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Historial del Futbol Club Andorrà

 

 

Escudo F.C. Andorrà

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Futbol Club Andorrà
  • Ciudad: Andorra la Vella
  • Estado: Principado de Andorra
  • Fecha de constitución: 1940
  • Fecha de federación: 1948

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Futbol Club Andorrà (1940-1948)
  • Club de Fútbol Andorra (1948-1973)
  • Futbol Club Andorrà (1973- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 1979/80

 

ESTADIO:

estadio FC Andorra

Camp d’Esports Prada de Moles

  • Nombre: Camp d’Esports de la Prada de Moles
  • Año de inauguración: 28 de noviembre de 2015
  • Cambios de nombre: Camp d’Esports de la Prada de Moles
  • Capacidad: 1.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Camp d’Esports de les Valls (1940-1983)
  • Estadi Comunal d’Aixovall (1983-2015)
  • Estadi Nacional (2015)
  • Camp d’Esports de la Borda Mateu (2015-2019)
  • Camp d’Esports de la Prada de Moles (2019- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

 

ESCUDOS DEL FUTBOL CLUB ANDORRÀ. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

 

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

UNIFORMES DEL FUTBOL CLUB ANDORRÀ. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

 

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN EL PRINCIPADO DE ANDORRA:

Situado en plena Cordillera de los Pirineos y enclavado entre España y Francia, Andorra es un país altamente montañoso por encima de los mil metros de altura y con multitud de picos que sobrepasan los dos mil. Con un limitado terreno cultivable que apenas alcanza un dos por cien dedicado casi en exclusividad al tabaco, escasa ganadería e industria, la principal actividad económica se centra en el sector terciario siendo la condición de paraíso fiscal su gran atractivo, al margen de los comercios y estaciones de esquí que atraen a millones de turistas cada año. Dividido en siete parroquias, Andorra la Vella como capital más Ordino, Canillo, Encamp, Sant Julià de Lòria, La Massana y Escaldes-Engordany, el país cuenta con algo más de ochenta mil habitantes de los cuales un tercio son andorranos siendo Andorra la Vella el núcleo más poblado con veinticinco mil habitantes.

Casi aislada y con apenas seis mil habitantes en los años veinte, el primer contacto de estas tierras con el fútbol obró el domingo 23 de agosto de 1927 como resultado de la presencia de forasteros procedentes de las vecinas comarcas ilerdenses, pasando su periodo de vacaciones, retaron a jóvenes locales para disputar un encuentro. Delimitado con cal el terreno de juego sobre una superficie cedida por algunos vecinos en la parroquia de Sant Juliá de Lòria, a ésta acudieron aficionados y curiosos de todo el país proponiéndose, tras la finalización, vecinos de las parroquias de Encamp y Andorra la Vella habilitar respectivos terrenos para la práctica de este deporte en los días de fiesta mayor.

Comoquiera que la disponibilidad de suelo era escasa y la predisposición de los agricultores para ceder sus terrenos, dedicados al rentable tabaco, muy poca, hasta 1932 jóvenes de los núcleos de Les Escaldes y Andorra la Vella, por entonces unidos bajo la misma parroquia, no pudieron constituir el Futbol Club Andorra, sociedad que logró alquilar un pequeño terreno a mitad de camino entre ambas poblaciones. Con mucha humildad y pocos medios, aquel club donde jugaban el guardameta González I, Salas, Gasa, Babot, Samarra, Ródenas, Sogüesa, Ubach, Soler y Canut entre otros, se mantuvo en activo varios años contendiendo con clubs de las comarcas septentrionales de Lleida, incluso participando en mayo de 1934 en el Torneo de los Altos Pirineos organizado por el Puigcerdá F.C. donde, además de éste, se dieron cita los andorranos, el Bellver F.C., el Sport Club Llívia y los dos clubs urgelenses Unió Sportiva Urgellenca y el militar Batallón de Montaña nº5 Sport Club, a la postre vencedor del campeonato.

HISTORIA DEL FUTBOL CLUB ANDORRÀ:

1940 – 1950

Finalizada la guerra el Principado volvió a la tranquilidad y desde la población se intentó recuperar la normalidad lo antes posible. Una de las alternativas fue el fútbol y, en concreto, el colegio benedictino de Nostra Senyora de Meritxell, situado en Les Escaldes, tuvo mucho que ver. Desde allí, los padres Enric Graner, como regidor de la orden y Lambert Cabestany, se encargaron de dar forma a un club que reuniera a la juventud incorporando a nuevos valores en suma a veteranos futbolistas que habían jugado apenas unos años antes. De esta forma quedó constituido en 1940 el Futbol Club Andorrá -gentilicio en catalán de andorrano-, empleando como colores el rojo para la camiseta y el blanco para el pantalón.

Entre los núcleos de Andorra la Vella y Les Escaldes, por entonces separados, se habilitó el Camp d’Esports de les Valls junto a la carretera tomando los padres benedictinos el mando hasta que, poco a poco, fueron acercándose civiles para ocupar distintos puestos. La trayectoria del F.C. Andorrá se mantuvo con encuentros entre sus propios jugadores y frente a clubs de la zona hasta que en el verano de 1942 se constituyó el Futbol Club Encamp, perteneciente a la parroquia del mismo nombre. Ambos clubs, rivales desde el momento, disputaron su primer enfrentamiento en septiembre de ese año con motivo de las Fiestas Patronales, surgiendo a partir de entonces la idea de incorporarse a los campeonatos que la Federación Catalana organizaba y así competir a nivel oficial en alguna de sus Ligas.

Sin una Junta Directiva como las que exigía la Federación Española para su ingreso, el 15 de octubre de 1942 mediante Asamblea Extraordinaria quedó electa la primera con Alejandro Altimir en la presidencia, siendo acompañado por Conrado Torrallardona en la vicepresidencia, José Riberaigua en el puesto de secretario y Bertomeu Rebes como tesorero. La vida del club no cambió en demasía y durante los periodos que el clima lo permitía, los andorranos siguieron enfrentándose mediante encuentros amistosos o con algún trofeo en juego, a clubs de su área siendo también destacad su presencia en la Copa Primavera con la intervención de jóvenes jugadores.

Llegados al año 1948 el F.C. Andorrá solicitó a la Federación Española permiso para poder inscribirse en dicho organismo y así poder competir a nivel oficial de forma permanente. El día 22 de febrero el máximo organismo nacional aceptó su petición y a continuación, tras unos trámites, el club quedó inscrito durante el mes de julio en la Federación Catalana por proximidad geográfica. Sin embargo, al competir en suelo español y deberse a la normativa de la Federación Española, no lo hizo con su nombre original debido a la prohibición de empleo de extranjerismos en los nombres debiendo emplear en lo sucesivo el de Club de Fútbol Andorra perdiendo con ello el gentilicio fundacional. Para entonces el club ya había permutado sus colores fundacionales adoptando los de la bandera nacional de modo que su camiseta pasó a ser la característica tricolor azul, amarilla y roja mientras su pantalón pasó a azul.

1950 – 1960

Nada más empezar la década en la parroquia del mismo nombre quedó reorganizado el F.C. Encamp tras unos años de inactividad, dedicándose el C.F. Andorra a competir dentro de los torneos de índole comarcal que la Federación Catalana organizaba cada temporada para los clubs modestos. La situación económica del Principado no daba para más y, ante la ausencia de un mecenas que inyectase capital, el club tricolor tuvo que conformarse con una categoría que, en aquellos momentos, le venía como pintada.

Entre los años cuarenta y cincuenta pasaron por el club innumerables jugadores nacidos en el Principado o bien en las provincias cercanas en busca de aventura, siendo el club presidido por Bertomeu Rebes, José Rossell, Jacinto Riberaigua y Antonio Cornellá en distintos mandatos.

1960 – 1970

A partir de los años sesenta, con trece mil habitantes, la economía del Principado empezó a crecer como consecuencia de la atracción de sus pistas de esquí y la conversión de su territorio en paraíso fiscal. La afluencia de españoles y francés era cada vez más notoria y el fútbol siempre vinculado a la salud económica de los pueblos, empezó a salir de su largo letargo. Acostumbrados al fútbol comarcal, en la temporada 63/64 el C.F. Andorra debutó en Segunda Regional debiendo hacer desplazamientos más largos terminando el campeonato en decimoprimero puesto mientras en la campaña 64/65, peor, resultó decimosegundo.

Conseguido el ascenso a Primera Regional al término de la edición 65/66, el estreno en esta categoría bajo la presidencia de Jaume Casals se llevó a cabo en la sesión 66/67 con un notable tercer puesto. Hasta Andorra la Vella llegaban jugadores del fútbol catalán, pero también aragoneses y navarros atraídos por las ventajosas condiciones de residir un tiempo allí. El C.F. Andorra consiguió armar un buen plantel con el que se intentó ascender a Tercera División, todo un sueño en aquellas fechas, resultando vano su esfuerzo al ser quinto en la temporada 67/68. Como consecuencia de una amplia reestructuración en Categoría Nacional emprendida por la Federación Española, en 1968 la Federación Catalana creó la Regional Preferente, nuevo eslabón entre Tercera División y Primera Regional donde fue a parar el club tricolor. Su debut, dentro de la temporada 68/69 fue prometedor terminando cuarto clasificado pero en la campaña 69/70, bajo la presidencia de Francisco Junyer, se realizó un torneo calamitoso que le hizo descender al ser vigésimo y colista.

1970 – 1980

Al empezar la década el Principado había doblado su población y por delante se abría un gran futuro. En cuanto al fútbol, Emilio Grau se hizo con el control del club comenzando la década con buen pie al proclamarse campeón de Primera Regional en la temporada 70/71. De nuevo en Regional Preferente, de inmediato entre la directiva andorrana resurgieron las ganas de alcanzar la Tercera División. El objetivo era complicado pero había que intentarlo, por lo que hasta el feudo tricolor llegaron jugadores que prometían luchar por conseguirlo. La realidad fue otra y, pese a las ganas, se concluyó cuarto en la campaña 71/72 mientras en la sesión 72/73 se retrocedió hasta el puesto decimoprimero.

En 1973, gracias a la derogación de la Ley que prohibía los extranjerismos, el principal club de Les Valls recuperó su antigua denominación catalanizándola para volver a llamarse Futbol Club Andorrá, nombre con el que compitió en la edición 73/74 terminando decimoquinto. Este puesto le obligó a disputar una Promoción ante el C.F. Castellet, de Sant Vicenç de Castellet, resuelta favorablemente al empatar 1-1 en la ida y vencer en casa por 4-0. Tras los problemas del curso anterior, llegaron nuevos jugadores y el club terminó séptimo en la temporada 74/75 siendo noveno en la campaña 75/76. El club, presidido por Juan Luis Pérez Pradera, como el resto de participantes de la sesión 76/77 fue informado de que, en el siguiente curso, debido a la reestructuración de la Tercera División iban a ascender más de una decena de sociedades por lo que, si no fallaba nada el ascenso iba a ser una realidad como así fue al ser noveno.

Sin embargo lo que se encontró el F.C. Andorrá no fue el tercer nivel que buscaba sino el cuarto a raíz de la creación de la Segunda División B en 1977. A pesar de ello ilusión no faltaba y la edición de debut 77/78 se disputó en el Grupo III donde participaron clubs catalanes, aragoneses y baleares acercándose al Camp d’Esports de les Valls algunos ilustres del fútbol español teniendo incluso los andorranos de ascender. Cuartos finalmente, en la temporada 78/79 se le añadieron al grupo algunos clubs valencianos quedando el club tricolor quinto, siendo memorable la campaña 79/80 cuando, bajo la presidencia de Pedro Fiñana Fernández y la dirección técnica de Vicent Dauder, el club consiguió el ascenso a Segunda División B al ser primero comandando el Grupo IV, un punto por encima del C.F. Reus Deportiu.

1980 – 1990

A principios de los años ochenta el Principado de Andorra vivió una época brillante gracias a las ventajas que sus comercios, donde apenas se aplicaban impuestos, ofrecían a los ciudadanos españoles y franceses quienes, muy a menudo, adquirían productos tecnológicos y relacionados con la perfumería. Además, su condición de paraíso fiscal con secreto bancario atraía a muchos clientes que ingresaban suculentas cantidades en sus bancos, haciendo efecto en la población que aumentó en todo el país hasta los treinta y cinco mil habitantes.

Con un jovencísimo Antonio Rogel Travesset en la presidencia, el F.C. Andorrá se estrenó en Segunda División B dentro de la temporada 80/81 en una categoría por entonces dividida en dos grupos tocándole el Grupo II o Sur donde competían clubs andaluces, extremeños, baleares, valencianos, catalanes y murcianos con largos desplazamientos y mucho gasto. No importó y sin preocuparse por su continuidad se terminó en decimoprimero puesto. En la campaña 81/82, siguiendo en el mismo grupo, el club retrocedió hasta la octava plaza pasando en la sesión 82/83 al Grupo I donde competían clubs aragoneses, gallegos, navarros, vascos, riojanos, castellano-leoneses, incluso un C.D. Tenerife en horas bajas. Pese al temor inicial, el equipo se mantuvo firme y terminó octavo.

El 14 de agosto de 1983 el Estadi Comunal d’Aixovall sustituyó al viejo Camp d’Esports de les Valls siendo inaugurado por dos equipos del F.C. Barcelona que complacieron al numeroso público congregado durante el periodo de preparación del club catalán en tierras andorranas. Provisto de mejor drenaje y servicios, el nuevo recinto con capacidad para cinco mil localidades fue testigo del campeonato 83/84 en el que se concluyó en décimo puesto, resultando noveno en la campaña 84/85. En 1985 la Federación Española anunció cambios y comunicó que la Segunda División B iba a ser reducida a un grupo único y no dos como se venía haciendo desde 1977. Los andorranos se prepararon para un torneo con los nervios a flor de piel que no superaron quedando decimoquintos y perdiendo, con ello, la categoría.

De nuevo en Tercera División, concretamente en el Grupo V catalán, la temporada 86/87 se abrió con un nuevo desafío pues el fracaso del grupo único de Segunda División B y la continua protesta de los clubs modestos obligó a la Federación Española a rectificar e implantar una categoría de bronce con cuatro grupos y ochenta participantes. A la Federación Catalana le correspondían ocho por lo que el F.C. Andorrá tuvo que emplearse hasta el fondo para conseguir entrar en este selecto grupo, plaza obtenida en el último instante al ser precisamente octavo.

Elegido Antoni Rogel como presidente, la campaña 87/88 se disputó en el Grupo II con participantes baleares, catalanes, vascos, riojanos, navarros y aragoneses que se resolvió con el decimotercero puesto, repitiendo presencia en la sesión 88/89 pero con distinto cariz deportivo. En ese torneo los andorranos mantuvieron un intenso pulso con el C.F. Palamós para tratar de conseguir la primera plaza y con ello ascender directamente a Segunda División, premio que se esfumó por escasos cinco puntos de margen en la que, hasta el momento, fue su mejor temporada. En la campaña 89/90, pese a quedar cuartos, no hubo opciones de acercarse a la primera plaza que ocupó la U.E. Lleida.

1990 – 2000

La década de los años noventa marcó el principio del declive del club andorrano, aunque no sería al comienzo sino en la última recta. Con Antonio Rogel Travesset en la presidencia y José María Sánchez Iglesias en el banquillo, se consiguió un binomio que se mantuvo exitosamente varios años. En la primera temporada, 90/91, los pirenaicos siguieron en el Grupo II junto a aragoneses, vascos, cántabros y navarros alcanzando un buen octavo puesto en el campeonato, mejorado en la campaña 91/92 cuando, con catalanes, baleares, vascos, navarros y aragoneses terminó sexto quedando a cuatro puntos de poder entrar en la Promoción de Ascenso a Segunda División. La buena marcha del club permitió renovar en la edición 92/93 a Sánchez Iglesias, variando la composición del grupo con la salida de los clubs catalanes y la entrada de riojanos y castellano-leoneses para ser décimo.

En la temporada 93/94 Xavier Agustí se hizo cargo del banquillo pasando los andorranos al Grupo III donde venían participando los clubs catalanes, valencianos, baleares y murcianos obteniendo el séptimo puesto pero a tan sólo dos puntos de poder promocionar. Finalizada la Liga regular, el 7 de junio de 1994 en encuentro disputado en Vilassar de Mar, el F.C. Andorrá se impuso al R.C.D. Espanyol de Barcelona en la Final de la Copa de Catalunya tras terminar el encuentro y tiempo extra con empate 0-0 y llegar al lanzamiento de penaltis anotando cuatro los andorranos por dos los barceloneses. El conjunto tricolor pareció haber tocado techo a nivel deportivo. Precisamente en esa temporada fue constituida la Federació Andorrana de Futbol, hito que posteriormente tendría una trascendental importancia en el devenir del fútbol principesco y especialmente en el club tricolor.

Siguiendo en el Grupo III, la campaña 94/95 estuvo caracterizada una vez más por quedarse corto en sus aspiraciones de poder promocionar debiéndose conformar con la séptima plaza. Acabado el torneo, desde la Federació Andorrana de Futbol se puso en marcha la Liga del Principado inaugurándose en la edición 95/96 con clubs de la tierra mientras el F.C. Andorrá, inscrito en la Federación Catalana, declinó su participación prefiriendo seguir jugando en la Liga española al tener más proyección. Esta decisión, buena a nivel deportivo pero negativa en lo económico, en los siguientes años le comportaría pérdidas en subvenciones por lo que su potencial se vería mermado y, con ello, su participación en el tercer nivel estatal. A pesar de ello el club siguió a su marcha y, en el Grupo III, se obtuvo la sexta plaza en la sesión 96/97.

Asfixiado económicamente por la retirada de la tradicional financiación, la campaña 97/98 fue un desastre deportivo en todos los aspectos. La entidad que presidió Denís García Abella salió a competir con una plantilla con muchos hombres de la casa que, entrenados por José María Sánchez Iglesias, hicieron lo que pudieron en una categoría que les vino muy grande. Con una sola victoria obtenida en la penúltima jornada, los tricolor sumaron una victoria y cuatro empates encajando ciento cuatro goles, números de récord que les catapultaron a Tercera División. La campaña siguiente, en medio de la crisis, los resultados no fueron mejores dentro del Grupo V catalán terminado el torneo 98/99 en decimoséptima plaza, a dos puntos de la salvación con lo cual encadenó un segundo descenso al que se sumó un tercero en la edición 99/00, en esta ocasión decimoctavo dentro de la Primera Catalana, una categoría intermedia entre la tradicional Regional Preferente y la Tercera División. Terminado el torneo, afortunadamente para sus intereses, este último descenso no se consumó gracias al ascenso del C.E. Mataró a Segunda División B, pudiendo mantener los andorranos su plaza en la categoría.

2000 – 2010

Salvados los muebles en el último instante, el nuevo siglo empezó deportivamente de la mejor de las maneras pues, después de cambiar a media plantilla, la inversión dio sus frutos y el conjunto pirenaico terminó tercero en Liga tras C.d’E. Manresa y U.D. Atlético Gramenet ascendiendo a Tercera División. Pese a la delicada situación económica en las arcas del club, para el retorno al Grupo V catalán se siguió gastando dinero en jugadores que, en la campaña 01/02, no dieron ni de lejos el resultado esperado. Colistas casi todo el campeonato, al final se lograron ocho victorias y diez empates que les alejarían de la categoría durante mucho tiempo.

Descendidos a Primera Catalana, la edición 02/03 fue paupérrima y, por segunda vez consecutiva, los andorranos descendieron en esta ocasión a Regional Preferente. Lo que no pasó unos años antes estaba sucediendo ahora y en el club se encendieron todas las alarmas. La crisis, total en cualquiera de los aspectos, venía para quedarse e iba a ser la protagonista en lo sucesivo. Los años de excesos en Segunda División B, una categoría muy cara, sin beneficios, iban a pasar factura como también las deficientes administraciones experimentadas.

Con una plantilla hecha de jugadores de la tierra y algún que otro jugador venido desde fuera, el F.C. Andorrá encadenó un nuevo descenso en la sesión 03/04, el tercero seguido, quedando colista y muy descolgado para irse de cabeza hasta Primera Territorial, la tercera categoría por orden de importancia a nivel regional. El conjunto pirenaico volvía, después de más de treinta años, a un nivel comarcal casi olvidado por sus aficionados.

Hundido en el barro y con un Estadio Comunal semivacío, el club no tuvo más remedio que asumir su situación y mentalizarse de que, o aparecía un inversor que se hiciese con la deuda, o su futuro estaba en Primera Territorial o en la desaparición. A trancas y barrancas se pasó la temporada 04/05 como se pudo siendo octavo mejorándose ostensiblemente en la campaña 05/06 con un subcampeonato que hizo pensar en una probable recuperación. Nada de ello ocurrió y los pirenaicos debieron conformarse en ser decimosegundos en la edición 06/07 y octavos en la sesión 07/08. En las dos últimas temporadas, en una racha que parecía imperturbable, se repitió el quinto puesto en Liga.

2010 – 2020

Iniciada la nueva década los problemas financieros del club persistían y las subvenciones no eran las de antaño. Con un trato del Gobierno similar al del resto de clubs andorranos, en la temporada 10/11 el F.C. Andorrá consiguió ser segundo y al fin ascender a Segunda Catalana, categoría en la que, de nuevo segundo, en la campaña 11/12 lograba un segundo ascenso consecutivo hasta Primera Catalana. Gracias al soporte del empresario Lluís España el club iba tirando del carro sin florituras consiguiendo en la sesión 12/13 finalizar octavo.

Llegados al punto del inicio de la temporada 13/14, la Federación Catalana advirtió a la Junta Gestora del club que debía abonar la deuda contraída con dicho organismo o, de lo contrario, no podía competir en Primera Catalana. Lluís España, presidente, se hizo cargo de los cien mil euros de deuda pudiendo el primer equipo jugar en Liga, torneo donde no le fueron bien las cosas y, decimoséptimo, acabó descendiendo a Segunda Catalana. El paso por esta categoría fue breve y, concluida la campaña 14/15, clasificado en primer puesto los andorranos regresaban a Primera Catalana aunque con un futuro incierto. En la temporada 15/16 el F.C. Andorrá inició el torneo en el flamante y recién inaugurado Estadi Nacional a la espera de que se concluyeran las obras del Camp d’Esports de la Borda Mateu, una propiedad de la Federació Andorrana de Futbol sita en la parroquia de Andorra la Vella. El estreno de este recinto se produjo en octubre concluyendo el campeonato en octavo puesto mientras Lluís España, salvador del club en los últimos tiempos, estaba cansado de poner dinero y no recuperar nada. Concluida la sesión 15/16, el hasta entonces presidente, convocó en julio elecciones y anunció su no concurrencia. Sustituido por Albert Ferré, Lluís España denunció meses después que se le debía dinero por una cantidad cercana a los trescientos mil euros lo cual, en unión a una deuda creciente, amenazaba con hacer desaparecer el club una vez más.

Rodeado de problemas extradeportivos, la temporada 16/17 se cerró con el tercero puesto siendo noveno en la campaña 17/18. Con el inicio de la sesión 18/19, la grave situación del club pesaba como una losa buscando Albert Ferré algún inversor que se hiciese cargo de la gran deuda y así empezar de nuevo. Éste no aparecía pero el anuncio del Gobierno andorrano de cambiar en fecha 20 de diciembre la Ley del Deporte permitiendo la entrada de capital extranjero en entidades deportivas del principado que competían en federaciones extranjeras, obró el cambio y el futbolista del F.C. Barcelona, Gerard Piqué, entabló negociaciones con el club tricolor para adquirirlo. Auditadas las cuentas donde se especificaba una deuda de alrededor doscientos mil euros y alcanzado un acuerdo con la directiva del club para satisfacerla, una vez aprobada la Ley había que votar en Asamblea Extraordinaria la conversión en Sociedad Anóníma Deportiva y adquisición por medio de la empresa Kosmos Global Holding S.L. propiedad del futbolista barcelonés, premisas sacadas adelante el 29 de diciembre con una abstención y doscientos seis votos a favor.

Sustituido el entrenador Imbernón por Gabri García, hasta el club llegaron algunos experimentados futbolistas que permitieron al club conquistar el título, logrando con ello ascender a Tercera División previamente haber pasado, en enero de 2019, a jugar en el Camp d’Esports de la Prada de Moles por decisión de la directiva. Conseguida deportivamente su vuelta a Categoría Nacional, el 17 de julio la RFEF anunció que impedía al C.F. Reus Deportiu, recién descendido a Segunda División B por impago, competir en esta categoría por reiteración, con lo cual se creaba una vacante valorada en 650.000€. Estudiada la posibilidad de adquirirla, ni el F.C. Andorrá ni ningún otro club se presentaron a la primera licitación, convocando la RFEF una segunda con el montante de 450.000€. En esta segunda oportunidad, donde había además otros candidatos con domicilio en España interesados, el club andorrano fue el elegido por pertenecer a la Federación Catalana de donde era el club tarraconense, obteniendo en una misma temporada el club tricolor dos ascensos, uno deportivo y uno administrativo.

 

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2007).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • La Veu de Catalunya. Diario.
  • Destino. Semanario
  • Ceretania. Diario.
  • www.marca.com Diario deportivo.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.

 

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

  • www.fcandorra.com (Web oficial).