Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

ACEPTAR

 

Historial del Club Deportivo Villarrobledo

 

 

Escudo C.D. Villarrobledo

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Villarrobledo
  • Ciudad: Villarrobledo
  • Provincia: Albacete
  • Comunidad Autónoma: Castilla-La Mancha
  • Fecha de constitución: 1942
  • Fecha de federación: 1942

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Villarrobledo (1942-1945)
  • Villarrobledo Frente de Juventudes (1945-1958)
  • Club Deportivo Villarrobledo (1958-1968)

 

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas de Categoría Nacional

 

ESTADIO:

estadio CP Villarrobledo

Estadio Nª Señora de la Caridad

  • Nombre: Estadio Municipal Nuestra Señora de la Caridad (La Virgen)
  • Año de inauguración: 19 de marzo de 1958
  • Cambios de nombre: Estadio Municipal Nuestra Señora de la Caridad
  • Capacidad: 5.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de San Antón (1942-1958)
  • Estadio Municipal Nuestra Señora de la Caridad (1958-1968)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

 

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO VILLARROBLEDO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

 

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

UNIFORMES DEL CLUB DEPORTIVO VILLARROBLEDO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN VILLARROBLEDO:

El municipio de Villarrobledo, situado en el extremo noroeste de la provincia de Albacete y colindante con las provincias vecinas de Cuenca y Ciudad Real, abarca un extenso término en el cual predomina el cultivo de vid siendo en la actualidad considerado como el mayor productor del mundo. Relacionado con este producto, existen en la localidad un buen número de bodegas y una tradicional industria tinajera transformada en fábricas caldereras de cisternas y depósitos de gran capacidad, conservándose además importantes fábricas de harina que abastecen todo el territorio nacional. Recientemente, debido al auge del vino y su cultura, se ha advertido un notable incremento en el sector turístico.

Con cerca de quince mil habitantes a finales de los años diez, atraídos por un deporte que empezaba a crear fervor entre las masas y especialmente en la juventud, jóvenes aficionados a los sports de moda que solían reunirse en el Casino Artístico y Literario decidieron en 1919, siguiendo la corriente que otras localidades manchegas habían iniciado pocos años antes, constituir una sociedad de fútbol que recogiese la voluntad de los vecinos interesados. Titulado Villarrobledo Foot-ball Club, vistiendo camisa blanquiazul con pantalón azul, sus socios y al mismo tiempo jugadores habilitaron un terreno de juego para desarrollar la actividad en el interior de una bodega situada junto al paso de nivel de la carretera de Munera, el denominado Campo de Sedano, siendo inaugurado y con él la sociedad el domingo 28 de septiembre en encuentro ante el Deportivo Manchego, de la vecina localidad de El Provencio. Para tal efeméride, Leopoldo Sandoval Domingo, socio del club y propietario de una central eléctrica que empezaba a generar un gran rendimiento, ofreció en disputa una copa, yendo la victoria finalmente a parar al conjunto conquense.

A resultas del match, la afición por esta práctica deportiva se incrementó en Villarrobledo surgiendo a principios de los años veinte diversos clubs donde sus protagonistas se agrupaban mayormente en torno a un oficio. De este modo, reservado el Campo de Sedano para el club más representativo, las eras de Santa Lucía y Paulino Díaz, ésta última convertida en fábrica de harinas de Román Escudero, fueron testigo del avance de aquellos muchachos parapetados en iniciativas gremiales como el Club de los Sastres, el Club de los Tinajeros, el Club de los Ferroviarios y los más independientes La Estrella y El Palustre.

Sobrepasado 1922, la actividad del Villarrobledo F.C. fue nula después de un periodo donde el cansancio hizo mella en sus componentes hasta el punto de desaparecer la sociedad, quedando el fútbol relegado a los gremios quienes mantuvieron viva la llama hasta que en 1923, fruto de la aportación de todos, quedó constituida la Unión Deportiva Villarrobledo. Presidido por Ramón Gimena Herreros y vistiendo camiseta blanquiazul con pantalón azul, este conjunto en el que todos sus miembros eran nacidos en la localidad y ejercían de socios como también de jugadores siguiendo los cánones amateurs de la época, adquirió un nivel notable enfrentándose a clubs de su entorno geográfico cosechando importantes victorias frente a los representantes de las localidades vecinas interesadas en concertar encuentros amistosos con los roblenses. Sin embargo, como ya sucediera en la anterior ocasión, su trayectoria no se alargó mucho y, a pesar de estar plagada su corta historia de multitud de anécdotas como consecuencia de su total amateurismo, tan pesada carga en la que los jugadores debían costear uniformes, botas, desplazamientos y el arrendamiento del Campo de Sedano, supuso su desaparición en 1926 ante la ausencia de un mecenas y a consecuencia entre otras cosas de jugar en un terreno entonces abierto, sin posibilidad de hacer taquillaje.

Comoquiera que la voluntad de la juventud local era seguir practicando este deporte, a finales de la década surgieron más iniciativas, mermadas todas ellas de nacimiento, caso del Deportivo Foot-ball Club, quien vestía camiseta blanquinegra con pantalón negro teniendo apariciones furtivas y la Unión Sporting, sociedad plagada de juveniles que siguió por los mismos derroteros.

Existiendo todavía estas dos sociedades, a principios de 1931 aficionados de antaño y futbolistas que empezaban a destacar decidieron dar el paso de constituir una nueva entidad que representara a la localidad, no ya dentro del marcado contexto geográfico en el que habitualmente se habían movido los distintos clubs nacidos en Villarrobledo, sino en el regional. El proyecto, ambicioso, adquirió personalidad el 20 de abril en forma de Villarrobledo F.C. sin tener éste nada que ver con el desarrollado diez años antes, quedando la flamante sociedad presidida por Isidoro Pozuelo mientras vicepresidente era Francisco Martínez, tesorero Fernando Beneito, secretario Mariano Moreno, vicesecretario José Melero y contador Avelino Torrente.

Estrenada su vida deportiva el 1 de mayo ante el C.D. San Clemente en casa de éste con contundente victoria por 0-7, los roblenses establecieron su feudo en el popular Campo de Sedano cuyo usufructo se mantuvo en régimen de arrendamiento, vistiendo camisa con pantalón blanco, colores con los que ingresaron en la Federación Murciana. En dicho organismo territorial, que por entonces comprendía las provincias de Albacete, gran parte de Alicante, parte de Almería y Murcia, fue considerado de Tercera Categoría siendo éste su destino oficial en la temporada 31/32, concertándose para reenganchar a la afición y crear un ambiente futbolístico que se mantuviera fiel al equipo en lo sucesivo, un encuentro frente al Valencia F.C. que tuvo una gran repercusión. Tomando nota de lo sucedido en experiencias anteriores, el Campo de Sedano quedó vallado en 1932 pudiéndose hacer recaudaciones por taquillaje, siendo sin embargo la evolución del club bastante diferente con el correr de los años a la planeada tras su nacimiento. El Villarrobledo F.C. quedó estancado en Tercera Categoría sin poder ascender en su breve carrera de los años treinta, pasando el tiempo sin alegrías deportivas y superando, incluso, los hechos revolucionarios de octubre de 1934 cuando, en una tentativa armada, campesinos locales iniciaron un levantamiento que terminó con varios muertos y temporalmente con la paz social.

El movimiento balompédico no se redujo al Villarrobledo F.C. y en 1933 se constituyó otra sociedad, el Athletic Club Villarrobledo vistiendo camisa rojiblanca con pantalón negro, conjunto que apenas careció de importancia transcurriendo plácidamente la vida de los blancos en Tercera Categoría hasta que, en julio de 1936, llegó el levantamiento de parte del Ejército que ocasionó la Guerra Civil, tremenda desgracia que arruinó a muchos hogares, amén de dejar a la población socialmente fracturada y con muchas penurias.

HISTORIA DEL CLUB DEPORTIVO VILLARROBLEDO:

1942 – 1950

Terminada la guerra, el fútbol y otros menesteres pasaron a un segundo plano hasta que en 1941 se organizó el Frente de Juventudes local. Una de las prioridades de aquel movimiento era la educación y, dentro de ella, el fomento de la actividad deportiva, por lo que se reacondicionó rápidamente el Campo de Sedano para albergar tanto al Villarrobledo Frente de Juventudes, nueva sociedad constituida en 1942, como al Club Deportivo Villarrobledo, entidad creada a la par llamada a ser la representativa al sumar jugadores locales de antaño y forasteros también veteranos. Con mucha voluntad pero escasos medios, el C.D. Villarrobledo quedó inscrito ese mismo año en la Federación Murciana siendo relegado a Segunda Regional, la última de las categorías reclamándose por parte de la afición, crítica desde la conclusión de la guerra, de un nuevo recinto que albergara tanto a C.D. Villarrobledo como Villarrobledo F.J., además de los distintos equipos que, ocasionalmente, se pudieran formar para competir en el campeonato local. Aprobada su construcción en abril de 1943 a iniciativa del Frente de Juventudes, en los meses posteriores se acondicionó el Campo de San Antón inaugurándose a finales de año, propiedad cedida en usufructo por la familia Giménez de Córdoba sita en la calle de San Ildefonso.

Beneficiadas ambas sociedades que vestían camisa blanca con pantalón azul, San Antón fue en los años siguientes testigo de su evolución siendo el Frente de Juventudes el organismo que regulaba toda la actividad balompédica cediendo, incluso, temporalmente el terreno a Acción Católica para que organizara los distintos campeonatos locales donde la juventud practicaba su deporte favorito. Clubs modestos de índole juvenil como U.D. Cruzadas, U.C.D. Áncora, F.C. Rayo y A.J. Iberia tuvieron su momento de gloria a mediados de los años cuarenta, siendo también el Campo de San Antón base para el Villarrobledo de Educación y Descanso que competía frente a clubs de sus mismas características en el campeonato provincial.

Inmerso en Segunda Regional durante las temporadas 42/43, 43/44 y 44/45 de donde el C.D. Villarrobledo no pudo salir, llegados a 1945 con jugadores forasteros y largos desplazamientos hasta tierras murcianas y alicantinas, la economía de este club dijo basta y su estructura quedó integrada en el Frente de Juventudes. Retirado el máximo representante local del fútbol federado, el Villarrobledo F.J. se vio desbordado con la presencia de tantos jugadores debiendo repartir los mimbres que poseía en dos colectivos que fueron titulados Villarrobledo F.J. “A” y Villarrobledo F.J. “B” que llegaron a competir entre sí alojados en la misma competición, hecho que se alargó hasta finales de década.

1950 – 1960

Iniciada la nueva década, el fútbol roblense adquirió solera y, desde el Frente de Juventudes, se fue poco a poco potenciando los equipos con el fin de dar forma a un equipo único que pudiera competir, por fin, a nivel federado. Este paso, sin embargo, debido a que el Campo de San Antón no reunía las condiciones necesarias para ser catalogado de Primera Categoría, tardó algo en llegar retrasándose al 11 de septiembre de 1956, fecha en la que se inscribió al Villarrobledo F.J. en la Federación Castellana considerando ésta que, dada su situación geográfica, debía ser tutelado por la Delegación de Ciudad Real. Catalogado como de Primera Regional, esta categoría fue su destino en la temporada 56/57 vistiendo desde entonces el club camisa roja con pantalón azul, los colores de la Selección Nacional, haciendo un buen papel que prometía mejores logros para la campaña siguiente. En la edición 57/58, haciendo uso del nuevo Campo Municipal de la Virgen inaugurado el 19 de marzo de 1958, un recinto más espacioso con capacidad para cerca de siete mil espectadores con diversas graderías inaugurado a mediados del curso anterior, el equipo entrenado por Abilio Rubio respondió a las mil maravillas y se proclamó campeón del grupo consiguiendo el pase para disputar la Promoción de Ascenso a Tercera División. La eliminatoria, a doble encuentro ante el C.D. Cuatro Caminos madrileño, se jugó primero en el Campo de San Miguel de la capital donde se perdió 2-1, remontándose el domingo 15 de junio de 1958 con un sonado 5-1 que les permitía, por primera vez en su historia, acceder a Categoría Nacional.

Con el ascenso, el hasta ahora conocido como Villarrobledo F.J., recuperó la denominación de Club Deportivo Villarrobledo cambiando sus Estatutos y estrenándose en la temporada 58/59 dentro del Grupo XIV participado por clubs pertenecientes a las federaciones castellana y extremeña con la idea de no desentonar, siendo el resultado, contrariamente a lo esperado, sobresaliente al quedar segundo clasificado empatado a puntos con el C.F. Calvo Sotelo, de Puertollano. Tan merecido puesto le permitió disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División, categoría en la que no se pensaba apenas un par de años antes, pasando la Primera Eliminatoria ante el C.D. Linares al empatar 2-2 en la localidad jiennense e imponerse en casa por 1-0. En la Segunda Eliminatoria el rival fue el Jerez C.D., conjunto gaditano al que se le derrotó 2-0 en casa pero con el que, en un abarrotado Estadio Domecq, se sucumbió por un severo 8-1 quedando apeado. En la campaña 59/60, contando con Abilio Rubio en el banquillo, el equipo roblense hizo méritos para ocupar una de las dos primeras plazas y volver a promocionar, pero por el camino fue superado por C.D. Manchego, de Ciudad Real y C.F. Calvo Sotelo, de Puertollano, quedando tercero.

1960 – 1968

Con el cambio de década Villarrobledo pareció haberse conectado definitivamente con el fútbol federado y, por el nivel mostrado, se contaba con plantilla para hacer cosas importantes. Lejos de disponer de jugadores amateurs, el C.D. Villarrobledo se había hecho con los servicios de jugadores profesionales, muchos de ellos procedentes de Madrid, que hacían las delicias de sus aficionados. En la temporada 60/61, con Abilio Rubio en labores técnicas y Javier Acacio Sandoval en la presidencia, el equipo fue subcampeón de Liga quedando a cinco puntos del C.F. Calvo Sotelo, por entonces dominador del fútbol castellano. El puesto le permitió afrontar su segunda Promoción de Ascenso en pocos años, superando al Real Avilés C.F. en la Primera Eliminatoria al vencer en casa por 3-2 y, una semana después, empatar 1-1 en la localidad asturiana. En la Segunda Eliminatoria el rival fue el Jerez C.D. al que se le tenía ganas después de la debacle de 1959, perdiendo en la localidad andaluza 2-1 pero cumpliendo con la venganza en casa al derrotar a los azulinos por un contundente 7-2. El C.D. Villarrobledo accedió por primera vez a la Tercera Eliminatoria y gran Final con enorme entusiasmo, encontrándose con un C.D. Castellón que era favorito. Tras perder 1-0 en la capital valenciana, en el encuentro de vuelta con un Campo Municipal de la Virgen a reventar los roblenses se impusieron por 3-0 con dos tantos de Gallardo y uno de Pepín, todos en la primera parte, logrando un ascenso histórico a la categoría de plata del fútbol nacional.

El estreno en Segunda División se llevó a cabo en la campaña 61/62 en el Grupo II o Sur de una por entonces subdividida en dos mitades categoría de plata. Para ello Javier Acacio firmó a jugadores con experiencia y el técnico Manuel Alfaro “Manolete” esperando al menos, dar la cara. Lamentablemente no fue así. Desde el principio de la competición, en medio de clubs mayoritariamente andaluces secundados por valencianos, murcianos, canarios y norteafricanos, los resultados no acompañaron encajando los rojillos demasiados goles. En la jornada decimoprimera Luis Martín relevó a “Manolete” con similares guarismos hasta la conclusión de un torneo en el que tan solo se consiguieron cuatro victorias y cuatro empates siendo decimosexto y colista destacado.

Perdida la categoría, en la edición 62/63 se regresó al Grupo XIV de Tercera División compartido por clubs castellanos y extremeños ocupándose un discreto séptimo puesto que fue valorado por la afición sin pasar problemas para mantenerse. En la sesión 63/64 la RFEF creó el Grupo XV quedando los clubs castellanos repartidos entre este y el Grupo XIV. Ubicados en el nuevo con castellanos y extremeños, los roblenses fueron quintos aunque muy alejados en puntos de las primeras plazas siendo, de largo, mejor la temporada 64/65 cuando se ocupó el tercer puesto a dos puntos del C.D. Cacereño, quién promocionó y a cuatro del campeón C.D. Badajoz.

Con Paulino Romero en la presidencia, la campaña 65/66 fue notable alcanzándose la sexta plaza mientras en la edición 66/67, siendo presidente Manuel Bonillo, se actuó en el Grupo XIV con presencia mayoritaria de clubs madrileños concluyendo noveno. Antes de empezar la sesión 67/68 la Federación Española, como primer paso hacia una amplia reestructuración del fútbol nacional, comunicó a todos los participantes de Tercera División que los clasificados entre los puestos decimoprimero y decimoctavo, ambos inclusive, perderían la categoría. La noticia no pudo llegar en peor momento al club róblense pues, con una economía maltrecha después de tanto sacrificio en la por entonces categoría de bronce y un caro paso por Segunda División, apenas había dinero para fichar jugadores de calidad. Traspasados muchos de los jugadores que habían mantenido el tipo durante los últimos años, los fichajes no estuvieron a la altura de los que se fueron y en Liga se sumaron cinco victorias y dos empates sumiendo al equipo en un desagradable decimoséptimo y penúltimo puesto que le condenaba a despedirse de Categoría Nacional.

Relegado a Primera Regional, al empezar la temporada 68/69 la directiva róblense se planteó en cambiar de federación ante lo poco atractiva que le resultaba la competición castellana corriendo con fluidez comentarios en prensa donde se hablaba de ingresar en la Federación Murciana. Con un futuro incierto, el club endeudado y sin perspectivas de generar ingresos en Regional, nadie quiso tomar el testigo a una directiva que finalmente presentó la dimisión originándose la desaparición de una sociedad histórica que había alcanzado la Segunda División.

En 1969, tras una temporada sin fútbol, el que fuera secretario de la última directiva rojilla, José García Moya, constituyó el Club Atlético Villarrobledo con jugadores netamente juveniles participando durante la campaña 69/70 en el campeonato de la O.J.E. Vistiendo camiseta rojiblanca con pantalón azul, en 1970 se presentó un equipo para competir en la Segunda Regional de la Federación Murciana con malos resultados pues, decimotercero y penúltimo, pocos fueron los aficionados que acudieron al Campo Municipal de la Virgen.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Villarrobledo y su fútbol. Lorenzo Moreno Nava (1983).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Vida Manchega. Semanario.
  • Heraldo Manchego. Diario
  • Lanza. Diario
  • Luz. Diario
  • Ahora. Diario
  • La Voz. Diario
  • Gol. Diario
  • La Nación. Diario
  • La Libertad. Diario
  • Murcia Deportiva. Semanario
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

  • www.cpvillarrobledo.net (Web oficial).