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Clubs Históricos

Historial del Club Deportivo Móstoles

escudo CD Mostoles

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Móstoles
  • Ciudad: Móstoles
  • Provincia: Madrid
  • Comunidad Autónoma: Comunidad de Madrid
  • Fecha de constitución: 23 de septiembre de 1955
  • Fecha de federación: 23 de septiembre de 1955

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Móstoles (1955-2012)

 

TÍTULOS NACIONALES:

2 Ligas de Tercera División:

  • 1989/90
  • 2003/04

 

ESTADIO:

estadio Municipal El Soto

  • Nombre: Estadio Municipal de El Soto
  • Año de inauguración: 25 de junio de 1974
  • Cambios de nombre: Estadio Municipal El Soto (1974- )
  • Capacidad: 14.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal de La Princesa (1955-1974)
  • Estadio Municipal de El Soto (1974-2012)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO MÓSTOLES. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

UNIFORMES DEL CLUB DEPORIVO MÓSTOLES. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN MÓSTOLES:

El municipio de Móstoles, situado a 18 Km al suroeste de la capital estatal, Madrid, es en la actualidad el segundo más poblado de la Comunidad de Madrid sobrepasando ligeramente los doscientos mil habitantes, manteniendo un amplio tejido industrial con pequeñas y medianas industrias repartidas en varios polígonos.

Escasamente poblado durante siglos y convertido en centro de aprovisionamiento de la Corte, la extensión del fútbol a nivel nacional a partir de los años veinte no pasó de largo en esta localidad y, alrededor de 1925, obtuvo parada y fonda con la constitución del Móstoles Foot-ball Club, una modesta sociedad de escasa trayectoria deportiva que apenas tuvo tirón en una villa que por entonces sumaba mil quinientos habitantes.

Pasada la Guerra Civil, la tranquilidad se adueñó de la villa y los acontecimientos deportivos pasaron de largo durante años hasta la creación en 1948 del E. y D. Móstoles C.F., limitado a la competición juvenil y alejado del fútbol federado.

HISTORIA DEL CLUB DEPORTIVO MÓSTOLES:

1955 – 1960

A principios de los años cincuenta la creación de polígonos industriales en la ciudad de Madrid, la demanda de abundante mano de obra y las ganas de muchos españoles de superar las miserias de los años cuarenta, atrajeron a un buen número de inmigrantes procedentes de Extremadura, las dos Castillas y Galicia que se asentaron en las localidades al sur de la capital, siendo Móstoles por su cercanía con ésta un punto muy atractivo donde pronto se iniciaron las obras para la construcción de residencias.

Superados los dos mil habitantes, en 1955 la demanda de la juventud local propició la constitución de una sociedad que, inscrita en la Federación Castellana, compitiese a nivel federado, quedando reflejada el 23 de septiembre bajo el nombre de Club Deportivo Móstoles. Presidido por José Alejandro Arenas Molina y con sede social en el Bar Postillón, sito en la Plaza del Pradillo, los colores elegidos fueron el celeste para la camiseta y el azul para el pantalón, empleando como terreno de juego el Campo de La Princesa, una instalación ubicada por entonces a las afueras junto a la carretera de Madrid entre las actuales calles del Cid y Pintor Murillo.

Debutante en Tercera Regional durante la temporada 55/56, su primer torneo fue notable y aunque quedó segundo clasificado en Liga tras el C.D. Madrileño, en la Fase Final no pudo coronar el ascenso de categoría, objetivo que sí pudo alcanzar en la siguiente campaña, 56/57, cuando nuevamente segundo, en esta ocasión tras el C.D. Carloteño, de Madrid, la Fase Final le fue asequible. En la sesión 57/58 se estrenó en Segunda Regional obteniendo un inesperado segundo puesto tras el C.D. Fuencarral, plaza que le catapultó a una potente Primera Regional la cual a finales de los años cincuenta era el cuarto nivel nacional. En esta categoría de renombre las dificultades para mantenerse no se hicieron esperar y la edición 58/59 fue especialmente complicada consiguiendo evitar finalmente el descenso al ser decimosegundo, éxito que no se repetiría en la campaña 59/60 cuando, de nuevo ante circunstancias adversas, resultó decimocuarto y colista descendiendo a Segunda Regional.

1960 – 1970

Iniciados los años sesenta Móstoles seguía recibiendo cada año multitud de inmigrantes, creciendo demográficamente y transformando su paisaje, estancándose sin embargo en el aspecto futbolístico a pesar de los esfuerzos de su presidente Arenas Molina. Inmerso en Segunda Regional, esta categoría sería a la postre la que ostentaría a lo largo de toda la década en unos años donde la Federación Castellana, con sociedades de la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León disponía de pocos grupos y pocas categorías que, poco a poco, fueron incrementándose en número y participantes.

Decimotercero en la temporada 60/61, en la campaña 61/62 resultó sexto para ser decimoprimero en la sesión 62/63, ocupando la séptima plaza en la edición 63/64. En la temporada 64/65 Martín Manzano Godino relevó en la presidencia a Arenas Molina siendo sexto mientras en la campaña 65/66 se retrocedía hasta el octavo puesto. En la sesión 66/67 se hizo un esfuerzo considerable para ascender a Primera Regional, pero la fortuna le fue esquiva y al final, tercero tras Unión Manzanares y C.D. Metalúrgico Villaverde, se tuvo que conformar con seguir luchando. Octavo en la edición 67/68, en la temporada 68/69 repitió opciones para ascender a Primera Regional pero C.D. Acueducto, de Segovia y C.D. Sonseca estuvieron por delante. En la temporada 69/70, última de la década, Donato Manzano Godino sustituyó a su hermano Martín en la presidencia, ocupándose la séptima plaza alejado de los primeros puestos.

1970 – 1980

Iniciados los años setenta la localidad de Móstoles había multiplicado por siete su población alcanzando los dieciocho mil habitantes, cantidad que no iba a detenerse en esta cifra e iba a incrementarse considerablemente a lo largo de la década con un crecimiento espectacular. A nivel deportivo el club seguía sumido en Segunda Regional con Donato Manzano Godino en la presidencia, siendo decimocuarto en la temporada 70/71 para en 1971 tomar posesión Daniel Hernández Torrejón, debutante presidente quien dio un nuevo aire a una sociedad en plena expansión que empezaba a mostrar evidentes signos de militar en categorías superiores.

En la campaña 71/72 el equipo fue sexto, misma plaza que se ocupó en la sesión 72/73, ascendiendo al final de esta temporada a Primera Regional como consecuencia de la creación de la Regional Preferente y la reestructuración de las categorías al mando de la Federación Castellana. Los azulones, todavía no preparados para el salto cualitativo, afrontaron la edición 73/74 con optimismo concluyendo decimosextos en un Campo de La Princesa que se quedaba pequeño y desfasado para alojar a una afición cada vez más numerosa. Para subsanar dicho inconveniente, perceptible desde años atrás, en 1971 ya se había contemplado dedicar una parte de los presupuestos municipales a acondicionar un complejo deportivo en las inmediaciones de la dehesa de El Soto, iniciándose las obras en 1973 y concluyéndose en 1974 con la inauguración celebrada el día 25 de junio de un recinto polideportivo con campo de fútbol incluido.

En la sesión 74/75 el C.D. Móstoles además de estrenar estadio mejoró ostensiblemente a nivel deportivo, consiguiendo ser segundo en Liga tras el C.D. Leganés con lo cual se ascendió a Regional Preferente, una categoría donde militaban clubs históricos del fútbol regional y otros, como su caso, que iban hacia arriba. El estreno en esta categoría de reciente implantación no fue satisfactorio y, a pesar de ser decimosegundo, acabó regresando a Primera Regional por una enésima reestructuración, encarando la temporada 76/77 con el objetivo de ascender si era posible. La creación por parte de la Federación Castellana de un segundo grupo en Primera Regional y de la RFEF de una nueva categoría a nivel nacional como fue la Segunda División B, posibilitó tal deseo pues como consecuencia del gran baile de clubs que se movieron de una categoría a otra, la Federación Castellana facilitó que los primeros ocho clasificados del grupo único de Primera Regional lograran el pase directo a Regional Preferente. El C.D. Móstoles, con el séptimo puesto en el bolsillo, fue uno de los beneficiarios.

La Regional Preferente de aquellos tiempos era una categoría repleta de sociedades ilustres en horas bajas más otras que deseaban abrirse hueco, por lo que los mostoleños tuvieron que echar toda la carne en el asador durante la campaña 77/78 para no verse abocados al descenso, arañando puntos donde pudieron hasta concluir decimosegundos, a dos puntos del abismo. En la edición 78/79, última bajo la presidencia de Daniel Hernández, los azulones no pasaron tantos apuros como en la anterior y octavos clasificados terminaron el torneo al fin tranquilos después de unos años muy movidos cerrando la década décimos en la sesión 79/80, pero esta vez bajo la presidencia de Gregorio Márquez Celada.

1980 – 1990

Recién iniciada la década de los años ochenta, Móstoles en nada se parecía al pequeño núcleo rural escasamente habitado de apenas veinte años antes. Con un incremento poblacional superior a los ciento treinta mil habitantes llegados de diversas partes del país, las grúas y fincas a medio construir ocupaban gran parte del suelo urbano, apenas había paro y nadie sabía dónde iba a fijarse el tope. Cada vez más dotado de servicios, el municipio se consolidó como un gran núcleo de atracción y, como era de esperar, su club de fútbol más representativo creció a la par impulsado por una afición creciente que deseaba alcanzar la Tercera División y soñar con cotas superiores.

En la primera temporada, 80/81, el C.D. Móstoles fue tercero en Liga tras Real Ávila C.F. y Real Madrid C.F. Aficionados, ganándose el premio de ascender a una Tercera División donde, en el Grupo VII castellano, competían clubs de la Comunidad de Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha mostrando cierto empaque. El estreno de la campaña 81/82 no fue todo lo afortunado que deseaba y, pese al esfuerzo mantenido sobre el terreno de juego, al final un solo punto precipitó su descenso a Regional Preferente concluyendo decimonoveno. En la edición 82/83 el C.D. Móstoles, con Gregorio Aviñó Vela en la presidencia, encara la competición con el deseo de regresar a la categoría recién perdida, confeccionando una plantilla que cumple con el objetivo al resultar segunda tras los pasos de la A.D. Arganda.

Para no incurrir en errores del pasado reciente, Aviñó refuerza todavía más el equipo con vistas a mantener su privilegiada plaza y la sesión 83/84 resulta tranquila conquistando la octava plaza, puesto del que se alejará en la temporada 84/85 cuando, con más problemas de lo esperado, concluya decimoséptimo un punto por encima de la debacle. En la campaña 85/86 la Federación Castellana anuncia cambios para el futuro y que los clasificados entre los puestos decimocuarto y vigésimo, ambos inclusive, perderán la categoría. Los azulones, atentos a los acontecimientos, esperan solventar la papeleta lo mejor posible pero el infortunio les relega al decimocuarto puesto empatado con la U.D. San Sebastián de los Reyes, pero con el gol average desfavorable. El descenso es tomado con resignación, llegando nuevos jugadores que se incorporan a un club que hará todo lo que esté en sus manos para regresar a la categoría que piensan, por su entidad, deben ocupar. Conseguido el primer puesto en la edición 86/87, los azulones regresan por tercera vez en pocos años al cuarto nivel nacional afrontando la sesión 87/88 con un optimismo que se verá refrendado con la obtención del tercer puesto en un Grupo VII compuesto íntegramente por clubs madrileños donde sólo C.D. Pegaso y C.D. Colonia Moscardó le preceden.

La localidad de Móstoles a finales de los años ochenta se estabiliza en torno a ciento noventa mil habitantes, goza de infraestructuras modernas, está bien comunicada y sus diversos polígonos industriales ofrecen trabajo a miles de empleados. El C.D. Móstoles, una sociedad otrora humilde, se ha convertido en un club ambicioso que maneja un alto presupuesto y desea ascender a Segunda División B, el tercer nivel nacional en cuestiones futbolísticas. Gregorio Aviñó, su presidente, reúne un buen plantel en la temporada 88/89 con la intención de ser primero y ascender directamente a la categoría de bronce pero, contrariamente a sus intereses, se encuentra con la oposición de un potente C.D. Colonia Moscardó quien, con los mismos puntos, le supera por gol average llevándose el premio. Despejado el camino y sin casi oposición, la campaña 89/90 es magnífica comandando la tabla clasificatoria de principio a fin, aventajando a sus perseguidores C.F. Fuenlabrada y C.D. Carabanchel en diez puntos con lo que consigue el ansiado ascenso entre la inmensa alegría de sus seguidores y su primer título en la categoría.

1990 – 2000

La década de los años noventa se abre con el ansiado debut en Segunda División B inmerso en el Grupo I donde participan clubs madrileños, gallegos, castellano-leoneses y asturianos no pudiendo aguantar el tipo pese a que, a lo largo del torneo, tiene opciones para salir de los puestos de cola. Al final, a cuatro puntos de la salvación, desciende como decimonoveno clasificado regresando a Tercera División.

La vuelta al Grupo VII madrileño del cuarto nivel nacional se vive en sistema competitivo que ha variado respecto a los años anteriores puesto que el ascenso a Segunda División B ya no es directo y exclusivo para el primer clasificado, sino que a los primeros cuatro clasificados se les ofrece la oportunidad de promocionar en una liguilla interregional y quien se corone campeón será el beneficiado. Conocidas las nuevas reglas el C.D. Móstoles queda tercero en la Liga 91/92 tras Real Madrid C.F. “C” y Aranjuez C.F., clasificándose para disputar una Promoción donde ofrece muy poco juego y queda colista sobrepasado por Racing Club de Ferrol, Caudal Deportivo y Club Cultural de León sumando tan solo tres puntos. En la campaña 92/93 se mantienen siempre opciones de colarse entre los cuatro primeros clasificados pero al final dos puntos les separan de la meta y han de conformarse con la sexta plaza.

Son los años de Gregorio Aviñó Vela en la presidencia y en la temporada 93/94 se confía la dirección deportiva a Andrés Rosado con quien se es cuarto en Liga. Para la Promoción hay gran confianza y sobre el terreno de juego se plasman los sueños del club azulón quien, comandando el grupo de principio a fin, se proclama Campeón aventajando a Caudal Deportivo, C.D. Salmantino y C.D. Endesa As Pontes retornando a Segunda División B en un breve margen de tiempo. El reestreno en tan complicada y desgastadora categoría atrae a muchos aficionados que se dan cita en el Municipal de El Soto para ver cómo su equipo evoluciona en el Grupo I de la temporada 94/95 donde militan sociedades madrileñas, gallegas, castellano-leonesas, canarias y asturianas, siendo su papel discreto pero con el éxito de asegurarse la continuidad al concluir decimosegundo. En la campaña siguiente, 95/96, con Casimiro Escudero en el banquillo, el papel de los madrileños no es tan fructífero y el equipo sufre en cada encuentro no pudiendo asegurarse la permanencia sumando una escasa cantidad de puntos que le relegan a la decimonovena plaza y al descenso matemático a Tercera División.

Para la edición 96/97 Aviñó Vela contrata a José Díaz Pablo con el fin de retornar a la categoría de bronce pero la plantilla, pese a su calidad, naufraga cerca de la orilla al ser quinta quedando la Promoción a un punto de distancia. Dolidos por el fracaso, durante el verano de 1997 se mejora la plantilla en todas sus líneas y, al final, tras un excelente torneo se alcanza el subcampeonato tras un inalcanzable Aranjuez C.F. del que le separan dice puntos. Clasificados para disputar una nueva Promoción, la tercera en lo que va de década, el C.D. Móstoles realiza una excelente competición en la que no pierde un solo encuentro y lidera su grupo superando a Club Siero, Real Club Celta de Vigo “B” y C.F. Palencia sumando el tercer ascenso a Segunda División B en un margen de ocho años.

En la temporada 98/99 el club azulón se reencuentra con una categoría dura donde, para los clubs modestos, mantenerse es todo un éxito. Emplazado en el Grupo I junto a madrileños, canarios, gallegos, castellano-manchegos y asturianos, dirigido por el técnico Andrés Rosado, el colectivo madrileño sufre un gran cambio en su plantilla incorporando a muchos jugadores que dan un excelente rendimiento quedando al final décimo con un colchón de puntos importante respecto a la zona de descenso. Para la siguiente campaña, 99/00, el conjunto presidido por Antonio Baena se desprende de un nutrido montante de jugadores y se confía de nuevo el proyecto a Rosado, pero la calidad de estos no es la misma y el avance del torneo lo contempla desde el último puesto. A falta de once jornadas para el término, Rosado es relevado por José Corral “Chufi” con quien no hay margen de mejora y se termina colista a once puntos de la salvación perdiéndose la categoría.

2000 – 2010

El C.D. Móstoles, convertido en un equipo ascensor, intenta en los años siguientes regresar a la categoría de bronce sin éxito inmediato a pesar de varias oportunidades que se le presentan. La primera llega en la temporada 00/01 cuando, después de ser tercero en el Grupo VII de Tercera División madrileño tras C.F. Rayo Majadahonda y C.D. Las Rozas, en la Promoción de Ascenso es segundo empatado a puntos con el Club Marino de Luanco, conjunto asturiano quien se lleva el gato al agua siendo tercero Real Valladolid C.F. “B” y colista la U.D. Xove Lago. En la campaña siguiente, 01/02, los azulones con el técnico David Gordo son cuartos en el torneo doméstico precedidos por U.D. San Sebastián de los Reyes, C.D. Las Rozas y C.D.A. Navalcarnero, disputando una segunda Promoción consecutiva en la que quedan terceros tras Real Ávila C.F. y Alondras C.F. resultando colista el Club Siero.

Con el inicio de la edición 02/03, el presidente Antonio Baena deposita la confianza de la dirección deportiva en Jaime López Sendino pero la plantilla no responde a las expectativas y finaliza en sétima posición, a diez puntos de la Promoción. El revés deportivo produce que para la sesión 03/04 se contraten los servicios de Paco Sáez, entrenador quien da otra cara al equipo y, a base de fichajes, se consigue la primera plaza del Grupo VII aventajando en tres puntos a S.A.D. Pegaso Tres Cantos y Club Atlético de Pinto. Este primer puesto permite soñar a la afición con el ascenso de categoría en un nuevo sistema donde, para tal fin, tan solo hace falta superar dos eliminatorias. Entrados en materia, los azulones superan en Semifinales cómodamente al Verín C.F.; 1-3 en la localidad orensana y 4-0 en casa, pero en la Final llega la catástrofe después de un interesante empate 1-1 frente al salmantino C.D. Guijuelo con el que se cae derrotado estrepitosamente por 1-3 ante el desencanto de todos los presentes en el Municipal del Soto.

En la temporada 04/05 se cambia una vez más de técnico incorporándose Juan José Crespo quien no tiene el respaldo de la directiva por sus resultados siendo relevado a mitad del campeonato por Manuel García Calderón con quien se alcanza el subcampeonato de Liga quedando a dos puntos del líder C.D. Las Rozas. Este puesto le permite acceder a la Promoción, una Fase donde los mostoleños esta vez sí consiguen el objetivo del ascenso gracias a superar en Semifinales a la Gimnástica Segoviana C.F.; 0-1 en la capital castellana y victoria en casa por 2-1, y en la Final al Club Rápido de Bouzas en una apasionante y muy igualada eliminatoria donde, tras empatar 1-1 en casa, una semana después empatan en Vigo 2-2 logrando materializar la meta por el valor doble de los goles obtenidos a domicilio.

Encuadrado en el Grupo I de Segunda División B donde compiten canarios, madrileños, norteafricanos y gallegos, la campaña 05/06 es caótica a nivel deportivo. Con un presupuesto muy bajo y problemas económicos que reflotan en cada esquina, García Calderón es sustituido por Javier Álvarez y este por Andrés Rosado casi al final en un torneo donde se mantienen en el pozo de principio a fin. Con siete victorias y trece empates, se pierde la categoría a la que tanto había costado llegar volviendo a Tercera División de forma rápida.

Con el primer equipo en el cuarto nivel nacional, Antonio Vergara Baena es reelecto presidente encarando la sesión 06/07 con el ánimo de realizar un buen papel y, si se puede, intentar estar arriba. Debilitado por la pérdida de jugadores, el técnico Andrés Rosado será noveno repitiendo cargo en la edición 07/08 donde consigue la cuarta plaza a siete puntos del campeón C.D. Ciempozuelos. Clasificado para disputar la Promoción, el club mostoleño será superado en Semifinales por el C.D. Don Benito, ganando en casa 1-0 pero cayendo derrotado en tierras pacenses por 3-0.

En 2008 Ángel Godino Baena sustituye a Antonio Vergara en la presidencia del club siendo contratado Antolín Gonzalo para dirigir al primer equipo, ocupando los azules un decimoprimero puesto en la temporada 08/09 que no satisface a nadie con un presupuesto distante al exhibido pocos años antes. Concluida la campaña deportiva, Godino es sustituido por Pedro Muñoz Ortiz, presidente que consigue en su primer intervención el octavo puesto en la edición 09/10 en medio de un club que empieza a acumular serias deudas.

2010 – 2012

El cambio de década no empieza mejor para el conjunto mostoleño. La tensión entre el ayuntamiento local como principal patrocinador y el club a raíz del descenso de las ayudas municipales a consecuencia de la crisis por la que atraviesa la mayor parte de la sociedad española, abren una profunda brecha que se refleja en la economía del club, con una creciente deuda y una falta de liquidez harto preocupante. Pese a todo el club sale a competir quedando noveno en la temporada 10/11.

En el verano de 2011 Pedro Muñoz promete un equipo de campanillas que opte al ascenso consiguiendo atraer a notables jugadores que suben el nivel de la plantilla. Los resultados deportivos, sin embargo, del primer cuarto liguero son discretos y pronto se comprueba sobre el terreno de juego que la aspiración real es mantenerse en la categoría. A la titubeante trayectoria se le une el impago de las nóminas por lo que muchos jugadores cesan sus contratos y marchan a otros clubs debiéndoles dinero, teniendo los azulones que contratar a nuevos además de nutrirse de juveniles para concluir la campaña 11/12 dignamente.

Atenazados por la grave situación financiera y con una deuda estimada en 600.000 euros acumulados durante años de pésima gestión y despilfarro, el C.D. Móstoles llega a las últimas jornadas del campeonato con la soga al cuello para evitar el descenso, objetivo que no se elude al finalizar decimoséptimo. Descendido a Regional Preferente, las desdichas de los azulones no quedan ahí y a las denuncias frente la AFE se une un golpe definitivo como es la ruptura de relaciones entre club y consistorio debido al incumplimiento por parte de los azulones de varios pactos, retirando el 1 de junio el ayuntamiento toda su ayuda económica además del usufructo del Estadio Municipal de El Soto. Esta decisión deja al C.D. Móstoles herido casi de muerte y sin posibilidades de competir al carecer de ingresos, siendo dado de baja casi de inmediato en la Federación Madrileña y consumando su desaparición deportiva tras cincuenta y siete años de actividad.

Desaparecido el principal representante de la ciudad, el testigo del C.D. Móstoles quien cuenta con una notable escuela futbolística, lo recibe el C.D. Juventud U.R.J.C. de Móstoles, una sociedad constituida el 14 de junio de 1996 como C.D.E. El Soto que en 1999 pasó a denominarse C.D. Juventud de Móstoles y en agosto de 2005, tras un convenio con la Universidad Rey Juan Carlos, incorporó dichas siglas. Octavo clasificado en la temporada 11/12 dentro de la Regional Preferente, este club en 2012 cambia a C.D. Móstoles U.R.J.C. permutando sus colores originales, camiseta roja con pantalón azul, por los tradicionales del C.D. Móstoles, íntegramente azules, consiguiendo al término de la temporada 13/14 ascender a Tercera División.

Con posterioridad y el ánimo de convertirse en el heredero del extinto C.D. Móstoles por delante del C.D. Móstoles U.R.J.C., el 13 de junio de 2013 se constituye el Móstoles Club de Fútbol, sociedad presidida por Antonio Del Cerro Martín que se inicia en Segunda Regional vistiendo también completamente de azul al hacerse con la licencia federativa del Unión Deportivo Móstoles, un club fundado en 2005 que vestía camiseta blanquinegra con pantalón negro y había culminado su vida deportiva. El Móstoles C.F. no será el último pretendiente al ejercicio de convertirse en el primer representante local y en junio de 2016 surge el Móstoles Balompié de la mano del exjugador profesional Javier Poves Gómez quien, después de adquirir la licencia federativa en Primera Regional del conjunto madrileño C.D.C. Comercial, perteneciente a la barrida de Carabanchel, amplía su horizonte deportivo al incorporar toda la estructura del C.D. Móstoles Sur, sociedad nacida en 2001 dedicada en pleno al fútbol base consiguiendo ascender a Regional Preferente en su primera campaña.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2007). 
  • Anuarios de la RFEF.
  • FFM 95 años de historia (1913-2008). Ediciones Federación de Fútbol de Madrid (2008).
  • www.elmundodeportivo.com/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.hemeroteca.abc.es
  • www.marca.com

 

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

 

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Historial de la Sociedad Deportiva Ibiza

escudo SD Ibiza

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Ibiza
  • Ciudad: Ibiza / Eivissa
  • Provincia: Islas Baleares / Illes Balears
  • Comunidad Autónoma: Islas Baleares / Illes Balears
  • Fecha de constitución: 1950
  • Fecha de federación: 1950

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Ibiza Club de Fútbol (1950-1956)
  • Sociedad Deportiva Ibicenca (1956)
  • Sociedad Deportiva Ibiza (1956-1997)

 

TÍTULOS NACIONALES:

2 Ligas de Tercera División:

  • 1976/77
  • 1991/92

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadi Municipal de Can Misses
  • Año de inauguración: 1991
  • Cambios de nombre: Can Misses
  • Capacidad: 4.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Camp de Sa Palmera (1950-1956)
  • Estadi Municipal Carrer Canàries (1956-1991)
  • Estadi Municipal de Can Misses (1991-1997)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales SD Ibiza

ESCUDOS DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA IBIZA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

UNIFORMES DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA IBIZA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN IBIZA:

La ciudad de Ibiza, Eivissa en lengua autóctona, es capital del municipio e isla del mismo nombre enclavada en las Islas Pitiusas (Ibiza y Formentera), localidad milenaria convertida en centro cultural, social y administrativo de toda la isla y en polo turístico por excelencia, siendo objeto de la visita de centenares de miles de visitantes cada año.

Por lo que respecta al fútbol, apenas se tiene constancia de actividad con anterioridad a 1920 dándose comúnmente esta fecha como fuente de partida a raíz de la llegada a su puerto de una fragata brasileña, la Mearim, la cual por circunstancias burocráticas tuvo que amarrar durante cuatro meses. Durante este periodo de inactividad, sus tripulantes mataron el ocio con lo mejor que sabían hacer para divertirse, jugar al fútbol, llamando la atención de los locales quienes no desaprovecharon la oportunidad para profundizar en su aprendizaje y desafiar a los extranjeros llegando a protagonizar un encuentro junto al edificio de La Mutual, junto al Passeig de Vara de Rey, en el cual se impusieron sin dificultad los forasteros.

La huella de los brasileños no pasó desapercibida y en 1924 tres eran los club que jugaban en el Camp de Sa Palmera: Ibiza F.C., el Ebusitano y el Sport; a los que se añadieron posteriormente otros como: el Chispa, el Metralla, el Ibicenco y el Rápido, habilitándose puntuales terrenos de juego como el Camp d’Es Cadirer, el Camp de Ses Canyes y el Camp d’Es Molí de Sa Punta.

Ya en la década de los años treinta surgió una segunda tanda de clubs, todos ellos alentados por el reverendo Mariano Escandell Roig y de carácter estrictamente juvenil entre los que se recuerda al España, el de Los Vileros, el de Acción Católica, el de Cristo Rey, el Mediterráneo y el Metalúrgico. En 1934, viéndose el éxito que el fútbol alcanzaba en el resto de las islas y en la península, surgió una iniciativa más seria cultivada por jóvenes amantes del balompié con el ánimo de competir a nivel federado, la Sociedad Deportiva Ibicenca, conjunto que quedó inscrito en la Federación Balear considerado como club de Segunda Categoría haciendo del Camp de Sa Palmera su feudo mientras que como colores identificativos se empleaban el negro para la camiseta y el blanco para el pantalón.

En la temporada 34/35 la S.D. Ibicenca se proclama Campeón de Baleares de Segunda Categoría imponiéndose a Lluchmajor F.C. y C.D. Soledad, de Palma de Mallorca, pero en la Promoción de Ascenso no puede alcanzar la Primera Categoría al perder los dos encuentros programados frente al Athletic F.C., club de Palma de Mallorca colista de la élite balear pero dotado de mayor calidad. Concluida la edición 35/36 en la que no se tienen opciones de ascenso en la Segunda Categoría, en julio de 1936 estalla la Guerra Civil y, en primera instancia, las tropas sublevadas se hacen con el poder de la isla. Luego será conquistada brevemente por tropas republicanas para, casi de inmediato, revertir la situación y permanecer el resto del conflicto bajo mando nacional.

Tras la guerra, sobre todo en los primeros años, el fútbol local vilero decae muchísimo al contrario que sucede en el resto del archipiélago, tardando las dos islas pitiusas en recobrar la pujanza de los años treinta. Pese a esta pérdida de sensibilidad el fútbol no desaparece y los distintos soldados de reemplazo que cumplen obligatoriamente el servicio militar irán componiendo equipos sucesivos que, con más o menos fortuna, mantienen la llama viva. No son los únicos y desde el Frente Juventudes Ibiza también se mantiene uno propio, surgiendo en el segundo lustro otros clubs como el C.F. Cadete y el Rondalla C.F. que se verán acompañados por el que parece más importante de todos, el Club Deportivo Unión, constituido en agosto de 1948 por los señores: Vidal, Ripoll, Busom, Quilis, Guillem, Medina, Verdera, Bonet, Fajarnés y Vidal; que viste camisa azulgrana con pantalón azul.

 

HISTORIA DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA IBIZA:

1950 – 1960

Iniciado el año 1950 los clubs pitiusos, tradicionalmente aislados de todo lo que acontece a nivel competitivo con las vecinas Mallorca y Menorca, más unidas futbolísticamente, consiguen al fin de la Federación Balear a base de reclamaciones que se les adjudique una delegación para organizar torneos federados, quedando la sede ubicada en la Escuela de Artes y Oficios desde donde surge el Campeonato Insular Interpueblos, la Copa de Ibiza y otros campeonatos que dan vida a la juventud.

Clubs como el C.D. Formentera, Peña Deportiva de Santa Eulália, C.D. Portmany, de Sant Antoni, junto a los vileros C.D. Unión y Rondalla C.F. forman la élite pitiusa a los cuales el 28 de agosto de 1950 se les une una nueva iniciativa, el Ibiza Club de Fútbol, sociedad que pretende recuperar los éxitos de la desaparecida S.D. Ibicenca de los años treinta. Uniformado con camisa amarilla y pantalón azul, haciendo uso del Camp de Sa Palmera, el club queda presidido por Pedro Guasch viéndose acompañado en la directiva por Carlos Costa, vicepresidente, Félix Costa como secretario, Juan Riera en el puesto de tesorero y Antonio Riusech en el de contador mientras vocales son: Juan Marí, José Marí, José Vilas y Juan Bufí.

La competición pitiusa, catalogada como de Tercera Regional, avanza en sus primeros compases a ritmo lento desatándose en 1955 por parte de los clubs de Vila y del resto de la isla, las ansias de tener un club importante que sea capaz de enfrentarse con garantías a los primeros espadas baleares. Desunidos desde sus inicios, el cambio de paradigma se establece al comprobarse con el paso del tiempo que ninguno de ellos tiene posibilidades reales de ascender por sí solo a consecuencia de su extrema humildad, determinándose entre varios clubs agrupar esfuerzos en uno de ellos que represente al conjunto de la isla en la primera Liga balear.

Debido a que uno de los principales problemas que les afecta es la falta de un terreno de juego en condiciones, como primer paso desde el ayuntamiento de Vila se aprueba el 23 de agosto de 1955 la adquisición de una superficie en la finca de Sa Bodega para la construcción de un campo de deportes. Este Estadio Municipal, localizado en la calle de Canarias, será inaugurado en 1956 acordándose entre los tres clubs más importantes de la ciudad: Ibiza C.F., C.D. Unión y Rondalla C.F. junto a Peña Deportiva de Santa Eulália y C.D. Portmany, ceder sus respectivos jugadores más destacados para disponer, a modo de selección, de un club representativo aprovechándose la licencia federativa del primero de los mencionados y con mayor potencial, el Ibiza C.F., quien el 28 de agosto, tras consulta federativa y oportuna aprobación, adopta el nombre de Sociedad Deportiva Ibicenca.

El 25 de octubre, constituida oficialmente la directiva con Ildefonso Pineda como presidente y Cosme Vidal como secretario, el club cambia a S.D. Ibiza quedando inscrito en la Federación Balear con esta denominación, siendo los colores definitivos bermellón para la camisa y blanco para el pantalón. El club vilero competirá las ediciones 56/57 y 57/58 en el Campeonato Insular pitiuso, además de disputar la Copa Gobernador, emprendiendo en la campaña 58/59 un nuevo desafío: pasar a formar parte de la Primera Regional mallorquina. Para este reto, dado los elevados costes de traslado a la vecina isla, los ibicencos acuerdan con los clubs mallorquines quedarse con la mitad de la recaudación siempre que jueguen a domicilio para compensar gastos, resultando terceros en esta edición y séptimos en la sesión 59/60.

1960 – 1970

Con el inicio de la nueva década, bajo la presidencia del apreciado industrial Ildefonso Pineda soplan aires de ascenso en la capital pitiusa. Los bermellones desean ascender a Categoría Nacional, el tercer nivel estatal para ver clubs del resto de su jurisdicción política y geográfica por lo que, empeñados como se encuentran, logran armar una buena plantilla para tal propósito que encabeza la Primera Regional y al final de la temporada 60/61, con Serra en el banquillo, consigue el alirón y la meta de la Tercera División. Ibiza recibe a sus ídolos con loor a multitudes, preparando durante el siguiente verano el Estadio Municipal para un hito histórico como es el debut en Categoría Nacional. El estreno de la temporada 61/62 se desarrolla en el subgrupo mallorquino-pitiuso del Grupo VIII balear donde se cosecha un brillante subcampeonato quedando a un punto del C.D. Constancia, accediendo los cuatro primeros clasificados junto a los dos del subgrupo menorquín a la Fase Final donde los dos primeros clasificados disputarán la Fase de Ascenso a Segunda División. Los pitiusos no tienen suerte y quintos clasificados, pierden toda opción.

En la campaña 62/63 el grupo balear es unificado en uno solo siendo la S.D. Ibiza tercera estando a punto de promocionar igualado a puntos con el C.D. Atlético Ciudadela pero, cuando todo parecía que iba a seguir igual, llega la edición 63/64 en la cual se termina octavo y colista temiéndose la pérdida de categoría. Gracias a la ampliación de participantes los bermellones se salvan del descenso, encarándose el torneo 64/65 con más optimismo para concluir sextos. Paralelamente a estos acontecimientos e impulsado por el sacerdote José Costa, el 3 de julio de 1963 se constituye el Club Deportivo Hospitalet, conjunto que viste camisa blanquiazul con pantalón azul y comparte el Campo de la Calle Canarias con los de la S.D. Ibiza, instaurándose una fuerte rivalidad entre ambos que, en el futuro, dará tardes de intensos duelos en la Tercera División balear.

El 5 de septiembre de 1965 accede a la presidencia del club ibicenco Abel Matutes Juan, empresario local que pretende aumentar la masa social y ascender el equipo. No lo conseguirá, aunque está a punto de lograrlo, siendo sexto en la sesión 65/66 y subcampeón en la 66/67 tras la U.D. Mahón. Clasificado para disputar la Promoción a Segunda División, en la Primera Eliminatoria se supera al C.D. Colonia Moscardó, de Madrid, por 4-2 en casa y derrota por 2-0 en la vuelta; pasando a una Segunda Eliminatoria donde cae ante el C.D. Lugo: 1-2 en casa y de nuevo derrota en la capital gallega por 2-0. A Matutes le sucede Antonio Riera con quien se es tercero en la edición 67/68, estableciendo la RFEF en 1968 una serie de cambios en la Tercera División que obligan a efectuar desplazamientos a la península. Los pitiusos dan el salto en la temporada 68/69 participando en el Grupo V donde compiten clubs catalanes, baleares y valencianos resultando decimosegundos en medio de los afamados C.D. Castellón, Club Gimnástico de Tarragona y Levante U.D. entre otros, haciendo en 1969 la RFEF un nuevo comunicado donde informa que para la sesión 69/70 los clasificados entre los puestos noveno y vigésimo, ambos inclusive, perderán la categoría ante una nueva reestructuración. La S.D. Ibiza, estabilizada económicamente, consigue ser quinta mostrándose poderosa en casa.

1970 – 1980

La Tercera División de los años setenta es un nivel elevado, comparable a la actual Segunda División B con cuatro grupos repartidos en todo el país. A la S.D. Ibiza le es asignado en la temporada 70/71 el Grupo III donde participan catalanes, valencianos y baleares finalizando en decimosexto lugar, plaza que le obliga a defender su puesto ante el aspirante Santoña C.F., rival al que supera tras ser derrotado en tierras cántabras por 2-0 mientras en casa se le vence por 5-0. En 1971 Juan Planells sustituye a Antonio Riera al frente del club, realizándose un discreto torneo en el cual se es decimocuarto. La sombra del descenso planea nuevamente sobre los vileros resolviéndose favorablemente ante el Club Turista, de Vigo, al derrotarlo en ambos encuentros por idéntico resultado: 0-3 en tierras olívicas y 3-0 en casa.

En las campañas 72/73 y 73/74 los bermellones continúan en el mismo Grupo III fundamentando su permanencia en casa donde consiguen numerosos puntos. Sendos quinto puesto le catapultan a la parte de arriba siendo el equipo revelación. Andrés Villar asume la presidencia y la edición 74/75 es plácida con el séptimo puesto en Liga, pasando grandes apuros en la sesión 75/76 al ser decimoquinto. Esta plaza le obliga a promocionar de nuevo, superando como en anteriores ocasiones al aspirante, en esta ocasión el C.D. Touring, de Rentería, con quien empata 0-0 en la localidad guipuzcoana y al que bate por 4-1 en casa. En la temporada 76/77 la RFEF anuncia la creación de una nueva categoría intermedia entre la Segunda División y la Tercera División que es bautizada como Segunda División B. Ascenderán a ésta los clasificados entre los puestos segundo y décimo, ambos inclusive, consiguiendo el pase a Segunda División el Campeón. Los pitiusos son decimoséptimos en un mal torneo, perdiendo de facto una categoría al seguir en Tercera División.

En la campaña 77/78 se amplían los grupos de Tercera División y a los ibicencos le corresponde el Grupo V donde compiten valencianos, baleares y murcianos. Presidido por Juan Colomer Serra, desde el principio se encarama a lo alto de la clasificación manteniendo una dura pugna con el Cartagena C.F. El primero asciende directamente a Segunda División B, por lo cual el premio bien vale un esfuerzo. Al final se consigue el reto con un punto de ventaja respecto a los departamentales, obteniendo el pase a una categoría donde nunca se ha militado por nombre pero sí por nivel. Mariano Riera releva a Juan Colomer y los ibicencos entran a formar parte del Grupo II donde cohabitan clubs andaluces, baleares, valencianos, catalanes, norteafricanos, castellano-manchegos y extremeños. Los desplazamientos son exigentes, han de cruzar medio país y el presupuesto necesita un empujón. Deportivamente se cumple discretamente y decimocuartos, al menos se evita el descenso por dos puntos. En 1979 Vicente Roig sustituye a Mariano Riera y el objetivo sigue siendo el mismo: la permanencia, obtenida con el decimoquinto puesto pero con tres puntos de ventaja respecto a la zona crítica cerrando una década magnífica.

Respecto al fútbol local, en 1972 el C.D. Hospitalet cambia a C.F. Hopitalet, pasando en 1978 a jugar en el Polideportivo Isla Blanca, enclavado al sur de la ciudad, junto al mar y próximo al núcleo urbano de Sant Jordi de Ses Salines, cambiando su denominación a C.F. Hospitalet-Isla Blanca. Los blanquiazules son el segundo club local en importancia, precediendo a otros constituidos a lo largo de la década como el C.D. Ibiza Peninsular, el C.D. Peña Blau i Grana, el C.D. Ibiza Atlético, el C.F. Rápid o el C.D. Santa Cruz, con sede en el Bar Martínez. El C.D. Ibiza Atlético, constituido el 19 de octubre de 1975 y presidido por Juan Vich Ramón, vistiendo camiseta amarilla con pantalón azul tendrá su momento de gloria en la temporada 79/80 cuando milite en Tercera División ejerciendo de filial de la S.D. Ibiza, torneo en el cual no tiene demasiada fortuna y termina colista perdiendo una categoría a la cual nunca regresará al desaparecer en la siguiente década. Con todo, la cantera pitiusa de aquello años está de sobras garantizada.

1980 – 1990

La década de los años ochenta empieza en el mismo punto donde se dejó: en Segunda División B, el tercer nivel nacional. El objetivo de los ibicencos, como siempre, obtener la permanencia cuanto antes. En la temporada 80/81 se coincide con un alicaído R.C.D. Mallorca en horas bajas con el que se empata 0-0 en casa, finalizando el torneo en decimocuarta plaza, puesto mejorado sensiblemente en la campaña 81/82 al ser decimotercero con Antonio Marí de presidente. La supervivencia de los bermellones es complicada y a las distintas directivas que se van sucediendo una tras otra el trabajo para competir dignamente es arduo. A pesar de todo el equipo cumple y en la edición 82/83 finalizan decimoséptimos. Sin embargo, el nunca deseado fin al ciclo llega en la sesión 83/84 con Jesús Callejas al frente: cuatro victorias en casa y una a domicilio son poco bagaje para la continuidad, quedando colista y perdiendo la categoría.

De regreso al Grupo XI balear de Tercera División, la S.D. Ibiza es favorita más por historia que por potencial deportivo, repitiendo el séptimo puesto en las temporadas 84/85 y 85/86. En la campaña 86/87 se da incluso un paso atrás al ser decimoprimero en un torneo nada propicio pese a anunciar la RFEF que los tres primeros clasificados obtienen pase directo a Segunda Divisón B, enmendándose la plana radicalmente en la temporada 87/88 cuando se finaliza en segundo puesto tras un sorprendente C.D. Santa Ponsa que le tiene ganado el gol average particular y asciende directamente al tercer nivel nacional. La frustración de los pitiusos es patente y para la edición 88/89 se confecciona una plantilla de garantías para tratar de obtener el primer puesto, el más deseado. Sin embargo el R.C.D. Mallorca Atlético, con un plantel mejor, le resulta inalcanzable teniéndose que conformar con la segunda plaza. Cuando todo parecía indicar que la Tercera División iba a ser su destino una campaña más, la fortuna se cruza por su camino de forma inesperada pues el C.D. Badía de Cala Millor, conjunto balear que militaba en el Grupo II de Segunda División B, es descendido administrativamente al no estar corriente con los pagos a sus jugadores. La plaza de los de Son Servera es ofrecida en bandeja a los pitiusos quienes aceptan encantados, consiguiendo un ascenso que les devuelve, aunque sea por la puerta de atrás, al tercer nivel nacional. Muy a su pesar, la presencia en el Grupo IV de la temporada 89/90 no es positiva pues, con rivales baleares, murcianos, catalanes y valencianos, se es decimonoveno con una sola victoria a domicilio quedando condenado al descenso.

Durante esta década es meritorio recordar la presencia del C.F. Hospitalet-Isla Blanca en Tercera División durante siete temporadas consecutivas, precediendo en dos de ellas, 84/85 y 85/86 al propio S.D. Ibiza quien se ve superado, aunque por escaso margen, por un club de su misma localidad con el que mantiene un intenso duelo en los años que comparten destino el en Grupo XI balear, los mejores momentos del fútbol vilero.

1990 – 1997

Descendido el club a Tercera División, la directiva que preside Juan Miró contacta con el empresario franco-italiano Calixto Bragantini quien, alertado por los problemas deportivos y financieros que atraviesa el club, decide emprender un potente proyecto por el cual se pretende situar a los pitiusos en Segunda División A en los cinco años posteriores. A base de una fuerte inversión con dinero de dudosa procedencia, durante la edición 90/91 la S.D. Ibiza es segunda en el Grupo XI balear tras el C.F. Playas de Calviá, conjunto provisto igualmente de un fuerte presupuesto que le supera por un solo punto, accediendo a una Promoción donde no tiene excesiva fortuna y es superado por la U.D. Oliva y Águilas C.F., siendo la cuarta plaza para la U.E. Banyoles. La frustración es grande, Juan Miró abandona la directiva, Juan Ramón es presidente un corto intervalo de tiempo y Vicente Torres accede a la presidencia con el total apoyo de Bragantini. En la sesión 91/92 se refuerza la plantilla y los bermellones alcanzan el primer puesto del grupo balear arrasando con diez puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, el C.D. Manacor, disputando su segunda Promoción consecutiva en la cual, ahora sí, consiguen retornar a Segunda División B igualados a puntos con el C.D. Eldense, rival al que desbancan en la última jornada gracias a imponerse al Santomera C.F., colista, por 8-0 mientras los alicantinos sólo vencen al C.E. Júpiter, tercero, por 5-0 en una particular última jornada. En esta sesión cabe destacar la inauguración en 1991 del Estadio de Can Misses, situado a las afueras de la ciudad, que sustituye al céntrico Camp del Carrer Canàries, convertido poco después en popular parque.

Para la temporada 92/93, dentro del tercer nivel nacional, los pitiusos consiguen rodearse de jugadores profesionales que dejan al equipo en el decimoprimer puesto del Grupo III donde compiten catalanes, valencianos, baleares y murcianos. El éxito deportivo no es acompañado por el económico y Bragantini hace un llamamiento estéril a los empresarios locales para que se impliquen aportando ayudas económicas. Como resultado del fiasco económico, la plantilla hace un encierro de doce días, amenaza con una huelga indefinida, se denuncia a la institución y finalmente se desciende administrativamente a Tercera División, empezando un calvario que sumerge al club en un principio de ruina. Por si fuera poco, Bragantini es detenido en París a comienzos de febrero de 1993 por evasión de capitales. El proyecto desaparece completamente y la S.D. Ibiza va de mal en peor.

La campaña 93/94 se convierte en un mal sueño y la plantilla, debilitada con la pérdida de jugadores afamados, es decimosexta. A priori se aguanta la categoría, pero el descenso de Peña Deportiva Santa Eulália y C.D. Manacor de Segunda División B al Grupo XI de Tercera división sumado con el fiasco de los clubs baleares puesto que ninguno asciende, ocasiona que tanto los pitiusos como C.E. Ferreríes den con sus huesos en Regional Preferente. La edición 94/95 se presenta complicada, Juan Riera toma cargo de la junta gestora y Tolo Darder ejerce como entrenador no consiguiéndose el objetivo de clasificarse para jugar la Promoción de Ascenso.

El cariz que toman los acontecimientos dentro de la S.D. Ibiza provocan que, avanzado 1995, un grupo de socios emprendan en junio un nuevo proyecto en forma de Unión Deportiva Ibiza, club presidido por José Roig quien se ve acompañado por los vicepresidentes Francisco Marí y Juan Tur, ejerciendo Bartolomé Juan como secretario, Félix Ortiz como vicesecretario, Armando Tur en el puesto de tesorero y José Antonio Vives en el de contador partiendo con una base dedicada a las categorías inferiores. La S.D. Ibiza da sus últimas bocanadas de aire y con una deuda alrededor de 200.000 euros, la plantilla de la sesión 95/96 tampoco llega a los puestos de arriba, fin que sí se alcanza en la 96/97 pero que resulta baldío con el cuarto puesto en el Grupo I. Las esperanzas de remontar el vuelo son cada día que pasa más oscuras y entre los miembros de la junta gestora el cansancio y el desánimo crecen a pasos agigantados.

En el verano de 1997 nadie se presenta para retomar el rumbo de una nave que hace agua por todas partes e, incapaces de darle continuidad, el club conocido popularmente como «Sa Deportiva» se da de baja en la Federación Balear acuciado por las deudas. En el recuerdo quedan para siempre 8 temporadas en Segunda División B y 25 en Tercera División. Desaparecido el club más representativo del fútbol ibicenco en toda su historia, parte de su afición y dirigentes quedan desamparados, sin alma. Las alternativas que se barajan son constituir un nuevo club o pasar en bloque a uno ya existente. Dinero no hay, posibilidad legal de fusionarse con otro club tampoco, por lo que esta última propuesta es la elegida. El destino de los antiguos miembros de «Sa Deportiva» es ingresar como unos abonados más en la U.D. Ibiza, un club modesto fabricado ex profeso para sustituir a una S.D. Ibiza condenada a la extinción.

escudo SE Eivissa-Ibiza

La U.D. Ibiza de 1997 ya no es el club de 1995, sino una sociedad fuerte que en 1996 se fusiona con el C.F. Hospitalet-Isla Blanca manteniendo el nombre del primero y es el subcampeón ibicenco habiendo promocionado, aunque sin éxito, para ascender a Tercera División en la temporada 95/96. Fruto de la llegada masiva de aficionados de la S.D. Ibiza a la U.D. Ibiza, los directivos de este último adoptan los colores y escudo del extinto pasando a vestir camisa bermellona con pantalón blanco además de cambiar su denominación, la cual pasa a ser Club Esportiu Eivissa, nombre con el que se consigue ascender a Tercera División una vez finalizada la edición 97/98 tomándose el relevo de forma natural tras un largo periplo con un final desafortunado. En 2001 se cambia nuevamente de nombre adoptándose el de Sa Deportiva Eivissa, con rememoración histórica, para culminar la temporada 06/07 con el ascenso a Segunda División B por primera vez en su corta historia, cambiando de denominación en el verano de 2007 por razones de marketing a Societat Esportiva Eivissa-Ibiza.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

 

 

Historial de la Societat Esportiva Eivissa-Ibiza

Titular SE Eivissa-Ibiza

 

escudo SE Eivissa-Ibiza

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo:  Societat Esportiva Eivissa-Ibiza
  • Ciudad: Ibiza / Eivissa
  • Provincia: Islas Baleares / Illes Balears
  • Comunidad Autónoma: Islas Baleares / Illes Balears
  • Fecha de constitución: 25 de junio de 1995
  • Fecha de federación: 25 de junio de 1995

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Deportiva Ibiza (1995-1997)
  • Club Esportiu Eivissa (1997-2001)
  • Sa Deportiva Eivissa (2001-2007)
  • Societat Esportiva Eivissa-Ibiza (2007-2009)
  • Unión Deportiva Ibiza-Eivissa (2009-2010)

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 2006/07

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadi Municipal de Can Misses
  • Año de inauguración: 1991
  • Cambios de nombre: Estadi Municipal de Can Misses
  • Capacidad: 4.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadi Municipal de Can Misses (1995-2010)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales SE Eivissa-Ibiza

 

ESCUDOS DE LA SOCIETAT ESPORTIVA EIVISSA-IBIZA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

UNIFORMES DE LA SOCIETAT ESPORTIVA EIVISSA-IBIZA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN IBIZA:

La ciudad de Ibiza, Eivissa en lengua autóctona, es capital del municipio e isla del mismo nombre enclavada en las Islas Pitiusas (Ibiza y Formentera), localidad milenaria convertida en centro cultural, social y administrativo de toda la isla y en polo turístico por excelencia siendo objeto de la visita de centenares de miles de visitantes cada año.

Por lo que respecta al fútbol, apenas se tiene constancia de actividad con anterioridad a 1920 dándose comúnmente esta fecha como fuente de partida a raíz de la llegada a su puerto de una fragata brasileña, la «Mearim», la cual por circunstancias burocráticas tuvo que amarrar durante cuatro meses. Durante este periodo de inactividad, sus tripulantes mataron el ocio con lo mejor que sabían hacer para divertirse, jugar al fútbol, llamando la atención de los locales quienes no desaprovecharon la oportunidad para profundizar en su aprendizaje y desafiar a los extranjeros llegando a protagonizar un encuentro junto al edificio de La Mutual, junto al Passeig de Vara de Rey, en el cual se impusieron sin dificultad los forasteros.

La huella de los brasileños no pasó desapercibida y en 1924 tres eran los club que jugaban en el Camp de Sa Palmera; Ibiza F.C., el Ebusitano y el Sport; a los que se añadieron posteriormente otros como: el Chispa, el Metralla, el Ibicenco y el Rápido, habilitándose puntuales terrenos de juego como el Camp d’Es Cadirer, el Camp de Ses Canyes y el Camp d’Es Molí de Sa Punta.

Ya en la década de los años treinta surgió una segunda tanda de clubs, todos ellos alentados por el reverendo Mariano Escandell Roig y de carácter estrictamente juvenil entre los que se recuerda al España, el de Los Vileros, el de Acción Católica, el de Cristo Rey, el Mediterráneo y el Metalúrgico. En 1934, viéndose el éxito que el fútbol alcanzaba en el resto de las islas y en la península, surgió una iniciativa más seria cultivada por jóvenes amantes del balompié con el ánimo de competir a nivel federado, la Sociedad Deportiva Ibicenca, conjunto que quedó inscrito en la Federación Balear considerado como club de Segunda Categoría haciendo del Camp de Sa Palmera su feudo mientras que como colores identificativos se empleaban el negro para la camiseta y el blanco para el pantalón.

En la temporada 34/35 la S.D. Ibicenca se proclama Campeón de Baleares de Segunda Categoría imponiéndose a Lluchmajor F.C. y C.D. Soledad, de Palma de Mallorca, pero en la Promoción de Ascenso no puede alcanzar la Primera Categoría al perder los dos encuentros programados frente al Athletic F.C., club de Palma de Mallorca colista de la élite balear dotado de mayor calidad. Concluida la edición 35/36 en la que no se tienen opciones de ascenso en la Segunda Categoría, en julio de 1936 estalla la Guerra Civil y, en primera instancia, las tropas sublevadas se hacen con el poder de la isla. Luego será conquistada brevemente por tropas republicanas para, casi de inmediato, revertir la situación y permanecer el resto del conflicto bajo mando nacional.

Tras la guerra, sobre todo en los primeros años, el fútbol local vilero decae muchísimo al contrario que sucede en el resto del archipiélago, tardando las dos islas pitiusas en recobrar la pujanza de los años treinta. Pese a esta pérdida de sensibilidad el fútbol no desaparece y los distintos soldados de reemplazo que cumplen obligatoriamente el servicio militar irán componiendo equipos sucesivos que, con más o menos fortuna, mantienen la llama viva. No son los únicos y desde el Frente Juventudes Ibiza también se mantiene uno propio, surgiendo en el segundo lustro otros clubs como el C.F. Cadete y el Rondalla C.F. que se verán acompañados por el que parece más importante de todos, el Club Deportivo Unión, constituido en agosto de 1948 por los señores: Vidal, Ripoll, Busom, Quilis, Guillem, Medina, Verdera, Bonet, Fajarnés y Vidal; que viste camisa azulgrana con pantalón azul.

Iniciado el año 1950 los clubs pitiusos, tradicionalmente aislados de todo lo que acontece a nivel competitivo con las vecinas Mallorca y Menorca, más unidas futbolísticamente, consiguen al fin de la Federación Balear a base de reclamaciones que se les adjudique una delegación para organizar torneos federados, quedando la sede ubicada en la Escuela de Artes y Oficios desde donde surge el Campeonato Insular Interpueblos, la Copa de Ibiza y otros campeonatos que dan vida a la juventud.

Clubs como el C.D. Formentera, Peña Deportiva de Santa Eulália, C.D. Portmany, de Sant Antoni, junto a los vileros C.D. Unión y Rondalla C.F. forman la élite pitiusa a los cuales el 28 de agosto de 1950 se les une una nueva iniciativa, el Ibiza Club de Fútbol, sociedad que pretende recuperar los éxitos de la desaparecida S.D. Ibicenca de los años treinta. Uniformado con camisa amarilla y pantalón azul, haciendo uso del Camp de Sa Palmera, el club queda presidido por Pedro Guasch viéndose acompañado en la directiva por Carlos Costa, vicepresidente, Félix Costa como secretario, Juan Riera en el puesto de tesorero y Antonio Riusech en el de contador mientras vocales son: Juan Marí, José Marí, José Vilas y Juan Bufí.

La competición pitiusa, catalogada como de Tercera Regional, avanza en sus primeros compases a ritmo lento desatándose en 1955 por parte de los clubs de Vila y del resto de la isla, las ansias de tener un club importante que sea capaz de enfrentarse con garantías a los primeros espadas baleares. Desunidos desde sus inicios, el cambio de paradigma se establece al comprobarse con el paso del tiempo que ninguno de ellos tiene posibilidades reales de ascender por sí solo a consecuencia de su extrema humildad, determinándose entre varios clubs agrupar esfuerzos en uno de ellos que represente al conjunto de la isla en la primera Liga balear.

Debido a que uno de los principales problemas que les afecta es la falta de un terreno de juego en condiciones, como primer paso desde el ayuntamiento de Vila se aprueba el 23 de agosto de 1955 la adquisición de una superficie en la finca de Sa Bodega para la construcción de un campo de deportes. Este Estadio Municipal, localizado en la calle de Canarias, será inaugurado en 1956 acordándose entre los tres clubs más importantes de la ciudad: Ibiza C.F., C.D. Unión y Rondalla C.F. junto a Peña Deportiva de Santa Eulália y C.D. Portmany, ceder sus respectivos jugadores más destacados para disponer, a modo de selección, de un club representativo aprovechándose la licencia federativa del primero de los mencionados y con mayor potencial, el Ibiza C.F., quien el 28 de agosto, tras consulta federativa y oportuna aprobación, adopta el nombre de Sociedad Deportiva Ibicenca.

El 25 de octubre, constituida oficialmente la directiva con Ildefonso Pineda como presidente y Cosme Vidal como secretario, el club cambia a Sociedad Deportiva Ibiza quedando inscrito en la Federación Balear con esta denominación, siendo los colores definitivos bermellón para la camisa y blanco para el pantalón. El club vilero se convertirá en lo sucesivo en el principal club pitiuso consiguiendo al término de la edición 60/61 ascender a Tercera División, categoría donde se mantiene ininterrumpidamente hasta la sesión 77/78 cuando, una vez concluida ésta, asciende a Segunda División B. Seis serán las temporadas que permanece en el tercer nivel nacional, regresando a Tercera División en la campaña 84/85 para, tras cinco campeonatos, regresar brevemente durante la edición 89/90 a la Segunda División B.

Convertida la S.D. Ibiza en un equipo ascensor, la temporada 92/93 marcará el inicio de su fin deportivo embarcándose en una nefasta aventura liderada por el empresario franco-italiano Calixto Bragantini que tendrá dramáticas consecuencias puesto que, debido a los excesos económicos, al final de la misma se adeudan 200.000 euros. Denunciado el club por parte de sus jugadores, administrativamente será descendido al grupo balear de Tercera División encadenando en poco más de un año una nueva pérdida de categoría para descender al campeonato insular pitiuso. En 1997, después de 8 temporadas en Segunda División B y 25 en Tercera División, la histórica sociedad deportiva, sin futuro y abrumada por la deuda desaparecerá al no poder hacer frente a sus responsabilidades económicas cerrando de la peor de las formas un capítulo deportivo que llenó la vida de varias generaciones.

La ciudad de Ibiza durante todos estos años no estará limitada a la «Sa Deportiva» como popularmente se identifica a los granates, siendo cuna de otros importantes clubs como el C.D. Hospitalet, entidad constituida el 3 de julio de 1963 que, tras ser C.F. Hospitalet entre 1972 y 1978, a partir de esta última fecha será conocida como C.F. Hospitalet-Isla Blanca llegando a militar siete temporadas consecutivas en la Tercera División balear, concretamente entre las ediciones 84/85 y 90/91, ambas inclusive. En este periodo de gran recuerdo para los aficionados ibicencos, los blanquiazules del Polideportivo Isla Blanca concluirán sorprendentemente dos ediciones por delante de los granates del Estadio Municipal, siendo quintos en la 84/85, por séptimo el decano y sextos en la 85/86 por nuevamente séptimo el rival. A partir de 1991 se experimentará una decadencia en el conjunto hospitalario no sobrepasando la Regional hasta que los acontecimientos marquen su unión con un nuevo club.

Al margen de los blanquiazules, la ciudad contará con otro club que saboreará las mieles de la Tercera División, el C.D. Ibiza Atlético, sociedad constituida el 19 de octubre de 1975 presidida por Juan Vich que, ejerciendo brevemente de filial de la S.D. Ibiza, competirá durante la campaña 79/80 sin gran fortuna perdiendo rápidamente la categoría. Otros constituidos en la década de los años setenta serán el C.D. Ibiza Peninsular, el C.D. Peña Blau y Grana, el C.F. Rápid o el C.D. Santa Cruz, con sede en el Bar Martínez, constituyéndose en 1977 el C.D. Atlético Isleño quien ataviado íntegramente de azul, se ocupará del fútbol base hasta crear un equipo amateur que compite en Tercera División las temporadas 11/12 y 12/13 coincidiendo con la crisis del fútbol local.

HISTORIA DE LA SOCIETAT ESPORTIVA EIVISSA-IBIZA:

1995 – 2000

El cariz que toman los acontecimientos dentro de la S.D. Ibiza, con una deuda de 200.000 euros y varias denuncias por parte de futbolistas a la AFE pendientes de solución desde 1993, provocan que, avanzado 1995 y ante el temor de una desaparición inminente, un grupo de socios piense en el futuro emprendiendo el 25 de junio un nuevo proyecto en forma de Unión Deportiva Ibiza. El club, presidido por José Roig Serra quien se ve acompañado en la directiva por los vicepresidentes Francisco Marí y Juan Tur, ejerciendo Bartolomé Juan como secretario, Félix Ortiz como vicesecretario, Armando Tur en el puesto de tesorero y José Antonio Vives en el de contador, empieza su carrera deportiva como filial de la S.D. Ibiza partiendo de forma modesta con una pequeña base dedicada a las categorías inferiores compitiendo en la temporada 95/96 sin equipo amateur.

Llegados a 1997 la situación de la S.D. Ibiza es crítica, agonizante, capeando la junta gestora la situación como puede. A pesar todo y dar las postreras bocanadas de aire, consiguen el campeonato insular colándose en la Promoción de Ascenso a Tercera División, resultando su intento baldío con el cuarto puesto en el Grupo I. Quemada la última bala, nadie es capaz de dar solución al problema económico y por fin se comprende que la única salida es unir a la afición local bajo una misma bandera.

Negada federativamente la fusión entre S.D. Ibiza y U.D. Ibiza como consecuencia de la enorme deuda de los granates, «Sa Deportiva» se da de baja en la Federación Balear y desaparece pasando parte de sus directivos y afición a una U.D. Ibiza que se convierte en el principal club vilero y en heredero de una gran tradición. Fruto de la comunión de todos, el club cambia su denominación adoptando la de Club Esportiu Eivissa, nombre con el que se consigue ascender a Tercera División una vez finalizada la edición 97/98.

El C.E. Eivissa, que viste camisa granate con pantalón blanco, debuta en el Grupo XI balear en la edición 98/99 con Pedro Marí en la presidencia y Tolo Darder en el banquillo pasando apuros para conservar la categoría, repitiendo puesto en la campaña siguiente 99/00 con un poco más de holgura pero con Vicente Segovia en la presidencia y Ángel Vega como entrenador estabilizando la sociedad.

2000 – 2010

Con el cambio de década el C.E. Eivissa sigue compitiendo con un presupuesto austero. El gobierno del club, muy cambiante, deja en la presidencia a Josep Bufí mientras Tolo Darder regresa al banquillo. La campaña 00/01 refleja la misma posición que las precedentes, el decimoquinto puesto, aunque a lo largo del torneo no hay temor por perder la categoría. En la edición 01/02 se cambia nuevamente de nombre adoptándose el de Sa Deportiva Eivissa, con rememoración histórica, mientras José Antonio Luna se hace con las riendas del banquillo y, casualidades de la vida, las matemáticas lo dejan en el decimoquinto puesto por cuarta temporada consecutiva. En esta ocasión, sin embargo, el puesto final es agónico por cuando entre el descenso y su plaza existe un solo punto de distancia.

Con la llegada de un nuevo sponsor institucional, la edición 02/03 es significativamente más placentera que las anteriores. Siguiendo Josep Bufí en la presidencia, el técnico Antonio Arabí consigue el quinto puesto luchando hasta el final por entrar en una Promoción que se escapa por un punto. En 2003 hay cambios administrativos y Mariano Riera accede a la presidencia ocupando el banquillo Andrés García Tébar con quien se finaliza quinto, en esta ocasión sin opciones de alcanzar el cuarto puesto. En la entidad pitiusa entrar en la Promoción se convierte en un objetivo prioritario y, para tal efecto, en la campaña 04/05 se contratan los servicios de Bernabé Herráez. La apuesta no sale como se esperaba y los granates, demasiado irregulares, quedan séptimos alejados de las cuatro primeras plazas.

En la temporada 05/06 se contrata a Carlos Simón pero, con cuatro rivales inalcanzables, los granates se han de conformar con una insatisfactoria quinta plaza. La desesperación empieza a adueñarse de los directivos y aficionados vileros quienes ven impotentes cómo cada curso no se alcanza el objetivo. Pedro Ortega toma el relevo a Mariano Riera y con él llega al banquillo Luis Elcacho con quien, reforzada convenientemente la plantilla, se consigue el primer puesto y título con veinticuatro victorias, ocho empates y seis derrotas. La alegría en Vila es grande, pero falta culminar la temporada 06/07 con un ascenso. La Promoción, siempre traicionera, es vista con recelo y en Semifinales el rival es el Real Sporting de Gijón “B” con el que se pierde por 3-0 en la ida. Cuando todo parecía perdido, en Can Misses se vence 3-0 y, desde el punto de penalti, se pasa a la Final donde se enfrenta al turolense Andorra C.F., imponiéndose en la ida en tierras aragonesas por un cómodo 0-2 que es rematado en casa con un 2-1 que le proporciona el ascenso a Segunda División B por primera vez en su corta historia.

En el verano de 2007 el club experimenta una gran ebullición. El presidente, Pedro Ortega y su directiva, por razones de marketing cambian la denominación a Societat Esportiva Eivissa-Ibiza, siguiendo Luis Elcacho al frente del banquillo. La plantilla, con dos millones de euros de presupuesto, es remodelada profundamente y dentro del Grupo III donde participan valencianos, catalanes y baleares se alcanza un magnífico séptimo puesto quedando a seis puntos de promocionar. Por el club pasan ilustres veteranos del fútbol nacional y en la temporada 08/09 Joan Francesc Ferrer “Rubi”, entrena al equipo.

Sin embargo no es oro todo lo que reluce. La entidad pitiusa vive por encima de la realidad y las deudas afloran por todas partes. Ortega Cano capea el temporal como puede y la plantilla deja de cobrar viéndose el club abocado al descenso de categoría irremediablemente al concluir decimoctavo. Se deben 367.000 euros a jugadores, 35.000 a la Federación Balear y una cantidad desconocida a distintos proveedores que en su totalidad se rumorea pueda alcanzar el millón de euros, una cifra astronómica impagable que obliga al no ser satisfecha a que la RFEF lo descienda administrativamente una categoría más quedando relegado a la Regional Preferente. El doble descenso cae como una losa en la afición, deprimida, dolida y frustrada por los desmanes económicos. La crisis, enorme, se lleva por delante al equipo dependiente, S.E. Eivissa-Ibiza “B” creado en 2005 y decimosegundo clasificado en el Grupo XI balear de Tercera División durante la campaña 08/09, el cual es disuelto ante la falta de presupuesto para pagar a los jugadores.

En agosto de 2009 el club pasa a manos del agente FIFA italiano Antonio Stina, que venía ejerciendo de vicepresidente y su esposa Tiziana Schipiani a los que se presenta como salvadores con un plan bajo el bolsillo para solventar los problemas de liquidez. La entidad ibicenca cambia de nombre y se adopta el de Unión Deportiva Ibiza-Eivissa, se pretende hacer una conversión a SAD y la venta de ilusión sin poner sobre la mesa un solo euro empieza a ser cuotidiana. Las promesas de Stina caen pronto en saco roto, la deuda se duplica en apenas unos meses y en marzo de 2010 se ve, junto a su esposa, obligado a abandonar la junta directiva. En 2014 Stina será condenado por la justicia italiana acusado de falsedad documental, fraudes y engaños. Apremiados por configurar una junta gestora urgente, los socios y ex jugadores Andoni Valencia e Ibon Begoña toman las riendas del club buscando un nuevo inversor apareciendo la empresa Management Lele Corporation cuya figura visible es el también italiano Emanuele Maffezzoni. La viabilidad del proyecto ofrece serias dudas desde el primer momento que se verán corroboradas al poco tiempo cuando en abril de 2010 Maffezzoni sea detenido por la policía española acusado por un delito de estafa en varios hoteles mallorquines.

El 7 de junio de 2010, después de unas elecciones a la que no se presenta candidatura alguna al deberse un millón y medio de euros, mediante Asamblea Extraordinaria a la que acuden dos de los cinco socios en activo del club, Andoni Valencia e Ibon Begoña, conforme al artículo 68 punto A de los Estatutos se aprueba la disolución del club abriéndose la liquidación y extinción a mano del gerente Andoni Valencia. Por segunda vez en pocos años la capital pitiusa pierde a su máximo representante.

ERA POST CLUB:

Ibiza queda hecha un solar futbolístico y tan sólo algunos clubs modestos sobreviven como pueden. La reorganización y posterior relevo de la U.D. Ibiza- Eivissa no es sencilla pues la afición se encuentra fragmentada y resentida por lo sucedido. Las iniciativas en este sentido tardan en aparecer y, cuando lo hacen, crean discrepancias al considerarse todas herederas del extinto.

escudo CD Ibiza-Islas Pitiusas

El primero en hacerlo es el Club Deportivo Ibiza-Islas Pitiusas, constituido el 16 de octubre de 2012 y registrado el día 25 que preside José Cosme Vidal Torres acompañado de Tolo Darder y Juan Ramón Gómez. Rodeado de personas vinculadas al pasado deportivista, el club inicia la actividad en la temporada 13/14 consciente, según la norma RFEF, de que han de pasar al menos dos temporadas antes de poder ascender de categoría. Con una escuela de fútbol base y un equipo amateur, vistiendo camisa grana y pantalón blanco se autoconsiderará el genuino heredero, haciendo de Can Misses su feudo deportivo. En 2013, en cumplimiento del Reglamento General de la RFEF aprobado el 18 de febrero y concretamente de su artículo 104 que lucha frente al fraude de los clubs nuevos vinculados a un extinto desaparecido por no pagar sus deudas, se ve obligado a pagar 34.000 euros para poder competir, además de pesar una posible reclamación por parte de la AFE a la que se le adeudan 300.000 euros.

escudo Ciudad de Ibiza CF

Apenas un año después, en el verano de 2013 Ibón Begoña y David Torres intentan emprender un proyecto en el C.D. Atlético Isleño que no se lleva a cabo debido a las deudas acumuladas por este que lo hacen inviable y ocasionan su desaparición. Begoña y Torres, a los que se les suma luego Jordi Cruyff, reflotan como socios el Ciudad de Ibiza C.F., una sociedad constituida en 2004 por Ángel Nadal dedicada al fútbol base que, sin deudas, después de permanecer inactiva desde 2009, piensan convertir en el principal club pitiuso proyectando disponer de una buena escuela y un primer equipo que, como mínimo, alcance la Tercera División. Vistiendo camiseta celeste con franja horizontal azul y pantalón blanco, debutan durante la campaña 13/14 en el Campeonato Insular repitiendo en la edición 14/15 donde son primeros no pudiendo ascender en ninguna de las dos ocasiones tras jugar la Promoción. En la temporada 15/16 consiguen ascender a Tercera División después de imponerse en la Promoción al C.D. Santanyí, explotando desde 2016 la marca Ibiza C.F.

escudo UD Ibiza-Eivissa

Otro club de reciente constitución es la Unión Deportiva Ibiza-Eivissa, inscrito en la Federación Balear el 31 de julio de 2015 con el empresario Amadeo Salvo al frente. Salvo, consciente del potencial de la marca «Ibiza-Eivissa» conocida internacionalmente gracias al turismo, decide abonar la deuda federativa -60.000 euros- del club extinto y liquidado en 2010 con la misma denominación acogiéndose al artículo 100 del Reglamento el cual indica que, transcurridos cinco años, se puede emplear la denominación de un extinto satisfaciendo su deuda con el máximo órgano futbolístico territorial.

El proyecto de esta nueva sociedad inscrita en el Registro de Entidades Deportivas del Govern Balear con fecha 16 de marzo del 2016, a priori dotada de un fondo económico y también deportivo importante, pasa por crecer en el fútbol local para dar el salto a la Tercera División balear y luego al fútbol profesional, encontrándose a las primeras de cambio con la férrea oposición del C.D. Ibiza-Islas Pitiusas, entidad compuesta por antiguos aficionados y directivos con pasado histórico granate quienes, molestos por el que se considera un intruso, impugnan su inscripción alegando desagravio al no presentar estatutos, sede social, estadio, distintas licencias además de ostentar el nombre un club disuelto, liquidado y extinto. La Federación Balear contradiciendo su propio Reglamento mirará hacia otro lado y seguirá hacia adelante, dando pie a la convivencia de varios clubs vileros que se disputan la hegemonía local.

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BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

 

 

Historial del Xerez Club

 

escudo Xerez Club

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Xerez Club
  • Ciudad: Jerez de la Frontera
  • Provincia: Cádiz
  • Comunidad Autónoma: Andalucía
  • Fecha de constitución: 14 de diciembre de 1932
  • Fecha de federación: 1932

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Xerez Foot-ball Club (1932-1941)
  • Xerez Club (1941-1946)

 

TÍTULOS NACIONALES:

  • 0 Ligas de Categoría Nacional.

 

ESTADIO:

estadio Xerez Club

Estadio Domecq

  • Nombre: Estadio Domecq
  • Inauguración: 14 de enero de 1923
  • Cambios de nombre:
  • Stadium del Parque (1923-1932)
  • Stadium Domecq (1932-1941)
  • Estadio Domecq (1932-)
  • Capacidad: 13.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Domecq (1932-1946)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales Xerez Club

 

ESCUDOS DEL XEREZ CLUB. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

UNIFORMES DEL XEREZ CLUB. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN JEREZ DE LA FRONTERA:

Situada en la andaluza provincia de Cádiz de cuyas tierras es la primera localidad en número de habitantes y localizada a escasa distancia del mar, la ciudad de Jerez de la Frontera es un extenso municipio dotado con una vasta campiña dedicada preferentemente al cultivo de la vid cuyos caldos, conocidos internacionalmente, le han dado una gran popularidad hasta el punto de ponerle nombre propio a su denominación de origen. Encorsetada entre los grandes núcleos de Cádiz y Sevilla, ambas capitales provinciales, al perder los favores administrativos Jerez se decantó por la industrialización centrando su intervención en el vino, no olvidándose de otros menesteres agrícolas y ganaderos, los dos con notable peso, reforzados en las últimas décadas de sectores como los de servicios y turístico debido a su rica fisonomía y atractiva arquitectura.

Para conocer su relación con el deporte moderno hemos de rememorarnos a tiempos pasados cuando en el siglo XVIII y, sobre todo, en el siglo XIX, el atractivo de sus vinos provocó que un buen número de comerciantes y empresarios procedentes del Reino Unido se establecieran en la ciudad levantando impresionantes bodegas que, años después, formarían un gran entramado industrial. Estos, además de prosperidad y una puerta abierta para los negocios, trajeron consigo sus costumbres siendo la predilección por el caballo y los juegos a campo abierto sus más apasionadas distracciones para los ratos de ocio.

Fruto de contar con mano de obra autóctona y extensa relación con grandes familias locales bodegueras como los González, a finales de los años sesenta decimonónicos surgieron varias asociaciones mixtas jerezano-británicas de marcado carácter deportivo como el Jerez Gun Club, constituido en 1869 y el Jerez Polo Club, en 1870, ambos impulsados por el poderoso comerciante Pedro Nolasco González de Soto quien había cursado estudios en Liverpool y era un gran amante del por entonces denominado sport. Las dos iniciativas, junto a otras que vendrían después, fueron ampliamente secundadas por la ciudadanía británica quien se volcó en masa.

Consecuencia de disponer de un amplio recinto como el Hipódromo de Caulina, situado a las afueras de la localidad, fue la disputa el 1 de noviembre de 1870 del primer encuentro de fútbol del que se tiene noticias en suelo español, protagonizado por los socios del Jerez Cricket Club, asociación constituida en agosto de 1864 la cual solía practicar diversas actividades teniendo siempre como protagonista una pelota o bola y tuvo posteriormente su sede en las proximidades del Paseo de Capuchinos. Por razones desconocidas, quizás la falta de rivales en la zona y la escasa atención que el pueblo prestaba a los juegos de origen británico, el fútbol no prosperó todo lo contrario que las carreras de caballos o las regatas, existiendo aun así constancia de práctica balompédica por parte de los empleados de las bodegas, incluso en zonas habilitadas en las décadas de los años setenta y ochenta.

La entrada del fútbol por la puerta grande deberá esperar todavía cierto tiempo y no será hasta empezado el siglo XX, cuando los españoles se impliquen en diversas ciudades de todo el Estado, surja a imitación de esta tendencia la primera iniciativa seria en Jerez impulsada y presidida por Thomas Spencer, un ciudadano de origen británico nacido en Gibraltar llegado a la localidad en 1907 que, empleado en la bodega William & Humbert años después, concretamente en 1911, constituye el Jerez Foot-ball Club cuya primera sede de sus evoluciones será la denominada Finca de San Benito, propiedad del empresario bodeguero Garvey. El conjunto jerezano hará su debut oficial el 2 de mayo en un torneo triangular con motivo de los actos correspondientes a la Feria del Ganado donde se enfrentará en esa fecha ante el Cádiz F.C. al que se le derrota, jugando el día siguiente la gran final con el también gaditano Español F.C. ante el cual se pierde yendo el trofeo donado por los locales a parar a manos azulgranas.

Uniformado inicialmente con camisa blanquiazul y pantalón blanco -camiseta blanca a partir de 1912-, al poco tiempo desempeñará su actividad en los terrenos de la Venta de los Negros, en el Camino de La Cartuja, adquiriendo gran notoriedad entre sus convecinos gaditanos y de las provincias colindantes al derrotar a rivales tan cualificados como el Español F.C., de Cádiz y los representantes de Algeciras, San Fernando y Huelva.

En el año 1914 el máximo representante jerezano se fusiona con el Fortuna F.C., tradicional rival ciudadano nacido en 1912 que vestía camiseta gualdinegra con pantalón blanco, integrando a éste último dentro de su estructura dentro de una etapa muy fecunda en el fútbol local con el nacimiento de multitud de clubs aunque de escasa vida la mayoría de ellos como el Patronato Católico F.C., el recordado Jerez Balompié Club en 1912 que vestía camiseta azulgrana con pantalón blanco, el Athletic Club Jerezano también de 1912, el España-Mundo Nuevo F.C. que se uniformaba con camiseta rojiblanca y pantalón blanco, el Infantil F.C., el Deportivo F.C. y el popular Jerez Bote Club, todos ellos nacidos en 1913 y el Racing Club Jerezano en 1914 a los que se sumarán San Estanislao F.C. en 1915 e Hispania F.C. ya en 1916.

De todos ellos el Jerez Foot-ball Club será la asociación preponderante gozando por encima del resto de mayor popularidad y apoyo hasta el punto de existir una notable diferencia entre unos y otros, siendo el club jerecista quien lleve la batuta en el fútbol local y el único capaz de organizar torneos donde se invitan a clubs forasteros. Lamentablemente esta situación de privilegio no se alargará demasiado y en 1917, tal cual sucede con gran parte de las demás asociaciones, el club desaparecerá al no contar con un mecenas como tampoco de un campo en condiciones, grave problema que impedirá la evolución de un deporte que parecía lanzado a alcanzar cotas mayores dentro de su ámbito geográfico.

Entre 1917 y 1922 el Jerez Balompié Club defenderá a duras penas la representación de la ciudad, surgiendo a mediados de 1922 una nueva iniciativa gracias a la intervención del por entonces coronel Francisco Merry y Ponce de León que desea rescatar lo que fue el club hegemónico apenas unos años antes, el Jerez Foot-ball Club. En esta ocasión, vistiendo camiseta blanca con pantalón negro, se dispone de un modesto recinto junto a los almacenes de la estación de ferrocarril de Pequeña Velocidad entre las calles Medina y Porvenir, instándose tras su reorganización casi de inmediato al ayuntamiento a levantar el campo de deportes tan necesario que se lleva reclamando desde años atrás puesto que se pretende competir a nivel federado. Pasados unos meses el ayuntamiento no responde, pero gracias al acuerdo de arriendo que establecen el club y José Paz Partida, propietario de unos terrenos situados en Villa Mercedes, dentro del Parque González Hontoria, se consigue adecentar un campo de juego vallado bautizado como Stadium del Parque que será inaugurado oficialmente el 14 de enero de 1923 ante el Mirandilla F.C.,de Cádiz, con victoria local por 2-1.

Durante las siguientes temporadas el Jerez F.C. crecerá deportivamente alcanzando el Grupo B de Primera Categoría, es decir, el segundo nivel regional dentro de la Federación Regional del Sur, sustituyendo en 1925 su camiseta blanca por una blanquinegra al mismo tiempo que el ayuntamiento emprende en 1926 la construcción de un estadio situado en la zona de recreo de Villa Elena junto a la carretera de Lebrija que será inaugurado el 27 de marzo de 1927 frente al Español F.C., de Cádiz, con el que se pierde por 2-4. El bautizado como Estadio González Byass verá pasar por su césped a multitud de equipos andaluces, concretándose a finales de 1928 por parte de la RFEF la creación de dos campeonatos de Liga profesionales denominados Primera y Segunda División Nacional donde los jerezanos, con poco bagaje deportivo, quedarán excluidos.

La medida federativa resultará dañina para los intereses del Jerez F.C. puesto que, alojados en el Grupo B de Primera Categoría y rodeados de un mundo futbolístico cada vez más profesionalizado, las taquillas menguarán y la posibilidad de incorporarse al carro de los primeros clubs nacionales se esfumará por completo. El torneo 28/29 empezará con retraso y causará malestar en la entidad, declinando la directiva blanquinegra participar en la edición 29/30. En la temporada 30/31 se regresará a la competición pero en esta ocasión jugando en Tercera Regional debido al abandono experimentado en 1929, compitiendo junto a Marchena Balompié, C.D. Mairena y Coria F.C.,retirándose el equipo en el primer encuentro de la segunda vuelta tras un gran escándalo en la localidad sevillana de Marchena. La merma de las taquillas y la deuda acumulada, causará la disolución de la asociación a mediados de 1931.

Heredero directo de sus restos será el Jerez Sporting Club, asociación constituida el 3 de julio de 1931 que, en memoria del club hegemónico recién desaparecido, ostentará como colores los blanquinegros para la camiseta y el blanco para el pantalón, teniendo como presidente electo el 10 de octubre a Lorenzo Ivison. El Jerez Sporting Club quedará inscrito en la Federación Regional del Sur empleando como terreno de juego el Estadio González Byass y empezando por Tercera Categoría durante la campaña 31/32 en la que pasará casi desapercibido.

Por otro lado y de forma paralela, cobrará importancia otra asociación dotada con equipo futbolista como la Unión Deportiva Jerezana, club constituido como Jerez Balompié F.C. en diciembre de 1928 que justo tres años después, en diciembre de 1931, experimenta una metamorfosis total al albergar otras disciplinas deportivas al margen del balompié. La U.D. Jerezana, con su presidente José Dionisio García Rodríguez al frente, presentará un proyecto ambicioso para convertirse en la principal fuerza deportiva de la ciudad remodelando ampliamente el Stadium del Parque que será reestrenado el 17 de abril de 1932 frente al Sevilla F.C. Amateur con resultado favorable a los locales por 3-2.

A punto de inaugurarse la temporada 32/33, a principios de septiembre la Federación Regional del Sur oficializará el calendario para la Segunda Categoría Preferente donde, en el Grupo IV, constan el Coria F.C., el Victoria F.C., de San Juan de Aznalfarache y los dos conjuntos jerezanos; Unión Deportiva Jerezana y Jerez Sporting Club, siendo no obstante significativo que a finales de mes no haya referencia alguna a ninguno de los dos participantes locales. Y es que el sentir general de la prensa, acostumbrados a asociaciones plagadas de jugadores aficionados, pocos profesionales y estructuras de club muy arcaicas, se manifiesta contrario a estas tendencias y, por el contrario, aboga por que Jerez disponga de un club fuerte, bien organizado, con respaldo social y empresarial que, en definitiva, sea capaz de costear buenos jugadores que confeccionen buenas plantillas.

 

HISTORIA DEL XEREZ CLUB:

1932 – 1940

Una serie de movimientos en las esferas del fútbol local contribuirán a que ambos clubs cesen en sus pretensiones deportivas y sacrifiquen su escasa trayectoria desapareciendo al unísono en beneficio de un nuevo proyecto donde, ahora sí, quedan implicados empresarios, ayuntamiento y todos aquellos aficionados que desean un club potente; el Xerez Foot-ball Club. Constituido en diciembre de 1932 bajo la iniciativa de Ventura Ochoa, presidido por José Manuel Domecq Rivero y secundado por la familia Domcq quien se vuelca con el proyecto apoyándolo económicamente, el día 14 se presentan los Estatutos en el Registro de Asociaciones del Gobierno Civil, siendo aprobados el día 22.

El Stadium del Parque pasa a ser denominado Estadio Domecq, partiendo los jugadores del Xerez F.C., quienes visten camiseta celeste con pantalón blanco, desde la Segunda Categoría en la temporada 33/34 en la que resultarán campeones, accediendo al Grupo VI de Tercera División que en realidad es un torneo eliminatorio para dilucidar qué clubs ascienden a Segunda División. Los xerecistas son superados por el Club Recreativo Granada quien consigue la categoría de plata, estrenándose los celestes del Xerez F.C. en el Campeonato Superregional de Andalucía de la campaña 34/35 con un tercer puesto igualados a puntos con Malacitano F.C. y Club Recreativo Granada mientras en el torneo de Primera Categoría son primeros. En la edición 35/36, compitiendo con el grueso de los grandes clubs andaluces dentro del Superregional será segundo tras el Sevilla F.C., perdiendo el primer puesto al ser derrotado en el último encuentro de Liga en terreno granadino ante el titular por 2-0. Esta clasificación le permite, acto seguido, debutar en el Campeonato de Segunda División dentro del Grupo III donde finaliza segundo a tres puntos del Murcia F.C., accediendo a la Fase Final para tratar de ascender a Primera División en la cual es sexto y colista perdiendo todos los encuentros a domicilio.

El Xerez F.C. se verá sorprendido, como el resto de clubs del país, por la Guerra Civil en julio de 1936, dejando escapar un momento idóneo para dar el salto a Primera División y con un proyecto ideado en agosto de 1934 en el cual el prestigioso bodeguero Pedro Domecq tenía calculado construir y financiar con cien mil pesetas un gran estadio. A finales de 1938 el Xerez F.C. será reorganizado antes de que concluya el lamentable y trágico conflicto armado, compitiendo durante la temporada 39/40 en el Campeonato de Primera Categoría donde finaliza quinto, misma plaza que ocupa en el Grupo V de Segunda División.

1940 - 1946

Presididos por Enrique Del Pino Balbontín y habiendo permutado su camiseta celeste por una camisa azulina, en la campaña 40/41 son sextos en el Grupo II de Segunda División, surgiendo en la localidad otras asociaciones como el C.D. Español, el C.D. Victoria y el Unión C.F. todos ellos de Segunda Categoría.

Renombrado Xerez Club desde el 1 de enero de 1941 en cumplimiento con las nuevas ordenanzas de la DND que preside el general José Moscardó, la trayectoria de los jerezanos en el campeonato de Segunda División es ascendente siendo séptimos en la campaña 41/42 y segundos en la sesión 42/43 en la que acceden a la Fase Final para intentar ascender a Primera División. La suerte les será esquiva y, al final, resultan sextos y colistas. En el Campeonato de España logran en la edición de 1943 alcanzar los cuartos de Final tras imponerse a Sevilla C.F. y C.D. Constáncia, de Inca, siendo eliminados por el Real Madrid C.F. En las temporadas 43/44 y 44/45 serán quintos, estas dos últimas dentro de un grupo único, llegando la hecatombe en la temporada 45/46 cuando, endeudados y casi sin recursos, son decimosegundos teniendo que jugarse su futuro inmediato a un solo encuentro. En el horizonte, pese a la negatividad reinante, todavía se vislumbra algo de luz al tener que defender la categoría ante el aspirante Baracaldo Altos Hornos, pero en el partido vital disputado en Madrid se cae ante los vizcaínos por 0-2 descendiendo irremediablemente a Tercera División.

Reunida la directiva constantemente para estudiar la situación, sin el apoyo del consistorio que no puede prestar más dinero junto a la negativa del empresariado local que no desea parchear los errores cometidos por el club, la continuidad en Tercera División se hace imposible al no ser garantizados los desplazamientos así como la disponibilidad de una plantilla apropiada. Sin más por lo que luchar, el 26 de agosto de 1946 se disuelve mediante Asamblea General la asociación jerezana dejando a la ciudad huérfana de fútbol en Categoría Nacional y a la afición sin su más preciado referente.

Constituido el 4 de junio de 1942, el Club Deportivo Jerez será quien tome su relevo como asociación representativa, coincidiendo en 1947, en su intento fallido de ascender a Tercera División, la masiva llegada de ex-directivos xerezanos a éste quienes se incorporan para tomar un nuevo rumbo. Permutado su nombre el 24 de septiembre a Jerez Club Deportivo, el conjunto gaditano obtendrá en los años posteriores un gran crecimiento deportivo alcanzando rápidamente la Tercera División y, a mediados de los años cincuenta la Segunda División. En 1963 cambiará a Xerez Club Deportivo, manteniendo una brillante carrera deportiva que lo hará llegar, ya en la primera década del Siglo XXI, aunque de forma breve, a Primera División.

Texto: Vicent Masià © 2009

Última actualización: 2016

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia del fútbol en Jerez. Rafael Romero Tarrío. Editorial AE (2007).
  • Historia oficial del Xerez C.D. (60 aniversario). Rafael Romero Tarrío. Editorial AE (2008).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Archivo privado de Ernesto Alba.
  • El Progreso. Diario.
  • Ayer. Diario.
  • ABC. Diario.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.

 

 

Historial del Club Deportivo Boiro

 

escudo CD Boiro

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Boiro
  • Ciudad: Boiro
  • Provincia: La Coruña / A Coruña
  • Comunidad Autónoma: Galicia / Galiza
  • Fecha de constitución: 1966
  • Fecha de federación: 10 de agosto de 1967

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Juventud de Acción Católica (1966- 1967)
  • Club Deportivo Boiro (1967- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga en Tercera División:

  • 2015/16

 

ESTADIO:

estadio CD Boiro

Campo Municipal de Barraña

  • Nombre: Campo Municipal de Barraña
  • Año de inauguración: 1922
  • Cambios de nombre: Campo Municipal de Barraña
  • Capacidad: 2.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal de Barraña (1966- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales CD Boiro

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO BOIRO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

UNIFORMES DEL CLUB DEPORTIVO BOIRO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

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ORÍGENES DEL FÚTBOL EN BOIRO:

Lindante con el margen coruñés de la amplia Ría de Arousa y situado en plena comarca del Barbanza, el municipio de Boiro tiene diseminado en su término más de cien entidades poblacionales agrupadas en ocho parroquias, contando con una treintena de kilómetros de costa baja y arenosa salpicada por rocas que han propiciado el fomento de bateas, la creación de industrias conserveras y un comercio que gira principalmente alrededor del mejillón.

En cuanto al fútbol, este deporte surgió como en otros tantos municipios del país, recién comenzados los años veinte siguiendo la corriente expansionista que le caracterizó, siendo la juventud local y en concreto los hijos de las familias más acomodadas quienes concertaron los primeros encuentros en los alrededores descampados de las playas. En 1922, a iniciativa de unos cuantos muchachos entre los que se encontraban los hermanos Manuel, Saturnino y Benjamín Fajardo, Luís Casáis, Jesús Xambella, Julián Carreño, Jesús Hermida, José Dieste, Crusat, Gerardo Piñeiro y los hermanos Fajardo, quedó constituido el Barraña Sporting Club, sociedad presidida por Domingo Alcalde que se hizo con unos terrenos donde ahora se levanta el Campo Municipal de Barraña, iniciando una breve carrera futbolística que le llevó a enfrentarse a distintos rivales comarcales.

La tendencia marcada por este primer conjunto supuso el nacimiento de varias más como el Fortuna Athletic, residente en el barrio marítimo de A Tenencia y el Victoria, perteneciente al barrio de Cimadevila, clubs de escaso recorrido que pronto desaparecerían al igual que el Barraña Sporting Club, muy afectado por el fallecimiento de su presidente en 1926 que, lamentablemente, ocasionó su disolución.

Aseverando las bonitas pugnas entre los distintos núcleos de Boiro, en 1927 fueron constituidas casi al unísono dos nuevas sociedades herederas de las anteriores que llegaron a contar con equipo infantil; de un lado El Pueblo Gallego F.C., radicado en A Tenencia donde jugaban antiguos equipiers barrañistas como Crusat, Dieste y Jesús Hermida a los que se unieron Farruco y Pepe do Lodeiro haciendo uso del Campo de Barraña, mientras que del otro nació en Cimadevila el Sansón F.C., sociedad donde militaron entre otros los hermanos Gonzalo, Bernardino y Pepe López junto a Franco Cobas, Silva y Paquito Reino, teniendo su feudo en el Campo Rego de Mil, en Espiñeira.

A principios de 1929 quedó constituido el Deportivo Colón, ubicado en el barrio marítimo de Escarabote quien dispuso del Campo de Bealo, siendo recordado el encuentro que se disputó durante la primavera en el Campo de Barraña, atestado de público, entre El Pueblo Gallego F.C., el más importante de todos los existentes y una selección de jugadores pertenecientes a una escuadra de la marina alemana que se hallaba anclada frente al puerto del vecino municipio de Puebla del Caramiñal con resultado de empate a un tantos.

Con el cambio de década y la instauración de la Segunda República, las rivalidades entre barrios desaparecieron y estas, debido a la agitación de la época, pasaron a ser entre ideales políticos. El Sansón F.C., con jugadores de Cimadevila y A Tenencia en sus filas acabó adhiriéndose a Juventud Católica, surgiendo poco después el equipo de las Juventudes Socialistas, liderado por Antonio Somoza hasta que en julio de 1936 se vieron sorprendidos por la Guerra Civil.

Pasados los tres años del conflicto Falange Española, a través de su sección del Frente de Juventudes, asumió toda la responsabilidad a la hora de establecer cualquier movimiento deportivo, configurando varios equipos abanderados por el Frente de Juventudes de Boiro que no tuvieron excesiva repercusión y resultaron muy sombríos no llegando a la población, como tampoco algunos equipos de escasa entidad surgidos en los núcleos de Escarabote y Bealo como el Club Amanecida. El resurgir del fútbol boirense se retrasaba más de lo esperado y no fue hasta 1948 cuando, de la mano de Benjamín Fajardo Silva, uno de los fundadores del añorado Barraña Sporting Club y ausente del municipio hasta su regreso hacía escaso tiempo, nació una nueva iniciativa que ahora sí iba a captar la atención de los aficionados locales; el Barraña Club de Fútbol.

Haciendo uso del Campo de Barraña, Fajardo conectó con la juventud y, después de unos años de acoplamiento, inscribió la sociedad en el seno de la Federación Gallega para competir a partir de 1953 en los populares Campeonatos de las Rías Baixas, torneos donde compartió destino con el Club Amanecida, una sociedad ubicada en la localidad de Ponte Beluso perteneciente a la parroquia de Bealo. A finales de los años cincuenta ambos proyectos anduvieron muy tocados desapareciendo los dos de la actividad, debiendo los barrañistas sin Fajardo al frente contratar incluso los servicios de jugadores foráneos quienes, transcurrido el tiempo, abandonaron el club ante el mal rumbo que adquirió este. Pese a todo, la labor barrañista en sus primeros años fue encomiable, formando jugadores de la talla de Manoliño, Alcalde, Federo, Paquito, Guillermo, Máximo o Dieste, quien llegó a alcanzar la Primera División.

En 1961, con la economía resuelta y ganas por parte de los aficionados de volver a ver fútbol federado, un grupo de ellos liderados por Francisco Lorenzo González “O Chono”, quien encabezó la directiva, puso de nuevo en acción al Barraña C.F. dándolo de alta por segunda vez en la Federación Gallega e inscribiéndolo nada más y nada menos que en la Serie A, primera de las categorías a nivel regional inmediatamente inferior a la Tercera División. Por aquella entonces esta categoría, dada la amplitud geográfica de la región, estaba dividida en dos grupos tradicionalmente no muy numerosos en cuanto al número de participantes y los boirenses, con camisa celeste y pantalón blanco, aguantaron bien en la edición 61/62 pero en la siguiente, 62/63, los gastos de los largos viajes les pasaron factura y la directiva determinó no seguir en la categoría e inscribir para la campaña 63/64 al equipo en el Campeonato de las Rías Baixas, menos costoso y a la altura de sus pretensiones reales.

Sin embargo tan pronto como apareció, desapareció al poco tiempo siendo la edición 64/65 su último torneo en activo, surgiendo en el municipio otros clubs de poca monta que, con la mejor de las intenciones, tuvieron un escaso recorrido como el caso del Marino F.C., del barrio de Quinteiro, el Turista, de la barriada de Abanqueiro o el Mar Azul, de Esteiro.

HISTORIA DEL CLUB:

1966 – 1970

En 1966, transcurrido apenas un año de la desaparición del último representante local a nivel federado, en el municipio coruñés se emprendió una nueva aventura con jugadores netamente de la localidad y temprana edad que actuaban bajo la denominación de Juventud de Acción Católica. Presididos por Jesús Barcala González y teniendo como terreno de juego el Municipal de Barraña, estos muchachos que vestían completamente de blanco compitieron durante la temporada 66/67 en la Copa do Sar, obteniendo un buen resultado que les hizo considerar la posibilidad de inscribirse en la Federación Gallega para competir bajo el amparo de este organismo. Dicho y hecho el club quedaba dado de alta el 10 de agosto de 1967 pero con una nueva denominación más representativa, adquiriendo la de Club Deportivo Boiro.

Con escasos medios y totalmente amateur, el C.D. Boiro debutó la campaña 67/68 dentro del Campeonato Comarcal de O Sar resultando segundo, puesto repetido en la edición 68/69 ya con Manuel Barcala González en la presidencia mientras en la sesión 69/70 era cuarto. El fútbol había vuelto.

1970 – 1980

La década de los años setenta se afrontó con optimismo. En Boiro, industrializado y cierto poder económico, se quería contar con un buen equipo convirtiéndose la Serie A o Primera Regional, en todo un objetivo para las distintas directivas que se hicieron cargo de la dirección del club. En la temporada 70/71, todavía en el Campeonato Comarcal de O Sar, los blancos fueron quintos, accediendo en 1971 José Chouza Viturro a la presidencia. Tercero en la campaña 71/72, en la edición 72/73 se hizo una plantilla para ascender pero, a pesar de ser primero, en la Promoción fue eliminado y su deseo se quedó en nada.

El empeño del conjunto boirense no cesó en lo sucesivo y, tras ser segundos en la sesión 73/74, en la temporada 74/75 con Mariano Muñiz Vázquez se bajó al quinto puesto, alcanzándose el Campeonato en la campaña 75/76 que le permitía promocionar para intentar ascender a Primera Regional. Como sucedió años atrás, la suerte le fue esquiva y superado en la segunda eliminatoria, el ascenso quedó emplazado para otra oportunidad. Esta no se hizo de rogar y en la siguiente edición, 76/77, el conjunto blanco tras ser Campeón por segunda vez consecutiva conseguía en la Promoción rematar el trabajo.

El debut en Primera Categoría no se consumó en la temporada 77/78, pues la Regional Preferente fue reestructurada y el C.D. Boiro accedió a ésta deportivamente. Para tal empresa la directiva encabezada por Francisco Rey Blanco contrató los servicios de jugadores foráneos que subieron el nivel de la plantilla, conquistando un notable tercer puesto aunque sin posibilidad de ascender al estar muy distanciado del primer clasificado, Alondras C.F. En la edición 78/79 la Federación Gallega determinó que ascenderían los dos primeros clasificados, quedando los boirenses terceros a un punto del Noia S.D. y a seis del Atlético de Riveira.

Llegados a la campaña 79/80 y como consecuencia de la asignación por parte de la RFEF de un grupo propio para la Federación Gallega en Tercera División, el Grupo I, se estableció que ningún participante en Regional Preferente descendería a Primera Regional siendo los poseedores finales de los diez primeros puestos ascendidos directamente. El C.D. Boiro, cuarto clasificado, fue uno de los beneficiados.

1980 – 1990

Con Francisco Rey Blanco al frente de la directiva, el estreno en Categoría Nacional de la edición 80/81 se vivió apasionadamente en el Municipal de Barraña pero los resultados, contrariamente a lo esperado no llegaron y, sin opciones, concluyeron vigésimos y colistas perdiendo la categoría. Los blancos volvieron a Regional Preferente esperanzados en recuperar la plaza lo antes posible, no siendo así. Si en la sesión 81/82 eran séptimos, en el curso 82/83, con José Tubío Río como presidente sólo se pudo alcanzar el cuarto puesto. El ansiado ascenso debió esperar a la temporada 83/84 cuando, Campeón del Grupo Norte, logró el objetivo por la vía directa sin necesidad de disputar la temida Promoción.

En este segundo ciclo a lomos de la Tercera División, con José Tubío se inició una etapa de esplendor pues la estabilidad llegó al feudo de Barraña y las distintas plantillas que se configuraron durante los años siguientes, dieron de sí todo lo que tenían logrando la permanencia para los coruñeses temporada tras temporada con susto incluido en una de ellas. De esta forma y cronológicamente, la sesión 84/85 fue la mejor de todas con el noveno puesto, siendo decimoprimero en la edición 85/86 y decimoctavo en la campaña 86/87. Este puesto que, en otras ocasiones fue sinónimo de descenso, debido al sistema competitivo implantado por la RFEF para ese torneo en concreto con vistas a una nueva reestructuración del fútbol nacional, permitió a los últimos clasificados defender su plaza mediante Promoción ante un representante de Regional Preferente, logrando los boirenses conservar la suya frente al aspirante Porriño Industrial F.C.; 0-1 en la ida y 2-0 en casa.

En las siguientes ediciones, debido al trago amargo sobrepasado exitosa pero a su vez preocupantemente en la referida Promoción, la directiva del conjunto del Barbanza puso más cuidado en los fichajes, repitiendo el décimo puesto en las temporadas 87/88 y 88/89 mientras en la 89/90 que cerraba la década se tuvieron que conformar con una discreta decimoquinta plaza.

1990 – 2000

La década de los años noventa no fue tan fructífera como la anterior y el C.D. Boiro sufrió en sus carnes varios descensos que lo llevaron a vivir situaciones deportivas del pasado de las que tanto le costó salir. No obstante su continuidad estuvo asegurada por las distintas directivas que, con su esfuerzo, lucharon para que siguiera habiendo fútbol en la localidad.

En la primera temporada, 90/91, los boirenses presentaron una plantilla muy debilitada respecto a los años anteriores que tan sólo pudo lograr seis victorias y once empates, quedando sumidos en el vigésimo y último puesto aunque la permanencia no anduvo muy lejos. Descendidos a Regional Preferente, en esta categoría estuvieron durante toda la campaña 91/92 en los puestos de arriba conservando parte de los jugadores que procedían de Tercera División, siendo quintos sin opciones al ascenso. Sin embargo, lo que no deseaba nadie se materializó en la sesión 92/93; la marcha de los mejores jugadores y la llegada de unos sustitutos sin el nivel de los traspasados, hizo que la sociedad coruñesa se tambaleara en el torneo sumando ocho victorias y seis empates, registros insuficientes para seguir en Regional Preferente terminando vigésimo y colista.

En la edición 93/94 el C.D. Boiro abría un nuevo ciclo en Primera Regional con un presupuesto austero y la mentalidad puesta en hacer lo mejor posible. Se ocupó la sexta plaza, repitiendo puesto en la siguiente temporada 94/95, resultando muy negativo el curso 95/96 en el que se obtuvo un discreto decimoprimero puesto. En la sesión 96/97 se hizo una limpia en la plantilla y se incorporaron nuevos jugadores que fueron terceros en Liga, sentando las bases para afrontar la campaña 97/98 con opciones de ascender que finalmente se confirmaron al ser subcampeones tras la S.D. O Val, de Narón. De nuevo en Regional Preferente, la edición 98/99 fue notable y el equipo ocupó el tercer puesto tras R.C. Vilalbés y C.D. Foz, clasificándose para disputar la Promoción de Ascenso en la que no tuvo suerte al ser eliminado. En la sesión 99/00 no se hicieron las cosas tan bien y se perdieron plazas en comparación con el anterior torneo bajándose hasta la decimosegunda.

2000 – 2010

La primera década del nuevo siglo se vivió íntegramente en Regional Preferente. Sin el potencial económico disfrutado en el pasado y en medio de unas circunstancias que imposibilitaron la contratación de buenos jugadores, el C.D. Boiro tuvo que pelear por aguantar la categoría como fuera y, si se presentaba la ocasión, como sucedió, intentar ascender si la fortuna venía de cara. Con estas premisas el equipo fue noveno en la temporada 00/01, no yendo más lejos en la siguiente 01/02 al ser décimo. En la campaña 02/03 es sorprendentemente segundo tras el Narón Balompié Piñeiros, clasificándose para disputar la Promoción de Ascenso ante el Coruxo F.C., de Vigo, con el que se empata 1-1 en casa y 0-0 en la ciudad olívica, siendo eliminado por el valor doble de los tantos obtenidos a domicilio.

Apesadumbrados por el frustrado ascenso, en las temporadas siguientes el nivel deportivo del conjunto barbanzano decaerá finalizando la campaña 03/04 en séptimo puesto mientras en la edición 04/05 es decimotercero. Con la llegada de nuevos jugadores se podrá revertir la situación, concluyendo quinto en las sesiones 05/06 y 06/07 mientras en la edición 07/08 se termina octavo. En las temporadas postreras de esta década nada cambiará respecto a la situación deportiva del club, con deudas pendientes, realizándose discretos campeonatos en los que es décimo en la campaña 08/09 y séptimo en la 09/10.

2010 – 2020

La tendencia continuista mostrada en los últimos tiempos cambiará radicalmente en el estreno de esta década con la incorporación de nuevos directivos que darán un fuerte impulso a la entidad blanca. David Places Fontaine, nuevo presidente boirista, comandará un proyecto que pasa por llevar al club lo antes posible a Tercera División basándose en una buena gestión, el control de la deuda y la incorporación de jugadores con buen perfil que puedan ofrecer un buen rendimiento deportivo. En la temporada 10/11 se es tercero en Liga tras Betanzos C.F. y C.D. Dorneda empatado a puntos con ambos pero con el gol average desfavorable por lo que ascienden aquellos clubs. El C.D. Boiro debe conformarse con disputar la Promoción de Ascenso donde se impone al C.D. Barbadás; 1-0 en casa y empate 3-3 en la vuelta, pero el no ascenso de ningún club gallego de Tercera División a Segunda División B y el descenso del Real C.D. La Coruña “B” de esta última categoría al cuarto nivel impiden su ingreso en el Grupo I de Tercera División.

En la campaña 11/12 los boirenses repiten el tercer puesto en Liga, ahora tras la nueva S.D. Compostela y el Narón Balompié Piñeiros quienes ascienden directamente, no habiendo oportunidad para el tercer clasificado según el sistema de competición. Con cada vez menos rivales que ensombrezcan su ansiado ascenso, en la edición 12/13 al fin se alcanza el objetivo con el primer puesto sumando veintiuna victoria y diez empates, catapultándose a una Tercera División en la que no se militaba desde hacía veintitrés años

El reencuentro con esta categoría durante la edición 13/14, el cuarto nivel nacional, es sobresaliente puesto que con una plantilla muy reforzada para la ocasión y la dirección técnica de Rogelio Gómez “Gelucho” se es tercero en Liga a un solo punto de la U.D. Somozas y empatado a puntos con el C.C.D. Cerceda. El C.D. Boiro afronta la Promoción de Ascenso a Segunda División B por primera vez en su historia enfrentándose en Cuartos al Náxara C.D., conjunto riojano que le elimina; 2-1 en la ida y derrota nuevamente en casa ante su público por 0-1. Nada más empezar el campeonato 14/15 Gelucho es destituido por los malos resultados y sustituido por Juan Carlos Andrés que seguirá los mismos derroteros en enero de 2015. El equipo no funciona como se esperaba y, al final, alejado del descenso y con la continuidad asegurada se es decimoquinto.

En la temporada 15/16 se contratan los servicios de José Luís Lemos, entrenador de prestigio con el que se quiere llegar lejos y participar, al menos, en la Promoción. La apuesta boirense es firme con un presupuesto nutrido y un excelente plantel que no decepciona a nadie al proclamarse Campeón del Grupo I gallego de Tercera División por primera vez en su historia. En la temida Promoción de Ascenso se luchará en la Eliminatoria de Campeones ante el asturiano Caudal Deportivo a cara o cruz, imponiéndose los blancos en casa en un abarrotado Municipal de Barraña por 2-0 con tantos de Romay y Borja. En el encuentro de vuelta disputado en el Estadio Hermanos Antuña mierense se cede por 1-0, consiguiendo un histórico ascenso a Segunda División B.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2007).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Archivo privado de Antón Rodríguez Gallardo. Revista Folia y Revista Quentadela (2002-2008).
  • Hoja Oficial del Lunes. Semanario.
  • www.lavozdegalicia.es Diario.
  • www.galifutbol.com Blog de fútbol.
  • www.acgfutbol.comBlog de la Asociación de Clubes Gallegos de Fútbol.

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial de la Sociedad Deportiva Zamudio

 

escudo SD Zamudio

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Zamudio / Zamudio Kirol Elkartea
  • Ciudad: Zamudio
  • Provincia: Vizcaya / Bizkaia
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: 1943
  • Fecha de federación: 1943

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sociedad Deportiva Zamudio (1943- )

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 2015/16

ESTADIO:

estadio SD Zamudio

Campo de Fútbol Gazituaga

  • Nombre: Campo de Fútbol Gazituaga
  • Año de inauguración: 9 de septiembre de 1990
  • Cambios de nombre: Polideportivo Municipal (1990-2005)
  • Campo de Gazituaga (2005- )
  • Capacidad: 2.000 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de San Martín (1943- 1990)
  • Polideportivo Municipal / Campo de Gazituaga (1990- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales SD Zamudio 2016

ESCUDOS DEL CLUB. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

UNIFORMES DEL CLUB. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

 

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN ZAMUDIO:

Situado a menos de diez kilómetros de la cabecera regional, Bilbao y perteneciente a la subcomarca del Valle de Asúa, el municipio de Zamudio ha sido tradicionalmente un pequeño núcleo rural que, llegados a 1966 en plena época desarrollista, fue anexionado a la villa de Bilbao perteneciendo a la capital hasta lograr de nuevo la independencia en 1983. A partir de 1985 se constituyó en su término un moderno Parque Tecnológico, creciendo en sus alrededores dos grandes polígonos industriales que en la actualidad han hecho de la localidad uno de los municipios con mayor renta per cápita del país duplicando los puestos de trabajo creados a la población residente cifrada en algo más de tres mil habitantes.

Sobre la aparición del fútbol en su término apenas hay registros que aporten datos de interés, practicándose sin duda ya en los años veinte y treinta debido fundamentalmente al tirón que ejerce el Athletic Club, de Bilbao, pero sin concretarse tal práctica con la constitución de un club representativo.

HISTORIA DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA ZAMUDIO:

1943 – 1950

El surgimiento del primer club organizado deberá esperar unos años y más concretamente a los primeros cuarenta cuando, después de la Guerra Civil, el Gobierno inste a través de la Delegación Nacional de Deportes y de su brazo derecho, Falange Española, que el Frente de Juventudes de toda localidad del país fomente el deporte entre los ciudadanos y apoye la creación de clubs. Siguiendo estas instrucciones al pie de la letra nacerá el Frente de Juventudes de Zamudio y luego, a continuación de forma privada, distintos equipos formados por peñas juveniles como el de Los Chopos, demandando todos ellos del consistorio la habilitación de un terreno de juego.

A principios de 1943 el Campo de San Martín, situado en las afueras del casco urbano, será una realidad y la constitución de la Sociedad Deportiva Zamudio pronto un hecho en el momento que el alcalde local, Mateo Romero, los integrantes de la peña Los Chopos y los también jóvenes del Frente de Juventudes decidan fundir esfuerzos y prestar a los mejores jugadores para jugar bajo una misma bandera. Como presidente ejerce las funciones el industrial Vicente Elcoro, viéndose acompañado en la directiva por José maría Aspiazu, Iñaki Urkiaga, Luís Aurrekoetxea, R. Pérez y J. Zarandona. Inscrito en la Federación Vizcaína con camisa y pantalón blanco, la S.D. Zamudio iniciará su carrera deportiva como club de Segunda Categoría contando con jugadores locales como los hermanos Aurrekoetxea, Urkiza, Jáuregui, Rufino Pérez, Machino y otros, siendo relevado a los pocos meses Vicente Elcoro por Rufino Pérez.

Durante sus primeros años de actividad, el conjunto blanco permanecerá anclado en Segunda Categoría sin más aspiraciones, pasando en la temporada 49/50 a militar en Tercera Categoría como consecuencia de la ampliación de asociados a la Federación Vizcaína y sus deficientes resultados deportivos.

1950 – 1960

Nada más empezar los años cincuenta, en la campaña 50/51 el club consigue ascender a Segunda Regional, más acorde con sus posibilidades, permaneciendo en ella mientras los presidentes y jugadores se van sucediendo. Son los tiempos de José Maruri y Zamudio, por aquel entonces, todavía conserva un carácter agrario con una fisonomía típica de la región llena de caseríos con poca presencia industrial.

En la temporada 55/56, siendo presidente José Luís Aurrecoetxea, la S.D. Zamudio queda subcampeona de su grupo y consigue el ascenso a Primera Regional, por entonces el cuarto nivel nacional e importante categoría donde ya se veían buenos jugadores. Su paso por esta división será testimonial y, a las primeras de cambio, pierde su condición regresando a una Segunda Regional donde se mantiene durante los años siguientes sin problemas.

1960 – 1970

La década de los años sesenta se pasará íntegramente en Segunda Regional. La S.D. Zamudio, modesto donde los haya en aquel periodo, competirá en el segundo nivel regional de la Federación Vizcaína sin más pretensiones que dar una salida deportiva a los jugadores nacidos en la localidad, siendo la diversión y defender los colores del club la mayor gratificación que puedan recibir.

En 1966 el Gobierno estatal, pensado en el crecimiento de Bilbao y la necesidad de conseguir nuevos terrenos para su expansión hacia el noreste fijándose en los municipios del Valle de Asúa, emite el Decreto 1066/1966, de 31 de marzo por el cual Loiu, Sondika, Derio y Zamudio se incorporan al municipio de Bilbao señalándose lo beneficioso de tal decisión. En la práctica y realidad, esta voluntad supondrá la pérdida de autonomía y capacidad de decisión de los habitantes de todos estos municipios.

En lo que respecta al fútbol, todo seguirá igual a excepción de la campaña 69/70 en la cual la S.D. Zamudio se proclama Campeón y consigue el ascenso a Primera Categoría siendo presidente desde unos años atrás Pedro María Amarika.

1970 – 1980

Con el cambio de década el club vizcaíno sufrirá varios altibajos compitiendo en una categoría más exigente como es la Primera Regional no dejando de lado cierta ambición por conseguir militar en una superior categoría. Durante las tres primeras temporadas, 70/71, 71/72 y 72/73 serán séptimos, accediendo a continuación José Luís Padura Bilbao a la presidencia de la sociedad quien será sustituido a mitad de década por Julio Zabala Laguinazábal.

En las ediciones 75/76 y 76/77 el primer equipo será quinto, puesto este último que le permitirá acceder por primera vez en su historia a Regional Preferente como consecuencia de una reestructuración del fútbol vizcaíno. El paso por esta categoría durante la campaña 77/78 será efímero al concluir decimonoveno y penúltimo, descendiendo a Primera Regional donde en la sesión 78/79, siendo presidente Pedro María Landeta Egusquiza, se termina decimoquinto encadenando un segundo descenso consecutiva, ahora a Segunda Regional. La edición 79780, última de este ciclo, verá la llegada de un nuevo presidente, Daniel Echevarría Ereño, con quien se intenta el ascenso pero no se consigue al ser tercero en Liga.

1980 – 1990

Durante los años ochenta la localidad de Zamudio, perteneciente desde 1966 al municipio de Bilbao, recuperará su autonomía convirtiéndose en municipio independiente. Este gran paso, en vigor desde 1983, permitirá la toma de decisiones propias y la administración del suelo según deseen sus habitantes, cambiándose sustancialmente a partir de entonces muchas cosas que redundarán en su calidad de vida.

La temporada 80/81 empieza con Daniel Echevarría en la presidencia y proclamándose Campeón de su grupo de Segunda Regional, ascendiendo a Primera Regional donde ya bajo el mandato de Javier Solana, el primer equipo queda nuevamente Campeón y encadena un segundo ascenso consecutivo en esta ocasión a Regional Preferente. Dicha categoría, a pesar de haberse ganado deportivamente, todavía es un reto muy grande tanto para su estructura como para el presupuesto que se maneja, resultando la edición 82/83 amarga por cuando ocupa el vigésimo puesto, es colista y pierde su plaza.

Tras el descenso Iñaki Dobarán pasa a comandar el club no pudiendo alcanzar en sus dos temporadas de mandato, 83/84 y 84/85, la Regional Preferente pues respectivamente concluye tercero, a un paso de lograrlo y sexto. El Campo de San Martín, feudo clásico de los vizcaínos, no será testigo de un cambio de categoría en los siguientes años pues durante el periodo que Pedro María Amarika ejerce como presidente, a partir de 1985, el club será quinto en la sesión 85/86, décimo en la edición 86/87, rozará el ascenso en la campaña 87/88 con un tercer puesto y en la temporada 89/90 finalizará quinto.

1990 – 2000

La década de los años noventa reportará un notable crecimiento en la estructura del club y sus primeros contactos con el fútbol profesional a raíz de las distintas categorías que irá ocupando. Para empezar, en 1990 el ayuntamiento de la localidad gracias a los impuestos percibidos por las distintas industrias asentadas en su término habilita el Polideportivo Municipal, dotado de piscinas, pabellón cubierto, varias pistas polivalentes y un campo de fútbol con pista de atletismo que será inaugurado el 9 de septiembre mediante un encuentro protagonizado por viejas glorias del Athletic Club y la S.D. Zamudio que se haya en esos momentos en Primera Regional.

A pesar de contar con pocos miles de habitantes, Zamudio empieza a tener una considerable renta per cápita y su club de fútbol no será ajeno a esta inercia. Provisto cada vez más con presupuestos más consistentes, en el ánimo de la directiva está el ascender de categoría no lográndose en la temporada 90/91 pero sí en la campaña 91/92 cuando se proclama Campeón de su grupo y asciende directamente a Regional Preferente. No satisfechos con lo conseguido y con una economía saneada, en la edición 92/93 se incorporan nuevos jugadores que dan más calidad si cabe a la plantilla, logrando el subcampeonato tras la S.D. Balmaseda F.C. quien asciende directamente. El puesto conseguido le permite una segunda oportunidad al clasificarse para la Promoción de Ascenso, pero en esta decisiva Fase no está afortunado y es eliminado al quedar tercero y último tras Deportivo Alavés “B” y Universidad del País Vasco, de San Sebastián.

En la sesión 93/94 la directiva liderada por José Luís Tona hace todo lo que está en sus manos para ascender a Tercera División, logrando el objetivo finalmente al proclamarse Campeón y evitando así posibles complicaciones con la disputa de la Promoción. Debutante en el cuarto nivel nacional dentro del Grupo IV donde militan los clubs vascos, la temporada 94/95 es histórica pues por el Polideportivo Municipal desfilarán clubs históricos del fútbol regional que captan de inmediato la atención del aficionado local. Conscientes de que deben reforzarse, a Zamudio acuden destacados futbolistas que conforman un buen plantel resultando décimos.

Si este puesto es bienvenido, mejor será el obtenido en la campaña siguiente 95/96. Con nuevo presidente, el ex-jugador José Félix Torre, la S.D. Zamudio apuesta fuerte por estar lo más arriba posible y contando con los servicios del técnico Mariano Ruiz se realiza un magnífico torneo que le depara el subcampeonato tras un inalcanzable Zalla U.C. Clasificado por méritos propios para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B, el conjunto zamudioztarra, pese a su notable rendimiento con tres victorias, tres empates y ninguna derrota, es segundo tras la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega quien asciende, precediendo a C.D. Ribaforada y U.D. Casetas. Abatidos por no poder ascender deportivamente tal cual deseaban y resignados a seguir un año más en Tercera División, sin embargo la suerte llamará a su puerta pues, el descenso administrativo del Sestao Sport Club por deudas al Grupo IV vasco, ocasiona una vacante en Segunda División B que, mediante la intermediación de la Federación Vasca como ordena el Reglamento, le es ofrecida a los blancos quienes aceptan encantados.

Casi sin creérselo, durante la sesión 96/97 la S.D. Zamudio se halla en el tercer nivel nacional inmerso en el Grupo II junto a clubs vascos, navarros, castellano-leoneses, cántabros, aragoneses y riojanos, contando con el entrenador Mariano Ruiz y jugadores con experiencia en la categoría. La primera vuelta será un desastre y el equipo no saldrá de los últimos puestos, mejorando ostensiblemente en la segunda vuelta donde suma puntos y complica la vida a sus adversarios. Al final el lastre del primer tramo acarreará consecuencias y los blancos perderán la categoría siendo decimoctavos a nueve puntos de la permanencia.

De nuevo en el Grupo IV de Tercera División, la salida de importantes jugadores supondrá una pérdida de competitividad, culminado la edición 97/98 decimoquinto a escasos dos puntos de encadenar un segundo descenso consecutivo. En la temporada 98/99, siendo entrenador Iñaki Alkiza, el equipo blanco realiza un pésimo torneo y, sumando ocho victorias y ocho empates, pierde su plaza en el cuarto nivel nacional. La S.D. Zamudio, en horas bajas, afronta la campaña 99/00 en Regional Preferente con la mirada puesta en el regreso, confeccionándose una plantilla de calidad que, tal como se esperaba, consigue el primer puesto volviendo por la vía rápida a Tercera División.

2000 – 2010

Iniciado el nuevo siglo, pese al trabajo de dirigentes, técnicos y jugadores, la primera plantilla de la S.D. Zamudio se va a mostrar, al menos durante el primer lustro, como un equipo extremo, casi sin término medio pues lo mismo está arriba como está de repente abajo causando la perplejidad y desconfianza entre sus seguidores quienes acuden al Campo de Gazituaga -nueva denominación del campo de fútbol inserto en el Polideportivo Municipal-sin saber qué versión ofrecerá su equipo.

En la temporada 00/01, con Alberto Iñurrieta en la presidencia y Mariano Ruiz en el banquillo, los blancos son quintos en Liga teniendo opciones claras para disputar la Promoción de Ascenso, accediendo en 2001 Javier Bolumburu al gobierno del club mientras Martín Urreola ejerce de entrenador. Lejos de la campaña anterior, en esta ocasión se finaliza en decimoquinta posición dándose la excepcional circunstancia que ninguno de los cuatro primeros clasificados consigue ascender a categoría superior y desde Segunda División B descienden S.D. Éibar “B”, Real Sociedad de Fútbol “B” y S.D. Beasain, con lo cual el conjunto zamudioztarra se ve arrastrado a División de Honor, una nueva categoría creada precisamente en 2002 entre la Regional Preferente y a Tercera División.

En la sesión 02/03 la S.D. Zamudio se proclama Campeón de esta categoría y regresa por la puerta grande a Tercera División siendo presidente José María Meabe a la par que en el banquillo se deposita la confianza en Mariano Ruiz. Los blancos son decimoprimeros repitiendo este binomio en la edición 04/05 con un notable quinto puesto, aunque a cinco puntos del cuarto clasificado, resultando dramática la temporada 05/06 cuando tras ser decimosextos, como ya ocurriera recientemente, se ven arrastrados nuevamente a División de Honor al no ascender ningún club del Grupo IV a Segunda División B y descender de ésta hasta cinco clubs vascos; Amurrio Club, S.C.D. Durango, Deportivo Alavés “B”, Club Portugalete y Zalla U.C. Afortunadamente para sus intereses, la historia parece repetirse y en la campaña 06/07 se alcanza el primer puesto, regresando a una categoría donde en los últimos tiempos se mueve con relativa comodidad.

De nuevo en el Grupo IV, el conjunto vizcaíno liderado por José María Meabe y Mariano Ruíz apuesta en la edición 07/08 por nuevos jugadores que garanticen una posición segura, no equivocándose al ser cuartos en Liga con derecho a Promoción. En esta Fase se enfrentan en Semifinales al C.D. Izarra, de Estella, ganando en casa 2-1 y en la localidad navarra por 0-2. En la gran Final, sin embargo no están a la altura y frente al Real Sporting de Gijón “B” pierden en casa con un contundente 0-3 que sentencia la eliminatoria resultando casi testimonial el 0-0 de la vuelta en la localidad asturiana. En la sesión 08/09 el exitoso tándem sigue en pie, resultando novenos mismo resultado que se obtendrá en el torneo 09/10.

2010 – 2020

La campaña 10/11, en la cual Rubén Glera accede a la presidencia, significa la despedida del casi septuagenario Mariano Ruiz al servicio del club tras diecinueve años prestando su honrado trabajo a la institución, campeonato en el que son decimoquintos pero, afortunadamente, no se pierde la categoría. El club del Txorierri se encuentra en buen estado, sin deudas y con el ánimo de recuperarse deportivamente y tener opciones a estar en los puestos de arriba. La directiva blanca contrata para la sesión 11/12 a Ibon Etxebarrieta con quien se es noveno en Liga, confiándosele nuevamente el proyecto para la edición 12/13 en la que se repite puesto.

En la temporada 13/14 Rubén Glera continua con Etxebarrieta aupándose hasta el octavo puesto, accediendo en 2014 Fidel de Prado Martínez a la presidencia. Confirmado Etxebarrieta como entrenador, la campaña del club vizcaíno es irregular, siendo decimoprimero la sesión 14/15 a bastantes puntos de los puestos de cabeza aunque el descenso, también lejano, no preocupa.

En la sesión 15/16 tanto directivos como entrenador estudian reforzar aquellos puestos clave en la plantilla para intentar acceder a la Promoción de Ascenso. A Zamudio llegan jugadores con excelente nivel y el primer equipo no decepciona manteniéndose arriba todo el campeonato in apenas oposición. Al final, con veintidós victorias y ocho empates consiguen el título de Campeón de la categoría por primera vez en su historia, accediendo a una Promoción donde en la Eliminatoria de Campeones les espera el C.D. Laredo. En el encuentro de casa se realiza un buen partido y se imponen los vizcaínos por 3-1, haciéndose larga la semana ante el encuentro de vuelta en la localidad cántabra que se resuelve favorablemente tras perder por la mínima 1-0. El ascenso a Segunda División B, tras una muy igualada eliminatoria, se ha conseguido.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2007).
  • Anuarios de la RFEF.
  • El Nervión. Diario
  • Gazeta del Norte. Diario.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Club Deportivo Palencia Balompié

 

escudo CD Palencia Balompie

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Palencia Balompié
  • Ciudad: Palencia
  • Provincia: Palencia
  • Comunidad Autónoma: Castilla y León
  • Fecha de constitución: 5 de junio de 2011
  • Fecha de federación: junio de 2011

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Palencia Balompié (2011- )

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas en Categoría Nacional.

ESTADIO: estadio Nueva Balastera

  • Nombre: Estadio Municipal Nueva Balastera
  • Año de inauguración: 10 de octubre de 2006
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal Nueva Balastera (2006- )
  • Capacidad: 8.070 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo del Otero (2011- 2014)
  • Estadio Municipal Nueva Balastera (2014- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales CD Palencia Balompie

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO PALENCIA BALOMPIÉ. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

  Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

UNIFORMES DEL CLUB DEPORTIVO PALENCIA BALOMPIÉ. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

  Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN PALENCIA:

Situada en plena llanura de la Tierra de Campos, la ciudad castellano-leonesa de Palencia era a mediados de los años diez del s. XX una modesta capital provincial donde las práctica deportiva se ceñía al ciclismo y a las típicas competiciones pedestres tan de moda durante la época. La implantación de colegios privados vinculados a la doctrina cristiana como el de los Maristas y el de La Salle, pronto fue motivo del uso del fútbol como herramienta educativa y pedagógica para la formación cultural y física de la juventud, convirtiéndose con el paso de los años en una de las disciplinas deportivas preferidas.

No obstante, y aún a pesar de ser los colegios la base principal para difundir el fútbol en la ciudad, los primeros equipos organizados parten de otra organización en franca expansión, Los Exploradores de España, una asociación creada en nuestro país por Teodoro de Iradier en 1912 a imagen y semejanza de los Scouts. Constituido el 20 de enero de 1914, Los Exploradores de Palencia son un grupo juvenil con elementos entre diez y dieciocho años que defienden los valores cristianos y patrióticos, empleando al igual que hacen los colegios, el fútbol como elemento perfecto para la formación del espíritu. En 1918 cuentan con varios equipos y no es en absoluto difícil verlos jugar en los descampados y superficies aptas para la práctica deportiva al aire libre.

Iniciados los años veinte, otro grupo juvenil con raigambre religiosa toma la iniciativa futbolística en la capital castellana, Los Tarsicios, constituido básicamente por muchachos que se apoyan en la congregación eucarística del mismo nombre y cuya edad no sobrepasa los dieciséis años, pero que tiran del resto de la juventud local para implantar definitivamente un deporte en pleno auge.

El gran paso se da en 1922 con la constitución de la primera sociedad deportiva dotada de una sólida estructura: el Sporting La Salle, una entidad presidida por Pablo Bilbao creada al abrigo del colegio lasaliano que, a diferencia de las precedentes, tiene una clara vocación polideportiva. Así tan frecuente es verlos organizando encuentros de fútbol como carreras pedestres o ciclistas, deporte este último en el que se implican notablemente a lo largo de varios años.

En 1923 al Sporting La Salle le surge un rival local con aspiraciones, el Palencia Deportiva, club presido por César Fernández que tiene como objetivo ser el referente palentino para cualquier práctica deportiva. Ambas sociedades viven un buen momento durante ese año siendo partícipes en la constitución de la Federación Castellano-Leonesa de Foot-ball ocurrida el 2 de abril, de modo que incluso se inician contactos para una fusión que parece vaya a cristalizar a finales de septiembre. Lejos de la realidad la pretendida fusión es un fracaso absoluto y a finales de año la Federación organiza su primer Campeonato oficial, el de la temporada 23/24, donde el Sporting La Salle queda emplazado en Primera Categoría mientras el Palencia Deportiva lo es en Segunda Categoría.

El 19 de marzo de 1924 el Sporting La Salle inaugura el Campo del Picadero, consolidando su hegemonía en la ciudad ante un muy humilde Palencia Deportiva que termina desapareciendo ese mismo año, iniciándose un periodo lleno de altibajos donde la entidad colegial no consigue destacar en la región castellano-leonesa y donde su lugar pierde peso al descender al Grupo B de Primera Categoría. Sin apenas afición y sin un terreno de juego en plenas condiciones que le acompañe en su peregrinaje, los lasalianos dejan de competir finalizada la campaña 26/27. Con esta retirada se inicia un periodo sombrío donde Palencia carece de un representante futbolístico, no cuajando ninguno de los proyectos que se intentan establecer para recuperar una situación añorada apenas un tiempo antes.

El 24 de marzo de 1929 quedaba constituido el Club Deportivo Palencia, por aquel entonces con una indumentaria que luego se varió, vistiendo con camiseta morada y pantalón negro. El club palentino empezó a jugar en el Campo de las Eras del Monedero, paseando su andadura deportiva por los campeonatos menores de la Federación Regional del Oeste (antigua Federación de la región de Castilla-La Vieja). Contemporáneas al nacimiento de este club nacen otras sociedades que mantienen una trayectoria paralela: la S.D. Unión Castilla el 1 de septiembre de 1929, con camisa rojiblanca y pantalón negro y el C.D. Fábrica Nacional de Armas en 1930, club representativo de la Fábrica Nacional de Armas radicada en la ciudad. El C.D. Palencia pasó poco después a jugar en el Campo de Grijota quedando Campeón de Segunda Categoría en la temporada 29/30, ascendiendo a Primera Categoría en la sesión 30/31.

Hasta la edición 31/32 permaneció en la Federación Castellano Leonesa para quedar integrado en la campaña 32/33 dentro de Primera Categoría ya en la Federación Cántabra. Con la sesión 33/34 queda encuadrado en Segunda Categoría mientras que otros clubs de la capital palentina son inscritos en Tercera Categoría como son los casos del Celta F.C., el Racing Club, el Sporting Palentino, la U.D. Castilla, el C.D. Español o el C.D. Bailén. En la sesión 35/36 los clubs de las provincias de León, Palencia y Zamora pasan a la Federación Asturiana de Fútbol de manera provisional por encontrarse en esos momentos en constitución la Federación Leonesa de Fútbol, hallándose en dicha situación cuando se produce el estallido de la Guerra Civil en junio de 1936.

El C.D. Fábrica Nacional de Armas, tras un breve historial y una vez acabada la contienda bélica, se fusiona en 1941 con el representante tradicional, el C.D. Palencia -el cual pese a ser Campeón de Primera Categoría en la sesión 40/41 se encontraba debilitado tras la Guerra-, dando forma al nuevo C.D. Fábrica Nacional de Palencia. Empezando a jugar desde la Regional Castellana el primer ascenso se produce en la temporada 42/43 logrando el título regional y alcanzando luego en la Liga de Campeones el ascenso a Tercera División, categoría en la que jugó esa misma temporada integrado en el Grupo I formado por clubs gallegos y la S.D. Ponferradina. El 26 de septiembre de 1943 disputa su primer encuentro en La Balastera teniendo como rival a la U.D. Orensana, conjunto al que derrota por 4-0. Llegada la sesión 46/47 y presidido por Benito Cid de la Llave se proclama Campeón del Grupo II pasando a disputar la Fase Intermedia, la cual no supera al ser cuarto. A partir de la temporada 48/49 cambia en su indumentaria el pantalón, permutando el color negro por el blanco. Así mismo, en lo que resta de década hacen aparición otros clubs de la ciudad como el Deportivo Fábrica Nacional -que viste camiseta blanca y negra a listas con pantalón azul-, el C.D. Fábrica Nacional Castilla -con camisa morada y pantalón negro-, la Sociedad Gimnástica Palentina -que viste enteramente de blanco-, el Juventud C.F. -con camisa verde y pantalón azul-, la Cerámica Otero -que viste camiseta y pantalón blancos-, la Sociedad Piel Balompié, el Español C.F., el Edelco C.F. o el C.D. Pisuerga.

El C.D. Fábrica Nacional de Palencia durante ocho temporadas consecutivas milita en Tercera División hasta que al final de la campaña 50/51, ya como C.D. Palencia desde el 24 de abril de 1950, desciende a Primera Regional por problemas económicos tras ganar el primer partido de la Promoción de Permanencia en Santiago de Compostela ante el titular, pero sin jugarse el de vuelta dentro del Grupo I. Este declive no obedece a la falta de patrocinio de la Fábrica Nacional de Armas, sino a un grave error de los dirigentes del club quienes después de organizar como cada año numerosas tómbolas y sorteos para recaudar fondos “olvidaron” pagar a Hacienda y acabaron generando una deuda que envió al club a Regional en el citado 1951 y a su desaparición un año más tarde.

En el verano de 1952, tras la desaparición del C.D. Palencia e impulsado por Manuel Sieiras -antiguo jugador y directivo de este club-, se constituye el Atlético Palentino ya adscrito a la Federación Oeste al transformar la S.D. Avenida Santander -club fundado en 1951 y que vestía camisa azul y blanca a listas con pantalón blanco- y unírsele jugadores del desaparecido C.D. Palencia. Usando el Campo Municipal de Deportes y vistiendo camiseta morada con pantalón azul, el Atlético Palentino presidido por Cándido Guantes Rodríguez permanece tres temporadas en Regional hasta que asciende a Tercera División en la campaña 53/54 tras quedar Campeón de Primera Categoría y nuevamente serlo dentro del Grupo II de la Segunda Fase, lo que le permite disputar una eliminatoria de ascenso frente al C.D. Villanovense logrando la victoria en la ida por 0-1 y empatando en la vuelta 2-2 el 13 de junio de 1954.

En la temporada 54/55 inicia su etapa en Tercera División disputando sus encuentros en La Balastera, al igual que la S.D. Unión Castilla, el cual vistiendo camisa rojiblanca a rayas con pantalón azul, debuta en la categoría manteniéndose en esta hasta la edición 57/58. En la temporada 55/56 el Atlético Palentino cambia su nombre a Club Atlético de Palencia y presidido por Pablo Sáez Martín es segundo dentro del Grupo XV disputando la Fase Intermedia donde no tiene éxito. El club continúa en Categoría Nacional hasta que llegados a 1960, con un club en Tercera División y el otro en Primera Regional, se produce la fusión entre ellos surgiendo el Palencia Club de Fútbol que vestirá completamente de blanco. Con esta nueva denominación disputa el campeonato de Tercera División durante cuatro temporadas, destacando la 62/63 ya con camisa morada y pantalón azul en la que queda segundo en el Grupo XIII tras el C.F. Béjar Industrial y promociona para ascender a Segunda División. En la Promoción se mide al C.F. Badalona perdiendo 3-1 en la ida y empatando en casa 0-0 en un partido marcado por la polémica con las veladas acusaciones de venta del partido, hasta que en medio de una gran crisis económica desaparece en 1964 tras no acudir los jugadores a disputar el partido que les enfrenta en Ponferrada al titular de la plaza.

Paralelamente y en 1963 se funda el Castilla C.F. Palencia que vistiendo camiseta rojiblanca con pantalón azul y estando presidido por Narciso Ortega Ramos, debuta con un octavo puesto durante la sesión 65/66 en Tercera División bajo la denominación Castilla C.F. ocupando el vacío dejado por el desaparecido Palencia C.F. Tras ser decimotercero en la campaña 66/67, en la siguiente 67/68 desciende a Primera Categoría al ser último con tan sólo diez puntos en su casillero. Con la temporada 68/69 pasa a denominarse Club Deportivo Castilla, permutando nuevamente su nombre en la sesión 71/72, esta vez a Castilla Palencia C.F.

En el verano de 1966 y de la mano de Bonifacio Aguayo Lorent se reorganiza el fútbol palentino aprovechando la estructura del Otero Club de Fútbol, sociedad fundada en 1963 que vestía camiseta verde con pantalón blanco. Empezando desde Regional, conserva esta denominación hasta la temporada 68/69 en la que se salda la deuda que arrastraba la anterior directiva y se recupera, con el permiso de la Federación, el primitivo nombre de Palencia Club de Fútbol así como los colores clásicos: camiseta morada y pantalón blanco. En esta temporada barre en la Liga Provincial y se clasifica para dirimir el ascenso a Tercera División con el Zamora C.F. En el desaparecido Ramiro Ledesma caía el Palencia C.F. por 3-2, pero en La Balastera le daba la vuelta al marcador ganando por 2-0, con tantos de Escudero y Ángel Cantera. De nuevo un equipo de la ciudad estaba en Tercera División un 22 de junio de 1969.

En la temporada 70/71 y tras ser tercero en Liga, el Palencia C.F. se juega la Promoción de Ascenso a Segunda División en un doble duelo ante el Real Oviedo C.F. pero García Remón, el legendario “Gato de Odessa” y luego jugador del Real Madrid C.F., priva desde la portería con sus dos soberbias actuaciones al equipo morado de su primer ascenso a la categoría de plata. En la sesión 72/73 cambia la normativa para promocionar y empatado a puntos con el C.D. Ensidesa, queda tercero escapándose la posibilidad de disputar la Promoción de Ascenso. Durante la década de los años setenta el Palencia C.F. es un club importante y en la temporada 71/72 convierte en filial a otro conjunto reconocido de la ciudad, el Castilla Palencia C.F., sociedad que adopta el nombre de Atlético Palencia. Paralelamente y constituido en 1975, el Palencia Promesas Club de Fútbol se convertirá en el primer filial del Palencia C.F., desbancando al Atlético Palencia que desaparece en 1978.

En 1977 la RFEF recompuso las Categorías Nacionales creando una nueva, la llamada Segunda División B. El Palencia C.F. estaba obligado a subir para no quedarse en una categoría con poco gancho y el 29 de mayo de 1977, tras vencer al Real Unión Club, de Irún por 1-0, con tanto de Mota, el conjunto morado alcanzaba la octava plaza, suficiente para lograr el ascenso a la Segunda División B. De nuevo llega a la presidencia Don Bonifacio Aguayo, quien da un golpe de timón fichando como entrenador a Francisco Gento. Tras una temporada con un comienzo un tanto irregular, el Palencia C.F. lograba un hito en su historia, alcanzar la Segunda División A. El 17 de junio de 1979, con La Balastera a reventar, ganaba 1-0 al Pontevedra C.F. con gol de Teixidó de penalti. Un día antes se cumplía, curiosamente, el cincuenta aniversario del primer encuentro oficial en la historia de Palencia.

Dos temporadas estuvo el Palencia C.F. en Segunda División A para luego descender a Segunda División B. Miguel Ángel Montes se hizo cargo del equipo y pese al descenso, cumplió su segundo año como técnico logrando ascender al equipo un año más tarde, éxito que se lograba el 16 de mayo de 1982 tras vencer por 2-0 al Zamora C.F. De nuevo en Segunda División A, durante la temporada 82/83 Luis Costa se hace cargo de la plantilla convirtiendo la campaña en la más gloriosa de la historia del club morado, pues se consigue ser quinto en la categoría de plata coincidiendo con la disputa del Campeonato Mundial en España. Sólo los arbitrajes y los graves problemas económicos evitan el ascenso a Primera División, quedándose a las puertas ese año de un éxito sin precedentes y grabado en la mente de muchos aficionados un juego que jamás se ha visto en el vetusto Municipal de La Balastera. En la temporada 83/84 de la mano de Touriño y Pérez García el club queda decimonoveno y desciende a Segunda División B en una sesión muy alejada de la protagonizada apenas un año antes.

Tras ser duodécimo en la edición 84/85 y séptimo en la 85/86, ambas en Segunda División B, nada hacía presagiar el triste desenlace que se iba a cernir sobre el conjunto morado. En julio de 1986 la entidad palentina acumulaba una deuda de 36 millones de pesetas, una cantidad ni muy elevada ni muy corta que precisaba ser avalada para poder continuar en la categoría. La AFE facilitaba el pago en tres fracciones a depositar en varios años pero el club, contrariamente a lo esperado, sólo fue capaz de avalar doce en la primera fecha estipulada, el 25 de agosto, coincidiendo con que el 23 del mismo mes y en una Asamblea General los socios habían decidido continuar en la categoría. Esta concatenación de hechos convertían al Palencia C.F. en sociedad de Tercera División, una categoría en la cual se hallaba otro club palentino y además filial desde 1980 al haber prescindido del Palencia Promesas C.F.: el C.D. Cristo Olímpico. La suerte estaba echada y el futuro de los morados era inviable en dicha categoría, finiquitándose su historia esos días y provocando la inmediata desvinculación del filial para al menos partir durante la temporada 86/87 con un club en Categoría Nacional.

Como era de esperar, una vez extinguido el club hasta la fecha más representativo de la ciudad, el relevo fue a parar a manos del C.D. Cristo Olímpico, una modesta sociedad constituida el 1 de julio de 1975 en plena ebullición del fútbol palentino producto de la fusión entre el Juventud Olímpico, creado en 1973 y El Cristo C.F., club fundado en 1974 que disponía de una buena cantera. Y es que Palencia, durante los años setenta, fue testimonio de la creación de numerosos clubs dando lugar, entre los más conocidos, al Iryda C.F., el Aupasa C.D., el C.D. San José, el C.D. Radiovisión, el C.D. Francisco Franco con sede en la calle del mismo nombre y otros en categoría juvenil como el Rayo Otero y el Otero Atlético.

Uniformado inicialmente con camisa rojiblanca y pantalón blanco -siendo filial cambió en 1983 a camisa morada con pantalón blanco-, el popular conjunto del Barrio del Cristo del Otero asumió el reto como pudo, contando cada vez con más afición, respaldo institucional y empresarial hasta proclamarse Campeón del Grupo VIII en la temporada 89/90, puesto que le valió para ascender a Segunda División B. En esta categoría se mantendría a lo largo de seis campañas consecutivas destacando sobremanera la sesión 92/93 en la que cuarto clasificado, tuvo la oportunidad de promocionar para tratar de ascender a Segunda División, intento baldío al ser tercero en su grupo superado por C.D. Leganés y Elche C.F., quedando último el Xerez C.D. En la campaña 95/96, decimonoveno, daría carpetazo a este primer ciclo en la categoría de bronce.

Después de obtener tres títulos como Campeón absoluto del Grupo VIII castellano-leonés, haber adoptado en 1999 el nombre de Club de Fútbol Palencia y ser frustrados todos sus intentos de recuperar la categoría inmediatamente superior tras malograrse sus participaciones en las Promociones de Ascenso disputadas, los palentinos regresaron al tercer nivel nacional en la edición 03/04 conservando apuradamente su plaza en las primeras comparecencias.

El 10 de octubre de 2006 quedó inaugurado el moderno y flamante estadio municipal, denominado la Nueva Balastera, dotado con algo más de ocho mil asientos en sustitución de la vieja Balastera, muy deteriorado tras irreductible paso de los años. El encuentro de inauguración fue disputado entre las selecciones Sub-21 de España e Italia, con resultado final de 1-2 favorable a los transalpinos. Precisamente en esa temporada, 06/07, se obtuvo un relativo éxito puesto que, terceros en Liga, disputaron la Promoción de Ascenso a Segunda División aunque con escaso recorrido dado que nada más empezar en Semifinales fueron apeados por la S.D. Huesca con quien se empató 1-1 en la Nueva Balastera y cayó derrotado por 2-1 en la vuelta.

De estar arriba se pasó de inmediato a estar abajo, perdiendo la categoría en la edición siguiente 07/08 al resultar decimonoveno. Afortunadamente para sus intereses, en la campaña 08/09 se recuperó la plaza recién perdida en el tercer nivel tras proclamarse Campeón del Grupo VIII y ascender en la Promoción, invirtiendo grandes sumas de dinero para hacer un buen papel que se vieron correspondidas con un tercer puesto que le permitió, en pocos años, promocionar una vez más a la categoría de plata. No tendrían suerte y el rival de turno, Real Jaén C.F., les eliminó tras empatar 1-1 en la capital andaluza y verse sorprendidos en casa por 1-2 con prórroga incluida.

Las grandes sumas invertidas para tener una plantilla competitiva pasaron factura a la entidad morada quien sufrió una especial temporada 10/11 muy intensa. En el plano deportivo todo funcionaba bien aspirando a entrar en la Promoción, lujo que se tuvo al alcance de la mano pero que se perdió en encuentros puntuales que le hicieron ser quintos. En el plano social, el club morado, cuya directiva estaba encabezada por Ignacio de Fuentes como presidente, vivió una dura transición en la cual existió una corriente a favor de su conversión en Sociedad Anónima Deportiva y otra en contra, terminando por producirse un plebiscito en el que se impuso por mayoría el deseo de transformarse en S.A.D. tras asamblea celebrada el 15 de mayo de 2011.

La sociedad palentina fue denunciada por impago una vez concluido el torneo y descendida administrativamente a Tercera División, dándose la rocambolesca situación de que el pago de la deuda estaba previamente pactada y el club había solicitado una moratoria de unas horas para hacerla efectiva. Ante tan incómoda y estrafalaria situación la RFEF rectificó su decisión y el club fue readmitido en la categoría.

Durante la temporada 11/12 el club palentino luchó denodadamente por evitar el descenso directo a Tercera División, objetivo que consiguió in extremis al ser decimosexto, aunque su distancia respecto a los descendidos era palpable, superando en la Promoción de Descenso al Lorca Atlético C.F. gracias a una victoria en casa por 2-0 y un empate 1-1 en tierras murcianas. Finalizado el Campeonato, la RFEF exigió como estaba establecido en el Reglamento a aquellos clubs con problemas financieros en las últimas ediciones presentar un aval de doscientos mil euros para seguir en la categoría. El club morado no pudo satisfacer dicha deuda e impotente contempló como era descendido administrativamente a Tercera División. En esta categoría su futuro pendía de un hilo e inmerso en Ley Concursal de Acreedores y con una deuda cercana a los 1,7 millones de euros, el administrador concursal Juan Barco Vara redactó un informe y decretó el 4 de diciembre de 2012 la retirada del club de competición ante la imposibilidad de satisfacer la deuda contraída. El club acabó siendo puesto en manos del Juzgado Mercantil quien, tras consultar el informe administrativo, decidió finalmente el 18 de enero de 2013 liquidar la sociedad.

Ante esta tesitura, algunos socios descontentos quienes fundaron la plataforma Salvemos al Palencia, constituyeron el 28 de febrero el nuevo C.D. Atlético Palencia, siendo registrado el 1 de marzo en la Junta de Castilla y León como entidad deportiva liderada por su presidente Esteban Fernández. Finalmente el club fue inscrito en la Federación bajo el nombre de C.D. Recreativo Atlético Palencia 1929 para participar en Primera División Provincial de Aficionados.

HISTORIA DEL CLUB DEPORTIVO PALENCIA BALOMPIÉ:

2011 – 2020

La asamblea celebrada el 15 de mayo de 2011 supuso un antes y después en la historia del fútbol palentino, quedando opuestamente fragmentados los socios del C.F. Palencia sin saber qué les depararía el futuro. Parte de ellos, los que se opusieron con vehemencia a la transformación en SAD, trámite que finalmente nunca se llevaría a cabo porque los acontecimientos se pondrían en su contra, tras una serie de encuentros previos constituyeron en fecha 5 de junio el Club Deportivo Palencia Balompié, sociedad presidida por Juan José Salvador ejerciendo de vicepresidentes Raúl Inclán y Eugenio Llamas, siendo secretarios Sergio Palacios y Lorenzo Adán mientras tesoreros eran Valentín Merlo y Carlos Enríquez.

Haciendo servir camisa morada con pantalón y medias negras, el nuevo club ingresó en la Federación de Castilla y León iniciando su carrera deportiva en la Liga Provincial palentina durante la temporada 11/12 ocupando la segunda plaza tras el C.D. Castilla Palencia, entidad que ascendió directamente a Primera Regional -la primera de las categorías regionales castellano-leonesas al no existir Regional Preferente- al estar reservado este privilegio a cada uno de los nueve Campeones respectivos de cada provincia. Dado que, lamentablemente por cuestiones económicas, los representantes de Segovia, Soria y Zamora declinaron tal privilegio y los dos siguientes clasificados a los que se ofreció dicho ascenso renunciaron igualmente, dada su puntuación en Liga el C.D. Palencia Balompié sí aceptó resultando ampliamente beneficiado al superar tan complicado escollo y no debiendo esperar otra oportunidad. El Campo del Otero, sede de los morados, fue en la campaña 12/13 testigo de la llegada de prometedores fichajes que dieron un salto cualitativo en la plantilla, aunque séptimos y distanciados del primer clasificado Cultural y Deportiva Cebrereña.

En la sesión 13/14, pese a los refuerzos llegados, los morados no pudieron dar alcance a los distanciados C.D. Mirandés “B” y C.D. Burgos Promesas 2000, consiguiendo ambos el ascenso a Tercera División mientras los palentinos debía esperar que al menos dos de los cuatros clubs participantes en la Promoción de Ascenso a Segunda División B del Grupo VIII castellano-leonés, subieran un peldaño. Primeramente Real Valladolid C.F. “B” y luego Atlético Astorga F.C. consiguieron respectivamente sus objetivos, catapultando por arrastre a los inquilinos del Campo del Otero a su ascenso a Tercera División por primera vez en su corta historia. Su estreno en Categoría Nacional dentro del Grupo VIII se lleva a cabo en la edición 14/15 compartiendo destino con otra sociedad palentina, el Club Deportivo Cristo Atlético, entidad constituida en 1987 bajo la denominación de C.F. Cristo Atlético -en 2007 cambia de nombre- quien, con altibajos en su carrera, compite en la categoría asiduamente desde la temporada 10/11 y es un referente tanto en el fútbol local como en el regional.

Ambos clubs, iniciados en el Campo del Otero, compartirán conjuntamente la Nueva Balastera, reservada para clubs en Categoría Nacional por las autoridades, siendo el resultado final distinto para unos y otros pues, mientras los atléticos son decimoquintos, los balompédicos concluyen terceros tras Arandina C.F. y C.D. Numancia de Soria “B” después de haber empezado con Juanjo Rodríguez en el banquillo y haber proseguido con Miguel Ángel Álvarez Tomé. Este puesto les permite promocionar para intentar alcanzar la Segunda División B, superando en Cuartos al C.F. El Castillo (Huércal-Overa C.F.); 2-2 en la localidad almeriense y victoria por 2-0 en casa, sucumbiendo en Semifinales ante el Atlético Levante U.D.; 1-1 en casa y derrota por 2-1 en las Instalaciones de Buñol.

En la temporada 15/16 el club presidido por Javier Rodríguez de la Vega, electo en diciembre de 2014, contrata los servicios de Santi Sedano para el banquillo, realizándose una prometedora campaña que da como resultado el tercer puesto en Liga precedido por Zamora C.F. y Gimnástica Segoviana C.F. mientras sus convecinos son decimosextos. Como en el curso anterior, los palentinos acceden a la Promoción de Ascenso consiguiendo ahora sí el objetivo, superando en Cuartos al Loja C.D.; 1-2 en casa y sorprendente victoria 0-3 en la localidad granadina, en Semifinales a la S.D. Logroñés en unos parámetros muy similares; 0-1 en casa y victoria por 1-3 en la capital riojana, siendo más relajada la Final en contra de lo esperado ante el Real Zaragoza Deportivo Aragón; 1-0 en casa y victoria por 0-1 en la capital aragonesa. La Segunda División B se ha alcanzado.

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BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2007).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Archivo privado de Eugenio Llamas García.
  • El Día de Palencia. Diario.
  • El Diario Palentino. Diario.
  • Imperio: Diario de Zamora de F.E. de las J.O.N.S. Diario.
  • Hoja Oficial del Lunes. Semanario.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.diariopalentino.es Diario.

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial de la Unión Deportiva Mutilvera

    escudo UD MutilveraDATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Unión Deportiva Mutilvera
  • Ciudad: Valle de Aranguren
  • Provincia: Navarra / Nafarroa
  • Comunidad Autónoma: Comunidad Foral de Navarra / Nafarroako Foru Komunitatea
  • Fecha de constitución: 1968
  • Fecha de federación: 1993

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Deportiva Mutilvera (1968-1993)
  • Club Unión Deportiva Indarra-Mutilvera (1993-1995)
  • Unión Deportiva Mutilvera (1995- )

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 2017/18

ESTADIO:

estadio UD Mutilvera

Estadio Municipal de Mutilnova

  • Nombre: Estadio Municipal de Mutilnova
  • Año de inauguración: 30 de marzo de 2008
  • Cambios de nombre: Estadio Municipal de Mutilnova
  • Capacidad: 2.000 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Mutilva Baja (1968- 1988)
  • Campo Luís Amigó (1988- 1989)
  • Polideportivo Municipal Valle de Aranguren (1989- 2008)
  • Estadio Municipal de Mutilnova (2008- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales UD Mutilvera

ESCUDOS DE LA UNIÓN DEPORTIVA MUTILVERA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

UNIFORMES DE LA UNIÓN DEPORTIVA MUTILVERA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Copyright Escudos y uniformes LaFutbolteca.com

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN VALLE DE ARANGUREN:

Perteneciente a la Merindad de Sangüesa y situado a menos de 5 kilómetros de la capital autónoma, Pamplona, el municipio navarro de Valle de Aranguren está compuesto por ocho localidades residiendo la capitalidad y sede del ayuntamiento en el núcleo de Mutilva, nombre adoptado en 2010 como resultado de la fusión de las localidades de Mutilva Alta y Mutilva Baja. Bien comunicado con la cabecera regional, de la que ha heredado parte de su descongestión industrial albergando un importante parque empresarial, Aranguren en los últimos tiempos ha visto incrementada su población de manera exponencial siendo uno de los municipios más dinámicos y con mayor nivel de vida de la comunidad foral.

HISTORIA DEL CLUB:

1968 – 1970

Por entonces núcleo eminentemente rural dedicado fundamentalmente a la agricultura y con apenas un millar de habitantes, la aparición del fútbol en el núcleo de Mutilva Baja se dejó sentir a finales de los años sesenta cuando, concretamente en 1968 y debido a la popularidad de este juego, un grupo de jóvenes mutilveros deseosos de participar en el Campeonato de Liga de los Boscos, decidió constituir una sociedad para tal fin.

La Liga de los Boscos, un torneo establecido en 1957 por ex-alumnos de las Escuelas Profesionales Salesianas, de Pamplona, por esas fechas había alcanzado cierto prestigio y, al margen de la Federación Navarra, era el principal movimiento organizador para la capital y su comarca haciendo de verdadero trampolín, pues lo mismo salían de allí clubs pujantes con ganas de abrirse paso que luego ingresaban en la Federación Navarra como a la inversa, alojando clubs que, desengañados o en horas bajas tras aventurarse en el fútbol federado, buscaban un refugio más tranquilo.

Aunque inicialmente el torneo se celebraba en sesiones maratonianas dentro de las instalaciones de las Escuelas Profesionales, al siguiente año se dispusieron de más campos, siendo habitual y obligatorio en los últimos años sesenta que cada club dispusiera del suyo propio. Esta condición suponía un freno considerable para los mutilveros por lo que, ayudados por Juan Contreras, Francisco Iriarte y Ángel Arellano, se solicitó al Concejo de Mutilva Baja la habilitación de un terreno anexo a la fábrica de Pan Mina que dispusiera de vestuarios, quedando todo conforme antes del inicio de la temporada 68/69. Dicho y hecho la Unión Deportiva Mutilvera que vestía íntegramente de blanco quedó presidida por Alfonso Mateo siendo delegado Juan Contreras mientras José Ena ejercía de entrenador, haciendo su encuentro de debut frente al pamplonica Covinsa, equipo de la empresa concesionaria de los camiones Pegaso, a la par que Sabino Garayoa anotaba el primer tanto oficial de los blancos.

1970 – 1980

Nada más empezar los años setenta y siendo presidente Javier Arellano quien acabada de sustituir a Alfonso Mateo, el Trofeo de los Boscos, auténtico vivero de futbolistas tanto jóvenes promesas como maduros aprovechando sus últimas energías al igual que de clubs muy modestos, entró en crisis en 1971 debido a que la Federación Navarra impuso que todo futbolista debía estar dado de alta en la Mutua federativa bajo pena de no poder jugar en evento alguno, ingresando coaccionada e inmediatamente en bloque todos los clubs que hasta la fecha venían disputando de forma libre dicha competición a pesar de sus amargas protestas.

La U.D. Mutilvera, pese a las nuevas condiciones, continuó con su normal trayectoria jugando en la Liga de los Boscos relevando Juan Contreras a Javier Arellano y en 1973 Tomás Real Belzunce a su vez a Contreras, creándose para la temporada 75/76 el primer equipo juvenil de la sociedad. De este equipo, muy apreciado durante esos años, saldrían jóvenes valores como Joaquín Mugueta, Jesús Iricibar y el más conocido de todos ellos, Patxi Rípodas, recalando los tres en las filas del Club Atlético Osasuna.

1980 – 1990

Con el inicio de la nueva década el tenso conflicto mantenido entre los clubs participantes en la Liga de Boscos y la Federación Navarra sufre un nuevo agravio cuando la Mutualidad federativa sube considerablemente las tasas a los jugadores. Los clubs afectados, muy enojados con la actitud del máximo órgano regional se plantan y deciden, respaldados por la Mutua General Deportiva del C.S.D., dejar en manos de este organismo nacional el seguro de sus jugadores y abandonar la Federación Navarra pasando a ser un torneo nuevamente independiente que se regula con autonomía.

En la temporada 81/82 la U.D. Mutilvera crea un equipo para jugar en la Liga de Boscos Pista, accediendo el 29 de abril de 1983 Marino Abardía Verdún a la presidencia en sustitución de Tomás Monreal. Paralelamente a estos hechos se crea un equipo filial, el Atlético Mutilvera, formado por jóvenes que, en el campeonato de bares y comercios local, venía actuando bajo el equipo denominado Beethoven.

Las pretensiones deportivas de la U.D. Mutilvera se mantienen intactas y como club modesto se sigue afiliado a la Liga de Boscos sin poderse ejecutar, por condiciones estricta y meramente económicas, su acceso al fútbol federado. Marino Abardía, quien se convertirá en sempiterno presidente del club arangurenés, apuesta por la cantera y, tras acondicionar el Campo de Mutilva junto a la fábrica de pan, crea varios equipos en las categorías inferiores.

A finales de los años ochenta el núcleo de Mutilva Baja empieza a ver los frutos del polígono industrial que se está levantado en sus proximidades. El consistorio local, con más ingresos y atendiendo las peticiones de los deportistas, decide construir un polideportivo capaz de dar servicio a todo aquel quien necesite de sus instalaciones, iniciándose las obras en plena temporada 88/89 que finalmente proporcionarán un nuevo campo de tierra a los mutilveros con una grada cubierta en uno de los fondos. La U.D. Mutilvera pasa a jugar mientras duran los trabajos en el Campo del Colegio Luís Amigó, institución docente erigida a principios de los años setenta que cuenta con un club federado en 1986, el Club Deportivo Amigó, sociedad que viste camisa amarilla con pantalón azul.

1990 – 2000

Empezado 1991, dentro de la localidad de Mutilva y con el ánimo de competir a nivel federado, surge impulsado por un grupo de amigos el Club Deportivo Indarra, sociedad que queda inscrita en Primera Regional compitiendo durante la temporada 91/92 con un muy discreto decimoctavo puesto. En la campaña siguiente, más entonado, será séptimo.

El éxito del joven C.D. Indarra, quien parece sumar cada vez más adeptos, irrumpe repentinamente la placidez en la que se haya instalada la veterana U.D. Mutilvera acomodada en el Polideportivo Municipal Valle de Aranguren, estableciéndose contactos entre la directiva que encabeza Marino Abardía, deseosa de abandonar la Liga de Boscos, con sus homónimos indarratarras de modo que, fruto de la unión de ambos, surge el Club Unión Deportiva Indarra-Mutilvera. Con esta fusión, en la que cual la entidad más moderna queda integrada en la estructura de la más antigua y queda reflejada con la aprobación de unos nuevos Estatutos conforme a la Ley del Deporte, trámite que ocurre el 6 de agosto, dicho paso es a continuación dado de alta en el Registro de Asociaciones Deportivas alegándose la práctica de fútbol, tenis y pelota.

El flamante C.U.D. Indarra-Mutilvera, compite en la edición 93/94 ocupando la plaza de los indarratarras en Primera Regional, la categoría más baja de las existentes alcanzando un meritorio cuarto puesto en Liga. En la edición 94/95, sin embargo, bajarán a la decimoprimera posición. El municipio arangurenés durante los años noventa triplica su población y la transformación de su paisaje, entorno y actividades sufren un cambio radical desapareciendo muchos vestigios del pasado, especialmente en los núcleos de Mutilva Baja y Mutilva Alta, los más afectados urbanísticamente. El potencial del club, con más ingresos procedentes por el aumento de su masa social y las ayudas consistoriales hace que se sueñe con alcanzar cotas superiores.

Octavo en las ediciones 95/96 y 96/97 ambas ya bajo la denominación de Unión Deportiva Mutilvera nuevamente, en la campaña 97/98 se configura una plantilla para conseguir un puesto en Regional Preferente, pero lamentablemente se yerra el objetivo y han de contentarse con el cuarto puesto. El Ayuntamiento local sigue invirtiendo y el campo, hasta ahora de tierra, pasa en 1998 a disponer de césped artificial inaugurándose frente al Club Atlético Osasuna “B”. Contratados los servicios de José Antonio Corcuera en el cual se depositan muchas esperanzas, en la edición 98/99 se consigue el ascenso a Regional Preferente tras ser segundo precedido por el C.D. Lagun Artea, de Lakuntza, afrontando la sesión 99/00 dentro de una categoría donde se compite inmerso en un grupo único con la ilusión del debutante para alcanzar el octavo puesto.

2000 – 2010

A lo largo de la primera década del nuevo siglo tanto el municipio como el club crecerán en todos los aspectos. El polígono industrial cada año recibe más peticiones para poder instalar industrias y la construcción de viviendas residenciales parece no tener fin. Se urbanizan calles, barrios y el club más representativo de todos, la U.D. Mutilvera que viste calzón azul marino desde tiempo atrás con detalles granates en todo el uniforme en correspondencia a la bandera local, quiere tener un hueco en Tercera División.

En la temporada 00/01 llega Juan Carlos Vicente al banquillo, realizándose un excepcional torneo donde se consiguen veinticinco victorias, diez empates y tan solo tres derrotas, quedando Campeones y obteniendo el ascenso a Categoría Nacional. En el Grupo XV navarro de la Tercera División compiten sociedades históricas de la región que atraen a los aficionados mutilveros, estrenándose durante la sesión 01/02 con un discreto décimo puesto que contenta a todos. En su segunda comparecencia, campaña 02/03, el equipo no funciona como se esperaba y los resultados hacen que su continuidad penda de un hilo jornada tras jornada. Al final, decimoséptimos, consiguen la permanencia.

En 2003, consciente el club de que no debe confiar su futuro al desembolso de grandes cantidades para realizar costosos fichajes como tónica habitual, se reestructura la sociedad dotándola de un director técnico recayendo la responsabilidad en Pedro Arozarena. Se crean nuevos equipos y la labor de cantera se convierte en la estela a seguir. En la edición 03/04 se alcanza el quinto puesto con Alfonso Gogorcena en el banquillo quedando a un paso de disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B por primera vez en su historia, éxito que si se logra en cambio durante la campaña siguiente 04/05 cuando la plantilla, muy reforzada y sin la competencia de los rivales riojanos quienes disponen a partir de entonces de grupo propio, el XVI, es subcampeona a un punto del líder C.D. Valle de Egüés. Para la Promoción el Polideportivo Municipal se viste de gala para recibir en Semifinales al Utebo F.C., pero lamentablemente para sus intereses se pierde 0-1 y luego, una semana más tarde, nuevamente en la localidad zaragozana por 3-2.

Alfonso Gogorcena sigue en el banquillo a lo largo de la temporada 05/06 pero, a pesar de contar con un presupuesto alto para lo que es la categoría, la plantilla decepciona siendo sexta. Frustrados por no haber promocionado, en la campaña 06/07 Javier Ubasos toma las riendas consiguiendo el tercer puesto en Liga tras C.D. Valle de Egüés y Peña Sport F.C. En la Promoción le espera en Semifinales un potente Girona F.C. al que se derrota en casa por 1-0 pero ante el cual se pierde en la capital catalana por 4-0 quedando eliminados.

Repitiendo con Javier Ubasos y disponiendo de un buen presupuesto que le hace favorito, en la sesión 07/08 se logra el subcampeonato siendo precedido por el C.D. Izarra, de Estella. Para disputar la Promoción de Ascenso el club navarro dispone desde hace pocas fechas de un nuevo recinto deportivo levantado junto al anterior campo sito en el Polideportivo Municipal, el Estadio de Mutilnova, con césped artificial de última generación y una tribuna que cubre de lado a lado uno de sus laterales y capacidad para dos mil espectadores estrenado el 30 de marzo de 2008 en Liga frente al C.D. Aoiz con resultado de 1-0. En esta decisiva Fase donde hay expectación por lo que pueda ocurrir el rival de turno en Semifinales es la P.D. Santa Eulalia con quien se pierde en la localidad balear por 2-0 y con la que se empata 1-1 en casa perdiendo cualquier opción de seguir.

Espoleados por la necesidad de ascender en la edición 08/09 son cuartos en Liga pero a gran distancia de los dos primeros clasificados, C.D. Izarra y Peña Sport F.C., accediendo a una Promoción en la que surgen muchas dudas. Javier Ubasos, en medio de un sistema que ha variado respecto a años anteriores, confirma las expectativas y el equipo no puede en Cuartos con el C.F. Sporting Mahonés, empatando 0-0 en casa y cayendo derrotado en la ciudad balear por 1-0. Paralelamente la U.D. Mutilvera “B”, equipo dependiente creado poco antes, consigue ascender de Primera Regional a Regional Preferente. La sesión 09/10, como colofón final a tan brillante década, no es buena con más derrotas de las esperadas y a pesar de ser quintos, no entrar en la Promoción en considerado como un fracaso.

2010 – 2020

Comenzada la segunda década del siglo XXI, la U.D. Mutilvera sigue contando con los servicios de su longevo presidente Marino Abardía. Dotado de un organigrama semiprofesional donde cada persona tiene un cometido exclusivo, el club navarro es junto al Club Atlético Osasuna el único que paga a sus jugadores dentro de la Cuenca de Pamplona y uno de los pocos que lo hacen en el fútbol regional, motivo por el cual cada temporada son reclutados algunos jugadores con pasado profesional en categoría superior. La intención de los de Valle de Aranguren es ascender a Segunda División B por encima de todo y para ello contarán con presupuestos elevados que puedan, en la medida de sus posibilidades, configurar plantillas que puedan hacer frente a tal finalidad.

En la temporada 10/11 toma posesión del banquillo Miguel González, entrenador de prestigio con el que se espera lleguen los resultados apetecidos. A pesar de su buena voluntad en Liga son cuartos, accediendo a una Promoción de Ascenso donde en Cuartos superan a la U.D. Poblense; 3-1 en casa y empate 1-1 en la localidad balear de Sa Pobla, cayendo eliminados por el también balear C.D. Manacor; 0-0 en casa y derrota por 2-1 en la vuelta. En la campaña 11/12, nuevamente con González al frente, el equipo repite puesto en Liga encontrándose en los Cuartos de la Promoción a un San Fernando C.D. que, no siendo superior, les elimina; 1-1 en casa y empate 0-0 en la vuelta con el valor doble de los goles sumados a domicilio. Subcampeón en la sesión 12/13, a dos puntos del líder A.D. San Juan, de Pamplona, González supera los Cuartos ante la U.P. Langreo; 0-0 en la localidad asturiana y victoria en casa por 2-1, siendo eliminado en Semifinales por un superior Real Club Celta de Vigo “B” ante el que se pierde 2-0 en la ida y con el que se empata 2-2 en casa.

En la edición 13/14 Javier Moncayo releva a Miguel González ocupando en su estreno el tercer puesto tras los inalcanzables C.D. Izarra y A.D. San Juan, y empatando a puntos con el C. At. Osasuna “B” que es cuarto, accediendo a una nueva Promoción donde en Cuartos, a la primera de cambio, es eliminado por el C.E. Europa, de Barcelona; 1-0 en la capital catalana y empate 0-0 en casa. Esta frustrada Promoción, la cuarta consecutiva en la década y la octava desde que se disputó la primera en el temporada 04/05, hace mella en la sociedad deportiva de Mutilva, muy apesadumbrada pues, cuando no son los rivales navarros procedentes de categoría superior quienes le impiden proclamarse Campeones del Grupo XV, son los rivales de la Promoción los que cortan su progresión al tercer nivel nacional. Por si fuera poco, en la campaña 14/15 son quintos muy distanciados de los primeros cuatro clasificados.

En la edición 15/16 el club arangurenés se hace con los servicios del técnico Unai Jaúregui afrontando el torneo de Liga como en las anteriores oportunidades. Pese a la incorporación de buenos jugadores el campeonato doméstico no se desarrolla según lo esperado y el equipo termina cuarto tras los pasos de Club Atlético Osasuna “B”, Club Atlético Cirbonero y A.D. San Juan. La Promoción de Ascenso en una incógnita y todo puede pasar teniendo como rival en Cuartos a la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega; 2-0 en casa y la derrota por 1-0 en la localidad cántabra le permiten pasar a Semifinales donde le espera el Zamora C.F., Campeón castellano-leonés al que se vence en casa por 3-1 y al que se le gana en la capital del Duero por 0-2. Estos resultados aumentan considerablemente la autoestima de los navarros y en la Final se lo juegan todo a una carta frente al Campeón castellano-manchego, la U.B. Conquense, empatando 0-0 en casa y jugando un dramático encuentro de vuelta en Cuenca donde en el minuto 67 Javi Álvarez establece el empate definitivo 1-1 en el marcador proporcionando a los blancos un histórico ascenso a Segunda División B por el valor doble de los goles anotados a domicilio.

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BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

Historial del Atlético Mancha Real

 

escudo Atletico Mancha Real

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Atlético Mancha Real
  • Ciudad: Mancha Real
  • Provincia: Jaén
  • Comunidad Autónoma: Andalucía
  • Fecha de constitución: 4 de agosto de 1984
  • Fecha de federación: agosto de 1984

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Atlético Mancha Real (1984- )

TÍTULOS NACIONALES:

2 Ligas de Tercera División.

  • 2009/10
  • 2015/16

ESTADIO:

estadio Atletico Mancha Real

Campo Municipal de La Juventud

  • Nombre: Campo Municipal de la Juventud
  • Año de inauguración: 1942
  • Cambios de nombre: Campo de Deportes Marqués de Villaverde (1942- 1977)
  • Campo Municipal de la Juventud (1977- )
  • Capacidad: 1.500 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Deportes Marqués de Villaverde / La Juventud (1942- )

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales Atletico Mancha Real

ESCUDOS DEL ATLÉTICO MANCHA REAL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

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UNIFORMES DEL ATLÉTICO MANCHA REAL. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

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ORÍGENES DEL FÚTBOL EN MANCHA REAL:

Situada en las estribaciones del Parque Natural de Sierra Mágina y a escasos veinte kilómetros de la capital provincial, Jaén, la localidad de Mancha Real es un importante núcleo olivarero tradicionalmente volcado en la agricultura que en las últimas décadas, gracias al dinamismo de sus gentes, ha sabido adaptarse a la industria predominando las dedicadas al sector oleícola, maquinaria agrícola y, sobre todo, del mueble siendo en la actualidad, pese a la crisis económica, uno de los municipios con mayor renta de Andalucía.

La vinculación de la provincia con el fútbol arranca de lejos, pues en el último cuarto del siglo XIX la explotación de multitud de minas de plomo a manos de ciudadanos británicos provocó que éstos se asentaran en Linares y toda la comarca de Sierra Morena esparciendo desde allí, como parte de sus costumbres, la semilla de este deporte a todos los municipios de alrededor. Recién estrenado el siguiente siglo el balompié llegó a la ciudad de Jaén teniendo su particular explosión en plena década de los años veinte con la aparición de varios clubs, tardando sin embargo unos años más en alcanzar Mancha Real.

Establecida la Segunda República, es en este periodo cuando surge el Once Blanco, primer club representativo de la localidad quien, vistiendo camiseta y pantalón blanco, desarrolla su juego en parte de los terrenos sobre los que se levanta el actual Parque. Completamente amateur y, por lo tanto, alejado de las competiciones oficiales que organiza la Federación Regional del Sur, el club mancharrealeño jugará preferentemente frente a otras sociedades de su entorno surgiendo poco antes de la Guerra Civil un rival, el denominado Once de la Luna, modesto club como el anterior cuyos jugadores tendrán oportunidad de hacer prácticas al final de la jornada laboral en el mismo terreno que ocupan sus convecinos.

Tras el paso del sangriento conflicto entre hermanos que supone una merma considerable en el padrón de habitantes y veinte años de marcha de parte de sus habitantes hacia otras tierras en búsqueda de un futuro mejor, como en el resto del país Falange Española será el organismo que rija los destinos del deporte a través de la sección del Frente de Juventudes, delegación local desde la cual en 1942 será constituido el Imperio Azul Club de Fútbol del F.J., sociedad que viste camiseta con pantalón azul y hace uso del nuevo Campo de Deportes habilitado al otro lado de la carretera de Jaén frente al Parque Municipal, jardín oficialmente inaugurado el 18 de julio de 1944.

El Imperio Azul C.F. del F.J. debutará en el Campeonato Provincial organizado por el Frente de Juventudes en la temporada 42/43, compitiendo en los torneos de esta entidad y, frecuentemente frente a clubs de su entorno, hasta que en 1950 su directiva decida dar de alta a su primer equipo en la Federación Andaluza donde parte desde Segunda Regional haciendo su estreno en la campaña 50/51. La carestía de los desplazamientos irá surtiendo efecto poco a poco y nada más concluir la edición 51/52, el club se desligará de la Federación Andaluza volviendo a la comodidad que le supone competir en los torneos organizados por el Frente de Juventudes.

Lejos de ser un punto y aparte de escasa perdurabilidad, el Imperio Azul C.F. del F.J. se mantendrá alejado del fútbol federado durante más de una década hasta que en 1965, de la mano del presidente Sebastián Delgado Linares, se reconsidere la viabilidad económica para jugar a nivel federado y se reingrese en la Federación Andaluza. Los azules, modestos donde los haya, se mantendrán en Categoría Provincial -entonces la provincia de Jaén carecía de Segunda Regional- durante cuatro temporadas, 65/66, 66/67, 67/68 y 68/69, no inscribiendo al primer equipo para 1969.

El Campo de Deportes, rebautizado como Marqués de Villaverde al ser esta familia originaria de la localidad, permanecerá nuevamente varios años más sin fútbol federado hasta que José Díaz Camacho, presidente electo en 1972, formalice la inscripción reglamentaria para competir durante la temporada 72/73 esta vez en Segunda Regional y bajo el nombre de Imperio Azul Club de Fútbol. Durante lo que resta de década los azules permanecerán en esta categoría adoptando en 1977, ya bajo el periodo de Transición, su Campo de Deportes el nombre de Campo Municipal de la Juventud hasta que en la temporada 78/79 el club desaparezca.

A lo largo de estos casi cuarenta años de recorrido deportivo, por el Imperio Azul C.F. pasarán una pléyade de jugadores dejando algunos de ellos una profunda huella como Tarzán, Higueras, Cristóbal, Chamorro, los hermanos Aparicio, Rafael Arboleda, Pepe Herrera, Juan Martínez, Manuel Mayo, Lucas Martínez, Salva, Segovia, Peragón, Moya, Luís, Juanillo, Cherro, Martín I, Martín II o Juan Luís Quero, hermano de José Luís de quien se llegó a comentar que disponía de una de las mejores piernas izquierdas del país.

En cuanto a entrenadores también la nómina es larga contando para el recuerdo técnicos como Nani, Martín Pandea, José Tirado, Manuel Jiménez, José María Hornos, Salvador Lara, Vicente Velasco, Lelé, Ismael Almazán, José Luís Quero o Cristóbal Moya “Curro”, el último inquilino del banquillo azul.

Entre 1979 y 1981 Mancha Real permanecerá sin fútbol organizado y sin nadie que sea capaz de aunar los deseos de la afición por contar con un nuevo representante. La división será la que se haga cargo de la situación y quien predomine hasta que en verano de 1981 se constituya el Mancha Real Club de Fútbol, sociedad que como la anterior vestirá completamente de azul. Presidido por Gregorio Campiñas del Pozo inicialmente, el nuevo club será dado de alta en la Federación Andaluza para estrenarse en la temporada 81/82 en Primera Regional B donde finalizará decimoprimero y penúltimo, descendiendo a Segunda Regional. Con Juan de Dios Hermoso al frente desde 1982, la plantilla será Campeona en la edición 82/83 regresando a Primera Regional donde es octavo en la sesión 83/84.

En 1983 se constituye un nuevo club, el Biondi Club de Fútbol, perteneciente a la empresa del mismo nombre radicada en la localidad presidido por Juan Hervás Cobo. Esta sociedad, con escaso seguimiento en Mancha Real, partirá desde Segunda Regional siendo noveno en la campaña 83/84 y decimosegundo y colista en la 84/85 con muy malos resultados, misma consideración aplicable al Mancha Real C.F. que, sin fondos y presidido por Francisco Gutiérrez, debe retirarse del torneo de esa edición sin haber completado el campeonato.

El verano de 1985 será convulso en la localidad jiennense desde el punto de vista estrictamente futbolístico pues sus dos sociedades federadas, sin dinero y sin afición, se extinguen como una llama que no consume oxígeno.

 

HISTORIA DEL ATLÉTICO MANCHA REAL:

1984 – 1990

Coincidiendo con los últimos alientos del Mancha Real C.F., sumido en un sinfín de problemas de toda índole de los cuales era deducible su desarrollo final y, por otra parte, conviviendo con un club que no gozaba del apoyo popular como era el Biondi C.F., durante el verano de 1984 varios aficionados locales decidieron emprender un proyecto en solitario que, para empezar, partiría con un equipo juvenil, el Atlético Mancha Real, sociedad constituida el 4 de agosto teniendo a Lorenzo Araque Pareja como primer presidente, Antonio José Beltrán Guzman como vicepresidente, Pedro Fuentes Olmo en el puesto de secretario y José Jiménez Quesada en el de tesorero. Uniformado con los colores de la enseña regional, camisera blanca con pantalón y medias verdes y dado de alta en la Federación Andaluza, la temporada de debut 84/85 se disputó participando en Regional juvenil, optándose ya en 1985 por crear un equipo sénior que, inscrito en Segunda Regional, recogiera el testigo de la afición local pues al finalizar la edición anterior, como se presumía tanto Mancha Real C.F. como Biondi C.F. habían desaparecido.

Séptimo clasificado en la campaña 85/86, en la edición 86/87 asumió el cargo presidencial Ildefonso de Dios Pulido ocupándose la tercera plaza y, con ello, el ascenso a Primera Regional tras una reestructuración de la categoría. El debut en este nivel ejecutado en la edición 87/88 no resultó como se esperaba y decimoprimero clasificado, perdió la categoría descendiendo a Segunda Regional, nivel donde sólo participaría durante una temporada, 88/89, puesto que como segundo clasificado y, en atención a una nueva reestructuración de las categorías inferiores jiennenses, el Atlético Mancha Real fue ascendido a Regional Preferente. La dureza de esta categoría, demasiado exigente para sus aspiraciones, no se pudo superar y la misma campaña en la que estrenaba, 89/90, decimosexto terminó por descender a Primera Regional.

1990 – 2000

Con la nueva década Mancha Real reactiva su economía y fruto del trabajo de sus gentes, el polígono industrial empieza a albergar una buena cantidad de empresas que proporcionan trabajo a sus habitantes. El club más representativo milita en Primera Regional, pero será por poco tiempo pues en la edición 91/92, recién llegado Francisco Cruz de la Hoz a la presidencia, se consigue regresar a Regional Preferente. Si en el anterior ciclo el resultado no fue el esperado, en esta ocasión se disponen de más recursos económicos y la primera plantilla consigue ser octava en la sesión 92/93 y cuarta en la 93/94, esta última bajo la presidencia de Martín Jiménez Olmos, ex-jugador de fútbol. La nueva directiva buscará con ahínco ascender a Tercera División, categoría inédita en la localidad, fichando jugadores de toda la geografía andaluza con tal propósito pero el objetivo no será en absoluto fácil, repitiendo cuarto puesto en la edición 94/95, retrocediendo a la octava plaza en la campaña 95/96 hasta que al fin, en la temporada 96/97 se alcanza el primer puesto en Liga. Clasificado para disputar la Promoción de Ascenso, la suerte le será adversa y será cuarto y colista en su grupo.

En la edición 97/98 se configura una nueva plantilla que consiga la meta soñada, pero esta decepciona al ser cuarta, realizándose nuevos fichajes en 1998 que refuercen sus líneas. Primero en su grupo de Regional Preferente, en la Promoción de Ascenso sí consigue superar a sus adversarios U.D. Almería “B”, Loja C.D. y U.D. Manilva-Sabinillas, obteniendo un merecido ascenso a Tercera División donde competirá en el Grupo IX con el resto de clubs del oriente andaluz. El Atlético Mancha Real, quien ha permutado sus colores tradicionales vistiendo en estos tiempos camisa verde con pantalón blanco, debuta en el cuarto nivel nacional con el técnico Ismael Almazán al frente realizando un pésimo campeonato 99/00 pese a las ilusiones depositadas, siendo decimonoveno y perdiendo la categoría recién conquistada.

2000 – 2010

La sociedad deportiva mancharrealeña no se amedranta y, bajo la dirección de López Simarro se consigue el Campeonato 00/01, además, el primer puesto con suma holgura en el grupo de Promoción, consiguiendo el tercer ascenso a Tercera División en pocos años. En la temporada 01/02 se contratan los servicios de Francisco Montijano con quien se finaliza decimosexto siendo la primera ocasión en la que se puede encadenar una segunda comparecencia en el cuarto nivel, éxito que supone su renovación dejando al equipo décimo en la campaña 02/03.

En la edición 03/04, con José Jesús Aybar se bajará hasta la decimoquinta plaza, resultando peor la edición siguiente 04/05 con José Domingo Sánchez inicialmente y Juan Reche Santiago después al ser decimoctavo y descender a Primera Andaluza. Reche repetirá en la sesión 05/06 sin éxito al ser octavo, siendo sustituido por Paco Plaza con quien se concluye sexto en la temporada 06/07. La ambición de los verdes por regresar a Tercera División permanece intacta pero uno tras otro los distintos proyectos sucumben ante la fortaleza de sus rivales. En la campaña 07/08, con Nacho Díaz, resulta cuarto tomando en 2008 José Moreno García el relevo del hasta ahora presidente Martín Jiménez.

José Jesús Aybar, técnico de la confianza de la nueva directiva, será quien consiga proclamar al equipo Campeón del Grupo III de Primera Andaluza en la campaña 08/09 y devolverlo, sin Promoción mediante directamente a Tercera División reencontrándose en la edición 09/10 con un grupo de gran potencial. Para entonces los verdes cuentan con una base rodada que necesita tan sólo de unos cuantos refuerzos para optar a hacer algo grande, desenvolviéndose el torneo con gran tranquilidad y siempre desde los puestos de cabeza. Casi sin esperarlo la plantilla se proclama Campeona del grupo por delante de su gran rival, el Motril C.F., superando a otros conjuntos de similar potencial como el Ct.D. El Palo y U.D. Almería “B”, accediendo por la puerta grande a una Promoción de Ascenso, la primera de estas características en su historia, donde le aguarda en la Eliminatoria de Campeones el C.D. Badajoz; 2-1 en el Campo de la Juventud y la derrota por 1-0 en la capital pacense, con valor doble de los tantos obtenidos a domicilio, suponen su no ascenso. El sistema competitivo le brinda una nueva oportunidad y en Semifinales supera al Real Ávila C.F.; 0-0 en la capital castellana y 2-0 en casa, accediendo a la Final donde se encuentra a un superior Extremadura U.D. que le elimina; 4-2 en la localidad extremeña y 0-0 en casa.

2010 – 2020

Aybar continua en el banquillo verde durante la campaña 10/11 pero la plantilla, debilitada, no es la misma del año anterior y se concluye en decimoprimer puesto. En 2011 accede el técnico Fernando Campos Cuesta con quien el equipo mejora hasta situarse séptimo en la edición 11/12, mejorando ostensiblemente en la edición 12/13 con un magnífico subcampeonato a dos puntos del sorprendente Ct.D. El Palo, de Málaga. Clasificado para los Cuartos de la Promoción de Ascenso a Segunda División B, los manchegos superan al C.D. Díter Zafra; 1-1 en la localidad pacense y 2-0 en casa, siendo eliminados en Semifinales por la Cultural y Deportiva Leonesa a consecuencia del valor doble de goles a domicilio tras perder 1-0 en la capital castellano-leonesa y vencer 2-1 en el Campo de la Juventud ante un desilusionado público.

Fernando Campos repetirá ejercicio en la sesión 13/14 no logrando los guarismos del año precedente, demasiado alejado de los puestos de cabeza en puntos no así en la clasificación al ser quinto. En la temporada 14/15 Lorenzo Morón es el entrenador verde, pero entre las lesiones y la falta de adaptación de algunos jugadores, el equipo no rinde y se ocupa una discreta décima plaza que no satisface a nadie.

En verano de 2015 accede a la presidencia Juan de Dios Hermoso, quien fuera presidente un par de décadas antes con el desaparecido Mancha Real C.F., tomando el mando del banquillo verde el técnico Juan Arsenal Moreno. El Atlético Mancha Real, quien cuenta con una plantilla apañada, refuerza considerablemente cada una de sus filas y, empezado el torneo 15/16 a primera de cambio se advierte que el equipo puede llegar tan lejos como se proponga, reafirmándose las previsiones en la última jornada donde, empatado a puntos con el Club Atlético Malagueño, precisa de una victoria ante el Martos C.D. en casa de este para ser Campeón. Con el resultado de 2-3 favorable a sus intereses el primer puesto es una realidad siendo el segundo título de esta categoría en sus anales, accediendo a una Eliminatoria de Campeones dentro de la Promoción de Ascenso donde se Lo juega todo ante el Zamora C.F. El resultado de la ida, 3-1, es prometedor y en la vuelta disputada en el Estadio de la Plata se confirma el ascenso a la categoría de bronce lográndose una nueva victoria, ahora por 0-2 que supone su cénit deportivo.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2010).
  • Anuarios de la RFEF.
  • Archivo privado de José Luís Quero Juárez, Cronista de Mancha Real.
  • www.diariojaen.es Diario.
  • www.mancharealviva.com Diario.

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

escudo SD Indautxu

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Indautxu
  • Ciudad: Bilbao / Bilbo
  • Provincia: Vizcaya / Bizkaia
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: mayo de 1924
  • Fecha de federación: 1924

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sociedad Deportiva Indauchu (1924-1982)
  • Sociedad Deportiva Indautxu (1982- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 1967/68

1 Campeonato de España de Aficionados:

  • 1945

 

ESTADIO:

estadio SD Indautxu

Campo de Iparralde

  • Nombre: Campo Municipal de Iparralde
  • Año de inauguración: 1999
  • Cambios de nombre:
  • Campo Municipal de Iparralde (1999-)
  • Capacidad: 1.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de Ontxena (1924-1925)
  • Campo de Tximbo Ibarra (1925-1929)
  • Campo de Torre Madariaga (1940-1941)
  • Estadio de Lasesarre, Barakaldo (1941-1943)
  • Estadio de Ibaiondo, Leioa (1943-1948)
  • Campo de Garellano (1948-1996)
  • Polideportivo Municipal de Zorrotza (1996-1999)
  • Campo de Iparralde (1999- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales SD Indautxu

ESCUDOS:

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:

El municipio de Bilbao, capital provincial del territorio histórico de Vizcaya y cabeza regional de Euskadi, gran centro portuario y localidad clave en la industrialización del siglo XIX, es hoy en día una competitiva ciudad de servicios volcada con el comercio, sede de importantes asientos financieros y energéticos que ejerce un papel preponderante ante su entorno geográfico más próximo, muy poblado, pero también ante las regiones que la circundan donde extiende una gran influencia.

Ciudad inquieta y alineada con todo lo que signifique modernidad, la aparición de un deporte originalmente desconocido y procedente de otras tierras como es el fútbol se remonta a finales de los años ochenta decimonónicos cuando, en las riberas de Abando, junto a la Ría del Nervión, los marineros británicos enrolados en la marina mercante de la naviera MacAndrews & Company Ltd. solían darle patadas a un balón de forma organizada en las campas de Averly, conocidas también como de los Ingleses. Y es que Bilbao, cosmopolita con apenas ochenta mil habitantes en la época, prueba de su gran desarrollo y apogeo industrial, contaba en 1885 con ochenta y tres barcos a vapor matriculados pertenecientes a una flota de armadores británicos con delegaciones en el “Botxo”, máximos accionistas de varias navieras vizcaínas como eran La Flecha, Manuel María Arrotegui, la Línea de Vapores Serra, José María Serra y Font, Dionisio Eizaga, José María Martínez de La Riva o Eduardo Yeves.

Acaparar la atención de los bilbaínos, tan apasionados y volcados al deporte autóctono de la pelota vasca y sus variantes, no iba a ser tarea fácil con lo cual conseguir que algunos de ellos se implicasen en su ocasional práctica todavía tardaría unos años, concretamente hasta la implementación en 1888 de la compañía hispano-británica Sociedad Colectiva Martínez Rivas-Palmer -transformada en Astilleros del Nervión S.A. el 5 de enero de 1981-, capitalizada conjuntamente por los hermanos José María y Francisco Martínez de las Rivas Richardson en unión al británico Charles Mark Palmer, a consecuencia de la necesidad de construir una flota para la Armada, resultado del Real Decreto, de 28 de diciembre de 1887.

Con una plantilla aproximada a los cuatro mil empleados de los cuales doscientos eran británicos, parte de estos ciudadanos oriundos de Southampton, Portsmouth y Sunderland preferentemente, pronto se dispusieron a jugar en sus ratos de ocio de las tardes del sábado al rugby en las campas del barrio de Santutxu, situado en Begoña, pero también en el novísimo Hipódromo de Lamiako, estrenado el 18 de septiembre de 1887, constituyendo en un momento indeterminado del año 1891 coincidente con el pleno fervor constructivo de la empresa, el Club Atleta de los Astilleros del Nervión, identificado por los bilbaínos como el Club Atleta y por los británicos como Athletic Club, una sociedad presidida por Henry Jones Bird quien, acompañado por W.H. Calvert, tenía como presidente honorífico a Adolfo de Urquijo e Ibarra, consejero y uno de los máximos accionistas de la compañía tras los problemas que surgirían a principios de 1892 entre los hermanos Martínez de las Rivas y su socio Palmer.

De aquel Club Atleta, dominado ampliamente por la masiva presencia de británicos, recordado es el encuentro de rugby disputado el 1 de noviembre de 1892 en el Hipódromo de Lamiako -en el municipio de Leioa-, frente a un combinado procedente de Bilbao formado entera y expresamente para la ocasión por ciudadanos pertenecientes a la amplia colonia británica, actuando los atléticos con camiseta azul y los británicos residentes en el “Botxo” con divisa roja. Jugadores como Gill, Smith, Livingstone, Dobbie, Officer, Armstrong, Simpson, Mackie, Ricketts, Caldecott, Stephens y Graham entre tantísimos otros fueron pioneros, pero en el Club Atleta también había cabida para empleados vizcaínos con puestos de trabajo considerados de cierta relevancia como los hermanos Miguel Patricio y Rafael Ferrer Malzárraga, Andrés Bagineta Portuondo, Joaquín Galain y Julián Emperaile Enciso.

Si iniciados los años noventa el rugby fue el primer deporte favorito de este colectivo, una vez constituido el club cambiaron las preferencias y poco a poco el fútbol empezó a adquirir clara ventaja entre los asociados, perdiendo los trabajadores naturales de Bilbao y de los municipios adyacentes situados a ambos márgenes de la Ría el inicial temor a patear y correr tras una pelota. Fruto de su atrevimiento y gracias a la autorización de la empresa, deseosa de organizar un acto que distrajese a los operarios e hiciera olvidar los diversos incidentes laborales sucedidos en años anteriores donde se registraron varias huelgas, el jueves 3 de mayo de 1894 se concertó un desafío entre jugadores vizcaínos y británicos del club haciéndose coincidir el acontecimiento deportivo con la botadura del crucero Almirante Oquendo para lo que se les dio día libre a todos los empleados, disponiéndose de un concurrido Hipódromo de Lamiako donde había gran expectación para contemplar tan magno evento. Terminado el encuentro la superioridad británica quedó reflejada con un imponente 6-0, jugando por parte de los forasteros quienes vestían elástica color crema Bair, Hamilton, Wilson, McDonald, Rearey, Sneddon, Bill, Bruce, Roblo, Armstrong y Brand; mientras tanto, por los vizcaínos, de color blanco, Borde, Alarcón, Lecue, Zabala, Milicua, Otero, Zubillaga, Unzueta, Azkue, San José y el británico Graves.

El tirón de los deportes británicos, al margen del tradicional juego de pelota vasca, empezaba a ser evidente y apenas un mes después, en junio, desde el Gimnasio Zamacois, popular centro de cultura física establecido en 1879 bajo la dirección de José María Zamacois Bengoa, quedaba constituida la Sociedad Gimnástica Zamacois, punto de unión de gran cantidad de deportistas que acabarían triunfando en distintos deportes y enclave fundamental para el fútbol bilbaíno en breves fechas. Mientras tanto entre 1894 y 1895 las instalaciones de Lamiako experimentan un crecimiento espectacular en cuanto a número de encuentros se refiere, siendo fundamentalmente los británicos, tanto operarios de los Astilleros como de las diversas empresas mineras de la zona los principales protagonistas en las mañanas dominicales, el habitual día de descanso.

Los prometedores Astilleros del Nervión S.A., como se temía desde cierto tiempo antes a tenor de los problemas surgidos entre la dirección y el Estado, a principios de 1896 -en 1900 serán reabiertos- cierran inoportunamente y la sociedad deportiva de la empresa, el Club Atleta, se ve condenada a la desaparición dejando atrás multitud de actividades atléticas como la organización de carreras de velocípedos, pedestres, amén de otras actividades de carácter lúdico suponiendo, de repente, cierto freno a una actividad que parecía haber cogido carrera.

Desaparecido el Club Atleta todo parecía indicar que el fútbol organizado acabaría tomando el sendero de la hibernación hasta que alguien, con nuevos ímpetus, lo rescatase del olvido pero, afortunadamente para los bilbaínos, quiso el destino que este periodo no fuese excesivamente largo y en pleno 1896 un grupo de amigos liderados por un hacendado muchacho que correspondía al nombre de Carlos de Castellanos y Jacquet quienes solían veranear en sus aposentos junto al Abra de la getxotarra localidad de Las Arenas, no tardaron en conectar con un grupo de británicos que solían pasar sus ratos de ocio en el Hotel Antolín, junto al puente colgante que conecta ambas márgenes de la Ría, resultando de su amistad la idea de jugar juntos de vez en cuando en los arenales donde hoy se levanta el Paseo de Zugazarte y, en ocasiones, también en los aledaños de la ermita de Santa Ana.

Descubierto el fútbol y atrapado por su magia, en una de sus idas y venidas al Reino Unido, Castellanos tuvo la oportunidad de conocer de primera mano el fútbol profesional que triunfaba en las islas quedando tan prendado que, a través de la correspondencia que mantenía con su hermano Manuel y amistades entre las que se encontraban Luís Arana, Enrique González de Careaga, José Arana, Santiago Martínez de las Rivas, Luís Orbe, Rogelio Renovales y Ramón de Aras Jáuregui entre otros, recomendó a todos la conveniencia de constituirse en club, un gran paso que sería refrendado en el chalet del industrial José Luís de Villabaso tomando como nombre el de Bilbao Foot-ball Club, sociedad en la que él era su primer presidente viéndose acompañado de experimentados británicos como Cockram, Davies, MacLennan, Dyer, Batwell y Langford.

Castellanos, de quien se dice fue el primer español en traer un balón y unas botas de fútbol a la península, tomó el mando del nuevo centro deportivo funcionando con toda regularidad pese a prescindir de requisitos legales como publicitar su existencia en el Gobierno Civil, omisión que sería subsanada años después y que no le impediría ser reconocido durante mucho tiempo como el primer club de fútbol constituido en España ante el desconocimiento general acerca de la existencia de otras sociedades previas en el sur de las que apenas se tenían referencias y a las que, si se las conocía, se consideraban como “no españolas” al estar integradas mayoritariamente por británicos como el Huelva Recreation Club y el Sevilla Foot-ball Club.

Entre 1896 y 1898 las tripulaciones de la naviera MacAndrews y ciudadanos británicos residentes en la zona por cuestiones laborales fueron los principales contendientes del Bilbao F.C. quien, uniformado reglamentariamente con camisa y pantalón blanco de forma metódica, a través de sus asociados hacía arriendo de algunas de las cercanas campas de Lamiako para jugar sin problemas cuando exigiese la ocasión. La habitual práctica de estos encuentros fue atrayendo progresivamente a un notable número de adeptos y curiosos siendo uno de ellos el joven entusiasta Juan de Astorquia Landabaso, persona muy interesada en unirse a la sociedad por su conocimiento de la materia tras haber realizado sus estudios durante cuatro años en un “college” británico de Manchester e importante pieza a la hora de concertar encuentros frente a operarios de los talleres de la Ría del Nervión.

Astorquia, gran deportista con implicación en disciplinas tan dispares como el fútbol y el ciclismo, actividad de la cual era un gran enamorado formando parte del Club Velocipedista de Bilbao constituido en 1885, por causas que se desconocen bien no congenió con algunos de los socios del Bilbao F.C., bien se sintió molesto por la masiva presencia de británicos en sus filas deseando ser partícipe de un club con mayoría de integrantes locales, bien pensó que eran demasiados o quizás, deseoso de liderar una sociedad donde él mismo tuviera mayor protagonismo tomando las riendas, lo cierto es que en 1898 organizó una secesión dentro del entorno de Lamiaco liderando un reducido grupo de sportman donde estaban Luís Silva, Alejandro Acha, Enrique Goiri, Luís Márquez y Fernando Iraolagotia entre sus más allegados, por lo que reunir más personas para su proyecto tan solo era cuestión de tiempo y recursos.

La Sociedad Gimnástica Zamacois, representante del mayor centro deportivo de Bilbao en esas fechas y el Club Velocipedista de Bilbao, núcleo de grandes deportistas donde conservaba como era lógico buenas amistades por su militancia como socio, se convirtieron ineludiblemente en los principales objetos de reclutamiento y así, una vez sumado un número de voluntarios suficiente, a mediados de año quedaba constituido el Athletic Club como resultado del acuerdo de voluntades pactado entre todos ellos, una sociedad que como indica su nombre pretendía fomentar distintas disciplinas atléticas siendo estas lideradas por el fútbol, la más importante de todas.

El grupo liderado por Astorquia, que vestía camisa partida a dos mitades blanca y azul con pantalón azul oscuro, celebró el 5 de abril la asamblea de constitución definitiva de la sociedad y se aprobaron sus primeros Estatutos el 11 de junio de 1901 resultando así mismo elegida la primera junta directiva oficial con Luís Márquez como presidente, Francisco Iñiguez como vicepresidente y Juan Astorquia en el puesto de capitán, Estatutos que serían definitivamente aprobados por el Gobernador Civil el 5 de septiembre.

La relación entre blancos y blanquiazules fue, como era de esperar, excelente a tenor de haberse fraguado ambos grupos en las campas lindantes con el Nervión durante años de modo que, a finales de 1901, con los jugadores más destacados de cada club se constituyó el Club Bizcaya, una especie de team provincial reservado para las grandes ocasiones como los encuentros disputados a principios de 1902 ante el Burdigala, sociedad de la localidad francesa de Burdeos y más tarde en mayo con motivo de la Coronación de S.M. el Rey D. Alfonso XIII, torneo a nivel nacional donde los vizcaínos se llevaron el trofeo. El fútbol en Bilbao empezaba a adquirir importancia y paralelamente se constituían nuevas sociedades como el Deusto Foot-ball Club, nacido a principios de 1901 al albergue de la Universidad con estudiantes en todas sus líneas y a continuación, pocas fechas después, The Union Foot-ball Club, entidad que viste camisa rojiblanca a rayas con pantalón blanco donde se verifica una gran presencia de británicos en sus filas y en menor medida de vizcaínos.

A principios de 1903 la merma de socios entre las filas de los blancos se acrecienta considerablemente y Juan Astorquia, líder de los blanquiazules y con una excelente relación con sus vecinos, trata de convencer a su homónimo Luís Arana, presidente en activo del Bilbao F.C., para forzar una fusión entre ambos que dé como resultado una sociedad que sea referente en España. Iniciadas las negociaciones, el súbito fallecimiento de Carlos Castellanos precipita el desenlace en pocos días consumándose el acuerdo final el 29 de marzo cuando ambos presidentes firman la fusión, unión en la que el Bilbao F.C. queda disuelto como sociedad, todos sus socios pasan a formar parte del Athletic Club y este último, como absorbente, adquiere el patrimonio de los blancos. Consecuentemente el Club Bizcaya, unión de ambos, queda inactivo.

Durante los meses de mayo y junio el Athletic Club organiza un Campeonato Infantil, que se repetirá en lo sucesivo, para jóvenes futbolistas donde se inscriben hasta un total de diez clubs; Lejona F.C., de la localidad del mismo nombre, Hispania Foot-ball Club, el lasaliano The Rival Foot-ball Club constituido con alumnos del Colegio Santiago Apostol quienes mantendrán una fuerte pugna con el Basconia Foot-ball Club, formado por estudiantes escolapios, el Universidad Foot-ball Club con alumnado de la Universidad de Deusto, el Iberia Foot-ball Club, conjunto que viste camisa partida a dos mitades roja y blanca con pantalón blanco vencedor de torneo por 1-0 en la Final sobre The Rival F.C., el Victoria Foot-ball Club, el getxotarra Arenas Foot-ball Club, no vinculable con el club que adoptará el mismo nombre años después, el Estrella Foot-ball Club, el Vizcaya Foot-ball Club y el Small Athletic, versión infantil del primer club local. Con posterioridad se incorporarán el Euskeria Foot-ball Club, el Hesperia Foot-ball Club y el Aurrerá, formado también con alumnado de la productiva Universidad de Deusto.

El Athletic Club parece una sociedad pujante, pero a finales de año se destapa una gran crisis y durante los años siguientes, pese a conquistarse el Campeonato de España de 1904 sin jugar un solo encuentro, la disminución de encuentros es considerable. The Union F.C. se convierte en el segundo team en importancia y avanzado 1906 tanto unionistas como athléticos pretenden revitalizar el Club Bizcaya, sociedad a la que se dota de junta directiva y con la cual se acude al Campeonato de España de 1907 quedando segundos tras un torneo lleno de problemas organizativos. El Club Bizcaya se mantendrá fuerte hasta finales de 1908 cuando, ante la temporada 08/09, el Athletic Club resurja con fuerza y se convierta, ya definitivamente, en el primer club de la ciudad y de la provincia iniciando un futuro lleno de esplendor que llega hasta nuestros días.

La historia del club que nos ocupa en el presente historial arranca, de forma indirecta, con la familia Allende, afortunada y poderosa saga de hacendosos industriales propietaria de varias fincas en lo que hoy en día es el popular barrio de Indautxu que, a principios del siglo XX, era una extensa planicie con caseríos y espléndidos chalets a punto de ser devorados por el Ensanche. En una de estas parcelas los Allende, grandes protectores y practicantes del deporte, y en especial la figura de José Allende Plágaro, contrataron los servicios del arquitecto Leonardo Rucabado en 1908 para construir una pequeña ciudad deportiva con el ánimo de alojar una sociedad que pudiera de inmediato explayarse en ella, siendo concluida en 1909 aunque oficialmente no sería inaugurada hasta el 6 de mayo de 1910 coincidiendo con el estreno de la Sociedad Recreativa Campos de Sport.

Presidida por el también industrial José Amézola, la sociedad recreativa reunió alrededor de los Campos de Sport de Ontxena un frontón al aire libre, varias pistas de tenis y un amplio espacio para jugar inicialmente a hockey que, finalmente, sería empleado básicamente para que los distintos equipos infantiles que en Bilbao se constituían, jugasen al fútbol.

Los Campos de Sport se convirtieron durante los años diez en incuestionable centro de gran cantidad de actos deportivos, especialmente los dedicados a juegos autóctonos, compartiendo destino con otros afamados recintos como la Campa de los Ingleses, la Campa de Averly denominada así por haber sido sede de la empresa Averly y Cía. constituida en 1885, la Campa de Lamiako y el Campo de Jolaseta inaugurado el 9 de abril de 1911, ambos empleados por el Athletic Club en sus primeros años hasta que la familia Allende, devotamente cristiana, puso fin a su existencia al donar en 1921 gran parte de los terrenos a la Compañía de Jesús para la instalación de un colegio de enseñanza secundaria que, en 1924, sería ampliado notablemente con nuevas dependencias convirtiéndose en lo que hoy en día es conocido como Colegio de Nuestra Señora de Begoña.

Durante esta década de esplendor de los Campos de Sport, Bilbao gozó además de otros recintos deportivos que servían como base a multitud de sociedades de corto o largo trayecto como el Campo de Iralabarri, situado entre la Alameda de Rekalde y las calles Colón de Larreategi y Aguirre, provisto con tribuna y asientos inaugurado el 16 de marzo de 1913 para ser empleado por el Club Deportivo Bilbao, una sociedad multideportes constituida el 15 de junio de 1912 presidida por Federico de Albízuri quien, heredera del extinto Gimnasio Zamacois, usaba su misma sede en la calle Orueta y, todavía en activo hoy, es centenaria con un amplísimo historial. Pero también de otras instalaciones, como la Campa de Cortadi o la de Etxe-Zuri, esta última sede de la Sociedad Deportiva Deusto F.C., sociedad constituida el 30 de mayo de 1915 cuando otro club muy notorio, sin campo por entonces, como el Santuchu Foot-ball Club, -Santutxu F.C. actualmente-, ya venía actuando desde 1914 y a los que en breve se sumaría, en 1920, otro histórico como el Acero Club, de Olaveaga.

HISTORIA DEL CLUB:

1924 – 1930

A comienzos de 1924 Josetxu Allende Pérez, hijo de José Allende Plágaro, como consecuencia de la nostalgia que todavía pervive en su memoria recordando el esplendor alcanzado por la desaparecida Sociedad Recreativa Campo de Sports levantada entre otros, por su padre, tras una serie de conversaciones con un grupo de personas igualmente adineradas, decide constituir un nuevo club donde combinen las prácticas deportivas más afamadas de la época, convergiendo la idea durante el mes de mayo en medio de una histórica reunión acaecida en el Café Olaeta emplazado en la Calle Gordoniz en forma de Sociedad Deportiva Indauchu al tomar como nombre el del barrio que les ha visto crecer.

Vestidos con camisa de color rojo provista de puños y cuello blanco aludiendo a la tonalidad de la bandera local y pantalón negro, la S.D. Indauchu tuvo como primer presidente a Eugenio de Echevarría, siendo vicepresidente Emilio Uruñuela y secretario Josetxu Allende, quedando como restantes miembros de la junta directiva los señores Gaviria, Obeo, Lastagaray, Víctor Garagorri, Bilbao Olaeta, Arrugarreta, Muguruza, Olaso, Ortiz de Zárate, Otxandiano, Arakistain, Vigiola y Frade. Haciendo uso de unos terrenos propiedad de la familia Allende en la zona del Ensanche y el reconstruido Campo de Ontxena, aunque posteriormente pasarían a jugar en el Campo de Tximbo Ibarra, el conjunto rojillo debutó el 29 de diciembre ante la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega con victoria por 2-1, siendo inscrito en la Federación Vizcaína e incluido para la temporada 24/25 en la Serie C Ordinaria donde quedó Campeón, ascendiendo al Campeonato de la Serie C Preferente donde, como la campaña anterior, obtuvo en la sesión 25/26 la primera plaza que le catapultaba a la Serie B, el segundo nivel federativo.

El estreno en esta categoría dentro del Grupo II y coincidente con la campaña 26/27 fue ya más complicado, encontrándose con la presencia de rivales de superior nivel que le hizo ser quinto entre un total de seis participantes, todos de Bilbao y alrededores. La S.D. Indauchu en prácticamente tres años había conseguido hacerse un hueco entre la sociedad bilbaína y, por ende, entre la vizcaína, mostrándose como un club ambicioso donde no sólo el fútbol tenía exclusiva cabida, sino otras disciplinas también importantes como el hockey sobre patines, boxeo, natación, pedestrismo, ciclismo y una actividad tan sorprendente como el waterpolo donde fueron pioneros.

La prominencia de sus miembros no se detuvo en propiciar la creación de secciones para juegos de equipo y a partir de 1925, con motivo de la celebración del primer aniversario de constitución de la entidad, la directiva se encargó de organizar concursos de motorismo para autos y motocicletas donde la “Subida a la Cuesta de Castrejana” era la prueba cumbre arrastrando a multitud de aficionados y curiosos atraídos por la modernidad.

Sin embargo lo que tan rápidamente ascendió, de igual forma descendió viéndose el club indautxutarra atrapado a partir de 1928 en la encrucijada de bien sumarse al profesionalismo o, por el contrario, seguir en el amateurismo. Dotado de varias secciones deportivas donde sus socios se entregaban al máximo y algunos de ellos, dada su extraordinaria calidad, fueron tentados para ingresar en otras sociedades donde iban a recibir compensación económica, repentinamente los cimientos de la sociedad se tambalearon y la directiva, formada por clásicos amantes de la práctica deportiva como actividad libre donde todo era importante menos el dinero, pusieron en tela de juicio la continuidad del club. La disyuntiva de seguir siendo amateur o convertirse al profesionalismo con serias opciones de incorporarse al mundo recién estrenado de los Campeonatos Nacionales de Liga en sus diferentes niveles duró apenas un año y en 1929, siendo presidente Eduardo Lastegaray, con todo el dolor en el corazón pero de forma totalmente libre, cesaba la totalidad de la directiva y el club quedaba inactivo quedando desamparados íntegramente todos los deportistas quienes, bajo su cobijo, tan alto nivel habían alcanzado.

En estos seis años de continua actividad, por la S.D. Indauchu pasaron notables deportistas como Calvar, Agustín López Tapia, Ortiz de Zárate, Ángel Torre quien llegó a ser árbitro de Primera Categoría y Natxo Allende, gran futbolista que de no ser por una inoportuna lesión de ligamentos tenía un brillante futuro por delante.

En cuanto a la situación futbolística de la capital vizcaína, al margen de los clubs ya citados la S.D. Indauchu compartirá un importante momento en el que coincide con ancestrales clubs como el Abandotarra Club, la S.D. Begoña constituida en 1924 que llegará a alcanzar la Tercera División, el Bilbao Athletic Club, equipo “B” donde juegan las jóvenes promesas que un día se incorporarán al primer equipo del Athletic Club, la S.D. Kendu, el Club Cantabria, la S.D. Bolarindian, la S.D. Izarra Sport, el Olaveaga Sport, del barrio del mismo nombre, el Rivera Sport, la Unión Sportiva, el Irrintzi Andi Sport, el Heredia F.C., el New Club Sport, la recordada S.D. Ariñ Sport, de gran renombre durante los años veinte, la S.D. Basurto, constituida en 1922, el Kudull Club, el Club Moraza Sport, el Elcano Club, la S.D. Arrue, la S.D. Bilbaína y la U.D. Amaya entre otros.

1930 – 1940

Desmembradas todas las secciones, muchos de sus deportistas de primer nivel ingresaron en otras sociedades percibiendo o no compensación económica, continuando la gran mayoría sumergidos en el amateurismo no por voluntad propia, sino en correspondencia a la actividad que practicaban, generalmente alejada del dinero.

Gran parte de los terrenos de Ontxena donde originalmente se había iniciado la sociedad pasaron de la familia Allende a la Compañía de Jesús quien, en 1930, ya tenía ampliado el Colegio de Nuestra Señora de Begoña habiéndolo dotado de nuevas dependencias e iglesia de estilo neorromántico. Su titularidad no sería por mucho tiempo puesto que, con la llegada de la Segunda República, en febrero de 1932 el Gobierno disolvió la Compañía de Jesús y procedió a incautarse del Colegio de Indauchu y la Universidad de Deusto, igualmente regentada por los PP.Jesuitas y pertenecientes ambos a la Sociedad Anónima “La Enseñanza Católica”, que fueron subastados en septiembre de 1933.

Paralelamente a estos hechos los socios directivos de la S.D. Indauchu siguieron celebrando durante estos años cada aniversario de la sociedad, reuniéndose anualmente en distinta fecha en pomposos escenarios como el festival organizado el 12 de octubre de 1935 en la Plaza de Toros bilbaína donde se recordaban viejos tiempos y conmemoraban los éxitos alcanzados por la sociedad lanzándose vítores a Josetxu Allende y Eugenio de Echevarría, sus máximos exponentes. Aunque la idea de volver a la actividad seguramente rondó por la mente de todos los congregados durante cada efeméride, cualquier atisbo se esfumó de cuajo en julio de 1936 cuando estalló la Guerra Civil percibiéndose la barbarie muy de cerca durante tres larguísimos años donde sólo hubo dolor y muerte.

1940 – 1950

Finalizada oficialmente la guerra en abril de 1939, Bilbao y su entorno gozaban de una aparente normalidad desde hacía tiempo habiéndose recobrado con cuentagotas hasta donde las circunstancias lo permitían algunas costumbres de antaño, entre ellas el fútbol. El Athletic Club, la institución más importante, apurada como estaba por la falta de jugadores reclutaba jóvenes promesas entre los distintos clubs locales y de la provincia para rearmar una plantilla con opciones lo mismo que el resto de clubs, todos muy afectados por el drama recién vivido.

Restaurada la Compañía de Jesús, el Colegio de Nuestra Señora de Begoña -gran vivero de deportistas-, en el curso 39/40 se sumó a la incipiente doctrina impuesta por las nuevas autoridades donde, a través de la juventud, al cultivo físico y espiritual se le daba gran protagonismo. Las Congregaciones Marianas de Luises y Kostkas, esta última establecida en honor a San Estanislao de Kostka, adquirieron una gran notoriedad y en el Colegio de Indauchu no fueron ajenos a estos movimientos surgiendo de esta última un equipo de fútbol autodenominados los Kostkas, clara referencia a su patronímico.

Como ya sucediese en la década de los años veinte cuando del alumnado jesuita surgieron muchos jóvenes que terminaron inscritos en la S.D. Indauchu, en el recuerdo de muchos ex-alumnos cultivados en los años treinta todavía pervivía la memoria del brillante pasado de esta entidad deportiva y la necesidad de recobrarle vida tras tantos años de opacidad. Había llegado el momento oportuno, en pocas palabras, para reiniciar la actividad y poner en activo de nuevo la S.D. Indauchu siendo los dos grandes impulsores en esta segunda época las figuras de Jaime de Olaso, un joven de familia pudiente gran aficionado al fútbol que había hecho pinitos como portero y Rafael Escudero Echevarría, un virtuoso del gol que tenía un don especial para jugar como delantero de familia igualmente con haberes. Instruidos ambos en el Colegio de los Jesuitas y la Universidad de Deusto, convencidos como estaban de lo que hacían y el resultado que podía dar esta nueva aventura en la que se pretendía hacer algo grande aunque se partía de cero, Escudero y Olaso se rodearon de un nutrido grupo de amigos como Manuel Verástegui, quien ocupó el puesto de presidente, acompañándoles en la directiva los señores Bergaretxe, Olascoaga, Artajo, Jaime Echevarría, Alonso, Eguren, Azcuenaga y Claramunt además de contar con la inestimable colaboración de los PP.Jesuitas y las Congregaciones Marianas de los Luises y los Kotskas, reservándose Jaime de Olaso el puesto de secretario desde donde ejercía el práctico control de la sociedad.

Empleando las camisetas de los Kotskas, de donde Escudero y otros futbolistas procedían, la S.D. Indauchu volvió a darse de alta en la Federación Vizcaína once años después de su última inscripción, partiendo desde Segunda Categoría conforme a la normativa con un equipo donde Olaso, gracias a sus gestiones y saber, había sido capaz de incorporar a jugadores con pasado en Primera División ya con unos años a cuestas combinando una excelente plantilla mezcla de veteranos y jóvenes que iba a arrasar en el campeonato. Estrenados en encuentro de presentación el 8 de septiembre de 1940 ante la Cultural Deportiva Durango en el Campo de San Fausto con victoria por 2-3 dando muestras de su excelente nivel, los rojillos paradójicamente carecían de campo propio en donde poder jugar en competición oficial, interviniendo la fortuna a través del ex-presidente indautxutarra Eduardo Lastagaray quien, como socio que era del Athletic Club, hizo todo lo posible para que su anterior club pudiera jugar en el Campo de Torre Madariaga, un recinto deportivo adquirido por los rojiblancos años antes con la clara intención de edificar un nuevo estadio en sustitución de San Mamés que nunca llegó a concretarse y terminó en manos de la Caja de Ahorros de Vizcaya. Deportivamente, al final de la temporada 40/41 los rojillos fueron primeros de su grupo y del formado para la Promoción de Ascenso, logrando el objetivo de subir un peldaño y asentarse en Primera Categoría como desde el restablecimiento del club pretendían.

En la campaña 41/42, tras un roce con el Athletic Club a consecuencia del fichaje de un jugador indautxutarra por parte de estos sin la autorización de Olaso, los presidentes de ambos clubs llegaron hasta los tribunales tomando los athléticos represalias de modo que los rojillos fueron expulsados de Torre Madariaga, terrible decisión que les obligó a buscarse un nuevo campo para poder competir. La buena relación que mantenían con el C.D. Baracaldo-Oriamendi, nombre adoptado por el conjunto titular de la vecina localidad, les permitiría jugar en este terreno con plena libertad hasta 1943. En Liga, con una plantilla todavía más competitiva, de forma sorpresiva los indautxutarras se encaraman al primer puesto de la clasificación por delante de poderosos clubs como el C.D. Bilbao, filial por entonces del Athletic Club -Atlético de Bilbao entre 1941-1965- y otros como la S.D. Deusto, Club Sestao y C.D. Basconia, consiguiendo además proclamarse Campeón Amateur de Vizcaya al imponerse en San Mamés al Club Sestao por 3-1 el 26 de abril de 1942, lo cual le vale para participar en el Campeonato de España, torneo en el cual consigue acceder a la Final del domingo 14 de junio en el madrileño Estadio de Vallecas aunque, lamentablemente para sus intereses, es superado por el Valencia C.F. Amateur por 1-4 con gol de Lamaignere perdiendo una ocasión inmejorable para sumar su primer título nacional.

En la edición 42/43 es cuarto en Primera Categoría tras Club Sestao, C.D. Bilbao y S.D. Erandio Club, perdiendo la opción de ser incorporado en una renovada Tercera División donde a la Federación Vizcaína se le asignan tres plazas y la cual, a partir de la temporada 43/44, será implementada como el tercer nivel nacional sustituyendo a la Primera Categoría y constando oficialmente como un Campeonato Nacional de Liga en lugar del anterior papel que, como Fase de Ascenso a Segunda División, venía desempeñando. Cuando todo parecía indicar que los indautxutarras iban a participar en Primera Categoría, la directiva del entonces denominado Atlético de Bilbao decide disolver a su club filial, el C.D. Bilbao, sustituyendo el papel que venían desempeñando los jóvenes cachorros por el Arenas Club de Guecho tras el convenio que se alcanza con esta sociedad, trato mediante el cual los rojinegros incorporan a numerosos jugadores del desaparecido club y pasan a jugar en el Estadio de San Mamés durante unos años. Lo ocurrido en el seno atlético ocasiona que la Federación Española ofrezca de inmediato a la S.D. Indauchu la plaza vacante por méritos deportivos, aceptando los rojillos encantados para debutar en un Grupo III durante la temporada 43/44 donde al final será tercero tras C.D. Logroñés y Deportivo Alavés pasando a disputar sus encuentros en el Estadio de Ibaiondo de la cercana localidad de Leioa. A lo largo de esta campaña Rafael Escudero reforzará a partir de la octava jornada las filas del Atlético de Bilbao en Primera División prestando su ayuda a una entidad que atraviesa un mal momento deportivo y anda muy presionada por evitar el descenso. Finalizada la misma, en pleno éxito y después de conseguir el Campeonato de España frente al Valencia C.F., tal cual acordó el jugador con el primer club bilbaíno, el preciado delantero regresa a la S.D. Indauchu donde también juega su hermano Jaime.

En la edición 44/45 el conjunto rojillo es cuarto en Liga y, por segunda ocasión en poco tiempo, consigue el Campeonato Amateur de Vizcaya. Facultado para disputar el Campeonato de España, la S.D. Indauchu va eliminando rivales hasta acceder a la Final donde se enfrenta al C.F. Barcelona Amateur, disputándose el encuentro definitivo en el Estadio de San Mamés el 29 de junio de 1945 con resultado favorable por 3-0, tantos de Basaguren al ejecutar un penalti, Arencibia y Domingo Múgica, todo ello a pesar de los sonoros silbidos recibidos por parte de algunos espectadores seguidores del Atlético de Bilbao quienes, temerosos de ser eclipsados en breve por los rojillos, desahogan su tensión amargando como pueden el triunfo de sus vecinos cebándose sobre todo con su gran estrella, Escudero. Jugaron la Final; Ibarra, Muro, Mazagure, Nache, Pichi, Echevarría, Domingo, Escudero, Arencibia, Viar y Valderrama.

Después de tan brillante colofón de temporada, la sesión 45/46 es más discreta alcanzándose el cuarto puesto en Liga, mejorándose lo presente en la edición 46/47 con un plausible segundo puesto tras el Arenas Club, de Getxo. Esta plaza le permitirá acceder a la Fase Intermedia de la Promoción para tratar de ascender a Segunda División, siendo séptimo dentro de un grupo de ocho participantes donde C.A. Osasuna y C.F. Badalona serán quienes, de entre todos, pasen a la Fase Final. El gran éxito de esta campaña será proclamarse por tercera vez Campeón de Vizcaya de Aficionados, accediendo por tercera vez igualmente a la Final del Campeonato de España que se disputa el 23 de mayo de 1947 en el madrileño Estadio Metropolitano con dolorosa derrota ante la A.D. Ferroviaria, de Madrid, por 0-2.

En las dos temporadas siguientes el club bilbaíno repetirá triunfo final en el Campeonato Vizcaíno de Aficionados llevándose dos nuevos trofeos -los últimos en este torneo- que les harán sumar un total de cinco entorchados aunque, con el mal sabor de boca de llegar en ambas ediciones a la Final del Campeonato de España y, como ya sucediese en 1947, perderlas. En la primera de ellas, sesión 47/48, después de ser noveno en Liga juega su segunda Final consecutiva en el Estadio Metropolitano cayendo derrotado el domingo 23 de mayo de 1948 ante el Serpis C.F., de Alcoy -filial por entonces del C.D. Alcoyano-, por 0-4, siendo sexto en el torneo 48/49 y consumando una nueva decepción el sábado 21 de mayo de 1949 cuando, en el barcelonés Estadio de Les Corts, se pierde ante el C.F. Barcelona Amateur por 2-3 después de haber igualado los dos tantos azulgranas iniciales en la primera parte consiguiendo estos la revancha tras lo sucedido en la Final de 1945.

En la campaña 49/50, dentro de una Tercera División que ha sido reestructurada, los rojillos serán octavos cerrando una década apasionante que les ve renacer con fuerza hasta convertirse en un club respetado y a tener en cuenta pese a no disponer de terreno propio. En este sentido se jugará inicialmente en las instalaciones de Torre Madariaga, en el mítico Campo de Ibaiondo, situado en Leioa tras su estreno en Tercera División y, a partir de finales de 1948, en el Campo de Garellano situado en el Barrio de Basurto, recinto deportivo inaugurado el 17 de octubre de 1948 que ocupa unos terrenos militares del Regimiento de Infantería de Basurto donde, además de la S.D. Indauchu, juegan también la S.D. Basurto y el C.D. Garellano, conjunto integrado por militares constituido en 1948.

1950 – 1960

La década de los años cincuenta verá crecer a una sociedad que, bajo el aparente amateurismo, cada día adquiere más visos de profesionalidad. Si Manuel Berastegui es el presidente de los primeros años cuarenta, hacia 1946 Ramón Uribe es quien recoge el testigo e inicia la temporada 50/51 siendo los rojillos quintos en su grupo. En la sombra, siempre la figura de Jaime de Olaso quien, sacando dinero de donde no lo hay y aportando en muchas ocasiones parte de su patrimonio, desde 1951 toma el timón de la S.D. Indauchu. Aunque no todo es de color de rosa y en sus primeros proyectos andará alejado de los puestos de cabeza, especialmente en la campaña 51/52 donde es decimoquinto de un total de dieciséis participantes, a partir de 1952 enmienda la plana con dos sendos novenos puestos en la ediciones 52/53 y 53/54 que preceden a la fenomenal segunda plaza obtenida en la campaña 54/55 con Carlos Escodal en el banquillo donde tan solo el Burgos C.F. les supera en puntos. Este meritorio subcampeonato le lleva a disputar la Fase de Ascenso a Segunda División donde, contra todo pronóstico, es primero con ocho victorias, tres empates y tres derrotas por delante de Club Langreano, Arsenal C.F., de Ferrol, U.D. Salamanca, Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega, Recreativo Europa Delicias, de Valladolid, Burgos C.F. y Pontevedra C.F. ascendiendo brillantemente a Segunda División. Casi nadie en Bilbao se cree lo sucedido, pero en el trabajo realizado está la respuesta.

La S.D. Indauchu, quien ya viste con pantalón azul en sustitución del negro original, se prepara a conciencia para realizar un buen debut en la categoría de plata y, pese a los jocosos comentarios que surgen en prensa a tenor de la edad de los nuevos fichajes, los rojillos se refuerzan con jugadores míticos como Zarra, Panizo, Ontoria, Iriondo más José Luís y Abeijón. La temporada 55/56 ve cada domingo el Campo de Garellano repleto de aficionados apoyando al equipo y al final, sin apuros dentro de la regularidad de los contrincantes, se salva la categoría siendo octavo. Paralelamente a estos hechos, los rojillos se proclaman Campeones de Vizcaya en calidad de Aficionados tras imponerse al C.D. Guecho el 2 de mayo de 1956 en San Mamés, llegando lejos en el Campeonato de España aunque en Semifinales sean superados por la S.D. Éibar.

En la edición 56/57 Rafa Iriondo deja el terreno de juego y pasa a ocupar la dirección del banquillo realizándose un magnífico torneo al concluir tercero tras los pasos de Real Gijón y Ct.D. Sabadell C.F., ambos inaccesibles. Renovado Iriondo, la campaña 57/58 también es muy buena y, pese a la calidad de los adversarios, los bilbaínos son cuartos. La S.D. Indauchu parece no tocar techo y, sin discusión, se convierte en el segundo club más importante de la capital vizcaína llamando la atención de muchos aficionados del resto del Estado. En la temporada 58/59, su mejor clasificación histórica, llega a rozar con la yema de los dedos la Promoción de Ascenso a Primera División al separarle cuatro puntos del C.D. Sabadell C.F. y cinco del Real Valladolid Deportivo, el primer clasificado. Distinta será la sesión 59/60 cuando la marcha de importantes jugadores le relegue a la octava plaza.

1960 – 1970

A lo largo de los años sesenta la S.D. Indauchu experimentará las dos caras de la moneda siendo diametralmente opuestos los primeros años, a caballo de la élite, de los últimos, en plena caída libre. En la temporada inicial, 60/61, todavía bajo la presidencia de Jaime de Olaso con quien, además de fútbol se dispone de una sección dedicada al baloncesto y otra al ciclismo, los rojillos efectúan un irregular torneo y al final, aunque decimoprimeros, esquivan meterse en problemas por poco margen siendo incluso más negativa la edición siguiente, 61/62, cuando después de ser decimocuartos han de defender su plaza en la categoría de plata disputando una Promoción de Permanencia que salvan al imponerse al aspirante C.D. Condal, de Barcelona; 0-3 en el Estadio de Les Corts y empate 1-1 en Garellano.

Durante estos años es digno mencionar que la S.D. Indauchu cuenta con una excelente cantera donde se preparan muchos jóvenes para ver si despunta alguno y puede subir al primer equipo. En este aspecto la labor del club es magnífica y con una plantilla juvenil que se proclama Campeón de Vizcaya y algunos refuerzos adicionales, en 1959 se constituye la Sociedad Deportiva Izarra de Indauchu, filial indautxutarra desde el inicio que es presidido por Carlos Arancibia, viste los mismos colores que la primera plantilla y, aunque tiene una vida efímera, alcanza altas cotas. Segundo clasificado en la temporada 59/60 tras el Valmaseda C.F. en Primera Regional desde donde parte, asciende a Tercera División siendo octavo en la campaña 60/61 y decimosexto y colista en la edición 61/62, perdiendo la categoría y deshaciéndose por su elevado coste en un club donde no se anda precisamente sobrado de capital.

Por lo que se refiere a la primera plantilla de la S.D. Indauchu, en la edición 62/63 se refuerza la plantilla y esta corresponde ocupando un templado noveno puesto que no será refrendado en la campaña 63/64 al finalizar decimosegundo empatado a puntos con el Ct.D. Hospitalet, quien sí promociona. Dentro de un grupo muy igualado, la S.D. Indauchu afronta la temporada 64/65 con optimismo alcanzando el octavo puesto, siendo reemplazado el venerado Jaime de Olaso, gestor y conductor con distintivos de oro de una época irrepetible en la presidencia donde, gracias a su percepción del fútbol se fichan grandes jugadores que luego se venden a un buen precio garantizando la continuidad en la categoría de plata, a punto se estuvo de alcanzar la Primera División y convertirse en un serio problema para el todopedoroso Atlético de Bilbao -el Athletic Club de siempre-, por Esteban Fernández a quien acompañan los números al ser séptimo en la campaña 65/66. En 1966 Fernández es sustituido a su vez por Juan Antonio Usparicha quien, con las arcas muy castigadas, reúne una plantilla muy desfavorecida respecto a sus rivales que concluye colista la edición 66/67 con cinco victorias y seis empates, cifras que le hacen perder una categoría donde ha logrado tener una continuidad a lo largo de doce temporadas consecutivas.

Desolados por el descenso, la sesión 67/68 se presenta como una incógnita con multitud de cambios a todos los niveles pero, sorprendentemente, se cuaja un buen campeonato y a base de trabajo se consigue el primer puesto, el primer título de Tercera División. Con esta plaza el ascenso está al alcance de la mano, encontrándose en la Promoción de Ascenso a la Real Balompédica Linense a quien se vence en Bilbao por 1-0, empatando 1-1 en la localidad gaditana. El retorno a Segunda División se ha logrado por la puerta grande.

De nuevo en la categoría de plata, la directiva que preside Eduardo de Lecea y Lumbreras se encuentra con una Segunda División que acaba de ser reducida para la temporada 68/69 a un grupo único de veinte participantes. El reto por mantenerse es magno y se refuerza la plantilla lo mejor que se puede pero, pese al intento y las ganas, finalmente son penúltimos con nueve victorias y seis empates descendiendo a una Tercera División que en breve será remodelada reduciendo la cantidad de grupos y participantes. La RFEF establece para la campaña 69/70 que los clasificados entre los puestos noveno y vigésimo, ambos inclusive, perderán la categoría, por lo cual los rojillos han de quedar, como sea, entre los primeros ocho puestos. Con Valentín Iriarte al frente el objetivo no se consuma y, décimos, encadenan un segundo descenso consecutivo cerrando con mal pie lo que tan bien había empezado. Por las filas del club bilbaíno habrán pasado jugadores como Txus Pereda, internacional con el C.F. Barcelona, Irusquieta e Isasi, militantes del Real Zaragoza C.D. de los “cinco magníficos”, Eraña, quien jugará en el Real Gijón, Eusebio Rios, central del Real Betis Balompié, José Eulogio Gárate, máximo artillero nacional con el Club Atlético de Madrid, además de otros jugadores como Mguel Jones, Azcárate, Argoitia, Zamora, Zorriquieta, Miguel Jones y Uribe, entre otros.

1970 – 1980

Los años setenta empiezan con Jesús Sarralde Muñoz al frente de un club que está al borde de la desaparición por segunda vez en su historia, aunque ahora por motivos fundamentalmente económicos, presentando números rojos en su cuenta y hallándose sumido en Regional Preferente, una categoría a caballo entre la Primera Regional y la Tercera División, de nueva creación que en realidad es el cuarto nivel nacional cuando, apenas unos años antes, se disfrutaban las mieles de la Segunda División. Decimoquinto en la temporada 70/71, en la campaña 71/72 accede Luís Uruñuela al frente de la directiva y la situación deportiva se convierte en insostenible ocupándose plazas de cola. Vigésimo y último clasificado, desciende a Primera Regional.

La S.D. Indauchu se convierte en poco tiempo en una caricatura de lo que recientemente fue y, sin el poderío de antaño, acude a los campos contrarios causando una mezcla de lástima y admiración al unísono entre los aficionados. La campaña 72/73 se resuelve con un décimo puesto entrándose, casi sin quererlo, en una dinámica de la cual no saldrán hasta bien avanzada la década cuando en la temporada 78/79 sean terceros en Liga y consigan ascender a Regional Preferente, el quinto nivel nacional de hecho tras la creación de la Segunda División B en la sesión 77/78. Mientras tanto por el club indautxutarra pasarán los presidentes Antón Iturralde, Francisco Javier Vaamonde y Juan Cruz Olaso, con quien se consigue el ascenso.

1980 – 1990

Tras diez años sumidos en Categoría Regional, asumir la realidad es un duro golpe con el cual han de lidiar los distintos directivos que tienen la valentía de tomar la dirección de un club de cantera, sin figuras y sin la afición de décadas anteriores. La Regional Preferente se convierte, casi a lo largo de todo el decenio de los años ochenta, en el vehículo donde se desplaza deportivamente el conjunto rojillo dentro de una provincia, la vizcaína, azotada por la reconversión industrial y por la crisis económica que también se hace notar en el deporte. La S.D. Indautxu, nombre adoptado en 1982, ocupará puestos mediocres en esta categoría, muy alejada de las primeras plazas y siempre mirando de reojo el descenso. De este modo la temporada 80/81 concluirá con el decimosexto puesto y la 81/82 en el decimoquinto lugar, incorporándose brevemente Enrique Hermosilla en 1982 con quien la campaña 82/83 es decimocuarto.

En 1983 ocupa la presidencia José Gabino Fernández, un gran aficionado que se mantendrá en el cargo por más de una década y prestará su ayuda para seguir adelante. Con su gestión la marcha deportiva de la sociedad no variará un ápice, resultando decimoquinto en la edición 83/84, decimotercero en la sesión 84/85 y decimoquinto en la temporada 85/86, siendo más meritoria la campaña 86/87 cuando se acercan a las primeras plazas y concluyen sextos. La marcha de algunos jugadores y la incorporación de otros sin tanto nivel ocasiona que en la edición 87/88 se termine decimosexto y se pierda la categoría descendiendo a Primera Regional, categoría de la cual saldrá rápidamente al proclamarse Campeón en la sesión 88/89 regresando a una Regional Preferente donde cierra la década en sexto puesto.

1990 – 2000

La década de los años noventa transcurrirá prácticamente casi entera en Regional Preferente en lo que es el quinto nivel dentro del fútbol nacional, desempeñándose con altibajos y alejado de la élite del fútbol vizcaíno y, por extensión, del vasco. Así pues las temporadas 90/91 y 91/92 serán plácidas concluyendo en noveno y sexto puesto respectivamente, mejorando ostensiblemente en la campaña 92/93 cuando concluyen terceros a pocos puntos de poder disputar la Promoción de Ascenso.

En la edición 93/94 es decimoprimero mientras que en la sesión 94/95 alcanza el octavo puesto, siendo la temporada 95/96 la última que disputará en el histórico Campo de Garellano con una triste despedida al ser decimosexto. El pase de los terrenos militares a titularidad municipal y el derecho del ayuntamiento a ejercer sobre ellos el uso que estimase más oportuno, ocasionó que a partir de 1996 se declarase su cierre, por lo cual los tres inquilinos que sobre su tierra jugaban, S.D. Indautxu, S.D. Basurto y Acero Club, de Olaveaga, tuvieron que hacer las maletas y migrar a las instalaciones del Polideportivo Municipal de Zorrotza, dependencias situadas junto a la desembocadura del Río Cadagua con el Nervión que, ante la falta de medios, no gustaron a nadie.

Con el paso de los años los tres clubs irán perdiendo aficionados y, por ende, vitales ingresos para subsistir por sus propios medios. En el caso de la S.D. Indautxu el daño será considerable aunque deportivamente cumple como puede siendo octavo en la campaña 96/97 y decimoprimero en la 97/98. En la sesión 98/99 desciende a Primera Regional al terminar decimoséptimo.

Afortunadamente para los rojillos, el paso por Primera Regional es breve y al final de la campaña 99/00 se consigue retornar a Regional Preferente después de quedar segundo en su grupo tras el C.D. Gallarta en una temporada donde al fin se abandona el Polideportivo Municipal de Zorrotza, disfrutando desde noviembre de 1999 del nuevo Campo de Iparralde, recinto dotado de hierba artificial ubicado en el Barrio de Basurto donde compartirá su uso de forma conjunta con otras sociedades en su misma situación como el Acero Club, de Olaveaga y la S.D. Basurto.

2000 – 2010

La primera década del nuevo siglo se afronta con ilusión y con la tranquilidad de disponer de un campo en condiciones para jugar al fútbol. Una de las tareas que se plantean sobre la mesa es recuperar a parte de los aficionados de los cuales se dispuso antaño, desplazados de su espacio natural, un difícil reto sin el cual la supervivencia de la entidad puede quedar en el aire. En el plano deportivo, la temporada 00/01 es satisfactoria y se logra la sexta plaza en Liga, resultando mucho mejor la campaña 01/02 cuando, con una plantilla bastante reforzada, se obtiene el primer puesto y se consigue, de la mano del preparador Alfredo Fernández, retornar al fin a una Tercera División en la cual no se compite desde hace treinta años.

El ascenso, con Enrique Fernández Bilbao en la presidencia, es vivido con intensidad por todos los miembros del club, reencontrándose en la edición 02/03 con un Grupo IV donde compiten clubs vizcaínos, guipuzcoanos y alaveses en el cual será quinto clasificado bajo la dirección técnica de Iñaki Zurimendi quedando a un solo punto de conseguir en plaza para disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División B. En la temporada 03/04 afronta su segunda tentativa consecutiva en esta nueva etapa regresando al banquillo Alfredo Fernández con quien se logra el noveno puesto, mientras en la edición 04/05, con el mismo entrenador, es octavo obteniendo la Copa Federación, de Euskadi, un torneo de implantación nacional con respectivo seguimiento en todas las comunidades autónomas.

La sesión 05/06, la cuarta en Categoría Nacional, es la última de esta serie pues los muchachos dirigidos por Juan Pablo Palacios después de ser decimosextos evitando el descenso directo, a causa del múltiple descenso de clubs vizcaínos procedentes de Segunda División B terminan por arrastre en División de Honor, una nueva categoría entre la Tercera División y la Regional Preferente establecida en la temporada 02/03.

El estreno en División de Honor durante la campaña 06/07 no se podrá realizar con peor fortuna pues, decimosexto en Liga, acaba perdiendo su plaza por arrastre una vez más encontrándose nuevamente en Regional Preferente en la edición 07/08, ahora bajo la presidencia de Fidel Olozaga con quien se concluye en decimoprimer puesto mientras que en la sesión 08/09 es cuarto. El esperado retorno a División de Honor se produce en la temporada 09/10 cuando, de la mano del técnico Jon Aingeru González, se obtiene el primer puesto con bastante holgura respecto a sus perseguidores.

2010 – 2020

Con el cambio de década la situación de los indautxutarras no varía en exceso, arrastrándose los mismos problemas que en los tiempos recientes han constreñido su crecimiento y probable recuperación como son la falta de una considerable masa de aficionados que le sustente en lo anímico en unión a un mecenas o grupo de inversores que den un vuelvo importante a su economía. Empezado el año 2010 y sin variaciones significativas, Jesús Hernández Blanco accede a la presidencia comandando un club cuyo primer equipo se concierte en ascensor dado que, a un meritorio séptimo puesto en la temporada inicial 10/11, en la siguiente campaña 11/12 se concluye decimoctavo y colista perdiendo la categoría. De nuevo en Regional Preferente, el sexto nivel nacional en su ámbito geográfico, la edición 12/13 es muy discreta terminando decimocuarto, siendo más favorable la sesión 13/14 cuando asciende a División de Honor como tercer clasificado. Tal cual sucediera en la ocasión anterior, el paso de los rojillos por esta categoría es breve y, a la primera de cambio, después de ser decimoctavo en la temporada 14/15 desciende.

Texto: Vicent Masià © 2009

Última actualización: 2015

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Cuando el balón no es redondo. Jaime de Olaso. Ediciones paulinas (1968).
  • Athletic Club, 1898-1998: Crónica de una leyenda. Alfonso Carlos Sáiz Valdivieso. Editorial Everest (1998).
  • Historia del Athletic Club. José Mari Múgica, Paco Crespo y Juanjo Baños. Ed. Athletic Club de Bilbao (1985).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • El Nervión. Diario.
  • Gazeta del Norte. Diario.
  • memoriasclubdeportivobilbao.blogspot.com.esBlog. 
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.lavanguardia.es/hemeroteca Diario.

 

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