona aunque creado en 1899 es el más antiguo federado. Al final, tras muchas líneas escritas todo queda en el aire y aún hoy lo está pues… ¿cuáles son las bases para ser considerado el decano del fútbol español? Nadie lo sabe, ni la RFEF se hace responsable aunque muestra su respaldo, ni los clubs han hecho un comunicado oficial indicando como debe ser otorgada esta distinción. Hoy en día lo que existe es un acuerdo tácito o entre caballeros en el cual se respeta al Real Club Recreativo de Huelva, SAD como decano por ser la entidad en activo que con mayor anterioridad jugó a fútbol, aunque algunos de los que lo respetan no estén convencidos ni lo compartan puesto que si en cualquier estamento de la sociedad el decano es el miembro con más años colegiado, federado, inscrito o licenciado independientemente de la edad que tenga, en el mundo del fútbol no se sabe porqué motivo no se han seguido esos mismos parámetros.

Los Decanos

La RFEF consta hoy entre sus asociados con tres clases de clubs: Elementales, Básicos y Sociedades Anónimas Deportivas, siendo la mayoría de ellos clubs de fútbol a secas, clubs de fútbol o sociedades deportivas transformados en SAD o sociedades deportivas que en su origen tuvieron como fin la práctica de otros deportes distintos al fútbol y que bien desde su nacimiento o bien con posterioridad lo practicaron. Todo esto provoca que la interpretación y adaptación del decanato sea muy subjetiva y así, según las variables que empleemos en las preguntas, el decano será uno u otro club.

Si empleamos una variable:

¿Cuál es la sociedad deportiva asociada a la RFEF más antigua? El Club Gimnàtic de Tarragona SAD, fundado el 1 de marzo de 1886, tres años antes que el Real Club Recreativo de Huelva SAD y trece antes que el F.C. Barcelona.

¿Cuál es la sociedad deportiva asociada a la RFEF con federación más antigua? El F.C. Barcelona, federado desde 1906 en la Federación Catalana y desde 1909 en la Federación Española.

¿Cuál es el la sociedad deportiva asociada a la RFEF con registro oficial más antiguo? El F.C. Barcelona, registrado en 1899.

¿Cuál es la sociedad deportiva asociada a la RFEF con carácter declarativo más antiguo? El Real Club Recreativo de Huelva SAD, con junta directiva desde 1889.

¿Cuál es la sociedad deportiva asociada a la RFEF que fue la primera en jugar a fútbol? El Real Club Recreativo de Huelva SAD, con sección de fútbol desde 1889 aunque con anterioridad ya lo practicase.

¿Cuál es la sociedad deportiva no asociada a la RFEF que fue la primera en jugar a fútbol? El Riotinto F.C., con junta directiva desde 1878.

Si empleamos dos variables:

¿Cuál es la sociedad deportiva asociada a la RFEF que fue antes registrada y federada? El F.C. Barcelona, registrado en 1899 y federado en 1906.

¿Cuál es la sociedad deportiva asociada a la RFEF declarada y que fue la primera en jugar a fútbol? El Real Club Recreativo de Huelva SAD, declarado y practicante de fútbol desde 1889.

¿Cuál es la sociedad deportiva no asociada a la RFEF declarada y que fue la primera en jugar a fútbol? El Riotinto F.C., declarado y practicante desde 1878.

¿Cuál es la sociedad deportiva asociada a la RFEF declarada y que no fue la primera en jugar a fútbol? El Club Gimnàstic de Tarragona SAD, fundado el 1 de marzo de 1886, practicante desde 1909 y con sección de fútbol desde 1914.

Muchas son las preguntas que podríamos realizar y según las variables, muchas son las respuestas que encontraríamos pues todo depende del cristal con que miran y mientras ningún estamento oficial indique cuáles son las bases para la elección del decano, que cada uno saque sus propias conclusiones.

© Vicent Masià. Octubre 2011.

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