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Clubs Históricos

 

Historial de la Unión Deportiva Vall de Uxó

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Unión Deportiva Vall de Uxó
  • Ciudad: La Vall d’Uixó 
  • Provincia: Castellón / Castelló
  • Comunidad Autónoma: Comunidad Valenciana / Comunitat Valenciana
  • Fecha de constitución: 19 de junio de 1975
  • Fecha de federación: 19 de junio de 1975

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Deportiva Vall de Uxó (1975- )

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 1978/79

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal José Mangriñán
  • Año de inauguración: 18 de noviembre de 1944
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Industrias Segarra (1944-2005)
  • Estadio Municipal José Mangriñán (2005- )
  • Capacidad: 4.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Municipal Industrias Segarra / José Mangriñán (1975- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA UNIÓN DEPORTIVA VALL DE UXÓ. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA UNIÓN DEPORTIVA VALL DE UXÓ. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN LA VALL D’UIXÓ:

Situado en las inmediaciones de la Sierra de Espadán y atravesado por el río Belcaire, el municipio de La Vall d’Uixó -conocido también como Vall de Uxó- forma parte de la comarca de La Plana Baixa distando treinta kilómetros de la capital provincial, Castelló de La Plana y ocho del mar estando su casco urbano a caballo entre las montañas que la rodean y una planicie dedicada fundamentalmente al cultivo de cítricos. Dedicada tradicionalmente a la alpargatería y alfarería, la industria del calzado favoreció el aumento de su población en el pasado siglo XX alcanzando algo más de treinta y un mil vecinos, destacando en su término municipal la existencia de asentamientos ibéricos, romanos, visigodos y árabes y las Cuevas de San José, gruta por donde discurre un río interior con el mismo nombre que es un importante reclamo turístico.

La aparición del fútbol en la localidad se remonta a los primeros años veinte cuando, influenciados por la práctica de este deporte que se venía realizando en la capital provincial y municipios limítrofes desplazando al tradicional juego autóctono de pelota con sus distintas modalidades, un grupo de jóvenes decidieron en 1922 constituir el Espadán Vallense F.C., sociedad pionera que, con las dificultades de la época, estuvo un año deambulando por plazas y eras hasta alquilar unos terrenos en las afueras de la localidad donde inauguraron el 13 de octubre de 1923 el Camp de La Vernitxa teniendo como adversario al Burriana F.C. a quien derrotaron por 3-1. Vistiendo camiseta azulgrana con pantalón azul, la supervivencia del club vallero se mantuvo hasta 1927, año en el que algunos exjugadores del recién desaparecido Espadán Vallense F.C. junto a nuevos jóvenes interesados en mantener este deporte, decidieron constituir la Unión Deportiva Vallduxense conservando los mismos colores del anterior.

Tras el pago de dos mil pesetas de la época, la U.D. Vallduxense pudo adquirir el Campo de La Vernitxa haciéndose con su titularidad a pesar lo cual no se dieron los pasos necesarios para afiliarse a la Federación Valenciana y competir a nivel organizado, transcurriendo los años treinta al margen de estas competiciones dedicándose al desarrollo de encuentros amistosos frente a rivales de su entorno geográfico y encuentros con motivo de fiestas patronales. Sin variaciones de interés, esta tendencia se mantuvo hasta el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936 cuando cesó la actividad para, a partir de otoño reactivarse durando hasta que la situación bélica se agravó especialmente desde junio de 1938 cuando el frente llegó a La Vall d’Uixó produciéndose combates hasta finales de año.

Finalizada la guerra y, una vez purgados los anteriores dirigentes de la U.D. Vallduxense por las nuevas autoridades, los gestores de la sociedad vieron la conveniencia de darse al fin de alta en la Federación Valenciana para poder competir a nivel organizado, siendo el club considerado de Segunda Regional, categoría en la que se mantuvo en activo hasta la finalización de la temporada 42/43.

Paralelamente a estos hechos, la empresa Calzados Segarra con sede en la localidad que venía fabricando botas militares para el Ejército de la República, pasó a ser proveedor de todo el territorio aumentando su plantilla hasta los dos mil trabajadores y atrayendo a numerosos inmigrantes de toda la provincia, coincidiendo todo este movimiento con la autorización gubernativa de apoyar y crear Grupos de Empresa donde se favorecía la práctica deportiva. Los dirigentes de Calzados Segarra no se lo pensaron dos veces y en noviembre de 1942 quedó constituido el Grupo de Empresa Segarra de Educación y Descanso teniendo a Eleuterio Abad Martín como presidente y compitiendo ya durante la temporada 42/43 en el Campeonato Provincial.

Vistiendo camiseta azul celeste con pantalón blanco, el crecimiento del G.E. Segarra E. y D. fue rapidísimo desplazando y causando la desaparición de la U.D. Vallduxense, decidiendo en 1944 la Junta Directiva del club empresarial formalizar su ingreso en la Federación Valenciana bajo el nuevo nombre de Club Deportivo Segarra con el objeto de competir frente a clubs de su entorno. Para dar este paso, el Campo de La Vernitxa fue desplazado hacia el este corriendo los gastos de parcelación y construcción de gradas a cargo de la empresa quien le dio el nombre de Estadio Industrias Segarra al disponer de pista de atletismo, estrenándose en Segunda Regional durante la temporada 44/45 con un primer puesto en su grupo y segundo a nivel regional tras el C.D. Mestalla que le permitió promocionar para tratar de ascender de categoría consiguiéndolo al derrotar 3-0 al C.F. Nules en el Campo de Vallejo levantinista. En la campaña siguiente, 45/46, el C.D. Segarra profesionalizó ampliamente su plantilla debutando en Primera Regional con la conquista de la primera plaza y correspondiente título, que no fue el único al proclamarse campeón regional y acceder a la Fase Final donde, tras superar a todos sus adversarios, se hizo con el título al derrotar al C.D. Consejo Regulador de Construcciones Navales, de Cartagena, conocido desde 1947 como C.D. Naval.

Conseguido el ascenso a Tercera División, la Junta Directiva del C.D. Segarra se planteó durante el verano de 1946 constituir un club filial donde preparar a jóvenes promesas quienes, en el caso de destacar, accedieran a la primera plantilla dando lugar al Club Deportivo Piel, conjunto que vestiría camiseta azul con pantalón blanco haciendo uso igualmente del Estadio Industrias Segarra partiendo desde Segunda Regional. En cuanto al C.D. Segarra, el estreno en Tercera División de la temporada 46/47 se realizó en el Grupo IX formado por clubs pertenecientes a las federaciones valenciana y balear con rotundo éxito al proclamarse campeones un punto por encima del C.D. Mestalla, accediendo a la Fase Intermedia para tratar de ascender a Segunda División donde fue cuarto superado por C.D. Mestalla, U.D. Melilla y Elche C.F., quedando detrás Cádiz C.F., S.D. Olímpica Jiennense, Alicante C.F. y Real Club Recreativo de Huelva.

Después de tan buen sabor de boca a pesar de la eliminación, el conjunto vallduxense pasó al Grupo IV coincidiendo en la campaña 47/48 con clubs valencianos, aragoneses, C.D. Numancia y U.B. Conquense manteniendo un intenso duelo con la U.D. Huesca quien finalmente cantó el alirón y promocionó siendo segundos los celestes. En unos tiempos donde sólo había seis grupos de Tercera División siendo el nivel bastante elevado, en la sesión 48/49 se pasó al Grupo V con representantes de las federaciones valenciana y murciana siendo octavos, cerrando tan espectacular década para los aficionados locales en la edición 49/50 compartiendo destino en el Grupo III junto a clubs, valenciano, catalanes y baleares en sexto puesto.

Al iniciarse los años cincuenta lo que en principio iba bien, de repente tomó un cariz muy distinto al reducir Calzados Segarra su inversión en el club que mantenía. El resultado inmediato fue quedar decimotercero en el Grupo V de la temporada 50/51 con representantes baleares, murcianos y valencianos declarando los gestores de la sociedad, una vez concluido el torneo, su incapacidad económica para seguir una temporada más en la categoría. Voluntariamente y, a pesar de haber mantenido deportivamente su plaza, el C.D. Segarra inició la campaña 51/52 en Primera Regional quedando décimo volviéndose a repetir las circunstancias de apenas un año antes por lo que los celestes declinaron a seguir en la categoría por motivos económicos ocupando plaza en Segunda Regional.

La caída libre del club fabril conllevó la desaparición temporal del C.D. Piel al no poder la empresa sufragar sus gastos teniendo lo justo el C.D. Segarra para mantenerse en activo por un corto espacio de tiempo más cesando su actividad en 1954 totalmente endeudado, fecha en la cual el fútbol vallduxense entró en una profunda crisis formalizándose el nacimiento de la Peña Deportiva Casanova que participó en Tercera Regional durante la temporada 54/55. Desaparecido el C.D. Segarra, la empresa reemprendió la actividad del C.D. Piel compitiendo en Tercera Regional a lo largo de las campañas 55/56, cuarto, 56/57 y 57/58 saldadas ambas con la tercera plaza no inscribiéndose en lo sucesivo durante un largo periodo de cinco temporadas consecutivas en las que el fútbol, al menos a nivel federado, estuvo ausente de La Vall d’Uixó.

Después de un duro inicio de los años sesenta donde la afición local tuvo que fijar sus preferencias en otras latitudes, en 1963 la empresa Calzados Segarra decidió reactivar su apuesta por el fútbol con el alta federativa del Educación y Descanso Piel, nueva denominación para el filial constituido en 1946 y desaparecido en 1958 con el que se deseaba recuperar el esplendor de antaño en unos nuevos tiempos donde se pensaba ir creciendo poco a poco. Inscrito en Tercera Regional, la última de las categorías administradas por la Federación Valenciana, los valleros fueron quintos en la temporada 63/64 y terceros en la campaña 64/65 consiguiendo el primer puesto y ascenso a Segunda Regional al término de la sesión 65/66.

El Estadio Industrias Segarra volvió a recuperar su interés por el fútbol acudiendo cada año más aficionados a sus gradas no pudiéndose lograr el ascenso en la edición 66/67 pese a ser segundo e imbatido, pero sí en la temporada 67/68 después de quedar nuevamente imbatido y ser primero. Acceder a Primera Regional fue un paso de gigante en una época donde esta categoría era la cuarta a nivel nacional, ocupándose la novena plaza en el campeonato 68/69 pero apuntando buenas trazas para el torneo siguiente. En el curso 69/70, en medio de una amplia reestructuración del fútbol nacional, el E. y D. Piel realizó una magnífica competición empatando a puntos con el Algemesí C.F. pero, al tener los valencianos el gol average favorable, fueron quienes ascendieron directamente a Tercera División.

Recién creada la categoría denominada Regional Preferente, el E. y D. Piel se estrenó en esta primera de las categorías regionales en la temporada 70/71 finalizando en quinto puesto, terminando sexto en la siguiente campaña 71/72 y cuarto en la sesión 72/73. Después de una triste edición 73/74 en la que la plantilla no estuvo afortunada ocupándose el decimocuarto puesto, le sucedió la temporada 74/75 volviendo a tener opciones de ascenso aunque, finalmente, se tuvo que conformar con la quinta plaza.

HISTORIA DEL CLUB:

1975 – 1980

Llegados al año 1975, durante los primeros meses nació en la localidad una fuerte corriente entre los aficionados reivindicando que el principal representante a nivel futbolístico llevase el nombre de la ciudad y no uno tan genérico que, aunque representaba una importante actividad industrial, no identificaba a todos sus habitantes y además estaba vinculado a una empresa en concreto. La corriente fue sumando cada vez más adeptos y el 12 de junio se nombró una Comisión Gestora encabezada por Eugenio Tuzón Gil para constituir una nueva sociedad que adquirió personalidad jurídica el día 19 cuando, en el Cine Calderón, más de quinientos socios realizaron una votación para elegir presidente saliendo electo Enrique Sorribes Cremades, vicepresidentes Ismael Darós Valls, José Peñarroja Vidal, José Darós Orenga y Juan Navarro Salvador, secretario Manuel Herrero Nebot, vicesecretario Ramón Borrás García, tesorero Ricardo Murria Soler y contador José Bosch Cubells.

En la misma asamblea se impuso la denominación Unión Deportiva Vall de Uxó a la alternativa de U.D. Vallduxense, siendo también votados los colores del naciente club donde se prefirió camiseta blanca con pantalón azul a la camiseta azulgrana, estando de testigo el vicesecretario de la Federación Valenciana, Sr. Garcerán, por lo que la nueva sociedad ocupaba la plaza vacante que dejaba el E. y D. Piel, disuelto previamente en mayo a petición popular, en Regional Preferente.

El estreno de la U.D. Vall de Uxó en Regional Preferente no fue muy distinto al de su predecesor y, aunque se perseguía ascender a Tercera División, el desarrollo de la temporada 75/76 le dejó en sexta plaza repitiéndose la tendencia en la campaña 76/77 cuando finalizó quinto. El sueño de competir en el tercer nivel nacional se hizo todavía más complicado en la sesión 77/78 cuando se implementó una nueva categoría denominada Segunda División B que desplazaba a la Tercera División hasta el cuarto nivel, paso que no dificultó el avance de los valleros en su progresión al proclamarse campeones del Grupo Norte de Regional Preferente y conseguir el ascenso después de derrotar a su homónimo en el Grupo Sur, Novelda C.F., tras eliminatoria a un solo encuentro con victoria de los castellonenses por 2-1.

Conseguido acceder a Tercera División, en esos tiempos fragmentada en seis grupos que cubrían toda la geografía nacional, a los blanquiazules les fue asignado en su debut de la edición 78/79 el Grupo III donde se dieron cita clubs castellonenses, catalanes, aragoneses más la presencia del F.C. Andorra teniendo un torneo sensacional donde, contra todo pronóstico, ocuparon la primera plaza ganando veintiún encuentros, empatando diez y cediendo siete derrotas por lo que, directamente, ascendieron a Segunda División B por la puerta grande ante la incredulidad de sus seguidores, emocionados por la gesta. Competir en Segunda División B era como tocar el cielo, máxime en una época donde la categoría la componían cuarenta clubs divididos en dos grupos que alcanzaban respectivamente medio país. Con el técnico José Manuel Pesudo los valleros quedaron emplazados en el Grupo II durante el curso 79/80 compartiendo destino con andaluces, extremeños, catalanes, baleares, castellano-manchegos y valencianos ocupando finalmente un aceptable decimoprimero puesto que prometía, al menos, la disputa de otro campeonato en la categoría.

1980 – 1990

Con el cambio de década se abría un nuevo horizonte para los de la Plana Baixa y en su temporada inicial, 80/81, el club se hizo con los servicios del técnico Roberto Ortiz continuando en el Grupo II donde, prácticamente, hubo muy pocos cambios en cuanto a rivales debiendo los castellonenses dar todo lo que tenían para salvar la categoría consiguiéndose con varias jornadas de antelación. En la campaña 81/82 el testigo lo recogió Alfonso Nebot quien se encontró con una plantilla carente de gol, hándicap que le costó una elevada factura en un Grupo II donde la novedad fue contender con Las Palmas Atlético. Sin remate, los resultados positivos se alejaron del Estadio Segarra y, una vez concluido el torneo, se ocupó la decimonovena plaza descendiendo a Tercera División, categoría renovada recientemente donde la administración de los grupos se estaba asignando respectivamente a cada federación territorial.

La U.D. Vall de Uxó se encontró así pues inserta en el Grupo VI de la Tercera División valenciana conservando parte de la plantilla del año anterior haciendo un buen papel en la sesión 82/83 al finalizar en quinto puesto, produciéndose una desbandada de jugadores en la edición 83/84 que tuvieron una negativa repercusión en la clasificación dado que, con una calidad muy baja, ocuparon finalmente la decimonovena plaza descendiendo a Regional Preferente, dos categorías por debajo de donde habían competido recientemente. Para la afición, acostumbrada a ver rivales de más empaque, competir en la primera de las categorías regionales fue un duro revés no pasando del cuarto puesto en las temporadas 84/85 y 85/86 lo cual abrió las puertas del nerviosismo en mucho de ellos. Al fin, tras la disputa de la campaña 86/87, se finalizó en segundo puesto a dos puntos del Atlético Saguntino significándole el ascenso de categoría y la recuperación de una plaza en el Grupo VI de Tercera División.

El regreso al cuarto nivel nacional significó un suspiro para sus seguidores no teniendo buenas vibraciones en la sesión 87/88 al ser decimoterceros, mejorándose ostensiblemente en la edición 88/89 con la consecución de la octava plaza mientras en el curso 89/90 se fue noveno dándose las circunstancias de que, excepcionalmente y debido a la incorporación en masa de clubs alicantinos afiliados anteriormente a la Federación Murciana, la categoría fue subdividida en dos grupos militando los castellonenses en el Grupo Norte.

1990 – 2000

Al comenzar la nueva década todo siguió igual en la Federación Valenciana manteniéndose el Grupo VI partido en dos mitades y con la U.D. Vall de Uxó en el Grupo Norte en el que la temporada 90/91 no le fue demasiado favorable ocupando la decimotercera plaza. Llegados a 1991, la federación territorial anunció que se regresaba al formato tradicional y que los clasificados entre los puestos octavo al decimoctavo descenderían a Regional Preferente. El conjunto vallero luchó por quedar entre los siete primeros clasificados pero, al final, un solo punto le distanció del objetivo siendo décimo y con billete para Regional Preferente.

Descender a esta categoría supuso un paso atrás que no se pudo enmendar en la campaña 92/93 al resultar noveno, muy alejado de los puestos de cabeza, todo lo contrario a lo sucedido en la sesión 93/94 en la que acabó primero de su grupo pudiendo acceder a la Promoción de Ascenso donde fue segundo empatado a puntos con el Novelda C.F. siendo tercero el Silla C.F., logrando el ascenso gracias a ser el mejor segundo clasificado de los tres grupos de promocionados. Con una plantilla que había dejado un muy buen sabor de boca, la edición 94/95 en el ya recuperado único Grupo VI de Tercera División valenciano devolvió la ilusión a sus aficionados quienes, en un gran torneo, vieron al conjunto vallero opositar para quedar entre los cuatro primeros y disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B, sueño truncado por tan solo dos puntos.

A partir de este instante el paso de la U.D. Vall de Uxó por la categoría se convirtió en anodina y carente de interés con una serie de plantillas que se mostraron incapaces de sobrepasar la décima plaza que marca la mitad de la clasificación, obteniendo dos sendos decimoterceros puestos en las temporadas 95/96 y 96/97 para ser decimosegundo en la campaña 97/98. La edición 98/99 fue no apta para enfermos del corazón con un equipo sin gol que sufrió lo indecible para mantener la categoría estando siempre en los puestos bajos de la clasificación general, pudiendo respirar al fin tras el último encuentro de Liga donde se derrotó 2-0 al Santa Pola C.F. garantizándose un curso más al ser decimoquinto. Lo apuntado en los últimos tiempos no mejoró en el curso 99/00 y los valleros, decimoséptimos, finalmente evitaron verse en Regional Preferente.

2000 – 2010

Con el cambio de siglo la situación deportiva de la U.D. Vall de Uxó no sufrió demasiados cambios teniendo un bajo presupuesto y consciente de que sus aspiraciones en la categoría pasaban por conseguir la permanencia y poco más. Con estos parámetros la temporada inicial 00/01 fue tranquila concluyendo en decimosegundo puesto, no siendo igual la campaña 01/02 en la que, mínimo anotador del campeonato, dijo adiós a un ciclo de ocho temporadas consecutivas en Tercera División al finalizar decimoctavo.

Tras el descenso y paso a Regional Preferente, lo que en principio podía ser catalogado como un accidente deportivo futuramente enmendable, con el paso del tiempo se pudo comprobar que no iba a ser así y regresar a Tercera División podía convertirse en una quimera de difícil solución pues, a las circunstancias deportivas, inseparablemente había que sumar las económicas. Con esto mimbres el conjunto castellonense concluyó sexto en la sesión 02/03 y séptimo en la edición 03/04 marchándose hasta la décima plaza en el campeonato 04/05.

En la temporada 05/06, pese a ofrecer mejor cara se terminó séptimo alejado de los primeros puestos, dándose un paso atrás en la campaña 06/07 al resultar decimoprimero y albergar cierto nivel de preocupación en la sesión 07/08 cuando se terminó decimocuarto más pendiente de mirar con el rabillo del ojo los puestos de descenso que otra cosa. Séptimo en la edición 08/09, el curso 09/10 que cerraba la década no ofreció nada particular conformándose con una muy discreta decimoprimera plaza que confirmaba la situación que rodeaba al club vallero.

2010 – 2020

La segunda década del siglo XXI empezó con el club castellonense donde había terminado la anterior, en Regional Preferente, terminando la temporada 10/11 en séptima plaza mientras en la campaña 11/12 lo hizo en sexta posición, encontrándose en la sesión 12/13 en el mismo grupo y categoría con un rival local constituido en 1990 de amplia tradición como escuela formativa y equipo senior a nivel competitivo desde 2007, el Club La Vall. Vistiendo íntegramente de azul, esta sociedad venía pisando fuerte desde hacía uno años atrás y el desarrollo del campeonato deparó fuertes emociones pero con el sabor amargo para ambos de quedar a escasos puntos de poder disputar la Promoción de Ascenso, aventajando los azules a los blanquiazules al ser cuartos y quintos respectivamente.

En la edición 13/14 los muchachos del Club La Vall repitieron quedar por delante de la Unión Deportiva siendo en esta ocasión dos puntos los que les separaron aunque con distinto puesto al terminar quintos y sextos, tomando en el curso 14/15 la U.D. Vall de Uxó clara ventaja respecto a su rival al ser subcampeón tras el C.F. Borriol y el Club La Vall finalizar décimo. Clasificada la Unión Deportiva para la Promoción de Ascenso, la plantilla no rindió como se esperaba y en Semifinales cayó eliminada por el C.F. Recambios Colón, cediendo un empate 0-0 en casa y perdiendo ante el conjunto catarrojense en la vuelta por 3-0. En la temporada 15/16 la Unión Deportiva bajó su nivel finalizando octava mientras el Club La Vall fue quinto, invirtiéndose la situación en la campaña 16/17 cuando los azules fueron decimoterceros y los blanquiazules séptimos.

Los derbis entre ambos clubs valleros parecían convertirse en todo un clásico hasta que en la sesión 17/18 los dos clubs pusieron una gran brecha en su camino terminando la Unión Deportiva segunda a cuatro puntos del C.D. Acero mientras que el Club La Vall, decimoctavo, colita y muy descolgado, perdió la categoría descendiendo a Primera Regional. Clasificada la U.D. Vall de Uxó para la Promoción de Ascenso, todo se puso de cara después de eliminar en Semifinales al Villajoyosa C.F. con victoria 1-2 en la localidad alicantina y 2-0 en casa, siendo un drama los encuentros de la gran Final al empatar 0-0 en casa con el Atzeneta U.E. y perder ampliamente por 4-0 en la localidad valenciana. El campeonato 18/19 fue de caras largas y los valleros no respondieron ocupando finalmente la novena plaza, siendo especial el curso 19/20 al desatarse una crisis sanitaria en marzo de 2020 que, a falta de ocho jornadas para concluir el torneo, detuvo definitivamente la Liga dejando al club en quinto puesto.

Terminada la temporada, a mitad de mayo de 2020 los presidentes respectivos de U.D. Vall de Uxó y Club La Vall anunciaron un acuerdo de fusión entre ambas sociedades mediante el cual toda la estructura del Club La Vall pasaba a integrarse en la U.D. Vall de Uxó para así tener dos equipos y optar con más posibilidades al ascenso en unos tiempos donde la crisis económica impedía a cada uno por solitario alcanzar cotas mayores, acuerdo posteriormente ratificado el 10 de julio.

2020 – 2030

Conseguida la unificación del fútbol vallero, la década de los años veinte empieza con la ilusión de que la U.D. Vall de Uxó pueda al fin ascender a Tercera División tras muchos años ausente y después de varias frustraciones en forma de Promoción perdidas. La temporada 20/21 parece la indicada para tal objetivo y el optimismo envuelve al club cuando queda subcampeón a cuatro puntos del C.D. Castellón «B» pero, inmerso en la Promoción de Ascenso, tras caer derrotado en Semifinales ante el C.D. Buñol por 1-0 y de nuevo en casa 2-3, es eliminado esperando una nueva oportunidad. Esta no tarda en llegar y, en la campaña siguiente 21/22, después de proclamarse campeón de su grupo con cinco puntos de ventaja sobre el C.D. Burriana, de nuevo se cruza en su camino el C.D. Buñol en Semifinales apeándolo por segunda vez consecutiva del ansiado ascenso al derrotarle en la ida por 2-0 y resultar insuficiente el 2-1 cosechado en casa ante una desilusionada afición.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • De l’Espadàn a la UDE. 100 anys de futbol. Manuel Francesc Navarro del Alar y Ruperto Izquierdo Segarra (2022).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Mediterráneo. Diario.
  • Heraldo de Castellón. Diario.
  • www.castellondiario.com Diario.
  • www.elperiodicomediterraneo.com Diario.
  • www.as.com Diario.
  • www.marca.com Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial de la Unión Deportiva Barbastro

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Unión Deportiva Barbastro
  • Ciudad: Barbastro 
  • Provincia: Huesca
  • Comunidad Autónoma: Aragón
  • Fecha de constitución: 4 de octubre de 1947
  • Fecha de federación: 4 de octubre de 1947

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Mercantil (1947-1949)
  • Unión Deportiva Barbastro de Educación y Descanso (1949-1954)
  • Unión Deportiva Barbastro (1954- )

TÍTULOS NACIONALES:

2 Ligas de Tercera División:

  • 1988/89
  • 2004/05

 

ESTADIO:

  • Nombre: Campo Municipal de Deportes
  • Año de inauguración: 2 de octubre de 1966
  • Cambios de nombre:
  • Campo Municipal de Deportes (1966- )
  • Capacidad: 4.700 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo del Cantarigal (1947-1950)
  • Campo Municipal del Frente de Juventudes / El Ensanche (1950-1966)
  • Campo Municipal de Deportes (1966- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA UNIÓN DEPORTIVA BARBASTRO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA UNIÓN DEPORTIVA BARBASTRO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

 

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN BARBASTRO:

Situada en el centro de la provincia de Huesca, en el Alto Aragón, la ciudad y municipio de Barbastro es la capital de la comarca prepirenaica del Somontano. Bañada por el río Vero que la atraviesa en su casco urbano, la economía de la localidad gira en torno a la agricultura con cultivos de secano dedicados a los cereales, olivos, almendros y vid contando con Denominación de Origen propia, una industria cada vez más extendida y, especialmente, a su carácter comercial siendo un dinámico centro polar de toda su comarca. Habitada por diecisiete mil vecinos, en la ciudad destacan la catedral, varios palacios y monumentos cívico-religiosos además de varios museos.

Sumando siete mil habitantes iniciados los años diez del pasado siglo XX, el fútbol hizo aparición en la localidad cuando en 1913 varios jóvenes con inquietudes deportivas y atraídos por la práctica de esta incipiente actividad, decidieron constituir el Sporting Club Barbastro, sociedad polideportiva donde, además de fútbol, se practicaba ciclismo y pedestrismo teniendo su centro punto de reunión la explanada existente en la campa del Cantarigal, en dirección a Monzón. De escasa presencia en prensa, nada se sabe sobre su longevidad registrándose un encuentro el 9 de agosto de 1913 en la capital provincial frente al Huesca Sport Club con derrota por 5-0 transcurriendo varios años hasta que, ya iniciados los años veinte, el alumnado de las Escuelas Pías adquirió protagonismo constituyendo el Club Juventud Escolapios con muchos adolescentes que jugaban en la campa del Cantarigal.

Donados en 1921 por el ayuntamiento los terrenos de la explanada del Cantarigal al Estado obedeciendo un plan establecido en 1919 para la construcción de un cuartel militar con base en Barbastro, esta medida influyó determinantemente en el desarrollo de la ciudad y su sociedad, estableciéndose en lo sucesivo cientos de militares que generaron movimiento económico en los comercios. En el aspecto deportivo 1922 trajo la constitución del Barbastro Foot-ball Club quien, sin campo de fútbol propio, tuvo que recurrir al Ejército solicitando permiso para jugar en el Campo de Cantarigal dentro de las instalaciones castrenses, adquiriendo gran fama en toda su provincia al enfrentarse a sociedades de su entorno, incluso en ocasiones ante clubs de la vecina Lérida. Al margen de la Federación Aragonesa constituida recientemente, su futuro sostenido entre alfileres no se sostuvo durante mucho tiempo y, una vez pasados el ímpetu inicial, a partir de 1925 decayó su actividad desapareciendo en 1926.

Tras varios años sin fútbol organizado, en 1929 algunos aficionados constituyeron el Club Deportivo Barbastrense logrando el 5 de mayo de 1930 ingresar en la Federación Oscense, compitiendo en el campeonato provincial durante varios años y pareciendo consolidar la práctica del fútbol en la localidad al adquirir gran fuerza pero, tal cual sucediera con su antecesor, su trayectoria deportiva fue corta y a finales de 1932 ya no daba señales de vida. Paralelamente y también en 1929, fue constituido el efímero Calaveras F.C. teniendo incluso menos actividad que el C.D. Barbastrense en unos tiempos difíciles donde la política lo impregnaba todo, debiendo esperar hasta 1935 para atestiguar la constitución de la Agrupación Deportiva Barbastro, el nuevo club destinado a convertirse en heredero de los anteriores pero con el menor recorrido de todos pues, en julio de 1936, acabó su corta historia al estallar la Guerra Civil.

Finalizada la contienda, la práctica del fútbol fue retomada por un grupo de aficionados quienes en 1941 constituyeron la Sociedad Deportiva Barbastro, club con muchas limitaciones y escaso poder económico que ni tan siquiera pudo competir en los torneos federativos pese a tener el alta en la Federación Aragonesa, reduciéndose su actividad a encuentros amistosos y torneos locales desapareciendo una vez empezado 1943. Existiendo en la localidad cierta tradición con este deporte, el relevo lo tomó el F. de J. Barbastro ese mismo año abanderando una actividad que no acababa de consolidarse mientras, paralelamente, surgían equipos militares con sede en la capital del Somontano como el del Batallón de Montaña nº 16 que, esporádicamente, promovían campeonatos surgiendo un poco más tarde, concretamente en 1946, el Educación y Descanso Barbastro sin llegar a tener demasiado tirón entre la adormecida afición barbastrense.

HISTORIA DEL CLUB:

1947 – 1950

Contando con algo más de nueve mil vecinos a mitad de los años cuarenta, habituales eran los comentarios en prensa reclamando la constitución de un club que representara a la ciudad en los campeonatos organizados por la Federación Aragonesa, debiendo pasar el tiempo lentamente hasta que en 1947 surgió la chispa necesaria que por fin dio pie a lo que, desde distintos foros, se reclamaba. Este desencadenante fue la constitución el 9 de agosto de la Sociedad Recreativa Juventud Mercantil y Artesana presidida por Joaquín Ardanuy Sierra contando en la vicepresidencia con Santiago Canut Olivera, Joaquín Piedrafita Arruebo como secretario y Enrique Bruned Encuentra en la tesorería, pensada originaria y exclusivamente para fines lúdicos y festivos de los jóvenes barbastrenses tratando de restringir el acceso de los militares de la cual, un par de meses más tarde surgió la idea de crear una sección deportiva.

Siguiendo la línea temporal, el 4 de octubre de 1947 quedó constituido el Club Deportivo Mercantil formándose una Junta Directiva con los socios Fuster, Paúl, López, Pina, Tefedes, Granada, Noguer y Sesé quienes organizaron una plantilla con jugadores procedentes del E. y D. Barbastro formalizando su ingreso en la Federación Aragonesa para así poder competir, siendo considerado de Tercera Categoría e iniciando su trayectoria en la temporada 47/48. Aprobado vestir camiseta rojiblanca con pantalón azul, sus primeros encuentros se llevaron a cabo en el militar Campo del Cantarigal algo distante del núcleo poblacional y sujeto a la voluntad castrense por lo que, al poco tiempo, se trasladó a las autoridades la necesidad de contar cuanto antes con un campo de deportes anexo al casco urbano para facilitar así el acceso a todos los aficionados.

Cambiado el 24 de enero de 1948 el nombre de la Juventud Mercantil y Artesana a Sociedad Mercantil y Artesana, el crecimiento de esta popular sociedad con cada vez más socios y el de su club de fútbol debutante en Primera Categoría durante la campaña 48/49 con éxito deportivo, propició que la Obra Sindical de Educación y Descanso subvencionase con ayuda económica la construcción del ansiado nuevo recinto Campo Municipal del Frente de Juventudes, conocido popularmente como del Ensanche en la actual calle Saint Gaudens, junto al que fue matadero, movimiento que facilitó el cambio de denominación a Unión Deportiva Barbastro de E. y D., quinto en la sesión 49/50 y, paralelamente, la constitución el 18 de julio de 1949 de otra sociedad titulada C.D. Atlético Barbastro del F. de J. vistiendo camiseta blanca con franja diagonal roja y pantalón azul.

1950 – 1960

Participante en uno de los grupos de la Primera Regional aragonesa compuesta por clubs oscenses y zaragozanos, la U.D. Barbastro de E. y D. fue cuarta en la temporada 50/51 y décima en la campaña 51/52 descendiendo a Segunda Regional, categoría en la que resultó tercera en la sesión 52/53 ascendiendo a Primera Regional donde, con una plantilla muy debilitada, fue decimosexta y colista cerrando la edición 53/54 con un nuevo descenso a Segunda Regional en poco tiempo.

Al comenzar la temporada 54/55 el club se desligó del patrocinio de Educación y Descanso emprendiendo su camino en solitario contando con la única ayuda de sus socios pasando a ser conocido como Unión Deportiva Barbastro, teniendo un complicado campeonato en el que fue séptimo alejado de las primeras plazas. Sin embargo, contar con un buen campo y la necesidad de que la ciudad y la provincia de Huesca tuvieran presencia en una categoría de mayor nivel, fueron motivos suficientes para que el club compitiese en Primera Regional, reestrenándose en la campaña 55/56 con un buen sexto puesto.

Finalizado el campeonato, la Federación Aragonesa que administraba por entonces el Grupo V de Tercera División compuesto por diez participantes, decidió ampliarlo en número hasta dieciocho siendo agraciada por tal medida la U.D. Barbastro quien debutó en esta categoría con gran ilusión durante el transcurso de la sesión 56/57 finalizando en séptimo puesto, clasificación que fue seguida de una notable sexta plaza en la edición 57/58 careciendo de continuidad en el siguiente campeonato 58/59 pues, decimotercera en Liga y debiendo disputar una Promoción de Permanencia ante el aspirante Ag.D. Sabiñánigo, terminó en Primera Regional al perder 2-0 en la ida y, una semana más tarde en casa, por 1-2. El curso 59/60 fue frustrante para sus seguidores ya que, quinto clasificado, no pudo acceder siquiera a la Promoción de Ascenso.

1960 – 1970

Al iniciarse los años sesenta la Junta Directiva del club somontano se propuso como meta ascender de categoría armando una plantilla sólida para tal propósito que tuvo finalmente éxito pues, segundo en la temporada 60/61 tras la S.D. Huesca en su grupo, accedió a la Fase Final quedando primero de un grupo de ocho aspirantes. El regreso a Tercera División se vivió con expectación y mucha ilusión codeándose con la élite de los clubs aragoneses que por entonces competían junto a los sorianos todos bajo la Federación Aragonesa, teniendo una buena reentrada en el Grupo V al concluir la campaña 61/62 en sexta posición mientras que en la sesión 62/63 se dio un paso atrás clasificándose en decimotercera plaza mejorándose sensiblemente en la edición 63/64 al ser decimoprimero.

Con la llegada de algunos refuerzos en la temporada 64/65 la trayectoria del club rojiblanco cambió para bien aupándose hasta el cuarto puesto para ser quinto en la siguiente campaña 65/66, iniciándose en 1966 las obras del nuevo Campo Municipal que debía sustituir al Campo del Ensanche con vistas al próximo campeonato. Ejecutadas y finalizadas pasado el verano, la U.D. Barbastro inauguró el recinto el 2 de octubre con victoria 2-1 sobre el turolense Calvo Sotelo Andorra terminando la Liga 66/67 en sexta plaza mejorándose en la sesión 67/68 con un plantel que ocupó la cuarta posición.

En la edición 68/69 la Federación Española emprendió el primer paso de una amplia reestructuración de las categorías nacionales estableciendo un campeonato de Tercera División con grupos participados por representantes de distintas federaciones territoriales yendo los rojiblancos a parar al Grupo III junto a aragoneses, sorianos, navarros y guipuzcoanos resultando un campeonato atractivo en el que se ocupó la decimoprimera plaza. Llegados al torneo 69/70 se dio un segundo paso más restrictivo sabiéndose de antemano que los clasificados entre los puestos noveno al vigésimo, ambos incluidos, descenderían Regional, andando los oscenses alejados de tal objetivo durante gran parte de la competición para concluir decimoterceros, perder la categoría y cerrar un brillante ciclo en su historia.

1970 – 1980

El inicio de los años setenta estuvo marcado por su paso por Regional Preferente, una nueva categoría creada hacía un par de años antes destinada a convertirse en la primera de las categorías regionales por debajo de Tercera División. El estreno de la temporada 70/71 tenía la novedad de que el primer clasificado ascendía directamente a Categoría Nacional mientras el segundo podía disputar una Promoción de Ascenso como aspirante ante uno de los últimos clasificados de Tercera División con eliminatoria a doble encuentro. La aspiración de los rojiblancos fue sin duda llegar a lo más alto o, en su déficit, ser segundo pero como tercero no pudo optar a nada de lo imaginado. En la campaña 71/72 fue segundo tras un mano a mano con el C.D. Ejea quien le aventajó en dos puntos clasificándose para la Promoción de Ascenso, eliminatoria en la que fue apeado por el Real Club Recreativo de Huelva al empatar 1-1 en casa y perder 1-0 en la capital andaluza.

Despejado el camino con la ausencia de sus más directos rivales, la sesión 72/73 fue al fin la que se deseaba liderando la categoría de principio a fin aventajando en nueve puntos al Club Atlético Monzón, primer puesto que le permitió acceder a una Tercera División que, en los últimos tiempos, había cambiado bastante al quedar reducida a cuatro grupos de veinte participantes en cada uno de ellos presentando un elevado nivel competitivo. Conseguida una plaza en esta categoría, la edición 73/74 discurrió junto a rivales aragoneses, navarros, vascos, riojanos, madrileños, castellano-manchegos y castellano-leoneses que exigió un gran sacrificio económico y también deportivo clasificándose en decimosexto puesto debiendo defender su continuidad mediante una Promoción de Permanencia con eliminatoria a doble encuentro ante el Algeciras C.F. que terminó mal pues, derrotado 3-1 en la localidad gaditana, en casa solo pudo conseguir una victoria por 1-0 descendiendo a Regional Preferente.

De vuelta al grupo único de la Regional Preferente aragonesa, la U.D. Barbastro intentó en lo sucesivo poder quedar entro los dos primeros clasificados pero la existencia de rivales con sus mismas intenciones en unos casos y la falta de una pizca de más calidad en otros que facilitara la empresa, acabó impidiendo un ascenso al que se acercó en varias oportunidades pero no concretó siendo octavo en la temporada 74/75, sexto en la campaña 75/76 y nuevamente octavo en la sesión 76/77, resultando su mejor torneo el de la edición 77/78 cuando fue cuarto para ser séptimo en la temporada 78/79 y sexto en la campaña 79/80 quedando a la espera de tiempos mejores en la siguiente década.

1980 – 1990

Los años ochenta empezaron con el firme propósito de ascender a una Tercera División que, desde 1977, se había convertido en el cuarto nivel nacional perdiendo su condición histórica de tercero tras la implementación de la Segunda División B. Concedida la administración del Grupo IV en conjunto a la Federación Aragonesa, donde estaban inscritos los clubs aragoneses y sorianos, y Federación Navarra, donde lo hacían navarros y riojanos, la U.D. Barbastro se propuso como meta ascender a esta categoría no sin acometer una intensa lucha pues, aunque el objetivo era factible, también habían competidores interesados en la misma finalidad.

Segundo en la temporada 80/81 a un punto del C.D. Tauste quien ascendió directamente, el club somontano se clasificó para la Promoción de Ascenso enfrentándose en eliminatoria a doble encuentro con el subcampeón navarro, S.D. Alsasua, con el que perdió en la ida por 2-1 no pudiendo remontar en casa al empatar 1-1. La campaña 81/82 fue un calco de la anterior siendo en esta ocasión primero y con un solo punto de margen el C.F. Jacetano, debiendo los rojiblancos enfrentarse en Promoción al subcampeón navarro C.D. Oberena, de Pamplona, perdiendo en la ida por 2-0 mientras en casa se empató 1-1. Tras dos eliminatorias perdidas, la Junta Directiva reforzó la plantilla considerablemente en la sesión 82/83 logrando ahora sí el ascenso al proclamarse campeón de Liga con seis puntos de ventaja respecto a la U.D. Fraga, consiguiendo regresar a Tercera División después de haber transcurrido diez años.

Sin el nivel de su anterior comparecencia, la Tercera División seguía siendo una categoría atractiva contando con la novedad de compartir grupo con los clubs navarros y riojanos, siendo la U.D. Barbastro novena en la edición 83/84 pero teniendo un mal torneo 84/85 en el que fue decimoséptima descendiendo a Regional Preferente. El temor a anclarse en esta categoría era evidente pero la propuesta de la Federación Española de otorgar a la Federación Aragonesa la administración de un grupo exclusivo para la temporada 86/87 cambió los planes por completo al quedar aprobado que, durante la campaña 85/86, los once primeros clasificados ascenderían directamente para dar cuerpo al nuevo Grupo XVI. Terceros en Liga, los somontanos se hicieron con una plaza regresando a Tercera División para abrir un nuevo ciclo dentro de un grupo integrado por participantes todos aragoneses sellando la sesión 86/87 en quinto puesto, para ser cuarto en la edición 87/88.

Siguiendo el sistema competitivo de la época, al primer clasificado le correspondía el honor de ascender de categoría directamente, oportunidad que aprovechó el club altoaragonés en la temporada 88/89 al ser líder en solitario durante todo el campeonato finalizando con diez puntos de ventaja sobre el C.D. Sariñena. El ascenso a Segunda División B estaba materializado deportivamente ante la alegría de sus aficionados, preparándose con gran ilusión su estreno de la campaña 89/90 que se presumía emocionante además de histórico. Confiado el debut al técnico Luis Ausaberri, la U.D. Barbastro quedó emplazada en el Grupo II junto a clubs aragoneses, catalanes, navarros, riojanos, vascos y castellano-leoneses siendo el torneo una cuesta arriba imposible de superar con el equipo hundido en la tabla clasificatoria desde el inicio por lo que, a pesar de asumir la dirección Vicente Piquer para toda la segunda vuelta, vigésima y colista sumando tan solo cinco victorias se descendió a Tercera División.

1990 – 2000

El desarrollo de los años noventa se caracterizó con la relevancia de tres factores, cada uno con su trasfondo detrás; el acoso y derribo que emprendió la U.D. Barbastro para tratar de ascender, la disputa de nueve Promociones de Ascenso sin éxito para frustración de sus seguidores al no obtener premio y, finalmente, la imposibilidad de proclamarse campeón a pesar de gozar de varias oportunidades para serlo.

Segundo en la temporada 90/91 a diez puntos de la U.D. Fraga, en la Promoción de Ascenso fue segundo arrebatándole el ascenso el C.D. Hernani por un punto quedando tercero C.D. Alfaro y cuarto el C.D. Barquereño. En la campaña 91/92 se repitió subcampeonato en Liga siendo primero el C.D. Endesa Andorra, resultando primero en la Promoción de Ascenso otro conjunto vasco, el C.D. Elgóibar, quien igualmente por un punto ascendió a Segunda División B siendo los rojiblancos segundos acompañados de C.D. Comillas, tercero y C.D. Calahorra, cuarto. En la sesión 92/93 la U.D. Barbastro fue tercera en Liga precedida de S.D. Huesca y Utebo F.C., accediendo a su tercera Promoción en la que, una vez más, fue segunda y por un punto en esta ocasión tras el Club Bermeo, siguiéndoles Peña Sport F.C. y S.D. Noja.

En la edición 93/94 se clasificó por los pelos para disputar la Promoción de Ascenso al empatar a puntos con el C.D. Teruel quedando cuarto en Liga y tercero en la fase adicional tras Amurrio Club y C.D. Ribaforada siendo cuarto el C.D. Laredo, afrontando en la temporada 94/95 su quinta Promoción de Ascenso consecutiva al ser nuevamente cuarto en Liga. Como ya sucediera en anteriores ocasiones, los rojiblancos fueron un firme opositor a la hora de luchar por una plaza en superior categoría pero, una vez más, un club vasco los apeó de sus aspiraciones concluyendo segundo a un punto del C.D. Aurrerá Vitoria mientras tercero fue el Peña Sport F.C. y cuarto la Unión Montañesa Escobedo. La campaña 95/96 fue muy similar a las dos precedentes al finalizar cuarto en Liga empatado a puntos con C.D. Teruel y U.D. Fraga quienes se quedaron al margen de promocionar, siendo el papel de los rojiblancos muy discreto en esta enésima oportunidad al ser terceros sin opciones tras S.D. Gernika Club y Real Racing Club de Santander «B» quedando cuarto el C.D. Calahorra.

La sesión 96/97 fue mejor que la anterior en el Grupo XVI aragonés al ser subcampeón a cinco puntos del C.D. Binéfar pero desastrosa en la Promoción de Ascenso pues, con una sola victoria en su haber y cinco derrotas, ocupó el cuarto puesto y colista superado por Amurrio Club, Peña Sport F.C. y Ct.D. Bezana resultando anecdótica la edición 97/98 al no clasificarse para poder promocionar después de ser sexto. Como era previsible, en el siguiente campeonato 98/99 sí se entró en la Promoción al ser cuarto en Liga siéndole esquiva esta fase complementaria al quedar cuarto y colista con una victoria y dos empates precedido de C.D. Izarra, Real Sociedad de Fútbol «B» y Unión Montañesa Escobedo. En el curso 99/00 que cerraba tan desafortunada década desde el punto de vista promocional, la U.D. Barbastro repitió en el cuarto puesto dentro del torneo doméstico resultando paupérrima su participación en la Promoción al sumar un solo empate, balance que le condujo al cuarto y último puesto detrás de Real Racing Club de Santander «B», U.D.C. Chantrea y Real Sociedad de Fútbol «B».

2000 – 2010

El cambio de siglo no trajo consigo buenas vibraciones para la U.D. Barbastro empezando la primera década con un desalentador noveno puesto en la temporada 00/01 que dejó descontentos a muchos aficionados, mejorándose en la campaña 01/02 al ser sexto pero sin posibilidades reales de quedar entre los primeros cuatro clasificados, objetivo que sí pudo alcanzarse en la sesión siguiente 02/03 cuando, cuarto clasificado pugnando con el C.D. Teruel, promocionó para intentar ascender a Segunda División B como ya sucediera años antes sin éxito al toparse con un inalcanzable C.D. Recreación de La Rioja y un C.D. Basconia que le precedieron siendo colista la S.D. Barreda Balompié.

Sexto en la edición 03/04 en un intento baldío por finalizar en uno de los puestos de cabeza, en el campeonato 04/05 con una plantilla reforzada se obtuvo el título y primer puesto siendo la segunda ocasión que lo lograba en su historia, paso que abrió la lata de la ilusión por conseguir una mayor meta, máxime después de eliminar en Semifinales a la A.D. Fundación Logroñés tras victoria por 0-1 en la capital riojana y empate 1-1 en casa. Llegado a la Final todo se desvaneció cuando, al perder ante la U.C. Zalla en la ida, una semana más tarde no se pudo pasar del empate 0-0 en casa ante un abarrotado Campo Municipal. Manteniéndose la plantilla del año anterior, el curso 05/06 fue de nuevo exitoso a pesar de quedar segundo en Liga a un punto del C.D. Universidad-Real Zaragoza «C» pues, clasificado para la Promoción de Ascenso, al fin pudo materializar su sueño tras once intentos consecutivos frustrados eliminando a la S.D. Amorebieta en Semifinales; 0-0 en la localidad vizcaína y victoria por 3-2 en casa, superando en la Final a la S.D. Noja con un 1-2 en la localidad cántabra y un 2-0 en casa que ponía fin a su largo calvario.

La sesión 06/07, segunda en su historia en Segunda División B, contempló al club somontano en el Grupo III junto a clubs aragoneses, catalanes, valencianos y navarros consciente de manejar el presupuesto más bajo de todos los participantes y al torneo como un premio a tantos años de constante lucha. Dirigido por el técnico David Navarro, el desarrollo del campeonato fue como se esperaba ocupándose la última plaza pero compitiendo con dignidad, terminando por descender a Tercera División, descolgado, sumando al menos siete victorias y doce empates.

De regreso en la edición 07/08 al grupo aragonés renombrado ahora como XVII, los rojiblancos ocuparon el segundo puesto quedando a cinco puntos de la S.D. Ejea y pudiendo promocionar con agridulce resultado pues, después de eliminar en Semifinales a la U.P. Langreo con derrota 2-2 en la localidad asturiana y victoria en casa por 3-0, en la Final fueron arrollados por el F.C. Barcelona «B» perdiendo en casa 0-2 y en la ciudad condal por 1-0 ante el pesar de sus fieles aficionados. Después de andar cerca del ascenso, el conjunto oscense sufrió un serio retroceso en el campeonato 08/09 al quedar noveno, siendo el curso 09/10 peor al concluir decimotercero en un torneo muy alejado de lo que se esperaba.

2010 – 2020

Después de un esperanzador comienzo de los años diez terminando sexto en la Liga 10/11, a partir de 2011 la U.D. Barbastro entró en un profundo bache deportivo que el condujo hasta la décima plaza en la temporada 11/12 y decimoquinta en la campaña 12/13 más pendiente de los puestos de descenso que los nobles de la tabla clasificatoria, teniendo una leve mejoría en la sesión 13/14 al quedar noveno pero sufriendo un importante revés en la edición 14/15 cuando, sumándose todos los condicionantes negativos posibles, solo se pudieron ganar dos encuentros y empatar otros dos perdiéndose la categoría irrefutablemente al ser vigésimo y colista.

El varapalo deportivo no tuvo fin en lo sucesivo y, después de ser decimotercero en la temporada 15/16, se temió que el club somontano tomase el camino hacia el abismo pudiendo, ya en la campaña 16/17, levantar el vuelo al concluir el campeonato en sexto puesto. Tras estabilizar su situación en la sesión 17/18 repitiendo en la sexta plaza, la edición 18/19 significó el abandono del pozo en el que se encontraba anclado al ser segundo tras el C.D. Cuarte y ascender a Tercera División, viviendo una atípica temporada 19/20 al desatarse una crisis sanitaria que llevó a la Federación Española a suspender el torneo restando todavía nueve jornadas por disputar yendo el conjunto rojiblanco en decimoprimera posición. Pasados los meses y al no reanudarse la competición, esta se dio por zanjada disputándose tan solo las eliminatorias por el ascenso sin descender participante alguno a Regional Preferente.

2020 – 2030

Al iniciarse los años veinte la situación sanitaria siguió por cauces parecidos prohibiéndose el acceso de la afición al campo hasta bien avanzada la temporada 20/21 en un confuso torneo donde la categoría se vio subdividida en dos grupos al idear la Federación Española dos nuevas categorías tituladas Primera División RFEF y Segunda División RFEF que venían a sustituir a las clásicas Segunda División B y Tercera División respectivamente añadiendo una tercer denominada Tercera División RFEF, nuevo quinto nivel nacional. Compitiendo el club oscense en el Subgrupo II quedó cuarto, pasando a la Fase de Ascenso a Segunda División RFEF en la que fue primero por lo que accedió a las eliminatorias por un puesto en esta nueva categoría sin poder conseguirlo al empatar en Cuartos 1-1 con el Utebo F.C. prevaleciendo el mejor puesto en Liga en caso de empate para pasar a la siguiente eliminatoria. Después de constituirse las nuevas categorías, la campaña 21/22 no fue tan emocionante volviéndose al formato original con encuentros a ida y vuelta entre todos los participantes quedando los rojiblancos en octavo puesto.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • La Tierra. Diario.
  • La Voz de Aragón. Diario.
  • La Correspondencia de España. Diario.
  • Diario de Huesca. Diario.
  • El Cruzado Aragonés. Diario.
  • La Opinión. Semanario.
  • Renovación. Semanario.
  • www.diariodelaltoaragon.es Diario.
  • www.eldiariodehuesca.com Diario.
  • www.as.com Diario.
  • www.marca.com Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Antequera Club de Fútbol

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Antequera Club de Fútbol
  • Ciudad: Antequera 
  • Provincia: Málaga
  • Comunidad Autónoma: Andalucía
  • Fecha de constitución: 19 de julio de 1992
  • Fecha de federación: 21 de julio de 1992

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Antequera Club de Fútbol (1992)
  • Club de Fútbol Antequera-Puerto Malagueño (1992-1996)
  • Antequera Club de Fútbol (1996- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Segunda División RFEF:

  • 2022/23

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal Nuevo El Maulí
  • Año de inauguración: 9 de agosto de 1983
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal Nuevo El Maulí (1983- )
  • Capacidad: 6.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Municipal Nuevo El Maulí (1992- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL ANTEQUERA CLUB DE FÚTBOL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL ANTEQUERA CLUB DE FÚTBOL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN ANTEQUERA:

El municipio y ciudad de Antequera, situado al norte de la provincia de Málaga y distante en cuarenta y cinco kilómetros de la capital, contiene un extenso término municipal de setecientos cincuenta kilómetros cuadrados que lo convierten en uno de los más grandes del país. Fundado por los íberos y ocupado por varias culturas posteriores como la romana y árabe, su casco urbano está emplazado en la amplia llanura de una depresión rodeado de varias sierras y bañado por el río Guadalhorce, siendo su población de cuarenta y dos mil vecinos. Capital de la comarca homónima siendo su principal centro comercial, cultural y de ocio, la localidad cuenta con un rico patrimonio religioso y civil, varios asentamientos de relevancia arqueológica y un nutrido repertorio de muy antiguos dólmenes que la caracterizan. Con un número de hectáreas dedicadas a los tubérculos, olivar y cereales, todos de secano y cierta dedicación a la ganadería, la industria tiene también una gran presencia con varios polígonos muy bien comunicados.

Contando con algo más de treinta mil habitantes a principios del pasado siglo XX, el fútbol hizo aparición en el año 1907 cuando Alfonso Chacón Herrera, hijo del Marqués de Zela, tras pasar y practicar durante un tiempo este deporte en la localidad de Gibraltar, decidió junto a un grupo de amigos ofrecer un encuentro en el interior de la Plaza de Toros el 25 de agosto solapado al espectáculo taurino. Sin desatar muchas pasiones y, en medio de una época complicada, aquellos jóvenes practicantes todavía tuvieron que esperar cierto tiempo a asentar las bases para constituir una sociedad, hecho que se materializó el 27 de junio de 1915 con la constitución del Antequera Foot-ball Club. Vistiendo camiseta azulgrana con pantalón negro y presidido por Alfonso Chacón, su primer feudo estuvo en los aledaños del cuartel de la Guardia Civil, actual Plaza de Castilla donde se solía acomodar la Feria, dedicándose en lo sucesivo a contender con clubs de su entorno geográfico, especialmente de la ciudad de Málaga y conjuntos granadinos.

Con el cambio de década el fútbol empezó a tomar notoriedad en todo el ámbito nacional no siendo exenta Antequera cuyo principal representante, el Antequera F.C. presidido por Manuel López Pérez, decidió en 1922 formalizar su publicitación en el Registro de Asociaciones e ingresar el 7 de julio en la Federación Regional del Sur para poder contender frente a clubs federados quienes servían para conseguir mayores recaudaciones y, por lo tanto, ingresos para subsistir. Al margen de las competiciones regionales, en 1928 con Juan Villalba Troyano en la presidencia, el club decidió dar un paso más en su carrera y profesionalizar su estructura creando un Reglamento para todos sus socios, dotarlo con más servicios y luchar por conseguir un campo de deportes en condiciones, además de permutar sus colores a camiseta verdiblanca con pantalón azul.

El deseo de conseguir un nuevo campo pasó a ser imperioso para competir en condiciones dentro de los campeonatos regionales, anhelo que por fin se convirtió en realidad cuando, en 1931, un grupo de treinta aficionados aportaron mil pesetas cada uno para comprar unos terrenos en el por entonces titulado Paseo de la República. Inaugurado el Campo del Maulí, el club fue inscrito en el Campeonato de Tercera Categoría de la temporada 31/32 donde, junto a clubs malagueños y cordobeses, no estuvo brillante quedando quinto y último, ingresando en 1932 dentro de la Segunda Categoría Preferente consiguiendo, ahora sí con un gran plantel con mucho jugadores forasteros, destacar en el torneo 32/33 en el que, junto a malagueños y granadinos, terminó primero denegándose su merecido ascenso a Primera Categoría B al carecer, entre otras cosas, su terreno de hierba natural como marcaba el Reglamento federativo.

Contando con una plantilla totalmente profesionalizada, no ascender a Primera Categoría B ni tampoco ser atendida su solicitud para participar en las eliminatorias de Tercera División, supusieron para los verdiblancos sendos duros golpes difíciles de encajar que significaron su sentencia de desaparición pues, en una categoría como la Segunda Preferente, el tercer nivel de aquellos tiempos, no se garantizaba dinero con qué pagar a los jugadores renegándose a participar en el campeonato 33/34. Aunque en lo sucesivo hubo algunos conatos de reemprender la actividad, incluso en 1935 hubo un conjunto amateur que acudió a distintas localidades jiennenses y cordobesas para jugar encuentros amistosos bajo la denominación de Antequera F.C., lo cierto es que desde finales de 1933 Antequera se quedó sin fútbol a nivel federado.

Acabada la guerra y sin un club organizado que representara al municipio dentro del fútbol regional federado, un grupo de aficionados decidió dar el paso de constituir una nueva sociedad quedando todo zanjado el 8 de diciembre de 1939 con el nacimiento del Club Deportivo Antequerano decidiéndose vestir como su antecesor, es decir camiseta verdiblanca con pantalón azul. Elegida en principio una Junta Gestora, el 24 de enero de 1924 quedó definida su primera Junta Directiva presidida por Antonio Morales Seco acompañado de Antonio Garzón García en la vicepresidencia, Juan Muñoz Avilés como secretario y Fernando Garzón García en el puesto de tesorero iniciando su carrera deportiva en la temporada 39/40 en Segunda Categoría desde donde pasó, una vez repartida la élite del fútbol andaluz en Primera y Segunda División, a formar parte de Primera Categoría.

La carrera deportiva del C.D. Antequerano se debatió durante las décadas de los años cuarenta y cincuenta a caballo entre Tercera División y Primera Regional destacando, a partir de los años sesenta, una etapa repleta de cambios empezando por su denominación, que cambió a Antequera Club de Fútbol en 1962, pasando a vivir una gran crisis en 1966 a raíz de su descenso de Tercera División que le condujo en 1967 a fusionarse mediante absorción con el también club local U.D. La Salle adoptando el nombre de U.D. Antequera con el que se mantuvo durante los siguientes campeonatos militando siempre en Primera Regional pero sin el potencial mostrado anteriormente.

Al empezar los años setenta, previa autorización de la Federación Malagueña, el club verdiblanco recuperó el tradicional nombre de C.D. Antequerano compitiendo en Primera Regional hasta que a finales de década ascendió a Regional Preferente y, después de un par de temporadas, en 1979 a Tercera División, categoría en la que se proclamó campeón al término de la campaña 80/81 consiguiendo un histórico ascenso a Segunda División B. La presencia de los malagueños en este tercer nivel nacional fue espléndida en las sesiones 81/82 y 82/83 siendo cuarto en Liga y luchando por un soñado ascenso a Segunda División que se escapó por poco margen, empezando la caída en la edición 83/84 y materializándose el descenso a Tercera División una vez concluida la temporada 84/85.

El deambular de los verdiblancos en el Grupo IX andaluz de Tercera División no invitó en lo sucesivo a creer demasiado en las expectativas de supervivencia de la entidad aquejada, año tras año, por serias cuestiones económicas que amenazaban su continuidad e incidían en los resultados deportivos al no poder sobrepasar el décimo puesto en el campeonato.

Al iniciarse la nueva década, la situación económica del C.D. Antequerano se agravó volviéndose casi insostenible pendiendo su futuro inmediato de un fino hilo. A trancas y barrancas se pudo componer una plantilla y salir a competir en la temporada 90/91 dentro del Grupo IX sabiéndose que, deportivamente, iba a ser duro como así fue pues, sumándose apenas cuatro victorias, el conjunto malagueño fue decimonoveno y penúltimo descendiendo a Regional Preferente, una categoría no tan atractiva en la que se iban a generar menos ingresos. En la campaña 91/92, con una plantilla muy justa, la adversidad deportiva se unió a la ya por de sí castigada financiera finalizándose en decimosexto puesto, a un punto escaso de lograr la permanencia por lo que se encadenó un nuevo descenso a Primera Regional que tuvo definitivas consecuencias.

HISTORIA DEL CLUB:

1992 – 2000

Finalizado el torneo y en Asamblea Ordinaria acaecida el 19 de junio de 1992, los socios del club se enfrentaron a una difícil disyuntiva en la que se debatió de un lado seguir compitiendo y, de otro, empezar desde cero con el apoyo de otra sociedad. Las dos tendencias fueron recogidas por separado en dos candidaturas; una continuista representada por Rafael Bermúdez González y otra renovacionista liderada por Rafael López De la Torre que pretendía fusionarse con el malacitano C.D. Puerto Malagueño quien disponía de un equipo amateur en Regional Preferente y una excelente cantera. Sometidas ambas opciones a votación salió vencedora la renovacionista por veintinueve votos frente a cinco de modo que, ese mismo día, finalizaba la historia del C.D. Antequerano y nacía la del recién constituido Antequera Club de Fútbol llamado a ser su sucesor.

Elegido presidente Rafael López De la Torre, el día 21 se firmó con Juan Torralba, presidente del C.D. Puerto Malagueño, un acuerdo de fusión entre ambas sociedades mediante el cual se comprometían a mantenerlo en activo durante los cuatro siguientes años, un ciclo olímpico tras cuya finalización cada club emprendería su camino por separado. El acuerdo, presuntamente más beneficioso para los antequeranos que para los malagueños, permitía que Antequera tuviese un club en Regional Preferente sin tener que empezar en Segunda Regional acortando plazos y, de la otra parte, el club que empleaba el malacitano e histórico Campo de Segalerva se aseguraba disponer de un escenario más acorde a su categoría como el Campo de El Maulí donde podía jugar toda su amplia cantera.

Decidido competir bajo el nombre de Club de Fútbol Antequera-Puerto Malagueño y vestir camiseta verdiblanca con pantalón blanco, el nuevo club hizo su estreno en la temporada 92/93 siendo segundo tras un inalcanzable Club Atlético Estación, de Cártama, por lo que accedió a la Promoción de Ascenso a Tercera División, fase en la que no estuvo acertado finalizando tercero sin obtener el pase a dicha categoría. Una vez concluida la temporada en las categorías superiores, al ascender Club Atlético Malagueño, Almería C.F. y C.D. Mármol Macael a Segunda División B y originarse tres vacantes en el Grupo IX, el C.F. Antequera-Puerto Malagueño consiguió administrativamente lo que deportivamente no pudo debutando en Tercera División la campaña 93/94 con una plantilla demasiado justa para la categoría pero afortunada al finalizar decimoséptima, a un solo puesto del descenso.

El desarrollo de la sesión 94/95 fue más benevolente y los verdiblancos ocuparon el sexto puesto siendo muy similar la edición 95/96 cuando concluyeron séptimos coincidiendo con la finalización del acuerdo emprendido en 1992 con el C.D. Puerto Malagueño, paso tras el cual el club antequerano se quedó con la plaza en Tercera División adoptando el título inicial de Antequera C.F. Sin la ayuda deportiva del hasta entonces socio capitalino, el club antequerano afrontó la temporada 96/97 con reservas pero la esperanza de mantener la categoría, objetivo que se logró, aunque dificultosamente, al ser decimosexto siendo el desenlace de la campaña 97/98 casi calcado y con idéntico puesto. Autónomo y andando con total independencia, la sesión 98/99 fue resuelta quedando decimoprimero cerrando la década como decimocuarto en el curso 99/00.

2000 – 2010

Coincidiendo con la apertura del nuevo siglo, el Antequera C.F. no realizó un buen campeonato 00/01 mostrándose como un conjunto con carencias que terminó en decimoquinta plaza, resolviéndose en parte algunas de estas en la siguiente temporada 01/02 cuando, reforzado el plantel, se pudo alcanzar el séptimo puesto teniendo opciones incluso de colarse entre los cuatro primeros. De rozar los puestos de cabeza se pasó en la campaña 02/03 a estar en la zona media-baja pendiente más de no tropezar que de mirar hacia arriba, siendo la sesión 03/04 un despropósito al obtener tres victorias y seis empates que le condenaron a ser colista destacado y a perder la categoría en un gris campeonato en el que su afición sufrió más de lo necesario descendiendo a Primera División Andaluza, conocida anteriormente como Regional Preferente.

El desastre producido en el curso anterior, afortunadamente para sus intereses pudo ser enmendado en poco tiempo aunque le costó un poco puesto que, después de una notable sesión 04/05 en la que fue tercero llegando a promocionar para tratar de ascender superando al C.D. Mármol Macael tras victoria en casa por 2-1 y en la localidad almeriense por 0-5, al no haber plazas vacantes en el Grupo IX se quedó sin premio debiendo esperar a la edición 05/06 para, ahora sí, segundo tras el Vélez C.F., doblegar en la Promoción de Ascenso al C.F. Adra con derrota en la ida 3-2 y victoria en casa por 3-1 encontrando el necesario hueco para colarse en Tercera División.

El regreso al Grupo IX de la temporada 06/07 tuvo un reencuentro tranquilo concluyendo en octavo puesto y apuntando buenas maneras de cara al siguiente torneo, sensación que se vio corroborada en la campaña 07/08 cuando los verdiblancos realizaron un gran campeonato siendo segundos en Liga precedidos de un C.D. Roquetas que se distanció en seis puntos. Clasificados para disputar la Promoción de Ascenso, en Semifinales se superó al Narón Balompié Piñeiros tras empate 0-0 en la localidad coruñesa y victoria en casa por 4-1, aguardándole en la Final el Caravaca C.F. con quien empató 0-0 en la localidad murciana y venció en casa 2-1 consiguiendo un histórico ascenso a Segunda División B.

Pasados veinte años desde la última ocasión, un club de la localidad volvía a la categoría de bronce siendo motivo de orgullo para todos los aficionados. Ubicado en el Grupo IV junto a clubs andaluces, castellano-manchegos y norteafricanos, la ilusionante sesión 08/09 se inició con José Carlos Fernández Tello en el banquillo ocupándose puestos próximos al descenso por lo que fue relevado tras treinta y dos jornadas por Carlos Muñoz quien lo dejó decimosexto debiendo, según el sistema competitivo de la época, defender su plaza mediante Promoción de Permanencia. En eliminatoria a doble encuentro, el Antequera C.F. no estuvo afortunado perdiendo ante el C.D. Terrassa 2-0 en la localidad catalana y 2-3- en casa por lo que su periplo en Segunda División B había terminado. Descendido a Tercera División, la edición 09/10 se vivió sin sobresaltos concluyendo décimo en la tabla clasificatoria.

2010 – 2020

La segunda década del nuevo siglo empezó con una buena temporada 10/11 en la que se ocupó la séptima plaza no haciendo nada prever lo que ocurriría en el siguiente campeonato 11/12 en el que, sin nadie esperarlo, lo verdiblancos fueron decimonovenos perdiendo la categoría en un torneo con demasiadas derrotas. Descendido a Primera División Andaluza, la estancia durante la campaña 12/13 no se alargó demasiado quedando los malagueños en primer puesto con dos puntos de ventaja sobre Los Villares C.F. retornando por la vía rápida a Tercera División, siendo su actuación en esta categoría discreta al clasificarse decimotercero en la sesión 13/14 y decimoquinto en la 14/15 pero con la satisfacción de conservar su puesto.

El incremento del presupuesto, la llegada de nuevos jugadores y el deseo de disputar la Promoción de Ascenso para intentar ascender a Segunda División B dieron un giro de ciento ochenta grados al club consiguiendo en la temporada 15/16 acercarse a las plazas cabeceras tras concluir sexto, lográndose el objetivo en la campaña 16/17 cuando, segundo en Liga a quince puntos del intratable Club Atlético Malagueño, pudo promocionar aunque sin suerte puesto que, después de eliminar en Cuartos al C.D. Oberena con derrota en Pamplona por 2-1 y 1-0 en casa haciendo valer el valor doble de los goles a domicilio, el C.D. Badajoz se interpuso en su camino superándole en Semifinales después de empatar 2-2 en casa y perder en la capital extremeña por 2-1.

La sesión 17/18 fue también notable al quedar cuarto incluso con más puntos que en la anterior pero debiendo apurar al máximo sus prestaciones para estar entre los cuatro primeros, objetivo que se cumplió no teniendo recompensa al quedar apeado en Cuartos ante un complicado U.E. Sant Andreu con el que no pudo perdiendo en casa 0-1 y en la ciudad condal por 1-0. Persistente en su actitud, en la edición 18/19 se volvió a la carga quedando tercero en Liga tras Real Jaén C.F. y Linares Deportivo, accediendo a Cuartos de la Promoción de Ascenso donde quedó eliminado por el C.D. Utrera quien le derrotó 1-0 en la ida y al que venció en casa 2-1 gozando los sevillanos del privilegio de hacer prevalecer el valor doble del gol anotado a domicilio. En el torneo 19/20, cuando los verdiblancos iban séptimos, al estallar una crisis sanitaria en marzo de 2020 el campeonato fue suspendido por la Federación Española no descendiendo ningún club y no reanudándose en lo sucesivo dándose por finalizado antes de lo programado.

2020 – 2030

Con el cambio de década la Federación Española anunció cambios de cara al futuro inmediato estableciendo tres nuevas categorías que venían a sustituir las clásicas Segunda División B y Tercera División más un nuevo nivel por lo que, en vistas a ello, se estableció un complicado sistema competitivo en la temporada 20/21 para clasificar a los participantes. Ubicado en el Subgrupo B del Grupo IX andaluz oriental, los verdiblancos fueron segundos tras el Vélez C.F. accediendo a la Segunda Fase donde fueron cuartos no consiguiendo el ascenso directo pero clasificándose para las eliminatorias por una plaza en la nueva Segunda División RFEF donde, exento en Cuartos y haciendo prevalecer el puesto en Liga en caso de empate y a un solo encuentro, superó a la U.D. Almería «B» tras empate 0-0 y en la Final al Atlético Malagueño por 1-0 ante la alegría de sus seguidores.

El estreno de la campaña 21/22 en Segunda División RFEF se llevó a cabo en el Grupo IV junto a clubs andaluces, extremeños, canarios y norteafricanos dirigidos por el técnico Ignacio Pérez Santamaría en sus primeras veintisiete jornadas siendo relevado por Alberto Aguilar en la tres siguientes y Antonio Moreno «Chupi» en las cuatro últimas obteniendo la decimosegundo plaza y evitando el descenso, contratándose para la sesión 22/23 al técnico Francisco Abel Segovia con quien, siguiendo en el Grupo IV con rivales andaluces y murcianos, se empezó con muy buenos números manteniéndose en primera posición durante todo el campeonato hasta finalizar en primer puesto restando todavía algunas jornadas para la conclusión, plaza que le supuso el ascenso directo a Primera División RFEF ante la alegría de sus aficionados.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Álbum gráfico del fútbol en Antequera. Francisco de Paula Gálvez (2007).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Archivo privado de Miguel Santos.
  • Diario de Córdoba. Diario.
  • El Noticiero Gaditano. Diario.
  • La Voz. Diario.
  • El Liberal. Diario.
  • El Sol de Antequera. Diario.
  • www.diariosur.es Diario.
  • www.laopiniondemalaga.es Diario.
  • www.elsoldeantequera.com Diario.
  • www.as.com Diario.
  • www.marca.com Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Club Deportivo Antequerano

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Antequerano
  • Ciudad: Antequera 
  • Provincia: Málaga
  • Comunidad Autónoma: Andalucía
  • Fecha de constitución: 8 de diciembre de 1939
  • Fecha de federación: 24 de enero de 1940

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Antequerano (1939-1962)
  • Antequera Club de Fútbol (1962-1967)
  • Unión Deportiva Antequera (1967-1970)
  • Club Deportivo Antequerano (1970-1992)

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 1980/81

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal Nuevo El Maulí
  • Año de inauguración: 9 de agosto de 1983
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal Nuevo El Maulí (1983- )
  • Capacidad: 6.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal El Maulí (1939-1983)
  • Estadio Municipal Nuevo El Maulí (1983-1992)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO ANTEQUERANO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CLUB DEPORTIVO ANTEQUERANO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN ANTEQUERA:

El municipio y ciudad de Antequera, situado al norte de la provincia de Málaga y distante en cuarenta y cinco kilómetros de la capital, contiene un extenso término municipal de setecientos cincuenta kilómetros cuadrados que lo convierten en uno de los más grandes del país. Fundado por los íberos y ocupado por varias culturas posteriores como la romana y árabe, su casco urbano está emplazado en la amplia llanura de una depresión rodeado de varias sierras y bañado por el río Guadalhorce, siendo su población de cuarenta y dos mil vecinos. Capital de la comarca homónima siendo su principal centro comercial, cultural y de ocio, la localidad cuenta con un rico patrimonio religioso y civil, varios asentamientos de relevancia arqueológica y un nutrido repertorio de muy antiguos dólmenes que la caracterizan. Con un número de hectáreas dedicadas a los tubérculos, olivar y cereales, todos de secano y cierta dedicación a la ganadería, la industria tiene también una gran presencia con varios polígonos muy bien comunicados.

Contando con algo más de treinta mil habitantes a principios del pasado siglo XX, el fútbol hizo aparición en el año 1907 cuando Alfonso Chacón Herrera, hijo del Marqués de Zela, tras pasar y practicar durante un tiempo este deporte en la localidad de Gibraltar, decidió junto a un grupo de amigos ofrecer un encuentro en el interior de la Plaza de Toros el 25 de agosto solapado al espectáculo taurino. Sin desatar muchas pasiones y, en medio de una época complicada, aquellos jóvenes practicantes todavía tuvieron que esperar cierto tiempo a asentar las bases para constituir una sociedad, hecho que se materializó el 27 de junio de 1915 con la constitución del Antequera Foot-ball Club. Vistiendo camiseta azulgrana con pantalón negro y presidido por Alfonso Chacón, su primer feudo estuvo en los aledaños del cuartel de la Guardia Civil, actual Plaza de Castilla donde se solía acomodar la Feria, dedicándose en lo sucesivo a contender con clubs de su entorno geográfico, especialmente de la ciudad de Málaga y conjuntos granadinos.

Con el cambio de década el fútbol empezó a tomar notoriedad en todo el ámbito nacional no siendo exenta Antequera cuyo principal representante, el Antequera F.C. presidido por Manuel López Pérez, decidió en 1922 formalizar su publicitación en el Registro de Asociaciones e ingresar el 7 de julio en la Federación Regional del Sur para poder contender frente a clubs federados quienes servían para conseguir mayores recaudaciones y, por lo tanto, ingresos para subsistir. Al margen de las competiciones regionales, en 1928 con Juan Villalba Troyano en la presidencia, el club decidió dar un paso más en su carrera y profesionalizar su estructura creando un Reglamento para todos sus socios, dotarlo con más servicios y luchar por conseguir un campo de deportes en condiciones, además de permutar sus colores a camiseta verdiblanca con pantalón azul.

El deseo de conseguir un nuevo campo pasó a ser imperioso para competir en condiciones dentro de los campeonatos regionales, anhelo que por fin se convirtió en realidad cuando, en 1931, un grupo de treinta aficionados aportaron mil pesetas cada uno para comprar unos terrenos en el por entonces titulado Paseo de la República. Inaugurado el Campo del Maulí, el club fue inscrito en el Campeonato de Tercera Categoría de la temporada 31/32 donde, junto a clubs malagueños y cordobeses, no estuvo brillante quedando quinto y último, ingresando en 1932 dentro de la Segunda Categoría Preferente consiguiendo, ahora sí con un gran plantel con mucho jugadores forasteros, destacar en el torneo 32/33 en el que, junto a malagueños y granadinos, terminó primero denegándose su merecido ascenso a Primera Categoría B al carecer, entre otras cosas, su terreno de hierba natural como marcaba el Reglamento federativo.

Contando con una plantilla totalmente profesionalizada, no ascender a Primera Categoría B ni tampoco ser atendida su solicitud para participar en las eliminatorias de Tercera División, supusieron para los verdiblancos sendos duros golpes difíciles de encajar que significaron su sentencia de desaparición pues, en una categoría como la Segunda Preferente, el tercer nivel de aquellos tiempos, no se garantizaba dinero con qué pagar a los jugadores renegándose a participar en el campeonato 33/34. Aunque en lo sucesivo hubo algunos conatos de reemprender la actividad, incluso en 1935 hubo un conjunto amateur que acudió a distintas localidades jiennenses y cordobesas para jugar encuentros amistosos bajo la denominación de Antequera F.C., lo cierto es que desde finales de 1933 Antequera se quedó sin fútbol a nivel federado.

HISTORIA DEL CLUB:

1939 – 1940

Acabada la guerra y sin un club organizado que representara al municipio dentro del fútbol regional federado, un grupo de aficionados decidió dar el paso de constituir una nueva sociedad quedando todo zanjado el 8 de diciembre de 1939 con el nacimiento del Club Deportivo Antequerano decidiéndose vestir como su antecesor, es decir camiseta verdiblanca con pantalón azul. Elegida en principio una Junta Gestora, el 24 de enero de 1924 quedó definida su primera Junta Directiva presidida por Antonio Morales Seco acompañado de Antonio Garzón García en la vicepresidencia, Juan Muñoz Avilés como secretario y Fernando Garzón García en el puesto de tesorero iniciando su carrera deportiva en la temporada 39/40 en Segunda Categoría desde donde pasó, una vez repartida la élite del fútbol andaluz en Primera y Segunda División, a formar parte de Primera Categoría.

1940 – 1950

El estreno en la máxima de las categorías administradas por la entonces titulada Federación Regional del Sur dejó a los verdiblancos en el tercer puesto de un reducido grupo de cuatro componentes, siendo segundo en la sesión 41/42 a tres puntos del Club Recreativo Onuba accediendo a la Fase Final por el título regional concluyendo tercero y no teniendo un buen año en la edición 42/43 al ser noveno y penúltimo por lo que perdió la categoría cayendo a Segunda Categoría. Después del bache y recuperarse, la temporada 45/46 resultó magnífica al proclamarse campeón de su grupo ya en Primera Categoría disputando la Promoción de Ascenso a Tercera División, resuelta favorablemente a sus intereses con un acceso que fue celebrado por todos sus seguidores.

Debutar en Categoría Nacional y en el tercer nivel nacional de la época exigió acondicionar el Campo de El Maulí y disponer de una plantilla profesional que se estrenó en la campaña 46/47 dentro del Grupo XII compuesto por andaluces y norteafricanos con un meritorio séptimo puesto de entre diez participantes, pasando en la sesión 47/48 al Grupo VIII también con andaluces y norteafricanos en el que no tuvo tanta fortuna concluyendo decimotercero de un total de catorce implicados perdiendo la categoría.

De regreso al grupo único de Primera Regional con clubs de toda la geografía andaluza, la sesión 48/49 fue destacada al ser séptimo clasificado en un torneo difícil con rivales de prestigio y otros en franco auge deportivo, mejorando un puesto en la edición 49/50 al ser sexto y asentar las bases para que, en la década siguiente, el club progresara intentando luchar por una plaza en Categoría Nacional.

1950 – 1960

A pesar de las esperanzas depositadas en obtener el ascenso a Tercera División, este no se materializó de inmediato y debieron pasar unas cuantas temporadas hasta conseguirlo pues, en una categoría tan complicada como la Primera Regional con rivales en su misma lucha y un acceso a la categoría de bronce lleno de trabas, todo se postergó más de lo deseado. Tras unos inicios dubitativos en el que fue octavo en la temporada 51/52, en la campaña 52/53 se hizo un gran esfuerzo sin recompensa al ser tercero consiguiéndose el ascenso al término de la sesión 53/54.

El debut en este segundo ciclo en Tercera División exigió de los verdiblancos un esfuerzo extra en la edición 54/55 tratando de evitar el descenso inmerso en el Grupo XII integrado por clubs del este andaluz al ser noveno y penúltimo, debiendo defender su plaza mediante una Promoción de Permanencia con resultado positivo al ser segundo de un grupo de diez componentes con aspirantes de Primera Regional incluidos. En la temporada 55/56 el club malagueño mejoró ostensiblemente no pasando tantos apuros al ser séptimo mientras que, en la campaña 56/57, habiendo pasado al Grupo XI con dieciséis integrantes, octavo fue su puesto final.

Continuando en el Grupo XI con clubs del este andaluz preferentemente a los cuales también se unieron puntualmente clubs cordobeses, gaditanos y melillenses, la trayectoria del conjunto verdiblanco en lo sucesivo no pudo superar la barrera del décimo puesto terminando decimosegundo en la sesión 57/58 y décimo en la edición 58/59, sufriendo en el curso 59/60 al rondar las plazas de descenso aunque finalmente, debido a la gran distancia cualitativa respecto a los últimos clasificados, logró la continuidad con más tranquilidad de la prevista en gran parte del campeonato. Durante este periodo es destacable el papel realizado por la Ag.D. Ferroviaria, modesto club que actuó en la Provincial malagueña a principios de los años cincuenta convirtiéndose en el segundo club de la localidad.

1960 – 1970

Con el cambio de década el C.D. Antequerano afrontó un periodo lleno de optimismo con la esperanza de, si había suerte, optar a una superior categoría, continuando en el Grupo XI constituido íntegramente por clubs andaluces más la suma de la U.D. Melilla teniendo una mediocre temporada 60/61 donde, sin embargo, acabó decimotercero más preocupado por no descender que por otros objetivos. En la campaña siguiente 61/62 se mejoró bastante pudiendo los verdiblancos concluir en séptimo puesto, resultando la sesión 62/63, en la que se cambió la denominación a Antequera Club de Fútbol, notable por cuando durante todo el campeonato tuvo opciones reales de quedar entre los dos primeros, incluso de ser campeón, debiendo conformarse finalmente con un inconsolable tercer puesto empatado a puntos con el Club Atlético Malagueño quien pudo promocionar y a tres del almeriense C.D. Hispania, líder del grupo.

Conservando todavía una buena plantilla, en la edición 63/64 se luchó nuevamente por alcanzar uno de los dos primeros puestos dentro de un grupo muy igualado en el que hubieron muchos candidatos al ascenso, terminando finalmente en quinto puesto a cinco y cuatro puntos respectivamente del Club Atlético Malagueño y Club Atlético Cordobés. Tras estas dos magníficas temporadas el conjunto malagueño retrocedió en sus aspiraciones convirtiéndose la campaña 64/65 en un torneo sin tanto interés al ser octavo y, contrariamente a lo que se esperaba, dramática la sesión 65/66 cuando, después de diversos problemas que le acarrearon una sanción federativa con retirada de puntos, terminó decimocuarto descendiendo a Primera Regional.

Con una economía maltrecha e inmerso en una categoría sin tanto atractivo deportivo, la edición 66/67 se presentó complicada encontrándose en el mismo grupo con otra sociedad local, la U.D. La Salle, un club ligado al colegio del mismo nombre con amplio arraigo en el municipio el cual, habiendo sido constituido en la década anterior, desde 1965 competía a nivel federado vistiendo camiseta blanca con pantalón azul y compartiendo el Campo Municipal de El Maulí con los verdiblancos. Después de una edición 66/67 en la que ninguno de los dos destacó siendo los lasalianos cuartos y el club decano octavo, ambos estrecharon relaciones consumándose en julio de 1967 su fusión adoptándose el nuevo nombre de Unión Deportiva Antequera, denominación con la que se compitió en la temporada 67/68 con gran acierto al quedar campeón de grupo, pero sin lograr el ascenso a Tercera División.

Después de tan buen resultado, la Federación Andaluza decidió en 1968 aplicar cambios en la categoría pasando la Primera Regional de grupos provinciales a interprovinciales, un paso que, de rebote, afectó sobremanera a la U.D. Antequera quien con un triste balance de cinco victorias y nueve empates, concluyó el torneo 68/69 decimoquinta y penúltima descendiendo a Segunda Regional. Los verdiblancos tocaban fondo y, en pocos años, pasaban de competir en Tercera División a hacerlo en una categoría provincial de donde no pudo salir en el curso 69/70 para desespero de sus seguidores.

1970 – 1980

Al empezar los años setenta la directiva de la U.D. Antequera que presidía Francisco Sánchez Sánchez, oyendo el sentir de los aficionados disgustados en su mayoría por la denominación del club, solicitó permiso a la Federación Malagueña cambiando y recuperando en septiembre de 1970 la de C.D. Antequerano consiguiendo en el campeonato 70/71 el retorno a Primera Regional, finalizando la temporada 71/72 en décimo puesto mientras en la campaña 72/73 fue séptimo acercándose a los puestos de cabeza en la sesión 73/74 donde resultó cuarto. El desarrollo de la edición 74/75 no fue el esperado y concluyó en decimosegunda plaza no superando el corte establecido por la Federación Andaluza quien estableció que sólo los diez primeros clasificados accederían a la nueva categoría denominada Regional Preferente, teniendo continuidad en Primera Regional pero con el agravante de ser el quinto nivel nacional y no el cuarto.

Perder un nivel sentó mal entre los aficionados, pero no hubo más remedio que aceptar la situación, transcurriendo la temporada 75/76 sin el ascenso esperado al finalizar sexto. En la campaña 76/77, paralelamente a la reestructuración que iba a aplicar la Federación Española en Tercera División, la Federación Andaluza anunció un ascenso masivo de clubs de Primera Regional a Regional Preferente consiguiendo los malagueños lo que se habían propuesto y, además, por la puerta grande al ser segundos en Liga empatados a puntos con el granadino Club Atlético Zaidín, regresando a esta categoría con la esperanza de crecer siendo noveno en la sesión 77/78. En el curso 78/79 la Federación Andaluza aumentó de dos a tres clubs los ascensos de Regional Preferente a Tercera División, oportunidad que no desaprovechó el C.D. Antequerano al ser tercero tras los pasos del marbellí U.D. San Pedro y del Martos C.D.

Regresar a Tercera División después de tantos años de ausencia fue una gratificación para los aficionados aunque conscientes de que el nombre era el mismo que el de los años sesenta pero no el nivel, cuarto a raíz de la implementación de la Segunda División B en 1977. No obstante, dada la composición y geografía de los participantes del Grupo VII, la categoría era suficientemente atractiva ocupando un discreto decimoquinto puesto aunque sin el temor de descender.

1980 – 1990

Siendo Diego Bros Mariné presidente del C.D. Antequerano, la temporada 80/81 que abría la nueva década resultó sensacional cuando nadie lo esperaba, menos aun después del mal puesto ocupado en el campeonato anterior. Partícipe del Grupo IX asignado a las provincias orientales de la Federación Andaluza más a los representantes de la Ciudad Autónoma de Melilla, el conjunto verdiblanco ocupó el primer puesto obteniendo el título con cuatro puntos de margen respecto al Martos C.D. por lo que, Reglamento en mano, se clasificaba para la Promoción de Ascenso a Segunda División B teniendo como rival en Semifinales al C.D. Colonia Moscardó a quien derrotó en Madrid 0-1 empatando una semana más tarde 0-0. Aupado a la gran Final, aunque se perdió ante la U.D. Telde por 1-0 en la localidad canaria, luego en casa el Campo Municipal de El Maulí fue atronador logrando remontar 4-2 y consiguiendo, de este modo, un histórico ascenso a la división de bronce.

La Segunda División B de los primeros años ochenta seguía manteniendo el formato inicial con dos grupos de veinte participantes respectivamente. Al C.D. Antequerano, en su debut de la campaña 81/82 dirigido por José Luis Monreal, le tocó competir en el Grupo II viajando por medio país al compartir destino con clubs canarios, norteafricanos, andaluces, extremeños, castellano-manchegos, murcianos, valencianos, catalanes, madrileños, baleares más el F.C. Andorra reforzándose la plantilla para garantizar su continuidad. El desarrollo del campeonato, a medida que fueron transcurriendo las jornadas, dejó entrever que incluso había opciones de ascender llegando estas inmaculadas hasta la última en la que, a pesar de vencer e igualar a puntos con el segundo clasificado, Cartagena F.C., quedando a dos puntos del Xerez C.D., finalmente fueron cuartos con la miel en los labios. En la sesión 82/83, siguiendo en el mismo grupo y dirigidos por José Luis Fuentes con gran parte de la plantilla anterior, el equipo realmente funcionó disfrutando de una nueva oportunidad de ascenso a la división de plata que se malogró en las últimas jornadas ocupando el cuarto puesto.

La edición 83/84 fue otro cantar a pesar de que empezó con la inauguración del nuevo Estadio de El Maulí el 9 de agosto de 1983 invitándose al brasileño América F.C., de Río de Janeiro con derrota por 1-3. Con un presupuesto más bajo y una plantilla debilitada, el técnico Benito Joanet aguantó las primeras dieciséis jornadas siendo relevado por Ben Barek en otras dieciséis ocupándose hasta el final José Luis Monreal quien no pudo evitar el descenso al terminar decimoctavo, a un punto de la salvación. Finalizado el campeonato, la fortuna se cruzó en su camino pues el descenso del Racing Club Portuense por impago, facilitó que la Federación Española lo repescase ocupando la plaza de los gaditanos, un gesto administrativo que le permitió asegurarse un torneo más en la categoría. Tocado económica y deportivamente, la temporada 84/85 en el Grupo II tuvo un triste desenlace al ser vigésimo y colista sumando ocho victorias y viendo la permanencia siempre de lejos no pudiendo evitar, ahora sí, perder la categoría tras pasar por el banquillo José María Negrillo, titular en treinta y do jornadas, ocupándose en las últimas seis Manuel Polinario «Poli».

Tras el descenso los verdiblancos iniciaron un nuevo ciclo en el Grupo IX andaluz oriental convirtiéndose en uno más de los participantes conscientes de que su gran época había concluido. Con deudas arrastradas de su militancia en la categoría de bronce, los presupuestos fueron bajando teniendo una tranquila campaña 85/86 en la que se terminó noveno para ser decimosegundo en la sesión 86/87 y decimocuarto en la edición 87/88 debiendo litigar con el descenso. En la temporada 88/89, a pesar de ser decimoquinto en Liga, su continuidad no se vio amenazada al existir varios clubs en peores condiciones, siendo la campaña 89/90 de nuevo un contante sufrimiento al finalizar decimoséptimo, a tres puntos de perder la categoría.

1990 – 1992

Al iniciarse la nueva década, la situación económica del C.D. Antequerano se agravó volviéndose casi insostenible pendiendo su futuro inmediato de un fino hilo. A trancas y barrancas se pudo componer una plantilla y salir a competir en la temporada 90/91 dentro del Grupo IX sabiéndose que, deportivamente, iba a ser duro como así fue pues, sumándose apenas cuatro victorias, el conjunto malagueño fue decimonoveno y penúltimo descendiendo a Regional Preferente, una categoría no tan atractiva en la que se iban a generar menos ingresos. En la campaña 91/92, con una plantilla muy justa, la adversidad deportiva se unió a la ya por de sí castigada financiera finalizándose en decimosexto puesto, a un punto escaso de lograr la permanencia por lo que se encadenó un nuevo descenso a Primera Regional que tuvo definitivas consecuencias.

Finalizado el torneo y en Asamblea Ordinaria acaecida el 19 de junio de 1992, los socios del club se enfrentaron a una difícil disyuntiva en la que se debatió de un lado seguir compitiendo y, de otro, empezar desde cero con el apoyo de otra sociedad. Las dos tendencias fueron recogidas por separado en dos candidaturas; una continuista representada por Rafael Bermúdez González y otra renovacionista liderada por Rafael López De la Torre que pretendía fusionarse con el malacitano C.D. Puerto Malagueño quien disponía de un equipo amateur en Regional Preferente y una excelente cantera. Sometidas ambas opciones a votación salió vencedora la renovacionista por veintinueve votos frente a cinco de modo que, ese mismo día, finalizaba la historia del C.D. Antequerano y nacía la del recién constituido Antequera Club de Fútbol llamado a ser su sucesor.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Álbum gráfico del fútbol en Antequera. Francisco de Paula Gálvez (2007).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Archivo privado de Miguel Santos.
  • Diario de Córdoba. Diario.
  • El Noticiero Gaditano. Diario.
  • La Voz. Diario.
  • El Liberal. Diario.
  • El Sol de Antequera. Diario.
  • www.diariosur.es Diario.
  • www.laopiniondemalaga.es Diario.
  • www.elsoldeantequera.com Diario.
  • www.as.com Diario.
  • www.marca.com Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

 

Historial del Daimiel Club de Fútbol 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Daimiel Club de Fútbol
  • Ciudad: Daimiel 
  • Provincia: Ciudad Real
  • Comunidad Autónoma: Castilla-La Mancha
  • Fecha de constitución: 26 de noviembre de 1943
  • Fecha de federación: 1 de enero de 1948

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Daimiel Club de Fútbol (1943-2013)

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas de Categoría Nacional:

 

ESTADIO:

  • Nombre: Complejo Deportivo Nuestra Señora de El Carmen
  • Año de inauguración: 3 de enero de 1932
  • Cambios de nombre:
  • Campo de Deportes El Carmen (1932-1943)
  • Campo de Educación y Descanso (1943-1977)
  • Complejo Deportivo Nuestra Señora de El Carmen (1977- )
  • Capacidad: 1.000 espectadores

 
OTROS ESTADIOS:

  • Complejo Deportivo Nuestra Señora de El Carmen / Campo de Deportes El Carmen (1943- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL DAIMIEL CLUB DE FÚTBOL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL DAIMIEL CLUB DE FÚTBOL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN DAIMIEL:

Situado al noreste de la provincia de Ciudad Real y distante con la capital en unos cincuenta kilómetros, el municipio y ciudad de Daimiel es el centro de la comarca que lleva su nombre disponiendo de un extenso término con cuatrocientos treinta y ocho kilómetros cuadrados que, bañado por los ríos Guadiana y Azuer, aloja el Parque Nacional de las Tablas además de varias lagunas como La Albuera, Escoplillo y Navaseca. Poblado desde hace más de cuatro mil años presentando varios yacimientos arqueológicos y vinculado a la Orden de Calatrava en la era moderna, su economía gira alrededor del cultivo de la viña, ganadería con elaboración de quesos, industria con fábricas agroalimentarias, textiles y de construcción, dando sus dieciocho mil habitantes una impronta dinámica gracias a sus comercios y hostelería.

Contando la localidad con algo más de dieciséis mil habitantes, surgió el fútbol en el año 1923 cuando el gran y joven aficionado Emiliano Pinilla convenció a un grupo de amigos de las maravillas de este deporte consiguiendo constituir el Daimiel Foot-ball Club. Tomando por terreno de juego un huerto de su padre, Federico Pinilla, situado entre la calle Manzanares y la de Sixto Hornedo, consiguió adecuar el primer campo contendiendo con la Gimnástica F.C. manzanareña y otros clubs de su entorno, siendo su recorrido deportivo muy breve al durar apenas un año. Dando continuidad a este primitivo Daimiel F.C. y jugando en el mismo campo, en 1924 surgió el España Foot-ball Club presidido por Joaquín Fernández Maroto, vistiendo la sociedad camiseta rojigualda con pantalón negro y haciendo las primeras taquillas para mantenerse económicamente, objetivo que no se consiguió ante la escasa afición existente desapareciendo en 1925. Transcurridos unos años y con el fútbol en pleno apogeo en todo el territorio nacional, surgió en 1929 una nueva iniciativa mejor estructurada denominada Racing Club de Daimiel quien, vistiendo camiseta con pantalón blancos, en principio empleó el Campo de Pinilla como sus predecesores inaugurando el lunes 29 de junio de 1931 un nuevo campo situado entre la calle Pedreros y la calle Estación. Contemporáneo al Racing Club de Daimiel, pero sin llegar a la altura de este, en 1930 fue constituido el Athletic Club de Daimiel vistiendo camiseta rojiblanca con pantalón azul, disponiendo de un campo en la calle Subida al Cristo propiedad de José Galiana.

Las aventuras de racinguistas y atléticos duraron poco aquejados ambos de serios problemas financieros por lo que a finales de 1931 quedaron fusionados en una nueva sociedad que, en honor a la localidad, fue titulada Daimiel Foot-ball Club vistiendo camiseta y pantalón blancos e inaugurando el 3 de enero de 1932 el Campo del Carmen próximo a la Plaza de Toros en encuentro disputado ante el Betis Manchego F.C., de Alcázar de San Juan con victoria de los locales por 3-0. Ajeno a ser inscrito en la Federación Castellana, la trayectoria del nuevo Daimiel F.C. fue intermitente no llegando a alcanzar el brillo que mostrara años atrás el Racing Club de Daimiel, llegándose sin mucha pompa a julio de 1936 cuando estalló la Guerra Civil.

En pleno conflicto, sin competición mediante y al estar la localidad muy alejada del frente, entre marzo y abril de 1937 la Federación Cultural Deportiva Obrera organizó un torneo en el que participaron varios equipos con la misión de recaudar fondos para los soldados empleando el Campo del Carmen, recinto que fue testigo un par de años después del resurgir del fútbol en agosto de 1939 aunque, de forma paralela, también se llegó a emplear el Campo de Pinilla. Finalizada la guerra, el fútbol pasó a manos de Falange quien en 1940 organizó el Daimiel F. de J. con jóvenes valores constituyendo los más veteranos y mayores en 1941 el Club Deportivo Daimiel, entidad destinada a retomar el fútbol competitivo en la localidad, pero con escaso apoyo económico en unos tiempos de gran penuria que terminó con el proyecto.

HISTORIA DEL CLUB:

1943 – 1950

En el año 1942 y, en fecha exacta sin precisar, la implementación de la Obra Sindical de Educación y Descanso fue fundamental para el crecimiento del fútbol local tomando el Campo de Nuestra Señora del Carmen al que le fue cambiado el nombre por el de Campo Municipal de Educación y Descanso originándose de inmediato el Daimiel de E. y D. que pasó a ser el club representativo disputando una veintena de encuentros hasta que el 26 de noviembre de 1943 quedó constituido el nuevo Daimiel Club de Fútbol siendo elegidos presidente Jesús Martín Consuegra, vicepresidente Dionisio García Pardo, secretario Aurelio Giménez de los Galanes y tesorero Manuel Hernández.

Recién creada la Federación Comarcal de Ciudad Real dependiente de la Federación Castellana y anunciado la creación de un campeonato a nivel provincial a iniciarse en diciembre, el club manchego fue rápidamente inscrito teniendo como base algunos jugadores del Daimiel E. y D. al que se sumaron jugadores forasteros para aumentar el nivel competitivo debutando en la temporada 43/44 con un quinto puesto en Primera Regional al que le siguió un subcampeonato en la campaña 44/45 empatado a puntos con la S.D. Almagreña.

Vistiendo camiseta con pantalón blancos como los anteriores clubs, el club manchego no participó en la sesión 45/46 regresando en la edición 46/47 que fue un completo desastre al presentarse cuatro participantes y diputarse tan solo dos jornadas. El revuelo organizado propició que el campeonato 47/48 contemplase a escasos tres participantes cambiando a mejor la temporada 48/49 al inscribirse ocho finalizando el Daimiel C.F. en sexto puesto. La campaña 49/50 fue bastante emotiva disponiendo de un plantel que luchó denodadamente con el C.D. Calvo Sotelo, de Puertollano, por conquistar el título de la categoría, un sueño que se escapó en el último encuentro al empatar con el Manzanares C.F. quien también andaba en liza ascendiendo el conjunto fabril a Tercera División.

1950 – 1960

Los años cincuenta se iniciaron con una situación que rompió el campeonato organizado por la Delegación Comarcal de Ciudad Real al denunciar los clubs que venían participando la falta de apoyo económico y ostracismo al que eran sometidos por la Federación Castellana. No hubo, por lo tanto, torneo en las temporadas 50/51 y 51/52 sucediéndole en importancia el de Educación y Descanso donde participó el Daimiel E. y D. debiendo el Daimiel C.F. dedicarse a la disputa de amistosos como más clubs de su entorno.

Conseguido un aumento de ayudas a través de la presión ejercida por la Comarcal, en la campaña 52/53 compitieron hasta diez participantes siendo el Daimiel C.F. segundo a cuatro puntos del C.D. Ferrocarril, de Ciudad Real. Manteniendo el bloque del curso anterior, la sesión 53/54 fue mejor consiguiendo los merengues el primer puesto y título. La edición 54/55 no fue tan lucida y el conjunto manchego finalizó en quinto puesto mejorando escasamente un puesto en la temporada 55/56 al ser cuarto. Con buenas plantillas en los años siguientes, la presencia de rivales también potentes le apartaron de conseguir mayores metas concluyendo tercero en el campeonato 56/57 donde el C.D. Villarrobledo fue el primero por un solo punto, siendo segundo en la sesión 57/58 también con el conjunto albaceteño por delante. No tan buena fue la edición 58/59 finalizada en séptima plaza, solventándose el torneo 59/60 con un tercer puesto.

1960 – 1970

Durante el verano de 1958 quedó constituido el Sporting Club de Fútbol de E. y D. liderado por el técnico Jesualdo Fernández Bravo, presidido por Victoriano De la Flor, vistiendo camiseta roja con pantalón azul y compuesto enteramente por muchachos en edad juvenil que procedían del Daimiel E. y D. y del Daimiel F. de J. sin cabida por su bisoñez en el primer club de la localidad. El Sporting C.F. de E. y D. consiguió proclamarse campeón provincial de Educación y Descanso del torneo 59/60 barruntando sus gestores la idea de pasar al fútbol federado, ingreso que, a pesar de ser realizado a mediados de 1960, topó con la negativa de la Federación Castellana a aceptar su nombre por ser extranjero quedando inscrito como Atlético de Daimiel. Dicho y hecho, pese a la ilusión de ambos clubs de hacer un buen papel y cumplir con sus respectivos intereses, los años sesenta empezaron con los dos clubs daimieleños hundidos en la tabla clasificatoria de la Primera Regional ciudadrealeña, siendo el Atlético de Daimiel octavo y el Daimiel C.F. noveno, estableciéndose en el mes de agosto de 1961 conversaciones entre el presidente del club blanco, Federico Lara y el atlético Victoriano De la Flor para enmendar el caos que se avecinaba y fusionar ambos clubs en uno solo que quedó sancionado a finales de mes de modo que los atléticos quedaban integrados en la estructura del club histórico manteniendo su denominación.

Alcanzada la unión, sin embargo, la temporada 61/62 fue un verdadero desastre. Nada salió bien, no se gano encuentro alguno y sólo tres empates fueron lo único positivo ocupándose finalmente la sexta y última plaza. Acabado el campeonato todo eran caras largas, dimitió la Junta Directiva, no se convocó una asamblea para elegir un nuevo presidente y, con el tiempo encima, el club no fue inscrito para disputar la sesión 62/63 pasando la localidad de tener dos clubs en Primera Regional hacía poco a tener ninguno dejando a la afición completamente huérfana.

Tras la desaparición, puntual como se pensaba, del Daimiel C.F., los aficionados no tuvieron más remedio que decantar su apoyo sobre el Daimiel E. y D. esperando que la resurrección del club fuera lo más rápida posible, algo que se retrasó más de lo esperado puesto que hasta febrero de 1967, bajo una Junta Directiva presidida por Manuel Rodríguez Zamora, no se pudo reorganizar. Disputados varios encuentros amistosos antes de finalizar la temporada 66/67, al club no le fue permitido inscribirse para la campaña 67/68 alegando la Delegación de Ciudad Real en agosto de 1967 que el calendario ya estaba establecido, provocando el lógico descontento y frustración de la entidad que debió esperar un año entero cuando ya estaba en marcha y dispuesta a competir.

Formalizada la inscripción para la temporada 68/69, la Federación Castellana consideró al club manchego como de Tercera Regional después de estar varios años ausente del campeonato, reestrenándose con una décima plaza que al menos significaba que volvían a latir, siendo similar la campaña 69/70 en la que resultaron decimoprimeros.

1970 – 1980

La década de los años setenta se inició pues continuando en Tercera Regional ocupándose la sexta plaza en la temporada 70/71, puerta para conseguir en la campaña 71/72 un magnífico campeonato en el que, además de ser primero con holgura, pudo ascender a Segunda Regional. Acomodado en esta categoría, la ilusión del Daimiel C.F. fue en estos tiempos poder encadenar un nuevo ascenso y llegar a Primera Regional para seguir creciendo, un reto que no fue fácil de conseguir entre tanta competencia siendo décimo en la sesión 72/73 y séptimo en la edición 73/74. En la temporada 74/75, con mejores jugadores, obtuvo el segundo puesto a dos puntos del C.D. Las Rozas logrando, ya en la campaña 75/76, el ascenso a Primera Regional después de un intenso duelo con el Manzanares C.F.

El desarrollo de la sesión 76/77 resultó igualmente positivo pues, en plena remodelación de las categorías administradas por la Federación Castellana, al ser sexto y ascender los nueve primeros clasificados, logró el pase a Regional Preferente. Acceder a esta categoría fue ampliamente celebrado por su afición pues, con un grupo único de dieciocho participantes, el nivel era elevado con importantes clubs madrileños y castellano-manchegos. El debut de la edición 77/78 fue notable alcanzándose la sexta plaza, mismo puesto que se ocupó en la temporada 78/79 demostrando que la plantilla tenía margen de mejora con solo mejorar algunas posiciones. La campaña 79/80, sin embargo, fue especial pues la Federación Española en su ánimo de conceder un grupo de Tercera División a cada federación territorial, cediéndole el Grupo VII a la Federación Castellana aprobó que los siete primeros clasificados ascendieran directamente, oportunidad que fue aprovechada por los manchegos quienes, gracias a una victoria en el último encuentro de Liga en casa ante el Club Atlético Pinto y tener el gol average favorable respecto a otros clubs con los mismos puntos, terminó séptimo y el ascenso bajo el brazo. Como hecho destacable, cabe reseñar la constitución en 1977 de una segunda sociedad en el municipio para dar cabida a aquellos jugadores locales que no tenían cabida en el Daimiel C.F. como fue el Atlético Daimiel C.F. quien, empezando en Tercera Regional Preferente en la temporada 77/78, llegó a debutar en Primera Regional la campaña 82/83 desapareciendo en 1984.

1980 – 1990

Los años ochenta fueron para el Daimiel C.F. la mejor época de su historia y para la del fútbol local con un club que se codeó con parte de los mejores clubs madrileños, castellano-manchegos y de las provincias de Ávila y Segovia por entonces ligadas a la Federación Castellana acudiendo al Campo de Nuestra Señora del Carmen, de tierra, numerosos aficionados a disfrutar de su club. El debut en Tercera División se llevó a cabo en el Grupo VII administrado por la Federación Castellana estrenándose con un buen octavo puesto al que le siguió una más discreta decimotercera plaza en la campaña 81/82, volviendo a repetir el octavo puesto en la sesión 82/83 que, para sus seguidores, tenía su valor.

La edición 83/84 tuvo un desarrollo muy preocupante no pudiendo los merengues desprenderse de los puestos de cola y acechándoles el descenso en todo momento. Al final, con los deberes hechos a varias jornadas para la conclusión, el plantel se dejó llevar concluyendo decimosextos. En el campeonato 84/85 se hicieron cambios respondiendo la plantilla positivamente al terminar decimoprimera sin pasar por los apuros del curso anterior, siendo incluso mejor la Liga 85/86 en la que, séptimos clasificados, pudieron llegar todavía más lejos de haber sumado algún punto más.

Al iniciarse la temporada 86/87 el Daimiel C.F. preparó una plantilla para estar lo más arriba posible pero los resultados, a medida que avanzaban las jornadas, no llegaban. En febrero de 1987, a consecuencia del caos reinante en el grupo único de Segunda División B y las continuas quejas formuladas por los participantes, la Federación Española anunció profundos cambios para la siguiente campaña 87/88 en la que se ampliaría la categoría a cuatro grupos con veinte participantes respectivamente. La medida significó que, a la Federación Castellana, le correspondían siete plazas correspondientes a igual número de primeros clasificados siendo que los merengues no estuvieron finos finalizando en decimoprimero puesto. Concluido el campeonato, de los siete primeros todos aceptaron competir en la categoría de bronce a excepción del madrileño C.D. Pegaso, segundo clasificado, quien renuncio aludiendo cuestiones financieras. Reglamento en mano, la plaza vacante fue ofrecida por riguroso orden clasificatorio al Real Madrid C.F. Aficionados, quien renunció, después al Club Atlético Valdemoro quien hizo lo mismo al no disponer de medios económicos y a continuación al C.P. Villarrobledo siguiendo lo expuesto por los anteriores.

Llegado el turno al Daimiel C.F., su presidente Leonardo García Moreno convocó de urgencia a su Junta Directiva y posteriormente autoridades y empresarios a los que sondeó la posibilidad de asentir en la oferta, propuesta que fue aceptada siendo inscrito el club en la citada superior categoría ante la sorpresa de muchos. Con el tiempo justo, sin experiencia y sin tener las cosas planificadas de antemano, el proyecto fue encomendado a Manolo Sanchis quien, compitiendo en el Grupo III junto a madrileños, canarios, andaluces, castellano-manchegos, extremeños y castellano-leoneses, sumó las dos únicas victorias del torneo. Dimitida la Junta Directiva a principios de 1988 y dada la baja a muchos jugadores, estos fueron suplidos por juveniles y jugadores de inferior categoría sumando doloras derrotas y no pudiendo Paco Pinilla ni Fermín Gutiérrez revertir la situación hasta finalizar vigésimo y último con dos victorias y siete empates, el peor registro histórico de un club mientras estuvo en activo la categoría.

Descendido a Tercera División, el club manchego ingresó en el Grupo XVII concedido a la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha terminando la campaña 88/89 en octavo puesto, mientras que en la sesión 89/90 fue séptimo cerrando una década histórica y el dulce-amargo sabor de boca de haber competido en la categoría de bronce de aquel momento.

1990 – 2000

Igualar tan alto listón era una tarea casi imposible y, empezada la nueva década, todos los aficionados locales sabían que competir en Tercera División era ya un privilegio considerable. Décimo en la temporada 90/91, la campaña 91/92 fue ruinosa sumando siete victoria y tres empates que le dejaron decimonoveno con el consiguiente descenso a Regional Preferente, categoría en la que no tuvo una buena entrada siendo decimotercero en la sesión 92/93. Recompuesta la plantilla, el transcurso de la edición 93/94 le fue favorable consiguiendo retornar a Tercera División al ser cuarto, categoría en la que no pudo mantenerse demasiado tiempo puesto que, después de ser decimotercero en la temporada 94/95, en la siguiente campaña 95/96 no estuvo a la altura terminando decimonoveno y con los dos pies en Primera Autonómica.

A partir de este momento el Daimiel C.F. inició un nuevo ciclo donde los presupuestos fueron reducidos capando por completo las posibilidades de regresar a Tercera División, debiéndose conformar con hacerlo lo mejor posible, entretener a la afición y tratar de no perder la categoría. Con esta perspectiva tan poco atractiva se terminó decimoquinto la sesión 96/97 mejorándose un poco en la edición 97/98 para ser decimosegundo, estando más resolutivo en la temporada 98/99 al alcanzar la octava plaza mientras la década se cerraba con un poco confortable decimotercero puesto en la campaña 99/00.

2000 – 2010

El cambio de siglo empezó en el mismo punto que se había dejado antes en Primera Autonómica sin variar un ápice la tendencia en sus primeros años al concluir decimoquinto la temporada 00/01 y decimocuarto en la campaña 01/02, produciéndose un cambio de tendencia en la sesión 02/03 cuando con nuevos directivos y una plantilla renovada se ocupó el tercero puesto estando a un punto de poder promocionar para tratar de ascender a Tercera División. Animada la afición, en la edición 03/04 se mantuvo un larguísimo duelo con el Atlético Tarazona para intentar ser primero y ascender directamente, algo que no se produjo finalmente al ser los albaceteños líderes por un punto de margen debiendo los merengues promocionar ante el C.D. Los Yébenes, conjunto al que se ganó en la ida por 1-2 y una semana más tarde en casa 1-0 consiguiendo retornar al Grupo XVII castellano-manchego.

Competir de nuevo en Tercera División fue una bocanada de aire fresco teniendo una aceptable temporada 04/05 en la que fue decimosegundo, pero muy debilitado en la campaña 05/06 las cinco victorias y once empates conseguidos no hicieron otra cosa que dejarle vigésimo y colista descendiendo a Primera Autonómica. Con una plantilla a la que se le añadieron algunos retoques, la sesión 06/07 se presentó muy disputada manteniéndose una dura pugna con el C.D. Unión Criptanense por el título, objetivo que se logró por un solo punto obteniendo el ascenso directo a Tercera División ante la lógica alegría de sus seguidores por lo que se había sufrido. Convertido en un club ascensor, su nueva actuación en el ahora Grupo XVIII le regaló un ciclo de tres temporadas consecutivas entre los grandes espadas castellano-manchegos siendo decimoquinto en el curso 07/08, noveno en su mejor actuación coincidente con la campaña 08/09 y perdiendo la categoría al término de la sesión 09/10 al concluir vigésimo, último y muy descolgado con siete victorias en su haber.

2010 – 2013

Descendido a Primera Autonómica, la década se abrió con la constitución el domingo 15 de agosto de 2010 de una nueva sociedad en la localidad titulada Daimiel Racing Club que venía a opositar frente al Daimiel C.F. disponiendo de un considerable presupuesto y la energía de un recién nacido que aspira a todo. Presidido por Francisco Pinilla, la Junta Directiva quedó completada por Juan Félix Redondo como vicepresidente, José Antonio Moya en la secretaría y Jesús Carranza como tesorero partiendo desde Segunda Autonómica donde fue cuarto vistiendo enteramente de blanco con detalles verdes. En cuanto al Daimiel C.F., la sexta plaza fue su destino teniéndose en la campaña 11/12 una inmejorable oportunidad para ascender a Tercera División al ser segundo tras el C.D. Ciudad Real y, clasificado para disputar la Promoción de Ascenso, verse superado por el C.F. Talavera de la Reina perdiendo en casa 1-2 y en la ciudad toledana por 1-0. Por su parte, el Daimiel Racing Club fue cuarto nuevamente quedándose a un paso también del ascenso. La sesión 12/13 empezó con la ilusión de ambos por abandonar sus respectivas categorías, objetivo que no se materializó siendo el Daimiel C.F. cuarto y los racinguistas terceros. Concluido el campeonato y aludiendo motivos económicos que lo hacían insostenible, la Junta Directiva del Daimiel C.F. anunció que retiraba a su primer equipo de la competición quedándose con el equipo juvenil en activo. Avanzado el mes de junio de 2013, las directivas de ambos clubs empezaron las labores para fusionarse convocándose respectivamente una Asamblea en la que los socios de cada club dieron su voto favorable a la unión acordándose que el Daimiel C.F. quedaba integrado en la estructura racinguista, éste pasaba a denominarse Daimiel Racing Club de Fútbol y la categoría donde se iba a competir era Primera Autonómica Preferente donde se tenía plaza. La fusión significó la desaparición del histórico Daimiel C.F. y la inauguración de un nuevo ciclo con un club saneado y buenas perspectivas de futuro. Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Fútbol en Castilla-La Mancha. Juan Jiménez Ballesta. Ediciones Ballesta (2005).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Archivo privado de Juan Alberto Martínez.
  • Anuarios de la RFEF.
  • El Pueblo Manchego. Diario.
  • Lanza. Diario.
  • La Tierra Hidalga. Semanario.
  • Adelante. Revista Decenal.
  • La Voz. Diario.
  • La Libertad. Diario.
  • Las Tablas de Daimiel. Revista mensual.
  • www.lanzadigital.com/hemeroteca/ Hemeroteca Digital.
  • www.as.com Diario.
  • www.marca.com Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial de Club de Fútbol Valdepeñas

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club de Fútbol Valdepeñas
  • Ciudad: Valdepeñas 
  • Provincia: Ciudad Real
  • Comunidad Autónoma: Castilla-La Mancha
  • Fecha de constitución: 6 de noviembre de 1947
  • Fecha de federación: 1 de enero de 1948

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Valdepeñas (1947-1990)
  • Club de Fútbol Valdepeñas (1990-2005)

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 1989/90

 

ESTADIO:

  • Nombre: Polideportivo Municipal La Molineta
  • Año de inauguración: 1 de octubre de 1978
  • Cambios de nombre:
  • Polideportivo Municipal La Molineta (1978- )
  • Capacidad: 2.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal Los Llanos / José Antonio Elola (1947-1978)
  • Polideportivo Municipal La Molineta (1978-2005)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CLUB DE FÚTBOL VALDEPEÑAS. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CLUB DE FÚTBOL VALDEPEÑAS. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN VALDEPEÑAS:

El municipio y ciudad de Valdepeñas, situado al sureste de la provincia de Ciudad Real, distante con la capital en sesenta kilómetros y en plena comarca de La Mancha, tiene un extenso término próximo a los quinientos kilómetros cuadrados donde abunda el cultivo de la vid y olivos siendo su producción vinícola, con denominación de origen propia, abundante y pilar básico en su sustento económico. Cruzado por el arroyo de La Veguilla y bañado por el río Jabalón, cuenta con treinta y un mil habitantes destacando la presencia de yacimientos arqueológicos íberos y una incipiente industria alimentaria desarrollada en los últimos tiempos aprovechando materias primas relacionadas con el ganado ovino.

Hizo aparición el fútbol en la localidad manchega a principios de 1923 cuando, de manos del gran aficionado Manuel Gijón, quedó constituida la Sociedad Deportiva Valpeñense bajo su misma presidencia con el ánimo de cultivar este deporte que tantos seguidores arrastraba en todo el país. Proyectado que en los terrenos del nuevo parque al oeste de la población se habilitase un terreno de juego, la demora de las obras varió el rumbo de los acontecimientos buscando la sociedad una nueva ubicación hallada en el denominado Campo de la Trilladora, sito entre las carreteras de Santa Cruz de Mudela y Torrenueva inaugurado solemnemente el 27 de mayo teniendo como invitado al Gimnástico F.C., de Manzanares, con resultado de empate a dos tantos.

Tras la disputa de varios encuentros en la localidad y fuera de ella ante clubs de la región, el fútbol, capaz de concentrar hasta tres mil espectadores en Valdepeñas, creó de inmediato más adeptos surgiendo a mitad de 1924 un nuevo club titulado Sociedad Futbolística Manchega presidido por José Rubio quien, vistiendo camiseta amarilla y pantalón blanco, llegó con la intención de hacerse un hueco entre los aficionados. La constitución de esta última le hizo bastante daño a la S.D. Valpeñense y, aunque hubo cordialidad en el trato entre ambas, lo cierto es que los encuentros del decano fueron reduciéndose hasta no presentar actividad alguna a principios de 1925.

La Sociedad Futbolística Manchega, por contra, fue creciendo inaugurando el domingo 8 de marzo de 1925 terreno propio en la carretera de Villanueva de los Infantes ante el madrileño Victoria F.C. con el que se perdió 2-3, surgiendo ese mismo año un nuevo rival, aunque de escasa trayectoria, como fue el Cerámica F.C. con quien se enfrentó en varias ocasiones al igual que éstos lo hicieron con clubs de su entorno geográfico. Afiliado a la Federación Regional del Centro con sede en Madrid, la Sociedad Futbolística Manchega participó en los campeonatos provinciales establecidos por la Delegación de Ciudad Real donde, además, intervenía la S.D. Aranjuez debiéndose hacer taquillajes, verdadero sustento de la sociedad al que fueron remisos muchos aficionados quienes, poco a poco, dejaron de apoyar económicamente significando su desaparición a mediados de 1926.

Pasados unos largos años sin un ápice de actividad, el fútbol volvió a tomar fuerza cuando, desde distintos foros, los aficionados empezaron a armar la idea de constituir una nueva sociedad cristalizando todos los esfuerzos el domingo 25 de enero de 1931 en el salón del Círculo de Labradores cuando nació la Sociedad Deportiva Valdepeñas, adentrándose en la aventura de conseguir un terreno de juego que se localizó al final de la calle Postas adquiriendo, después de varios meses de obras, el nombre de Campo de Los Llanos. Aprobado vestir camiseta verde con pantalón blanco, la S.D. Valdepeñas inauguró su flamante feudo el 20 de septiembre ante el C.D. Manchego, de Ciudad Real, empatando 2-2, formalizando en 1932 su ingreso en la Federación Castellana siendo considerado como de Segunda Categoría Ordinaria.

La escalada del club valdepeñero fue en aumento hasta ingresar en Segunda Categoría Preferente siendo considerado como unos de los mejores clubs ciudadrealenses y manchegos hasta que, a partir de 1934 se torcieron las cosas y su actividad se fue reduciendo. Declinada su participación en el campeonato 35/36, a principios de 1935 organizó un campeonato local donde participaron cuatro clubs de aficionados titulados Agrupación Artística Benavente, postrero campeón, la Unión Deportiva, el Valdepeñas F.C. y el Once Rhetall, cesando la actividad deportiva a partir de julio de 1936 cuando estalló la Guerra Civil.

Finalizado el conflicto tuvo que esperar el fútbol varios años en volver a aparecer puesto que, a pesar de haber afición y jugadores tanto jóvenes como veteranos que solían jugar encuentros amistosos en el Campo de los Llanos, nadie daba el paso de constituir una sociedad. Esta larga espera se mantuvo hasta 1943 cuando, desde las autoridades que habían cedido el Campo Municipal de Los Llanos a la Obra Sindical de Educación y Descanso, se impulsó el Educación y Descanso Valdepeñas mientras, paralelamente, desde la parte civil se generó el Valdepeñas Club de Fútbol gracias a la creación del Campeonato Provincial por parte de la delegación de la Federación Castellana en Ciudad Real.

La progresión del Valdepeñas C.F. no fue la esperada y en el torneo de la temporada 43/44 tuvo que retirarse antes de finalizar el campeonato quedando quinto y penúltimo en la campaña 44/45 disolviéndose la sociedad poco después. El fútbol no cuajaba a nivel federado en la localidad siendo que, para salir del paso y ocupar a los jóvenes, se creó el Valdepeñas F. de J. y, a principios de 1947, el C.D. Mercantil para ocupar a aquellos futbolistas más curtidos que se habían quedado sin club.

HISTORIA DEL CLUB:

1947 – 1950

Tal cual fue avanzando el año 1947 y viéndose la evolución y calado que el C.D. Mercantil tuvo entre los aficionados de la localidad, se empezó a tomar en serio nuevamente la idea de constituir una sociedad que la representara quedando todo refrendado el jueves 6 de noviembre con el nacimiento del Club Deportivo Valdepeñas. Consensuado vestir camiseta con pantalón blancos como ya lo hiciera el desaparecido Valdepeñas C.F. y nombrado presidente Guillermo Santamaría Merlo, el club fue inscrito en la Federación Castellana haciendo su estreno en el campeonato de Primera Regional de Ciudad Real de la temporada 47/48 ocupando el tercer y último puesto en un torneo relámpago disputado entre abril y mayo de 1948.

En la campaña siguiente 48/49 la cantidad de participantes fue aumentada hasta los ocho clubs resultando el C.D. Valdepeñas tercero, solicitando la directiva del club vinatero su ingreso en el siguiente campeonato de Tercera División por si se producía alguna baja. Cuando nadie lo esperaba y cumplido el mes de septiembre, la petición fue aceptada siendo el club incluido en el Grupo IV donde competían sociedades pertenecientes a las federaciones castellana y murciana debiéndose reforzar el plantel con prisas, acto que tuvo consecuencias deportivas al quedar decimoctavo y último sumando ocho victorias y cinco empates. Condenado a disputar una Promoción de Permanencia, la suerte se alió con el club manchego pues, previsto jugar en su grupo S.D. Sueca y C.D. Electromecánicas, de Córdoba, la retirada de estos clubs le dejó sólo con el Burgos C.F. de modo que, aunque se perdieron ambos encuentros, su continuidad estaba asegurada.

1950 – 1960

Al iniciarse la década de los años cincuenta las perspectivas eran inmejorables. La plantilla fue mejorada y el Campo Municipal ahora denominado José Antonio Elola, mejorado para la categoría. Siguiendo en el Grupo IV pero ahora con participantes castellanos y extremeños, la temporada 50/51 se resolvió en decimosegunda plaza, mejorándose en la campaña 51/52 al ser octavo con la inclusión de algún club andaluz y castellano-leonés por cuestiones geográficas. Teniendo continuidad en el Grupo IV y prácticamente mismos rivales, la sesión 52/53 se concluyó en décimo puesto pasando en la edición 53/54 a jugar en el Grupo VI donde tenían cabida clubs andaluces y norteafricanos.

Cambiar de grupo y destinar gran parte de su presupuesto a cubrir los desplazamientos fue un golpe duro que hubo de afrontarse de la mejor forma posible no teniendo un buen desenlace pues, concluido el torneo en decimoséptimo puesto se descendió a Primera Regional. El estado de las cuentas y militar en una categoría inferior provocó que la Junta Directiva dimitiera y nadie quisiera tomar las riendas del club por lo que no fue inscrito para competir en el campeonato siguiente.

La noticia cayó como una bomba entre los aficionados sin nadie que pudiera remendar la situación, estableciéndose conversaciones entre los representantes del C.D. Juvenil del F. de J. y su hasta entonces gran rival C.D. Lucero, ambos modestos clubs que aglutinaban en sus filas a jóvenes sin cabida en un C.D. Valdepeñas repleto de jugadores profesionales forasteros. De la unión de ambos nació el Club Deportivo Juvenil quien, vistiendo enteramente de blanco, decidió dar el gran paso de federarse y competir en Primera Regional consciente de sus limitaciones debutando en sexto puesto en la temporada 54/55.

Haciendo uso del Municipal José Antonio Elola de la calle Postas, el C.D. Juvenil fue sumando adeptos aunque sin llegar nunca al tirón que tuvo el C.D. Valdepeñas, transcurriendo el tiempo sin grandes hazañas pero con la conciencia tranquila de ofrecer, dentro de sus escasos medios, lo máximo en cada encuentro y forjando la carrera de futbolistas que luego triunfarían en otros clubs. En el aspecto competitivo se ocupó la octava y última plaza en la campaña 55/56 sumando apenas dos victorias, no participando en la sesión 56/57 por cuestiones económicas. Resuelto volver a la competición en la edición 57/58 se terminó en sexta posición, misma plaza que se repitió en la temporada 58/59 para ser cuarto en la campaña 59/60.

1960 – 1970

Al iniciarse los años sesenta el C.D. Juvenil arrastraba profundos problemas económicos que amenazaban una inminente ruina pero, pese a todo, la Junta Directiva decidió salir a competir esperando con ansia el milagro de que llegase dinero con el cual, al menos, cubrir los gastos de la temporada 60/61. No fue así y, con los medios justos, el plantel blanco sólo pudo jugar trece de la veinte jornadas programadas retirándose del campeonato en la jornada catorce ante la frustración de aficionados, directivos y los propios jugadores quienes lo habían dado todo sobre el terreno de juego.

La desaparición del C.D. Juvenil dejó a Valdepeñas sin fútbol federado durante más de un año temiéndose que la crisis abierta se prolongase durante más tiempo y dejase a la afición sin un referente al que seguir. Puesto que el campeonato provincial ciudadrealense de Primera Regional solía empezar hacia febrero debido, generalmente, a la escasa cantidad de participantes siendo solventado en pocos meses, a finales de 1962 un grupo de aficionados constituyeron a marchas forzadas el Club Deportivo Olímpico para que la localidad tuviera representante, siendo su presupuesto muy limitado y, por ende, la calidad de la plantilla por lo que terminó la temporada 62/63 en séptima plaza sumando tres victorias y un empate.

Finalizado el torneo y viéndose la desidia de las autoridades, la escasa afición que les prestó soporte y lo costoso que les resultó la aventura, la Junta Directiva del C.D. Olímpico decidió poner fin a la empresa no siendo inscrito el equipo para la siguiente campaña por lo que el fútbol valdepeñero volvía a la misma situación vivida en 1961.

Llegados a 1965 y después de transcurrir las temporadas 63/64 y 64/65 sin fútbol federado, Valdepeñas era citada continuamente en los medios periodísticos por la situación que atravesaba este deporte, la ausencia de un club representativo en una localidad con una población de veinticinco mil habitantes y cómo, desde 1954, se había dado la espalda a las dos iniciativas que, en forma de C.D. Juvenil y C.D. Olímpico, habían enarbolado la bandera del balompié local para dar salida a la juventud que deseaba practicarlo.

La llamada cundió efecto entre autoridades, aficionados e interesados y a principios de noviembre la reorganización del C.D. Valdepeñas era una realidad teniendo a Antonio Bárcenas Cácara como presidente, Antonio Pareja Pareja en la vicepresidencia, Celestino Guerola en la tesorería y Manuel Bárcenas Canales en la secretaría. Apuntado para competir en el campeonato provincial de Primera Regional, hubo que componer una plantilla de urgencia que consiguió finalizar la temporada 65/66 en segundo puesto tras el Club Atlético Calvo Sotelo, de Puertollano, disputando así la Promoción de Ascenso a Tercera División frente al pacense Betis Club Extremeño, subcampeón en su región, al que derrotó 3-0 en casa y quien le vapuleó fuertemente en Badajoz por 4-1 empatando la eliminatoria. Temiendo los dirigentes verdiblancos ascender y comprometer la situación económica de la sociedad en una categoría tan exigente, estos no se presentaron en el encuentro de desempate consiguiendo los manchegos ascender en una carrera donde se le abrían todas las puertas posibles.

La campaña 66/67 se empezó pues en Tercera División compitiendo en el Grupo XIV administrado por la Federación Castellana con clubs madrileños y castellano-manchegos concluyendo en una discreta decimosegunda plaza, volviendo la afición valdepeñera a acudir en masa al Campo Municipal José Antonio Elola donde, en la sesión 67/68, se pasó al Grupo XV compitiendo con clubs castellanos y extremeños teniendo como prioridad quedar entre los diez primeros clasificados puesto que la Federación Española, en plena reestructuración de las categorías superiores, deseaba reducir el cupo de grupos en Tercera División. Con una sensacional plantilla el C.D. Valdepeñas concluyó segundo a cinco puntos del C.D. Cacereño clasificándose para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División, siendo eliminado en Cuartos por el Club Gimnástico de Tarragona después de una dura eliminatoria en la que se perdió 3-2 en la capital catalana, se gano en casa por 2-1 y, en el encuentro de desempate quedó apeado al perder 2-4.

El C.D. Valdepeñas, recién reorganizado y presidido por Antonio Pareja, parecía haber vuelto con una gran fuerza pero en la edición 68/69, destinado al Grupo VI, debió competir con clubs valencianos, murcianos y castellano-manchegos de gran nivel quedando relegado al decimocuarto puesto. El curso 69/70 fue también exigente pues sólo los ocho primeros clasificados tendrían opción a seguir en la categoría perdiéndola los doce últimos al quedar esta limitada a cuatro grupos. Siguiendo en el Grupo VI ante rivales del área levantina, los blancos estuvieron a un gran nivel concluyendo en quinto puesto, una plaza que fue celebrada con desbordante alegría por todo lo que suponía.

1970 – 1980

La Tercera División de los primeros años setenta era una categoría muy atractiva que había sido reducida a cuatro grupos de veinte participantes cada uno donde convivían clubs históricos con pasado glorioso y otros en franca progresión, amén de todos aquellos que, siendo modestos, tenían aires de grandeza. Al C.D. Valdepeñas le tocó por razones geográficas competir con los clubs de la mitad sur peninsular teniendo un buen estreno en la temporada 70/71 dentro del Grupo IV junto a sociedades andaluzas, extremeñas, norteafricana, valencianas y murcianas concluyendo en décimo puesto evitando, inmerso en un sistema competitivo dotado de ciertos obstáculos, rondar la zona peligrosa. En la campaña 71/72, teniendo continuidad en el Grupo IV, los merengues disfrutaron de un campeonato con abundantes victorias alcanzado la cuarta plaza a pesar de encajar una significativa cantidad de goles, siendo muy similar el desarrollo de la sesión 72/73 dentro de un grupo muy igualado en el que fueron quintos habiendo escasa distancia en puntos entre los de arriba, los que defendieron su plaza en la Promoción de Permanencia y los que descendieron.

La edición 73/74 tomó un cariz muy distinto y la plantilla, debilitada respecto al campeonato anterior, no pudo solventar su complicada situación clasificatoria a lo largo del torneo finalizando en decimoctavo puesto por lo que, reglamento en mano, perdió la categoría ingresando en una nueva titulada Regional Preferente, nuevo escalafón entre la Primera Regional y Tercera División donde competían un buen número de filiales de los principales clubs pertenecientes a la Federación Castellana. La temporada 74/75, aunque se terminó en sexta plaza, no fue buena mejorándose ostensiblemente en la siguiente campaña 75/76 cuando, con muchas caras nuevas, se ocupó el primer puesto obteniéndose el título de campeón y además el ascenso directo a Tercera División, verdadero objetivo del club antes de iniciarse el torneo. De vuelta al tercer nivel nacional, la sesión 76/77 se presentó con un cariz especial pues era la última con el formato mantenido durante lo que se llevaba de década siendo que, con vistas al siguiente campeonato, la Federación Española iba a implementar una nueva categoría denominada Segunda División B situada por encima de la Tercera División y en su sustitución. Dispuesto que sólo los diez primeros accederían a seguir con el tercer nivel, el C.D. Valdepeñas no gozó de un buen año terminando decimocuarto y viendo como sus esperanzas de continuar se desvanecían.

Destacable en 1976 es la constitución del Sporting Club Valdepeñas, club de índole formativa presidido por Tomás Muñoz que, en lo sucesivo, vistiendo camiseta amarilla con pantalón azul y partiendo desde Tercera Regional, fue subiendo peldaños formando a multitud de jóvenes.

Siguiendo en Tercera División pero convertida en cuarto nivel nacional, la edición 77/78 transcurrió en el Grupo IV manteniendo todavía cierta competitividad deportiva por la calidad de los participantes procedentes de Madrid, las dos Castillas y la novedad de los clubs canarios exigiendo calidad deportiva y un buen respaldo económico. Con rivales de cierto cartel que acudían al Campo Municipal, los manchegos fueron décimos destacando el encuentro del Campeonato de España que les enfrentó al Real Madrid C.F. donde resultaron seriamente derrotados al perder 0-7 en casa pero con gran taquillaje. La temporada 78/79 ofreció un cambio de aires pasando al Grupo VI junto a andaluces, extremeños y norteafricanos terminando séptimo, destacando la inauguración el 1 de octubre de 1978 del nuevo Polideportivo Municipal ante el Córdoba C.F. en encuentro del Campeonato de España con resultado de empate 1-1, teniendo nuevo destino en la campaña 79/80 al luchar en el Grupo V junto a castellano-leoneses, castellano-manchegos, madrileños y canarios haciendo un buen papel al concluir décimos.

1980 – 1990

Al comenzar los años ochenta la Federación Española, en su ánimo de conceder un grupo de Tercera División a cada federación territorial, concedió la administración del Grupo VII a la Federación Castellana donde pertenecían los clubs castellano-manchegos, madrileños y los de las provincias de Ávila y Segovia teniendo un plácido campeonato 80/81 en el que el C.D. Valdepeñas fue séptimo. Con un sistema competitivo en el cual tan solo los dos primeros clasificados tenían derecho de promocionar a superior categoría, en la temporada 81/82 se apostó por hacer un plantel para llegar lo más arriba posible estando cerca de ello pero sin lograrlo dado que, algunas derrotas inesperadas se lo impidieron, debiéndose conformar con la cuarta plaza. Muy distinta fue, en cambio, la campaña 82/83 cuando, con un equipo desconocido, se miró más hacia arriba que abajo concluyendo en decimotercero puesto, resultando todavía peor la sesión 83/84 al ser decimoquinto aunque se salvaron los muebles a varias jornadas del final.

Como en el fútbol todo va y viene, los cambios en la directiva manchega de 1984 dieron un giro de ciento ochenta grados a la trayectoria mostrada en los últimos años disponiendo de un equipo competitivo que resultó segundo en la edición 84/85 empatado a puntos con el Real Madrid Aficionados cuando, previamente, todo lo había sido favorable para ser campeón. Clasificado para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B, el C.D. Valdepeñas eliminó en Semifinales a la S.D. Éibar después de imponerse 2-0 en casa y perder 1-0 en la localidad guipuzcoana, no pudiendo solventar la Final ante un superior Córdoba C.F. que le derrotó en la ciudad califal por 4-1 y se impuso en el Polideportivo Municipal por 0-1 dejando a los manchegos sin ascenso. En la temporada 85/86, manteniendo vivos los mimbres que tan buen resultado le dieron el torneo anterior, los blancos fueron segundos nuevamente en Liga quedando en esta ocasión a cuatro puntos del C.D. Leganés, no pudiendo clasificarse para la Promoción de Ascenso al tener una baja cantidad de puntos sumada, criterio demasiado injusto para muchos aficionados.

Después de dos temporadas acercándose al título y acechando el ascenso, la campaña 86/87 en la que la Federación Española adjudicó hasta siete plazas a la Federación Castellana para poder competir en Segunda División B tras el fracaso de reducirla a un grupo único, el C.D. Valdepeñas estuvo francamente desacertado en el campeonato ocupando el decimocuarto puesto dejando pasar una oportunidad inmejorable para ascender por la vía fácil, aprobando en 1987 la Federación Española que la neonata Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha, administrase en solitario el nuevo Grupo XVII. El estreno del conjunto valdepeñero de la sesión 87/88 fue descorazonador dando continuidad a lo sucedido en el curso anterior y reflejando sobre la clasificación final, decimoséptimo, que eran necesarios muchos cambios si se pretendía seguir en la categoría, y más todavía si el objetivo era algo mayor.

Tras cambiar a gran parte de la plantilla, el C.D. Valdepeñas mostró una cara diferente en el curso 88/89 y, aunque no se estuvo en la parte de arriba junto a los mejores, al menos se enmendó de raíz un camino que se presumía peligroso. Con la ayuda de algunos refuerzos, el campeonato 89/90 fue uno de los mejores que se recuerdan en la ciudad con un plantel que tuvo sus altibajos pero no cesó en su empeño de acabar primero, algo que consiguió con tres puntos de ventaja sobre el C.F. Gimnástico de Alcázar estando en el banquillo Manolo Chico y Benito Sánchez Merlo en la presidencia, puesto que le permitió ascender a Segunda División B por la puerta grande sin mediar promoción alguna.

1990 – 2000

El principio de los años noventa fue para los aficionados valdepeñeros como regresar al inicio de los años setenta cuando el C.D. Valdepeñas competía en un tercer nivel nacional fraccionado en cuatro grupos de veinte participantes. Pasados veinte años de aquello, la nueva generación de aficionados pudo saborear qué significaba jugar en esta categoría estrenándose en la temporada 90/91 dentro del Grupo III junto a clubs andaluces, extremeños, norteafricanos y castellano-manchegos con nueva denominación adoptando la de Club de Fútbol Valdepeñas y concluyendo en decimoprimero puesto, a cuatro puntos del descenso. El Polideportivo Municipal era testigo de unos tiempos para el recuerdo y la campaña 91/92, siguiendo en el Grupo III pero con rivales totalmente distintos al contender con valencianos, madrileños, murcianos y castellano-manchegos, fue intensa salvando la categoría en el último encuentro de Liga a domicilio ante un descendido U.D. Alzira.

La tercera presencia del conjunto vinatero en Segunda División B le llevó al Grupo I donde participaban gallegos, asturianos, castellano-leoneses, madrileños y castellano-manchegos siendo la sesión 92/93 durísima pues, a un escaso presupuesto, se unió un torneo en contra donde, decimoctavo, do puntos le distanciaron de obtener la permanencia. Descendido a Tercera División, la denuncia de parte de la plantilla por impago acumuló un segundo descenso que le condujo hasta Regional Preferente, afrontando la edición 93/94 con muchas dudas, caras largas y la preocupación de ignorar cómo iban a desarrollarse los acontecimientos. Afortunadamente se quedó tercero precedido de Hellín Deportivo y C.F. La Solana retornando pronto a Tercera División.

Con la economía maltrecha fruto de su reciente pasado por Segunda División B, la participación del club vinatero en el Grupo XVII castellano-manchego no volvió a ser la misma que en la década anterior y, aunque se estuvo a la altura, incluso le obtuvieron buenas clasificaciones, los primeros puestos quedaron muy lejos. La temporada 94/95 le deparó un discreto octavo puesto mejorando sensiblemente en la campaña 95/96 al ser séptimo, trayendo la sesión 96/97 buenas noticias y dejando un buen sabor de boca al concluir quinto a tan solo cuatro puntos de poder promocionar para intentar ascender a Segunda División B. Tras este momento de gloria, la edición 97/98 ofreció una cara gris terminando el campeonato decimoquinto lejos de todo, siendo más beneplácito el curso 98/99 en el que, noveno clasificado, al menos no se sufrió tanto. La Liga 99/00, discurrida ente similares condiciones, se cerró en décimo puesto.

2000 – 2010

Con el cambio de siglo el C.F. Valdepeñas siguió mostrando evidentes signos de debilidad cayendo en la temporada inaugural, 00/01, hasta la decimotercera posición, teniendo margen de empeoramiento en la campaña 01/02 cuando, decimoséptimo, una victoria en casa ante el C.D. Torrijos le apartó de un descenso muy cercano. La sesión 02/03 se presentó con malos augurios y una plantilla sin suficiente calidad para subsistir en la categoría, algo que se vio conforme transcurrían las jornadas y el equipo no abandonaba los últimos puestos, Al final no se pudo hacer nada y se descendió a Primera Autonómica al concluir vigésimo, afrontándose un campeonato 03/04 en el que se luchó por estar arriba y, a poder ser, ascender, no materializándose con el cuarto puesto. De trágica puede considerarse esta última campaña en la que el C.F. Valdepeñas «B», constituido en 2002 tras absorberse mediante fusión al Sporting Club Valdepeñas causando la desaparición de éste último que había llegado a competir en Regional Preferente, corrió la misma suerte pues, retirado tras la disputa de unas pocas jornadas nunca más fue reorganizado.

Tras un verano caliente en el que todo pintaba bastante mal, a trancas y barrancas se consiguió armar una plantilla con la cual salir a competir en la temporada 04/05 pero sin expectativas claras de cómo se iba a terminar. Jugados cuatro encuentros con dos victorias y dos derrotas, la plantilla no se presentó en la quinta jornada a domicilio ante el Atlético Jareño, convocándose una Asamblea Extraordinaria el 6 de octubre mediante la cual lo socio, en un clima de evidente frustración y caras largas, tomaron la decisión de disolver la sociedad dando fin a muchos años de fútbol a la ciudad.

Desaparecido el principal club de la localidad, en la temporada siguiente 05/06 el C.D. E.F.B. Valdepeñas que fue constituida en 1991 y venía contando con equipos para formación de jóvenes futbolistas en las categoría inferiores, creó un equipo sénior para iniciar una carrera en el fútbol federado amateur empezando en Segunda Regional Autonómica vistiendo enteramente de rojo, cambiando años después a totalmente blanco como ya lo hicieran sus predecesores.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Fútbol en Castilla-La Mancha. Juan Jiménez Ballesta. Ediciones Ballesta (2005).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Archivo privado de Juan Alberto Martínez.
  • Anuarios de la RFEF.
  • El Pueblo Manchego. Diario.
  • Lanza. Diario.
  • La Paz. Diario.
  • El Eco de Valdepeñas. Diario.
  • La Voz. Diario.
  • El Indígena. Diario.
  • www.lanzadigital.com/hemeroteca/ Hemeroteca Digital.
  • www.as.com Diario.
  • www.marca.com Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Club Esportiu Mataró, S.A.D.

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Esportiu Mataró, S.A.D.
  • Ciudad: Mataró 
  • Provincia: Barcelona
  • Comunidad Autónoma: Cataluña / Catalunya
  • Fecha de constitución: diciembre de 1912
  • Fecha de federación: 1913

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Iluro Sport Club (1912-1939)
  • Club Deportivo Mataró (1939-1983)
  • Club Esportiu Mataró (1983-2004)
  • Club Esportiu Mataró, S.A.D. (2004-2011)

 

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas en Categoría Nacional:

 

ESTADIO:

  • Nombre: Camp Municipal del Centenari
  • Año de inauguración: 1 de enero de 1912
  • Cambios de nombre:
  • Camp de Foment (1912-2013)
  • Camp Municipal del Centenari (2013- )
  • Capacidad: 4.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Camp de Tir (1912-1917)
  • Camp de Foment (1917- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CLUB ESPORTIU MATARÓ S.A.D. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CLUB ESPORTIU MATARÓ S.A.D. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN MATARÓ:

Distante de la capital provincial, Barcelona, en 30 km hacia el noreste y pegada junto al litoral mediterráneo, la ciudad y municipio portuario de Mataró es el principal núcleo de la comarca del Maresme siendo una localidad eminentemente dinámica y muy activa con gran dedicación al comercio y al sector servicios. Construida por los íberos y dominada por varias culturas que han dejado su huella, su fuerte industrialización a partir de mediados del siglo XIX e impronta económica la convirtieron en un centro próspero reafirmado un siglo después incrementándose notablemente su población hasta alcanzar los ciento treinta mil vecinos. Sede politécnica y universitaria, la localidad conserva un importante patrimonio arquitectónico con edificios industriales, civiles y religiosos, además de cierta relevancia turística y cultural.

Contando con veinte mil habitantes, hizo el fútbol su aparición en la capital del Maresme en los primeros años del siglo XX cuando, miembros de la Sociedad Colombófila Mensajera Iluro con sede en el edificio del Sport Mataronés, empezaron en 1901 a jugar en el interior del velódromo local vistiendo camiseta a rayas rojiblancas. No cuajando aquella primera empresa, el fútbol siguió creciendo y siendo practicado tanto en calles y plazas así como en el Colegio de los Hermanos Escolapios de Santa Ana, surgiendo en abril de 1911 el primer club serio bajo el nombre de Cataluña Sport Club con Salvador Garriga como presidente.

La iniciativa del Cataluña S.C. tuvo un efecto inmediato en otro grupo de jóvenes que jugaban en el parque municipal y, al abrigo del Sport Mataronés, club deportivo dependiente de la Sociedad de Fomento Mataronés, ese mismo mes quedó constituido el Mataró Foot-ball Club vistiendo inicialmente camiseta rojiblanca. Con el paso del tiempo ambos clubs vieron la necesidad de unirse para aumentar su masa social y deportiva quedando fusionados en diciembre siguiendo bajo la denominación Mataró F.C., dándose de alta pocos días después en la Federación Catalana donde fue considerado como club de Segunda Categoría. La tendencia creciente de la naciente sociedad fue en aumento y el 1 de enero de 1912 quedaba inaugurado el Campo de Fomento, propiedad de la citada sociedad que venía siendo campo de tiro nacional y de fútbol situado junto al Paseo de Cabanelles y al Convento de las Capuchinas teniendo como invitados al F.C. Barcelona y al Catalá S.C., ambos de la capital, con victoria de los azulgranas por 8-0.

Vistiendo ya de rojinegro con pantalón negro y presidida la sociedad por Josep Soler Moreu, el Mataró F.C. además de enfrentarse a clubs de su entorno en el campeonato de Liga lo hizo con el Valldemia F.C., otro club de la localidad nacido por esas fechas que, junto al de las Escuelas Pías, servían de cantera para que un gran número de jóvenes se adiestraran en el manejo del balón y sus reglas.

HISTORIA DEL CLUB:

1912 – 1920

A finales de 1912 las disputas internas entre socios del Mataró F.C. terminaron por crear una brecha que tuvo como final la escisión de un nutrido grupo que decidió constituir una nueva sociedad donde poder empezar de nuevo siendo titulada Iluro Sport Club de modo que, en fecha domingo 29 de diciembre, jugó su primer encuentro desplazándose a jugar frente al F.C. Vilasar cayendo derrotado por 3-0. Esta su primera derrota no cambió los planes del neonato conjunto mataronés quien, vistiendo camiseta gualdinegra con pantalón negro, afianzó los pasos para elegir su primera Junta Directiva el 2 de marzo de 1913 contando con Josep Serra como presidente, Jaume Subirá como vicepresidente mientras Pelegrí Lluriá era secretario, Joan Escapa contador y el señor Parera se ocupó de la tesorería.

Contando con el nuevo Campo de Tiro Nacional situado en el Paseo de Rocafonda empleado por el Sport Mataronés que se hallaba distante apenas unos centenares de metros del Campo de Fomento, feudo del Mataró F.C., el Iluro S.C. pronto fue sumando adeptos y seguidores consiguiendo en 1914 equipararse en calidad a los rojinegros para ser sus duelos intensos a todos los niveles, tanto en el primer como segundo y tercero equipos, lucha de poder que se mantuvo hasta el verano de 1915 cuando el Mataró F.C., mal gestionado y con continuos cambios de directivos, terminó por arrojar la toalla y desaparecer.

Sin apenas oposición en la localidad y sin actividad los rojinegros durante un prolongado tiempo, en 1917 la Junta Directiva del Iluro S.C. reclamó el uso del Campo de Fomento al estar mejor acondicionado para la práctica futbolística, solicitud aprobada que fue festejada el 8 de julio invitándose al F.C. Barcelona con quien se perdió por 0-1 aprovechándose la visita para oficializar el traspaso de feudo. En el aspecto puramente deportivo, los gualdinegros avanzaron en el campeonato de Segunda Categoría terminando quintos en la temporada 17/18 con un total de seis participantes y primeros en las campañas 18/19 y 19/20 sin poder ascender de categoría en unos años donde cambiar de estatus no era siempre factible.

1920 – 1930

Al iniciarse los años veinte la afición al fútbol en una localidad tan amante del deporte como Mataró fue aumentando con la constitución de nuevas sociedades como el Club Deportivo Mataró, nacido en 1922 con exjugadores del Mataró F.C. en un intento de revitalizar este desaparecido club o ya asentadas como el Stadium Sport Club, constituido en 1916 que ampliaron la oferta a la juventud para jugar a nivel federado, manteniendo el Iluro S.C. su hegemonía compitiendo en Segunda Categoría donde, después de ser sexto en la temporada 20/21, fue campeón de Liga en las campañas 21/22, 22/23 y 23/24 además de subcampeón provincial de la categoría en 1922 y campeón provincial y subcampeón de Cataluña en 1923 y 1924, año en el que por fin pudo ascender al Grupo B de Primera Categoría que era, de facto, el segundo nivel regional.

Debutante en la sesión 24/25 con un magnífico segundo puesto tras el C.D. Júpiter, de Barcelona, los gualdinegros pudieron asentarse en esta categoría siendo quintos en la edición 25/26 y séptimos en el curso siguiente 26/27 para ser cuartos en la temporada 27/28 en unos tiempos donde el profesionalismo, regularizado por la Federación Catalana desde 1925, supuso la desaparición precisamente en ese año del C.D. Mataró y Stadium S.C. quienes no pudieron sobrevivir a un régimen económico tan duro y exigente dejando a los gualdinegros como único estandarte mataronense a nivel federado.

La creación en 1928 de las categorías profesionales de Primera y Segunda División con ámbito estatal supuso un antes y después en el fútbol que se llevó por delante a muchos clubs y, a los que consiguieron mantenerse, un dolor de cabeza pues muchas de sus figuras cambiaban de colores tan pronto recibían una suculenta oferta de un club de superior categoría. A pesar de ello el Iluro S.C. supo sobreponerse y terminar tercero en el Grupo B de Primera Categoría en la campaña 28/29 y primero en el curso 29/30 no pudiendo ascender al Grupo A. Paralelamente a estos acontecimientos cabe destacar la constitución en 1929 de la Unión Deportiva Mataronesa, modesto club todavía en activo en la actualidad con una amplia trayectoria deportiva.

1930 – 1940

La década de los años treinta empezó con una plantilla competitiva que, en la temporada 30/31 y en Segunda Categoría, finalizó en tercer puesto siendo más discreta la campaña 31/32 al ser quinto y destacable la sesión 32/33 al ser segundo tras el Granollers S.C. Durante estos años la plantilla gualdinegra estaba formada, en su gran mayoría, por jugadores foráneos profesionales quedando lejos aquellos tiempos de amateurismo, creando en 1934 la Federación Española los Campeonatos Superregionales que restaron vistosidad a los clásicos regionales. Este movimiento obligó a la Federación Catalana a reestructurar sus categorías creando los campeonatos de Segunda Categoría Preferente y Segunda Categoría Ordinaria actuando los mataroneses en Preferente, categoría en la que fueron novenos en la edición 34/35.

Primer clasificado en la temporada 35/36 coincidiendo con la reforma del Campo de Fomento que fue trasladado de su ubicación original en unos metros y ampliado dimensionalmente tanto en longitud como en anchura reestrenándose el 6 de octubre de 1935 no pudiendo acceder a Primera Regional B, estando preparando la pretemporada 36/37 en julio de 1936 estalló la Guerra Civil quedando su futuro más inmediato en el aire. Pasados los primeros meses y, a consecuencia de que la situación bélica era favorable en Cataluña al estar el frente alejado, a instancias de la Federación Española la Federación Catalana estimó seguir con los campeonatos regionales llevándose hacia adelante la campaña 36/37 en la que el Iluro S.C., prescindiendo de sus profesionales debido a que era imposible costear sus emolumentos en momentos tan delicados, pasó a jugar con jugadores locales siendo campeón en la sesión 37/38. Disputado un encuentro el 28 de agosto de 1938 ante el F.C. Barcelona, la situación bélica empeoró y, temiéndose por la seguridad de público y jugadores, ya no se jugó ningún encuentro en adelante siendo el terreno de juego gualdinegro ofecido para otros menesteres.

Tras la entrada de las tropas nacionales en la ciudad el 28 de enero de 1939, pasados unos meses y una vez finalizado el conflicto, después de ser purgado el club quedando al margen toda aquella persona disidente con el nuevo régimen político, llegó la hora de reemprender la actividad deportiva de la sociedad adquiriendo la nueva denominación de Club Deportivo Mataró habida cuenta de que no se podían emplear extranjerismos. Nombrada una Comisión Gestora y retirados todos los vehículos militares que venían ocupando el Campo de Fomento, el club fue inscrito en Segunda Regional Preferente, el tercer nivel territorial de la época acabando en tercer puesto y preparándose para emprender una nueva época.

1940 – 1950

Reestructuradas las categorías regionales dependientes de la Federación Catalana, en la temporada 40/41 el C.D. Mataró pasó a competir en Primera Regional B, el segundo nivel, donde finalizó en cuarto puesto teniendo la oportunidad de ascender a Primera Regional A mediante Promoción, eliminatoria que superó frente a la Unión Atlética Horta después de empatar 2-2 y precisar de un segundo encuentro resuelto para los gualdinegros por 1-0. Con el ascenso en el bolsillo, la campaña 41/42, sin los grandes clubs catalanes compitiendo en Categoría Nacional, fue notable terminando en séptima plaza pero acomodándose entre los mejores clubs de la región teniendo, poco después, un mal campeonato 42/43 al ser décimo y colista aunque, debido a una reforma, conservó su plaza en la categoría.

Mataró, que en esos momentos superaba los treinta mil habitantes, estaba en pleno proceso de adaptación a los años de posguerra y, aunque gozaba de una alta categoría deportiva, no había dinero para dar el salto a la Tercera División de ámbito nacional. La sesión 43/44 fue tranquila quedando en décima plaza e, instalado en la cola, no muy diferente resultó la edición 44/45 consiguiendo el noveno puesto mejorando sensiblemente en la temporada 45/46 al ser cuarto.

Presente en una Primera Regional con grupo único y ámbito extendido a toda la geografía catalana, la campaña 46/47 concluyó repitiendo en la cuarta plaza proponiéndose la Junta Directiva que presidía Joan Matons ascender por fin a Tercera División. Con la llegada de excelentes jugadores, la sesión 47/48 fue todo un éxito perdiendo tan solo cuatro encuentros y liderando la clasificación con un primer puesto que le podía catapultar a Categoría Nacional pero, una vez acondicionado y sembrado césped en su clásico campo de tierra, llegó la gran decepción al quedar la Tercera División reducida a seis grupos con lo cual le fue denegado el merecido ascenso.

En la edición 48/49 el C.D. Mataró salió a por todas gozando nuevamente de un gran equipo que, pese al esfuerzo, fue segundo a un punto del C.D. Tortosa logrando en esta ocasión el ascenso a Tercera División gracias a una ampliación del número de participantes, categoría en la que se estrenó en el campeonato 49/50 participando en el Grupo III formado por clubs valencianos, catalanes y baleares con notable participación al finalizar quinto.

1950 – 1960

La década de los años cincuenta se caracterizó por su presencia ininterrumpida en Tercera División, el tercer nivel nacional de la época donde, con bastantes jugadores profesionales, se realizaba un atractivo fútbol. Séptimo en la temporada inicial 50/51 dentro del Grupo III participado por clubs catalanes y aragoneses, en 1951 accedió a la presidencia Pelegrí Martí teniendo una negativa campaña 51/52 en la que, siguiendo en el Grupo III formado básicamente por clubs catalanes, pocos aragoneses y baleares, terminó decimoquinto sumando siete escasas victorias. En la sesión 52/53 llegaron nuevos jugadores que se incorporaron para dar ciertas garantías en un Grupo III compuesto por catalanes y aragoneses que ofrecieron un sorprendente rendimiento teniendo opciones de quedar campeón, título que no se consiguió al llevárselo la S.D. Escoriaza con tres puntos de ventaja. Segundo en Liga, esta plaza le permitió promocionar para intentar ascender a Segunda División compitiendo en un grupo formado por dos clubs de Segunda División y tres aspirantes en el que el ascenso se escapó por diferencia de goles puesto que, primera la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega, Cultural y Deportiva Leonesa, el propio C.D. Mataró y U.D. Salamanca empataron a puntos siendo colista el Club Sestao.

Muy distinta fue sin embargo la edición 53/54 con un plantel cargado de derrotas que concluyó decimosexto rodeado de clubs catalanes y baleares decidiendo en 1954 la Federación Española aumentar el número de grupos y participantes en la categoría para que el fútbol llegara a más localidades. Concedidos dos grupos para la Federación Catalana debido a su alto número de afiliados, el C.D. Mataró fue ubicado en el Grupo VI finalizando la temporada 54/55 en séptimo puesto mientas en la campaña 55/56 resultó noveno.

En 1956 los grupos de Tercera División fueron hinchados con la ampliación a más participantes reuniéndose en el Grupo VI un total de veinticuatro que desvirtuaron la competición alargando el torneo innecesariamente con pérdida evidente de calidad. Los gualdinegros fueron decimosextos mejorando en la sesión 57/58 al ser quintos. Llegados a la edición 58/59 el grupo se redujo a dieciocho clubs siendo esta cantidad más llevadera terminando en decimoprimero puesto cerrando la década con una cuarta plaza en el curso 59/60 con serias aspiraciones de poder promocionar a Segunda División que se escapó por dos escasos puntos.

1960 – 1970

Los años sesenta marcan un gran cambio en la ciudad de Mataró con la llegada masiva de inmigrantes procedentes, en su gran mayoría, de Andalucía y Extemadura pasando a lo largo de la década de cuarenta mil a setenta mil habitantes. La construcción y la industria crecen a pasos agigantados y la prosperidad parece adueñarse de la localidad como en tantas otras del entorno de Barcelona. Deportivamente el C.D. Mataró sigue en Tercera División terminando tercero la temporada 60/61 en la que está a punto de promocionar. Quinto en la campaña 61/62, en la sesión 62/63 vuelve a ser tercero en esta ocasión con serias opciones de promocionar para intentar ascender a Segunda División, un sueño que no se volverá en lo sucesivo a repetir al cohabitar con club más capacitados deportiva y económicamente.

A partir de 1963 con la sucesión de varias directivas, el C.D. Mataró decae en la clasificación finalizando decimotercero en la edición 63/64 y decimocuarto en la temporada 64/65 teniendo una leve recuperación en la campaña 65/66 en la que es noveno. La tendencia negativa de los gualdinegros tiene un profundo bache en la sesión 66/67 cuando, decimosexto, pierde la categoría en una posterior Promoción de Permanencia descendiendo a Primera Regional afrontando la edición 67/68 en un punto bajo del que no tardará en salir.

Situado en nivel regional, al finalizar el torneo es séptimo decidiendo en 1968 la Federación Catalana crear una nueva categoría titulada Regional Preferente con veinte participantes un paso por encima de la Primera Regional. El C.D. Mataró acude con gran ilusión y, mediante una una plantilla que suma un buen número de puntos, consigue en su estreno del campeonato 68/69 el primer puesto y título ascendiendo directamente a Tercera División. En plena reforma de las Categorías Nacionales, la Tercera División de 1969 está repartida en ocho grupos que, en breve, quedarán reducidos a cuatro por lo que se planifica un duro proceso de eliminación. Confinado en el Grupo IV con participantes todos catalanes, los clasificados del puesto noveno hasta el vigésimo ambos inclusive perderán la categoría por lo que el esfuerzo ha de ser notable. A trancas y barrancas, los gualdinegros son octavos y obtienen la ansiada continuidad.

1970 – 1980

Los años setenta empezaron fuertes en una Tercera División que quedó reducida a cuatro grupos con veinte participantes respectivamente agrupados por estrictas razones geográficas. Partido el territorio nacional en cuatro sectores, al C.D. Mataró le tocó competir en el Grupo III donde se reunieron clubs catalanes, valencianos y baleares teniendo una pésima temporada 70/71 pues, colista destacado con cinco victorias, terminó descendiendo a Regional Preferente, una categoría en la que tampoco tuvo una buena entrada en la campaña 71/72 ocupando la decimotercera plaza. El club del Maresme no atravesaba una buena racha deportiva y en la sesión 72/73 se concluyó en noveno puesto recuperándose puntualmente en la edición 73/74 al ser quinto.

Sin tanta afición acudiendo al Campo de Fomento ocupada en otras alternativas en su tiempo de ocio y con el club gualdinegro en horas bajas, las distintas directivas que tomaron las riendas no supieron o pudieron encarrilar la situación terminando decimoterceros en la temporada 74/75 y decimoséptimos en la campaña 75/76, una posición que le condenó al descenso convirtiéndose en club de Primera Regional. Este duro golpe no fue bien encajado por los aficionados y la sesión 75/76 fue un calvario ocupándose un discreto noveno puesto que no auguraba nada bueno esperándose resurgir en el futuro inmediato por el bien de la sociedad.

Tercero en la edición 77/78, el club gualdinegro no pudo siquiera promocionar debiendo esperar a la temporada 78/79 para ser primero y, matemáticamente, ascender a Regional Preferente. Eran tiempos duros y, con Josep Ametller en la presidencia, había mucho trabajo por hacer. Tras el ascenso la directiva reforzó la plantilla para estar lo más arriba posible en la campaña 79/80 y lo consiguió pues, en un emocionante torneo, tras un mano a mano con el Ct.d’D. Hospitalet, quedó segundo a tres puntos de los franjirrojos consiguiendo de este modo ascender a Tercera División, su segundo consecutivo.

1980 – 1990

La Tercera División que se encontró el C.D. Mataró tras su ascenso ya no era el tercer nivel nacional, sino el cuarto a raíz de la creación en 1977 de la Segunda División B, aunque después de tanto sufrimiento fue un logro celebrado por toda la afición. El nuevo ciclo empezó con una temporada 80/81 en la que terminó decimosegundo pasando por problemas clasificatorios en la campaña 81/82 que se solventaron con cierta holgura al ser decimoquinto y lejos de la zona de descenso, objetivo que no se pudo repetir en la sesión 82/83 cuando, sumando sólo cinco victorias, no pudo sostener la categoría descendiendo a Regional Preferente ante la decepción de sus seguidores.

Catalanizada su denominación en 1983 y convertido en Club Esportiu Mataró, la edición 83/84 no empezó demasiado bien concluyendo en decimotercera posición en lo que parecía ser la confirmación de una mala racha de resultados que se mantuvo en la temporada siguiente 84/85 al ser decimosegundo y agravó sin aparente solución en la campaña 85/86 al finalizar decimoctavo y descender a Primera Regional, un duro golpe que molestó a la hasta entonces fiel afición que se redujo a continuación asistiendo menos público al Campo de Fomento de forma significativa.

Competir en Primera Regional, el sexto nivel nacional para un municipio que en esos momentos acababa de rebasar los cien mil habitantes, sumió al C.E. Mataró en una profunda crisis de la que era difícil salir y no se atisbaba en el horizonte posible solución, máxime cuando los años fueron pasando y el club, pese a su esfuerzo deportivo, se veía privado del ascenso. Tercero en la sesión 87/88 y segundo en la edición 88/89 en unos tiempos donde sólo ascendía el primer clasificado, el desánimo empezó a cundir con el sexto puesto del curso 89/90 esperándose que la nueva década a empezar trajese mejores noticias.

1990 – 2000

Al empezar los años noventa, al menos en su primera temporada 90/91, todo siguió igual no consiguiendo los gualdinegros afianzarse en los primeros puestos terminando quintos hasta que, en la campaña 91/92, se pudo al fin materializar el ansiado ascenso gracias al nuevo sistema competitivo en el que, segundo en Liga tras el también mataronense Club Deportivo Verdiblanca constituido en 1963 y siendo tercero otro club local como la Unión Deportiva Cirera constituida en 1965, promocionó ante la ilerdense Ag.E. Térmens empatando 2-2 en la ida y venciendo en casa 2-0.

Conseguido el ascenso a Regional Preferente, el C.E. Mataró cogió aire y en la sesión 92/93 finalizó en tercer puesto a un paso de poder promocionar para tratar de ascender a Primera Catalana, nueva categoría creada entre la Tercera División y la Regional Preferente a donde se aspiraba entrar. Con un plantel reforzado, la directiva gualdinegra se propuso el ascenso en la edición 93/94 y lo consiguió a base de tesón y no sin sufrimiento puesto que, segundo tras el Barceloneta C.F., tuvo que luchar en la Promoción con el Can Vidalet C.F. empatando 0-0 en casa y cayendo derrotado por 1-0 en Esplugues de Llobregat. Eliminado y posteriormente repescado por la Federación Catalana, el club accedió a Primera Catalana estrenándose en esta categoría durante la temporada 94/95 con gran éxito al ser segundo en un brillante torneo donde tres puntos le separaron del F.C. Santboiá, clasificación que le proporcionó en bandeja el ascenso a Tercera División, algo impensable escasos años antes.

El retorno al Grupo V catalán de Tercera División se presentó en la campaña 95/96 con un gran atractivo al coincidir en la categoría con la Unión Deportiva Cerdanyola de Mataró, una sociedad constituida en 1965 al albergue de los Hermanos Salesianos que, vistiendo camiseta amarilla y pantalón azul y jugando en el Camp del Camí del Mig, mantenía una trayectoria ascendente rivalizando por la hegemonía local con el C.E. Mataró. En sus duelos se empató 2-2 en el Camí del Mig imponiéndose los amarillos por 1-2 en el Camp del Foment terminando los de Cerdanyola decimoquintos y los gualdinegros décimos. En la sesión 96/97 los de Cerdanyola ganaron 2-1 en su casa y los gualdinegros en la vuelta por 2-0 terminando el C.E. Mataró noveno mientras la U.D. Cerdanyola de Mataró, decimosexta, se vio arrastrada a perder la categoría.

Sin rival local en la categoría, los del Camp del Foment afrontaron la edición 97/98 con ambición obteniendo un meritorio tercer puesto en Liga tras F.C. Barcelona «C» y Palamós C.F. que les permitió promocionar para intentar ascender a Segunda División B, fase en la que carecieron de fortuna al ser superados por el Benidorm C.D. mientras tercero fue el C.D. Atlético Baleares y cuarto el Caravaca C.F. En la temporada 98/99, de nuevo con buenos jugadores, el club del Maresme terminó cuarto en Liga en esta ocasión a cuatro puntos del campeón, Ag.E.C. Manlleu, colándose por segunda vez consecutiva en una Promoción de Ascenso en la que el Novelda C.F. fue el mejor, segundo fue la Ag.D. Mar Menor, de San Javier y colista el C.D. Constancia, de Inca, teniendo opciones reales de ascender. El desarrollo de la campaña 99/00 fue notable quedando tercero a seis puntos del C.F. Balaguer, emprendiendo su tercera Promoción en la que, con un juego arrollador y después de un intenso duelo con el Alicante C.F., consiguió el merecido ascenso a Segunda División B sin perder un encuentro siendo tercero la U.D. Horadada y colista el C.D. Atlético Baleares que no puntuó.

2000 – 2010

Conseguido el ascenso al tercer nivel nacional, la primera década del nuevo siglo empieza con la alegría de competir en Segunda División B y un futuro que se supone a priori halagüeño. La temporada 00/01 llena el Campo de Fomento quedando el club ubicado en el Grupo III donde compiten catalanes, valencianos, baleares, murcianos y castellano-manchegos en un exigente torneo en el que, decimoquinto y preparado por Cándido Viana en las tres primeras jornadas y Jaume Creixell en lo que resta, se consigue eludir apuradamente la Promoción de Permanencia y el descenso directo. En la campaña 01/02 Joan Vilà es el técnico encargado de dirigir una plantilla que, ahora en el Grupo II junto a catalanes, navarros, aragoneses, vascos y riojanos consigue un excelente octavo puesto regresando en la sesión 02/03 al Grupo III donde le esperan catalanes, valencianos y baleares más la incorporación del Burgos C.F. El desarrollo del torneo siguiendo Joan Vilá como entrenador es tenso por la clasificación pero, a base de sumar puntos, se consigue concluir en decimotercero puesto.

Paralelamente a estos acontecimientos, el C.E. Mataró que preside Francisco José Gonzalo inicia en 2003 el procedimiento para transformarse en S.A.D. siendo valorada la suma necesaria en 780.000 euros, capital sufragado en gran parte por la empresa Duol propiedad de Antonio Olmo y Eudald Durán que se convierten en máximos accionistas. Culminado el proceso el 19 de abril de 2004, la sociedad gualdinegra pasa a denominarse Club Esportiu Mataró, S.A.D. siendo la edición 03/04 un fracaso deportivo puesto que, decimoctavo y dirigidos por Joan Vilà, durante todo el campeonato en el Grupo III andan en la zona baja de la clasificación con graves problemas financieros y nóminas sin cobrar. El descenso a Tercera División es un hecho y, a partir de la temporada 04/05, la vida del club del Maresme adopta un camino tortuoso de muy difícil salida.

Pese a la preocupante situación extradeportiva que sufre la entidad gualdinegra, la temporada 04/05 en el Grupo V catalán de Tercera División se resuelve favorablemente terminando segundo a ocho puntos de un inalcanzable Ct.d’E. L’Hospitalet que le permite promocionar para tratar de ascender a Segunda División B. Amarrado a esta posibilidad como tabla salvatoria, en Semifinales se elimina a la S.C.R. Peña Deportiva, de Santa Eulària d’Es Riu después de vencer en la localidad ibicenca por 0-1 y empatar 0-0 en casa, no pudiendo sobrepasar al Águilas C.F. en la Final después de empatar 1-1 en casa y caer derrotado en la localidad murciana por 1-0. Desaprovechada esta oportunidad, el club del Maresme es decimoprimero en la campaña 05/06 y sexto en la sesión 06/07 teniendo un mal curso 07/08 en el que, con más problemas de los previstos, consigue evitar el descenso al terminar decimosexto.

Yendo de mal en peor la edición 08/09 es catastrófica pues, con una plantilla debilitada, el ejercicio cierra con la decimoctava plaza y el descenso a Primera Catalana, la primera de las categorías regionales sucediendo Lluís Sardá a Francisco José Gonzalo en la presidencia con un reto muy complicado por delante. El estreno de Sardá es pésimo y vigésimo y colista con cuatro victorias en su casillero, desciende a Regional Preferente.

2010 – 2020

Los años diez se presentan como un auténtico desafío en un club sin dinero convertido en S.A.D., múltiples problemas extradeportivos y una plantilla que se sostiene en el filo de la navaja. Pese a todo el primer equipo es inscrito para competir en Regional Preferente, sexto nivel nacional, temiéndose una temporada 10/11 incierta en la que, a medida que transcurren las jornadas no se cobra y los jugadores van abandonando progresivamente el club. Llegados a la jornada dieciséis, la plantilla no acude a los encuentros de Liga y el C.E. Mataró se retira del campeonato antes de finalizar la primera vuelta por lo que, Reglamento en mano, pierde una categoría por abandono y otra por clasificación. De emprender la actividad, lo hará en Segunda Regional, el octavo nivel.

En julio de 2011 Lluís Sardá abandona la presidencia del club quedando éste a expensas de lo que dicte el destino en un panorama nada halagüeño para quienes pretendan convertirse en su heredero, situación harto negativa que auspicia un negro desenlace. No inscrito el club para competir en Segunda Regional en la siguiente campaña 11/12, desde dentro del club algunos aficionados como Jordi Pino, Marcial Serrano y Gerard Floriach mueven los hilos para, al menos, rescatar el fútbol base donde multitud de jóvenes quedan desamparados.

Perdida cualquier posibilidad de competir, a finales de 2011 Jordi Pino y Marcial Serrano quienes desean que no se pierda todo, llegan a un acuerdo con Francisco José Gonzalo para poder emplear los colores, escudo, nombre del C.E. Mataró S.A.D. y derechos federativos con vistas a competir hasta el año 2025 a cambio de pagar una cuota de 1.200 euros al mes a la empresa Oslo S.L. vinculada a Gonzalo y titular de la S.A.D., acuerdo que cuenta con el visto bueno de la Federación Catalana quien se garantiza que el posible sustituto no le adeude nada y tenga las cuentas saneadas.

El 1 de julio de 2012 se constituye el Club Esportiu Mataró Escola de Futbol tomando como punto de partida la plaza que tenía el C.E. Mataró S.A.D. en Segunda Categoría iniciando una nueva vida en la que no está exento a los problemas pues, debido a la carestía que le supone pagar mensualmente tan elevada cuota a la S.A.D., se decide denunciar el contrato por ilegal en un complicado contencioso donde, al final, el Juzgado de Mataró da la razón a la S.A.D. debiendo el C.E. Mataró E.F. seguir pagando puntualmente las cuotas.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Club Deportivo As Pontes. 50º aniversario da sua federación. Antón Ferreiro (2011).
  • Anuarios de la RFEF.
  • La Jornada Deportiva. Diario.
  • Aire Libre. Semanario.
  • L’Esport Catalá. Semanario.
  • El Poble Catalá. Diario.
  • El Diluvio. Diario.
  • La Publicitat. Diario.
  • La Veu de Catalunya. Diario.
  • www.ilurosport.cat (Web digital).
  • www.mundodeportivo.com Diario.
  • www.as.com Diario.
  • www.marca.com Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial de la Unión Deportiva Telde

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Unión Deportiva Telde
  • Ciudad: Telde (Gran Canaria) 
  • Provincia: Las Palmas
  • Comunidad Autónoma: Islas Canarias
  • Fecha de constitución: 20 de agosto de 1965
  • Fecha de federación: 26 de agosto de 1965

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Deportiva Telde (1965- )

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 1981/82

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal Pablo Hernández
  • Año de inauguración: 9 de febrero de 1964
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal del Hornillo (1964-1981)
  • Estadio Municipal Pablo Hernández (1981- )
  • Capacidad: 3.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Municipal del Hornillo / Pablo Hernández (1965- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA UNIÓN DEPORTIVA TELDE. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA UNIÓN DEPORTIVA TELDE. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN TELDE:

Situado al este de la isla de Gran Canaria y distante con la capital provincial, Las Palmas de Gran Canaria en veinte kilómetros, la ciudad y municipio de Telde aglutina un considerable número de localidades siendo las más pobladas el casco histórico de Telde, con veinte mil vecinos y el Valle de Jinámar con quince mil hasta sumar todos sus núcleos un total de ciento dos mil habitantes. Bañado por el mar en su lado este, en su término se pueden encontrar playas, restos arqueológicos y un variado patrimonio paisajístico e histórico-artístico que atraen a gran cantidad de turistas, además de ser sede del aeropuerto insular y base aérea. Dedicado tradicionalmente a la agricultura con huertas, plátanos y cereales, este sector ha sido reemplazado por varios polígonos industriales, centros de ocio y diversa oferta comercial habiendo experimentado un gran crecimiento en las últimas décadas.

Cuando el fútbol llegó al municipio en 1911, Telde contaba con quince mil vecinos quienes desconocían por completo este deporte siendo por obra de la Compañía Nacional de Telegrafía que contaba entre sus empleados con ciudadanos británicos, que estos en sus ratos de ocio empezaron a practicarlo junto a la playa de la localidad de Melenara animando con ellos a los españoles a constituir una sociedad denominada Club Teldense. A finales de septiembre de 1912 el Club Teldense contendió ante el Sporting Club Victoria de la capital insular perdiendo por 0-4 en lo que fue la primera derrota de un club británico ante uno nacional en la isla aunque, sobre la continuidad de los telegrafistas, nada más se supo.

Transcurrido el tiempo sin noticias sobre sociedades locales dedicadas a este deporte sin duda practicado, fue a finales de los años veinte cuando el fútbol adquirió su mayoría de edad surgiendo en 1929 el Juventud al que, casi de inmediato en 1930, se le sumó el Club Deportivo Telde como club representativo contando con equipo sénior e infantil siendo habituales en lo sucesivo sus enfrentamientos ante sociedades de la capital provincial y su entorno geográfico. La existencia del C.D. Telde con sus mejores y peores épocas siempre alejado del fútbol organizado que ofrecía la Federación de Las Palmas, estuvo acompañada puntualmente por el C.D. Europa y el C.D. Canteras empleándose habitualmente el Campo de San Juan hasta que la Guerra Civil limitó su práctica pero no la suspendió debido a la situación especial de las Islas Canarias tan alejadas de los frentes bélicos de la península.

Finalizada la guerra, Telde volvió pronto a la actividad deportiva existiendo en 1940 distintas sociedades como el C.D. Juventud de Telde, el León y Joven, el Nueva España y la Juventud Católica de San Gregorio quienes jugaban en el Campo de San Isidro dando salida a multitud de jóvenes que deseaban hacer ejercicio, pasárselo bien y olvidarse de las penas de unos tiempos realmente duros que les estaba tocar viviendo. La precariedad de estos clubs era compensada mediante la ilusión con la que jugaban, surgiendo en 1943 nuevas sociedades como el Arauz, el Baleares, el Oriente C.F., el C.D. Unión Canaria, de Jinámar que contaba con el Campo de Jinámar, el Telde de Educación y Descanso y el C.D. San Isidro siendo habilitado un nuevo terreno titilado Campo de La Omelice.

A principios de 1945, estando en activo el C.D. San Isidro, el C.D. Unión Canaria y siendo el problema más importante la falta de un campo de deportes reglamentario donde lo distintos clubs del municipio pudieran jugar, fruto de las conversaciones entre varios sectores y dada la gran cantidad de practicantes que había entre sus treinta mil vecinos, el 17 de noviembre quedó constituida la Delegación Local de fútbol con el ánimo de buscar los terrenos necesarios para disponer de un campo nuevo y, además, organizar un campeonato entre los clubs existentes y nuevos que pudieran formarse.

Casi de inmediato y en ese mismo año 1945 quedaron constituidos simultáneamente el Club Deportivo Telde en el barrio de San Gregorio vistiendo camiseta blanquiazul con pantalón azul y el Doramas C.F. en el de San Juan vistiendo camiseta rojiblanca con pantalón azul iniciando una gran rivalidad entre ambos. Disputado el primer campeonato local entre ellos, en 1946 surgieron el Picachos C.F. de E. y D., el Faycán C.F. dependiente de la Juventud Católica y el San Francisco creándose un gran ambiente que incrementó el número de aficionados y propició el estreno en fecha 27 de mayo de 1946, gracias a la iniciativa privada de Juan Del Río, del denominado Estadio de Telde situado en El Hornillo y conocido popularmente como Campo del Paredón. Contar con un Campo de Deportes animó en agosto de 1947 a que el C.D. Telde tomara el paso de inscribirse en la Federación de Las Palmas siendo considerado como club de Segunda Categoría, destino en el que debutó durante la temporada 47/48 terminando séptimo para, a continuación, ser cuarto en la campaña 48/49 y sexto en la sesión 49/50.

Coincidiendo con el estreno de los años cincuenta y la relevancia que adquirió la constitución de la U.D. Las Palmas para todos los clubs insulares, el campeonato de Primera Regional pasó a disputarse íntegramente en el Estadio Insular accediendo el C.D. Telde a este primer nivel regional debutando en la temporada 50/51 en quinto puesto, misma plaza que obtuvo en la campaña 51/52 pero en esta ocasión reportándole un descenso a Segunda Regional. Suspendido el campeonato de la sesión 52/53 al observarse irregularidades en su desarrollo, el club blanquiazul regresó a Primera Regional en la edición 53/54 siendo sexto y consiguiendo, ya en la temporada 54/55, convertirse en filial de la U.D. Las Palmas por lo que, reforzada la plantilla, ocupó el segundo puesto cuando estuvo a un paso de la desaparición. En la campaña 55/56 la filiación se rompió y el C.D. Telde quedó en un estado tan precario que fue sexta y colista sumando tan solo dos puntos descendiendo a Segunda Regional, categoría en la que no se compitió en el siguiente campeonato al ser disuelta la sociedad por deudas.

La desaparición del C.D. Telde y del privado Estadio de Telde abrieron un largo paréntesis sin fútbol federado de primer nivel que fue una pesada losa para el fútbol local y para la multitud de aficionados que habían venido apoyando a esta sociedad tan representativa. Afortunadamente hubo sustitutos con la Unión Celta C.F. del barrio de San Isidro quien había acondicionado el viejo Campo de San Isidro compitiendo en Segunda Regional a mitad de los años cincuenta y a continuación el C.D. Unión Parque que jugó en el mismo recinto estando entrenado por el recordado Pablo Hernández Morales. Con el fútbol en lapsus hasta 1963, otras prácticas como la lucha canaria reclamaron la atención de los aficionados al deporte locales siendo el club representativo de Telde uno de lo más afamados de la época.

HISTORIA DEL CLUB:

1965 – 1970

El 9 de febrero de 1964, cumpliendo con una vieja reivindicación de las distintas asociaciones deportivas existentes, se inauguró el Estadio Municipal del Hornillo en el lugar denominado La Fonda en la finca del Hornillo adquirida por el municipio en 1963 y proyectada para ser zona deportiva en el futuro, un primer paso básico para relanzar, entre otras prácticas, el fútbol local del que salieron beneficiados sociedades de nuevo cuño como el C.D. San Juan, el tradicional e histórico Doramas C.F. que se reorganizó tras años de inactividad, C.D. Los Llanos, C.D. San Antonio, C.D. San Gregorio, C.D. Fundador, C.D. Osborne, el C.F. Unión Marina basado en la localidad de Melenara donde rivalizó con la Unión Melenara y Unión Valle que hasta la fecha iban dando tumbos en terrenos de juego muy rudimentarios siendo un éxito el campeonato local 64/65.

Terminado el torneo, el presidente del Doramas C.F., Custodio Jiménez Suárez, viendo que ninguno de los contendientes podía por sí solo competir a nivel federado, convocó durante el mes de junio a los presidentes de cada uno de los clubs para constituir una nueva sociedad con plenas garantías acudiendo menos de la mitad por lo que hizo una segunda obteniendo el mismo resultado y recibiendo fuertes críticas, los unos por desacuerdo, otros por no querer perder su independencia y, la mayoría, por no tener medios económicos que aportar. Temerosos los clubs de debilitar el Campeonato Local con la marcha de los mejores jugadores, la constitución del nuevo club se fue demorando ante trabas de aficionados y de la propia Federación de Las Palmas anunciándose a finales de julio la posibilidad de crear un grupo de Tercera Regional.

Pasados los días y confirmada la nueva categoría, por fin el viernes 20 de agosto en lo que era la tercera convocatoria para este propósito acudieron los representantes máximos de los diez clubs existentes votándose a favor la constitución de la Unión Deportiva Telde por mayoría habiendo todavía reticencias en algunos de los presidentes presentes, eligiéndose a continuación una Junta Directiva formada por Juan Cruz Quintana, delegado comarcal de Sindicatos como presidente, acompañado de Luis Amador Peña en el puesto de vicepresidente, Francisco González Trujillo como secretario, Antonio Rodríguez Cabrera en la vicesecretaría, Juan Hernández Ramírez en la tesorería y Buenaventura Ramírez Valido como contador junto a los vocales Custodio Jiménez Suárez quien era el principal artífice del proyecto, José Padilla, José Monzón y Antonio Alemán.

Consensuado emplear como colores los blanquiazules para la camiseta y el azul para el pantalón y contando con pocos jugadores comprometidos, después de darse de alta en la Federación de Las Palmas el día 26, la principal empresa fue contratar jugadores de forma acelerada ante el inminente comienzo del campeonato 65/66 de Tercera Regional el 12 de septiembre llegándose al debut a domicilio ante el Atlético Escaleritas, de Las Palmas de Gran Canaria, con lo justo perdiendo 2-0. Conforme fue avanzando el torneo la plantilla se asentó y mejoró finalizando en tercer puesto clasificándose para la Promoción a Segunda Regional, objetivo que se pudo alcanzar no sin dificultades al necesitar de tres encuentros para superar a la U.D. Guanarteme, de Las Palmas de Gran Canaria.

La campaña 66/67, ya en Segunda Regional, sirvió para corroborar que a la U.D. Telde todavía le quedaba mucho camino por recorrer si deseaba estar entre los primeros clubs de la isla concluyendo en décimo puesto, mejorando en la sesión 67/68 al ser cuarta y teniendo un ligero traspiés en la edición 68/69 con la séptima plaza. En el campeonato 69/70 llegaron nuevos jugadores y el equipo respondió positivamente siendo segundo a un punto del Artesano C.F. quien ascendió directamente, motivo por el cual disputó una Promoción de Ascenso a Primera Regional donde fue eliminado.

1970 – 1980

Al empezar los años setenta los directivos de la U.D. Telde se propusieron ascender a Primera Regional donde competían los primeros espadas de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura teniendo éxito pues, a pesar de ser tercero en la temporada 70/71 y no conseguirlo de forma directa, se logró a través de una Promoción de Ascenso con liguilla mediante donde fue segundo igualado a puntos con Unión Chile C.F. y U.D. Lanzarote. Presidido el club por Antonio Pulido Hernández, el estreno en Primera Regional de la campaña 71/72 le vino grande al club blanquiazul fruto de su inexperiencia terminando décimo y colista por lo que regresó a Segunda Regional, categoría en la que tuvo un reencuentro sin protagonismo siendo consecutivamente decimosegundo en las sesiones 72/73 y 73/74 eludiendo el descenso a Tercera Regional por los pelos.

Rozando el drama deportivo y en unos malos momentos, el presidente Laureano Betancor Suárez tuvo que recomponer la plantilla en la edición 74/75 para salir a flote y no verse comprometido a pasarlo mal en adelante finalizando sexto, plaza que se repitió en la temporada 75/76 confirmando la recuperación. Con el regreso de Antonio Pulido a la presidencia, los blanquiazules fueron segundos en la campaña 76/77 empatados a puntos con el Unión Chile C.F. ascendiendo a Regional Preferente tras una reestructuración del fútbol de Las Palmas aprovechando el club grancanario la ocasión para proyectarse en pocos años hacia cotas más altas concluyendo séptimos en la sesión 77/78 y apuntando buenas perspectivas para el futuro.

En la edición 78/79, con Antonio Manuel Pulido Hernández al frente y vistiendo camiseta azul con pantalón rojo, la U.D. Telde se proclamó campeón de Regional Preferente empatada a puntos con el conjunto de la capital provincial U.D. San Antonio por lo que, según esperaban todos en el municipio, al club le correspondía ascender legítimamente a Tercera División. No fue así. Un acuerdo firmado por algunos clubs de la provincia en 1976 prohibiendo el ascenso de los clubs a Tercera División, intereses particulares de otros y la falta de contundencia de la Federación de Las Palmas lo impidieron creándose una problemática que se cerró en falso y en medio de bastante polémica que implicaba a los campeones de futuros torneos.

Sin esperárselo, en la temporada 79/80 intervino la Federación Española comunicando la próxima creación de un grupo canario de Tercera División tanto para clubs de la provincia de Tenerife como de Las Palmas acordando las dos federaciones insulares un reparto por el cual a la Tinerfeña le correspondían once de las veinte plazas siendo las nueve restantes para la de Las Palmas. Segundo en Liga a un punto del C.D. Unión Moral, los azules ascendieron a Tercera División.

1980 – 1990

La creación del Grupo XII canario fue un paso adelante definitivo que ponía al futbol insular a la altura del peninsular tras muchos años de marginación por la gran distancia geográfica existente. Era un hecho de justicia, máxime con las ayudas económicas que iban a percibir los clubs en sus desplazamientos de una a otra provincia, abriéndose la temporada 80/81 con un nuevo atractivo al margen de competir todos los canarios juntos pues, los dos primeros clasificados, tenían derecho a promocionar para intentar ascender a Segunda División B. En un campeonato fantástico y emocionante por la gran igualdad reinante en los puestos de cabeza, la U.D. Telde fue segunda a dos puntos de la U.D. Realejos accediendo por primera vez en su historia a una Promoción donde se aspiraba a dar un paso de gigante en su carrera deportiva. En Semifinales la eliminatoria fue dramática ante el Sevilla Atlético Club ganándose en casa 2-0 y perdiendo en el de vuelta también por 2-0. Llegados a la tanda de penaltis, los canarios pasaron plantándose en la Final ante el C.D. Antequerano y venciendo en casa por 1-0. La ilusión era grande pero, una semana más tarde, una derrota por 4-2 en la localidad malagueña imposibilitó el sueño.

En 1981 el Campo del Hornillo pasó a denominarse Estadio Municipal Pablo Hernández Morales en honor a este amante del futbol local que tanto hizo por el este deporte protagonizando la U.D. Telde otro soberbio campeonato 81/82 en el que se proclamó vencedor igualado a puntos con una U.D. Güímar con la que mantuvo un intenso duelo. En el municipio había ilusión y recelos con la Promoción siendo que las Semifinales no se pudieron superar ante el Club Atlético Osasuna Promesas perdiendo en la capital navarra por 3-0 y resultando infructuosa la victoria en casa por 2-0. Tras dos años de frustración, el club azulón retrocedió en sus aspiraciones de modo que sólo pudo quedar quinto en la sesión 82/83 mientras el desarrollo de la edición 83/84 fue para olvidar estando muy distante de los puestos punteros hasta el punto de ser decimotercero.

Continuando Pulido Hernández al frente del club, en la temporada 84/85 se cambió media plantilla y el conjunto teldense experimentó un gran cambio convirtiéndose en firme opositor al título, premio que se escapó ante la evidente superioridad del C.D. Mensajero quien le aventajó en ocho puntos. Clasificado para disputar su tercera Promoción de Ascenso en lo que iba de década, la Semifinal ante el Betis Deportivo Balompié fue dura pues, después de vencer en casa por 2-1 generándose ilusiones, en el encuentro de vuelta en Sevilla se sufrió una severa derrota por 5-0 quedando apeado. La U.D. Telde estaba ahí, cercando el ascenso quizás en su mejor etapa deportiva aunque la campaña 85/86 no resultó tan buena ocupando la octava plaza.

Disputándose la sesión 86/87, debido a las quejas de los clubs participantes en el grupo único de Segunda División B que estaba causando un gran malestar, la Federación Española reaccionó de inmediato aprobando la reestructuración de la categoría para el siguiente campeonato de modo que se iba a pasar de un grupo único a cuatro con un total de ochenta participantes. Para rellenar el cupo, aplicando una serie de baremos la Federación Española concedió tres plazas en esta categoría para el Grupo XII de Tercera División compartido por las dos federaciones canarias coincidentes con los tres primeros clasificados, aprovechando la oportunidad la U.D. Telde para ser tercera y ascender junto al campeón C.D. Maspalomas y el segundo clasificado Las Palmas Atlético. El club azulón por fin conseguía el ansiado ascenso al tercer nivel nacional ante la alegría de sus numerosos seguidores y de forma rápida, sin mediar las siempre temibles promociones.

Con Juan Pérez Santana en la presidencia desde 1985, el club azulón debutó en Segunda División B en la edición 87/88 teniendo como técnico a Ávaro Pérez quien tenía la complicada misión de lograr la permanencia. Ubicada en el Grupo III junto a clubs canarios, madrileños, andaluces, extremeños, castellano-leoneses y castellano-manchegos, la U.D. Telde salió a por todas logrando la décima plaza, la mejor de su historia llenándose cada domingo en casa el Estadio Municipal. En la temporada 88/89, siguiendo en el mismo grupo y prácticamente mismos rivales, el campeonato se complicó empezando Antonio Collar quien se mantuvo veintidós jornadas siendo sustituido hasta el final por Francisco Castellano. La tensión por la posición ocupada fue límite, máxime cuando en la última jornada se perdió a domicilio ante el C.D. Badajoz siéndole positivo la derrota de la U.D. San Sebastián de los Reyes en su propio feudo y el empate de la U.P. Plasencia en Ávila pues, empatados a puntos los tres, fueron los canarios quienes se salvaron al tener el mejor coeficiente particular.

En la campaña 89/90 Francisco Castellano siguió con las riendas del banquillo obteniendo la permanencia antes de la última jornada para terminar decimotercero teniendo continuidad en el mismo grupo, motivo por el cual le fue renovado el contrato esperando alargarlo lo máximo posible siempre y cuando acompañaran los resultados.

Constituido en 1960, durante este periodo es significativo considerar el papel realizado por el modesto C.F. Unión Marina, el popular conjunto de la localidad marítima de Melenera que, vistiendo camiseta rojiblanca con pantalón negro, después de cuatro temporadas consecutivas en Regional Preferente y proclamándose campeón en la temporada 86/87 ascendiendo a Tercera División, protagonizó un extraordinario torneo 87/88 manteniendo una encarnizada lucha con el aronense C.D. Marino en pos del título que fue a parar a los de Los Cristianos por cuatro puntos. Concluido el torneo y gozando de una excelente plantilla con grandes jugadores, el club se vio obligado a renunciar a su plaza en la categoría por problemas económicos regresando a Regional Preferente.

1990 – 2000

Cambiada la década, los años noventa se presentaron repletos de ilusión por seguir compitiendo en la categoría de bronce y alargar con ello el sueño lo máximo posible. Con Juan Pérez Santana trabajando para el club y Francisco Castellano en su tercera temporada, desde el principio se supo de la dificultad que entrañaba la temporada 90/91 junto a clubs canarios, andaluces, extremeños, castellano-manchegos y norteafricanos no llegando los resultados esperados por lo que Cipriano González «Ñito» tomó el relevo en la jornada catorce resistiendo hasta el final. La mejora deseada no llegó y, aunque se luchó denodadamente, tres puntos le separaron de la permanencia terminando decimonoveno, perdiendo la categoría y cerrando un brillante ciclo de cuatro campeonatos en el tercer nivel nacional.

El retorno al Grupo XII canario de Tercera División no fue traumático y aunque se finalizó quinto en la campaña 91/92 no pudiendo estar entre los cuatro primeros que accedían a la Promoción de Ascenso según el nuevo sistema competitivo, al menos se dio la cara compitiendo con la mejor voluntad. La sesión 92/93 fue distinta luchando incluso por el título que estuvo muy cerca pero, finalmente, U.D. Realejos y A.D. Laguna le superaron por poco margen terminando tercero en Liga. Clasificado para la Promoción de Ascenso, en esta fase disputada íntegramente entre los cuatro primeros clasificados canarios, la U.D. Realejos privó a los azulones del ascenso igualando a puntos, gran decepción que fue tomada con deportividad siendo tercerola A.D. Laguna y cuarta la U.D. Orotava.

Tras la frustración de no poder ascender como se deseaba, el club entró en barrera concluyendo décimo en la edición 93/94 y decimoquinto en el campeonato 94/95 donde se llegó a temer por su continuidad en la categoría, motivos que originaron la dimisión de Pérez Santana tras un periodo lleno de logros. Cambiada la Junta Directiva por una nueva, la U.D. Telde finalizó la temporada 95/96 en décima plaza mejorando en la siguiente 96/97 para ser séptima estando cerca, ya en la campaña 97/98, de colarse en la Promoción de Ascenso al ser quinta aunque hubo una distancia considerable respecto al cuarto clasificado. Donde no se erró fue en la sesión 98/99 pues, cuarta en Liga por los pelos y en franca liza con otros clubs, pudo disputar la Promoción de Ascenso en el grupo canario pero sin la deseada fortuna pues la U.D. Lanzarote estuvo mejor terminando la U.D. Orotava tercera y la U.D. Las Palmas «B» cuarta. La edición 99/00 fue menos lucida concluyendo en séptima plaza.

2000 – 2010

La primera década del nuevo siglo nada tuvo que ver con el pasado reciente del club azulón entrando, a medida que avanzaban los años, en una dinámica negativa que llevó a recorrer caminos que hacía tiempo no se pisaban. Empezando con un decimosegundo puesto en la temporada 00/01, la campaña 01/02 significó una bocanada de aire fresco al ser cuarto en Liga en un torneo en el que se cedieron pocas derrotas. Clasificado para intentar ascender a Segunda División B, su papel en la liguilla de clubs canarios fue paupérrimo sumando un solo empate y contabilizando cinco derrotas que le confinaron al cuarto y último puesto superado por U.D. Corralejo, U.D. Santa Brígida y Castillo C.F. abriéndose a continuación un oscuro tránsito por el Grupo XII de Tercera División donde la lucha por evitar el descenso fue su máxima prioridad.

Decimoséptimo en la sesión 02/03 aunque con cierta holgura respecto a los últimos clasificados y repitiendo plaza en la edición 03/04 donde el margen quedó reducido a tres puntos, la temporada 04/05 no hizo sino confirmar lo que se estaba apuntando en los últimos tiempos concluyendo en decimoctavo puesto por lo que perdió la categoría descendiendo a Regional Preferente, categoría en la que no se militaba desde hacía un cuarto de siglo. El descenso fue traumático para una U.D. Telde acostumbrada a competir con los mejores clubs canarios y a ser uno de sus máximos valedores pero, la decadencia deportiva y social no quedó ahí puesto que, después de ser decimosegundo en la campaña 05/06 y cuarto en la sesión 06/07 estando a un paso de promocionar, la edición 07/08 fue un jarro de agua fría al finalizar decimoquinto y ser arrastrado hasta Primera Regional a consecuencia de los movimientos registrados en la categoría superior.

Descender a Primera Regional fue un nuevo mazazo para el club azulón inmerso en una profunda crisis en la cual se sabía cuándo se entraba, pero nunca cuándo se podía salir. Tercero en la temporada 08/09, el club grancanario se clasificó para la Promoción de Ascenso siendo eliminado en Semifinales por el C.F. Unión Viera tras vencer en casa 1-0 y perder en la vuelta por 1-0 llegándose al lanzamiento de penaltis que no superó, repitiendo el tercer puesto en Liga durante la campaña 09/10 aunque con mejor desenlace final al conseguir ascender a Regional Preferente después de eliminar en Semifinales al capitalino U.D. Muelle Grande tras empatar en casa 1-1 e imponerse 2-5 en la vuelta y, a continuación, en la Final a la U.D. Los Vélez, de Agüimes después de vencer en casa por 3-1 y empatar en la vuelta 1-1.

2010 – 2020

Los años diez empezaron con bastante fortuna, nada que ver con lo que vendría después, finalizando la U.D. Telde en cuarto puesto la temporada 10/11. Cuando ya se había disputado la Promoción de Ascenso, el Estrella C.F. del municipio de Santa Lucía de Tirajana, tercero y el club azulón fueron ascendidos administrativamente plantándose nuevamente en una Tercera División que parecía un sueño después de la grave situación vivida apenas unos años antes. Décimo en la campaña 11/12, la sesión 12/13 fue muy similar ocupando la decimoprimera plaza resultando muy distinto el desarrollo de la edición 13/14 en la que fue decimosexto pero sin peligrar su continuidad, mejorando sensiblemente en la temporada siguiente 14/15 al ser decimoquinto pero con el agua al cuello al separarle dos puntos del descenso.

La U.D. Telde había adquirido pese a todo cierta estabilidad terminando octava en la campaña 15/16 pero, a la vuelta de la esquina, sin apenas dinero en caja, fue protagonista en la sesión 16/17 de un horrible torneo en el que, además de ser vigésimo y colista destacado, tan solo se sumaron cinco victorias y cinco empates descendiendo a Regional Preferente. Perder la categoría abrió una nueva crisis todavía más fuerte que la experimentada en la década anterior encadenando una vez concluida la edición 17/18 un nuevo descenso, en esta ocasión a Primera Regional después de ser decimoctavo con tres victorias y ocho empates. La caída libre en la que se hallaba inmerso el club azulón parecía no tener límite y, con lo justo, la temporada 18/19 fue otro fracaso al ser decimoséptimo y colista descendiendo a Segunda Regional. La sensación de abandono era patente y el futuro pintaba bastante mal para un club histórico que, sin duda, había tenido tiempos mejores.

Hundido en Segunda Regional, la campaña 19/20 resultó atípica en lo deportivo y en lo social en medio de una categoría que no era para nada atractiva de cara al aficionado que estuvo protagonizada por la crisis sanitaria de marzo de 2020 que llevó a la Federación Española a suspender todas las competiciones regionales. En el caso del club canario y su grupo, restando todavía doce encuentros para la conclusión del campeonato y con una Junta Directiva nueva, yendo sexto en la clasificación.

2020 – 2030

Nada más iniciarse la nueva década, la Federación de Las Palmas reestructura las categorías regionales creando un segundo grupo de Regional Preferente que permite a la U.D. Telde competir en Primera Regional durante la temporada 20/21 con bastante acierto pues, segundo en Liga a tres puntos de la U.D. Vecindario, logra ascender a Regional Preferente. En la campaña 21/22, cuando a todo apuntaba a una cierta recuperación del club azulón, un decepcionante torneo lo deja en decimoprimero puesto descendiendo a Primera Regional, categoría en la que durante la sesión 22/23 mantiene un intenso duelo con el C.F. Atlético Gran Canaria quien al final, por tan solo dos puntos de margen, asciende directamente a Regional Preferente.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Palencia Club de Fútbol

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Palencia Club de Fútbol
  • Ciudad: Palencia 
  • Provincia: Palencia
  • Comunidad Autónoma: Castilla y León
  • Fecha de constitución: 1963
  • Fecha de federación: 1 de septiembre de 1966

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Otero Club de Fútbol (1963-1968)
  • Otero Palencia C.F. (1968-1969)
  • Palencia Club de Fútbol (1969-1984)

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Segunda División B:

  • 1978/79

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal La Balastera
  • Año de inauguración: 12 de septiembre de 1943
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal La Balastera (1943- 2006)
  • Capacidad: 12.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Otero (1963-1966)
  • Estadio Municipal de la Balastera (1966-1984 )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL PALENCIA CLUB DE FÚTBOL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL PALENCIA CLUB DE FÚTBOL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN PALENCIA:

Bañada por el río Carrión y próximo a su desembocadura en el río Pisuerga, el municipio y ciudad de Palencia, capital de la provincia homónima, se asienta sobre una extensa planicie conocida como Tierra de Campos flanqueado por los cerros del Otero y San Juan, contando con una población de ochenta mil vecinos. Con una economía que gira principalmente en torno al sector servicios, tiene gran peso también la industria donde la automovilística y derivados, junto con la agroalimentaria y materiales para la construcción forman parte de su paisaje. Provista de un importante patrimonio histórico-artístico, son relevantes sus obras de ingeniería religiosa y civil en el casco antiguo contando, además, con un elevado número de estatuas y monumentos conmemorativos.

Con veinte mil habitantes a mediados de los años diez del pasado siglo XX, Palencia era una modesta capital de provincia donde la práctica deportiva se ceñía al ciclismo y a las típicas competiciones pedestres tan de moda durante la época. La implantación de colegios privados vinculados a la doctrina cristiana como el de los Maristas y el de La Salle, pronto fueron motivo para el uso del fútbol como herramienta educativa y pedagógica con fines a la formación cultural y física de la juventud, convirtiéndose con el paso de los años en una de las disciplinas deportivas preferidas.

No obstante, y aún a pesar de ser los colegios la base principal para difundir el fútbol en la ciudad, los primeros equipos organizados parten de otra organización en franca expansión, Los Exploradores de España, una asociación creada en nuestro país por Teodoro de Iradier en 1912 a imagen y semejanza de los Scouts. Constituido el 20 de enero de 1914, Los Exploradores de Palencia fueron un grupo juvenil con elementos entre diez y dieciocho años que defendían los valores cristianos y patrióticos, empleando al igual que hacían los colegios, el fútbol como elemento perfecto para la formación del espíritu. En 1918 contaban con varios equipos y no era en absoluto difícil verlos jugar en los descampados y superficies aptas para la práctica deportiva al aire libre.

Iniciados los años veinte, otro grupo juvenil con raigambre religiosa tomó la iniciativa futbolística en la capital castellana, Los Tarsicios, constituido básicamente por muchachos que se apoyaban en la congregación eucarística del mismo nombre y cuya edad no sobrepasaba los dieciséis años pero que tiraban del resto de la juventud local para implantar definitivamente un deporte en pleno auge.

El gran paso se dio en 1922 con la constitución de la primera sociedad deportiva dotada de una sólida estructura: el Sporting La Salle, una entidad presidida por Pablo Bilbao creada al abrigo del colegio lasaliano que, a diferencia de las precedentes, tenía una clara vocación polideportiva. Así tan frecuente era verlos organizando encuentros de fútbol como carreras pedestres o ciclistas, deporte este último en el que se implicaron notablemente a lo largo de varios años.

En 1923 al Sporting La Salle le surgió un rival local con aspiraciones, el Palencia Deportiva, club presido por César Fernández que tenía como objetivo preferente ser el referente palentino para cualquier práctica deportiva. Ambas sociedades vivieron un buen momento durante ese año siendo partícipes en la constitución de la Federación Castellano-Leonesa de Foot-ball ocurrida el 2 de abril, de modo que incluso se iniciaron contactos para una probable fusión que pareció fuera a cristalizar a finales de septiembre. Lejos de la realidad, la pretendida fusión fue un fracaso absoluto y a finales de año la Federación organizó su primer Campeonato oficial, el de la temporada 23/24, donde el Sporting La Salle quedó emplazado en Primera Categoría mientras el Palencia Deportiva lo fue en Segunda Categoría.

El 19 de marzo de 1924 el Sporting La Salle inauguró el Campo del Picadero consolidando su hegemonía en la ciudad ante un muy humilde Palencia Deportiva que terminó desapareciendo ese mismo año, iniciándose un periodo lleno de altibajos donde la entidad colegial no conseguía destacar en la región castellanoleonesa perdiendo peso al descender al Grupo B de Primera Categoría. Sin apenas afición y sin un terreno de juego en plenas condiciones que le acompañara en su peregrinaje, los lasalianos dejaron de competir finalizada la campaña 26/27. Con esta retirada se inició un periodo sombrío donde Palencia carecía de un representante futbolístico, no cuajando ninguno de los proyectos que se intentaron establecer para recuperar una situación añorada apenas un tiempo antes.

El 24 de marzo de 1929 quedó constituido el Club Deportivo Palencia, por aquel entonces con una indumentaria que luego se varió, vistiendo con camiseta morada y pantalón negro. El club palentino empezó a jugar en el Campo de las Eras del Monedero, paseando su andadura deportiva por los campeonatos menores de la Federación Regional del Oeste (antigua Federación de la región de Castilla-La Vieja). Contemporáneas al nacimiento de este club fueron otras sociedades que mantuvieron una trayectoria paralela: la S.D. Unión Castilla el 1 de septiembre de 1929, con camisa rojiblanca y pantalón negro y el C.D. Fábrica Nacional de Armas en 1930, club representativo de la Fábrica Nacional de Armas radicada en la ciudad.

El C.D. Palencia pasó poco después a jugar en el Campo de Grijota quedando Campeón de Segunda Categoría en la temporada 29/30, ascendiendo a Primera Categoría en la sesión 30/31. Hasta la edición 31/32 permaneció en la Federación Castellano Leonesa para quedar integrado en la campaña 32/33 dentro de Primera Categoría ya en la Federación Cántabra. Con la sesión 33/34 quedó encuadrado en Segunda Categoría mientras que otros clubs de la capital palentina eran inscritos en Tercera Categoría como fueron los casos del Celta F.C., el Racing Club, el Sporting Palentino, la U.D. Castilla, el C.D. Español o el C.D. Bailén. Dentro de un periodo con continuos cambios, en la sesión 35/36 los clubs de las provincias de León, Palencia y Zamora pasaron a la Federación Asturiana de Fútbol de manera provisional por encontrarse en esos momentos en constitución la Federación Leonesa de Fútbol, hallándose en dicha situación cuando se produjo el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936.

El C.D. Fábrica Nacional de Armas, tras un breve historial y una vez acabada la contienda bélica, se fusionó en 1941 con el representante tradicional, el C.D. Palencia -el cual pese a ser Campeón de Primera Categoría en la sesión 40/41 se encontraba debilitado tras la Guerra-, dando forma al nuevo C.D. Fábrica Nacional de Palencia. Empezando a jugar desde la Regional Castellana el primer ascenso se produjo en la temporada 42/43 logrando el título regional y alcanzando luego en la Liga de Campeones el ascenso a Tercera División, categoría en la que jugaron esa misma temporada integrados en el Grupo I formado por clubs gallegos y la S.D. Ponferradina. El 26 de septiembre de 1943 disputó su primer encuentro en La Balastera teniendo como rival a la U.D. Orensana, conjunto al que derrotó por 4-0.

Llegada la sesión 46/47 y presidido por Benito Cid de la Llave se proclamó campeón del Grupo II pasando a disputar la Fase Intermedia, torneo que no pudo superar para acceder a la Fase Final al ser cuarto. A partir de la temporada 48/49 cambió en su indumentaria el pantalón, permutando el color negro por el blanco. Paralelamente, en lo que restaba de década hicieron aparición otros clubs de la ciudad como el Deportivo Fábrica Nacional -que vistió camiseta blanca y negra a listas con pantalón azul-, el C.D. Fábrica Nacional Castilla -con camisa morada y pantalón negro-, la Sociedad Gimnástica Palentina -que vistió enteramente de blanco-, el Juventud C.F. -con camisa verde y pantalón azul-, la Cerámica Otero -que lo hizo con camiseta y pantalón blancos-, la Sociedad Piel Balompié, el Español C.F., el Edelco C.F. o el C.D. Pisuerga.

El C.D. Fábrica Nacional de Palencia durante ocho temporadas consecutivas militó en Tercera División hasta que al final de la campaña 50/51, ya como C.D. Palencia desde el 24 de abril de 1950, descendió a Primera Regional por problemas económicos tras ganar el primer partido de la Promoción de Permanencia en Santiago de Compostela ante el titular, pero sin jugarse el de vuelta dentro del Grupo I. Este declive no obedeció a la falta de patrocinio de la Fábrica Nacional de Armas sino a un grave error de los dirigentes del club quienes, después de organizar como cada año numerosas tómbolas y sorteos para recaudar fondos “olvidaron” pagar a Hacienda y acabaron generando una deuda que envió primeramente al club a Regional en el citado 1951 y, en segundo término, a su desaparición un año más tarde.

En el verano de 1952, tras la desaparición del C.D. Palencia e impulsado por Manuel Sieiras -antiguo jugador y directivo de este club-, se aprovechó la estructura de la S.D. Avenida Santander, un modesto club constituido en 1951, inscrito en la Federación del Oeste y quien vestía originariamente camisa azul y blanca a listas con pantalón blanco, para darle un nuevo impulso con la incorporación de exjugadores del C.D. Palencia transformándolo en Atlético Palentino. Con esta nueva denominación, acompañada por el cambio de colores vistiendo ahora camiseta morada con pantalón azul, haciendo uso del Campo Municipal de Deportes y presidido por Cándido Guantes Rodríguez el club permaneció tres temporadas en Primera Regional proclamándose campeón en la 53/54, logrando ascender a Tercera División después de repetir el primer puesto en el Grupo II de la Segunda Fase y superar una última eliminatoria frente al C.D. Villanovense en la que venció 0-1 en tierras pacenses y empató en casa 2-2 el 13 de junio de 1954.

Convertido en el primer club de la ciudad, a partir de la temporada 54/55 inició una etapa en Tercera División pasando a disputar sus encuentros en el Estadio de la Balastera, al igual que la S.D. Unión Castilla, otra sociedad local de reciente constitución quien, vistiendo camisa rojiblanca a rayas con pantalón azul, debutó en la categoría manteniéndose en ésta hasta la edición 57/58. En la temporada 55/56 el Atlético Palentino cambió su nombre a Club Atlético de Palencia y, estando presidido por Pablo Sáez Martín, fue segundo clasificado dentro del Grupo XV disputando la Fase Intermedia de acceso a Segunda División donde no tuvo éxito.

Con la afición repartida entre estas dos sociedades y debilitados ambos clubs poniéndose trabas en sus respectivas carreras deportivas, estando el Club Atlético de Palencia en Tercera División y la S.D. Unión Castilla en Primera Regional, en 1960 se iniciaron las conversaciones para una definitiva unión de la cual saliera beneficiado todo el fútbol palentino quedando constituido el Palencia Club de Fútbol, nueva sociedad quien, ocupando la plaza que tenía el Club Atlético de Palencia en Tercera División, partió desde esta categoría vistiendo inicialmente íntegramente de blanco. En la temporada 62/63, vistiendo nuevos colores como los tradicionales camiseta morada y pantalón azul, el Palencia C.F. se clasificó en segundo puesto en el Grupo II tras el C.F. Béjar Industrial promocionando para intentar ascender a Segunda División, midiéndose ante el C.F. Badalona quien le derrotó 3-1 en la ida, empatando en casa 0-0 en un encuentro marcado por la polémica surgida con veladas y no tan veladas acusaciones por parte de la afición hacia directivos y jugadores a raíz de una presunta venta de la eliminatoria.

La marcha económica del Palencia C.F., debido a las grandes inversiones realizadas para militar en superior categoría, acabaron teniendo repercusiones muy graves sobre la plantilla de la campaña 63/64 hasta el punto de no cobrar, motivo por el cual la marcha deportiva fue un desastre perdiendo la categoría y descendiendo a Primera Regional. El destino con el que se iba a encontrar el conjunto palentino durante la próxima sesión 64/65 era inviable para recuperarse financieramente con lo cual, mediante Asamblea de sus socios, se decidió no inscribir a la primera plantilla y sólo competir con el equipo de juveniles en el Campeonato Provincial.

HISTORIA DEL CLUB:

1963 – 1970

Contando la ciudad con algo más de cincuenta mil vecinos y anticipándose al inminente colapso del Palencia C.F., en 1963 surgieron varias iniciativas entre los aficionados para postularse, cada uno dentro de sus posibilidades, como herederos de un club que se intuía muy cercano a la desaparición, surgiendo el Castilla C.F. constituido por antiguos seguidores de la S.D. Unión Castilla vistiendo camiseta rojiblanca con pantalón azul y estando presidido por Narciso Ortega Ramos, el Ruedo Palentino constituido el 1 de septiembre que vestía camiseta negriazul con pantalón negro y el Otero Club de Fútbol, con camiseta azul y pantalón negro.

Tomando el Castilla C.F. y el Ruedo Palentino parte de la Primera Regional palentino-zamorana en la temporada 64/65, los rojiblancos consiguieron ascender a Tercera División estrenándose en la campaña 65/66 con un octavo puesto mientras que los negriazules fueron campeones de la Primera Regional palentina no pudiendo ascender en la Promoción de Ascenso, entablándose conversaciones durante el verano de 1966 entre directivos del Ruedo Palentino y del Palencia C.F. para, empleando la base de los negriazules, volver este último a la competición con la promesa de conseguir el ascenso. Disputada la sesión 66/67, el Palencia C.F. compitió en Primera Regional provincial quedando en última posición y empatado a puntos con otro conjunto local, el Otero C.F. recién federado y presidido por Antonio Calvo descendiendo ambos a Segunda Regional, teniendo un curso irregular el Castilla C.F. al concluir decimotercero en Tercera División.

En la edición 67/68 el Castilla C.F. terminó colista y descendió a Primera Regional, declinando el Palencia C.F. competir mientras el Otero C.F., líder en su categoría, consiguió el ascenso a Primera Regional de modo que, para la siguiente temporada, 68/69, estos dos clubs de la capital palentina tenían asegurado verse las caras en esta categoría. Conscientes gran parte de los aficionados palentinos de que el Castilla C.F. no podía colmar sus aspiraciones de crecimiento y de que el futuro pasaba por agrandar al Otero C.F., durante el verano de 1968 se llegó al acuerdo de renovar la directiva oterista al completo e incorporar a nuevos gestores quedando el 10 de agosto nombrado Bonifacio Aguayo Lorent como nuevo presidente. Cambiada la denominación a Otero Palencia C.F. y permutados los colores a camiseta morada con pantalón blanco, el campeonato fue un mano entre los renovados oteristas y los castellanos, ahora bajo la denominación Club Deportivo Castilla, proclamándose los primeros campeones y accediendo ambos a la Promoción de Ascenso donde, entre ocho aspirantes palentinos, burgaleses y leoneses, el Otero Palencia C.F. fue el gran triunfador consiguiendo plaza en Tercera División al ser primero.

Conseguido el ascenso, el conjunto oterista consiguió de la Federación del Oeste permiso para competir durante su campaña de debut 69/70 en Tercera División bajo el nombre de Palencia Club de Fútbol desprendiéndose del sustantivo que le vio nacer, teniendo un buen debut en el Grupo II donde concluyó en séptima plaza rodeado de conjuntos castellano-leoneses, cántabros y vascos mientras el C.D. Castilla era segundo no pudiendo ascender en la Promoción de Ascenso al ser cuarto en su grupo.

1970 – 1980

En 1970, empezando un nuevo ciclo, la Federación Española organizó la Tercera División con cuatro grupos de ámbito interregional basados en razones de proximidad geográfica con veinte participantes cada uno quedando el Palencia C.F. ubicado en el Grupo II donde se reunieron clubs castellano-leoneses, navarros, aragoneses, vascos, madrileños y castellano-manchegos sumándose la incorporación del por entonces denominado Tenerife Atlético Club, posterior campeón de Liga, estando los morados a un buen nivel hasta el punto de ser terceros tras los canarios y Real Valladolid Deportivo por lo que obtuvieron plaza para promocionar a Segunda División, eliminatoria a doble encuentro disputada como aspirante ante el Real Oviedo C.F. quien conservó su plaza al imponerse 2-0 en la ida y 1-2 en La Balastera.

Siguiendo en el Grupo II, la campaña 71/72 no fue tan buena luchando por no tener que jugar la Promoción de Permanencia, destino traicionero que se evitó por un solo punto terminando el decimoprimero puesto. Cambiado al Grupo I en la sesión 72/73 compartiendo torneo junto a clubs gallegos, asturianos, cántabros, vascos y castellano-leoneses, el conjunto palentino estuvo a un notable nivel intentando atrapar una de las dos primeras plazas pero la competencia de un gran Orense C.F. que finalmente ascendió y C.D. Ensidesa, con quien empató a puntos, le relegaron al tercer puesto quedándose sin nada. En la edición 73/74 el Palencia C.F. volvió a competir en el Grupo II junto a madrileños, navarros, vascos, aragoneses, castellano-leoneses y castellano-manchegos concluyendo en sexto puesto, ingresando en la temporada 74/75 nuevamente en el ya conocido Grupo I donde le esperaban gallegos, asturianos, cántabros, vascos y castellano-leoneses en un curso donde intentó estar arriba pero sin opciones reales de promocionar al ser cuarto precedido por Real C.D. de la Coruña y C.D. Ensidesa, empatando a puntos con el Racing Club de Ferrol.

La marcha ascendente del Palencia C.F. durante estos años estuvo acompañada de buenos fundamentos contando la ayuda del Castilla Palencia C.F., sociedad que en el campeonato 71/72 se convirtió en filial adoptando el nombre de Atlético Palencia y, paralelamente y constituido en 1975, el Palencia Promesas Club de Fútbol, filial de nuevo cuño que se convirtió en el primero del club morado desbancando al Atlético Palencia que desapareció en 1978.

Después de regresar al Grupo II donde fue noveno en la campaña 75/76, en 1976 la Federación Española anunció cambios estructurales implementando una nueva categoría titulada Segunda División B a caballo entre la Segunda División por arriba y la Tercera División por abajo que iba a ser desplazada al cuarto nivel nacional. Siguiendo en el mismo grupo y sabiéndose de antemano que, salvo el primer clasificado que ascendía directamente, los clasificados entre lo puestos segundo al décimo, ambos inclusive, pasarían a la nueva división, los palentinos tuvieron que esforzarse para no perder un nivel finalizando octavos y certificando su puesto el 29 de mayo de 1977 tras imponerse al Real Unión Club de Irún por 1-0, tanto de Mota. Clasificado para jugar en Segunda División B y manteniendo, por lo tanto, plaza en el tercer nivel, el Palencia C.F. se estrenó en esta categoría coincidiendo con la sesión 77/78 y en el Grupo I que cubrió todo el norte, noroeste y centro peninsular terminando en decimotercero puesto siendo, tras la llegada a la presidencia de Bonifacio Aguayo y la contratación del exjugador y ahora técnico Francisco Gento, memorable la temporada 78/79 al comandar en solitario la clasificación general a la conclusión del torneo y ascender a Segunda División después vencer en el último encuentro por 1-0 al Pontevedra C.F. con gol de Teixidó de penalti.

Teniendo continuidad Francisco Gento en el banquillo morado, el estreno en Segunda División de la campaña 79/80 atrajo a numerosísimo público a las gradas del viejo Campo de La Balastera que fue ampliado en capacidad, pasando el Palencia C.F. más dificultades de las previstas para mantenerse y debiendo esforzarse al máximo para, en el último encuentro del campeonato, asegurar su continuidad al empatar 2-2 en casa ante el Real Club Recreativo de Huelva finalizando en decimoquinta posición, un punto por encima del descenso.

1980 – 1990

La temporada 80/81 fue la segunda consecutiva del club castellano en Segunda División llegando al banquillo José Luis Montes con el objetivo prioritario de conseguir la permanencia, deseo que no se cumplió debido a los malos resultados obtenidos perdiendo la categoría en el penúltimo encuentro de Liga ante el Castilla C.F., filial en aquellos tiempos del Real Madrid C.F. Descendido a Segunda División B, la directiva morada confió nuevamente su proyecto a José Luis Montes afrontando la campaña 81/82 con optimismo al disponer de una buena plantilla que, vistos los resultados, no defraudó finalizando el campeonato en segundo puesto, hecho acontecido el 16 de mayo de 1982 tras vencer 2-0 al Zamora C.F., a tres puntos del Barcelona Atlético, por lo que ascendió nuevamente a Segunda División, un reto difícil de conseguir para clubs en su misma situación.

Invertido mucho dinero en el ascenso y partiendo con ciertas dificultades económicas, el Palencia C.F. se reestrenó durante la sesión 82/83 en la categoría de plata asumiendo que iba a ser un campeonato complicado de desenlace incierto. Contratado el técnico Luis Costa, los buenos resultados sorprendieron a todos estando el ascenso a Primera División a tiro de piedra pero, impagos a los jugadores, exilios como local a otras capitales vecinas como Valladolid y Burgos al clausurarse La Balastera en dos ocasiones, además de otras cosas que tiene el fútbol, impidieron la materialización de lo que era un sueño para todos los aficionados concluyendo en quinto puesto, a tres puntos de la gloria. Entre dos espadas por la deuda acumulada superior a los cien millones de pesetas y con una plantilla a la que se debían cuarenta y cinco, el riesgo de desaparición en la edición 83/84 era inminente pero la Junta Gestora presidida por Carlos Herrero, a trancas y barrancas después de quitarse de en medio la mitad de la deuda, como pudo logró inscribir al club en la categoría a expensas de lo que pudiera pasar. Contando con el técnico Juan Carlos Touriño y una plantilla debilitada por la marcha de sus mejores jugadores, el equipo se resintió muchísimo como era de esperar no sirviendo de nada la llegada del técnico José Pérez García quien, a falta de siete encuentros, sólo pudo corroborar el descenso a Segunda División B, decimonoveno y a cuatro puntos de la salvación.

Si complicada fue la campaña anterior, más si cabe era de esperar la temporada siguiente 84/85 con el club en Segunda División B dentro del Grupo I. Sin embargo, la plantilla cumplió. Entrenados por José Pérez en sus primeras cinco jornadas, Teófilo Dueñas en las cinco siguientes y Rafael Alcaide «Crispi» en las veintiocho restantes, se pudo sobrevivir terminando en decimosegunda plaza cuando, debido a la desesperante situación del club, todo apuntaba a que el colapso era inminente. Teniendo continuidad Rafael Alcaide en el banquillo, la sesión 85/86 empezó sobre el hilo de alambre formándose una plantilla ajustada para mantener la categoría a expensas de lo que pudiera ocurrir en el plano financiero. En lo deportivo notable fue el esfuerzo de técnico y jugadores terminando en un plausible séptimo puesto pero, una vez terminado el torneo, en julio de 1986 se debían treinta y seis millones de pesetas a la plantilla. Requerido el aval por parte de la AFE quien facilitaba el pago en tres fracciones, el 25 de agosto sólo se había hecho frente al primer pago después de aprobar los socios del club dos días antes mediante Asamblea General seguir en activo.

No efectuándose el pago de las dos fracciones restantes, el club morado podía darse de hecho como descendido a Tercera División por la vía administrativa antes de empezar la temporada 86/87 por lo que, anticipándose a un mal mayor, se desvinculó al por entonces filial, Club Deportivo Cristo Olímpico constituido en 1975 y filial desde 1980 del Palencia C.F. tras la desaparición del Palencia Promesas C.F. y así tener de dónde agarrarse en el futuro próximo. No pudiendo solventar sus deudas y pasados los días concedidos, viéndose que el club era inviable en Tercera División se estimó no inscribirlo en ninguna competición siendo su último acto.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951)
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Archivo privado de Miguel Santos.
  • El Diario Palentino. Diario.
  • El Día de Palencia. Diario.
  • Imperio: Diario de Zamora de F.E. de las J.O.N.S. Diario.
  • Hoja Oficial del Lunes. Semanario.
  • www.diariopalentino.es Diario.
  • www.as.com Diario.
  • www.marca.com Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Real Club Deportivo Carabanchel


DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Real Club Deportivo Carabanchel
  • Ciudad: Madrid 
  • Provincia: Madrid
  • Comunidad Autónoma: Comunidad de Madrid
  • Fecha de constitución: 8 de septiembre de 1916
  • Fecha de federación: 1917

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sociedad Deportiva Centro de Carabanchel Bajo (1916-1932)
  • Club Deportivo Carabanchel (1932-1997)
  • Real Club Deportivo Carabanchel (1997- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 1966/67

 

ESTADIO:

  • Nombre: Campo Municipal La Mina
  • Año de inauguración: 1916
  • Cambios de nombre:
  • Campo Municipal La Mina (1916- )
  • Capacidad: 2.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal La Mina (1916- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL REAL CLUB DEPORTIVO CARABANCHEL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL REAL CLUB DEPORTIVO CARABANCHEL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN CARABANCHEL:

Situadas al suroeste del municipio y ciudad de Madrid, las tierras que ocupan los actuales distritos de Latina, Carabanchel y Usera pertenecieron hasta su anexión en 1948 a los por entonces municipios independientes de Carabanchel Bajo, el más próximo a la capital y Carabanchel Alto, dos núcleos de población históricamente separados entre si pero a la vez hermanados cuyo nexo de unión fue durante siglos la ermita de Santa María la Antigua. Tradicionalmente dedicados a la agricultura, desde principios del siglo XX Carabanchel Bajo que contaba con diez mil vecinos y Carabanchel Alto, con cinco mil, empezaron a industrializarse y a absorber a un gran número de inmigrantes creciendo rápidamente su población y número de calles hasta conurbarse con la capital ya en los años cuarenta.

HISTORIA DEL CLUB:

1916 – 1930

La llegada del fútbol a Carabanchel Bajo hay que retrotraerla hasta 1911, año en el que, gracias a la labor pedagógica e higienista de los hermanos clérigos Hilario y Manuel Herranz implicados en la educación de los jóvenes a través del desarrollo de actividades sociales, culturales y deportivas, crearon el Centro Católico Social donde el balompié era una de las prácticas más seguidas. Con el paso de los años, aprendidas sus reglas haciendo uso de varias eras en las proximidades de la localidad y viendo la necesidad de constituir un club de fútbol para competir, los clérigos reclamaron la ayuda financiera de los miembros laicos de la Cofradía del Apóstol Santiago ligados al Centro Católico para llevar a buen fin su proyecto, quedando el 8 de septiembre de 1916 constituida la titulada Sociedad Deportiva Centro Carabanchel Bajo.

Presidido por el farmacéutico Pedro Arranz, acordado vestir camiseta blanca con pantalón negro y redactados sus Estatutos y Reglamentos, rápidamente se localizaron unos terrenos junto a la antigua fábrica de cerillas coincidentes donde estaba la Fuente de la Mina, derrocándose ésta y acondicionándose para la habilitación del campo del mismo nombre. Conseguidos dar lo primeros pasos, el siguiente fue dar de alta la sociedad en la Federación Regional del Centro hecho que aconteció en 1917 quedando inscrito, dada su categoría, en Tercera Regional donde pudo iniciar su carrera deportiva.

En unos tiempos donde el fútbol comenzaba a adquirir protagonismo y a concentrar la atención de los jóvenes, la S.D. Centro de Carabanchel Bajo fue abriéndose camino sobreviviendo como podía en un mundo nada fácil donde muchos clubs tan pronto nacían, a continuación desaparecían. Inserto en los años veinte, llegados a la temporada 24/25 la Federación del Centro tuvo que crear nuevas categorías ante la avalancha de nuevas sociedades quedando definidas cuatro donde, por orden de jerarquía, la cabeza estaba comandada por Primera Categoría Grupo A, seguida del Grupo B, Segunda Categoría Grupo A y, por último, el Grupo B o cuarto nivel donde militó el conjunto carabanchelero hasta que en la campaña 29/30 fueron redefinidos estos cuatro niveles adoptando, respectivamente, los nombres de Primera Categoría, Segunda Categoría Preferente, Segunda Categoría Ordinaria y Tercera Categoría.

1930 – 1940

Club modesto dentro del panorama futbolístico de la ciudad de Madrid y su órbita, la S.D. Centro de Carabanchel Bajo accedió en la temporada 30/31 a Segunda Categoría Ordinaria coexistiendo con el C.D. Alamillo y el Sporting Extremadura quienes, teniendo y compartiendo campo en la carretera de Extremadura, militaban en Tercera Categoría al igual que la S.D. Europa, máximo representante de la vecina Carabanchel Alto. No federado inicialmente, pero constituido en 1931 fue el C.D. Betis San Isidro, de Carabanchel Bajo, constituyéndose poco después en Carabanchel Alto el Centro Unión de Campamentos.

El 27 de julio de 1932, después de ser consensuado por el club, la Federación del Centro momentos antes de cambiar a Federación Castellana al administrar las provincias de Castilla La Nueva a las que se unieron algunas de Castilla La Vieja, aprobó el cambio de denominación a Club Deportivo Carabanchel en un intento de los blanquinegros de proyectar su identidad geográfica resultándoles afortunado el cambio al proclamarse campeones de la categoría una vez concluida la sesión 32/33. En este mismo curso participaron en Tercera Categoría nuevas sociedades domiciliadas en Carabanchel Bajo como la Asociación Cultural y Deportiva Juvenia y la Sociedad Gimnástica Carabanchel, a la postre campeón absoluto que vestía camisa blanquinegra con pantalón negro, figurando como adherido el Club Deportivo Victoria quien se uniformaba con camisa blanquivioleta y pantalón negro.

En la edición 33/34 el C.D. Carabanchel se estrenó en Segunda Categoría Preferente, el segundo nivel regional tras los grandes clubs madrileños compitiendo la Sociedad Gimnástica Carabanchel en Segunda Categoría Ordinaria en una localidad que rebasaba los treinta mil vecinos y vivía un gran crecimiento en todos los sentidos. Pasados los más distinguidos clubs de la capital al Campeonato Superregional, en la temporada 34/35 el C.D. Carabanchel debutó en Primera Regional alcanzando el tercer puesto debiéndose desplazar hasta tierras tan remotas como Valladolid y Salamanca que le obligaron a incrementar notablemente su presupuesto reuniendo una plantilla repleta de profesionales, siendo exitosa la campaña 35/36 en la que, tras de ser cuarto en Liga, logró conseguir el Campeonato de Aficionados organizado por la Federación Castellana después de imponerse por 3-1 ante la Ag.D. Ferroviaria, de Madrid. Cuando todo parecía encaminado a presagiar buenos tiempos, el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936 frenó en seco su desarrollo pasando tres largos años sin actividad.

1940 – 1950

Finalizado el conflicto y con el club desorganizado, durante el verano de 1939 gracias a la labor de Pedro Arranz pronto se volvió a la actividad quedando el club ubicado en Primera Regional B al regresar los grandes clubs excepcionalmente al Grupo A en unos tiempos donde todo tomó el cariz de provisional finalizando la temporada 39/40 en cuarto lugar. En consonancia con los nuevos gestores del país y su simbología, el C.D. Carabanchel añadió el águila de San Juan a su tradicional escudo accediendo en la campaña 40/41 al grupo único de Primera Regional una vez comprometidos los grandes clubs en las primeras categorías nacionales, teniendo los blanquinegros un buen papel al ser cuartos.

El Campo de la Mina se llenaba cada domingo y muchas eran las familias que acompañaban a la plantilla tanto en casa como a domicilio resultando nuevamente cuarto en la sesión 41/42 pero con una categoría fraccionada en dos grupos, convirtiéndose la edición 42/43 en una pesadilla al terminar sexto y colista debiendo defender su plaza en una Promoción de Permanencia en la que fue tercero debiendo jugárselo todo a una carta ante el aspirante madrileño C.D. Pardiñas al que se derrotó 2-1 conservando su puesto. En la temporada 43/44, tras la concesión de un grupo a los clubs castellano-manchegos de la Federación Castellana, los clubs madrileños fueron reagrupados siendo delicada la situación deportiva de los carabancheleros que concluyeron octavos debiendo disputar una segunda Promoción de Permanencia en la que se enfrentaron a encuentro único con el madrileño C.D. Cultural Leonés, siendo esquiva la fortuna al perder 1-3 por lo que descendieron a Segunda Regional.

Competir en Segunda Regional fue un paso atrás para los blanquinegros quienes atravesaron por una pequeña crisis terminando sextos en la campaña 44/45 y décimos en la sesión 45/46, empezando a surgir en la localidad nuevos clubs que muchos años después tomarían protagonismo como el C.D. Puerta Bonita, sociedad constituida el 21 de abril de 1942 que vestía camiseta y pantalón blancos. Coincidiendo con la edición 46/47 la Federación Castellana creó una nueva categoría titulada Segunda Regional Preferente lo cual desplazó a los blanquinegros a un nivel inferior, hecho que fue equilibrado rápidamente al proclamarse campeones de Liga y ascender. Tras varios años de penurias deportivas, el C.D. Carabanchel parecía mostrar visos de recuperación corroborados con el quinto puesto de la temporada 47/48, un curso en el que se empezó perteneciéndose a Carabanchel Bajo y, desde abril de 1948, al municipio de Madrid tras anexionarse la capital estatal un considerable número de municipios hasta la fecha independientes de su entorno.

Reorganizadas las categorías de la Federación Castellana en 1948, el C.D. Carabanchel pasó en la campaña 48/49 a competir en Primera Regional formándose una plantilla para sobrevivir en una categoría con cierto nivel en la que fue noveno resultando más plácida la sesión 49/50 en la que, cuarto clasificado, gozó del apoyo de sus seguidores durante todo el torneo.

1950 – 1960

Acomodado en Primera Regional, el club del águila saboreó en los primeros años cincuenta un periodo de crecimiento donde su masa social, debido al constante crecimiento del ahora bario madrileño de Carabanchel parecía no tener fin con la masiva llegada de inmigrantes y la construcción de nuevas viviendas que modificaban su tradicional paisaje. Quinto en la temporada 50/51, en 1951 la Federación Castellana dividió la categoría en dos grupos siendo los blanquinegros nuevamente quintos en la campaña 51/52 terminando cuarto en la sesión 52/53 en la que empezó a competir en la Copa Ramón Triana para clubs aficionados de gran seguimiento.

Habituada a los cambios, en 1953 la Federación Castellana volvió a reagrupar a los clubs madrileños en un mismo grupo dejando el otro para los afiliados de Ciudad Real, siendo los blanquinegros séptimos en un curso discreto mientras que, en la sesión 54/55, con nuevos jugadores que dieron otro aire a la plantilla se alcanzó el primer puesto ascendiendo posteriormente a Tercera División, un éxito de enorme repercusión entre los aficionados que por fin veían a su club formando parte de los más destacados del panorama nacional. Competir en una categoría como esta, auténtico tercer nivel en la estructura del fútbol español, exigió de directivos y personas cercanas al club un gran desembolso económico preparándose para su debut en la edición 55/56 en el Grupo XVI administrado por la Federación Castellana, estreno que fue placentero al concluir en un notable quinto puesto.

Con la temporada 56/57 los clubs castellanos pasaron a integrar el Grupo XV donde se aumentaron el número de participantes hasta dieciocho y con ello los gastos en desplazamientos, algo que no repercutió en la calidad de la plantilla blanquinegra capaz de conseguir la octava plaza. Elevado el nivel de los participantes con grandes clubs madrileños, manchegos, abulenses y segovianos, la campaña 57/58 ahora en el Grupo XIV fue nuevamente atractiva aunque se retrocedió al décimo puesto estando a un solo punto del descenso, siguiendo en el mismo grupo en la sesión siguiente 58/59 pero con la novedad de compartir destino con clubs extremeños para finalizar decimocuarto debiendo exprimirse al fondo para no perder la categoría. Lo apuntado en las sesiones anteriores con un equipo demasiado justo para la categoría, no se pudo revertir en la edición 59/60 ocupándose el decimoquinto puesto, plaza que le significó descender a Primera Regional tras encadenar un ciclo de cinco temporadas consecutivas en el tercer nivel nacional.

1960 – 1970

Al empezar los años sesenta el C.D. Carabanchel se trazó como meta prioritaria regresar a Tercera División lo antes posible, su hábitat natural en aquellos tiempos, preparando una plantilla que no defraudó en absoluto en la temporada inicial 60/61 al proclamarse campeón de Liga aunque con solo dos puntos de margen sobre la S.D. Gimnástica Segoviana. Materializado el regreso al tercer nivel nacional, de nuevo en el Grupo XIV administrado por la Federación Castellana, los blanquinegros volvieron con fuerza arrancando un valioso sexto puesto en la campaña 61/62 que, lamentablemente par ellos, no tuvo continuidad en la sesión 62/63 al ser decimocuartos reflotando con ímpetu en la edición 63/64 en la que resultaron quintos.

Destacado conjunto entre los más sobresalientes madrileños y entre los de la región central de la península, la temporada 64/65 no fue tan notable retrocediendo hasta la novena plaza, ensombrecida más tarde en la campaña 65/66 al ser decimoterceros. Con la llegada de la sesión 66/67 todo cambió y, en un campeonato de Liga espectacular, los blanquinegros se proclamaron por primera vez en su historia ganadores del título de la categoría, una hazaña que les abrió de par en par la posibilidad de ascender a Segunda División ante la desbordante ilusión de sus aficionados. Como campeón de grupo los carabancheleros se enfrentaron en Semifinales al C.D. Badajoz quien arrasó en un abarrotado Campo de la Mina al imponerse por un severo 0-4 que dejó la eliminatoria encarrilada para los pacenses, siendo todavía más dolorosa la derrota en tierras extremeñas con un bochornoso 8-1 que dolió y mucho en el seno del club.

Después de esta gesta, las figuras del plantel marcharon a clubs de superior categoría y la edición 67/68 se presentó complicada por cuando, además de ingresar en el Grupo XV con los clubs extremeños, la Federación Española anunció un ambicioso plan por el cual se iba a reducir en breve la categoría en grupos y número de participantes. Confirmado que los clasificados del puesto decimoprimero al decimoctavo descenderían a Primera Regional, los blanquinegros se esforzaron por quedar entre los diez primeros consiguiéndolo de forma apurada pues un solo punto separó el éxito del fracaso quedando octavo. La temporada 68/69 fue una reválida de la anterior y, dentro del Grupo VIII junto a extremeños, castellanos más la participación del Tenerife Atlético Club, se saldó satisfactoriamente concluyendo en decimocuarto puesto. Teniendo continuidad en el mismo grupo, en 1969 la Federación Española confirmó que, para la nueva década, la Tercera División iba a quedar reducida a cuatro grupos con veinte participantes respectivamente por lo que, los clasificados entre la novena y vigésima plaza, ambas inclusive, perderían la categoría. Los de Carabanchel lucharon con ahínco todo el torneo y, con una victoria en el último encuentro, sellaron el octavo puesto conservando su plaza.

1970 – 1980

Tras encadenar varios años de continuas purgas, la Tercera División de los años setenta ofreció una nueva imagen con el territorio nacional dividido en cuatro sectores por afinidad geográfica. Con este movimiento el nivel de los participantes era más elevado y el C.D. Carabanchel, ubicado en el Grupo II junto a castellanos, navarros, vascos y aragoneses tuvo que hacer un esfuerzo en la temporada 70/71 que no salió para nada bien al resultar decimonoveno con ocho victorias perdiendo la categoría. El descenso a Primera Regional, inevitable con los registros cosechados, no fue equilibrado en la siguiente campaña 71/72 cuando, con una plantilla muy parecida al curso anterior, sólo pudo clasificarse en séptima posición debiendo esperarse para recuperar la categoría perdida a la conclusión de la sesión 72/73 donde, con mucho trabajo y también fortuna, pudo liderar un grupo en el que terminó empatado a puntos con el C.D. Guadalajara y un punto por encima de Talavera C.F. y C.D. Manchego quienes también lucharon por el mismo objetivo.

El regreso a Tercera División fue recibido como agua bendita por la afición blanquinegra quien de nuevo se vio en una categoría donde le correspondía competir por masa social y aspiraciones deportivas, afrontando la edición 73/74 en el Grupo II con una composición muy similar a la de apenas años antes. El sistema competitivo, muy criticado al haber Promociones de Permanencia, le atrapó de buenas a primeras al finalizar decimotercero debiendo defender su plaza ante el aspirante Real Valladolid Promesas a quien derrotó en casa por 2-0 y en el encuentro de la capital pucelana por 0-1 garantizándose la continuidad. Tras el susto del curso anterior, el C.D. Carabanchel se reforzó mejor en lo sucesivo obteniendo el séptimo puesto en la temporada 74/75 mientras en la campaña 75/76 tuvo que apretar para evitar jugar la Promoción de Permanencia eludida por dos puntos, anunciando en 1976 la Federación Española grandes cambios en un futuro inmediato al desear implementar una nueva categoría titulada Segunda División B.

A caballo entre la Segunda División por arriba y la Tercera División por abajo, venía a desplazar a esta última hacia el cuarto nivel real por lo que, una vez concluida la sesión 76/77, la mitad de los participantes engrosarían la nueva competición mientras el resto seguirían en una Tercera División a la que solo le quedaría el nombre. El conjunto blanquinegro estuvo muy desdibujado y, decimoséptimo, no pudo superar el reto perdiendo una categoría. La Tercera División de la edición 77/78 quedó en seis grupos de veinte participantes figurando los madrileños en el Grupo IV junto a castellanoleoneses, castellano-manchegos, extremeños, madrileños y canarios terminando séptimo, formando parte del mismo grupo en el campeonato 78/79 donde fue noveno. En 1979 la Federación Española amplió el número de grupos a ocho pasando los madrileños al Grupo V siendo un torneo muy irregular en el que se concluyó en decimoséptima plaza.

1980 – 1990

El desarrollo de los años ochenta estuvo condicionado por los nuevos tiempos, la crisis económica y la retirada en parte de muchos aficionados que buscaban otras formas de ocio. El C.D. Carabanchel sintió sus efectos y no pudo recuperar el nivel de otras décadas debiéndose conformar con lo que tenía, incluso perderlo en algún momento de más apuro. La temporada 80/81 empezó con cambios pues la Federación Española adjudicó la administración del Grupo VII en exclusivo a la Federación Castellana. Décimo finalmente en un ámbito geográfico más restringido, en la campaña 81/82 repitió puesto siendo su papel muy similar en la sesión siguiente 82/83 en la que fue noveno. La tendencia marcada en los últimos años no hacía presagiar lo que ocurriría en la edición 83/84, nefasto campeonato en el que, decimoctavo, perdió la categoría descendiendo a Regional Preferente.

La Regional Preferente de los años ochenta era el quinto nivel nacional y salir airoso de ella era complicado por la gran igualdad predominante y competencia con otros clubs en franco crecimiento. Quinto en la temporada 84/85 y mismo puesto en la campaña 85/86, el final del túnel se vislumbró al término de la sesión 86/87 cuando, tercero en Liga, la adjudicación del Grupo VII de Tercera División de forma íntegra a la nueva Federación Madrileña hizo que ascendiera directamente teniendo una tranquila reentrada en la edición 87/88 solventada con la novena plaza mientras en la temporada 88/89 mejoró al ser sexto. En la campaña 89/90, reforzado el plantel, el C.D. Carabanchel realizó un buen campeonato que le situó arriba finalizando tercero pero a un considerable margen de puntos del C.D. Móstoles, líder inalcanzable quien ascendió a Segunda División B de forma directa.

1990 – 2000

Durante los primeros años de la década de los noventa el C.D. Carabanchel se asentó en el Grupo VII madrileño de Tercera División aunque los resultados no fueron especialmente destacables permaneciendo el conjunto blanquinegro inmerso en la parte baja de la clasificación. Decimocuarto en la temporada 90/91, en las siguientes campañas 91/92 y 92/93 saldadas con la decimosegunda plaza tampoco se rebasó la mitad de la tabla teniendo un gran susto en la sesión 93/94 cuando, sumando tan solo ocho victorias, no se hizo un buen torneo concluyendo en decimoséptimo puesto.

Un cambio decisivo en la gestión de la sociedad y la entrada de capital cambiaron por completo la tendencia a partir de 1994 llegando jugadores de más nivel que elevaron el rendimiento de la plantilla considerablemente ofreciendo la edición 94/95 una imagen totalmente diferente. De transitar sin pena ni gloria por la categoría, el conjunto carabanchelero pasó a ser un firme opositor para el ascenso terminando en tercer lugar a un punto de C.F. Rayo Majadahonda y a dos del campeón D.A.V. Santa Ana clasificándose para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B, fase en la cual se vio superado por una Cultural y Deportiva Leonesa que se impuso un sus seis encuentros quedando tercero el Viveiro C.F. y cuarto el Real Titánico, de Laviana. Frustrado un posible cambio de categoría, en la temporada 95/96 se incorporaron nuevos fichajes que repitieron el tercer puesto en Liga, en esta ocasión tras C.F. Rayo Majadahonda y C.D. Orcasitas, presentándose en la Promoción de Ascenso donde mantuvieron un intenso duelo con el Ponte Ourense C.F., sociedad con la que empataron a puntos siendo decisivo el margen de goles anotados, vital para conseguir el ascenso siendo tercero el Club Atlético Burgalés y cuarto el Real Titánico.

Logrado el pasaporte a Segunda División B, el debut del club madrileño en la campaña 96/97 se efectuó dentro del Grupo I compartiendo destino con clubs madrileños, castellano-manchegos, gallegos y asturianos más el Real C.D. Mallorca «B» en un campeonato especial en el que, además de estrenarse notablemente con un magnífico octavo puesto, en fecha 9 de enero de 1997 y después de haberse solicitado en octubre, le fue concedido por S.M. El Rey D. Juan Carlos I el título de Real por su dilatada historia pasando a ser conocido desde entonces como Real Club Deportivo Carabanchel. Conseguida la permanencia y el título honorífico, la sesión 97/98 no fue tan fructífera y la plantilla, con muchas caras nuevas, no estuvo al nivel del curso anterior sumando cinco victorias y trece empates, balance muy negativo con el que perdió la categoría descendiendo a Tercera División al ser decimonoveno. La estancia de los blanquinegros en el tercer nivel, corta por su alta exigencia, no tuvo continuidad en lo sucesivo y de nuevo en el Grupo VII madrileño, la edición 98/99 fue decepcionante quedando en decimosegundo puesto. La debilidad económica por los gastos efectuados y una plantilla de escasa valía propiciaron el desastre del curso 99/00 pues, decimonoveno, encadenó un segundo descenso casi consecutivo a Regional Preferente abriéndose un periodo de incertidumbre deportiva y económica.

2000 – 2010

El descenso a Regional Preferente fue un paso atrás el cual se desconocía cuándo se iba a superar, empezando la temporada 00/01 y el cambio de siglo con un discreto octavo puesto que fue mejorado en la campaña 01/02 al ser tercero pero quedando apeado del ascenso. En la sesión siguiente, 02/03, el Real C.D. Carabanchel volvió a ser tercero quedándose a las puertas del objetivo pero, al ascender un significativo número de clubs madrileños de Tercera División a Segunda División B, se crearon varias vacantes en el Grupo VII madrileño siendo una de ellas adjudicada a los blanquinegros quienes, repescados administrativamente, desaprovecharon la oportunidad de la edición 03/04 al finalizar decimonovenos y regresar por la vía rápida a Regional Preferente.

El desarrollo de la temporada 04/05 fue nuevamente exitoso, en esta ocasión con fundamentos deportivos al proclamarse campeón de su grupo, ascendiendo a Tercera División donde, una vez más, no dio la talla en la campaña 05/06 ocupando la decimoséptima plaza y regresando a Regional Preferente, categoría en la cual siguió profundizando en una grave crisis que le llevó a ser décimo en la sesión 06/07 y decimocuarto en la edición 07/08 con el agravante de verse arrastrado una vez concluido el torneo a Primera Regional por el descenso masivo de conjuntos de Tercera División a Regional Preferente. En el año 2008 el Real C.D. Carabanchel tocaba fondo siendo cuarto en el sexto nivel nacional y con el castigo que le suponía no haber salido una vez terminado el campeonato 08/09.

La temporada 09/10 fue azarosa debido a que, al recibir fondos de la Comunidad Europea, se acometieron en el Campo de la Mina importantes obras para remodelar todo el graderío y dotar al terreno de juego con césped artificial. Deportivamente, jugar en el exilio del Estadio Ernesto Cotorruelo propiedad de la Federación Madrileña no le vino demasiado mal a los blanquinegros quienes, subcampeones de Liga, ascendieron a Regional Preferente dejando atrás un periodo sombrío para su dilatada historia.

2010 – 2020

Los años diez empezaron con el mismo ritmo del último torneo consiguiendo encadenar un segundo ascenso consecutivo una vez finalizada la temporada 10/11, en esta ocasión a Tercera División después de ser segundo en Liga empatado a puntos con el C.D. Colonia Moscardó, campeón y C.D. Fortuna, de Leganés que quedó apeado. El Real C.D. Carabanchel se reencontraba nuevamente con una categoría donde se sentía cómodo llevando a cabo un buen campeonato 11/12 en el que fue séptimo teniendo opciones de promocionar a superior categoría, clasificación que fue mejorada en la siguiente campaña 12/13 al ser sexto a tan solo tres puntos de la Promoción. Sin embargo, lo que parecía ser el inicio de una etapa fructífera, pronto se desvaneció como un castillo en el aire a lo largo de la sesión 13/14 con una plantilla muy cambiada capaz de sumar cinco escasas victorias que le condujeron al vigésimo puesto y al descenso a Regional Preferente.

El traspiés dolió máxime cuando las dos primeras temporadas en su retorno a Tercera División habían sido tan notables, empezando un nuevo ciclo en una categoría tan complicada como la Regional Preferente en la que se sabe cuándo se entra pero no cuándo se sale. La edición 14/15 fue, por lo tanto, difícil de llevar terminando en séptimo puesto mientras que en la campaña 15/16 resultó sexto repitiendo la misma plaza en la temporada 16/17. Durante el verano de 2017 se incorporaron nuevos jugadores a la plantilla blanquinegra con el ánimo de cubrir una de las dos primeras plazas al final del campeonato, objetivo que afortunadamente se cumplió para sus intereses alcanzándose el primer puesto y, con ello, el ascenso a Tercera División.

El regreso al Grupo VII madrileño de la categoría se hizo con las miras puestas en obtener la permanencia consiguiéndose con cierta holgura al concluir decimotercero, siendo especial el campeonato 19/20 debido a que, en marzo de 2020 y a falta de diez jornadas para terminar el torneo, a causa de una grave crisis sanitaria la Federación Española decidió darlo por finalizado dándose la circunstancia de que los blanquinegros marchaban en ese momento en el puesto decimosegundo.

2020 – 2030

La tercera década del nuevo siglo empieza con cambios en la temporada 20/21 pues, desde la Federación Española, se emprende una reestructuración competitiva en la que se decide suprimir la Segunda División B y la Tercera División creando dos nuevas categorías con vistas a la temporada 21/22 tituladas Primera División RFEF y Segunda División RFEF a las que se añade otro nivel denominado Tercera División RFEF. Mientras se modifica el sistema, la crisis sanitaria aleja a los aficionados de los estadios. El conjunto blanquinegro es sexto en el Subgrupo II durante la Primera Fase por lo que accede al grupo de los clubs que lucharán por conseguir una plaza para tratar de unirse a los que accedan a Segunda División RFEF, objetivo fallido al ser sexto y último, decimosegundo en el cómputo general por lo que pasa a Tercera División RFEF.

Competir en Tercera División RFEF es haber perdido una categoría ocupando plaza durante la campaña 21/22 en el quinto nivel nacional, campeonato en el que, pese a tener un buen plantel, queda quinto.

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BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Real C.D. Carabanchel. Un centenario. Francisco Javier Garrido y Miguel Ángel Martínez (2019).
  • Anuarios de la RFEF.
  • www.as.com Diario.
  • www.marca.com Diario.

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