Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

ACEPTAR

La Esferomaquia

 

por Vicent Masiá

miembro de La Futbolteca

 

¿Qué significa para la ciudad de Huesca el ascenso a Primera División?

Para la ciudad es un antes y un después. Bueno, para la ciudad y la provincia. Huesca es una localidad con cincuenta mil habitantes, una provincia de apenas doscientos mil y bueno, en la Liga hay estadios donde casi cabría la provincia entera. El ascenso es un hito histórico, hay que dar gracias a Dios por haberlo vivido, a mí como presidente, mis compañeros, empleados y jugadores de club.

¿Ya se ha asimilado el ascenso?

Es una cosa que todavía no nos creemos pues está muy reciente, que todavía no valoramos del todo como sin duda se merece y, como ahora mismo veis, hay mucho desorden en el club provocado por las obras de adaptación a la normativa que nos viene impuesta por la nueva categoría. Hay obras en el campo, en las instalaciones de la oficina, hay que hacer gradas nuevas y luego cosas de ámbito exterior como la renovación del parking.

Estamos hablando con las instituciones, las cuales están totalmente abiertas a escucharnos y, de momento, se piensa en la construcción de una ciudad deportiva y en darle vida a un aeropuerto que resucitaremos dado que estaba prácticamente muerto. Recientemente hicimos un par de vuelos chárter a Lugo y, en el futuro, recibiremos a muchos clubs que, en torno al ochenta por cien, realizan sus desplazamientos en chárter. En resumen, como os decía, el ascenso significa un antes y un después para muchas personas.

¿Había especial interés en el club por ascender? ¿Se tenía la sensación de que era un tren al que había de subirse?

Bueno, a ver. Hace once años cuando tomamos el club pensábamos en hacer cambios como darle un nuevo aire a la sociedad, no sufrir en Segunda División B, soñar con estar un día por arriba porque el equipo lo cogimos jugando una Promoción de Descenso a Tercera División, en fin, hay que tener en cuenta que este club siempre ha estado entre Tercera y Segunda División B. El vuelco llegó hace poco tras estar unos años en Segunda División, tener un descenso y el año pasado jugarnos un ascenso a Primera División con el Getafe C.F. Nosotros creíamos que con esa Promoción habíamos tocado un techo deportivo, un sueño y, de repente, lo de este año, cuando empezó la Liga teníamos la ilusión de estar en una posición cómoda, no bajar, tener una temporada tranquila y con el poso adquirido hacer un buen papel. Pero claro, a medida que fueron pasando las jornadas llegó un momento en el que llevábamos veinte siendo líderes durmiendo en puestos de ascenso. ¡Cómo no te lo vas a creer!

Y entonces empezó el asalto a la Primera División.

Sí. Tantas jornadas arriba siendo líderes no era un sueño. Significaba que la S.D. Huesca estaba ahí, había opciones y que casualidad no podía ser. Veintitantas jornadas siendo líder había que aprovecharlas, aunque no era fácil. Vino la racha mala de ocho o diez partidos donde te dices Dios mío, tantas jornadas arriba para ahora abandonar. Pues no, se luchó hasta el final y el sueño se cumplió afortunadamente. Además se ha hecho a falta de varias jornadas para el final en una categoría donde no es fácil lograrlo.

Había clubs con gran potencial.

Hemos estado luchando contra clubs gigantes con mayor poder económico y deportivo. Nosotros teníamos el decimoctavo presupuesto de la categoría, con lo cual demostramos que se ha gestionado bien económicamente y, bueno, no hay ningún secreto. Se trata de ingresar cinco y gastar cuatro. No hay más. Y esta próxima temporada haremos lo mismo, si nos dan cuarenta no vamos a gastar cuarenta y cinco. Gastaremos lo menos que podamos dentro de un orden y haremos una ampliación del campo, que la gente esté lo mejor posible en medio de un ambiente confortable donde haya sitio para todos y, en el futuro, una ciudad deportiva para entrenar donde coincidan profesionales y no profesionales, con restaurante y camas para que nuestra gente descanse, además de que los chicos no pierdan los estudios. Es decir, el objetivo es tener lo que tienen los grandes clubs de Europa, una cosa que antes no nos podíamos si quiera plantear pero ahora, con lo pies en el suelo, podemos intentar.

¿Va a recibir la S.D. Huesca subvenciones del Ayuntamiento, de la Diputación?

Estamos en ello. Tanto Ayuntamiento como Diputación siempre han colaborados con nosotros y se espera que lo sigan haciendo en la medida que lo han hecho. El ascenso es una auténtica locura y nos obliga tanto Ayuntamiento, Diputación como el Gobierno de Aragón a trabajar juntos, a establecer convenios y seguramente, de no trascender nada sorprendente, para el año que viene El Alcoraz va a ofrecer un nuevo aspecto, al igual que los accesos.

¿Qué espera la S.D. Huesca de la Primera División?

Personalmente estoy mandando un mensaje que creo es el normal, el de más sentido común, es decir, la afición tiene que saber que va a haber una Liga para la S.D. Huesca donde andemos seis o siete equipos implicados de un nivel parecido donde luchemos para mantenernos y luego otra Liga, la verdaderamente histórica, que va a ser para disfrutar, para frotarnos los ojos. Ver jugar en El Alcoraz a los Messi, Cristiano Ronaldo, Griezmann, a esas estrellas mundiales que solemos ver por televisión y además jugarnos tres puntos con ellos, es lo más.

¿Cómo se siente el resto de Aragón con el ascenso de la S.D. Huesca?

Bueno, pues según los datos informativos que manejan los grandes medios, hay algunos sorprendentes como que la provincia de Teruel, sus aficionados, se identifican con la S.D. Huesca, una cosa rarísima. Quizás ellos se vean en el espejo de la S.D. Huesca y, como una provincia despoblada, alejada del centralismo de Zaragoza, puede que se sientan identificados con nosotros. La S.D. Huesca está creciendo, creo que va a ser un equipo simpático allá por donde vaya y en todas partes, como los clubs pequeños al estilo S.D. Eibar o en su día, C.D. Numancia, de Soria, C.F. Extremadura, de Almendralejo ó C.P. Mérida, van a recibir aplausos.

¿Se fija el club en otros como el C.D. Leganés, S.D. Eibar o Girona F.C. para afrontar su estancia en Primera División?

El C.D. Leganés acaba de construir una ciudad deportiva y estamos intercambiando información con ellos, aunque nuestro espejo es el C.D. Numancia de Soria. Es una ciudad un tanto más pequeña que Huesca, han estado en Primera División, es una provincia como nosotros con mucha despoblación donde no existen alrededor grandes núcleos y entonces nos estamos fijandio en muchas cosas de las que ellos han hecho, unas buenas y otras no tanto. Sin duda vamos a seguir esa ruta.

De cara a la próxima temporada, ¿se va a establecer algún convenio con clubs como Real Madrid C.F. o F.C. Barcelona para pescar jugadores con proyección?

Aquí somos varias personas, hay una dirección deportiva, está Petón en Madrid y, como suelo decir, lo que nos sobran son buenas relaciones. En Huesca, como club pequeño, siempre hemos tenido algún jugador cedido y de Europa, como ya ha sucedido, han venido jugadores como Cucho Hernández y otros de América como Jimmy Ávila. Tenemos muy buena relación con varios clubs de Europa y espero que llegue alguno más. De hecho, Francisco Biosca, nacido en Lérida y muy amigo mío, aunque muy poca gente lo sabe es el jefe de los servicios médicos del Chelsea F.C. y, más conocido, es que ese club maneja más de cien jugadores con lo cual es posible que nos pongamos en contacto con ellos para ver si puede venir algún jugador interesante.

¿Tiene pensado la S.D. Huesca reforzar el filial o convenir con otro club?

Nosotros tenemos un convenio con la A.D. Almudévar que juega en Tercera División y es de un pueblo muy cercano a Huesca, luego tenemos la Fundación Alcoraz que presta una labor social excelente y un equipo en la Liga Genuine para discapacitados intelectuales donde compiten dieciocho clubs a nivel nacional. Con la construcción de una ciudad deportiva, pese a ser una provincia despoblada, esperamos que poco a poco vayan formándose jugadores y el día de mañana, si toda va bien, aparezcan los primeros frutos, incluso trayendo chavales de fuera.

¿Qué nos puede decir de la base de datos que maneja el club?

Durante más de quince años he estado de secretario técnico del Rayo Vallecano de Madrid, de la desaparecida U.E. Lleida, del Hércules de Alicante C.F., he jugado con el C.D. Tenerife, C.D. Logroñés, clubs que han destacado en el panorama futbolístico nacional y gracias a ello he ido estableciendo relaciones que, poco a poco, van creciendo. Por otro lado, hoy en día existe un monstruo que se llama Internet en el que dispones de todos los datos habidos y por haber donde puedes interesarte por jugadores que destacan. Esos vídeos o datos al igual que nosotros los disponen otros clubs, de modo que al final lo que valen son las buenas relaciones. Si encima tienes dinero como los grandes clubs, para ellos es más fácil, pero la S.D. Huesca va a seguir trabajando en ello, estamos haciendo cosas, como os he dicho antes han venido Jimmy y Cucho que podrían estar en otro club y, al final, han acabado aquí.

¿Mantendrá la S.D. Huesca la base del club recientemente ascendido?

Sí. En la plantilla hay chicos que se lo merecen y luego haremos lo que otros clubs, reforzarnos y completar la plantilla con seis o siete jugadores que creamos interesantes.

 

©LaFutbolteca.com. Junio 2018.

 

 

 

por Ferràn Esteve

miembro de La Futbolteca

Ayer viernes día 11 de abril, organizado por la Real Federación Española de Fútbol y teniendo como marco de acogida el atractivo Kursaal donostiarra aprovechando el Centenario de la Federación Guipuzcoana de Fútbol, estalló «la bomba» del año en medio del colofón final del IV Congreso del Fútbol Aficionado iniciado el jueves. Y digo bomba con pleno conocimiento de causa porque sólo así se puede calificar el resultado de un cónclave donde han participado alrededor de doscientos congresistas en representación de las diecinueve federaciones autonómicas inscritas en la Federación Española para hallar soluciones a los problemas que presenta el fútbol amateur y semiprofesional, pareciendo a todas luces peor el remedio que la enfermedad.

La propuesta del presidente de la Comisión Gestora de la Federación Española, Marcelino Maté, teóricamente consensuada por técnicos «especialistas» que habían estudiado a través de distintas comisiones el futuro de la Segunda División B y Tercera División, una vez planteada a los congresistas causó estupor y sorpresa entre la mayoría de los asistentes por la radicalidad de los cambios hasta el punto de plantear uno de ellos, el navarro Juan Antonio Cabrero, presidente del Peña Sport F.C., de Tafalla, que dudaba abiertamente de su viabilidad y si los afectados iban a percibir algún tipo de ayuda económica. Si la pregunta era lógica para alguien que defiende los intereses de su club, como debe ser, menos lo fue la respuesta porque, ante la incomprensible reacción de los asistentes, todos mudos ante un planteamiento tan dañino en el cual se ponía en juego su inmediato futuro, el presidente de la Comisión Gestora en una declaración bochornosa para tan trascendente decisión grabada ante las cámaras vino a decir que, no solo discrepaba de que hubiera incremento en los gastos y salieran los clubs modestos perjudicados, sino se preguntaba en voz alta si era realmente necesario votar la ponencia mostrando su preocupación más por una imagen de ficticia unidad de cara al aficionado que del tema en cuestión. Así, como suena.

Cerrado el apartado de preguntas y observaciones, de mala gana por parte de la Comisión Gestora que no tenía previsto someter a plebiscito sus resoluciones al considerar que eran perfectas al haber sido tratadas por presuntos profesionales, se procedió a votar la ponencia a mano alzada contándose con el voto negativo del presidente tafallés y tan sólo dos abstenciones, resultado que no satisfizo a Marcelino Maté quien mostró su disgusto abiertamente al considerar que todos los presentes debían bailarle el agua.

Tan revolucionaria e inadecuada propuesta, pendiente todavía de ser aprobada en la Asamblea General de la RFEF, en el supuesto de recibir luz verde sería implementada en la temporada 19/20 y dejaría el panorama futbolístico español del siguiente modo:

Qué va a pasar

Las consecuencias que puede ocasionar la implementación de esta profunda y revolucionaria reestructuración del fútbol nacional nunca se sabe a ciencia cierta hasta dónde pueden llegar, pero a bote pronto, sin realizar un análisis exhaustivo pero teniendo en cuenta hechos y decisiones de similar trascendencia tomados en el pasado que resultaron contrarios a lo calculado, sí es previsible que las van a haber y más negativas que positivas.

Para empezar, visto el panorama lo único positivo es que la Primera y Segunda División A, ambas categorías profesionales y gestionadas por la LFP, no se tocan. Menos mal. En lo negativo, todo lo demás, que no es poco. ¿Alguien ha pensado en medio de toda esta movida que se va a ocasionar una inflación en el mercado de jugadores? ¿Alguien ha pensado que sólo los clubs de la élite nacional salen beneficiados? ¿Cree alguien que a los grandes clubs les va a interesar tener un equipo dependiente en Cuarta, Quinta o Sexta División? Seamos serios.

Si el despropósito al que quiere someter la RFEF al fútbol español sale adelante y en la temporada 19/20 se aplica lo acordado por la Comisión Gestora, este próximo verano todos los clubs van a tener que rascarse el bolsillo de lo lindo para reunir las mejores plantillas dentro de sus posibilidades y así, a priori, tener más posibilidades de mantenerse como están, incluso mejorar en escasos ejemplos. Si todos piensan en lo mismo y a todos les afecta el qué va a pasar, lo obvio es que todos quieran cazar a las mejores piezas por lo que el incremento de los jugadores cotizados y el general es seguro. ¿Quién va a querer perder la categoría o incluso dos? Tonto el último.

Si originar una inflación, además teniendo conciencia de ello, es ya motivo de preocupación en un país tan castigado económicamente como es España, asombroso por no utilizar otros epítetos resulta conocer en boca del presidente de la Comisión Gestora que la reestructuración que se pretende imponer ha sido ideada y consensuada por expertos. ¿Expertos en qué?, me pregunto. ¿Acaso no saben esos expertos el daño que van a ocasionar en un sector tan ya de por sí maltrecho y castigado como es el fútbol modesto? ¿Han pensado en las consecuencias?

Y por favor, sean más originales en sus propuestas y no copien de otros países denominaciones tan poco representativas e impersonales para las nuevas categorías como Serie 1 o Serie 2. Sean valientes y llamen a las cosas por su nombre: Primera División, Segunda División, Tercera División, Cuarta División, Quinta División y Sexta División. Sólo así los aficionados entenderán dónde compite su club sin necesidad de realizar innecesarios cálculos mentales.

Veamos a continuación por categorías, además de lo ya comentado, cuáles podrían ser los pros y contras:

Segunda División B

La creación de una nueva categoría no es una buena noticia. De hecho es mala y sólo beneficia a los clubs con grandes presupuestos de siempre quienes tienen la opción de situarse arriba para tratar de ascender, a los que descienden de Segunda División A para acomodarse en la nueva Serie 1 no teniendo que competir con clubs modestos y, cómo no, a los equipos dependientes de los clubs elitistas, siempre a la sombra pero con presupuestos considerables.

Desde el punto de vista económico, los grandes clubs se aseguran al menos no perder demasiado dinero y luchar contra clubs presuntamente de su talla, prometiéndose hacer taquillaje y tener la Segunda División A al alcance de la mano. En cambio para los modestos, si consiguen clasificarse, va a ser un palo; no es lo mismo hacer desplazamientos a nivel regional o hacia comunidades autónomas próximas que ocupar toda la geografía nacional. Los costes de los viajes, distancias, autobús, pernoctaciones en hoteles y comidas se disparan urgiendo un incremento en las partidas destinadas a estos fines. Si no cambian mucho las cosas y los modestos empiezan a recibir ayudas monetarias, esta categoría puede convertirse en una trampa para muchos de ellos ocasionándoles un tremendo agujero en sus finanzas y, aún peor, un excesivo endeudamiento que termine en desaparición.

Deportivamente, es evidente que la creación de una nueva categoría entre la Segunda División A y la Segunda División B con formato de grupo único con veinte clubs eleva el nivel de esta competición, pero para aquellos que no logren clasificarse y tengan aspiraciones puede ser un mazazo considerable. Además, cerca de cincuenta clubs van a perder su nivel actual y descender al que será cuarto nivel nacional, algo que sin duda no será plato de buen gusto para todos los perjudicados.

Tercera División

La debacle para esta categoría regional que hoy en día es el cuarto nivel nacional es de proporciones bíblicas. La inmensa mayoría de sus clubs van a perder sin comérselo ni beberlo dos categorías de golpe y en los despachos, no sobre los terrenos de juego. La creación de la Serie 1 en Segunda División B y de la Serie 1 en Tercera División, llevará a muchos a ocupar el sexto nivel y a alejarse del fútbol semi-profesional encontrándose en un mundo regional sin atractivos además de sufrir un gran perjuicio moral. Para muchos aficionados que aspiran ver al club se su localidad compitiendo en el tercer nivel, la actual Segunda División B, si hasta ahora lo tenían difícil a partir de ahora puede ser casi una misión imposible.

Taquillas, número de socios, obtención de sponsors y atractivo deportivo de cara a los aficionados van a ser capítulos que perderán enteros considerablemente, quedando muy dañados clubs modestos que, sin haber sido protagonistas de grandes hazañas, en cambio son históricos por haber aguantado décadas en activo manteniendo viva la semilla del fútbol en sus respectivas localidades de origen.

La creación de una Serie 1 por encima de la Serie 2 en Tercera División aleja a los clubs que ocupen dicha categoría, quinta a nivel nacional, del fútbol elitista de las categorías superiores pero, por si fuera poco, les condena a elevar sus presupuestos considerablemente al quedar insertados en grupos que abarcan grandes extensiones geográficas. La Serie 1 de la futura Tercera División será como una falsa Serie 2 de Segunda División B donde los gastos podrán ser similares a los de la categoría inmediatamente superior para sufragar los costes por desplazamiento pero sin las ventajas deportivas de esta, resultando sin ningún género de dudas una de las grandes damnificadas de las medidas que desea aplicar la RFEF.

 

©LaFutbolteca.com. Mayo 2018.

 

 

por Vicent Masià

miembro de La Futbolteca

Hablar de la Liga española para muchos es sinónimo de tomar partido por Real Madrid CF o FC Barcelona como si al margen de estas dos potencias futbolísticas no existiera nada más y, en el supuesto de haber algo, careciera de la merecida importancia.

Sin embargo, gracias a Dios, al margen de merengues y azulgranas, con todos los respetos hay todo un mundo maravilloso donde tomando también el balón como referencia, cohabitan un sinfín de clubs con simpatizantes igual o más identificados con sus respectivos equipos del alma quienes, además de sentir los colores, coinciden con la tierra donde nacieron o residen.

Ciudades como Sevilla en el sur peninsular donde no hay espacio para otros clubs que no sean Sevilla FC y Real Betis Balompié, los dos polos de la afición hispalense o grandes núcleos del norte en idéntica disposición donde Vigo se vuelca con el Real Club Celta, La Coruña con el Deportivo, Gijón con su Real Sporting, Santander con el Real Racing Club y Vetusta con el Real Oviedo, son ejemplos genuinos de que lo de casa es lo primero y lo de fuera es de los de fuera, de otros.

Sin embargo estos islotes repartidos a lo ancho y largo de la geografía nacional tienen un hermano mayor, una gran isla, archipiélago o paraíso en el que mirarse y al que seguir por su sentimiento para nada oculto de culto al amor propio y máximo respeto a lo de casa, a lo autóctono, donde se concentran varios clubs regidos por el patrón de defender, hasta el margen de lo razonable, lo doméstico: el País Vasco.

En el País Vasco, Euskadi, el apoyo sin condiciones a los jugadores de la tierra causa admiración en el resto de España y no es para menos pues su particular fútbol, criticado por algunos en muchas ocasiones e idolatrado por otros en otras tantas, sigue dando frutos y manteniendo una loable personalidad pasen los años, las décadas y hace tiempo hasta el primer siglo desde que el fútbol entró en España.

La cantera en el caso de Athletic Club y Real Sociedad de Fútbol es como el agua para la vida, cada uno con su peculiar idiosincrasia bien jueguen con futbolistas de la región exclusivamente caso de los bilbaínos o se vean reforzados con jugadores foráneos como sucede en el club donostiarra. Lo relevante es tener una base enraizada con la tierra.

El ejemplo de bilbaínos y donostiarras últimamente se ha extrapolado a otras ciudades del entorno vasco y hoy en día, con una excelente gestión, el Deportivo Alavés en Vitoria y la Sociedad Deportiva Éibar en la localidad guipuzcoana trabajan denodadamente por cimentar sus proyectos alimentándose del suelo que pisan, aunque a cierta distancia de los dos mentores y a pesar de que hayan de buscar lejos de casa en algunas ocasiones lo que en ella no encuentran.

Desde el inicio de la Liga a finales de los últimos años veinte y primeros treinta donde el poderío vasco fue enorme contando con cinco «primeras» al unísono como fueron el Athletic Club, de Bilbao, Real Sociedad de Fútbol, de San Sebastián, Real Unión Club, de Irún, Arenas Club, de Getxo y Deportivo Alavés, de Vitoria, Euskadi no contaba con tal potencialidad en el campeonato español de clubs de élite.

Hoy en día la región está de enhorabuena con cuatro sociedades en la punta de la lanza, cinco si se extiende a la hermana Comunidad Foral de Navarra, también vasca, con el Club Atlético Osasuna, habiendo reunido la temporada 2016-17 a los cinco hermanos en un minicampeonato particular donde estaba en juego ver quien de los mencionados era el mejor club vasco de la Liga y, por ende, del territorio. Un bonito reto al alcance de muy pocas regiones.

 

©La Futbolteca. Octubre 2017.

 

por Ferràn Esteve

miembro de La Futbolteca

Constituido a finales de 1908 por un grupo de jóvenes sin alcanzar todavía la mayoría de edad empleando como nombre uno de los que identifica a la región y dado de alta con celeridad en la antigua Federación Regional Valenciana de Clubs de Foot-ball durante el mes de septiembre de 1909 para que dicho organismo territorial pudiera alcanzar el mínimo de cinco miembros asociados exigidos por la Federación Española de Clubs de Foot-ball con el fin de ser considerada como tal, el Levante Unión Deportiva -originariamente Levante Foot-ball Club- ha superado desde aquellos lejanos años un sinfín de situaciones adversas para ser, hoy en día, un club saneado en plena fase de expansión tanto en la ciudad de Valencia como en su provincia.

Su nacimiento externo junto al mar como contraposición a la iniciativa interna surgida en tierra en el por entonces núcleo histórico de Valencia que obedeció al nombre de Foot-ball Club Valencia -desaparecido y diluido en varios clubs a principios de los años diez-, abrió desde el principio una batalla deportiva cargada de tintes sociales y también políticos entre dos mundos muy distintos, el de ciudad estricta y el de su periferia, que no pudo detener ni la inclusión de un tercer rival en discordia, el Gimnástico Foot-ball Club, perteneciente a la aristocracia valenciana y con un incierto futuro avanzados los años treinta.

La crudeza de la Guerra Civil dejó muchas fracturas en la sociedad valenciana y, sorprendentemente, una fusión contra natura impuesta por diversos intereses que no caben en este artículo entre levantinistas y gimnásticos que dio como resultado la Unión Deportiva Levante-Gimnástico, unión que no prosperó según marcaba el papel y al poco tiempo, en tan sólo dos años y como era lógico, devolvió el mando del club a sus fundadores aunque con perceptibles cambios reflejados en los colores, del blanquinegro de los años diez y veinte y blanquiazul de los treinta al azulgrana gimnasquista mientras el nombre quedaba en Levante Unión Deportiva.

Cuando mediados los años cuarenta el club volvió a la normalidad y quiso darse cuenta, el panorama deportivo y social ya no era el mismo de apenas diez años antes y su eterno rival, constituido en 1919 y conocido como Valencia Club de Fútbol, le había comido todo el terreno atrapando a la mayoría de los aficionados locales y de la provincia, además de acumular tres importantísimos Campeonatos de Liga con los que no podía competir.

En la década de los años cincuenta las distancias entre unos y otros se acrecentaron más si cabe a pesar de que los azulgranas lograron militar varias ocasiones en Segunda División, siendo un espejismo el ascenso a la Primera División consumado a principios de los años sesenta que significó un ligero aproximamiento deportivo cargado de emoción e ilusión para los levantinistas pero que constató a su vez en apenas un par de temporadas las enormes distancias sociales y económicas respecto a los valencianistas.

Las décadas de los años setenta y ochenta, salpicadas por alguna breve incursión en la categoría de plata, soportaron tiempos de amargura sumidos en el tercer nivel futbolístico nacional representados en primer lugar por la Tercera División y luego a partir de 1977 en la Segunda División B, categorías ambas donde el aficionado azulgrana se veía desubicado y muy lejos de lo que soñaba para el futuro y de lo que había llegado a ser cincuenta años antes.

Recuperado el ánimo en los años noventa y acoplado a los tiempos modernos con su transformación en S.A.D. aprobada en 1995, la entrada de Pedro Villarroel en 1997 devolvió lentamente al club a una situación de privilegio que no se recordaba en varias generaciones alcanzando el éxtasis con el inicio de la primera década del nuevo siglo cuando los azulgranas, de forma intermitente, entraron en la élite del fútbol profesional disfrutando de hasta tres temporadas en Primera División.

Los excesos y peculiar forma de administrar el club por parte de Villarroel condujeron a la sociedad levantinista casi hasta el colapso, temiéndose en el entorno azulgrana una preocupante recaída al pasado que echara por la borda tanto esfuerzo y tanta lucha mantenida a partes iguales por distintas directivas, jugadores y miles de aficionados. El empleo de la Ley Concursal y el acceso en 2009 de Francisco Javier Catalán a la presidencia eran los recursos extremos para evitar el desastre.

MODELO DE GESTIÓN

Pasados los años el Levante U.D. pasó de estar contra las cuerdas a convertirse el modelo de gestión implementado por Francisco “Quico” Catalán en motivo de estudio en universidades y clubs en situación similar, un ejemplo a nivel deportivo, económico y social por la forma en la que la directiva azulgrana había afrontado un reto tan complicado como es un Concurso de Acreedores, salvado con éxito sobresaliente.

Renacido de sus cenizas en un breve margen, la profesionalización del club en todas sus facetas y el establecimiento de una estrategia a corto y medio plazo sentaron las bases de una transición por la Segunda División que se alargó durante dos cortas temporadas, regresando laboriosamente a Primera División al término de la campaña 09/10 en lo que se podía considerar un milagro dada la situación adquirida unos años antes.

EL DESCENSO DE 2016

La estructura creada y el cambio de rumbo establecido por la directiva condujo a los azulgranas a permanecer en la Primera División nacional seis temporadas consecutivas hasta que en la temporada 15/16 se produjo el descenso de categoría tras una deficiente planificación deportiva tomada con prisas a punto de finalizar la pretemporada. Este accidente, consumado el 2 de mayo de 2016 en Málaga frente al titular de La Rosaleda, fue una advertencia de que en el fútbol no valen sólo las buenas intenciones y creer disponer de un equipo solvente, sino que al final de cada temporada, incluso antes de que termine, se ha de trabajar en la siguiente para no llegar tarde a los plazos naturales que marca la pretemporada.

El nombramiento de Tito Blanco como director deportivo y Carmelo del Pozo como secretario técnico tenían la difícil misión de sustituir con garantías la labor de un cansado Manolo Salvador, parte sustancial en la elaboración de las plantillas azulgranas de la última década.

Realizar cambios era obligatorio, ineludible, así como atraer un entrenador y jugadores contrastados que se adaptaran a la Segunda División, entendieran qué se les exigía y estuvieran comprometidos en devolver al club a Primera División. Pero no era lo único pendiente, había más. Necesario era también ilusionar a la afición, crearle expectativas y darles un premio por su aliento, su apoyo y su asistencia contra viento y marea al Estadi Ciutat de València.

Entre las medidas a tomar se aprobó una reducción en el precio de los abonos de la temporada 16/17 de un veinte por cien respecto a la anterior pero además, como hecho digno a destacare insólito en muchos clubs, se anunció a todos los aficionados que se premiaría la fidelidad de los abonados que retiraran su abono asegurándoles tener el pase gratis para la temporada 17/18 si el primer equipo ascendía a Primera División con la única condición de que el abono de la campaña 16/17 debía ser usado un mínimo de 18 encuentros de Liga, pudiéndose transferir éste a otra persona para que accediera al asiento del abonado ante cualquier imposibilidad del titular.

La respuesta a tan inusual medida fue categórica y la plantilla, líder desde el primer encuentro, consiguió el ascenso conquistando la primera plaza con holgada ventaja respecto a su más inmediato perseguidor, el Girona F.C. En cuanto a la afición, fiel y comprometida como los jugadores y técnicos, partirá durante la temporada 17/18 con 12.000 abonados con el pase gratuito en Primera División, una temporada en la cual el club se asegurará 43 millones de euros como mínimo procedentes de los derechos de televisión y donde se espera no incurrir nuevamente en errores del pasado reciente aunque en el fútbol nada se puede afirmar con rotundidad.

LA NUEVA IMAGEN DEL ESTADI CIUTAT DE VALÈNCIA

A la impermeabilización y fortalecimiento de la estructura del estadio, en la temporada 15/16 se sumó un cambio total de los asientos incorporando el nombre del club y uno de los símbolos que lo identifican, la popular y reconocida “granota” (rana), dando lugar a un profundo lavado de cara interior.

En el verano de 2017 se ha acometido el lavado de cara exterior para cubrir los pilares y huecos de las graderías visibles desde las calles y avenidas circundantes al coliseo azulgrana empleando grandes lonas, además de ejecutar grandes reformas en los palcos VIP, esperándose en el futuro, cuando haya presupuesto, renovar la iluminación y sustituir la maltrecha cubierta de tribuna por una nueva que proporcione confort y, sobre todo, seguridad a quienes se sientan debajo.

L’EQUIP DELS VALENCIANS

En los últimos años el Levante U.D. ha experimentado un notable crecimiento aprovechando en gran medida la coyuntura de la ciudad y dos hechos de importante trascendencia como son, de un lado el bajón sufrido por el Valencia C.F. a consecuencia de los acontecimientos vividos por el club de Mestalla, pasando la mayoría de las acciones a un ciudadano extranjero como Peter Lim y su nefasta gestión en tres años de titularidad y, de otro lado, la asombrosa gestión mantenida por la directiva levantinista capaz por sí sola de originar una expansión en medio de una situación de profunda crisis económica a nivel mundial iniciada en 2008.

Dentro de la particular batalla que mantienen Levante U.D. y Valencia C.F. por conservar el apoyo de sus fieles seguidores y, además, captar la atención de nuevos aficionados entre la juventud de la ciudad de Valencia y su zona de influencia, cabe mencionar los eslóganes empleados por unos y otros donde destaca el dispuesto por los azulgranas en una de las fachadas de su estadio donde se lee con gran claridad “L’equip dels valencians” (El equipo de los valencianos), dando a entender que el Levante U.D. es el equipo de todos los valencianos, residan en la ciudad de Valencia, provincia de Valencia o en cualquier localidad de la Comunitat Valenciana, con el permiso del resto de los clubs alicantinos, castellonenses y valencianos, dejando el mensaje subliminal pero claramente entendible de que su rival sería por lo tanto un club de no valencianos o al menos sus dirigentes haciendo alusión a quiénes manejan hoy en día el club rival.

Profundizando en este juego de palabras, es necesario aclarar que la actual Comunitat Valenciana, nombre adoptado en 1982 tras la aprobación del Estatuto de Autonomía por el pueblo organizado históricamente como Reino de Valencia y considerado como nacionalidad histórica, comprende las provincias de Alicante, Castellón y Valencia, coincidiendo esta última denominación con la capital autónoma y ciudad de la que toma nombre la comunidad autónoma, además de una de las tres provincias en las que se subdivide administrativamente.

 

©La Futbolteca. Octubre 2017.

 

por Vicent Masiá

miembro de La Futbolteca

La ciudad de Lorca, situada al sureste de la Región de Murcia y con una población que supera los noventa mil habitantes, es conocida en todo el país por su prestigiosa Semana Santa declarada de Interés Turístico Internacional donde destacan las cofradías del Paso Azul y del Paso Blanco, su castillo, el conjunto monumental de su casco antiguo repleto de edificios barrocos, recientemente por el terremoto ocurrido en 2011 y, anecdóticamente, por su extenso término municipal con 1675 kilómetros cuadrados que es el segundo a nivel nacional en extensión tras el de la ciudad de Cáceres.

Sin embargo, desde que el fútbol llegara a la ciudad en 1900 de la mano del súbdito británico de padre español, Manuel José Pelegrín y Dunn, Lorca puede contar con un nuevo atributo para aumentar su fama como es ser la localidad española donde más clubs representativos han existido, entendiéndose como representativo aquel club que goza del seguimiento generalizado de la mayoría de aficionados y ocupa deportivamente el nivel más elevado dentro de las diversas categorías en las que se organiza el fútbol nacional.

Y es que Lorca, tercera ciudad en número de habitantes de la Región de Muria tras la capital provincial Murcia y la ciudad departamental de Cartagena y con una influencia que se extiende a muchas localidades de las provincias limítrofes de Almería y Granada, a lo largo de algo más de un siglo no ha sabido mantener en vida un club modélico, único donde concentrar las aspiraciones deportivas locales, siendo las causas de dicho fenómeno varias aunque todas con un trasfondo común: la voluntad subyacente en el subconsciente del lorquino de equipararse en la medida de lo posible a Murcia y Cartagena, al menos con sus clubs.

Aunque Lorca siempre ha mantenido por cuestiones geográficas y sociales una especial rivalidad con la vecina Águilas a nivel futbolístico, siendo numerosos los enfrentamientos entre los clubs más representativos de ambas localidades a través de encuentros amistosos, torneos, cuando no partidos oficiales del Campeonato de Liga, lo cierto es que la ciudad siempre ha deseado desligarse de esta particular lucha y militar en superiores categorías para no restringirse al fútbol regional, traspasando los límites que marcan las fronteras artificiales y compitiendo de tú a tú con clubs de las regiones colindantes o de todo el panorama nacional.

Competir futbolísticamente con Murcia y Cartagena es totalmente lícito, cómo no, pero el precio a pagar puede ser demasiado alto, incluso para una localidad con el peso de Lorca aunque en ocasiones, como en esta temporada 2016/17, la ciudad del sol cuente con un club en Segunda División mientras los máximos representantes de Murcia y Cartagena militan en Segunda División B, una categoría por debajo.

Los anhelos de Lorca para estar lo más arriba posible, deseo compartido por muchas otras localidades y con comportamientos similares como Almería y Cartagena, ambas con un extenso repertorio de clubs representativos al igual que los lorquinos, no siempre son compatibles con la realidad económica y, dependiendo de ella, se tendrán opciones de ocupar un puesto elevado, andar cerca o tener que conformarse con una plaza en una categoría más baja.

El historial del fútbol lorquino es bien significativo y está lleno de ejemplos que corroboran, uno a uno, lo descrito en este artículo de modo que tras la ilusión y esperanzas depositadas siempre detrás de la creación de un nuevo club, al cabo de un tiempo, cuando éste ha alcanzado una plenitud o techo deportivo, por causas fundamentalmente de índole financiera les acompaña un colapso que termina en desaparición.

Las pautas seguidas por el fútbol de la ciudad del sol son siempre las mismas hasta la fecha y, si bien es relativamente sencillo constituir un club y subir peldaños progresiva y prácticamente sin oposición dentro de las categorías regionales hasta acomodarse en la Tercera División, para ascender a Segunda División B el esfuerzo es significativo y para mantenerse más difícil todavía. No digamos ya si el reto es competir en Segunda División.

Alcanzada la Segunda División B, un tercer nivel nacional que comporta prestigio pero también unos gastos enormes en desplazamientos, pago de fichas de jugadores profesionales, emolumentos del trío arbitral y un sinfín de pérdidas al contarse con masas sociales y taquillajes escasos, por lo tradicional en el fútbol lorquino llega el momento crítico, ese instante mágico grabado en el subconsciente colectivo del ADN local en el que los directivos de turno, sean quienes sean, se plantean seguir en la categoría como un equipo del montón o arriesgar poniendo capital para alcanzar la Segunda División.

Muchos de ellos fracasan en el empeño y, aburridos por invertir dinero y no obtener recompensa, terminan hastiados bajando el presupuesto y, con ello, el nivel deportivo formando plantillas poco competitivas que pierden la categoría descendiendo a Tercera División. En el mejor de los casos, otro directivo potentado o grupo de directivos vuelven a invertir poniendo dinero del bolsillo y el club regresa a Segunda División B, pero en ocasiones, las menos, se fragua el milagro y estando en Segunda División B se da el salto a la Segunda División.

La Segunda División no tiene nada que ver con la Segunda División B en términos económicos y profesionales. El fútbol profesional es otra cosa e implica y exige un potencial económico elevado, una gestión y estructura modélica, mantener una plantilla con una remuneración acorde a la categoría mientras que los gastos de viaje se disparan siendo la disponibilidad para llegar a cualquier punto de la península total como también a los dos archipiélagos, incluso a las ciudades autónomas norteafricanas si se presenta la ocasión.

Tradicionalmente el fútbol lorquino a través de sus diversos representados se ha estrellado en esta categoría siendo su techo natural y, a un ascenso glorioso e ilusionante con una temporada prorrogable a otra, en la segunda comparecencia se ha naufragado y terminado con el equipo perdiendo la categoría. Luego, cúmulo de las altas inversiones realizadas, pagos insatisfechos y deudas pendientes, el club no ha resistido los frentes económicos abiertos y ha ido descendiendo categorías hasta acabar en Categoría Regional, punto totalmente inverso a la Segunda División donde ha terminado sus días desapareciendo.

C.F. Lorca Deportiva y Lorca Deportiva C.F., SAD son algunos ejemplos de clubs que han alcanzado la cima de la Segunda División para caer estrepitosamente hasta desaparecer ampliamente endeudados, pero a menor escala y teniendo como techo la Segunda División B o la Tercera División, han existido multitud de clubs que han experimentado en sus carnes esta idiosincrasia que rodea y merodea el fútbol lorquino.

Tantas veces ha ido el cántaro a la fuente que, incluso para un ciudadano lorquino, a no ser un erudito en la materia, le es imposible o muy difícil recordar de memoria las vicisitudes de cada proyecto cuando no confundirse entre tanta denominación y variedad de siglas, algunos muy similares donde la diferencia se encuentra en la actividad del club, yendo delante o detrás del nombre como ocurre en los casos de C.F. Lorca Deportiva y Lorca Deportiva C.F., dos denominaciones para dos clubs distintos. Rayando la complejidad extrema, hoy compite en Segunda División B un club constituido en 2012 denominado C.F. Lorca Deportiva, idéntico nombre al del club constituido en 1969 y desaparecido en 1994 que vistió los mismos colores y lució el mismo escudo con el que nada tiene que ver aunque todo parece indicar lo contrario.

Lorca a efectos futbolísticos es un caso particular por las características que imprimen en sus clubs sus ciudadanos y excepcional por la dimensión alcanzada por su pléyade de clubs notorios con logros destacables en el panorama nacional. Para facilitar al lector el seguimiento del fútbol lorquino y sus clubs más representativos, véase a continuación una amplia tabla descriptiva con los pormenores de cada sociedad.

 

©La Futbolteca. Octubre 2017.

 

por Vicent Masià

miembro de La Futbolteca

 

¿Qué significa para el club ascender a Primera División?

Significa un paso hacia adelante importantísimo. Evidentemente se trata de un gran salto deportivo, económico y social y, aunque estábamos en una gran competición donde nos sentíamos muy a gusto, entrar en la Primera División nos permite crecer no sólo a nivel de club, sino de ciudad y de provincia.

Después de tres intentos frustrados por ascender, ¿cómo ha sido de difícil el ascenso?

Hemos estado entre 3 y 4 años muy cerca del ascenso, de hecho hasta el otro día no lo conseguimos, pero desde el club sabíamos que el futuro pasaba por seguir intentándolo y para ello nos hemos preparado profesionalmente por si este día llegaba estar al menos preparados. Difícil es todos los años, a todos los equipos les cuesta, pero este año el equipo a estado a un buen nivel, ha hecho una gran temporada y el ascenso ha sido un premio bien merecido.

¿Hubiese sido una frustración no ascender o no haberse clasificado para la Promoción?

Fracaso no hubiese sido porque somos conscientes de quiénes somos y llevamos muchos años en la élite del fútbol español, pero si que es cierto que teníamos un buen equipo como otros lo tenían también y no han podido ascender. En todo caso hubiese sido una decepción estar cerca y no conseguirlo, pero con la plantilla que teníamos éramos conscientes de que no podíamos renunciar a nada y todo era cuestión de tener paciencia.

¿Había en el ambiente rojiblanco la sensación de que si no se conseguía este año el ascenso ya no se podría conseguir?

Hace unos años tuvimos una gran oportunidad que no se concretó y pensábamos que el tren no volvería a pasar y pasó. Este año lo hemos logrado a base de constancia y hemos seguido mejorando, que era lo importante, por lo tanto ahora tenemos muchos deberes, mucho trabajo y en el futuro tenemos que conseguir buenos jugadores. Aun así hemos de prepararnos mejor.

¿Qué objetivo tenía el club a principio de la temporada?

El objetivo era estar lo mejor posible aunque sabíamos de la complejidad. Hemos aprovechado muy bien nuestras oportunidades reforzándonos a mitad de temporada y eso nos ha permitido llegar al final del torneo con una ventaja que nos ha servido para estar en Primera División.

¿Qué presupuesto tenía la plantilla?

El primer equipo estaba en torno a los 6 millones.

¿Qué porcentaje había procedente de los derechos de televisión ?

En la Primera División hay clubs con grandes aficiones, con gran masa social que consiguen mucho dinero, pero en la Segunda División los derechos televisivos representan una parte muy grande del presupuesto, entre un 80-85% en la mayoría de los clubs. Hoy en día gracias a estos derechos los clubs de Segunda División pueden subsistir y es un gran paso hacia adelante.

¿Qué porcentaje de ingresos procede de los socios y abonados?

Empezamos la temporada con 5.000 abonados que luego pasaron a 7.000, es decir, un incremento de 2.000, pero el porcentaje no suele pasar del 10% aunque hay clubs donde es el 15% o incluso 18%. Clubs como Real Zaragoza, Real Valladolid o Real Oviedo tienen grandes masas sociales y nosotros vamos a remolque teniendo que generar ingresos por otros cauces.

¿Qué idea tiene el club para el estadio en Primera División?

Estamos un poco a expensas de la capacidad del campo, de ampliarlo al máximo pero a fecha de hoy no tenemos los permisos para acometer una nueva gradería. Queremos ampliar la capacidad en 3.000 o 4.000 asientos, pero todo depende de la respuesta del aficionado.

¿Qué significa para la ciudad de Girona pasar de Tercera División a Primera División?

En 10 años el club ha hecho una evolución importante, no sólo en los dos últimos, las anteriores directivas han ido creciendo, han habido momentos difíciles en la Segunda División, se han sobrepasado y se ha llegado a las Promociones. Ahora estaremos en Primera División y esperamos hacerlo bien y no desentonar en absoluto.

¿Qué espera el club del convenio firmado con el Manchester City Group?

En las dos últimas temporadas se ha mantenido una buena relación con el City, hemos tenido jugadores cedidos que han dado un gran rendimiento, muy jóvenes y con nivel que nos han aportado cosas para la competición en Segunda División. Seguimos teniendo una buena relación, las cosas funcionan bien y deseamos que sigan así en el futuro.

¿Cuántos jugadores se espera que puedan incorporarse del City?

No hay una cantidad concreta. El perfil del jugador de Primera División es distinto al de Segunda División. Si antes se hablaba de jugadores jóvenes con proyección, ahora se trata de competir, de mantenerse y buscamos jugadores veteranos, con experiencia que aporten nivel. Los jugadores que lleguen cedidos serán aquellos que, por diversas circunstancias, no hayan llegado por los cauces habituales, es decir, mediante fichajes.

Aparte de mirar hacia Manchester, ¿se mira también hacia Barcelona?

Se miran jugadores interesantes que se puedan acoplar a nuestro modo de jugar, al sistema que tiene el entrenador y si después se cambia el sistema que se puedan integrar. Cada jugador puede proceder como un fichaje, una cesión, pero nosotros siempre intentaremos que quienes vengan lo hagan acoplándose a nuestro juego.

¿Interesa que el C.F. Peralada como equipo convenido ascienda a Segunda División B?

Tenemos una gran relación con el C.F. Peralada, han hecho una gran temporada y han estado a un paso de ascender a Segunda División B. Nos hubiera venido muy bien que dieran el salto de cara a formar jugadores para el primer equipo. De momento hemos de seguir hablando y ver hasta dónde nos puede llevar esta relación.

¿Se va a renovar el convenio con el C.F. Peralada?

Cada año hablamos del futuro y vemos si estamos bien, si hay que seguir o si hay que finiquitar el acuerdo. Todavía no hemos hablado.

¿Hay interés en aguantar en Primera División todo lo que se pueda?

Evidentemente, el objetivo era hacer crecer el club, dar pasos cada año y creo que más o menos se ha cumplido. Es cierto que teníamos mucha ilusión en ascender a Primera División, pero es algo fácil de decir y difícil de conseguir, con lo cual una vez conseguido hemos de hacer un equipo competitivo, que sea capaz de sumar en todos los encuentros y, como los equipos en nuestra situación, tratar de mantenernos y con ello ir creciendo. Mantenerse cada año en Primera División es una forma de crecer.

¿Qué significa para la ciudad y la provincia disponer de un club en Primera División?

Girona es una ciudad con mucho turismo, la provincia es muy rica, tiene un buen nivel de vida, con cultura, gastronomía, se come muy bien y quizás le faltaba estar en Primera División. El fútbol se conoce en todo el mundo, tiene un gran seguimiento y si alguien no conocía la ciudad o la provincia, ahora con este empujón ya tiene un motivo más.

¿Hay perspectivas de construir una ciudad deportiva?

Uno de nuestras prioridades es construir una ciudad deportiva tanto para la cantera como para el primer equipo. Aunque llevamos mucho tiempo detrás de ello, no es fácil. Hacen falta muchos metros cuadrados de superficie, permisos, pero estamos trabajando y deseamos que en el futuro sea una realidad.

¿Se ve reflejado el Girona F.C. en la S.D. Éibar?

Cuando llegas a una categoría nueva puede que te veas reflejado en un club que hace las cosas bien, no sólo la S.D. Éibar sino el Deportivo Alavés, ambos con cuidado en la economía, en el fútbol profesional y en el entorno. De todos modos cada club tiene sus vicisitudes y sus particularidades que lo hacen distinto.

¿Qué opinión tiene Delfí Geli de las Promociones?

Las Promociones son muy emocionantes, muy entretenidas, pero a su vez muy duras. Encima llegan en un momento crítico como es el final de la temporada. Para unos clubs son fantásticas, pero para otros un lamento. De momento es un sistema que está funcionando

¿Cambiarías algo?

Creo que el formato es bueno y está funcionando, aunque no es para siempre y se puede cambiar, como todo, pero que en el momento de implantarse no fue una idea descabellada.

¿En qué podía mejorar la RFEF de cara a los clubs de Segunda División?

Los dos grupos dentro del fútbol profesional, Primera y Segunda División funcionan, pero creo que la RFEF y La Liga debería de hablar más, intentar ir los dos juntos y no estar distantes como hasta ahora. El fútbol está creciendo, está en un momento importante y cuanto más unidos, mejor.

¿Algo más que añadir, Delfí?

No, nada más. Agradeceros el reconocimiento puesto que nos sentimos muy halagados, muy honorados y esperamos seguir haciendo las cosas bien para que podáis venir en más ocasiones. Muchas gracias.

 

©La Futbolteca. Octubre 2017.

 

por Vicent Masiá

miembro de La Futbolteca

 

El Grupo III de la Segunda División B de la temporada 2016/17 vivió, que se sepa, durante la disputa de la jornada 32 del Campeonato Nacional de Liga entre los clubs F.C. Barcelona «B» y C.D. Eldense, un bochornoso y repulsivo suceso que, por el bien del fútbol, esperamos sea erradicado o, al menos, minimizado al máximo; el amaño de un resultado.

Al inicio del encuentro, transcurridos los primeros compases nada hacía presagiar lo que sobre el césped iba a ocurrir, es más todo asemejaba ser un partido normal de los cientos que se disputan cada fin de semana a lo largo de la competición, pero a partir del minuto ocho y en lo sucesivo, hasta ocho tantos encajó el club alicantino. Verlo para creerlo. Pero aún hubo más, pues cuatro chicharros hasta un total de doce se llevaron los visitantes de regreso a Elda.

Un 12-0 no es normal ni habitual. Mucho menos entre plantillas semiprofesionales con jugadores que cobran, se cuidan mucho físicamente, tienen una formación futbolística ya destacable y las diferencias entre unos equipos y otros no son demasiadas salvo excepcionales ocasiones, por lo que todas las alarmas una vez conocido el extraordinario resultado final sacudieron al estamento futbolístico como un resorte ante lo que era un escándalo.

A las pocas horas del suceso el nombre del C.D. Eldense estaba en boca de todos, en entredicho su reputación labrada durante décadas, incluso uno de sus jugadores tuvo la valentía de denunciar públicamente casi de inmediato lo ocurrido señalando con el dedo a varios compañeros por no meter la patita, estar más que relajados sobre el terreno de juego y a su entrenador por consentirlo sin mover una sola pestaña y mirar, como sorprendentemente hizo, hacia otro lado.

La causa o motivos por los que se había dado el apabullante 12-0 empezaron a extenderse como un reguero de pólvora entre los medios de comunicación y de ahí, a los aficionados. Las suspicacias, sospechas o dudas que habían dejado patente parte de los jugadores alicantinos con su actitud hicieron a muchos pensar en lo mismo y tomar una misma dirección, aunque como suele suceder en este tipo de casos era demasiado pronto y no había pruebas concluyentes.

Pasadas las horas y recopilados más datos, con declaraciones de implicados inclusive, lo intuido y señalado por muchos empezó a adquirir cuerpo y a media noche, ampliada la información por gran cantidad de medios periodísticos interesados por lo sucedido, la trama del desenlace estaba clara; se había amañado deliberadamente el resultado tanto al término de la primera parte, con un sonrojante 8-0 como al final, con el consabido 12-0.

Al día siguiente, domingo, las imágenes del encuentro circulaban por todas las cadenas televisivas mientras en las radios y prensa escrita se llenaban las páginas pormenorizando los hechos en búsqueda de víctimas y culpables puesto que, del mismo modo que habían jugadores libres de pecado realmente consternados por lo sucedido, otros, los implicados en el escándalo y señalados por sus compañeros, se les veía haciendo teatro tanto dentro como fuera del terreno.

Demostrado y consumado el fraude deportivo, llegaba la hora de hallar responsabilidades, de determinar quiénes sí y quiénes no estaban metidos en el ajo, si era cosa de unos pocos o de muchos y de si, además de jugadores, había técnicos y directivos por el medio. Sobre todo de conocer de primera mano cómo se había llegado a tal situación. La respuesta, aunque no sirva de excusa, sólo se podía dar en un club condenado al descenso, sin nada que jugarse excepto su honor y dirigido, sobre todo, por gente sin escrúpulos vinculada al mundo de la mafia e infiltrada en redes del juego.

Y es que al C.D. Eldense, inmerso en una grave crisis económica, llegaron a principios de 2017 un grupo de italianos quienes previamente habían sangrado a otro club de Segunda División B, en esta ocasión del Grupo IV, el F.C. Jumilla, dejando su economía hecha un solar con deudas en todas partes hasta que fueron echados a patadas.

Las advertencias de los murcianos a los alicantinos -chapó para ellos por su noble actitud- sobre lo que les podía ocurrir a los azulgranas cayeron en saco roto y, emborrachados por falsas promesas como la llegada de un presunto mesías italiano que iba a resolver todos los problemas, terminaron aceptando para su desgracia algo inaceptable.

Nobile Capuani, el mandamás recalado en Elda presuntamente vinculado con la mafia calabresa, se rodeó de gente de su confianza y pronto, con la ayuda de algunos jugadores atraídos por el convincente poder del dinero, obró en algunos campos lo que desde su tierra vino a buscar a España; amañar resultados futbolísticos en la permeable red asiática de apuestas deportivas con amplias ganancias para sus benefactores, aunque también se especula con circuitos ilegales de Malta y Arabia Saudí. La única precaución, que el dinero no pasara por España.

La víctima de todo este esperpéntico embrollo ha sido el modesto e histórico C.D. Eldense como lo podría haber sido otro club en circunstancias similares, pero tras la investigación policial y cinco personas declarando y durmiendo en el calabozo de Elda, por parte federativa no han habido sanciones, ni económicas ni con puntos como recoge el Reglamento o pérdida añadida de categoría. Todo ha sido tapado con un tupido velo como si nada hubiera ocurrido. Sólo palabras de condena y promesas vagas de seguir el caso hasta la última consecuencia.

Pasadas unas semanas desde el estallido de tan lamentable suceso ocurrido en tierras barcelonesas y teniendo como protagonista a un club alicantino, el magistrado del Juzgado nº1 de Elda imputó a dos jugadores, dos miembros del equipo técnico y un miembro inversor de la junta directiva eldense por presuntos delitos de corrupción y pertenencia a organización criminal, destapándose las sospechas en otros encuentros protagonizados por los alicantinos frente al Villarreal C.F. “B” el 18 de febrero de 2017 con resultado de 4-0 para los castellonenses, derrota ante el C.D. Atlético Baleares por 5-0 en Palma de Mallorca el 5 de marzo, derrota por 3-0 ante la U.E. Cornellá el 19 de marzo en la localidad barcelonesa y derrota por 0-1 en el Nuevo Pepico Amat ante el C.F. Gaváel 26 de marzo totalizándose cinco encuentros bajo sospecha.

El fútbol español por su buena salud ha de repudiar hechos tan abominables como lo sucedido en Barcelona, pero sería confortable y deseable exigir a los estamentos que rigen este maravilloso deporte que persigan, denuncien y apliquen lo estipulado a quienes alteren resultados. Quien la haga, que la pague.

 

©La Futbolteca. Septiembre 2017. 

 

titular La esferomaquia Entrevista con Javier Ubeda

por Vicent Masià

miembro de La Futbolteca

 

Hoy viernes 12 de mayo, tras haber hecho entrega el pasado domingo al C.D. Olímpic de Xàtiva del Premio Nacional “Club Imbatible” de La Futbolteca, he tenido la oportunidad de conversar de forma muy amena y en su ciudad con Javier Úbeda, Presidente del club setabense quien en estos momentos afronta el Play Off de ascenso con enorme ilusión y, envuelto en mil proyectos, planifica el futuro inmediato de los “socarrats“.

La esferomaquia Entrevista con Javier Ubeda 1

¿Cómo accede Javier Úbeda a la presidencia?

Yo accedo a la presidencia a raíz de la dimisión del anterior presidente, Kike Alcázar, producida hace aproximadamente un mes, mes y medio, tras la cual había dos opciones: convocar una Asamblea General para realizar unas elecciones o bien, como indican los estatutos del C.D. Olímpic, que uno de los miembros de la junta directiva asumiera el cargo. En ese momento es cuando decido dar un paso adelante y asumir la gran responsabilidad que supone ser presidente del C.D. Olímpic.

¿Cuáles son los objetivos del C.D. Olímpic en la presente temporada?

El objetivo principal, una vez visto el desarrollo del campeonato, ya está cumplido, ganar la Liga. El segundo objetivo, además inmediato, ahora mismo, es ganar el Play Off para ascender a Segunda División B y el objetivo final, como siempre hemos dicho en esta directiva, es ascender al primer equipo a Segunda División A. Son palabras mayores, somos conscientes, pero como ejemplo cabe mencionar a la S.D. Leioa con la cual el año pasado nos jugamos el descenso, lo perdimos y ahora mismo ellos están camino de disputar el ascenso de categoría.

Ellos han hecho un cambio muy radical.

Nosotros tenemos que ir poco a poco, primero intentar este año ascender a Segunda División B, mantenernos y luego intentar próximamente ascender a Segunda División A donde creemos realmente debe estar el C.D. Olímpic. La Segunda División B es, cómo decirlo, un poco como “tierra de nadie”.

Es una categoría conflictiva, con menos abonados, largos desplazamientos, cara en sí.

De entrada ya tienes 70.000€ de gastos más que en Tercera División, comenzando por los gastos de arbitraje, los cuales pasan de 500€ en Tercera División a los 1.500€ en Segunda División B. A continuación están los gastos de desplazamiento con una media de 400-500€ en Tercera División mientras que en Segunda División B, hablando del Grupo III donde suele militar el C.D. Olímpic, estos se disparan a 2.000€. Sólo con estos dos conceptos el presupuesto de una categoría a otra ya se va entre 60.000-70.000€.

¿El objetivo de Javier Úbeda coincide con el del C.D. Olímpic? ¿Hay caminos distintos?

No, no… son el mismo. Los directivos estamos a muerte con el club, los jugadores están enchufados, comprometidos con el club. Ellos quieren ascender a Segunda División B. Es que no podría ser de otra forma. Ten en cuenta que si los jugadores que esta temporada están jugando en Tercera División consiguen ascender a Segunda División B, ellos mismos se revalorizan tanto deportiva como económicamente. Aumentan su caché.

El ascenso es una forma de autopromocionarse.

Exacto. A nivel personal es una forma de revalorizarse ellos mismos. Esta próxima temporada igual se pueden quedar en el C.D. Olímpic que, en el caso de llamarles otro club, acceder a este en mejores condiciones. Ascender y subir de categoría es un tema que nos interesa a todos.

Una vez conseguido el Campeonato, ¿cuál es el objetivo inmediato?

Intentar ganar el Play Off y ascender a la primera de cambio por la vía rápida.

Por potencial deportivo y presupuesto, ¿se esperaba que el primer equipo estuviese en la cima de la clasificación?

A principio de temporada ninguno de nosotros soñábamos, ni remotamente, hacer la campaña que hemos hecho. Sabíamos que teníamos un buen equipo, que podíamos hacer un buen campeonato, el objetivo era ganar e intentar regresar a Segunda División B, de hecho el eslogan del club era “Junts tornarem” (“Juntos volveremos”), pero nunca pensábamos cómo de bien iba a ir todo.

A los tres meses de la competición ya se veía cuál era el potencial del equipo…

Sí, ya lo teníamos claro. Los jugadores iban motivándose ellos solos… De hecho, este año ha habido clubs con un presupuesto mayor al nuestro, clubs que se han reforzado mucho haciendo plantillas para ganar el Campeonato y no están ni siquiera en Play Off.

¿De qué clubs hablamos?

Clubs como por ejemplo el Novelda C.F. y otros que, aunque quizás no a nivel de presupuesto, sí a nivel deportivo como el Orihuela C.F. con jugadores importantes, auténticos equipazos. Toda la temporada hemos llevado detrás, a poca distancia, clubs como el Ontinyent C.F. y la U.D. Alzira, sabiendo de este último que, pese a su mal inicio, al final, por plantilla, estaría arriba. El objetivo era ese, conseguir el ascenso, pero bueno, conseguirlo de la forma que se ha hecho, con esos números, goles a favor, goles en contra, cantidad de jornadas imbatido, no lo esperábamos. Ojalá se repitiera la próxima temporada, la otra…

¿Hubiese sido un fracaso no promocionar, no entrar en el Play Off?

A efectos del club y de los aficionados sí hubiese sido una especie de fracaso. Más que un fracaso, algo desmoralizante. Desde el principio el objetivo era promocionar. Claro, no nos planteamos promocionar siendo líderes, mucho menos a falta de tantas jornadas para el final, pero sí, el objetivo era promocionar, promocionar, promocionar… No promocionar, aunque no se pueda etiquetar como fracaso, sí nos hubiese dejado muy desilusionados.

Claro, viniendo de Segunda División B, con gran parte de la plantilla del año anterior…

Tanto el secretario técnico como el entrenador han hecho en este sentido una labor extraordinaria.

La esferomaquia Entrevista con Javier Ubeda 2

¿Cuál es el presupuesto del club?

Este año han sido 375.000€. El año pasado, en Segunda División B, fueron 450.000€. Es una cantidad importante viniendo, como tú has indicado antes, de un descenso de Segunda División B. Como para la presente temporada se quedaron muchos de los jugadores del año anterior había que respetarles los contratos, con lo cual esa partida, la de los sueldos, ha sido la mayor. El presupuesto ha sido un tanto elevado para lo que es la categoría, pero esa cifra venía motivado precisamente por eso, para mantener el nivel de la plantilla. Los contratos están para respetarlos y no podíamos romperlos, de lo contario los jugadores se marchaban. Prácticamente el presupuesto de la plantilla del año pasado y la de este son iguales.

¿Ha sido un esfuerzo mantener la plantilla del curso anterior?

A nivel deportivo, no. Los jugadores se quedaron encantados, además todos tenían en su cabeza ascender, subir de categoría. Lo que es la plantilla no hay que decir, uno a uno, nada de ninguno. Desde el principio, después del disgusto del descenso, todos se comprometieron a aportar su grano de arena. Nosotros estamos encantados con todos ellos.

¿Cuántos abonados tiene el C.D. Olímpic?

Alrededor de unos 700. Una cantidad respetable que poco a poco ha ido incrementándose asistiendo cada jornada más espectadores. En años anteriores, en Segunda División B teníamos una asistencia media de unos trescientos espectadores y este año hemos ido viendo cómo a medida que avanzaba la competición cada vez había más público en las gradas hasta llegar a unos 600-700. Con su aliento nos han animado y, la verdad, es que la afición se lo ha pasado en grande viendo jugar al equipo.

Gran encuentro frente al Ontinyent C.F.

Creo que el Ontinyent C.F. vino a por un punto. Si de entrada hubiesen venido a por el partido, quizás nos hubieran complicado más las cosas. Contar con Marc Cosme, un crack, un gran revulsivo, es un lujo. Es un jugador que te puede cambiar un partido, provocar un penalti… Era un encuentro en el cual quien marcaba se llevaba el triunfo.

¿Qué tanto por cien del presupuesto procede de los abonados?

Muy poco. Podríamos estar hablando de un 15%. Todo el resto viene de los diversos sponsors, de la publicidad, de las subvenciones, sin ellas no podríamos subsistir y bueno, por desgracia, los miembros de la junta directiva tenemos que poner cada dos por tres dinero para seguir funcionando.

¿Qué cantidad aporta el ayuntamiento de Xàtiva?

El ayuntamiento aporta 60.000€. Es una cantidad importante y cabe agradecérselo eternamente. El apoyo del ayuntamiento es básico, no sólo para el C.D. Olímpic, sino para todo el deporte en general. Es un puntal fundamental. Gracias a esa cantidad podemos permitirnos pagar una cifra importante de las nóminas de la plantilla.

¿Se puede permitir el C.D. Olímpic permanecer sin problemas económicos en Segunda División B o se trata de una categoría problemática por sí sola?

Conforme estamos hoy en día, igual de complicado es estar en Segunda División B como en Tercera División. Estamos planificando el trabajo para la temporada que viene y, como he repetido en varios medios de comunicación, uno de los objetivos de la directiva es alcanzar la estabilidad económica para así centrarnos sólo en la faceta deportiva olvidándonos de lo económico. Para eso se está trabajando, intentando encontrar nuevas formas de financiación. Este año se ha creado la Academia del C.D. Olímpic, a pesar de los problemas hallados y tenemos 15 equipos compitiendo, algo que no sucedía desde hace quince años, además de una fusión con la escuela del C.F. Plus Xàtiva para que se integre dentro del C.D. Olímpic. Uno de los principales objetivos de la directiva es la escuela, la base. Queremos unificar la mayor parte del deporte que se practica en Xátiva dentro de lo que es el escudo del C.D. Olímpic.

Hoy mismo he hablado con el entrenador del equipo de fútbol sala, un gran entrenador pues lo ganan todo y el C.D. Olímpic va a disponer de un equipo de esa disciplina. Es más, ¿por qué no integrar el equipo de basket dentro del organigrama del C.D. Olímpic o el equipo de voley? ¿Por qué no hacer una especie de F.C. Barcelona? Intentar aglutinar todo el deporte de Xàtiva bajo una misma bandera bajo el paraguas que supone el C.D. Olímpic y convertirlo en un club fuerte, de cara al exterior es positivo para recabar ayudas. Se pueden recibir más ayudas, sponsors con mayor potencial de los que tenemos, se pueden conseguir más subvenciones de las distintas administraciones, incluso podemos hacer un frente común para lograr mayores objetivos. El objetivo es muy ambicioso, es muy complicado, pero sería fantástico para la ciudad de Xátiva.

Estamos pensando organizar encuentros con el equipo femenino, encuentros con motivo de concienciar a la población sobre el cáncer de mama o la violencia de género. Se trata de aportar o crear ideas a corto término que permitan la entrada de dinero de forma diferente a los medios tradicionales como son la venta de abonos y las ayudas de los sponsors para poder alcanzar esas metas. También se está negociando con clubs del extranjero, en fin, nos estamos moviendo para tratar de alcanzar una estabilidad económica que hoy en día es el cáncer de tantos clubs.

Si no hay capital, no hay nada.

Sí. Estamos en unos momentos donde nos encontramos con las manos atadas. En un par de semanas se resolverá todo y sabremos si estamos en Segunda División B o seguimos en Tercera División. A nivel de presupuesto, todo puede cambiar. Ahora mismo hay empresas que están dispuestas a colaborar con el C.D. Olímpic pero exigen, por su interés, estar en Segunda División B, no en Tercera División. Ahora mismo todo son ideas, se habla, se negocia, pero estamos a expensas de ver qué pasa con nuestro futuro deportivo.

¿Cuántos jugadores profesionales tiene el C.D. Olímpic?

Ahora mismo, si no me equivoco, con contrato profesional ocho.

En el supuesto de alcanzarse la Segunda División B, ¿qué cambios se podrían hacer en la categoría para hacerla atractiva?

Yo siempre digo que la Segunda División B es terreno de nadie. No soy un gran entendido en el mundo del fútbol, procedo del mundo de la empresa, pero creo que es una categoría a hacer desaparecer. Sería más lógico tener una división de oro, otra de plata y otra de bronce, todas profesionales. Por ejemplo, el año pasado trajimos a un jugador profesional de la Primera División de Qatar y no hubo forma de conseguirle el permiso de residencia en España porque la Ley de Extranjería dice que los jugadores profesionales sólo pueden actuar en Primera y Segunda División. Segunda División A, se entiende, no Segunda División B. Al final el futbolista tuvo que marchar de regreso a su país porque no hubo manera de conseguirle la residencia.

Un extranjero no comunitario para poder jugar en España, necesariamente ha de tener el permiso de residencia. Para que la RFEF conceda el alta a un jugador, este ha de ser comunitario o disponer de residencia en España. Si un jugador no comunitario, aunque sea profesional, carece de dicho permiso, no podrá jugar. Es toda una incoherencia porque en ocasiones eres profesional, en otras no, en otras se te exige actuar como profesionales, en otras no. Realmente, ¿para qué sirve la Segunda División B? La Segunda División B desde que se creó en 1977 es un parche, y poco o nada ha cambiado desde entonces.

El aliciente de la Segunda División B actual es que el club que la ostente pueda decir que está en esa categoría, en el tercer nivel nacional, no en la Tercera División. Pero ni eres chicha ni eres limoná. Y a nivel de subvenciones, no hablo ya de las administraciones, sino de la RFEF, el salto es enorme. Hasta la fecha los clubs de Tercera División venimos recibiendo 5.000€ en ayudas que, a la hora de la verdad, entre pitos y flautas se quedan a final de año en nada debido a las tarjetas y sanciones deportivas. Prácticamente a final de año todo desaparece y nos quedamos con nada. El gran salto es pasar de Segunda División B a Segunda División A donde los presupuestos, según el caso, puede incrementarse en alrededor de 3, 4 o 5 millones de euros.

¿Deberían repartirse los derechos televisivos de una mejor forma para llegar al fútbol modesto?

Creo que sí. Los derechos de televisión con sus repartos y todo lo que implica, según mis antecesores desde hace años se está peleando con la RFEF para conseguir un mayor porcentaje que ayude a los clubs modestos. Parece ser que esta temporada, dentro de los presupuesto de la Liga 16/17, los clubs de Tercera División vamos a percibir unos 35.000€, que ya es un salto grande. El año pasado se hablaba de que los clubs de Segunda División B iban a percibir alrededor de 250.000€, pero pueden en realidad ser unos 80.000€.

Nosotros creemos que, dentro del presupuesto general que maneja la RFEF, el reparto de los derechos televisivos se podría hacer de otra forma. De hecho no es la misma cantidad la que recoge el Real Madrid C.F. por ejemplo que el Real Betis Balompié o el Valencia C.F. Si en Primera División hay una cantidad de millones equis y veinte clubs compitiendo, equis partido por veinte igual a tanto para cada uno, San Bruno. Si en la Primera División ya se empieza a discriminar a algunos clubs, pues apaga y vámonos. Imagínate en las categorías inferiores lo que pasa.

¿Tiene futuro el fútbol modesto sin la ayuda de la RFEF?

Muy complicado, muy complicado. Date cuenta que la fuente de financiación de estos clubs procede, como te he contado, de los abonados y de las empresas. Encima, si vienes de una época de crisis como la que estamos sufriendo y arrastrando desde años de atrás, conseguir recursos para publicitar una pancarta es complicado porque la economía no está boyante para estas cosas. Sólo con la ayuda de los abonados y sponsors, el futuro es difícil en extremo.

Obviamente la RFEF debería subir el porcentaje que llega al fútbol modesto.

El tanto por cien es muy bajo. Creo que se podría hacer un reparto mejor. Por qué no se hace, no lo sé; no estoy en la cúpula y no puedo opinar sobre las causas.

¿Qué futuro le espera al C.D. Olímpic?

¿El futuro? Creo ahora mismo con lo que se está trabajando el futuro va a ser brillante, va a ser bueno. Hemos recuperado la Academia, estamos cuidando el fútbol base que es muy importante. Hasta ahora no teníamos Academia, no teníamos de dónde arrastrar jugadores y por eso el C.D. Olímpic ha estado muchos años sin jugadores de Xàtiva o de la comarca. El año pasado y este hemos ido incorporando gente de aquí y al crear la Academia ya estás creando una base para surtir de jugadores al primer equipo. Luego si tienes suerte y cada año, siempre que hagas las cosas bien, sale un Raúl o un jugador bueno que te lo puedan comprar de fuera y te pague los derechos de formación, por lo menos compensa.

El futuro lo vemos muy bien, al menos lo que es la vida del club. En Xàtiva últimamente han existido dos escuelas de fútbol como el C.D. Xàtiva Fútbol Base y el C.F. Plus Xàtiva, sin embargo cuando esos niños llegaban a la última categoría ya no tenían aliciente alguno para continuar. Hoy en día, bajo el paraguas del C.D. Olímpic, tienen la perspectiva de subir. Yo lo que quiero es que esos niños tengan la ilusión el día de mañana de poder jugar en el primer equipo. Todo eso lo que hace es que los niños estén ilusionados, que vean un futuro. Ya te digo, nosotros vemos el futuro con mucha esperanza.

¿Desea aportar algo más?

Agradecer a vuestro medio de comunicación la entrega del Premio Nacional “Club Imbatible” y, sobre todo, la labor que hacéis. Cuando se le entregó el premio al club estuve buscando a Rifaterra, capitán del primer equipo como representante del resto de jugadores, pero se me despistó y lo tuve que recoger yo. Me hubiese gustado que fuera partícipe. Muchas gracias.

 

© LaFutbolteca.com. Mayo 2017.

 


 

 

titular La esferomaquia El futbol en los primeros militares olimpicos

por Dr. José Miguel García García

Escuela de Técnicas Aeronáuticas (Ejército del Aire)

 

EL LIBRO

Los primeros militares olímpicos españoles es el resultado de un lustro de investigaciones, viajes a bibliotecas, desplazamientos a archivos y traslados para realizar entrevistas personales, recorriendo todo el país y algunos enclaves europeos importantes para el estudio como fueron Amberes (Bélgica) y Lausana (Suiza). Este empeño proporciona una impresionante documentación de más mil referencias con la intención de mostrar las características de los miembros de las Fuerzas Armadas españolas, en activo, que participaron en los Juegos Olímpicos de 1920 en Amberes.

La esferomaquia El futbol en los primeros militares olimpicos 1

La obra, prologada por la prestigiosa catedrática de Historia y Política del Deporte, Teresa González Aja, sitúa sus límites cronológicos en una horquilla temporal que va desde 1898 hasta 1920, época relevante, tanto en el plano profesional como en el deportivo, para que nuestros biografiados puedan ser olímpicos. Alcanzamos de forma entrelazada, cercana y rigurosa a través de sus sensacionales biografías colectivas un mayor conocimiento científico sobre el contexto histórico deportivo y militar que vivieron.

Las biografías son heterogéneas, es decir, nuestros protagonistas pertenecen a distintos ejércitos y proceden de diferentes estratos sociales. Esta realidad tan diversa nos proporciona una visión del contexto deportivo-militar amplia y enriquecedora. Cada uno de los personajes, de forma amena, nos transportará a un país inmerso en uno de los momentos de mayor desprestigio nacional e internacional; se encontraron con un creciente antimilitarismo en la sociedad. Participaron en la activación de la práctica físico-deportiva en las Fuerzas Armadas; contribuyeron a impulsar el asociacionismo deportivo en España; y ayudaron a promover los Juegos Olímpicos en la nación. La mayoría eran oficiales del Ejército, del arma de infantería. Casi todos accedieron a los Juegos Olímpicos a través de un proceso de selección nacional; la mayoría se iniciaron en la práctica deportiva en la que compiten en los Juegos Olímpicos gracias a las actividades que realizaron en las Fuerzas Armadas; y prácticamente todos tuvieron dificultades logísticas en las sedes olímpicas. La institución militar, en función del deporte, dio más o menos facilidades a nuestros protagonistas para poder asistir.

Este grupo de militares, a través de este periodo vital, nos transmiten que son tenaces, persistentes, apasionados y preocupados por la marcha de su deporte. Veremos cómo son personas asombrosas que realizaron un gran esfuerzo y aplicaron una gran perseverancia por participar en el evento deportivo con mayor relevancia social del momento, los Juegos Olímpicos. Participación que les dejará una huella indeleble por la experiencia adquirida, la gran relevancia social y el prestigio que proporciona ser olímpico. Se convirtieron en un gran activo, porque podían aportar una imagen magnífica, un acercamiento a la sociedad y un ejemplo admirable en el exterior de nuestras fronteras.

 

EL FÚTBOL EN “LOS PRIMEROS MILITARES OLÍMPICOS ESPAÑOLES

1898-1910

La obra, al acercarse al contexto deportivo que vivieron los biografiados, descubre los inicios de la institucionalización del asociacionismo en varios deportes, entre ellos el fútbol.

En la primera década del siglo XX, el fútbol estaba superado por el ciclismo en cuanto al número de sociedades inscritas en los registros de asociaciones de los Gobiernos Civiles. Este deporte, originado en el Reino Unido que se estaba introduciendo progresivamente en España desde la última década decimonónica a través de diferentes vías, por ejemplo grandes empresas mineras, siderúrgicas o textiles, principalmente británicas, importaron respectivamente el fútbol en la provincia de Huelva, la Ría de Bilbao y el área de la ciudad de Barcelona, sirviendo los puertos españoles para barcos mercantes o de la Armada procedentes del Reino Unido el favorecimiento a la incorporación del balompié en ciudades como Vigo y Almería. El fútbol entró definitivamente en la capital de la Corte a través del profesor Manuel Bartolomé Cossío, miembro de la Institución Libre de Enseñanza; este, junto con el profesor Stewart Herbert Capper, lo introduce tras uno de sus numerosos viajes a Inglaterra.

Esta época sirvió para que la novedad del balompié impulsara la creación de nuevas sociedades como el Madrid Football Club, inscrita en 1902 y presidida en esos momentos por Juan Padrós -este club como veremos posteriormente se convertiría en el Real Madrid F.C.-, y fortaleciera las nuevas competiciones que se iban organizando como el Torneo de la Coronación, también en 1902, con motivo de los actos celebrados por la coronación de S.M. el Rey D. Alfonso XIII. El apoyo real a dicho evento supuso un enorme espaldarazo para este incipiente deporte. Acudieron unas dos mil personas que pagaron por las localidades de asiento. A partir del siguiente año, 1903, se consiguió que el rey garantizase la competición y concediera un trofeo, siendo así que, de forma consecutiva, hasta 1909 inclusive se celebró en Madrid el Campeonato de España de Football.

Con motivo de la visita a Madrid en 1905 del presidente de la república francesa Émile Loubet, se celebró en su honor el primer partido internacional de fútbol disputado en la capital del Estado entre el equipo español Madrid Football Club y el equipo francés Gallia Football Club. Los clubes de fútbol estaban proliferando por toda España y se sintió la necesidad de crear una federación que agrupase a todos los clubes para así establecer reglamentos comunes, organizar las competiciones de forma unificada y velar por la fortaleza financiera de las sociedades. Dicha federación nacional se inscribió en el registro de asociaciones del Gobierno Civil de Madrid en 1909 bajo el nombre de Federación Española de Clubs de Foot-ball con el fin de fomentar el fútbol; su primer presidente fue Pedro Sánchez de Neyra, marqués de Casa Alta. Inscribiéndose en lo inmediato hasta un total de veinticinco clubes. Uno de ellos, el perteneciente a la Academia de Infantería.

El libro no se aproxima al fútbol solo desde el ámbito civil, también contempla el plano militar donde suceden acontecimientos. Esta primera década del siglo XX, el Ejército pretende introducir los deportes como práctica a los soldados, entre ellos el fútbol. La primera obra (que nosotros tengamos constancia) que cita la práctica del fútbol, dentro de los juegos deportivos, en algunos cuarteles data de 1903, manuscrito de Luis Lacoste y Sicre con el titulo Educación física militar. Tres años después estos juegos deportivos, entre ellos el fútbol, entran a formar parte de los nuevos planes de estudios que se aprueban para los futuros oficiales.

1911-1920

La realización de estas prácticas futbolísticas que se iniciaron en 1906 por parte de los cadetes fue una práctica que se mantuvo a lo largo de los siguientes años, confirmándolas dos artículos. El primero, de La Correspondencia Militar en junio de 1911 y el segundo, de El Tiro Nacional de España en abril de 1914; en ambos nos afirman que se han organizado competiciones de diversos deportes, entre ellos el fútbol. Esta práctica de los deportes en general y por ende del fútbol dentro de la milicia, estuvo impulsada por la publicación de la obra Manual de Gimnasia Sueca, en 1912. El autor de esta obra, Federico González Deleito, fue uno de los militares comisionados a Suecia y Francia para estudiar la gimnasia militar que se impartía en dichos países y de sus informes y escritos no solo se implantó la gimnasia sueca en el Ejército español, sino que se promovió el deporte en la formación militar.

La abundancia de equipos de fútbol en los regimientos de Madrid facilitó la organización de un campeonato exclusivamente militar, supeditado por el comandante Eduardo Suárez Souza y con la presencia de la Familia Real en la final. Este ensayo a nivel regional desarrolló un año después el decreto, publicado en el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra en marzo de 1920, autorizando a que todas las unidades del Ejército a nivel nacional que lo desearan de forma voluntaria, formaran equipos de fútbol. Los partidos se ceñían al reglamento de la Real Federación Española de Fútbol, se jugaban en los campos militares si reunían las características reglamentarias o, en su defecto, en los pertenecientes a las sociedades civiles dedicadas al fútbol. Se destinará una cantidad única de 300 pesetas para gastos de organización y vestuario en la conformación de cada equipo, a los equipos que deban salir de su residencia se les pagará su dieta y los gastos de transporte serán por cuenta del Estado. El objetivo era adquirir nuevos hábitos deportivos y fomentar la expansión de las actividades físicas en el Ejército con el fin de contribuir al mantenimiento de la salud del soldado y a la mejora de su aptitud y resistencia a la fatiga. Esta reglamentación facilitó la celebración del Campeonato Militar de España de Fútbol, cuya final se celebró en Madrid en junio de 1920 entre el Regimiento de Sicilia nº 7, de San Sebastián, y el Regimiento de Murcia nº 37, de Vigo, que ganó la copa en presencia del rey.

Tras la finalización del Campeonato, el comandante Suárez Souza solicitó al capitán general que el rey concediera al Madrid Football Club el título de Real por las facilidades y consideraciones que dicho club tuvo con la organización y con los equipos militares que participaron en el Campeonato Militar de España. Dicha petición fue admitida y se le concedió el titulo de Real al Madrid Football Club.

El fútbol en el ámbito civil durante la segunda década del siglo XX es el deporte que tiene el mayor número de sociedades deportivas inscritas en la mayoría de los registros de los Gobiernos Civiles. Los motivos de ese crecimiento son su mercantilización para convertirse en un espectáculo de masas. El profesionalismo empezó a entreverse en los inicios de los años 10, motivo de ello fue la multa de cincuenta pesetas impuesta por la federación al España Club Football por pagar sueldos a algunos de sus jugadores y fue también la razón de la Federación Regional del Centro para descartar a un jugador del Racing Club de Madrid para acudir a los Juegos Olímpicos de Amberes.

La profesionalización implicaba mejorar el equipo, conseguir más victorias y aumentar los seguidores y con ello el espectáculo. Estas circunstancias se fueron cimentando de forma progresiva a lo largo de esta década y se llegó al punto de tener que acoger a tantas personas que los campos se quedaban pequeños, por lo que los principales clubes empezaron a diseñar y a construir estadios con mayor capacidad.

A través de la lectura, observaremos el viaje que realiza el fútbol, gracias a nuestros personajes, desde sus inicios, con poca repercusión mediática, dominio del amateurismo y campos pequeños. Y a partir de los Juegos Olímpicos de Amberes, profesionalismo, espectáculo y construcción de estadios para albergar a las masas.

 

© LaFutbolteca.com. Enero 2017.

 


 

 

La esferomaquia La clasificacion historica de Primera Division titular

por Vicent Masià

miembro de La Futbolteca 

 

Desde que en 1928 la R.F.E.F. estableció el Campeonato Nacional de Liga de Primera División para clubs profesionales cuyo arranque oficial tuvo lugar el 10 de febrero de 1929 por cuestiones de calendario con gol inicial del españolista José Prat en la victoria perica como local ante el Real Unión Club, hasta la pasada temporada 2015/16 en la que concluyó la última jornada de Liga el 15 de mayo, un total de 85 campeonatos bajo este título hoy en día conocido por todos, han transcurrido.

Ochenta y cinco torneos, con el negro paréntesis del trienio correspondiente a la Guerra Civil que imposibilitó la disputa de tres ediciones más, dan para mucho y, ciertamente, un buen número de circunstancias, unas positivas y otras no tanto, desde aquella entonces han alimentado las ilusiones y pasiones de cerca de cinco generaciones de españoles.

Desarrollar todas las vicisitudes acaecidas desde 1928 presta no para un libro, sino para varios y de extenso contenido cada uno, algo que varios analistas han realizado en el pasado aportando respectivamente sus puntos de vista con la mejor de sus voluntades llenando cientos de páginas pero que, en este preciso instante, no es la finalidad del actual artículo.

Este trabajo, con su planteamiento, desarrollo y desenlace va encaminado directamente y sin tapujos a una parte concreta del fútbol concerniente a la Primera División de la que nadie es esquivo y casi todos nosotros, en algún momento de nuestras vidas, hemos reparado en ver qué dice: la estadística. Y, concretamente, a un capítulo que atrae nuestra atención: la Clasificación Histórica.

Clasificaciones históricas hay muchas: de goleadores, de porteros, ránkings de goles marcados, encajados, de goles totales sumados en una temporada, de número de goles sumados por un mismo equipo, incluso últimamente de pases dados bien a la primera, de pérdida de balones o hasta balones chutados entre los tres palos por si alguien le importa. Toda estadística tiene sus adeptos y siempre, aunque a veces prescindamos de ella, tiene una lectura de la cual, bien examinada, se desprenden muchos detalles de cierto interés.

Sin embargo, aunque clasificaciones hay muchas y variadas, cuando mencionamos las palabras mágicas y unimos Clasificación-de-Primera-División, en la mente de todos sin distinción aparece la idea e imagen de un listado con los nombres de todos los clubs que han tenido la oportunidad de jugar, al menos, una temporada en el caso de los menos afortunados o todas, como Real Madrid C.F., F.C. Barcelona y Athletic Club en el caso de los que más.

Prestos a elaborar un listado de estas características tendremos siempre en cuenta en primer lugar, y de forma irrenunciable, todos los equipos participantes desde el primer campeonato y, en segundo lugar, el número respectivo de participaciones y puntos sumados para, jugando con ellos y haciendo las combinaciones que nos interesen, una clasificación histórica basada en el número de participaciones o una histórica basada en el número de puntos sumados en esas participaciones. Lógicamente estas clasificaciones las podremos engordar aportando más valores como número de encuentros disputados, ganados, empatados o perdidos, tantos a favor y en contra y, si se quiere, como hace la L.F.P., indicando qué club ha quedado primero, segundo o tercero en cada uno de los torneos disputados.

Hasta aquí, todo claro. O no. Y digo o no porque para lo que para mí y muchas personas que habitualmente trabajamos con estadística descriptiva está claro, al parecer para la L.F.P. no está tan claro y voy a descubrir por qué motivo.

La estadística descriptiva, sea expresada en números o en gráficos, para que sea efectiva y realmente funcione es necesario que emplee datos lo más homogéneos posible. No es lo mismo hacer un sumatorio de personas nacidas en España en todo el Siglo XX donde se persigue una cantidad total, sin importar el sexo, como una pirámide poblacional de hombres y mujeres distribuidos por edades y década de nacimiento en el Siglo XX donde se persigue un recuento por sexo y décadas. En el mundo del fútbol tampoco es lo mismo hacer una clasificación tomando como valor preferente el número de temporadas disputadas como hacer otra tomando como valor el sumatorio de puntos.

Sea un ejemplo u otro, en lo que sí coincidimos es que si se toman en cuenta el número de temporadas, se excluirá cualquier otro valor y, por el contrario, si se toma en cuenta exclusivamente el número de puntos, igualmente se dejarán de lado otros valores que sean ajenos. Eso sí, los datos o valores tomados han de ser siempre, en cualquier circunstancia, lo más unitarios e inequívocos posible. Y aquí es, bajo mi punto de vista, donde yerra la L.F.P.

Como es sabido, el valor en puntos asignado a las victorias, empates y derrotas a lo largo de estas ochenta y cinco temporadas no ha sido uniforme, no ha permanecido inalterable. Por cuestiones atinentes a la competitividad, el Campeonato de Liga español tiene históricamente dos valoraciones: una acordada desde la temporada inicial 1928/29 mantenida hasta la temporada 1994/95 en la cual una victoria equivalía a dos puntos, un empate a un punto y una derrota a ninguno y; una segunda valoración aplicada desde la temporada 1995/96 en la cual se respetan los empates y derrotas pero, en lo concerniente a las victorias, a ésta se les concede un valor de tres puntos.

Esta alteración acordada de mutuo acuerdo por todos los participantes, lejos de parecer inocua para los torneos futbolísticos, tiene su profunda trascendencia porque, en función de las victorias obtenidas, la clasificación en un campeonato de Liga se puede ver transformada beneficiando, claro está, a quien más de ellas obtenga.

Teniendo en cuenta todo esto y sabiendo que desde la temporada 1995/96 el valor atribuido a las victorias asciende a tres y no dos puntos, todo cambia, nada es como antes y ha de ser, si se persigue una rectitud y efectividad en la lectura de la estadística, como se ha mencionado líneas arriba, unánime. Mezclar temporadas de dos puntos por victoria con otras de tres puntos es, para mí, un significativo error. Es el equivalente a mezclar churras con merinas, un batiburrillo donde todo se lía y cuyo resultado ofrece demasiadas incoherencias.

La L.F.P., en su Clasificación Histórica de Primera División, basa su listado definitivo en los puntos conseguidos por cada equipo independientemente de si en una temporada la victoria otorgaba dos o tres puntos al vencedor. ¿Qué consecuencias tiene este procedimiento?

1. Establece dos varas de medir juntando temporadas con victorias valoradas en dos puntos y otras valoradas en tres.

2. Se crea una discriminación con los clubs que, con anterioridad a la temporada 1995/96 y no después, tuvieron la oportunidad de competir en Primera División. Estos, lógicamente sumaran siempre menos puntos.

3. A los clubs que han competido antes y después de la citada temporada, se les aplica un doble rasero puesto que sus victorias no valdrán siempre lo mismo y, en función de ello, habrá una época de dos puntos y otra, más reciente, de tres. Todo un estropicio.

4. Aquellos clubs que hayan participado con posterioridad a la temporada 1994/95 se verán inevitablemente beneficiados puesto que sus victorias valdrán siempre tres puntos. No es lo mismo sumar de tres en tres que de dos en dos. Los números no engañan.

5. Con este método arbitrario donde se aplican dos varas de medir los resultados, como se desprende, serán confusos e irreales puesto que unos clubs serán beneficiados al aplicárseles valores de tres puntos, otros saldrán netamente perjudicados al contabilizarse sus victorias con dos puntos y, un tercer grupo que haya nadado entre ambas aguas, ni fu ni fa, perderá en unas ocasiones y ganará en otras.

Aplicando el sentido común, el método en cuestión aplicado por la L.F.P. no es de fiar por sus defectos de forma, demasiado evidentes y cuestionables.

¿Qué alternativas hay? Varias, estudiémoslas.

a) La más fácil de todas pero, a la vez, contraproducente porque nos impide tener conocimiento de un resultado que nos interesa y perseguimos: renunciar a hacer una clasificación histórica porque existen dos escalas valorativas las cuales, siendo respetuosos con ambas, no se pueden mezclar por dar origen a errores.

b) Igualar por abajo, es decir, con victorias valoradas en dos puntos, todas las temporadas disputadas desde 1928/29 con el fin de que no haya discriminación entre los participantes y sí paridad y unanimidad con el criterio. Todos los clubs serían vistos con el mismo rasero y la estadística sería apta. Como punto negativo se estaría empleando un método desfasado desempleado desde la temporada 1994/95.

c) Igualar por arriba. Es la opción que mejor valoración me significa puesto que conceder tres puntos por victoria a ambas épocas iguala a todos los participantes y no hace distinciones empleando un método en activo aplicado desde la temporada 1995/96. Es la que aplicaremos pues, de ahora en adelante, en La Futbolteca.

Abajo: imagen con la Clasificación Histórica de Primera División elaborada por la L.F.P.

La esferomaquia La clasificacion historica de Primera Division 1

Si esta es la clasificación perteneciente a la L.F.P, veamos a continuación la Clasificación Histórica de Primera División elaborada por La Futbolteca a partir de los mismos datos manejados por la L.F.P. pero con la importante salvedad de asignar 3 puntos por victoria a todos los encuentros disputados desde la temporada inicial 1928/29.
La esferomaquia La clasificacion historica de Primera Division 2

Expuestas ambas clasificaciones, una correspondiente a la L.F.P y la segunda elaborada por La Futbolteca, veamos la importancia, comparativamente hablando, entre una y otra. Las diferencias, mínimas o insignificantes en unos casos, más importantes en otros y neutras en el resto, tienen más relevancia de lo que a simple vista pueda parecer puesto que, en el caso de la clasificación de la L.F.P. hay clubs los cuales en la actualidad, con menos participaciones y encuentros disputados que otros, son beneficiados por un método mixto de puntuación que perjudica directamente a aquellos con participaciones anteriores a la temporada 1995/96.

La esferomaquia La clasificacion historica de Primera Division 3

Finalmente, y para acabar, veamos la correcta Clasificación Histórica de Primera División basada en puntos desde otro modo de representación.

La esferomaquia La clasificacion historica de Primera Division 4

 

 

© LaFutbolteca.com. Diciembre 2016.