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Clubs Históricos

 

Historial del Arosa Sociedad Cultural

 

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Arosa Sociedad Cultural
  • Ciudad: Villagarcía de Arosa 
  • Provincia: Pontevedra
  • Comunidad Autónoma: Galicia
  • Fecha de constitución: 19 de diciembre de 1945
  • Fecha de federación: 27 de enero de 1946

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Arosa Sociedad Cultural (1945- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 1992/93

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal La Lomba
  • Año de inauguración: 27 de enero de 1946
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal La Lomba (1946-)
  • Capacidad: 6.000 espectadores

 
OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Municipal de La Lomba (1946- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL AROSA SOCIEDAD CULTURAL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL AROSA SOCIEDAD CULTURAL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN VILLAGARCIA DE AROSA:

Situada en la comarca pontevedresa del Salnés junto a la ría que la identifica, el denominado municipio de Villagarcía de Arosa y en gallego Vilagarcía de Arousa, es un importante centro portuario donde gran parte de la actividad económica gira entorno a esta labor. Apenas poblada en el siglo XVIII y fraccionado entonces su término en tres municipios; Carril, Villagarcía y Villajuan, el crecimiento del puerto de Carril primero y el de Villagarcía después impulsaron, sobre todo, a finales del siglo XIX, la conurbación de los tres municipios creándose industrias relacionadas con el puerto y un entramado comercial. Fusionados los tres municipios en 1913 para facilitar su gestión, el municipio cuenta hoy con algo más de treinta y siete mil vecinos manteniendo cierta actividad portuaria, industrial y comercial.

Convertida a mediados del siglo XIX la localidad de Carril en puerto hegemónico de la ciudad de Santiago de Compostela con la que le unía un gran vínculo sobre todo a partir de la inauguración en 1873 del ferrocarril entre ambas poblaciones, la construcción de un muelle de cuatrocientos metros a partir de 1880 en la localidad de Villagarcía decantó el favoritismo para esta última decretando el Gobierno mediante Real Orden del 30 de mayo de 1888 el interés general de su puerto. Esta medida, decisiva en su futuro, propició a partir de entonces su elección y designación oficial como lugar de reposo y abastecimiento para barcos de las flotas del Reino Unido, Alemania y Suecia, atracando en abril de 1891 el primer contingente de la Escuadra del Canal. El acontecimiento, celebrado con un gran recibimiento por parte de las gentes de Villagarcía por el montante económico que suponía para la localidad, fue el inicio de una gran relación que dio sus frutos en lo sucesivo siendo una o dos veces al año las ocasiones en la cuales parte de la flota se suministraba de víveres.

Disfrutando de horas de ocio durante sus estancias de alrededor de dos semanas en la localidad, la primera crónica escrita sobre práctica de fútbol se remonta al 31 de enero de 1895, fecha en la que los guardias marinas y oficiales de los acorazados H.M.S. Resolution y H.M.S. Repulse contendieron en los cuadros del relleno portuario. El encuentro, además de atraer la atención de numeroso público, sirvió para dar a conocer este popular juego británico entre los vecinos aunque su práctica por villagarcianos, exigente del dominio de una serie de reglas, todavía debió esperar unos años para materializarse. Conocida la debilidad de los británicos por el deporte, la actividad que sí causó sensación por las inmejorables condiciones del entorno de la Ría de Arosa fue la náutica surgiendo el 23 de noviembre de 1902 el denominado Club de Regatas Galicia donde el vicecónsul británico Reginald Cameron Walker que operaba en Vigo fue uno de los principales promotores consiguiendo, ya en mayo de 1905, el padrinazgo de S.M. El Rey Don Alfonso XIII por lo que adquirió el título de Real Club de Regatas Galicia.

Mientras el fútbol conseguía asentarse en Vigo, La Coruña, Pontevedra, Ferrol y Santiago de Compostela, su consolidación en Villagarcía tuvo que retrasarse a 1906 no siendo su autoría obra de los británicos, sino de un joven nacido en Carril llamado José María Abalo Abad quien había cursado sus estudios en un internado del Reino Unido. El joven Abalo, de regreso a Galicia en 1900, en 1901 se instaló en La Coruña para cursar estudios de comercio logrando a finales de año ser pionero de este deporte en la capital al constituir la sociedad Club Alfonso XII con asiduos del Café Universal. Aquella iniciativa que fraguó en el paseo central del Rellano coruñés atrajo la atención de parte de los socios del reconocido Gimnasio Sala Calvet, transformándose en el año 1903 en Foot-ball Corunna Club, anglófila denominación para el que se convirtió en uno de los principales clubs gallegos de la época.

De regreso a su localidad de nacimiento en 1906 con vistas a prepararse unas oposiciones en Madrid para ser profesor titulado de inglés, José María Abalo quiso reproducir el camino andado en La Coruña pero ahora en la próspera Villagarcía, municipio contiguo a Carril y anexo a Villajuan cuya conurbación, unión de intereses y futuro inmediato pasaba, como se recomendaba desde hacía décadas atrás, por la fusión de los tres municipios en uno solo. Rodeado de socios del Casino, en mayo de ese mismo año se iniciaron las prácticas en unos terrenos situados en la carretera de San Pedro de Cornazo conocido como La Lomba, quedando definitivamente constituido el Villagarcía Foot-ball Club en fecha 12 de octubre bajo la presidencia del todavía vicecónsul británico Reginald Cameron Walker siendo vicepresidente Charles Lessner mientras, en la parte que correspondía a los socios-jugadores, Abalo ejerció de capitán y Francisco Villaverde Rey de vicecapitán.

Vistiendo camiseta y pantalón blancos originariamente, una vez habilitado el Campo de La Lomba el club villagarciano se dispuso a jugar numerosos encuentros amistosos y otros con copas o medallas ofrecidas por patrocinadores, ingresando como miembro fundador en la Federación Gallega de Clubs de Foot-ball constituida el 13 de marzo de 1908. Previamente a este hito, en fecha 15 de febrero de 1907, con motivo de la visita de la Flota Atlántica de la Royal Navy representada por los barcos H.M.S. Exmouth, H.M.S. Russell, H.M.S. Albarmale, H.M.S. Albion y H.M.S. Arrogant al puerto de Villagarcía para aprovisionarse de víveres, aprovechando la oportunidad los locales para enfrentarse por primera vez a un representante británico se concertó un encuentro entre el Villagarcía F.C. y los oficiales de dicha flota, hecho que congregó a numeroso público en el Campo de La Lomba desconociéndose el resultado.

Habituales sus encuentros frente a otras sociedades futbolísticas primordialmente de la capital provincial Pontevedra, Vigo y de la comarca del Salnés como el Villajuan F.C. constituido en 1909, en 1911 le surgió un rival en la localidad al ser constituido el Victoria Sport Club, sociedad promovida por ciudadanos de origen británico con sede en la Calle Canalejas que no sólo le plantó cara sino que llegó a materializarse en un firme contrincante jugando también en el Campo de La Lomba. Condenados a entenderse, las relaciones entre ambos no fueron sin embargo demasiado cordiales estallando la tensión el 29 de agosto de 1912 cuando, una vez terminada la disputa de la Copa Seoane organizada por el Villagarcía F.C. en la cual el Victoria S.C. se impuso por 2-1, el presidente villagarcianista Gustavo Padín se ausentó negándose a hacer la entrega del trofeo al rival siéndole efectuado por la noche. A partir de este incidente el Villagarcía F.C. entró en una profunda decadencia no jugando más encuentros en lo que restaba de año ni en lo sucesivo.

En enero de 1913, con algunos exjugadores del Villagarcía F.C. y otros nuevos socios, quedó constituido el Alfonso XIII Foot-ball Club siendo registrado posteriormente en mayo, nueva sociedad que, vistiendo camiseta rojiblanca a rayas con pantalón negro, vino a ocupar el hueco dejado por el club recién desaparecido haciendo su encuentro de debut el 9 de febrero ante el Victoria S.C. con victoria alfonsina por 2-1. Coincidiendo con el año 1913 y cumpliendo una Real Orden de mayo de 1912, el 1 de marzo los municipios hasta entonces independientes de Villagarcía, Carril y Villajuan quedaron unificados en uno solo que recibió el nombre de Villagarcía de Arosa sumando un total de catorce mil vecinos, acuerdo histórico que cambió el destino de sus vecinos para siempre perviviendo hasta hoy. En cuanto al Alfonso XIII F.C., poco a poco fue remontando el vuelo dentro del fútbol regional solicitando y consiguiendo en 1918 de parte de la Mayordomía de la Casa Real el padrinazgo del S.M. El Rey Don Alfonso XIII por lo que pasó a denominarse Real Club Alfonso XIII, accediendo a la Serie B de la Primera Categoría gallega desde donde esperaba ascender en un futuro próximo a la Serie A donde competía la élite regional.

Ampliada la Serie A gallega a seis participantes para la temporada 20/21, el Real Club Alfonso XIII logró al fin estrenarse en esta tan deseada categoría aunque con poquísima fortuna pues, con una afición un tanto remisa a acudir al Campo de La Lomba y unos taquillajes muy flojos, apenas se pudo hacer un equipo competitivo para presentar batalla. Sumando un solo empate en los primeros cuatro encuentros, por si fuera poco en el encuentro disputado en casa ante el Real Vigo Sporting Club el 30 de enero de 1921 se agredió al árbitro siendo inmediatamente inhabilitado el Campo de La Lomba, decisión federativa que no gustó entre los directivos alfonsistas iniciándose una tensa lucha con la Federación Gallega en la que los villagarcianos salieron muy mal parados retirándose del torneo y dándose de baja, actuaciones que eran sinónimo de una muerte deportiva anunciada.

La desaparición del Real Club Alfonso XIII resultó traumática para Villagarcía de Arosa pues, además de quedarse sin un club de primer nivel que competía en lo más alto del futbol federado gallego, el propietario del Campo de La Lomba decidió eliminar el vallado de madera que rodeaba el perímetro del terreno de juego no pudiendo los futuros clubs que allí desearan jugar hacer taquillaje. Anunciada la venta de la madera en prensa durante el verano de 1921, afortunadamente el fútbol no se extinguió en la localidad surgiendo casi de inmediato nuevas sociedades coincidentes en el nombre pero sin nada que ver con sus precedentes como un segundo Villagarcía Sporting Club -hubo uno anterior en 1917 de breve recorrido- que se convirtió en el club más representativo llegando en 1922 a contender con un equipo británico de la Royal Navy que, de nuevo, atracó en el puerto villagarciano para aprovisionarse y un segundo Villagarcía F.C. que quiso sin fortuna convertirse en heredero del Real Club Alfonso XIII desapareciendo al poco tiempo. A la misma altura que los citados estuvo el Juventud Sporting Club que, con carácter polideportivo, entre 1922 y 1923 adquirió cierto protagonismo disponiendo de terreno propio como fue el Campo de La Junquera dedicándose sus miembros a la práctica de otras actividades deportivas como el pedestrismo, ciclismo, remo, beisbol, incluso natación.

Constituida en 1925, otra sociedad que representó al pabellón futbolístico local fue el Arosa Sporting Club, surgiendo en el verano de 1926 el titulado Club Sporting, sociedad polideportiva que pretendió con más ilusión que realidad aglutinar bajo una misma bandera la práctica de distintas disciplinas deportivas contando también con equipo de fútbol y, de forma paralela, el titulado Galicia F.C., sociedad quien vistiendo camiseta blanquiazul con pantalón blanco mantuvo una gran rivalidad con los anteriores teniendo como base el Campo de La Junquera compartido por todos.

También en 1926 y en plena efervescencia del fútbol villagarciano un grupo de exjugadores del Real Club Alfonso XIII junto a diversos aficionados emprendieron la labor de constituir una nueva sociedad que compitiera en los campeonatos organizados por la Federación Gallega tras cinco largos años de abstinencia. Titulado con el recurrido nombre de Villagarcía Foot-ball Club y vistiendo camiseta a cuadros blanca y roja con pantalón negro, el 25 de agosto quedó constituido este club teniendo como presidente a Eduardo García-González Reboredo y José Caamaño Ricoy como tesorero, iniciativa que, después de cerrar con muro de ladrillo el antiguo Campo de La Lomba, sorprendió en la localidad al desear contar con jugadores profesionales. Considerado como club de la Serie B de Primera Categoría, a efectos prácticos la segunda categoría regional gallega del momento, este club se estrenó en la temporada 26/27 tomando el impulso necesario para devolver a la afición local el prestigio de antaño no siendo el único club federado pues, en abril de 1927, el constituido como Galicia F.C. tras adquirir el nuevo nombre de Arosa Bay F.C. quedó inscrito en la Serie C gallega.

Empezados los años treinta el único club local que se mantuvo federado fue el Villagarcía F.C. continuando compitiendo en la Serie B que pasó a denominarse Segunda Categoría, persiguiendo los rojiblancos el ascenso al selecto grupo de seis elegidos que conformaban la élite del fútbol regional pero sin acierto pues cada temporada, por errores propios o aciertos de sus rivales, nunca alcanzaban a finalizar los torneos de Liga entre los dos primeros clasificados que tenían derecho a promocionar a superior categoría.

En la temporada 34/35, a raíz de la constitución de los Campeonatos Superregionales, la Primera Regional gallega abrió sus puertas a distintos clubs hasta entonces de Segunda Categoría teniendo el Villagarcía F.C. la fortuna de ser uno de ellos estando presidido por Manuel Del Oro, no teniendo un buen estreno al finalizar quinto con dos victorias y un solo empate, misma plaza que se ocupó en la campaña 35/36 sumando ahora tres victorias y dos empates. Llegados a julio de 1936 y en plena pretemporada 36/37, el estallido de la Guerra Civil privó a los villagarcianos de competir en el torneo de Primera Categoría donde se dieron cita los clubs de la élite gallega quedando relegados a un segundo plano para disputar encuentros amistosos con distintas motivaciones aguantando la vela hasta avanzado 1937, año en el que cesaron su actividad a la espera de tiempos mejores.

A partir de entonces el fútbol se politizó en gran medida pasando a manos del S.E.U. de Villagarcía, club que se apoderó del Campo de la Lomba para desarrollar sus actividades deportivas centrando sus miras en encuentros frente a otros conjuntos similares y equipos militares ocasionales donde, como fin, tenía cabida la recaudación de dinero para cuestiones militares o donaciones de sangre. La vida del S.E.U. de Villagarcía se mantuvo de forma ininterrumpida hasta julio de 1939, fecha en la que sus más destacados jugadores junto a otros jugadores de antaño formaron una selección de donde salió la primera plantilla del recién constituido Arosa Sporting Club, nueva sociedad que vino a recoger los anhelos de la localidad marinera por seguir en un primer nivel futbolístico. Vistiendo camiseta partida a dos mitades blanca y roja con pantalón negro y haciendo uso de un muy deteriorado Campo de La Lomba, estando el club presidido por Andrés García Durán la neonata sociedad quedó al margen del Campeonato Regional 39/40 haciendo presencia en la Primera Regional de la siguiente campaña 40/41 donde fue segundo en su grupo precedido por el Vigués F.C.

Primero en la sesión 41/42, el Arosa S.C. o Club Arosa como también era conocido a partir de 1941, promocionó para intentar entrar en la fase de Tercera División, torneo eliminatorio donde se disputaba una plaza para competir en Segunda División siendo cuarto y último quedando, por lo tanto, apeado. En la edición 42/43 después de ser quinto en su grupo, la directiva del Arosa S.C. fue advertida por la Federación Gallega de que, si quería seguir compitiendo a nivel federado, debía bien arreglar el Campo de La Lomba donde se había derrumbado parte del muro perimetral llegando los cascotes a la línea de yeso entorpeciendo a futbolistas y espectadores o bien construir un nuevo recinto ya que no se le permitía jugar en un campo sin cerrar prescindiendo de taquillajes además de pagar una deuda federativa. La decisión del máximo organismo regional, percibida como un ultimátum, no fue respondida por parte de los propietarios del recinto quienes se negaron a invertir una sola peseta mientras el consistorio declinó su ayuda al no disponer del dinero necesario para construir un nuevo campo, significando la desaparición del club arosano tras casi cuatro años de existencia.

HISTORIA DEL CLUB:

1945 – 1950

Contando con algo más de veintidós mil habitantes a mediados de los años cuarenta, el Campo de La Lomba fue alquilado por el Frente de Juventudes local a razón de tres mil pesetas anuales convirtiéndose en sede oficial del F. de J. Villagarcía a partir de la fecha para los encuentros de competición provincial donde se actuó teniendo también intervención en el mismo algunos combinados locales que, bajo el nombre de Arosa, disputaron encuentros amistosos frente a otros clubs de su entorno geográfico.

Transcurrido el año 1944 sin pena ni gloria al no haber movimiento por parte de los aficionados o del consistorio local, en primavera de 1945 un reducido grupo de aficionados de toda la vida formaron una Comisión Gestora en pro de constituir un nuevo club que representara a Villagarcía de Arosa en el panorama futbolístico regional con aspiraciones de poder competir, si llegaba el caso, en Tercera División. Puesta en marcha la actividad de esta comisión, una de sus primeras labores fue concretar dónde jugar llegando a un acuerdo con la propietaria del Campo de La Lomba, Desamparados Barrio, para alquilar el terreno a razón de cinco mil pesetas anuales a lo que accedió la dueña pero con la condición de que se comprara previamente por los comisionados la cosecha de maíz que se había plantado en parte de la finca.

Alcanzado el acuerdo se negoció con el ayuntamiento una futura compra de los terrenos para pasar a ser de propiedad municipal que se fraguó en 1946, buscándose una sede para la gestión de la sociedad y jugadores con los que reunir una plantilla. Alcanzado el mes de diciembre, el día 19 quedó constituido el titulado Arosa Sociedad Cultural al no poder ser empleado el nombre del anterior en primer lugar por deberse dinero a la federación y en segundo por emplear un nombre con extranjerismos, algo prohibido por el Gobierno años antes, tomando posesión de la presidencia Manuel Porto González mientras Celso Callón Loureiro era nombrado vicepresidente y Ramón Lapido Conde secretario. Aprobado vestir camiseta rojiblanca a cuadros o arlequinada con pantalón negro, las labores de la Junta Directiva se centraron en limpiar el terreno de escombros, retirar la cosecha y replantear la disposición del terreno de juego cambiando su orientación, trabajos que fueron desarrollados con celeridad para estar disponible lo antes posible. Dado lo avanzado de la temporada 45/46 y a pesar de reinaugurar el Campo de La Lomba el 27 de enero de 1946 en encuentro ante el Club Compostela con resultado de empate 1-1, el estreno en competición oficial se retrasó hasta la temporada siguiente 46/47 debutando en Primera Regional con un magnífico segundo puesto tras el vigués C.D. Coya y siendo tercero en la Fase de Ascenso a Tercera División tras C.D. Coya y Club Arenal, de Santiago de Compostela.

Mereciendo a todas luces el club vigués su ascenso a Tercera División, una circular federativa que negaba el ascenso a superior categoría de aquellos clubs pertenecientes a localidades con menos de doscientos mil habitantes que contasen ya con representación o bien se diera el caso de que descendiera el de superior categoría coincidiendo con el ascenso del de menor, de rebote el Arosa S.C. se vio beneficiado de un ascenso administrativo a Tercera División saliendo perjudicados el propio C.D. Coya, campeón al competir ya el Club Berbés y el compostelano Club Arenal, subcampeón al competir el Club Santiago. Con el club situado en el tercer nivel nacional, la directiva rojiblanca no escatimó en esfuerzos para disponer de un plantel potente para su estreno en el Grupo I compuesto de gallegos y leoneses a efectuar en la campaña 47/48, ocupando finalmente un cuarto puesto viendo las primeras plazas muy de cerca.

Siguiendo en el Grupo I, la sesión 48/49 se abrió compitiendo junto a clubs gallegos, asturianos y leoneses terminando en un extraordinario segundo puesto precedido por U.D. Orensana quien le aventajó en un solo punto mientras tercero fue la S.D. Gimnástica Lucense. El resultado obtenido según el Reglamento de la época le proporcionó el ascenso directo a Segunda División al ser ampliada esta categoría de un grupo único con catorce participantes a dos con dieciséis respectivamente, hito cumbre en un club que apenas contaba con apenas tres años largos de historia y fue convenientemente celebrado por una entusiasta afición que no terminaba de creer tan excepcional y fulgurante carrera.

Siendo presidente Luis Cordal y Carús, tras el ascenso a la categoría de plata se levantó la tribuna cubierta para la temporada 49/50 pasando el Campo de La Lomba de dos mil quinientos espectadores todos de pie a mil quinientos sentados y dos mil de pie, inaugurándose en 1950 la grada de preferencia que aumentó a casi seis mil las localidades del recinto. Contratados los servicios del entrenador Edelmiro Lorenzo Codesido, el conjunto arlequinado se estrenó en el Grupo I junto a clubs gallegos, vascos, catalanes, riojanos, navarros, aragoneses, cántabros y asturianos del norte peninsular con el objetivo de hacerlo lo mejor posible y tratar de conseguir la permanencia, complicadísimo reto que con el menor presupuesto de la categoría fue utópico al quedar decimosexto y colista pero demostrando profesionalidad sobre los terrenos de juego con siete victorias y tres empates en su haber. Aunque se perdió la categoría por la puerta grande, los resultados llevaron al club al descenso a Tercera División siendo parte de los protagonistas de aquel año los porteros Prego, Aizcún y Lozano, los defensas Ramírez, Villar, Moncho, Josechu, Venancio, Machicha y Pita, los centrocampistas Chiarroni, López Vázquez, Gómez, Ventura, Nolito, Besada, Taular, Sindo, Piñeiro, Millán y los delanteros Juan y Baltar.

1950 – 1960

De regreso a Tercera División, el Arosa S.C. volvió a competir en el Grupo I teniendo como rivales a clubs gallegos, asturianos y castellano-leoneses siendo el desarrollo de la temporada 50/51 complicado por cuando los arlequinados no lograron separarse de los puestos de descenso debiendo apurar al máximo para terminar decimoprimeros. Con una Tercera División dividida en seis grupos interregionales, la campaña 51/52 mostró otra cara siendo capaces los rojiblancos de escalar hasta el cuarto puesto yéndose, ya en la sesión 52/53 hasta la sexta plaza. En aquellos tiempos el fútbol de los domingos reunía a gran cantidad de aficionados em el Campo de La Lomba que apoyaban sin desmayo a su equipo, aliento estimable que le permitió ser decimocuarto en la edición 53/54 en la que no se estuvo a la altura de años precedentes aunque no hubo descensos a consecuencia de elevar la Federación Española el número de grupos en la categoría hasta dieciséis.

Tan elevada cantidad fue una solución para cumplir con los deseos de los clubs, aquejados de grandes dispendios económicos a causa de tan largos viajes y, por otra parte, para tratar de aproximar y hacer más cercanos los campeonatos ajustándose a razones geográficas que aumentaban la asistencia de públicos a los campos. Bajo este pretexto los clubs gallegos quedaron unificados en número de diez dentro del Grupo I teniendo los arlequinados un mal año para concluir novenos por lo que perdieron la categoría descendiendo a Primera Regional. De nuevo en una categoría donde fue inscrito apenas hacía diez años habiendo experimentado una progresión meteórica que le llevó hasta el fútbol profesional, en la temporada 55/56 cundió entre todos la necesidad de regresar a Tercera División lo antes posible, anhelo que no se materializó al concluir en el tercer puesto.

Afortunadamente para sus intereses la Federación Española aprobó en 1956 la ampliación del número de participantes en los grupos de Tercera División pasando de diez a dieciocho participantes, decisión que provocó la repesca de los arlequinados quienes de la noche a la mañana se vieron en el tercer nivel nacional. Con un equipo renovado, la campaña 56/57 se jugó con tesón alcanzándose un interesante cuarto puesto, decayendo sus prestaciones en la sesión 57/58 para concluir decimosegundo. Reducido el número de participantes a dieciséis, en la edición 58/59 los rojiblancos terminaron décimos cerrándose tan histórica década con un sexto puesto en la temporada 59/60.

1960 – 1970

Siguiendo en el Grupo I gallego de Tercera División, la temporada 60/61 se abrió con un octavo puesto en mitad de la tabla clasificatoria que tuvo una excelente continuación en la siguiente campaña 61/62 al ser capaces los rojiblancos de acercarse a los primeros puestos e intentar promocionar, algo que no sucedió al ser terceros tras C.D. Lugo y Club Ferrol. En la sesión 62/63 el Arosa S.C. intentó de nuevo acercarse a los primeros puestos, algo que no consiguió por pocos puntos terminando sexto, cambiando de largo la edición 63/64 en la que el equipo desentonó acabando en un peligroso decimosegundo puesto a escasa distancia de la cola.

La temporada 64/65 resultó especial por la gran igualdad reinante en el Grupo I donde más de la mitad de los participantes terminaron el campeonato en un auténtico puño. Las diferencias entre ellos, escasas, propiciaron que los puestos de cola no tuvieran dueño durante gran parte del torneo resolviéndose todo al final con hasta once clubs en peligro de perder la categoría. Un punto por encima del descenso, el Arosa S.C. concluyó octavo, siendo distinto el campeonato 65/66 en el que, a pesar de no jugarse bien, se concluyó séptimo. En la temporada 66/67, de nuevo en un puño, la competitividad fue la nota destacable por la escasa diferencia entre muchos de los participantes concluyendo los rojiblancos en un engañoso sexto puesto.

Siguiendo la estela de un país en franco crecimiento y una economía que empezaba a mostrar cierto potencial, quiso en 1967 la Federación Española reestructurar las categorías nacionales para adaptarse a los nuevos trazando una estrategia en la que se iban a producir muchos cambios. En la edición 67/68 se anunció la reducción de plazas en la categoría y número de grupos debiendo los rojiblancos de apretar para escapar de la quema con un noveno puesto, compitiendo los arosanos en la sesión 68/69 en un complicado Grupo I no exclusivo de los clubs gallegos, sino compartido con asturianos donde los dos últimos descendían. Un empate en la última jornada a domicilio ante el C.D. Praviano y los resultados obtenidos a lo largo del curso le privaron de conseguir la permanencia terminando vigésimo y colista. En la temporada 69/70, cerrando la década, el Arosa S.C. compitió en el fútbol regional tras muchos años de ausencia intentando recuperar la categoría recién perdida sin éxito pues, aunque luchó por ello, Club Lemos quien ascendió directamente y Club Arsenal, de Ferrol, quien promocionó, le cerraron la puerta a un posible retorno.

1970 – 1980

Coincidiendo con el inicio de los años setenta, la Federación Española estableció una Tercera División reducida a cuatro grupos de veinte participantes cada uno bastante potente y un nuevo sistema competitivo con Promociones tanto en la parte superior como inferior de la clasificación. En cuanto a la Federación Gallega, ésta creó una nueva categoría titulada Regional Preferente que vino a convertirse en el cuarto nivel nacional, compitiendo el Arosa S.C. en ella durante la temporada 70/71 con un decimoprimero puesto. En la campaña 71/72 se anduvo cerca del ascenso al finalizar quinto pero alejado matemáticamente de los puestos de cabeza, luchando con esmero durante la sesión 72/73 por terminar entre los dos primeros algo que se consiguió pero debiéndose conformar con la segunda plaza tras el C.D. Lugo quien ascendió directamente, pasando los arlequinados a disputar una Promoción de Ascenso donde como aspirante se enfrentó a la Real Balompédica Linense con mal desenlace al perder en casa 0-1 y en la localidad gaditana por 3-1.

Con suficiente presupuesto y equipo para ascender, la edición 73/74 fue una nueva desilusión al terminar cuarto en un torneo muy igualado en los puestos de cabeza, echando el resto en la temporada 74/75 cuando, en esta ocasión sí, tras un intenso duelo con la S.D. Compostela resuelta por solo dos puntos, los rojiblancos alcanzaron el primer puesto de la clasificación consiguiendo el título y el ascenso directo a Tercera División. Ubicado por razones geográficas en el Grupo I, al Arosa S.C. le tocó jugar durante la campaña 75/76 junto a gallegos, asturianos, vascos, cántabros y leoneses concluyendo en decimotercero puesto, plaza que según el sistema competitivo de la época le obligó a defender la categoría frente a un aspirante de Regional Preferente. Mediante sorteo el rival fue la S.D. Erandio Club ante la cual se empató en la localidad vizcaína 0-0 salvando la categoría en casa con victoria por 1-0.

En la siguiente sesión 76/77 el Grupo I conservó prácticamente los mismos participantes con la novedad de que la Federación Española dispuso poner fin al sistema inaugurado en 1970 decidiendo crear una nueva categoría titulada Segunda División B que vino a desplazar a la Tercera División al cuarto nivel nacional. Este cambio acarreó una intensa lucha por parte de todos los clubs para intentar pasar a la nueva categoría aunque en el caso del Arosa S.C. bien pronto se pudo comprobar que no sería uno de los beneficiados pues, con una plantilla ajustada, el decimoctavo puesto fue su destino siguiendo en Tercera División pero en un nivel inferior. Con esta premisa la edición 77/78 se abrió con una Tercera División dividida en seis grupos de veinte participantes compitiendo los gallegos en el Grupo I donde quedaron ubicados junto a asturianos, cántabros y castellano-leoneses concluyendo en decimoprimero puesto mientras en la temporada 78/79 se retrocedió a la decimotercera plaza. En la campaña 79/80 la Federación Española amplió la categoría a ocho grupos en un intento de aproximar a los participantes a su respectiva área geográfica siguiendo los arlequinados en el Grupo I reducido a gallegos y asturianos finalizando el Arosa S.C. en octavo puesto.

1980 – 1990

Al empezar la década de los años ochenta la Federación Española siguió y amplió la nueva política de asignar respectivamente un grupo de la categoría a cada federación territorial siendo asignado íntegramente el Grupo I a la Federación Gallega. Para completar el total de veinte participantes, en el curso anterior se aprobó el ascenso de los diez primeros clasificados de Regional Preferente siendo uno de los beneficiados el San Martín C.F., una sociedad constituida el 4 de mayo de 1951 en Villajuan que, vistiendo camiseta roja con pantalón blanco, buscaba tener unos años de gloria en el cuarto nivel nacional. Presidido por Luis Loureiro Buceta, el club de Villajuan buscó acomodo en el Campo de La Lomba para su estreno presentándose un campeonato 80/81 muy interesante donde dos clubs locales tendrían protagonismo.

El desarrollo del torneo cosechó entre ambos contendientes un empate 0-0 actuando el San Martín C.F. de local y una derrota por 1-0 actuando de visitante, realizando el Arosa S.C. una Liga espectacular en la que luchó por el título yendo finalmente a parar a manos del C.D. Lugo por un solo punto de margen. El subcampeonato permitió a los arlequinados promocionar para intentar ascender a Segunda División B, fase en la que después de eliminar a la U.D. Realejos al vencer en casa 3-0 y sufrir en la localidad canaria al perder 3-1, alcanzó la Final encontrándose con un C.F. Reus Deportivo que le cerró la puerta tras vencer los rojiblancos en casa por 1-0 y hacer derrotados en tierras catalanas por 3-0. En la campaña 81/82 los arlequinados persiguieron repetir la actuación anterior pero la presencia de rivales con mayor potencial les dejó en cuarto puesto, imponiéndose el Arosa S.C. a su rival local en ambos encuentros tras victoria 0-2 en la primera vuelta y 4-1 en la segunda.

Con el transcurrir de los primeros años ochenta, el conjunto arlequinado se propuso como meta el ascenso a Segunda División B siendo por fin en la sesión 82/83, bajo la presidencia de Emilio Pérez Antelo y después de protagonizar un gran torneo liguero concluyendo segundo a dos puntos del campeón Pontevedra C.F., cuando se pudo materializar el sueño. Antes de lograrlo, durante el curso se derrotó al San Martín C.F. en los dos encuentros de máxima rivalidad con los resultados de 0-1 en la ida y 3-0 en la vuelta, accediendo a una Promoción de Ascenso donde consiguió superar en Semifinales al Mestalla C.F. siendo derrotado en la ida por 2-1 y venciendo en casa 2-0, presentándose en la gran Final en la cual venció 2-0 a la U.D. Olot perdiendo en la localidad gerundense por 1-0 con muchísima tensión. El ascenso al tercer nivel nacional significó una gran alegría para directivos, cuerpo técnico, jugadores y aficionados por la importancia del hito, preparándose con esmero una edición 83/84 en donde se iban a estrenar en una categoría por entonces dividida en dos grupos de veinte participantes respectivamente. Acomodado por razones geográficas en el Grupo I, a los pontevedreses les tocó lidiar con gallegos, asturianos, vascos, catalanes, riojanos y aragoneses en unión con el F.C. Andorrà, siendo guiados por el técnico Miguel Ángel Montes con quien terminaron en decimoquinta plaza debiendo dar todo lo que tenían.

En la temporada 84/85, siguiendo en el mismo grupo, el proyecto le fue entregado a Pedro González Carnero quien vino a realizar un trabajo muy similar al anterior curso concluyendo en esta ocasión decimocuarto, sucediéndole una durísima campaña 85/86 en la que, por parte de la Federación Española, se comunicó a todos los participantes que la categoría sería reducida en lo inmediato a un solo grupo de veintidós elegidos. Aprobado que perdieran su plaza un elevado número de clubs, el Arosa S.C. hizo lo que pudo a sabiendas de que el reto era monumental y casi un imposible, finalizando en decimoséptima plaza por lo que descendió a Tercera División. De regreso al Grupo I gallego, ante las continuas quejas de los participantes en el grupo único de Segunda División B y viéndose de primera mano que aquella tentativa iba a acabar en desastre, la Federación Española rectificó en plena sesión 86/87 anunciando que, para el siguiente curso, la categoría sería ampliada a cuatro grupos de veinte componentes cada uno. Concedidas cinco plazas a la Federación gallega por cantidad de afiliados, el Arosa S.C. luchó por alcanzar una de ellas consiguiéndolo de forma apurada al ser quinto en perjuicio del sexto clasificado, S.D. Compostela.

De nuevo en Segunda División B, la edición 87/88 se disputó con Domingo Erviti en el banquillo compitiendo en el Grupo I junto a gallegos, asturianos, cántabros, vascos y leoneses alcanzando una luchada decimoquinta plaza, contando para la temporada 88/89 con el preparador Félix Javier Carnero quien dejó a los arlequinados en un notable noveno puesto que satisfizo a toda la afición. En la temporada 89/90, tercera de este segundo ciclo en la categoría, el presupuesto no dio para más y agotado, se reunió una plantilla que solo pudo obtener cuatro victorias y doce empates terminando vigésima y colista descendiendo a Tercera División. En cuanto al San Martín C.F., el club de Villajuan descendió a Regional Preferente al término de la temporada 85/86.

1990 – 2000

El reencuentro con el Grupo I de Tercera División de la temporada 90/91 fue duro con una plantilla con muchas caras nuevas que concluyó en decimoprimera posición, resultando muy parecida la siguiente campaña 91/92 en la que el noveno puesto fue lo máximo a lo que pudieron llegar. Un cambio de timón, la entrada de dinero y la contratación del técnico Félix Javier Carnero posibilitaron en la sesión 92/93 disponer de una excelente plantilla que, desde el primer momento, se mostró muy fuerte situándose en la parte más alta de la tabla, ritmo que se aguantó hasta el final logrando por primera vez en su historia el título de la categoría. Clasificado para disputar la Promoción de Ascenso, fase que se desarrollaba por entonces con grupos de cuatro participantes donde el primero se llevaba el ascenso, al Arosa S.C. le tocó un grupo asequible donde demostró su superioridad logrando el primer puesto y con el ello el ascenso a Segunda División B por delante del madrileño C.D. Colonia Moscardó, C.D. Ribert, de Salamanca y C.D. Lealtad, de Villaviciosa cerrando un magnífico curso.

Ubicado en el Grupo I junto a clubs gallegos, madrileños, asturianos, leoneses y castellano-manchegos en la campaña 93/94, manteniéndose el técnico Carnero al frente de la plantilla durante todo el campeonato los arlequinados lucharon en cada encuentro para conseguir la permanencia, objetivo que se logró al evitar el descenso directo después de finalizar decimosexto pero no en la Promoción de Descenso donde tuvo dos oportunidades y las desperdició perdiendo la primera eliminatoria a encuentro único en casa ante el C.D. San Roque, de Lepe por 1-3 y luego en el encuentro decisivo 1-2 ante el Real Valladolid C.F. «B». Descendido a Tercera División, la temporada 94/95 fue un quiero y no puedo por tratar de terminar entre los primeros cuatro clasificados y así poder promocionar escapándose dicho objetivo por escasos tres puntos concluyendo sexto, cambiando totalmente el panorama en la sesión 95/96 en la que la debilidad de una plantilla muy cambiada dejó a los rojiblancos en la decimosexta plaza aunque sin el temor de perder la categoría.

Con un presupuesto mermado respecto a cursos anteriores debido a su paso por Segunda División B, la edición 96/97 resultó un nuevo fracaso al terminar decimocuarto enmendando el rumbo en la temporada 97/98 cuando, reforzada la plantilla, se concluyó en sexto puesto aunque sin opciones reales de poder promocionar. Décimo en la campaña 98/99 sin objetivos claros, la sesión 99/00 fue traumática con un equipo muy desafortunado incapaz de salir de los últimos puestos de la clasificación, negativa tendencia que le llevó a ser decimoctavo y perder la categoría descendiendo a Categoría Regional tras muchos años instalado como uno de los mejores clubs de la región.

2000 – 2010

Competir en Regional Preferente no era lo mejor que esperaban los aficionados villagarcianos y reforzándose adecuadamente el plantel, la temporada 00/01 fue mejor de lo que se pensaba comandando la clasificación de principio a fin por lo que se consiguió el primer puesto con bastante holgura y, de paso, el ascenso a Tercera División, categoría en la que no se tuvo un buen retorno en la campaña 01/02 al padecer más de la cuenta concluyendo decimosexto en un campeonato largo y preocupante por no caer en el descenso. En la sesión siguiente, 02/03, aunque se terminó en decimoprimero puesto el resultado fue engañoso pues, en una zona bastante poblada de clubs implicados en eludir el descenso, los rojiblancos apenas marcaron tres puntos de diferencia respecto a quienes perdieron la categoría.

Atrapados en un círculo vicioso del que parecían no poder escaparse, la edición 03/04 fue más de lo mismo mirando los puestos de cola de reojo finalizando decimosextos, situación que se repitió en la temporada 04/05 concluyendo decimoquintos. Habituados a sobrevivir caminando sobre el cable de alambre, el resultado de la campaña 05/06 supuso un agradable balón de oxígeno por cuando, con una plantilla con algunos retoques, por primera vez en muchos años no se sufrió en absoluto, se vieron buenos encuentros en el Campo de La Lomba y se terminó en un tranquilizante séptimo puesto que supo a gloria. Sin embargo todo fue un espejismo pues, con el avance de la sesión 06/07 el equipo cayó nuevamente en las andadas comprometiendo su futuro en la categoría, paso que final y afortunadamente no se materializó del todo al separarles un solo punto del descenso terminando decimosextos.

Con presupuestos bajos para desempeñarse cómodamente en la categoría, rivales reconvertidos en potentes planteles con aspiraciones a estar arriba y un nutrido grupo de competidores con el mismo objetivo de evitar el descenso, la primera década del nuevo siglo fue avanzando siempre con el agua al cuello esperando no sufrir ningún accidente que les hiciera descender a Regional Preferente, siendo en esta ocasión tranquilizadora la edición 07/08 al concluir en decimoprimera plaza, algo que no ocurrió en la temporada 08/09 cuando, con un equipo que sólo obtuvo ocho victorias, los arlequinados tuvieron que despedirse de la categoría finalizando decimonovenos. Competir en Regional Preferente, al contrario que sucedió a principios de década, se convirtió en un duro golpe máxime cuando en la Liga 09/10 no se pudo acabar entre los dos primeros clasificados, esfumándose además cualquier opción de promocionar al ser cuartos.

2010 – 2020

Comenzando la siguiente década el estreno de la temporada 10/11 no fue mejor retrocediendo hasta una preocupante decimosegunda plaza que, en la campaña 11/12, fue mejorada subiendo hasta el sexto puesto, debiendo esperarse el ansiado ascenso al término de la campaña 12/13 cuando, tercero en Liga tras C.D. Cultural Áreas y C.D. Choco, de Redondela consiguió el objetivo al imponerse en la Promoción de Ascenso al Bertamirans F.C. después de cosechar un empate 1-1 e imponerse una semana más tarde en el municipio coruñés de Ames por 0-1. El regreso a Tercera División fue celebrado en la localidad portuaria con júbilo después de tantas frustraciones teniendo un regreso plácido a la categoría de bronce en la sesión 13/14 aupándose hasta la séptima plaza.

Sin mucho que ofrecer, la edición 14/15 fue tranquila ocupándose la decimoprimera plaza, resultando muy similar la temporada 15/16 con un noveno puesto que nada tuvo que ver con el desarrollo de la campaña 16/17, curso en el que los arlequinados después de muchos años tuvieron opciones reales de promocionar concluyendo sextos tras un meritorio torneo. Contando con un presupuesto sin nada que ver con el de años anteriores, en la sesión 17/18 se apostó seriamente por promocionar montándose un plantel de calidad que, como se deseaba, anduvo cerca de los primeros puestos pero con la desdicha de terminar quinto perdiéndose con ello la oportunidad de luchar por el ascenso.

Siguiendo con el mismo propósito, la edición 18/19 fue un fracaso en sus aspiraciones pues, pensándose en andar sobre el camino correcto, el noveno puesto supo a poco. En la temporada 19/20, cuando el conjunto rojiblanco andaba en los puestos de cabeza y apuntaba alto, la crisis sanitaria obligó a la Federación Española a suspender el campeonato en marzo de 2020 quedando todavía once jornadas por disputar, decidiéndose que los cuatro primeros clasificados lucharan entre sí para ver quién ascendía de categoría. Establecidas dos Semifinales a encuentro único en campo neutral, al Arosa S.C. como tercero en Liga le tocó enfrentarse al poderoso Ourense C.F. que le derrotó 2-1 quedando apeado.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Arosa S.C. Iniciación al fútbol en España. Laverde Ediciones. Paulino Mouriño Raño (2002).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Galicia Nueva. Diario.
  • El Diario de Pontevedra. Diario
  • La Correspondencia Gallega. Diario.
  • El Eco de Santiago. Diario.
  • El Día de Palencia. Diario.
  • Follas Novas. Semanario.
  • El Noroeste. Diario.
  • Línea. Diario.
  • El Orzán. Diario.
  • El Cantábrico. Diario.
  • El Progreso. Diario.
  • El Correo de Galicia. Diario.
  • El Pueblo Gallego. Diario.
  • Galicia: Diario de Vigo. Diario.
  • www.diariodearousa.com Diario.
  • www.farodevigo.es Diario.
  • www.lavozdegalicia.es Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

fin

 

Historial del Cartagena Fútbol Club

 

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Cartagena Fútbol Club
  • Ciudad: Cartagena
  • Provincia: Murcia
  • Comunidad Autónoma: Región de Murcia
  • Fecha de constitución: 25 de febrero de 1940
  • Fecha de federación: 1940

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Deportiva Cartagenera (1940)
  • Unión Deportiva Cartagenera de Educación y Descanso (1940-1952)
  • Unión Deportiva Cartagenera (1952-1961)
  • Club Deportivo Cartagena (1961-1966)
  • Club Deportivo Cartagena-Repesa (1966-1967)
  • Club Deportivo Cartagena (1967-1974)
  • Cartagena Fútbol Club (1974-2016)
  • Cartagena Fútbol Club-U.C.A.M. (2016- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Segunda División B:

  • 1991/92

1 Liga de Tercera División:

  • 1979/80

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal Nuevo Cartagonova
  • Año de inauguración: 1988
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal Cartagonova (1988-)
  • Capacidad: 15.105 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Los Tigres (1940-1944)
  • Estadio del Almarjal (1945-1947)
  • Campo de Los Juncos (1948-1949)
  • Estadio del Almarjal (1952-1988)
  • Estadio Municipal Nuevo Cartagonova (1988-1997)
  • Ciudad Deportiva Gómez Meseguer (2002- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CARTAGENA FÚTBOL CLUB. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CARTAGENA FÚTBOL CLUB. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN CARTAGENA:

La ciudad y municipio de Cartagena nacida alrededor de un puerto natural y ubicada en la Región de Murcia, es una localidad varias veces milenaria con una antiquísima historia multicultural fruto de los diferentes pueblos que la tomaron. Capital administrativa de la región e importante centro cultural, universitario y socioeconómico, cuenta con un rico patrimonio histórico-artístico y monumental girando su economía en torno a la industria naval y militar debido a su situación estratégica portuaria contando además con una amplia red industrial energética de refinerías. Municipio extenso en dimensiones, en su término habitan cerca de doscientos veinte mil vecinos diseminados en varias áreas urbanas y núcleos periféricos concentrando el antiguo casco urbano sesenta mil habitantes seguido de San Antonio Abad con cuarenta y cinco mil, El Plan con treinta y cinco mil y Canteras con diez mil. Dedicada en parte a la agricultura con una fértil huerta, dado su carácter administrativo presenta una elevada población de funcionarios siendo el sector servicios considerable y empezando a destacar un crecimiento turístico.

Para saber cuándo fue practicado el fútbol por primera vez en la ciudad, según los datos recabados hemos de remontarnos al año 1902 en el que jóvenes de recursos iniciaron sus primeras actividades con la pelota en los terrenos de la Alameda de San Antón dando pie, ya en 1903, a la constitución de la primera sociedad organizada bajo el título de Cartagena Foot-ball vistiendo camiseta roja y teniendo como terreno de juego un campo sin las dimensiones reglamentarias en la misma Alameda. Uniformados con camiseta azul, en 1904 se constituyó por la iniciativa de algunos jóvenes que habían cursado sus estudios en la localidad francesa de Foix otra sociedad denominada Kugly recogiendo sus prácticas en los terrenos del Ensanche de la zona del Almarjal, nombre este último con el que se bautizó un campo con medidas reglamentarias levantado con su esfuerzo. Este hecho propició el nacimiento de una corta pero sana rivalidad entre ambos colectivos protagonizándose numerosos encuentros durante el verano de 1904 cuya continuidad, para lamento de este deporte, no trascendió más allá de 1905 debido a la inconsistencia y juventud que rodeó a las dos empresas.

Continuando en el tiempo en 1905 les sucedió el Sport Club Victoria, primer conjunto local que partió hacia otras localidades de la provincia a contender frente a sus respectivos clubs, siendo el año 1906 clave en el devenir del fútbol cartagenero con la constitución en fecha 6 de septiembre del Sport Club Cartagena en el salón de recreo del Teatro Circo cuya primera Junta Directiva estuvo compuesta por Miguel Sanz en la presidencia, Luis Cabrerizo en la vicepresidencia, Antonio Butigieg Conesa como secretario y Nicasio Santamarina en el cargo de tesorero. Vistiendo camiseta y pantalón blancos, esta sociedad habilitó un terreno junto a la Alameda de San Antón titulado Campo de Cuatro Caminos y también conocido popularmente como Campo del Ensanche, teniendo su aparición repercusión en la juventud local que acudía al Patronato con la constitución en marzo de 1907 del Juventud Católica presidido por Francisco Navarro Ruiz que se hizo acompañar de Juan Ros prieto como secretario y Salvador Luján Martínez como tesorero.

También en 1907 surgieron otros clubs como La Ibérica, sociedad vinculada a las Escuelas Graduadas y, desde enero, el Sport Club Carthago en el núcleo de San Antonio Abad, adaptando este último un recinto abierto conocido como Campo de Los Mayores. El fútbol cartagenero vivió durante estos años y los inmediatos una pequeña época de esplendor no limitándose este a las inmediaciones del casco antiguo o del barrio de San Antonio Abad, surgiendo también voluntariosas sociedades en los núcleos de Escombreras, Los Dolores, Alumbres y El Algar. Sin embargo, no todo fueron buenas noticias pues, ya en 1908, desaparecido el Sport Club Cartagena, el Sport Club Carthago se convirtió en el máximo representante local recibiendo en su feudo a los principales clubs de Murcia, Águilas y La Unión, incluso clubs extranjeros como el argelino Club Oranais, de Orán y el Británico formado por ciudadanos de esa nacionalidad con residencia en Cartagena.

El fútbol durante estos años no generaba beneficios teniendo los jugadores que pagarse generalmente sus propios gastos de desplazamiento y uniformes con graves problemas a la hora de disponer de terrenos de juego propios o de alquiler y de recursos que limitaban seriamente su tiempo de existencia condicionándolos en exceso. La carestía de los balones, entre once pesetas el más barato y veinte el más caro tampoco ayudaba así como no tener el campo cerrado con pared de ladrillo o vallado les alejaba de hacer taquilla. En esta situación tan penosa, la inmensa mayoría de los clubs cartageneros desaparecieron totalmente surgiendo aventuras con apenas recorrido como el Athletic Club Victoria en 1913 que alternó el uso del Campo de Cuatro Caminos y el Campo de Los Mayores o la también breve Gimnástica Molinense.

Tras una década de continuas apariciones y desapariciones con clubs emergentes que nunca llegaban a cuajar, en 1915 surgió una tentativa más seria con la constitución del Sporting Club Carthago, nueva sociedad que vistiendo camisa y pantalón blancos pareció ser la definitiva a tenor de sus mimbres disponiendo de un terreno en condiciones y cerrado como el Campo de la Alambrada -denominado también de Beltri- apto para hacer taquillajes. Presidido por el político José García Vaso, el Sporting Club Carthago creció rápidamente consiguiendo hacerse con un buen número de aficionados que, después de acudir a Beltrí, pasaron en 1917 al Campo de Aviación que no tuvo fortuna siendo arrasado por una riada. Siendo el club cartagenero uno de los promotores para constituir una federación interregional que agrupara a las sociedades futbolísticas de Murcia, Albacete, Alicante, Castellón y Valencia nacida en 1918 en principio con alicantinos y murcianos bajo el nombre de Federación Levantina teniendo sede en Alicante, a principios de 1919 su presión sirvió para que, desde la iniciativa privada, José Maestre Zapata construyera el Campo de la Plaza de España situado junto a la Alameda de Alfonso XIII, terreno de juego vallado con tablas de madera inaugurado con lleno total el 22 de junio en encuentro disputado frente al Murcia F.C. donde los locales se impusieron por el tanteo de 3-1.

Trasladado el Sporting Club Carthago al nuevo recinto, paradójicamente tan sensacional hecho coincidió con una repentina crisis en el club cuando su presidente, principal impulsor y mecenas José García Vaso, hastiado por disputas internas con parte de su Junta Directiva presentó su dimisión irrevocable dejando al club sin recursos y, por lo tanto, herido de muerte. Todavía enfadado y desaparecido el Sporting Club Carthago que tanto le había hecho padecer, en julio del mismo año un grupo de jóvenes se acercó hasta su persona presentándole un nuevo proyecto y convenciéndole de que era la persona idónea para llevarlo, máxime cuando la Federación Levantina iba a abrir el ingreso a los clubs valencianos y castellonenses, aceptando García Vaso encantado el nuevo reto ante la posibilidad de participar en el Campeonato de España que era uno de sus máximos intereses. Bajo estas promesas quedó ese mismo año constituido el Cartagena Foot-ball Club presidido por el propio García Vaso siendo redactados unos Estatutos que fueron entregados en el Registro de Asociaciones el 20 de enero de 1920 siendo aprobados por el Gobernador el día 24, contando con el club con el arriendo del Campo de la Plaza de España, siendo inscrito en la Federación Levantina y considerado como club de Primera Categoría.

Vistiendo inicialmente camiseta blanca con pantalón negro, el Cartagena F.C. se convirtió desde su nacimiento en el club más representativo de la ciudad compitiendo con acierto en la Serie A de los campeonatos organizados por la Federación Levantina al proclamarse campeón de la Sección Sur compuesta por alicantinos y murcianos en la temporada 19/20, sucediéndole otros campeonatos en los que no estuvo tan acertado ante la hegemonía mostrada primero por la Real Sociedad Levante F.C., de Murcia en las temporadas 20/21 y 21/22 y después Club Natación de Alicante en las campañas 22/23 y 23/24. Entregado el cargo presidencial a Carlos Ávalos Jorquera al cabo de un par de años, Cartagena F.C. junto a C.D. Mercantil fueron los dos únicos clubs locales inscritos en la Federación Levantina hasta que en 1924, hartos los clubs murcianos de la actitud mostrada hacia ellos por la sede federativa de Valencia, acordaron separarse y constituir el 27 de junio la Federación Murciana.

Llegados a 1925, siendo presidente Carlos Ávalos, por desavenencias entre jugadores del Cartagena F.C. se produjo una escisión traumática que desembocó en la marcha de este club a un nuevo campo situado cerca de la Estación del Ferrocarril todavía sin vallar que fue inaugurado oficialmente el 19 de septiembre bajo el nombre Stadium Cartagenero -posteriormente Estadio del Almarjal- y a la constitución de la U.D. Carthago, sociedad identificada también como Unión Cathago que vino a ocupar el Campo de la Plaza de España contando en sus filas con jugadores disidentes del Cartagena F.C. y otros procedentes en su mayoría del C.D. Mercantil, de Segunda Categoría.

Ese mismo año la Federación Levantina sufrió la escisión de los clubs murcianos y gran parte de los alicantinos hastiados de las manipulaciones y decisiones arbitrarias que decían ejercía Valencia en beneficio de los tres clubs de la Serie A de aquella provincia, los cuales junto a los albaceteños dieron pie a la constitución de la Federación Murciana. Tras este importante y definitivo paso, el Cartagena F.C. pasó a formar parte de esta uniéndose al panorama futbolístico local nuevos clubs como el Stadium Peral y el Sport Abad, nacido en 1922 y desaparecido a finales de 1925 basado en el popular núcleo de San Antón, a los que les siguieron otros como el Club Deportivo Comercial, el Arenas F.C. y el Centellas F.C.

A mitad de los años veinte nacieron dos clubs que a posteriori tendrían una significativa importancia como fueron el Club Deportivo Lisvert, constituido en 1925 y el Plus Ultra F.C., constituido en 1926 vistiendo casualmente los dos los mismos colores, camiseta blanquiazul con pantalón negro y manteniendo desde sus inicios una sana rivalidad como clubs de Segunda Categoría tanto dentro de los campeonatos locales disputados en Cartagena como en los regionales de la categoría.

Pocos años después, a consecuencia de la presión ejercida por los clubs profesionales, la Federación Española aceptó la idea de formar un Campeonato Nacional de Liga con dos categorías jerarquizadas por orden de importancia. Esta iniciativa se llevó a la práctica en la temporada 28/29 y el Cartagena F.C., por su corto historial y escasez de títulos nacionales, fue incluido en el Grupo B de Segunda División que en realidad fue un torneo eliminatorio para discernir qué clubs ascendían a la categoría de plata finalizando décimo. En la temporada 29/30 esta fase eliminatoria grupal fue suprimida y sustituida por eliminatorias territoriales bajo el nombre de Tercera División, consiguiendo los cartagineses acceder a unos de sus grupos proclamándose campeón.

Iniciados los años treinta el club más representativo de la ciudad, el Cartagena F.C., continuó asediando el ascenso a Segunda División sin fortuna tras fracasar en las distintas oportunidades que dispuso en los torneos de Tercera División a pesar de contar con buenas plantillas, produciéndose en julio de 1931 la fusión entre el Plus Ultra F.C. y el C.D. Lisvert que decidieron unir su futuro bajo una misma sociedad que fue titulada Plus Ultra-Lisvert continuando jugando en el Campo de la Plaza de España, vistiendo camiseta blanquiazul con pantalón negro y siendo elegido presidente José María Fructuoso. A mediados de enero de 1932 surgió una nueva sociedad titulada C.D. Los Tigres uniformada con camiseta blanquiazul y pantalón negro de gran animosidad convirtiéndose en poco tiempo en unos de los principales clubs cartagineses confirmándose que, a pesar de contarse con un escaso y solitario campo cerrado, había en la localidad una gran cantera de jugadores. En julio de 1936, tas estallar la Guerra Civil, el fútbol quedó paralizado en la ciudad y provincia no pudiendo acudir los clubs murcianos a competir con los clubs catalanes y valencianos en lo que se denominó Liga del Mediterráneo ante los elevados costes que el torneo requería además de la falta de seguridad que ofrecían los desplazamientos.

Siendo el puerto de Cartagena un objetivo militar preferente y habiendo quedando la ciudad bajo el mando de las tropas gubernamentales, durante el conflicto ésta fue seria y numerosamente bombardeada por la aviación alemana primero e italiana después produciéndose numerosas bajas y la destrucción de casi un tercio del casco antiguo, entrando las tropas nacionales a principios de marzo de 1939.

Finalizada la guerra y tras hacerse las depuraciones correspondientes de índole política en las directivas de los clubs, aquellos que sobrevivieron y se reorganizaron volvieron a la actividad en los meses de junio y julio como el Cartagena F.C. y los dos cartagineses de Primera Regional Plus Ultra-Lisvert y el constituido a finales de 1927 C.D. Gimnástica Abad, jugando el primero en el Campo del Almarjal y los otros dos en el Campo de la Plaza de España en unos momentos muy delicados donde apenas había medios, todo había de hacerse casi desde cero y el campeonato de Liga 39/40 estaba al acecho.

HISTORIA DEL CLUB:

1940 – 1950

Compartido el Campo de la Plaza de España por diversos clubs que pagaban un arriendo como el C.D. Gimnástica Abad y el Plus Ultra-Lisvert entre otros, los plusultristas intentando resolver su futuro de la mejor forma de las posibles estudiaron la situación heredada buscando como alternativa poder jugar en otro recinto encontrando la horma de su zapato en el C.D. Los Tigres, conjunto de Segunda Regional que carecía de jugadores y era poseedor de un campo propio inaugurado el 8 de septiembre de 1934 en un encuentro ante el cartagenero Los Diablos Rojos F.C. con resultado de empate 2-2 aunque, a consecuencias de su abandono durante varios años, preciso de acondicionar para la práctica de fútbol. Cedida la sede plusultrista de la Calle del Aire a la directiva tigresista en agosto de 1939 para que celebraran sus reuniones, con el paso de los meses surgió una sólida entente entre ambas directivas con vistas a fusionar las dos sociedades en una sola comprobado que mutuamente se necesitaban, acuerdo que terminó fructificando el 25 de febrero de 1940 con la constitución de la Unión Deportiva Cartagenera siendo elegido presidente José Martínez Aznar.

Coincidiendo los respectivos uniformes plusultrista y tigresista en camiseta blanquiazul con pantalón negro, para el nuevo proyecto se consensuó vestir camiseta rojiblanca con pantalón negro, limpiándose y adecuándose paralelamente el titulado Campo de los Tigres para la práctica futbolística presentando un magnífico aspecto para el campeonato de Primera Regional de la temporada 40/41 en la que se solicitó ayuda a la Obra Sindical de Educación y Descanso recientemente constituida que aprobó una partida presupuestaria para el nuevo club pasando este a ser denominado Unión Deportiva Cartagenera de E. y D. Tercer clasificado en su debut dentro del subgrupo murciano, en la campaña 41/42 quedó relegado al quinto y último puesto decidiendo en 1942 la Federación Murciana que por entonces afiliaba clubs de las provincias de Albacete, Alicante y Murcia, unificar para la sesión 42/43 los dos subgrupos, murciano y alicantino en uno solo en el cual los rojiblancos, desafortunados, concluyeron décimos y últimos no participando en la edición 44/45 al quedarse sin campo solicitando una excedencia de una temporada con reserva de plaza.

De regreso al campeonato de Primera Regional en la temporada 45/46 los rojiblancos fueron novenos jugando en el Campo del Almarjal mientras en la campaña 46/47 concluyeron quintos, no presentándose de nuevo al campeonato 47/48 al carecer de un recinto donde jugar. Durante estos años, pese a su esfuerzo, no disponer de un terreno de juego en propiedad le supuso a la U.D. Cartagenera de E. y D. un enorme problema no siempre resuelto con acierto por la directiva que presidía Juan Buendía Martínez provocando intermitencias dentro de su participación en Primera Regional, no así en la continuidad del club que, pese a todos los inconvenientes, siguió en activo.

Nacido como tercer club en importancia tras el desde 1941 denominado Cartagena C.F. y la principal sociedad de San Antón, el C.D. Gimnástica Abad que vistiendo camiseta blanquiverde con pantalón blanco mediados los años cuarenta volvió a militar en Tercera División, a finales de década su papel se vio si cabe más relegado con la constitución del Club Deportivo Naval, sociedad dependiente de la Empresa Nacional Bazán de Construcciones Navales Militares que, nacida en 1943 como C.D. Consejo Ordenador de Construcciones Navales Militares, después de conquistar el Campeonato Nacional de Educación y Descanso de 1945, en julio de 1946 dispuso de terreno propio al inaugurar el Campo de Los Juncos ubicado en la calle Juan Fernández.

Precisamente gracias al C.D. Naval, en Tercera División desde 1948, en la temporada 48/49 la U.D. Cartagenera de E. y D. pudo participar en el torneo de Primera Regional convertido en filial del conjunto portuario jugando en el Campo de Los Juncos y no pudiéndolo hacer en lo sucesivo por lo que no compitió en la campaña 49/50 quedando a partir de entonces su vida deportiva limitada alrededor de la Junta Directiva.

1950 – 1960

Al comenzar los años cincuenta la inactividad deportiva de la U.D. Cartagenera de E. y D. continuó en el punto donde se había quedado en 1949, sin campo donde poder jugar, convirtiéndose el C.D. Naval en filial de un Cartagena C.F. que, desde la temporada 49/50, competía en Segunda División atrayendo muchos aficionados al Campo del Armarjal. Decimoprimero en la campaña 50/51, en la sesión 51/52 el histórico Cartagena C.F. no pudo resistir los costes ocasionados por su militancia en la categoría de plata entrando en una profunda crisis económica cuyas deudas ascendentes a alrededor de cien mil pesetas de la época se llevaron primero por delante la categoría al ser decimosexto y colista del Grupo II de Segunda División descendiendo a Tercera División y, acto seguido, al mismo club al no poder ser sufragadas.

Decidido liquidar el club mediante Asamblea Extraordinaria ejecutada el 10 de agosto de 1952, tanto directivos como aficionados buscaron bien empezar desde cero con la constitución de un nuevo club, bien aprovechar alguno de los clubs cartageneros existentes para disponer de una base pero el carácter privado del C.D. Naval, en Tercera División, como la negativa del C.D. Gimnástica Abad, en Primera Regional, precipitaron los acontecimientos para optar por una tercera vía como era aprovechar el alta en la Federación Murciana y plaza en Primera Regional de la inactiva U.D. Cartagenera de E. y D. Alcanzado un acuerdo con sus directivos, los blanquinegros tomaron posesión cambiando los Estatutos y reduciendo el nombre a Unión Deportiva Cartagenera tomando como colores el blanco para la camiseta y el negro para el pantalón siendo las calzas rojas reuniendo una buena plantilla que les garantizara el ascenso de categoría como así fue aunque con apuros al ser segundos en el campeonato 52/53 de Primera Regional superados por el C.D. Yeclano.

Limpios de polvo y paja, disponiendo del Campo del Almarjal y con las cuentas saneadas, el debut en Tercera División se produjo en la temporada 53/54 dentro del Grupo V donde competían los clubs valencianos y murcianos finalizando en un muy discreto decimosexto puesto, pasando tras una gran reestructuración en la campaña 54/55 al Grupo X integrado exclusivamente por clubs afiliados a la Federación Murciana donde, sin tantos rivales pero de excelente calidad, alcanzó la cuarta plaza. Siguiendo en el mismo grupo, la sesión 55/56 fue exitosa por cuando se finalizó en segundo puesto tras el C.D. Eldense accediendo a la Promoción de Ascenso a Segunda División, fase donde quedó encuadrado en el Grupo III alcanzando el quinto puesto precedido por Levante U.D., Alicante C.F., C.D. Eldense y C.D. Atlético Baleares superando a U.D. Mahón, C.D. Tortosa y C.D. Granollers. Cuarto en la sesión 56/57, en la edición 57/58 repitió el segundo puesto en Liga tras el Elche C.F. clasificándose por segunda vez en su historia para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División donde estuvo muy cerca del objetivo al superar en Cuartos al C.D. Iliturgi; derrota 4-3 en Andújar y victoria en casa con un contundente 7-1, y en Semifinales al C.D. Manchego, venciendo 3-0 en casa y 0-2 en Ciudad Real cayendo en la gran Final ante el Club Atlético Ceuta después empatar en casa 2-2 y caer en la ciudad norteafricana por 3-0. Tercero en la temporada 58/59, la década se cerró concluyendo quinto en la campaña 59/60.

1960 – 1970

A finales de mayo de 1960 accedió a la presidencia del club Dionisio Martínez Rodríguez con la idea de situar al conjunto blanquinegro en Segunda División y cambiar la denominación de la sociedad recuperando el topónimo de la ciudad. Este cambio no se produjo nada más tomar posesión del cargo, sino a finales de diciembre y teniendo vigencia a partir del 1 de enero de 1961 por lo que se empezó la temporada 60/61 como U.D. Cartagenera y se acabó como Club Deportivo Cartagena llevando acarreado el cambio de escudo al que se le añadió una corona mural. En cuanto al aspecto deportivo se mantuvo durante todo el torneo un intenso mano a mano con el Albacete Balompié resultando los blancos campeones pero con la victoria moral de ser segundos y poder disputar la Promoción de Ascenso. Exentos de disputar los Cuartos, en Semifinales a los cartageneros les tocó en suerte el C.D. Lugo consiguiendo un apabullante 6-0 en casa que dejó la eliminatoria sentenciada siendo el encuentro en tierras gallegas un trámite con victoria lucense por 1-0. Clasificados para jugar la Final, el rival fue el Sestao Sport Club, conjunto vizcaíno al que se derrotó 3-0 en El Almarjal -por entonces Estadio Cartagenero- empatando 1-1 en el encuentro de vuelta, resultado que les supuso el ascenso por primera vez en su historia a Segunda División siendo el segundo club local en conseguirlo tras haberlo hecho anteriormente el desaparecido Cartagena C.F.

Celebrado el ascenso como se merecía, en la campaña 61/62 el C.D. Cartagena quedó ubicado en el Grupo II de los dos en que se dividía la categoría enfrentándose a clubs del sur y sureste peninsular más canarios y norteafricanos siendo entrenados por Luis Cid «Carriega» teniendo un debut complicado en un campeonato muy igualado resuelto favorablemente con el decimosegundo puesto a un punto de disputar la Promoción de Descenso. En la siguiente sesión 62/63, siguiendo la misma tónica, no hubo tanta fortuna siendo cesado Carriega en la jornada veintidós, ocupando el cargo Luis Quesada una jornada y cerrando el torneo Saturnino Grech quien no pudo evitar terminar decimotercero e ir a la temible Promoción de Descenso. Habiendo superado las dos eliminatorias precedentes el C.F. Badalona, el club catalán se enfrentó en la Final como aspirante a los blanquinegros cayendo estos derrotados en la ida por 3-1, no pudiendo pasar del empate 1-1 en El Almarjal con cual se perdió la categoría.

En esta su segunda temporada del C.D. Cartagena en Segunda División, la Junta Directiva blanquinegra presidida por Herminio Campillo estimó oportuno contar con un club filial donde se foguearan jóvenes futbolistas para el primer equipo y así evitar costosos gastos en fichajes constituyendo el 1 de julio de 1962 el Atlético de Cartagena, filial que vistiendo camiseta blanca con pantalón negro en lugar de empezar partiendo desde Segunda Regional lo hizo en Primera Regional gracias a una concesión de la Federación Murciana. Debutante en la temporada 62/63, su gran preparación le sirvió para proclamarse campeón y ascender a Tercera División donde debutó en la campaña 63/64.

Siguiendo con el C.D. Cartagena, tras un periodo limitado a dos temporadas en la categoría de plata, en la edición 63/64 se volvió a Tercera División compitiendo nuevamente en el Grupo X donde, como sucediera varios años atrás, se terminó segundo precedido por el Albacete Balompié y con la atractiva novedad de enfrentarse frente a su filial, el Atlético de Cartagena recién ascendido. Superados los Cuartos de la Promoción de Ascenso ante el C.D. Tarrasa después de imponerse 2-0 en casa y empatar 1-1 en la localidad barcelonesa, en Semifinales se eliminó al C.D. Atlético Baleares con una victoria 2-0 en casa y otra en la capital balear por 1-2, accediendo a la gran Final donde el Club Atlético Ceuta le complicó la vida al empatar 1-1 en El Almarjal y vencer en tierras africanas por 2-0. Todavía latente la frustración por no haber conseguido el ascenso, en la temporada 64/65 se preparó una excelente plantilla para intentarlo de nuevo y la idea de atrapar la primera plaza en el Grupo X, objetivo que se escapó al ser precedido por el Albacete Balompié una vez más debiendo luchar en una Promoción de Ascenso donde, después de superar al C.D. Cacereño en Cuartos con victoria en casa por 2-0 y empate 0-0 en la capital extremeña y al C.D. Almería en Semifinales con un 1-0 en casa y empate 0-0 en la capital andaluza, en la Final ante el C.F. Badalona se echó todo por la borda después de ganar 3-1 en casa y caer derrotado inesperadamente en la localidad Barcelona por 4-1.

Con el dolor de no haber ascendido, mayor que en el curso anterior por lo cerca que se estuvo, la campaña 65/66 situó una vez más a los cartageneros en el segundo puesto de la Liga en esta ocasión tras el C.D. Eldense, presentándose por tercera vez consecutiva en la Promoción de Ascenso donde sufrió mucho en Cuartos ante la Cultural y Deportiva Leonesa después de vencer 2-1 en casa, perder 1-0 en la capital castellano-leonesa y precisar de un tercer encuentro finalizado 0-0 resuelto favorablemente para los blanquinegros al sumar once saques de esquina frente a diez del contrario. Clasificado para Semifinales, esta ronda fue su destino final al perder 2-0 ante la S.D. Éibar en tierras guipuzcoanas y no remontar en casa con un insuficiente 1-0. Perdida la fuerza de los anteriores años, la sesión 66/67 fue un fracaso al terminar cuarto y no clasificarse siquiera para la Promoción con la novedad de denominarse C.D. Cartagena-Repesa al estar patrocinado por la empresa energética, siendo sus enfrentamientos ante el Atlético de Cartagena lo más destacado del curso. Llegados a la edición 67/68 C.D. Ilicitano y C.D. Eldense le cerraron el paso a la Promoción cuando había recuperado su nombre, perdiendo el Atlético de Cartagena la categoría al ser decimoprimero coincidiendo con el primer paso hacia una reestructuración del fútbol nacional.

Reducida la Tercera División a ocho grupos en la temporada 68/69, al C.D. Cartagena le tocó militar en el Grupo VI junto a murcianos, valencianos, castellano-manchegos y andaluces promocionando tan solo el campeón de Liga, puesto que fue disputadísimo frente al Hércules C.F., de Alicante llegando ambos empatados a puntos pero con el gol average a favor del rival. En la campaña 69/70 el C.D. Cartagena se reencontró con el Atlético de Cartagena en Liga advirtiendo la Federación Española de una fuerte reducción de grupos y participantes a partir del siguiente curso, siendo los blanquinegros cuartos mientras el filial, decimoctavo, descendió.

1970 – 1980

Al empezar los años setenta Cartagena alcanzó los ciento cincuenta mil vecinos encontrándose el C.D. Cartagena con una Tercera División reducida a cuatro grupos con veinte participantes cada uno y un sistema de competición muy complicado donde los ascensos eran caros y los puestos de abajo entrañaban mucho riesgo. Atendiendo razones geográficas a los blanquinegros les tocó competir en el Grupo IV junto a andaluces, extremeños, valencianos y norteafricanos con rivales de enjundia pese a lo cual fueron segundos a un punto del Xerez C.D. quien ascendió directamente a Segunda División debiendo esperar los cartageneros a la Promoción de Ascenso, fase en la cual se jugaron su futuro como aspirante ante el C.D. Logroñés perdiendo en la capital riojana por 3-0 mientras en casa no bastó el 2-0. Antes de iniciarse la campaña 71/72 la Junta Directiva blanquinegra decidió prescindir el Atlético de Cartagena por los gastos ocasionados afrontando el torneo con la vitola de candidato a un ascenso que se rozó en Liga a ser segundo tras el Club Real Murcia quedando eliminado su sueño en la Promoción como aspirante ante el Hércules C.F., de Alicante al perder 3-1 en la capital valenciana y empatar 1-1 en casa.

Empecinado en conseguir el ascenso a la categoría de plata, en la sesión 72/73 fue el Linares C.F. quien le apeó de su objetivo en Liga por un solo punto, enfrentándose como aspirante en la Promoción a un Club Atlético Osasuna que le derrotó 2-0 en Pamplona y al que se venció 2-1 en casa quedando los blanquinegros apeados. En la edición 73/74 flaquearon las fuerzas y se terminó tercero en Liga tras Real Club Recreativo de Huelva y Ag.D. Almería, siendo la temporada 74/75 un auténtico fiasco deportivo al concluir decimoséptimo y perder la categoría descendiendo a Regional Preferente coincidiendo en el torneo donde adoptó el nombre de Cartagena Fútbol Club. Tras un buen número de promociones frustradas, los blanquinegros se encontraban donde no querían siendo la campaña 75/76 un mal sueño al concluir cuarto y no poder promocionar. Reforzada la plantilla, en la sesión 76/77 se ocupó la primera plaza retornando a Tercera División merecidamente pero con la importante novedad de que ya no era el tercer nivel nacional, sino el cuarto tras la constitución de la Segunda División B. Emplazado en el Grupo V junto a albaceteños, valencianos y baleares el conjunto cartagenero quedó segundo en el campeonato 77/78 a un punto de la S.D. Ibiza que ascendió directamente a Segunda División B, retrocediendo hasta la quinta plaza en la campaña 78/79 mientras en la sesión 79/80, ahora en el Grupo VI, por fin se consiguió el ascenso de categoría al ser primero en un gran duelo ante el Albacete Balompié.

1980 – 1990

Al comenzar la década de los años ochenta se volvió a vivir en Cartagena una gran ilusión por la categoría recién conquistada preparándose un plantel de garantía para estar lo más arriba posible. El estreno, llevado a cabo en el Grupo II de los dos que reunía la categoría, supuso un gran aliciente quedando quinto en Liga y demostrando que, con algunos refuerzos, se podía hacer algo grande en el futuro. Siendo presidente del club Mariano Carrera Moya, en la campaña 81/82 el Cartagena F.C. tuvo la fortuna de quedar empatado a puntos con C.F. Lorca Deportiva y C.D. Antequerano siéndole favorable el gol average por lo que, segundo clasificado tras el Xerez C.D., según el sistema competitivo de la época ascendió a Segunda División después de tantos años de esfuerzos sin recompensa y ante el júbilo de su afición.

De nuevo en la categoría de plata, en esta ocasión representada por un grupo único, durante la sesión 82/83 se confió el proyecto al técnico Gustavo Silva quien, debido a los malos resultados, fue sustituido a falta de ochos jornadas para el final por José Víctor concluyendo en un apurado decimosexto puesto pero con la satisfacción de conservar la continuidad. En la edición 83/84 José Víctor hizo lo que pudo en las primeras catorce jornadas ocupándose Francisco Navarro «Paquirri» de las siguientes ocho mientras José María Moreno Artero cerró el torneo terminándose nuevamente decimosexto, aunque a un solo punto del descenso. El Cartagena F.C. sobrevivía como podía en la categoría sobre el filo de la navaja a tenor de su ajustado presupuesto, ocupándose el técnico Jesús Aranguren de la plantilla de la temporada 84/85 que, a pesar de ser octava en Liga, tuvo las plazas de descenso muy próximas.

En la campaña 85/86 llegó al club blanquinegro Felipe Mesones concluyéndose en un decimocuarto puesto que fue celebrado por la dificultad del mismo, siendo más complicado si cabe la sesión 86/87 con un sistema competitivo que fue un auténtico fracaso donde ni Felipe Mesones ni Pedro Arango pudieron evitar que se terminara decimosexto en Liga y tercero en el titulado Play Off manteniendo la categoría por los pelos. En la edición 87/88, sexta consecutiva en este ciclo dentro del fútbol profesional, la Segunda División recuperó su sistema competitivo siendo un mal año para el Cartagena F.C. pues ni Ángel Pallarés en dieciocho jornadas ni Pedro María Uribarri en veinte sacaron a los blanquinegros del pozo concluyendo vigésimos y últimos descendiendo a Segunda División B. Precisamente en este torneo, el viejo Estadio del Almarjal fue sustituido por el nuevo y flamante Estadio Cartagonova, funcional recinto con capacidad para quince mil espectadores inaugurado el 7 de febrero de 1988 en encuentro de Liga ante el Real Burgos C.F. con resultado de empate 0-0.

Después del desastre del grupo único de Segunda División B de pocos años antes, el tercer nivel nacional había adoptado un formato con cuatro grupos de veinte participantes cada uno quedando los cartageneros en el Grupo IV junto a valencianos, andaluces, norteafricanos y castellano-manchegos finalizando en séptima posición en el curso 88/89, retrocediendo hasta la decimoprimera plaza en la campaña 89/90.

1990 – 2000

Renqueante en el aspecto económico tras su reciente paso por Segunda División donde se gastó más de lo que se tenía, el Cartagena F.C. siguió invirtiendo en caros jugadores para retornar a esta categoría iniciando la década de los años noventa con un subcampeonato en la temporada 90/91 igualado a puntos con el campeón Barcelona Atlético y el tercer clasificado, A.D.C. Manlleu, accediendo a la Promoción de Ascenso a Segunda División donde quedó encuadrado en un Grupo I donde, igualado a puntos con el Real Racing Club, de Santander, tan solo el gol average desfavorable con los cántabros le impidió regresar al fútbol profesional siendo tercero el Getafe C.F. mientras cuarto fue el Córdoba C.F. En la siguiente campaña, 91/92, los blanquinegros se proclamaron campeones del Grupo III con holgura respecto a sus rivales, depositándose nuevamente mucha confianza en un ascenso que no se materializó por culpa de un C.D. Badajoz superior siendo tercero el Deportivo Alavés y cuarto el Real Sporting de Gijón «B».

Continuando en el Grupo III de la categoría, en la sesión 92/93 no se pudo alcanzar una de las cuatro primeras plazas ocupándose el quinto puesto, lugar en la clasificación que se repitió en la siguiente sesión 93/94 ante el lamento de directivos y aficionados. Frustrados los intentos de ascender y quemado mucho dinero en tratar de clasificarse entre los primeros, durante la edición 94/95 el Cartagena F.C. tuvo la mala fortuna de ocupar la decimosexta plaza con un plantel debilitado respecto a años anteriores debiendo defender su plaza en una Promoción de Descenso donde se jugó el todo por el todo ante el zaragozano U.D. Casetas a encuentro único disputado en la ciudad de Cuenca, en terreno neutral, con victoria cartagenera. Lo que en principio sirvió para salvar la categoría, a continuación se transformó en un tormento pues la plantilla, sin cobrar durante meses, denunció el débito de cincuenta millones de pesetas concluyendo el plazo federativo el 31 de julio sin efectuarse el cobro siendo Francisco Villaescusa presidente de la Junta Gestora. Ante esta situación el club fue descendido administrativamente a Tercera División, un daño que abriría poco después la caja de truenos.

A trancas y barrancas se pudo prepara una plantilla para la temporada 95/96 en el Grupo XIII murciano de Tercera División que, con calidad para la categoría, terminó segundo tras el Real Murcia C.F. que acababa de descender también al cuarto nivel, clasificándose para la disputa de la Promoción de Ascenso a Segunda División B donde se terminó segundo escapándose el ascenso en beneficio del C.F. Llíria quedando tercera la U.D. Poblense mientras el cuarto puesto fue para el F.C. Santboiá. Llegados a la campaña 96/97, el presidente Andrés Bollarín reunió un plantel al que, en sus primeros meses de contrato, no pagó sus oportunos emolumentos decidiendo la gran mayoría de los jugadores no presentarse al encuentro de la quinta jornada. Ante tal tesitura el club fue multado por la Federación Murciana y a continuación retirado de la competición manteniéndose tan solo en activo el equipo juvenil con José Gómez Meseguer al frente. El Cartagena F.C., con cerca de setecientos millones de pesetas de deuda, dejaba de tener un primer equipo.

2000 – 2010

Manteniéndose en activo gracias a la actitud y perseverancia de José Gómez Meseguer con el equipo juvenil y otros de categorías inferiores, tras el paso de los años y después de pasarlo mal y aplicando mucho sacrificio, a principios del nuevo siglo contando con la aportación económica de los padres de los alumnos y varias ayudas administrativas el 6 de agosto de 2002 se inauguraron las instalaciones de la Ciudad Deportiva Gómez Meseguer situada en pleno Polígono Industrial de Cabezo Beaza, satisfaciendo la directiva blanquinegra la deuda contraída con la Federación Murciana por lo que se le permitió organizar un equipo sénior con el cual volver a la actividad competitiva.

Con limitaciones económicas pero la alegría de volver a jugar, durante la temporada 02/03 ocupó plaza en la última de las categorías regionales murcianas, la Primera Regional, concluyendo en decimotercera plaza. En la campaña 03/04, cuarto en Liga, logró ascender a Regional Preferente terminando en octavo puesto en la sesión 04/05 y logrando ascender un peldaño más en la edición 05/06 al ser séptimo. Consciente la Junta Directiva de la presencia en la ciudad de otras sociedades como el todopoderoso F.C. Cartagena constituido el 25 de julio de 1995 como Cartagonova C.F. en franca competencia a la hora de recibir ayudas económicas y con el que firmó un convenio de filiación en 2005, el club blanquinegro fue en lo sucesivo aumentando su masa social y el interés de ascender algún día a Tercera División, terminando noveno en la temporada 06/07 y decimoprimero en la campaña 07/08.

Concluida la sesión 08/09, el Cartagena F.C. consiguió finalizar en tercer puesto por lo que, tras el murciano F.C. Puente Tocinos y P.M.D. Fortuna consiguió la gesta de ascender a Tercera División, hito imposible apenas unos años cuando el club deambuló por diferentes campos de distintas localidades. Su reencuentro con esta categoría de la edición 09/10, pese a la dificultad que entrañaba, fue resuelto con relativo éxito terminando el campeonato en decimotercera posición habiendo un año antes finalizada su filialidad con el F.C. Cartagena.

2010 – 2020

Acomodado en el Grupo XIII murciano de Tercera División, la temporada 10/11 tuvo un desarrollo muy similar a la anterior finalizando en decimocuarta posición, emprendiendo en la campaña 11/12 un nuevo convenio de filialidad con el F.C. Cartagena que duraría hasta 2014. Deportivamente fue un mal curso pues, debilitado en su plantilla, concluyó decimosexto perdiendo la categoría y descendiendo a Regional Preferente. Conscientes todos de que se había tratado de un accidente, en la sesión 12/13 se luchó por intentar regresar lo antes posible a Tercera División, objetivo que no fue sencillo dada la competencia reinante aunque se consiguió al ser tercero precedido de Muleño C.F. y F.C. La Unión.

De nuevo en el Grupo XIII, la edición 13/14 se resolvió con un decimotercero puesto volviéndose en la temporada 14/15 a fracasar al no poder evitar el descenso a Regional Preferente ocupando la decimosexta plaza. Máximo representante del fútbol cartagenero durante más de cuarenta años, la crisis de 1997 no sólo le había apartado de las más altas categorías del fútbol nacional sino dejado en franca desventaja frente a un poderoso F.C. Cartagena que se llevaba más ayudas económicas que el resto de clubs locales habiendo algunos de ellos trazado un gran recorrido hasta alcanzar incluso la Tercera División. Con más de doscientos mil habitantes en los años diez, la localidad ya no era cosa de uno o dos clubs y, aunque el F.C. Cartagena tenía una posición preferente siendo el único club profesional, el panorama futbolístico local se había difuminado en otras sociedades antiguas o de reciente constitución que percibían fondos del consistorio como el C.D. Minera ubicado en el Llano del Real constituido en 1949, el C.D. Pozo Estrecho, constituido en 2002 y la S.F.C. Minerva, de la localidad de Alumbres constituida en 2012.

Entre tanta competencia el Cartagena F.C. tuvo que basarse de nuevo en la cantera para salir al frente siendo difícil la temporada 15/16 al ser décimo, máxime cuando desde el F.C. Cartagena se decidió constituir un equipo dependiente, el F.C. Cartagena «B», ideado para proporcionar jugadores jóvenes para el primer equipo. Buscándose apoyos económicos la ayuda financiera vino de manos de la U.C.A.M, la universidad católica privada con sede en Murcia que empezó a patrocinar al club adoptando este el nombre de Cartagena F.C. U.C.A.M., concluyendo décimo en la campaña 16/17 y cuarto en la sesión 17/18, consiguiendo al fin el ascenso a Tercera División al término de la edición 18/19 después de ser segundo a cuatro puntos del murciano El Palmar C.F. De nuevo en el Grupo XIII murciano, la temporada 19/20 fue un campeonato atípico protagonizado por la crisis sanitaria declarando la Federación Española suspendida la competición a principios de marzo de 2020 cuando todavía restaban diez jornadas para la conclusión y los blanquinegros iban decimoséptimos.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • 100 años de fútbol en Cartagena 1906-2006. José Monerri Murcia y Jaime Cros Gil. Asociación CAHFCT. Ediciones Corbalán (2006).
  • Historia y estadística del fútbol español. Vicente Martínez Calatrava. Fundación Zerumuga (2002).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Archivo privado de Félix Martínez Martínez.
  • Anuarios de la RFEF.
  • La Tierra. diario.
  • Balompié. Semanario
  • El Liberal de Murcia. Diario.
  • La Verdad de Murcia. Diario.
  • El Tiempo. Diario.
  • Murcia Deportiva. Semanario.
  • Levante Agrario. Semanario.
  • Línea. Diario.
  • www.cahfct.org Club de Amigos de la Historia del Fútbol en Cartagena.
  • www.laverdad.es Diario.
  • www.cartagenadiario.es Diario.
  • www.laopiniondemurcia.es Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

fin

 

Historial del Cartagena Club de Fútbol

 

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Cartagena Club de Fútbol
  • Ciudad: Cartagena
  • Provincia: Murcia
  • Comunidad Autónoma: Región de Murcia
  • Fecha de constitución: finales de 1919
  • Fecha de federación: 28 de diciembre de 1919

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Cartagena Foot-ball Club (1919-1941)
  • Cartagena Club de Fútbol (1941-1952)

 

TÍTULOS NACIONALES:

2 Ligas de Tercera División:

  • 1929/30
  • 1932/33

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal El Almarjal
  • Año de inauguración: 19 de septiembre de 1925
  • Cambios de nombre:
  • Stadium Cartagenero (1925-1939)
  • Estadio Municipal El Almarjal (1939-1952)
  • Capacidad: 9.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de La Plaza de España (1919-1925)
  • Estadio Municipal de El Almarjal (1925-1952)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CARTAGENA CLUB DE FÚTBOL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CARTAGENA CLUB DE FÚTBOL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN CARTAGENA:

La ciudad y municipio de Cartagena nacida alrededor de un puerto natural y ubicada en la Región de Murcia, es una localidad varias veces milenaria con una antiquísima historia multicultural fruto de los diferentes pueblos que la tomaron. Capital administrativa de la región e importante centro cultural, universitario y socioeconómico, cuenta con un rico patrimonio histórico-artístico y monumental girando su economía en torno a la industria naval y militar debido a su situación estratégica portuaria contando además con una amplia red industrial energética de refinerías. Municipio extenso en dimensiones, en su término habitan cerca de doscientos veinte mil vecinos diseminados en varias áreas urbanas y núcleos periféricos concentrando el antiguo casco urbano sesenta mil habitantes seguido de San Antonio Abad con cuarenta y cinco mil, El Plan con treinta y cinco mil y Canteras con diez mil. Dedicada en parte a la agricultura con una fértil huerta, dado su carácter administrativo presenta una elevada población de funcionarios siendo el sector servicios considerable y empezando a destacar un crecimiento turístico.

Para saber cuándo fue practicado el fútbol por primera vez en la ciudad, según los datos recabados hemos de remontarnos al año 1902 en el que jóvenes de recursos iniciaron sus primeras actividades con la pelota en los terrenos de la Alameda de San Antón dando pie, ya en 1903, a la constitución de la primera sociedad organizada bajo el título de Cartagena Foot-ball vistiendo camiseta roja y teniendo como terreno de juego un campo sin las dimensiones reglamentarias en la misma Alameda. Uniformados con camiseta azul, en 1904 se constituyó por la iniciativa de algunos jóvenes que habían cursado sus estudios en la localidad francesa de Foix otra sociedad denominada Kugly recogiendo sus prácticas en los terrenos del Ensanche de la zona del Almarjal, nombre este último con el que se bautizó un campo con medidas reglamentarias levantado con su esfuerzo. Este hecho propició el nacimiento de una corta pero sana rivalidad entre ambos colectivos protagonizándose numerosos encuentros durante el verano de 1904 cuya continuidad, para lamento de este deporte, no trascendió más allá de 1905 debido a la inconsistencia y juventud que rodeó a las dos empresas.

Continuando en el tiempo en 1905 les sucedió el Sport Club Victoria, primer conjunto local que partió hacia otras localidades de la provincia a contender frente a sus respectivos clubs, siendo el año 1906 clave en el devenir del fútbol cartagenero con la constitución en fecha 6 de septiembre del Sport Club Cartagena en el salón de recreo del Teatro Circo cuya primera Junta Directiva estuvo compuesta por Miguel Sanz en la presidencia, Luis Cabrerizo en la vicepresidencia, Antonio Butigieg Conesa como secretario y Nicasio Santamarina en el cargo de tesorero. Vistiendo camiseta y pantalón blancos, esta sociedad habilitó un terreno junto a la Alameda de San Antón titulado Campo de Cuatro Caminos y también conocido popularmente como Campo del Ensanche, teniendo su aparición repercusión en la juventud local que acudía al Patronato con la constitución en marzo de 1907 del Juventud Católica presidido por Francisco Navarro Ruiz que se hizo acompañar de Juan Ros prieto como secretario y Salvador Luján Martínez como tesorero.

También en 1907 surgieron otros clubs como La Ibérica, sociedad vinculada a las Escuelas Graduadas y, desde enero, el Sport Club Carthago en el núcleo de San Antonio Abad, adaptando este último un recinto abierto conocido como Campo de Los Mayores. El fútbol cartagenero vivió durante estos años y los inmediatos una pequeña época de esplendor no limitándose este a las inmediaciones del casco antiguo o del barrio de San Antonio Abad, surgiendo también voluntariosas sociedades en los núcleos de Escombreras, Los Dolores, Alumbres y El Algar. Sin embargo, no todo fueron buenas noticias pues, ya en 1908, desaparecido el Sport Club Cartagena, el Sport Club Carthago se convirtió en el máximo representante local recibiendo en su feudo a los principales clubs de Murcia, Águilas y La Unión, incluso clubs extranjeros como el argelino Club Oranais, de Orán y el Británico formado por ciudadanos de esa nacionalidad con residencia en Cartagena.

El fútbol durante estos años no generaba beneficios teniendo los jugadores que pagarse generalmente sus propios gastos de desplazamiento y uniformes con graves problemas a la hora de disponer de terrenos de juego propios o de alquiler y de recursos que limitaban seriamente su tiempo de existencia condicionándolos en exceso. La carestía de los balones, entre once pesetas el más barato y veinte el más caro tampoco ayudaba así como no tener el campo cerrado con pared de ladrillo o vallado les alejaba de hacer taquilla. En esta situación tan penosa, la inmensa mayoría de los clubs cartageneros desaparecieron totalmente surgiendo aventuras con apenas recorrido como el Athletic Club Victoria en 1913 que alternó el uso del Campo de Cuatro Caminos y el Campo de Los Mayores o la también breve Gimnástica Molinense.

Tras una década de continuas apariciones y desapariciones con clubs emergentes que nunca llegaban a cuajar, en 1915 surgió una tentativa más seria con la constitución del Sporting Club Carthago, nueva sociedad que vistiendo camisa y pantalón blancos pareció ser la definitiva a tenor de sus mimbres disponiendo de un terreno en condiciones y cerrado como el Campo de la Alambrada -denominado también de Beltri- apto para hacer taquillajes. Presidido por el político José García Vaso, el Sporting Club Carthago creció rápidamente consiguiendo hacerse con un buen número de aficionados que, después de acudir a Beltrí, pasaron en 1917 al Campo de Aviación que no tuvo fortuna siendo arrasado por una riada. Siendo el club cartagenero uno de los promotores para constituir una federación interregional que agrupara a las sociedades futbolísticas de Murcia, Albacete, Alicante, Castellón y Valencia nacida en 1918 en principio con alicantinos y murcianos bajo el nombre de Federación Levantina teniendo sede en Alicante, a principios de 1919 su presión sirvió para que, desde la iniciativa privada, José Maestre Zapata construyera el Campo de la Plaza de España situado junto a la Alameda de Alfonso XIII, terreno de juego vallado con tablas de madera inaugurado con lleno total el 22 de junio en encuentro disputado frente al Murcia F.C. donde los locales se impusieron por el tanteo de 3-1.

HISTORIA DEL CLUB:

1919 – 1930

Trasladado el Sporting Club Carthago al nuevo recinto, paradójicamente tan sensacional hecho coincidió con una repentina crisis en el club cuando su presidente, principal impulsor y mecenas José García Vaso, hastiado por disputas internas con parte de su Junta Directiva presentó su dimisión irrevocable dejando al club sin recursos y, por lo tanto, herido de muerte. Todavía enfadado y desaparecido el Sporting Club Carthago que tanto le había hecho padecer, en julio del mismo año un grupo de jóvenes donde figuraban Carlos García-Vaso, Antonio Parra, Virgilio Bermejo, Juan Teruel y Rogelio Abad se acercó hasta su persona presentándole un nuevo proyecto y convenciéndole de que era la persona idónea para llevarlo, máxime cuando la Federación Levantina -constituida definitivamente el 18 de octubre de 1919- iba a abrir el ingreso a los clubs valencianos y castellonenses, aceptando García Vaso encantado el nuevo reto ante la posibilidad de participar en el Campeonato de España que era uno de sus máximos intereses. Bajo estas promesas quedó ese mismo año constituido el Cartagena Foot-ball Club presidido por el propio García Vaso siendo redactados unos Estatutos que fueron entregados en el Registro de Asociaciones el 20 de enero de 1920 siendo aprobados por el Gobernador el día 24, contando con el club con el arriendo del Campo de la Plaza de España, siendo inscrito en la Federación Levantina y considerado como club de Primera Categoría.

Vistiendo inicialmente camiseta blanca con pantalón negro, el Cartagena F.C. se convirtió desde su nacimiento en el club más representativo de la ciudad compitiendo con acierto en la Serie A de los campeonatos organizados por la Federación Levantina al proclamarse campeón de la Sección Sur compuesta por alicantinos y murcianos en la temporada 19/20, sucediéndole otros campeonatos en los que no estuvo tan acertado ante la hegemonía mostrada primero por la Real Sociedad Levante F.C., de Murcia en las temporadas 20/21 y 21/22 y después Club Natación de Alicante en las campañas 22/23 y 23/24.

Entregado el cargo presidencial a Carlos Ávalos Jorquera al cabo de un par de años, Cartagena F.C. junto a C.D. Mercantil fueron los dos únicos clubs locales inscritos en la Federación Levantina hasta que en 1924, hartos los clubs murcianos de la actitud mostrada hacia ellos por la sede federativa de Valencia en beneficio de los tres clubs de la Serie A de aquella provincia, acordaron separarse y constituir el 27 de junio la Federación Murciana quedando organizado el primer Campeonato Regional en la temporada 24/25 resultando el Real Murcia F.C. campeón y los cartageneros subcampeones. Tras este importante y definitivo paso, el Cartagena F.C. pasó a formar parte de esta uniéndose al panorama futbolístico local nuevos clubs como el Stadium Peral y en 1926 el Sport Abad, basado en el popular núcleo de San Antón, a los que les siguieron otros como el Club Deportivo Comercial, el Arenas F.C. y el Centellas F.C.

Llegados a 1925, siendo presidente Carlos Ávalos, por desavenencias entre jugadores del Cartagena F.C. se produjo una escisión traumática que desembocó en la marcha de este club a un nuevo campo situado cerca de la Estación del Ferrocarril todavía sin vallar que fue inaugurado oficialmente el 19 de septiembre bajo el nombre Stadium Cartagenero -posteriormente Estadio del Almarjal- y a la constitución de la U.D. Carthago, sociedad identificada también como Unión Cathago que vino a ocupar el Campo de la Plaza de España contando en sus filas con jugadores disidentes del Cartagena F.C. y otros procedentes en su mayoría del C.D. Mercantil, de Segunda Categoría.

A mitad de los años veinte nacieron dos clubs que a posteriori tendrían una significativa importancia como fueron el Club Deportivo Lisvert, constituido en 1925 y el Plus Ultra F.C., constituido en 1926 vistiendo casualmente los dos los mismos colores, camiseta blanquiazul con pantalón negro y manteniendo desde sus inicios una sana rivalidad como clubs de Segunda Categoría tanto dentro de los campeonatos locales disputados en Cartagena como en los regionales de la categoría.

En la temporada 25/26, inmediata a la del cisma en el club y con el Stadium como telón de fondo, el Cartagena F.C. permutó el color de su camiseta pasando de blanca a blanquinegra listada a rayas siendo por segunda ocasión consecutiva subcampeón del Campeonato Regional tras el Real Murcia F.C. mientras que la U.D. Carthago, en la Serie B y una por debajo, terminó tercera y última en su grupo. Coincidiendo con la campaña 26/27, los cartageneros por fin superaron al Real Murcia F.C. aunque gracias al gol average tras quedar empataos a puntos accediendo al Campeonato de España por segunda vez en su corta historia, hecho muy comentado en la ciudad que condicionó el aumento de socios. Reñido también el campeonato 27/28, el Real Murcia F.C. volvió a recuperar el cetro regional con dos puntos de ventaja sobre los blanquinegros coincidiendo éstos por primera y única vez con la U.D. Carthago en competición oficial pues, a partir de 1928, los clubs alicantinos escindidos de la Federación Valenciana pasaron a engrosar en masa la Federación Murciana llegando con clubs de Primera Categoría como el Elche F.C. quedando el Cartagena F.C. relegado al tercer puesto en la sesión 28/29.

En estos últimos años de la década de los veinte el C.D. Comercial se sumó a la Serie B convirtiéndose en el segundo club en orden de importancia del fútbol cartagenero, consiguiendo los blanquinegros concluir segundos en la edición 29/30 tras el primer club de la capital murciana y, de paso, el acceso al siempre deseado Campeonato de España.

Paralelamente al desarrollo de estos tiempos, a consecuencia de la presión ejercida por los clubs profesionales, la Federación Española aceptó la idea de formar un Campeonato Nacional de Liga con dos categorías jerarquizadas por orden de importancia. Esta iniciativa se llevó a la práctica en la temporada 28/29 y el Cartagena F.C., por su corto historial y escasez de títulos nacionales, fue incluido en el Grupo B de Segunda División que en realidad fue un torneo eliminatorio para discernir qué clubs ascendían a la categoría de plata finalizando décimo. En la temporada 29/30 esta fase eliminatoria grupal fue suprimida y sustituida por eliminatorias territoriales bajo el nombre de Tercera División, consiguiendo los cartagineses acceder a unos de sus grupos proclamándose campeón. En la Promoción de Ascenso a Segunda División eliminó en Cuartos al Real Club Recreativo de Huelva: 2-1 en la ida y 5-0 en casa resultando eliminado por el C.D. Castellón: 3-2 en la ida y 2-0 en El Sequiol.

1930 – 1940

Al empezar los años treinta el Cartagena F.C. fue tercero en el Campeonato Regional de Primera Categoría debiendo, en correspondencia al sistema competitivo, defender su plaza en una Promoción frente a varios clubs de la Serie B consiguiendo el segundo puesto y con ello la permanencia mientras, de forma paralela, compitió para tratar de ascender a Segunda División presentándose a la fase eliminatoria de Tercera División concluyendo tercero y último precedido en su grupo por Real Club Recreativo de Huelva y F.C. Malagueño. En la temporada 31/32 dentro de un Campeonato Regional ampliado en participantes fue cuarto debiendo promocionar nuevamente para ser segundo y tener continuidad, entrando también en una Tercera División en la que fue segundo precedido por el Hércules F.C. alicantino.

Durante los primeros años treinta el Cartagena F.C. perdió parte de los privilegios deportivos de los que gozó en la anterior década debiendo esforzarse al máximo para conserva su plaza en la Serie A de Primera Categoría. Tras los tropiezos de 1931 y 1932, en la sesión 32/33 fue quinto en el Campeonato Regional consiguiendo en la fase de Tercera División el primer puesto del Grupo VI por lo que accedió a Octavos, eliminando al Córdoba Racing Club después de vencer 4-0 en casa y caer derrotado 1-0 en la vuelta y a continuación en Cuartos al F.C. Malagueño con otra victoria por 4-0 en casa y derrota 3-0 en la ciudad costasoleña, cayendo en Semifinales ante el Ct.D. Sabadell F.C.: 8-2 en la localidad fabril y nueva derrota 1-2 en casa. Con la llegada de la edición 33/34 se ocupó el tercer puesto en el Campeonato Regional compartiendo destino con el C.D. Gimnástica Abad, sociedad constituida a finales de 1927 que, vistiendo camiseta verdiblanca con pantalón blanco, asumió los galones de segundo club cartagenero jugando en el Campo de la Plaza de España.

En 1934 la Federación Española suprimió las eliminatorias de Tercera División y reordenó el fútbol nacional con los Campeonatos Superregionales donde, clubs de federaciones territoriales vecinas, de forma mancomunada competían entre sí. Al Cartagena F.C. le tocó competir en el Subgrupo Levantino dependiente de las federaciones Murciana y Valenciana que compartían mancomunidad con los andaluces y optaban a una plaza en Segunda División concluyendo cuartos por lo que quedaron apeados. Mientras tanto, en el campeonato de la Serie B conseguían el primer puesto. En la temporada 35/36 repitió triunfo en la Serie B murciana debiendo jugarse el ascenso a la Serie A con el C.D. Villarreal para poder competir en el Campeonato Superregional, objetivo que alcanzó al vencer 5-0 en casa y caer derrotado en la localidad castellonense por 3-1. Preparándose para debutar en el Superregional Levantino de la campaña 36/37, en julio de 1936 estalló la Guerra Civil debiendo cesar su actividad durante unos meses esperando la evolución de unos acontecimientos que, en lugar de solucionarse, se complicaron y mucho.

Entre octubre y diciembre de 1936 todavía pudo, debido a que las circunstancias lo permitieron, disputarse el Campeonato Superregional acudiendo un Cartagena F.C. en pésimas condiciones quien, maltrecho económicamente y sin apenas jugadores, sólo pudo jugar cinco de los diez encuentros previstos retirándose del torneo. En cuanto a la situación bélica, siendo el puerto de Cartagena un objetivo militar preferente y habiendo quedando la ciudad bajo el mando de las tropas gubernamentales, durante el conflicto ésta fue seria y numerosamente bombardeada por la aviación alemana primero e italiana después produciéndose numerosas bajas y la destrucción de casi un tercio del casco antiguo, entrando las tropas nacionales a principios de marzo de 1939.

Finalizada la guerra y tras hacerse las depuraciones correspondientes de índole política en las directivas de los clubs, aquellos que sobrevivieron y se reorganizaron volvieron a la actividad en los meses de junio y julio como el Cartagena F.C. y los dos cartagineses de Primera Regional Plus Ultra-Lisvert y C.D. Gimnástica Abad, jugando el primero en el Campo del Almarjal y los otros dos en el Campo de la Plaza de España en unos momentos muy delicados donde apenas había medios, todo había de hacerse casi desde cero y el campeonato de Liga 39/40 estaba al acecho. El Cartagena F.C. disputó el Campeonato Regional concluyendo en cuarto puesto determinando la Federación Española que, para ayudar a normalizar la situación política en todo el territorio siguiendo las instrucciones del Gobierno, la Segunda División pasaba de tener tres grupos de ocho participantes a cinco grupos siendo los cartageneros uno de los invitados por los méritos adquiridos por la ciudad departamental. Ubicado en el Grupo IV junto a clubs murcianos, valencianos y castellanos, los blanquinegros ocuparon un digno quinto puesto.

1940 – 1950

El principio de los años cuarenta trajo de la mano una serie de cambios en el fútbol cartagenero propiciados fundamentalmente por la gran crisis social y económica que se abatió sobre la ciudad departamental. La falta de infraestructuras, patente antes del conflicto, se agravó más si cabe debiendo algunos clubs fusionarse para sobrevivir mientras otros, en peor estado, sucumbieron quedando en la memoria. Dos de ellos, Plus Ultra-Lisvert conservando su plantilla y C.D. Los Tigres, sociedad constituida en 1932 con campo, necesitándose el uno de otro quedaron fusionados en el nuevo Unión Deportiva Cartagenera de E. y D. siendo elegido presidente José Martínez Aznar mientras que el C.D. Gimnástica Abad, el segundo del escalafón cartagenero, siguió en activo empleando el Campo de la Plaza de España. Luego, en 1943, nació el C.D. Consejo Ordenador de Construcciones Navales Militares que, después de conquistar el Campeonato Nacional de Educación y Descanso de 1945, en julio de 1946 dispuso de terreno propio al inaugurar el Campo de Los Juncos ubicado en la calle Juan Fernández adoptando el nombre de Club Deportivo Naval.

En cuanto a la vida deportiva del Cartagena F.C., recién estrenada la década en la temporada 40/41 tuvo la oportunidad de seguir compitiendo en una Segunda División reducida a dos grupos de doce participantes cada uno figurando en el Grupo II donde junto a sociedades de todo el arco mediterráneo y sur peninsular consiguió eludir el descenso terminando décimo en medio de un torneo donde, cumpliendo con la nueva Ley que prohibía el uso de extranjerismos, hubo de adoptar para el 1 de enero de 1941 la nueva denominación de Cartagena Club de Fútbol. En la campaña 41/42 la categoría aumentó a tres grupos pero reduciendo su capacidad a ocho participantes respectivamente, quedando los cartageneros emplazados en el Grupo III junto a clubs andaluces, norteafricanos, murcianos y valencianos. En esta ocasión, con una plantilla muy debilitada y escasez de dinero, se ocupó el octavo y último puesto debiendo descender a Primera Regional al no existir todavía un campeonato nacional de Tercera División en formato liguero.

Cuando todo apuntaba a que el club blanquinegro formaría parte del torneo 42/43, nombrado recientemente presidente Alfonso Berizo Lardín, éste y su Junta Directiva decidieron no tomar posesión del cargo al observar el estado de las cuentas de la sociedad comunicándose a finales de julio de 1942 a la Federación Murciana la baja del club y que ésta tomase la decisión oportuna conforme al reglamento federativo. Desaparecido el conjunto blanquinegro del escenario deportivo, C.D. Gimnástica Abad y U.D. Cartagenera de E. y D. tomaron el relevo repartiéndose parte de la frustrada afición compitiendo en Primera Regional con diferente fortuna mientras absolutamente nadie en el Cartagena C.F. osaba respirar y calmar a su ansiosa afición.

Comenzado el año 1943 la situación blanquinegra siguió como estaba, en coma profundo, hasta que en primavera la Federación Española anunció su intención de constituir una Tercera División con cobertura nacional, distribución territorial por proximidad geográfica y alma para ser el tercer nivel del fútbol organizado. Pensada como puente entre el fútbol profesional y el amateur para que los clubs profesionales caídos en desgracia por su situación deportiva o financiera no se estrellaran en Regional, además de contar con los primeros clubs que por méritos deportivos fuesen dignos de militar en esta categoría, la oferta se amplió a capitales y ciudades populosas con el ánimo de que este deporte eliminara resentimientos políticos trasladando tal oferta la Federación Murciana a lo que quedaba del Cartagena C.F. bajo la amenaza de que, si no se reorganizaba el club, cuando volviese lo haría en Regional.

Unidos un grupo de aficionados en torno a la figura de Leopoldo Sidrack de Cardona quien fue elegido presidente, en junio se dieron los primeros pasos para volver a la actividad actuando con sigilo y sin hacer mucho ruido casi de espaldas a la afición, confirmándose en julio su presencia en el campeonato 43/44 y llegando los primeros fichajes entre julio y agosto para coger ritmo. Puesto de nuevo en funcionamiento cuando todo señalaba su disolución y liquidación, el Cartagena C.F. reapareció vistiendo camiseta blanca con pantalón negro siendo ubicado en el Grupo VII donde compitieron los clubs de la Federación Murciana terminando en quinto puesto. Lo peor había pasado y renacían las esperanzas por la competición formando parte en la temporada 44/45 del Grupo VIII en el cual concluyeron séptimos siendo más propicia la campaña 45/46 al resultar cuartos clasificados. Recuperados económicamente, en la sesión 46/47 se preparó una plantilla para ascender de categoría pero, la presencia de rivales como Alicante C.F. y Elche C.F., cerró las puertas a la disputa de la Promoción de Ascenso.

En la sesión 47/48 la Tercera División fue reestructurada uniéndose los clubs de la Federación Murciana con los de la parte oriental de Andalucía conformándose un Grupo VII donde el Cartagena C.F. mantuvo un intenso duelo con el Elche C.F. para hacerse con la primera plaza que se escapó por un solo punto de margen privándole disputar la Promoción. Empecinados en ascender de categoría, en la edición 48/49 se preparó un potente plantel con el cual acechar las dos primeras plazas que daban derecho al ascenso directo a Segunda División pero Albacete Balompié y Elche C.F., más entonados, dejaron a los blanquinegros terceros reservándole disputar la Promoción de Ascenso. En esta fase los blanquinegros salieron a por todas desde el principio dentro de un grupo muy igualado donde no hubo apenas diferencias saliendo los de El Almarjal perjudicados al concluir cuartos y colistas al tan solo dos puntos de la Real Balompédica Linense y un punto de C.D. Mallorca y C.F. Badalona.

Terminada la temporada la Federación Española decidió aumentar el cupo de participantes en la categoría de plata dejando la Promoción sin valor y con la consiguiente entrada del Cartagena C.F. en dicha categoría, decisión extraordinaria que fue ampliamente festejada en la ciudad. Contando con Tomás Castro en el banquillo, los blanquinegros compitieron durante la campaña 49/50 en el Grupo II concluyendo decimoquintos y penúltimos por lo que tuvieron que defender su plaza mediante Promoción de Permanencia ante el aspirante Imperial C.F., de Murcia, rival provincial con el que se empató 2-2 debiéndose disputar un encuentro de desempate con victoria cartagenera por 3-0.

1950 – 1960

Al comenzar los años cincuenta la inactividad deportiva de la U.D. Cartagenera de E. y D. continuó en el punto donde se había quedado en 1949, sin campo donde poder jugar, convirtiéndose el C.D. Naval en filial de un Cartagena C.F. que, en su segunda temporada en este su segundo ciclo en Segunda División, seguía atrayendo muchos aficionados al Campo del Armarjal. Decimoprimero en la campaña 50/51 bajo las órdenes primero de Tomás Castro y Florencio Carbonero en las últimas dieciocho jornadas, en la sesión 51/52 el histórico Cartagena C.F. no pudo resistir los costes ocasionados por su militancia en la categoría de plata bajo el mando de José Luis Conde y Antonio Sierra entrando nuevamente, como ya sucediera diez años antes, en una profunda crisis económica cuyas deudas ascendentes a alrededor de cien mil pesetas de la época se llevaron primero por delante la categoría al ser decimosexto y colista del Grupo II de Segunda División descendiendo a Tercera División y, acto seguido, al mismo club al no poder ser sufragadas.

Decidido liquidar el club mediante Asamblea Extraordinaria ejecutada el 10 de agosto de 1952, tanto directivos como aficionados buscaron bien empezar desde cero con la constitución de un nuevo club, bien aprovechar alguno de los clubs cartageneros existentes para disponer de una base pero el carácter privado del C.D. Naval, en Tercera División, como la negativa del C.D. Gimnástica Abad, en Primera Regional, precipitaron los acontecimientos para optar por una tercera vía como era aprovechar el alta en la Federación Murciana y plaza en Primera Regional de la inactiva U.D. Cartagenera de E. y D. Alcanzado un acuerdo con sus directivos, los blanquinegros tomaron posesión cambiando los Estatutos y reduciendo el nombre a Unión Deportiva Cartagenera tomando como colores el blanco para la camiseta y el negro para el pantalón siendo las calzas rojas reuniendo una buena plantilla que les garantizara el ascenso de categoría como así fue aunque con apuros al ser segundos en el campeonato 52/53 de Primera Regional superados por el C.D. Yeclano.

Limpios de polvo y paja, disponiendo del Campo del Almarjal y con las cuentas saneadas, el debut en Tercera División se produjo en la temporada 53/54 dentro del Grupo V donde competían los clubs valencianos y murcianos finalizando en un muy discreto decimosexto puesto, pasando tras una gran reestructuración en la campaña 54/55 al Grupo X integrado exclusivamente por clubs afiliados a la Federación Murciana donde, sin tantos rivales pero de excelente calidad, alcanzó la cuarta plaza.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

Historial del F.C. Cartagena

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • 100 años de fútbol en Cartagena 1906-2006. José Monerri Murcia y Jaime Cros Gil. Asociación CAHFCT. Ediciones Corbalán (2006).
  • Historia y estadística del fútbol español. Vicente Martínez Calatrava. Fundación Zerumuga (2002).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Archivo privado de Félix Martínez Martínez.
  • Anuarios de la RFEF.
  • La Tierra. diario.
  • Balompié. Semanario
  • El Liberal de Murcia. Diario.
  • La Verdad de Murcia. Diario.
  • El Tiempo. Diario.
  • Línea. Diario.
  • Murcia Deportiva. Semanario.
  • Levante Agrario. Semanario.
  • www.cahfct.org Club de Amigos de la Historia del Fútbol en Cartagena.
  • www.laverdad.es Diario.
  • www.cartagenadiario.es Diario.
  • www.laopiniondemurcia.es Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

fin

 

Historial de la Agrupació Esportiva Cultural Manlleu

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Agrupació Esportiva Cultural Manlleu
  • Ciudad: Manlleu
  • Provincia: Barcelona
  • Comunidad Autónoma: Cataluña / Catalunya
  • Fecha de constitución: 15 de agosto de 1931
  • Fecha de federación: 21 de noviembre de 1931

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Agrupació Esportiva i Cultural Manlleu (1931-1939)
  • Agrupación Deportiva y Cultural Manlleu (1939-1995)
  • Agrupació Esportiva i Cultural Manlleu (1995- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga en Tercera División:

  • 1998/99

 

ESTADIO:

  • Nombre: Camp Municipal d’Esports
  • Año de inauguración: 1940
  • Cambios de nombre: Campo Entre dos Ríos (1940-1960)
  • Campo Municipal de Deportes (1960-1995)
  • Camp Municipal d’Esports (1995- )
  • Capacidad: 4.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Camp del Serrat del Munt (1931-1934)
  • Stadium Manlleuense (1934-1940)
  • Camp Municipal d’Esports (1940- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA AGRUPACIÓ ESPORTIVA CULTURAL MANLLEU. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA AGRUPACIÓ ESPORTIVA CULTURAL MANLLEU. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN MANLLEU:

La localidad y municipio de Manlleu, situada al noreste de la provincia de Barcelona en la comarca de Osona y bañada por el Río Ter, en el siglo XIX fruto del aprovechamiento del canal que atraviesa su término municipal empezó un fuerte despegue industrial destacando las fábricas de hilaturas y textiles. Perdida hoy en día la importancia que tuvieron la agricultura y ganadería junto a la crisis del textil, la localidad ha sabido transformarse contando con empresas metalúrgicas, alimentarias y químicas sumando una población de veintiuno mil vecinos.

Situado a muy escasos kilómetros del vecino término municipal de Sant Vicenç de Torelló donde en 1895 trabajadores de la empresa escocesa de hilaturas J&P Coats Ltd. asentada en la pedanía de Borgonyá constituyeron el Torelló Foot-ball Association siendo uno de los primeros clubs en España, una vez introducido este deporte en Manlleu gracias a la actitud higienista y educadora del Padre Alfredo durante los años diez en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús, creado en 1880 y dependiente de la Orden de La Salle, de este centro formativo nació en 1913 el primer club organizado en la localidad recibiendo el título de Cataluña Foot-ball Club.

Formado por jóvenes ataviados con camiseta rojigualda y pantalón negro, el Campo de Can Puntí se convirtió en su primer feudo siendo la evolución de sus primeras prácticas con el manejo del balón seguidas con muchísima atención por parte del alumnado de la Associació Catalanista Rafel de Casanova, una asociación cultural creada en 1899 que desde 1907 impartía clases de esperanto surgiendo, ya en 1914, el Esperanto Amikeko que vistió camiseta blanca con pantalón negro y como escudo una estrella verde de cinco puntas, el popular logo del movimiento. Surgida de inmediato la rivalidad entre ambas sociedades, el 14 de agosto de este último año se disputó su primer encuentro con victoria del Cataluña F.C. por 3-0 siendo, de aquí en adelante, numerosos los llevados entre sí y frente a clubs de localidades próximas donde despuntaron el Vich F.C. y el Torelló F.C. fundamentalmente.

Llegados a 1917, una vez comprobada la sinergia entre las dos sociedades, se acordó la fusión entre ambas para constituir una más importante que, además de fútbol, contemplase la práctica de otras disciplinas como el pedestrismo y el ciclismo, con tantos seguidores en la época resultando el Centro Deportivo Manlleu. Con excelentes registros en sus primeros años de actividad llegando a inaugurar en 1919 el Campo de La Devesa arrasado en octubre de ese mismo año por una riada y sustituido en 1920 por el Campo de la calle Serrat del Munt, en medio de unos tiempos donde el deporte todavía estaba entre pañales careciendo de ayudas institucionales y el tan recurrido sustento económico, la progresión de esta sociedad polideportiva poco a poco fue decreciendo hasta el punto de desaparecer nada más empezar los primeros años veinte naciendo de sus cenizas varios clubs de escaso potencial como el Rápid, el Ter Mariá y el Ibérico que se repartieron el pastel de lo que quedaba.

Transcurridos apenas un par de años, nuevamente la idea de disponer de una sociedad futbolística pujante que rivalizara con otras de su ámbito geográfico y del resto de Cataluña, propició en 1922 la constitución del Manlleu Foot-ball Club siendo dado de alta en la Federación Catalana con el objetivo de competir a nivel federado, siendo considerado como club de Segunda Categoría, el tercer nivel regional. Con una vida azarosa sobre todo entre 1924 y 1926 cuando más resultados positivos cosechó ganando numerosas copas y torneos, a partir de 1927 la competitividad del Manlleu F.C. disminuyó drásticamente permaneciendo al margen de los campeonatos federados, muy costosos, dirigiendo su actividad hacia los encuentros amistosos.

HISTORIA DEL CLUB:

1931 – 1940

Recién implementada la Segunda República en 1931 y a raíz del nuevo ambiente de libertad que se prometía con el nuevo régimen político, desde el edificio del Patronato Cultural donde el club tenía su sede empezó a gestarse la idea de constituir un nuevo club polideportivo que recobrara el proyecto fallido del Centro Deportivo Manlleu que quedó extinto a principios de la década anterior. Como aquel, el fútbol, ciclismo y pedestrismo serían sus principales baluartes añadiéndose distintas disciplinas atléticas y una sección de excursionismo para dar cabida al mayor número de socios posible, planteamiento que quedó recogido el 15 de agosto con la constitución de la Agrupació Esportiva i Cultural Manlleu.

Contando con el Campo del Serrat del Munt y una Junta Directiva presidida por Ramón Miró Güell acompañado de José Ibáñez, Joaquín Muntada, Ramón Dot y Juan Costa, vistiendo camiseta rojigualda con pantalón negro el club fue inscrito en la Federación Catalana el 21 de noviembre compitiendo en la Liga Amateur dependiente de la anterior donde, en Primera Categoría, tuvo un destacado papel en la temporada 33/34 siendo segundo tras el Vich F.C. Tras inaugurar en 1934 el Stadium Manlleuense y pasar en la campaña 35/36 a competir en Segunda Categoría Ordinaría, en julio de 1936 la Guerra Civil interrumpió su actividad brevemente siendo retomada en otoño con el Campeonato de Liga de la sesión 36/37 a la cual, debido al recrudecimiento del conflicto, no le siguieron más torneos en lo sucesivo. Después de dos años sin actividad y finalizada la guerra, tomada la localidad por las tropas nacionales todavía pasó algún tiempo hasta la reorganización del club quedando recuperado a finales de 1939 con la nueva denominación de Agrupación Deportiva y Cultural Manlleu.

1940 – 1950

Emplazado en Segunda Regional tras su vuelta a la competición, nada más empezar la temporada 40/41 el Stadium Manlleuense y sus inmediaciones sufrieron una extraordinaria inundación a mediados de octubre de 1940 que afectó, sobre todo, a la gran empresa Sociedad Anónima Serra cuyas instalaciones quedaron muy maltrechas. Puestos en contacto club y empresa, los dirigentes de ambos colectivos acordaron llevar a cabo una permuta de terrenos por lo cual el club cedía su feudo a la empresa y esta, a su vez, un terreno donde se halla el actual recinto entre el canal y el Río Ter por lo cual fue bautizado como Campo Entre dos Ríos. Cuarto y colista, en la campaña 41/42 fue segundo terminando nuevamente cuarto en la sesión 42/43.

Después de este periodo sin nada que destacar, a mediados de los años cuarenta con la afiliación a la Federación Catalana de un buen número de sociedades y el estancamiento del fútbol local, el conjunto osonés fue perdiendo categoría año tras año hasta sumirse en Cuarta Regional transcurriendo el tiempo como un club más dentro del panorama regional dedicado principalmente a la formación de jugadores.

1950 – 1960

Pasados unos años de ostracismo sumido en la Regional Catalana y después de una recuperación surgida a finales de los años cuarenta, iniciados los años cincuenta la A.D.C. Manlleu logró plantarse en Primera Regional B, la segunda en importancia dentro del fútbol regional, terminando la temporada 50/51 en noveno puesto y subcampeón en la campaña 51/52 tras el C.D. San Celoni.

En la sesión 52/53, emplazado en el Grupo Centro de Primera Categoría B realizó un excelente torneo superando a todos sus rivales con holgura para proclamarse campeón y ascender a Primera Regional A, primer nivel regional y grupo único donde debutó en la edición 53/54 consiguiendo finalizar en decimosegunda plaza. Fraccionada la categoría en dos grupos y con deseo de ascender a Tercera División, en la temporada 54/55 se organizó un buen plantel que, pese a dar todo lo que tenía, concluyó segundo tras U.D. Artiguense quedándose con la miel en los labios y una evidente frustración. Sin cundir el desánimo, en la campaña 55/56 se apostó nuevamente por el ascenso siendo el resultado negativo al finalizar en cuarto puesto pero, para su fortuna, a consecuencia de una reestructuración en Tercera División cuyos dos grupos catalanes pasaban de tener doce a más de veinte participantes, se obtuvo el ascenso en los despachos siendo bienvenido para los osonenses de todos modos.

Presidido el club por José Serra Valls, el ascenso a Tercera División supuso un hito en la institución y en la localidad situándose entre las sociedades más distinguidas a nivel futbolístico, toda una quimera hacía apenas diez años antes donde se estuvo a punto de desaparecer. Contando la Federación Catalana con dos grupos en la categoría, el VI y el VII, los manlleuenses quedaron ubicados en este último donde competían clubs de las cuatro provincias catalanas, mayoritariamente barceloneses, teniendo un notable debut en la temporada 56/57 en la que concluyeron quintos a tres puntos para colarse en la Promoción de Ascenso a Segunda División. Contando con un excelente plantel que fue reforzado en la campaña 57/58, los rojigualdos salieron a por todas en el campeonato de Liga con la aspiración de llegar a lo más alto posible finalizando cuartos y la gran satisfacción de rondar las dos primeras plazas, objetivo que en las dos siguientes sesiones, 58/59 y 59/60, estuvieron algo más alejadas concluyendo ambas en noveno puesto.

1960 – 1970

Con el cambio de década la A.D.C. Manlleu todavía retuvo fuerzas para seguir compitiendo en Tercera División concluyendo en un aceptable décimo puesto en la temporada inicial 60/61 en medio de unos grupos que había sido reducidos de veintitantos participantes a dieciséis siendo incluidas Promociones de Descenso donde, para salvar la plaza, debía de disputarse eliminatorias a doble encuentro frente a un aspirante procedente de Primera Regional. En la campaña 61/62 los rojigualdos ocuparon el puesto decimotercero viéndose obligados a ser protagonistas en una de estas luchas por la permanencia que no lograron, primero evitar y luego superar, siendo apeados de la categoría por el C.F. Atlético Gironella quien les infringió un serio correctivo en la ida cayendo 5-0 mientras una semana más tarde, ya en casa, el 4-3 obtenido fue insuficiente.

Descendido a Primera Regional el reencuentro con esta categoría fue aceptable terminando en cuarto puesto la sesión 62/63 para ser decimoprimero en la edición 63/64 viéndose arrastrado, por problemas económicos derivados de su paso por la categoría de bronce, a solicitar una excedencia de un par de años por lo cual, a su regreso en 1966 debería de jugar en Segunda Regional. En poco tiempo los rojigualdos pasaron, casi sin comerlo ni beberlo, a competir dos categorías por debajo de Tercera División reduciéndose considerablemente la afluencia de aficionados al Campo Entre dos Ríos pese a lo cual concluyeron terceros en la temporada 66/67 y sextos en la campaña 67/68 llevándoles una reestructuración hasta Primera Regional una vez concluido el torneo. Entre tanto vaivén durante la sesión 68/69 los osonenses consiguieron asentarse en la categoría obteniendo la decimoquinta plaza para cerrar tan repleta de altibajos década con un decimosegundo puesto en la edición 69/70.

1970 – 1980

Al empezar los años setenta Manlleu había aumentado en cinco mil vecinos la población registrada a inicios de la década anterior alcanzado los trece mil habitantes. En el aspecto deportivo se militaba en la segunda de las categorías regionales, la Primera Regional, a tenor de la implementación desde la temporada 68/69 de la Regional Preferente, una categoría intermedia entre la Tercera División y la de militancia de la A.D.C. Manlleu. El fútbol catalán había evolucionado bastante, no en cuanto a calidad se refiere, sino en cantidad de clubs federados y, por tanto, en competitividad poniéndose los ascensos muy caros respecto a tiempos pasados.

El campeonato 70/71 comenzó con Juan Noguera Rierola continuando como presidente y concluyendo en décimo puesto, seguido a continuación de una buena temporada 71/72 en la cual se estuvo en los puestos de cabecera finalizando en quinta plaza. La A.D.C. Manlleu de entonces era un club sin demasiados problemas económicos pero tampoco sobrado de dinero, compitiendo para disfrutar terminando noveno en la campaña 72/73, sexto en la sesión 73/74 y séptimo en la campaña 74/75. Lo que era hasta el momento una trayectoria estable sin grandes alteraciones, a partir de 1975 se convirtió en una lucha por obtener la permanencia finalizando decimotercero en la temporada 75/76 y decimosegundo en la sesión 76/77, resultando paupérrima la edición 77/78 en la que el equipo fue colista destacado al sumar tan solo cinco victorias y siete empates descendiendo a Segunda Regional en medio de una gran crisis debiéndose hacer cargo del club una Junta Gestora.

Tras el descenso de categoría el club osonés entró en una situación preocupante tocando fondo y encontrando una probable solución en la figura del nuevo presidente Ramón Gil quien, manos a la obra, intentó recomponer tan maltrecha situación lo antes posible. Después de una transitoria sesión 78/79 en la que se finalizó en una poco prometedora decimosegunda plaza, en la edición 79/80 se ficharon nuevos jugadores componiéndose una plantilla para el ascenso que no defraudó obteniendo el título un punto por encima del C.F. Ripoll en un reñido torneo muy competido.

1980 – 1990

Acomodado en Primera Regional, los años ochenta significaron para los rojigualdos un cambio radical para mejor que les permitió ascender varios peldaños en poco tiempo experimentado el club una gran transformación a todos los niveles. Empezada la década con una notable temporada 80/81 en la que se finalizó en quinto puesto, en la campaña 81/82 se superó el anterior registro alcanzándose el primer puesto y con ello el ascenso a Regional Preferente, éxito deportivo que atrajo la atención del empresario transportista Juan Fernández Gervilla quien accedió a la presidencia llegando al club con nuevos planes y un ambicioso proyecto para tratar de ascender a Tercera División.

Con la plantilla heredada y algunos refuerzos, su presencia en el grupo único de Regional Preferente de la sesión 82/83 se resolvió felizmente pasando algunos apuros de más al concluir decimoquinto en Liga pero en 1983, dotado con un presupuesto más elevado y ambicioso, se consiguió reunir una plantilla de campanillas provista de jugadores experimentados teniendo en mente el ascenso de categoría. Paralelamente, la directiva se ocupó en levantar un nuevo campo de fútbol anexo al Campo Municipal y dotar a éste de un magnífico césped además de remodelar la tribuna, presentando el recinto rojigualdo un magnífico aspecto. Con tan buenos mimbres el equipo arrasó en Liga haciéndose fácilmente con el primer puesto del torneo 83/84 aventajando en once puntos al segundo clasificado, plaza que le abrió las puertas de par en par a la tan deseada Tercera División.

Desde hacía unos años atrás la Tercera División era el cuarto nivel nacional y, aunque no tan importante como desde su nacimiento hasta principios de los años setenta, continuaba teniendo cierto poder de atracción entre los aficionados de siempre al fútbol. Introducirse en el Grupo V catalán de la categoría supuso un gran paso para el conjunto manlleuense preparándose el reestreno de la temporada 84/85 con mucho mimo para no naufragar al primer intento, objetivo que se eludió con holgura a pesar de terminar decimocuarto. Con la plantilla reforzada para no pasar tantos apuros, la campaña 85/86 ofreció una cara bien distinta luchándose durante todo el torneo por estar en los puestos de cabeza sabiéndose de antemano que el campeón tenía el ascenso a Segunda División B asegurado, objetivo no alcanzado pero del que se estuvo muy cerca al concluir cuarto a cinco puntos del C.F. Joventut Mollerussa.

Marchadas algunas de sus figuras a otros clubs de superior categoría, en la sesión 86/87 la A.D.C. Manlleu no supo reforzarse lo suficiente sabiéndose de antemano que los ocho primeros clasificados tendrían plaza en Segunda División B para el siguiente curso, teniendo el desarrollo del campeonato un desenlace muy distinto del imaginado al deber centrarse más en evitar los puestos de descenso que en ocuparse de los de arriba terminando decimosexto. Delante de tan incómoda situación, en la edición 87/88 el presidente Juan Fernández reforzó el equipo dando entrada a nuevos jugadores que le auparon hasta el cuarto puesto notando una mejoría ostensible que en la siguiente temporada, 88/89, sería mejor aun con un plantel más potente si cabe.

Contando con el técnico Roberto Puerto, los osonenses mantuvieron una gran pugna frente al Girona F.C. por la obtención de la primera plaza que otorgaba el ascenso directo, lucha que resultó estéril al pinchar en las últimas jornadas y concluir segundo a seis puntos de los rojiblancos. Sin embargo, cuando todo parecía estar abocado a permanecer una temporada más en Tercera División, de repente el descenso deportivo del Barcelona Atlético a Segunda División B dio un giro de ciento ochenta grados a su futuro pues, al militar en esta categoría el F.C. Barcelona Aficionados, por arrastre este segundo filial azulgrana hubo de descender a Tercera División originándose una vacante en la categoría de bronce. Ofrecida la plaza por la Federación Catalana al club osonense por riguroso orden clasificatorio, los rojigualdos aceptaron encantados consiguiendo, aunque fuera de rebote y en los despachos, un merecido ascenso por el que habían luchado durante todo el torneo.

El estreno en Segunda División B para la temporada 89/90 supuso un gran revulsivo en la localidad de Manlleu pues, de competir frente a clubs barceloneses en Regional y luego contra la élite de los catalanes en Tercera División, en un abrir y cerrar de ojos se tenía ahora la magnífica oportunidad de ver pasar por el Campo Municipal a clubs procedentes de otras regiones nunca antes vistos. Engalanado y acondicionado el recinto, el técnico Roberto Puerto contó para el campeonato con una plantilla acorde a la nueva categoría quedando ubicado en el Grupo IV junto a catalanes, valencianos, baleares y murcianos disfrutando de un debut muy prometedor al finalizar sexto clasificado a diez puntos del campeón Orihuela Deportiva C.F., quien ascendió directamente a Segunda División.

1990 – 2000

La década de los años noventa se convirtió casi sin esperarlo y de forma totalmente evidente, en la mejor de toda su historia con unos resultados que nadie imaginaba en la localidad apenas unos años antes y después de constatar durante décadas a un club que, salvo un intervalo de seis temporadas en Tercera División durante los lejanos años cincuenta, había permanecido al margen de las categorías más relevantes del fútbol nacional.

Contando una vez más con Roberto Puerto en el banquillo, la temporada 90/91 se disputó igualmente en el Grupo IV donde compitieron prácticamente los mismos clubs del curso anterior más el manchego Club Atlético Tomelloso siendo un torneo fabuloso por su gran competitividad en los puestos de cabecera con hasta siete candidatos al título separados por un margen de dos puntos entre los cuales destacó la A.D.C. Manlleu por su tercer puesto empatado a puntos con primer y segundo clasificado, Barcelona Atlético y Cartagena F.C. respectivamente. A punto de conseguir el título de la categoría perdido por la diferencia particular en el gol average, el nuevo sistema competitivo estableció que los cuatro primeros clasificados de cada grupo de Segunda División B optaran al ascenso de categoría sorteándose cuatro grupos con cuatro participantes cada uno, abriéndose por primera vez en la historia del club osonés la posibilidad de ascender al fútbol profesional. Con mucha ilusión y desparpajo, los rojigualdos salieron a por todas en un complicado e igualado grupo donde se tuvieron posibilidades por la consistencia en casa, siendo una rémora los desplazamientos a domicilio donde apenas se puntuó. Al final, de haber ganado en la última jornada en su visita a Huelva habrían ascendido pero, con su derrota, debieron contentarse con ser terceros sumando seis puntos igualados con el Real Club Recreativo de Huelva aventajando al colista San Sebastián C.F. y ascendiendo el Real Madrid C.F. «B».

En la campaña 91/92 se pasó al Grupo II junto a catalanes, vasco, navarros y aragoneses fichándose como técnico a Jaume Creixell al que se le preparó una plantilla dispuesta a todo pero una serie de resultados en contra propiciaron su sustitución por Fabriciano González «Fabri». El equipo experimentó un gran cambio y fue sumando resultados positivos hasta concluir el campeonato segundo a cinco puntos de la U.E. Sant Andreu en lo que es su mejor clasificación histórica, accediendo por segunda temporada consecutiva a disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División donde, como en el año anterior, había mucho en juego. En esta oportunidad el ascenso quedó alejado transcurridas unas jornadas finalizando tercero precedido de Club Atlético Marbella, quien ascendió y Yeclano C.F., siendo colista el C.D. Endesa As Pontes.

En la sesión 92/93 los clubs catalanes pasaron al Grupo III junto a valencianos, baleares y murcianos mostrando la A.D.C. Manlleu una cara muy distinta a la del curso precedente. Con malos resultados el técnico Valentín Sánchez «Robi» fue relevado de su puesto por Luis Aloy durante las últimas trece jornadas yendo los rojigualdos al puesto decimotercero y mirando de reojo las posiciones de cola. Al empezar la edición 93/94 el presidente Jaume Pons contrató a Eduard Teixeiro como entrenador siguiendo en el mismo grupo y obteniendo de nuevo una formidable clasificación pues, con una plantilla similar a la de los anteriores cursos, en esta ocasión se logró el subcampeonato aunque a diez puntos de una inasequible U.D. Atlético Gramenet con la importante sustitución de Teixeiro por Jaime Sabaté a dos jornadas de la finalización del campeonato. Clasificados para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División, los rojigualdos tuvieron el ascenso en su mano en un formidable duelo cara a cara con el C.F. Extremadura pero no vencer a los de Almendralejo les supuso quedarse con la miel en los labios concluyendo segundos por delante de C.D. Numancia, de Soria y U.P. Langreo.

Después de la consiguiente frustración en la temporada 94/95 se hizo un equipo para estar una vez más arriba confiándose el proyecto a Jaime Sabaté, técnico quien aguantó tan solo dos jornadas siendo sustituido a partir de la tercera por Jordi Solé. A trancas y barrancas Solé fue mejorando poco a poco el talante de los rojigualdos hasta protagonizar una gran remontada que les dejó en quinta posición escapándose la Promoción de Ascenso por apenas dos puntos. En la campaña 95/96, por decisión unánime, se catalanizó la denominación del club volviendo a la original de Agrupació Esportiva i Cultural Manlleu teniendo continuidad Jordi Solé en el banquillo y siguiendo en el Grupo III. Los resultados insatisfactorios para la Junta Directiva propiciaron que Solé se marchara al término de la primera vuelta siendo relevado por Juan Muñoz quien dejó al club en décimo puesto, técnico que se ocupó en la siguiente sesión 96/97 de empezar el campeonato siendo presidente Joan Prat. El equipo preparado, a priori suficiente para conseguir la permanencia, pronto se vio aquejado por la lesión de sus principales figuras situándose en los puestos de descenso, destino que no pudieron esquivar Juan Muñoz, destituido en la sexta jornada, Valentín Sánchez «Robi» quien dirigió las siguientes veintiuna jornadas como tampoco Jordi Solé en la once últimas. Decimoséptimo a cuatro puntos de su inmediato predecesor, el conjunto barcelonés perdió la categoría descendiendo a Tercera División.

Con el acceso a la presidencia de Lluís Escalé, el retorno al Grupo V catalán de Tercera División de la edición 97/98 se vivió con la ilusión de recobrar la categoría recién perdida lo antes posible. Sin embargo el acceso a la Promoción de Ascenso se complicó más de la cuenta y quintos, igualados a puntos con el C.D. Tortosa, todo quedó en nada. En la temporada 98/99 se hizo un equipo de garantías para asegurar quedar entre los cuatro primeros clasificados, reto que aunque fue difícil, se consiguió de la mejor manera posible proclamándose campeones por primera vez en su historia de la categoría igualados a puntos con el C.E. Premiá con quien se mantuvo un intenso duelo, accediendo a la Promoción de Ascenso donde una derrota en Alcoi ante el titular en la última jornada le privó del merecido premio. Segundo tras el Lorca C.F. y por delante de C.D. Alcoyano y C.D. Atlético Baleares, no ascender hizo mucho daño teniendo graves repercusiones en el futuro inmediato. En la campaña 99/00, con una plantilla muy alejada del nivel mostrado por su antecesora, los rojigualdos se las vieron y desearon para conservar su plaza lograda en el último suspiro del campeonato al vencer a domicilio al C.D. Tortosa evitando el descenso gracias al gol average en perjuicio del C.F. Badalona.

2000 – 2010

Tras el susto vivido en el curso anterior, para la primera competición del nuevo siglo se reforzó el plantel con nuevos jugadores que terminaron la Liga 00/01 en una honrosa séptima plaza aunque sin opciones reales poder promocionar, resultando la temporada 01/02 el primer paso de una lenta pero progresiva caída en lo deportivo que no tuvo fin hasta el descenso a Primera Catalana después de ser decimocuarto, luego decimoquinto en la campaña 02/03 y decimonoveno en la edición 03/04 en la cual se cumplieron todos los presagios con un club en franco retroceso alejado de los mostrado en la década precedente.

En la temporada 04/05, después de veinte años compitiendo en Categoría Nacional, la A.E.C. Manlleu volvió a Categoría Regional participando en Primera Catalana, la primera de las categorías regionales que desplazó a la Regional Preferente al segundo nivel terminando en sexta plaza, avanzando en la campaña 05/06 hasta el quinto puesto y consiguiendo el retorno a Tercera División al término de la sesión 06/07 tras ser tercero precedido por la U.D. Cassá y el C.F. Igualada.

Recuperada su plaza en el Grupo V de Tercera División, la alegría volvió a instaurarse en el Campo Municipal depositándose una gran ilusión en esta recién conquistada nueva etapa que apenas comenzaba. Decimotercero en la temporada 07/08, en la campaña 08/09 los rojigualdos estuvieron a un paso de promocionar para intentar ascender a Segunda División B al quedar a dos puntos del cuarto clasificado F.C. Santboiá, discurriendo por unos cauces similares la sesión 09/10 que se cerró en sexto puesto aunque sin opciones matemáticas de promocionar.

2010 – 2020

En este nuevo ciclo en el Grupo V catalán de Tercera División la A.E.C. Manlleu se movía como pez en el agua rondando los puestos de cabeza obteniendo una notable sexta plaza en la temporada 10/11 que se vio aumentada con la consecución del tercer puesto en la campaña 11/12 acarreando de forma anexa el pase para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B precedido por A.E. Prat y Reial C.D. Espanyol de Barcelona «B», torneo extra en el que de nuevo se depositaron grandes esperanzas para revivir momentos del pasado. Con un nuevo sistema de eliminatorias a doble encuentro, los osoneses superaron en Cuartos a Las Palmas Atlético después de empatar 2-2 en casa e imponerse en tierras canarias por 1-2, posibilitando el acceso a unas Semifinales donde no pudieron con un rocoso C.D. Binissalem que se impuso tanto en el encuentro de Campo Municipal por 0-1 como en el de vuelta disputado en la localidad balear con idéntico resultado favorable a los mallorquines.

En la sesión 12/13, conservando todavía parte de la plantilla anterior, los rojigualdos rayaron a gran altura consiguiendo el cuarto puesto prácticamente sin oposición pero alejados en puntos de los primeros puestos, volviendo a disponer de una oportunidad para ascender al entrar en Promoción de Ascenso. En esta ocasión, a diferencia de las promociones anteriores, se cayó eliminado en la primera tentativa de Cuartos superado por la U.B. Conquense, rival que se impuso en el Municipal por 0-2 quedando el encuentro de vuelta en Cuenca como un trámite donde se establecieron unas tablas 1-1. No conseguido el ascenso en lo sucesivo el conjunto barcelonés fue a menos y, después de ser décimo en la edición 13/14, en la temporada 14/15 se salvaron literalmente los muebles al resultar decimoséptimo y no ser perjudicado con los arrastres procedentes de Segunda División B.

Sin apenas levantar la cabeza, la campaña 15/16 no fue sencilla y durante todo el torneo se estuvo más pendiente de los puestos de cola que de la cabeza aunque con la tranquilidad de que había rivales en peores condiciones, siendo dramática la sesión 16/17 cuando, sin tanta fortuna como en los cursos anteriores, no se pudo esquivar el descenso a Primera Catalana tras ser decimoctavo a tan solo dos puntos de lograr la permanencia. El descenso sentó mal tanto en directivos como aficionados pues se veía venir desde hacía tiempo y recuperar la plaza recién perdida no iba a ser cosa de coser y cantar. Séptimo en la edición 17/18, pese a los esfuerzos de la Junta Directiva la temporada 18/19 no fue como se esperaba concluyendo en sexta plaza, resultando más compleja e inesperada la campaña 19/20 en la que, contando con una prometedora plantilla y yendo en cuarto puesto, a causa de la crisis sanitaria quedó el campeonato suspendido a principios de marzo de 2020 quedándose los osoneses a un paso de poder luchar por el ascenso.

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles (Tomo II). Vicent Masià Pous (2011).
  • La Humanitat. Diario.
  • El Diluvio. Semanario.
  • La Veu de Cataluña. Diario.
  • Jornada Deportiva. Semanario.
  • La Gaceta Deportiva. Semanario.
  • Xut. Semanario.
  • www.elmundodeportivo.com/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.marca.com Diario deportivo.
  • www.as.com Diario deportivo.

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

Historial del Club Deportivo Binéfar

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Binéfar
  • Ciudad: Binéfar
  • Provincia: Huesca
  • Comunidad Autónoma: Aragón
  • Fecha de constitución: 1941
  • Fecha de federación: 1941

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Binéfar de Educación y Descanso (1941-1948)
  • Club Deportivo Binéfar (1948- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

5 Ligas en Tercera División:

  • 1980/81
  • 1981/82
  • 1987/88
  • 1996/97
  • 1997/98

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal Los Olmos
  • Año de inauguración: 7 de septiembre de 2008
  • Cambios de nombre: Estadio Municipal Los Olmos (2008- )
  • Capacidad: 2.000 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal de Educación y Descanso / L’Aigüera (1941-1946)
  • Campo Municipal El Segalar (1946-2008)
  • Estadio Municipal Los Olmos (2008- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO BINÉFAR. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CLUB DEPORTIVO BINÉFAR. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN BINÉFAR:

Situado en la comarca oscense de La Litera, de la que ejerce de capital administrativa, el municipio y localidad de Binéfar es un centro comercial y de servicios que presenta una importante actividad agropecuaria destacando su lonja que es todo un referente para el mercado nacional. Transformado su término en regadío a principios del pasado siglo gracias al Canal de Aragón y Cataluña, contando con cerca de diez mil vecinos su economía se basa en la agricultura, la ganadería y las industrias agroalimentarias, mecánicas y textiles.

Contando con cerca de dos mil ochocientos vecinos al empezar los años veinte, hizo aparición el fútbol en el municipio en junio de 1922 cuando un grupo de amigos liderados por los hermanos Juan y Agustín Basols acordaron constituir un club de fútbol al que denominaron Sociedad Cultural Deportiva Binéfar, siendo elegido primer presidente Ángel Vilalta mientras el puesto de secretario recayó en Antonio Bartos. Seguidores los hermanos Basols del F.C. Barcelona, los colores azul y grana para la camiseta combinados con pantalón negro fueron su bandera localizándose inmediatamente después en la carretera de Esplús un recinto donde poder jugar titulado Campo del Cuadrao. Sin muchas nociones del juego todavía, su primer encuentro fue ante el Barbastro F.C. con el que se perdió por un abultado 0-7 tomándose revancha meses después cuando el 11 de marzo del siguiente año se le pudo vencer 2-0.

La llegada de resultados positivos aumentó la moral de los literanos hasta el punto de ser uno los clubs partícipes en la constitución de la Federación Aragonesa, hecho acaecido el 13 de septiembre de 1923, quedando considerado como club de Segunda Categoría, tercera en importancia a nivel regional tras las Serie A y Serie B de Primera Categoría, conquistando el Campeonato Provincial oscense en 1925 y perdiendo el Regional ante la Real S.A. Stadium, de Zaragoza. Campeón provincial de nuevo en 1926, los elevados costes de los viajes y escasos medios para posibilitar ingresos determinaron a finales de ese mismo año su languidecimiento disminuyendo drásticamente la práctica de encuentros hasta terminar desapareciendo a principios de 1927 debiendo esperar todavía un tiempo hasta encontrar un digno sucesor.

Transcurridos dos años sin fútbol en la capital literana, en marzo de 1929 quedó constituida la Juventud Deportiva Binefarense con el ánimo de reestablecer la práctica de este deporte y recuperar el espacio perdido debutando en fecha 3 de marzo a domicilio frente a la U.D. Fonz, rival al que derrotó por 1-6 siendo su primera victoria. Vistiendo camiseta azul celeste con pantalón blanco y haciendo uso del Campo del Cuadrao, la nueva sociedad ingresó en la Federación Oscense disputando en 1930 la Copa de Huesca a título provincial llegando a la Final frente al C.D. Huesca donde, después de dos encuentros, hubo que realizar un tercero de desempate en Monzón imponiéndose los de la capital por 4-0 dejando a los literanos subcampeones.

Dado de alta en la Federación Aragonesa en 1931, la J.D. Binefarense fue considerada como de Segunda Categoría participando en el campeonato de la temporada 31/32 no pudiéndolo terminar al retirarse de la competición una vez empezado por carecer de medios económicos para desplazarse hasta Zaragoza donde residían seis de los ocho clubs de la categoría, retirada que significó su lamentable desaparición acto seguido haciendo constatar que, aun a pesar de contar con jugadores de valía, los males financieros siempre derrumbaban cualquier iniciativa binefarense a nivel competitivo.

En medio de tantos problemas económicos y sumándose ya dos proyectos fallidos, en 1934 quedó constituida la Agrupación Deportiva Binefarense continuando como sus antecesores haciendo uso del Campo del Cuadrao pero sin pasar el trámite de darse de alta en la Federación Aragonesa para poder competir a nivel oficial. Con una directiva consciente de que esta aventura no se podía emprender sin tener un respaldo económico, el conjunto literano que repetía camisa azul celeste y pantalón blanco se dedicó a jugar encuentros amistosos frente a clubs oscenses y de la continua provincia ilerdense con la cual mantenía una gran relación comercial cerrándose su progresión en julio de 1936 con el estallido de la Guerra Civil al quedar Aragón fracturada de arriba abajo en dos mitades, la franja oriental en poder de las tropas gubernamentales y la occidental en manos de los nacionales. Sin posibilidad de jugarse la competición oficial y con el frente muy próximo durante todo el transcurso de la guerra, el fútbol local quedó aplazado hasta la llegada de mejores tiempos.

Tomada la localidad a finales de 1938 por las tropas nacionales, después de la guerra todo el deporte en Binéfar quedó en manos de Falange quien, a través de su Organización Juvenil, desde mediados de 1939 controló entre otras disciplinas al fútbol creando un equipo que representó a la localidad frente a otros conjuntos de su misma consideración del resto de la provincia siendo también habituales los desplazamientos del Binéfar O.J. a localidades de la vecina de Lérida. Desaparecido el antiguo Campo del Cuadrao, en la carretera de Esplús, se habilitó uno nuevo en lo que hoy en día es parque junto a la Avenida de Nuestra Señora del Pilar denominado oficialmente Campo Municipal de Educación y Descanso y popularmente como L’Aigüera, recinto marcadamente provisional desde el cual se inició la recuperación del fútbol local.

HISTORIA DEL CLUB:

1941 – 1950

Con tres mil quinientos vecinos, tras un par de años con las huestes juveniles como máximo exponente y coincidiendo con el inicio de la alcaldía de José Lacort Muzas, la idea nacida a principios de 1941 de crear un campeonato provincial de fútbol impulsó en primavera la constitución del Club Deportivo Binéfar de Educación y Descanso tomando como colores el azulino para su camiseta y el blanco para el pantalón, los usados por sus antecesores durante la década anterior, acordando como escudo el municipal y siguiendo empleando el Campo de l’Aigüera como base para proclamarse campeón provincial de esa edición y subcampeón en la de 1942.

La buena marcha del conjunto azulino, afluencia de aficionados a los encuentros y pésimas condiciones de L’Aigüera repercutieron en las autoridades municipales adquiriéndose en septiembre de 1943 unos terrenos en la partida de El Segalar en previsión de construir un nuevo campo de deportes, debiendo transcurrir todavía unos años hasta ver la luz. Mientras tanto el C.D. Binéfar de E. y D. siguió su progresión en el fútbol aragonés conquistando el Campeonato Provincial de 1944, el de Liga de Tercera Regional de la temporada 44/45 siendo semifinalista del Campeonato de Aficionados regional de 1946. Precisamente en este último año fue inaugurado el nuevo Campo Municipal de El Segalar titulado oficialmente como de Educación y Descanso, área deportiva donde además se le añadió una piscina en 1950 para beneficio de la población.

Siguiendo su estela de conjunto prominente y uno de los mejores oscenses, en la campaña 47/48 fue subcampeón del grupo de Primera Regional provincial y campeón de Aragón de Aficionados alcanzando los Cuartos de Final a nivel nacional donde sucumbió ante el C.F. Barcelona Amateur, disputando en la edición 48/49 después de ser segundo en Liga tras el C.D. Calatayud la Fase de Ascenso a Tercera División donde finalizó tercero sin poder conseguir el objetivo pero con el nuevo nombre de Club Deportivo Binéfar desde agosto de 1948. En la sesión 49/50, estando el club presidido por Juan Mitjana Corney, se conquistó el campeonato de Primera Regional aragonesa tras desempatar con el C.D. Hernán Cortés, de Zaragoza, consiguiendo el pase a la liguilla para tratar de ascender a Tercera División, fase en la que se enfrentó a Real Unión Club, de Irún y C.D. Calahorra que defendían su plaza y a los aspirantes C.D. Basconia, de Basauri, S.D. Éibar y C.D. Anaitasuna, de Azcoitia terminando terceros tras eibarreses y basauritarras en cuando solo había premio para los dos primeros clasificados.

Afortunadamente para sus intereses el ascenso a Segunda División de C.D. Logroñés y U.D. Huesca originó un hueco para los literanos en la categoría pero, cuando todo estaba previsto para que los azulinos jugaran en el tercer nivel nacional, un error de bulto por parte de la Federación Aragonesa dejó fuera a los binefarenses aprovechando la ocasión la Federación Catalana para inscribir al C.F. Tárrega ante la incredulidad de propios y extraños. Denunciada y reclamada la situación por el C.D. Binéfar, la Federación Española dio la razón a los oscenses concediéndoles una plaza pero, al estar aprobada con anterioridad la presencia del club catalán, el máximo organismo nacional no se desdijo dejando el grupo impar para el siguiente campeonato.

1950 – 1960

Al comenzar los años cincuenta Binéfar era una localidad próspera e industriosa que atraía a muchos comerciantes y gente de todo el país en busca de fortuna llegando a los cinco mil vecinos con muchos de ellos abonados al club. El fútbol, convertido en la máxima distracción para el fin de semana, adquirió una nueva dimensión con el debut en Tercera División quedando el club oscense encuadrado en el Grupo III donde participaban aragoneses y catalanes realizando un muy buen papel en su estreno de la temporada 50/51 al finalizar octavo. En la campaña siguiente 51/52 el grupo contó con la participación de la U.D. Mahón debiéndose desplazar a Baleares por primera vez en su historia en un difícil torneo donde no hubo tiempo para florituras ocupándose el decimotercero puesto.

En la sesión 52/53 el Grupo III volvió a ser área reservada para catalanes y aragoneses concluyendo en décimo puesto, pasando en la edición 53/54 los aragoneses a formar parte del Grupo II donde compartieron Liga con vascos, riojanos y navarros no pudiendo el C.D. Binéfar aguantar el ritmo con graves problemas económicos tras varios años en la élite nacional. Sin apenas recursos pero con un equipo profesional, en el transcurso del torneo sus mejores piezas marcharon a otros clubs al no cobrar dejando la plantilla tan castigada que, en las dos últimas jornadas, no se pudo acudir a Erandio y Santander para contender respectivamente ante S.D. Cultural Durango y S.D. Rayo Cantabria quedando su contador a cero puntos por doble incomparecencia, decimonoveno y colista. Al no descender ningún club ese año al ser aprobada la ampliación de la Tercera División en número de participantes y grupos, los oscenses pudieron continuar en la categoría sin renunciar a ella formando parte del Grupo V en la temporada 54/55 que fue adjudicado a la Federación Aragonesa que, por entonces, incluía a los clubs sorianos finalizando en segundo puesto tras la S.D. Arenas, de Zaragoza. Clasificado para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División en cuando apenas un año antes estaba casi desahuciado, el C.D. Binéfar compitió en el Grupo II junto a siete aspirantes más terminando séptimo delante de la Ag.D. Rayo Vallecano, colista, mientras le precedieron Ag.D. Plus Ultra, de Madrid, C.D. Manresa, Gerona C.F., S.D. Arenas, C.D. Elgóibar y C.D. Tudelano.

La experiencia, gratificante sin duda y una oportunidad histórica para ver en el Campo de El Segalar a clubs de solera, resultó positiva no pudiéndose repetir en la campaña 55/56 al ser quintos, pero teniendo una continuidad en la sesión 56/57 cuando, de nuevo en un magnífico torneo y en un grupo aumentado de diez a dieciocho participantes, fueron segundos a dos puntos de la zaragozana S.D. Arenas volviendo a colarse en una Promoción de Ascenso a Segunda División, la segunda en pocas fechas. En esta fase el club azulino apostó fuerte y con una excelente plantilla consiguió eliminar en la Primera Ronda al C.D. Azkoyen después de perder 2-1 en la localidad navarra de Peralta y vencer en casa 2-0, y en Segunda Ronda al C.D. Europa, de Barcelona después de vencer en casa 1-0, caer derrotado en la ciudad condal por 4-3 y precisar de un desempate en el que se venció por 1-0. Clasificado para disputar la gran Final con el ascenso a la división de plata en juego, la suerte quiso que se enfrentaran a La Felguera-Siderúrgica C.P., potente club asturiano que defendía su plaza en Segunda División y resultó inabordable al derrotar contundentemente en la ida por 8-0 a los oscenses quedando el encuentro de vuelta en un trámite con victoria azulina por 2-0.

En la edición 57/58 los binefarenses perdieron potencial ocupando la novena plaza en Liga lejos de los puestos de cabeza, esquivando el descenso a Primera Regional en la temporada 58/59 por solo dos puntos en un campeonato donde los nervios estuvieron a flor de piel. Sin el dinero de años anteriores y con una plantilla muy similar a la del último curso, la campaña 59/60 confirmó el descenso de los oscenses a Primera Regional siendo decimosextos y colistas en un mal año que significó su despedida de la categoría y el cierre de un histórico ciclo que duró diez temporadas consecutivas viviendo los aficionados binefarenses grandes acontecimientos.

1960 – 1970

Después de tan gloriosa etapa los primeros años sesenta presentaron la otra cara de la moneda con un C.D. Binéfar que no fue ni la sombra de lo que apenas había sido unas temporadas atrás teniendo una mal entrada en el campeonato 60/61 en el que, jugando en Primera Regional, fue sexto en el Grupo I de la categoría que recogía a los clubs oscenses y del norte de Zaragoza. Tras unas campañas donde el público fue apartándose progresivamente del Campo de El Segalar como consecuencia de los malos resultados obtenidos por el primer equipo del club, una vez concluida la temporada 62/63 en Primera Regional la directiva estimó oportuno retirar el equipo sénior de la competición oficial quedando en activo tan solo el equipo juvenil.

Sin fútbol de primer nivel y en medio de una grave crisis, los aficionados se vieron de repente huérfanos de un representante que había competido durante un largo tiempo en Tercera División, incluso había promocionado por una plaza en Segunda División. Nada era como antaño hasta que a principios de 1965 un grupo de aficionados, añorando tiempos pasados, decidió volver a la actividad y montar un equipo sénior con el cual competir oficialmente. Dicho y hecho, después de contar con algunos jugadores a los que, poco a poco se sumaron más fichajes de postín, la directiva presidida por Francisco Miñana Mateo apostó fuerte por acoplar un potente plantel con el cual hacerse con el primer puesto en el grupo único de Primera Regional de la temporada 65/66 logrando el objetivo y, con ello, el ascenso directo a Tercera División.

En la temporada 66/67, de nuevo con la confianza que proporciona disponer de un presupuesto para hacer cosas importantes, el C.D. Binéfar se reestrenó en el tercer nivel nacional dentro del Grupo V donde competía la élite del fútbol aragonés entrando con cautela al finalizar decimotercero, puesto que fue mejorado en la sesión 67/68 concluyendo octavo. Llegados a 1968 la Federación Española, empeñada en reestructurar las categorías nacionales y aumentar a priori la modernización del fútbol acoplándose a los nuevos tiempos, acordó reducir los grupos de Tercera División agrupándolos por proximidad geográfica. A los clubs aragoneses les fue asignado el Grupo III junto a guipuzcoanos, navarros, sorianos y riojanos teniendo un año complicado en el que fue decimoséptimo descendiendo a Primera Regional los clasificados en los puestos decimonoveno y vigésimo. Se había salvado el primer asalto pero en la edición 69/70 la Federación Española elevó la purga y decidió que, para temporada 70/71, perderían su plaza los clasificados entre los puestos noveno al vigésimo, ambos inclusive. El C.D. Binéfar, consciente de sus limitaciones económicas y que alcanzar la permanencia era tarea casi imposible, hizo lo mejor que pudo reuniendo una plantilla sin demasiadas pretensiones que terminó decimoctava descendiendo a Regional Preferente.

1970 – 1980

Al comenzar la década de los años setenta, conservándose todavía parte de la plantilla del curso anterior y estando el club presidido por Antonio Lagüens Planes, el C.D. Binéfar se proclamó en la temporada 70/71 subcampeón del grupo único de Regional Preferente tras el Deportivo Aragón escapándose la oportunidad de ascender directamente a Tercera División y debiendo jugar una eliminatoria a doble encuentro ante el C.D. Ilicitano como aspirante que no tuvo resultado positivo al perder en la localidad alicantina por 4-1 e imponerse en casa por 1-0.

Desaprovechada la oportunidad se pensó que en lo sucesivo llegaría el momento de ascender pero, la existencia de otros rivales con los mismos objetivos y plantillas no tan potentes como se creía, frustraron sus planes. Cuarto en la campaña 71/72 y tercero en la sesión 72/73 precedido por U.D. Barbastro y Club Atlético Monzón, tras un quinto puesto en la edición 73/74 el equipo azulino fue perdiendo fuelle competitivo obteniendo un discreto noveno puesto en la temporada 74/75 para concluir vigésimo y último en una paupérrima campaña 75/76 que le condenó a perder la categoría y sumirse en Primera Regional.

El C.D. Binéfar con este descenso tocó fondo máxime cuando, desde la Federación Española, se confirmo la creación de una nueva categoría titulada Segunda División B que venía a ocupar el tercer puesto entre las categorías nacionales desplazando a los binefarenses hasta el sexto nivel. Sin la afluencia al Campo de El Segalar de otros tiempos, el club campeó como pudo la edición 76/77 terminando en decimocuarta plaza siendo rescatado para competir en Regional Preferente gracias a una ampliación de la Primera Regional que pasó de tener un grupo único a dos.

Beneficiados por tal decisión federativa, en la sesión 77/78 se remontó el vuelo concluyendo en tercer puesto tras C.D. Numancia, de Soria y C.D. Teruel, consiguiendo al término de la temporada 78/79 bajo la presidencia de Francisco Águeda Hernando retornar a Tercera División por la puerta grande al proclamarse campeón igualado a puntos con la S.D. Ejea. La Tercera División de la campaña 79/80 era por entonces una categoría en constante cambio que buscaba asentarse a nivel autonómico, siendo este torneo una de las piedras previas para cimentar un proyecto que pretendía que cada federación territorial dispusiera de un grupo en la categoría. Mientras esto ocurría catalanes y aragoneses convivieron en el Grupo IV finalizando los literanos en noveno puesto.

1980 – 1990

Dando continuidad a la idea de conceder un grupo de Tercera División a cada territorial, en la temporada 80/81 la Federación Española concedió el Grupo IV a las federaciones Aragonesa, que por entonces incluía a los clubs de la provincia de Soria y a la Navarra, idem con La Rioja, presentando el C.D. Binéfar un plantel muy compacto entrenado por Ignacio Bergara que consiguió, rivalizando con Club Endesa Andorra y Deportivo Aragón, igualados estos dos a puntos, proclamarse campeón por primera vez en su historia de la categoría. Obtenido el título, para refrendar tan épica temporada hacía falta superar la Promoción de Ascenso a Segunda División B para poner una guinda al pastel, deseo que para su lamento no se cumplió después de eliminar en Semifinales al Albacete Balompié venciendo en casa 1-0 y perdiendo en la capital manchega 2-1 pasando por penaltis y, en la Final, no poder con un complicado C.F. Lorca Deportiva quien se impuso 2-1 en la localidad murciana y 0-1 en el Campo de El Segalar ante la frustración de su afición.

En la campaña siguiente, 81/82, el club literano se hizo con los servicios del técnico Manolo Carreño sumando su segundo título en la categoría y, además, de forma consecutiva, superando por un solo punto al Club Atlético Osasuna Promesas por lo que tuvo una nueva oportunidad para tratar de ascender a Segunda División B, accediendo a la disputa de una Promoción donde en Semifinales logró superar al C.D. Salmantino después de perder en la capital charra por 1-0 y en El Segalar imponerse por un contundente 4-0. Clasificados para la gran Final, los azules se lo jugaron todo a una carta frente al C.D. Orense realizando un gran encuentro en la capital gallega al imponerse por 1-3 esperando con ansia el de vuelta en casa donde le esperaba su afición y no se podía errar. Comprometidos con el ascenso los aragoneses vencieron nuevamente por 3-1 ante el delirio de todos los presentes consiguiendo por primera vez en su historia, no el ascenso al tercer nivel nacional que ya hizo en 1950, pero sí a una categoría como la Segunda División B con lo que significaba.

Dividida en aquellos tiempos la categoría de bronce en dos grupos de veinte componentes cada uno atendiendo razones geográficas coincidiendo el primero con en norte peninsular y el segundo con el centro-sur, por razones obvias al conjunto aragonés le correspondió el Grupo I debutando durante la sesión 82/83 junto a otros clubs aragoneses, vascos, catalanes, riojanos, gallegos, navarros, asturianos más la presencia del canario C.D. Tenerife y del F.C. Andorrá. Debiendo aumentar su presupuesto considerablemente para afrontar tal odisea, el C.D. Binéfar tuvo como entrenador inicial a Javier Ruiz de Lazcano quien, debido a los malos resultados, fue sustituido al cabo de doce jornadas por Manolo Buján salvando de forma casi milagrosa la categoría al perder el último encuentro de Liga y hacer lo mismo la S.D. Cultural Erandio, quien descendió igualada a puntos. Después de ser decimoséptimo y pasarlo bastante mal, en la edición 83/84 se confió el proyecto al técnico salvador Manuel Buján preparando un plantel acorde a la categoría que ofreció un gran resultado en el mismo grupo y prácticamente ante los mismos rivales finalizando en una notable séptima plaza, el mejor registro de su historia en esta división, ganándose la confianza de directivos y aficionados.

De nuevo con Buján en el banquillo, la temporada 84/85 fue otro éxito para los oscenses pues con una plantilla muy similar a la del curso anterior y un presupuesto bajo, anduvieron próximos a los puestos de cabeza y alejados de la cola finalizando octavos. En la campaña 85/86, presionada la Federación Española por algunos clubs históricos en horas bajas, se comunicó a todos los participantes que, una vez finalizado el campeonato, la categoría sería reducida de dos a un grupo único con veinte componentes. La medida, muy dura e incomprensible, conllevó que los clasificados entre los puestos décimo y vigésimo, ambos inclusive, descendieran por lo que el C.D. Binéfar salió a por todas desde el principio sin suerte pues, a dos puntos de la permanencia, concluyó decimosegundo descendiendo a Tercera División. Lo que en otros años hubiera sido un resultado digno para continuar en la categoría, de repente fue un mal trago hallándose en la sesión 86/87 en el Grupo XVI constituido íntegramente por clubs aragoneses.

Comprobado el desastre cometido por la Federación Española en Segunda División B, durante el desarrollo de la Liga el máximo organismo nacional rectificó a la marcha ante las quejas recibidas determinando que, para el campeonato siguiente, el tercer nivel sería ampliado a cuatro grupos de veinte participantes respectivamente asignándose a cada federación territorial un número de plazas según la cantidad de clubs federados. Sabiéndose que a la Federación Aragonesa le correspondía tres, el C.D. Binéfar en un torneo muy reñido luchó hasta el fin por una de ellas pero la presencia de tres grandes rivales como Club Endesa Andorra, C.D. Teruel y U.D. Fraga, les dejó en cuarto puesto sin premio. Frustrados por no ascender pero con un equipo muy competitivo y casi sin rival en el grupo aragonés, la edición 87/88 fue un paseo para los celestes perdiendo tan solo tres encuentros y anotando cien goles para conseguir el título y, paralelamente, el ascenso directo a Segunda División B sin mediar promoción según el sistema competitivo de aquellos años.

En su retorno a la categoría de bronce el C.D. Binéfar se encontró en la temporada 88/89 con una categoría fraccionada en cuatro grupos correspondiéndole el Grupo II donde competían aragoneses, catalanes, baleares, riojanos, navarros y el F.C. Andorrá, disfrutando de un buen año en el que bajo la dirección del técnico José Luis Iranzo Simón terminaron octavos. En la campaña 89/90, siguiendo en el mismo grupo, el desarrollo del campeonato discurrió por similares cauces pero ahora bajo la batuta de José Sigifredo Martínez «Sigi» concluyendo en noveno puesto cerrando una década donde el club oscense estuvo en el candelero nacional entre los más destacados.

1990 – 2000

Al empezar los años noventa el C.D. Binéfar siguió acomodado en el Grupo II de Segunda División B disputando su tercera temporada consecutiva en este nuevo ciclo bajo las órdenes del técnico Victor Manuel Pinilla aunque, a diferencia de los cursos anteriores, con más problemas de los previstos pues durante todo el campeonato 90/91 tuvo que emplearse a fondo para evitar el descenso terminando finalmente decimocuarto. Tras agotarse los recursos económicos, en el verano de 1991 se completó una plantilla para luchar por la permanencia que no tuvo el desenlace esperado pues ni Pinilla en las quince primeras jornadas ni Esgardo Calvo Marini en el tramo final pudieran evitar un descenso que se antojó utópico desde el principio. Vigésimos y colistas, los celestes perdieron la categoría descendiendo al Grupo XVI aragonés donde el plantel, muy distinto al año precedente, no consiguió alcanzar en la temporada 92/93 una de las primeras cuatro plazas concluyendo en un discreto séptimo puesto.

Pasado el mal trago y asumido que regresar a Segunda División B no era factible en lo inmediato al estar las arcas semivacías y cohabitar con clubs provistos de superiores presupuestos, la campaña 93/94 todavía con un buen equipo fue similar al año anterior terminando de nuevo séptimo. Como no hay dos sin tres, la sesión 94/95 fue una repetición de las anteriores ocupando la séptima plaza, siendo preocupante la edición 95/96 en la cual no solo no se estuvo a la altura sino que se concluyó más allá de la mitad de la tabla yendo hasta el puesto decimosegundo. Con el cambio de directivos y entrada de dinero fresco, la temporada 96/97 fue un rayo de esperanza realizándose un magnífico campeonato en el cual los literanos pusieron la sexta marcha venciendo en veintiocho de los treinta y ocho encuentros, consiguiendo el primer puesto y cuarto título en la categoría. Depositadas muchas esperanzas en el ascenso al tercer nivel nacional, los oscenses se encontraron con una Promoción con formato de liguilla a doble encuentro donde solo el primero ascendía, teniendo un mal comienzo que les lastró pese a tener probablemente el mejor plantel de los cuatro participantes. Con un punto de ventaja el ascenso fue para el Real Racing Club «B» siendo tercero el Deportivo Alavés «B» y cuarto el Club Haro Deportivo.

Tras el disgusto el C.D. Binéfar no se amilanó y en la campaña 97/98 salió nuevamente desde el inicio con el objetivo de ser primero y poder promocionar para luchar por algo que se deseaba con muchas ganas, logrando como se esperaba y además con mucha holgura, concluir campeón. Clasificado para disputar la temible Promoción de Ascenso, en esta fase la Real Sociedad de Fútbol «B» fue su máximo rival llegando al final igualados ambos a puntos pero con el gol average favorable a los oscenses, mínima ventaja que le sirvió en bandeja el ascenso de categoría siendo tercero el Peña Sport F.C., de Tafalla y cuarto el Castro F.C. Catalpultado a Segunda División B, el club literano abordó este tercer ciclo en el tercer nivel nacional con la ilusión de aguantar muchos años preparándose para iniciarse con buen pie en la sesión 98/99 dirigido por David Rodrigo. Ubicado en el tradicional Grupo II, el torneo fue un sufrimiento de principio a fin llegando a la última jornada con el agua al cuello. Un empate en Gernika ante el titular y una serie de resultados favorables le evitaron descender incluso disputar la siempre traicionera Promoción de Descenso terminando decimoquinto. En la edición 99/00 Juan Carlos Oliva dirigió a los celeste en sus primeras once jornadas siendo sustituido por el exjugador local profesional Agustín Abadía quien, con bastante atino, supo lograr la permanencia terminando decimocuarto.

2000 – 2010

Coincidiendo con el cambio de siglo el C.D. Binéfar afrontó su tercera temporada consecutiva en Segunda División B contando con Agustín Abadía en el cargo de entrenador y teniendo como máximo objetivo la permanencia. El curso 00/01 como se esperaba a priori no fue nada fácil, máxime cuando los puestos de descenso estaban muy cerca y no se conseguía distanciar de ellos lo suficiente para gozar de tranquilidad. Avanzado el torneo se evitó el descenso directo pero una vez completado no la diputa de la Promoción de Permanencia, temida fase en la que se jugó su futuro inmediato en Semifinales ante la U.B. Conquense empatando 0-0 en casa y perdiendo en la localidad castellano-manchega por 2-1. Condenado a llegar hasta el último suspiro, en la Final se jugó el todo por el todo ante el C.F. Fuenlabrada saliendo cara en la moneda al empatar en casa 0-0 y en la localidad madrileña 1-1 haciendo valer el valor doble de los goles a domicilio.

Salvados por la campana, la sesión 01/02 fue casi una repetición de la anterior en el aspecto deportivo con un conjunto muy cercano al descenso aunque con final feliz pues solo la existencia de rivales en peores condiciones les salvó del descenso directo y de disputar la Promoción de Permanencia terminando decimoquintos conducidos por Francisco Javier Rúa. Acostumbrados a padecer y a sobrevivir caminando por el hilo de alambre, en la temporada 02/03 Francisco Javier Rúa repitió en el cargo consciente de que el plantel asignado carecía de la categoría suficiente para eludir el descenso decidiendo la directiva binefarense que, pasara lo que pasara, iba a terminar el campeonato en el banquillo. Con cinco victorias, nueve empates y noventa tantos encajados, el club ocupó el último puesto descendiendo a Tercera División con dignidad a la espera de tiempos mejores. Conservando una plantilla notable para competir en Tercera División, la campaña 03/04 resultó entretenida aunque el primer puesto tuvo dueño con el intratable Utebo F.C., finalizando segundo en Liga y obteniendo el correspondiente pase a la Promoción de Ascenso. Con un nuevo sistema provisto de Semifinales y Finales a doble encuentro, a los oscenses les tocó en suerte medirse en Semifinales al Ct.D. Bezana empatando 0-0 en la localidad cántabra y venciendo 4-2 en casa por lo que del ascenso sólo les separaba la Final, eliminatoria que fue una frustración al perder 1-2 en casa ante el C.M. Peralta y empatar en la localidad navarra una semana más tarde 1-1.

No conseguido el ascenso y con una economía mermada, los años posteriores fueron un calvario para la entidad celeste siendo un aviso de lo que podía venir la sesión 04/05 en la que se ocupó la decimoquinta plaza mirando de reojo los puestos de cola. Después de una tímida recuperación en la campaña 05/06 donde fueron décimos, llegaron dos nuevos resbalones en las ediciones 06/07 y 07/08 terminando en ambas decimotercero resultando un auténtico fracaso la temporada 08/09 que significó un borrón al ser decimoctavo y perder la categoría. El C.D. Binéfar tocó fondo descendiendo a Regional Preferente, categoría que no ocupaba desde hacía muchos años, aunque se recompuso de manera rápida pues sin apenas oposición terminó el campeonato 09/10 en el primer puesto de su grupo retornando a Tercera División de forma directa. El 7 de septiembre de 2008 el C.D. Binéfar estrenó el nuevo Estadio de Los Olmos frente al C.D. Zuera con derrota por 1-3, una obra que costó 2,4 millones de euros sustituyendo al entrañable Campo de El Segalar.

2010 – 2020

El reencuentro con el Grupo XVII aragonés de Tercera División fue mejor de lo esperado y, aprovechando el talante de la plantilla, la temporada 10/11 le dejó un magnífico resultado al terminar cuarto tras Andorra C.F., Real Zaragoza «B» y Utebo F.C. que le abrió las puertas de un posible ascenso a Segunda División B. Sin embargo el sueño se rompió a las primeras de cambio pues en Cuartos, después de vencer en casa al Racing Club de Ferrol por 1-0, en el encuentro de vuelta disputado en la localidad gallega se perdió 2-0 quedando eliminado. En la campaña siguiente 11/12 el conjunto celeste perdió potencial y finalizó la Liga en novena plaza llegando un nuevo desastre en la sesión 12/13 cuando, con un plantel de circunstancias, se ganaron cinco encuentros y se perdieron treinta y tres siendo colista destacado con quince puntos yendo de cabeza a Regional Preferente.

El C.D. Binéfar atravesaba su segunda gran crisis en pocos años muestra de su inestabilidad económica y aunque en la edición 13/14 se terminó en primer puesto consiguiendo el ascenso directo a Tercera División, lo cierto es que éste no fue fácil y hubo que luchar denodadamente ante la presión que ejercieron sus rivales. Acomodado de nuevo en el Grupo XVII, la temporada 14/15 se vivió más pendiente de evitar el descenso que otra cosa consiguiendo el objetivo por pocos puntos y concluyendo el campeonato en decimoquinto puesto. Consciente la directiva binefarense de que el puesto del club era militar en Tercera División en estos tiempos de vacas flacas, en los torneos siguientes se prepararon plantillas con ese fin terminando siempre alrededor de la zona media de la tabla clasificatoria pero sin sobrepasar la décima plaza como ocurrió en la campaña 15/16 siendo decimotercero en la sesión 16/17 y decimoquinto de nuevo en la 17/18. Tras mejorar en la edición 18/19 en la que concluyeron decimoprimeros, llegó la convulsa temporada 19/20 en la cual el protagonista no fue el fútbol sino la crisis sanitaria que, empezado el mes de marzo, obligó a la Federación Española a suspender las jornadas que restaban para concluir el campeonato decretando que todos los clubs implicados conservaran la categoría.

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

Historial de la Unión Deportiva Fuerteventura

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Unión Deportiva Fuerteventura
  • Ciudad: Puerto del Rosario (Fuerteventura) 
  • Provincia: Las Palmas
  • Comunidad Autónoma: Canarias
  • Fecha de constitución: 2004
  • Fecha de federación: 2004

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Deportiva Fuerteventura (2004-2010)

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 2005-2006

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal de Los Pozos
  • Año de inauguración: 1954
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal de Los Pozos (1954- )
  • Capacidad: 3.500 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Municipal de Los Pozos (2004-2010)

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA UNIÓN DEPORTIVA FUERTEVENTURA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA UNIÓN DEPORTIVA FUERTEVENTURA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN PUERTO DEL ROSARIO:

El municipio de Puerto del Rosario, situado al norte de la isla canaria de Fuerteventura de la que ejerce como capital además de ser el más poblado con cuarenta y dos mil habitantes, es el principal centro administrativo, económico y cultural siendo su principal actividad la terciaria sin menospreciar cierto peso cierta atención a la agricultura e industria. Provista de un puerto por donde acceden todas las mercancías procedentes de la península y un aeropuerto con gran afluencia de turistas tanto nacionales como extranjeros, el municipio reúne varias localidades siendo la más poblada Puerto del Rosario con algo más de treinta y dos mil vecinos, El Matorral con dos mil setecientos habitantes, Puerto Lajas con mil quinientos, Tetir con mil vecinos, Los Estancos con setecientos y Casillas del Ángel con seiscientos habitantes.

Conocido como Puerto de Cabras desde su fundación en el siglo XVII hasta el año 1956 en el que adquirió su nombre actual, el fútbol se inició en el municipio con la llegada de los militares tras la Guerra Civil cuando se construyeron los cuarteles y barriadas para su alojamiento. Éstos, en sus ratos de ocio, para divertirse y estar en forma, solían jugar encuentros en sus instalaciones siendo el objetivo de la juventud local quien, atraída por este juego que triunfaba en Tenerife y Gran Canaria, apenas había prendado interés en la isla. Contando Puerto del Rosario con apenas cuatro mil habitantes en la década de los años cuarenta, en 1942 fue inaugurado oficialmente el antiguo Campo de Los Pozos disputándose una Liga entre distintos equipos de las Compañías de Guarnición a la que acudió numeroso público destapándose un gran interés por parte de algunos aficionados para constituir un club de fútbol en un futuro próximo.

Después de varios intentos frustrados, al fin en fecha 1 de agosto de 1945 quedó constituido por civiles el titulado Club Deportivo Herbania llevando el antiguo nombre de la isla, resultado elegido como primer presidente Francisco Melián Díaz quien, en lo sucesivo, mantuvo el cargo durante décadas. Dados sus primeros pasos en el Campo Municipal de Los Pozos donde solían actuar los equipos militares, el club formalizó su alta en la Federación de Las Palmas en noviembre iniciando un lento peregrinar en su carrera futbolística vistiendo camisa blanca con pantalón azul pasando, ya a finales de los años cuarenta, a jugar en el nuevo Campo Municipal Gobernador José García Hernández ubicado sobre lo que hoy en día es un colegio en la calle Herbania del barrio de José Antonio.

Sin rivales en la isla al ser el primero en constituirse, sus primeros encuentros fueron frente a combinados militares hasta que al poco tiempo, en fecha sin precisar, surgió el C.D. Guanche con quien se creó una sana pugna no perdurando demasiado este último. Llegados a 1952, siendo todavía presidente del C.D. Herbania Francisco Melián, cuenta la historia oral que el directivo expuso a los jugadores que, si acudían al baile del sábado, al día siguiente no jugarían por lo que se originó una escisión que desembocó en la constitución del C.D. Unión Puerto. Vistiendo camisa azul con pantalón blanco, de esta fecha en adelante la rivalidad entre ambos se acrecentó coincidiendo ambos clubs en la constitución de la Delegación Insular de Fuerteventura dependiente de la Federación de Las Palmas nacida en enero de 1954 a la que se unieron otros clubs de la isla como la U.D. Antigua, el C.D. Gran Tarajal, el C.D. San Diego también de Gran Tarajal y el C.D. Atlético Pájara formando una piña de la cual, algunos de estos, disputaron los primeros campeonatos en la isla siendo el primero de ellos conquistado por el C.D. Gran Tarajal en 1954. Disputado este primer campeonato insular en el Campo Municipal García Hernández coincidiendo con las obras del nuevo Estadio Municipal de Los Pozos, próximo a la playa del mismo nombre, la inauguración oficial fue aplazada hasta la llegada del verano una vez rematado todo el proyecto.

Durante los años sesenta la trayectoria de los clubs de Puerto del Rosario siguió sin altibajos hasta que, a finales de década, el Campeonato Insular de Fuerteventura cobró fuerza disputándose, normalmente en el mes de octubre, un torneo exprés de forma íntegra en el Estadio Municipal de Los Pozos donde acudían todos los clubs isleños hasta dilucidar un vencedor. A comienzos de los años setenta el municipio rebasó los siete mil vecinos naciendo en 1972 el C.D. Peña de la Amistad, con posterior gran solera, el Puerto C.F. en 1980, a los que se les unieron el Casillas C.F., también en 1980 y La Matilla C.F. en 1987.

A pesar de que Puerto del Rosario era la localidad más habitada de la isla, el fútbol local no triunfaba en los campeonatos regionales siendo en cambio los representantes de los municipios majoreros de La Oliva o Pájara los primeros en conseguir una plaza en el Grupo XII canario de Tercera División implementado por la Federación Española en la temporada 80/81. Divididos los aficionados rosarinos en varios clubs sin la pujanza alcanzada por los otros de la isla, tan solo el C.D. Herbania mantuvo cierta entidad transcurriendo los años sin surgir un proyecto apasionante, empresario o grupo inversor que diera el espaldarazo definitivo para salir de tan estanca situación, debiendo esperar la capital majorera todavía unos años más hasta poder ver fútbol en Categoría Nacional.

HISTORIA DEL CLUB: 

2004 – 2010

Ajenos a la historia del fútbol en Puerto del Rosario y afectando a dos clubs majoreros que en plena temporada 03/04 se hallaban inmersos en el Grupo IV de Segunda División B pasando serios problemas económicos, durante el mes de abril de 2004 las respectivas directivas de U.D. Pájara-Playas de Jandía y C.D. Corralejo mantuvieron contactos a través de varias reuniones con la intención de fusionar ambos clubs y crear uno nuevo más potente que garantizara la presencia de un representante majorero en la isla y en el futuro, tal vez, intentar el acecho a Segunda División, negociaciones que no llegaron a buen puerto debido a los diversos intereses de cada uno y, sobre todo, a que los pajareños no veían clara la unión y se decantaron finalmente por su independencia.

Constatada la negativa del club sureño, los gestores del C.D. Corralejo buscaron otro socio encontrándolo, ya en el mes de mayo, en un club en horas bajas como era la Unión Deportiva Fuerteventura, de Puerto del Rosario, contando con el apoyo del Cabildo Insular quien, bien relacionado con el presidente naranja Domingo González Arroyo, mostró interés en crear un gran club con base en la capital insular, el municipio más poblado.

La U.D. Fuerteventura, constituida el 14 de octubre de 1986, había sido un club fallido que nació con grandes pretensiones y la aspiración de convertirse en el club más significativo, no solo de la capital insular, sino de toda la isla llevando su nombre. Sin contar con el apoyo de ningún club de la isla a la hora de cederles jugadores ni tampoco con la ayuda de las autoridades de Puerto del Rosario en forma económica ni de los diversos clubs rosarinos, muy poco implicados en el proyecto, la carrera iniciada en la temporada 87/88 había sido un querer y no poder contando a duras penas con tres presencias en Regional Preferente, su techo deportivo, siendo el resto de sus participaciones dentro del fútbol canario en la Primera Regional majorera donde se ausentó al término de la temporada 01/02 tras ser décimo y no inscribir a su primer equipo para competir en la campaña 02/03.

Ser titular de tan ansiado nombre y tener su sede en Puerto del Rosario, atrajo a los directivos del C.D. Corralejo como la miel al oso a sabiendas de que contaban con el apoyo del Cabildo Insular y una plaza segura en la división de bronce, por lo que en mayo de 2004 ambos clubs llegaron al acuerdo de disolverse y unirse mediante fusión en uno nuevo que fue titulado igualmente Unión Deportiva Fuerteventura. Negociado con el ayuntamiento de Puerto del Rosario el usufructo del Campo Municipal de Los Pozos para la nueva aventura y elegido el emprendedor Domingo González Arroyo como presidente, se acordó emplear como colores el verde para la camiseta con detalles naranja y blanco para el pantalón, los que usara la extinguida U.D. Fuerteventura, contándose para la dirección deportiva con José Juan Almeida como entrenador.

El C.D. Corralejo, con esta discutible y polémica decisión, decía adiós a treinta y cinco años de historia dejando por intereses monetarios huérfanos a cientos de aficionados de Corralejo que ya no verían a su equipo jugar en el Municipal Vicente Carreño, siendo distinta la reacción en Puerto del Rosario donde, por primera vez en la historia del fútbol local, de la noche a la mañana y sin casi darse cuenta se iba a poder ver a un club con sede en el municipio compitiendo en una categoría tan elevada como la Segunda División B.

Acondicionado el Campo Municipal de Los Pozos para tan magnífica oportunidad, la nueva U.D. Fuerteventura fue ubicada durante la temporada 04/05 en el Grupo I de Segunda División B donde formaban parte conjuntos canarios, madrileños, gallegos y la presencia puntual del Real C.D. Mallorca «B», contándose con un presupuesto menor de lo esperado que ascendía a setecientos veinte mil euros en cuando el curso anterior el C.D. Corralejo había manejado novecientos mil. Con estos mimbres el desarrollo del torneo no se ejecutó como se esperaba y, estando José Juan Almeida en el banquillo todo el campeonato, este se resistió ocupándose finalmente la decimoséptima plaza por lo que se descendió inevitablemente a Tercera División en un duro golpe que no se esperaba. En la campaña 05/06, ahora bajo la presidencia de Pedro De la Fuente Sebastián contando con un buen presupuesto para competir en el Grupo XII canario de Tercera División y de nuevo la dirección de Almeida, la U.D. Fuerteventura rayó a gran altura encabezando la competición prácticamente de principio a fin sólo acechada por el C.D. Laguna, concluyendo primera y por lo tanto obteniendo su primer título con tres puntos de margen sobre su inmediato perseguidor. Depositadas todas las esperanzas de ascenso en la Promoción, en Semifinales le tocó como rival el C.D. Atlético Granadilla que había sido cuarto en Liga saltando la sorpresa cuando, después de empatar 1-1 en la localidad tinerfeña de Granadilla de Abona, una semana más tarde se empató 2-2 en casa pasando los tinerfeños a la Final por el valor doble de los goles obtenidos a domicilio.

La decepción, muy grande en Puerto del Rosario, no fue un obstáculo para intentarlo de nuevo en la sesión 06/07 siguiendo confiando en la mano de Almeida. Más complicado que en el curso anterior, el conjunto verdiblanco tuvo que esforzarse para conquistar la cuarta plaza en Liga, accediendo a una Promoción de Ascenso por segundo año consecutivo en el que, a diferencia del anterior, los clubs canarios debían competir con los peninsulares. Realizado el sorteo de Semifinales el rival fue el U.C. Zalla, club vizcaíno al que se derrotó en casa 2-1 y con el que se empató 0-0 una semana más tarde accediendo a la gran Final, decisiva eliminatoria donde se lo jugó todo a una carta ante el F.C. Torrevieja consiguiendo ganar en casa 1-0 y empatar 2-2 en la localidad alicantina, guarismos que le situaban nuevamente en Segunda División B.

Aunque en el transcurso del verano de 2007 salió a la palestra la vieja idea de unificar todo el fútbol majorero bajo el techo de la U.D. Fuerteventura con la adhesión de la U.D. Pájara-Playas de Jandía rematando la aspiración Pedro De la Fuente junto a más personas interesadas, lo cierto es que el club sureño volvió a mostrarse reticente al gozar de autonomía propia quedando todo como estaba. Valiéndose de su técnico talismán José Juan Almeida, los verdiblancos volvieron a la categoría de bronce con muchas ganas e ímpetu dentro del Grupo I junto a canarios, madrileños y gallegos alzándose con un notable tercer puesto a siete puntos del campeón Rayo Vallecano de Madrid, plaza que le abrió de par en par la puerta por tratar de ascender a Segunda División. Quiso el sorteo que el rival en Semifinales fuera el Alicante C.F., conjunto con sus mismas aspiraciones con el que empató 0-0 en casa siendo muy adverso el encuentro de vuelta donde los majoreros salieron ampliamente derrotados por 3-0 terminando su periplo en esta atractiva fase. Concluido el torneo parte de la plantilla denunció al club por deudas económicas destapándose la deficiente situación financiera de los majoreros, tensa situación que se resolvió positivamente al pagar el club con pagarés y dinero en metálico retirándose las denuncias.

Al empezar la edición 08/09 Almeida pudo contar con buenos jugadores participando en el Grupo II junto a canarios, madrileños, extremeños y murcianos en un complicado torneo donde los pagos ni los resultados llegaron y el eterno entrenador fue cesado tras veinticuatro encuentros siendo relevado por Ángel Luis Camacho. Con el agua al cuello en el tramo final donde se perdieron los cuatro últimos partidos, los resultados obtenidos por sus más directos rivales propiciaron que el club majorero se salvara del descenso directo incluso de disputar la Promoción de Permanencia, objetivo a priori casi imposible que, una vez concluida la Liga, de nada sirvió al ser nuevamente denunciado el club por impago al deberse 820.000 euros a la plantilla. Sin poder satisfacer dicha deuda en el plazo estipulado, el club fue descendido administrativamente a Tercera División, cruel destino en cuando antes de empezar la temporada se soñaba con el ascenso a la categoría de plata.

Con una deuda estimada en alrededor de cinco millones de euros y a pesar de la situación económica extrema, el presidente Pedro De la Fuente aun fue capaz de armar una plantilla que pudiera competir dentro de la campaña 09/10 con decoro en el Grupo XII canario de la categoría entregando el banquillo a Raúl Figueroa. Con el paso de las jornadas y un honrado equipo que sumó cinco victorias y siete empates, en la decimonovena los jugadores se plantaron al no percibir sus emolumentos debiendo acudir a la capital grancanaria con juveniles donde les esperaba la Universidad de L.P. de G.C. C.F. «B» quien les endosó un severo 8-0, perdiendo la semana siguiente 3-4 en casa ante la U.D. Gáldar. Dimitida la Junta Directiva y entregado el club a una Junta Gestora provisional, ésta avisó en diciembre de 2009 a la Federación Insular de Las Palmas su voluntad de retirarse del campeonato por imposibilidad de acudir a sus citas con un plantel de garantías, siendo obligado a seguir compitiendo ante lo cual el conjunto majorero respondió no presentándose a jugar ante la U.D. Pájara-Playas de Jandía a domicilio, por lo que perdió 3-0 y le fueron retirados tres puntos y acarreada una consiguiente sanción, repitiéndose el hecho en la jornada 22 cuando, ante el C.D. Laguna, al ser su segunda incomparecencia fue definitivamente excluido.

Condenado a ocupar la vigésimo segunda y última plaza además de dejar su casillero de puntos a cero, el club de Puerto del Rosario perdió una categoría más lo cual ya no importó ni fue trascendente porque en el ánimo de todos, dada su enorme deuda, quedaba claro que la desaparición de la sociedad era más que evidente dejando atrás un pequeño historial pero intenso mientras duró en sus apenas seis temporadas de existencia.

Desaparecido el principal club local la afición se volcó en el C.D. La Cuadra-Unión Puerto del Rosario, club constituido en 2005 que, vistiendo camiseta azul y pantalón blanco y haciendo uso del Estadio Municipal de Los Pozos, después de ascender a Regional Preferente y militar en esa categoría durante varias temporadas, en esos momentos ocupaba plaza en Primera Regional compitiendo en el grupo de Fuerteventura. Tras regresar al término de la temporada 10/11 a Regional Preferente, finalizada la campaña 14/15 consiguió el ascenso a Tercera División, categoría en la que ha sabido establecerse en los últimos tiempos.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

 

 

Historial del Club Deportivo Corralejo

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Corralejo
  • Ciudad: La Oliva (Fuerteventura) 
  • Provincia: Las Palmas
  • Comunidad Autónoma: Canarias
  • Fecha de constitución: 1968
  • Fecha de federación: 1 de agosto de 1975

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Corralejo (1968-2004)

TÍTULOS NACIONALES:

2 Ligas de Tercera División:

  • 1995-1996
  • 2001-2002

ESTADIO:

 

 

 

 

 

 

 

  • Nombre: Campo Municipal Vicente Carreño
  • Año de inauguración: 11 de julio de 1987
  • Cambios de nombre:
  • Campo Municipal Vicente Carreño (1987- )
  • Capacidad: 2.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal de Corralejo (1968-1987)
  • Campo Municipal Vicente Carreño (1987- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO CORRALEJO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CLUB DEPORTIVO CORRALEJO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN LA OLIVA:

Situado en el extremo septentrional de la isla canaria de Fuerteventura, el municipio de La Oliva es el segundo más grande de la isla tras Pájara y el segundo en población tras la capital, Puerto del Rosario, contando con algo más de veinticinco mil vecinos. Debido a la gran extensión de su término comprende varias localidades siendo la mayor el antiguo puerto pesquero de Corralejo transformado hoy en día en gran centro de turismo con diecisiete mil vecinos, seguido de pequeñas entidades como Lajares y Villaverde, ambas con mil ochocientos vecinos, El Cotillo con mil trescientos donde aflora también el turismo reuniendo la capital, La Oliva, también mil trescientos. Dedicada tradicionalmente a la agricultura y en menos medida a la pesca y ganadería, desde finales de los años sesenta el turismo es su mayor fuente de riqueza girando su economía alrededor de este sector.

En cuanto al fútbol se refiere, el arranque de este deporte en el municipio de La Oliva tuvo que esperar muchos años pues, prácticamente deshabitado y con gran parte de sus vecinos migrados a Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, incluso al continente americano en busca de fortuna, en 1960 apenas se rebasaban los tres mil habitantes repartidos entre todas sus localidades. Fue gracias a la inversión de empresarios alemanes atraídos por las playas de Corralejo y, poco después, grancanarios que siguieron el ejemplo de los anteriores levantando los primeros hoteles y proyectos de urbanizaciones, cuando el diminuto núcleo de Corralejo fue creciendo poco a poco hasta convertirse, ya avanzados los años sesenta, en el más poblado del municipio.

HISTORIA DEL CLUB: 

1968 – 1970

Asfaltadas y ordenadas las primeras calles en torno al embarcadero y una población residente con ganas de distraerse, la apertura del Tele-Club local en 1968 conllevó a la confraternización de sus vecinos surgiendo ese mismo año y en este pequeño local de la Calle Principal la idea de constituir un club de fútbol que pudiera representar a La Oliva frente a los clubs que paralelamente surgían en el sur de la isla o tenían ya arraigo en Puerto del Rosario.

Exportada la idea a la empresa Plalafusa S.A. que por entonces había adquirido grandes parcelas de terreno junto al casco urbano y las tierras alrededor de la costa, la constructora dispuso para aquellos jóvenes un terreno de juego que fue aprovechado para constituir el Club Deportivo Corralejo, sociedad presidida por Jesús Saavedra Ruiz que, vistiendo camiseta rojiblanca con pantalón azul acto seguido se afilió a la Federación Insular de Las Palmas pudiendo competir en el Campeonato Insular de Fuerteventura junto a clubs de Pájara y Puerto del Rosario donde tuvo un meritorio estreno.

1970 – 1980

Iniciada la nueva década, en septiembre de 1970 Manuel Estévez Figueroa tomó el relevo pasando penurias económicas pero manteniéndose en activo siendo sustituido en 1971 por Jean Henry Festou hasta que, avanzado 1972, Vicente Estévez Morera tomó las riendas. El alto coste de los desplazamientos y estancia en Puerto del Rosario durante el Campeonato Insular que se disputaba generalmente en octubre de forma íntegra y carácter exprés en la capital insular más el escaso apoyo de las autoridades, aficionados y empresas constructoras, dio al traste con este proyecto empezado el año 1973 aunque no del fútbol, jugándose asiduamente encuentros amistosos entre jóvenes aficionados de Corralejo y El Cotillo sin pertenencia a club organizado alguno.

Transcurridos apenas un par de años sin competir, en el verano de 1975 surgió nuevamente entre los aficionados locales la idea de participar en el Campeonato Insular, torneo clásico en la isla donde todos los clubs, federados en la Insular de Las Palmas y pertenecientes a la Delegación de Fuerteventura, tenían la vitola de Tercera Regional. Reunidos el 1 de agosto, en esta su segunda etapa la nueva Junta Directiva quedó presidida por Gregorio Santana Estévez decidiéndose, para causar mayor sensación, permutar la camiseta rojiblanca por una más vistosa naranja mientras el pantalón azul pasó a ser negro.

Animados por una afición cada día más creciente, el C.D. Corralejo fue sumando requisitos para convertirse en uno de los mejores de la isla consiguiendo en la temporada 78/79 ser campeón por primera vez en su corta historia después de haber superado un profundo bache de dos años sin fútbol y haber resurgido con fuerza. Sustentado por una directiva con ganas y una población que empezaba a ser un foco importante para turistas, la obra deportiva parecía marchar viento en popa. En la campaña 79/80, viéndose la tendencia del fútbol de la provincia de Las Palmas, se aunaron esfuerzos para que los cuatro primeros clasificados respectivamente de los campeonatos insulares de Lanzarote y Fuerteventura compitieran en la misma Liga, intento exitoso en lo deportivo pero desastroso en lo económico puesto que los desplazamientos tan costosos agravaron las finanzas de todos los participantes, incluso la del conjunto naranja que fue segundo tras el C.D. Arrecife.

Establecido y asentado el C.D. Corralejo en la localidad hasta hacía pocas fechas dedicada básicamente a la pesca de Corralejo, sus primeros éxitos resonaron en el resto de localidades que conforman el municipio de La Oliva siendo constituido en 1979 el Club Deportivo La Oliva en la población que le da nombre y donde reside el ayuntamiento vistiendo camiseta rojigualda con pantalón azul, sociedad que empezando a competir en la temporada 79/80 dentro del Campeonato Insular, en 1998 accedió por primera vez en su historia a Tercera División militando en esta categoría nacional de forma intermitente.

1980 – 1990

Al comienzo de los años ochenta el municipio de La Oliva apenas seguía rebasando los tres mil vecinos pero la situación económica había cambiado preparándose el terreno para despegar en lo que restaba de década. La mejoría de la infraestructura era patente y, con ella, salía beneficiado el fútbol consiguiéndose en la temporada 80/81 que el respectivo campeón insular de Lanzarote y Fuerteventura ascendiera a Segunda Regional. Campeón el Gran Tarajal C.F. por delante del C.D. Corralejo fue el primer club majorero en estrenarse en dicha categoría, gran paso que permitió al resto de clubs tener el aliciente de poder enfrentarse a los clubs lanzaroteños y grancanarios.

Con el nuevo sistema competitivo, el C.D. Corralejo buscó en lo sucesivo ascender a Segunda Regional escapándose una vez más el objetivo al ser segundo en la campaña 81/82, ahora tras el C.D. Atlético Pájara. En la sesión 82/83, cuando todo parecía favorable por la creación de un tercer grupo de Segunda Regional, los naranjas tuvieron un mal año terminando décimos ante la frustración de sus aficionados pero, para su regocijo, una reestructuración en el fútbol regional les llevó a la categoría buscada. Durante su debut en la nueva categoría de la edición 83/84, la última de Gregorio Santana en la presidencia, se preparó una plantilla para tratar ascender a Primera Regional, sueño que no se materializó al ser subcampeón tras la U.D. Tamasite accediendo en 1984 Marcelino Figueroa a la presidencia. En el curso 84/85 el C.D. Corralejo salió a por todas y, aunque estuvo muy presionado por el lanzaroteño C.D. Puerto del Carmen con quien empató a puntos, al fin pudo ascender a Primera Regional estrenándose por la puerta grande al ser primero de su grupo y luego, en la Promoción, ser segundo tras el Ladera Alta C.F. consiguiendo el ascenso a Regional Preferente.

En la temporada 86/87 de debut en Regional Preferente, el C.D. Corralejo presidido por Marcelino Figueroa Umpiérrez y entrenado por Manuel Bello realizó una serie de fichajes para quedar lo mejor posible y no defraudar en la nueva categoría, sorprendiendo a todos sus rivales al quedar tercero tras Unión Marina C.F. y Artesano C.F. y, de paso, logrando entrar en la Promoción de Ascenso a Tercera División donde se enfrentó en eliminatoria a doble encuentro frente al C.D. Juventud Silense, conjunto tinerfeño ante el cual se consiguió por primera vez en su historia el ascenso a Tercera División después de vencer 1-0 en casa y, una semana más tarde, 0-2 en la localidad de Los Silos. Si destacada fue la alegría en la localidad majorera, no menos lo fue en la isla pues el ascenso de los naranjas significaba paralelamente el estreno de un club de Fuerteventura en Categoría Nacional y un gran logro para un club que en un corto espacio de tiempo había pasado de Tercera Regional a Tercera División.

Con la promesa de ayuda financiera por parte del Cabildo Insular para sufragar los costosos desplazamientos al resto de las Islas Canarias, el C.D. Corralejo se vio también obligado a disponer un nuevo terreno de juego que sustituyera al hasta entonces Campo Municipal, muy apetecible por su ventajosa situación en las proximidades del puerto y motivo de continuas polémicas aun recientes. Dicho y hecho, en las afueras de Corralejo y junto a la carretera de Villaverde, el 11 de julio de 1987 ante la presencia de las autoridades fue inaugurado el nuevo Campo Municipal Vicente Carreño Alonso interviniendo el C.D. Corralejo y una selección de los mejores jugadores de Fuerteventura que terminó con empate 1-1, estando el club de La Oliva convenientemente preparado para su estreno en Tercera División.

1990 – 2000

Al comenzar la década de los años noventa, habiéndose duplicado la población hasta alcanzar los seis mil habitantes, el C.D. Corralejo puso negro sobre blanco que no sólo había llegado a Tercera División para acomodarse en esta categoría y hacer disfrutar a sus aficionados sino que en su ánimo estaba ser también el primer club majorero en alcanzar la Segunda División B. Contando con la ayuda económica del ayuntamiento de La Oliva, el Cabildo Insular y el empresariado turístico local, el conjunto corralejero aprovechó en la temporada 90/91 el nuevo sistema competitivo que implementó la RFEF en 1990 mediante el cual los cuatro primeros clasificados en Liga dentro del Grupo XII canario se disputaban una plaza para ascender empleando una liguilla a ida y vuelta, entrando en esta fase siendo tercero tras U.D. Realejos y C.D. Mensajero. La Promoción, difícil pero no imposible de llevar a buen puerto, supuso un aliciente para directivos, jugadores y aficionados pero, a pesar de las buenas intenciones, terminó en fracaso al no ganar encuentro alguno y sumar tres empates quedando colista precedido por C.D. Maspalomas, C.D. Realejos y C.D. Mensajero. En la campaña siguiente, 91/92, no hubo tanta fortuna y con una plantilla debilitada por la marcha de sus mejores jugadores que fueron tentados por otros clubs, la decimosegunda plaza supo a poco debiendo recomponer filas durante el verano.

La sesión 92/93 supuso un avance en las ambiciones de los majoreros y, aunque no fue sustancial al terminar séptimos, sí se pudo certificar sobre los terrenos de juego que había al menos mimbres para reunir una excelente plantilla. Como era de esperar, en la edición 93/94 se reforzaron todas las líneas con jugadores experimentados que dieron un sobresaliente rendimiento manteniendo un intensísimo duelo con la U.D. Orotava por conseguir el título, objetivo que se tuvo al alcance de la mano pero se frustró precisamente en la última jornada y ante tan poderoso rival al empatar 1-1 yendo el alirón al club tinerfeño. Clasificados para la Promoción de Ascenso, los majoreros presididos por Antonio Rodríguez Marichal y dirigidos por José Antonio Sosa Espinel salieron en este minitorneo a por todas desde el principio imponiéndose en cuatro de los seis encuentros mientras empatan uno y perdían otro, ascendiendo por primera vez en su historia y en la de Fuerteventura a Segunda División B precediendo en dos puntos a la S.D. Tenisca, de Santa Cruz de La Palma, siendo tercero y cuarto respectivamente U.D. Las Palmas «B» y U.D. Orotava.

Ubicados en el Grupo I de la división de bronce junto al resto de clubs canarios más representantes madrileños, gallegos, asturianos y castellano-leoneses, para afrontar la temporada 94/95 de debut se siguió confiando el proyecto naranja a José Antonio Sosa quien, ya muy avanzado el campeonato y tras los malos resultados obtenidos, fue sustituido en las últimas cinco jornadas por Álvaro Pérez no pudiéndose evitar el descenso después de nueve victorias y ocho empates concluyendo decimonoveno a once puntos de la permanencia. El estreno y despedida de la Segunda División B fue como un sueño agridulce para los majoreros quienes vivieron con pasión los encuentros en el Campo Municipal Vicente Carreño, preparándose para la campaña 95/96, ahora bajo la presidencia de Domingo González Arroyo, un nuevo combinado dirigido nuevamente por Álvaro Pérez para regresar a la categoría recién perdida. Primero en el campeonato después de una titánica lucha con la U.D. La Pared resuelta por un punto de margen y en la última jornada con victoria de los corralejeros frente a la U.D. Icodense en casa y derrota de los pajareños en Tazacorte ante el C.D. Victoria, los naranjas se estrellaron en la Promoción de Ascenso siendo colistas con una victoria y tres empates, triste balance para lo mostrado en Liga ascendiendo la U.D. Realejos mientras segundo y tercero respectivamente fueron U.D. Las Palmas «B» y U.D. La Pared.

Frustrados por la no consecución del ansiado ascenso, en la sesión 96/97 se confió la plantilla a Carmelo Umpiérrez pero una serie de malos resultados y la presencia de clubs con sus mismos objetivos les dejó quintos sin poder promocionar. En la edición 97/98, con David Aniafal en el banquillo, el C.D. Corralejo armó nuevamente un gran plantel que bregó hasta el final del campeonato por conseguir el título de la categoría, resistiéndose este por un solo punto en beneficio de la Universidad de L.P. de G.C. C.F. quien le remontó en el tramo final. Tras la decepción de no ser campeones, a continuación en la Promoción de Ascenso no se estuvo a la altura esperada terminando terceros tras Universidad de L.P. de G.C. C.F. y U.D. Las Palmas «B», terminando colista la U.D. Lanzarote. Ascender a Segunda División B no resultaba sencillo y cuando no eran unas las causas eran otras. Entregada la dirección técnica del conjunto naranja a Pacuco Rosales, la temporada 98/99 resultó un duro revés al quedar sextos a dos puntos de poder promocionar, mismo resultado que se obtuvo en la campaña 99/00 con Toño Mesa en esta ocasión sin posibilidades reales de promocionar al ser la distancia con los puestos de cabecera significativa.

Arrastrados por el relativo éxito que, en distinto porcentaje, estaban obteniendo el C.D. Corralejo y el C.D. La Oliva dentro del fútbol canario, en 1995 quedó constituido en la también turística localidad de El Cotillo una nueva sociedad titulada Club Deportivo El Cotillo la cual vistiendo enteramente de celeste, a pesar de desarrollar sus primeros años de actividad dedicados al fútbol base, tiempo después y concretamente en 2011, crearía un equipo sénior para competir en la regional canaria consiguiendo ser el tercer club del municipio en debutar en Tercera División, logro obtenido dos años después estrenándose en la temporada 13/14.

2000 – 2004

Con el cambio de siglo la voluntad de la directiva del C.D. Corralejo encabezada por Domingo González Arroyo se centró en el ascenso del club a Segunda División B tomando como espejo la imagen obtenida por el también conjunto majorero U.D. Pájara-Playas de Jandía, apostándose en la temporada 00/01 por el técnico Manuel García Calderón quien dejó a los naranjas por tercera vez consecutiva en sexta posición. Contar con un elevado presupuesto en Tercera División no era suficiente garantía para aspirar al ascenso y en la campaña 01/02 se contrataron los servicios del técnico José Juan Almeida además de reforzar la plantilla con jugadores experimentados. Primero en la tabla durante gran parte del torneo y al final con cuatro puntos de ventaja respecto al segundo clasificado, Castillo C.F., los majoreros obtuvieron su segundo título de Liga en la categoría entrando de cabeza en la Promoción de Ascenso donde había grandes esperanzas depositadas a tenor de la calidad del equipo. Los resultados logrados en esta fase extra desarrollada íntegramente con los primeros cuatro clubs canarios aupó a los naranjas hasta el primer puesto sumando cuatro victorias, un empate y una sola derrota por lo que, con dos puntos de ventaja sobre la U.D. Villa de Santa Brígida, consiguió su segundo ascenso a Segunda División B en pocos años siendo tercero y cuarto respectivamente Castillo C.F. y U.D. Telde.

Ubicados los participantes canarios en el Grupo I junto a madrileños, gallegos, asturianos y castellano-leoneses, la sesión 02/03 fue vivida con gran entusiasmo por la afición de Corralejo y todo el término municipal de La Oliva dirigiendo al equipo el afamado técnico José Antonio Sosa Espinel quien, a trancas y barrancas, consiguió la permanencia terminando en decimoquinta plaza y eludiendo, además del descenso directo, la temida Promoción de Descenso gracias a una victoria en la última jornada a domicilio frente al Real Club Celta de Vigo «B». Conseguido el reto, a pesar de las grandes dificultades financieras que le suponía al C.D. Corralejo militar en Segunda División B, en la edición 03/04 se firmó al entrenador Bernabé Herráez cambiándose al Grupo IV donde tradicionalmente competían los clubs andaluces, extremeños y norteafricanos ejecutando un magnífico torneo en el que, a pesar de ser decimocuartos, se mantuvo el descenso a diez puntos de distancia mereciendo una labrada continuidad en tan complicada categoría.

Como parte complementaria al desarrollo de esta temporada cabe mencionar que a lo largo del mes de abril de 2004, estando todavía en disputa el campeonato de Liga, las respectivas directivas de U.D. Pájara-Playas de Jandía y C.D. Corralejo, ambos compartiendo destino en el Grupo IV de Segunda División B y atravesando un delicado momento económico, mantuvieron contactos a través de varias reuniones con la intención de fusionar ambos clubs y crear uno nuevo más potente que garantizara la presencia de un representante majorero en la isla y en el futuro, tal vez, intentar el acecho a Segunda División, negociaciones que no llegaron a buen puerto debido a los diversos intereses de cada uno y, sobre todo, a que los pajareños no veían clara la unión y se decantaron finalmente por su independencia. Comprobada la negativa, los gestores del C.D. Corralejo buscaron otro socio hallándolo, ya en el mes de mayo, en un club en horas bajas como era la U.D. Fuerteventura, de Puerto del Rosario, contando con el apoyo del Cabildo Insular quien, bien relacionado con el presidente naranja Domingo González Arroyo, mostró interés en crear un gran club con base en la capital insular, el municipio más poblado.

La U.D. Fuerteventura, nacida en octubre de 1986, había sido un club fallido que nació con grandes pretensiones y la aspiración de convertirse en el club más significativo, no solo de la capital insular, sino de toda la isla. No contando con el apoyo de ningún club de la isla ni tampoco con la ayuda de las autoridades de Puerto del Rosario en forma económica ni de los diversos clubs rosarinos, su carrera iniciada en la temporada 87/88 había sido un querer y no poder contando con tres presencias en Regional Preferente, su techo deportivo, siendo el resto en la Primera Regional majorera donde se ausentó al término de la temporada 01/02 tras ser décimo y no inscribir a su primer equipo para la campaña 02/03.

Ser titular de tan ansiado nombre y tener su sede en Puerto del Rosario, atrajo a los directivos del C.D. Corralejo como la miel al oso a sabiendas de que contaban con el apoyo del Cabildo Insular, por lo que en mayo de 2004 ambos clubs llegaron al acuerdo de disolverse y unirse mediante fusión en uno nuevo que fue titulado Unión Deportiva Fuerteventura. Negociado con el ayuntamiento de Puerto del Rosario el usufructo del Campo Municipal de Los Pozos para la nueva aventura y elegido el emprendedor Domingo González Arroyo como presidente, se acordó emplear como colores el verde para la camiseta y blanco para el pantalón, los que usara la extinguida U.D. Fuerteventura, contándose con José Juan Almeida como entrenador.

El C.D. Corralejo, con esta discutible y polémica decisión, decía adiós a treinta y cinco años de historia dejando por intereses monetarios huérfanos a cientos de aficionados de Corralejo. Más tarde, ya en 2005, para cubrir su hueco quedó constituida la Unión Deportiva Corralejo patrocinado por el centro de ocio Baku que, en 2009, adoptó el tradicional nombre de C.D. Corralejo.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial de la Unión Deportiva Pájara Playas de Jandía

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Unión Deportiva Pájara-Playas de Jandía
  • Ciudad: Pájara (Fuerteventura) 
  • Provincia: Las Palmas
  • Comunidad Autónoma: Canarias
  • Fecha de constitución: 26 de julio de 1996
  • Fecha de federación: 26 de julio de 1996

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Deportiva Pájara-Playas de Jandía (1996-2011)

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas de Categoría Nacional:

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal Benito Alonso
  • Año de inauguración: 7 de septiembre de 1991
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal Benito Alonso (1991- )
  • Capacidad: 3.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Municipal Benito Alonso (1996-2008)
  • Campo Municipal de Costa Calma (2008-2011)

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA UNIÓN DEPORTIVA PÁJARA-PLAYAS DE JANDÍA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA UNIÓN DEPORTIVA PÁJARA-PLAYAS DE JANDÍA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN PÁJARA:

El municipio de Pájara, situado en la isla canaria de Fuerteventura y el más grande de los seis existentes, ocupa parte del centro-oeste y sur de la misma comprendiendo en su término toda la península de Jandía. Dotado con la línea de playas más extensa de todo el archipiélago, zonas abruptas y varios parques naturales, su economía gira prácticamente en torno al turismo, su principal actividad, ofreciendo una considerable oferta de plazas hoteleras aunque existe una mínima porción dedicada a la agricultura y otra a la pesca. Con un censo algo superior a los veintiún mil vecinos, cerca de nueve mil residentes en Morro Jable, el municipio cuenta con otras localidades como La Lajita, de dos mil habitantes, La Pared y el núcleo histórico de Pájara, ambos con quinientos siendo las urbanizaciones más pobladas Costa Calma con seis mil vecinos y Solana Matorral con mil quinientos.

Con una población recién iniciados los años cincuenta que apenas sobrepasaba los mil quinientos habitantes, algo más de la mitad residentes en la localidad pesquera de Morro Jable, el primer club organizado se constituyó en 1952 con el Club Atlético Pájara, humilde sociedad que, vistiendo camiseta rojiblanca con pantalón azul, apenas sobrevivió unos pocos años enfrentándose en torneos y encuentros amistosos a conjuntos del resto de la isla en unos tiempos donde la precariedad de las carreteras y las grandes distancias eran enormes obstáculos. En 1959, con la ayuda del ayuntamiento, a mitad de año se inauguró el Campo Municipal de Morro Jable cerrado con pared teniendo como inquilino al Pájara Club de Fútbol, sociedad la cual vistiendo camiseta amarilla con pantalón azul, al igual que su antecesora apenas duró un par de años teniendo tiempo para representar al municipio en los torneos que se disputaban en Puerto del Rosario.

Con el paso de los años y el incipiente turismo, especialmente alemán, que empezaba a llegar tímidamente a la isla, empresarios de aquel país edificaron los primeros hoteles significando una gran transformación en la economía local que redundó afortunadamente en el fútbol constituyéndose en 1966 el Club Deportivo Atlético Pájara, sociedad presidida por Manuel Peñate Ramírez que, vistiendo camiseta amarilla y pantalón azul en sus primeros años, pretendía asentar definitivamente este deporte en la localidad.

En el año 1967, atendiéndose las reivindicaciones de los clubs majoreros hacia la Federación Insular de Las Palmas para crear en la isla una representación que se encargara de organizar campeonatos de fútbol a nivel federado, quedó al fin constituida la Delegación de Fuerteventura promoviendo para la temporada 67/68 el primer campeonato insular con carácter de Tercera Regional participando cinco clubs de Puerto del Rosario; Águila, Decano Caballero, C.D. Herbania, Maxorata y C.D. Unión Puerto más C.D. Corralejo, de La Oliva, Gran Tarajal C.F., de Tuineje y el C.D. Atlético Pájara con la característica de que todo el torneo se desarrollaba de forma íntegra y tiempo relámpago en el Estadio Municipal de Los Pozos, de Puerto del Rosario inaugurado en 1954, para eliminar costes y ser el más apropiado de todos los concursantes. Tal composición se mantuvo durante unos años incrementándose a partir de los primeros años setenta con la incorporación de nuevos clubs que, con campos reglamentarios pero de tierra, dieron otro aire a la competición. No obstante, vetada la participación de los clubs majoreros y lanzaroteños en las Ligas organizadas por la Federación Insular en la isla de Gran Canaria por el elevado costo de los desplazamientos, esta barrera no fue franqueada hasta finales de los años setenta cuando la U.D. Lanzarote se convirtió en el primer club de Primera Regional.

Al iniciarse los años setenta el municipio dobló sus habitantes asentándose el C.D. Atlético Pájara en el Campeonato Insular por entonces de Tercera Regional que reunía a los principales clubs de Fuerteventura, conjunto que jugando en las inmediaciones de la localidad de Pájara y teniendo su sede en la Plaza de Nuestra Señora de la Regla, durante unos años vistió camiseta arlequinada blanquiazul con pantalón azul para, ya a mitad de década, recuperar la camiseta amarilla. En 1972, auspiciado por algunos aficionados de Morro Jable, le surgió un primer rival pero con muy escasa trayectoria como fue el Jandía Playa C.F., conjunto muy humilde que no tuvo el apoyo necesario para alargar su proyecto.

La mejora de las comunicaciones y carreteras cimentó, además del vital turismo, la constitución de nuevas sociedades en el municipio surgiendo en 1975 la Unión Deportiva La Pared, presidida por Juan Mederos Deniz quien, vistiendo camiseta verdiblanca con pantalón verde y haciendo uso del Campo Municipal de La Pared, junto al barranco del mismo nombre, aguantó cierto tiempo hasta federarse en 1978 para debutar en el ya veterano Campeonato Insular de Tercera Regional. En el mismo torneo e idéntica categoría se estrenó también durante la temporada 78/79 la Unión Deportiva Jandía, con sede en Morro Jable y presidida por Nicolás González Troya vistiendo camiseta roja con pantalón azul teniendo como terreno de juego el Campo Municipal de Morro Jable.

Llegados los años ochenta el municipio de Pájara contó inicialmente con tres representantes en el Campeonato Insular; el decano C.D. Atlético Pájara, U.D. La Pared y U.D. Jandía protagonizándose intensos duelos entre sí que atraían a muchos aficionados a sus respectivos campos hasta que el C.D. Atlético Pájara adquirió ventaja frente a sus más directos rivales pasando a Segunda Regional y, de ahí, a Primera Regional compitiendo por fin frente a los clubs grancanarios tras muchos años de ostracismo y siguiendo una apertura iniciada por la Federación Interinsular de Las Palmas quien, con la mejora de los medios de transporte, hizo extensible la competición a las tres islas de la provincia siguiendo la estela empezada por la U.D. Lanzarote.

Campeón el C.D. Atlético Pájara de la temporada 83/84, el conjunto amarillo consiguió en la campaña 84/85 debutar en Regional Preferente, categoría importante dentro del fútbol regional pugnando en los últimos años ochenta por intentar ascender a Tercera División donde anduvo cerca en la temporada 88/89 cuando terminó tercero. El fútbol pajareño, beneficiado por una creciente economía vinculada totalmente al turismo, además de progresar fue testigo del nacimiento de una nueva sociedad en 1983 radicada en la localidad de La Lajita, núcleo que empezaba a reunir cada día más vecinos surgiendo el Club Deportivo La Lajita vistiendo camiseta roja con pantalón negro y teniendo como sede el Campo Municipal de La Lajita.

Al empezar los años noventa el municipio de Pájara empezó una gran transformación construyéndose en su término diversas urbanizaciones orientadas a un incipiente turismo que, dada la tranquilidad de la isla, buscaba paz y sosiego alejados del bullicio de otras partes duplicándose en diez años sus cinco mil habitantes repercutiendo, como era de esperar, en el crecimiento económico de una población que invirtió en el fútbol empezando sus clubs a despuntar dentro del panorama majorero y luego canario.

El C.D. Atlético Pájara, hasta la fecha decano y máximo representante del fútbol local perdió su trono en beneficio de una ambiciosa U.D. La Pared que, poco a poco, había ido ascendiendo de categoría llegando al término de la temporada 90/91 a plantarse en Regional Preferente, división en la que, después de ser decimotercera en la campaña de debut 91/92 donde pudo inaugurar el Estadio Benito Alonso en fecha 7 de septiembre de 1991 en encuentro ante la U.D. Fuerteventura con victoria por 1-0, conquistó su primer título liguero en la sesión 92/93 aunque con sabor agridulce al no poder ascender a Tercera División en la Promoción de Ascenso, objetivo que sí pudo materializar en la edición siguiente 93/94 cuando, nuevamente primer clasificado, remató exitosamente el trabajo en la Promoción mientras, paralelamente, el C.D. Atlético Pájara regresaba a Regional Preferente.

En la temporada 95/96, segunda de la U.D. La Pared en Tercera División después de haberse estrenado en la anterior con un decimosegundo puesto, el conjunto presidido por Marcelo Hernández y entrenado por Tono Mesa reforzado con jugadores procedentes de categoría superior protagonizó un gran duelo con el también majorero C.D. Corralejo resuelto a favor de los naranjas por un solo punto de diferencia al perder los pajareños el último encuentro de Liga en Tazacorte ante el C.D. Victoria, derrota que les privó del título aunque tenían la Promoción de Ascenso asegurada. Depositadas muchas esperanzas en esta fase y el horizonte de la Segunda División B a la vista, la liguilla fue un desastre sumando una escasa victoria y tres empates que le otorgaron el tercer puesto por delante de un también desconocido C.D. Corralejo, yendo el ascenso a parar a una soberbia U.D. Realejos quien aventajó en dos puntos a la U.D. Las Palmas «B».

HISTORIA DEL CLUB: 

1996 – 2000

Frustrados por no ascender a la categoría de bronce y con la administración municipal muy interesada en promocionar las playas de su litoral en todo el país para atraer turismo, las autoridades creyendo que el fútbol podía ser su mejor escaparate no tardaron en mover ficha sopesando entre las directivas de los distintos clubs locales la posibilidad de constituir un gran club que, aunando varias disciplinas deportivas, representase al municipio prometiendo considerables ayudas tanto a nivel local, del Cabildo insular como del Gobierno canario.

Contactados todos los clubs y partiendo con la base de que la U.D. La Pared tenía por derecho propio garantizada una plaza en el Grupo XII de Tercera División, las directivas de U.D. La Pared, C.D. Atlético Pájara que había sido octavo al fin del curso 95/96 en Regional Preferente, Club de Lucha Canaria Morro Jable y la Escuela de Atletismo Morro Jable aceptaron la fusión en una nueva sociedad aprobando sus respectivas disoluciones, no así C.D. La Lajita, quinto en la sesión 95/96 en Regional Preferente y U.D. Jandía, tercero en Primera Regional, quienes decidieron mantenerse independientes compitiendo en adelante en sus respectivas categorías pero con el compromiso de aportar sus mejores jugadores quedando zanjada la fusión el 26 de julio.

Constituido el nuevo club bajo la denominación de Unión Deportiva Pájara-Playas de Jandía, la sociedad nació con la ambición de progresar dentro del fútbol nacional partiendo con una plaza en Tercera División para el primer equipo y otra en Regional Preferente para el segundo, la U.D. Pájara-Playas de Jandía «B» que ocupó la vacante del extinto C.D. Atlético Pájara, aglutinando un total de setecientas personas entre futbolistas, luchadores, atletas, técnicos y directivos. Elegido José Manuel Betancort Álvarez como primer presidente, la sede se estableció en el Estadio Municipal Benito Alonso que venía empleando la U.D. La Pared sito en la localidad de La Pared junto a la ermita de San Benito Abad, eligiéndose como colores representativos una camiseta partida a dos mitades naranja y azul con la silueta de la costa y pantalón naranja mientras el proyecto deportivo era entregado a José Antonio Sosa, técnico quien con una gran plantilla hecha a golpe de talonario catapultó a los majoreros a conseguir la cuarta plaza en la temporada de debut 96/97 precedido de S.D. Tenisca, C.D. Tenerife «B» y C.D. Maspalomas. Clasificado para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B en una liguilla con los mismos protagonistas, la U.D. Pájara-Playas de Jandía fue de largo el más inspirado de los cuatro imponiéndose en cinco de los seis encuentros empatando el restante por lo que, por la puerta grande, ascendió a la categoría de bronce ante el júbilo de su afición.

Logrado el ascenso a la categoría de bronce, todo un hito para los vecinos y aficionados del municipio majorero, la temporada tuvo una cara gris para el equipo dependiente, U.D. Pájara-Playas de Jandía «B» que terminó descendiendo a Primera Regional al ser decimoquinto, concluyendo los otros dos clubs locales que, pese a su colaboración con la fusión, habían mantenido su independencia, decimoprimero el C.D. La Lajita en Regional Preferente mientras la U.D. Jandía compitió en Primera Regional. Terminada la temporada, viéndose el cariz profesional que tomaba la U.D. Pájara-Playas de Jandía y la imposibilidad de que jugadores residentes en las localidades de La Pared o Pájara pudieran llegar a jugar en la primera plantilla, un grupo de aficionados constituyeron en el verano de 1997 el Club Atlético Pájara empezando su carrera deportiva el siguiente curso en Primera Regional.

Contando con la ayuda económica del ayuntamiento, Cabildo de Fuerteventura y Gobierno de Canarias, para la campaña 97/98 de estreno en Segunda División B se hizo un presupuesto acorde con la categoría figurando en el Grupo III junto a clubs catalanes, valencianos, baleares, canarios y la participación del F.C. Andorrá donde los majoreros, entrenados por José Antonio Sosa rindieron a un buen nivel concluyendo octavos ingresando, ya en la sesión 98/99, en el Grupo I donde competían clubs madrileños, asturianos, canarios, gallegos y castellano-manchegos estando entrenados durante las veintidós primeras jornada por Sosa mientras en el tramo final por Toni Cruz terminando decimoquinto a punto de disputar una Promoción de Permanencia que esquivaron por poco. En la edición 99/00, siguiendo Toni Cruz de preparador y en el mismo grupo, los pajareños concluyeron décimos sin pasar demasiados apuros para conservar una categoría donde pensaban acomodarse durante muchos años.

2000 – 2010

Con el cambio de siglo la U.D. Pájara-Playas de Jandía siguió acomodada en Segunda División B compitiendo en el Grupo I junto a clubs canarios, madrileños, asturianos, gallegos, castellano-leoneses y castellano-manchegos protagonizando una espectacular temporada 00/01 en la cual el conjunto majorero estuvo siempre en los puestos de arriba acechando las plazas de Promoción, sueño que no se pudo alcanzar finalizando en sexto puesto. Continuando un año más Toni Cruz en el banquillo, durante la campaña 01/02 los clubs canarios formaron parte del Grupo III donde estaban los valencianos, madrileños y castellano-manchegos sufriendo un bajón en su rendimiento deportivo aunque no se temió por su continuidad en la categoría concluyendo decimocuartos.

Eran los años de Juan Cabrera en la presidencia y para la sesión 02/03 se confió nuevamente la dirección de la plantilla a Toni Cruz quien, recuperada su presencia en el Grupo I donde los canarios fueron ubicados junto a gallegos, asturianos, madrileños y castellano-leoneses, aseguró un año más la continuidad de los majoreros en la categoría obteniendo una notable octava plaza. En la edición 03/04 el conjunto de clubs canarios fue ubicado en el Grupo IV donde tradicionalmente competían los clubs andaluces, extremeños y norteafricanos tomando la batuta del banquillo pajareño Francisco Javier Rodríguez Vidales quien llevó al club majorero hasta lo más alto de su carrera deportiva situándolo en un segundo puesto en Liga a un solo punto de la U.D. Lanzarote con el que mantuvo un intenso duelo en pos de hacerse con el título. Por entonces los pajareños manejaban un presupuesto por encima de los 1,3 millones de euros, percibían ayudas económicas de distintas instituciones administrativas y su cartera no sufría, afrontando por primera vez en su historia una Promoción de Ascenso a Segunda División que causó una gran ilusión entre los aficionados locales y de toda la isla. Sin embargo, en esta fase extra nada resultó como se esperaba y con dos empates y cuatro derrotas los majoreros terminaron cuartos y colistas siendo primero la U.E. Lleida quien ascendió quedando al acecho Cultural y Deportiva Leonesa y algo más distanciado el Real Club Celta de Vigo «B».

Como parte complementaria al desarrollo de esta temporada cabe mencionar que a lo largo del mes de abril de 2004, estando todavía en disputa el campeonato de Liga, las respectivas directivas de U.D. Pájara-Playas de Jandía y C.D. Corralejo, ambos compartiendo destino en el Grupo IV de Segunda División B y atravesando un delicado momento económico, mantuvieron contactos a través de varias reuniones con la intención de fusionar ambos clubs y crear uno nuevo más potente que garantizara la presencia de un representante majorero en la isla y en el futuro, tal vez, intentar el acecho a Segunda División, negociaciones que no llegaron a buen puerto debido a los diversos intereses de cada uno y, sobre todo, a que los pajareños no veían clara la unión y se decantaron finalmente por su independencia. Comprobada la negativa, los gestores del C.D. Corralejo buscaron otro socio hallándolo, ya en el mes de mayo, en un club en horas bajas como era la U.D. Fuerteventura, de Puerto del Rosario, contando con el apoyo del Cabildo Insular quien mostró interés en crear un gran club con base en la capital insular, el municipio más poblado, que fue denominado también U.D. Fuerteventura.

En la temporada 04/05, una vez hallada nueva financiación para el club sureño, accedió a la presidencia Juan Deniz Francés quien seleccionó como técnico a Roberto Aguirre siguiendo compitiendo en el Grupo I pero con unos resultados deportivos bien distintos. La marcha de importantes jugadores y una merma presupuestaria considerable al no recibir parte de las ayudas prometidas casi estuvieron a punto de dar al traste todo el proyecto pajareño evitando, ya en la última jornada y gracias a un empate en casa, incluso huir de la temida Promoción de Descenso concluyendo decimoquintos. Teniendo continuidad en el mismo grupo y con Roberto Aguirre como técnico por segundo año consecutivo, la U.D. Pájara-Playas de Jandía realizó una campaña 05/06 muy similar al curso anterior y, a pesar de finalizar decimosegundo en la tabla, hubo que arrimar el hombro para evitar unos puestos de cola que estuvieron bastante cerca. La confianza depositada en Aguirre siguió durante la sesión 06/07 en la que los malos resultados no rompieron la estabilidad terminando en decimosexta posición, plaza que según el sistema competitivo de la época le obligaba a defender su continuidad tocándole en sorteo enfrentarse en eliminatoria a doble encuentro frente al C.F. Extremadura. Conseguido un contundente 3-0 en casa, el encuentro de vuelta en Almendralejo se resolvió con un empate 1-1 que dejó a los canarios una temporada más en la categoría.

Con apenas doscientos cincuenta socios y un presupuesto cada vez más debilitado al no llegar las ayudas de otros tiempos, la edición 07/08 se encaró de la mejor de las maneras con la esperanza de no descender contando con Luis Rueda en el banquillo y procurándose acertar en los fichajes, objetivo que dentro del Grupo I se consiguió y además con nota al finalizar noveno lejos de los puestos de cola. En el año 2008, pensando el ayuntamiento local que el Estadio Benito Alonso de La Pared estaba demasiado alejado de los principales núcleos de población como Morro Jable y las urbanizaciones en torno a Costa Calma, para facilitar el acceso a los aficionados de todo el municipio que seguían las evoluciones de la U.D. Pájara-Playas de Jandía construyó el Campo Municipal de Costa Calma inaugurado el 2 de agosto, terreno de juego donde los majoreros realizaron un pésimo campeonato 08/09 para terminar en decimoctavo puesto no pudiendo evitar el descenso a Tercera División ni Nacho Fernández ni Juan Fidalgo quienes recibieron una plantilla en la cual los problemas económicos ya afloraban.

Después de doce temporadas consecutivas compitiendo con un equipo profesional en Segunda División B y notables éxitos, la U.D. Pájara-Playas de Jandía ponía fin a una histórica etapa en la élite del futbol nacional debiendo afrontar su futuro inmediato con un mar de dudas donde el apartado económico era su principal problema. Siguiendo Juan Deniz en la presidencia y parte de los jugadores de la plantilla del curso anterior, la campaña 09/10 se disputó con dignidad en el Grupo XII canario de Tercera División y la ilusión de clasificarse para disputar la Promoción de Ascenso, objetivo que se alcanzó tras un meritorio torneo en el que fueron terceros empatados a puntos con Las Palmas Atlético y a cinco puntos del C.D. Corralejo. Con la ansiedad de ascender y poder recuperar parte de las ayudas prometidas que nunca llegaban para cubrir todos los huecos financieros originados, los pajareños eliminaron al C.D. Tropezón, de Tanos en Cuartos tras perder 2-1 en tierras cántabras e imponerse 3-0 en casa, no pudiendo con el Yeclano Deportivo quien, en Semifinales, les eliminó después de perder 1-0 en la localidad canaria e imponerse en tierras murcianas por 2-0.

2010 – 2011

No materializado el ascenso las perspectivas para la temporada 10/11 eran pésimas con una cantidad de socios muy baja, incluso para Tercera División, una situación financiera muy preocupante sin apenas entrada de dinero y una plantilla que, acorde al presupuesto manejado, no podía ser en modo alguno igual a la mantenida años antes. Ante esta tesitura el conjunto majorero salió a competir con la mejor de las caras concluyendo en un honroso octavo puesto pero, una vez terminado el campeonato, su futuro era incierto. Con una deuda no excesivamente grande que ascendía a 75.000 euros, a lo largo de los meses de junio y julio de 2011 la directiva pajareña presidida por Juan Deniz sondeó todas las instituciones con las que había mantenido una dependencia económica siéndole negadas por todas ellas las ayudas requeridas, teniendo pendientes de cobro correspondientes a los últimos siete años 200.000 euros procedentes del Cabildo Insular de Fuerteventura y 1.200.000 euros del Ayuntamiento de Pájara.

Llegados al 12 de julio y sin obtener respuesta alguna de todos los frentes a donde se dirigió, ante la imposibilidad de seguir compitiendo la directiva de la U.D. Pájara-Playas de Jandía emitió un comunicado oficial en el cual denunciaba su desesperada situación financiera y su profunda consternación por no haber sido atendido en ningún sitio, paso anterior a su inevitable disolución y posterior desaparición.

Desaparecido el principal representante pajareño, un club que triunfó en el fútbol pero que tuvo incluso mejores resultados en su sección atlética convertida en una de las mejores a nivel nacional, su profundo hueco fue ocupado por el resto de clubs locales que sobrevivían en el fútbol regional canario siendo el Club Atlético Pájara, U.D. Jandía y C.D. La Lajita sus alumnos más aventajados aunque, de nuevo cuño, persistían nuevas sociedades como el C.D. Morro Jable surgido en 1993, el Costa Calma C.F. fundado en 1999, el C.D. Chilegua La Pared nacido en 2000 y la U.D. Playas de Sotavento constituido en 2009.

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BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial de la Sociedad Deportiva Beasain

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Beasain
  • Ciudad: Beasáin 
  • Provincia: Guipúzcoa / Gipuzkoa
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: 1939
  • Fecha de federación: 1939

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Beasain Fútbol Club (1939-1941)
  • Sociedad Deportiva Beasain (1941- )

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas de Categoría Nacional:

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal de Loinaz
  • Año de inauguración: 31 de agosto de 1958
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal de Loinaz (1958- )
  • Capacidad: 1.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Sempere (1939-1957)
  • Campo de Arana, Ordizia (1957-1958)
  • Campo Municipal de Loinaz (1958- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA BEASAIN. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA BEASAIN. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN BEASAIN:

Situado en la comarca guipuzcoana del Goierri próxima a la divisoria entre las provincias de Álava y Navarra de la que ejerce de capital, el municipio y localidad de Beasain con sus catorce mil habitantes es un importante enclave industrial conocido por ser sede de la principal empresa constructora nacional de vagones de ferrocarril, contando en su término municipal con otras industrias relacionadas con la fundición e hidráulica, además de fábricas de motores eléctricos, puentes grúa, polipastos, generadores y bombas sumergibles. Bañada por el Río Oria, la localidad presenta un destacado papel comercial para toda la comarca estando emplazada en un enclave rodeado de montañas y varios parques naturales.

Contando con algo más de dos mil vecinos a comienzos del siglo XX y en pleno fervor modernista, cuando el 8 de diciembre de 1904 quedó inaugurado la Sociedad Recreativa Casino de Beasain presidido por Quintín Altolaguirre, muchas fueron las actividades lúdicas y recreativas que se propusieron sus socios destacando durante sus primeros años de vida las dedicadas al teatro, a las fiestas que anualmente cada mes de junio se organizaban con diversos entretenimientos y, desde 1909, a la pelota, tradicional deporte vasco que contaba con muchos seguidores atentos a las evoluciones de los pelotaris.

A partir de los primeros años diez, las carreras de bicicletas y las pedestres, sobre todo campo a través, empezaron a tomar auge adquiriendo gran popularidad que, en unión a la pelota, sobrellevaron el peso deportivo de la sociedad sin tenerse constancia de la práctica del fútbol a nivel organizado, relegado este a la calle o a los descampados próximos a la localidad. Aunque en julio de 1916 el ayuntamiento hizo gestiones con la Compañía de Caminos del Norte de España para subarrendar al municipio unos terrenos para la práctica del fútbol, lo cierto es que aquella iniciativa no prosperó por la negativa de la empresa alegando esta peligrosidad en el cruce de la vía férrea debiendo esperarse todavía unos años más hasta que fraguara la primera tentativa con carácter serio.

Mientras ello ocurría, fue el Casino quien sostuvo en gran parte la bandera deportiva procurando de vez en cuando pruebas atléticas, ciclistas o de pelota pero también lúdicas como la proyección de películas en su salón y la organización de verbenas o veladas musicales. Sin embargo, durante los años diez, no fue la única sociedad deportiva pues dado de alta en el Registro desde el 24 de diciembre de 1913, la localidad contó con el Club Deportivo Beasain, constituido por jóvenes vinculados en parte al Casino que proyectaron de forma independiente las mismas prácticas deportivas llevadas a cabo por la sociedad decana aunque sin fortuna pues, no contando con la determinante ayuda del consistorio, desapareció al poco de nacer extinguiéndose a mediados de 1914.

El gran salto cualitativo se dio al fin en 1919 cuando Emilio Bernís, director de la Compañía Auxiliar de Ferrocarriles con sede en la localidad, cedió unos terrenos pertenecientes a la empresa en la barriada de Sempere donde jóvenes de Beasain, Ordizia y Lazcao asentaron la base para constituir el 27 de abril la Sociedad Deportiva Sempere presidida por Ramón Paz. Decantados por el fútbol que se convirtió de inmediato en su deporte favorito, durante este año y los sucesivos el Campo de Sempere se encumbró en el máximo exponente local atrayendo la atención de más jóvenes que deseaban emular sus lances originándose ese mismo año otro club, el Beti Bizi, quien haciendo también uso del Campo de Sempere dio el salto a la siguiente década.

A principios de los años veinte desavenencias entre miembros de la S.D. Sempere dieron pie a la constitución del modesto Lagun Artea, no teniendo excesiva continuidad y desapareciendo ambas sociedades en la primavera de 1922 cuando en la localidad, desde hacía ya un par de años, venía pujando fuerte otra sociedad con fines balompédicos, el Beasain Foot-ball Club. Constituido el 24 de diciembre de 1920 por un grupo de amigos en edad juvenil -infantil en aquellos tiempos-, los inicios de este club que vestía camiseta roja fueron dubitativos en lo económico pero firmes en su propósito de jugar al fútbol, siendo que a finales de 1921 con la llegada de Ernesto Poignón, mayor de edad y con excelentes relaciones con la empresa C.A.F., empezó su verdadero despegue.

Desaparecidos Lagun Artea, S.D. Sempere y Beti Bizi, en 1922 el Beasain F.C. se convirtió en el único representante local en solitario ingresando en su nómina de socios parte de los jugadores que habían pertenecido a estos clubs y, a pesar de que antes de 1925 fueron constituidos otros como la Unión Deportiva Beasain y el Aurrera, lo cierto es que ninguno de los dos lo pudo desbancar de su pedestal. Presidido por Doroteo Aguirre desde 1922, el Beasain F.C. se inscribió ese mismo año en la Federación Guipuzcoana siendo considerado de Segunda Categoría por lo que disputó la temporada 22/23 en la Serie C al igual que las siguientes, adquiriendo una gran notoriedad en la provincia y no dejando exentas de práctica otras disciplinas como el ciclismo, la pelota, las carreras pedestres y el alpinismo.

Llegados al año 1925, quisieron las circunstancias que a la buena trayectoria del Beasain F.C. le faltara, sin embargo, un importante ingrediente como era disponer de una sede social en condiciones mientras que, por otro lado, al Casino Recreativo contar con el principal club deportivo podía hacerle cuadrar el círculo de aunar, bajo una misma sociedad, elementos recreativos y deportivos. Existiendo un buen ambiente entre las respectivas directivas de ambas sociedades, en el mes de marzo cada una sometió a votación fusionarse con la otra para constituir una nueva, idea que fue aceptada por ambos colectivos mayoritariamente quedando constituido en abril el Casino Recreativo Beasain F.C. resultando electo primer presidente Emilio Poignón, vicepresidente Luis González, secretario Doroteo Aguirre y tesorero Pedro Lasa mientras Ignacio Cortés se encargó de la sección deportiva. El 13 de mayo se inscribió la sociedad en el Registro de Asociaciones del Gobierno Civil.

El nuevo club empezó con buen pie su trayectoria deportiva proclamándose campeón del Distrito de Tolosa en la temporada 25/26 dentro de la Serie C aunque el ascenso de categoría se le resistió, repitiendo mismo título en la campaña 26/27 acompañado con el Campeonato de Guipúzcoa de la categoría que le facilitó el ascenso a la Serie B. Desde su nacimiento el C.R. Beasain F.C. solía emplear alternativamente camiseta blanca o blanquiazul con pantalón azul, conquistando en la sesión 27/28 el campeonato del Distrito de Vergara pero sucumbiendo en la Promoción de Ascenso a la Serie A, primera de las categorías regionales. Reestructurada la Serie B en la edición 28/29 por la Federación Guipuzcoana originando el Campeonato de Preferente, los blanquiazules fueron terceros cerrando el curso 29/30 quintos.

Iniciados los años treinta el C.R. Beasain F.C. vivió sin duda sus mejores momentos alcanzando los cuatrocientos socios en una localidad que apenas rebasaba los cinco mil vecinos. Además de fútbol, la sociedad organizaba encuentros de pelota, carreras pedestres, ciclistas incluso se apoyaba el montañismo disponiéndose en caja suficiente caudal para representar obras de teatro y destinar dinero para una biblioteca cumpliendo una importante obra social además de la estrictamente deportiva o recreativa. En cuanto al fútbol, todo parecía ir viento en popa conquistándose en la temporada 30/31 el Campeonato de Guipúzcoa de la Serie B aunque no se consiguió ascender a la Serie A y en la campaña 31/32 el torneo del Distrito de Vergara de la Serie B pero, coincidiendo con los primeros tiempos de la Segunda República, todo empezó a cambiar en el aspecto deportivo yéndose los más destacados jugadores beasaindarras a otros clubs de superior categoría y socialmente, con una gran crisis laboral.

La tendencia alcista mostrada por el C.R. Beasain F.C., sin embargo en 1932 sufrió un durísimo golpe a causa de la grave situación que se apropió de la empresa C.A.F. desde principios de los años treinta descendiendo la producción de forma tan alarmante que, de los dos mil doscientos trabajadores que se tenía en plantilla, se despidieron mil quinientos originando una enorme crisis en la localidad y su comarca. La deriva de la empresa, muy ligada al club, provocó a su vez que no hubiese dinero para afrontar la temporada 32/33 no pudiendo siquiera abonar la cuota a la Federación Guipuzcoana, desapareciendo la sección futbolística que no el club, que en lo sucesivo se decantó por el ciclismo como principal actividad deportiva.

Ausente el club más representativo de Beasain, el fútbol encontró apoyo en nuevas iniciativas que, de forma muy humilde, nacieron a continuación como la Peña Murumendi, surgida en 1933 y más tarde el Iberia F.C., nacido en 1934 quien participó y representó a la localidad en el Campeonato de Clubs Modestos de 1935 pasando gran parte de 1936 sin posibilidades de recuperación a tenor de la tensa situación política que se vivía por entonces.

Con el estallido de la Guerra Civil Beasain fue ocupada por las tropas nacionales a finales de julio de 1936 después de intensos combates siendo, ya en octubre, incautada la sede del C.R. Beasain F.C. por Falange quien, conociendo la ideología republicana y liberal de sus socios, no tuvo reparo en dar de baja al histórico club deportivo en el Registro de Asociaciones significando su desaparición legal pasando a emplear sus locales para labores de auxilio social. Durante tres largos años la paralización del deporte fue la tónica habitual interrumpida puntualmente con la celebración de partidas de pelota en el frontón cubierto organizadas por los carlistas y pruebas ciclistas a cargo de los falangistas, todo ello para recoger fondos, mismo fin al que se dedicó en varias ocasiones el Campo de Sempere destinado a encuentros de fútbol teniendo como protagonistas a empleados de C.A.F., combinados militares, incluso encuentros de exhibición como el que enfrentó en 1938 al Unión Club, de Irún frente a un combinado de jugadores naturales de Beasain y la vecina Ordizia.

HISTORIA DEL CLUB: 

1939 – 1940

Finalizada la guerra la pelota y el ciclismo continuaron siendo los deportes predilectos de las nuevas autoridades permaneciendo el fútbol totalmente inactivo hasta que, coincidiendo con el verano y sabiéndose que los campeonatos de fútbol iban a ser reactivados en breve, se dejó en manos de Francisco Elzo Urrestarazu, portero nacido en la localidad y con pasado en Primera División, la organización de una selección con los mejores jugadores locales disponibles para competir en el campeonato de Segunda Categoría que estaba preparando la Federación Guipuzcoana para la temporada 39/40. Contando con la total colaboración de Falange cuya sección de deportes regía los destinos de todo el deporte local, Elzo tomó las riendas creando una comisión presidida por sí mismo que se encargó de reunir un grupo de jugadores que habían pertenecido al Tercio de Oriamendi local a los que se sumaron, con el lógico consentimiento de las autoridades, otros procedentes de los campos de concentración en un claro intento de superar los dramáticos momentos bélicos recientemente vividos.

Vistiendo camiseta blanca con pantalón azul y contando con la cesión del Campo de Sempere perteneciente a la empresa C.A.F., presidido por el propio Francisco Elzo quedó constituido a finales de 1939 el Beasain Fútbol Club inscribiéndose acto seguido en la Federación Guipuzcoana y tomando parte en el torneo del Distrito de Tolosa para clubs de Segunda Categoría disputado entre enero y marzo de 1940 donde resultó campeón de Liga.

1940 – 1950

Con la Real Sociedad de Fútbol, de San Sebastián y el Real Unión Club, de Irún fuera de la Primera Regional centrados en Segunda División, el Beasain F.C. ascendió a Primera Categoría donde se estrenó durante la campaña 40/41 disputada entre septiembre y noviembre de 1940 quedando quinto de un total de seis participantes, debiendo atender antes del 1 de enero de 1941 su cambio de denominación para ajustarse a la Ley que prohibía el uso de extranjerismos adoptando el de Sociedad Deportiva Beasain y, paralelamente, desde el 6 de febrero del mismo año un decreto gubernamental por el cual se obligaba a todas las sociedades deportivas a estar inscritas en el Registro de Asociaciones. Conscientes de que el club no estaba registrado y debía legalizarse su situación, este paso aun se demoró hasta después de finalizada la sesión 41/42 en la que fueron cuartos y edición 42/43 donde fueron subcampeones, emprendiéndose paralelamente entre finales de 1942 y principios de 1943 una dura lucha mediante la cual los blanquiazules consiguieron unos nuevos Estatutos, algo más de trescientos socios y, lo más importante, recuperar de Falange el uso exclusivo de la vieja sede del Casino que se tenía en la Calle José Miguel Iturriotz, 5.

Vistiendo camiseta partida a dos mitades blanca y azul con pantalón blanco y siendo presidida por Miguel Cerrajería, la S.D. Beasain no tuvo una buena temporada 43/44 siendo sexta y colista, siéndole más propicia la campaña 44/45 en la que fueron segundos tras el C.D. Ordicia. En la sesión 45/46 el número de participantes en Primera Regional que se subdividía en dos grupos de seis participantes fue ampliado en número pasando a ser doce los participantes en cada grupo, concluyendo los besaindarras en sexta plaza debiendo incluso competir con sociedades riojanas.

A pesar de la intención de los blanquiazules de estar lo más arriba posible en la tabla clasificatoria y, si se terciaba, ascender a Tercera División, lo cierto es que pese al apoyo de su afición y contar con un excelente terreno de juego no le dio para cumplir su sueño, terminado cuarto en la edición 46/47 y tercero en el curso 47/48. Llegados a la temporada 48/49 la Federación Guipuzcoana anunció que los seis primeros de cada grupo formarían parte a partir de 1949 de una nueva categoría titula Regional Preferente formada por los más distinguidos clubs guipuzcoanos y riojanos, siendo los besaindarras que volvieron a vestir camiseta blanca con pantalón azul sextos accediendo a esta división tope del fútbol regional en la que debutaron durante la campaña 49/50 ocupando un discreto octavo puesto.

1950 – 1960

Al empezar los años cincuenta la S.D. Beasain empezó a vestir camiseta blanquiazul con pantalón azul siendo el club presidido por Luis Suárez quien, en su segundo año al cargo, terminó la temporada 50/51 en décima plaza. En la campaña 51/52, ya bajo el gobierno de Luis Mendizábal, el club concluyó en octavo puesto, disponiendo en la sesión 52/53 de una gran ocasión para disputar la Promoción de Ascenso a Tercera División al ser segundo en Liga a cinco puntos del C.D. Hernani. Para el club besaindarra era la primera vez que se estaba tan cerca de competir en un tercer nivel nacional que era una categoría muy fuerte y reunía a potentes sociedades con plantillas repletas de notables jugadores. En la sesión 53/54, con Ángel Ayestarán en la presidencia los blanquiazules lucharon por estar lo más arriba posible, contentándose con un brillante tercer puesto que le dejó muy cerca de poder promocionar.

Todo el camino recorrido, muy a pesar del esfuerzo de la directiva, pareció entrar en saco roto durante el campeonato 54/55 en el cual se bajó al octavo puesto, recuperándose gran parte del camino en la temporada 55/56 donde se concluyó en tercer puesto. Lo que aparentemente era un campeonato más, con la decisión de la Federación Española de aumentar el número de participantes en los grupos de Tercera División pasando generalmente de diez o doce a dieciocho, la fortuna se asentó al lado de los besaindarras quienes fueron catapultados a esta categoría, inédito nivel en la localidad que fue recibido con gran entusiasmo tanto por directivos, jugadores y por supuesto aficionados. Aunque fuera de rebote, los blanquiazules se situaron por primera vez en su historia en el tercer nivel futbolístico formando parte durante la campaña 56/57 del Grupo IV donde, con mucho pundonor, terminaron en séptima posición.

Como el antiguo Campo de Sempere se quedó obsoleto para tan importante categoría, las autoridades municipales emprendieron entre 1957 y 1958 la construcción del Estadio de Loinaz debiendo la S.D. Beasain disputar la sesión 57/58 en el vecino Campo de Arana de la localidad de Ordizia donde, pese a la incomodidad de los desplazamientos a feudo ajeno, cumplieron terminando decimoprimeros. El esperado Estadio Municipal de Loinaz fue inaugurado el 31 de agosto de 1958 siendo presidente Jesús Erguin, compitiendo en un torneo 58/59 en el que los blanquiazules concluyeron en séptimo puesto mientras en la campaña 59/60 que cerraba la década fueron octavos corroborando que el club se había asentado en la categoría.

1960 – 1970

Con el cambio de década la S.D. Beasain siguió siendo un club puntero dentro del panorama futbolístico guipuzcoano, no en el regional, compitiendo en el Grupo IV de Tercera División compuesto en aquellos años por sociedades afiliadas a la Federación Guipuzcoana que recogía, además de guipuzcoanos, clubs riojanos, alaveses y del norte burgalés destacando nombres ilustres como el C.D. Logroñés, Deportivo Alavés, S.D. Éibar y Real Unión Club, de Irún. Presidido por Guillermo Gárate, la temporada 60/61 fue nefasta en lo deportivo sumando tan solo cinco victorias que le llevaron a ocupar la decimocuarta plaza, debiendo defender la categoría en una Promoción de Permanencia ante la aspirante S.D. Ilintxa, de Legazpi, resuelta favorablemente al empatar 2-2 en la ida y vencer en casa delante de su afición por 3-1. Mejor fue sin duda la campaña 61/62 con un equipo más entonado que terminó quinto, volviendo a ser asfixiante la sesión 62/63 cuando, decimocuartos empatados a puntos con el Villafranca U.C., el gol average favorable les evitó descender a Primera Regional. En la edición 63/64 se concluyó el campeonato de Liga en séptima posición aunque no muy alejado en puntos d los puestos de cola en un apretado torneo, no teniendo tanta suerte en la campaña 64/65 en la que, decimoquintos, perdieron la categoría que habían ostentado durante nueve temporadas consecutivas.

De regreso a la Primera Regional guipuzcoana, por entonces subdividida en dos grupos de diez participantes cada uno, la temporada 65/66 se resolvió con un primer puesto en Liga logrado con gran holgura pero, lamentablemente para sus intereses, en la Promoción de Ascenso a Tercera División el equipo vagonero no estuvo a la altura y, tercero tras C.D. Pasajes y C.D. Amaikak-Bat, de Deba, tuvo que resignarse a no ascender. En la campaña 66/67 se mantuvo alejado de la cabeza terminando cuarto, puesto que no le impidió disputar la Promoción de Ascenso según el sistema competitivo de entonces donde tampoco tuvo éxito finalizando tercero, cambiando este en la sesión 67/68 en la que la Promoción quedaba reservada a los dos primeros clasificados de cada grupo.

Tercera la S.D. Beasain, en el curso 68/69 los hasta entonces dos grupos guipuzcoanos de Primera Regional quedaron unificados en un grupo único teniendo los vagoneros un año realmente nefasto en el que ocuparon la decimoquinta y penúltima plaza descendiendo a Segunda Regional, categoría en la que militaron durante la campaña 69/70 con profundo sabor agridulce puesto que, después de ser cuartos en Liga y luego en la Promoción conseguir el ascenso tras eliminar a doble encuentro al C.D. Aloña Mendi, de Oñati, tras vencer en casa 2-0 y empatar 0-0 en la vuelta, la reestructuración llevada a cabo por la Federación Española en Tercera División y, por consiguiente, de las Categorías Regionales, dejó a los besaindarras sin sitio en Primera Regional.

1970 – 1980

Presidido el club por Jesús Camacho, los años setenta empezaron con buen pie ya que en la temporada inicial 70/71, siendo terceros en Liga y escapándose el ascenso directo por un punto, en la Promoción se pudo lograr el objetivo eliminándose al C.D. Vitoria tras vencer en casa 2-1 y empatar en la capital alavesa 0-0, situándose en una Primera Regional que de buenas a primeras se le atragantó a los blanquiazules en la campaña 71/72 ocupando los últimos puestos y concluyendo decimoquintos por lo que descendieron nuevamente a Segunda Regional. En la sesión 72/73 Miguel Ángel León se hizo con el control de la sociedad finalizando en tercer puesto por lo que no se obtuvo el ascenso, decayendo el juego vagonero en la siguiente edición 73/74 hasta el punto de ser décimos en Liga sin ninguna aspiración a estar en los puestos de arriba.

La reestructuración emprendida por la Federación Guipuzcoana en 1974 creando una nueva categoría titulada Regional Preferente, abolió para la temporada 74/75 la Segunda Regional pasando los vagoneros a Primera Regional que en realidad se convirtió en el quinto nivel nacional no beneficiándose los besaindarras que se quedaron donde estaban aunque luego en Liga, con una plantilla reforzada, se ocupó la segunda plaza tras el C.D. Aloña Mendi promocionando para ascender a Regional Preferente sin suerte pues, ante la S.D. Urola, de Zumárraga se perdió 1-4 en casa resultando la victoria por 3-4 a domicilio sin premio. En la campaña 75/76 se apostó por el ascenso de nuevo quedando segundos en Liga tras el C.D. Vitoria, entrando en una Promoción de Ascenso que se jugó mediante sistema de liguilla compitiendo los tres primeros clasificados de los dos grupos por entonces existentes de Primera Regional con la frustración de ser quintos.

Nutriéndose de un destacado contingente de juveniles para los que, durante estos años, se organizó un campeonato con fines deportivos y recaudatorios repercutiendo las escasas ganancias en el primer equipo, la S.D. Beasain no tuvo la consistencia necesaria en las sesiones 76/77, 77/78 y 78/79 finalizando en las tres séptima sin opciones de merodear los primeros puestos, presentando sin embargo un gran balance en la edición 79/80 Bajo el mandato de Jesús Cuadrado cuando, aunando un gran plantel, pudo al fin ascender directamente a Regional Preferente tras ser primero con tres puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, C.D. Oyarzun.

1980 – 1990

La década de los años ochenta no empezó con buen pie pues en su primera temporada, 80/81, los blanquiazules tuvieron un importante tropiezo y decimonovenos en la clasificación, aunque empatados con el C.D. Hernani, perdieron la categoría que tanto les había costado conseguir descendiendo a Primera Regional. Con una nueva Junta Directiva encabezada por Miguel Goitia, durante la campaña 81/82 se hizo todo lo posible por estar arriba pero un sexto puesto fue lo único que se obtuvo resultando peor la sesión siguiente 82/83 cuando terminó en novena plaza.

En la edición 83/84 Jesús Cuadrado regresó a la presidencia dispuesto a mejorar la situación pero el quinto puesto final vino a confirmar que todavía restaba camino por hacer, reforzándose todos los puestos en la temporada 84/85 para intentar nuevamente el ascenso a Regional Preferente, objetivo que en esta ocasión sí se logró al finalizar primero e imbatido sumando veintitrés victorias y siete empates por ninguna derrota. De nuevo en el grupo único de Regional Preferente donde competían parte de los clubs más destacados de Guipúzcoa y Álava, la campaña 85/86 se desarrolló dentro de los cauces previstos consiguiéndose una meritoria sexta plaza junto a la sensación de que, con el refuerzo de algunos jugadores, para la sesión 86/87 se podía optar a estar más arriba aunque nada de esto sucedió siendo este curso contrario a los esperado y concluyendo con una decepcionante decimotercera plaza.

En la edición 87/88 Luis Alonso sustituyó a Miguel Goitia en la presidencia finalizando los blanquiazules en un discreto noveno puesto, sufriéndose mucho en el curso 88/89 cuando, en lugar de mirar a los puestos de cabeza estuvo más pendiente de la cola de la cual no se pudo desprender debiendo disputar una Promoción de Descenso en la que se jugó la categoría frente al C.D. Trintxerpe, de San Sebastián, con el que había empatado a puntos en Liga salvándola gracias a un contundente 5-2. En la temporada 89/90 entró una nueva Junta Directiva presidida por Peio Gibelalde con nuevas ideas y ganas de ascender que buscó apoyo económico en el empresariado local consiguiendo ser subcampeón de Liga a un punto del C.D. Zarautz quien se llevó el ascenso directo a Tercera División. Debiéndose conformar con disputar la Promoción de Ascenso a Tercera División, los blanquiazules no pudieron hacer nada ante un superior Bermeo Club quien se llevó el gato al agua siendo tercero el C.D. San Ignacio, de Vitoria.

1990 – 2000

Con el inicio de los años noventa llegó la que sería época gloriosa del club guipuzcoano experimentando un gran crecimiento deportivo fundamentado en lo económico que le llevó a Segunda División B en un muy reducido espacio de tiempo y, a lo más complicado, mantenerse en el tercer nivel nacional durante muchos años incluso, si la ocasión se prestaba, a intentar dar el salto a una categoría profesional como la Segunda División.

El éxito besaindarra tuvo mucho que ver con la gestión de su presidente Peio Gibelalde, capaz de atraer y acercar a la S.D. Beasain inversores de la industria local y al trabajo de su equipo técnico llevando a la localidad notables futbolistas con pasado profesional y jóvenes figuras todavía en proyecto que empezaban a despuntar. En la primera temporada, 90/91, confiada una potente plantilla a Eduardo Prieto, los vagoneros se pusieron pronto líderes teniendo una pequeña crisis en la que Prieto fue relevado por Peio Iguarán, consiguiéndose el ascenso directo a Tercera División por la puerta grande al aventajar al C.D. Lagun Onak, de Azpeitia, por cinco puntos. Desde su última comparecencia en esta categoría habían transcurrido veintiséis años y muchas cosas más, como que ya no era el tercer nivel, sino el cuarto, aunque esto poco importó en un club que al fin se veía entre los grandes del fútbol vasco.

Para no desentonar en su regreso a Tercera División, la directiva blanquiazul reforzó la plantilla con nuevos jugadores de cara a la campaña 91/92 siendo en entrenador Alfredo Del Castillo González quien se encargó de realizar un magnífico torneo rivalizando incluso con el Real Unión Club, de Irún, para conseguir el primer puesto, objetivo a su alcance que no se obtuvo por un solo punto de margen. Segundo en la tabla clasificatoria, el sistema competitivo de la época le concedió la oportunidad de intentar ascender a Segunda División B participando en la Promoción de Ascenso, fase donde aprovechó la calidad de su excelente plantilla para ser primero de su grupo por delante de Utebo F.C., U.M. Escobedo y Peña Sport F.C., de Tafalla con cuatro victorias, un empate y una derrota logrando un histórico ascenso a la categoría de bronce.

El debut en Segunda División B durante la sesión 92/93 fue recibido como se merecía disponiendo de un Estadio Municipal de Loinaz preparado para la ocasión y continuando en labores técnicas Alfredo Del Castillo. Ubicados en el Grupo II junto a clubs vascos, cántabros, navarros, castellano-leoneses, riojanos, aragoneses más el F.C. Andorrà, los vagoneros tuvieron que esforzarse para conseguir la permanencia en un torneo tremendamente igualado donde sólo dos puntos le separaron del descenso. En la edición 93/94 la S.D. Beasain contrató los servicios de Perico Alonso trayéndose procedentes de la Real Sociedad de Fútbol, de San Sebastián, un nutrido grupo de jugadores cedidos que ofrecieron un gran rendimiento hasta el punto de terminar el torneo en sexto puesto, antesala de lo que fue la sobresaliente temporada 94/95 en la que, continuando Alonso como entrenador, se llegó bastante lejos en el Campeonato de España y en Liga donde los vagoneros, muy entonados, concluyeron cuartos tras Deportivo Alavés, C.D. Numancia y Sestao Sport Club por lo que se clasificaron matemáticamente para disputar su primera Promoción de Ascenso a Segunda División. Dividida esta fase en cuatro grupos de cuatro participantes cada uno, los vagoneros llegaron al suyo extenuados no consiguiendo los números que se pensaban, resultando cuartos y colistas con dos empates y cuatro derrotas precedidos por U.D. Almería, Valencia C.F. «B» y Racing Club de Ferrol.

Para la campaña 95/96 el club vagonero cambió de técnico incorporando a Jesús Mari Zamora y conservando prácticamente la misma plantilla salvo alguna importante baja pero, desde el principio, se vio que la continuidad iba a estar cuesta arriba siendo Zamora relevado en la jornada 14 por José María Araquistain con quien se terminó en decimoquinta plaza evitando por tres puntos disputar la traicionera Promoción de Permanencia. Siguiendo en el Grupo II, la sesión 96/97 fue confiada a Araquistain quien, después de veinticuatro jornadas, fue sustituido por Manuel Díez de Esteban quien le dio otro aire a la plantilla remontando posiciones hasta el punto de ser séptimos en Liga quedando a cinco puntos de entrar en la Promoción de Ascenso. En la edición 97/98 la S.D. Beasain siguió con la estrategia de contar con los jugadores más destacados de la comarca y reducir un presupuesto cada vez más complicado de mantener, fórmula que le dio un gran resultado por cuando, sin ser favorito al título, anduvo muy cerca de él realizando un campeonato espectacular donde fueron terceros en Liga a tres puntos del Barakaldo C.F. y uno del Athletic Club «B», obteniendo por segunda vez en pocos años el acceso a la Promoción de Ascenso a Segunda División. Tal cual sucediera poco tiempo antes, los vagoneros no se sintieron cómodos en este breve pero intenso torneo terminado cuartos y colistas tras Málaga C.F., Terrassa F.C. y Talavera C.F. quienes lucharon por el ascenso.

La temporada 98/99 la empezó Díez de Esteban pero sin conseguirse los resultados apetecidos, tomando el mando José María Araquistain los diez últimos encuentros para ser decimotercero después de eludir el descenso directo en la última jornada donde debieron de imponerse al C.D. Tropezón, de Tanos por 0-3 y muchos nervios por la tensión acumulada durante todo el campeonato. En la campaña 99/00 los vagoneros contrataron a Gonzalo Arconada, técnico con el que revitalizaron el plantel remontando el vuelo con un sexto puesto en Liga, aunque sin opciones de terminar entre los cuatro primeros clasificados pese a lo cual, después de lo vivido en el curso anterior, fue un gran logro.

2000 – 2010

Coincidiendo con el cambio al nuevo siglo la S.D. Beasain siguió instalada en la élite del fútbol nacional continuando compitiendo en el Grupo II junto a clubs vascos, navarros, riojanos, castellano-leoneses, cántabros y aragoneses encargándose Gonzalo Arconada de entrenar la plantilla de la temporada 00/01 que, sin sobresalir demasiado, realizó un notable torneo ocupando finalmente la séptima plaza. Muy distinta, sin embargo, fue la campaña siguiente 01/02 en la cual, entrenados por Xabier Estébanez, el conjunto vagonero no consiguió salir de los puestos de cola temiéndose por su continuidad en la categoría debiendo ser sustituido Estébanez a partir de la jornada doce por Manuel Díez de Esteban quien, pese a su esfuerzo, dejó a los blanquiazules decimosextos debiendo disputar una Promoción de Permanencia que, a doble encuentro, le enfrentó a la U.D. Melilla, decimosexto del Grupo IV. En una eliminatoria a cara o cruz, los norteafricanos se impusieron en la ida por 2-0 complicándoles mucho a los vagoneros el encuentro de vuelta en su casa, partido donde no se pasó del empate 1-1 significando la despedida de los guipuzcoanos de la categoría tras diez temporadas consecutivas en ella.

Descendido a Tercera División el presidente artífice del ascenso, Peio Gibelalde presentó su dimisión siendo sustituido por Enrique Villaro quien contrató, de cara a la sesión 02/03, a Xabier Mandiola como técnico terminándose el campeonato en sexta plaza aunque alejado en puntos de la Promoción de Ascenso. Para la edición 03/04 llegó al banquillo Iñaki Esquisabel con la mente puesta en conseguir una de la cuatro primeras plazas, objetivo que se difuminó con el paso de las jornadas pareciendo el torneo un calco del anterior concluyendo igualmente sextos, pareciendo no haber dos sin tres cuando, ya en la temporada 04/05, se consiguieron similares guarismos siendo la sexta plaza su destino. Precisamente es este último año, el Estadio de Loinaz fue remodelado completa y profundamente presentando una nueva grada cubierta y suficientes garantías para ser su feudo en el futuro más inmediato, siendo estrenadas las obras el 8 de octubre en un encuentro que tuvo como invitados a las primeras plantillas de Real Sociedad de Fútbol, de San Sebastián y Deportivo Alavés, de Vitoria.

Durante la campaña 05/06 el equipo vagonero no estuvo a la altura de los años anteriores y sufrió un importante descenso deportivo que a punto estuvo de terminar en tragedia pues, decimocuarto en Liga empatado a puntos con el C.D. Aurrera Vitoria, el descenso masivo de clubs vascos procedentes de Segunda División B y el no ascenso de ninguno de los del Grupo IV de Tercera División provocó un descenso por arrastre del que se libraron por los pelos. Tomada nota de lo sucedido, la directiva de Enrique Villaro reforzó la plantilla del curso 06/07 concienzudamente hasta el punto de finalizar cuarto, puesto que el permitió disputar la Promoción de Ascenso cayendo eliminado en Cuartos ante el C.F. Reus Deportiu, conjunto tarraconense con el que empató en casa 2-2 y perdió en la vuelta por 2-1.

La campaña 07/08 fue otro varapalo para los blanquiazules quienes, ahogados a lo largo de todo el campeonato inmersos en los puestos de cola, gracias a una victoria en el último encuentro de Liga disputado en casa del C.D Vitoria pudieron eludir el descenso por tan solo dos puntos finalizando decimocuartos, puesto que fue mejorado en lo sucesivo cambiando radicalmente el panorama en la sesión 08/09 donde concluyeron quintos empatados a puntos con Amurrio Club y C.D. Elgoibar quienes promocionaron, mientras en la edición 09/10, con un equipo muy similar, se terminó en sexta plaza a dos puntos de poder promocionar.

2010 – 2020

Con el cambio de década la S.D. Beasain continuó siendo un club puntero dentro del Grupo IV de la Tercera División vasca teniendo una buena temporada inicial 10/11 en la que fue quinto clasificado aunque sin opciones matemáticas de estar en los cuatro primeros, objetivo que sí se vio felizmente cumplido en la campaña siguiente 11/12 cuando los vagoneros, cuartos en Liga tras C.D. Laudio Salleko, Barakaldo C.F., y Club Portugalete, participaron en la Promoción de Ascenso pero sin demasiado recorrido al quedar eliminados en Cuartos ante el Levante U.D. «B», después de empatar 3-3 en casa y perder en tierras valencianas por 2-1.

En las siguientes temporadas los blanquiazules no estuvieron afortunados y, a pesar de contar con buenos jugadores, su rendimiento en Liga no fue el esperado debiéndose conformar con sendos décimos puestos en los campeonatos 12/13 y 13/14 que no gustaron a la afición, experimentando una franca recuperación en la sesión 14/15 en la que se dio todo por poder promocionar quedándose con la miel en los labios al ser quinto empatado a puntos con la S.D. Cultural Durango, puesto idéntico al cosechado en la edición 15/16 donde en esta ocasión la Promoción se esfumó por un solo punto. Llegados a la temporada 16/17 la fortuna pareció sonreírles después de varios intentos fallidos y por fin, con una plantilla muy similar a la de los cursos anteriores, se pudo alcanzar la cuarta plaza en medio de un torneo muy igualado en los puestos de arriba decididos por un escaso margen de puntos. Clasificados para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B, los vagoneros eliminaron en Cuartos a La Hoya Lorca C.F. «B» después de un contundente 5-0 en casa perdiendo el encuentro de vuelta por 2-0 y al C.P. Cacereño en Semifinales después de una intensa lucha donde se venció en casa 1-0 y se perdió en la capital extremeña por 2-1 accediendo a la Final gracias al valor doble de los goles sumados a domicilio, gran cita en la que, a pesar de su enorme ilusión, no se pudo lograr el ascenso al empatar 2-2 en casa ante el Real Sporting de Gijón «B» y, una semana más tarde, perder 5-2 en la ciudad asturiana.

Con un potencial económico respetable dentro del Grupo IV vasco de Tercera División y un plantel casi siempre competitivo, las ganas de ascender permanecieron intactas en el curso siguiente 17/18 cuando los blanquiazules hicieron todo lo que estaba en sus manos para terminar entre los cuatro primeros clasificados, objetivo que no se consiguió en beneficio del Sestao River Club empatado a puntos, siendo mucho más discreta la sesión 18/19 en la cual los vagoneros se mantuvieron alejados de los puestos de cabeza concluyendo en una decepcionante decimotercera plaza. La década se cerró con un campeonato 19/20 extraño donde el protagonista sin duda fue la alarma sanitaria implementada en marzo de 2020 que obligó a la Federación Española a suspender el campeonato cuando la S.D. Beasain ocupaba la decimocuarta plaza decretándose paralelamente que ningún club perdería su categoría.

A lo largo de la década el club del Goierri extiende su denominación a la lengua vasca empleando, de forma indistinta, escudos donde se fusiona su nombre con la lengua castellana, caso de S.D. Beasain K.E. o bien aparece en solitario como Beasain Kirol Elkartea.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • S.D. Beasain K.E.; de ayer y de hoy (1905-2005). Miren Barandiaran Contreras. Ayuntamiento de Beasain (2005).
  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2007).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Beasain Festivo. Publicación local.
  • El Día. Diario.
  • El Pueblo Vasco. Diario.
  • Pensamiento Alavés. Diario.
  • www.diariovasco.com Diario.
  • www.elcorreo.com Diario.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Coria Club de Fútbol

  DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Coria Club de Fútbol
  • Ciudad: Coria del Río 
  • Provincia: Sevilla
  • Comunidad Autónoma: Andalucía
  • Fecha de constitución: 28 de junio de 1923
  • Fecha de federación: 1925

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Coria Foot-ball Club (1923-1941)
  • Coria Club de Fútbol (1941- )

TÍTULOS NACIONALES:

2 Ligas de Tercera División:

  • 1967/68
  • 2005/06

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Guadalquivir
  • Año de inauguración: 25 de marzo de 1923
  • Cambios de nombre:
  • Campo Guadalquivir (1923-1925)
  • Campo Municipal Guadalquivir (1925-1946)
  • Estadio Guadalquivir (1946- )
  • Capacidad: 6.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Guadalquivir (1923- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CORIA CLUB DE FÚTBOL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CORIA CLUB DE FÚTBOL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN CORIA DEL RÍO:

El municipio y localidad sevillana de Coria del Río, situado en la comarca de El Aljarafe próximo a las marismas y junto al cauce del Río Guadalquivir, tiene su origen en una población tartésica que a lo largo de los siglos ha sido ocupada por fenicios, romanos y árabes atraídos por su puerto. Conurbado con el vecino municipio de La Puebla del Río y alojando treinta mil habitantes, tradicionalmente su economía se basó en la agricultura habiéndose creado en los últimos tiempos varios polígonos industriales.

Ubicada Coria del Río a apenas una docena de kilómetros de la capital provincial, Sevilla, donde el fútbol era practicado desde finales del siglo XIX contando a inicios de los años veinte con un importante número de sociedades dedicadas a este deporte, los colegios hispalenses tampoco fueron ajenos a su conocimiento siendo que tres hermanos corianos que cursaban sus estudios en el Colegio de los Salesianos, los Suárez Oliveras, de regreso durante el periodo estival a su localidad durante varios años dedicaron muchas horas de ocio a este juego junto a sus conocidos a orillas del Río Guadalquivir.

HISTORIA DEL CLUB: 

1923 – 1930

A principios de 1923, habiéndose extendido su práctica a otro grupo que jugaba en la Hoya de la Mora, conocida también como del Canalero, ambos colectivos decidieron unirse para disponer de una cantidad suficiente con la que afrontar encuentros frente a otros rivales protagonizando su primer encuentro, una vez acordonado el terreno de juego, el 25 de marzo de 1923 conta el trianero Fabié F.C. con victoria de los locales por 2-1. Aquel resultado y la predisposición de todos ellos les alentó a crear una sociedad deportiva legalmente constituida naciendo ésta en fecha 28 de junio bajo el título de Coria Foot-ball Club, quedando su primera Junta Directiva formada por Manuel Suárez Oliveras como presidente, Antonio Rodríguez en el puesto de secretario y Francisco Rivas de Cela como tesorero siendo vocales Francisco Suárez Oliveras, Antonio Sánchez Lorenzo, Antonio Villegas, Julio Suárez Sosa, Aurelio Puig Lassaleta y José Sánchez.

Vistiendo camiseta azul con pantalón blanco y escudo en forma de diamante, aquellos muchachos solicitaron permiso a la Junta de Obras del Puerto, de Sevilla y propietaria de aquellos terrenos situados entre el río y el casco urbano, accediendo la corporación portuaria tras el pago de un arriendo de veinte pesetas mensuales mientras desde el consistorio, presidido por el alcalde Francisco Ruíz Alfaro, se consiguieron unas tablas de madera para acotarlo y hacer taquillas con vistas a su futura federación.

Asentado el club y animado por sus seguidores, el 30 de diciembre de 1925 quedó inscrito en el Registro Municipal de Coria del Río y dado de alta en la Federación Regional del Sur siendo considerado como de Tercera Categoría, la más baja por aquellas fechas existente, iniciando los corianos una lenta carrera deportiva en la que los primeros años fueron difíciles.

La práctica del fútbol durante los años veinte no quedó ni mucho menos reducida al Coria F.C., siendo los prados existentes junto al río como el de La Soledad y el de La Magdalena lugar de acomodo para otros grupos de muchachos que dieron lugar a la constitución del Palanca Foot-ball Club, sociedad bien organizada que pretendió, sin conseguirlo, desbancar a los azules. La aventura del Palanca F.C. duró apenas un par de años y en 1927 ya no había ni rastro de sus componentes pasando algunos de ellos a formar parte del Coria F.C.

1930 – 1940

A caballo entre los años veinte y treinta, el Coria F.C. pasó a formar parte de la Segunda Categoría enfrentándose mediante campeonato a clubs gaditanos y onubenses que atraían a muchos aficionados que se reunían en el Campo Guadalquivir, recinto éste cuyos terrenos pasaron a ser de propiedad municipal.

A pesar de su modestia, el club coriano empezó durante estos años a formarse una merecida fama de rival complicado, proclamándose campeón regional de su categoría en 1931 y campeón del Grupo Cádiz-Sevilla en la temporada 30/31 y subcampeón en la 31/32. Tras estos destacados éxitos una vez avanzados los años treinta el Coria F.C. no volvió a repetir tal gesta estando el club presidido por Miguel Fernández León, manteniéndose en lo sucesivo en un nivel deportivo más discreto siempre dentro de la Segunda Categoría alejado de la Segunda Categoría Preferente y Primera Categoría donde competía lo más granado del fútbol andaluz.

Con el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936 la actividad del futbol andaluz se vio interrumpida de forma tajante durante un par de años y, aunque en algunas zonas desde finales de 1938 ya hubo movimiento, en Coria el fútbol tuvo que esperar a que terminase la guerra y antiguos aficionados retomaran la empresa.

1940 – 1950

Finalizada la contienda militar el Coria F.C. quedó reorganizado rápidamente estando presidido por Florencio Peña Luna, directivo con quien el conjunto coriano, pese a su humildad, experimentó un gran crecimiento llegando en los años posteriores a cotas inimaginables en décadas anteriores destacando, nada más abrirse este ciclo, la permuta de su clásica camiseta azul que pasó a ser amarilla luciendo así los colores de la bandera local aunque, de forma intermitente, también recurrió al uso del pantalón azul variando los colores del escudo al capricho de las distintas directivas que se hicieron cargo de su gestión.

Ascendido a Primera Regional en la temporada 40/41 después de una reorganización del fútbol nacional y regional, su estreno en esta categoría fue destacado quedando subcampeón del Grupo I detrás del Club Recreativo Onuba por lo que accedió a la Fase Clasificatoria de Tercera División en la que se dilucidaba qué dos clubs pasaban a la Liguilla de Tercera División para intentar el ascenso a Segunda División. Los corianos, pese a mostrarse fuertes en casa con varias goleadas, a domicilio no respondieron siendo eliminados al quedar quintos coincidiendo con el cambio de denominación de la sociedad que, a consecuencia de la prohibición del uso de extranjerismos, adoptó el nombre de Coria Club de Fútbol.

En la campaña 41/42 los amarillos fueron terceros tras Club Recreativo Onuba y C.D. Antequerano escapándose la Fase Clasificatoria, consiguiendo en 1942 el presidente Florencio Peña un importante convenio de filiación con el potente Sevilla C.F. por el cual se aseguraba la presencia en el Estadio Guadalquivir de destacadas promesas. Unificados los distintos grupos que conformaban la Primera Regional en uno solo con diez participantes, el rendimiento de los reforzados corianos fue notable resultando quinto clasificado en la sesión 42/43 por lo que accedió al inminente campeonato de Tercera División que la Federación Española deseaba lo fuera de los clubs modestos, entrando en la rueda de participantes que se preparó para la siguiente temporada 43/44 donde hubo hasta ocho grupos de diez participantes cada uno decididos por cercanía geográfica.

El estreno del Coria C.F. se llevó a cabo inmerso en el Grupo VIII donde compitieron destacados clubs andaluces más el hispano-marroquí Club Atlético de Tetuán sin desentonar en absoluto los amarillos quienes, arropados por sus aficionados que llenaban cada domingo el Estadio Guadalquivir, terminaron cuartos clasificados. Siendo ya presidente Antonio Ramírez Lama y cambiando al Grupo IX, la campaña 44/45 fue todavía mejor pugnando los sevillanos por quedar subcampeones y así clasificarse para disputar la Fase Intermedia, torneo que se escapó por poco siendo finalmente terceros tras Real C.D. Córdoba y C.D. Málaga.

Convertido en filial sevillista y en prolífica cantera de jugadores, en la localidad se constituyó una segunda sociedad donde foguear más futbolistas creándose el Club Recreativo Caura que compitió a nivel provincial, no siendo tan notable la sesión 45/46 del Coria C.F. quien tuvo que luchar hasta el último minuto para evitar el descenso concluyendo séptimo. En la edición 46/47 la recuperación de los amarillos en Liga fue notoria compitiendo en el Grupo X junto a andaluces y extremeños para terminar cuarto, siendo nefasta la temporada 47/48 en la que dentro del Grupo VIII junto a andaluces y norteafricanos en número de catorce participantes, con solo seis victorias y siete empates terminó decimosegundo perdiendo la categoría y descendiendo a Regional.

Fueron cinco temporadas grandiosas para un club tan modesto como el coriano donde no se realizaron grandes dispendios ni se echó la casa por la ventana contando con un gran mecenas, Hipólito Lobato y la ayuda del consistorio quien le entregó en 1946 en propiedad el Estadio Guadalquivir ya cerrado con mampostería sustituyendo el famoso cercado de tablas de madera que tantos años lo delimitó y le dio incluso nombre. De regreso a Regional, la campaña 48/49 se disputó en el grupo único de Regional Preferente con un buen equipo que fue tercero tras Jerez C.D. y C.D. San Fernando no pudiendo promocionar para ascender, concluyendo tan magnífica década en lo deportivo con un cuarto puesto en la sesión 49/50.

1950 – 1960

Al empezar los años cincuenta el Coria C.F. siguió renovando su filiación con el Sevilla C.F., proveyendo de jugadores al club hispalense y a su vez beneficiándose de la cesión de figuras prometedoras, resultando tercero en la temporada 50/51 sin poder ascender a Tercera División, quinto en la campaña 51/52 y decimonoveno en una dura sesión 52/53 en la que la Primera Regional cubrió toda la geografía andaluza siendo los desplazamientos y gastos elevados.

Presidido el club por Antonio Ramírez Lama en sus primeros años y por Florencio Peña Romero desde 1952, al término de la temporada 54/55 el Coria C.F. ascendió a Tercera División después de ser primero en su grupo, reencontrándose en la campaña 55/56 con una categoría que seguía siendo el tercer nivel nacional compitiendo destacados clubs y en un Grupo XI en el que finalizó sexto.

Pasando formalmente al Grupo XII en la sesión 56/57, el papel desarrollado por los corianos fue sensacional quedando segundo tras el Real Club Recreativo de Huelva por lo que se ganó el derecho a promocionar para intentar ascender a Segunda División tocándole como rival en la Primera Eliminatoria el Trafalgar C.F., de Adra, imponiéndose en ambos encuentros los sevillanos quienes sumaron un contundente 0-5 en tierras almerienses y un 5-1 en casa que le abrió las puertas a la Segunda Eliminatoria donde se disputaba un puesto para la Final. En esta ocasión, con igualdad de fuerzas ante el C.F. Calvo Sotelo, de Puertollano, no hubo suerte y después de empatar 2-2 en casa se perdió 1-0 en la localidad ciudadrealeña quedando apeados.

En la edición 57/58 los amarillos intentaron nuevamente el ascenso de categoría con un plantel muy similar al del curso anterior pero, disponiendo incluso de la oportunidad de ser campeón de Liga, una derrota ante el Algeciras C.F. a domicilio le privó incluso de ser segundo y promocionar debiéndose conformar con el tercer puesto, produciéndose una auténtica debacle en la temporada 58/59 cuando, con una renovada plantilla, sumando cuatro victorias y cinco empates se terminó decimosexto y colista descendiendo a Primera Regional. Situado en la primera de las categorías regionales, la campaña 59/60 se resolvió de la mejor forma posible quedando segundo en Liga tras el Recreativo Ecijano C.F. ascendiendo y recuperando la categoría recién perdida.

1960 – 1970

Durante los años cincuenta y sesenta Coria del Río fue un verdadero hervidero de clubs, sobre todo de carácter juvenil como el Caura C.F. que había sido fundado en la década de los años cuarenta teniendo campo propio en el Prado de la Feria, el Victoria C.D. que jugaba en el Prado de la Soledad estando federado unos años, el Escolar C.F. que jugó en diversos escenarios y el C.D. Coriano, nacidos estos tres últimos a principios de los años cincuenta, a los que en esta nueva década se les unieron otros como el Instituto, Morera, el Juventud, el equipo de Acción Católica, el Plazoleta o el Gavidia dando lugar a la implementación de un campeonato local en 1962 denominado Trofeo Hipólito Lobato que se alargó hasta 1975 cuando aquellos clubs juveniles fueron sustituidos por equipos colegiales saliendo de este torneo numerosos jugadores que acabaron en el mundo profesional.

En cuanto al Coria C.F., de nuevo en Tercera División y formando parte del Grupo XII, la temporada 60/61 siendo presidente Francisco García Gallardo se concluyó en una discreta decimoprimera posición siendo peor la campaña siguiente 61/62 donde finalizó decimotercero, recuperándose en la sesión 62/63 para ser octavo mientras largamente complicada fue la edición 63/64 en la que, decimotercero, hubo de emplearse a fondo para no descender a Primera Regional.

Con Manuel Ruíz Sosa en la temporada 64/65 se terminó decimosegundo al igual que se hizo en la campaña 65/66, mejorándose livianamente en la sesión 66/67 con un décimo puesto comunicando en 1967 la Federación Española que, para la edición 67/68 habría cambios en vistas a una gran reestructuración a escala nacional perdiendo la categoría los clasificados entre los puestos decimoprimero al decimosexto, ambos incluidos. El conjunto amarillo no estuvo demasiado afortunado y sumando seis victorias y seis empates perdió la categoría finalizando decimosegundo.

De regreso al fútbol regional el Coria C.F. estuvo nuevamente presidido por Manuel Ruíz Sosa participando durante la temporada 68/69 en Regional Preferente terminando en séptimo puesto, conservando su plaza en dicha categoría una vez disputada la campaña 69/70 concluida en sexto lugar cerrando con ello una década positiva en la que la Tercera División todavía era el tercer nivel nacional.

Presidido por Manuel Montero de Haro, en 1969 quedó constituido el C.D. Piscinas de Coria, un club modesto nacido para dar asiento a multitud de jóvenes locales que, sin sitio en el profesionalizado Coria C.F., deseaban seguir su carrera futbolística hasta donde pudieran convirtiéndose este club en una institución coriana que sobrevivió dentro del fútbol federado compitiendo durante las décadas de los años setenta y ochenta con cierto éxito llegando incluso a militar en Regional Preferente.

1970 – 1980

La década de los años setenta resultó un paso atrás en la progresión del Coria C.F. disputándola de forma entera dentro del fútbol regional empezando por competir en el Grupo II de Regional Preferente, la primera de las categorías regionales donde fue séptimo en la temporada 70/71 manteniéndose en un discreto segundo plano en las siguientes campañas alejado de los puestos de cabeza resultando decimoprimero en la 71/72, decimosegundo en la sesión 72/73 y décimo en la edición 73/74, anunciando en 1974 la Federación Andaluza que, para la siguiente temporada 74/75, los dos grupos de Regional Preferente quedarían reducidos a un único grupo descendiendo a Primera Regional los clasificados entre los puestos decimoprimero y vigésimo, ambos inclusive. El Coria C.F. no aprovechó el momento y con un equipo justo terminó decimocuarto perdiendo la categoría.

La campaña 75/76, con Gonzalo Escacena Campos en la presidencia, fue dura en medio de una Primera Regional convertida en quinto nivel nacional que pronto pasaría a ser el sexto, haciendo todo lo posible la directiva coriana por salir de tan bajo nivel y consiguiéndolo por la puerta grande al ser primero y campeón por lo que ascendió a Regional Preferente. Antes de empezar el campeonato 76/77, la Federación Andaluza comunicó a todos los participantes que los clasificados entre los puestos primero y décimo, ambos inclusive, al final del torneo ascenderían a Tercera División tras una enésima reestructuración de las categorías nacionales, oportunidad que con un equipo recién ascendido se desaprovechó terminando decimosexto más preocupado por evitar los puestos de cola.

Asentado en la categoría, los últimos años setenta fueron convulsos en el aspecto deportivo produciéndose continuos cambios en la competición y, por ende, en el Coria C.F., que terminó octavo en la campaña 77/78 y decimotercero en la sesión 78/79. En la edición 79/80, previo a la ampliación de los grupos y participantes que empezarían la década siguiente, las plazas que se ofertaron para ascender a Tercera División fueron cuantiosas estando en esta ocasión los corianos a la altura concluyendo en tercer puesto precedidos de C.D. Pozoblanco y Atlético Sanluqueño C.F. por lo que los años ochenta se empezarían con un hueco en el cuarto nivel nacional tras la creación en 1977 de la Segunda División B.

Durante esta década es preciso comentar que el fútbol local no estuvo restringido exclusivamente al Coria C.F. y, aunque el conjunto amarillo siguió manteniendo la vitola de primera entidad, convivió con otros como el Atlético Coriano fundado en los años sesenta y que llegó a ser su filial compartiendo el Estadio del Guadalquivir llegando a estar federado, y nuevas sociedades como la Balompédica Coriana, club constituido en 1975 que, jugando en el Campo de la Feria, también estuvo federado compitiendo en Segunda Regional hasta su desaparición en 1980.

1980 – 1990

Posibilitada por la Federación Española la continua agrupación de los clubs en torno a una federación territorial coincidente con el ámbito autonómico, en 1980 a la Federación Andaluza le fueron asignados dos grupos de Tercera División, el Grupo IX para las provincias orientales constituido por Almería, Granada, Jaén, Málaga y la Ciudad Autónoma de Melilla y el Grupo X u occidental para las provincias de Cádiz, Córdoba, Huelva y Sevilla más la Ciudad Autónoma de Ceuta que tuvieron que compartir destino durante unos años con afiliados a la Federación Extremeña por lo que el Coria C.F. le fue asignado el occidental partiendo con un buen plantel en la temporada 80/81 quinto en la clasificación final que rondó los puestos de Promoción de Ascenso, algo muy similar a lo ocurrido en la campaña 81/82 con mismo puesto.

En la sesión 82/83, estando el club presidido por Joaquín Salgado Gragea, se realizó un extraordinario torneo finalizando segundo a trece puntos de un inalcanzable Sevilla Atlético Club pero, a consecuencia de la poca suma de puntos alcanzada, quedó apeado de poder promocionar como se deseaba. Coincidiendo con el año 1983 la Federación Española autorizó a la Federación Extremeña disponer de un grupo propio en la categoría, por lo que el Grupo X quedó expedito de sociedades extremeñas, circunstancia que no aprovecharon los corianos al quedar cuartos en el curso 83/84, siendo relegados en el campeonato 84/85 a un octavo puesto en un grupo muy igualado.

Bajo el mandato de Mariano Gutiérrez Romero la temporada 85/86 fue muy favorable a los corianos en todos los sentidos siendo subcampeón de Liga a siete puntos del Sevilla Atlético Club y un colchón de trece puntos respecto al C.D. Utrera por lo que, por primera vez en su historia, consiguió entrar en la Promoción de Ascenso a Segunda División B. En esta fase quiso el destino que el rival fuese la S.D. Éibar en Semifinales, eliminatoria que se empezó con buen pie empatando 1-1 en la localidad guipuzcoana pero cediendo 1-2 en casa ante un repleto Estadio Guadalquivir cuya afición se llevó una gran decepción.

Pasados a la campaña 86/87, la Federación Española ante el evidente fracaso de una Segunda División B reducida a un carísimo grupo único, decidió ampliar esta categoría a cuatro grupos integrados respectivamente por veinte participantes por lo que a la Federación Andaluza le fueron asignadas siete plazas a repartir entre los dos grupos de Tercera División que gestionaba. El Coria C.F. no era el mismo conjunto del curso anterior y octavo perdió el tren de un ascenso que era directo sin mediar promociones, ocupando en la sesión 87/88 el noveno puesto en un ciclo donde se había perdido competitividad respecto a años anteriores. Tras una cuarta plaza en la edición 88/89, la década se cerró con un decimoprimero puesto en el curso 89/90.

1990 – 2000

Tras diez temporadas consecutivas en Tercera División, el Coria C.F. afrontó la década de los años noventa con la mente puesta en seguir militando en dicha categoría, la más cómoda para sus intereses y, si se ponía a tiro, intentar ascender a Segunda División B procurando evitar tener algún desliz deportivo y descender a Regional Preferente.

Así pues, continuando con la racha del último curso, la temporada 90/91 se finalizó ocupando la decimotercera plaza siendo muy parecida la campaña 91/92 con el decimoprimero puesto teniendo un repunte en la sesión 92/93 cuando se ocupó el séptimo puesto finalizando noveno en la edición 93/94. El Coria C.F., como un acordeón, presentaba altibajos clasificatorios pero siempre alejado de los peligrosos puestos de cola aunque con alguna mala temporada como la 94/95 en la que concluyó decimotercero, regresando en la campaña 95/96 a la novena plaza mientras que en la sesión 96/97, con el mismo plantel, se obtuvo el décimo puesto acomodado en una categoría que le venía como anillo al dedo.

En la edición 97/98 Joaquín Salgado Grajea volvió, en un segundo mandato, a tomar las riendas del club amarillo consiguiendo remontar el vuelo con un sexto puesto que apuntaba maneras quedando a un solo punto de poder promocionar a Segunda División B, sueño que se cumplió en la siguiente temporada 98/99 cuando el equipo fue tercero en Liga tras Real Balompédica Linense y Dos Hermanas C.F. estando entrenado por Salvador Ocaña. Clasificado para disputar la Promoción de Ascenso, en esta fase los corianos se vieron las caras en un grupo integrado por cuatro participantes ante el C.P. Ejido, Tomelloso C.F. y C.P. Mérida «B» llegando a la última jornada con opciones de ascenso, objetivo que se hizo realidad con una amplia victoria en Mérida consiguiendo un hito para la entidad.

Encuadrado en el Grupo IV de Segunda División B y entrenado por José María Negrillo Stengl, la campaña de su debut en esta categoría se realizó en medio de clubs andaluces, norteafricanos, murcianos, extremeños y manchegos no sin problemas debiendo apurar hasta la última gota de sudor para conseguir la continuidad, objetivo que, tras el relevo de Negrillo por Carlos Francisco Orúe Vázquez en la jornada 23, se cumplió de forma ajustada eludiendo incluso la traicionera Promoción de Descenso al ser decimoquinto.

2000 – 2010

Al iniciarse el nuevo siglo, entrenado por Francisco Javier López Alfaro, el Coria C.F. protagoniza la mejor temporada en su historia dentro de esta categoría siguiendo compitiendo en un igualado Grupo IV donde finaliza sexto clasificado sumando trece victorias, doce empates y once derrotas en lo que es un año redondo y plenamente satisfactorio. La venta de jugadores y el descenso del presupuesto para la campaña 01/02 será letal, sin embargo, para los corianos quienes hundidos en la clasificación durante todo el torneo ofrecen una cara muy distinta a la del curso anterior empezando con Antonio Joaquín Parra Fernández en el banquillo quien dura catorce jornadas siendo sustituido provisionalmente por Juan José Pérez Cañestro hasta la jornada veinte, mientras que Antonio Gil Vázquez se hace cargo hasta el final terminando vigésimos y últimos con siete victorias, nueve empates y veintidós derrotas, pésimos guarismos con los que pierden la categoría.

Tras tres temporadas consecutivas en la categoría de bronce del fútbol nacional, el Coria C.F. vuelve a Tercera División reencontrándose con un Grupo X donde le esperan viejos rivales concluyendo sexto en la sesión 02/03 y séptimo en la edición 03/04, abriéndose a partir de 2004 una crisis en la entidad que le hace retroceder un significativo número de puestos en la clasificación al ser decimoquinto en la temporada 04/05. Peor, sin duda, será la campaña siguiente 05/06 cuando, con un plantel muy debilitado, pierda la categoría al ser decimonoveno dando con sus huesos en Regional.

La temporada 06/07 se disputa después de muchos años en Primera Andaluza, la antigua Regional Preferente, donde los corianos no están del todo afortunados dejando los primeros puestos y debiéndose conformar con un sexto puesto que es recibido con decepción por la afición local. El buscado ascenso se conseguirá un curso después, ya en la campaña 07/08 cuando es segundo tras el Club Atlético Antoniano, de Lebrija, accediendo a la Promoción de Ascenso donde se lo juega todo a una carta ante el Chiclana C.F. quien, después de infringirle un severo 4-1 en la localidad gaditana, es derrotado en el Estadio Guadalquivir 3-0 ascendiendo los sevillanos. De nuevo en el Grupo X de Tercera División, la sesión 08/09 se resuelve con un meritorio sexto puesto andando cerca de los puestos de Promoción mientras que en la edición 09/10, con una merma evidente de potencial, se termina en decimosegunda plaza.

2010 – 2020

La segunda década del nuevo siglo empieza con un discreto decimosegundo puesto en la temporada 10/11 que no hace presagiar lo que ocurrirá en las campañas siguientes donde el conjunto coriano rayará a gran altura consiguiendo clasificarse para disputar la Promoción de Ascenso aunque, como veremos, sin demasiada fortuna. Así pues, en la campaña 11/12 después de ser cuarto precedido por Atlético Sanluqueño C.F., San Fernando C.D. y C.D. Mairena, enfila su primera Promoción eliminando en Cuartos al Real Avilés C.F. con un empate 0-0 en casa y, de nuevo, en la localidad asturiana 2-2 haciendo valer el valor doble de los goles obtenidos a domicilio, clasificándose para Semifinales donde supera al Real Valladolid C.F. «B» con victoria en casa por 3-0 y derrota en la capital castellana por 1-0. Conseguido acceder a la gran Final por méritos propios, en esta última eliminatoria se encuentra con un poderoso C.F. Fuenlabrada que le aparta de la categoría de bronce al imponerse los madrileños 0-3 en el Estadio Guadalquivir y 1-0 en la vuelta.

Tras la desilusión, en la sesión 12/13 con una plantilla similar en calidad se alcanza el tercer puesto en Liga detrás de Algeciras C.F. y Córdoba C.F. «B» sumando su segunda clasificación consecutiva para intentar ascender de categoría. Superado el C.D. Calahorra en Cuartos al empatar 0-0 en casa y 1-1 en la localidad riojana pasando por los goles obtenidos a domicilio, en Semifinales halla su punto final en esta competición frenado por la U.D. Poblense a la que derrota 2-1 en casa pero con la que pierde en la localidad mallorquina de Sa Pobla por 1-0.

A partir de este momento álgido la trayectoria de los corianos irá de capa caída finalizando decimosegundo en la edición 13/14 y decimoprimero en el curso 14/15 teniendo una pésima temporada 15/16 en la que es decimoséptimo aunque alejado en puntos de los puestos de cola. La tendencia descendente no se detendrá en este punto y en la campaña 16/17, con un equipo similar al del año anterior, concluye decimonoveno y penúltimo perdiendo la categoría.

Considerado como un accidente deportivo, en la sesión 17/18 compite en la División de Honor Andaluza, la primera de las categorías regionales, consiguiendo un segundo puesto tras el histórico Xerez C.D. y el retorno al cuarto nivel nacional. El regreso al Grupo X andaluz de Tercera División se toma con calma y el deseo de no pasar por excesivos problemas, objetivo que se logra en el curso 18/19 al ser decimotercero mientras en la temporada 19/20, la última de la década, a causa de la alarma sanitaria y a falta de nueve jornadas para concluir el campeonato, cuando los corianos eran décimos la Federación Española suspende el campeonato.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2007).
  • Acercándonos al centenario del Coria F.C. Tomás Alfaro Suárez (2019).
  • Anuarios de la RFEF.
  • www.estadiodeportivo.com Revista Digital.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.

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