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DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Linares
  • Ciudad: Linares
  • Provincia: Jaén
  • Comunidad Autónoma: Andalucía
  • Fecha de constitución: septiembre de 1990
  • Fecha de federación: septiembre de 1990

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Linares (1990-2009)

 

TÍTULOS NACIONALES:

2 Ligas de Tercera División:

  • 1997/98
  • 2001/02

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal de Linarejos
  • Año de inauguración: 15 de agosto de 1956
  • Cambios de nombre: Estadio Municipal de Linarejos
  • Capacidad: 10.000 espectadores
estadio Linarejos

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Municipal de Linarejos (1990-2009)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales CD Linares

ESCUDOS:

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:

Situada en el noroeste de la provincia de Jaén, en plena Sierra Morena oriental, la localidad de Linares se ha caracterizado tradicionalmente por la importancia de su industria minera, de gran implantación y trascendencia para sus habitantes durante muchísimos años pero hoy en desuso, habiéndose tenido que adaptar necesariamente a los nuevos tiempos convirtiéndose en las últimas décadas en un gran entramado comercial y plaza destinada al sector servicios sin descuidar la vertiente industrial.

La relación de Linares con el fútbol arranca de lejos, tanto que sin duda se la puede equiparar en cuestiones de implantación a la misma altura que localidades como Minas de Riotinto, Huelva y Sevilla, todas ellas reconocidas como pioneras a la hora de desarrollar y divulgar este deporte, siendo el origen de su práctica, lo mismo que sucede con las tres mencionadas, obra de los trabajadores británicos asentados en la ciudad durante el último tercio del siglo XIX en el cual Linares se convirtió, gracias a la liberación por parte del Estado de prácticas proteccionistas y la consiguiente captación de capital extranjero inversor, en zona de ineludible atracción para realizar negocios con la extracción de valiosos minerales estratificados en sus fértiles tierras.

Sin embargo, si bien el fútbol desarrollado en el triángulo Minas de Riotinto-Huelva-Sevilla fue practicado tan sólo por súbditos británicos como reducto de su cultura durante sus primeros lustros sin conseguir traspasar y sin capacidad de imbricación con la población autóctona manteniéndose así hasta casi principios del siglo XX, el fútbol linarense sí fue capaz de traspasar a caballo de los años setenta y ochenta esa frontera trascendiendo a las gentes de la localidad, concretamente a los niños y adolescentes quienes, imitando aquellas escenas de unos hombres correteando y dando patadas a una pelota que de los británicos veían, se encargaron de reproducir por cualquier esquina o rincón hábil para este propósito.

En Linares y su comarca, cabecera de la Oretania en época ibérica y centro de una amplia vertiente mineral extensible a otros núcleos como La Carolina y Baños de la Encina con su núcleo de El Centenillo en los cuales también había británicos al frente de sus respectivas minas, se conformó a finales del siglo decimonónico otro triángulo futbolístico teniendo a estas tres localidades como epicentro quedando algunos registros escritos de su práctica tanto en prensa como en edictos municipales donde, en ocasiones, el ímpetu de la chavalería causaba malestar entre el vecindario al correrles a pelotazos hasta el punto de, ante las continuas denuncias, ser prohibido en 1890 este juego en el interior de la población por parte de la autoridad (en la vecina localidad de La Carolina hubo sucesos similares en 1872 y 1888) trasladándose su ejecución a sitios más propicios como eras y descampados allende la urbe donde los transeúntes quedaban protegidos.

Británicos y autóctonos, lejos de parecerse a sus correligionarios de Sevilla y Huelva quienes decidieron organizarse y constituirse en club, al parecer según las escasas huellas dejadas no estuvieron por la labor, quedando la práctica del fútbol reducida a un divertido pasatiempo para cubrir los huecos destinados al ocio que, con el paso de los años, se transformó en una costumbre asumida por la cultura local siendo los movimientos formativos de carácter cristiano como el Ateneo de la Juventud semilla de lo que sería el primer club constituido en la ciudad, la Sociedad Gimnástica Linarense, creado en 1909 por el doctor en derecho y filosofía Mariano de la Paz Gómez y Rodríguez. La finalidad de esta entidad, no restringida exclusivamente a la práctica balompédica sino abierta a otras más como medida higiénica y saludable para complementar el adoctrinamiento de la juventud local en valores cristianos, sirvió poco más tarde como punto de arranque para, bajo la misma mano de Mariano de la Paz, crear en 1913 la sociedad escultista Tropa de Exploradores, de influencia claramente británica que permaneció en activo hasta 1936.

La Sociedad Gimnástica Linarense tuvo especial relieve durante los años diez, vistiendo camiseta con pantalón blanco y teniendo en principio como terreno de juego una explanada habilitada junto a la Estación de San José que era cabecera de la línea Linares-Almería propiedad de la Compañía de los Caminos de Hierro del Sur de España para, más tarde, terminar jugando junto a la Estación de Zarzuela perteneciente a la Compañía de Andaluces que era cabecera de la línea de ferrocarril Linares-Puente Genil. A pesar de que se desconoce cuánto tiempo perduró -unos pocos años-, su rastro quedó grabado en desplazamientos a localidades vecinas donde se enfrentó al Jaén F.C. y Sociedad de Foot-ball Carolinense entre otros, entidades deportivas también pioneras en la provincia.

La labor deportiva descrita por los miembros de la Sociedad Gimnástica Linarense fue, sin duda, destacada, pero no la única. La llegada en 1911 de la Orden de los PP. Salesianos y la creación de la escuela básica de Don Bosco con el padre Juan Grattarola al frente, dio un nuevo impulso a la chiquillería, ejerciendo el mismo padre junto a la colaboración de otros docentes de entrenador y profesor enseñando a todo el alumnado cuáles eran las reglas para desenvolverse mejor sobre el terreno de juego. La influencia salesiana fue determinante para que unos años después, ya en las décadas de los años veinte y treinta, se constituyeran multitud de clubs en la ciudad, convirtiéndose ésta en inacabable cantera de multitud de jugadores a quienes se les inculcó el gusanillo por este deporte.

Transcurridos unos años sin actividad organizada y regulada a través de la cobertura que proporciona un club, la segunda gran acometida futbolística significativa en la ciudad tuvo que esperar a la siguiente década, época en la que nace el Linares Foot-ball Club, sociedad constituida en 1920 la cual, haciendo en principio uso del escasamente acondicionado Campo de la Estación de Zarzuela, pronto solicita del ayuntamiento la construcción de un terreno reglamentario, vallado y apto para alojar público que pase por taquilla. Construido en 1923 por el gobierno municipal, el Campo de Deportes Virgen de Linarejos -sito en los terrenos que años después se asentará la industria automovilística Santana Motor-, de repente se convierte no sólo en feudo del Linares F.C., sino en base de lanzamiento de otros clubs como el Racing Club de Linares, el Deportivo Linares y el Foot-ball Club Balompédico, todos ellos constituidos en ese año, además del Deportivo España, constituido en 1924 quienes tendrán un escaso recorrido debido a la competencia y a los escasos recursos económicos para trasladarse oportunamente fuera de su ámbito geográfico más próximo.

El flamante Campo de Deportes será inaugurado oficialmente tras varios meses en activo el día 6 de enero de 1924, día de la Epifanía, en un encuentro entre el club más representativo, el Linares F.C. y el principal club provincial, el Jaén Foot-ball Club, con resultado desfavorable de 1-2 y retirada de los forasteros tras recibir un penalti en contra que encenderá sus ánimos ante un enfervorecido público.

Dotado con campo y algunos posibles económicos que le permiten fichar jugadores de la región, incluso de fuera, uniformado con camisa blanquiazul, pantalón azul y con sede social en el Paseo de Linarejos, 5, el Linares F.C. procede en 1925 a darse de alta en la Federación Regional del Sur siendo ubicado en el Grupo C de Primera Categoría -el tercer nivel regional de la época- donde compite con clubs cordobeses y jiennenses hasta bien avanzada la temporada 25/26 puesto que, una vez acabado el dinero, se retira en diciembre de 1925 y, arruinado, queda disuelto a continuación cerrando la primera incursión al profesionalismo en falso. Para la memoria quedan nombres como A. Gómez, su portero, Sáez, Gorostide, Carrillo, Vázquez, Córdoba, Muñoz, Imaz, Estellés, J. Gómez y López.

La práctica totalidad de los jugadores locales del desaparecido Linares F.C. acabarán en mayo de 1926 dando lugar al España Foot-ball Club, sociedad que no alcanzará nunca la proyección deportiva del anterior como tampoco el Arrayanes F.C., nueva entidad que durante los años 1927 y 1928 será la que mantenga viva la llama futbolística en la ciudad hasta que en 1929 quede constituida la Gimnástica Linarense, club que viste camisa blanca con escapulario azul celeste y pantalón azul.

Durante los años 1929, 1930 y principios de 1931 la Gimnástica Linarense contará con buenos jugadores que atraen numeroso público al Campo de Linarejos, siendo grata su labor para rescatar a una afición que anda un poco dormida y precisa de alicientes como el encuentro disputado en agosto de 1929 entre los madrileños Athletic Club y Racing Club, dos entidades de reconocido prestigio a nivel nacional. Los linarenses recorrerán buena parte de la geografía andaluza contendiendo frente a otros clubs de la zona, especialmente en la temporada 30/31 cuando militen en el Grupo C de Segunda Categoría.

El tirón producido a caballo de los años veinte y treinta parece surgir efecto y en 1931 la ciudad cuenta con nuevas sociedades como el Unión Sporting Linares, el Nacional F.C. y el Recreativo Español, produciéndose en la ciudad una nueva época dorada en la cual toda la ciudad se vuelca con este deporte. A mediados de 1931 y, con vistas a presentar una plantilla más mejorada para competir dentro de la nueva temporada en ciernes, la Gimnástica Linarense incorpora a jugadores procedentes de los clubs mencionados y adopta el nombre de Linares Deportivo, conservando sus colores iniciales con escapulario celeste hasta que en la temporada 32/33 cambia a camiseta enteramente celeste siendo su pantalón inicialmente azul para a continuación ser blanco. El Linares Deportivo competirá hasta la llegada de la Guerra Civil bajo la disciplina de la Federación Regional del Sur, escalando categorías hasta alcanzar en la temporada 34/35 la Primera Categoría consiguiendo hacerse un hueco entre los grandes clubs de la región.

Durante el periodo republicano el Linares Deportivo tendrá su sede en la calle Salmerón, 89, compartiendo los favores de la afición con otros clubs quienes, aunque muy limitados, participarán con su contribución a que este deporte adquiera una enorme popularidad lo suficientemente importante como para ser capaces de crear campeonatos locales donde, además de los citados, compiten otras sociedades de nuevo cuño como la Gimnástica Deportiva, surgida en 1931 que tiene su sede en la carretera de Bailén, 30, el Alameda F.C., el Titán F.C., el recuperado Racing Club de Linares que vuelve a organizarse tras un prolongado espacio de tiempo inactivo en cuanto a llegar a contar con profesionales a mitad de los años veinte, el Athletic Club, el Betis Minero S.D. que tiene local en la calle Isaac Peral, 7, el C.D. Andaluz que tiene sede en la calle Fuente del Pisar, 27 o el Numancia F.C.

De todos los clubs modestos C.D. Andaluz, Gimnástica Deportiva y Betis Minero S.D. serán quienes más destacarán compitiendo en los campeonatos que organiza la Delegación de Córdoba para clubs no federados, permaneciendo todos ellos en activo incluso sumándose en 1936 clubs de índole político como la Federación Cultural Deportiva Obrera y el Ateneo de la Juventud quienes con el Titán F.C. llegan a organizar encuentros durante los primeros meses de guerra para recaudar fondos.

Pasado el desastre bélico el Linares Deportivo se reorganiza en 1940 con Luís Pijuán en la presidencia y reemprende su camino deportivo militando en Primera Categoría -su categoría anterior-, tras la remodelación de las divisiones territoriales hasta que en 1943, a instancias del Gobierno que anda especialmente interesado en reflotar la Tercera División para dar alojamiento a clubs modestos de capitales y poblaciones importantes, amén de sociedades de primer orden que no atraviesan su mejor momento, les invita a participar en el curso de la inminente temporada 43/44, la primera de la época moderna.

El Linares Deportivo, quien con la U.D. Arrayanes son los únicos clubs federados a inicios de los años cuarenta, debuta en Tercera División durante la campaña 43/44 siendo octavo mientras en la 44/45 es noveno, puesto que repite en la edición 45/46 coincidiendo con una gran crisis económica fruto de sus repetidos excesos en costosísimos fichajes que le impiden seguir compitiendo. Dado de baja en la Federación Regional del Sur, su plaza es ocupada por el Atlético de Linares C.F. del F.J., sociedad constituida en 1943 con misma sede social y colores que el Linares Deportivo, en la calle José Antonio, 80, Campeón de Aficionados de Jaén en la campaña 45/46 que queda inscrita en la Regional del Sur como Atlético de Linares, realizando bajo la presidencia de Eladio Garzón y una plantilla repleta de jugadores aficionados, una pésima temporada 46/47 en la que concluye décimo y colista obteniendo tan solo dos victorias y tres empates. Condenado al descenso, la reestructuración de la categoría le salva de competir en Primera Categoría, concesión que sin embargo no aprovecha en la campaña 47/48 al ser duodécimo y, en esta ocasión, sí perder su plaza.

La situación del fútbol linarense en 1948 es francamente preocupante y, altamente endeudado, nadie quiere hacerse cargo de un club que acaba de colapsar deportiva y económicamente. Sin ningún club local dispuesto a asumir la representatividad de Linares, durante el verano de 1948 toman el testigo dos clubs que empiezan desde casi desde cero; de un lado el Linares Deportivo, quien se nutre de antiguos socios y regresa oficialmente a la competición y, de otro, el Titán Club de Fútbol, sociedad que viste camisa blanca con pantalón negro constituida por José Grangel García, José Díaz, Joaquín Montañés, Antonio Serrano, Miguel Catalán, José Monedero, Ramón Moreno y José López Porcel donde este último ejerce de presidente y parece ser que cuenta con más posibilidades de sobrevivir.

Ambas sociedades, una por estar dos temporadas ausente y la otra por ser nueva, compiten conjuntamente durante las temporadas 48/49 y 49/50 en Segunda Regional, dándose la circunstancia de que los titanistas aventajan siempre a los deportivistas en la clasificación final, llegando incluso los blanquinegros a proclamarse Campeones de Aficionados de Jaén en la edición 49/50 además de obtener el ascenso a Primera Regional. En la sesión 50/51 el Titán C.F., que tiene su sede social en la calle Cervantes, 12, repite título provincial en Aficionados y consigue pasar gracias a su posición en Liga a formar parte del grupo único de Regional Preferente para la temporada 51/52, grupo selecto que en años posteriores será ampliado a más clubs.

Compartiendo el Campo de Linarejos desde hace tres campañas, parte de la afición y mismo propósito deportivo, a pesar de que varias categorías les separan y existen oportunas discrepancias, en verano de 1951 ambos clubs deciden fusionarse en una misma personalidad jurídica que recibe el nombre de Club Deportivo Linares, predominando el sentir titanista al resultar José Grangel García su primer presidente y los colores de estos, camisa blanca con pantalón negro, los que se luzcan. En la temporada 52/53 la Primera Preferente vuelve a denominarse Primera Regional, produciéndose importantes cambios en la directiva del club al acceder Diego Caro Bravo a la presidencia y determinarse que los colores del club pasen a ser azul para la camisa y blanco para el pantalón.

Al término de la campaña 53/54 el C.D. Linares se proclama Campeón de Primera Regional, ascendiendo a una Tercera División donde, después de unas discretas campañas 54/55 y 55/56, se proclama Campeón en la edición 56/57. La entidad jiennense, quien desde el 15 de agosto de 1956 disputa sus encuentros en el nuevo Estadio de Linarejos en sustitución del antiguo Stadium e inaugurado con un partido amistoso entre Real Jaén C.F. y Valencia C.F., accede a la Fase de Ascenso a Segunda División, siendo eliminado por el Elche C.F.; 3-1 en la localidad alicantina y empate 2-2 en casa. En la temporada 58/59 es segundo tras el Adra C.F., accediendo nuevamente a la Promoción de Ascenso, fase en la cual resulta apeado en la Primera Eliminatoria ante el C.D. Villarrobledo; 2-2 en casa y derrota por 1-0 en la localidad manchega. En las temporadas siguientes los azulillos pierden fuelle en la categoría llegando la desastrosa edición 63/64 en la que, decimoquintos, descienden a Primera Regional siendo presidente Juan Jordán Núñez. El club, inmerso en una gran crisis económica, no puede garantizar su continuidad y, arruinado, se disuelve.

Sin fútbol en Categoría Nacional, la responsabilidad de sustituir al C.D. Linares recae en manos de la empresa Metalúrgica de Santa Ana S.A., una compañía fundada en 1956 para la elaboración de maquinaria agrícola que, al poco de crearse, dedica toda su atención a la fabricación bajo licencia de automóviles todoterreno con gran éxito tirando de la industria local. La compañía, que desde 1961 cuenta con una sección deportiva adscrita a los campeonatos que organiza Educación y Descanso para empresas, el Grupo de Empresa Santana, inscribe el 2 de julio de 1962 a su equipo de fútbol formado por trabajadores en la Federación Andaluza ocupando dos años después la plaza del recién finiquitado, adoptando el nombre de Santana-Linares Club de Fútbol, sociedad que viste inicialmente camisa verde que permutará en 1965 por una amarilla con pantalón blanco, está presidida por Enrique Cortés Llano y, como su antecesor, jugará en el Estadio de Linarejos.

El estreno durante la temporada 64/65 en Primera Regional es inmejorable, proclamándose Campeón del Grupo II y ascendiendo a Tercera División por la puerta grande. La empresa aporta el dinero que antes faltaba y con este se consiguen atraer buenos jugadores que permiten un salto cualitativo en la entidad, debutando en Categoría Nacional en la campaña 65/66 con un decimoprimero puesto. Tras ser séptimo en la temporada 66/67, en 1967 la empresa metalúrgica no desea continuar con el patrocinio del club y este queda en manos de sus socios, adoptando el nombre de Linares Club de Fútbol y recuperando los colores clásicos azul para la camisa y blanco para el pantalón. En la presidencia de la entidad sigue Enrique Cortés.

En lo que resta de años sesenta el club continúa en Tercera División, perdiendo su plaza en la categoría con la reestructuración de 1970. Tras una edición en Primera Regional, vuelve con fuerza a Tercera División pasando momentos de apuro en la campaña 71/72 cuando se juega su futuro en la Promoción de Permanencia ante el aspirante C.D. Salmantino; 2-4 en la capital charra y 1-2 en casa que le permiten seguir. Tras este susto, en la campaña 72/73 se proclama Campeón con Carlos Galbis en el banquillo, lo cual le vale el ascenso directo a Segunda División. En esta categoría, todo un techo y éxito para el club, no consigue sobrevivir y termina colista, regresando a una Tercera División en la que intenta vanamente regresar.

En la temporada 77/78 se estrena en Segunda División B tras ser creada esta nueva categoría y obtener plaza debido a su clasificación en la campaña anterior, permaneciendo en ella con buenos resultados hasta que en la edición 79/80 asciende a Segunda División de nuevo tras un celebrado partido disputado en Puertollano ante el C.F. Calvo Sotelo en el que se imponen 2-4 logrando el Campeonato.

Los años ochenta reciben de nuevo a la entidad azulilla en la categoría de plata con un club que es consciente de sus limitaciones económicas pero que afronta este desafío con gran ilusión. En la primera temporada, 80/81, son duodécimos a cuatro puntos del descenso, consiguiendo la permanencia en el último instante. En la siguiente campaña 81/82 descienden al decimoquinto puesto con Nando Yosu como entrenador, mientras que en la temporada 82/83 concluyen decimocuartos. En la campaña 83/84 el Linares C.F. parte con un presupuesto mayor al de las ediciones anteriores, pero pese a su buen comienzo pronto se mueve en la misma zona peligrosa de las temporadas precedentes, perdiendo la categoría al ser decimoséptimo a un solo punto de la permanencia tras cuatro temporadas que pasan a la historia.

De nuevo en Segunda División B durante la edición 84/85, el descenso es traumático cerrando el torneo noveno. En la campaña 85/86, a sabiendas que en la temporada siguiente la categoría va a ser reestructurada quedando reducida a un grupo único y ha de luchar por quedar entre los siete primeros clasificados para continuar, es decimocuarto descendiendo a Tercera División. Tras una estancia breve regresa a Segunda División B como Campeón, siendo sexto en la edición 87/88, tercero en la 88/89 y séptimo en la 89/90. Finalizado esta competición se les adeudan a los jugadores cincuenta y siete millones que no se hacen efectivos, siendo administrativamente descendidos a Tercera División. Con tan alarmantes números se decide no inscribir al primer equipo para disputar la temporada 90/91, desapareciendo a continuación.

HISTORIA DEL CLUB:

1990 – 2000

El sustituto natural del club recientemente finiquitado es el Club Deportivo Linares, un club fundado en septiembre de 1990 presidido inicialmente por Miguel Hernández que hereda campo y afición, partiendo en la temporada 90/91 desde Primera Regional, categoría en la que sale como claro favorito con un gran potencial frente a sus rivales terminando por ascender a Regional Preferente. La intención del C.D. Linares es repetir el éxito de la campaña anterior y encadenar un nuevo ascenso a Tercera División, pero lo que parece ser una cosa fácil y cuestión de poco tiempo se alargará más de lo necesario para desesperación de sus seguidores, perdiendo la Promoción de Ascenso de la temporada 91/92 al ser superado en el Grupo IV por el C.D. Roquetas mientras detrás quedan el Vandalia Industrial C.F. y el Atlético Benamiel C.F. En la campaña 92/93 consigue promocionar por segunda vez consecutiva, consiguiendo ahora sí el ascenso a Tercera División al imponerse en el Grupo III a Los Molinos C.F., S.D. Malagueña y C.D. Imperio Albolote.

El C.D. Linares se estrena en el cuarto nivel nacional durante la temporada 94/95 con un notable quinto puesto en un Grupo IX que tiene como estrella al Málaga C.F., conjunto que consigue el alirón quedando imbatido. En la campaña 95/96 se traen nuevos jugadores para entrar en plaza de Promoción de Ascenso, objetivo que no se alcanza por poco al repetir ser quinto, mejorando lo presente en la edición 96/97 donde se es tercero tras Motril C.F. y U.D. Maracena. Clasificado para la Promoción, su participación en esta fase es floja y queda tercero tras Moralo C.P. y Tomelloso C.F., siendo colista el Ayamonte C.F.

En la temporada 97/98, bajo la presidencia de Antonio Pérez Contreras y la dirección técnica de José Luís Sánchez Amezcua se proclama Campeón, disputando una Promoción de Ascenso en la que, teniéndolo todo de cara, yerra en el último encuentro en casa y pierde el ascenso en beneficio de la U.B. Conquense, quedando detrás C.D. San Roque de Lepe y Badajoz C.F. “B”. La edición 98/99 resulta un fracaso al ser quinto, perdiendo toda oportunidad de promocionar como se había previsto.

Llegados a la temporada 99/00 al fin se consigue el ansiado ascenso a Segunda División B. Segundo en el Grupo IX tras el C.P. Ejido bajo la dirección de José Antonio Sosa Espinel, en la Promoción de Ascenso se impone en cinco encuentros cediendo tan solo una derrota, superando a C.P. Villarrobledo, Mérida Promesas U.D. y Racing Club Portuense.

2000 – 2009

Con el ascenso bajo el brazo, el nuevo siglo lo inicia en el tercer nivel nacional pleno de una ilusión que pronto desvanecerá puesto que la plantilla, dirigida primero por José Antonio Sosa y luego por José Antonio Fernández, es decimoctava a cuatro puntos de la permanencia. En la temporada 01/02 el C.D. Linares se proclama Campeón del Grupo IX empatado a puntos con el Málaga C.F. “B” con quien le distancia el gol average, accediendo a una Promoción de Ascenso con el técnico Miguel Rivera que es resuelta favorablemente si perder un solo encuentro superando a Real Club Recreativo de Huelva “B”, C.D. Don Benito y C.P. Villarrobledo.

El club está presidido en esos instantes por Francisco Muñoz, habiéndose incorporado recientemente el mecenas Delfín Cañas como máximo inversor, un empresario riojano que en la temporada 00/01 había tomado el mando financiero del C.D. San Fernando y en 2003 será quien ponga el dinero en el A.D. Fundación Logroñés. Los dos clubs andaluces y el riojano sufrirán sus consecuencias.

La campaña 02/03 significa su reencuentro con la Segunda División B. Con Antonio Pérez en la presidencia, el conjunto azulillo atraviesa numerosas dificultades para conservar su plaza terminando decimosexto en Liga. Este puesto le obliga a promocionar para seguir en el tercer nivel, disputando una eliminatoria a vida o muerte frente a la U.P. Langreo; 2-2 en la localidad asturiana y 4-1 que le permiten seguir. En la edición 03/04 accede a la presidencia del club María del Carmen Fernández, esposa del inversor Delfín Cañas, tomando la batuta del banquillo Antonio “Nené” Montero con quien se finaliza decimoprimero.

En la edición 04/05 el máximo inversor, Delfín Cañas, es detenido por asuntos turbulentos relacionados con el blanqueo de dinero, no afectando el escándalo a la vida deportiva de modo que el entrenador Vázquez Bermejo es quien inicia el campeonato, luego es sustituido por Eduardo Vílchez y este a su vez es relevado por Pedro Pablo Braojos. El C.D. Linares es decimoprimero, consiguiendo ser cuarto en la sesión 05/06 con el mismo entrenador, disputando la Promoción de Ascenso en la que supera en Semifinales al C.F. Badalona; 2-0 en casa y 2-3 en la localidad barcelonesa, escapándose el ansiado ascenso ante la U.D. Las Palmas en la Final; 2-2 en casa y derrota por 1-0 en la capital canaria. El mismo técnico será quien se encargará de conducir a los linarenses hasta el subcampeonato en la Liga 06/07 tras el Sevilla Atlético. Este magnífico puesto le permite promocionar para tratar de ascender a Segunda División topándose en Semifinales con el Racing Club Ferrol, conjunto que les elimina en unos reñidos encuentros que se resuelven con idéntico resultado; 2-0 en la localidad coruñesa y 2-0 en Linarejos, decidiéndose todo desde el punto de penalti favorablemente a los gallegos.

En la campaña 07/08 se vuelve a repetir el subcampeonato bajo la mano de Braojos, en esta ocasión tras el Écija Balompié, accediendo nuevamente a la Promoción de Ascenso donde es eliminado en Semifinales por el Zamora C.F.; 1-1 en la capital castellano-leonesa y dolorosa derrota por 1-2 en casa.

No conseguido el ascenso, el verano de 2008 es convulso. El máximo accionista, Delfín Cañas, no encuentra la financiación idónea para seguir al frente después de acumular una deuda de varias mensualidades a los jugadores, el ayuntamiento no puede prestarles más ayuda de la que da y la amenaza del descenso a Tercera División aparece de repente. Al final, la llegada de un mirlo blanco que ponga el dinero necesario para cubrir todos los huecos generados en las cuentas de los jugadores se produce milagrosamente y el club puede seguir en la categoría. El 18 de agosto de 2008, a punto de empezar la temporada 08/09, el Juzgado de lo Mercantil de Jaén declara al club en Concurso de Acreedores tras solicitarlo y acumular la sociedad una deuda importante que no puede satisfacer. El club pasa a estar presidido por Julio Peralta Pérez e intervenido por gestores determinados por el Juzgado, lo cual no es óbice para seguir compitiendo y salvar la categoría al concluir decimocuarto con Rafael Román como técnico.

Pese al esfuerzo de la nueva directiva el club está herido de muerte. Los elevados contratos de los jugadores y un pasivo que asciende a un millón y medio de euros son una carga insoportable, anunciando el alcalde de la ciudad el 20 de julio que casi todo está perdido y las únicas alternativas son bien fusionarse con otro club, bien empezar desde cero con otra sociedad. El 4 de agosto se crea una junta gestora con carácter de urgencia con la intención de inscribir el club en Segunda División B, negociar la deuda con los jugadores para hacer una quita importante y aplazar el pago del millón de euros que quedaría con Hacienda a razón de doscientos mil euros por año hasta cumplir con los cinco años que permite la Ley.

Puestos en contacto con la RFEF se les concede un día de gracia para efectuar la inscripción, siendo esta presentada el día 5 antes de las doce de la mañana y rechazada por defecto de forma al faltar una firma autorizada a la hora y media después de haber sido cursada. Rápidamente se cumplimenta una segunda solicitud con todo bien atado ante notario, pero nuevamente es rechazada anunciando el máximo organismo nacional esa misma fecha que el Jerez Industrial C.F., club eliminado en la Promoción de Ascenso, será quien ocupe la vacante generada por el C.D. Linares.

El 7 de agosto, consternados por la negativa federativa nacional, la junta gestora se reúne para crear un nuevo club que ha de partir desde Primera Regional, pero en su ánimo está evitar esta opción a poder ser de modo que, para no empezar desde tan baja categoría, se contacta con el Granada Atlético C.F., una entidad constituida el 1 de septiembre de 2004 que en la temporada 08/09 ha sido decimoprimera en el Grupo IX de Tercera División y, tras fracasar su intento de filiación con el Granada C.F., pese a estar inscrito para la edición 09/10 tiene difícil su continuidad al acumular una deuda de ciento cincuenta mil euros, de los cuales cincuenta mil son de proveedores y los cien mil restantes de Hacienda. La idea de la gestora es fusionar el nuevo Linares pendiente de constituir con este club granadino, pagar a los proveedores y negociar el pago con Hacienda repartiendo los cien mil euros en cinco años, cantidad perfectamente asumible y trasladar la sede social hasta la localidad jiennense ahorrándose como mínimo dos campañas de lucha.

Al no ser un Sociedad Anónima Deportiva y el conjunto granadino pertenecer a otra provincia, la Federación Andaluza desautoriza todo el entramado y la gestora no tiene más remedio que constituir una nueva sociedad, la denominada en primera instancia Asociación Deportiva Linares -luego de forma casi inmediata Atlético Deportivo Linares para no perder la mercadotecnia con las siglas A.D. al no aceptarse el uso de la terminología Asociación Deportiva para entidades deportivas pese a la aceptación original de la Junta de Andalucía-, empezando desde Primera Regional. En julio de 2010 se adopta el nombre de Linares Deportivo.

El 1 de septiembre de 2009, nada más abrirse el Juzgado de lo Mercantil de Jaén tras el periodo vacacional, el magistrado Luís Shaw pone fin al proceso de Ley Concursal del C.D. Linares, decretando su disolución tras alcanzar un pasivo total de tres millones y medio de euros al acumular gastos dependientes de todo el proceso concursal y deudas varias.

Texto: Vicent Masià © 2015

Última actualización: 2015

 

BIBLIOGRAFÍA: