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Segunda División B – Grupo II

 

Historial de la Sociedad Cultural Deportiva Durango

 

escudo Sociedad Cultural Deportiva Durango

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Cultural Durango
  • Ciudad: Durango
  • Provincia: Vizcaya / Bizkaia
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: 11 de junio de 1921
  • Fecha de federación: 1922

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sociedad Cultural Deportiva Durango (1921-1922)
  • Sociedad Cultural Deportiva Abando (1922-1926)
  • Durango Cultural Deportiva (1926-1941)
  • Sociedad Cultural Deportiva Durango (1941- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

3 Ligas de Tercera División:

  • 1982/83
  • 1986/87
  • 2017/18

 

ESTADIO:

estadio SCD Durango

Estadio Municipal de Tabira

  • Nombre: Estadio Municipal de Tabira
  • Año de inauguración: 15 de septiembre de 1949 (remodelado en 2006).
  • Cambios de nombre: Estadio Municipal de Tabira (1949- )
  • Capacidad: 3.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Ezkurdioste (1921-1921)
  • Campo de Ertzimingogane (1921-1924)
  • Stadium San Fausto (1924-1949)
  • Estadio Municipal de Tabira (1949- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales Sociedad Cultural Deportiva Durango

 

ESCUDOS DEL CLUB. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

UNIFORMES DEL CLUB. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN DURANGO:

El municipio de Durango, situado al sureste de la provincia de Vizcaya, a 30 Km de la capital Bilbao y muy próximo a las provincias hermanas de Álava y Guipúzkoa, es un importante enclave industrial, centro neurálgico de la Comarca del Duranguesado con reconocidas empresas dedicadas a las manufacturas metáicas y a la fundición del hierro que, en los últimos tiempos, después de haber experimentado un gran crecimiento poblacional desde los años cuarenta, ha prestado un gran interés hacia el sector servicios donde destacan los administrativos, sanitarios y educativos.

Con algo más de cinco mil habitantes en los años diez del siglo XX, la aparición del fútbol en la localidad tuvo lugar en 1911 cuando, con motivo de la celebración de los carnavales, un grupo de jóvenes aficionados decidieron echar algunos partidos en las instalaciones del enorme frontón de Ezkurdi. La experiencia gustó entre quienes la practicaron y apenas un año después, en 1912, fomentado por los hermanos Pascual y Santos Cuadrado, quedaba constituido el Ederrori en el marco del bar de los Ferroviarios. Con camiseta blanquiazul y pantalón blanco, sus integrantes habilitaron un terreno de juego en el Campo de Ezkurdioste donde se solían desarrollar campeonatos dedicados a los deportes rurales vascos, siendo este lugar habitual para las prácticas diurnas mientras que, cuando oscurecía el sol y acaecía la noche, se jugaba en el frontón aprovechando las luces de las farolas.

A los pocos meses de nacer el Ederrori, otro grupo de jóvenes liderados por Pablo Gerrikabeitia y muy atraídos por tales prácticas, decidieron constituir un nuevo club al que titularon Tavira F.C. en honor al antiguo nombre de la localidad, vistiendo sus integrantes camisa rojiblanca con pantalón blanco y haciendo también uso de las instalaciones de Ezkurdioste.

El fútbol en Durango iba tomando cuerpo y en 1913 surgieron más clubs, todos efímeros como consecuencia de la fragilidad de sus respectivas estructuras. Así, de este modo, el gremio de pintores constituyó el Arrastraka, conjunto que vestía camisa partida a dos mitades blanca y azul con pantalón negro que llegó a jugar diversos encuentros frente a clubs de otras localidades cercanas mientras que, del alumnado del Colegio de los Hermanos Maristas, se formó un jovencísimo conjunto infantil denominado Danok Bat. Impulsados por los éxitos de sus antecesores, en este mismo periodo surgieron otras iniciativas como el Amboto Mendi, nacido de la mano de los hermanos Oleaga, ambos albañiles y el Margarita, cimentado por los jóvenes que frecuentaban el Círculo Tradicionalista.

En 1914, debido a la débil consistencia de muchos de los clubs formados en Durango, tan sólo subsistían en activo el Ederrori y el Tavira F.C., los dos muy conocidos por emplear las mismas instalaciones y conocerse todos sus miembros entre sí, amistad de la que surgió a la sombra del Café Txomin la idea de fusionar ambas sociedades en una sola a la que denominaron Club Deportivo Tavira. Presidido por Alejandro Marquina, el nuevo club que vestía camisa blanquiazul con pantalón blanco, nació con más seriedad y ambición aunque siguió jugando en el Campo de Ezkurdioste, de medidas antirreglamentarias, yendo sus representantes a jugar compromisos con clubs de localidades vecinas como Gernika, Basauri, Éibar, Elgóibar, Elorrio y Amorebieta donde también había gran afición.

A medida que iban transcurriendo los años, a Alejandro Marquina le sucedieron en el cargo Anselmo Gorbea, Porfirio Agirregomezcorta e Ignacio Letamendía, coincidiendo con éste último el 22 de abril de 1919 la inauguración de la nueva sede del club en el piso superior de la taberna que había en la calle Artecalle. Por esos tiempos, al margen del fútbol que era la principal actividad de la sociedad, también se le dio cabida a otras prácticas de gran seguimiento como el atletismo, deporte para el cual se organizaron varias carreras con presencia de destacados fondistas.

HISTORIA DE LA SOCIEDAD CULTURAL DEPORTIVA DURANGO:

1921 – 1930

Comenzada la nueva década la importancia que adquirió el fútbol entre la sociedad se incrementó notablemente gracias al sonado éxito que tuvo la Selección Absoluta en la Olimpiada de Amberes. La localidad vizcaína de Durango, donde ya existía cierta tradición, sumó nuevos adeptos que, conscientes de la trascendencia del deporte, no dudaron en constituir una nueva sociedad donde, además del fútbol, tuvieran capacidad más disciplinas como el boxeo, el atletismo y algo tan apreciado en la región como era el montañismo. En obediencia a este sentimiento el sábado 11 de junio de 1921 quedó constituida la Sociedad Cultural Deportiva Durango, teniendo como primer presidente a Emilio Baqué Delclaux, a Mariano Lobón como vicepresidente, Mariano Ciriquiain en el puesto de secretario mientras Anastasio Barrueta ejercía de vicesecretario.

La directiva del naciente club, cuyos colores eran camisa partida a dos mitades blanca y azul con pantalón negro, preocupada por las dimensiones del Campo de Ezkurdioste y con la aportación de sus socios alquiló unos terrenos junto a la carretera de Bilbao donde acondicionó el Campo de Ertzimingogane, inaugurado ese mismo año en encuentro disputado frente a la S.D. Guernica Club. Con un recinto reglamentario, la intención era claramente inscribirse lo antes posible en la Federación del Norte para competir en los campeonatos que dicho organismo, con ámbito para Cantabria y Vizcaya, venía desarrollando desde unos años atrás pero, la salida de los clubs cántabros en 1922, obligó a permutar su denominación quedando en Federación Vizcaína.

La S.C.D. Durango, aprovechando la coyuntura que le era favorable, solicitó en 1922 inscribirse en la ahora Federación Vizcaína que tenía preparadas tres categorías, por orden de nivel adquirido, para sus asociados pero, sorprendentemente, se encontraron con un artículo federativo donde se limitaba el radio geográfico hasta la localidad de Galdácano. Convencidos como estaban en conseguir el alta federativa, Emilio Baqué y José Martínez, los directivos durangueses que acudieron a formalizar el registro de la sociedad, reaccionaron entablando una negociación con la directiva del Abando Sport, club del popular barrio bilbaíno de San Vicente de Abando constituido en 1919 con plaza en la Serie B que tenía graves problemas de continuidad, de modo que llegaron al acuerdo de realizar un cambio de sede social trasladándose los bilbaínos a Durango. En el mes de julio el Abando Sport, una vez fusionado con la S.C.D. Durango, comunicó al Gobierno Civil la adopción del nuevo nombre de Sociedad Cultural Deportiva Abando, notificando a la Federación Vizcaína en fecha 31 de julio el ingreso de toda la plantilla de la S.C.D. Durango en su seno.

Catalogado como club de Segunda Categoría, la S.C.D. Abando inició su carrera deportiva en la Serie B durante la temporada 22/23 siendo subcampeona tras el Acero Club, del barrio bilbaíno de Olaveaga, habiendo solicitado en 1922 ayuda a la Diputación provincial para construir un estadio con campo de fútbol, duchas, servicios y pista para atletismo, comodidades de las que adolecía Ertzimingogane. La demanda del club durangués se sumó a las de la S.D. Guernica Club, S.D. Valmaseda F.C. y ayuntamiento de Marquina, autorizando la Diputación vizcaína en diciembre de ese año la inminente construcción de los cuatro estadios solicitados una vez el arquitecto tuviera los planos definidos y siempre que la inversión total no superase las veinte mil pesetas. El nuevo Stadium de San Fausto, con campo rodeado de pista para atletismo, pistas de tenis y una coqueta tribuna hecha de madera, fue inaugurado en 1924 con derrota por 0-2 ante el Acero Club, sociedad bilbaína que militaba por entonces en la Serie A y era, tras el Athletic Club, el segundo club en importancia de la capital provincial.

Previamente a este acontecimiento, la S.C.D. Abando fue sexta en la campaña 23/24, concluyendo la edición 24/25 de nuevo en segundo puesto precedida otra vez por el Acero Club bilbaíno. En la sesión 25/26 la Segunda Categoría o Serie B, pasó a denominarse Primera Categoría B quedando dividida en dos grupos jugando los durangueses en el Grupo II donde se proclamaron campeones. En la Promoción de Ascenso a Primera Categoría A, el máximo nivel regional, fueron superados ampliamente por el Baracaldo F.C. quien defendió su plaza firmemente derrotándole 8-1 en la ida y 0-4 en el Stadium de San Fausto frenando en seco sus aspiraciones de competir junto a los grandes del fútbol vizcaíno.

Esa misma temporada, en la localidad se constituyeron dos nuevos clubs que formalizaron su inscripción en la Federación Vizcaína, el Montorreta F.C. y el Durango F.C., ambos participantes en la Serie C y esta última sociedad muy vinculada a la S.C.D. Abando de la que ejerció como filial. En 1926 el primer representante local cambio su denominación y por fin pudo exponer el nombre de la localidad a la que pertenecía adoptando el nombre de Durango Cultural Deportiva, nombre con el cual en la campaña 26/27 cuarto repitiendo puesto en la edición 27/28 dentro del Grupo I. En la temporada 28/29 la Primera Categoría B pasó a denominarse Segunda Categoría Preferente, resultando los blanquiazules terceros en el Grupo II mientras en la campaña 29/30, bajo una categoría unificada en un grupo único, se ocupó la sexta plaza.

1930 – 1940

El inicio de los años treinta trajo consigo un flojísimo torneo en el campeonato de Segunda Categoría Preferente de la temporada 30/31 que le dejó octavo y colista en la clasificación. Este puesto le obligó, siguiendo el Reglamento, a disputar una Promoción para defender su plaza en la categoría, resulta favorablemente al ser segundo tras el Racing Club de Sestao. En la campaña siguiente se mejoró la plantilla para evitar tener sustos y se concluyó cuarto mientras en la edición 32/33 se ocupó la sexta plaza.

Durante estos años Durango era un vivero de grandes futbolistas y el Durango Cultural Deportiva contribuyó enormemente a que así fuera organizando un torneo cada año para que aquellas peñas que lo desearan participaran teniendo como trasfondo el Stadium de San Fausto. Equipos de aficionados de Éibar, Elgóibar, Elorrio, Bilbao, Usansolo y Loiu se dieron allí cita compitiendo con los locales Tavira, River Plate, Sunderland, Sin Peseta y C.D. Mallabiena, de Iurreta, surgiendo de la localidad jugadores que pasaron a engrosar las plantillas del Athletic Club, caso de Zabala, Oceja y Gárate, Hércules F.C., de Alicante donde jugaron Sarmantón y Mangas o Zaragoza F.C. donde coincidieron Municha y Triki.

En la temporada 33/34 el primer equipo no estuvo bien a pesar de que se alcanzó el cuarto puesto, creando en 1934 la Federación Española los Campeonatos Superregionales donde varias federaciones territoriales quedaban mancomunadas para desarrollar un campeonato preparado para los clubs de primer nivel. Esta decisión condujo a que los clubs de Segunda Categoría Preferente pasaran a Primera Categoría mejorando en caché pero no en juego ante la ausencia de los grandes, compitiendo el Durango Cultural Deportiva en inferioridad de condiciones en la Liga 34/35 por lo que terminó noveno y colista perdiendo la categoría. En la campaña 35/36 se disputó el torneo de Segunda Categoría Preferente conquistando la primera plaza de su grupo pero, cuando se las prometían muy felices, en la liguilla de ascenso fueron cuartos y quedaron apeados de regresar a Primera Categoría.

Llegados a julio de 1936 estalló la Guerra Civil, un conflicto que se pensaba iba a ser corto y se alargó tres larguísimos años sembrando el país de cadáveres, odio y mucha hambre. Durango, en manos republicanas, fue bombardeada en varias ocasiones el 31 de marzo de 1937 con bombas de gran tonelaje que lanzó la aviación italiana y luego la población ametrallada causando más de trescientos treinta muertos, entrando las tropas nacionales el 28 de abril para hacerse con el mando.

En 1939, con el Stadium de San Fausto destrozado y empleado durante la guerra como base operativa italiana, aficionados locales reconstruyeron la tribuna de madera, cubrieron con tierra los agujeros del suelo y procuraron devolverle su normalidad para que el primer club pudiera participar en el campeonato de la temporada 39/40. En Durango se pasó mucho, hubo que reconstruir un gran número de viviendas y el fútbol sirvió como válvula de escape accediendo Rafael Salazar a la presidencia de un club que trataba de reorganizarse a marchas forzadas. El torneo en Segunda Categoría fue un éxito y se ascendió a Primera Categoría perdiéndose tan sólo un encuentro.

1940 – 1950

Los inicios de la década de los años cuarenta devolvieron al Durango Cultural Deportiva al segundo nivel regional tras ser séptimo y colista en su grupo de la temporada 40/41. La Primera Categoría B era su nuevo destino y en la campaña 41/42 fue segundo tras el C.D. Galdácano, dándose las circunstancias de que, desde enero de 1941, se recuperó oficialmente el nombre de Sociedad Cultural Deportiva Durango de sus comienzos. En el plano deportivo, la carrera futbolística siguió hacia adelante siendo tercero en la edición 42/43 lo que le valió, gracias a una reestructuración, ascender a la Primera Regional vizcaína.

La S.C.D. Durango encaró la sesión 43/44 con una plantilla repleta de buenos futbolistas, algunos llegados de Bilbao, que le auparon hasta el primer puesto teniendo a continuación, como premio, el ascenso a Tercera División, una categoría de nivel nacional donde nunca antes se había participado.

El estreno durante la temporada 44/45 invitó al optimismo sumando varios puntos pero, a medida que avanzó el campeonato, se fueron perdiendo encuentros hasta quedar décimo y colista. Con esta condición defendió su plaza ante el aspirante C.D. Guecho, empatando 3-3 en casa y cayendo derrotado en la vuelta por 1-0 por lo que descendió a Primera Regional. El regreso a esta categoría se realizó con un plantel de campanillas que fue el primero de su grupo en la campaña 45/46 accediendo a una Fase Final con otros clubs donde también ocupó la primera plaza consiguiendo un segundo ascenso a Tercera División.

De nuevo en Categoría Nacional, el tercer nivel estatal por entonces, el club blanquiazul fue ubicado en el Grupo III donde participaban los clubs vizcaínos y cántabros cuajando un irregular torneo 46/47 en el que fueron finalmente séptimos. En la temporada siguiente el Grupo III resultó incrementado con la presencia de clubs navarros, zaragozanos y riojanos que subieron el nivel, señalando la Federación Española que se produciría al término una reestructuración de la categoría y había que superar un corte para tener continuidad. El club vizcaíno concluyó décimoprimero y tuvo que disputar una Promoción para salvar su plaza donde fue segundo tras el C.D. Mirandés pero, conseguida la permanencia deportiva, a continuación la Federación Española determinó que sólo los clubs históricos y los pertenecientes a capitales de provincia podrían seguir. La S.C.D. Durango, representante de una modesta localidad de provincias y sin la etiqueta artificial de histórica, dio con sus huesos en Primera Regional por una decisión a dedo tomada desde un oscuro despacho.

Desilusionados por la decisión federativa, la campaña 48/49 fue un funeral y el equipo terminó sexto, sin ganas de competir y con la afición muy encorajinada. En julio de 1949 nacieron en Durango dos sociedades compuestas por jóvenes jugadores que se convirtieron en filiales de la S.C.D. Durango. Se trataba del C.D. Yurreta y el C.D. Tavira, ambos federados a continuación y quienes empezaron su carrera deportiva jugando en las nuevas instalaciones del Campo de Tavira, recinto inaugurado el 15 de septiembre de 1949, construido por obra de Regiones Devastadas y cedida al ayuntamiento su gestión. En cuanto al Stadium de San Fausto los terrenos que ocupaba fueron adquiridos por Ramón Olalde para edificar una gran empresa de laminados.

1950 – 1960

Los años cincuenta empezaron con la S.C.D. Durango luchando en Primera Regional por intentar alcanzar un puesto en Tercera División, categoría en la que se había militado y, dado el nivel de los rivales, se deseaba estar. El objetivo de los blanquiazules, siempre con buenas plantillas, no era sencillo y algunos de sus rivales, quienes también competían por lo mismo, les suponía un problema añadido. En la temporada 50/51 se ocupó el segundo puesto tras el Nuevo Club Portugalete, quien ascendió, retrocediendo en la campaña 51/52 hasta el octavo puesto mientras en la edición 52/53 tuvieron que contentarse con el tercer puesto.

Conforme iban transcurriendo los años el desánimo empezó a apoderarse de los aficionados y junta directiva viéndose que su sueño parecía ir para largo, máxime cuando en la temporada 53/54 se ocupó la sexta plaza. Sin embargo, aunque todo parecía complicarse, en la campaña 54/55 se anunció que los cuatro primeros clasificados obtendrían pasaporte directo a Tercera División. El conjunto blanquiazul puso toda la carne en el asador y al fin, tras muchos intentos frustrados, tercero en Liga pudo ascender un peldaño.

La Tercera División de la edición 55/56 presentó, dentro del Grupo III, a todos los clubs con procedencia vizcaína excepto el Burgos C.F. ocupándose al término del torneo una brillante segunda plaza precisamente tras el conjunto castellano. Este puesto le permitió, según el Reglamento que imperaba, acceder a la Fase Final donde en cuatro grupos se reunieron los aspirante a luchar por el ascenso a Segunda División, torneo en el cual con muy poca fortuna se terminó séptimo. En la campaña 56/57, siguiendo en el Grupo III pero junto a clubs vizcaínos y cántabros, se concluyó en sexto lugar retrocediéndose en la edición 57/58 hasta la décima plaza.

La afición que acudía cada domingo de partido al Campo de Tavira era siempre numerosa y jaleaba a su equipo, disputándose la Liga 58/59 con la incertidumbre de mantener la categoría dentro de un grupo muy igualado. Al final se fue octavo cerrándose la década con una campaña 59/60 en la que la quinta plaza supo a poco.

1960 – 1970

Los inicios de los años sesenta arrancaron con la S.C.D. Durango en el Grupo III de Tercera División dirigido de forma mancomunada por las federaciones cántabra y vizcaína como en los años anteriores. El club vizcaíno, presidido por Inocencio Peñalba, empezó de forma notable siendo sexto en la temporada 60/61 pero en la siguiente, 61/62, no se levantó cabeza durante todo el campeonato y al final, además de ser decimoquinto, perdió la categoría descendiendo a Primera Regional.

Lo que parecía un simple accidente que, en breve, se podría reparar nada más se tuviera la oportunidad, sin embargo se convirtió en una pesada carga pues los blanquiazules, pese a su esfuerzo, pasarían muchos años sin disfrutar las mieles de la Tercera División. En la edición 62/63, segundos tras el Club Portugalete quien ascendió directamente, jugaron una Promoción donde quedaron apeados, yéndose en la sesión 63/64 al séptimo puesto y en la temporada 64/65 a la sexta plaza. En la campaña 65/66, por si fuera poco, se tuvo un tropezón que casi les hace perder la categoría puesto que, después de ser decimocuarto en Liga, debe defender su plaza en una Promoción donde supera al C.D. Sondica; derrota 1-0 en la ida y victoria en casa por 3-1.

Después del susto, en la campaña 66/67 se realizan nuevos fichajes y se ocupa finalmente la décima plaza, resultando muy provechosa la edición 67/68 cuando se proclama campeón de la categoría pero sin premio al no ascender. Concluido el torneo los diez primeros clasificados junto a otros clubs descendidos de la categoría superior y ascendidos de la inferior pasan a formar parte de la Regional Preferente, nueva categoría intermedia entre la Tercera División y la Primera Regional donde la S.C.D. Durango será octava en la campaña 68/69 y sexta en la 69/70.

1970 – 1980

La década se estrenó con el primer equipo en Regional Preferente, cuarto nivel nacional por entonces equivalente a la Tercera División actual donde competía junto a los más destacados clubs vizcaínos de su misma categoría. En el arranque estuvo dubitativo y la temporada 70/71 casi resulta un desastre al concluir decimosexto, esquivando el descenso por muy poco margen. Pasado el bache, la S.C.D. Durango vivió unos años de transición consciente de que los primeros puestos eran imposibles de alcanzar, siendo el objetivo conseguir la permanencia cuanto antes y no pasar por problemas. De este modo en la campaña 71/72 fue decimocuarto, decimoprimero en la edición 72/73 y sexto en la sesión 73/74 empezando en esta última a dar síntomas de recuperación.

En la temporada 74/75 se potenció la plantilla y, tras un buen campeonato, se terminó segundo a cuatro puntos del líder C.D. Santurce. El sistema competitivo ascendía directamente al campeón a Tercera División mientras el segundo debía promocionar, tocándole en suerte el también vizcaíno C.D. Guecho que había hecho un irregular torneo en Tercera División, pero contra quien se vio superado al perder 1-2 en casa y empatar luego 0-0 perdiéndose una gran oportunidad. En la campaña siguiente, 75/76, el equipo fue octavo clasificado mientras en la sesión 76/77 cuarto, puesto que, debido a una reestructuración en las categorías nacionales al ser creada la Segunda División B, permitió a los blanquiazules promocionar. En esta fase el club quedó eliminado y en la edición 77/78 se volvió a militar en Regional Preferente terminando séptimo, cerrándose la década con un discreto noveno puesto en la temporada 78/79 y una quinta plaza en la campaña 79/80.

1980 – 1990

Iniciada la década de los años ochenta la S.C.D. Durango era uno de los principales candidatos al ascenso de categoría. El sueño de volver a jugar en Tercera División siempre estaba presente y, aunque habían pasado veinte años desde su última presencia en el campeonato, la verdad es que se añoraba jugar en ella. En la primera temporada, 80/81, los blanquiazules ya dejaron muestras de sus aspiraciones quedando terceros tras C.D. Basconia y S.D. Amorebieta, pero en la campaña siguiente, 81/82, no dejaron escapar la oportunidad y con José Joaquín Astola Gallastegui en la presidencia, se proclamaron campeones de Liga con suficiente margen sobre el C.D. Santurce ascendiendo directamente a Tercera División.

La Tercera División que se encontraron los blanquiazules en 1982 no tenía nada que ver con la conocida dos décadas antes. La creación de la Segunda División B la había relegado al cuarto nivel nacional, el nivel era lógicamente menor y el espacio donde competir quedaba reservado al Grupo IV gestionado al unísono por las federaciones vizcaína y guipuzcoana. Con estas reglas y gran base de la plantilla empleada exitosamente en el curso anterior, los durangueses realizaron una gran temporada 82/83 convirtiéndose en el conjunto revelación y conquistando el campeonato dos puntos por delante de la S.D. Éibar en lo que era su primer título en la categoría. Clasificados para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B, en Semifinales el rival fue una potente U.E. Figueres con el que no se pudo hacer nada perdiendo en casa por 0-1 y nuevamente en la localidad gerundense por 3-1 con lo cual quedaba eliminado.

La S.C.D. Durango de los años ochenta era un club con ambiciones y presupuestariamente uno de los más relevantes del ahora Grupo III vasco, por lo que en la edición 83/84 se luchó con esmero por conseguir una de las dos primeras plazas que daban derecho a promocionar. No hubo suerte y, a pesar de quedar empatado con la S.D. Éibar a puntos, el gol average particular entre ambos benefició a los azulgranas mientras primero fue el C.D. Santurce. En la sesión 84/85 el club resultó quinto y en la 85/86 sexto dando la sensación de que el objetivo del ascenso se había perdido, pero nada más lejos de la realidad, en la temporada 86/87 siendo presidente Emilio Esturo Altuna, la RFEF planteó que al final del curso se iba a ampliar en número de grupos y participantes la Segunda División B por lo que, a las federaciones vizcaína y guipuzcoana les correspondían tres representantes. Los tres primeros clasificados, quienes ascendían directamente, fueron la S.C.D. Durango, campeón por segunda vez en su historia, C.D. Basconia y S.D. Lemona siendo la Liga de grato recuerdo para el aficionado durangués.

El estreno en Segunda División B se realizó en el Grupo I donde participaban los clubs gallegos, asturianos, cántabros y vascos con la presencia de la S.D. Ponferradina alcanzándose el octavo puesto tras un buen torneo en el que se garantizó la continuidad desde el principio. El club vizcaíno, presidido por Miguel Ángel Tutor, afrontó la temporada 88/89 con una plantilla muy similar a la del debut y unos rivales que eran prácticamente los mismos del curso anterior pero, pese a su compromiso, se terminó en un decepcionante decimosexto puesto aunque no se vio nunca amenazado por el descenso. En la campaña 89/90, tercera consecutiva en la división de bronce, los clubs vascos y cántabros pasaron a formar parte del Grupo II donde participaban los navarros, aragoneses y catalanes protagonizando un meritorio torneo donde finalizaron sextos, la mejor clasificación de su historia en la categoría.

1990 – 2000

La década de los años noventa empezó como había concluido la anterior, con el primer equipo en Segunda División B, muchas caras nuevas para la temporada 90/91 y la ilusión de siempre por hacer un buen papel dentro del Grupo II. A priori la plantilla debía rendir y no tener demasiados problemas para mantener la plaza, pero el desarrollo de la Liga no fue como se esperaba y, dentro de la igualdad predominante, se terminó decimoctavo descendiendo a Tercera División.

El golpe deportivo fue duro debiéndose rehacer la plantilla para encarar la campaña 91/92 con otro objetivo, siendo esta irregular y concluyendo en décimo puesto dentro ya del Grupo IV vasco. En la edición 92/93, proyectada la plantilla para recuperar posiciones y estar arriba en la clasificación, los resultados fueron pésimos y se terminó decimotercero debiéndose reforzar medio equipo para la edición siguiente 93/94 en la cual, ahora sí, se alcanzó el cuarto puesto en Liga, plaza que, con el nuevo sistema competitivo adoptado en 1990 le permitió promocionar para tratar de ascender a Segunda División B. En esta fase, bien competida, no hubo suerte y pese a los esfuerzos realizados se terminó segundo empatado con el Real Zaragoza B con el cual le desfavoreció el gol average, quedando descolgados C.D. Calahorra y S.D. Noja.

En la sesión 94/95 se reforzó la plantilla para estar entre los cuatro primeros clasificados y, pese a un estreno poco prometedor, el equipo fue tomando confianza hasta concluir segundo a un punto del C.D. Aurrerá Vitoria. La Promoción, como suele ser en estos casos, fue dura teniendo al Real Racing Club B, de Santander, como principal rival y al que se superó por un punto, consiguiendo un histórico ascenso en un grupo donde también compitieron Utebo F.C. y C.D. Lagunak. La temporada 95/96, situados en el tercer nivel nacional, se llevó a cabo dentro del Grupo II donde estaban los clubs vascos, asturianos, navarros, castellano-leoneses y riojanos. Presidido por Emilio Esturo, el torneo fue complicado de principio a fin y la plantilla no logró remontar los puestos de cola finalizando en decimoctavo puesto por lo que perdió la categoría en un abrir y cerrar de ojos.

De regreso al Grupo IV vasco la S.C.D. Durango adquirió el título de candidato al ascenso pero, bien la existencia de otros clubs con el mismo objetivo, ben por sus propios errores, los blanquiazules no consiguieron en lo sucesivo siquiera promocionar. De este modo en la campaña 96/97 fueron quintos, sextos en las ediciones 97/98 y 98/99 cerrando la década con una discreta décima plaza, muy alejados de los puestos de cabecera.

2000 – 2010

La primera década del nuevo siglo iba a traer grandes altibajos para los vizcaínos. Asentados en Tercera División inicialmente, la temporada 00/01 se disputó con bastante tranquilidad concluyendo en octavo puesto, pero en la siguiente campaña, 01/02, la plantilla dio un gran bajón y se terminó en decimocuarto puesto. Lejos de reforzarse el plantel, en la edición 02/03 se mantuvo la misma dinámica ocupándose tras un desastroso campeonato la decimoséptima plaza, deficiente situación deportiva que se vio agravada por el descenso de C.D. Aurrera Vitoria y S.D. Gernika Club desde Segunda División B y el no ascenso de ninguno de los cuatro clubs vascos que habían promocionado a dicha categoría. Arrastrados por tanto infortunio, los blanquiazules se vieron de la noche a la mañana en la División de Honor vizcaína, categoría inmediatamente inferior a la Tercera División y por encima de la Regional Preferente donde en la sesión 03/04 remontaron el vuelo siendo primeros y consiguiendo el ascenso directo a Tercera División.

Con parte de la plantilla del curso anterior y algunos refuerzos de garantías, la S.C.D. Durango afrontó la temporada 04/05 con el ánimo de no pasar problemas pero la buena racha obtenida y el desarrollo de un campeonato que les favoreció, provocó que quedaran cuartos en Liga mereciendo entrar en la Promoción de Ascenso a Segunda División B. En esta fase al margen del campeonato doméstico, los blanquiazules se impusieron en Semifinales al C.D. Valle de Egüés con victoria en casa por 1-0 y con empate 0-0 en la localidad navarra, siendo superados en la Final por la Universidad de Zaragoza; empate 1-1 en el Estadio de Tabira y derrota por 4-1 en la capital aragonesa. Dado que el conjunto universitario era filial del Real Zaragoza y el Real Zaragoza B militaba ya en Segunda División B, en aplicación del Reglamento los maños se quedaron sin ascenso pasando este a los blanquiazules quienes, obviamente, aceptaron la resolución federativa. Con Fernando Bilbao en la presidencia, la temporada 05/06 en el tercer nivel nacional dentro del Grupo II con participación de clubs vascos, asturianos y castellano-leoneses fue bastante complicada partiendo con la base de la sesión anterior, quedando descolgado desde el principio y sin posibilidades reales de abandonar los puestos de cola. Al final, tan rápidamente como se había ascendido se descendió concluyendo decimoséptimos.

En 2006 el Estadio de Tabira fue remodelado profundamente siendo acondicionado para los nuevos tiempos y presentando un nuevo aspecto más moderno y funcional para la actividad de la S.C.D. Durango. Terminadas las obras y nuevamente en el Grupo IV de Tercera División vasco, los blanquiazules se readaptaron rápidamente a la situación siendo octavos en Liga, torneo doméstico en cual ya en la campaña 07/08 anduvieron más espesos concluyendo decimoséptimos librándose por los pelos del descenso pues, empatados con Zarautz K.E. y S.D. San Pedro, los sestaotarras fueron quienes descendieron. Tras el susto se firmaron nuevos jugadores pero el campeonato 08/09, muy exigente, no fue tampoco fácil y se concluyó decimosexto mirando de reojo los puestos de abajo. Reforzados algunos puestos, la campaña 09/10 fue más positiva alcanzándose un séptimo puesto que devolvió la tranquilidad al seno del club vizcaíno.

2010 – 2020

El cambio de década contempla a un club asentado en Tercera División que no pierde de vista la oportunidad de promocionar para intentar ascender a Segunda División B. En la temporada 10/11, después de ser cuarto en Liga, tiene su primera prueba de fuego en Cuartos de Final ante el Deportivo Rayo Cantabria, de Santander, perdiéndola después de vencer 2-1 en casa y caer en la tanda de penaltis del segundo encuentro disputado en la capital cántabra tras concluir en 2-1.

En las campañas siguientes los blanquiazules retroceden puestos y no obtienen pase siquiera para promocionar terminando séptimos en la edición 11/12 y octavos en la 12/13 demostrando que les faltan algunos pasos para optar a estar arriba. En la sesión 13/14 se bajan peldaños deportivos y se concluye decimosegundo en un irregular torneo donde el equipo demuestra carencias, deficiencias que son subsanadas en la temporada 14/15 gracias a las cuales se consigue ser cuarto en el Grupo IV. Clasificados para la Promoción, los durangueses no sobrepasarán los Cuartos de Final al ser batidos por el Real C.D. La Coruña B, equipo dependiente al que se le vence por 2-1 en casa pero ante el que se pierde en el encuentro de vuelta por 2-0.

Tras tan brillante torneo, en la campaña 15/16 se retrocede hasta la décima plaza renovándose profundamente la plantilla en el curso 16/17 donde, después de un campeonato en el que se tienen opciones de ser primero, se termina tercero tras Deportivo Alavés B y C.D. Vitoria a tres y un punto respectivamente. En la Promoción, donde hay muchas esperanzas depositadas, el rival de Cuartos de Final es el Écija Balompié quien les apea de la competición después de vencer los blanquiazules en casa por 1-0 y en el encuentro de vuelta, tras igualarse la eliminatoria, caer en la tanda de penaltis. En la temporada 17/18, siendo presidente Jon Andoni Goikoetxea y entrenador Igor Núñez quien dirige al equipo desde 2016, se consigue el primer puesto en el Grupo IV con dos puntos de ventaja sobre el Club Portugalete. En esta ocasión le espera la Eliminatoria de Campeones, fase donde se enfrenta a la U.B. Conquense con quien empata en casa 1-1 y en la capital castellano-manchega 0-0. Apartado del ascenso directo, en Semifinales tiene una nueva oportunidad que no desaprovecha al superar a la Real S.D. Alcalá después de empatar 1-1 en la localidad madrileña y vencer en casa por 2-0. Clasificado para disputar la Final, el rival es la U.D. San Fernando, de Maspalomas, conjunto al que se le vence en la localidad grancanaria por 0-1 y una semana después en casa por 2-0 ante la alegría de sus aficionados quienes contemplan un sufrido ascenso a Segunda División B.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • El fútbol modesto en las Vascongadas-Historia de los clubs vizcaínos. Alberto Bacigalupe (1952).
  • Sociedad Cultural Deportiva Durango. Vicente Zavala. Editorial Mensajero S.A. (1990).
  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2007).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • El Cantábrico (Diario).
  • La Voz (Diario).
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.diariovasco.com Diario.

 

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

  • www.culturaldurango.org (Web oficial).

 

 

 

Historial del Club Deportivo Calahorra

 

escudo CD Calahorra

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Calahorra
  • Ciudad: Calahorra
  • Provincia: La Rioja
  • Comunidad Autónoma: La Rioja
  • Fecha de constitución: 1946
  • Fecha de federación: 1 de enero de 1947

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Calahorra (1946- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

9 Ligas de Tercera División:

  • 1987/88
  • 1991/92
  • 1994/95
  • 1995/96
  • 1997/98
  • 2004/05
  • 2015/16
  • 2016/17
  • 2017/18

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal La Planilla
  • Año de inauguración: 1942
  • Cambios de nombre: Estadio Municipal La Planilla
  • Capacidad: 4.500 espectadores

estadio Municipal La Planilla

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Municipal La Planilla (1946- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales CD Calahorra

 

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO CALAHORRA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

 

UNIFORMES DEL CLUB DEPORTIVO CALAHORRA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

 

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN CALAHORRA:

El milenario e histórico municipio riojano de Calahorra, situado junto a la ribera del Río Cidacos, fronterizo con Navarra y capital de la Rioja Baja, además de sede diocesana y dinámico centro comercial, es el segundo en población de toda la provincia, siendo en la actualidad un importante nudo industrial especializado en la manufactura de la conserva vegetal y sus derivados de la que es pionera a nivel nacional, con amplia dedicación a los productos de la huerta, frutas y verduras.

Con algo más de diez mil almas a principios de los años veinte, en 1923 un grupo de aficionados constituyeron la Sociedad Cultural y Deportiva Calahorrana sumándose a la corriente que, por aquella entonces, a nivel nacional extendía por toda la geografía este deporte. De los esfuerzos de sus miembros se pudo conseguir, en unos terrenos situados junto a la carretera de Arnedo, habilitar un recinto para su práctica denominado Campo de La Planilla prácticamente en la misma superficie donde se encuentra hoy en día, pero con la salvedad de estar cuarenta y cinco grados girado.

Con apenas afición y saldándose todos los gastos con las aportaciones de los socios, la vida de este club pionero fue bastante azarosa pasando por numerosas dificultades y reduciéndose, en el aspecto deportivo, su trayectoria a encuentros frente a rivales de la ciudad de Logroño preferentemente, del resto de la provincia y de la vecina Navarra hasta que, pasado el ímpetu inicial, el club terminó diluyéndose a finales de los años veinte.

Comoquiera que la semilla del fútbol ya estaba implantada entre la juventud local, en mayo de 1929 algunos de los exsocios de la S.C.D. Calahorrana junto a nuevos aficionados constituyeron el Calahorra Foot-ball Club, proyecto que nació con el deseo de prolongarse en el tiempo y, si se podía, quedar en fecha futura federado para competir oficialmente. Jugando inicialmente en el Campo de La Planilla, este conjunto que vestía camiseta azulgrana con pantalón azul, durante sus primeros años de existencia disputó como su predecesor encuentros frente a clubs riojanos, navarros y también burgaleses, acrecentándose a partir de 1932 la necesidad de quedar inscrito en alguna federación para garantizar su continuidad.

La inexistencia de una federación próxima en su ámbito territorial, su particular situación geográfica en un extremo provincial y las dimensiones antirreglamentarias del Campo de La Planilla fueron escollos que retrasaron la idea pero, firmes como estaban en su postura, en 1933 como primer paso a éste propósito consiguieron estrenar el Campo de La Algarrada, feudo con mejores condiciones y servicios que el anterior.

Unido en sus pretensiones a clubs como el Alfaro S.C. y C.D. Logroño para jugar en el Campeonato Mancomunado que mantenían las federaciones navarra y guipuzcoana, los clubs riojanos tradicionalmente inscritos en la Federación Guipuzcoana solicitaron formalmente en 1934 a la Federación Española ingresar en la Federación Navarra, decisión autorizada por el máximo organismo nacional pero no consentida por la navarra quien entendió que era una imposición y podía perjudicar a sus representados. A consecuencias de ello los clubs riojanos ingresaron en bloque en la Federación Cántabra, compitiendo bajo su amparo los campeonatos de las temporadas 34/35 y 35/36.

En cuanto al Calahorra F.C., éste fue considerado de Primera Categoría participando en la campaña 35/36 dentro del grupo que la Federación Cántabra asignó para los clubs de las provincias de Burgos y Logroño donde estaban C.D. Logroño, C.D. Mirandés, Burgos F.C. y Club Haro Deportivo del que salió campeón el C.D. Mirandés al ser descalificado el representante de Haro por incumplir el Reglamento.

En enero de 1936, sin saberse exactamente por qué causa, el suelo del Campo de La Algarraba apareció enteramente labrado impidiendo con ello el desarrollo de cualquier empresa futbolística, causando las pertinentes protestas de jugadores y aficionados quienes, de forma imprevisible, se vieron de la noche a la mañana desprovistos de su terreno de juego. El fútbol local, sorprendido por los acontecimientos, entró en una profunda depresión que en julio de ese mismo año todavía fue a peor con el estallido de la Guerra Civil sumiéndose durante los siguientes años en una languidez de la que tardaría en sobreponerse.

HISTORIA DEL CLUB DEPORTIVO CALAHORRA:

1946 – 1950

Finalizada la contienda militar Calahorra carece de un club representativo en cualquiera de las categorías federadas y lo más importante, de un recinto donde poder jugar. Inservible el Campo de la Algarrada, el tiempo transcurre sin cesar y desde el ayuntamiento local que preside Antonio Martín se realizan las gestiones pertinentes ante Educación y Descanso para habilitar en las antiguas instalaciones de La Planilla un nuevo Campo de Deportes. Aprobadas las obras, estas empiezan en 1940 finalizando en 1942, no consiguiendo la ciudad constituir un club a nivel federado pese a que se intenta en varias ocasiones mientras el Club Juvenil Calahorra E. y D. disfruta del nuevo recinto deportivo.

En el verano de 1946 varios aficionados consiguen arrastrar a un nutrido grupo de seguidores y se constituye el Club Deportivo Calahorra, vistiendo camisa de color rojo y pantalón azul, los propios de la Selección Absoluta como tantos otros de la época. Presidido inicialmente por Leocadio Gurrea y acompañado en la Junta Directiva por Jesús Subero, José Lacarra, Guillermo Subero y Juan José Laparte, el 1 de enero de 1947 la sociedad queda inscrita en la Federación Guipuzcoana para competir a nivel federado, estrenándose en Primera Regional durante la temporada 47/48 con el primer puesto en el grupo de los clubs riojanos y el subcampeonato entre todos los pertenecientes a la Federación Guipuzcoana.

Prestos a mejorar y dada su proximidad con las vecinas tierras de Navarra, en 1948 el club calagurritano asume varios cambios de trascendente importancia como son el abandono de la Federación Guipuzcoana con su posterior incorporación a la Federación Navarra y el cambio en la presidencia, puesto que ocupa el empresario de cartonajes Leopoldo Santorromán Agustín quien aporta el dinero que hace falta para crecer. Con una plantilla donde se incorporan numerosos forasteros, el C.D. Calahorra conquista el primer puesto del Campeonato de Primera Regional de la temporada 48/49 por delante de hasta once clubs navarros, consiguiendo el ascenso a Tercera División que en aquellos tiempos es el tercer nivel nacional. Ubicado en el Grupo II donde participan clubs riojanos, aragoneses, vascos, navarros y burgaleses, el estreno de la campaña 49/50 es tortuoso y el equipo ocupa finalmente el decimosexto puesto debiendo jugar una Promoción de Permanencia en la que elude el descenso de milagro gracias a una ampliación de la categoría a última hora.

1950 – 1960

Iniciada la década de los años cincuenta el C.D. Calahorra sigue compitiendo en el Grupo II de Tercera División completando una buena temporada 50/51 donde concluye octavo frente a clubs vascos, navarros, riojanos, cántabros y burgaleses, siendo menos fructífera la campaña 51/52 cuando es decimocuarto. Precisamente, durante el transcurso de esta edición, se inaugura en marzo de 1952 una reducida tribuna cubierta que dará resguardo a los aficionados ante las inclemencias del tiempo que todavía hoy conserva su encanto, resultando la sesión 52/53 un calvario a nivel deportivo después de ser decimoctavo y colista perdiendo la categoría.

De vuelta al fútbol regional, la edición 53/54 dentro de la Primera Categoría navarra se salda con el segundo puesto tras el Club Peña Sport, de Tafalla, que le permite regresar a Tercera División. Con Francisco Cabañas en la presidencia, la temporada 54/55 se disputa en el Grupo IV donde compiten diez clubs pertenecientes a las federaciones navarra y guipuzcoana concluyendo penúltimos, evitando el descenso gracias a la ampliación de participantes para una siguiente campaña 55/56 que se cierra con el quinto puesto. En la edición 56/57 el Grupo IV incrementa todavía más su número alcanzándose los dieciocho inscritos, siendo el torneo de los calagurritanos notable al ser sextos clasificados mientras que en la sesión siguiente, 57/58, se pierde la categoría al resultar decimoquinto ante una nueva reestructuración de la categoría. Las dos últimas temporadas, 58/59 y 59/60 las pasará en el grupo único de la Primera Regional navarra.

1960 – 1970

Los años sesenta empezaron con un ascenso a Tercera División tras la disputa de la temporada 60/61 en Primera Regional. El C.D. Calahorra se mostraba en aquellos tiempos como un club poderoso dentro de la Regional navarra siempre aspirante al ascenso, pero frágil cuando competía en el tercer nivel nacional. La campaña 61/62, dentro del Grupo IV, se saldó con un decimoquinto puesto que le devolvió a Primera Regional, encadenando dos temporadas consecutivas hasta que en la última de ellas, 63/64, consiguió ascender por segunda vez en la década a Tercera División.

El reencuentro con esta categoría, buscado con insistencia, reportó un decimoprimero puesto en la edición 64/65 donde hubieron numerosos problemas para evitar el descenso, mejorando en la sesión 65/66 cuando se terminó sexto aunque muy distanciado en puntos de los primeros puestos. Durante esto años la situación presidencial era convulsa y numerosos eran los ocupantes del sillón originándose cierta inestabilidad que no beneficiaba a la sociedad. Pese a ello el club seguía hacia adelante y en la temporada 66/67 se repitió el sexto puesto en Liga, finalizando noveno en la campaña 67/68.

En 1968 la RFEF anunció cambios en la categoría y el conjunto riojano pasó a formar parte del Grupo III donde competían clubs riojanos, navarros, guipuzcoanos y aragoneses, coincidiendo con sociedades deportivas de la talla de Club Atlético Osasuna, C.D. Logroñés y Real Unión  Club, de Irún que atraían a gran cantidad de aficionados al Campo de la Planilla. Clasificado en decimosexto puesto en la edición 68/69, en 1969 la RFEF anunció una profunda reestructuración que iba a dejar la categoría reducida a la mitad de los participantes, anunciándose una futura competición con cuatro grupos de veinte componentes respectivamente. Informados los clubs de que los clasificados entre los puestos noveno al vigésimo, ambos inclusive, perderían la categoría, la campaña 69/70 se convirtió en una lucha que los calagurritanos no pudieron superar quedando decimocuartos y con una plaza en Regional.

1970 – 1980

Los años setenta significaron un retroceso deportivo para la entidad riojana. Situados en el cuarto nivel nacional, la Primera Regional de la Federación Navarra no cumplía las expectativas de la afición rojilla a pesar de producirse interesantes duelos con rivales provinciales por lo que cada temporada se luchaba por salir y ascender a una potente Tercera División donde los participantes estaban más cualificados. El camino no era sencillo y ya en la campaña 70/71 se terminó tercero tras C.D. Oberena y C.D. Muscaria escapándose la Promoción, siendo decimoprimero en la edición 71/72 y decimoquinto en la sesión 72/73 que no auguraba nada bueno.

El club calagurritano parecía tocar fondo pero en la temporada 73/74, con Pedro Monreal como presidente, mejoró su situación notablemente y se alcanzó el primer puesto en Liga consiguiendo un merecido ascenso directo a Tercera División, categoría ampliamente reformada en 1970 que era por entonces el tercer nivel nacional con cuatro grupos de veinte participantes cada uno. En la campaña 74/75 al C.D. Calahorra le fue asignado el Grupo II donde competían clubs navarros, riojanos, madrileños, guipuzcoanos y castellano-leoneses presentando una ilusionante plantilla que no fue capaz de conservar la plaza recientemente adquirida al concluir decimoctavo a cuatro puntos de poder aferrarse a la Promoción de Descenso donde podría haber luchado por su continuidad.

El regreso a Regional se efectuó en una nueva categoría titulada Regional Preferente que venía a ocupar un puesto intermedio entre la Tercera División por arriba y la Primera Regional por debajo donde los rojillos no tuvieron demasiados problemas para encaramarse al primer puesto en la edición 75/76. Tan magnífica posición le devolvió nuevamente a Tercera División para reincorporarse al Grupo II donde estaban los clubs navarros, riojanos, madrileños, castellano-manchegos, guipuzcoanos y castellano-leoneses con el condicionante de que, para la sesión 76/77, la RFEF había determinado que el campeón ascendería directamente a Segunda División, los clasificados entre el segundo y décimo puesto, ambos inclusive, pasarían a formar parte de la nueva Segunda División B, los que lo hicieran entre el decimoprimero y decimoctavo seguirían en una Tercera División que pasaría a ser el cuarto nivel nacional, mientras los dos últimos descendían a Regional Preferente. Los calagurritanos, con estrecheces económicas, para reforzarse y tener algo de garantías se fusionaron con el C.D. Calahorra Promesas, conjunto constituido una década antes como filial a pesar de lo que, en un mal torneo, finalizaron decimoctavos evitando, como mal menor, caer en Preferente.

La Tercera División de la temporada 77/78 distaba bastante del nivel mostrado apenas unos meses antes y el C.D. Calahorra, otra vez en el Grupo II con clubs riojanos, navarros, vascos y aragoneses alcanzó el sexto puesto a pocos puntos de los primeros clasificados. En la campaña 78/79, entre clubs vascos preferentemente, navarros y riojanos, a pesar de empezar bien el torneo éste no terminó como se esperaba y al final, dentro de un grupo muy igualado, se esquivó la Regional Preferente al ser decimonoveno dos puntos por encima del C.D. Basconia quien fue la sociedad descendida. En 1979 la RFEF aumentó la Tercera División pasando de seis a ocho grupos bajando más el nivel, decisión que benefició a los rojillos quienes se auparon al quinto puesto teniendo incluso opciones de ascender a Segunda División B.

1980 – 1990

Con el inicio de los años ochenta la RFEF adjudica el Grupo IV de Tercera División a las federaciones aragonesa y navarra donde se hallan asociados los clubs riojanos. El C.D. Calahorra, presidido todavía por Pedro Monreal cuya directiva ha de esforzarse económicamente para mantenerse en la categoría, no empieza con demasiado buen pie y en la temporada 80/81 finaliza en decimocuarto puesto siendo decimoprimero en la siguiente 81/82. En la campaña 82/83 nuevamente la amenaza del descenso acecha a los calagurritanos quienes son decimoquintos, coincidiendo una efímera recuperación del club con la llegada de Ernesto Ortega a la presidencia para ser cuartos en la edición 83/84. Tras tan notable torneo la sesión 84/85 resulta una nueva decepción ocupándose el decimocuarto puesto. Por estos años el fútbol calagurritano, siempre cantera y lugar de paso de buenos futbolistas, al margen del C.D. Calahorra presenta otras sociedades que tienen sus seguidores como el Club Juvenil Túbal, conjunto que tendrá una pequeña época de esplendor en Primera Regional.

En la temporada 85/86 ocurre un desenlace en Liga que nadie desea como es perder la categoría y descender, junto a C.D. Noain, a Regional Preferente tras un pésimo torneo con tan solo ocho victorias y diez empates. Sin embargo, lo que es un duro fracaso deportivo, repentinamente pierde toda su trascendencia en el momento en que la RFEF decide en 1986 otorgar a la Federación Aragonesa un grupo propio, el XVI y otro conjunto para las federaciones navarra y riojana, esta última constituida en 1985 como es el Grupo XV. La decisión federativa, muy oportunamente, salva a los rojillos de un descenso seguro.

En 1986 la RFEF reorganiza profundamente algunas de las categorías del fútbol nacional ampliando en número de grupos y participantes la Segunda División B, un movimiento que afecta directamente a los clubs de Tercera División quienes ven aumentar sus posibilidades de alcanzar el tercer nivel estatal. A la Federación Navarra le son adjudicadas tres plazas en la ampliación correspondientes a los tres primeros clasificados en la temporada 86/87, luchando un renovado C.D. Calahorra por apropiarse de una aunque el objetivo se escapará al ser cuarto tras Club Atlético Osasuna Promesas, C.D. Arnedo y C.D. Mirandés. Despejado el camino de adversarios que comprometan un soñado ascenso de categoría, en la campaña 87/88 se consigue por fin obtener el pasaporte a una división de bronce donde nunca ha militado. El acceso no es fácil y en dura pugna con U.D.C. Chantrea y C.D. Oberena, al final con un solo punto de diferencia se asciende directamente sin mediar promoción alguna.

El debut en Segunda División B se produce en la edición 88/89 con Francisco Javier Muro en la presidencia y una ilusionada plantilla que milita en el Grupo II donde compiten clubs aragoneses, guipuzcoanos, navarros, riojanos, catalanes y baleares. El desafío es duro, pero con la implicación de los jugadores, técnicos y apoyo de la afición se consigue la permanencia al finalizar en decimotercero puesto. En su segunda comparecencia consecutiva en la categoría, la edición 89/90 no es tan satisfactoria y el equipo, más flojo que en el torneo anterior, consuma su descenso a Tercera División tras ser decimonoveno sin opciones matemáticas de permanencia.

1990 – 2000

Tras el paso por una categoría tan complicada y exigente como es la Segunda División B, el C.D. Calahorra afronta su participación durante la temporada 90/91 en el Grupo XV de Tercera División con el cartel de favorito para regresar al tercer nivel nacional. La RFEF acaba en esos momentos de modificar la Fase de Ascenso a Segunda División B concediendo a los cuatro primeros clasificados de cada grupo la oportunidad de disputar una Promoción eliminatoria en la cual el campeón ascenderá directamente, sistema que aumenta las posibilidades de militar en categoría superior pero que, a la vez, resulta extremadamente exigente. Noveno al final del campeonato a pocos puntos de promocionar, en la campaña 91/92 se arma una plantilla para no errar que consigue el primer puesto y consiguiente título aunque en la Promoción, pese a las ganas de llegar lejos, su papel es muy discreto y se termina ocupando el cuarto puesto tras C.D. Elgoibar, quien asciende, U.D. Barbastro y C.D. Comillas.

En la sesión 92/93 los calagurritanos son subcampeones tras el Peña Sport F.C., de Tafalla, disputando su segunda Promoción consecutiva en la que se juega bastante bien y hay serias aspiraciones, pero un mal partido final en Huesca en el que se pierde por un contundente 4-0 le priva del merecido premio siendo segundo tras el C.D. Touring, de Rentería mientras se precede a S.D. Huesca y C.D. Laredo. El C.D. Calahorra, con unos presupuestos superiores al resto de clubs riojanos y navarros, es durante estos años un firme candidato al ascenso y en la mente de las distintas directivas que asumen la dirección de la sociedad y los aficionados en general, la exigencia por el ascenso se convierte en una empresa común. En la edición 93/94 se finaliza en tercer puesto tras Peña Sport F.C. y C.D. Ribaforada en el campeonato doméstico, accediendo a una Promoción donde, en medio de un grupo muy igualado, son terceros tras Real Zaragoza C.D. “B” y S.C.D. Durango, quedando colista la S.D. Noja.

El conjunto riojano no cesa en su empeño por ascender y en la temporada 94/95 se alcanza el primer puesto en Liga con una plantilla que augura posibles éxitos. Sin embargo, como en sus anteriores promociones, esta fase no le es propicia y termina segundo a un punto de la S.D. Huesca, el gran triunfador, igualando a puntos con C.D. Tropezón mientras el C.D. Hernani es colista. Durante la campaña 95/96 el C.D. Calahorra arrasa en el Grupo XV manteniendo una gran distancia con sus perseguidores en la parte de arriba pero en la Promoción, su gran barrera deportiva, se estrella estrepitosamente siendo colista tras S.D. Gernika Club, Real Racing Club “B” y U.D. Barbastro en un deficiente torneo en el que se esperaba más por su parte.

El desarrollo de la edición 96/97 no es fructífero y la plantilla rojilla pierde incluso la posibilidad de disputar la Promoción al ser sexto en Liga, invirtiéndose durante el verano de 1997 para revertir la situación y tener garantías suficientes para, al menos, quedar entre los cuatro primeros. El esfuerzo, considerable, tiene su recompensa obteniéndose un nuevo título liguero al comandar el Grupo XV con bastante suficiencia, clasificándose brillantemente para una Promoción en la cual hay muchas esperanzas. Tan exigente fase al fin es superada con éxito pues, sin perder un solo encuentro, los riojanos son primeros precediendo a Zalla U.C., U.D. Casetas y U.M. Escobedo, puesto que les permite ascender por segunda ocasión en su historia a Segunda División B.

El reestreno en este su segundo ciclo en la categoría de bronce se efectuará en el Grupo II donde compiten clubs vascos, navarros, riojanos, aragoneses, cántabros, castellano-leoneses y castellano-manchegos debiendo de esforzarse al máximo para para conseguir la permanencia dentro de una competición donde predomina la igualdad. Decimosegundos al final, además se evita la Promoción de Descenso, encarándose la temporada 99/00 con más tranquilidad y la llegada de nuevos futbolistas que dejan al equipo en una cómoda novena plaza.

2000 – 2010

Tras dos temporadas consecutivas en Segunda División B, el C.D. Calahorra inició el siglo XX con la hasta ahora mejor temporada de su historia, la 00/01, consiguiendo en el Grupo II conformado por riojanos, castellano-leoneses, vascos, navarros, cántabros y aragoneses un extraordinario tercer puesto precedido por Burgos C.F. y Cultural y Deportiva Leonesa. La plantilla dirigida por Emilio Remírez y presidida por José Antonio Barco, con tan solo seis derrotas en Liga, consiguió acceder por primera vez a la Promoción de Ascenso a Segunda División B realizando un brillante papel dentro del Grupo B donde siempre tuvo opciones de ascender compitiendo abiertamente con C.P. Ejido, Club Atlético de Madrid “B” y Real C.D. Espanyol de Barcelona “B”. Al final, en el encuentro decisivo disputado en la localidad almeriense de El Ejido ante el representante local, después de adelantarse en el minuto 53 con tanto de Adrián y tocar con la yema de los dedos la categoría de plata, en el minuto 60 llegó el empate y con ello la desilusión impidiendo consumar la gesta de los riojanos.

Concluido el campeonato Nacho Martín se hizo cargo durante la campaña 01/02 de una plantilla que fue renovada casi por completo partiendo muchos jugadores destacados a otros clubs con lo cual se empezó desde cero. Mentalizados para no descender, la decimosegunda plaza fue un éxito teniéndose más problemas en la edición 02/03 cuando, de nuevo bajo la dirección de Nacho Martín, se concluyó en decimosexto puesto debiendo disputar una Promoción de Permanencia para no descender. Después de no superar a la U.E. Figueres en Semifinales; 0-2 en casa y derrota en la localidad gerundense por 1-0, afortunadamente para sus intereses en la Final se evitó perder la categoría ante la U.P. Langreo; 0-0 en la localidad asturiana y victoria por 2-1 en La Planilla. La edición 03/04, ahora en el Grupo I con clubs gallegos y asturianos como novedad, consumó su descenso a Tercera División en un mal torneo donde se terminó decimoctavo sin opciones de mantener la categoría.

Llegados al año 2004, con el fin de disponer en breve de un respectivo grupo de Tercera División uniprovincial autónomo, a petición de las federaciones navarra y riojana hasta la fecha unidas en el Grupo XV, la RFEF decidió dividirlo en dos subgrupos de dieciséis participantes cada uno ingresando para darle forma un buen número de clubs que bajaron el nivel considerablemente. Esta medida, provisional, se mantuvo a lo largo de dos temporadas promocionando a la categoría superior los dos primeros clasificados de cada grupo, teniendo ocasión el C.D. Calahorra que acababa de descender de Segunda División B de salir campeón del subgrupo riojano en la primera de ellas, 04/05. Sin oposición, con sólo dos derrotas en Liga y once goles en contra, la campaña 04/05 fue un paseo para los calagurritanos pero en la Promoción de Ascenso, metidos en Semifinales se perdió la eliminatoria ante la S.D. Gernika Club tras vencer por 1-2 en la localidad vizcaína y caer en casa igualmente por 1-2 no superando los penaltis. En la campaña siguiente, 05/06, se ocupó la cuarta plaza quedando el objetivo de la Promoción muy lejano.

Originado en 2004, la ciudad será en este año testigo del nacimiento de un nuevo club que facilite la salida a jóvenes locales quienes, sin hueco en el C.D. Calahorra, puedan desarrollar sus carreras bajo el abrigo de la Asociación Deportiva Calahorra. Partiendo desde la Regional Preferente riojana y empleando también como feudo el Campo de La Planilla, la primera plantilla de este club que viste igualmente camiseta roja con pantalón azul, se estrenará en Tercera División la temporada 08/09 con un decimosegundo puesto, terminando decimoquinto en la 09/10 y vigésimo en la 10/11 coincidiendo con un C.D. Calahorra con el que se mantienen interesantes duelos. En 2012 desafortunadamente cesa su actividad.

En la edición 06/07 la RFEF adjudicó la administración del Grupo XVI de Tercera División a la Federación Riojana en exclusivo, quedando los rojillos terceros tras Club Haro Deportivo y A.D. Fundación Logroñés, club de la capital provincial fundado en 1999 y desaparecido en 2009. Clasificado para disputar las Semifinales de la Promoción, en esta fase no se tuvo suerte y la Peña Sport F.C., de Tafalla, les eliminó al empatar 1-1 en casa e imponerse por 3-1 en la localidad navarra. Durante la sesión 07/08 el C.D. Calahorra fue cuarto en Liga en un grupo muy igualado por arriba, siendo nuevamente eliminado en Semifinales en esta ocasión por el C.D. San Fernando; 1-2 en casa e insuficiente victoria por 0-1 en la localidad gaditana por el valor doble de goles obtenidos a domicilio.

La temporada 08/09 discurrió por cauces similares a la anterior con una plantilla capacitada de sobra para promocionar, pero insuficiente para resultar primera. En la Promoción, con un sistema novedoso respecto a la etapa anterior provisto ahora de tres rondas eliminatorias, los riojanos cedieron en Cuartos de Final ante el Jerez Industrial C.F.; 0-1 en casa y derrota también en la localidad gaditana por 2-0 quedando apeados. La campaña siguiente, 09/10, fue calamitosa en el aspecto deportivo pues con un quinto puesto en Liga no se pudo acceder si quiera a disputar la Promoción.

2010 – 2020

La segunda década del siglo XX no empieza con buen pie para los calagurritanos. Con unos presupuestos más bajos que en ocasiones anteriores, no se consigue acertar tanto en fichajes como en entrenadores, pasando las temporadas 10/11 y 11/12 dentro del Grupo XVI riojano sin acontecimientos de interés quedando en ambas ocasiones noveno en la tabla clasificatoria.

En la edición 12/13 se consigue revertir la situación mostrada en los últimos años y se alcanza el tercer puesto en Liga tras Club Haro Deportivo y C.D. Alfaro. Clasificados para la Promoción, en Cuartos de Final serán eliminados por el Coria C.F.; 0-0 en la localidad sevillana e insuficiente empate 1-1 en casa con valor doble de los goles obtenidos a domicilio. Después de regresar a los primeros puestos de la Tercera División riojana, en la sesión 13/14 se vuelve a tropezar y finaliza en octava plaza, resultado que insatisface a la afición.

En mayo de 2014 Tomás Lorente es elegido presidente del club con el propósito de acceder a la parte de arriba y colocar al equipo en la Promoción. Su estreno de la temporada 14/15 es sobresaliente a pesar de ser segundo en el torneo doméstico tras el C.D. Varea de la capital con el que mantiene un intenso duelo, siendo sin embargo eliminado en los Cuartos de Final de la Promoción por la Gimnástica Segoviana C.F.; derrota por 3-0 en la capital castellano-leonesa y victoria en La Planilla por 1-0. En la campaña 15/16 el C.D. Calahorra conquista la primera plaza del Grupo XVI con unos grandes registros entre los que destacan los ciento diez tantos a favor por diecinueve en contra sumando noventa y nueve puntos. En la Eliminatoria de Campeones su rival es el Atlético Saguntino con el que se pierde 2-0 en la localidad valenciana de Sagunt y al que se derrota en casa por 2-0. Llegados a los penaltis, la suerte favorece a los forasteros ante la frustración de la afición local, pasando los rojillos a disputar la ronda de Semifinales donde es superado por el San Fernando C.D.; 2-1 en la localidad gaditana y empate 1-1 en casa.

La sesión 16/17 resulta prácticamente un calco de la anterior y los calagurritanos son primeros con ciento dieciséis tantos a favor, veinte en contra y noventa y cinco puntos, partiendo con tremendas ganas de conseguir el ascenso en la Promoción. Clasificados para la Eliminatoria de Campeones, en esta fase son ampliamente derrotados por el Real Zaragoza Deportivo Aragón en la capital maña por 4-1, no pasando del empate 0-0 en casa. En Semifinales el rival en suertes es el C.D. Laredo con el que se empata 2-2 en tierras cántabras y se vence en casa por 2-1, siendo desafortunada la Final ante el C.D. Badajoz por cuando, tras un prometedor empate 0-0 en la capital extremeña, en La Planilla se cae derrotado por un inesperado 1-2.

En la edición 17/18, con Miguel Ángel Sola como entrenador y Tomás Lorente en la presidencia, los registros son espectaculares y en Liga no se pierde ni un solo encuentro cosechando treinta y tres victorias, cinco empates, ciento treinta y un goles a favor por once en contra, además de ciento cuatro puntos, los mejores guarismos a nivel nacional. Tan especial torneo les lleva a disputar la Eliminatoria de Campeones donde le espera el Atlético Levante U.D., campeón valenciano con el que se pierde en casa por 1-2 ante una abarrotada La Planilla. La sensación de preocupación es evidente y, a pesar de que no es fácil remontar el resultado, en el encuentro de vuelta en la localidad valenciana de Buñol se vence 1-2 pasando la prórroga sin variaciones por lo que todo depende del lanzamiento de penas máximas. Con cinco dianas, por tres del rival, los riojanos consiguen el ascenso a la categoría de bronce.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2007).
  • Anuarios de la RFEF.
  • El Cantábrico. Diario.
  • www.larioja.com Diario
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.

 

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

  • www.cdcalahorra.com (Web oficial).

 

 

 

Historial del Real Oviedo Vetusta

 

escudo Real Oviedo Vetusta

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Real Oviedo Vetusta
  • Ciudad: Oviedo
  • Provincia: Asturias
  • Comunidad Autónoma: Principado de Asturias
  • Fecha de constitución: 24 de abril de 1926
  • Fecha de federación: 1926

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sportiva Ovetense (1926-1941)
  • Sociedad Deportiva Vetusta (1941-1977)
  • Real Oviedo Aficionados (1977-1989)
  • Sociedad Deportiva Vetusta (1989-1991)
  • Real Oviedo Club de Fútbol “B” (1991-1992)
  • Real Oviedo, S.A.D. “B” (1992-2007)
  • Real Oviedo Vetusta (2007- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

3 Ligas en Tercera División:

  • 1987/88
  • 1989/90
  • 2017/18

 

ESTADIO:

estadio Real Oviedo Vetusta

Ciudad Deportiva El Requexón

  • Nombre: Ciudad Deportiva El Requexón
  • Año de inauguración: 1969
  • Cambios de nombre: Ciudad Deportiva El Requexón (1969- )
  • Capacidad: 1.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Llamaquique (1926-1928)
  • Campo de Vetusta (1928-1933)
  • Estadio de Buenavista (1933-1940)
  • Campo de Teatinos (1940-1943)
  • Estadio de Buenavista / Carlos Tartiere (1943-2002)
  • Ciudad Deportiva El Requexón (2002- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales Real Oviedo Vetusta

 

ESCUDOS DEL REAL OVIEDO VETUSTA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

 

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UNIFORMES DEL REAL OVIEDO VETUSTA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

 

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ORÍGENES DEL FÚTBOL EN OVIEDO:

Con cincuenta mil habitantes a principios del siglo XX, la irrupción del fútbol en la capital asturiana tuvo su origen en noviembre de 1901 con la constitución de la Unión Escolar Ovetense, una asociación de carácter cultural dependiente de la Universidad de Oviedo formada por académicos y alumnos de las distintas facultades cuya principal ocupación era el fomento de la educación sin descuidar las labores recreativas. Propio de la edad de los estudiantes y de las nuevas tendencias recogidas de otros centros de enseñanza de moda europeos donde desde las universidades se fomentaba el asociacionismo y la práctica deportiva, algunos de ellos eligieron el fútbol como vehículo idóneo para su desarrollo físico y también lúdico dando inmediatamente forma al Foot-ball Club Escolar, sociedad que asentó el balompié en Oviedo teniendo el Campo de Maniobras situado en los terrenos de Llamaquique como principal base operativa.

Prendida la mecha, a principios de 1903 otro grupo de jóvenes de acomodada situación económica y en edad estudiantil, arrastrados por otros como Pedro Rubín y Santiago de la Riva quienes habían jugado al fútbol respectivamente en el Reino Unido y Suiza, fomentaron entre los universitarios la idea de constituir un foot-ball club como los británicos que tuvo un exitoso eco puesto que, el 4 de abril, en el Campo de Maniobras, dos teams del Oviedo Foot-ball Club, el rojo y el azul, centraban la atención del público que se reunió para ver las evoluciones en este su primer encuentro que terminó con empate a un tantos.

El Oviedo F.C., conocido también como Foot-ball Club Ovetense, la Sociedad de Foot-ball de Oviedo o simplemente como el Foot-ball Club dependiendo de la fuente consultada, fue el primero de la ciudad en realizar desplazamientos a otras localidades siendo entre 1903 y 1905 habituales sus enfrentamientos contra el Gijón Sport Club y el Avilés Sport Club, encuentros donde saltaban chispas por la intensidad y ganas que ponían sus protagonistas por llevarse la victoria.

A finales de 1905 estos encuentros decayeron bastante y el fútbol languideció desapareciendo las sociedades de Gijón y Oviedo, reapareciendo por fortuna el fútbol en la capital asturiana en 1906 con la constitución de dos nuevas sociedades que cubrieron el hueco dejado por el Oviedo F.C. La primera de ellas fue el Oviedo Sportivo, conjunto que pronto se vio acompañado por el Sporting Ovetense, protagonizando ambos intensos duelos en el Campo de Maniobras hasta que sus integrantes decidieron poner punto y final a sus aventuras corriendo tras una pelota.

Hacia 1909, coincidiendo con la constitución de la primera Federación Española de ámbito nacional que hubo en el país, se constituyó el Victoria Sport Club, sociedad que durante unos años se convirtió en la representativa de la ciudad quedando inscrita en la Federación Española de Clubs de Foot-ball en 1910 en unos tiempos donde la inscripción al máximo organismo nacional era directo sin mediar la respectiva federación territorial, en el caso de que ésta existiera. El Victoria S.C., pese a la voluntad de sus integrantes y la ambición de convertirse en un referente acabó siendo un fracaso, siendo sustituido en 1912 por un nuevo Oviedo Foot-ball Club, el segundo con esta denominación y sin vinculación con el anterior, al que pronto acompañó el Club Fortuna Ovetense.

En 1913 ambos clubs se repartían el fervor de los practicantes y aficionados que gustaban de jugar o ver encuentros de fútbol. Por entonces, el fútbol se había asentado en Asturias y desde concretamente Avilés, se había hecho fuerza en varias ocasiones, siempre sin éxito, para constituir una federación en el Principado que defendiera los intereses de sus clubs y organizara un campeonato regional cuyo campeón pudiera representar a la región en el Campeonato de España.

Cogiendo el reto de ser el club representativo de Oviedo a nivel asturiano y, quién sabe, si luego a nivel nacional, en 1914 quedó constituido el Stadium Club Ovetense, conjunto que al igual que sus precedentes, hizo uso del Campo de Maniobras. Vistiendo camisa gualdiazul con pantalón negro, la solidez de su directiva y jugadores consolidaron esta iniciativa entre la afición local convirtiéndose al poco de su nacimiento en un team fuerte que era bien considerado allí donde acudía. Un año después de iniciar su actividad, junto a clubs de Avilés y Gijón participó en la constitución de la Federación Cantábrica de Clubs de Foot-ball reafirmada el 9 de diciembre de 1915 donde, a pesar de su nombre, sólo tenían cabida inicialmente los clubs asturianos. Asociado el Stadium Club Ovetense, en la nueva federación quedaron inscritos de inmediato otras sociedades como el Club Fortuna Ovetense y el Sport Club Ovetense, siendo necesario recalcar que, ante la extensa igualdad de denominaciones entre los clubs de Oviedo y Gijón, además de otros pertenecientes a otras localidades que eligieron los mismos nombres, los clubs de ambas ciudades tuvieron que acompañar su título por el gentilicio que identificaba su origen para poder distinguirse y no provocar confusiones.

La evolución del Stadium Club Ovetense y del fútbol ovetense en general fue lenta en estos años, figurando los gualdiazules en Segunda Categoría hasta que, en la temporada 18/19, ya como Real Stadium Club Ovetense al haber conseguido en 1918 la presidencia honoraria de S.M. el Rey D. Alfonso XIII, fueron aupados a una Primera Categoría donde apenas brillaron a consecuencia de sus malas relaciones con el Real  Sporting de Gijón. Durante esa campaña, la ciudad de Oviedo contaba con varias sociedades federadas como el Club Fortuna Ovetense, el Pumarín F.C. y el Club Nacional Ovetense, surgiendo en cualquier rincón nuevas iniciativas como al del Asturias F.C.

El 4 de abril de 1919, producto de una escisión en el seno del Real Stadium Club Ovetense donde varios socios eran contrarios al sentir general, quedó constituido el Club Deportivo Oviedo, sociedad presidida por José Tartiere que, por su capital, pronto gozó de buenos jugadores y una situación privilegiada que le ascendió directamente a la Primera Categoría donde se estrenó en la temporada 19/20. Vistiendo camisa blanquiazul con pantalón blanco, a principios de su carrera compartieron el Campo de Maniobras con sus hasta entonces compañeros gualdiazules, inaugurando el 31 de agosto de 1919 el Campo de Teatinos, recinto de grandes dimensiones y un coloso para la región.

Iniciados los años veinte, tanto Real Stadium Club Ovetense como C.D. Ovetense seguían actuando en Primera Categoría pero muy distanciados de los clubs gijoneses donde el Real Sporting de Gijón, campeón en todos los Campeonatos de Asturias y la Unión Deportivo Racing, parecían con su potencial futbolístico inalcanzables para los ovetenses. Así fue hasta la temporada 22/23 cuando, sorprendentemente, los sacaveras finalizaron el torneo regional empatados a puntos con los sportinguistas, resultado que obligó a un encuentro de desempate disputado en Madrid resuelto favorablemente para los intereses rojiblancos por 3-1.

El fútbol ovetense plantaba cara al gijonés y en la campaña 23/24 fue el C.D. Ovetense quien fue subcampeón tras los sportinguistas de los que les separó un par de puntos. El incremento de aficionados iba en aumento y el 30 de septiembre de 1923, el Real Stadium Club Ovetense abandonó el Campo de Maniobras en Llamaquique e inauguró el Campo de Vetusta, en Fozaneldi, con el ánimo de tener un recinto más apto para sus progresos. La ambición de los sacaveras, conscientes de su potencial deportivo, tuvo al fin su recompensa en la edición 24/25 cuando, muy superiores, conquistaron el Campeonato de Asturias con cuatro puntos de ventaja sobre los sportinguistas. La remontada se había conseguido, pero por el camino habían transcurrido veinte años intentando dar caza al fútbol gijonés.

Impulsados por su reciente éxito, la directiva del C.D. Ovetense solicitó en 1925 a la Casa Real la presidencia honoraria de su sociedad, siendo consentida ésta por lo cual pasó a denominarse Real Club Deportivo Ovetense. Sin embargo, pese a la buena dinámica, la temporada 25/26 no fue positiva. Terceros los gualdiazules sin posibilidades de optar al campeonato y colistas los deportivistas fruto de un mal torneo, pronto se alzaron algunas voces reclamando una fusión de ambas sociedades para constituir una nueva que recogiera lo mejor de la ciudad y fuera, en primer lugar, un aspirante al título regional y, en segundo lugar, un digno competidor dentro del fútbol profesional a nivel nacional.

A principios de 1926, representantes de las respectivas directivas haciéndose eco del sentir de algunos periodistas, aficionados y también jugadores, pese a que había bastantes detractores dieron un paso al frente e iniciaron conversaciones con el fin de establecer un borrador de lo que, al parecer, iba a ser una segura unión. En el mes de marzo, fruto de la buena disposición de todos los integrantes, casi todo estaba sentenciado y el día 14 quedaron definidos los términos de la fusión en los que se descartaban unos nombres, uniformes y escudos. Cerrado todo, tras darse una espera por si surtía algún inconveniente, el 26 de marzo quedó constituido oficialmente el Oviedo Foot-ball Club eligiéndose como primer presidente a Carlos Tartiere, hijo del deportivista José Tartiere, quien salió reforzado por unanimidad con el voto favorable de los catorce compromisarios, siete por cada bando, mientras que para el uniforme quedaban reservados el celeste para la camiseta y el blanco para el pantalón. En cuanto al escudo, se mantuvo la forma deportivista insertándose en su interior las iniciales del club y simbología de la heráldica municipal como la Cruz de los Ángeles.

Dado el empaque de la nueva sociedad y las buenas relaciones que se mantenían con la Casa Real, tras las pertinentes gestiones realizadas por el Duque de Santoña en fechas posteriores a la fusión, el 10 de mayo fue aceptada la solicitud para que la presidencia honoraria del club recayera en el Príncipe de Asturias, D. Alfonso de Borbón, pasando la sociedad celeste a denominarse Real Oviedo Foot-ball Club.

HISTORIA COMO CLUB:

1926 – 1930

La fusión, sin embargo, no fue bien recibida por todas las partes afectadas de la misma forma. Como suele suceder en este tipo de trascendentales decisiones, en el seno de los stadiumnistas un reducido grupo contrario a perder su identidad decidió iniciar por su cuenta un nuevo proyecto donde convergieran sus ideas y amistad quedando, después de varias reuniones, constituida el 24 de abril de 1926 la sociedad Sportiva Ovetense. Conscientes sus directivos de que alcanzar los propósitos del Real Oviedo F.C. era tarea casi imposible al no disponer de tantos recursos, al menos les quedaba la satisfacción de mantener su independencia siendo su primera directiva la formada por Manuel Martínez en la presidencia, Francisco Díaz en la vicepresidencia, César González como secretario, Raúl Labrador en el puesto de contador y José González en el cargo de tesorero mientras Enrique García, José González y Manuel Menéndez ejercían de vocales.

La Sportiva Ovetense, fiel al pasado de sus integrantes, tomó como colores representativos los stadiumnistas, es decir, gualdiazul para la camiseta y negro para el pantalón, comenzando sus evoluciones deportivas en las instalaciones del Campo de Maniobras sito en Llamaquique y disputando su primer encuentro en La Felguera ante la S.D. Círculo Popular con victoria por 1-3. Inscrito de inmediato en la Federación Asturiana para competir en los torneos oficiales, el club sportivista fue catalogado como de Segunda Categoría, el tercer nivel regional de entonces, estrenándose en la temporada 26/27 con el primer puesto en el grupo de Oviedo pese a lo cual la federación denegó su ascenso al Grupo B de Primera Categoría, segundo nivel regional.

En febrero de 1928, visto el incremento de sus aficionados y palpable su ambición por crecer en todos los sentidos, la Sportiva Ovetense negoció con los directivos del Real Oviedo F.C. que les fuera arrendado el Campo de Vetusta al usar los oviedistas el Campo de Teatinos y estar su segundo terreno de juego en desuso. Aceptado el trato, los sportivos relanzaron su carrera y en la temporada 29/30, una vez reestructuradas las categorías de la Federación Asturiana donde se suprimió el Grupo B de Primera Categoría fusionándolo con la Segunda Categoría, se estrenaron en este segundo nivel donde concluyeron segundos tras el C.D. Turón.

1930 – 1940

Con domicilio en la calle del Marqués de Mohías, la Sportiva Ovetense inició los años treinta con el objetivo de ascender a Primera Categoría cuanto antes y, a ser posible, convertirse en el segundo club de la capital. Con jugadores jóvenes y refuerzos etiquetados como profesionales, los gualdiazules conquistaron el torneo de la campaña 30/31 siendo denegado nuevamente su ascenso, anhelo que al fin lograron al término de la edición 32/33 cuando, una vez más campeones de Segunda Categoría, al fin se les concedió el ascenso entre los grandes clubs asturianos.

La Sportiva Ovetense se estrenó en Primera Categoría durante la temporada 33/34 con un cuarto puesto en Liga jugando con el Oviedo F.C.,  Sporting Club de Gijón, Stadium Club Avilesino y Club Gijón, consiguiendo en correspondencia al Reglamento de la época entrar en Tercera División, categoría que por aquella entonces consistía en unas eliminatorias donde los más aventajados se disputaban un plaza en Segunda División. Encuadrado en el Grupo II de la Subdivisión B junto a C.D. Torrelavega, Club Gijón y Santoña F.C., los gualdiazules resultaron terceros quedando eliminados. En la campaña 34/35 la Federación Española aprobó los campeonatos mancomunados y la Primera Categoría quedó debilitada ante la pérdida de los grandes clubs, inmersos en las grandes Ligas nacionales, aprovechando la oportunidad los sportivos para ser subcampeones tras el Racing Club Langreano.

Con Francisco Serrano Suárez en la presidencia, durante la campaña 35/36 se afrontó el campeonato con el ánimo de ascender y participar en el Campeonato Superregional que realizaban, a modo mancomunado, las federaciones asturiana y cántabra sin obtener éxito, estallando en julio de 1936 una cruenta Guerra Civil que afectó grave y seriamente a todos los españoles, entre ellos los ovetenses. Castigada la ciudad y sus alrededores duramente por los bombardeos durante los primeros meses del conflicto y pese a estar dominada desde octubre de ese año por las tropas del bando nacional, al margen de los desastres propios del sitio que dificultaron enormemente la vida cotidiana, Oviedo no pudo recuperar el aliento deportivo hasta terminada la guerra. Entre los más damnificados resultó el Oviedo F.C. y, especialmente, el Campo de Buenavista -después Carlos Tartiere-, recinto inaugurado el 24 de abril de 1932 que sufrió grandes desperfectos hasta el punto de impedir la participación de la sociedad en el Campeonato Regional asturiano y en el Campeonato de Primera División de la temporada 39/40.

Imposibilitada la presencia del Oviedo F.C. en ambos torneos, para que la ciudad tuviera un contendiente en el Campeonato Regional se armó en septiembre deprisa y corriendo una plantilla de jóvenes locales y algunos veteranos que actuaron con el nombre de la Sportiva Ovetense acondicionándose aceleradamente el césped para que, al menos, los gualdiazules y sus rivales pudieran jugar en Buenavista. El estadio oviedista, a excepción del terreno, presentó a lo largo de la campaña 39/40 un aspecto calamitoso con orificios y grietas por todas partes, no siendo ello óbice para que los gualdiazules ocuparan el segundo puesto tras el Sporting Club de Gijón.

1940 – 1950

Concluido el campeonato anterior, la década de los años cuarenta empezó con significativos cambios a nivel denominativo, social y estructural que modificarían el porvenir de la sociedad sportivista para siempre. En plena temporada 40/41, militando los gualdiazules en Primera Categoría y habiéndose trasladado al Campo de Teatinos, a instancias de la D.N.D. la Federación Española prohibió el uso de extranjerismos y algunas lenguas distintas al castellano poniendo como fecha límite el 31 de diciembre de 1949, decisión federativa tras la cual el club asturiano adoptó el nombre de Sociedad Deportiva Vetusta.

Después de una mediocre campaña 41/42 en la cual hubo numerosos problemas en la plantilla, el club perdió su plaza deportivamente y pasó a engrosar la Segunda Categoría regresando a una competición en la cual no jugaba desde hacía años, pero de la que salió rápidamente pues, afortunadamente para sus intereses, la sesión 42/43 se saldó con éxito al concluir segundo precedido por el Carbayedo C.F. consiguiendo retornar a Primera Categoría.

De regreso al primer nivel regional, durante el verano de 1943 la directiva del ya renombrado como Real Oviedo C.F. decidió armar un equipo con jóvenes valores para disponer de un filial donde, además de conseguir buenos futbolistas, éstos salieran a un módico coste y así se pudiera evitar realizar caros fichajes. La economía obligaba y numerosos fueron los clubs en toda la geografía nacional que siguieron por esas fechas el mismo proceder, iniciándose conversaciones con la S.D. Vetusta que acababa de ascender, era un club con una cantera de merecida fama, atravesaba por un delicado momento económico y carecía de campo propio, para ver su disposición a la hora de convertirse en club convenido. La directiva gualdiazul, una vez estudiada la propuesta aceptó el ofrecimiento oviedista que consistía en adquirir su licencia federativa, pasar a jugar al Campo de Buenavista y reforzar la plantilla con nuevos jugadores, motivo este último por el cual se concertó entre el 14 de julio y el 17 de agosto un torneo donde participaron los clubs infantiles -hoy juveniles- Pelayo, Covadonga, Asturias y Jovellanos del que salió una nutrida muestra de jóvenes jugadores con proyección.

Unidos estos a los más destacados de la S.D. Vetusta, la filiación se estrenó en la campaña 43/44 con Claudio Martín Fernández en la presidencia vistiéndose los colores oviedistas, camisa azulina con pantalón blanco dentro de la Federación Astur-Montañesa fusionada tras la guerra, teniéndose unos inicios titubeantes que, progresivamente, se fueron mejorando. Así pues en la edición 46/47 se consiguió el primer puesto no pudiendo ascender a Tercera División, siendo segundo tras el C.D. Turón en la sesión 47/48 y cuarto en la campaña 48/49. En la temporada 49/50, de nuevo con un buen plantel, el equipo se aupó al primer puesto consiguiendo, ahora sí, un merecido ascenso a Tercera División que fue celebrado en todos los estamentos de la sociedad.

1950 – 1960

El debut en Categoría Nacional vino pues con la temporada 50/51 estrenándose en el Grupo I de Tercera División donde competían los clubs gallegos, asturianos y parte de los castellano-leoneses en una categoría compuesta por seis grupos de entre dieciséis y dieciocho participantes cada uno que reunía un potencial deportivo elevado. La S.D. Vetusta, pese a su bisoñez, no desentonó y terminó en decimotercero puesto, afrontando la campaña siguiente 51/52 con igual optimismo para concluir en novena plaza. En la edición 52/53, su tercera consecutiva en la categoría, no estuvo a la altura de los rivales desde el principio y los malos resultados provocaron que quedase en decimoquinto puesto descendiendo a Primera Regional.

El regreso a la primera de las categorías organizadas por la Federación Asturiana no invitó al optimismo ocupándose el noveno puesto en la sesión 53/54, experimentando una notable mejoría en la temporada 54/55 cuando se terminó en tercer puesto aunque sin posibilidades de ascender. Siendo presidente Manuel Martínez Fernández y teniendo plaza en Primera Regional para disputar la campaña 55/56, la directiva azulina decidió, por causas incomprensibles, prescindir de seguir compitiendo en espera de tiempos mejores, motivo por el cual se dio la carta de libertad a todos los jugadores de la plantilla y se retiró la inscripción federativa.

El Real Oviedo C.F., inmerso en Segunda División y con serias aspiraciones al ascenso de categoría, tuvo que recurrir a otros clubs de su área de influencia para proveerse de nuevos valores hasta que, en 1959, un nuevo grupo de directivos tomó la responsabilidad de inscribir al filial en la Federación Asturiana y dar de alta a la S.D. Vetusta en Primera Regional. Armada una plantilla con jugadores prometedores que habían destacado en otros clubs de la Primera Regional asturiana que empezó desde cero, la temporada 59/60 resultó muy fructífera y se alcanzó el liderato quedando en primer puesto aunque, lamentablemente, no se pudo en este regreso ascender a Tercera División como se pretendía.

1960 – 1970

Con el Real Oviedo C.F. de nuevo en Primera División, a principios de los años sesenta la apuesta para que el filial azulino ascendiera a Categoría Nacional fue fuerte. En la temporada 60/61, pese a reunir una buena plantilla, no se cumplió el objetivo al quedar en cuarto puesto, deseo que sí se logró en la siguiente campaña, 61/62, cuando con tan sólo dos derrotas en el torneo se ocupó la primera plaza y consiguió ascender brillantemente a Tercera División.

La Tercera División de los años sesenta era en aquellos tiempos el tercer nivel nacional, una categoría en continua transformación que, dependiendo de las decisiones de la Federación Española, oscilaba en su número de grupos y participantes. El formato de entonces era de catorce grupos con dieciséis participantes cada uno y a la S.D. Vetusta les correspondió jugar en el Grupo II asignado a los clubs asturianos donde en la edición 62/63 se alcanzó un meritorio cuarto puesto.

La S.D. Vetusta había llegado a la Tercera División para quedarse y las distintas directivas que se tuvieron durante este periodo trabajaron incansablemente para que asi fuera. La temporada 63/64 no fue tan notable como la anterior y la plantilla finalizó en una preocupante decimotercera plaza, puesto clasificatorio que se vio ampliamente remontado en la campaña 64/65 cuando se terminó sexto. El filial oviedista atraía por su juego e interés a bastantes aficionados que se daban cita en el Estadio de Buenavista y seguían atentos sus evoluciones, consiguiéndose en las ediciones 65/66 y 66/67 la séptima plaza mientras que en la sesión 67/68 se llegó hasta el sexto puesto.

En 1968 la RFEF propuso reformar profundamente la Tercera División pretendiendo dejarla reducida a cuatro grupos de veinte participantes respectivamente. La decisión, irrevocable, no se aplicó de inmediato, sino paulatinamente dándose dos temporadas para alcanzar este fin. Entre medias, para que la reestructuración no fuera dramática y afectara socialmente a muchos clubs, la Tercera División quedó reducida a ocho grupos que fueron mancomunados quedando la S.D. Vetusta emparejada con los clubs asturianos y gallegos. El filial oviedista terminó decimotercero en la campaña 68/69, afrontándose la sesión 69/70 con el objetivo de quedar entre los primeros ocho clasificados puesto que los situados entre la novena y vigésima plaza, ambas inclusive, descendían a Regional. En un tremendo esfuerzo, el éxito les acompañó al ser séptimos en un complicado campeonato donde nadie dio el brazo a torcer.

1970 – 1980

La Tercera División de la temporada 70/71, después de la radical remodelación a la que fue sometida, presentó cuatro potentes grupos de veinte participantes con un nivel equiparable a a la actual Segunda División B. A la S.D. Vetusta le correspondió competir en el Grupo I donde participaban los clubs asturianos, cántabros, gallegos, leoneses y vizcaínos no pudiendo sobrevivir entre tanto rival de postín al quedar decimonoveno. Perdida la categoría, el filial oviedista recaló nuevamente en Primera Regional con opciones de ascender, pero el tercer puesto de la campaña 71/72 les impidió siquiera promocionar.

A partir de entonces la S.D. Vetusta pareció entrar en barrena y los malos resultados deportivos, producto de una etapa en la cual se descuidó un tanto la cantera, se convirtieron en norma ocupándose la décima plaza en la edición 72/73 y un desconcertante decimocuarto puesto en la sesión 73/74 que se vio ligeramente mejorado en la temporada 74/75 con la decimosegunda plaza, repetida en la campaña 75/76 mientras en la edición 76/77 se subió hasta concluir noveno.

Llegados a 1977, el Real Oviedo C.F. vio la conveniencia de cambiar de denominación al filial y, después de consensuarlo sus directivos, el club que presidía Justo de Diego Martínez adoptó el nombre de Real Oviedo Aficionados siguiendo la moda de la época. Deportivamente las cosas siguieron más o menos igual y el filial fue cuarto. En la temporada 78/79 la hasta entonces Primera Regional cambió de denominación y pasó a llamarse Regional Preferente, quedando el Real Oviedo Aficionados en primer puesto por lo que ascendió directamente a Tercera División consiguiéndose al fin el deseo de militar en una categoría superior tras una década de infortunio. El regreso a Categoría Nacional no le devolvió al tercer nivel futbolístico, sino al cuarto nivel puesto que en 1977 la RFEF había creado una nueva categoría intermedia titulada Segunda División B que desplazó hacia abajo a la histórica Tercera División. El filial oviedista, acomodado en el Grupo I donde competían clubs gallegos, asturianos y leoneses, terminó el campeonato 79/80 en noveno lugar.

1980 – 1990

En 1980 la Federación Española volvió a cambiar los participantes en cada grupo de Tercera División y en el Grupo II quedaron alojados los representantes de Asturias y Cantabria. El Real Oviedo Aficionados no se inició con buen pie y en la temporada 80/81, con bastante fortuna y gracias al gol average particular favorable, evitó descender a Regional Preferente al ser decimosexto. La campaña 81/82 fue distinta y el plantel carbayón se situó en el puesto noveno, mejorando aún más en la edición 82/83 cuando fue tercero aunque alejado de las dos primeras plazas.

Durante estos años el Real Oviedo C.F. militaba en Segunda División y, a pesar de que se cuidaba la cantera, el dinero en caja para potenciar el filial era muy limitado por lo que competir en Tercera División era lo máximo a lo que se podía aspirar. En la sesión 83/84 siguió manteniendo un buen nivel y se alcanzó el quinto puesto en Liga, perdiéndose algunos puestos en la temporada 84/85 hasta ser noveno y resultando peor la campaña 85/86 con el decimoprimero puesto.

Durante el verano de 1986 la RFEF adjudicó respectivamente a las federaciones cántabra y asturiana un grupo propio en Tercera División correspondiendo el Grupo II en exclusiva a los asturianos. La medida federativa ocasionó que un buen número de sociedades ascendieran a dicha categoría, anunciándose paralelamente que para la temporada siguiente se iba a ampliar la Segunda División B a cuatro grupos y a la Federación Asturiana se le concedían tres plazas. El Real Oviedo Aficionados no anduvo fino durante la campaña 86/87 y terminó séptimo perdiéndose una buena ocasión para competir en la categoría de bronce. En la edición siguiente, 87/88, el filial no erró y con cuatro puntos de ventaja sobre el Sporting Atlético se obtuvo, de forma directa, el ascenso a Segunda División B por primera vez en su historia coincidiendo con el ascenso del Real Oviedo C.F. a Primera División.

El estreno de filial en la categoría de bronce se llevó a cabo con la base del curso anterior y la suma de algunas incorporaciones de jóvenes jugadores procedentes de los clubs más destacados del ámbito asturiano, pese a lo cual la temporada 88/89 resultó nefasta y tan sólo se consiguieron siete victorias concluyendo decimonoveno y perdiendo la categoría. En 1989 la directiva decidió cambiar el nombre de la sociedad y recuperar el que se ostentó durante décadas, compitiendo en la campaña 89/90 en Tercera División ya como Sociedad Deportiva Vetusta con gran éxito ya que se obtuvo el primer puesto en Liga y el ascenso directo a Segunda División B cumpliendo con el Reglamento de esos años.

1990 – 1991

El reestreno de la S.D. Vetusta en el tercer nivel nacional tuvo como marco en la temporada 90/91 al Grupo I donde participaban los clubs asturianos, gallegos, madrileños y castellano-leoneses siendo en esta ocasión el desarrollo bastante favorable ya que, para sorpresa de muchos, el filial oviedista terminó en una meritoria décima plaza.

HISTORIA COMO EQUIPO DEPENDIENTE:

1991 – 2000

En 1990 la RFEF modifica su Reglamento General incluyendo la nueva Ley del Deporte 10/1990. Esta Ley que, entre otras cosas, obliga a los clubs profesionales a transformarse en Sociedad Anónima Deportiva, provoca que los clubs hasta entonces filiales relacionados con estos se extingan y sean asimilados por los clubs profesionales quedando integrados en su estructura. La S.D. Vetusta queda disuelta en el verano de 1991 y desaparece como club, pasando a ser equipo dependiente adoptando el nombre de Real Oviedo Club de Fútbol “B”, siendo respetada federativamente la plaza y categoría disfrutadas hasta el momento del cambio.

Con estas premisas el ya conocido como Real Oviedo C.F. “B” sigue su paso por Segunda División B dentro de un Grupo I que, para la campaña 91/92, anda compuesto por clubs asturianos, cántabros, gallegos, navarros y castellano-leoneses concluyendo en decimoprimero puesto. En la sesión 92/93 los clubs navarros son reemplazados por los madrileños ocupando el equipo dependiente el noveno puesto coincidiendo con la transformación del Real Oviedo C.F. en Sociedad Anónima Deportiva, paso por el cual se adopta el nombre de Real Oviedo, SAD mientras el equipo dependiente queda en Real Oviedo, S.A.D. “B”, siguiéndose por los mismos derroteros en la edición 93/94 con la decimoprimera plaza.

Durante esta etapa el Real Oviedo compite en Primera División disfrutando de una de las épocas más dulces de su carrera deportiva manejándose presupuestos considerables que repercuten en el dependiente. No obstante, en la temporada 94/95 su participación dentro del Grupo I que presenta la novedad de incluir a clubs canarios no es boyante y empatado a puntos con C.F. Fuenlabrada y Real Valladolid C.F. “B”, el gol average desfavorable con estas dos sociedades le hace perder la categoría resultando decimoséptimo.

Descendido al Grupo II asturiano de Tercera División, durante la campaña 95/96 el dependiente carbayón termina segundo en Liga tras el Real Titánico, de Pola de Laviana, accediendo a una Promoción de Ascenso donde comanda un grupo donde participan C.C.D. Cerceda, A.D. Colmenar Viejo y Club Atlético Bembibre consiguiendo la primera plaza y el ascenso a Segunda División B.

En este nuevo ciclo dentro del tercer nivel nacional los resultados deportivos del dependiente oviedista son discretos y en la temporada 96/97, dentro del Grupo I, se concluye decimosegundo, plaza que se repite en la campaña 97/98. En la edición 98/99 el desarrollo del campeonato en la categoría sigue por cauces similares a los años anteriores ocupándose la decimotercera plaza, pero en la sesión que cierra la década, 99/00, se sufre un tropiezo y se termina en decimoctavo puesto descendiéndose a Tercera División.

2000 – 2010

Con el inicio del nuevo siglo el Real Oviedo, SAD inaugura el Nuevo Estadio José Tartiere, una gran obra civil de formidable aspecto en la que se invierten grandes sumas de dinero, pero pierde su plaza en Primera División y empieza a destaparse un gran agujero económico en sus arcas que tendrá grandes consecuencias tanto para la primera plantilla como para el futuro del equipo dependiente. Éste, en la temporada 00/01, cuaja un gran torneo y finaliza en segundo puesto tras el Club Marino de Luanco, accediendo a una Promoción donde gana cinco de sus seis encuentros y consigue el ascenso a Segunda División B precediendo a C.F. Rayo Majadahonda, Gimnástica Segoviana C.F. y Ponte Ourense C.F.

De nuevo en el Grupo I junto a clubs asturianos, vascos, gallegos, cántabros y castellano-leoneses, la campaña 01/02 es un fracaso y con nueve victorias en su cómputo general, decimoctavo desciende a Tercera División. En 2002, coincidiendo con el reestreno de la Ciudad Deportiva de El Requexón donde se inauguran nuevos campos para las categorías inferiores, la situación monetaria del Real Oviedo, SAD empieza a ser francamente preocupante y el primer plantel desciende deportivamente a Segunda División B al concluir en vigésimo primero puesto coincidiendo con un buen torneo del equipo dependiente que es cuarto en Liga y cuarto en la Promoción tras C.F. Palencia, Club Atlético Arteixo y C.D. Atlético Navalcarnero. Llegados al 30 de junio los futbolistas profesionales denuncian al club por impagos y la Federación Española, aplicando el Reglamento, desciende la sociedad a Tercera División arrastrando con ello al dependiente a Regional Preferente. Con una economía hecha añicos, apenas hay dinero para el primer equipo por lo cual la directiva del Real Oviedo, SAD decide prescindir de inscribir al equipo dependiente para disputar la temporada 03/04.

Después de tres temporadas sin concurrir en ninguna de las competiciones existentes a nivel federado, en 2006 la directiva del Real Oviedo, SAD decide inscribir de nuevo al equipo dependiente en la Federación Asturiana para volver a tener un segundo plantel en el que promocionar jóvenes valores. Debido a tan larga ausencia, en cumplimiento del Reglamento federativo el Real Oviedo “B” debe comenzar desde el último escalafón regional, siendo la Segunda Regional su destino durante la campaña 06/07 donde en el Grupo II queda segundo tras la U.D. Llanera no consiguiendo superar la Promoción a continuación. En el verano de 2007 el dependiente cambia de denominación y pasa, bajo aprobación de la Federación Española, a titularse Real Oviedo Vetusta -pese a seguir inscrito con la antigua denominación de Real Oviedo, SAD “B” en competición-, consiguiendo el subcampeonato de Liga tras el Celtic de Puerto F.C., de Oviedo. Clasificado para la Promoción, en esta fase se impone al Lada Langreo C.F. por 1-0 en casa y empate 1-1 en la vuelta ascendiendo a Primera Regional, categoría en la que se proclama Campeón en la edición 08/09 consiguiendo el ascenso directo a Regional Preferente. El dependiente oviedista, lanzado en su carrera, no detiene su avance en esta categoría y en la sesión 09/10 que cierra una década en la que ha vivido de todo, termina en segundo puesto tras el Navia C.F. lo que le vale un ascenso directo, el tercero en pocos años, a Tercera División.

2010 – 2020

El retorno a Tercera División, celebrado con júbilo después de todo lo ocurrido en la década precedente, es tomado con franca ilusión y las lógicas ganas de realizar un digno papel. En la temporada inicial, 10/11, el Real Oviedo Vetusta es octavo, sufriendo en la campaña siguiente 11/12 un gran susto cuando, a tres puntos del descenso, ocupa la decimoséptima plaza. Reforzado el plantel, en la edición 12/13 se alcanza el quinto puesto, aunque sin opciones reales de promocionar, siendo más discreta la sesión 13/14 cuando se termina en decimosegunda plaza.

En la temporada 14/15 el dependiente carbayón ocupa el tercer puesto en Liga tras Condal Club, de Noreña y Caudal Deportivo, clasificándose para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B donde, en Cuartos de Final, es eliminado por el Arenas Club, de Getxo, después de vencer en casa por 1-0 y caer derrotado en la localidad vizcaína por 2-0. La experiencia devuelve al equipo dependiente a una situación de privilegio que hacía años no se vivía, proponiéndose el club carbayón poder contar con el dependiente dentro de un futuro próximo en el tercer nivel nacional.

En la temporada 15/16, pese a su voluntad, el plantel ovetense termina séptimo mejorando en la campaña 16/17 con un quinto puesto aunque, como ya sucediera recientemente, alejado en puntos de las cuatro primeras plazas. Con los buenos mimbres del curso anterior y nuevos fichajes que refuerzan el potencial del equipo, en la edición 17/18 con Javi Rozada en el banquillo y la presidencia de Jorge Menéndez Vallina, el dependiente oviedista conquista la Liga con suficiencia y consigue entrar en la Eliminatoria de Campeones, fase donde se impone con autoridad a la U.D. Mutilvera, de Valle de Aranguren, ganando en ambos encuentros con los resultados de 0-2 en la localidad navarra y 3-1 en casa en una abarrotada Ciudad Deportiva El Requexón, inaugurada en 1969.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • El Real Oviedo: su historia. José Luís García Ordóñez (1996).
  • Real Oviedo: historia del club azul. Juan Mesa Gil (2005).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Región. Diario.
  • El Sol. Diario.
  • La Voz de Asturias. Diario.
  • El Correo de Asturias. Diario.
  • El Progreso de Asturias. Diario.
  • El Comercio. Diario.
  • El Noroeste. Diario.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.

 

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

  • www.realoviedo.es (Web oficial).
  • www.oviedin.com (Web no oficial).
  • www.realoviedo.info (Web no oficial).
  • www.carlostartiere.com (Web no oficial).

 

 

 

Historial del Club Deportivo Vitoria

 

escudo CD Vitoria

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Vitoria
  • Ciudad: Vitoria / Gazteiz
  • Provincia: Álava / Araba
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: 15 de mayo de 1945
  • Fecha de federación: 1948

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sociedad Deportiva Armentia y Corres (1945-1949)
  • Club Deportivo Vitoria (1949- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas en Categoría Nacional

 

ESTADIO:

estadio CD Vitoria

Campo de Olaranbe

  • Nombre: Instalaciones Deportivas de Olaranbe
  • Año de inauguración: 28 de agosto de 1977
  • Cambios de nombre: Instalaciones Deportivas de Olaranbe (1977- )
  • Capacidad: 1.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Lakua (1945-1949)
  • Estadio de Mendizorroza (1949-1974)
  • Campo Municipal de Urarte (1974-2005)
  • Campo Municipal de Betoño (2005-2016)
  • Campo Municipal de Arrate (Nanclares de Oca) (2016-2017)
  • Instalaciones Deportivas de Olaranbe (2017- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales CD Vitoria

 

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO VITORIA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

UNIFORMES DEL CLUB DEPORTIVO VITORIA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN VITORIA:

Emplazada en una llanura en la cual se dan cruce varios caminos, la ciudad de Vitoria -Gazteiz en lengua vasca- es un eminente municipio residencial e industrial que en las últimas décadas, tras ser declarada sede del Parlamento y Gobierno Vasco, ha experimentado un gran crecimiento demográfico que le ha reportado un gran desarrollo cultural, comercial y social hasta el punto de disponer de un elevado nivel de vida para sus habitantes.

Localidad volcada con el ciclismo durante los primeros lustros del siglo XX, este deporte acaparó la atención de los entusiastas sportmen surgiendo en 1905 la brillante Unión Sportiva Alavesa que alternó, en años sucesivos, una fuerte rivalidad con la Ciclista Vitoriana convirtiéndose en uno de los principales focos del ocio para una entusiasmada juventud necesitada de distracciones.

No abundando excesivos datos acerca precisamente sobre los orígenes del fútbol en la capital alavesa, ciertamente influenciados por sus vecinos vizcaínos es en 1908 cuando aparece el primitivo Deportivo Alavés, club con dilatada pero carente de importancia historia en el ámbito regional vasco la cual, a pesar de constar con idéntico nombre a la originada tiempo después, será totalmente ajena a la blanquiazul. La Unión Sportiva Alavesa, con mayor empuje que el club de fútbol, practicará este deporte ocasionalmente fusionándose el 14 de febrero de 1909 con la Ciclista Vitoriana resultando electo presidente Vicente Pérez, directivo con el cual se crean, además de secciones de ciclismo y dedicadas al excursionismo, un equipo de fútbol que más tarde adquirirá relevancia independizándose y adquiriendo personalidad jurídica propia bajo la denominación de Vitoria Foot-ball Club.

Durante 1911 el club vitoriano se enfrenta a distintos rivales en encuentros disputados en ciudades próximas a su entorno geográfico como San Sebastián y Pamplona, creciendo paulatinamente y sin freno la afición por el deporte del balón. El 24 de diciembre disputa un encuentro frente a la Academia Militar de Ingenieros y en enero de 1912, bajo la presidencia de Máximo Wadephul, aumenta el número de socios notablemente al incorporar una sección de patines, celebrando la sociedad el 14 de febrero su sexto aniversario por todo lo alto.

En el año 1915 aparece en escena otra sociedad pluridisciplinar como es el primitivo Club Deportivo de Vitoria, sociedad igualmente con mismo nombre a una posterior pero con futuro efímero. La expectación por el fútbol a lo largo de los años diez va en aumento en la capital alavesa, sobre todo a consecuencia de la repercusión que origina entre la juventud el Campeonato de España donde desde hace años atrás varias asociaciones vascas están cosechando éxitos a nivel nacional, caso del Racing Club, de Irún, en 1913, o los triunfos de Athletic Club, de Bilbao, Real Unión Club, de Irún, Arenas Club, de Getxo y Real Sociedad de Foot-ball, de San Sebastián pero, pese a los distintos esfuerzos locales, la ciudad es incapaz de originar una asociación con plena dedicación futbolística que reporte a Vitoria la trascendencia que se está creando en otras partes de su entorno geográfico.

Con el inicio de los años veinte empiezan a surgir unas cuantas asociaciones que pretenden convertirse en el máximo abanderado vitoriano como el Álava Foot-ball Club, el New Club o el Sporting Club, destacando también la aparición de equipos escolares pertenecientes a las doctrinas religiosas como la del Colegio de Marianistas y el equipo del Colegio de Corazonistas que hacen sus pinitos en el mundo del fútbol al considerarla una muy interesante terapia educativa y formativa. No serán los únicos y contemporáneamente surgirán otros formados por militares destinados en la ciudad, casos del Regimiento de Cuenca o el Regimiento de Guipúzcoa.

El 1 de julio de 1920, con José Cabezas como presidente, se constituye un club que será importante para el devenir del fútbol vitoriano: el Sport Friend’s Club, una asociación formada íntegramente por estudiantes universitarios que en su estreno logra imponerse por 1-0 al Student’s Club. Tras enfrentarse a este, empieza a ser conocido fuera de Vitoria con la disputa de varios encuentros amistosos frente a clubs de ciudades próximas como el Sporting Club, de Miranda de Ebro o el Recreation Club, de Logroño. Este modesto club, que emplea camisa y pantalón blancos, elige nueva junta directiva el 6 de enero de 1921 con Hilario Dorao Íñiguez como presidente, siendo sin embargo el 23 de enero, tras enfrentarse al también local Regimiento de Cuenca en el Campo de Cervantes con empate final 1-1, la última fecha en la que jugará bajo esa denominación.

Pese a la buena voluntad de sus miembros, de un lado el desconcierto que causa entre los aficionados tan británico nombre y, de otro, la aspiración que se tiene en poder convertirse en la sociedad futbolística y deportiva más importante de la ciudad y por ende, de la provincia, hacen que se convoque el 23 de enero de 1921 -casi al año de constituirse-, una junta extraordinaria en las que sus socios debaten un cambio de dirección donde se adopte un nuevo nombre más representativo con la comunidad que representan y un cambio en sus estatutos para adaptarlos a la dimensión polideportiva que se pretende conseguir. En dicho acto, celebrado en el Salón de la Casa de la Ciudad, se aprueban los cambios con quince votos a favor y cuatro en contra, eligiéndose el de Deportivo Alavés como nueva denominación y renovándose la confianza en Hilario Dorao Íñiguez como presidente de la entidad.

Los vitorianos, quienes juegan inicialmente en el Campo del Camino de Lasarte, el 16 de enero de 1923 adoptarán el nombre de Club Deportivo Alavés inaugurando el 27 de abril de 1924 el mítico Campo de Mendizorroza, situado por entonces a las afueras de la ciudad. Vinculado a la Federación Vizcaína al carecer los clubs alaveses de una propia, el C.D. Alavés quien viste camisa blanquiazul con pantalón negro experimentará un gran crecimiento alcanzado en 1930 la Primera División, perdiendo tras su descenso en 1933 a la Segunda División gran parte de su tirón inicial hasta el punto de estar al borde de la desaparición en 1934. Redenominado Deportivo Alavés en agosto de ese año, el principal club gasteiztarra recobrará su pujanza en los años siguientes surgiendo otros clubs como el Club Deportivo Aurrerá, sociedad nacida en 1935.

Sorprendidos en julio de 1936 por el estallido de la Guerra Civil, la ciudad permanecerá aislada de los eventos deportivos durante casi dos años, reemprendiéndose la actividad a mediados de 1938 antes de concluir la Guerra al estar todo el territorio vasco alejado del frente bélico sometido por el Ejército del Bando Nacional.

Finalizada la barbarie del conflicto entre hermanos, la Federación Española reubica en 1939 a los clubs alaveses junto a los guipuzcoanos y riojanos bajo el mando de la Federación Guipuzcona abandonando la por, hasta entonces, Federación Vizcaína donde se habían cobijado. Llegados a 1941 destaca el débil nivel competitivo del Deportivo Alavés quien, obligado por las adversas circunstancias, debe reforzar su plantilla con los jugadores más destacados del C.D. Aurrerá para participar en Segunda División quedando sacrificado durante muchos años el club rojillo.

 

HISTORIA DEL CLUB DEPORTIVO VITORIA:

1945 – 1950

Con la exclusiva presencia en solitario del Deportivo Alavés como único club provincial a nivel federado durante prácticamente casi todos los años cuarenta al completo, el fútbol vitoriano atraviesa una gran crisis en los primeros tiempos de posguerra perdiendo el dinamismo de la década anterior. Esta tendencia, negativa como la que más, se irá sobreponiendo a mitad de lustro cuando surja una nueva iniciativa en manos de las empresas locales y el empuje del Gobierno estatal quien, a través de la obra sindical de Educación y Descanso, fomente la práctica de actividades culturales y deportivas entre los trabajadores.

De este modo y en 1945 surgen varios clubs denominados Grupo de Empresa patrocinados por las distintas industrias vitorianas quienes, dirigidos por Educación y Descanso, competirán en el campeonato local para dichas asociaciones adquiriendo gran notoriedad y repercusión entre los aficionados hasta el punto de tomar partido por unos y otros. Dentro de estos grupos de Empresa nos encontraremos con el Instituto Nacional de Previsión E. y D., el equipo Sobremesa F.C. de E. y D., el equipo de la importante industria de material agrícola, forja y fundición Herramientas Ajuria de E. y D., el Álava de E. y D., el prestigioso equipo de la empresa de sierras para labores de ebanistería Sierras Alavesas de E. y D., u otros sumados por diversos intereses como el Atlético de Vitoria, el Norte F.C. de E. y D., el Kirolak de E. y D., así como el Racing Club de E. y D.

Siguiendo la oleada de Grupos de Empresa, el 15 de mayo de 1945 será constituida la Sociedad Deportiva Armentia y Corres liderada por el directivo Valentín Fernández de Matauco quien cuenta entre sus filas con obreros y empleados pertenecientes a la empresa del mismo nombre dedicada a la fabricación de máquinas para ebanistería, construcciones metálicas y material para ferrocarriles con domicilio en la calle Magdalena, haciendo su debut el 10 de junio frente al Herramientas Ajuria E. y D. en el Campo de LaKua con derrota por 1-2. Vistiendo camisa grana con pantalón azul, el conjunto metalúrgico hará un buen papel en el campeonato de Educación y Descanso de 1945, consiguiendo el título en las ediciones de 1946 y 1947.

Precisamente en este último año, siempre bajo la dirección de Valentín Fernández, se formará una comisión gestora para inscribir el equipo en la Federación Guipuzcoana con vistas a competir a nivel federado, junta donde figurarán José Armentia Isasi, Hilario Dorao, Francisco Sagasti y los hermanos Felipe y José Corres. Considerado como club de Segunda Categoría, en la temporada 48/49 hará su estreno eligiendo una nueva directiva donde Julián Donnay es elegido presidente, Valentín Fernández vicepresidente, Francisco Sagasti secretario, Mauricio Izquierdo vicesecretario, Jacinto Fernández tesorero y César Fernández de las Heras vicetesorero.

En la campaña 49/50, segunda en competición federada, la junta directiva establece el cambio de nombre de la sociedad adoptando el de Club Deportivo Vitoria mientras, paralelamente, se permuta la camisa granate por una blanca con franja diagonal grana de derecha a izquierda que representa a la bandera de la ciudad. Contando con el apoyo del consistorio, se pasa a jugar al Estadio Municipal de Mendizorroza.

1950 – 1960

Con el cambio de década el club gazteiztarra va a experimentar una gran evolución y convertirse en el segundo en importancia tras el inalcanzable Deportivo Alavés, siendo ambos los únicos federados de toda la provincia. En la primera temporada, 50/51, el C.D. Vitoria se impone en el campeonato de Segunda Regional y consigue el ascenso a Primera Regional, una categoría por entonces importante donde ya existía cierto nivel. La empresa metalúrgica se vuelca con el club y, paralelamente, se da la alta a muchos nuevos socios que en número de quinientos le apoyan incondicionalmente. En la campaña 51/52 Francisco Sagasti releva a Julián Donnay y se alcanza la Final de la Copa de Guipúzcoa quedando subcampeón tras el C.D. Elgóibar, empezando la plantilla a demostrar su potencial aunque los primeros puestos, de momento, se muestran inaccesibles.

En 1954, siendo Francisco Sagasti todavía presidente, la directiva recupera el color granate para la camisa, color oficial que se mantendrá en lo sucesivo. Deportivamente las temporadas se suceden sin grandes acontecimientos accediendo en 1955 Jacinto Fernández Ugarte a la presidencia. En el ánimo de la nueva directiva está el tratar de alcanzar la Tercera División, tercer nivel nacional por entonces, incorporándose jugadores de gran valía que presten un plus extra a la plantilla y la hagan más competitiva. Las expectativas depositadas no tardan en materializarse y durante la edición 55/56 el club conquista la Copa de Guipúzcoa además del ascenso a la Tercera División gracias a la remodelación que sufre la categoría al incrementar la RFEF el número de participantes pasando los grupos de presentar diez participantes a dieciocho cada uno.

Beneficiados por la medida federativa, los vitorianos se alojan en el Grupo IV reservado para clubs pertenecientes a las federaciones guipuzcoana y navarra, encontrándose en la sesión 56/57 con sociedades guipuzcoanas, navarras, el burgalés C.D. Mirandés asociado a la Federación Guipuzcoana mientras los gazteitarras son los únicos alaveses quedando en un discreto decimoprimero puesto.

En 1957 la Federación Guipuzcoana asiente en la creación de una delegación en la ciudad de Vitoria para los clubs alaveses correspondiendo a la petición de estos, cada vez más interesados en administrarse desde la cercanía y no desde la lejana San Sebastián, surgiendo en la capital alavesa una pléyade de clubs que son ubicados preferentemente en Segunda Regional caso del C.D. Areitio, el C.D. Badaya, el Batan-Clan C.F., el C.D. Femsa, el Atlético Florida, el Fournier C.F., el Imosa C.F., el C.D. Juventus, el C.D. San Fernando, el C.D. San Luis, el C.D. Vasconia y el C.D. Vitoria Chiqui, filial amateur del C.D. Vitoria. No son los únicos y a nivel provincial quedan federados otros clubs como el Deportivo Alavés Aficionados, el C.D. Aurrerá de Vitoria que se recupera del mazazo sufrido en 1941, el C.D. Badaya-Juvalde, el representante del Colegio de Santa María denominado El Pilar, la U.D. Gazteiz, la U.D. Gorbea, el C.D. Javier y el C.D. Los Canarios.

El C.D. Vitoria, quien hace uso del Estadio de Mendizorroza, en la campaña 57/58 no consigue mantener el nivel deportivo mostrado en su primera comparecencia en la categoría y, decimosexto, desciende a Primera Regional al pasar los grupos de dieciocho participantes a dieciséis. El trance es efímero y en la edición 58/59, segundos tras el C.D. Motrico, los vitorianos regresan por la vía rápida a Tercera División, accediendo a la presidencia en 1959 Jesús Carrascosa mientras en la sesión 59/60 se queda en decimosegundo puesto.

1960 – 1970

La temporada 60/61 es la mejor de su historia pues, inmerso en el Grupo IV donde comparte Liga con el Deportivo Alavés, se mantiene un intenso duelo con el primer club de la ciudad por alcanzar el primer puesto en el campeonato que es especialmente seguido por todos los aficionados y tiene en vilo a la prensa gazteitarra. Resuelto a favor de los blanquiazules quienes alcanzan el liderato por el margen de cuatro puntos, el segundo puesto permite a los granates disputar la Fase de Promoción a Segunda División donde se encuentran como oponente al Burgos C.F., conjunto con más capacidad con quien empatan en Mendizorroza 2-2 para luego, en la vuelta, caer en la capital castellana por un contundente 4-0 que les apea de conseguir un sonado éxito.

Con los pies nuevamente en la Tercera División, el C.D. Vitoria que ya viste con pantalón blanco habiendo dejado atrás el clásico azul que le acompañaba desde sus inicios, en 1961 pierde a la gran mayoría de sus mejores efectivos y la edición 61/62 nada tiene que ver con la anterior ocupando la decimocuarta plaza teniendo muchos problemas para mantenerse. En la temporada 62/63 no hay ni rastro del plantel exhibido un par de años antes y el equipo vitoriano realiza una pésima competición donde no da la talla cosechando tan solo dos victorias y siete empates, siendo las derrotas abundantes hasta sumar veintitrés encuentros. En 1963 es proclamado presidente Valentín Fernández de Matauco, principal interesado y partícipe en la constitución del club en 1945, asumiendo el cargo en un momento delicado donde no hay dinero y regresar al tercer nivel nacional es francamente complicado.

El C.D. Vitoria de los años sesenta no es una sociedad limitada al fútbol y, por el contrario, se extiende la práctica de otras disciplinas deportivas que colman las ambiciones de otros vitorianos no tan ligados al balompié. Abierto a la sociedad local, en el club caben y se abren las puertas a secciones como ajedrez, atletismo, baloncesto, balonmano, esquí, montañismo, tenis y tenis de mesa, siendo también frecuente la organización de otros eventos como veladas de boxeo, organización de festivales taurinos, rondallas y concursos de fotografía. La temporada 63/64 es complicada y la plantilla ocupa la sexta plaza, siendo octavo en la edición 64/65 y tercero en la sesión 65/66 compartiendo categoría con el Deportivo Alavés Aficionados y el C.D. Aurrerá de Vitoria. Los granates se clasifican para disputar la Fase de Ascenso a Tercera División pero terceros, sin opciones, son eliminados. De aquí en adelante el fútbol pierde el potencial atesorado otrora, siendo decimoprimeros en la sesión 66/67 y sextos en la temporada 67/68 bajo la presidencia en este último torneo de Francisco Javier Ortiz de Zárate, cerrando la década con la quinta plaza en la campaña 68/69 y la décima en la 69/70.

1970 – 1980

Los años setenta empiezan con mal pie y en la temporada 70/71 el primer equipo concluye decimocuarto debiendo defender su plaza en la categoría mediante Promoción. En esta fase se enfrenta a la S.D. Beasain, cayendo derrotado por 2-1 en la localidad guipuzcoana y empatando 0-0 en casa. Perdida la categoría, con Teodoro Olasolo electo presidente en 1971, en la campaña 71/72 se ve las caras en Segunda Regional con el C.D. Aurrerá de Vitoria, conjunto que le precede en la clasificación quedando los granates segundos y debiendo jugar una Promoción para tratar de ascender que no aprovechan al quedar eliminados. En la sesión 72/73 son quintos y segundos en la 73/74 consiguiendo ascender a Regional Preferente tras una profunda remodelación del fútbol en el seno de la Federación Guipuzcoana.

El debut en esta categoría es un gran desafío para los vitorianos y la temporada 74/75 no resulta como se esperaba terminado decimoséptimos y en Primera Regional, categoría donde concluyen primeros en la campaña 75/76 consiguiendo, mediante disputa de Promoción, regresar a Regional Preferente. Decimosexto en la edición 76/77, la sesión 77/78 es lamentable ocupando la vigésima y última plaza con tres victorias y dos empates, cifras con las que pierde la categoría. Convertido en un equipo ascensor, en la temporada 78/79 será noveno cerrando la década con un triste decimoquinto puesto que le conduce a la Segunda Regional, último nivel futbolístico guipuzcoano.

Durante esta década, concretamente desde 1974, el C.D. Vitoria abandona el uso del Estadio de Mendizorroza y se traslada a las nuevas instalaciones del Campo de Urarte construidas por el ayuntamiento, terreno cedido por el consistorio en usufructo que será su casa durante los siguientes treinta años.

1980 – 1990

En 1980 la Federación Guipuzcoana crea un grupo exclusivo para clubs alaveses en Primera Regional, siendo aceptado afortunadamente para sus intereses el C.D. Vitoria en su seno. La temporada 80/81 se resuelve con el tercer puesto en Liga pero, clasificado para la Promoción, no remata el trabajo quedando apeado. En la siguiente campaña, 81/82, es primero en el torneo regular y en la Promoción, consiguiendo ahora sí retornar a Regional Preferente, categoría una vez más que demuestra venirle grande al concluir vigésimo y colista con escasos puntos en el torneo 82/83.

Tal y como viene sucediendo en los últimos tiempos, la trayectoria de los vitorianos es la de un conjunto ascensor que, tan rápidamente consigue una categoría luego la pierde. En la edición 83/84 vuelve a encabezar su grupo de Primera Regional, siendo colista en la sesión 84/85 dentro de la Regional Preferente, resultando muy discreta la temporada 85/86 dentro de la Primera Regional alavesa donde concluye décimo, puesto repetido en la campaña 86/87. En 1986, cumpliendo con una vieja demanda de los clubs alaveses, estos se separan de la Federación Guipuzcoana y constituyen la Federación Alavesa de Fútbol con sede en la ciudad de Vitoria, organización territorial que administrará sus propios campeonatos a partir de la fecha. La medida apenas influye en el C.D. Vitoria quien, sumido en sus problemas particulares, no consigue salir del pozo siendo sexto en la edición 87/88, segundo en la campaña 88/89 y noveno en la 89/90; muy al contrario, ve como su lugar de privilegio ha desaparecido y otros clubs de nueva constitución adquieren protagonismo.

1990 – 2000

La década de los años noventa es francamente dura para el histórico club vitoriano. Perdido su lugar preponderante en la ciudad de Vitoria y superado también por clubs de las distintas localidades que conforman la provincia de Álava, la existencia de tan solo dos categorías, Regional Preferente y Primera Regional no supone un alivio y el C.D. Vitoria, cada vez más limitado, se limita a competir como buenamente puede.

Deportivamente la Primera Regional y con Iñaki Nanclares como presidente desde 1989, la última de las categorías alavesas y sexta a nivel nacional, será su techo durante un buen tiempo siendo décimo en la temporada 90/91 y decimosexto en la campaña 91/92 donde es colista. La inexistencia de una Segunda Regional evitará que los gazteiztarras caigan todavía más abajo, remontando ligeramente el vuelo en la edición 92/93 donde terminan segundo en una categoría que ha sido fraccionada en varios grupos y hay una Fase Final para los mejores donde el premio es el ascenso, meta que no se alcanza al ser quinto. En la sesión 93/94 la Federación Alavesa abandona el experimento y vuelve al formato tradicional de un grupo único, siendo el club vitoriano séptimo para ser decimosegundo en la temporada 94/95.

En la campaña 95/96 el C.D. Vitoria compite en Regional Preferente con una plantilla de circunstancias para la cual la categoría es un salto demasiado grande que no puede superar. Decimoséptimo, en la edición 96/97 regresa a Primera Regional donde finaliza quinto repitiendo dicha plaza hasta en dos ocasiones más, Ligas 97/98 y 98/99 concluyendo la temporada 99/00 decimotercero.

2000 – 2010

Con el cambio de siglo el C.D. Vitoria verá al fin un poco de luz en su sombrío caminar por la regional alavesa consiguiendo, aunque de forma efímera, atrapar algo del brillo que mostró en una época anterior que muchos de sus seguidores no pudieron vivir.

Las primeras temporadas no ofrecen demasiados cambios y, así pues, en la 00/01 es quinto, en la 01/02 séptimo, volviendo al quinto puesto en la edición 02/03. Sin embargo, en la sesión 03/04, con Aitor Nanclares de presidente, se logra reunir un buen plantel que finaliza segundo y se asciende a Regional Preferente, objetivo trazado como meta por la directiva que desea reverdecer viejos laureles. En esta categoría, la primera de las administradas por la Federación Alavesa, la campaña 04/05 es discreta ocupándose la séptima plaza, pero en la edición 05/06 se alcanza el subcampeonato tras el C.D. San Ignacio dándose muestras inequívocas ya de que se pretende luchar por el ascenso. No conseguido este, en la temporada 06/07 se mejora la calidad de la plantilla y ahora sí, con la oposición del C.D. Aurrera Vitoria, se proclaman Campeones de la categoría ascendiendo directamente a Tercera División por la puerta grande. Desde 2005, debido a la decisión del consistorio de reconvertir los terrenos del Campo de Urarte en otros fines, el C.D. Vitoria se traslada al Campo Municipal de Betoño que ocupará en lo consecutivo junto a otros clubs locales.

El reestreno en Tercera División tras cuarenta años de ausencia, aunque en esta ocasión se trata del cuarto nivel nacional y no del tercero como sucedió en los años sesenta, es vivido con ilusión pero con todo el club consciente de que el desafío de mantenerse en muy complicado. Con Álvaro Martínez en la presidencia desde 2006 y haciendo uso del Campo de San Martín, los vitorianos son, como era previsible, vigésimos y colistas en la temporada 07/08 dentro del Grupo IV perdiendo la categoría, sirviendo la experiencia al menos para revivir tiempos pasados que forman parte de la nostalgia. En la campaña 08/09, todavía con un buen plantel, se intenta regresar a la categoría pero un segundo puesto en Liga le aparta de su objetivo. La edición 09/10 será peor y el equipo no rendirá terminando sexto clasificado.

2010 – 2020

El cambio de década aporta vitalidad a los vitorianos y en la temporada inicial, 10/11, se alcanza el primer puesto en Liga superando por un punto al Deportivo Alavés “B” consiguiendo el ascenso directo a Tercera División. Los gazteiztarras no quieren incurrir en el error de su última presencia en el cuarto nivel nacional y refuerzan todas sus líneas pero, pese a las precauciones tomadas, el equipo no rinde lo esperado y decimoctavos regresan a Regional Preferente. Desprendidos de algunos de sus mejores jugadores, la campaña 12/13 no ofrece demasiado y se concluye en sexto puesto, lejos del liderato.

Durante el verano de 2013 el C.D. Vitoria firma un convenio de colaboración con el Deportivo Alavés, S.A.D., valedero para un año con opción a ser prorrogado pero, una vez finalizado este después de ser quinto en la edición 13/14, la directiva vitoriana no observa buena predisposición en los blanquiazules y decide no renovarlo. La medida tomada no gusta en el seno deportivista, dominador provincial y con idéntico trato con muchos otros clubs tanto de la ciudad como del entorno alavés que le permite controlar una fecunda y amplia cantera de jugadores, tomándose los vitorianos una calmada sesión 14/15 con vuelta a la independencia en la que, de nuevo con un buen plantel, se proclaman Campeones y regresan a Tercera División.

En junio de 2015 el presidente de la entidad, Jorge Ríos, firma un convenio de filiación con la S.D. Éibar, S.A.D., club guipuzcoano militante en Primera División que en 2012, atravesando un mal momento económico, se desprendió del que era su equipo “B”. El trato, valedero por un año y renovable en lo sucesivo, comporta la llegada de jugadores de otras provincias que elevan el nivel de los vitorianos quienes en la campaña 15/16 son sextos quedando muy cerca de disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B.

En la edición 16/17 el club que preside Jorge Ríos desde 2009 cambia los colores de su primer uniforme y adopta la clásica camiseta blanca con franja diagonal roja que ya luciera en los años cincuenta, en esta ocasión combinada con pantalón blanco y medias rojas, disponiendo de una plantilla excelente que es favorita de cara al ascenso y debe trasladarse al Campo de Arrate situado en la vecina localidad de Nanclares de Oca. Entrenados por Arkaitz Lakanbra, los vitorianos son subcampeones del Grupo IV quedando a dos puntos del Deportivo Alavés “B”, entrando por primera vez en su historia en la Promoción de Ascenso a la categoría de bronce. En esta Fase se enfrentan en Cuartos de Final al C.D. Azuaga, conjunto pacense con el que se empata 0-0 en la localidad extremeña y de nuevo en casa con idéntico resultado pasando los vitorianos al imponerse en la tanda de penaltis. En Semifinales el rival es el Club Atlético Cirbonero, conjunto de la localidad navarra de Cintruénigo al que se derrota en casa por 3-0 y de nuevo a domicilio por 0-2. En la Final le espera el Atlético Astorga F.C. al que se impone en el Estadio de Ipurúa -toda la Promoción se disputa en el recinto eibarrés- por 1-0, resolviéndose el ascenso a la Segunda División B en la localidad leonesa donde se pierde por 2-1 valiendo su precio en oro el gol de Conde.

Texto: Vicent Masià © 2017

Última actualización: 2017

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Ruiz y Francisco Narbona (1947).
  • Deportivo Alavés. Historia del fútbol vasco. Patxi Xabier Fernández Monje y Óscar Bañuelos Cerrillo (2001).
  • Anuarios de la RFEF.
  • www.elmundodeportivos.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.diariovitoria.com Diario general.

 

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

escudo SD Gernika Club

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Gernika Club
  • Ciudad: Gernika-Lumo
  • Provincia: Vizcaya / Bizcaia
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: 21 de enero de 1923
  • Fecha de federación: 1923

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sociedad Deportiva Guernica Club (1923-1985)
  • Sociedad Deportiva Gernika Club (1985- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas de Categoría Nacional

 

ESTADIO:

estadio SD Gernika Club

Campo Municipal de Urbieta

  • Nombre: Campo Municipal de Urbieta
  • Año de inauguración: 4 de septiembre de 2005
  • Cambios de nombre:
  • Campo Municipal de Urbieta (2005-)
  • Capacidad: 3.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Zubigorri (1923-1934)
  • Campo de Zubikoa (1942-1954)
  • Campo de Santa Lucía/Lurgorri (1954-2005)
  • Campo Municipal de Urbieta (2005- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales SD Gernika Club

ESCUDOS:

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:

La industriosa localidad de Gernika-Lumo, situada al noreste de Bilbao en la marinera comarca de Busturialdea, es conocida en todo el país por dos hechos de distinto calado social; ser antigua sede del roble alrededor del cual se reunían la Juntas Generales de Vizcaya y, en segundo lugar, de un devastador bombardeo acaecido durante el transcurso de la Guerra Civil.

Futbolísticamente sus primeros contactos con esta disciplina deportiva se inician en torno al año 1910 cuando los hermanos Basabe regresan de Irlanda tras una temporal estancia y, después de conocer los valores de este juego, lo comparten con sus paisanos, jóvenes donde se recuerdan nombres como Basáñez, Rodrigo Luengo, Zabalaurtena, Madariaga o los también hermanos Pertica.

Introducido el germen, la extensión del fútbol entre los guernikarras es progresiva y en 1915, fruto de la existencia de numerosos practicantes, se constituyen dos sociedades de enconada rivalidad y distinto asentamiento geográfico; de un lado el Izarra Foot-ball Club, ubicado en el núcleo de Gernika-Lumo y, de otro, el Maloste Foot-ball Club, perteneciente al núcleo de Errentería al noreste del primero. Los de Errentería iniciaron su vida deportiva en un descampado de Maloste, pasando poco después a una campa de Barrutia sita en la casa-torre del mismo nombre para posteriormente jugar en el Campo de Zubigorri, en frente del antiguo colegio de los Padres Agustinos, hoy Instituto de Educación Secundaria.

Las escasas dimensiones de Zubigorri propiciaron que, en un derby frente al Izarra F.C., sólo pudieran actuar ocho jugadores por cada bando, imponiéndose los del Maloste F.C. quienes fueron reforzados incluso por algunos forasteros. La polémica estaba servida y la rivalidad, más fuerte si cabe.

En 1920 ambas entidades habían desaparecido y, en su sustitución, surgido otras como el Guernica Sport Club presidida por Ovidio Arana-Echevarría que tenía su origen en el Club Bárbaros, a donde fueron a parar varios componentes del Maloste F.C. , el Club Misterio y el Athletic Club Guerniqués presidido por Genaro Zubiaurre, conjuntos que se repartieron los favores de la juventud local aunque coexistieron junto a otros como el Amaiketako y el Apurtuarte, todos ellos con escasa longevidad pero síntoma evidente del asentamiento de este deporte en la localidad.

HISTORIA DEL CLUB:

1923 – 1930

El 16 de agosto de 1921, festividad de San Roque, fue concertado un encuentro entre Guernica S.C. y A.C. Guerniqués que se saldó con empate, reinando tal armonía que ambas entidades lanzaron al viento la idea de unificarse. A finales de 1922, José Bermeosolo junto a otros aficionados, concretaba los pasos a seguir y el domingo 21 de enero de 1923, en el Teatro Liceo, quedaba constituida la Sociedad Deportiva Guernica Club con Bermeosolo al frente de la presidencia y la implicación de varios amantes del sport como José María Ardanza y Ovidio Arana-Echevarría, quien fuera presidente del Guernica S.C. Entre la plantilla, Astigarraga, Larrucea, Sierra, Ángel Pertica, Musaradi, Laucirica, Ajuna, Urquidi, Seijó, Mardones, Iturri, Arana, Echevarría, Zamalioa, Badiola, Serna…

Con sede en el Bar Iruña, junto al Liceo, el club quedó inmediatamente inscrito en el Gobierno Civil, siendo los colores elegidos blanco para la camisa y negro para el pantalón mientras como terreno de juego se decidió emplear el Campo de Zubigorri. Una vez dado de alta en la Federación Vizcaína, la S.D. Guernica Club fue emplazada en la Serie C, el tercer nivel regional, teniendo que jugar sus encuentros en el bilbaíno Campo de Chimbo Ibarra, sede del Acero Club de Olaveaga. En 1923 accede a la presidencia Felipe Sierra Larrea -ex-portero del Guernica Sport Club-, permaneciendo en el cargo hasta 1924.

En la temporada 24/25, acondicionado el Campo de Zubigorri donde el club dio cobijo a atletas pedestres, ciclistas y pelotaris dada su condición de sociedad polideportiva, se proclamó Campeón de la categoría iniciando un camino deportivo que le llevó a recibir la suma de nuevos mimbres, como los del Amaiketako, cuyos socios decidieron fusionarse con los blanquinegros tras una reunión en el Liceo mantenida el 24 de febrero de 1924.

La cuantía de jugadores llegó a ser tal, que en 1927 se vieron obligados a crear un segundo club que nació con el papel de filial, el Luno Foot-ball Club, sociedad que duró poco tiempo y no alcanzó los años treinta no siendo el único, pues desde poco tiempo antes se contaba con el Club La Antigua, formado por jugadores infantiles.

1930 – 1940

A comienzos de los años treinta el club ya estaba en Segunda Categoría Preferente, el segundo nivel federativo, compitiendo en dicha categoría hasta la temporada 32/33 en la que descendió a Segunda Categoría Ordinaria convirtiéndose la campaña 33/34 en la última en la que jugó a nivel federado al darse de baja tras no presentarse en un encuentro de Liga ante la S.D. Lemona.

Abierta la crisis, en los años posteriores el fútbol pasó a un segundo plano, transcurriendo el tiempo sin que en la localidad surgiese algún grupo de aficionados que retomase las riendas del club.

Con el estallido de la Guerra Civil las cosas se complicaron aún más si cabe, disipándose cualquier posibilidad de reorganizar la S.D. Guernica Club máxime tras el brutal y despiadado bombardeo que sufrió la localidad el 26 de abril de 1937 que dejó completamente arrasado el núcleo urbano.

1940 – 1950

Finalizada la guerra, la Dirección General de Regiones Devastadas asumió la reconstrucción de Guernica, iniciándose las obras en 1940 y culminándose en 1945, periodo en el cual se anexionó el municipio de Ajánguiz en 1943 y se dispuso de capital para adaptar el Campo de Zubikoa, su nuevo terreno de juego. Gracias a la colaboración de Luís Domínguez y Cecilio Soria, el 21 de diciembre de 1942 la S.D. Guernica Club queda reorganizada bajo la presidencia de Luís Domínguez, reestrenándose en la temporada 42/43 en el Campeonato de Aficionados para en la temporada 43/44 iniciar un nuevo ciclo deportivo desde Primera Regional, ocupando finalmente un cuarto puesto que no mejorará en la campaña 44/45 al ser quinto, pero sí en la edición 45/46 al ser tercero.

Son los tiempos de Jesús María Toña Recalde en la presidencia y el club guernikarra se proclama Campeón durante la temporada 46/47 sin poder alcanzar la Tercera División, pero con la recompensa de obtener un premio valorado en mil pesetas de la época canjeables por material deportivo. En la sesión 47/48 se ha de conformar con el quinto puesto y con el decimotercero y penúltimo en la 48/49, mientras en la edición 49/50 es séptimo.

Durante los últimos años cuarenta el fútbol revive y en el barrio de Ajánguiz se constituye una nueva sociedad que recibe el nombre de Club Maloste de Ajánguiz, iniciando su vida deportiva desde Segunda Regional.

1950 – 1960

La década de los años cincuenta empieza como acabó, con el club en Primera Regional, siendo octavo en la temporada 50/51. En 1951 accede a la presidencia Luciano Cearsolo y Azcuna, quien se mantiene durante sólo un año en el cargo, concluyendo el torneo 51/52 en el quinto puesto para regresar en 1952 Jesús María Toña con quien se finaliza la sesión 52/53 en la décima plaza. Empezada la temporada 53/54, la S.D. Guernica Club es deshauciada judicialmente del uso y disfrute del Campo de Zubikoa al interponer la empresa Joyería y Platería de Guernica S.A. una demanda frente al club reclamando su propiedad, lo que significa un duro golpe que puede suponer la desaparición de la sociedad. Jesús María Toña y su directiva convocan una asamblea para decidir el futuro, siendo muchas las voces -entre ellas la de los mismos directivos- que optan por la disolución como única salida razonable. Sin embargo, afortunadamente hay opiniones contrarias, asumiendo nuevamente Luciano Cearsolo la presidencia del club y cerrando la campaña décimo clasificado.

El 23 de noviembre de 1954 se inaugura el Campo de Santa Lucía -conocido también como Lurgorri- ante el Valmaseda C.F. con empate final 2-2, accediendo en 1955 Rafael Madariaga Aspiroz a la presidencia mientras deportivamente se es decimoprimero en la campaña 54/55 y noveno en la 55/56. En la temporada 59/60 será décimo.

1960 – 1970

La década de los años sesenta traerá consigo numerosos cambios desde el punto de vista competitivo, imponiéndose numerosas reformas estructurales en las categorías como consecuencia del incremento del número de participantes. Tras un inicio sosegado donde todo sigue como antes, en la campaña 62/63 se está a un paso de ascender a Tercera División, malogrado por la ausencia de varios jugadores importantes en la eliminatoria clave ante el conjunto cántabro Castro C.F. que se resuelve a favor de estos últimos al vencer 1-0 en la ida y empatar 1-1 en el Campo de Lurgorri.

Son años complicados y en 1963 se inaugura el frontón Jai Alai en la localidad, atractiva fuente de espectáculos de pelota que resta abonados y venta de entradas al fútbol, repercutiendo en los ingresos y evitando que se conjuguen presupuestos elevados. En el transcurso de la temporada 66/67 se levanta una tribuna cubierta para beneficio de los aficionados, aumentando con esta medida la comodidad del recinto frente a las inclemencias meteorológicas.

En 1968 la Federación Vizcaína crea una nueva categoría intermedia entre la Tercera División por arriba y la Primera Regional por abajo denominada Regional Preferente, categoría a la cual acceden los cinco últimos clubs vizcaínos descendidos de Tercera División en la temporada 67/68 y los once primeros clasificados en Primera Regional de la misma temporada, siendo la S.D. Guernica Club decimocuarta con lo cual no supera el corte. Este puesto supone un retroceso deportivo pues en la campaña 68/69 compite de facto en el quinto nivel del fútbol español, una Primera Regional donde es decimosegundo en esta nueva etapa y octavo en la campaña 69/70 que cierra la década.

1970 – 1980

Los años setenta, lejos de continuar con la misma tendencia descrita en su última etapa, empiezan con buen pie. En la edición 70/71 la entidad presidida por Rafael Madariaga consigue proclamarse Campeón de Primera Regional y asciende a Regional Preferente, manteniendo una plantilla que promete llegar lejos en esta nueva categoría para los blanquinegros. Tercero en la campaña 71/72, el objetivo es dar un salto cualitativo y plantarse en Tercera División, una categoría donde no ha militado nunca y resulta atractiva para la afición.

En la edición 72/73 Rafael Madariaga cede el mando a Óscar Elguezábal Pertica, siendo cuarto en Liga mientras en la temporada 73/74, con Alberto Uriona en el banquillo, se consigue el sueño de alcanzar al fin jugar en Categoría Nacional al proclamarse Campeón de Regional Preferente y ascender directamente sin Promoción mediante.

El estreno en Tercera División se realiza en la temporada 74/75 dentro del Grupo I con sociedades gallegas, asturianas, vascas, cántabras y castellano-leonesas en un formato y potencial equivalente a la Segunda División B que quedará determinada a finales de los años ochenta. Noveno en su debut, en la campaña 75/76 será séptimo, mientras en la 76/77 es duodécimo en una categoría que va a sufrir una gran reestructuración al año siguiente. Efectuados los cambios -se pasa de ochenta a ciento veinte clubs-, los blanquinegros son octavos en la edición 77/78 y cuartos en la campaña 78/79 en un grupo donde compiten vascos, navarros, riojanos y burgaleses quedando a tan solo dos puntos del líder C.D. Sangüesa, entidad navarra que declina ascender a Segunda División B ocupando su plaza el subcampeón, Arenas Club, de Getxo.

En la sesión 79/80 se incrementa nuevamente el número de clubs participantes y, con ello, el de grupos, participando los vizcaínos en el Grupo III junto a aragoneses, guipuzcoanos y toledanos pese a la evidente separación geográfica. Al final son décimos.

1980 – 1990

La década de los años ochenta se inicia con una crisis económica producto de los grandes dispendios financieros soportados en el último lustro y las continuas reestructuraciones que la RFEF ha ejecutado en Tercera División, convirtiendo esta categoría anteriormente marcada por un carácter suprarregional en una categoría que es la primera de las regionales. Con menos seguidores en las gradas, la S.D. Guernica Club es decimosexta en la campaña 80/81, novena en la inmediata 81/82 y decimoséptima en la sesión 82/83 igualada a puntos con dos de los tres descendidos tras un campeonato donde se pasan demasiados apuros.

Paralelamente a estos acontecimientos, el 11 de mayo de 1981 se constituye en la localidad un nuevo club destinado a fomentar el fútbol entre las categorías inferiores y dar cabida a aquellos jugadores que no tienen hueco en el principal en la S.D. Guernica Club. Se trata del Pedrusco Club de Fútbol, cuya primera junta directiva preside Jesús Burgos. Con camisa rojinegra y pantalón negro, este club jugará en el Campo de Santa Lucía, partiendo desde Segunda Regional y actuando como filial a partir de 1983 de los blanquinegros hasta que en 1991 se rompa la vinculación. Desde 1983 se denomina Gernika Sporting.

Desde 1981 Rafael Sáez ocupa la presidencia blanquinegra en sustitución de Óscar Elguezábal, siendo el máximo dirigente del club en lo que resta de una década donde la entidad de la comarca de Busturialdea conserva su plaza en Tercera División. En la temporada 83/84 es decimocuarto, siendo la campaña 84/85 la mejor de esta etapa al ser séptimo y no pasar demasiadas penalidades para conservar la categoría.

Tras ser décimo en la sesión 85/86, donde normaliza su nombre en lengua vascuence a Sociedad Deportiva Gernika Club, la edición 86/87 es estrepitosa ocupando el decimonoveno puesto con una plantilla escasamente motivada sabedora con antelación de que, sea el puesto que ocupe, no descenderá a Regional Preferente de forma directa al ser reestructurada al categoría. Inevitablemente no puede esquivar la Promoción de Permanencia, evitando el descenso al superar al aspirante C.D. Érmua; 2-2 en la ida y nuevo empate en casa, en esta ocasión 1-1, salvándose desde la tanda de penaltis. En sus últimas temporadas no sobrepasa el ecuador de la tabla clasificatoria, siendo décimo en la campaña 87/88, decimoquinto en la 88/89 y decimosexto en la 89/90.

1990 – 2000

Tras asumir el gobierno del club Ángel Artola el 27 de febrero de 1990, desde la nueva directiva se emprende una hoja de ruta a medio plazo que desea recuperar la institución a nivel deportivo y mejorar su imagen, componiéndose plantillas que, debido al presupuesto manejado, no mejoran en demasía lo cosechado en la década anterior. De esta forma los blanquinegros son decimoterceros en la temporada 90/91, decimoprimeros en la campaña 91/92 y décimos en la 92/93.

En la temporada 93/94 se da con la tecla para reunir una buena plantilla que da sus frutos terminando el campeonato en tercer puesto tras Amurrio Club y C.D. Aurrerá Vitoria, accediendo por primera vez en su historia a disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B. En esta fase se encuentra pletórico y consigue la primera plaza por delante de S.D. Huesca, Real Racing Club de Santander “B” y U.D. Cultural Chantrea, de Pamplona, ascendiendo como premio a la categoría de bronce.

El debut en Segunda División B se efectúa en la temporada 94/95 con Juan Mari Sañudo en el banquillo lleno de ilusión, pero la evolución del torneo no es como se espera dentro de un grupo donde impera la igualdad de los participantes y los blanquinegros terminan penúltimos después de una gran irregularidad estando la permanencia a dos puntos de su alcance. En la campaña 95/96 finaliza tercero en Liga con Juan Mari Begoña como técnico tras Zalla U.C. y S.D. Zamudio, disputando su segunda Promoción de Ascenso con idéntico resultado a la anterior: primer puesto. En esta ocasión supera a Real Racing Club de Santander “B”, U.D. Barbastro y C.D. Calahorra cediendo un empate y una derrota.

Para el reestreno en Segunda División B se vuelve a contratar al técnico Juan Mari Sañudo, iniciando un ciclo donde dirige la plantilla durante casi tres temporadas. En la primera, 96/97, es noveno, décimo en la 97/98 y decimocuarto en la 98/99, finalizando esta última el tándem formado por Pedro Totorica y Miguel Cervilla al marchar Sañudo. En la campaña 99/00 se es decimotercero con Alejandro Bastida en el banquillo.

2000 – 2010

En los primeros años del nuevo siglo la S.D. Gernika Club cambia constantemente de entrenador en cada una de sus temporadas, siendo José Antonio Goikoetxea quien dirige al club en la campaña 00/01 concluyendo decimoquinto y Alfonso Barasoain en la 01/02 cuando termina duodécimo. La campaña 02/03 da fin a un espléndido ciclo de siete comparecencias consecutivas en la categoría de bronce bajo la presidencia de Ángel Artola, repitiendo Barasoain en la dirección técnica pero no pudiendo evitar el descenso al ser decimoséptimo.

De nuevo en Tercera División, durante la campaña 03/04 no se pueden alcanzar los primeros puestos y el equipo finaliza octavo, consiguiendo en la siguiente edición, 04/05, alcanzar el tercer puesto y disputar la Promoción de Ascenso. En esta fase supera en Semifinales al C.D. Calahorra, perdiendo 1-2 en casa e imponiéndose 1-2 en la localidad riojana llegando al lanzamiento de penaltis donde obtiene el pase a la Final. El rival es el Real Racing Club de Santander “B”, con quien se pierde 0-2 en casa y en la vuelta no se pasa del empate 2-2. El 4 de septiembre de 2005 se inaugura el Campo Municipal de Urbieta ante el C.D. Llodio-Salleko en encuentro de Liga con resultado de empate 1-1, abandonando el Campo de Santa Lucía tras cincuenta años de uso. En la sesión 05/06 es subcampeón de Liga tras el Sestao River Club, acudiendo a una nueva Promoción donde elimina en Semifinales al Andorra C.F.; 1-1 en la localidad turolense y 0-0 en casa, siendo superado en la Final por la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega; 0-1 en casa y derrota por 1-0 en la localidad cántabra.

En la temporada 06/07 es sexto y no puede conseguir el objetivo de promocionar, haciéndolo en la siguiente 07/08 cuando, en un reñidísimo torneo, es subcampeón tras el Club Portugalete tomando la batuta del banquillo Jabi Luaces. En la Promoción supera en Semifinales a la U.D. Gáldar; 2-2 en la localidad canaria y 2-0 en casa, accediendo a la Final donde no puede con el C.D. Atlético Baleares; 0-0 en Urbieta y derrota por 2-0 en Palma de Mallorca. Las dos últimas ediciones que cierran la década se cierran con la frustración de no poder promocionar pese a tener suficiente plantilla para ello, siendo sexto en la 08/09 y quinto en la 09/10. El 30 de julio de 2009 se produce el relevo de Ángel Artola en la presidencia tras veinte años como cabeza del club, siendo sustituido por Ramón Berasaluze.

2010 – 2020

Berasaluce apuesta por la continuidad en el club ciñéndose a los presupuestos establecidos sin cometer derroches, no siendo demasiado afortunado su estreno al concluir decimocuarto con unos resultados discretos. En la campaña 11/12 obtiene mejor clasificación y es sexto, rozando poder disputar la Promoción de Ascenso en la edición 12/13 cuando es quinto a dos puntos del cuarto clasificado. En la temporada 13/14 regresa al banquillo blanquinegro el técnico Jabi Luaces, clasificándose séptimo en una campaña donde se buscaba poder estar entre los cuatro primeros.

El ansiado salto de categoría se produce al término de la temporada 14/15. De la mano del técnico Jabi Luaces, quien repite en el banquillo, la plantilla consigue el subcampeonato del Liga igualada a puntos con el Club Portugalete. Dicha plaza le permite promocionar, teniendo que disputar hasta tres eliminatorias para conseguir el objetivo. En Cuartos supera al C.D. Mercadal; 1-0 en la localidad menorquina y victoria por 3-1 en casa, haciendo lo propio en Semifinales ante el Jerez C.F.; 2-0 en la localidad pacense y apurada victoria en casa por 3-0, decidiéndose todo en la Final ante el Club Atlético Osasuna “B”; 0-1 en Pamplona y empate 1-1 en casa en un abarrotado Campo de Urbieta.

Texto: Vicent Masià © 2015

Última actualización: 2015

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia del Gernika Club. 1922 – 1977. Segundo Oar-Arteta y Carlos Artola. Ed. S.D. Guernica Club (1977).
  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2010).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Biblioteca de la Diputación de Vizcaya.
  • Biblioteca de la Universidad del País Vasco.
  • Archivo Privado de Rafael Madariaga.
  • Archivo Gernikazarra.
  • www.elcorreo.com Diario.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.

 

ENLACES EXTERNOS:

 

titular SD Leioa

 

escudo SD Leioa

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Leioa
  • Ciudad: Lejona / Leioa
  • Provincia: Vizcaya / Bizkaia
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: 1925
  • Fecha de federación: 1925

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sociedad Deportiva Lejona (1925-1953)
  • Lejona Club de Fútbol (1953-1974)
  • Club de Fútbol Lejona (1974-1979)
  • Lejona Fútbol Club (1979-1981)
  • Sociedad Deportiva Leioa (1981- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 2013/14

 

ESTADIO:

estadio SD Leioa

Campo Municipal Sarriena

  • Nombre: Campo Municipal de Sarriena
  • Año de inauguración: 1988
  • Cambios de nombre:
  • Campo Municipal de Sarriena (1988-)
  • Capacidad: 2.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Ibaiondo (1925-1928)
  • Campo de Lamiako (1928-1949)
  • Campo de Ibaiondo (1949-1974)
  • Varios (1974-1988)
  • Campo de Sarriena (1988- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales SD Leioa

ESCUDOS:

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:

Situada en el margen derecho de la Ría de Bilbao, la localidad de Leioa (Lejona) mantiene desde hace muchos años un especial vínculo con el mundo del deporte y, sobre todo, con el futbol, disciplina con amplio arraigo. La fértil Vega de Lamiako, antaño marisma hasta 1856 cuando los terrenos fueron transformados en cultivo, fue en 1887 objeto de la creación de un gran espacio deportivo capaz de albergar un hipódromo y en sus aledaños un terreno para jugar al polo y posteriormente varios campos de fútbol que fueron incrementándose a medida que aumentaba la afición. Sede también para la práctica de tiro de pichón y próximo a un aeródromo, Lamiako se convirtió en los años noventa decimonónicos en destino frecuente de deportistas burgueses y británicos que, empleados en las industrias siderúrgicas del entorno, acampaban cada domingo para patear tras un balón.

En el Hipódromo de Lamiako hacían deporte los miembros del Club Atleta de los Astilleros del Nervión primero y los de la Sociedad Gimnástica Zamacois, de Bilbao, pocos años después hasta que de una simbiosis de ambos grupos nació el Athletic Club en 1898 y poco después, en 1900, el Bilbao Foot-ball Club, asociaciones ambas con gran peso en la historia del fútbol vizcaíno claves para el desarrollo del nacional, como luego sería el Arenas Club en las siguientes décadas, también forjado en Lamiako.

El antecedente más remoto de raigambre plenamente local lo encontramos en 1903 cuando entre los meses de mayo y junio el Athletic Club, asociación que tuvo su terreno de juego en Leioa hasta 1910, organizó un torneo infantil -para menores de diecisiete años- donde se inscribieron las asociaciones Arenas Club, de Getxo, Victoria F.C., Estrella, Vizcaya F.C., Iberia F.C., Small Athletic, Hispania, Basconia y The Rival, casi todas ellas formadas por jóvenes residentes en Bilbao y el Lejona Foot-ball Club, representante esta última de la juventud local. El Lejona F.C. sobrevivió algunos años más, recordándose el encuentro disputado en Lamiako el 21 de julio de 1912 ante el Arenas Club y convirtiéndose en espléndida cantera de donde saldrían importantes jugadores que recalaron en el club de Getxo y en otros de la zona de reciente constitución.

Paralelamente, a principios de los años diez surge el Arrapatzen Bazaitut F.C., modesto club formado por jóvenes que acceden a Lamiako y practican su deporte favorito. Leioa, una pequeña localidad que en aquellas fechas apenas rozaba los tres mil habitantes, se convirtió en puerta de entrada de la corriente futbolística y años más tarde se crearía Los Diablos Azules, otra asociación humilde sin demasiado futuro. A pesar de no contar con una gran institución como el Athletic Club o el Arenas Club, vecino nacido en Getxo, leiotarras fueron grandes jugadores que acabaron enrolados en estos clubs y luego fueron internacionales como Félix Sesúmaga y Sabino Bilbao, presentes en numerosas alineaciones en los primeros años veinte.

HISTORIA DEL CLUB:

1925 – 1930

Una vez creada la Federación Regional del Norte con sede en Bilbao el 7 de septiembre de 1913 -Federación Vizcaína a partir de 1918 con la escisión de los clubs guipuzcoanos y navarros en 1918-, el aumento de población que experimentó Leioa y la ferviente propagación de jugadores residentes en la localidad posibilitaron que en 1925 se constituyera la Sociedad Deportiva Lejona, club que vestiría camisa azulgrana con pantalón negro empleando habitualmente como terreno de juego el Campo de Ibaiondo, un recinto con capacidad para doce mil espectadores y que era propiedad del Arenas Club desde 1924 habiéndose inaugurado el 13 de septiembre de 1925 en un encuentro entre los areneros y el Athletic Club.

La S.D. Lejona fue inscrita de inmediato en la Federación Vizcaína, figurando desde sus inicios en Segunda Categoría con dignos resultados, pero sin alcanzar en los años inmediatos el Grupo B de la Primera Categoría, la división inmediatamente inferior al Grupo A donde figuraban los grandes del fútbol vizcaíno. Desde 1928 pasó a jugar en los terrenos de Lamiaco, recinto local de gran historia y con capacidad para mil quinientos espectadores.

1930 – 1940

Iniciados los años treinta se inaugura el Campo de Lamiako, estrenado en un encuentro frente al Baracaldo F.C., siendo que la situación del conjunto leioarra no difiere mucho de la vivida en el quinquenio anterior, continuando compitiendo en Segunda Categoría muy lejos de los puestos que dan acceso al Grupo B. La llegada a la presidencia de Gumersindo Ugarte, exjugador del club, revierte la tendencia y la S.D. Lejona consigue al término de la temporada 34/35 proclamarse Campeón de Segunda Categoría por delante de C.D. Irrintzi, de Barakaldo y Padura Club, de Arrigorriaga, ascendiendo los tres a Segunda Categoría Preferente, la nueva denominación del que fuera Grupo B.

La estancia en Segunda Preferente sólo se disfrutó durante una campaña, 35/36, pues la Guerra Civil terminó estallando en julio de 1936 y cercenando la progresión de un club que, con buenos mimbres, aspiraba a más al concluir sexto en su primera comparecencia.

1940 – 1950

La Guerra Civil dejó muy tocado al municipio vizcaíno y a pesar de seguir contando con cinco mil habitantes y una serie de industrias importantes dedicadas al vidrio plano o a la siderurgia, nadie en la localidad hizo lo posible para reorganizar la S.D. Lejona y formar una plantilla de jugadores que compitieran oficialmente en las Ligas dirigidas por la Federación Vizcaína. A finales de los años cuarenta y concretamente en 1949, al fin se da este paso con la reaparición de los azulgranas, inscribiéndose en Segunda Regional con el ánimo de progresar en los años sucesivos y alcanzar el lugar que ocupó en la década anterior.

1950 – 1960 

Restituido el fútbol a nivel federado, los leioarras se vuelcan con su club y nuevamente una localidad con tanta tradición futbolística vuelve a contar con una asociación deportiva. La Segunda Regional de los años cincuenta, comparable a la División de Honor vizcaína actual y quinto nivel de la época, ofrece cierto nivel deportivo y los azulgranas competirán en esta categoría durante casi toda la década, adoptando en 1953 el nombre de Lejona Club de Fútbol.

El Campo de Ibaiondo, por su capacidad y grandes dimensiones, fue destino como terreno titular para muchos clubs asociados a la Federación Vizcaína del margen derecho carentes de un feudo propio, convirtiéndose en una gran factoría de la cual promocionaron un buen número de jugadores. Desde sus instalaciones, el Lejona C.F. consigue al término de la temporada 58/59 alcanzar la Primera Regional, el máximo nivel provincial, siendo decimocuarto en la campaña 59/60 que cierra la década.

1960 – 1970

Iniciados los años sesenta el Lejona C.F. sigue compitiendo en Primera Regional bajo la presidencia de Francisco González Garrido, teniéndose que desplazar al vecino Campo de Ibaiondo para realizar los entrenamientos y disputar sus encuentros como local. La trayectoria del club azulgrana, pese al gran crecimiento que experimenta la localidad duplicando el número de habitantes con la masiva llegada de inmigrantes procedentes de otras provincias atraídos por la industria, es decadente y las clasificaciones deportivas no acompañan. En la temporada 62/63 desciende a Segunda Regional, resultando decimotercero en la campaña 63/64 y decimocuarto en la 64/65, torneo este último tras el cual no se encuentra sustituto que releve a la dimitida directiva. Abandonado a su suerte, Leioa permanecerá casi una década sin fútbol a nivel federado.

1970 – 1980

En 1974, tras nueve años sin nadie en la localidad que quiera hacerse cargo de los mandos del club, un grupo de aficionados del barrio de Txoierri deciden retomar la historia del club y completar una plantilla que juegue en categoría juvenil. Sin apenas medios se solicita a la directiva del F.C. Barcelona un juego completo de uniformes, atendiendo el club catalán a la demanda leioarra sin objeciones con el consiguiente regalo en atención a la gran historia de la localidad vizcaína en el fútbol nacional. El club azulgrana de la margen derecha de la Ría, con Juan Ignacio Azkueta en la presidencia desde 1975, compite en esa categoría hasta 1977 bajo el nombre de Club de Fútbol Lejona, decidiéndose para la campaña 79/80 organizar un equipo senior que compita en Segunda Regional que se inscribe como Lejona Fútbol Club para priorizar el nombre de la localidad.

1980 – 1990

La década de los años ochenta observa a un club dispuesto a crecer deportivamente y en cuyo horizonte deportivo está conseguir el ascenso a Primera Regional en cuando se tenga la menor opción. Tras competir unas cuantas temporadas con la anterior denominación, la directiva que preside Juan Ignacio Azkueta opta por renombrar a la institución en lengua autóctona adoptando la nueva de Sociedad Deportiva Leioa en 1981, siguiendo compitiendo en los años siguientes en esta categoría hasta que al término de la edición 87/88 consigue ascender a la ansiada Primera Regional con Pedro Antonio Niembro en el banquillo.

La S.D. Leioa es desde su reorganización en 1974 un club itinerante que deambula cada temporada por distintos terrenos de juego situados en sus más próximas inmediaciones como el Campo de San Ignacio, el Campo de La Arboleda, en Trapagarán, el Campo de Askartza, en Bilbao, las instalaciones de Lezama, el campus de la Universidad del País Vasco y el Campo de La Txopera, ambos en el mismo Leioa, o los vecinos de Sondika, Derio o Neguri hasta que en 1988 se levanta el complejo deportivo de Sarriena en el norte de la localidad con un campo de ceniza, el número 3, relevado en al año siguiente por uno de hierba natural, el cuatro.

1990 – 2000

Iniciada la nueva década, la S.D. Leioa es un club que dispone de una aceptable cantera de la cual salen ocasionalmente buenos jugadores que terminan enrolados en conjuntos de superior categoría. Cómodamente asentados en Primera Regional, en 1992 accede a la presidente Txus Bun quien sustituye al apreciado y distinguido Juan Ignacio Azkueta, planeando en la mente de los azulgranas el conseguir ascender a Regional Preferente, una idea para la cual todavía transcurrirán varios años hasta solventarse.

Tras ser cuarto en la campaña 95/96, al término de la temporada 96/97 consigue ascender un peldaño más, situándose en Regional Preferente dirigido por Andrés Pascual después de ser Campeón de su grupo. Los azulgranas debutan en la más alta de las categorías regidas por la Federación Vizcaína con un decimosegundo puesto, consiguiendo ser decimoquinto en la edición 98/99 y retrocediendo a la decimotercera plaza en la sesión 99/00, destacando en este periodo un intento frustrado en 1997, tras conseguirse el ascenso, para convertirse en el segundo filial del Athletic Club, de Bilbao, tras la respuesta afirmativa del C.D. Baskonia quien sí accede a tal propuesta.

2000 – 2010

Iniciado el cambio de siglo, la S.D. Leioa inaugura la nueva década con un decoroso décimo puesto en Liga durante la temporada 00/01, obteniendo una puntuación muy similar en la siguiente campaña 01/02 cuando finaliza noveno. En 2002, coincidiendo con el acceso a la presidencia de José Ángel Basauri, la Federación Vizcaína crea una nueva categoría, la División de Honor, la cual a partir de entonces será el máximo nivel a nivel regional dentro de sus clubs asociados. Dicha categoría se nutre con todos los clubs que han sobrevivido en Regional Preferente en la sesión anterior más los descendidos de Tercera División y ascendidos de Primera Regional, disputando los leioarras en la temporada 02/03 uno de sus mejores torneos al ser terceros tras C.D. Sondika y Club Portugalete, aunque sin opciones reales de poder ascender. Después de tan magnífica temporada, la campaña 03/04 significa una vuelta a la zona media de la clasificación, concluyendo noveno para mejorar en la edición 04/05 cuando son sextos.

En la edición 05/06 la S.D. Leioa está a punto de descender a Regional Preferente al ser decimotercero en Liga y casi dejarse arrastrar por los descensos procedentes de Tercera División, un punto de inflexión que trae consigo la llegada al banquillo azulgrana del que será su técnico talismán, David Movilla. El exjugador toma las riendas en la temporada 06/07 y deja al equipo en cuarto puesto, consiguiendo en la siguiente campaña proclamarse Campeón de la categoría tras una gran disputa con Gatika K.T. y S.D. Ugeraga que le abre las puertas de Tercera División.

El estreno en el cuarto nivel de las Categorías Nacionales a lo largo de la sesión 08/09 es discreto siendo decimoprimero pero con la satisfacción de haber obtenido la permanencia. Más complicada resultará sin embargo la temporada 09/10, pues los azulgranas tienen que realizar un gran esfuerzo para evitar a toda costa el descenso, logrado con tesón y el decimosexto puesto.

2010 – 2020

Con la edición 10/11 llega la calma y los azulgranas son novenos en Liga sin pasar tantos sobresaltos como en la campaña anterior, trazándose la directiva como objetivo el poder entrar en plaza de Promoción en el futuro inmediato. En la temporada 11/12 son octavos recibiendo pocas derrotas, cimentándose a partir de entonces una plantilla que será cuarta en la Liga 12/13, cumpliéndose la meta de promocionar dentro del plazo previsto. En esta Fase eliminatoria se enfrenta en Cuartos de Final a la U.D. Poblense, perdiendo en Sarriena por 1-2 y nuevamente en la localidad mallorquina de Sa Pobla por el mismo resultado, 2-1.

En la campaña 13/14, con José Ángel Basauri en la presidencia y el técnico David Movilla, se consigue reunir una excelente plantilla que sale cada jornada del torneo a ganar y que, paso a paso, va sumando puntos hasta separarles una cómoda distancia respecto a sus más directos rivales. El conjunto azulgrana consigue finalmente proclamarse Campeón de Tercera División por primera vez en su historia, accediendo a una Promoción de Campeones donde se enfrenta al C.D. Varea, de Logroño, con el ascenso directo a Segunda División B en juego, ambición que se alcanza tras imponerse en la capital riojana por 1-4 y en un abarrotado Campo de Sarriena por 3-0 en el encuentro de vuelta.

Texto: Vicent Masià © 2014

Última actualización: 2014

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951)
  • Athletic Club, 1898-1998: Crónica de una leyenda. Alfonso Carlos Sáiz Valdivieso. Editorial Everest (1998).
  • Historia y estadística del fútbol español. Vicente Martínez Calatrava. Fundación Zerumuga (2002).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009). Apéndice 2014.
  • Anuarios de la RFEF.

 

ENLACES EXTERNOS:

 

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titular UP Langreo

 

escudo UP Langreo

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Unión Popular de Langreo
  • Ciudad: Langreo / Llangréu
  • Provincia: Asturias
  • Comunidad Autónoma: Principado de Asturias
  • Fecha de constitución: 1 de julio de 1961
  • Fecha de federación: 1 de julio de 1961

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Popular de Langreo (1961- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

5 Ligas de Tercera División:

  • 1961/62
  • 1969/70
  • 1981/82
  • 1985/86
  • 2001/02

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal Nuevo Ganzábal
  • Año de inauguración: 6 de enero de 1922
  • Cambios de nombre:
  • Campo de La Barraca (1922-1961)
  • Estadio de Ganzábal (1961- )
  • Estadio Municipal Nuevo Ganzábal (2006-)
  • Capacidad: 4.024 espectadores

estadio Ganzabal

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio de Ganzábal (1961- )
  • El Florán, San Martín del Rey Aurelio (2005-2006)
  • Estadio Nuevo Ganzábal (2006- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales UP Langreo

ESCUDOS:

 

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:

Emplazado a escasos kilómetros al este de la capital provincial, Oviedo, el municipio asturiano de Langreo es un concejo formado por varios núcleos urbanos en el que existen seis distritos; La Felguera, Sama, Riaño, Ciaño, Lada y Barros, además de dos parroquias; Tuilla y La Venta, siendo La Felguera con veinte mil habitantes y Sama con doce mil los más poblados. El concejo es un enclave industrial de amplio arraigo donde la minería, la siderurgia y las empresas derivadas de estos sectores tuvieron un amplio eco en el pasado, habiéndose convertido en las últimas décadas en una localidad que lucha por superar la gran crisis minero-siderúrgica nacida a finales de los años sesenta.

Al contrario que en otros municipios de su entorno, el fútbol tardó un poco más en organizarse y no es hasta 1912 cuando surge la primera entidad, el Racing Club de Sama, una sociedad presidida por Manuel Fernández que jugaba en el Campo de Los Llerones, junto al río Nalón y vestía camisa blanquiazul con pantalón negro, retrasando su inscripción registral a abril de 1915. Aprovechando el tirón futbolístico que dejan los racinguistas en la juventud, casi de inmediato surge en el núcleo adjunto de La Felguera el Club Sporting Felguerano, quien viste camisa rojiblanca y pantalón azul, compartiendo campo con el Racing Club de Sama. Langreo es aquellos momentos un próspero municipio que incrementa su población constantemente llegando en busca de fortuna multitud de personas procedentes del propio Principado y de tierras continuas como Galicia y León. Con casi treinta mil almas, desde la sociedad recreativa del Casino del Círculo Popular no son ajenos a la nueva corriente deportiva que tanta atención acapara y en 1917 parte de los sportinguistas, socios del casino, crean con carácter lúdico la Sociedad Deportiva Círculo Popular, de La Felguera, entidad que viste camisa rojiblanca con pantalón negro y que en 1918 atrapará a otros tantos racinguistas, empleando como terreno de juego el conocido Campo de Los Llerones.

El cuadro langreano se inscribe en la por entonces Federación Regional Cantábrica de Clubs de Foot-ball debutando en Tercera Categoría y emprendiendo una carrera deportiva paralela con el Racing Club de Sama, asociación con la cual protagoniza una gran rivalidad que durará muchos años en diferentes categorías. El 6 de enero de 1922 la S.D. Círculo Popular estrenará recinto propio, el Campo de La Barraca, mientras que el Racing Club de Sama no tardará mucho más en pasarse al Campo de la Torre de los Reyes. Ya en los años treinta ambas entidades comparten plaza en Segunda Categoría hasta que en 1934 son creados los Campeonatos Superregionales y pasan a integrar la Primera Categoría, sorprendiéndoles la Guerra Civil en julio de 1936 no sin antes haber pasado la sociedad proletaria local por graves disturbios como los vividos durante la denominada Revolución de octubre de 1934.

Pasado el conflicto bélico el Racing Club de Sama parece adquirir mayor protagonismo, pero pronto es neutralizado por la S.D. Círculo Popular, destacando que en 1941 el club blanquiazul debe de cambiar de nombre a consecuencia de la nueva Ley que prohíbe el uso de extranjerismos fomentada por el General Moscardó, delegado nacional de deportes, viéndose obligado a adoptar el de Club de Fútbol Langreano, aunque popularmente es reconocido como Club Langreano. A partir de la campaña 43/44 las dos asociaciones langreanas compartirán grupo en Tercera División, a excepción de la sesión 48/49 en la que los de Sama descienden brevemente a Regional para volver a reencontrarse en la campaña 49/50. Sus caminos se separan nuevamente en la temporada 52/53 cuando los felguerenses, que visten desde hace años camisa arlequinada rojiblanca con pantalón azul, consiguen ascender brillantemente a Segunda División, categoría profesional con amplia repercusión deportiva en donde permanecerán cinco campeonatos consecutivos, viéndose de nuevo juntos en la temporada 58/59 tras el descenso de La Felguera Siderúrgica Círculo Popular, nombre adoptado en 1954 por la S.D. Círculo Popular, a Tercera División.

A finales de los años cincuenta Langreo cuenta con un buen número de clubs que demuestran su pasión por el fútbol, entre ellos el Club Deportivo Tuilla, una asociación que reside en la parroquia del mismo nombre constituido en 1952 que viste camisa arlequinada blanquiazul con pantalón blanco y juega en el Campo del Candín, el Silka Langreano, conjunto radicado en Sama que disputa sus encuentros en el Campo de La Torre de los Reyes, el Duro Club de Fútbol, residente en La Felguera y que juega en el Estadio de Ganzábal, además del Barros Club de Fútbol, perteneciente a susodicho distrito que tiene como hogar el Campo de La Lariella. Otros clubs de la época, más modestos, son el Deportivo Nalón, de Lada y el Club Alcázar, de Sama.

HISTORIA DEL CLUB:

1961 – 1970

Iniciados los años sesenta ambos clubs, Club de Fútbol Langreano y La Felguera Siderúrgica Círculo Popular, tienen opciones reales de ascender a Segunda División, aunque el Círculo Popular de La Felguera se muestra más predispuesto con varias tentativas que acaban ahogándose en la Promoción. Esta barrera deportiva no superada con éxito y el hecho de tratarse de dos clubs langreanos, hace que desde el consistorio se alcen voces en pos de la unificación del fútbol local y se reivindique la creación de una nueva entidad que agrupe a ambas aficiones disponiendo de suficiente fuerza para afrontar cualquier obstáculo. Formadas dos respectivas comisiones deportivas encargadas de agilizar los trámites, el acuerdo es prácticamente total y el 4 de julio de 1961 en la sede del ayuntamiento se corrobora lo negociado constituyéndose la Unión Popular de Langreo, una nueva asociación que surge de las dos extintas escasos días antes por votación mediante respectivas asambleas extraordinarias que será presidida por el que fuera presidente circulista José Antonio Coto Álvarez, mientras que la vicepresidencia recae en el expresidente samense Honorino Montes Riera. El uniforme elegido es una mezcla de ambos clubs, siendo los colores camisa partida a dos mitades roja y azul con pantalón azul, mientras que el terreno de juego será el circulista de Ganzábal, un recinto inaugurado en 1920 como Campo de La Barraca dotado con mejores prestaciones y aforo, hasta siete mil localidades, que el blanquiazul de La Torre de Los Reyes, con capacidad para dos mil quinientos espectadores.

 

Deportivamente el nuevo U.P. de Langreo debuta en Tercera División realizando un gran torneo en el que se proclama Campeón arrollando a todos sus adversarios, pasando luego a disputar la Promoción, verdadero caballo de batalla, en el que elimina al C.D. Europa; 2-1 en Barcelona, 1-0 en casa y 1-0 en el desempate disputado en Burgos, y en la Final al C.D. Béjar Industrial; 5-0 en Ganzábal y derrota por 3-1 en la localidad salmantina, con lo cual obtiene el ascenso a Segunda División ante la alegría de su todavía recién dividida afición. El estreno en la categoría de plata se produce en la campaña 62/63 siendo decimotercero con guarismos muy discretos y teniendo que promocionar para defender la plaza recientemente adquirida, conservándola gracias a superar al aspirante Arenas Club, de Guecho; 0-0 en la localidad vizcaína y 2-0 en casa. En las temporadas 63/64 y 64/65 es undécimo y duodécimo respectivamente, jugando en ambas al filo de la navaja para evitar cualquier intrusión en la zona baja. En la campaña 65/66 es nuevamente decimotercero y ha de promocionar, eliminando al aspirante Club Atlético de Marbella; 1-0 en la localidad malagueña y 4-1 en casa.

En la sesión 66/67 el conjunto azulgrana repite puesto en Liga y otra vez acude a la Promoción, logrando una vez más la permanencia al imponerse en esta ocasión a la S.D Ponferradina; 2-2 en la ciudad templaria y 5-2 en Ganzábal. En el verano de 1967 la RFEF anuncia que en el siguiente campeonato 68/69 la Segunda División será reducida en su número de participantes y constará de un grupo único, determinando que los clasificados entre el noveno y decimosexto puesto, ambos inclusive, perderán la categoría. La U.P. de Langreo realiza la mejor clasificación de su historia al ser décima, pero este puesto no le sirve de nada y acaba descendiendo a Tercera División por tan solo cuatro puntos. En la campaña 68/69 intenta ser primero y conseguir el regreso, pero tras ser subcampeón en su grupo queda fuera de la Promoción, contratiempo que no ocurre en la siguiente edición 69/70 cuando es Campeón y en la Fase de Ascenso consigue superar al Villarreal C.F.; 1-0 en casa y 0-0 en la localidad castellonense, logrando su segundo ascenso a la categoría de plata, un éxito vitoreado por su afición.

1970 – 1980

La década de los años setenta la empieza reestrenándose en Segunda División con una plantilla muy ajustada dentro de un grupo único en el que se parte con un bajo presupuesto, hándicap que salva con pundonor siendo decimoséptimo y consiguiendo la permanencia en la Promoción tras eliminar al aspirante C.D. Orense; 1-1 en la capital gallega y 3-1 en casa. La temporada 71/72 va a ser diferente y la escasez de puntos obtenidos a domicilio hará que sea colista y pierda la categoría, despidiéndose de una categoría que, por ahora, es su techo a nivel deportivo. De nuevo en Tercera División, la campaña 72/73 la pasa discretamente consiguiendo un relegado octavo puesto pero en la edición 73/74 es subcampeón tras la Cultural y Deportiva Leonesa promocionando para el ascenso a Segunda División. En esta fase, pese a la ilusión de los aficionados, se enfrenta como aspirante a un dolido Ag.D. Rayo Vallecano que se muestra contundente y cierra sus opciones; 5-0 en Madrid y pírrica victoria por 1-0 en casa.

En las temporadas siguientes, coincidiendo con una crisis social que muestra síntomas inequívocos de retroceso económico, sufre un decaimiento deportivo y ocupa puestos meridianos en la tabla, discurriendo su vida deportiva sin grandes alteraciones hasta que en 1976 la RFEF anuncia la creación de una nueva categoría que servirá de puente entre los clubs modestos y los profesionales o semiprofesionales, la denominada Segunda División B. Esta categoría, nacida viciada y con graves defectos desde su inicio, será la tumba en el futuro de muchos clubs y, aunque su ánimo es potenciar el fútbol nacional, lo cierto es que socavará grandes historiales. Séptimo en la campaña 76/77, la U.P. de Langreo consigue estrenarse durante la temporada 77/78 en la citada categoría finalizando octavo, acomodándose posteriormente sin problemas mientras en el aspecto deportivo concluye decimocuarto en la edición 78/79 y quinto en la 79/80.

1980 – 1990

La década de los años ochenta no la inicia con buen pie y a la primera de cambio desciende a Tercera División tras ser decimonoveno en un mala campaña donde sus guarismos son bajos. Este descenso causa malestar en la afición, reticente a acudir a ver encuentros menos atractivos de los acostumbrados en años anteriores, iniciándose un ciclo de seis largas temporadas en Tercera División, el cuarto nivel del fútbol español, ante la imposibilidad de superar las distintas ocasiones que tiene de abandonarla. En la campaña 81/82 es Campeón de Liga, pero desgraciadamente cae en la Promoción al imponerse la U.D. Poblense en Semifinales; 3-1 en la localidad mallorquina de Sa Pobla y empate 1-1 en casa. En la sesión 82/83 es subcampeón tras el C.D. Ensidesa, pero la U.D. Olot le cierra el paso; 4-0 en la localidad gerundense y 4-1 con prórroga en casa. En la campaña 85/86 disfruta de una nueva oportunidad tras ser Campeón, aunque como las anteriores ocasiones acaba en fracaso pues es eliminado por el C.F. Gandía; 3-1 en la costera ciudad valenciana y un insuficiente 1-0 en casa.

El ansiado ascenso llega en la temporada 86/87 como consecuencia de la ampliación de grupos que experimenta la Segunda División B, otorgándose al grupo astur tres plazas y ocupando los azulgranas una de ellas al ser tercero en Liga. La U.P. de Langreo inicia en la campaña 87/88 un nuevo ciclo en la categoría de bronce que le va a mantener cuatro años consecutivos en la misma, no sobrepasando nunca el décimo puesto y siempre con el objetivo de mantenerse en la vista. Sus resultados, sin ser deficientes, no le permiten sobrepasar la primera mitad de la tabla concluyendo decimotercero en la edición del rencuentro, decimoprimero en la 88/89 y duodécimo en la 89/90.

1990 – 2000

La estancia en Segunda División B se truncará con el cambio de década cuando en la temporada 90/91 realice un mal torneo y sea decimoctavo, descendiendo a Tercera División. Los años noventa, al igual que sucede con la década anterior, van a transcurrir militando a caballo entre ambas categorías, tercer y cuarto nivel nacional, aunque la emoción no se va a alejar demasiado del viejo Estadio de Ganzábal. En la campaña 91/92 es tercero y con el nuevo sistema competitivo consigue una plaza para promocionar. En esta fase será tercero superado por Aranjuez C.F. y C.D. Bergantiños, siendo colista el C.At. Bembibre. En la siguiente campaña 92/93 sí consigue el ascenso tras repetir puesto en Liga y liderar su grupo de Promoción superando a Villalonga F.C., C.D. Fuenlabrada y C.D. Laguna. Este éxito deportivo le permite abrir una nueva era en Segunda División B que durará seis temporadas y en la que la primera de ellas, campaña 93/94, con una plantilla excelente será recompensado con una tentativa de ascenso a Segunda División. En esta edición es cuarto en Liga, pero en la Promoción sus sueños se rompen y, sin opciones, resulta colista detrás de C.F. Extremadura, A.E.C. Manlleu y C.D. Numancia.

En las temporadas siguientes el rendimiento de los langreanos desciende notablemente y a unas tranquilas campañas 94/95 donde es octavo y 95/96, décimo, les sucede una preocupante edición 96/97 que le hace retroceder al decimocuarto puesto. Tras mejorar en la campaña 97/98 con una decimoprimera plaza, en la edición 98/99 es decimoctavo y regresa a Tercera División en donde lucha constantemente por regresar a la categoría recientemente perdida, pero sin éxito al concluir quinto.

2000 – 2010

La Primera década del nuevo siglo se convierte en una constante lucha por ascender a Segunda División B. En alguna ocasión se conseguirá el objetivo, pero en otras este se alejará de Ganzábal, aunque oportunidades siempre tendrán los azulgranas quienes, dentro del grupo asturiano de Tercera División, siempre son un rival a batir.

En la sesión 00/01 son terceros en Liga, pero el ascenso no se consigue al ser segundo en la Promoción tras la Real S.D. Alcalá, acompañándoles C.D. Endesa As Pontes y C.F. Palencia. Es en la inmediata edición 01/02 cuando lo obtiene al ser Campeón de Liga y comandar en la Promoción un grupo donde compite con Real Valladolid C.F. B, C.D. Las Rozas y Club Lemos. Sin embargo su estancia en Segunda División B no es afortunada y tras ser decimosexto ha de defender su plaza en la categoría, cayendo lamentablemente en la Promoción por evitar el descenso superado por el C.D. Linares; 2-2 en casa y 4-1 en la vuelta, y C.D. Calahorra en la eliminatoria Final; 0-0 en casa y derrota por 2-1 en la ciudad riojana.

Con este descenso la U.P. de Langreo inicia la que va a ser su mayor estancia consecutiva en Tercera División, permaneciendo hasta un total de once campañas sin poder salir del cuarto nivel. Y no será por falta oportunidades. Los asturianos disponen en cada edición de una plantilla competitiva, pero en unas ocasiones los rivales del campeonato doméstico y en otras los rivales que se encuentra en las Promociones terminan cortándole de cuajo sus aspiraciones.

En la sesión 04/05 es cuarto en Liga y posteriormente eliminado en la Promoción por el Club Rápido de Bouzas; 0-0 en casa y 2-0 en Vigo, mientras que en la 05/06 lo es por el C.D. Guijuelo tras ser subcampeón de Liga precedido por la A.D. Universidad de Oviedo; 2-0 en la localidad salmantina y 1-2 en casa. El 3 de septiembre de 2006 reestrena con un encuentro de Liga frente al C.D. San Martín y resultado de 2-1 el remodelado Estadio de Ganzábal, reducido en capacidad a cuatro mil localidad de asiento y dotado de césped artificial, llegando nuevamente a la Promoción, pero se ve sorprendido por el Mazarrón C.F.; 0-0 en casa y derrota por 1-0 en la localidad murciana, desaprovechando otra tentativa en la campaña 07/08 al verse sobrepasado por la U.D. Barbastro; 2-1 en casa y 3-0 en la localidad oscense. En la temporada 08/09 es quinto a varios puntos de las cuatro primeras plazas, puesto que repite en la edición siguiente, 09/10.

2010 – 2020

El cambio de década empieza con un nuevo acoso a la Segunda División B. Tercero en el torneo doméstico, en la Promoción cae ante La Roda C.F.; 0-0 en casa y dolorosa derrota por 2-0 en la prórroga dentro de la vuelta en la localidad albaceteña. En la campaña 11/12 repite el tercer puesto, en esta ocasión tras Caudal Deportivo y Real Avilés C.F., siendo eliminado en Cuartos de Final por el conjunto balear C.D. Llosetense después de ser derrotado en ambos encuentros; 1-0 en Lloseta y 1-2 en casa. La tercera oportunidad de la década llega en la temporada 12/13 una vez sido cuarto, resultando una vez más eliminado en Cuartos de Final, ahora frente a la U.D. Mutilvera; 0-0 en casa y derrota por 2-1 en la localidad navarra de Mutilva Baja.

El campeonato 13/14 significa su vuelta a Segunda División B después de un sinfín de intentos frustrados sin recompensa. De la mano del técnico y exjugador Pablo Lago, los azulgranas son subcampeones de Liga empatados a puntos con un sorprendente C.D. Lealtad. En la Promoción, contrariamente a sus últimas actuaciones, se muestran fuertes y eliminan sucesivamente a Club Atlético de Monzón en Cuartos de Final; 0-1 en la localidad oscense y 2-0 en casa, Club Haro Deportivo en Semifinales; 1-0 en la localidad riojana y 2-0 en casa, consiguiendo el ascenso en la Final ante el Mérida A.D.; 0-0 en la ida y victoria por 1-0 en casa con gol de Pablo Aceval.

Texto: Vicent Masià © 2009

Última actualización: 2014

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia y estadística del fútbol español. Vicente Martínez Calatrava. Fundación Zerumuga (2002).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.

 

ENLACES EXTERNOS:

 

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escudo CD Tudelano
DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Tudelano
  • Ciudad: Tudela
  • Provincia: Navarra /Nafarroa
  • Comunidad Autónoma: Navarra /Nafarroa
  • Fecha de constitución: 29 de noviembre de 1935
  • Fecha de federación: 1935



CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Tudelano (1935- )



TÍTULOS NACIONALES:

5 Ligas de Tercera División:

  • 1954/55
  • 1983/84
  • 1990/91
  • 2009/10
  • 2010/11

1 Copa de la Liga de Tercera División:

  • 1984



ESTADIO:

estadio Ciudad de Tudela

  • Nombre: Estadio Municipal Ciudad de Tudela
  • Año de inauguración: 1969
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal José Antonio Elola (1969-2012)
  • Estadio Municipal Ciudad de Tudela (2012-)
  • Capacidad: 11.000 espectadores

 



OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal de Griseras (1935- 1969)
  • Estadio José Antonio Elola (1969- )



TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales CD Tudelano

ESCUDOS:

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:

Situada en la zona meridional de Navarra, la industriosa ciudad de Tudela es el más importante centro neurálgico de la Ribera del Ebro y cabeza de su merindad, extendiéndose su influencia a localidades de otras provincias próximas. El fútbol, al igual que en muchas otras partes, surgió desde los colegios e instituciones docentes quienes impartían esta modalidad deportiva para fomentar el espíritu de compañerismo y el físico. El primer club a nivel organizado que se desempeño en estas lides fue la Deportiva Tudelana, una sociedad fundada en 1921 que jugaba en el Campo de Griseras y que terminaría por desaparecer en 1927. Precisamente en 1927 nacerían el Racing Club y la Sociedad Gaztesuna, surgiendo en 1928 la Unión Tudelana, sociedades todas ellas que contaban con equipo de fútbol y jugaban en el Campo de Griseras, unos terrenos propiedad de la por entonces pujante empresa Azucarera de Tudela.

La ausencia de una Federación navarra propia y un club potente privó a los tudelanos de competir a nivel oficial, pero no de su práctica, surgiendo en 1930 la Sociedad Beti-Jai y en 1932 el C.D. Vegetariano, la S.D. Aragón y la S.D. Tudelana, además de otros clubs como el Tudela F.C., el Muskaria Club y el Ancora Fordín. Sin embargo el más fuerte de todos fue el C.D. Arenas, una sociedad bien estructurada que vestía camisa blanquiazul con pantalón blanco.

HISTORIA DEL CLUB:

1935 – 1940

Constituida previamente la Federación Navarra el 21 de mayo de 1928, Tudela no cuenta con un club importante federado que participe en cualquiera de las distintas categorías de la región, permaneciendo como adheridos los equipos del Colegio de los HH. Jesuitas y el Colegio de los HH. Maristas. Transcurridos unos años, es en 1935 cuando surge la idea de crear una sociedad que lleve el nombre de la ciudad, iniciándose una serie de conversaciones entre los distintos clubs existentes que depare un representante único.

Las sociedades C.D. Vegetariano, Tudela F.C., Ancora Fordin, Sociedad Gaztesuna y Muskaria Club acaban fusionándose el 29 de noviembre bajo el nombre de Club Deportivo Tudelano, resultando proclamado presidente Lucas Gallego mientras como colores se eligen camisa blanca con pantalón negro. El Campo de Griseras, vallado desde 1934, es su terreno de juego, estrenándose los blanquinegros en Segunda Regional durante la temporada 35/36 donde conquistan la primera plaza. Por otra parte el C.D. Arenas, entidad no partícipe en la fusión, compite en Primera Regional como estandarte de la ciudad. En julio de 1936, cuando el club blanquinegro estaba presto para debutar en Primera Regional, irrumpe la Guerra Civil y se inicia un obligado paro que dura cerca de dos largos años, reemprendiéndose la actividad en la ciudad a finales de 1938 cuando la situación lo permite.

1940 – 1950

En la temporada 39/40 vuelven los campeonatos a nivel nacional y regional, convirtiéndose el C.D. Tudelano en un importante referente navarro al ser subcampeón de Primera Regional en la campaña 40/41 y Campeón en las ediciones 41/42 y 42/43, a la par que el ahora C.D. Arenas E.yD. compite en Segunda Regional. En 1943 la DND desea potenciar el fútbol entre los principales núcleos de población y decide que el renovado campeonato de Tercera División sea el vehículo indicado para los clubs modestos. El C.D. Tudelano como Campeón de su zona accede a esta categoría quedando encuadrado durante la sesión 43/44 en el Grupo III junto a vascos y riojanos, terminando en sexto puesto.

En la edición 44/45 es noveno, siendo octavo en la 45/46 y sexto en la 46/47. En la temporada 47/48 es noveno dentro de un grupo donde compiten clubs valencianos y castellanos, terminando decimocuarto y colista en la campaña 48/49 junto a clubs vascos y cántabros. Gracias a la reestructuración de la categoría el club navarro sigue en Tercera División cuando todo parecía indicar que iba a militar en Primera Regional, cerrando la sesión 49/50 en duodécimo puesto.

1950 – 1960

En la temporada 50/51 la economía blanquinegra anda ya maltrecha y el club resulta decimoctavo y colista descendiendo ahora sí a Primera Regional. En esta categoría los tudelanos fraguan sus finanzas y recuperan el aliento consiguiendo ascender a Tercera División al término de la campaña 52/53, reestrenándose en la sesión 53/54 con un discreto decimoquinto puesto. En la edición 54/55 la categoría es reestructurada profundamente y el número de clubs por grupo queda reducido, compitiendo los blanquinegros con clubs guipuzcoanos y navarros.

Sin apenas oposición el C.D. Tudelano es Campeón de su grupo y accede a disputar la Promoción para tratar de ascender a Segunda División, quedando sexto de un grupo de ocho aspirantes donde consigue ascender la Ag.D. Plus Ultra y en el que participan Ct.D. Manresa, Gerona C.F., Arenas S.D., C.D. Elgoibar, C.D. Binéfar y A.D. Rayo Vallecano. En las dos sesiones siguientes, 55/56 y 56/57, el club de la Ribera Navarra será cuarto yendo el título a parar a manos del C.D. Elgoibar, mientras en la campaña 57/58 es sexto cayendo hasta el duodécimo puesto en la 58/59. La temporada 59/60 la cierra siendo decimocuarto y descendiendo a Primera Regional.

1960 – 1970

El inicio de los años sesenta es complicado y las diferentes plantillas que confecciona la directiva tudelana no aciertan a conseguir el ascenso, teniendo que transcurrir hasta seis largas campañas para que, tras ser subcampeón en la edición 65/66 tras el Club Haro Deportivo, los blanquinegros regresen a Tercera División. Conseguido el ascenso, desde 1966 el club ribereño siempre ha permanecido en Categoría Nacional, iniciando esta larguísima estancia durante la temporada 66/67 con un décimo puesto.

En la sesión 67/68 el C.D. Tudelano finaliza tercero, pasando en 1968 a una remodelada Tercera División donde compite con sociedades navarras, guipuzcoanas, riojanas y aragonesas con un aceptable séptimo puesto, plaza que repite en la sesión 69/70 pero jugando ya en el nuevo Estadio José Antonio Elola, inaugurado el 17 de agosto de 1969 en encuentro disputado frente al Club Atlético Osasuna con resultado final de empate 1-1.

1970 – 1980

El club ribereño supera las distintas remodelaciones que experimenta la categoría a finales de los años sesenta, comenzando la década de los setenta en medio de una Tercera división que ha quedado reducida a cuatro grupos de mucho potencial.En la temporada 70/71, en el grupo que conforman aragoneses, castellanos, vascos y navarros, tiene apuros para no descender tras quedar decimosexto, viéndose obligado a disputar la Promoción de Permanencia con el aspirante C.D. Murense balear. Dos victorias le permiten seguir su aventura en Tercera al vencer 5-0 en casa y 1-3 en Muro. En la siguiente campaña 71/72 no mejoran las cosas y es decimoquinto, viéndose las caras en una reñidísima Promoción con la S.D. Rayo Cantabria, rival al que derrota 4-0 en casa y con el que pierde 3-0 en Santander.

En las siguientes ediciones se conformarán unas plantillas con más calidad para no tener tantos problemas y poder afrontar la categoría con más garantías, resultando séptimo en la campaña 72/73, noveno en la 73/74, octavo en la 74/75 y sexto en la 75/76. Los años setenta se convierten en la época dorada del club pasando por el Estadio ribereño clubs de la talla de Real Valladolid Deportivo, Tenerife Atlético, Palencia C.F., Club Atlético Osasuna, U.D. Salamanca, Club Getafe Deportivo, C.D. Logroñés, Castilla C.F., Deportivo Alavés ó Club Atlético Madrileño, todos ellos con experiencia en categorías superiores o con jugadores que luego despuntarán.

En la temporada 76/77 la RFEF anuncia que se va a crear una nueva categoría intermedia entre la Segunda División y la Tercera División, la denominada Segunda División B, en la cual entrarán los diez primeros clasificados de cada uno de los cuatro grupos existentes. La entidad tudelana realiza un gran esfuerzo deportivo y al final queda noveno consiguiendo el ascenso a Segunda División B en un intento de seguir compitiendo en el tercer nivel nacional. La temporada 77/78, la del debut en Segunda División B, no resulta como se espera y pese a tener opciones durante todo el año de salvarse, al final se desciende al quedar decimonoveno a cuatro puntos del decimosexto. De nuevo en Tercera División, el club blanquinegro va de más a menos concluyendo la década con un sexto puesto en la campaña 78/79 y un duodécimo en la 79/80, tiempo que coincide con el nacimiento del Club Deportivo Lourdes en 1979, una sociedad radicada en el popular barrio del mismo nombre que en el futuro será un importante club.

1980 – 1990

El C.D. Tudelano pasará los años ochenta íntegramente en Tercera División compitiendo con clubs navarros y riojanos. Aunque su meta evidentemente pasa por acceder a categoría superior, las cosas no le son sencillas. De este modo es cuarto en la campaña 80/81, quinto en la 81/82 y nuevamente cuarto en la 82/83, siendo esta última sesión subcampeón de la Copa de la Liga al caer derrotado en la Final frente al Real Madrid C.F. Aficionados: derrota por 1-2 en casa y resultado de empate 1-1 en la vuelta.

En la sesión 83/84 es Campeón de Liga perdiendo tan solo cinco encuentros. Este puesto le permite promocionar para ascender a Segunda División B, pero en Semifinales el Club Atlético Marbella se cruza en su camino y lo elimina a la primera venciendo en ambos encuentros; 0-1 en Tudela y 2-0 en Marbella. La decepción es grande, aunque en la Copa de la Liga se proclama Campeón al superar en la Final al Yeclano C.F.: 1-1 en la ida y 4-2 en la vuelta celebrada en casa. En las siguientes campañas realiza unos pobres campeonatos que están a punto de llevarle a Regional Preferente puesto que si en la edición 84/85 es duodécimo, en la 85/86 salva la categoría in extremis al ser decimoctavo.

En 1986 la RFEF concede un grupo propio de Tercera División a la Federación Navarra, estrenándose en la temporada 86/87 con un discreto sexto puesto que le impide promocionar. La edición 87/88 será muy pobre con un decimotercero puesto, mejorando ostensiblemente en la campaña 88/89 donde concluye tercero. Mejoradas las prestaciones de los blanquinegros, en la sesión 89/90 finalizan subcampeones a tan solo un punto del líder C.D. Izarra.

1990 – 2000

En 1990 la RFEF modifica las reglas para ascender a Segunda División B creando unas eliminatorias donde adquirirá nueva categoría el primer clasificado de los cuatro que contenga cada uno de los grupos decididos por razones geográficas. El C.D. Tudelano es Campeón de Liga en la edición 90/91, disputando a continuación una reñidísima Promoción en donde supera a Ag.D Sabiñánigo, Unión Montañesa de Escobedo y C.D. Elgoibar consiguiendo el ascenso a la categoría de bronce.

El retorno a Segunda División B es celebrado ampliamente por su afición, necesitada de militar en una categoría superior, iniciándose un período de cinco temporadas consecutivas en las que por Tudela pasarán clásicos como U.D. Salamanca, Pontevedra C.F., C.D. Numancia, Deportivo Alavés, Real Unión de Irún y Cultural y Deportiva Leonesa. Las cinco comparecencias serán iguales y todas se pueden medir por los mismos parámetros, caracterizándose en cada una de ellas el deseo de obtener la permanencia cuanto antes. Así los tudelanos serán decimoquintos en la sesión 91/92, decimosextos en la 92/93, decimoterceros en la 93/94, nuevamente decimoquintos en la 94/95, perdiendo la categoría en la temporada 95/96 al finalizar decimoséptimos.

En el segundo lustro de la década los problemas económicos relucen y el club pasa momentos preocupantes con un decimoséptimo puesto en el campeonato 96/97 que casi le hace enganchar con la Regional Preferente. En las ediciones siguientes remonta el vuelo y consigue terminar entre los diez primeros de su grupo de Tercera División.

2000 – 2010

El cambio de siglo observa en sus años iniciales a un C.D. Tudelano que deambula por la zona media de la tabla clasificatoria alejado de los primeros puestos que dan opción a poder promocionar, siendo superado en cada temporada por Peña Sport F.C., C.D. Izarra o cualquier sociedad que se convierta en club revelación. Los presupuestos no alcanzan para más y la afición ve preocupada cómo su equipo no es el mismo de antaño. Esta tendencia negativa empieza a corregirse a partir del segundo lustro mostrándose los primeros síntomas en la campaña 05/06 cuando son séptimos.

En la sesión 06/07 inician un acoso y derribo para conseguir el ascenso, algo que se les resistirá más de la cuenta a tenor de las oportunidades que se les presentan. En esta primera, tras ser cuartos en Liga, promocionan ante Las Palmas Atlético siendo eliminados al empatar 2-2 en casa y perder 1-0 en la capital grancanaria. En la temporada 07/08 repiten cuarto puesto en el campeonato doméstico, superando en la Primera Eliminatoria de la Promoción al C.D. Alfaro en un intenso duelo; 4-0 en casa y derrota por 3-1 en la localidad riojana, mientras en la Segunda Eliminatoria y Final se les escapa el ascenso a favor del Real Murcia Imperial; 2-3 en casa y 3-1 en la vuelta.

A pesar de la decepción siguen apostando por el objetivo y tras ser terceros en Liga durante la edición 08/09, en los Cuartos de la Promoción son eliminados por el C.D. Ourense SAD; 4-0 en la capital gallega y victoria sin consecuencias por 2-1 en casa. En la temporada 09/10 son Campeones de Liga pasando directamente a jugarse el ascenso directo frente al C.D. Atlético Baleares quien se lo impide; 1-0 en Palma y 2-1 en casa. Este traspiés les hace pasar a Semifinales donde tienen una nueva oportunidad superando con brillantez al C.D. Llanes; 2-2 en la localidad asturiana y 6-0 en casa. En la gran Final, sin embargo, ceden por los pelos ante el F.C. Santboià; 2-1 en la barcelonesa Sant Boi de Llobregat y 2-1 en casa, perdiendo cualquier opción en los penaltis donde se imponen los catalanes por 3-4.

2010 – 2020

En la campaña 10/11 repiten título liguero y disputan su quinta Promoción consecutiva. En la Fase de Campeones no tienen excesiva fortuna y son superados claramente por la Real Balompédica Linense; 1-0 en casa y derrota por 4-0 en la ciudad gaditana. Como sucediese en la edición anterior pasan a Semifinales, superando en esta ocasión al C.D. Pozoblanco; 0-0 en la localidad cordobesa y 2-0 en casa, mientras en la Final son apeados por la U.D. San Sebastián de Los Reyes; 2-1 en la localidad madrileña y derrota por 0-1 en casa.

El ansiado y muy luchado ascenso a Segunda División B se consigue al fin en la temporada 11/12 cuando tras ser tercero en Liga, en la Promoción van superando a todos sus rivales; C.D. Azuqueca en Cuartos; 1-1 en la localidad alcarreña y 2-1 en casa, C.P. Villarrobledo en Semifinales; 2-1 en casa y empate 2-2 en la localidad albaceteña y Catarroja C.F. en la Final; 4-0 en casa y 0-1 en la localidad valenciana. El 2 de marzo de 2012 el estadio pasa a llamarse Ciudad de Tudela tras la decisión del pleno del Ayuntamiento.

Texto: Vicent Masià © 2009

Última actualización: 2012



BIBLIOGRAFÍA:



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titular Arenas Club de Getxo

escudo Arenas Club de Getxo

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Arenas Club de Getxo
  • Ciudad: Guecho / Getxo
  • Provincia: Vizcaia / Bizkaia
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: 1909
  • Fecha de federación: 1913

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Arenas Foot-ball Club (1909- 1912)
  • Arenas Club (1912- 1917)
  • Arenas Club de Guecho (1917- 1984)
  • Arenas Club de Getxo (1984- )

TÍTULOS NACIONALES:

3 Ligas de Tercera División:

  • 1945/46
  • 1946/47
  • 1959/60

1 trofeo de Copa:

  • 1919

ESTADIO:

estadio Gobela

Nuevo Municipal de Gobela

  • Nombre: Estadio Nuevo Municipal de Gobela
  • Año de inauguración: 2004
  • Cambios de nombre: Estadio Nuevo Municipal de Gobela
  • Capacidad: 1.200 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Lamiako (1909- 1913)
  • Campo de Jolaseta (1913- 1925)
  • Campo de Ibaiondo / Gobela (1925- 2004)

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales Arenas Club de Getxo

ESCUDOS:

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:

Situada en el margen derecho del Nervión, la localidad de Getxo se convirtió a finales del s.XIX en zona residencial de la alta burguesía bilbaína la cual poco a poco fue pasando de población temporal a fija. A principios del nuevo siglo los barrios emergentes de Neguri y Las Arenas son ya un hecho convirtiéndose la proximidad de este último con el Campo de Lamiako, feudo del Athletic Club bilbaíno y situado en Leioa, en foco de atracción para la juventud que en 1901 ya observa corretear a los athléticos tras un balón. El núcleo de Las Arenas empieza a desarrollarse y como residencia de industriales que mantienen grandes relaciones comerciales con los británicos, muchos son los hijos de getxotarras que llegan procedentes del Reino Unido donde han aprendido a jugar a fútbol durante sus estudios.

En pocos años el fútbol es ya un deporte conocido y la cantidad de localidades que cuentan con un club empieza a crecer considerablemente. Getxo, quien cuenta con practicantes que bien juegan en los terrenos del Campo de Santa Eugenia emplazado en Romo o bien en el Campo de Lamiako de manera ocasional, sin embargo parece esquiva a esta tendencia hasta que la creación de la Federación Española parece darle el impulso que precisaba y comienza a generarse lo que van a ser sus primeras sociedades.

HISTORIA DEL CLUB:

1909 – 1920

Estas se forman en 1909 coincidiendo con el abandono del Athletic Club de las instalaciones de Lamiako, decisión que deja pista libre para que se constituya el Arenas Foot-ball Club, entidad que emplea este campo. El club elige su primera junta directiva el 17 de mayo de 1910 con Pedro de Gaztañaga en la presidencia, junto a otros como Felipe Tejedor, Luis Ghia, Cándido Bilbao, Federico Landa, Santos Eguidazu, León Saunet y Aurelio López. La otra institución es el Algorta Foot-ball Club, originada en el primitivo barrio origen de Getxo. Ambas sociedades compiten por la supremacía local y a principios de la década de los años diez ya se enfrentan a clubs de otras localidades de su entorno como el propio Athletic Club ó el C.D. Portugalete, otra población con gran tradición futbolística.

La fragilidad que muestran los combinados getxotarras frente a sus poderosos vecinos hace mella en sus dirigentes y a inicios de 1912 ya se empiezan las conversaciones para fusionarse en uno solo. Este acontecimiento tiene lugar el 11 de abril de ese año y el nombre elegido es el de Arenas Club por ser este el barrio donde jugará el resultante de la unión y por ser sede de la mayoría de sus socios. Los colores elegidos son camisa rojinegra con pantalón blanco, el feudo sigue siendo Lamiako, mientras Feliciano Etxebarría resulta elegido presidente.La sociedad se inscribe durante 1913 en la Federación del Norte, recién creada tras las decisiones tomadas en Madrid por la nueva Federación Española de Foot-ball de dividir el país en subdivisiones geográficas, pasando a competir en Segunda Categoría.

Este año es fecundo para la entidad arenera puesto que Manuel Morán, párroco al cargo de la Iglesia de Las Mercedes, compone un grupo de jugadores juveniles de gran proyección que conquista la Copa Athletic que el club rojiblanco bilbaíno pone en disputa para los clubs vizcaínos de esta categoría. El éxito obtenido no cae en balde y en la temporada 14/15 los rojinegros pasan a Primera Categoría donde se encuentran con los grandes de la misma como son el Athletic Club, Racing Club de Santander, Real Unión Club y Real Sociedad de Foot-ball. En 1914 abandonan el Campo de Lamiako y estrenan su propio recinto situado en el barrio de Neguri; el Campo de Jolaseta, terreno que ha venido empleando el Athletic Club desde 1910 y quien lo ha acaba de abandonar con motivo de su traslado al nuevo Campo de San Mamés.

Los areneros no hacen mal papel y pronto empiezan a distinguirse como uno de los clubs más potentes, corroborándolo en la edición 16/17 al adjudicarse el primer Campeonato, ya con el nombre de Arenas Club de Guecho, con jugadores como Jáuregui, Vallana, Careaga, Chacho o los hermanos Peña entre otros. Este éxito les permite representar a su Federación en el Campeonato de España, torneo en el que ante la sorpresa de todos llegan hasta la mismísima Final que se disputa en Barcelona y donde ceden ante el potente Madrid F.C. tras dos vibrantes encuentros, el primero finalizado con 0-0 y el segundo con 1-2 favorable a los merengues en plena prórroga tras finalizar 1-1 en el tiempo reglamentario.

Llegados al año 1918, los conjuntos guipuzcoanos deciden abandonar la Federación del Norte por desavenencias con el todopoderoso Athletic Club y crean la Federación Guipuzcoana. Este paso propicia que las posibilidades de los rojinegros aumenten de cara a obtener títulos y es esa misma edición cuando conquistan el campeonato 1918/19. Cargados de moral, con una estructura sólida respaldada por el empresariado local, nuevamente se presentan en el Campeonato de España y llegan a la Final, obteniendo esta vez sí la Copa al imponerse brillantemente al F.C. Barcelona por 5-2 en la prórroga tras haber finalizado el encuentro con 2-2 en el tiempo reglamentario. Los jugadores rojinegros Jáuregui, Vallana, Monacho, Uriarte, Arruza, J.M.Peña, Ibaibarriaga, Pagazaurtundua, Sesumaga, Barturen y F.Peña pasarán a la posteridad como los héroes de Madrid al ser el campo del Racing Club de esta capital donde se juega la gran final. Dos jugadores de este excelente plantel, Sesumaga y Pagazaurtundua, conseguirán posteriormente la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920.

1920 – 1930

En 1922 los clubs cántabros siguen la estela que marcaron los guipuzcoanos años antes y crean la Federación Montañesa. El Arenas Club de Guecho conquista el recién instaurado Campeonato de la Federación Vizcaína de la temporada 21/22, título que repite en la edición 24/25. En esta ocasión, al contrario que en la anterior, sí llega lejos en el Campeonato de España y se planta en la Final que se disputa en Sevilla donde se encuentra como rival al F.C. Barcelona, conjunto con mayor potencial el cual se impone por 0-2. Con una afición creciente ante los éxitos rojinegros, el Campo de Jolaseta se queda pequeño y se emprende la construcción del nuevo de Ibaiondo estrenado en septiembre de 1925 con capacidad para diez mil localidades.

El club arenero crece y se adjudican el Campeonato 26/27. En el Campeonato de España o Copa de S.M. El Rey D. Alfonso XIII llega a la Final – la cuarta en su corta historia – que se disputa en Zaragoza, cayendo en la prórroga por 0-1 ante el Real Unión de Irún. En 1927 nace en el núcleo primitivo de Algorta una nueva sociedad que en el futuro será su rival dentro de la ciudad; el C.D. Guecho, con el que mantiene una disputa por la hegemonía en una localidad en la que los barrios están muy definidos y los clubs de cada uno de ellos respiran independencia respecto al resto. En Getxo el fútbol es una pasión y la membresía de clubs es abundante, destacando a parte de los dos citados otros como el histórico Romo F.C. y otros conjuntos menores como el Galea, el Bizkerre, el Arraultzaldeon, el Iturgitxi y el Neguri.

A mitad de los años veinte el profesionalismo empieza a emerger de forma imparable de modo que la presencia de dinero arremete cada vez más en contra de los clubs modestos que han de defenderse del intrusismo que practican los clubs poderosos. La sociedad guetxotarra se mueve a caballo entre ambas tendencias puesto que a pesar de ser un club de una localidad pequeña, su entramado social y empresarial se presta para reunir plantillas semiprofesionales. Paralelamente a estos hechos la necesidad de crear un Campeonato de Liga en el que se enfrenten varios clubs a partidos de ida y vuelta retoma inusitada fuerza, siendo un miembro de la directiva arenista quien tomará gran protagonismo. Se trata de José María Atxa, vicepresidente del club bajo cuyas manos se organiza el primer Campeonato de Liga de la temporada 28/29, la primera edición de un torneo para clubs profesionales que pronto se convertirá en una pasión para todos los aficionados del país.

En esta Liga entran los clubs históricos que han conquistado el Campeonato de España y parte de sus finalistas, predominando en su composición la presencia destacada de clubs vascos, madrileños y catalanes, las tres grandes fuerzas futbolísticas del momemnto. El Arenas Club de Guecho es uno de los afortunados y en su largo historial tiene el orgullo de ser uno de los fundadores. La entidad rojinegra pasa a competir en ambos Campeonatos, el de Vizcaya y el de Liga, multiplicando sus esfuerzos denodadamente para estar a la altura. En su estreno de la campaña 28/29 es quinto clasificado, siendo en la edición 29/30 cuando adquiere su mejor clasificación, tercero.

1930 – 1940

A comienzo de los años treinta todavía posee un conjunto potente y queda quinto en las ediciones 30/31 y 31/32, pero es a partir de 1932 cuando el profesionalismo derriba todas las puertas de la entidad y empieza a llevarse lo mejor de sus filas. El club arenero que basa toda su fuerza en la gran calidad de sus hombres y en la garra y lucha que estos demuestran para llevar el nombre de su localidad por todo el país, cede ante la entrada de dinero procedente de los grandes clubs de las capitales, los cuales disminuyen las posibilidades de este en sobrevivir entre la élite.

El Arenas Club de Guecho ve impotente cómo no surgen nuevos valores en la localidad y alrededores, siendo séptimo en la sesión 32/33, décimo en la campaña 33/34 y duodécimo en la posterior 34/35. Este puesto le hace descender a Segunda División tras siete temporadas interrumpidas entre los mejores, una categoría más baja, pero económicamente más adecuada a su presupuesto. En la temporada 35/36 es segundo clasificado en su grupo y pasa a disputar la Fase Final para ascender a Primera División. En esta es tercero y se queda con la miel en los labios pues tan solo ascienden los dos primeros. En julio de 1936 la Guerra Civil estalla y la entidad deja de competir momentáneamente, pasando un par de años hasta que vuelve a reorganizarse al encontrarse Vizcaya en zona pacificada, lejos del frente. Tras el fin del conflicto algunos jugadores son baja y por relevo generacional se incorporan otros mientras el club arenero concluye la edición 39/40 en séptimo puesto.

1940 – 1950

En las siguientes campañas mantiene el mismo nivel pero en la edición 42/43 sorprendentemente queda cuarto tras un buen campeonato. La fuga de algunos de sus talentos a clubs de superior categoría debilita el plantel, siendo duodécimo en la edición siguiente 43/44. El Arenas Club de Guecho se ve obligado a defender su plaza en la Promoción de Permanencia, perdiéndola ante el aspirante Club Ferrol por 0-1 en encuentro disputado en Madrid. Esta sin saberlo es su última campaña entre la élite y a partir de entonces el club deambula por una vida deportiva en categorías más bajas.

Durante la temporada 44/45 debuta en Tercera División quedando subcampeón, pasando a jugar la Fase Intermedia en la que solo el campeón de un grupo de seis clubs aspirantes llegará a la Final. El club rojinegro es segundo y sus opciones terminan. En la temporada 45/46 es Campeón de Liga, pero la mala fortuna le lleva al cuarto puesto en la Fase Intermedia, situación que se repite en la sesión 46/47 cuando tras ser nuevamente Campeón es ahora octavo en la Fase Intermedia. En lo que resta de década obtiene resultados con altibajos, mostrándose tan pronto con posibilidades de ascender como de descender a Regional. En 1948 pasan a jugar al Campo de Gobela, también denominado Ondategui, situado en el barrio de Las Arenas.

1950 – 1960

Los años cincuenta reafirman su nueva situación deportiva y su status de club importante pero sin opciones a volver a la élite, presentando dos caras totalmente contrapuestas dentro de un decenio en el que no se mueve de la Tercera División. En el primer lustro atraviesa por problemas financieros y deportivos que casi le cuestan el descenso a Regional, mientras que a partir del segundo lustro cambia su imagen y empieza a contar para el ascenso, destacando el sprint final de la temporada 59/60 en la que es Campeón de Liga. Tal esfuerzo no tiene recompensa y en la Fase de Ascenso cae eliminado ante el Burgos C.F.; 2-1 en la ida y 0-2 en casa.

1960 – 1970

La década de los años sesenta empieza con un conjunto fuerte en su categoría, lleno de aspiraciones de ascender a segunda División, pero que se ha de conformar con tocar con los dedos este sueño pues unas veces no llega y cuando está a punto de lograrlo, caso de la campaña 62/63, sucumbe en la Fase de Ascenso donde tras eliminar a la S.D. Huesca; 1-0 en la ciudad aragonesa y 5-1 en casa, al Real Unión Club, de Irún; 1-1 en la ciudad fronteriza y 3-1 en casa, cae en la Final ante la U.P. Langreo; 0-0 en casa y derrota por 2-0 en la vuelta.

Hacia finales de década el conjunto getxotarra va perdiendo protagonismo dentro de su grupo y las diferentes reestructuraciones que sufre la categoría inciden en la merma de sus posibilidades. La definitiva sentencia llega en la temporada 69/70 cuando es decimoquinto y no puede superar el corte establecido por la RFEF para seguir compitiendo en la categoría.

1970 – 1980

El castigo por la Regional Preferente se prolonga durante seis largas temporadas en las que lucha denodadamente pero sin éxito por volver a la Tercera División. Su mayor aproximación se produce en la campaña 73/74 en la que es subcampeón y fracasa como aspirante ante el Tercera División C.D. Mirandés; 0-0 en casa y 1-0 en la ciudad burgalesa. El deseado ascenso se produce con la conquista del Campeonato 75/76 que le da plaza en la categoría de bronce sin promoción mediante. Tras este ascenso el club arenero tiene unos inicios titubeantes dentro de su grupo de Tercera División durante un par de temporadas, mostrándose más aguerrido y con aspiraciones a final de década.

En la temporada 78/79 mantiene un disputado duelo con el navarro C.D. Sangüesa que se resuelve a favor de estos últimos por un escaso punto de diferencia. Cuando todo parecía estar a favor de los navarros para ascender, estos renuncian a participar en Segunda División B por la escasez de medios económicos a la hora de afrontarla, ocupando y siendo beneficiados de tal decisión el Arenas Club de Guecho, quien acepta encantado tal reto. El debut en Segunda División B se produce en la temporada 79/80 sin mucha suerte, dentro de un grupo en el que también figura el conjunto getxotarra C.D. Guecho, rival con el que se dirimen el seguir en la categoría. Al final en un cruento año para el fútbol local ambos descienden a Tercera División resolviéndose sus respectivos encuentros con los resultados de 0-0 en el campo del C.D. Guecho y 4-1 en Gobela favorable a los areneros.

1980 – 1990

El descenso no hace mella en la entidad y consigue proclamarse subcampeón en la edición 80/81. Lamentablemente en la Promoción de Ascenso son eliminados por la U.D. Poblense; 1-1 en casa y derrota por 2-0 en la localidad balear de Sa Pobla. La fuga de algunas de sus figuras es inevitable y el equipo queda muy mermado, finalizando la temporada 81/82 en decimoctavo puesto y descendiendo a Preferente. Los rojinegros se recuperan rápidamente de este trance considerado como un accidente y ascienden rápidamente, militando en lo que resta de década en Tercera División donde realizan unas campañas sin ton ni son y alejado siempre de las primeras plazas, con más preocupación por sobrevivir que de realizar algo grande, dándose la circunstancia que desde 1984 vienen actuando bajo el nombre de Club Arenas de Getxo.

1990 – 2000

Empezada la década de los años noventa mejora su imagen y se sitúa entre los diez primeros, pero un inesperado revés en la campaña 94/95 da con sus huesos en Regional Preferente una vez más. En esta ocasión el resbalón dura un par de temporadas y no es hasta finalizada la edición 96/97 cuando se abandona la Regional. Su nueva cita con Tercera División se produce en la campaña 97/98, mostrando una imagen que poco a poco mejora y que acaba dándole el tercer puesto de la sesión 99/00. Tras esta plaza y debido al nuevo sistema promocional lucha por el ascenso a Segunda División B, desvaneciéndose este al ser tercero tras el C.D. Tropezón y C.D. Logroñés B mientras colista es la U.D. Fraga.

2000 – 2010

Con el cambio de siglo y en su primera década la entidad rojinegra se mantiene sin demasiados problemas en el campeonato de Tercera División, expectante a lo que sucede en su entorno y sin dar muestras de optar a metas superiores, contando sus presencias sin éxitos a excepción de la campaña 05/06 en la que se clasifica quinto. Nota a destacar es que en el año 2002 se derrumba por completo el vetusto Campo de Gobela y se procede a una remodelación total de sus instalaciones, construyéndose una nueva tribuna, sembrándose césped artificial y estrenándose todo el 4 de septiembre de 2004 en un adecuado entorno para un club moderno del s.XXI.

Texto: Vicent Masià © 2009

Última actualización: 2010

BIBLIOGRAFÍA:

  • Album Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia y estadística del fútbol español. Vicente Martínez Calatrava. Fundación Zerumuga (2002).
  • Un siglo de Arenas Club (1909-2009). Antonio Valencia y Gotzón Toral (2009).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  •  www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.lavanguardia.es/hemeroteca Diario.
  • www.arenasclub.com (Web oficial).

 

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escudo SD Amorebieta

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Amorebieta
  • Ciudad: Amorebieta-Echano / Amorebieta-Etxano
  • Provincia: Vizcaya  / Bizkaia
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: 1925
  • Fecha de federación: 1925

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sociedad Deportiva Amorebieta (1925- 1930)
  • Club Deportivo Amorebieta (1930- 1933)
  • Sociedad Deportiva Amorebieta (1933- )

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 2010/11

ESTADIO:

Campo Municipal Nuevo Urritxe

  • Nombre: Campo de Fútbol Municipal Nuevo Urritxe
  • Año de inauguración: 2002
  • Cambios de nombre:
  • Campo de Fútbol Municipal Nuevo Urritxe (2002-)
  • Capacidad: 3.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal de Urritxe / Campo Municipal de Urriche (1925-2001)
  • Campo de Fútbol de Txolón (2001-2002)
  • Campo de Larrea (2001-2002)
  • Campo Municipal Nuevo Urritxe (2002-)

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales SD Amorebieta

ESCUDOS:

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:

Situada en la comarca vizcaína del Duranguesado y apenas unos kilómetros de distancia de la capital, Bilbao, la influencia de esta ciudad en la introducción y desarrollo del fútbol fue vital desde principios de siglo. El primer terreno de juego dedicado a la práctica del fútbol en la localidad se creó en el año 1915. La popularidad que adquirieron los clubs bilbaínos fue notoria y muchos de los habitantes, tanto del Gran Bilbao como de las comarcas circundantes, pronto tomaron ejemplo de estos e imitando los encuentros que se disputaban  en Jolaseta primero y en San Mamés después, trasladaron sus respectivos feudos la práctica de este deporte que venía a complementar la del ciclismo, el deporte por excelencia en esas tierras y que desde principios de siglo arrastraba a tantos jóvenes y no tan jóvenes.

Muchas de las sociedades existentes que tenían dedicación exclusiva a la bicicleta cambiaron los pedales por balones o en la mayoría de los casos dieron cabida a futbolistas que se iniciaban en su práctica. La S.D. Beti-Arin fundada el 12 de diciembre de 1923 y quien en 1924 adoptó el nombre de Sociedad Olímpica Zornotza, el nombre de la antigua merindad de la que formaban parte los núcleos poblacionales de Amorebieta y Etxano, era uno de esos clubs polideportivos que albergaban varias disciplinas deportivas y en ella se originó durante ese escaso periodo de tiempo el que sería máximo representante local.

HISTORIA DEL CLUB:

1925 – 1930

La Sociedad Deportiva Amorebieta se funda oficialmente en 1925 teniendo como primer presidente electo la figura de Antonio de Gorostiaga, empleando como terreno de juego el Campo de Urritxe, vistiendo camisa y pantalón azules e ingresando de inmediato en la Federación Vizcaína para poder formar parte de las competiciones que esta organiza. Humilde desde su fundación entre tantos buenos clubs, la sociedad zornotzarra no sobrepasa la Tercera Categoría durante los años veinte, limitándose a competir dignamente y a distraer cada fin de semana a sus incondicionales.

1930 – 1940

Iniciados los años treinta cambia a Club Deportivo Amorebieta, continuando participando en una Tercera Categoría que es la más baja de todas hasta que en la temporada 33/34 ingresa en la Segunda Categoría Ordinaria. En estas fechas recupera su denominación original de S.D. Amorebieta y tras competir una sola campaña en esta categoría retira el equipo de las competiciones oficiales en 1934 para pasar a disputar encuentros amistosos y torneos, alejado del fútbol federado hasta que en 1936 detiene su actividad con el estallido de la Guerra Civil.

1940 – 1960

Pasada esta regresa a la competición oficial participando en Segunda Categoría  donde gana el Campeonato la sesión 41/42, ingresando durante la campaña 42/43 en el Grupo B de Primera Categoría y volviendo de forma casi inmediata a Segunda Categoría, un nivel que no abandonará el resto de la década al igual que sucederá en la de los años cincuenta. La S.D. Amorebieta durante este periodo de tiempo tan prolongado carece de un caudal económico que le permita intentar acceder a la categoría más alta del fútbol vasco, aunque futbolísticamente proporciona desde Urritxe grandes jugadores que se incorporan a clubs de superior categoría llegando algunos de ellos a militar en Primera División y alcanzar un gran prestigio como el meta Carmelo Cedrún, internacional con el Atlético de Bilbao como así era denominado en esas fechas. Deportivamente el hecho más destacable es la consecución  en 1944 del Subcampeonato de Vizcaya de Aficionados, un hito que no tendrá continuidad en lo sucesivo.

1960 – 1970

La explosión deportiva del club vizcaíno se produce a principios de los años sesenta gracias a la entrada de sabia nueva en la dirección y la obtención de ingresos que le permiten reunir jugadores más talentosos en sus plantillas. De este modo al término de la temporada 60/61 consigue ascender a Primera Regional, categoría en la que se aúpa a los primeros puestos y le permite disputar una Promoción de Ascenso para jugar en Tercera División. El equipo azulado está a la altura y no falla eliminado en esta fase a la S.D. Barreda Balompié y S.D. Deusto, consiguiendo un ascenso que le permite estar en la élite del fútbol vasco y codearse con clubs de otras provincias. Con una gran plantilla se estrena fuerte y en la edición 62/63 queda clasificado tercero a un solo punto de conseguir promocionar para ascender a Segunda División, dándose la coincidencia además de proclamarse Campeón de Vizcaya de Aficionados.

En esas fechas el grupo en el que compite esta formado por clubs cántabros y vizcaínos, siendo su nivel elevado y pasando por Urriche sociedades de gran prestigio. En la sesión 63/64 es décimo, siendo séptimo en la 64/65 para en la 65/66 realizar otra gran campaña y ser de nuevo tercero en Liga, esta vez a seis puntos del segundo clasificado. Tras esta meritoria campaña en las ediciones siguientes pierde potencial y ocupa el duodécimo puesto de forma consecutiva en las temporadas 66/67 y 67/68. En esta última se da la circunstancia de que la RFEF anuncia cambios en la categoría para acometer una reestructuración y que tan solo los diez primeros clasificados tendrán continuidad. La S.D. Amorebieta con su puesto queda fuera, perdiendo la categoría y descendiendo a Regional.

1970 – 1980

Los años setenta apenas van a aportar cambios y su presencia en Regional Preferente en prácticamente toda la década será lo más significativo a excepción de un pequeño resbalón al término de la campaña 71/72 cuando finaliza decimoctavo y pierde la categoría descendiendo a Primera Regional. Este pinchazo que le hace tocar fondo es efímero y una vez concluida la edición 72/73, pese al quinto puesto cosechado, vuelve a Preferente manteniéndose durante unas temporadas en la parte baja de la clasificación y con plantillas muy justitas con las que se preocupa más de conseguir la permanencia que de aspirar a cotas más altas. El afortunado cambio de objetivo se produce en las últimas ediciones cuando la nueva directiva presenta un mayor potencial presupuestario que le ayuda a confeccionar mejores plantillas con las cuales acechar la Tercera División, un deseo que se hace esperar.

1980 – 1990

En la década de los años ochenta la entidad del Duranguesado al fin recupera parte del prestigio que gozó en los años sesenta gracias a lograr el ascenso a Tercera División al término de la campaña 80/81 tras ser subcampeón en Preferente. El reestreno se realiza en la temporada 81/82 siendo quinto clasificado, puesto que mejora en la edición 82/83 con un magnífico tercer puesto. En la edición 83/84 retrocede a la novena plaza, mostrando mejor cara en la temporada 84/85 tras ser nuevamente tercero y dando una buena imagen en las ediciones 85/86 y 86/87, ambas saldadas con el quinto puesto. A partir de este momento las prestaciones de los azules decrecen y en la sesión 87/88 son novenos, estando a punto de descender en la campaña 88/89 cuando son decimosextos a solo un punto de perder la categoría, mientras cierran la década con un discreto duodécimo puesto.

1990 – 2000

El inicio de la década de los años noventa es fulgurante y trae un nuevo sistema competitivo que permite a los cuatro primeros clasificados optar al ascenso. La S.D. Amorebieta no desaprovecha la oportunidad y tras quedar cuarto en Liga disputa su primera Promoción a Segunda División B. La Suerte le es esquiva y queda segundo superado por la U.D. Fraga, acompañándoles en el grupo F.C. Peña Sport y C.D. Laredo. En la temporada 91/92 tiene una nueva oportunidad tras repetir el cuarto puesto en Liga, siendo superado en esta ocasión por otro conjunto aragonés, el C.D. Endesa Andorra mientras detrás quedan Club Atlético Artajonés y C.D. Marina Cudeyo.

La marcha de algunos titulares y el relevo generacional ocasionan que sean decimocuartos en la campaña 92/93, siendo peor la 93/94 cuando la falta de presupuesto hace tambalear la sociedad con una decimoséptima plaza que a punto esta de costarles un disgusto. En la edición 94/95 se recuperan un tanto y finalizan decimosegundos, mejorando ligeramente en la edición 95/96 con el décimo puesto y yendo al decimotercero en la sesión 96/97. Cuando nadie lo esperaba y con ligeros retoques se alcanza la cuarta plaza en la campaña 97/98, puesto que le permite promocionar para el ascenso aunque nuevamente sin suerte, quedando en esta ocasión colista superado por C.D. Tropezón, U.D. Fraga y C.D. Logroñés B. La inercia del cuadro vizcaíno es irregular y en la temporada siguiente 98/99 ocupan el decimocuarto puesto, muy alejados de la cabeza y sin opciones a nada, maquillando el final de década con un duodécimo puesto en zona de nadie.

2000 – 2010

El cambio de siglo no traerá demasiadas alteraciones en el conjunto azulón y la tónica deportiva será la misma, cuajar buenas temporadas, contentar a la afición y si se tiene la oportunidad, intentar el ascenso a superior categoría. En la campaña inicial, 00/01, son decimocuartos pero en la siguiente, 01/02, alcanzan la cuarta plaza disputando sus encuentros de manera provisional en el Campo de Txolón y en el Campo de Larrea mientras se construye un nuevo campo, disputando una Promoción en la que no hacen un buen papel al quedar colistas y superados por Real Racing Club de Santander B, U.D. Fraga y C.D. Recreación La Rioja.

El 12 de octubre de 2002 es inaugurado el Campo de Fútbol Municipal Nuevo Urritxe con un encuentro entre el Athletic Club de Bilbao y el Real Racing Club de Santander. Después de alcanzar el cuarto puesto el mimetismo con la tendencia de la década anterior parece idéntico y el club vizcaíno repite el decimotercero puesto en las ediciones 02/03, 03/04 y 04/05, recuperándose asombrosamente en la campaña 05/06 al terminar tercero en Liga. El sistema promocional ha cambiado y se enfrentan en Primera Eliminatoria a la U.D. Barbastro quien les supera al empatar 0-0 en el Nuevo Urritxe y derrotarles 3-2 en la localidad oscense. En la sesión 06/07 es subcampeón tras el Zalla U.C., enfrentándose en la Promoción a la S.D. Negreira quien les elimina; 1-0 en la localidad coruñesa y 0-0 en casa.

Tras esta brillante temporada desciende su nivel deportivo y repite puesto de forma consecutiva en las ediciones 07/08 y 08/09 al ser décimo clasificado. En el torneo 09/10 realiza un buen trabajo y queda tercero en Liga, enfrentándose en la Primera Eliminatoria al Ct.D. El Palo; 3-0 en casa y derrota por 2-1 en la localidad malagueña, pasando a una Segunda Eliminatoria en la que es superado por La Roda C.F.; 1-1 en Urritxe y derrota por 2-1 en la localidad albaceteña.

2010 – 2020

El cambio de década trae la alegría a la sociedad zornotzarra pues por primera vez en su dilatada historia se proclama Campeón de Tercera División. A la alegría por el título se suma el tremendo éxito que supone imponerse en la Fase de Campeones al C.D. Manacor, conjunto balear al que se imponen en ambos encuentros; 3-0 en casa y 0-1 en Na Capellera que le suponer alcanzar la Segunda División B por la puerta grande con Joseba Barrenetxea en la presidencia y Alfonso Barasoain en el banquillo. El estreno en la categoría de bronce durante la edición 11/12 es muy significativa y el conjunto vizcaíno realiza un gran torneo quedando finalmente cuarto clasificado con el hecho positivo de que ocupan puesto de Promoción en un gran número de  jornadas, algo que le convierte en el club revelación del grupo. La Promoción exige mucho a los azules y aunque la ilusión depositada es máxima, la Real Balompédica Linense se cruza en su camino y los elimina tras empatar 1-1 en Amorebieta y derrotarles 2-1 en la ciudad gaditana.

Texto: Vicent Masià © 2009

Última actualización: 2012

BIBLIOGRAFÍA:

 

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