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La Esferomaquia

 

por Vicent Masiá

miembro de La Futbolteca

En el mundo del fútbol es sumamente raro ver a un club cuyo éxito o fracaso de una temporada se asiente sobre las espaldas de un determinado jugador, máxime en un club profesional donde, siempre presuntamente, todos sus integrantes son expertos en su oficio y, en el caso de Primera División, pertenecientes a una reducida élite que destaca por sus cualidades técnicas y físicas.

En todos los clubs siempre hay estrellas, jugadores tocados con una varita mágica que sobresalen del resto por su pundonor, esfuerzo, técnica, movilidad, habilidad, velocidad o facilidad para ver puerta sin reunir todas las características mencionadas al unísono. Tal vez, una, dos o tres a lo sumo.

Estos jugadores, proyección de los deseos del entrenador sobre el césped y ojito derecho de la afición, siempre son muy valorados teniendo, como cualquier ser humano, momentos mejores y peores atravesando rachas de gran acierto con otras donde, sin desmerecer en lo colectivo, no andan tan finos. Como nos sucede al resto de seres.

Sin embargo en la Liga española tenemos la fortuna, y desde luego debemos de estar muy agradecidos al destino por las grandes tardes o noches que nos ha brindado como aficionados al fútbol que somos, independientemente de nuestros colores, de poder contar con un jugador fuera de clase, superlativo como Lionel Messi.

La presencia del astro argentino sobre los terrenos de juego de la primera de las categorías del fútbol nacional hace que muchos encuentros anodinos, sin nada especial que destacar, de repente con una jugada suya sacada de la chistera se convierta en algo que merezca pagar una siempre cara entrada por ver un partido. Eso si se acude a un encuentro en directo. Si se ve a través de la pantalla de televisión, el goce será idéntico pero de forma gratuita si es en abierto o con unos euros si se está abonado a una plataforma de pago de las varias existentes.

El F.C. Barcelona, club para el que trabaja Messi desde hace ya muchos años, durante la temporada 18/19 dedicó un presupuesto para la primera plantilla de 632 millones de euros, uno de los más elevados del mundo contando con grandes profesionales especialistas en sus respectivos demarcaciones procedentes de diversos continentes.

Sin embargo, pese a su incontestable calidad, ninguno de ellos puede alcanzar los registros y peso sobre el terreno de juego del argentino.

El F.C. Barcelona, cuando Messi se ha ausentado por decisión técnica o lesión, ha sido completamente otro equipo distinto, una versión desmejorada que, como pollo sin cabeza, ha deambulado por las cuatro esquinas siendo totalmente vulnerable.

Sin Messi en el campo, el F.C. Barcelona que conocemos es menos F.C. Barcelona, un equipo vulgar que, pese a contar con excelentes jugadores, pasa por muchos problemas debiendo sudar la gota gorda para sacar un resultado positivo.

Si en las temporadas anteriores su ausencia siempre se notó, en la recién finalizada se ha convertido en dramática. No hubo encuentro en el que, de una manera u otra, estando presente el punta argentino no tuviera influencia en el marcador. Siempre hacía algo positivo.

Cuando no jugaba de inicio, había que sacarlo en la segunda parte para desatascar el resultado renegando de unos minutos de merecido descanso y, en ocasiones, mermado de facultades, todavía retenía detalles desequilibrantes.

Cuando no jugaba, todos le añoraban.

 

©LaFutbolteca.com. Octubre 2019.

 

 

 

por Vicent Masiá

miembro de La Futbolteca

Cuando en el año 1999 el ciudadano madrileño Francisco López registró la propiedad intelectual de un invento al que tituló «El fútbol del Siglo XXI» consistente en analizar jugadas conflictivas a través de la imagen de vídeo, no se imaginaba que, después de exponerlo en diversas oportunidades a F.I.F.A., U.E.F.A. y R.F.E.F. hasta 2007 con resultado negativo, luego en 2017 tendría que denunciar por plagio, estafa y apropiación indebida a algunos de sus respectivos máximos mandatarios.

El invento, al que la empresa española líder en tecnología audiovisual Mediapro se sumó registrando el acrónimo «V.A.R.» -Video Assistant Referee-, fue implementado por la F.I.F.A. en el pasado Campeonato Mundial de Rusia 2018 con relativo éxito y, desde la temporada 18/19, en la Liga española.

Esta herramienta, en el fondo costosa por la gran inversión y mantenimiento que requiere pero, desde el punto de vista funcional, presuntamente útil para informar en un corto espacio de tiempo al colegiado principal sobre una dudosa jugada recién protagonizada con carácter revisable, con el paso del tiempo y pasado ya un año de pruebas, ha venido a demostrar en pocas palabras que lo cambia todo para no cambiar nada.

El V.A.R., vendido a todos los aficionados como una gran herramienta provista de alta tecnología casi infalible, en realidad puesto su servicio en manos de los humanos es un arma de doble filo pues, el análisis de una acción conflictiva nunca será automática y su avance dependerá, primero de un colegiado principal sentado en una habitación que juzgue bajo su criterio la conveniencia de dar parte al colegiado que arbitra el encuentro sobre el terreno de juego y, en segundo lugar, de la interpretación que éste de a lo que observa en las imágenes.

Independientemente de si la jugada en cuestión acaba siendo sancionada por el árbitro acarreando una pena máxima, un fuera de juego, una acción merecedora de tarjeta o la validez o no de un tanto, lo cierto es que el juego habrá sido interrumpido durante varios minutos estando todo el mundo en vilo pendiente de la decisión final y, una vez visionadas las imágenes, para bien o para mal.

El V.A.R., útil para unas cosas pero innecesario para otras, viene a quedarse y deberemos convivir con él a sabiendas de sus oquedades y de los errores o aciertos de quienes trabajen con esta herramienta, imperfecta se mire como se mire.

A medida que se vaya incrementando nuestra experiencia con este sistema veremos criterios desiguales por parte de los árbitros, faltas cometidas fuera del área convertidas en penas máximas, agresiones no sancionadas con tarjeta, balones despejados con la mano o brazo no sancionados como penalti, por no hablar de errores técnicos que se puedan producir por fallos de hardware o comunicación.

También habrá aciertos, desde luego y algunos sin duda determinantes capaces de hacer justicia pero el V.A.R., hablando en plata, no es una herramienta definitiva e incuestionable.

Con el V.A.R. en activo, el fútbol crudo de siempre pierde parte de su encanto.

LA SALA V.O.R.

Conocida bajo las siglas inglesas V.O.R. (Video Operations Room), esta sala es el centro neurálgico donde los árbitros, asistidos por operadores de televisión, revisan todas las jugadas de un encuentro con las señales de las cámaras que lo están cubriendo. Cerrada a cal y canto sin que puedan acceder otras personas, en ella se graba todo el contenido, tanto de vídeo como de audio, para salvar la transparencia del proceso y por, como en más de una ocasión sucede, si alguno de los clubs implicados requiere una posterior reclamación por sentirse perjudicado en alguna decisión que vaya en contra de sus intereses.

En la sala V.O.R. se reunirán cuatro jueces -árbitros- con cursos homologados por F.I.F.A. y capacitados para el uso de este sistema quienes, ayudados por monitores y un máximo de cuatro técnicos especializados en esta tecnología, recibirán toda la información que el sistema de cámaras capte sobre el terreno de juego. Estos jueces son:

  • V.A.R.: Es el responsable de dirigir al equipo y de comunicarse con el árbitro principal que está actuando en el campo de juego. Su cometido es revisar la cámara principal en un monitor superior y verificar o revisar los incidentes que se detectan en un encuentro visionándolos simultáneamente en el monitor cuádruple.
  • A.V.A.R.1: Es quien realiza la labor de concentrarse en la cámara principal y seguir el juego en vivo. En el momento de percibir, según su criterio, un incidente que pueda ser motivo de análisis, es quien informa a todo el equipo.
  • A.V.A.R.2: Es la persona dedicada solamente a revisar las situaciones de fuera de juego. Anticipa y verifica cualquier opción de offside para acelerar el proceso de verificación y revisión del V.A.R.
  • A.V.A.R.3: Es el encargado de que la comunicación entre el árbitro V.A.R. y el A.V.A.R.2 fluya de forma correcta, así como de los detalles generales del proceso. Participa en la toma de decisiones cuando una acción lo necesite.

FUNCIONAMIENTO

Cuando el árbitro V.A.R. o uno de los asistentes ubicados en la sala V.O.R. interpretan que hay una jugada susceptible de ser revisada, si después de su visualización a través de los monitores contemplan que cumple con uno de los requisitos que requiere la atención del árbitro principal, tras su evaluación en un plazo de un par de minutos para no ralentizar el juego, que no se alargue más de lo necesario y el encuentro se vea constantemente interrumpido, se informará de la incidencia a través de auriculares a éste quien sigue el encuentro sobre el terreno para que revise la incidencia en un monitor situado a pie del campo.

Una vez revisadas las imágenes que proporciona la sala V.O.R., sólo compete al árbitro principal tomar la decisión final de validar o no la incidencia reanudando el juego como si no hubiese pasado nada o bien, en el caso de ver punibilidad, aplicar el reglamento. En cualquier caso, a ningún miembro de los dos equipos en disputa les está permitido solicitar el empleo del V.A.R. para la revisión de una jugada polémica, pudiendo ser estos sancionados. Tampoco el V.A.R. puede ser solicitado por el árbitro principal. Éste acudirá a su consulta siempre y cuando desde la sala V.O.R. se le requiera.

CUÁNDO SE APLICA EL V.A.R.

La aplicación del V.A.R. va estrecha e inseparablemente unida a la reglamentación, siendo varias las consideraciones que pueden llevar a su uso. Veamos, a grandes rasgos, cuándo puede intervenir:

RETRANSMISIÓN A TRAVÉS DE CÁMARAS

En cumplimiento con la normativa establecida por la F.I.F.A., para la implementación del sistema V.A.R. se requiere un total de treinta y tres cámaras ubicadas a lo ancho, largo y alto del estadio para que la tecnología pueda trabajar y ofrecer unas imágenes lo más explícitas posible. En tan técnico sistema deberán emplearse 17 cámaras de velocidad normal, 8 cámaras de velocidad súper lenta, 6 cámaras de velocidad ultra lenta, 2 cámaras de ultra lata definición y 2 cámaras adicionales para el control del fuera de juego.

 

©LaFutbolteca.com. Octubre 2019.

 

 

 

por Vicent Masiá y Miguel Ángel Navarro

miembros de La Futbolteca

Contando con uno de los presupuestos más humildes de Primera División, ¿se esperaba terminar en el quinto puesto?

Quedar quintos ha sido una sorpresa si se piensa que teníamos un presupuesto humilde y había muchos clubs por delante de nosotros en ese sentido. Hemos tocado con la yema de los dedos una cuarta plaza finalmente perdida que hubiera sido histórica, pero bueno, el fútbol es fútbol y entrar en la Europa League también es positivo para el club. 

¿Cuál era el objetivo real del club en la pretemporada 2018/19?

En una Liga tan competitiva como es la española, los planes del Getafe C.F. pasaban por mantenerse sin renunciar, como ha ocurrido, a conseguir otros retos. El desarrollo del campeonato va poniendo a cada uno en su sitio y el Getafe C.F., partido a partido ha demostrado ser un equipo muy competitivo. Pese a no conseguirse el cuarto puesto, yo he disfrutado, la afición ha disfrutado y ver como muchos equipos querían arrebatarle ese puesto al Getafe C.F. ha sido un placer. Ser quintos ganándolo sobre los terrenos de juego, no nos lo quita nadie.

Habiendo acariciado el cuarto puesto y con ello plaza para la Champions League, ¿qué hubiera supuesto para el club entrar en esta competición deportiva y económicamente?

Además de que para el Getafe C.F. entrar en Champions hubiese sido historia, también lo hubiese sido para la Comunidad de Madrid pues sería un hecho histórico clasificar a tres equipos; Real Madrid C.F., Club Atlético de Madrid y Getafe C.F. Eso quizás no se vuelva a repetir y nosotros, como club, hemos perdido una oportunidad histórica para conseguirlo. En cuanto al aspecto económico, yo estoy muy satisfecho con el quinto puesto, aunque haber jugado en la Champions League hubiera sido algo muy gordo para el club ganando algo más de 20 millones de euros y para la ciudad de Getafe.

Teniendo una competencia tan fuerte con los principales clubs de la capital, ¿qué aspiraciones tiene el Getafe C.F. para el futuro?

El Getafe C.F. no puede competir con esos dos clubs. Ellos pertenecen a otra Liga y nosotros, con mantenernos en Primera y de vez en cuando entrar en Europa, podemos estar más que satisfechos. 

Con Bordalás el primer equipo ha crecido deportivamente obteniendo su mejor clasificación histórica. ¿Se va a luchar por retenerlo?

Mi relación con Bordalás es muy buena y espero que siga siéndolo. Él es un extraordinario entrenador y ofertas no le van a faltar. Espero y deseo que siga con nosotros y para ello se le ha hecho una atractiva oferta.

El Getafe C.F. tiene jugadores muy apetecibles para otros clubs. ¿Se va a hacer un esfuerzo por retenerlos?

El Getafe C.F. ha hecho un equipo pensado para tres o cuatro años,  algunos clubs ya han empezado a tocar a algunos de nuestros jugadores y bueno, si el año pasado fuimos capaces de no vender e incluso comprar, quizás para el año que viene tengamos que dejar salir a algunos. No nos vamos a volver locos, nosotros tenemos un buen equipo, un buen entrenador y una buena plantilla y vamos a seguir trabajando. Estando el equipo hecho, el de la próxima temporada dependerá de las salidas que se produzcan. Con la inversión del año pasado tenemos el equipo hecho, es cierto que habrá retoques, pero ya tenemos tres jugadores fichados para el curso próximo. Quien se haga cargo del club, ya tiene mucho camino recorrido.

Con la clasificación para la disputa de la Europa League, ¿hay líneas que se deban reforzar de cara a una tan complicada temporada 2019/20?

Es muy difícil mejorar lo que tenemos. El equipo se hizo para tres años, hubo un fuerte inversión y haremos lo posible por mantener lo que hay. Luego dependerá del mercado, de las altas, de las bajas…

¿Se va a retener a Djene?

El chico está muy feliz en el club, en Getafe y de hecho se ha comprado recientemente un piso. Ahora bien, si mañana viene con una oferta de 35 o 40 millones bajo el brazo…

¿Qué beneficios supone para la ciudad de Getafe competir en la Europa League?

Además del prestigio, dinero. Las aficiones rivales siempre dejan dinero donde juegan y la Europa League es un buen escaparate para ello.

¿Qué relación hay con Club Atlético de Madrid y Real Madrid C.F.?

Bastante y muy buena. Ambos son dos grandes clubs con los cuales el Getafe C.F. mantiene una excelente relación y de donde nos llegan algunos jugadores cedidos. Cada temporada personalmente hablo con ellos y mantengo un intercambio de información para ver cuál es la situación de cada jugador, si nos interesa mantenerlos o, si por el contrario, han de irse para llegar otros.

Conseguido el ascenso de forma brillante, ¿qué supone para el club disponer de un filial en Segunda División B?

Es algo que se perseguía desde hace tiempo y poniendo los medios adecuados, se ha materializado.

¿Se va a potenciar el filial?

Este año se hizo una gran apuesta por el filial, gracias a Dios se consiguió el campeonato de Tecera División y en la Promoción pudimos eliminar a un gran equipo como el C.D. Lealtad de Villaviciosa, único invicto en Categoría Nacional. El Getafe C.F. necesitaba a un filial en Segunda División B para que los jugadores destacados se aclimataran en una categoría superior antes de dar el salto al primer equipo y lo hemos conseguido estando muy satisfechos por ello.

Disponer de un estadio y ciudad deportiva propios es la intención de todos los clubs. ¿Hay posibilidades en el futuro de que así sea?

Habiendo ascendido al filial a Segunda División B hace falta hacer obras y acondicionar el campo. Siendo en la actualidad el Coliseum y el campo del filial del ayuntamiento, nosotros tenemos un convenio de usufructo que pretendemos cambiar algún día. Pronto nos reuniremos con el ayuntamiento recién electo e intentaremos negociar.

Finalmente, un asunto muy turbio en el cual el Getafe C.F. se ha visto implicado: las apuestas deportivas y el amaño de partidos.

Personalmente, y es mi opinión, no me creo nada y no voy a perder un minuto en este tema. El Getafe C.F. no tiene nada que ver con esto y no va  sacar un solo comunicado por lo sucedido. No soy policía, no es mi trabajo y para eso está la Justicia y la RFEF. Que tiren del hilo, vayan para arriba y al final saldrá quiénes ponen el dinero de las apuestas. Es un tema muy gordo, alguien muy arriba ha puesto mucho dinero y no creo que los futbolistas hayan puesto pasta de su bolsillo. Si se tiene tranquilidad y se espera sentadito en una silla, al final se verá quién está detrás. Confiemos en la Justicia.

¿Algo más que añadir?

Agradecer vuestro esfuerzo en premiar a los clubs modestos y haberos acordado de un club como el Getafe C.F. que ha hecho una temporada extraordinaria.

 

 

©LaFutbolteca.com. Junio 2019.

 

 

 

 

 

por Vicent Masià

miembro de La Futbolteca

Partiendo con el séptimo presupuesto del Grupo I de Segunda División B, ¿cuáles eran las expectativas para ascender?

Bueno, nosotros lo que siempre hemos pensado es en clasificarnos para el PlayOff, evidentemente, y dentro de clasificarnos para el PlayOff hacer lo posible por ser los primeros de grupo y tener más opciones para ascender directamente. Aunque son palabras mayores, el rival era un equipo de envergadura, muy fuerte y, con todo respeto, esperábamos imponernos al Real Club Recreativo de Huelva.

La lucha por conseguir una plaza en el PlayOff estaba esta temporada a priori muy reñida habiendo bastantes clubs con opciones reales a clasificarse. De no haber quedado primeros, ¿se habría contentado el C.F. Fuenlabrada con un segundo, tercero o cuarto puesto?

No, porque quedar primero de grupo te da la doble oportunidad de ascender en la Eliminatoria de Campeones o en las siguientes eliminatorias. La verdad es que el primer puesto era muy importante para nosotros y conseguirlo ha resultado una gran satisfacción.

¿La intención de ascender a Segunda División se ha fraguado en esta temporada o venía de años atrás?

Es un proyecto que arrancó hace unos tres años donde se empezaron a poner unas bases para en el futuro, a la vuelta de 2 o 3 años, conseguir un equipo dispuesto a pelear por el ascenso y, además, tener paciencia. Si no hubiese sido este año o el anterior, habría que seguir luchando hasta conseguirlo.

¿Recibe ayudas el C.F. Fuenlabrada de parte de la Comunidad de Madrid o el Ayuntamiento?

Sí, recibimos ayudas por parte del Ayuntamiento. La verdad es que el Ayuntamiento siempre colabora con el club, está volcado con la ciudad y agradecemos su colaboración porque sin ellos sería más complicado y costoso todo,

En caso de ascender, ¿habrá de hacerse obras en el Fernando Torres?

Sí, nos veríamos obligados a remodelar. De hecho, la semana próxima vendrá una delegación de la L.F.P. para indicarnos qué se ha de mejorar. De todos modos ya se ha hablado con el Ayuntamiento y está prevista la remodelación del estadio.

¿Había intención por parte del club en ascender a Segunda División?

(Risas). Claro. Creo que eso es lo que intentan todos los clubs, sobre todo ingresar en el fútbol profesional. Ha habido un cambio en los últimos años muy importante y al final un ascenso repercute en el club y en la ciudad.

Siendo el club ya S.A.D., el proceso de conversión es innecesario. Existe, superado este trámite, intención de subsistir en Segunda División muchas temporadas incluso, si se presenta la oportunidad, intentar el ascenso a Primera División?

Bueno, una vez cumplida la primera parte del proyecto -ascender a Segunda División-, se inicia la segunda parte cual es mantenernos todo lo posible en Segunda División, ir creciendo poco a poco y, nada, el techo no nos lo vamos a poner nosotros.

¿Qué sucede últimamente con los clubs de la Comunidad de Madrid para copar tantas plazas en el fútbol profesional?

Creo, bajo mi opinión, que al final al jugador lo que le gusta es venir a Madrid a jugar, por así decirlo. Con tantos clubs de la Comunidad de Madrid, al final hay mucha oferta y muchos jugadores desean vivir en la capital de España. La ciudad de Madrid está muy bien comunicada a través del A.V.E, autopistas y aeropuerto, siendo muy atractiva para el futbolista.

¿Cuántos lleva el actual proyecto del C.F. Fuenlabrada en marcha?

Pues, reales tres. Yo entro hace tres años y medio en el club y, bueno, dentro del primer año la plantilla estaba toda hecha siendo una temporada de transición. El año siguiente se intentó profesionalizar yendo poco a poco y, la verdad, es que en los tres últimos años se han disputado tres PlayOff.

Conseguido el ascenso, ¿se mantendrá a gran parte de la plantilla?

Esa es una labor para el secretario técnico. Nuestro trabajo es apoyarle en lo que sea y facilitarle el trabajo lo máximo posible. Lo que él decida, ya se verá.

Por cierto, ¿el escudo del club ha sido siempre igual?

Sí, con ligeras modificaciones, especialmente las referentes al color. Está basado en el escudo municipal de Fuenlabrada habiendo sustituida la fuente con el labrador por un campo de fútbol, nuestra principal actividad.

¿Algo más que añadir?

Agradecer vuestra presencia aquí y agradeceros el premio que nos habéis dado. Muchas gracias.

 

 

©LaFutbolteca.com. Junio 2019.

 

 

 

por Vicent Masiá

miembro de La Futbolteca

 

¿Qué significa para la ciudad de Huesca el ascenso a Primera División?

Para la ciudad es un antes y un después. Bueno, para la ciudad y la provincia. Huesca es una localidad con cincuenta mil habitantes, una provincia de apenas doscientos mil y bueno, en la Liga hay estadios donde casi cabría la provincia entera. El ascenso es un hito histórico, hay que dar gracias a Dios por haberlo vivido, a mí como presidente, mis compañeros, empleados y jugadores de club.

¿Ya se ha asimilado el ascenso?

Es una cosa que todavía no nos creemos pues está muy reciente, que todavía no valoramos del todo como sin duda se merece y, como ahora mismo veis, hay mucho desorden en el club provocado por las obras de adaptación a la normativa que nos viene impuesta por la nueva categoría. Hay obras en el campo, en las instalaciones de la oficina, hay que hacer gradas nuevas y luego cosas de ámbito exterior como la renovación del parking.

Estamos hablando con las instituciones, las cuales están totalmente abiertas a escucharnos y, de momento, se piensa en la construcción de una ciudad deportiva y en darle vida a un aeropuerto que resucitaremos dado que estaba prácticamente muerto. Recientemente hicimos un par de vuelos chárter a Lugo y, en el futuro, recibiremos a muchos clubs que, en torno al ochenta por cien, realizan sus desplazamientos en chárter. En resumen, como os decía, el ascenso significa un antes y un después para muchas personas.

¿Había especial interés en el club por ascender? ¿Se tenía la sensación de que era un tren al que había de subirse?

Bueno, a ver. Hace once años cuando tomamos el club pensábamos en hacer cambios como darle un nuevo aire a la sociedad, no sufrir en Segunda División B, soñar con estar un día por arriba porque el equipo lo cogimos jugando una Promoción de Descenso a Tercera División, en fin, hay que tener en cuenta que este club siempre ha estado entre Tercera y Segunda División B. El vuelco llegó hace poco tras estar unos años en Segunda División, tener un descenso y el año pasado jugarnos un ascenso a Primera División con el Getafe C.F. Nosotros creíamos que con esa Promoción habíamos tocado un techo deportivo, un sueño y, de repente, lo de este año, cuando empezó la Liga teníamos la ilusión de estar en una posición cómoda, no bajar, tener una temporada tranquila y con el poso adquirido hacer un buen papel. Pero claro, a medida que fueron pasando las jornadas llegó un momento en el que llevábamos veinte siendo líderes durmiendo en puestos de ascenso. ¡Cómo no te lo vas a creer!

Y entonces empezó el asalto a la Primera División.

Sí. Tantas jornadas arriba siendo líderes no era un sueño. Significaba que la S.D. Huesca estaba ahí, había opciones y que casualidad no podía ser. Veintitantas jornadas siendo líder había que aprovecharlas, aunque no era fácil. Vino la racha mala de ocho o diez partidos donde te dices Dios mío, tantas jornadas arriba para ahora abandonar. Pues no, se luchó hasta el final y el sueño se cumplió afortunadamente. Además se ha hecho a falta de varias jornadas para el final en una categoría donde no es fácil lograrlo.

Había clubs con gran potencial.

Hemos estado luchando contra clubs gigantes con mayor poder económico y deportivo. Nosotros teníamos el decimoctavo presupuesto de la categoría, con lo cual demostramos que se ha gestionado bien económicamente y, bueno, no hay ningún secreto. Se trata de ingresar cinco y gastar cuatro. No hay más. Y esta próxima temporada haremos lo mismo, si nos dan cuarenta no vamos a gastar cuarenta y cinco. Gastaremos lo menos que podamos dentro de un orden y haremos una ampliación del campo, que la gente esté lo mejor posible en medio de un ambiente confortable donde haya sitio para todos y, en el futuro, una ciudad deportiva para entrenar donde coincidan profesionales y no profesionales, con restaurante y camas para que nuestra gente descanse, además de que los chicos no pierdan los estudios. Es decir, el objetivo es tener lo que tienen los grandes clubs de Europa, una cosa que antes no nos podíamos si quiera plantear pero ahora, con lo pies en el suelo, podemos intentar.

¿Va a recibir la S.D. Huesca subvenciones del Ayuntamiento, de la Diputación?

Estamos en ello. Tanto Ayuntamiento como Diputación siempre han colaborados con nosotros y se espera que lo sigan haciendo en la medida que lo han hecho. El ascenso es una auténtica locura y nos obliga tanto Ayuntamiento, Diputación como el Gobierno de Aragón a trabajar juntos, a establecer convenios y seguramente, de no trascender nada sorprendente, para el año que viene El Alcoraz va a ofrecer un nuevo aspecto, al igual que los accesos.

¿Qué espera la S.D. Huesca de la Primera División?

Personalmente estoy mandando un mensaje que creo es el normal, el de más sentido común, es decir, la afición tiene que saber que va a haber una Liga para la S.D. Huesca donde andemos seis o siete equipos implicados de un nivel parecido donde luchemos para mantenernos y luego otra Liga, la verdaderamente histórica, que va a ser para disfrutar, para frotarnos los ojos. Ver jugar en El Alcoraz a los Messi, Cristiano Ronaldo, Griezmann, a esas estrellas mundiales que solemos ver por televisión y además jugarnos tres puntos con ellos, es lo más.

¿Cómo se siente el resto de Aragón con el ascenso de la S.D. Huesca?

Bueno, pues según los datos informativos que manejan los grandes medios, hay algunos sorprendentes como que la provincia de Teruel, sus aficionados, se identifican con la S.D. Huesca, una cosa rarísima. Quizás ellos se vean en el espejo de la S.D. Huesca y, como una provincia despoblada, alejada del centralismo de Zaragoza, puede que se sientan identificados con nosotros. La S.D. Huesca está creciendo, creo que va a ser un equipo simpático allá por donde vaya y en todas partes, como los clubs pequeños al estilo S.D. Eibar o en su día, C.D. Numancia, de Soria, C.F. Extremadura, de Almendralejo ó C.P. Mérida, van a recibir aplausos.

¿Se fija el club en otros como el C.D. Leganés, S.D. Eibar o Girona F.C. para afrontar su estancia en Primera División?

El C.D. Leganés acaba de construir una ciudad deportiva y estamos intercambiando información con ellos, aunque nuestro espejo es el C.D. Numancia de Soria. Es una ciudad un tanto más pequeña que Huesca, han estado en Primera División, es una provincia como nosotros con mucha despoblación donde no existen alrededor grandes núcleos y entonces nos estamos fijandio en muchas cosas de las que ellos han hecho, unas buenas y otras no tanto. Sin duda vamos a seguir esa ruta.

De cara a la próxima temporada, ¿se va a establecer algún convenio con clubs como Real Madrid C.F. o F.C. Barcelona para pescar jugadores con proyección?

Aquí somos varias personas, hay una dirección deportiva, está Petón en Madrid y, como suelo decir, lo que nos sobran son buenas relaciones. En Huesca, como club pequeño, siempre hemos tenido algún jugador cedido y de Europa, como ya ha sucedido, han venido jugadores como Cucho Hernández y otros de América como Jimmy Ávila. Tenemos muy buena relación con varios clubs de Europa y espero que llegue alguno más. De hecho, Francisco Biosca, nacido en Lérida y muy amigo mío, aunque muy poca gente lo sabe es el jefe de los servicios médicos del Chelsea F.C. y, más conocido, es que ese club maneja más de cien jugadores con lo cual es posible que nos pongamos en contacto con ellos para ver si puede venir algún jugador interesante.

¿Tiene pensado la S.D. Huesca reforzar el filial o convenir con otro club?

Nosotros tenemos un convenio con la A.D. Almudévar que juega en Tercera División y es de un pueblo muy cercano a Huesca, luego tenemos la Fundación Alcoraz que presta una labor social excelente y un equipo en la Liga Genuine para discapacitados intelectuales donde compiten dieciocho clubs a nivel nacional. Con la construcción de una ciudad deportiva, pese a ser una provincia despoblada, esperamos que poco a poco vayan formándose jugadores y el día de mañana, si toda va bien, aparezcan los primeros frutos, incluso trayendo chavales de fuera.

¿Qué nos puede decir de la base de datos que maneja el club?

Durante más de quince años he estado de secretario técnico del Rayo Vallecano de Madrid, de la desaparecida U.E. Lleida, del Hércules de Alicante C.F., he jugado con el C.D. Tenerife, C.D. Logroñés, clubs que han destacado en el panorama futbolístico nacional y gracias a ello he ido estableciendo relaciones que, poco a poco, van creciendo. Por otro lado, hoy en día existe un monstruo que se llama Internet en el que dispones de todos los datos habidos y por haber donde puedes interesarte por jugadores que destacan. Esos vídeos o datos al igual que nosotros los disponen otros clubs, de modo que al final lo que valen son las buenas relaciones. Si encima tienes dinero como los grandes clubs, para ellos es más fácil, pero la S.D. Huesca va a seguir trabajando en ello, estamos haciendo cosas, como os he dicho antes han venido Jimmy y Cucho que podrían estar en otro club y, al final, han acabado aquí.

¿Mantendrá la S.D. Huesca la base del club recientemente ascendido?

Sí. En la plantilla hay chicos que se lo merecen y luego haremos lo que otros clubs, reforzarnos y completar la plantilla con seis o siete jugadores que creamos interesantes.

 

©LaFutbolteca.com. Junio 2018.

 

 

 

por Ferràn Esteve

miembro de La Futbolteca

Ayer viernes día 11 de abril, organizado por la Real Federación Española de Fútbol y teniendo como marco de acogida el atractivo Kursaal donostiarra aprovechando el Centenario de la Federación Guipuzcoana de Fútbol, estalló «la bomba» del año en medio del colofón final del IV Congreso del Fútbol Aficionado iniciado el jueves. Y digo bomba con pleno conocimiento de causa porque sólo así se puede calificar el resultado de un cónclave donde han participado alrededor de doscientos congresistas en representación de las diecinueve federaciones autonómicas inscritas en la Federación Española para hallar soluciones a los problemas que presenta el fútbol amateur y semiprofesional, pareciendo a todas luces peor el remedio que la enfermedad.

La propuesta del presidente de la Comisión Gestora de la Federación Española, Marcelino Maté, teóricamente consensuada por técnicos «especialistas» que habían estudiado a través de distintas comisiones el futuro de la Segunda División B y Tercera División, una vez planteada a los congresistas causó estupor y sorpresa entre la mayoría de los asistentes por la radicalidad de los cambios hasta el punto de plantear uno de ellos, el navarro Juan Antonio Cabrero, presidente del Peña Sport F.C., de Tafalla, que dudaba abiertamente de su viabilidad y si los afectados iban a percibir algún tipo de ayuda económica. Si la pregunta era lógica para alguien que defiende los intereses de su club, como debe ser, menos lo fue la respuesta porque, ante la incomprensible reacción de los asistentes, todos mudos ante un planteamiento tan dañino en el cual se ponía en juego su inmediato futuro, el presidente de la Comisión Gestora en una declaración bochornosa para tan trascendente decisión grabada ante las cámaras vino a decir que, no solo discrepaba de que hubiera incremento en los gastos y salieran los clubs modestos perjudicados, sino se preguntaba en voz alta si era realmente necesario votar la ponencia mostrando su preocupación más por una imagen de ficticia unidad de cara al aficionado que del tema en cuestión. Así, como suena.

Cerrado el apartado de preguntas y observaciones, de mala gana por parte de la Comisión Gestora que no tenía previsto someter a plebiscito sus resoluciones al considerar que eran perfectas al haber sido tratadas por presuntos profesionales, se procedió a votar la ponencia a mano alzada contándose con el voto negativo del presidente tafallés y tan sólo dos abstenciones, resultado que no satisfizo a Marcelino Maté quien mostró su disgusto abiertamente al considerar que todos los presentes debían bailarle el agua.

Tan revolucionaria e inadecuada propuesta, pendiente todavía de ser aprobada en la Asamblea General de la RFEF, en el supuesto de recibir luz verde sería implementada en la temporada 19/20 y dejaría el panorama futbolístico español del siguiente modo:

Qué va a pasar

Las consecuencias que puede ocasionar la implementación de esta profunda y revolucionaria reestructuración del fútbol nacional nunca se sabe a ciencia cierta hasta dónde pueden llegar, pero a bote pronto, sin realizar un análisis exhaustivo pero teniendo en cuenta hechos y decisiones de similar trascendencia tomados en el pasado que resultaron contrarios a lo calculado, sí es previsible que las van a haber y más negativas que positivas.

Para empezar, visto el panorama lo único positivo es que la Primera y Segunda División A, ambas categorías profesionales y gestionadas por la LFP, no se tocan. Menos mal. En lo negativo, todo lo demás, que no es poco. ¿Alguien ha pensado en medio de toda esta movida que se va a ocasionar una inflación en el mercado de jugadores? ¿Alguien ha pensado que sólo los clubs de la élite nacional salen beneficiados? ¿Cree alguien que a los grandes clubs les va a interesar tener un equipo dependiente en Cuarta, Quinta o Sexta División? Seamos serios.

Si el despropósito al que quiere someter la RFEF al fútbol español sale adelante y en la temporada 19/20 se aplica lo acordado por la Comisión Gestora, este próximo verano todos los clubs van a tener que rascarse el bolsillo de lo lindo para reunir las mejores plantillas dentro de sus posibilidades y así, a priori, tener más posibilidades de mantenerse como están, incluso mejorar en escasos ejemplos. Si todos piensan en lo mismo y a todos les afecta el qué va a pasar, lo obvio es que todos quieran cazar a las mejores piezas por lo que el incremento de los jugadores cotizados y el general es seguro. ¿Quién va a querer perder la categoría o incluso dos? Tonto el último.

Si originar una inflación, además teniendo conciencia de ello, es ya motivo de preocupación en un país tan castigado económicamente como es España, asombroso por no utilizar otros epítetos resulta conocer en boca del presidente de la Comisión Gestora que la reestructuración que se pretende imponer ha sido ideada y consensuada por expertos. ¿Expertos en qué?, me pregunto. ¿Acaso no saben esos expertos el daño que van a ocasionar en un sector tan ya de por sí maltrecho y castigado como es el fútbol modesto? ¿Han pensado en las consecuencias?

Y por favor, sean más originales en sus propuestas y no copien de otros países denominaciones tan poco representativas e impersonales para las nuevas categorías como Serie 1 o Serie 2. Sean valientes y llamen a las cosas por su nombre: Primera División, Segunda División, Tercera División, Cuarta División, Quinta División y Sexta División. Sólo así los aficionados entenderán dónde compite su club sin necesidad de realizar innecesarios cálculos mentales.

Veamos a continuación por categorías, además de lo ya comentado, cuáles podrían ser los pros y contras:

Segunda División B

La creación de una nueva categoría no es una buena noticia. De hecho es mala y sólo beneficia a los clubs con grandes presupuestos de siempre quienes tienen la opción de situarse arriba para tratar de ascender, a los que descienden de Segunda División A para acomodarse en la nueva Serie 1 no teniendo que competir con clubs modestos y, cómo no, a los equipos dependientes de los clubs elitistas, siempre a la sombra pero con presupuestos considerables.

Desde el punto de vista económico, los grandes clubs se aseguran al menos no perder demasiado dinero y luchar contra clubs presuntamente de su talla, prometiéndose hacer taquillaje y tener la Segunda División A al alcance de la mano. En cambio para los modestos, si consiguen clasificarse, va a ser un palo; no es lo mismo hacer desplazamientos a nivel regional o hacia comunidades autónomas próximas que ocupar toda la geografía nacional. Los costes de los viajes, distancias, autobús, pernoctaciones en hoteles y comidas se disparan urgiendo un incremento en las partidas destinadas a estos fines. Si no cambian mucho las cosas y los modestos empiezan a recibir ayudas monetarias, esta categoría puede convertirse en una trampa para muchos de ellos ocasionándoles un tremendo agujero en sus finanzas y, aún peor, un excesivo endeudamiento que termine en desaparición.

Deportivamente, es evidente que la creación de una nueva categoría entre la Segunda División A y la Segunda División B con formato de grupo único con veinte clubs eleva el nivel de esta competición, pero para aquellos que no logren clasificarse y tengan aspiraciones puede ser un mazazo considerable. Además, cerca de cincuenta clubs van a perder su nivel actual y descender al que será cuarto nivel nacional, algo que sin duda no será plato de buen gusto para todos los perjudicados.

Tercera División

La debacle para esta categoría regional que hoy en día es el cuarto nivel nacional es de proporciones bíblicas. La inmensa mayoría de sus clubs van a perder sin comérselo ni beberlo dos categorías de golpe y en los despachos, no sobre los terrenos de juego. La creación de la Serie 1 en Segunda División B y de la Serie 1 en Tercera División, llevará a muchos a ocupar el sexto nivel y a alejarse del fútbol semi-profesional encontrándose en un mundo regional sin atractivos además de sufrir un gran perjuicio moral. Para muchos aficionados que aspiran ver al club se su localidad compitiendo en el tercer nivel, la actual Segunda División B, si hasta ahora lo tenían difícil a partir de ahora puede ser casi una misión imposible.

Taquillas, número de socios, obtención de sponsors y atractivo deportivo de cara a los aficionados van a ser capítulos que perderán enteros considerablemente, quedando muy dañados clubs modestos que, sin haber sido protagonistas de grandes hazañas, en cambio son históricos por haber aguantado décadas en activo manteniendo viva la semilla del fútbol en sus respectivas localidades de origen.

La creación de una Serie 1 por encima de la Serie 2 en Tercera División aleja a los clubs que ocupen dicha categoría, quinta a nivel nacional, del fútbol elitista de las categorías superiores pero, por si fuera poco, les condena a elevar sus presupuestos considerablemente al quedar insertados en grupos que abarcan grandes extensiones geográficas. La Serie 1 de la futura Tercera División será como una falsa Serie 2 de Segunda División B donde los gastos podrán ser similares a los de la categoría inmediatamente superior para sufragar los costes por desplazamiento pero sin las ventajas deportivas de esta, resultando sin ningún género de dudas una de las grandes damnificadas de las medidas que desea aplicar la RFEF.

 

©LaFutbolteca.com. Mayo 2018.

 

 

por Vicent Masià

miembro de La Futbolteca

Hablar de la Liga española para muchos es sinónimo de tomar partido por Real Madrid CF o FC Barcelona como si al margen de estas dos potencias futbolísticas no existiera nada más y, en el supuesto de haber algo, careciera de la merecida importancia.

Sin embargo, gracias a Dios, al margen de merengues y azulgranas, con todos los respetos hay todo un mundo maravilloso donde tomando también el balón como referencia, cohabitan un sinfín de clubs con simpatizantes igual o más identificados con sus respectivos equipos del alma quienes, además de sentir los colores, coinciden con la tierra donde nacieron o residen.

Ciudades como Sevilla en el sur peninsular donde no hay espacio para otros clubs que no sean Sevilla FC y Real Betis Balompié, los dos polos de la afición hispalense o grandes núcleos del norte en idéntica disposición donde Vigo se vuelca con el Real Club Celta, La Coruña con el Deportivo, Gijón con su Real Sporting, Santander con el Real Racing Club y Vetusta con el Real Oviedo, son ejemplos genuinos de que lo de casa es lo primero y lo de fuera es de los de fuera, de otros.

Sin embargo estos islotes repartidos a lo ancho y largo de la geografía nacional tienen un hermano mayor, una gran isla, archipiélago o paraíso en el que mirarse y al que seguir por su sentimiento para nada oculto de culto al amor propio y máximo respeto a lo de casa, a lo autóctono, donde se concentran varios clubs regidos por el patrón de defender, hasta el margen de lo razonable, lo doméstico: el País Vasco.

En el País Vasco, Euskadi, el apoyo sin condiciones a los jugadores de la tierra causa admiración en el resto de España y no es para menos pues su particular fútbol, criticado por algunos en muchas ocasiones e idolatrado por otros en otras tantas, sigue dando frutos y manteniendo una loable personalidad pasen los años, las décadas y hace tiempo hasta el primer siglo desde que el fútbol entró en España.

La cantera en el caso de Athletic Club y Real Sociedad de Fútbol es como el agua para la vida, cada uno con su peculiar idiosincrasia bien jueguen con futbolistas de la región exclusivamente caso de los bilbaínos o se vean reforzados con jugadores foráneos como sucede en el club donostiarra. Lo relevante es tener una base enraizada con la tierra.

El ejemplo de bilbaínos y donostiarras últimamente se ha extrapolado a otras ciudades del entorno vasco y hoy en día, con una excelente gestión, el Deportivo Alavés en Vitoria y la Sociedad Deportiva Éibar en la localidad guipuzcoana trabajan denodadamente por cimentar sus proyectos alimentándose del suelo que pisan, aunque a cierta distancia de los dos mentores y a pesar de que hayan de buscar lejos de casa en algunas ocasiones lo que en ella no encuentran.

Desde el inicio de la Liga a finales de los últimos años veinte y primeros treinta donde el poderío vasco fue enorme contando con cinco «primeras» al unísono como fueron el Athletic Club, de Bilbao, Real Sociedad de Fútbol, de San Sebastián, Real Unión Club, de Irún, Arenas Club, de Getxo y Deportivo Alavés, de Vitoria, Euskadi no contaba con tal potencialidad en el campeonato español de clubs de élite.

Hoy en día la región está de enhorabuena con cuatro sociedades en la punta de la lanza, cinco si se extiende a la hermana Comunidad Foral de Navarra, también vasca, con el Club Atlético Osasuna, habiendo reunido la temporada 2016-17 a los cinco hermanos en un minicampeonato particular donde estaba en juego ver quien de los mencionados era el mejor club vasco de la Liga y, por ende, del territorio. Un bonito reto al alcance de muy pocas regiones.

 

©La Futbolteca. Octubre 2017.

 

por Ferràn Esteve

miembro de La Futbolteca

Constituido a finales de 1908 por un grupo de jóvenes sin alcanzar todavía la mayoría de edad empleando como nombre uno de los que identifica a la región y dado de alta con celeridad en la antigua Federación Regional Valenciana de Clubs de Foot-ball durante el mes de septiembre de 1909 para que dicho organismo territorial pudiera alcanzar el mínimo de cinco miembros asociados exigidos por la Federación Española de Clubs de Foot-ball con el fin de ser considerada como tal, el Levante Unión Deportiva -originariamente Levante Foot-ball Club- ha superado desde aquellos lejanos años un sinfín de situaciones adversas para ser, hoy en día, un club saneado en plena fase de expansión tanto en la ciudad de Valencia como en su provincia.

Su nacimiento externo junto al mar como contraposición a la iniciativa interna surgida en tierra en el por entonces núcleo histórico de Valencia que obedeció al nombre de Foot-ball Club Valencia -desaparecido y diluido en varios clubs a principios de los años diez-, abrió desde el principio una batalla deportiva cargada de tintes sociales y también políticos entre dos mundos muy distintos, el de ciudad estricta y el de su periferia, que no pudo detener ni la inclusión de un tercer rival en discordia, el Gimnástico Foot-ball Club, perteneciente a la aristocracia valenciana y con un incierto futuro avanzados los años treinta.

La crudeza de la Guerra Civil dejó muchas fracturas en la sociedad valenciana y, sorprendentemente, una fusión contra natura impuesta por diversos intereses que no caben en este artículo entre levantinistas y gimnásticos que dio como resultado la Unión Deportiva Levante-Gimnástico, unión que no prosperó según marcaba el papel y al poco tiempo, en tan sólo dos años y como era lógico, devolvió el mando del club a sus fundadores aunque con perceptibles cambios reflejados en los colores, del blanquinegro de los años diez y veinte y blanquiazul de los treinta al azulgrana gimnasquista mientras el nombre quedaba en Levante Unión Deportiva.

Cuando mediados los años cuarenta el club volvió a la normalidad y quiso darse cuenta, el panorama deportivo y social ya no era el mismo de apenas diez años antes y su eterno rival, constituido en 1919 y conocido como Valencia Club de Fútbol, le había comido todo el terreno atrapando a la mayoría de los aficionados locales y de la provincia, además de acumular tres importantísimos Campeonatos de Liga con los que no podía competir.

En la década de los años cincuenta las distancias entre unos y otros se acrecentaron más si cabe a pesar de que los azulgranas lograron militar varias ocasiones en Segunda División, siendo un espejismo el ascenso a la Primera División consumado a principios de los años sesenta que significó un ligero aproximamiento deportivo cargado de emoción e ilusión para los levantinistas pero que constató a su vez en apenas un par de temporadas las enormes distancias sociales y económicas respecto a los valencianistas.

Las décadas de los años setenta y ochenta, salpicadas por alguna breve incursión en la categoría de plata, soportaron tiempos de amargura sumidos en el tercer nivel futbolístico nacional representados en primer lugar por la Tercera División y luego a partir de 1977 en la Segunda División B, categorías ambas donde el aficionado azulgrana se veía desubicado y muy lejos de lo que soñaba para el futuro y de lo que había llegado a ser cincuenta años antes.

Recuperado el ánimo en los años noventa y acoplado a los tiempos modernos con su transformación en S.A.D. aprobada en 1995, la entrada de Pedro Villarroel en 1997 devolvió lentamente al club a una situación de privilegio que no se recordaba en varias generaciones alcanzando el éxtasis con el inicio de la primera década del nuevo siglo cuando los azulgranas, de forma intermitente, entraron en la élite del fútbol profesional disfrutando de hasta tres temporadas en Primera División.

Los excesos y peculiar forma de administrar el club por parte de Villarroel condujeron a la sociedad levantinista casi hasta el colapso, temiéndose en el entorno azulgrana una preocupante recaída al pasado que echara por la borda tanto esfuerzo y tanta lucha mantenida a partes iguales por distintas directivas, jugadores y miles de aficionados. El empleo de la Ley Concursal y el acceso en 2009 de Francisco Javier Catalán a la presidencia eran los recursos extremos para evitar el desastre.

MODELO DE GESTIÓN

Pasados los años el Levante U.D. pasó de estar contra las cuerdas a convertirse el modelo de gestión implementado por Francisco “Quico” Catalán en motivo de estudio en universidades y clubs en situación similar, un ejemplo a nivel deportivo, económico y social por la forma en la que la directiva azulgrana había afrontado un reto tan complicado como es un Concurso de Acreedores, salvado con éxito sobresaliente.

Renacido de sus cenizas en un breve margen, la profesionalización del club en todas sus facetas y el establecimiento de una estrategia a corto y medio plazo sentaron las bases de una transición por la Segunda División que se alargó durante dos cortas temporadas, regresando laboriosamente a Primera División al término de la campaña 09/10 en lo que se podía considerar un milagro dada la situación adquirida unos años antes.

EL DESCENSO DE 2016

La estructura creada y el cambio de rumbo establecido por la directiva condujo a los azulgranas a permanecer en la Primera División nacional seis temporadas consecutivas hasta que en la temporada 15/16 se produjo el descenso de categoría tras una deficiente planificación deportiva tomada con prisas a punto de finalizar la pretemporada. Este accidente, consumado el 2 de mayo de 2016 en Málaga frente al titular de La Rosaleda, fue una advertencia de que en el fútbol no valen sólo las buenas intenciones y creer disponer de un equipo solvente, sino que al final de cada temporada, incluso antes de que termine, se ha de trabajar en la siguiente para no llegar tarde a los plazos naturales que marca la pretemporada.

El nombramiento de Tito Blanco como director deportivo y Carmelo del Pozo como secretario técnico tenían la difícil misión de sustituir con garantías la labor de un cansado Manolo Salvador, parte sustancial en la elaboración de las plantillas azulgranas de la última década.

Realizar cambios era obligatorio, ineludible, así como atraer un entrenador y jugadores contrastados que se adaptaran a la Segunda División, entendieran qué se les exigía y estuvieran comprometidos en devolver al club a Primera División. Pero no era lo único pendiente, había más. Necesario era también ilusionar a la afición, crearle expectativas y darles un premio por su aliento, su apoyo y su asistencia contra viento y marea al Estadi Ciutat de València.

Entre las medidas a tomar se aprobó una reducción en el precio de los abonos de la temporada 16/17 de un veinte por cien respecto a la anterior pero además, como hecho digno a destacare insólito en muchos clubs, se anunció a todos los aficionados que se premiaría la fidelidad de los abonados que retiraran su abono asegurándoles tener el pase gratis para la temporada 17/18 si el primer equipo ascendía a Primera División con la única condición de que el abono de la campaña 16/17 debía ser usado un mínimo de 18 encuentros de Liga, pudiéndose transferir éste a otra persona para que accediera al asiento del abonado ante cualquier imposibilidad del titular.

La respuesta a tan inusual medida fue categórica y la plantilla, líder desde el primer encuentro, consiguió el ascenso conquistando la primera plaza con holgada ventaja respecto a su más inmediato perseguidor, el Girona F.C. En cuanto a la afición, fiel y comprometida como los jugadores y técnicos, partirá durante la temporada 17/18 con 12.000 abonados con el pase gratuito en Primera División, una temporada en la cual el club se asegurará 43 millones de euros como mínimo procedentes de los derechos de televisión y donde se espera no incurrir nuevamente en errores del pasado reciente aunque en el fútbol nada se puede afirmar con rotundidad.

LA NUEVA IMAGEN DEL ESTADI CIUTAT DE VALÈNCIA

A la impermeabilización y fortalecimiento de la estructura del estadio, en la temporada 15/16 se sumó un cambio total de los asientos incorporando el nombre del club y uno de los símbolos que lo identifican, la popular y reconocida “granota” (rana), dando lugar a un profundo lavado de cara interior.

En el verano de 2017 se ha acometido el lavado de cara exterior para cubrir los pilares y huecos de las graderías visibles desde las calles y avenidas circundantes al coliseo azulgrana empleando grandes lonas, además de ejecutar grandes reformas en los palcos VIP, esperándose en el futuro, cuando haya presupuesto, renovar la iluminación y sustituir la maltrecha cubierta de tribuna por una nueva que proporcione confort y, sobre todo, seguridad a quienes se sientan debajo.

L’EQUIP DELS VALENCIANS

En los últimos años el Levante U.D. ha experimentado un notable crecimiento aprovechando en gran medida la coyuntura de la ciudad y dos hechos de importante trascendencia como son, de un lado el bajón sufrido por el Valencia C.F. a consecuencia de los acontecimientos vividos por el club de Mestalla, pasando la mayoría de las acciones a un ciudadano extranjero como Peter Lim y su nefasta gestión en tres años de titularidad y, de otro lado, la asombrosa gestión mantenida por la directiva levantinista capaz por sí sola de originar una expansión en medio de una situación de profunda crisis económica a nivel mundial iniciada en 2008.

Dentro de la particular batalla que mantienen Levante U.D. y Valencia C.F. por conservar el apoyo de sus fieles seguidores y, además, captar la atención de nuevos aficionados entre la juventud de la ciudad de Valencia y su zona de influencia, cabe mencionar los eslóganes empleados por unos y otros donde destaca el dispuesto por los azulgranas en una de las fachadas de su estadio donde se lee con gran claridad “L’equip dels valencians” (El equipo de los valencianos), dando a entender que el Levante U.D. es el equipo de todos los valencianos, residan en la ciudad de Valencia, provincia de Valencia o en cualquier localidad de la Comunitat Valenciana, con el permiso del resto de los clubs alicantinos, castellonenses y valencianos, dejando el mensaje subliminal pero claramente entendible de que su rival sería por lo tanto un club de no valencianos o al menos sus dirigentes haciendo alusión a quiénes manejan hoy en día el club rival.

Profundizando en este juego de palabras, es necesario aclarar que la actual Comunitat Valenciana, nombre adoptado en 1982 tras la aprobación del Estatuto de Autonomía por el pueblo organizado históricamente como Reino de Valencia y considerado como nacionalidad histórica, comprende las provincias de Alicante, Castellón y Valencia, coincidiendo esta última denominación con la capital autónoma y ciudad de la que toma nombre la comunidad autónoma, además de una de las tres provincias en las que se subdivide administrativamente.

 

©La Futbolteca. Octubre 2017.

 

por Vicent Masiá

miembro de La Futbolteca

La ciudad de Lorca, situada al sureste de la Región de Murcia y con una población que supera los noventa mil habitantes, es conocida en todo el país por su prestigiosa Semana Santa declarada de Interés Turístico Internacional donde destacan las cofradías del Paso Azul y del Paso Blanco, su castillo, el conjunto monumental de su casco antiguo repleto de edificios barrocos, recientemente por el terremoto ocurrido en 2011 y, anecdóticamente, por su extenso término municipal con 1675 kilómetros cuadrados que es el segundo a nivel nacional en extensión tras el de la ciudad de Cáceres.

Sin embargo, desde que el fútbol llegara a la ciudad en 1900 de la mano del súbdito británico de padre español, Manuel José Pelegrín y Dunn, Lorca puede contar con un nuevo atributo para aumentar su fama como es ser la localidad española donde más clubs representativos han existido, entendiéndose como representativo aquel club que goza del seguimiento generalizado de la mayoría de aficionados y ocupa deportivamente el nivel más elevado dentro de las diversas categorías en las que se organiza el fútbol nacional.

Y es que Lorca, tercera ciudad en número de habitantes de la Región de Muria tras la capital provincial Murcia y la ciudad departamental de Cartagena y con una influencia que se extiende a muchas localidades de las provincias limítrofes de Almería y Granada, a lo largo de algo más de un siglo no ha sabido mantener en vida un club modélico, único donde concentrar las aspiraciones deportivas locales, siendo las causas de dicho fenómeno varias aunque todas con un trasfondo común: la voluntad subyacente en el subconsciente del lorquino de equipararse en la medida de lo posible a Murcia y Cartagena, al menos con sus clubs.

Aunque Lorca siempre ha mantenido por cuestiones geográficas y sociales una especial rivalidad con la vecina Águilas a nivel futbolístico, siendo numerosos los enfrentamientos entre los clubs más representativos de ambas localidades a través de encuentros amistosos, torneos, cuando no partidos oficiales del Campeonato de Liga, lo cierto es que la ciudad siempre ha deseado desligarse de esta particular lucha y militar en superiores categorías para no restringirse al fútbol regional, traspasando los límites que marcan las fronteras artificiales y compitiendo de tú a tú con clubs de las regiones colindantes o de todo el panorama nacional.

Competir futbolísticamente con Murcia y Cartagena es totalmente lícito, cómo no, pero el precio a pagar puede ser demasiado alto, incluso para una localidad con el peso de Lorca aunque en ocasiones, como en esta temporada 2016/17, la ciudad del sol cuente con un club en Segunda División mientras los máximos representantes de Murcia y Cartagena militan en Segunda División B, una categoría por debajo.

Los anhelos de Lorca para estar lo más arriba posible, deseo compartido por muchas otras localidades y con comportamientos similares como Almería y Cartagena, ambas con un extenso repertorio de clubs representativos al igual que los lorquinos, no siempre son compatibles con la realidad económica y, dependiendo de ella, se tendrán opciones de ocupar un puesto elevado, andar cerca o tener que conformarse con una plaza en una categoría más baja.

El historial del fútbol lorquino es bien significativo y está lleno de ejemplos que corroboran, uno a uno, lo descrito en este artículo de modo que tras la ilusión y esperanzas depositadas siempre detrás de la creación de un nuevo club, al cabo de un tiempo, cuando éste ha alcanzado una plenitud o techo deportivo, por causas fundamentalmente de índole financiera les acompaña un colapso que termina en desaparición.

Las pautas seguidas por el fútbol de la ciudad del sol son siempre las mismas hasta la fecha y, si bien es relativamente sencillo constituir un club y subir peldaños progresiva y prácticamente sin oposición dentro de las categorías regionales hasta acomodarse en la Tercera División, para ascender a Segunda División B el esfuerzo es significativo y para mantenerse más difícil todavía. No digamos ya si el reto es competir en Segunda División.

Alcanzada la Segunda División B, un tercer nivel nacional que comporta prestigio pero también unos gastos enormes en desplazamientos, pago de fichas de jugadores profesionales, emolumentos del trío arbitral y un sinfín de pérdidas al contarse con masas sociales y taquillajes escasos, por lo tradicional en el fútbol lorquino llega el momento crítico, ese instante mágico grabado en el subconsciente colectivo del ADN local en el que los directivos de turno, sean quienes sean, se plantean seguir en la categoría como un equipo del montón o arriesgar poniendo capital para alcanzar la Segunda División.

Muchos de ellos fracasan en el empeño y, aburridos por invertir dinero y no obtener recompensa, terminan hastiados bajando el presupuesto y, con ello, el nivel deportivo formando plantillas poco competitivas que pierden la categoría descendiendo a Tercera División. En el mejor de los casos, otro directivo potentado o grupo de directivos vuelven a invertir poniendo dinero del bolsillo y el club regresa a Segunda División B, pero en ocasiones, las menos, se fragua el milagro y estando en Segunda División B se da el salto a la Segunda División.

La Segunda División no tiene nada que ver con la Segunda División B en términos económicos y profesionales. El fútbol profesional es otra cosa e implica y exige un potencial económico elevado, una gestión y estructura modélica, mantener una plantilla con una remuneración acorde a la categoría mientras que los gastos de viaje se disparan siendo la disponibilidad para llegar a cualquier punto de la península total como también a los dos archipiélagos, incluso a las ciudades autónomas norteafricanas si se presenta la ocasión.

Tradicionalmente el fútbol lorquino a través de sus diversos representados se ha estrellado en esta categoría siendo su techo natural y, a un ascenso glorioso e ilusionante con una temporada prorrogable a otra, en la segunda comparecencia se ha naufragado y terminado con el equipo perdiendo la categoría. Luego, cúmulo de las altas inversiones realizadas, pagos insatisfechos y deudas pendientes, el club no ha resistido los frentes económicos abiertos y ha ido descendiendo categorías hasta acabar en Categoría Regional, punto totalmente inverso a la Segunda División donde ha terminado sus días desapareciendo.

C.F. Lorca Deportiva y Lorca Deportiva C.F., SAD son algunos ejemplos de clubs que han alcanzado la cima de la Segunda División para caer estrepitosamente hasta desaparecer ampliamente endeudados, pero a menor escala y teniendo como techo la Segunda División B o la Tercera División, han existido multitud de clubs que han experimentado en sus carnes esta idiosincrasia que rodea y merodea el fútbol lorquino.

Tantas veces ha ido el cántaro a la fuente que, incluso para un ciudadano lorquino, a no ser un erudito en la materia, le es imposible o muy difícil recordar de memoria las vicisitudes de cada proyecto cuando no confundirse entre tanta denominación y variedad de siglas, algunos muy similares donde la diferencia se encuentra en la actividad del club, yendo delante o detrás del nombre como ocurre en los casos de C.F. Lorca Deportiva y Lorca Deportiva C.F., dos denominaciones para dos clubs distintos. Rayando la complejidad extrema, hoy compite en Segunda División B un club constituido en 2012 denominado C.F. Lorca Deportiva, idéntico nombre al del club constituido en 1969 y desaparecido en 1994 que vistió los mismos colores y lució el mismo escudo con el que nada tiene que ver aunque todo parece indicar lo contrario.

Lorca a efectos futbolísticos es un caso particular por las características que imprimen en sus clubs sus ciudadanos y excepcional por la dimensión alcanzada por su pléyade de clubs notorios con logros destacables en el panorama nacional. Para facilitar al lector el seguimiento del fútbol lorquino y sus clubs más representativos, véase a continuación una amplia tabla descriptiva con los pormenores de cada sociedad.

 

©La Futbolteca. Octubre 2017.

 

por Vicent Masià

miembro de La Futbolteca

 

¿Qué significa para el club ascender a Primera División?

Significa un paso hacia adelante importantísimo. Evidentemente se trata de un gran salto deportivo, económico y social y, aunque estábamos en una gran competición donde nos sentíamos muy a gusto, entrar en la Primera División nos permite crecer no sólo a nivel de club, sino de ciudad y de provincia.

Después de tres intentos frustrados por ascender, ¿cómo ha sido de difícil el ascenso?

Hemos estado entre 3 y 4 años muy cerca del ascenso, de hecho hasta el otro día no lo conseguimos, pero desde el club sabíamos que el futuro pasaba por seguir intentándolo y para ello nos hemos preparado profesionalmente por si este día llegaba estar al menos preparados. Difícil es todos los años, a todos los equipos les cuesta, pero este año el equipo a estado a un buen nivel, ha hecho una gran temporada y el ascenso ha sido un premio bien merecido.

¿Hubiese sido una frustración no ascender o no haberse clasificado para la Promoción?

Fracaso no hubiese sido porque somos conscientes de quiénes somos y llevamos muchos años en la élite del fútbol español, pero si que es cierto que teníamos un buen equipo como otros lo tenían también y no han podido ascender. En todo caso hubiese sido una decepción estar cerca y no conseguirlo, pero con la plantilla que teníamos éramos conscientes de que no podíamos renunciar a nada y todo era cuestión de tener paciencia.

¿Había en el ambiente rojiblanco la sensación de que si no se conseguía este año el ascenso ya no se podría conseguir?

Hace unos años tuvimos una gran oportunidad que no se concretó y pensábamos que el tren no volvería a pasar y pasó. Este año lo hemos logrado a base de constancia y hemos seguido mejorando, que era lo importante, por lo tanto ahora tenemos muchos deberes, mucho trabajo y en el futuro tenemos que conseguir buenos jugadores. Aun así hemos de prepararnos mejor.

¿Qué objetivo tenía el club a principio de la temporada?

El objetivo era estar lo mejor posible aunque sabíamos de la complejidad. Hemos aprovechado muy bien nuestras oportunidades reforzándonos a mitad de temporada y eso nos ha permitido llegar al final del torneo con una ventaja que nos ha servido para estar en Primera División.

¿Qué presupuesto tenía la plantilla?

El primer equipo estaba en torno a los 6 millones.

¿Qué porcentaje había procedente de los derechos de televisión ?

En la Primera División hay clubs con grandes aficiones, con gran masa social que consiguen mucho dinero, pero en la Segunda División los derechos televisivos representan una parte muy grande del presupuesto, entre un 80-85% en la mayoría de los clubs. Hoy en día gracias a estos derechos los clubs de Segunda División pueden subsistir y es un gran paso hacia adelante.

¿Qué porcentaje de ingresos procede de los socios y abonados?

Empezamos la temporada con 5.000 abonados que luego pasaron a 7.000, es decir, un incremento de 2.000, pero el porcentaje no suele pasar del 10% aunque hay clubs donde es el 15% o incluso 18%. Clubs como Real Zaragoza, Real Valladolid o Real Oviedo tienen grandes masas sociales y nosotros vamos a remolque teniendo que generar ingresos por otros cauces.

¿Qué idea tiene el club para el estadio en Primera División?

Estamos un poco a expensas de la capacidad del campo, de ampliarlo al máximo pero a fecha de hoy no tenemos los permisos para acometer una nueva gradería. Queremos ampliar la capacidad en 3.000 o 4.000 asientos, pero todo depende de la respuesta del aficionado.

¿Qué significa para la ciudad de Girona pasar de Tercera División a Primera División?

En 10 años el club ha hecho una evolución importante, no sólo en los dos últimos, las anteriores directivas han ido creciendo, han habido momentos difíciles en la Segunda División, se han sobrepasado y se ha llegado a las Promociones. Ahora estaremos en Primera División y esperamos hacerlo bien y no desentonar en absoluto.

¿Qué espera el club del convenio firmado con el Manchester City Group?

En las dos últimas temporadas se ha mantenido una buena relación con el City, hemos tenido jugadores cedidos que han dado un gran rendimiento, muy jóvenes y con nivel que nos han aportado cosas para la competición en Segunda División. Seguimos teniendo una buena relación, las cosas funcionan bien y deseamos que sigan así en el futuro.

¿Cuántos jugadores se espera que puedan incorporarse del City?

No hay una cantidad concreta. El perfil del jugador de Primera División es distinto al de Segunda División. Si antes se hablaba de jugadores jóvenes con proyección, ahora se trata de competir, de mantenerse y buscamos jugadores veteranos, con experiencia que aporten nivel. Los jugadores que lleguen cedidos serán aquellos que, por diversas circunstancias, no hayan llegado por los cauces habituales, es decir, mediante fichajes.

Aparte de mirar hacia Manchester, ¿se mira también hacia Barcelona?

Se miran jugadores interesantes que se puedan acoplar a nuestro modo de jugar, al sistema que tiene el entrenador y si después se cambia el sistema que se puedan integrar. Cada jugador puede proceder como un fichaje, una cesión, pero nosotros siempre intentaremos que quienes vengan lo hagan acoplándose a nuestro juego.

¿Interesa que el C.F. Peralada como equipo convenido ascienda a Segunda División B?

Tenemos una gran relación con el C.F. Peralada, han hecho una gran temporada y han estado a un paso de ascender a Segunda División B. Nos hubiera venido muy bien que dieran el salto de cara a formar jugadores para el primer equipo. De momento hemos de seguir hablando y ver hasta dónde nos puede llevar esta relación.

¿Se va a renovar el convenio con el C.F. Peralada?

Cada año hablamos del futuro y vemos si estamos bien, si hay que seguir o si hay que finiquitar el acuerdo. Todavía no hemos hablado.

¿Hay interés en aguantar en Primera División todo lo que se pueda?

Evidentemente, el objetivo era hacer crecer el club, dar pasos cada año y creo que más o menos se ha cumplido. Es cierto que teníamos mucha ilusión en ascender a Primera División, pero es algo fácil de decir y difícil de conseguir, con lo cual una vez conseguido hemos de hacer un equipo competitivo, que sea capaz de sumar en todos los encuentros y, como los equipos en nuestra situación, tratar de mantenernos y con ello ir creciendo. Mantenerse cada año en Primera División es una forma de crecer.

¿Qué significa para la ciudad y la provincia disponer de un club en Primera División?

Girona es una ciudad con mucho turismo, la provincia es muy rica, tiene un buen nivel de vida, con cultura, gastronomía, se come muy bien y quizás le faltaba estar en Primera División. El fútbol se conoce en todo el mundo, tiene un gran seguimiento y si alguien no conocía la ciudad o la provincia, ahora con este empujón ya tiene un motivo más.

¿Hay perspectivas de construir una ciudad deportiva?

Uno de nuestras prioridades es construir una ciudad deportiva tanto para la cantera como para el primer equipo. Aunque llevamos mucho tiempo detrás de ello, no es fácil. Hacen falta muchos metros cuadrados de superficie, permisos, pero estamos trabajando y deseamos que en el futuro sea una realidad.

¿Se ve reflejado el Girona F.C. en la S.D. Éibar?

Cuando llegas a una categoría nueva puede que te veas reflejado en un club que hace las cosas bien, no sólo la S.D. Éibar sino el Deportivo Alavés, ambos con cuidado en la economía, en el fútbol profesional y en el entorno. De todos modos cada club tiene sus vicisitudes y sus particularidades que lo hacen distinto.

¿Qué opinión tiene Delfí Geli de las Promociones?

Las Promociones son muy emocionantes, muy entretenidas, pero a su vez muy duras. Encima llegan en un momento crítico como es el final de la temporada. Para unos clubs son fantásticas, pero para otros un lamento. De momento es un sistema que está funcionando

¿Cambiarías algo?

Creo que el formato es bueno y está funcionando, aunque no es para siempre y se puede cambiar, como todo, pero que en el momento de implantarse no fue una idea descabellada.

¿En qué podía mejorar la RFEF de cara a los clubs de Segunda División?

Los dos grupos dentro del fútbol profesional, Primera y Segunda División funcionan, pero creo que la RFEF y La Liga debería de hablar más, intentar ir los dos juntos y no estar distantes como hasta ahora. El fútbol está creciendo, está en un momento importante y cuanto más unidos, mejor.

¿Algo más que añadir, Delfí?

No, nada más. Agradeceros el reconocimiento puesto que nos sentimos muy halagados, muy honorados y esperamos seguir haciendo las cosas bien para que podáis venir en más ocasiones. Muchas gracias.

 

©La Futbolteca. Octubre 2017.