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por Miguel Sánchez

www.laopiniondemurcia.es

Tanto tiempo… para lo de siempre. Así se resume el nuevo experimento de la Real Federación Española de Fútbol con la Primera División RFEF. Un año lleva alardeando la RFEF con la profesionalización del fútbol modesto y resulta que, después de varios cambios en la estructura, seguirá siendo lo mismo que la antigua Segunda División B. Con un mejor envoltorio, sí., pero a fin de cuentas, lo mismo.

Ayer se conoció que Footters retransmitirá la Primera División RFEF, al igual que el año pasado la Segunda División B, haciéndose con los derechos televisivos a razón de 8.330.000 euros (más 1.160.000 euros de las casas de apuestas) por temporada durante los próximos tres años. Esa cantidad, sumada a las ayudas de la RFEF y a la cesión de activos en patrocinio, hacen un total de 365.000 euros de media por participante. Dependiendo de que se cedan o no los patrocinios y demás bonificaciones que da la RFEF, por ejemplo, como cuidar la cantera, la cifra oscilará entre los 310.000 euros en el peor de los casos, y 404.000 euros en el mejor.

Esta cifra no es ni mucho menos la esperada por Rubiales y compañía, pues pusieron el lote de los derechos televisivos a 15.000.000 euros por temporada en un paquete de tres años. Es decir, querían ingresar por televisiones 45 millones en el nacimiento de una competición de la que aún se desconocían muchos detalles. Nadie se ofreció a la primera, tampoco a la segunda y fue a la tercera cuando apareció Footters de la mano de Fuchs Sports, una UTE (Unión Temporal de Empresas) a la que pertenece Footters, FORTA o Movistar, entre muchas otras. Esta situación no es halagüeña para los clubes, que esperaban ingresar casi el doble con los 15 millones por temporada. De hecho, es casi lo mismo que en la antigua Segunda División B, pues los clubs ingresaban por derechos televisivos unos 350.000 euros que variaban, al igual que este curso, dependiendo de buen trabajo con la cantera y ayudas de la RFEF.

Resumiendo, nada novedoso lo que presentó Luis Rubiales, que aprovechó la convocatoria de prensa más la presencia de 38 presidentes de clubes de Primera RFEF para persuadir a los asistentes sobre lo malo que era Javier Tebas sobre el acuerdo CVC-LaLiga. Que quizá tenga razón, ya que ceder el 10,95 % de los derechos televisivos de LaLiga durante 50 años, en un mundo tan cambiante como el fútbol, signifique pérdidas casi al cien por cien. Pero no era el momento ni el lugar. Si lo que quiere Rubiales es darle protagonismo a su categoría estrella, no podía dedicarle el 80 por ciento de la convocatoria a un asunto que poco importa este año a la Primera RFEF.

Los 9.490.000 euros llegarán a los clubs en tres plazos durante el transcurso de la temporada. La idea inicial de la RFEF es que el 40 % de lo que ingrese cada club al año se pague en el mes de septiembre, el 30 % llegue en diciembre y el otro 30 % restante se pague en mayo. Rubiales dejó la puerta abierta a que esta situación pueda variar. Los propios clubs participantes sometieron a votación entre tres opciones que daba la RFEF sobre cómo se iban a repartir los derechos televisivos. Finalmente ganó la opción que repartía un 40 % por igual, 30 % por méritos deportivos, 20 % en resultados de audiencias en televisión y un 10 % en incentivos de cantera. Comienza con mal pie una reestructuración necesaria en el fútbol modesto que quiere convertirse en el producto estrella de la RFEF pero lo cierto es que, de momento, de estrella no tiene nada. El tiempo dictará sentencia.