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Clubs Históricos

 

Historial de la Unión Deportiva Mahón

 

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Unión Deportiva Mahón
  • Ciudad: Mahón / Maó (Menorca)
  • Provincia: Islas Baleares / Illes Balears
  • Comunidad Autónoma: Islas Baleares / Illes Balears
  • Fecha de constitución: 17 de noviembre de 1922
  • Fecha de federación: 1923

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Sportiva Mahón (1922-1941)
  • Unión Deportiva Mahón (1941- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

5 Ligas de Tercera División:

  • 1954/55
  • 1955/56
  • 1962/63
  • 1965/66
  • 1966/67

 

ESTADIO:

  • Nombre: Campo de San Carlos
  • Año de inauguración: 24 de agosto de 1924
  • Cambios de nombre:
  • Campo de San Carlos (1924- )
  • Capacidad: 3.500 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de la Explanada (1922-1923)
  • Campo de la Hípica (1923-1924)
  • Campo Municipal de San Carlos (1924- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA UNIÓN DEPORTIVA MAHÓN. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA UNIÓN DEPORTIVA MAHÓN. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN MAÓ:

Situado al este de la isla de Menorca, con una superficie de ciento catorce kilómetros cuadrados, un puerto natural y comercial y provisto de aeropuerto, la ciudad y municipio de Mahón, -Maó en balear- ejerce de capital insular siendo foco de una gran actividad comercial y atractivo turístico. Poblado desde tiempos inmemoriales por diversas culturas dada su característica geografía, sobre su término viven algo más de treinta mil vecinos dedicados fundamentalmente al sector servicios y en menor medida al turismo.

Contando Maó con dieciocho mil habitantes a caballo entre los siglos XIX y XX, existe constancia de que guardiamarinas del buque militar británico Calliope fueron los primeros que se recuerda haber jugado al fútbol frente al puerto de la ciudad en 1899 convirtiendo a la isla en precursora a la hora de introducir este deporte en el conjunto de las Islas Baleares y en el Estado, correteando el balón por los descampados y dejando su impronta entre la curiosa juventud local que pronto empezó a entender sus reglas, resultando el año 1906 clave al comenzar a practicarse en la Plaza de la Explanada.

En mayo de ese mismo año, el Ateneo Científico, Literario y Artístico, el Club Mahonés de Juegos y Excursiones y El Bólido, este último del vecino municipio de Villa-Carlos, disputaron el primer campeonato de foot-ball conocido en Maó, iniciándose a partir del momento una creciente afición que desembocó en la constitución en fecha 16 de junio de 1907 del titulado Club Mahonés de Foot-ball presidido por Francisco F. Andreu, al cobijo de la Sección de Deportes y Excursiones que tenía el Ateneo Popular. Dada la masiva presencia de jugadores, el club formó dos «teams» que recibieron el nombre de Ateneu y Menorca respectivamente, desarrollando su actividad deportiva frente a otras sociedades de la isla y ocasionalmente frente a clubs mallorquines y miembros de las tripulaciones de buques británicos, holandeses e italianos. En 1909, dada su fortaleza, lograron ganar el primer Campeonato de Baleares organizado de carácter no oficial al no encontrarse todavía constituida la Federación Balear, venciendo en la Final por 2-1 al Veloz Sport Balear, de Palma de Mallorca.

En 1916 el Club Mahonés de Foot-ball, que tenía su sede y campo en la Plaza de la Explanada, cambió su nombre a Mahón Foot-ball Club proclamándose en el campeón oficioso de las Islas Baleares, disputándose multitud de encuentros entre los numerosos equipos que poseía la propia sociedad y frente al Ateneo Popular F.C., club surgido de la Sección de Deportes y Excursiones del Ateneo Popular, como también frente al Español F.C., constituido ese mismo año. Un año más tarde, en 1917, surgió una nueva sociedad que se sumó a los pioneros tomando el nombre de Seislán Foot-ball Club, conjunto este que adquirió gran protagonismo convirtiéndose posteriormente en uno de los más destacados, no siendo el único, pues en esas mismas fechas aparecieron el Petit Athletic, el Deportivo A.P. y el Titanic F.C.

Avanzando en el tiempo, en 1918 surgió el Menorca Fighter, sociedad fundada por José Maldonado Olives que en sus primeros años de actividad fue un club muy modesto teniendo como base el Campo de la Explanada al igual que muchos otros, adquiriendo fuerza a partir de 1920 tras la desaparición del Mahón F.C., paso que le llevó a constituir una Junta Directiva legalmente organizada el 1 de marzo teniendo como presidente al mismo Maldonado adoptando el nuevo nombre de Menorca Foot-ball Club. Meses después, concretamente el 25 de julio, se trasladó hasta el vecino municipio de Villacarlos, donde había también una enorme afición, para contender frente al Centro Sportivo España, imponiéndose los mahoneses por un rotundo 0-4 estrenando los colores azulgranas en unos tiempos donde el fútbol militar tenía su relevancia presentando a equipos, que no clubs, como los denominados Dos de Mayo y Santa Bárbara.

HISTORIA DEL CLUB:

1922 – 1930

A finales de 1919, después de haber acudido el primitivo y decano Mahón F.C. a Palma de Mallorca para contender con la Real Sociedad Alfonso XIII F.C. por el Campeonato Balear, el histórico club menorquín que había sido el primero en trasladarse a la península para enfrentarse a clubs catalanes como también el primero en recibirlos, entró en una profunda crisis ante la insuficiente financiación y falta de campo propio para generar ingresos que desembocó en su lamentable desaparición, quedando sus jugadores desamparados por lo que, algunos de ellos junto a otras personas interesadas, constituyeron en 1920 el Athletic Club, sociedad que fue la primera en emplear los colores gualdiazules de la bandera marítima mahonesa, además de convertirse en la más importante de la capital insular durante un par de años al no encontrar un firme opositor, no así en el panorama menorquín, pues en Ciutadella y Es Castell -anteriormente conocido como Villacarlos-, había clubs a su misma altura.

Estando en 1921 activos el Menorca F.C., el Seislán F.C. y el Athletic Club, algunos de los jugadores que habían jugado en el Mahón F.C. junto a otros que recién llegaban al fútbol, constituyeron nueva sociedad que fue titulada Mahonés Foot-ball Club empezando, vistiendo camiseta roja con pantalón negro, una aventura en solitario a expensas de lo que pudiera ocurrir, pero sin la fuerza a nivel deportivo que había adquirido el Athletic Club. Transcurrido un año sin apenas protagonismo, en septiembre de 1922 con motivo de la Festividad de Nuestra Señora de Gracia el Ayuntamiento patrocinó unos encuentros con una copa en juego para promover el fútbol entre la afición, presentándose el Mahonés F.C. y el Fortuna F.C., de Villacarlos con sus primeros equipos mientras que Seislán F.C. y Menorca F.C. lo hicieron en la categoría de infantiles, saliendo vencedores respectivamente Mahonés F.C. y Seislán F.C. cuyos directivos entendieron que, encontrándose el futuro del Athletic Club pendiente de un hilo al faltarle músculo financiero, era necesario llegar a una especie de unión entre ellos.

Contando el Mahonés F.C. con un equipo amateur apañadito y el Seislán F.C. con una experiencia que venía de años atrás y buena cantera, tras el torneo se iniciaron una serie de conversaciones llegándose al acuerdo de unir, que no fusionar, sus respectivos primeros equipos para tutear al Athletic Club permitiendo al Seislán F.C. continuar con su actividad centrada en el fútbol base, convirtiéndose en filial del nuevo club resultante cuya constitución, tras ser anunciada el día 16, dio lugar el 17 de noviembre tomando el nombre de Unión Sportiva Mahón. El movimiento llevado a cabo supuso paralelamente la desaparición del Athletic Club, siendo la primera Junta Directiva unionista la formada por Ramón Bustamante Orfila como presidente, Rafael Vidal Massa en la secretaría y Francisco Hernández en el puesto de tesorero, tomando como colores identificativos los heredados del Mahonés F.C., camiseta roja con pantalón negro, luciendo a partir del 11 de marzo de 1923 los del Athletic Club, camiseta gualdiazul con pantalón negro.

Escudo Mahón Foot-ball Club 1924

A finales de 1923 los dirigentes del Menorca F.C. tomaron la decisión de cambiar el nombre a la sociedad pasando a ser Mahón Foot-ball Club al estar en desuso esta denominación que tanto significó en Maó y toda la isla, incidiendo mucho los clubs menorquines para constituir el Comité Provincial Balear el 11 de noviembre adscrito a la Federación Catalana con vistas a poder organizar campeonatos de forma oficial, disputándose un torneo en el que participaron los clubs menorquines logrando ser campeón la U.S. Mahón mientras subcampeón fue el Mahón F.C., quien aprovechó el momento para redactar sus Estatutos y legalizarlos en el Gobierno Civil gracias al impulso de Francisco Seguí.

A caballo entre 1923 y principios de 1924, se comunicó que el Campo de La Explanada iba a destinarse a otro uso al no estar vallado y no poder hacerse caja mientras el Campo de la Hípica, debido a problemas de otra índole, iba a ser cerrado, con lo cual repentinamente tanto Mahón F.C. como U.S. Mahón, al igual que el resto de sociedades mahonesas, se vieron con la urgente necesidad de buscarse un nuevo recinto. Escasos los espacios y demasiado costosos al pedirse un dineral excesivo para sus respectivas economías en caso de ser comprados, el Mahón F.C. arrendó e inauguró el 27 de abril de 1924 el Stadium Mahonés enfrentándose al Iberia Balompié, sociedad de instrucción y recreo recientemente constituida que vestía de blanco y que destacó en el panorama futbolístico local en los siguientes años. Por su parte, la U.S. Mahón inauguró el Campo de San Carlos en la calle del mismo nombre el 24 de agosto enfrentándose al Zamora F.C., de Ciudadela imponiéndose por 4-2, participando a continuación en competición federada bajo la presidencia de Ramón Bustamante adscrito a la Federación Catalana hasta que el 18 de junio de 1926 quedó constituida la Federación Balear agrupando a todos los clubs del archipiélago.

Campeona la U.S. Mahón de los campeonatos menorquines oficiosos de las temporadas 22/23 y 23/24 y resultando carísimo desplazarse hasta Cataluña para competir, hacerlo en el Campeonato Balear fue más asequible organizándose en la temporada 26/27 un grupo para los clubs mallorquines y otro para los menorquines clasificándose los respectivos dos primeros de ambos grupos para decidir quién se proclamaba campeón, superando los gualdiazules al Constancia F.C., de Inca en la Semifinal por 5-0 en casa y 1-2 en la vuelta, pero perdiendo la Final con la palmesana Real Sociedad Alfonso XIII F.C. por 1-0. En la campaña 27/28 el club mahonés fue de nuevo primero en su grupo retirándose el Constancia F.C. de la Semifinal, alcanzando los gualdiazules la Final donde obtuvieron el título tras derrotar al Baleares F.C. palmesano por 1-0.

En la sesión 28/29 la U.S. Mahón volvió a dominar el grupo menorquín teniendo como rival por tercera vez consecutiva en Semifinales al Constancia F.C., oponente con el que perdió en la ida 3-1 derrotándolo en casa por 5-1. Clasificado para la Final, la Real Sociedad Alfonso XIII F.C. le apeó del título al imponerse 5-1. Alcanzada la edición 29/30, los clubs menorquines se retiraron de la Federación Balear por desavenencias con los clubs mallorquines, originándose un agujero deportivo que tardó años en solucionarse ocasionando diversos problemas a todo el fútbol menorquín.

1930 – 1940

Al empezar los años treinta la U.S. Mahón se proclamó campeón de Menorca en la temporada 30/31 teniendo como máximos adversarios al Mahón F.C. quien jugaba en el Stadium Mahonés y al Centro Sportivo España, de Villacarlos, repitiendo título en la campaña 31/32 mientras el Mahón F.C. en 1933, a consecuencia de estimar sus directivos poder albergar varias prácticas deportivas y diferenciarse de su máximo oponente, cambió de denominación a Club Deportivo Menorca.

A partir de 1933 el fútbol mahonés entró en decadencia siendo superado por los representantes de otros municipios como de C.D. Ciudadela y el C.D. Alayor, una crisis deportiva que restó aficionados a sus respectivos recintos aun a pesar de organizar anualmente el ayuntamiento grandes eventos con copa incluida para que C.D. Menorca y U.S. Mahón recaudasen dinero, apareciendo otras sociedades como el C.D. Estudiantil, el Carioca F.C., el Athletic Mahonés, la Peña Europa y la Peña Germanor que mostraban el fervor que sentía la juventud hacia este deporte.

En enero de 1934 quedó constituido el Comité de Fútbol de Menorca para aumentar el auge insular dentro de la Federación Balear, reemprendiéndose las relaciones entre unos y otros permitiendo la disputa de la Liga de Menorca que se adjudicó el C.D. Ciudadela en las temporadas 33/34, 34/35 y 35/36, no disputándose a partir de julio de 1936 ningún torneo a causa de la Guerra Civil que dejó sin fútbol a toda la isla, al contrario que en Ibiza y Mallorca donde sí hubo actividad. Finalizada la guerra, muchos de los clubs menorquines se reorganizaron proclamándose el C.D. Menorca campeón de la temporada 39/40, presentándose a la Final balear ante el C.D. Athletic F.C., de Palma al que venció en casa 2-0, siendo vapuleado en la vuelta por 10-0.

1940 – 1950

Dejando atrás los años treinta, ante la nueva década la U.S. Mahón intentó reconducir su camino dentro de la Primera Regional menorquina finalizando segundo tras el C.D. Menorca en la temporada 40/41, cambiando el 1 de enero de 1941 a Unión Deportiva Mahón para ajustarse a la nueva Ley que prohibió el uso de extranjerismos, proclamándose campeón en la campaña 41/42 mientras en la sesión 42/43 fue tercero y quinto en la edición 43/44 presidiendo el club desde 1940 Poncio Jover.

En la temporada 44/45 la U.D. Mahón intentó obtener el título insular, pero el C.D. Alayor se lo impidió terminando segundo, mismo resultado que obtuvo en la campaña 45/46 en esta ocasión precedido por el C.D. Ciudadela. Para entonces el club mahonés ya pensaba en acceder un día a Tercera División, un nivel nacional que por historial e importancia de la entidad gualdiazul creía tener argumentos suficientes para poder hacerle un hueco, pero la realidad es que, habiendo tanta competencia en la isla y en el resto del archipiélago, era un reto todavía lejano, máxime después de concluir séptimo en la sesión 46/47.

Con la llegada a la presidencia de Miguel Taltavull, la U.D. Mahón fue quinta en la edición 47/48 y tercera en el ejercicio 48/49, consiguiendo el primer puesto en el curso 49/50 por lo que accedió a la Final para ver qué club de proclamaba campeón de Baleares en la categoría, encontrándose un gran obstáculo con la U.D. Poblense, conjunto mallorquín con el que empató 2-2 en casa, siendo derrotado en Sa Pobla en el encuentro d vuelta por un doloroso 7-2.

1950 – 1960

Al comenzar los años cincuenta la U.D. Mahón se propuso como meta ascender a Tercera División, un complicado y bonito reto por el cual los aficionados mahoneses suspiraban la permitir jugar en la península. Siendo presidente Miguel Taltavull, el desarrollo de la temporada 50/51 fue el apetecido, pues primero en la Primera Regional menorquina, también lo fue en la Promoción de Ascenso por delante de la U.D. Poblense consiguiendo el merecido ascenso. Con Antonio Lliteras al frente del club, el estreno en el tercer nivel se llevó a cabo en el Grupo III formado por clubs baleares, aragoneses y catalanes obteniendo la decimoprimera plaza en la campaña 51/52, pasando en la sesión 52/53 al Grupo V participado por baleares, murcianos, valencianos y manchegos consiguiendo ser decimosegundo.

En la edición 53/54 se accedió al Grupo II junto a baleares y catalanes mejorando su registro al terminar sexto continuando en una categoría con solo seis grupos en todo el país, ampliando la Federación Española en la temporada 54/55 el número de grupos dejándolo en dieciséis además de concentrar a todos los clubs baleares en el Grupo VIII que fue dividido en dos subgrupos, uno para los mallorquines y otros para los menorquines donde la U.D. Mahón presidido por Juan Viale arrasó. Terminado el torneo, para decidir qué club balear promocionaba, se disputó una eliminatoria entre los campeones respectivos imponiéndose los gualdiazules al C.D. Constancia después de perder 1-0 en Inca y vencer 2-0 en casa entrando en la Promoción de Ascenso a Segunda División, fase con formato liguero a doble vuelta con ocho aspirantes y un solo premio que se lo llevó el C.D. Mestalla quedando los mahoneses sextos.

Tras este excelente campeonato, en la campaña 55/56 los gualdiazules volvieron a triunfar en el Grupo Menorquín, enfrentándose en la Final balear con el Real C.D. Mallorca que se inició mal al caer derrotado 4-0 en la capital regional, empatando la eliminatoria en casa al imponerse 5-1 precisando de un tercer encuentro para desempatar que se llevaron los mahoneses por 2-1. Clasificados para la Fase de Ascenso a Segunda División por segundo año consecutivo, el club menorquín fue de nuevo sexto llevándose el ascenso el Levante U.D. En la sesión 56/57 Rafael Vidal relevó a Jan Viale quedando el Grupo VIII balear unificado con dieciocho participantes quedando la U.D. Mahón sexto, finalizando noveno en la edición 57/58 y sexto en el ejercicio 58/59, lejos de los primeros puestos obtenidos a mitad de década que tan buen sabor de boca dejaron entre los seguidores gualdiazules. En el curso 59/60 la U.D. Mahón fue sexta mientras el C.D. Menorca quinto en un año de gran rivalidad.

1960 – 1970

La llegada de los años sesenta convirtió a la U.D. Mahón en uno de los mejores clubs del panorama balear coincidiendo con la mejor época de su historia, reuniendo plantillas de jugadores profesionales que trataban de estar lo más alto posible en la clasificación. Cuarto en la temporada 60/61 compitiendo en un grupo único, en la campaña 61/62 se volvió al formato de dividir el Grupo VIII en dos subgrupos siendo el club gualdiazul tercero en el suyo mientras en la sesión 62/63 se regresó al grupo único, reducido en número de participantes, proclamándose campeón, un éxito que le permitió disputar la Promoción de Ascenso a Segunda División que malogró al ser eliminado en Semifinales por el C.D. Europa, perdiendo en Barcelona 4-0 y empatando 2-2 en casa.

Tras esta vibrante eliminatoria, en la edición 63/64 fue tercero a un punto de C.D. Menorca y C.D. Atlético Baleares, retrocediendo hasta el quinto puesto en la temporada 64/65, logrando en la campaña 65/66 siendo presidente Bernardo Seguí proclamarse campeón por segunda vez en pocos años. Clasificado para la Promoción de Ascenso a Segunda División, las Semifinales fueron una vez más un muro duro de roer toda vez que se derrotó 2-0 al Jerez Industrial C.F., no pudiendo reaccionar en la ciudad gaditana al perder 3-0. Con José Martínez en la presidencia, la sesión 66/67 significó el quinto título para los menorquines en la categoría accediendo por segundo año consecutivo a la Promoción de Ascenso, fase en la que sufrió su tercera eliminación en Semifinales después de vencer 3-2 a la S.D. Éibar y perder 3-0 en el municipio guipuzcoano.

Subcampeón de Liga en la edición 67/68 a seis puntos del C.D. Atlético Baleares, el club menorquín se clasificó para la Promoción por el camino más largo enfrentándose en Cuartos al C.F. Gandía, rival al que derrotó en casa 1-0, perdió 1-0 en el municipio valenciano y requirió de un tercer encuentro de desempate donde se empató 1-1, decidiéndose el pase a Semifinales por el mayor número de saques de esquina beneficiándose los baleares. En Semifinales el rival fue el Club Gimnástico de Tarragona a quien se derrotó 4-1 en casa y 2-4 a domicilio, siendo noqueado en la Final por el Burgos C.F. después de vencer 2-1 en casa y ceder 4-1 en la capital castellana quedando eliminado.

En el ejercicio 68/69 la Tercera División quedó reducida en ocho grupos emprendiendo la Federación Española una gran reestructuración con la que se quería llegar a cuatro grupos, siendo la competición interregional por lo que la U.D. Mahón jugó en el Grupo V participado por valencianos, baleares ocupando la décima posición, compitiendo en el curso 69/70 en el Grupo V junto a valencianos y baleares con la condición de que los clasificados entre los puestos noveno y vigésimo, ambos inclusive, perdían la categoría. El club menorquín hizo todo lo que estuvo en sus manos, pero la realidad es que terminó decimoprimero siendo uno de los perjudicados descendiendo a Regional ante la frustración de sus aficionados cerrando un brillante paso de casi veinte años consecutivos en Tercera División y varios intentos de ascenso a la categoría de plata.

1970 – 1980

Después del descenso del curso anterior, la década de los años setenta empezó con una Tercera División muy fuerte contando con cuatro grupos de veinte participantes respectivamente en la cual la U.D. Mahón quería ingresar lo antes posible. Presidido el club por Gabriel Monjo, la Regional Preferente menorquina se convirtió en su nuevo destino terminando la temporada 70/71 en segundo puesto a tres puntos del C.D. Atlético Ciudadela, no logrando promocionar tampoco en la campaña 71/72 mientras en la sesión 72/73, después de finalizar primero en el grupo menorquín y caer eliminado en las Semifinales de la Fase de Ascenso balear frente al C.D. Manacor perdiendo 1-0 en la ida y 2-3 en casa, a consecuencia de la retirada del C.D. Murense quien no quería ascender, el club mahonés tuvo que disputar una repesca con la S.D. Portmany imponiéndose los gualdiazules por 3-2.

Con este resultado la U.D. Mahón se presentó a la Promoción de Permanencia actuando como aspirante ante la U.D. Arechavaleta venciendo en casa por 3-0 mientras en el municipio guipuzcoano perdió 3-0 jugándose la correspondiente prórroga sin variación, por lo que el ascenso llegó desde la tanda de penas máximas. Ante la alegría de la tensionada afición por tanta eliminatoria, pasar a Tercera División fue un premio máxime cuando el C.D. Menorca ya estaba allí, presentándose una interesante edición 73/74 en el Grupo III participado por baleares, catalanes y valencianos que fue aciaga para ambos clubs mahoneses, pues primero descendieron los gualdiazules al ser decimonovenos y, luego el C.D. Menorca, decimoquinto clasificado, al perder la Promoción de Permanencia frente al aspirante Club Atlético Universitario, de Oviedo al empatar 0-0 en casa y ser derrotado 3-2 en la vuelta.

Con ambos clubs noqueados, una situación económica preocupante, pero no alarmante al deber el C.D. Menorca cuatro millones de pesetas, uno y medio en el caso de la U.D. Mahón y un futuro repleto de incógnitas en Regional Preferente, un cruce de pánico entre los aficionados, intereses escondidos entre las fuerzas públicas y también en parte de algunos directivos, alentados por diversas voces en los medios de comunicación locales se impulsó una posible fusión entre los dos clubs para que el resultante fuese más fuerte y tuviera el arrojo y capacidad suficiente para devolver al fútbol mahonés, como mínimo al tercer nivel nacional que acababa de perder de un plumazo.

En pocas semanas, sin apenas saberse hacia dónde se iba y de forma totalmente precipitada, como meses más tarde se demostró, primero el 4 de julio el C.D. Menorca celebró una Asamblea en la Casa Sindical donde, de los novecientos noventa y cinco socios, apenas doscientos sesenta se citaron votando doscientos tres a favor de la fusión por cincuenta y siete en contra, siendo el 5 de julio el turno de la U.D. Mahón, más remisa y con seiscientos veinticinco socios, acudiendo al Salón Victoria doscientos cincuenta y ocho de los cuales ciento setenta y cinco se mostraron a favor por ochenta y tres en contra.

Con la fusión encaminada, el 17 de julio y en el Ayuntamiento quedó constituido el Club Deportivo Sporting Mahonés resultando elegido presidente Ernesto Félix Bosch, aprobándose vestir camiseta azul celeste con pantalón blanco mientras, de forma alterna y hasta la construcción de un nuevo recinto, se usaría cada temporada el Camp de Sant Carles -feudo de la U.D. Mahón-, y otra el Estadi Mahonés -feudo del C.D. Menorca-. Precavidos ambos clubs por lo que pudiera pasar, sobre todo la afición unionista, entre las cláusulas se cedieron los derechos federativos del primer equipo para el resultante, conservándose el resto de equipos bajo la denominación primitiva con el condicionante de que, si se vulneraba alguna cláusula, se podía romper el acuerdo y regresar al punto de origen.

Transcurridos tres meses, el C.D. Sporting Mahonés no respetó varios puntos de lo acordado sembrando un profundo malestar en el club unionista quien denunció la situación delante de la Federación Balear, haciendo ésta caso omiso al estar la temporada 74/75 en marcha y no haber vuelta atrás. Creciendo la disconformidad unionista, empezado 1975 los socios se plantearon la posibilidad de constituir una nueva sociedad para disponer de un equipo amateur que pudiera competir en la Regional Preferente menorquina, proclamándose paralelamente el C.D. Sporting Mahonés campeón menorquín y segundo en la Fase Final tras el C.D. Atlético Baleares ascendiendo éste directamente a Tercera División, teniendo el club mahonés una nueva oportunidad como aspirante en la Promoción frente a la S.D. Huesca que desperdició al perder 4-1 en la capital aragonesa y vencer 2-0 en casa.

Caldeados los ánimos, el 27 de junio de 1975 fue constituida la Unión Deportiva Seislán por los mismos socios unionistas a lo cual la Federación Balear no se pudo oponer, pero con la condición de no poder vestir los colores gualdiazules, motivo por el cual, muy molestos los socios unionistas y acrecentando su indignación, se vieron obligados a emplear camiseta blanca con pantalón negro siguiendo jugando en el Campo de San Carlos. En cuanto al C.D. Sporting Mahonés, la campaña 75/76 se resolvió con un nuevo título escapándose posteriormente el ascenso directo en beneficio de la U.D. Poblense, quedándole una bala más a los mahoneses en la Promoción que, como aspirantes, perdieron por segunda ocasión consecutiva esta vez ante el C.D. Laredo después de perder2-0 en la ida, vencer 4-2 en casa y precisar de un tercer encuentro de desempate perdido 0-3 en el neutral getafense Estadio Municipal de las Margaritas.

Parecida la situación del C.D. Menorca respecto a la de los unionistas con la Federación Balear negándoles disponer de un equipo amateur, el 1 de mayo de 1976 los azulgranas constituyeron el Club Deportivo Isleño consiguiendo vestir camisa azulgrana con pantalón azul y jugar en el Estadi Mahonés. En la sesión 76/77 el C.D. Sporting Mahonés fue campeón de Liga ascendiendo a Tercera División y la U.D. Seislán séptima, enlazando el club gualdiazul una serie de malos resultados que le impidieron promocionar para tratar de ascender.

Inaugurado el 3 de septiembre el nuevo Estadio Municipal de Bintaufa como sede permanente para el C.D. Sporting Mahonés pudiendo desde la fecha tanto C.D. Isleño como U.D. Seislán disfrutar de sus respectivos terrenos de juego en solitario, en la edición 78/79 se le permitió a este último vestir la camiseta gualdiazul, no logrando promocionar en este ejercicio, pero sí en el curso 79/80 quedando segundo en la Fase de Ascenso tras el C.D. Manacor, teniendo una nueva oportunidad en la repesca que no desaprovechó ante el C.D. Santanyí venciendo 4-5 en la ida y perdiendo 1-2 en casa, motivo por el cual hubo de jugar una prórroga llegando a los penaltis donde consumaron el ascenso.

1980 – 1990

Con el cambio de década, la Federación Balear pasó a administrar en solitario el Grupo XI, intentando la U.D. Seislán que presidía Rafael Vidal desde 1975 conseguir la permanencia, un reto que se convirtió en imposible al sumar apenas siete victorias y cuatro empates que le dejaron vigésimo y colista destacado descendiendo a Regional Preferente. Manteniendo parte de la plantilla anterior, en la campaña 81/82 obtuvo el primer puesto accediendo a la Fase de Ascenso, liguilla en la que fue cuarto quedando eliminado.

La U.D. Seislán no pudo promocionar en la sesión 82/83 coincidiendo con el cambio de nombre del C.D. Sporting Mahonés a Club de Fútbol Sporting Mahonés por dedicarse únicamente a este deporte, causando este club un tapón insuperable para los gualdiazules y también para el C.D. Isleño, pues si antes eran dos los clubs que se repartían el pastel en el municipio, desde 1974 eran tres y además la mayor tajada con diferencia para los sportinguistas.

Bajo el mandato de Octavio Vidal, presidente desde 1983, concluida la edición 83/84 se decidió prescindir del equipo amateur por lo que no se inscribió al año siguiente en Regional Preferente, tomando la decisión de competir en el Campeonato de Aficionados Sub-23 con el nombre de U.D. Mahón, empresa que se alargó hasta la temporada 87/88 en la cual se volvió a inscribir la U.D. Seislán consiguiendo proclamarse campeón en la campaña 88/89. Clasificado para la Fase de Ascenso, ésta fue un desacierto al no puntuar y perder los seis encuentros, desquitándose en la sesión 89/90 cuando, de nuevo primero, en la Fase de Ascenso fue segundo tras la U.D. Alaró ascendiendo a Tercera División.

1990 – 2000

Con José Sastre en la presidencia desde 1986, la U.D. Seislán hizo un esfuerzo en la temporada 90/91 para sobrevivir en el Grupo XI balear de Tercera División teniendo bastante acierto al terminar noveno, no pudiendo mantener a gran parte de la plantilla por lo que en la campaña siguiente 91/92 concluyó decimonoveno descendiendo a Regional Preferente.

Con unos cuantos fichajes, la primera plantilla obtuvo el título menorquín en la sesión 92/93 obteniendo el pase a la Fase de Ascenso, pero sin convicción quedando cuarto, iniciando a partir del momento una profunda crisis de resultados que le alejaron en lo sucesivo de poder promocionar y, más todavía, de imaginarse en Tercera División. Con el C.F. Sporting Mahonés como principal club de Maó y la competencia que ofrecían otros clubs insulares como el Atlétic de Ciutadella C.F. y la U.D. Sami, ambos de Ciutadella, el C.D. Ferrerías, el C.D. Mercadal, el C.D. Alayor, el también mahonés C.D. Menorca y el Atlético Villacarlos entre otros, la U.D. Seislán entró en decadencia transcurriendo los años sin opciones esperando que llegasen tiempos mejores y poder reflotar.

2000 – 2010

Después de finalizar la U.D. Seislán en noveno puesto la temporada 00/01 profundizando en su mala racha deportiva, la noticia más trascendental para el club presidido por José Sastre, por su relevancia y repercusiones, fue el Decreto aprobado en 2001 por la responsable de la Dirección General de Deportes del Govern Balear, Joana María Petrus, en el cual se ordenó a la Federación Balear admitir la inscripción en competición de los primeros equipos tanto de la U.D. Mahón como del C.D. Menorca al devolverles sus derechos federativos vistas las injusticias y atropellos a los cuales ambos clubs habían sido sometidos durante un cuarto de siglo, decisión que llegaba tarde, cuando se habían emprendido acciones correctivas de amplio calado afectando a la membresía de los dos clubs y al fútbol local en general, pero haciendo justicia al fin y al cabo.

La medida del Govern Balear, inesperada y deseada al mismo tiempo, supuso la independencia de los dos clubs históricos frente al C.F. Sporting Mahonés quien, apoyado por la Federación Balear, consideraba haber nacido tras la cesión de los derechos federativos de ambos, originando para la campaña 01/02 la renuncia de la U.D. Seislán a disponer de equipo amateur en favor de la U.D. Mahón ocupándose el primero del fútbol base, mientras que el C.D. Menorca, desaparecido el C.D. Isleño en 1993, simplemente reanudó su actividad con un primer equipo.

Puesto el fútbol mahonés patas arriba, la U.D. Mahón reemprendió su carrera deportiva en competición oficial de Liga con el equipo amateur pasados veintisiete años desde el último combinado que se vio en el Campo de San Carlos, siendo octavo en la campaña 01/02 y decimosegundo en la sesión 02/03 pasando por la presidencia sucesivamente Raimón Benosa y Francisco Carretero en un mal año, tomando el mando en 2003 Isabel Petrús quien dio estabilidad, pero no mejoró los resultados deportivos finalizando la edición 03/04 en novena plaza, la temporada 04/05 en octavo lugar y la campaña 05/06 en tercera posición, no logrando en ninguna de ellas promocionar para intentar ascender a Tercera División prolongando la sequía unionista en este sentido.

Sexto clasificado en la edición 06/07, en 2007 Rafel Olives asumió la presidencia esperando cambiar la negativa tendencia que se había adueñado del club mahonés, pero nada cambió, resultando cuarto en el ejercicio 07/08, puesto que se repitió en el curso 08/09 mientras en el campeonato 08/09 se concluyó en tercera posición cerrando una década en la que se había hecho justicia con una situación crónica que causó un daño irreparable en una entidad deportiva tan modesta como la unionista.

2010 – 2020

Con el cambio de década la U.D. Mahón prosiguió con su estéril intento de ascender topándose siempre con rivales en mejor estado de forma y, en el caso de promocionar, siendo siempre eliminado ante la frustración de sus seguidores. Subcampeón en la temporada 10/11 a un punto del Atlético Villacarlos no pudo promocionar, resultando la campaña 11/12 más desacertada al concluir sexto en un curso muy complicado en el que el gran protagonista fue el histórico C.F. Sporting Mahonés quien, hundido en un mar de deudas, tuvo que retirarse a mitad del campeonato dejando un profundo hueco en Segunda División B.

Relegado a Tercera División, el principal representante mahonés no fue siquiera inscrito en la sesión 12/13 acumulando una deuda de ochocientos mil euros de los cuales ciento veinticinco mil correspondían a la Federación Española, tomando a continuación las riendas del club una Junta Gestora que solo inscribió al equipo juvenil. Pasado el campeonato en blanco sin equipo amateur, la terquedad y pesadez de los números ocasionaron que nadie se presentase para asumir la dirección de la entidad significando su desaparición y punto final a casi cuarenta años de existencia. Consecuencia del desastre, un grupo de aficionados tomó la iniciativa de constituir un nuevo club continuista que quedó definido el 20 de mayo de 2013 registrándose en esa fecha en la Direcció General d’Esports bajo el nombre de Club de Fútbol Sporting de Mahón.

En cuanto a la U.D. Mahón, presidida desde 2012 por José Saavedra, fue séptima en el torneo 12/13 repitiendo plaza en la sesión 13/14, prolongando su no entrada en la Fase de Ascenso durante la edición 14/15 al ser quinto y temporada 15/16 terminada en tercera plaza en unos años en los cuales se partía con ilusión, pero no se obtenían los resultados esperados. En la campaña 16/17, dando con la clave para reunir una buena plantilla, se obtuvo por fin el primer puesto despertándose la ilusión entre los aficionados unionistas, ganas que se diluyeron a la primera de cambio tras acceder a la Fase de Ascenso y ser eliminado por el C.D. Serverense en Semifinales después de perder 3-2 en el municipio mallorquín de Son Servera y, al presentar una alineación indebida, ser sancionado por la Federación Balear a no disputar el encuentro de vuelta en casa.

En la sesión 17/18, después de un intenso duelo con el C.F. Sporting de Mahón con quien le separó un punto, hubo de conformarse con el segundo puesto no pudiendo promocionar, accediendo a esta fase al término de la edición 18/19 al proclamarse campeón, pero sin fortuna al toparse en Semifibales con la U.D. Son Verí, del municipio de Lluchmajor, con quien empató 1-1 en la ida y perdió en casa 1-2 causando su eliminación. En el curso 19/20, llegados al mes de marzo de 2020 y marchando en cuarto puesto, restando todavía jornadas por disputar a consecuencia de la crisis sanitaria la Federación Española suspendió el campeonato sin ser reanudado en los meses posteriores.

2010 – 2020

Al empezar los años veinte la Federación Española, en su voluntad por reestructurar las categorías nacionales que de ella dependen, suprime las tradicionales Segunda División B y Tercera División sustituyéndolas para la temporada 21/22 por dos nuevas tituladas Primera RFEF y Segunda RFEF respectivamente a las que se añade una tercera denominada Tercera RFEF que se convierte en el quinto nivel. Para la U.D. Mahón, inmersa en la Regional Preferente menorquina, todavía es complicado ascender a Categoría Nacional, objetivo que se escapa en la temporada 20/21 al ser segundo precedido por un inmenso C.E. Mercadal que se imponen en todos los encuentros llevándose el título. Convertida la Regional Preferente en sexto nivel, en la campaña 21/22 es tercero accediendo a la Fase de Ascenso con un nuevo sistema competitivo en el cual es eliminado en Cuartos por la S.E. Penya Independent, de Sant Joan de Labritja al caer derrotado 3-1.

En las sesiones 22/23 y 23/24 el club gualdiazul no es tan eficiente como en los cursos anteriores y consecutivamente termina el campeonato en un decepcionante quinto puesto que no le alcanza para promocionar, cambiando nuevamente el sistema competitivo en la edición 24/25 en la cual los cuatro primeros promocionan entre sí a nivel menorquín y el primero pasa a la Fase Final con el resto de clubs baleares en la misma situación. Cuarto en Liga, logra superar al C.D. Menorca en Semifinales por 1-0, pero en la Final se pincha 0-2 ante el C.E. Ferreríes quedando apeado.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • La Unión Deportiva Mahón y sus setenta y cinco años. Deseado Mercadal Bagur (1997).
  • Segunda División B ‘Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron’. Vicent Masià Pous (2007).
  • Anuarios de la RFEF.
  • La Voz de Menorca. Diario republicano.
  • El Bien Público. Diario monárquico.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.menorca.info Diario.

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial de la Sociedad Deportiva Unión África Ceutí

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Unión África Ceutí
  • Ciudad: Ceuta
  • Ciudad Autónoma: Ceuta
  • Fecha de constitución: 29 de septiembre de 1930
  • Fecha de federación: 13 de enero de 1931

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • África Sport Club (1930-1941)
  • África Club (1941-1942)
  • Sociedad Deportiva Unión África-Ceutí (1943-)

 

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas de Categoría Nacional:

 

ESTADIO:

  • Nombre: Campo de Fútbol Municipal Alfonso Murube
  • Año de inauguración: 4 de agosto de 1933
  • Cambios de nombre:
  • Stadium Municipal / Estadio Municipal de Deportes (1933-1942)
  • Estadio Municipal Alfonso Murube (1942-1997)
  • Campo de Fútbol Municipal Alfonso Murube (1997-)
  • Capacidad: 6.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo de La Hípica (1930-1933)
  • Estadio Municipal del Otero / Docker / Alfonso Murube (1933-1957), (1969-70), (1971-72), (1979-1981) y (1986-88)
  • Campo Militar de Deportes de Infantería (1957-1969)
  • Campo Pedro Lamata /José Benoliel (1970-71), (1972-1979), (1981-1986) y (1988-2004)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA UNIÓN ÁFRICA CEUTÍ. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA UNIÓN ÁFRICA CEUTÍ. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN CEUTA:

La Ciudad Autónoma de Ceuta, emplazada sobre un prominente itsmo junto a la orilla africana del estrecho de Gibraltar, se halla en gran parte bañada por el Mar Mediterráneo permaneciendo anclada al continente a través de una accidentada orografía que limita con Marruecos. Con ochenta y cinco mil ciudadanos de cultura cristiana y musulmana que cohabitan con una minoría judía e hindú, su situación estratégica y puerto franco le confieren una gran importancia comercial, siendo la agricultura casi inexistente y la industria muy reducida.

La implantación del fútbol en la hoy Ciudad Autónoma de Ceuta se remonta a finales de la década de los años diez del pasado siglo cuando la gran presencia de militares y de civiles de paso en la plaza hizo que desde la península se arrastrase la práctica de este deporte dando lugar a la fundación del Cristina Sport, un club con grandísima afinidad monárquica que en los años veinte recibió el nombre de S.D. María Cristina y en 1932, con la II República, cambió a Cristina F.C. En 1919 surgió una nueva sociedad que se convirtió en su gran rival, el Ceuta Sport, quien vistió con camisa blanquiazul y pantalón blanco, estando presidido honoríficamente por el General José Moscardó Ituarte y regido por militares con una Junta Directiva formada por el presidente efectivo Fernando Pérez Murciano y el secretario Francisco Maese Lillo, quedando inactivo en 1921 a causa del levantamiento de los rifeños y la entrada en combate del Ejército, reorganizándose en 1923 y teniendo ocasión de estrenar el Campo de La Hípica el 15 de octubre de 1923 mediante un encuentro en el que derrotó a la S.D. María Cristina. Posteriormente, dado el cariz de la guerra del Rif, desapareció definitivamente.

Esta entidad fue reemplazada en 1922 por el Ceuta Foot-ball Club, que vistió con camisa albinegra y pantalón negro. Pero sin duda el más importante de todos ellos fue el Cultura Sport Ceutí, club nacido en 1920 que vistiendo camisa y pantalón blancos, se convirtió en una entidad que capitalizó a gran parte de la afición local y convirtió en la más afamada de la época.

escudos fundadores SD Ceuta

Estas dos sociedades, Cultura Sport Ceutí y Ceuta F.C., se transformaron en la década de los años veinte y primeros treinta en los dos grandes protagonistas de los campeonatos locales celebrados anualmente en la ciudad soberana, destacando el Cultura Sport Ceutí quien fue capaz de atesorar más títulos y ejerció como el club predominante. Aparte de estos dos clubs mencionados, Ceuta fue un hervidero en cuanto a profusión de entidades futbolísticas y en los años sucesivos surgieron otras como el África F.C. en 1925 y el Villajovita F.C. 

HISTORIA DEL CLUB:

1930 – 1940

Al comenzar los años treinta, de entre todo Ceuta, Melilla y el Protectorado de Marruecos sólo había dos clubs federados, ambos melillenses, Melilla F.C. y C.D. Español, ambos en la Federación Regional del Sur con sede en Sevilla de Tercera Categoría, permaneciendo Ceuta F.C. y el Cultura Sport Ceutí totalmente al margen pese a gozar de un buen nivel.

Habiendo bastante afición entre la juventud, el 29 de septiembre de 1930 una nueva sociedad vino a sumarse a los ya existentes adoptando el nombre de África Sporting Club teniendo como presidente a Luis Lombarte Souza, un oficial de aduanas que trabajaba en el puerto. Vistiendo camiseta blanquiazul con pantalón azul y haciendo uso del Campo de La Hípica, además de fútbol practicó atletismo y ciclismo desplazándose hasta Andalucía para competir en carreras velocipédicas, haciendo fuerza junto a otros clubs para constituir una federación de fútbol propia, al margen de los clubs andaluces.

Dicho y hecho, contando con ocho sociedades ceutíes como eran el Ceuta F.C., Cultura Sport Ceutí, Marruecos F.C. -rojo/blanco-, Cristina F.C. -gualdinegro/azul-, Marina F.C. -rojiverde/azul-, Sporting Club de Ceuta -blanquiazul/azul-, Santa Bárbara F.C. -rojiblanco/azul- y el propio África Sporting Club junto a sociedades de Melilla, Arcila, Larache, Alcazarquivir, Tánger, Tetuán y Nador, el 13 de enero de 1931 quedó constituida la Federación Hispanomarroquí de Fútbol con sede en Ceuta organizando su primeros campeonatos en la temporada 31/32 con el Cultura Sport Ceutí campeón en Primera Categoría y el África Sporting Club en Segunda Categoría.

El 21 de diciembre de 1932, Ceuta F.C. y Cultura Sport Ceutí decidieron poner fin a su rivalidad e impulsados por la necesidad de dotar a la ciudad de un club fuerte que fuese capaz de competir con los peninsulares en campeonatos nacionales, acordaron fusionarse en una nueva sociedad que se denominó Ceuta Sport Club, el cual vistió con camisa y pantalón blancos jugando en el Campo de La Hípica, conocido popularmente como La Puntilla. El 4 de agosto de 1933, después de unos meses de acondicionamiento, se inauguró el Estadio Municipal del Otero, conocido popularmente como del Docker en un encuentro entre la Selección de Ceuta y el Murcia F.C. con resultado final de 4-3, un recinto histórico que años después, concretamente el 17 de abril de 1942 fue renombrado Estadio Municipal Alfonso Murube.

Deportivamente, el África Sporting Club fue avanzando en su carrera figurando en Primera Categoría en la campaña 32/33 terminando en segundo puesto dentro de su grupo, repitiendo plaza en las sesiones 33/34 y 34/35 mientras en la edición 35/36 fue quinto, todas con el todopoderoso Ceuta Sport Club como club hegemónico.

Tratándose Ceuta de una importante plaza militar repleta de cuarteles, el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936 movilizó todas las tropas cesando por completo la actividad futbolística durante un par de años hasta que, a mediados de 1938, en plena Guerra Civil y dado el dominio existente por parte del Ejército Nacional de todo el Protectorado Español de Marruecos como de Andalucía, la Federación Regional del Sur impulsó el Campeonato Regional preparándose el Ceuta Sport Club para la ocasión iniciándose el torneo a finales de año y terminándose a principios de 1939. Posteriormente, el principal club caballa participó en el I Torneo Nacional de Fútbol o Copa del Generalísimo donde fue eliminado en Octavos por el Sevilla F.C. accediendo a continuación al campeonato de Segunda División de la temporada 39/40.

Llegados al verano, el 5 de agosto de 1939 fue constituido el Club Deportivo Ceutí impulsado y presidido por Valentín Cabillas Cabas, novel entidad que, vistiendo camiseta con pantalón blancos y jugando en el Campo Municipal de Deportes -conocido como del Otero o Docks-, deseaba hacerse un hueco entre el Ceuta Sport Club y el África Sporting Club en un municipio que por entonces contaba con sesenta mil vecinos y una gran afición.

Avanzado el calendario e inmerso en la temporada 39/40, Ceuta S.C. y África S.C. participaron en el Campeonato Regional organizado por la Federación Hispanomarroquí siendo el primero campeón, segundo el E.H.A. de Tánger y tercero sin punto alguno el club blanquiazul, retirándose el Tetuán F.C.

1940 – 1950

Sobrepasado con éxito el primer campeonato tras la guerra, el África S.C. compitió en la temporada 40/41 ocupando el cuarto puesto, adoptando desde el 1 de enero de 1941 el nombre de África Club para adaptarse a la nueva Ley que prohibía el uso de extranjerismos en las denominaciones, mismo paso que dio el Ceuta S.C. cambiando a Sociedad Deportiva Ceuta. Siendo presidente Antolín Crespo Ramírez, el África Club resultó segundo en la campaña 41/42 tras el Club Atlético Tetuán en unos tiempos en los cuales la S.D. Ceuta acababa de retornar a Segunda División y el C.D. Ceutí aspiraba a llegar más lejos.

Observando de muy cerca la Junta Directiva del club blanquiazul el éxito del vecino instalado en la categoría de plata y palpando sobre el terreno que, para crecer deportiva y económicamente, debía reaccionar, a lo largo de 1942 los directivos de África Club y C.D. Ceutí que acababa de ascender a Primera Regional, emprendieron una serie de reuniones para fusionar ambos clubs que, al parecer, llegaron a buen puerto, pero el día de la rúbrica el representante deportivista no acudió y el acuerdo se dio por roto continuando cada uno por su camino finalizando los africanistas segundos y los deportivistas quintos la sesión 42/43.

Limadas las asperezas entre unos y otros dado que ambos se necesitaban, el 31 de julio de 1943 y en la conocida «Casa Lucas», Valentín Cabillas y Santiago Roviralta firmaron la fusión acordando que Cabillas fuera el presidente, adoptar el nombre de Sociedad Deportiva Unión África-Ceutí, mientras los colores pasaban a ser camiseta azul con pantalón blanco siguiendo el Estadio Municipal -renombrado Alfonso Murube en 1942- como terreno de juego. Cuarta en la edición 43/44, la S.D. Unión África-Ceutí no pudo entrar en la recién reformada Tercera División, aunque siguió disfrutando de la Primera Regional hispanomarroquí donde competían los grandes clubs de la región siendo tercero en la temporada 44/45 y quinto en la campaña 45/46, teniendo un mal curso en la sesión 46/47 al ser cuarto y colista tal cual ocurrió en la edición 47/48, quedando la categoría ampliada a ocho participantes en el campeonato 48/49 concluido en sexta posición mientras en el curso 49/50 dio un gran salto al ser tercero.

1950 – 1960

Al empezar los años cincuenta la Primera Regional hispanomarroquí era una categoría interesante que cubría, además de las ciudades de Ceuta y Melilla, a parte de los mejores clubs del Protectorado con representantes de Tetuán, Tánger y Larache entre otros ofreciendo un buen nivel. Cuarto en la temporada 50/51, en la campaña 51/52 la S.D. Unión África-Ceutí fue tercera logrando finalizar cuarta en la sesión 52/53, teniendo un mal torneo en la edición 53/54 al concluir séptima y quinta en el curso 54/55 en un grupo muy reducido debutando paralelamente en Tercera División con un sexto puesto, ampliándose el número de clubs en el campeonato de Primera Regional 55/56 donde fue séptimo obteniendo la quinta plaza en el Grupo XIII de Tercera División exclusivo para norteafricanos.

En 1956, coincidiendo con la independencia de Marruecos, la Federación Española facilitó los acuerdos entre clubs del Protectorado con residentes en Ceuta, Melilla y peninsulares fusionándose el Club Atlético de Tetuán con la S.D. Ceuta dando lugar a una nueva sociedad denominada Club Atlético Ceuta, siendo finiquitada la Federación Hispanomaroquí y naciendo la nueva Federación del Norte de África con clubs de las dos plazas históricas. En cuanto a la S.D. Unión África-Ceutí, el club caballa siguió en Tercera División durante el ejercicio 56/57 en un grupo participado por clubs de Ceuta, Melilla y gaditanos acabando tercero, pero con los bolsillos casi vacíos.

Conseguida la permanencia, Valentín Cabillas comunicó a la Federación del Norte de África su intención de tomarse un respiro y no competir en la temporada 57/58 debido a graves problemas económicos, no hallándose en la ciudad una alternativa en activo para cubrir la baja al ser el C.D. Ceutí filial de la S.D. Unión África Club y la A.E. Municipales un club muy humilde, estando inactiva la S.D. Jadú, un club pocos años antes bastante poderoso llegando a reunir cierta masa social constituido en 1941 como S.D. Betis de Jadú que en 1944 había cambiado de nombre. Contrarreloj y ante el inminente comienzo del campeonato, hubo que buscar entre antiguos miembros y simpatizantes del club bético asentados en la barriada de Jadú un componente humano para llevar adelante la constitución de una nueva sociedad que presentase un equipo de garantías para competir en Tercera División, acelerándose la constitución del Club de Fútbol Hércules de Ceuta bajo la presidencia de Antonio Martín Hierrezuelo contando con algunos jugadores unionistas, otros cedidos por el Club Atlético Ceuta y el resto procedentes de otras sociedades. Vistiendo camiseta verdiblanca con pantalón blanco al ser la mayoría de los dirigentes procedentes de la desaparecida S.D. Jadú, una vez inscrito y lanzado el calendario la Junta Directiva aprobó el cambio de nombre a Club de Fútbol Betis de Hadú, movimiento no aceptado por la Territorial hasta 1958, haciendo uso del Alfonso Murube y participando en el Grupo XII de la temporada 57/58 concluyendo en decimoctavo puesto por lo que, después de tanto esfuerzo y decisiones rápidas, descendió a Primera Regional.

La experiencia del C.F. Hércules de Ceuta fue sangrante económicamente y en el verano de 1958, con jugadores en contrato y una cartera casi vacía, para subsistir se fusionó con el Club Riffién-Castillejos, sociedad constituida en 1942 como Club Deportivo Imperio que, entre 1947 y 1954 fue titulado Club Imperio Riffién y precisamente había debutado en Tercera División esa misma temporada 57/58 conservando la categoría al finalizar decimoquinto, dando lugar el 14 de julio de 1958 a la Unión Deportiva Riffién-Jadú.

En cuanto a la S.D. Unión África Ceutí, continuando Valentín Cabillas en la presidencia pudo revitalizarse y oxigenarse tras un tiempo de reposo acogiendo otras prácticas deportivas al margen del fútbol como el ciclismo y el atletismo, volviendo a competir en la campaña 58/59, pero en esta ocasión en Primera Regional proclamándose campeón mientras en la sesión 59/60 fue segundo tras la Asociación de Empleados Municipales.

1960 – 1970

La década de los años sesenta fue muy relevante en la ciudad norteafricana disfrutando el Club Atlético Ceuta de muchas temporadas en Segunda División. Esta presencia en la categoría de plata influyó para que Ceuta contara con muchos clubs, jugadores y una enorme afición siendo el fútbol la principal atracción de cada fin de semana ante la escasez de alternativas. Alejado del protagonismo que tuvo en los años anteriores donde la S.D. Unión África Ceutí fue el segundo club más importante de la plaza, en estos tiempos le tocó ser uno más ante la existencia de rivales con más presupuesto y mejores jugadores, aunque sin perder las ganas de estar lo más arriba posible.

Cuarto en la temporada 61/62 y séptimo en la campaña 62/63, durante gran parte de los años cincuenta el club venía vistiendo íntegramente de blanco pasando en estos tiempos a vestir camiseta roja con pantalón blanco, camiseta arlequinada blanquinegra con pantalón negro y, en los últimos años, camiseta blanca con pantalón negro. En cuanto a su terreno de juego, desde 1958 jugaba en el Campo de Deportes Militar perteneciente a Infantería compartiéndolo con bastantes clubs, quedando el Estadio Alfonso Murube reservado a aquellos que competían en Categoría Nacional.

Cuarto en la sesión 63/64 y quinto en la edición 64/65, en la temporada 65/66 bajó hasta el octavo puesto terminando séptimo en la campaña 66/67, accediendo a la tercera posición en la sesión 67/68 como antesala del gran campeonato realizado en la edición 68/69 en la que se proclamó campeón ascendiendo directamente a Tercera División. Alcanzar esta categoría, el tercer nivel futbolístico de la época, fue un gran reto para el club caballa, pues en plena reestructuración de la Tercera División, esta categoría ya no tenía nada que ver con la vivida en los años cincuenta. El ejercicio 69/70, desarrollado en el Grupo VII junto a clubs melillenses, ceutíes y mayormente andaluces, permitió ver fútbol de mayor nivel y un par de duelos frente al Club Atlético Ceuta dándose la amarga circunstancia de que ambos descendieron finalmente.

Paralelamente a estos hechos, durante el otoño de 1969 viéndose que iba a haber una gran purga en el Grupo VII a causa de una gran reestructuración en Tercera División y era bastante probable que los dos representantes ceutíes descendieran quedándose la plaza sin representantes, desde el mundo futbolístico ceutí y con el prestigioso José Benoliel Bentata al frente se promovió la idea de constituir un nuevo club que, compitiendo en el Grupo ceutí de Primera Regional, resultase Campeón y en la Final frente al dominador del Grupo melillense de la categoría saliese vencedor y pudiese ocupar un puesto en la renovada Tercera División de la siguiente temporada 70/71.

La idea, acertada y aceptada por personas interesadas, fue transmitida a finales de 1969 a los dirigentes de la S.D. Unión África Ceutí pensándose que la fórmula más idónea era que este club y el Club Atlético Ceuta, quienes no se disolvían y continuaban sus respectivas trayectorias deportivas, proporcionasen los jugadores de sus segundos equipos que militaban en Primera Regional a la nueva entidad constituyente, propuesta que fue aceptada oficialmente de común acuerdo por los socios de ambos clubs en una asamblea constitutiva mantenida en diciembre tras varias semanas de negociación creándose la Agrupación Deportiva Ceuta que, como se esperaba, resultó campeón ceutí en el ejercicio 69/70 y, después de superar a su homónimo melillense, ascendió a Tercera División.

1970 – 1980

Al empezar los años setenta la S.D. Unión África Ceutí todavía presidida por Valentín Cabillas estrenó la década de la mejor manera posible obteniendo el título en la temporada 70/71, disputando la Promoción de Ascenso a Tercera División frente al Real de Melilla C.F., rival al que derrotó 0-1 en la ida y 2-0 en casa logrando su propósito de alcanzar el tercer nivel nacional. La Tercera División de la campaña 71/72 era una categoría fortísima con cuatro grupos en todo el país por razones de proximidad geográfica, tocándole al conjunto caballa el Grupo IV participado por clubs norteafricanos, andaluces, murcianos, extremeños, manchegos y castellanos saliendo a competir con el presupuesto más bajo de todos, hándicap que no le impidió luchar por los puntos, aunque al final fue vigésimo y colista descendiendo a Primera Regional.

Situado en la nueva Regional Preferente, categoría que venía a desplazar la Primera Regional al segundo nivel regional, el club blanquinegro estuvo a la altura terminando tercero en la sesión 72/73, logrando en la edición 73/74 un nuevo éxito deportivo al proclamarse campeón de Liga. Accedido a la Promoción de Ascenso, la S.D. Melilla resultó imparable y, tras caer 3-1 en la ida, en casa no pasó del empate 0-0 siendo eliminado.

Tras esta gran decepción, en la temporada 74/75 se intentó ascender quedando finalmente tercero, mismo puesto que se obtuvo en la campaña 75/76 mientras en la sesión 76/77 fue segundo manteniendo un gran duelo con el Club Atlético Ceuta. Implementada en 1977 por parte de la Federación Española la Segunda División B, la Tercera División se convirtió en el cuarto nivel nacional siendo igualmente objetivo del club blanquinegro, proclamándose campeón de la Liga 77/78 con la esperanza de ascender. En la Promoción el rival fue el melillense C.F. Salazones Industriales, sociedad con la cual perdió 1-0 en la ida venciendo 3-2 en casa. Llegados al lanzamiento de penas máximas, el que luego sería C.F. Industrial Melilla se llevó el premio.

Frustrados por tan mal fortuna, en la edición 78/79 se arrasó en el grupo ceutí de Regional Preferente cediendo apenas tes empates y una derrota, presentándose una nueva oportunidad en la Promoción ante el Real de Melilla C.F. al que se derrotó en ambos encuentros, 4-0 en casa y 0-2 en la vuelta catapultándose ahora sí hasta Tercera División. La Tercera División de finales de los años setenta ya no era la misma de primeros de década, pero, aun así, pese a estar dividida en ocho grupos, tenía un gran atractivo al ser interregional casi en su totalidad. Ubicado en el Grupo VII junto a norteafricanos, andaluces y extremeños y sabiéndose de antemano que sólo el último descendía, los unionistas fueron decimoséptimos en el torneo 79/80 consiguiendo la permanencia.

1980 – 1990

Con el cambio de década la Federación Española promovió la adjudicación de grupos de Tercera División hacia las Territoriales tratando de hacerlas coincidir con las Comunidades Autónomas, asignándose el Grupo IX a las provincias andaluzas orientales más Melilla y el Grupo X a las provincias andaluzas occidentales más Ceuta. Estando la S.D. Unión África Ceutí y el C.D. O’Donnell en su correspondiente grupo, la temporada 80/81 fue fatal para ambos al terminar decimonoveno y vigésimo respectivamente descendiendo a Regional Preferente, resultando los unionistas terceros en la campaña 81/82 y segundos en la sesión 82/83, mismo puesto que ocuparon en la edición 83/84 alejándose el ansiado título en la temporada 84/85 al concluir cuartos.

En la campaña 85/86 la S.D. Unión África Ceutí al fin pudo proclamarse campeón encontrándose en la Promoción al Real de Melilla C.F., viejo conocido con quien perdió 2-1 a domicilio remontando en casa gracias a un 3-1 que significó el retorno a Tercera División. Con una plantilla francamente débil, el conjunto caballa sólo sumó tres victorias y doce empates en la sesión 86/87 concluyendo vigésimo y colista destacado, debiendo defender su continuidad en la categoría ante el Club Imperio Ceuta S.D. que había eliminado previamente al Melilla F.C., rival con el que no pudo descendiendo a Regional Preferente siendo rescatado posteriormente al ampliarse el número de participantes.

Siguiendo en Tercera División y gozando de una nueva oportunidad, la edición 87/88 fue algo mejor que la anterior al imponerse en cinco encuentros y empatar dieciséis, no siendo suficiente para la permanencia acabando vigésimo mientras el Club Imperio Ceuta S.D. fue vigésimo primera descendiendo ambos. Cuarto clasificado en el curso 88/89, en el ejercicio 89/90 terminó tercero.

1990 – 2004

Recién empezada la nueva década, la S.D. Unión África Ceutí terminó quinta la temporada 90/91 coincidiendo con el drama del máximo representante local, la Agrupación Deportiva Ceuta que, presidida por José Antonio Muñoz Serrano «Angelín», tras acumular una deuda próxima a los sesenta y dos millones de pesetas y no poder pagar a los jugadores, fue descendida administrativamente a Tercera División desapareciendo el 20 de agosto de 1991. Con el histórico Club Atlético Ceuta recién ascendido a Tercera División y en posición de nuevo máximo representante, el fútbol local tomó otro cariz resultando la S.D. Unión África Ceutí cuarta en la campaña 91/92 y sexta en la sesión 92/93 adoptando en el verano de 1993 el Club Atlético Ceuta el nombre de Ceuta Atlético Club en un cambio que no gustó entre los aficionados.

Respecto al club unionista, la edición 93/94 no fue todo lo bueno que se esperaba al finalizar tercero repitiendo puesto en la temporada 94/95 coincidiendo con el descenso del Ceuta Atlético Club a Regional Preferente tras ser vigésimo en el Grupo X de Tercera División mientras el C.D. O’Donnell realizaba el camino adverso ascendiendo de Regional Preferente a Tercera División tras eliminar al Sporting Kiwi melillense después de un cómodo 4-0 en casa y 0-3 a domicilio.

En medio de una situación muy convulsa y con muchos cambios, en 1995 el Ceuta Atlético Club regresó a la denominación Club Atlético Ceuta, -Agrupación Deportiva Ceuta Fútbol Club desde 2013-, para tranquilidad de sus seguidores, no siendo mucho mejor la situación de la S.D. Unión África Ceutí quien, contando con un equipo de fútbol sala desde hacía años, viendo el auge de este deporte y que muchos de los jugadores de su primera plantilla se decantaban por su práctica, acordó eliminar a su equipo sénior no siendo inscrito en la campaña 95/96.

escudos AD Ceuta fundadores

Encontrándose la sede del club unionista sita en la avenida de San Francisco Javier, 1 compartida desde hacía años con el Club Ceutí Atlético, dedicado al fútbol juvenil y Ángulo Club de Fútbol, dedicado este último desde su inicio a la formación de jóvenes cadetes, infantiles y alevines y con equipo de aficionados debutante en Regional Preferente en el curso 93/94, entre la aportación de los tres se llegó al acuerdo de que el Ángulo C.F. participase en la campaña 95/96 y en la siguiente edición se compitiese bajo la denominación Club Ceutí Atlético a expensas de una futura fusión, dándose la circunstancia de que, en un excelente torneo, el Ángulo C.F. se proclamó campeón empatando a puntos con el C.D. O’Donnell «B» accediendo contra todo pronóstico a la Fase de Ascenso. En ésta se enfrentó al Melilla U.D. perdiendo a domicilio 1-0 y venciendo 2-0 en casa en un violento encuentro que terminó en tángana y en denuncia ante la Territorial decretándose el ascenso del club melillense.

Superado el presidente angulista, Francisco Galán Puertas «Paquirri» por los acontecimientos y sin solución posible en el horizonte, intervino José Antonio Muñoz Serrano «Angelito» quien se hizo cargo del problema haciéndose primero con la presidencia y, a continuación, intercediendo ante la Federación del Norte de África para que reconsiderase su postura y no dejase a Ceuta sin representante en Categoría Nacional. Sopesados los pros y contras, el ente federativo accedió a la reclamación ceutí y el Club Ceutí Atlético, como se había acordado, fue incluido en el Grupo X contando con veintiuno participantes.

En un club completamente amateur, sin apenas jugadores, a finales de agosto y con el tiempo encima, desde el sevillano Hote Meliá Lebreros «Angelito» tomó el teléfono y fue incorporando destacados jugadores, algunos con pasado profesional como Serna, ex del F.C. Barcelona, el ceutí Julio Soler y Gabino, ex del Real Betis Balompié, componiendo un equipo que no había hecho la correspondiente pretemporada. A trancas y barrancas la plantilla fue conjuntándose y llegando los buenos resultados hasta proclamarse campeón de Liga accediendo a la Promoción de Ascenso a Segunda División, fase en la que no hubo suerte sucumbiendo ante la U.P. Plasencia superando a U.D. Maracena y U.B. Conquense.

Terminado el campeonato y la temporada, llevando José Antonio Muñoz «Angelito» en la cabeza la firme idea de crear un club con estructura profesional que no podía desarrollar en el Club Ceutí Atlético, se puso a trabajar buscando subvenciones y apoyos de todo tipo hallando una nueva directiva y aprobando unos nuevos Estatutos que fueron presentados en la Federación del Norte de África constituyéndose la Asociación Deportiva Ceuta, nueva sociedad que se hacía cargo de la plaza en Tercera División del Club Ceutí Atlético y, vistiendo íntegramente de blanco, empezaba una nueva carrera.

Después de 1996, tanto Ángulo C.F. como Club Ceutí Atlético volvieron a sus respectivas actividades dedicándose a las categorías inferiores mientras la S.D. Unión África Ceutí, se centró en el fútbol sala llegando lejos en este deporte regresando a la actividad competitiva en la temporada 99/00 cuando montaron un equipo de aficionados para participar en Regional Preferente concluyendo en cuarto puesto. En la campaña 00/01 fue segundo, quedando cuarto en las sesiones 01/02 y 02/03, mismo puesto que ocupó en la edición 03/04 siendo esta la última en la que fue inscrito profesionalizando su sección de fútbol sala.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

Historial de la Sociedad Deportiva Hullera Vasco-Leonesa

 

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Hullera Vasco-Leonesa
  • Ciudad: Pola de Gordón 
  • Provincia: León
  • Comunidad Autónoma: Castilla y León
  • Fecha de constitución: 8 de septiembre de 1950
  • Fecha de federación: 1951

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Sociedad Hullera Vasco-Leonesa (1950-1956)
  • Sociedad Deportiva Hullera Vasco-Leonesa (1956-2013)

 

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas de Categoría Nacional:

 

ESTADIO:

  • Nombre: Campo Municipal de Santa Bárbara
  • Año de inauguración: 14 de octubre de 1951
  • Cambios de nombre:
  • Campo de Santa Bárbara (1951-2013)
  • Capacidad: 4.150 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal de Santa Bárbara (1950-2013)

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA HULLERA VASCO-LEONESA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA HULLERA VASCO-LEONESA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN POLA DE GORDÓN:

El municipio y villa de La Pola de Gordón, situado al norte de León y distante en treinta y cuatro kilómetros a la capital provincial, se encuentra enclavado en un marco muy montañoso en plena Cordillera Cantábrica, entorno a los mil metros de altura. Atravesado por el río Bernesga, cuenta con un término de ciento cincuenta y siete kilómetros cuadrados y una población de alrededor de tres mil habitantes encontrándose dispersos en varias localidades entre las que destacan La Pola de Gordón, con mil vecinos, Ciñera con algo más de seiscientos y Santa Lucía con trescientos cincuenta. Con un pasado glorioso gracias a las minas de hulla, llegó a albergar más de ocho mil quinientos vecinos en los años sesenta, sufriendo una constante pérdida desde entonces al no hallar una alternativa que mueva su economía.

Reuniendo la localidad de Santa Lucía poco más de mil trescientos habitantes a principios de los años veinte del pasado siglo y siendo el municipio de La Pola de Gordón un enclave relevante para la extracción de hulla desde finales del siglo XIX pasando de cuatro mil quinientos vecinos en 1990 a siete mil en 1920 gracias a la explotación de varias concesiones adjudicadas a la Sociedad Anónima Hullera Vasco-leonesa constituida el 19 de octubre de 1893, el fútbol hizo aparición en el año 1923 cuando estudiantes residentes en Santa Lucía y La Pola de Gordón decidieron constituir el Club Deportivo Santa Lucía.

Asentado en la localidad de Santa Lucía cuando Ciñera era un pequeño enclave apenas poblado dependiente de la localidad de La Vid de Gordón, el C.D. Santa Lucía tuvo una carrera discontinua sobrepasando la Guerra Civil siempre al margen del fútbol federado, retomando auge a finales de los años cuarenta a la par que la localidad de Ciñera donde, entre 1945 y 1955 se construyeron numerosas viviendas para albergar mineros y familiares que llegaban en busca de trabajo.

HISTORIA DEL CLUB:

1950 – 1960

Contando la localidad de Ciñera con mil quinientos habitantes en 1950 y encontrándose la minería en plena expansión, viendo el gran aficionado Santos Alonso Cuesta el auge que tenía el fútbol en la vecina localidad de Santa Lucía arrastrando el C.D. Santa Lucía a numerosos seguidores, éste propuso al consejero delegado e hijo del presidente de la compañía S.A. Hullera Vasco-Leonesa, Antonio Del Valle Menéndez, la conveniencia de constituir un club de fútbol tomando como embrión el C.D. Santa Lucía, siendo patrocinado íntegramente por la empresa donde tuvieran esparcimiento los trabajadores.

Tomada en serio la idea, con personal de la empresa el 7 de mayo se jugó el primer encuentro transcurriendo unos meses hasta que el 8 de septiembre quedó definitivamente constituido el Club Deportivo Sociedad Hullera Vasco-Leonesa teniendo a Antonio Del Valle como presidente mientras Santo Alonso ejercía de vicepresidente. Aprobado vestir camisa blanca con pantalón azul, entre 1950 y 1951 se habilitó un terreno de juego a la entrada de Ciñera junto a la carretera de Santa Lucía que, en el futuro, se pensaba ampliar dotándolo de otras instalaciones deportivas, inscribiéndose el club en 1951 en la Federación Astur-Montañesa donde entonces competían los clubs asturianos, cántabros, leoneses y palentinos con vistas a competir en la temporada 51/52 después de un tiempo de rodaje previo.

A pesar de tratarse de un club novel, dado el empaque de la sociedad y disponer de un excelente campo, la C.D. Sociedad Hullera Vasco-Leonesa fue considerada de Primera Regional inaugurando el 14 de octubre de 1951 el Campo de Santa Bárbara en la temporada 51/52, resultando sexto y colista en la campaña 52/53 después de ingresar en 1952 en la Federación Oeste de Fútbol que comprendía a las provincias de Valladolid, Salamanca, Zamora, León y Palencia.

Segundo en la sesión 53/54 precedido por el C.D. San Andrés Renfe, de León. El club hullero, con potencial económico, reunía en su plantilla empleados de la empresa y jugadores profesionales procedentes de su entorno buscando el ascenso, objetivo que no se alcanzaba al ser cuarto en la edición 54/55 y segundo en la temporada 55/56 tras el C.D. Astorga disputando la Fase de Ascenso donde fue eliminado en Semifinales por el C.D. Juventud del Círculo Católico burgalés después de vencer en casa 4-1, perder 3-0 en la vuelta y perder en el encuentro de desempate 1-3.

Finalizado el campeonato, a consecuencia de la ampliación de participantes en la categoría, el C.D. Sociedad Hullera Vasco-Leonesa fue ascendido en los despachos a Tercera División siendo nombrado presidente Enrique Valmaseda Lozano y renombrado el club como Sociedad Deportiva Hullera Vasco-Leonesa, estrenándose en la campaña 56/57 en el Grupo XVI con un destacado equipo que fue cuarto convirtiéndose en la revelación del torneo, significativo paso que originó una alegría entre la afición minera al ver pasar por el Campo de Santa Bárbara a importantes clubs de la región, pasando en la sesión 57/58 al Grupo XIII junto a castellano-leoneses y extremeños ocupando la octava plaza. Administrado el Grupo XIII sólo por la Federación Oeste, en la edición 58/59 fue nuevamente octavo, mismo puesto que alcanzó en el ejercicio 59/60 cerrando una década de gran crecimiento.

1960 – 1970

La década de los años sesenta fue la mejor, sin duda, dentro de la carrera deportiva del club leonés. Competir y mantenerse temporada tras temporada en el tercer nivel no era una tarea al alcance de muchas sociedades, incluso para aquellos pertenecientes a capital de provincia o ciudades importantes, consiguiéndose a base de mucho trabajo y al esfuerzo económico de la empresa hullera, comprometida con su club de fútbol.

Atrayendo a seguidores, no solo de La Pola de Gordón, sino de toda la comarca de La Montaña de Luna que llenaban el Campo de Santa Bárbara, la temporada 60/61 se disputó nuevamente en el Grupo XIII finalizando en quinto lugar, siendo sexto en la campaña 61/62 y octavo en la sesión 62/63, acabando por segunda ocasión consecutiva octavo en la edición 63/64 y siendo uno de los mejores del grupo en la temporada 64/65 cerrada con un notable cuarto puesto.

En la campaña 65/66, concluida en cuarta posición precedido por los grandes rivales S.D. Ponferradina, Cultural y Deportiva Leonesa y U.D. Salamanca, el club blanquinegro destacó como el mejor del grupo de los modestos, desplazándose hasta la decimoprimera posición en la sesión 66/67, anunciando la Federación Española en 1967 el comienzo de una gran reestructuración de las Categorías Nacionales que iba a prolongarse durante varios campeonatos afectando profundamente a la Tercera División.

Con seis plazas señaladas para el descenso, la edición 67/68 estuvo muy comprometida siendo cada puesto motivo de disputa, terminando el club leonés que había cambiado su pantalón azul por uno negro, octavo librándose por dos puntos del descenso. Ubicado en el Grupo II participado por clubs castellano-leoneses, vascos, cántabros y asturianos, el curso 68/69 fue el primero en su historia en el que traspasó su ámbito geográfico compitiendo con representantes de otras regiones concluyendo en una confortable decimosexta plaza que le permitió seguir en la categoría. En el ejercicio 69/70, confirmado que los clasificados ente los puestos noveno y vigésimo descenderían a Regional, la S.D. Hullera Vasco-Leonesa reunió a la peor plantilla de los últimos años obteniendo apenas tres victorias y diez empates que lo dejaron en decimonoveno puesto acabando un exitoso ciclo de catorce temporadas consecutivas en Tercera División.

1970 – 1980

Descendido el club a Regional Preferente y casi desmantelada la plantilla del curso anterior, la S.D. Hullera Vasco-Leonesa afrontó la temporada 70/71 con un equipo que no rindió lo esperado terminando decimosegundo y encadenando un segundo descenso consecutivo, ahora a Primera Provincial, quinto nivel nacional de la época en la que en un reducido grupo de seis participantes finalizó la campaña primero empatado a puntos con la Cultural y Deportiva Leonesa «B» regresando a Regional Preferente, categoría que ocupaba el primer nivel regional y donde se encontraban parte de los mejores clubs de su ámbito geográfico.

Después de ser noveno en la sesión 72/73, en una competición con muchos descensos para dar cabida cada temporada a los campeones de cada grupo de Primera Provincial, el club blanquinegro fue decimosexto en la edición 73/74 descendiendo nuevamente a Primera Provincial, pozo del que le costó salir más de lo deseado al concluir quinto en la temporada 74/75 y tercero en la campaña 75/76, no pudiendo abandonarla hasta el término de la sesión 76/77 en la cual resultó primero ascendiendo a Regional Preferente.

Regresar a Regional Preferente fue un alivio para la afición minera quien de nuevo se veía en una categoría más acorde a su historial deportivo, pero lo cierto es que la sociedad blanquinegra poco pudio hacer en la edición 77/78 al finalizar decimoctava volviendo a Primera Provincial. Sin el nivel de antaño y con rivales en mejor forma, en el ejercicio 78/79 solo pudo acabar cuarto, clasificación que repitió en el campeonato 79/80 constatando que el club de Ciñera estaba atravesando un periodo de inestabilidad que se desconocía cuándo iba a terminar.

1980 – 1990

Con la llegada de los años ochenta la S.D. Hullera Vasco-Leonesa experimentó una franca recuperación que empezó con un ascenso de categoría en la temporada 80/81 consecuencia de proclamarse campeón, alcanzando la Regional Preferente y teniendo cierta continuidad tras muchos altibajos en la década precedente. Noveno en la campaña 81/82 y séptimo en la sesión 82/83, en la edición 83/84 se acercó a los puestos de cabeza al ser cuarto en una categoría donde había dos grupos tras la incorporación de nuevos clubs a la Federación del Oeste.

Quinto clasificado en la temporada 84/85 y séptimo en la campaña 85/86, después de finalizar octavo en la sesión 86/87 durante la edición 87/88 protagonizó un gran duelo con el C.D. Ejido, de León por el título dentro de su grupo que finalmente conquistó el club de la capital por un solo punto de margen sobre los blanquinegros, ascendiendo ambos a una Tercera División que, desde 1977 con la implementación de la Segunda División B, se había convertido en el cuarto nivel nacional.

Competir con clubs pertenecientes a toda Castilla y León volvió a animar a la afición minera de la comarca ante la posibilidad de observar en el Campo de Santa Bárbara a clubs con peso histórico dentro del fútbol regional, teniendo un regreso complicado en el campeonato 88/89 en el que, decimosexto, dos puntos le distanciaron de perder la categoría. Con un plantel muy similar al del curso anterior, el ejercicio 89/90 se desarrolló por un cauce muy parecido terminando decimocuarto, pero con la categoría amarrada.

1990 – 2000

Después de varios vaivenes en la década anterior, los años noventa aportaron estabilidad al club leonés acomodándose en el Grupo VIII castellano-leonés de Tercera División teniendo la oportunidad, incluso, de acercarse a los puestos de cabeza. Con un recién implementado sistema competitivo que permitía a los cuatro primeros clasificados acceder a una Promoción de Ascenso donde, repartidos en grupos de cuatro por razones geográficas se disputaba una liguilla con premio para el primero, en la temporada 90/91 fue sexto quedando la Promoción a dos puntos, retrocediendo en la campaña 91/92 al ser decimotercero, pero dando un buen nivel en la sesión 92/93 cerrada nuevamente con la sexta plaza, pero con cinco puntos de margen respecto al cuarto puesto.

La edición 93/94 fue, sin duda, una de las mejores de su historia al terminar tercero tras C.D. Laguna y C.D. Salmantino, entrar en la disputa por el título y apretar hasta el final para poder colarse entre los cuatro clasificados para la Promoción de Ascenso. Entrenados por Belarmino López, el club blanquinegro accedió a la Promoción con mucha ilusión, pero pronto topó con la realidad acompañándole los malos resultados con dos victorias y cuatro derrotas. Cuarto y colista, fue una decepción tras C.F. Fuenlabrada, Bergantiños F.C. y Club Marino de Luanco.

A punto de iniciarse la temporada 94/95 en Tercera División, consumado el descenso deportivo del Real Burgos C.F. de Segunda División a Segunda División B y desde ésta a Tercera División administrativamente por impago, originó una vacante en Segunda División B que fue ofrecida al club minero aceptando de inmediato, apuesta arriesgada en lo económico, pero interesante en lo deportivo que causó sorpresa entre sus seguidores. De la noche a la mañana el club blanquinegro estaba en el Grupo II junto a clubs vascos, riojanos, aragoneses, navarros, cántabros y castellano-leoneses, pese a lo cual se impuso en cuatro encuentros y empató nueve sin reforzarse como debía, terminando vigésimo y colista destacado, pero dando la cara.

Descendido a Tercera División, la aventura había durado poco entre una plantilla casi amateur con muchos jugadores empleados en la empresa minera, teniendo un regreso austero en la campaña 95/96 al ser decimosegundo. Con las cuentas tocadas por su paso por el tercer nivel nacional, el club luchó por la permanencia siendo decimocuarto en las sesiones 96/97 y 97/98 consecutivamente, resultando muy difícil la edición 98/99 en la que decimonoveno terminó su andadura en la categoría descendiendo a Regional Preferente. Contrariamente a lo esperado, el club minero reaccionó bien y segundo clasificado tras la U.D. Santa Marta, ascendió a Tercera División merecidamente.

2000 – 2010

Recuperada su plaza en el Grupo VIII castellano-leonés de Tercera División, el cambio de siglo trajo unos años de buen fútbol en el cuarto nivel nacional de la época, aunque lejos de los resultados obtenidos en el pasado. La reducción de las ganancias obtenidas por la S.A. Hullera Vasco-Leonesa era un hecho constatado en uno tiempos en los que la explotación minería andaba de capa caída, se recibían subvenciones y el futuro era más que complicado. Pese a todo, la empresa siguió financiando al club de fútbol y la S.D. Hullera Vasco-Leonesa pudo ser décima en la temporada 00/01 y decimosegunda en la campaña 01/02, siendo decimoquinta en la sesión 02/03 y repitiendo puesto en la edición 03/04, aunque en esta última viendo el descenso demasiado cerca.

Tras una leve recuperación en la temporada 04/05 al finalizar decimoprimero que se alargó en la campaña 05/06 concluyendo decimosegundo, la sesión 06/07 fue tensa al terminar decimoséptimo a cuatro puntos del descenso, trágico destino que no se pudo evitar en la edición 07/08 con una plantilla de escasa calidad que tan solo obtuvo cinco victorias y cuatro empates siendo vigésimo y colista.

Con la empresa en plena crisis y el club en Primera Regional, sin el presupuesto de otros años el curso 08/09 se presentó repleto de dudas y una plantilla nueva sin garantías que terminó decimoséptima encadenando un segundo descenso consecutivo, en esta ocasión a la Primera Provincial leonesa, categoría donde se esforzó durante el campeonato 09/10 por ascender resultando baldío su empeño al concluir segundo a tres puntos del C.D. Flores del Sil, de Ponferrada.

2010 – 2013

Iniciada la nueva década el panorama se volvió todavía más desolador en la empresa minera al no haber trabajo suficiente presentando ésta un Expediente de Regulación de Empleo para sus empleados de seis meses que no auguraba nada bueno, logrando en cambio la S.D. Hullera Vasco-Leonesa salir del pozo en el que se encontraba al proclamarse campeón en la temporada 10/11 y ascender a Primera Regional. En esta categoría interregional no tuvo suerte en su regreso de la campaña 11/12 finalizando decimosexto y a dos puntos de la permanencia, descendiendo nuevamente a Primera Provincial con todo en el aire de cara a la sesión 12/13 al ser el balance económico de la empresa ampliamente negativa con una deuda muy considerable. Con un plantel de circunstancias, los números del club gordonés fueron de nueve victorias, ningún empate y veintiuna derrotas ocupando la decimosexta y última plaza descendiendo a Segunda Provincial, la más baja de las categorías regionales administradas por la Territorial, no siendo inscrito el club de Ciñera para disputar la siguiente edición 13/14.

Con la empresa herida de muerte y una deuda de sesenta millones de euros, el accidente ocurrido el 28 de octubre de 2013 en el que fallecieron seis empleados aceleró todavía más el ya de por sí negro futuro que se cernía sobre la hullera, presentando ésta en febrero de 2016 su liquidación al deberse 53,2 millones de euros y dejando atrás ciento veintitrés años de historia.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Club Deportivo Getxo

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Getxo
  • Ciudad: Getxo 
  • Provincia: Vizcaya / Bizkaia
  • Comunidad Autónoma: País Vasco / Euskadi
  • Fecha de constitución: 6 de junio de 1927
  • Fecha de federación: 1927

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Guecho (1927-1984)
  • Club Deportivo Getxo (1984- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

 1 Liga de Tercera División:

  • 1958/59

 

ESTADIO:

  • Nombre: Campo Municipal de Fadura
  • Año de inauguración: 1927
  • Cambios de nombre:
  • Campo Municipal de Fadura (1927- )
  • Capacidad: 3.500 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal de Fadura (1927- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO GETXO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CLUB DEPORTIVO GETXO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN GETXO:

Situado en la margen derecha del río Nervión ya convertido en ría, el municipio vizcaíno de Getxo se extiende sobre un pequeño término de apenas doce kilómetros cuadrados a quince kilómetros de la capital. Bien comunicado, con un rico patrimonio arquitectónico civil repleto de palacios y palacetes y numerosas iglesias fruto de su pasado residencial para la alta burguesía, poblado por setenta y ocho mil habitantes, su economía gira alrededor del comercio y del sector servicios, algo de industria, siendo un importante enclave turístico con una elevada renta per cápita.

Con una población de siete mil vecinos a principios del siglo XX y en pleno crecimiento como zona residencial de la alta burguesía bilbaína, la proximidad del Campo de Lamiako perteneciente al municipio de Leioa y base operativa del Athletic Club bilbaíno desde 1901, facilitó la extensión de este deporte entre la juventud getxotarra sumándose algunos de ellos a su práctica. Pasados unos años y en 1909, coincidiendo con el abandono del Athletic Club de las instalaciones de Lamiako, quedó constituido el Arenas Foot-ball Club en el núcleo del mismo nombre, entidad que empleó este campo eligiendo su primera junta directiva el 17 de mayo de 1910 con Pedro de Gaztañaga en la presidencia.

Paralelamente y también en esas fechas se constituyó el Algorta Foot-ball Club, originado en el primitivo barrio origen de Getxo. Ambas sociedades compitieron por la supremacía local y a principios de la década de los años diez ya se enfrentaron a clubs de otras localidades de su entorno como el propio Athletic Club o el C.D. Portugalete, otra población con gran tradición futbolística.

La fragilidad que mostraban los combinados getxotarras frente a sus poderosos vecinos hizo mella en sus dirigentes y a inicios de 1912 se empezaron las conversaciones para fusionarse en uno solo. Este acontecimiento tuvo lugar el 11 de abril de ese año y el nombre elegido fue el de Arenas Club por ser este el barrio donde iba a jugar el resultante de la unión y por ser sede de la mayoría de sus socios. Los colores elegidos fueron camisa rojinegra con pantalón blanco, siguiendo Lamiako como feudo, mientras Feliciano Etxebarría resultó elegido presidente inscribiéndose durante 1913 en la Federación del Norte de Clubs de Foot-ball.

Trasladado en 1914 al Campo de Jolaseta, en el núcleo de Neguri, el Arenas Club emprendió un rápido crecimiento que le convirtió en uno de los más destacados de su ámbito geográfico y de todo el país al proclamarse campeón territorial en la temporada 16/17 y en la campaña 18/19 participando en ambas ocasiones en el Campeonato de España obteniendo el triunfo en 1919 al derrotar en Madrid en la Final al F.C. Barcelona 5-2 con jugadores de la talla de Jáuregui, Vallana, Monacho, Uriarte, Arruza, J.M. Peña, Ibaibarriaga, Pagazaurtundua, Sesumaga, Barturen y F. Peña. Dos jugadores de este excelente plantel, Sesumaga y Pagazaurtundua, conseguirían posteriormente la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920.

El Arenas Club conquistó el recién instaurado Campeonato de la Federación Vizcaína de la temporada 21/22, título que repitió en la edición 24/25. En esta ocasión, al contrario que en la anterior, sí llegó lejos en el Campeonato de España y se plantó en la Final que se disputó en Sevilla donde se encontró como rival al F.C. Barcelona, conjunto con mayor potencial el cual se impuso por 0-2. Con una afición creciente ante los éxitos rojinegros, el Campo de Jolaseta se quedó pequeño y se emprendió la construcción del nuevo de Ibaiondo estrenado en septiembre de 1925 con capacidad para diez mil localidades. El club arenero creció cada vez más adjudicándose el Campeonato de Vizcaya de la temporada 26/27 llegando a una nueva Final en el Campeonato de España que terminaron perdiendo en la prórroga por 0-1 ante el Real Unión Club, de Irún.

En el año 1925 el núcleo de Las Arenas fue testigo de la constitución del Zugatzarte F.C., sociedad que, vistiendo camiseta rojinegra con pantalón negro, hizo uso del Campo de Ibaiondo convirtiéndose en filial del Arenas Club, inaugurando su propio feudo en diciembre de 1928 frente a la S.D. Erandio Club y compitiendo durante varias temporadas dentro de la Federación Vizcaína.

Contemporáneos al Zugatzarte F.C. fueron también en aquellos tiempos dos clubs de significativa importancia como el Gobela Sport, afincado en el núcleo de Las Arenas y el Neguri Sport, de la barriada de Neguri sita entre Algorta y Las Arenas, disponiendo el municipio de Getxo de uno o dos representantes futbolísticos por cada localidad.

HISTORIAL DEL CLUB:

1927 – 1930

En el año 1927, cuando el Arenas Club era ya un club de renombre en todo el país habiendo conquistado un Campeonato de España en 1919, jugado tres finales y apunto de disputar la cuarta, un grupo de aficionados del núcleo de Algorta que se reunían habitualmente en el Bar Seco situado en la Avenida Basagoiti, 64, decidieron constituir una nueva sociedad donde poder jugar al margen del club rojinegro concretándose todo su empeño el 6 de junio cuando, en el Colegio de Zabala y contando con más de ciento cincuenta socios, quedó definitivamente constituido el Club Deportivo Guecho quedando su primera Junta Directiva integrada por Miguel de Otaola y Uribarri como presidente, Juan Francisco Líbano y Orive en la vicepresidencia, Félix de Ormaza y Garaizar en el puesto de tesorero, Ricardo de Llantada y Torre en la secretaría y Mateo de Aguirregoitia y Barrenechea como vicesecretario, siendo vocales Fernando Martínez Quintana, Emilio de Albizu y Oxinaga, Florencio de Ormaza y Garaizar y José María de Gaubeca y Landarte.

Aprobado vestir camiseta gualdinegra con pantalón negro para diferenciarse del club arenero, los dirigentes algorteños estimaron oportuno ingresar en la Federación Vizcaína siendo considerados como de Serie C Ordinaria proclamándose campeón de su grupo en la temporada 27/28 ascendiendo a la Serie C Preferente. Previamente a estos hechos, el club solicitó permiso al ayuntamiento para hacer uso de la campa de Fadura, junto al río Gobela, delimitando un terreno de juego que fue remodelado ampliamente en 1929, proclamándose en la campaña 28/29 campeón de Vizcaya por lo que ascendió a la Serie B estrenándose con un segundo puesto en la sesión 29/30 tras el también getxotarra Zugatzarte F.C.

1930 – 1940

Al comenzar los años veinte el C.D. Guecho participó en Segunda Regional Ordinaria ocupando el tercer puesto en la temporada 30/31, logrando el primer puesto en la campaña 31/32 igualado a puntos con el Portugalete F.C. accediendo a la Fase Final para tratar de ascender a Segunda Regional Preferente, el segundo nivel regional, reto que consiguió al obtener la primera posición. Competir en esta categoría inmediatamente inferior a la Primera Categoría donde se reunían los clubs más destacados de Vizcaya y Álava, fue un paso importante en el club gualdinegro presentando en su plantilla a jugadores destacados, algunos de gran nivel.

Cuarto en la sesión de debut 32/33 que se llevó el Zugatzarte F.C., en la edición 33/34 fue sexto, cruzándose en 1934 dentro de su camino la implementación de los Campeonatos Superregionales que revolucionó la estructura seguida hasta el momento pasando los clubs de la Primera Categoría vizcaína a competir con los de la Federación Guipuzcoana. Esta modificación catapultó al C.D. Guecho hasta Primera Regional estrenándose en la temporada 34/35 con el primer puesto empatado a puntos con el Zugatzarte F.C. promocionando para intentar acceder al Campeonato Superregional, superando en Semifinales al pamplonés C.D. Indarra; 0-0 en la ida y 3-1 en casa, cayendo eliminado en la Final ante el Baracaldo F.C. al perder 0-3 en casa y vencer 0-1 en la vuelta.

Desprendido de parte de sus jugadores más relevantes, la campaña 35/36 fue un desastre y el club gualdinegro no levantó cabeza ocupando el noveno puesto descendiendo de categoría. Las penas no se detuvieron en este trance y en julio de 1936, con el estallido de la Guerra Civil, el fútbol pasó a un segundo plano cesando la actividad.

Tomado Bilbao y su cinturón industrial durante el verano de 1937 por el Ejército Nacional, el control de la zona permitió en 1938 la reorganización de los principales clubs vizcaínos de primer nivel, caso del Arenas Club, pero también de los más modestos siendo el C.D. Guecho uno de los beneficiados, aunque no fue hasta el campeonato 39/40, en Segunda Regional cuando regresaron los gualdinegros a la competición terminando primeros en su grupo y terceros en la Fase Final para intentar ascender a Primera Regional.

1940 – 1950

Empezada la nueva década, la Federación Vizcaína estimó oportuno dividir la Primera Regional en dos grupos pasando el C.D. Guecho a formar parte de uno de ellos concluyendo tercero en la temporada 40/41, quedando unificados ambos grupos en la campaña 41/42 con los algorteños en octavo puesto, resultando la sesión 42/43 un estropicio al ser novenos y colistas con un empate en dieciséis encuentros y severas goleadas. Pese a no descender, la edición 43/44 no fue mucho mejor y, con la categoría fraccionada en tres grupos, se concluyó en quinto puesto jugando una Fase de Permanencia en la que repitió puesto.

Renovada casi toda la plantilla para enderezar el rumbo, en la temporada 44/45 fue segundo en su grupo tras el C.D. Oriamendi, de Barakaldo, accediendo a la Fase de Ascenso, obteniendo un magnífico resultado al ser primero destacado sin perder un solo encuentro ascendiendo a Tercera División, una categoría implementada en 1943 que, distribuida en grupos por razones geográficas, reunía a los más distinguidos clubs tras la Primera División y Segunda División con jugadores de reconocido prestigio.

Ubicado en el Grupo III compartido por las federaciones vizcaína y guipuzcoana, el estreno de la campaña 45/46 fue mediocre terminando octavo, repitiendo puesto en la sesión 46/47, pero con la novedad de incluir a clubs cántabros coincidiendo el año 1946 con la inauguración del chalet situado entre ambas tribunas. Siguiendo en el Grupo III, la edición 47/48 comprendió clubs navarros y riojanos reuniendo a rivales de gran entidad saliendo los gualdinegros decimosegundos descendiendo a Primera Regional. Conservando un excelente equipo, el campeonato 48/49 fue exitoso al ocupar el primer puesto aventajando en dos puntos al Club Apurtuarte, de Erandio, ascendiendo directamente a Tercera División, participando en el ejercicio 49/50 en el Grupo II junto a clubs aragoneses, navarros, riojanos, vascos y burgaleses con un excelente sexto puesto.

1950 – 1960

Empezados los años cincuenta el C.D. Guecho siguió en el Grupo II teniendo una excelente temporada 50/51 en la que fue cuarto estando a dos puntos de promocionar para intentar ascender a Segunda División, resultando sexto en la campaña 51/52 por lo que tuvo que disputar una Promoción de Permanencia donde fue tercero logrando evitar el descenso. En la sesión 52/53, de nuevo con buenos jugadores, fue cuarto separándole un solo punto de promocionar, retrocediendo hasta la decimoprimera plaza en la edición 53/54 en una época con el Campo de Fadura lleno cada domingo y una fiel afición que veía jugar a grandes clubs pertenecientes a capitales provinciales y destacadas ciudades del norte peninsular.

En la temporada 54/55 la Federación Española aumentó el número de grupos en Tercera División y confinó a los clubs participantes a competir en su ámbito territorial, pasando los algorteños al Grupo III concluyendo en séptimo puesto mientras en la campaña 55/56, otra vez aguerrido, el C.D. Guecho fue tercero escapándose la Promoción distante a dos puntos. Aumentado el grupo de diez a dieciséis clubs, la sesión 56/57 le dejó en la séptima posición, teniendo una complicada edición 57/58 en la cual, decimosegundo, eludió el descenso por muy poco.

En el ejercicio 58/59, después de una dura pugna con la S.D. Rayo Cantabria, el club gualdinegro se proclamó campeón por primera vez en su historia en la categoría accediendo al Promoción de Ascenso con una plaza en la categoría de plata en juego, enfrentándose en Semifinales a La Felguera-Siderúrgica C.P. empatando 2-2 en el municipio asturiano y 0-0 en casa debiendo disputar un encuentro de desempate resuelto favorablemente al imponerse 4-2. Clasificado par la Final en la eliminatoria más importante de su carrera, el rival fue el C.D. Orense, poderoso adversario que venció 0-1 en Getxo y 4-0 en la capital gallega dejando a la afición vizcaína sin premio. Perdidos importantes jugadores que marcharon a otros destinos, el campeonato 59/60 no fue tan sabroso ocupando la sexta plaza.

1960 – 1970

Al inicio de los años sesenta el C.D. Guecho era un club con bastante prestigio, uno de los mejores vascos y un gran rival del Arenas Club, su vecino histórico con el que había una enorme lucha para ver quién de los dos era el mejor en sus numerables emparejamientos en el mismo grupo de Tercera División. Conservando intacto el potencial de los últimos tiempos, la temporada 60/61 se terminó en quinto puesto no yendo mucho más lejos en la campaña 61/62 al ser sexto, teniendo un ligero retroceso en la sesión 62/63 concluida en octava posición mientras en la edición 63/64 se regresó a la quinta plaza.

Distante en la temporada 64/65 de los puestos de cabeza al finalizar decimoprimero, la campaña 65/66 fue un duro golpe para club algorteño al concluir decimocuarto descendiendo a Primera Regional, categoría que no pisaba desde hacía tiempo teniendo una participación notable en la sesión 66/67 al ser segundo tras el Club Portugalete. Dicha posición le permitió promocionar para intentar volver a Tercera División, enfrentándose en Cuartos a la S.D. Buelna con amplia victoria en casa por 10-0 perdiendo en el municipio cántabro de Los Corrales de Buelna 2-1. En Semifinales el rival fue el Santoña C.F. estando más difícil al vencer 2-1 en casa y empatar 2-2 en la vuelta, ascendiendo tras disputar la Final al imponerse 0-3 al Unión Club Astillero y perder en casa, con susto en el cuerpo, por 0-2.

El regreso al Grupo III de la edición 67/68 estuvo marcado por el emprendimiento por parte de la Federación Española de una amplia reestructuración de las categorías nacionales señalándose el descenso de los clubs clasificados entre los puestos decimoprimero y decimoctavo terminando los gualdinegros octavos, pasando en el campeonato 68/79 al Grupo II con vizcaínos, asturianos, cántabros y castellanos siguiendo con la remodelación federativa concluyendo decimotercero. Apurando la extensa y ambiciosa reestructuración, en el ejercicio 69/70 se avisó del descenso de los clasificados entre los puestos noveno al vigésimo, careciendo el C.D. Guecho del potencial necesario para eludir esta sangría terminando decimosegundo a seis puntos de la permanencia.

1970 – 1980

Descendido a Regional Preferente, la nueva primera categoría de las regionales vizcaínas, la década de los años setenta se inició luchando por el ascenso bajo un sistema competitivo en el cual ascendía directamente el primer clasificado mientras el segundo promocionaba. Quiso el destino que el C.D. Villosa, de Llodio fuese el mejor ocupando los algorteños el segundo puesto, enfrentándose en la Promoción de Ascenso a la U.D. Español, perdiendo 0- 1 en casa y empatando 1-1 en el municipio alicantino de Sant Vicent del Raspeig siendo eliminado. En la campaña 71/72 el C.D. Guecho tuvo más fortuna y salió beneficiado en su duelo con la S.D. Erandio Club proclamándose campeón y por lo tanto ascendiendo a Tercera División por la puerta grande, incorporándose en la sesión 72/73 al Grupo I formado por clubs vascos, gallegos, asturianos, cántabros y castellano-leoneses finalizando en cuarto puesto.

Siguiendo en el mismo grupo fue séptimo en la edición 73/74 finalizando decimotercero en la temporada 74/75, debiendo disputar una Promoción de Permanencia ante la S.D. Cultural Durango en la cual se impuso 1-2 en la ida resolviendo su continuidad al empatar 0-0 en casa. Decimosegundo en la campaña 75/76 logró eludir la Promoción por un solo punto, comunicando en 1976 la Federación Española que venía una nueva reestructuración con la implementación de la Segunda División B, nuevo tercer nivel nacional desplazando la Tercera División al cuarto. Comunicado en la sesión 76/77 que el primero ascendía directamente a Segunda División y los clasificados entre el segundo y décimo puesto pasaban a la nueva categoría, el C.D. Guecho no tuvo fortuna y concluyó decimoprimero no pasando el corte por lo que continuó en Tercera División, pero con un nivel menos.

Conservando todavía la Tercera División su carácter interregional, la edición 77/78 se vivió en el Grupo II junto a vascos, riojanos, aragoneses, navarros y burgaleses terminando cuarto y luchando por el ascenso, compitiendo en el campeonato 78/79 con el mismo ahínco ocupando el quinto puesto. Finalizada la competición, el C.D. Sangüesa renunció al ascenso tras ser campeón y su puesto lo ocupó el Arenas Club, siendo la segunda plaza para el ascenso directo ofrecida al San Sebastián C.F. y luego a la S.D. Guernica Club quienes rechazaron la propuesta aceptándola el C.D. Guecho convertido en nuevo club de Segunda División B.

Competir en el tercer escalafón nacional fue como regresar a la Tercera División de finales de los años sesenta y primeros setenta, pero con mayor nivel todavía, acomodándose en el Grupo I en una categoría que, por entonces, contaba con dos grupos abarcando cada uno respectivamente media España. Rodeado de clubs vascos, castellanos, madrileños, gallegos, aragoneses y canarios con larguísimos desplazamientos y mucho gasto, los gualdinegros dieron la cara en el curso 79/80, pero no eludieron el descenso, quedando vigésimos y colistas pese a sus nueve victorias y cuatro empates.

1980 – 1990

Descendido a Tercera División, la década de los años ochenta empezó con un reordenamiento en la categoría intentando la Federación Española de forma progresiva asignar un grupo a cada federación territorial. Ubicado en el Grupo III con los clubs vascos, la temporada 80/81 se concluyó en decimocuarto puesto, siendo decimoséptimo a un paso del descenso en la campaña 81/82 y séptimo en la sesión 82/83. El C.D. Guecho había perdido potencial y no era el mismo club ambicioso y competitivo de años antes, pese a lo cual terminó quinto en la edición 83/84.

En 1984, siguiendo la corriente de la época, cambió su denominación a Club Deportivo Getxo coincidiendo con una pésima temporada 84/85 en la que fue decimonoveno descendiendo a Regional Preferente, paso atrás en su carrera deportiva que no se pudo enmendar en la campaña 85/86 al ser quinto, tampoco en la sesión 86/87 cerrada en el mismo puesto y séptimo en la edición 87/88, concluyendo en el campeonato 88/89 segundo tras el Sodupe Unión Club. Dicha plaza le permitió promocionar para intentar regresar a Tercera División, pero el Zumaya F.C. se antepuso frustrando su intención. En el ejercicio 89/90 no se desaprovechó la ocasión y con un plantel potente se consiguió el primer puesto ascendiendo directamente al cuarto nivel nacional.

1990 – 2000

Asignado el Grupo IV a los clubs vascos desde hacía unos años atrás, la nueva década se inició en una competitiva Tercera División que presentaba la novedad de que los primeros cuatro clasificados accedieran a una Promoción de Ascenso para intentar subir de nivel. Sexto el C.D. Getxo en la temporada 90/91, en la campaña 91/92 se retrocedió hasta la decimocuarta plaza, siendo noveno en la sesión 92/93 y nuevamente decimocuarto en la edición 93/94.

El club algorteño, dentro de las nuevas circunstancias reales se sentía cómodo en la categoría consciente de la imposibilidad de ascender, siendo sexto en la temporada 94/95 y quinto en la campaña 95/96 estando a un paso de promocionar, yendo en la sesión 96/97 hasta el decimosegundo puesto mientras en la edición 97/98 sufrió un considerable resbalón al terminar vigésimo y último descendiendo a Regional Preferente. La caída, dura sin dudas, no se detuvo ahí y en el ejercicio 98/99 se ocupó la decimosexta plaza rondando con el descenso a Primera Regional, repitiendo lugar en el campeonato 98/99, aunque con más holgura en puntos.

2000 – 2010

Abierta una preocupante etapa de vacas flacas en Regional Preferente, el quinto nivel nacional de la época, el nuevo siglo siguió como en los últimos tiempos mostrándose el C.D. Getxo como un club sin posibilidades de ascender y con el papel de competir lo más dignamente que pudiera. Séptimo en la temporada 00/01 y décimo en la campaña 01/02, en la sesión 02/03 pasó a formar parte de la División de Honor, nueva primera categoría de la Federación Vizcaína concluyendo octavo y decimoprimero en la edición 03/04. En la temporada 04/05, después de mejorar su plantilla, pudo al fin ser segundo tras el C.D. Santurtzi accediendo a la Fase de Ascenso, reto que le permitió intentar ascender a Tercera División siendo segundo tras la Universidad del País Vasco logrando su objetivo.

Abandonar el pozo de la División de Honor fue celebrado por la afición gualdinegra, aunque la alegría duró muy poco, pues decimoctavo en el Grupo IV vasco durante la campaña 05/06, dio con sus huesos nuevamente en el primer nivel regional para desdicha de sus seguidores. Séptimo clasificado en la sesión 06/07 y sexto en la edición 07/08, la décima plaza del campeonato 08/09 sembró de nuevo las dudas pudiéndose en el ejercicio 09/10 disiparlas al quedar tercero, próximo a poder promocionar.

2010 – 2020

Siguiendo en la División de Honor vizcaína, después de ser octavo en la temporada 10/11 obtiene el primer puesto en la campaña 11/12 ascendiendo directamente a Tercera División, reencontrándose en el Grupo IV vasco con una dura sesión 12/13 en la que es decimoctavo perdiendo la categoría y retornando a División de Honor. Tras esta breve aventura, el club algorteño es quinto en la edición 13/14 y segundo en la temporada 14/15 precedido por la S.D. Deusto accediendo a la Fase de Ascenso, competición en la que es primero consiguiendo el ascenso a Tercera División.

Instalado en el Grupo IV vasco, la campaña 15/16 se resuelve terminando en decimoprimero puesto, concluyendo decimotercero en la sesión 16/17 y decimonoveno en la edición 17/18 en un gris torneo que le devuelve a División de Honor finalizando quinto en el ejercicio 18/19. En el curso 19/20, restando todavía diez jornadas por disputar y en marzo de 2020, el campeonato es suspendido por la Federación Española a causa de la crisis sanitaria no siendo reanudado en los meses posteriores cuando el club marchaba en tercera posición.

2020 – 2030

La recién inaugurada década empieza con la voluntad por parte de la Federación Española de reestructurar las categorías nacionales que de ella dependen suprimiendo las tradicionales Segunda División B y Tercera División que, para la temporada 21/22, serán sustituidas por dos nuevas tituladas Primera RFEF y Segunda RFEF respectivamente a las que se añade una tercera denominada Tercera RFEF que se convierte en el quinto nivel. El C.D. Getxo, que sigue en División de Honor, empieza la década siendo octavo en la temporada 20/21 y sexto en la campaña 21/22, teniendo una apurada sesión 22/23 en la que concluye decimosexto recuperándose un tanto en la edición 23/24 al quedar noveno. La temporada 24/25 ofrece afortunadamente otra cara al luchar por el ascenso empatando finalmente a puntos con la S.D. Zamudio quien cambia de categoría, clasificándose los gualdinegros para la Fase de Ascenso donde es segundo tras el Zarautz K.E. quedando eliminado.

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BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial de la Unión Deportiva Castellonense

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Unión Deportiva Castellonense
  • Ciudad: Castelló de la Ribera / Villanueva de Castellón 
  • Provincia: Valencia / València
  • Comunidad Autónoma: Comunidad Valenciana / Comunitat Valenciana
  • Fecha de constitución: 1946
  • Fecha de federación: diciembre de 1946

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Unión Deportiva Castellonense (1946- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera RFEF:

  • 2025/26

 

ESTADIO:

  • Nombre: Poliesportiu Municipal Antonio Escuriet
  • Año de inauguración: 6 de diciembre de 2006
  • Cambios de nombre:
  • Poliesportiu Municipal Antonio Escuriet (2006- )
  • Capacidad: 1.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Camp Parroquial de l’Almenà (1946-2006)
  • Poliesportiu Municipal Antonio Escuriet (2006- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA UNIÓN DEPORTIVA CASTELLONENSE. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA UNIÓN DEPORTIVA CASTELLONENSE. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN CASTELLÓ:

El municipio de Villanueva de Castellón, Castelló de la Ribera o simplemente Castelló como lo conocen sus vecinos, situado al sur de la comarca de la Ribera Alta y distante con la capital provincial en cincuenta y cinco kilómetros, tiene un término de veinte kilómetros cuadrados atravesado por el río Albaida antes confluir con el río Xúquer. Habitado por siete mil vecinos, su actividad económica gira alrededor de la agricultura de regadío siendo el cultivo de cítricos y frutales los predominantes, acompañados por industrias derivadas de estos alimentos.

Contando Castelló con cinco mil vecinos recién iniciados los años veinte del pasado siglo, siguiendo la estela de muchos municipios de La Ribera que empezaban a constituir sus primeros clubs, el fútbol adquirió importancia en 1923 cuando, un grupo de aficionados, constituyó la Sportiva Castellonense Foot-ball Club disputando sus primeros encuentros frente a otras sociedades de la comarca. Habilitado un terreno de juego al oeste del casco urbano, muy próximo al río Albaida y en la partida de L’Almenà, la Sportiva Castellonense F.C. que vestía camiseta blanquinegra con pantalón blanco fue adquiriendo con el paso de los años cierta fama en su entorno por su bravura sin llegar a formalizar su ingreso en la Federación Valenciana, manteniendo una actividad deportiva que se limitó a la disputa de encuentros amistosos y torneos con algún trofeo mediante.

Intermitente en su carrera con algunos altibajos que le llevaron a la inactividad en algún momento, la trayectoria del club perduró hasta el año 1930 siendo en 1931 relevado por el recién constituido Español, sociedad que siguió empleando el primitivo Camp de l’Almenà y vino fugazmente a colmar las aspiraciones de los aficionados tras la desaparición de la Sportiva Castellonense F.C., pero sin demasiado recorrido siendo su presencia complementada por el Travieso, club integrado por elementos juveniles que tampoco tuvo demasiada longevidad.

En el año 1934, gracias a una donación económica del Arzobispado de Valencia al cura regente de la Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, Salvador Fons Burches, para la adquisición de un terreno de juego donde llevar a cabo prácticas deportivas por parte de los niños y adolescentes que formaban parte de la congregación local, se localizó un nuevo espacio próximo al anterior, pero en esta ocasión en el margen derecho que fue titulado Camp Parroquial de l’Almenà, impulsándose desde la Juventud de Acción Católica local la constitución de la Sociedad Deportiva Juventud Castellonense -identificado también como Juventud Católica- quien, presidida por Vicente Franco Martorell, como colores optó por vestir camiseta blanquiazul con pantalón blanco a diferencia de la blanquinegra de sus antecesores.

Pasados unos meses, invertida una suma determinada de dinero para dotar al nuevo Campo de Deportes de casetas con vestuario, aseos, además de amurallar el recinto y delimitar el terreno de juego, la inauguración oficial se efectuó el domingo 10 de febrero de 1935 en presencia del Arzobispo Prudencio Melo bendiciendo el recinto acompañado del párroco Salvador Fons y autoridades. Convertida la S.D. Juventud Castellonense a partir del momento en el máximo representante castellonense, durante el verano fue inscrita en la Federación Valenciana participando en Segunda Regional durante la temporada 35/36, no pudiendo continuar su normal actividad en la campaña 36/37 a causa del estallido de la Guerra Civil en julio de 1936, dramático suceso que no impidió del todo la práctica futbolística durante los siguientes meses mientras las circunstancias lo permitieron hasta que, adentrado 1937, los bombardeos aéreos obligaron a las autoridades a prohibir cualquier espectáculo de masas.

Finalizada la guerra, contando Castelló con el Campo Parroquial de l’Almenà, desde el Frente de Juventudes local se impulsó la constitución de un nuevo club que representara al municipio dentro de los campeonatos organizados por la Federación Valenciana surgiendo en 1941 el Club Deportivo Escalona, sociedad que, vistiendo camiseta y pantalón blancos fue considerada de Segunda Categoría estrenándose en la temporada 41/42 y teniendo continuidad en las campañas 42/43 y 43/44 dentro de la misma categoría hasta desaparecer poco tiempo después. Contemporáneo a este club y máximo rival, pero sin adherirse a la competición federada, fue El Rai, sociedad que, vistiendo camiseta blanquinegra con pantalón blanco compartió el mismo recinto deportivo disponiendo igualmente de una breve carrera deportiva, pero formando a destacados jugadores que luego ingresaron en otros clubs.

HISTORIA DEL CLUB:

1946 – 1950

Transcurrido un tiempo sin actividad futbolística organizada y siendo Castelló un municipio con mucha afición que no podía alargar más este periodo de abstinencia, en 1946 un grupo de aficionados interesados en volver a competir constituyó la Unión Deportiva Castellonense reuniendo a jugadores locales con pasado en los distintos clubs del municipio quedando presidido por Francisco Sala Ferri, su gran promotor, acordándose una vez más vestir camisa blanquinegra con pantalón blanco y hacer uso del Camp Parroquial de l’Almenà, inscribiéndose en la Federación Valenciana en diciembre de ese año.

Dado lo avanzado de la temporada 46/47, el club blanquinegro no pudo competir en el campeonato de Segunda Regional, la categoría asignada y última de las en aquellos momentos administradas por la Territorial, disputando encuentros de índole amistosa frente a clubs de su área geográfica para acoplar la plantilla. Todavía no preparado para hacer su debut a nivel federado, la campaña 47/48 transcurrió en idéntica situación hasta que en la sesión 48/49 se dio tan importante paso estrenándose en el Grupo VII participando en la edición 49/50 en el Grupo V.

1950 – 1960

Iniciados los años cincuenta la U.D. Castellonense siguió compitiendo en Segunda Regional con la ilusión de competir y llegar hasta donde pudiese, siendo la temporada 50/51 tranquila, algo más movida la campaña 51/52 al ser noveno, originando la Federación Valenciana una reestructuración en la sesión 52/53 que llevó al club blanquinegro a descender a la recién creada Tercera Regional, categoría en la que se mantuvo en la edición 53/54 consiguiendo en la temporada siguiente 54/55 proclamarse campeón de su grupo retornando a Segunda Regional.

Con una Junta Directiva preparada para progresar en su carrera deportiva, en la campaña 55/56 se terminó el torneo en una discreta séptima plaza, pero al aprobar la Federación Española el aumento de participantes en el Grupo IX de Tercera División para el siguiente campeonato que pasaba de diez a dieciocho competidores, se crearon unas vacantes que fueron ofrecidas, por estricto orden de clasificación, a los clubs de los dos grupos de Primera Regional, rechazando la S.D. Sueca, tercero y C.D. Buñol, sexto la propuesta accediendo U.D. Castellonense y U.D. Carlet.

Siendo José Gallego Alegre presidente del club ribereño, los blanquinegros dieron en pocos años un paso de gigante debutando durante la sesión 56/57 dentro del Grupo IX de Tercera División, presenciando los aficionados que solían acudir en masa al Camp Parroquial de l’Almenà, encuentros ante parte de los clubs valencianos más distinguidos de la época concluyendo en una honrosa decimocuarta plaza, pero con la permanencia asegurada. En la edición 57/58, segunda en el tercer nivel nacional, la debilidad presupuestaria de los castellonenses se puso de manifiesto obteniendo tan solo cinco victorias y dos empates por lo que, decimoctavos y colistas destacados, descendieron a Primera Regional, aunque con la conciencia de haber luchado todo lo posible.

Unificada la Primera Regional en un grupo único, el ejercicio 58/59 se cerró con un séptimo puesto mientras en el torneo 59/60 fue decimosegundo en una década donde empezó viéndolas venir, llegando de rebote y sin esperarlo a una Tercera División en la que se disfrutó de grandes jugadores jóvenes y veteranos que dejaron huella entre la afición local.

1960 – 1970

La década de los años sesenta empezó con la U.D. Castellonense compitiendo en una Primera Regional donde sólo había un grupo único participado por clubs pertenecientes a las provincias de Valencia y Castellón más los representantes alicantinos de las comarcas de L’Alcoià, El Comtat y la Marina Alta al estar el resto de comarcas integradas en la Federación Murciana.

Con la ilusión de mantenerse en la primera de las categorías regionales, la temporada 60/61 fue buena al finalizar en séptima plaza, experimentando a partir de entonces un bajón deportivo que le llevó a no sobrepasar el décimo puesto siendo esta la posición que ocupó consecutivamente en las campañas 61/62 y 62/63. Decimosegundo en la sesión 63/64, en la edición 64/65 fue todavía más atrás concluyendo decimonoveno y estando a cinco puntos del descenso en un deficiente torneo en el que anotó sesenta goles y encajó setenta y ocho.

Habitual el anotar muchos goles en casa y encajar abultadas derrotas a domicilio, la temporada 65/66 fue más fructífera al terminar decimosegundo sin los apuros del curso anterior, repitiendo puesto en la campaña 66/67 y mejorando ostensiblemente en la sesión 67/68 en la que remontó hasta la sexta plaza decayendo hasta la decimoséptima posición en una edición 68/69 que no fue para enmarcar. Comunicado de antemano que el campeón del ejercicio 69/70 ascendería a una Tercera División reformada y reducida a cuatro únicos grupos de ámbito interregional, mientras los últimos cuatro clasificados perderían la categoría, la U.D. Castellonense apretó los dientes para no verse envuelta en problemas eludiendo incluso la Promoción de Permanencia al finaliza decimoprimera.

1970 – 1980

Con un grupo único en Primera División y Segunda División más cuatro en Tercera División, durante la temporada 70/71 la Federación Valenciana implementó una nueva categoría titulada Regional Preferente que vino a convertirse en la cuarta a nivel nacional y en la primera de las regional desplazando la Primera Regional al segundo nivel regional. Bajo el formato de grupo único, la U.D. Castellonense fue decimocuarta en la temporada 70/71, pero decimosexta en la campaña 71/72 descendiendo a Primera Regional, categoría en la que realizó un gran papel en la sesión 72/73 al terminar segundo clasificado a tres puntos de la S.D. Sueca regresando nuevamente a Regional Preferente.

Una serie de malos resultados, pese a su entrega, significaron que concluyera decimoquinto en la edición 73/74 descendiendo a Primera Regional, empezando un nuevo ciclo con resultados adversos al ser séptimo en la temporada 74/75 y decimoctavo en la campaña 75/76.

En la sesión 76/77 el grueso de los clubs alicantinos que desde finales de los años veinte habían competido en la Federación Murciana a excepción de los de la comarca del Bajo Segura, retornaron a la Federación Valenciana aumentando el número de clubs asociados, pero también la dificultad de escalar categorías al haber más competencia. Decimoséptimo en este campeonato, en la edición 77/78 no funcionó nada y con cuatro victorias más cinco empates terminó vigésimo y colista descendiendo a Segunda Regional, categoría que no pisaba desde hacía muchísimos años ocasionando un gran malestar entre la afición blanquinegra acostumbrada a fútbol de más nivel. Después de ser cuarto en el ejercicio 78/79, en el campeonato 79/80 pudo resarcirse y primero en su grupo ascendió directamente a Primera Regional.

1980 – 1990

Competir en Primera Regional supuso, al menos, un alivio para la afición empezando este nuevo ciclo con un cuarto puesto en la temporada 80/81 que se repitió en la campaña 81/82, bajando sus prestaciones deportivas en los años siguientes al concluir decimotercero de forma consecutiva en las sesiones 82/83 y 83/84, para ser decimoprimero en la edición 84/85. En la temporada 85/86, con una débil plantilla, se anduvo mal todo el campeonato concluyendo vigésimo primero y colista descendiendo a Segunda Regional.

Después de una decepcionante campaña 86/87 en la que fue decimoprimero, en la sesión 87/88 se proclamó campeón de Liga ascendiendo directamente a Primera Regional, categoría en la que tuvo una discreta presencia en la edición 88/89 quedando decimosegundo y más irregular todavía el curso 89/90 cerrado con una decimosexta posición eludiendo el descenso por muy escaso margen.

1990 – 2000

Al empezar los años noventa, la tendencia mostrada en los campeonatos anteriores no fue corregida terminando la temporada 90/91 en vigésimo puesto y colista descendiendo nuevamente a Segunda Regional, logrando regresar de inmediato en la campaña 91/92 al ser primero en su grupo. Con una plantilla muy apañada que se conservó y aumentó en calidad, la sesión 92/93 fue exitosa, pues casi sin esperarlo, igualó en un triple empate con la P.D. Ayorense y C.D. Manuel terminando segundo y con el ascenso a Regional Preferente, categoría en la que mostró un buen nivel en la edición 93/94 logrando la séptima plaza. Perdidas algunas de sus mejores piezas, el club blanquinegro redujo considerablemente su potencial finalizando decimonoveno el campeonato 94/95 regresando, apenas un par de años, a Primera Regional ante el desencanto de sus aficionados.

Presente una vez más en Primera Regional, el sexto nivel nacional de la época, la temporada 95/96 se resolvió con un decimoquinto puesto que empeoró en la campaña 96/97 al concluir decimosexto, remontando el vuelo en la sesión 97/98 al ser séptimo mientras en la edición 98/99, segundo en Liga tras el Athletic Club Albalat, pudo ascender directamente a Regional Preferente no teniendo un buen reingreso en el ejercicio 99/00 al finalizar decimosexto y por un solo punto d margen descender a Primera Regional.

2000 – 2010

El cambio de siglo comenzó con un nuevo tropiezo, el segundo consecutivo, realizando una floja temporada 00/01 que, sin esperarlo, le hizo descender al finalizar decimocuarto cayendo al pozo de Segunda Regional, una categoría en la que tuvo un paso efímero al ser segundo en la campaña 01/02 a un solo punto del C.D. Xeraco y empatado con el C.D. Llosa. Situado en Primera Regional, su fragilidad económica le llevó a concluir décimo en la sesión 02/03, pero decimosexto en la edición 03/04 descendiendo a Segunda Regional en pocos años.

Si en la anterior ocasión su estancia fue breve, en este ciclo hubo que luchar más de lo deseado para emerger hacia una superior categoría, pues quinto en la temporada 04/05 y sexto en la campaña 05/06, el regreso a Primera Regional no se concretó hasta una vez terminada la sesión 06/07 al proclamarse campeón de su grupo coincidiendo con el estreno del nuevo campo en el Polideportivo Municipal Antonio Escuriet acaecido en fecha 6 de diciembre de 2006 dejando atrás el uso del histórico Camp Parroquial de l’Almenà. Decimosegundo en la edición 07/08 y después de repetir plaza en el ejercicio 08/09, en el curso 09/10 ocupó el segundo puesto tras el C.F. Cullera quien ascendió directamente acudiendo los blanquinegros a la Fase de Ascenso. Arropado por su afición, no hubo suerte ante el Benferri C.F. perdiendo 0-1 en casa y en el municipio alicantino por 2-1, consiguiendo más tarde el ascenso a Regional Preferente en los despachos.

2010 – 2020

Instalado en Regional Preferente, la década los años diez empezó con la U.D. Castellonense ocupando la novena plaza en la temporada 10/11 y logrando el tercer puesto en la campaña 11/12 que le permitió promocionar para intentar ascender a Tercera División, reto que se le complicó a las primeras de cambio tras empatar 0-0 con el Elche Ilicitano en casa y sucumbir en la vuelta 3-1. Noveno en la sesión 12/13, en la edición 13/14 tuvo un amargo campeonato en el que nada funcionó, todo salió mal y sumando una pírrica victoria y seis empates, terminó decimoctavo, colista destacado descendiendo a Primera Regional.

Bajo la presidencia de Eliseo Pla Ramírez desde 2011, el club blanquinegro logró recomponer la plantilla en la temporada 14/15 terminando cuarto, reuniendo un mejor equipo durante la campaña 15/16 que no perdió encuentro alguno dejando su casillero a cero, imponiéndose en veintidós de las treinta jornadas del torneo ascendiendo directamente a Regional Preferente.

De nuevo en la primera de las categorías regionales valencianas, después de ser séptimo en la sesión 16/17, el club ribereño se propuso ascender a Tercera División aumentando su presupuesto considerablemente y revirtiendo la calidad en Liga al finalizar segundo en la edición 17/18 tras el Atzeneta U.E. Clasificado para la Fase de Ascenso, en Semifinales se impuso 0-1 al Ribarroja C.F. en la ida pareciendo todo más fácil para la vuelta, pero en casa una inesperada derrota por 2-3 les apeó al valer doble los goles a domicilio. En el ejercicio 18/19, segundo a un punto del C.D. Denia, de nuevo se cayó en Semifinales en esta ocasión ante el Villajoyosa C.F. al empatar 1-1 en casa y perder 2-0 en la vuelta, yendo primero en el curso 19/20 cuando, a falta de doce jornadas y en el mes de marzo de 2020, el campeonato fue suspendido a causa de la crisis sanitaria no siendo reanudado a continuación.

2020 – 2030

La recién inaugurada década empieza con la voluntad por parte de la Federación Española de reestructurar las categorías nacionales que de ella dependen suprimiendo las tradicionales Segunda División B y Tercera División que, para la temporada 21/22, serán sustituidas por dos nuevas tituladas Primera RFEF y Segunda RFEF respectivamente a las que se añade una tercera denominada Tercera RFEF que se convierte en el quinto nivel. La U.D. Castellonense, con plaza en Regional Preferente, se proclama campeón de uno de los seis grupos existentes accediendo a la Fase de Ascenso a Tercera RFEF en la cual, tras empatar en Semifinales ante el Ribarroja C.F. 0-0 en la ida y 1-1 en casa queda eliminado.

Con Miguel Ángel Pla Caldes en la presidencia desde diciembre de 2020 tras el fallecimiento de su padre Eliseo Pla Ramírez, el club blanquinegro obtiene el segundo puesto en la campaña 21/22 tras la U.D. Aldaia C.F. accediendo a una nueva Fase de Ascenso donde tiene como rival al C.F. Gandía en Semifinales, eliminatoria en la que es apeado al ganar 1-0 en casa y perder 4-0 en la vuelta. Después de cinco intentos consecutivos errados tratando de ascender, en la sesión 22/23 la U.D. Castellonense es tercera en Liga disputando su sexta promoción, fase en la que supera al C.D. Soneja en Semifinales después de empatar 1-1 en casa y 1-1 en el municipio castellonense resolviéndose favorablemente desde la tanda de penaltis. Clasificado para la Final, el club blanquinegro no desaprovecha la oportunidad ante el Callosa Deportiva C.F. venciendo en casa 2-0 en casa y 0-1 en la vuelta, logrando al fin su ascenso a Tercera RFEF.

Acomodado en el Grupo VI valenciano, la edición 23/24 sirve de acoplamiento a la categoría terminando en decimoprimera plaza, reforzándose la plantilla de cara a la temporada 24/25 en la que, tras un enorme torneo, pierde el ascenso directo a Segunda RFEF y título en la última jornada al perder en casa ante la U.E. Atzeneta beneficiando al C.D. Castellón «B» concluyendo cuarto. Clasificado para la Fase de Ascenso, en la Semifinal Territorial se impone al C.F. La Nucía tras empate 0-0 en casa y victoria 1-2 en la vuelta, siendo tensa la Final Territorial al empatar 1-1 ante el C.D. Utiel en la ida y 1-1 en casa pasando a la Final Nacional gracias al acierto desde el punto de penalti, dramática eliminatoria en la que carece de fortuna después de ganar 1-0 en casa frente al Burgos C.F. Promesas y, en la vuelta, perder 1-0 siendo fatídicos los lanzamientos de penalti ante la frustración de sus animosos seguidores. En la campaña 25/26, el club que preside Miguel Ángel Pla y entrena Iñaki Rodríguez refuerza sus líneas y se lanza a por el título de Liga teniendo la oposición de Atlético Saguntino y Atlético Levante U.D. quienes aprietan hasta el final, consiguiendo por méritos propios los ribereños el ansiado ascenso directo a Segunda RFEF en la penúltima jornada tras vencer a domicilio al Hércules de Alicante C.F. «B» por 1-4 ante la inmensa alegría de sus fieles seguidores.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Club Deportivo Universidad de Oviedo

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Deportivo Universidad de Oviedo
  • Ciudad: Oviedo / Uvieu 
  • Provincia: Asturias
  • Comunidad Autónoma: Principado de Asturias
  • Fecha de constitución: 9 de octubre de 1961
  • Fecha de federación: 1970

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Deportivo Universitario (1961-1970)
  • Club Atlético Universitario (1970-1987)
  • Asociación Deportiva Universidad de Oviedo (1987-2014)
  • Club Deportivo Universidad de Oviedo (2014- )

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 2005/06

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Universitario de San Gregorio
  • Año de inauguración: 1960
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Universitario de San Gregorio (1960- )
  • Capacidad: 3.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Universitario (1961- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CLUB DEPORTIVO UNIVERSIDAD DE OVIEDO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CLUB DEPORTIVO UNIVERSIDAD DE OVIEDO. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN OVIEDO:

Situado en el centro del Principado de Asturias y con un término de ciento ochenta y siete kilómetros cuadrados, el municipio y ciudad de Oviedo, -Uvieu en asturiano-, es la capital comarcal y autonómica siendo un centro universitario, religioso, político, administrativo, comercial e industrial donde viven doscientos veinticinco mil vecinos. Bañado por los ríos Nalón, Trubia y Nora, todos fuera del casco urbano, su economía gira alrededor del sector terciario, con muchos funcionarios, reuniendo un importante patrimonio cultural en el cual destacan monumentos prerrománicos, esculturas, además de una rica arquitectura civil con atractivos edificios, palacios y religiosa con la catedral de San Salvador y numerosas iglesias de diferentes estilos.

Contando con cincuenta mil habitantes a principios del siglo XX, la irrupción del fútbol en la capital asturiana tuvo su origen en noviembre de 1901 con la constitución de la Unión Escolar Ovetense, una asociación de carácter cultural dependiente de la Universidad de Oviedo formada por académicos y alumnos de las distintas facultades cuya principal ocupación era el fomento de la educación sin descuidar las labores recreativas. Propio de la edad de los estudiantes y de las nuevas tendencias recogidas de otros centros de enseñanza de moda europeos donde desde las universidades se fomentaba el asociacionismo y la práctica deportiva, algunos de ellos eligieron el fútbol como vehículo idóneo para su desarrollo físico y también lúdico dando inmediatamente forma al Foot-ball Club Escolar, sociedad que asentó el balompié en Oviedo teniendo el Campo de Maniobras situado en los terrenos de Llamaquique como principal base operativa.

Prendida la mecha, a principios de 1903 otro grupo de jóvenes de acomodada situación económica y en edad estudiantil, arrastrados por otros como Pedro Rubín y Santiago de la Riva quienes habían jugado al fútbol respectivamente en el Reino Unido y Suiza, fomentaron entre los universitarios la idea de constituir un foot-ball club como los británicos que tuvo un exitoso eco puesto que, el 4 de abril, en el Campo de Maniobras, dos equipos del Oviedo Foot-ball Club, el rojo y el azul, centraban la atención del público que se reunió para ver las evoluciones en este su primer encuentro que terminó con empate a un tantos.

La carrera deportiva del Oviedo F.C. fue muy corta esperando a 1906 para que nacieran otras sociedades como el Oviedo Sportivo y el Sporting Ovetense que discurrieron por el mismo sendero, surgiendo en 1909 el Victoria Sport Club que en 1912 fue reemplazado por un segundo Oviedo Foot-ball Club al que se le unió el Club Fortuna Ovetense siendo el más importante de todos los clubs constituidos en estas fechas el Stadium Club Ovetense, sociedad creada en 1914 que, con sus característicos colores auriazules para la camiseta y pantalón negro, adquirió la solidez necesaria para ser tutelada por la Casa Real pasando a ser Real Stadium Club Ovetense en la temporada 18/19.

Precisamente de una escisión surgida en este grupo, el 4 de abril de 1919 quedó constituido el Club Deportivo Oviedo vistiendo camiseta blanquiazul con pantalón negro y compartiendo el Campo de Llamaquique durante unos meses con el Real Stadium Club Ovetense hasta que el 31 de agosto de ese mismo año los blanquiazules procedieron a inaugurar el flamante Campo de Teatinos con grada de madera cubierta y capacidad para diez mil espectadores situado en el barrio del mismo nombre en lo que hoy es la calle Reyes Católicos en un paraje conocido como Campo de los Reyes, muy próximo en su vertiente sur al matadero del que le separaba la vía del ferrocarril.

Teatinos, por entonces un pequeño barrio bastante despoblado con pocas calles adosadas en torno a la carretera de Gijón y un buen número de casas diseminadas algo alejadas del centro de la ciudad, adquirió fama gracias al fútbol reuniendo a gran cantidad de aficionados cada vez que había partido convirtiéndose el 26 de marzo de 1926 en sede oficial del Real Oviedo F.C. tras la fusión protagonizada por Real Stadium Club Ovetense y Club Deportivo Oviedo, privilegio que gozó hasta el 24 de abril de 1932 cuando, el ya denominado Oviedo F.C., se mudó al Estadio de Buenavista que reunía mejores condiciones para la práctica deportiva, acomodo y proximidad con el centro ovetense.

Denominado Real Oviedo C.F. entre 1941 y 1992, en esta última fecha se convirtió en Real Oviedo S.A.D. siendo desde constitución un club profesional con un importante y destacado historial, además del club representativo del municipio.

HISTORIA DEL CLUB:

1961 – 1970

Iniciados los años sesenta, el equipo de fútbol de la Universidad de Oviedo, institución académica fundada en el lejano 1608 y fundamental para el nacimiento e implementación del fútbol en la ciudad, se proclamó campeón de España de fútbol universitario constituyendo un éxito deportivo que fomentó la idea entre jóvenes deportistas y gestores, para concienciar al rector, José Virgili Vinadé, para crear un club deportivo donde, además del fútbol, tuvieran cabida otras prácticas deportivas disponiendo como tenía, de un magnífico recinto como era el Estadio Universitario.

Desarrollada la idea, el 9 de octubre de 1961 quedó constituido el Club Deportivo Universitario realizando el 29 de ese mismo mes su primer encuentro teniendo como rival al también ovetense A.D. Guillén Lafuerza con victoria universitaria por 3-1, manteniendo en adelante un crecimiento que se redujo al ámbito estudiantil sin atreverse a cruzar la línea del fútbol federado.

1970 – 1980

Coincidiendo con el cambio de década, en el gobierno del C.D. Universitario nacieron varias ideas para el progreso de la entidad tomando fuerza la inscripción de la sección futbolística en los campeonatos organizados por la Federación Asturiana, iniciativa que conllevó el cambio de denominación a Club Atlético Universitario bajo la presidencia de Ramón Ballesteros Villar y su participación en Segunda Regional durante la temporada 70/71 terminando en decimosegundo puesto. La incorporación de nuevos jugadores en la campaña 71/72 y una poco disimulada ambición por progresar propiciaron el segundo puesto tras el C.D. Río Negro, de Aller accediendo a la Fase de Ascenso, liguilla donde fue tercero pasando a la Fase Final en la cual, cuarto y colista, quedó apeado del ascenso a Primera Regional.

En la sesión 72/73, reforzado todavía más, el club universitario se proclamó campeón de su grupo clasificándose para la Fase de Ascenso, competición con ocho competidores para dos plazas donde los verdinegros fueron segundos tras el C.D. Bosco Ensidesa, de Avilés, logrando el objetivo de ascender a Primera Regional, categoría en aquellos tiempos cuarto nivel nacional donde participaban gran parte de los mejores clubs asturianos del momento. El Club Atlético Universitario incorporó talentosos jugadores, todos jóvenes, convirtiendo la edición 73/74 en un emocionante mano a mano con el C.D. Gijón, filial del Real Sporting de Gijón, acabando el torneo igualados a puntos, pero con los gijoneses ascendidos a Tercera División de forma directa mientras que los ovetenses, segundos, tuvieron que conformarse con disputar al Promoción de Ascenso enfrentándose como aspirante al C.D. Menorca, rival balear con el que empataron en Maó 0-0, imponiéndose en casa ante su público por 3-2 consiguiendo un histórica ascenso a la categoría de bronce.

La Tercera División de esos años era una competición muy prestigiosa, dura y exigente en todos los aspectos aglutinando a clubs históricos venidos a menos y otros en franca progresión donde se mezclaba el profesionalismo y amateurismo, recalando los verdinegros en la temporada 74/75 de debut en el Grupo I participado por gallegos, asturianos, cántabros, vascos y castellano-leoneses. Con un plantel que dio la cara, pero a la que le pasó factura su juventud, al final fueron decimoctavos descendiendo a Primera Regional, categoría más acorde a su presupuesto en la que fueron quintos en la campaña 75/76.

Al empezar la sesión 76/77 la Federación Española comunicó la implementación de una nueva categoría titulada Segunda División B y la ampliación de la Tercera División, significativos cambios que obligaron a reestructurar todas las federaciones territoriales habiendo en ese campeonato tres plazas en juego para pasar a Tercera División de forma directa y una cuarta a dilucidar con un club cántabro. El Club Atlético Universitario intentó ser uno de los beneficiados, pero al final quedó quinto al margen de todo, resultando séptimo en la edición 77/78 con el paso a la nueva Regional Preferente, nueva denominación de la primera de las categorías regionales. Presentando una plantilla bastante floja, el ejercicio 78/79 se resolvió con una decepcionante decimonovena plaza a un punto de descender, siendo el campeonato 79/80 algo más benévolo al terminar decimotercero.

1980 – 1990

Transcurridos diez años seguidos compitiendo a nivel federado y contando con un magnífico recinto como era el Estadio Universitario de San Gregorio, la década de los años ochenta se presentó por delante como un interesante reto todo por desarrollar, mostrando el club verdinegro un talante muy sosegado que le llevó a ser uno más entre todos los clubs adheridos a la Federación Asturiana. Siguiendo en Regional Preferente, la temporada 80/81 fue discreta concluyendo decimoquinto siendo un desastre la campaña 81/82 en la que, con dos victorias y nueve empates, vigésimo y colista destacado dio con sus huesos en Primera Regional, sexto nivel nacional formado por un grupo único donde tropezó nuevamente terminando decimoséptimo la sesión 82/83 cayendo hasta Segunda Regional, aunque posteriormente se salvó en los despachos.

La marcha negativa del Club Atlético Universitario parecía imparable, se había tocado fondo y había que reaccionar de algún modo. En la edición 83/84 se recompuso levemente finalizando decimotercero, quedando en la temporada 84/85 la Primera Regional fraccionada en dos grupos con una gran recuperación por parte del club universitario que brillantemente fue campeón consiguiendo el ascenso directo a Regional Preferente.

El reencuentro con esta categoría de la campaña 85/86 coincidió con el anuncio por parte de la Federación Española de un grupo respectivo en Tercera División de cara a la siguiente temporada para la Federación Asturiana y Federación Cántabra, abriéndose una considerable ventana para que los primeros siete clasificados cambiaran de categoría. Dicha oportunidad no entró en los planes de los verdinegros quienes, con un plantel justito, bastante hicieron con ser decimoctavos. En la sesión 86/87 se inició una cierta mejoría alcanzándose el décimo puesto en Liga, confirmándose esta importante recuperación en la edición 87/88 una vez conseguida la séptima plaza adoptando, por cuestiones particulares del club estudiantil, el nombre de Asociación Deportiva Universidad de Oviedo.

Repetida la misma posición en el ejercicio 88/89, la década se cerró con un emocionante campeonato 89/90 en el que se luchó por el título finalizando segundo igualado a puntos con el Candás C.F. logrando un merecido, pero también inesperado ascenso a Tercera División que causó una gran alegría entre sus seguidores y los gestores de la Universidad de Oviedo.

1990 – 2000

Convertida en cuarto nivel nacional desde la implementación de la Segunda División B en 1977, la Tercera División estaba lejos de la importancia alcanzada a principios de los años setenta, pero todavía mantenía cierta aura de interés entre los aficionados siendo la temporada 90/91 dentro del Grupo II asturiano aceptable al terminar decimotercero. En la campaña 91/92 las cosas se complicaron y se retrocedió hasta la decimoquinta plaza pasando apuros para conservar la categoría, siendo la sesión 92/93 una confirmación de los peores augurios al concluir decimonoveno descendiendo a Regional Preferente.

La aventura en Tercera División había durado poco y había ganas de regresar lo antes posible, posibilidad que se materializó de forma rápida en la edición 93/94 con magnífico torneo en el que se anotaron cien goles terminando campeón con dos puntos de ventaja sobre el C.D. Praviano y el ascenso directo al cuarto nivel como se deseaba. Volver al Grupo II abrió un nuevo ciclo entre los directivos universitarios que, lejos de pasarlo mal, intentaron hacer un grupo de buenos jugadores capaces de obtener la permanencia de forma fácil, objetivo que se cumplió de forma satisfactoria al cerrar la temporada 94/95 con la novena plaza mientras en la campaña 95/96 fueron sextos, cerca de las primeras posiciones.

Con un nuevo sistema competitivo implementado en 1990 donde los cuatro primeros clasificados accedían a una Promoción de Ascenso a Segunda División B, la A.D. Universidad de Oviedo se planteó dar el salto reuniendo para la sesión 96/97 un plantel que no tuvo éxito al repetir en el sexto puesto, mejorándose notablemente en la edición 97/98 cuando, segundo en Liga tras un inalcanzable C.D. Lealtad, de Villaviciosa, se coló en la Promoción como era su interés, aunque con resultado adverso al ser cuarto y colista sumando una sola victoria y empate precedido de U.D. San Sebastián de los Reyes, S.D. Ponferradina y S.D. Compostela «B», los tres empatados a diez puntos.

El ejercicio 98/99 fue otro tema y el club universitario no estuvo a la altura de lo que se esperaba ocupando el séptimo puesto, ofreciendo en el campeonato 99/00 una cara distinta al finalizar cuarto y lograr, por segunda ocasión en pocos años, clasificarse para disputar la Promoción de Ascenso. En esta oportunidad, contrariamente a lo esperado y rompiendo esquemas, los universitarios se impusieron para sorpresa de muchos en cinco de los seis encuentros liderando su grupo y con ello obteniendo el ascenso directo a Segunda División B dejando atrás a Real Club Celta de Vigo «B», Deportivo A.V. Santa Ana, de Madrid y Club Atlético Bembibre, hazaña comparable a lo sucedido en 1974 que llenó de alegría a sus seguidores.

2000 – 2010

El nuevo siglo empezó situándose entre los clubs más destacados del fútbol español, pero también con un futuro por delante que le iba a deparar el mejor ciclo deportivo de su historia convirtiéndose en un club pujante bajo el amparo de la Universidad de Oviedo. Sentadas las bases para ser un club competitivo, su estreno en Segunda División B de la temporada 00/01 se llevó a cabo dentro del Grupo I participado por clubs gallegos, asturianos, madrileños, castellanos y canarios que obligaron a aumentar su presupuesto considerablemente, superando los verdinegros las adversidades y competencia con buen atino al terminar el campeonato en decimotercero puesto asegurándose la permanencia por tan solo dos puntos. Tras el éxito de esta competición, en la campaña 01/02, siguiendo en el mismo grupo, hubo cambios en la plantilla, agotamiento y mucha debilidad sumando seis victorias y ocho empates que le valieron ser vigésimo y colista perdiendo la categoría, destino que se antojó inevitable dada la escasa calidad de la plantilla reunida.

Aceptado el descenso con resignación, en la sesión 02/03 hubo que rehacer el plantel incorporando nuevos jugadores que rindieron aceptablemente terminando quinto a escasos puntos de la Promoción, objetivo que se esfumó nuevamente en la edición 03/04 al ser sextos en Liga, pero lejos en puntos de los cuatro primeros encadenando otro resultado decepcionante en la temporada 04/05 al concluir octavos.

En la campaña 05/06, incorporados nuevos jugadores para tratar de estar entre los cuatro primeros al final del torneo, el club verdinegro mostró una magnífica versión en la que tan solo cedió tres derrotas siendo muy difícil de batir, atributo que le permitió proclamarse campeón de la categoría por primera vez en su historia y acceder a la Fase de Ascenso a Segunda División B donde, desde hacía unos años, había un nuevo formato con eliminatorias directas en lugar de liguillas con grupos de cuatro aspirantes. Enfrentado en Semifinales al C.D. Huracán Z, de Trobajo del Camino, el club ovetense se impuso 0-1 en la ida y 1-0 en casa accediendo a la Final donde le esperaba la Ag.D. Parla, rival que le derrotó 2-1 en el municipio madrileño consiguiéndose remontar en casa por 4-2 significando su segundo ascenso a la categoría de bronce en pocos años.

Posicionarse nuevamente en Segunda División B fue un plus para los aficionados universitarios regresando al tercer nivel nacional y encarando la sesión 06/07 con moderado optimismo dentro de un Grupo II integrado por clubs asturianos, vascos, castellano-leoneses y riojanos cuyo desenlace no fue favorable pese a su esfuerzo terminando decimoctavos y descendidos a Tercera División. Conservando parte de la plantilla, la edición 07/08 en el Grupo II asturiano fue buena concluyendo cuartos por lo que accedieron a la Fase de Ascenso, torneo donde se encontraron en Semifinales a un rocoso C.D. Atlético Baleares que les apeó tras empatar 1-1 en casa y perder en Palma de Mallorca por 2-1.

Contando con un gran equipo para llegar lejos en el ejercicio 08/09, la presencia de un Real Oviedo en horas bajas en el Grupo II asturiano que arrasó perdiendo un solo encuentro, dejó a los universitarios subcampeones accediendo a la Fase de Ascenso donde consiguió eliminar al Club Portugalete en Cuartos después de empatar 2-2 en el municipio vizcaíno y vencer 4-1 en casa, siendo posteriormente eliminado en Semifinales por el C.D. Ourense al perder 2-1 en la capital gallega y empatar 1-1 ante su afición. Tercero en la Liga 09/10 precedido de Caudal Deportivo y Club Marino de Luanco, los Cuartos de la Fase de Ascenso se le atragantaron ante el C.D. Azuqueca cuando, después de empatar 1-1 en el municipio de Guadalajara, cayeron inesperadamente derrotados en casa 0-1 significando su adiós a la competición.

2010 – 2020

Conservando todavía un buen plantel y cierto prestigio dentro del fútbol regional asturiano, la A.D. Universidad de Oviedo inició la década de los años diez con un notable segundo puesto en la temporada 10/11 a cinco puntos del Club Marino de Luanco obteniendo la clasificación para la Fase de Ascenso, siendo eliminado en Cuartos por el C.F. Reus Deportiu al empatar 1-1 en el municipio tarraconense y 2-2 en casa determinando el pase a la siguiente ronda el valor doble de los goles anotados a domicilio.

Tras esta frustración, la campaña 11/12 no resultó como se esperaba y los verdinegros retrocedieron hasta el octavo puesto en Liga, convirtiéndose la sesión 12/13 en un nuevo intento de conquista del título que se desvaneció en favor del C.D. Tuilla, de Langreo, superando en Cuartos al Atlético Malagueño tras empatar 2-2 en la capital costasoleña y 1-1 en casa, haciendo lo propio en Semifinales ante C.D. Atlético Granadilla al perder 1-0 en tierras tinerfeñas y vencer 4-1 ante su afición. Clasificado para la gran Final, en esta decisiva eliminatoria que valía un ascenso careció de fortuna ante la Cultural y Deportiva Leonesa empatando 1-1 en la ida y perdiendo 1-2 en casa con la lógica decepción de sus seguidores.

Tras este duro golpe deportivo, el club se resintió terminando la edición 13/14 en séptimo puesto y sufriendo una importante reestructuración en 2014 que le llevó a adoptar el nombre de Club Deportivo Universidad de Oviedo, afectando a su presupuesto que disminuyó considerablemente repercutiendo en la clasificación de la temporada 14/15 cuando, decimonoveno con seis victorias descendió a Regional Preferente. Competir en esta categoría después de luchar recientemente por el ascenso a Segunda División B fue un paso atrás en la carrera del club universitario concluyendo la campaña 15/16 decimoquinto para ser decimosegundo en la sesión 16/17.

Después de dos campeonatos muy grises, en la edición 17/18 se obtuvo el ansiado ascenso a Tercera División tras finalizar tercero, regreso que se convirtió en excesivamente corto a todas luces después de ser decimonoveno en el ejercicio 18/19 en un torneo donde no se estuvo a la altura. Inmerso nuevamente en Regional Preferente y faltando por disputar diez encuentros para concluir el campeonato 19/20, en marzo de 2020 la Federación Española suspendió la competición a causa de la crisis sanitaria cuando los universitarios marchaban decimocuartos no siendo reanudada en los meses posteriores.

2020 – 2030

Al empezar los años veinte la Federación Española, en su voluntad por reestructurar las categorías nacionales que de ella dependen, suprime las tradicionales Segunda División B y Tercera División sustituyéndolas para la temporada 21/22 por dos nuevas tituladas Primera RFEF y Segunda RFEF respectivamente a las que se añade una tercera denominada Tercera RFEF que se convierte en el quinto nivel. El C.D. Universidad de Oviedo, en uno de los puntos más delicados de su historia, es sexto y colista sin vencer en un solo encuentro en la temporada 20/21 descendiendo a Primera Regional, categoría donde toca fondo, aunque afortunadamente para sus intereses realiza un gran torneo consiguiendo finalizar primero en la campaña 21/22 ascendiendo a Regional Preferente, renombrada Primera Asturiana.

Con muchos apuros y titubeos, el desarrollo de la sesión 22/23 no es bueno y, a base de rascar de aquí y de allá termina decimoséptimo eludiendo el descenso por escasos cinco puntos, discurriendo la edición 23/24 por cauces similares y todavía más presión resuelta con una decimosexta plaza mientras en la temporada 24/25 concluye séptimo librándose de los malos tragos anteriores.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • El Sol. Diario.
  • La Voz de Asturias. Diario.
  • Región. Diario.
  • El Progreso de Asturias. Diario.
  • El Correo de Asturias. Diario.
  • El Comercio. Diario.
  • El Noroeste. Diario.
  • www.elcomercio.es Diario.
  • www.lne.es Diario.
  • www.as.com Diario.
  • www.marca.com Diario.

 ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Club Juventud Cambados

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Club Juventud Cambados
  • Ciudad: Cambados 
  • Provincia: Pontevedra
  • Comunidad Autónoma: Galicia / Galiza
  • Fecha de constitución: 1963
  • Fecha de federación: 1963

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Juventud Cambados (1963- )

TÍTULOS NACIONALES:

1 Liga de Tercera División:

  • 1988/89

ESTADIO:

  • Nombre: Campo Municipal de Burgans
  • Año de inauguración: octubre de 1989
  • Cambios de nombre:
  • Campo Municipal de Burgans (1989- )
  • Capacidad: 2.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Campo Municipal de La Merced (1963-1989)
  • Campo Municipal de Burgans (1989- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL CLUB JUVENTUD CAMBADOS. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL CLUB JUVENTUD CAMBADOS. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN CAMBADOS:

Situado al noroeste de la provincia de Pontevedra, distante treinta kilómetros con la capital y en plena comarca marítima del Salnés, el municipio de Cambados tiene un término de veintitrés kilómetros cuadrados contando con tres puertos, uno de ellos pesquero y una población de catorce mil habitantes. Testigo del paso de muchas culturas desde hace varios miles de años, cuenta con un interesante patrimonio religioso y civil provisto de edificios de bella factura que atraen a numerosos turistas. En cuanto su economía, ésta gira alrededor del marisco y del vino siendo cuna de la Denominación de Origen Alvariño, hallándose el municipio repleto de bodegas.

Contando con cerca de ocho mil habitantes, el fútbol hizo aparición en Cambados durante los primeros años diez del pasado siglo influenciado por la destacada práctica de este deporte en la vecina Vilagarcía de Arousa donde disponía de un amplio número de seguidores, siendo la parroquia cambadesa de Vilariño la primera sede la jugarse encuentros en la zona de Grenla. Mal visto por las autoridades y muchos vecinos, los jóvenes pioneros tuvieron que luchar frente a la incomprensión y la falta de medios pasando los años inmersos en equipos de aficionados hasta que, a mediados de los años veinte cuando el fútbol ya era un deporte de masas, un grupo dio forma al denominado Castigo F.C., sociedad que derivó ese mismo año en la constitución Cambados Foot-ball Club jugando numerosos encuentros amistosos frente a clubs pontevedreses y coruñeses.

Pasados unos años y ya en 1931 fue constituido el Club Juventud de Acción Católica, dependiente de esta asociación eclesiástica que tanta repercusión e importancia tuvo en el municipio, inaugurando el 31 de octubre de 1932 el Campo de La Merced, recinto que se convirtió a lo largo de las siguientes décadas en base operativa de varias generaciones de jóvenes futbolistas. La actividad del Club Juventud de A.C. se mantuvo hasta la Guerra Civil y prosiguió inmediatamente tras ella reorganizándose en 1939, aunque siempre al margen del fútbol federado, compartiendo espacio físico y temporal con el Club Crucero Vilariño, sociedad con cierto peso encargándose ambos de mantener la práctica futbolística entre la juventud.

Avanzados los años cuarenta, contando con un buen escenario como era el Campo de La Merced y careciendo el municipio de un club representativo que compitiera en los campeonatos comarcales que tanta afición arrastraban, llegados a 1948 un grupo de entusiastas constituyeron el Club Deportivo Cambados siendo elegido presidente José Padín González. Vistiendo camiseta celeste con pantalón blanco, el club cambadés participó durante la temporada 48/49 en el Campeonato Comarcal de Modestos de Vilagarcía de Arousa y en la campaña 49/50 en el Comarcal de Rías Baixas, dándose de alta en 1950 en la Federación Gallega con el ánimo de entrar en competición federada.

Ubicado en Primera Regional, conocida también como la Serie A, el C.D. Cambados fue sexto en la temporada 50/51 y décimo en la campaña 51/52 mientras en la sesión 52/53 fue noveno para ser décimo en la edición 52/53 disputando paralelamente el Campeonato Regional de Aficionados sin grandes logros. Décimo en la temporada 53/54 y noveno en la campaña 54/55, en la sesión 55/56 avanzó hasta la sexta plaza reuniendo en la edición 56/57 un buen plantel que le permitió acceder al tercer puesto en Liga accediendo a la Fase de Ascenso a Tercera División, liguilla donde consiguió el ascenso en los despachos por alineación indebida del C.D. Choco, de Redondela.

Con el ascenso a Tercera División, la vida de esta modesta sociedad cambió radicalmente pasando a competir con los grandes clubs gallegos del momento dentro del Grupo I, teniendo en la temporada 57/58 un debut tranquilo al concluir noveno. En la siguiente campaña 58/59, prácticamente con los mismos jugadores ocupó la decimosegunda plaza en un torneo muy similar al anterior, presentando en el curso 59/60 graves problemas financieros que le condujeron hasta el decimosexto puesto terminando colista destacado con apenas cuatro victorias y descendido a Primera Regional.

Teniendo una plantilla venida a menos y dificultades para seguir en activo, el C.D. Cambados todavía consiguió ser sexto en la temporada 60/61, inscribiéndose nuevamente en la campaña 61/62 que empezó y no pudo terminar al retirarse varias jornadas antes de concluir la competición. Sumando una elevada e insalvable deuda, su caso fue elevado primero a la Federación Gallega y a continuación a la Federación Española quien propició su disolución por evidente falta de recursos dejando a Cambados sin representante oficial, al menos hasta que apareciera uno nuevo.

HISTORIA DEL CLUB:

1963 – 1970

Desaparecido el C.D. Cambados, el año 1962 de forma íntegra transcurrió sin fútbol federado siendo el asunto tratado por los aficionados quienes, ante la falta de iniciativa, veían pasar el tiempo sin solución. Nada más empezar 1963, todavía pendientes de disputar los Campeonatos Comarcales de las Rías Baixas que daban comienzo la primera semana de marzo, un grupo de aficionados liderados por Ramón Reboerdo y Andrés Iglesias lograron captar la atención del empresario Evaristo Daporta Leiro que fue nombrado presidente del nuevo Club Juventud Cambados eligiéndose vestir camiseta y pantalón blanco.

Participando en la Segunda División comarcal donde fue sexto en la temporada 62/63, en la campaña 63/64 fue octavo logrando el ascenso a la Primera Comarcal al término de la sesión 64/65 tras ser segundo. Sin querer dar el paso al fútbol federado y a las competiciones que la Federación Gallega organizaba, el Club Juventud Cambados se acomodó en esta Liga Comarcal finalizando quinto en la edición 65/66 y tercero en la temporada 66/67, obteniendo el primer puesto y título consecutivamente en los ejercicios 67/68 y 68/69 cerrando la década con un tercer puesto en la campaña 69/70 coincidiendo con el cambio de camiseta a color amarillo.

1970 – 1980

Después de ser primero en la temporada 70/71, el club cambadés ascendió a Regional Preferente estrenándose con un meritorio sexto puesto en la campaña 71/72, finalizando noveno en la sesión 72/73 y sexto en la edición 73/74 en una categoría donde había buenos rivales y un fútbol que, por aquellos entonces, era el cuarto nivel nacional con futbolista de cierta calidad.

En la temporada 74/75, siendo presidente José Prado Acha, el club amarillo fue tercero tras Arosa S.C. y S.D. Compostela estando a tan solo dos puntos de poder promocionar para intentar ascender a Tercera División, concluyendo cuarto en las campañas 75/76 y 76/77 sin el premio de acabar entre los dos primeros como se perseguía.

En 1977, anunciada la creación e implementación de una nueva categoría denominada Segunda División B, un escalón por encima de la Tercera División, provocó la ampliación de los grupos de esta categoría de cara a la sesión 77/78 facilitando el ingreso del Club Juventud Cambados vía administrativa, pero totalmente merecida. Emplazado en el Grupo I participado por clubs gallegos, asturianos, cántabros y castellano-leoneses, el campeonato vio pasar por el viejo Campo de La Merced a rivales nunca antes vistos disfrutando los aficionados de la ocasión concluyendo en decimosegundo puesto. En el torneo 78/79, ante prácticamente los mismos adversarios, el club pontevedrés se aupó hasta el cuarto puesto con opciones de ascender, realizando también un gran trabajo en el ejercicio 79/80 al finalizar sexto.

1980 – 1990

Al empezar los años ochenta el Club Juventud Cambados siguió compitiendo en el Grupo I de Tercera División, pero con la importante novedad de quedar limitado a los clubs pertenecientes a la Federación Gallega cumpliendo el deseo de la Federación Española de, progresivamente, conceder la administración de un grupo en la categoría a cada una de las federaciones territoriales. El cambio se tradujo en un séptimo puesto en la temporada 80/81, sufriendo en la campaña 81/82 un descenso inesperado al terminar decimoctavo que causó malestar entre la afición.

Jugar en Regional Preferente fue un paso atrás y, pese a los esfuerzos de la nueva Junta Directiva, la sesión 82/83 se cerró con una discreta décima plaza que se agravó con el decimocuarto puesto obtenido en la edición 83/84, consiguiéndose en la temporada 84/85, bajo la presidencia de José Cacabelos Barreiro, reconducir la situación para concluir tercero, cerca del ascenso.

Con Ángel García Reboredo como presidente, la campaña 85/86 no resultó como se esperaba y el club pontevedrés terminó decimosegundo, accediendo en 1986 a la presidencia José Ramón Prado Bugallo quien, a base de talonario, conformó un gran plantel de cara a la sesión 86/87 que le catapultó hasta el segundo puesto, a un solo punto del Tyde F.C., de Tuy, ascendiendo a Tercera División. De nuevo en el Grupo I gallego, Prado Bugallo se hizo con un elenco de grandes futbolistas que buscaron a lo largo de toda la edición 87/88 el primer puesto para ascender directamente a Segunda División B, encontrándose un firme opositor en el Racing Club Ferrol que le aventajó en siete puntos llevándose el gato al agua.

Llegado el campeonato 88/89, el Club Juventud Cambados no reparó en gastos y reunió una plantilla de estrellas que arrasó en Liga dejando a la S.D. Juvenil Puenteáreas a trece puntos cediendo apenas cinco derrotas por lo que se proclamó campeón de la categoría por primera vez en su historia ascendiendo directamente a Segunda División B ante la alegría de sus seguidores, un logro épico para un club no acostumbrado a militar en un nivel tan elevado. Ubicado en el Grupo I donde participaban los clubs gallegos, asturianos, madrileños, castellano-leoneses más el C.D. Toledo, cobrando sus jugadores unas generosas primas y extraordinarios contratos, el club de las Rías Baixas tuvo un excelente debut acabando cuarto clasificado ante la sorpresa de sus rivales confirmándose como un adversario a tener en cuenta en lo sucesivo mientras, paralelamente y desde octubre de 1989, abandonó el viejo Campo de La Merced inaugurando ante el Racing Club de Ferrol el flamante Campo Municipal de Burgans.

1990 – 2000

Sin embargo, la excelencia duró poco. Perseguido por la justicia, José Ramón Prado dejó la presidencia del club al finalizar el torneo anterior y la década de los años noventa empezó con titubeos y muchas dudas en el horizonte al menguar la entrada de dinero y reducirse los presupuestos. Conservando en parte algunos jugadores de su época gloriosa, la temporada 90/91 en el Grupo I se hizo larga y tensa debiendo luchar hasta el final para no perder la categoría finalizando decimosexto, a dos puntos del descenso, destino que no se pudo enmendar en la campaña siguiente 91/92 cuando, debilitada la plantilla, sólo se venció en siete encuentros terminando decimonoveno y con el descenso a Tercera División.

Regresar al Grupo I de la Tercera División gallega no fue obstáculo para el Club Juventud Cambados consciente de que su bonanza económica había cesado abruptamente, presentándose en la sesión 92/93 con un respetable equipo que jugó notablemente en un nuevo sistema competitivo desde 1990 que posibilitaba el acceso de los cuatro primeros clasificados a una Promoción de Ascenso mediante liguilla a Segunda División B. La edición 93/94, sin dinero, mostró una cara más amarga y los amarillos, muy debilitados, resultaron vigésimos y colistas encadenando un nuevo descenso en poco tiempo, ahora a Regional Preferente desconociéndose cuáles iban a ser sus consecuencias.

Deportivamente competitivo, en la temporada 94/95 se hizo un buen papel concluyendo en cuarto puesto, a un paso del ascenso, reuniendo en la campaña 95/96 otro grandísimo equipo que fue capaz de auparse al primer puesto, obtener el título y ascender directamente a Tercera División pareciendo recomponerse de la situación vivida apenas unos años antes. Decimosexto en la sesión 96/97 sin pasar demasiados apuros para conservar la categoría, la edición 97/98 fue todo un revés con unos números pésimos, tres victorias y nueve empates, terminando colista destacado y los dos pies en Regional Preferente. La caída del Club Juventud Cambados empezó a ser libre y en el ejercicio 98/99, sin frenos, ocupó la decimoséptima plaza descendiendo a Primera Regional, cerrando tan irregular década con un cuarto puesto en el torneo 99/00.

2000 – 2010

Continuando en Primera Regional, el cambio de siglo trajo un noveno puesto en la temporada 00/01 dejando mejor sabor de boca la campaña 01/02 en la que terminó segundo tras el F.C. Cruceiro do Hío logrando ascender a Regional Preferente, categoría donde resultó noveno en la sesión 02/03 y decimoquinto en la edición 03/04 eludiendo el descenso por un solo punto de margen.

La temporada 04/05 se cerró con una decimoprimera plaza, no siendo tan benévola la campaña 05/06 en la que, con siete victorias y nueve empates, acabó decimoctavo descendiendo a Primera Regional, categoría poco atractiva de la que se pretendía salir con celeridad, pero le enganchó varios campeonatos al ser octavo en la sesión 06/07 y quinto en la edición 07/08, obteniendo el ascenso directo a Regional Preferente al término del ejercicio 08/09 como consecuencia de ser primero. De nuevo en Regional Preferente, el torneo 09/10 se disputó con el ánimo de conseguir la permanencia, objetivo cumplido al resultar decimotercero.

2010 – 2020

La segunda década del nuevo siglo tuvo muchos altibajos y una gran inestabilidad deportiva que se vio reflejada en continuos cambios de categoría. Inicialmente en Regional Preferente, su mal juego le llevó en la temporada 10/11 a terminar decimoctavo descendiendo con ello a Primera Regional, sexto nivel nacional en el que acabó decimoprimero en la campaña 11/12 y decimoquinto en la sesión 12/13, mejorando en la edición 13/14 al ser décimo mientras que en la temporada 14/15, sin esperarlo, concluyó decimoquinto descendiendo a Segunda Regional.

Caer desplazado hasta el séptimo nivel fue un duro golpe para la entidad del Salnés que hacía mucho tiempo no se veía ante tal tesitura, punto bajo desde el que se intentó salir con éxito en la campaña 15/16 gracias a ser primero en medio de un grupo con varios aspirantes al título. Regresar a Primera Regional era un mal menor y, embarcado en un nuevo rumbo, en la sesión 16/17 se vieron síntomas de cierta recuperación al finalizar séptimo, clasificación mejorada sustancialmente en la edición 17/18 con un segundo puesto que le propició el ascenso a Regional Preferente, categoría más acorde a su historial. Conservando parte de la plantilla anterior, el ejercicio 18/19 se solventó con un buen quinto puesto, marchando en decimoquinta plaza durante el torneo 19/20 cuando, en marzo de 2020, a causa de la crisis sanitaria fue suspendido el campeonato no siendo reanudado en fechas posteriores.

2020 – 2030

La recién inaugurada década arranca con la voluntad por parte de la Federación Española de reestructurar las categorías nacionales que de ella dependen suprimiendo las tradicionales Segunda División B y Tercera División que, para la temporada 21/22, serán sustituidas por dos nuevas tituladas Primera RFEF y Segunda RFEF respectivamente a las que se añade una tercera denominada Tercera RFEF que se convierte en el quinto nivel. El Club Juventud Cambados, que compite en Regional Preferente, finaliza la temporada 20/21 en cuarto puesto dentro de su reducido grupo pasando la categoría a ser el sexto nivel nacional en la campaña 21/22 con una discreta octava plaza en Liga.

Dividida la Regional Preferente en dos únicos grupos en 2022 tras varias distribuciones insatisfactorias, el club cambadés concluye decimosegundo en la sesión 22/23, siendo mejor la edición 23/24 al ser séptimo y un paso adelante la temporada 24/25 en la que, tras finalizar quinto en su grupo y acceder a la Fase de Ascenso, consigue eliminar a la S.D. Negreira en Semifinales con victoria 2-0 en casa y 0-1 en la vuelta obteniendo el ascenso a Tercera RFEF de forma apurada al empatar 1-1 en casa con la Cultural Deportiva Beluso y 1-1 en el municipio de Bueu resolviendo desde el punto de penalti.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • El Pueblo Gallego. Diario.
  • Faro de Vigo. Diario.
  • www.lavozdegalicia.es Diario.
  • www.elprogreso.es Diario.
  • www.as.com Diario.
  • www.marca.com Diario.

 

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Atlètic Lleida Club Esportiu

 

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Atlètic  Lleida Club Esportiu
  • Ciudad: Lérida / Lleida
  • Provincia: Lérida / Lleida
  • Comunidad Autónoma: Cataluña / Catalunya
  • Fecha de constitución: 22 de junio de 2019
  • Fecha de federación: 2019

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Esportiu Atlètic Lleida 2019 (2019-2023)
  • Atlétic Lleida Club Esportiu (2023- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

  • 0 Ligas de Categoría Nacional

 

ESTADIO:

  • Nombre: Estadi Municipal Ramón Farrús
  • Año de inauguración: 5 de noviembre de 1999
  • Cambios de nombre:
  • Estadi Municipal de Cappont (1999-2003)
  • Estadi Municipal Ramón Farrús (2003- )
  • Capacidad: 1.500 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadi Municipal Ramón Farrús (2020- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

 

ESCUDOS DEL ATLÈTIC LLEIDA CLUB ESPORTIU. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL ATLÈTIC LLEIDA CLUB ESPORTIU. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN LLEIDA:

Situada en la comarca del Segriá y bañada por el Río Segre, la ciudad de Lleida es la localidad más importante del poniente catalán y de las tierras del interior alejadas del Mediterráneo, la Terra Ferma, siendo desde tiempos remotos un gran núcleo de comunicaciones y más recientemente de servicios que abarca no sólo el ámbito provincial, sino que extiende su influencia hacia tierras limítrofes aragonesas.

Su conexión con el fútbol arranca en 1903 cuando el 14 de septiembre, dentro del programa de las fiestas y feria del ganado de San Miguel, fue concertado en los por entonces descampados del Campo de Marte sitos a pies de la Seu Vella -catedral vieja-, un encuentro de exhibición entre concurrentes desconocidos de los que nunca se supo. Años después, concretamente en 1910, se tienen noticias de la segunda acometida con la llegada a la ciudad del joven navarro Prudencio Manuel Azoz Arizcuren, modesto futbolista formado en el conjunto barcelonés Salut Sport Club quien sentó las bases para su consolidación, resultando en principio extraños sus entrenamientos en solitario junto al Campo de Marte y algo después, una vez divulgados los secretos de este desconocido deporte, muy atractivo tanto para los jóvenes como soldados residentes en el cuartel aledaño los cuales no dudaron en sumarse a sus prácticas.

Paralelamente a estos acontecimientos, otro movimiento deportivo fue gestándose pero ahora desde el ámbito educativo. Instalados en Lleida en 1895, los Hermanos Maristas primeramente se acomodaron en una modesta vivienda en la Plaça de Sant Joan para luego, en 1901, construir el Colegio de Nuestra Señora de Montserrat, espacioso recinto donde se podía proporcionar enseñanza a cientos de niños. La actividad física, en correspondencia a su doctrina, tenía un papel significativo siendo el fútbol una actividad destacada que solía disfrutarse en los llanos de Gardeny. Parte de su alumnado, después de unos años de instrucción y siempre gracias a la labor del profesor de gimnasia Juan Manuel de Salas, en enero de 1913 hicieron sus primeros pinitos balompédicos con la irrupción de dos grupos denominados respectivamente Catalá y Español formados por siete jugadores cada uno que corretearon por el Gardeny, consolidando a las pocas semanas el Montserrat, primer club de la ciudad y simiente para lo que más tarde sería una de las principales canteras tanto de futbolistas como aficionados.

Tal cual iban avanzando los tiempos el balompié fue convirtiéndose a mitad de los años diez en un deporte enormemente popular. En 1914 tuvo lugar la disputa de una copa de plata entre las sociedades barcelonesas Universitario F.C. e Internacional F.C. con motivo de las fiestas patronales de mayo, surgiendo en junio de ese mismo año el Club de Foot-ball Lleida -conocido también como Asociación de Foot-ball de Lérida- con mejores dotes organizativas que los colegiales ejerciendo en un primer momento Manuel Andreu de presidente mientras Carlos Larrosa era vicepresidente, Emilio Pardiñas actuaba como tesorero y José Vera junto a José Llorens eran vocales. Unas semanas después, con la incorporación de nuevos socios hasta alcanzar un total de sesenta, el club cambiaba su órgano interno siendo Mario Sol presidente, M. Armengol vicepresidente, J. Verdú secretario, J. Franco vicesecretario, J. Salvat tesorero y Carlos Larrosa contable, haciendo del terreno habilitado en el llano del Gardeny su feudo.

A partir de 1915 y desde el Ayuntamiento, con motivo de las fiestas de mayo se fue consolidando la disputa anual de un trofeo, surgiendo en esa misma fecha el club de la Associació Cultural Catalanista, partido de carácter conservador vinculado a Unió Catalanista y en 1916 las sociedades Club Colonial, con operarios de la Barcelona Traction, Light & Power, Ltd. participada por el Banco Hispano Colonial y comúnmente reconocidos como La Canadiense que trabajaban en la construcción de embalses y el Athlético Metalúrgico, las tres con actividad en el Campo de Marte.

La presencia de diversas corrientes políticas era muy habitual a principios del siglo XX y el fútbol, como medio captador de jóvenes, fue un vehículo ideal recurrido por varias formaciones. En 1917 varios jugadores del Athlético Metalúrgico no dudaron, en consonancia con algunos miembros del Partido Republicano Radical, en constituir el C.D. Leridano, siendo más sonada si cabe la actuación de Juventud Republicana, partido que levantó en 1918 al norte de la ciudad, en la carretera de Huesca, un importante y modélico Stadium denominado Camp d’Esports, de los más importantes de España por su alcance -costó alrededor de cien mil pesetas-, con campo de fútbol, piscina, sanatorio, velódromo, campo de tiro, pistas para frontón y patinaje, además de un espacio para juegos infantiles. Su principal inquilino, constituido el 9 de noviembre de 1918 y debutante el 1 de enero de 1919 frente al Centre d’Esports Cerverí, 1-3 para los forasteros, con motivo de la inauguración del recinto fue el Joventut F.C., quien vestía camiseta y pantalón azul oscuro.

El fervor que los aficionados ilerdenses y los respectivos de otras localidades de la provincia sentían por el fútbol contribuyeron en 1920 a crear una Delegación de la Federación Catalana cuyo comité asignó dos categorías en función de la valía de los clubs, el Grupo A y el Grupo B, inscribiéndose los clubs locales en dicho organismo. El efecto llamada fue inmediato y nuevos clubs y peñas de amigos vinculados a diversos sectores crearon sus propios equipos, primero de forma aventurera, luego de forma oficial. De este modo en 1922 nacieron el Dependents, organizado por el sindicato catalán de comerciantes que luego en 1923 derivó en club formalizando el F.C. Calaveras del C.A.D.C.I. -Centro Autonomista de Dependientes del Comercio e Industria-, y la Penya Deportiva Salvat, con sede en el bar del mismo nombre en la Plaça de Sant Joan y filiación con la Lliga Regionalista, partido conservador catalanista cuya membresía constituyó el 8 de abril de 1923 el F.C. Lleida, potente sociedad que iba a marcar una época.

La existencia del Camp d’Esports y la radicalización de ideales políticos impulsó al resto de los clubs a construirse, si podían, sus propios feudos. De este modo la directiva del C.D. Leridano adecentó uno en el barrio de Pardinyes, el Campo de la carretera de Corbins, siguiéndole el F.C. Lleida quien, a su vez, erigió el suyo en el otro margen del Río Segre junto al curso fluvial, el Campo de Cap Pont. Las tensiones políticas entre los azules del Joventut F.C. y los blancos con puños y cuello rojos con pantalón azul del F.C. Lleida se manifestaron en varias ocasiones dentro y fuera de los terrenos de juego, llegando en más de una ocasión el Comité provincial a actuar para zanjar tales desavenencias con sanciones económicas.

En la temporada 23/24, dentro del Grupo A ilerdense, aconteció un hecho inusual en el mes de marzo que llegó a oídos de la Federación Catalana y supuso un trágico desenlace para el Joventut F.C. pues, detectada una venta ilegal de entradas por esta sociedad, el máximo organismo regional sancionó al club con una multa y el cierre del Camp d’Esports por un año. Disconformes los azulados con la decisión, estos llevaron a la Federación a los tribunales, advirtiendo los federativos a los dirigentes del club antes de celebrarse el acto de conciliación que, si no retiraban la denuncia, serían expulsados. La directiva republicana, firme con su resolución, no movió ficha por un castigo que estimaban demasiado severo, siendo tras el acto el club expulsado y sus directivos inhabilitados a perpetuidad. Finalmente, dictaminada la sentencia, los republicanos fueron readmitidos pero nunca llegaron a ser los de antes.

En la campaña 24/25 el C.D. Leridano pasó a ser denominado C.D. Julio César y tanto Joventut F.C. como F.C. Lleida empezaron una lenta decadencia producto del profesionalismo marrón que dejó muy tocados a ambos, especialmente a los azules republicanos quienes concentraron toda su energía en una poderosa cantera formada por veinte clubs infantiles mientras los blancos fichaban jugadores forasteros. La penosa situación económica de ambos fue de mal en peor y entre 1926 y 1927 desde la prensa se incentivó la fusión de ambos emprendiendo acto seguido los respectivos directivos unas negociaciones que nunca culminaron en acuerdo. Las diferencias políticas, casi insalvables y excusadas en algo tan banal como la elección de un nombre que fuera del gusto de todos, se impusieron lamentablemente al interés del fútbol ilerdense en general y si en 1927 desapareció el Joventut F.C., un par de años más tarde lo hizo el F.C. Lleida.

Sin embargo la ciudad no se reducía a estos dos clubs; había mucho más poso. Una de las principales fuentes de donde manaban gran cantidad de jugadores era el ámbito educativo. El marista Colegio de Nuestra Señora de Montserrat había sido pionero con la constitución del primer club y, de sus raíces, nació en 1925 la A.E.M. -Asociación de Exalumnos Maristas- que contó en esa fecha con una sociedad denominada Clavé F.C. la cual, al poco tiempo, adoptó en 1927 el definitivo de A.E.M. jugando en el Campo de la carretera de Corbins.

También en el mundo pedagógico otra institución resultó fundamental, el Liceo Escolar, colegio con moderna doctrina fundado en 1906 vinculado a la Joventut Católica que llegó a poseer un gran centro educativo en la Avenida del Blondel, muy próximo a la sede de Joventut Republicana y un terreno para la actividad deportiva en la carretera de Zaragoza, el Campo Escolar, donde un profesor de educación física, Antoni Sabater Mur, enseñó a cientos de alumnos hasta el punto de ser requerido por los republicanos para organizar tomando como base el Camp d’Esports, campeonatos anuales para infantiles. De su labor nacieron el Deportivo F.C. y el Cataluña F.C. que luego se fusionaron en Cataluña Deportivo F.C., el Campos Elíseos F.C., el Mercurio F.C. o el Ardits F.C., todos ellos de grato recuerdo para muchos aficionados de hoy.

A principios de los años treinta el Comité Provincial de Lleida, dependiente de la Federación Catalana, era todo un éxito con la presencia de multitud de afiliados en todas las localidades que en número, significaban el segundo en cuanto a importancia tras Barcelona. El gran inconveniente era, contra pronóstico, la singular ausencia de clubs de la capital del Segriá.

Desaparecido el F.C. Lleida, en 1930 el que fuera secretario de esta sociedad, Joan Solé, constituyó junto a otros aficionados un club polideportivo, el Centre d’Esports Lleida, haciendo uso del Camp d’Esports y teniendo entre sus secciones una dedicada al fútbol que en 1932 terminó dándose de alta en la Federación Catalana para competir en el campeonato provincial. Concluida la temporada 32/33 esta sección necesitaba aire propio para respirar y, tras consensuar su decisión con los directivos del C.d’E. Lleida, se independizó constituyéndose en F.C. Joventut para militar en Segunda Categoría Ordinaria durante la campaña 33/34, torneo tras el cual encontró muchos problemas en el camino desapareciendo al poco tiempo.

En medio de tanta frustración y proyectos repentinamente inacabados, en 1935 pareció recomponerse la situación con la constitución de dos nuevas sociedades que heredaban parte de la historia reciente; de un lado el Lleida Sport Club, presidido por Jaime Pirla, con sede en el bar Salvat y quienes se construyeron un terreno de juego más allá de Cap Pont, el Camp de la Bordeta, vistiendo jersey rojo con pantalón negro y, de otro lado, la Associació Esportiva Lleida, formada por antiguos socios del F.C. Calaveras del C.A.D.C.I. presididos por Julián Mangrané y sede en la barbería Asarta quienes, con el paso de los años, daban pie a una segunda generación de futbolistas jugando íntegramente de negro arrendados en el Camp d’Esports. Ambos clubs se convirtieron en los máximos exponentes del fútbol ilerdense compitiendo conjuntamente en Segunda Categoría Ordinaria durante la sesión 35/36 hasta que en julio de 1936, como sucedió en el resto del estado, estalló la Guerra Civil.

Durante el conflicto armado, posicionada Lleida en el bando fiel a la República, la ciudad fue objetivo de la aviación del bando nacional en varias ocasiones quedando grabado el ataque del 2 de noviembre de 1937 protagonizado por la aviación italiana que dejó varios centenares de fallecidos, entre ellos cerca de cincuenta niños en el Liceo Escolar. Tomada la ciudad por los nacionales el 3 de abril de 1938, Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S. pasó a ocupar puestos significativos en todos los estamentos convirtiéndose el Camp d’Esports, una vez finalizada la guerra y retirado todo el parque automovilístico que ocupaba las instalaciones, en claro objetivo para sus intereses, sobre todo como centro de actividades deportivas tanto para el equipo del S.E.U. -Sindicato Español Universitario- como para los organismos juveniles dependientes del partido.

La sociedad ilerdense había quedado fragmentada en dos bandos y, desde uno de ellos, promovido por los Hermanos Maristas a través de su asociación de exalumnos donde hay que destacar la labor del Padre Gabriel Castresana con la cesión de las dependencias del Colegio para llevar a cabo las reuniones, se intensificaron en abril de 1939 las negociaciones con antiguos dirigentes de los distintos clubs existentes en 1936 para dotar a la ciudad de una nueva sociedad futbolística que la representara a nivel federado. Los exdirectivos de A.E. Lleida y Lleida S.C., conscientes de que no podían sobrepasar las purgas establecidas por el Consejo Nacional de Deportes, delegaron su confianza en los maristas cediendo parte de sus jugadores en activo mientras los colegiales ponían el Campo de la carretera de Corbins, propiedad del empresario Antonio Torres Panadell, constituyéndose el 22 de abril el Lérida Balompié-A.E.M.

La nueva sociedad quedaba presidida por Sebastián Tápies, propietario de la fonda Las Cuatro Naciones, siendo reflejado en los Estatutos que se trataba de una sección del A.E.M. mientras a continuación prestaba a darse de alta en la Federación Catalana donde le fue asignada una plaza en el Grupo C de Primera Categoría, es decir, el tercer nivel regional. Con camisa celeste y pantalón blanco, los colores representativos de los colegiales, el Lérida Balompié-A.E.M. entrenado por Manuel López estableció su sede en el Bar Triunfo, debutando oficialmente el 5 de noviembre frente al F.C. Borjas Blancas con resultado favorable de 4-1 y no pudiendo al final del torneo completar el ascenso al Grupo B.

En la campaña 40/41 el Grupo C pasó a denominarse Segunda Categoría Preferente, consiguiéndose en esta segunda oportunidad el ascenso al Grupo B tras ser primero en Liga y eliminar a la U.D. Rapitense mediante Promoción con la disputa de una eliminatoria a doble vuelta que quedó empatada recurriéndose a un tercer encuentro en Reus con victoria ilerdense. Durante el desarrollo del campeonato la directiva balompédica transmitió a las autoridades su deseo de jugar en el Camp d’Esports, mejor acondicionado, que venían disfrutando las distintas secciones deportivas de Falange desde poco antes de culminar la guerra pero estas no sólo denegaron tal autorización, sino que gracias a la Ley de Responsabilidades Políticas en 1941 se incautaron de dicho espacio propiedad de Joventut Republicana pasando desde entonces a ser conocido como Campo de Deportes de Falange al ser éste organismo su único beneficiario. Tal decisión política facilitó los planes de Falange y a finales de año quedaba constituida una nueva sociedad que iba a rivalizar con los balompédicos, el Club Deportivo Leridano, presidido por el Delegado Provincial de las OO.JJ. Carlos Cava del Llano acompañado por José María Hernández Palmés como secretario, siendo vocales Pascual Herrero, Julián Mangrané, Alfonso Franco y Ricardo Pujol.

Debutante el 13 de mayo de 1942 en amistoso frente al C.D. Gerona, el C.D. Leridano que vestía camisa verdiblanca con pantalón azul, procedió a darse de alta en la Federación Catalana partiendo desde el Grupo B de Primera Categoría en la temporada 42/43 donde finalizó séptimo, edición durante la cual el Lérida Balompié-A.E.M. militó en el Grupo A siendo quinto tras haber encadenado un segundo ascenso consecutivo una vez concluida la edición 41/42.

Presidido desde 1941 por Juan Porta Miret, antiguo miembro de Joventut Republicana y partícipe en la construcción del Camp d’Esports en 1919, el Lérida Balompié-A.E.M. y el C.D. Leridano entraron a partir de 1942 en una batalla sin cuartel que adquirió una gran tensión política hasta el punto de denunciar las autoridades falangistas a través de la prensa cómo el Campo de Corbins presentaba grandes llenos contando con la presencia del alcalde, incluso del gobernador provincial mientras en el Camp d’Esports sólo acontecían camaradas del partido y algunos militares durante su prestación del servicio obligatorio a la patria.

Prácticamente entre 1941 y 1944 el Camp d’Esports fue de uso casi exclusivo para el C.D. Leridano, quedando reforzado su empleo a partir de enero de 1944 cuando fue concedido a la Prefactura Provincial de F.E.T. y de las J.O.N.S. Esta medida, acompañada por una conveniente y necesaria remodelación poniendo al día las instalaciones, facilitó el crecimiento deportivo de varios organismos ligados al partido único como el S.E.U., el C.D. Ilerda de E. y D., además de convertirse en magnífico escenario para el Lérida Frente de Juventudes, prosiguiendo la vida deportiva de los clubs locales con algunas novedades como la participación del Lérida Balompié-A.E.M. en el campeonato de Tercera División a partir de la edición 43/44 al resultar los celestes invitados por parte de la Federación Española debido al rango capitalino de la ciudad. Noveno en el Grupo IV reservado para clubs catalanes, los rivales verdiblancos fueron terceros en la Zona Sur del Grupo B de Primera Categoría, es decir, dos categorías por debajo, pasando en la temporada 44/45 los celestes a figurar en el Grupo V catalano-valenciano donde fueron novenos mientras los verdiblancos eran quintos.

El 8 de julio de 1945 las autoridades municipales viendo cómo el precario Campo de Corbins se quedaba pequeño ante la gran afluencia de seguidores y el Camp d’Esports tenía más condiciones para todo en general, acordaron por fin acomodar a ambos clubs en la misma instalación a fin de ir mitigando poco a poco tan preocupantes hostilidades y, de paso, reducir y compartir los gastos de su mantenimiento, decisión que no repercutía en la independencia de ambos pero que sí satisfacía la insistente demanda de los balompédicos, acuciados en varios frentes. Ahogados los dos por los desembolsos económicos, los celestes por invertir en jugadores profesionales y los verdiblancos por serles reducidas las ayudas institucionales, en la campaña 45/46 los balompédicos fueron décimos y colistas en el Grupo V teniendo que disputar una Promoción de Descenso ante el aspirante C.F. Igualada donde se impusieron los barceloneses, resultado que les condenaba al descenso. Una posterior reestructuración de la categoría y la presión ejercida desde los despachos por los directivos celestes reclamando una plaza para no jugar en Primera Regional, motivaron que fuesen readmitidos en Tercera División participando durante la edición 46/47 en la categoría recién perdida deportivamente pero no en el Grupo VI catalán como esperaban, sino en un Grupo V integrado por clubs aragoneses a los que se sumaban C.D. Numancia y C.D. Tudelano. Paralelamente el C.D. Leridano, con un buen plantel, había sido segundo en la sesión 45/46, lo que le valió el ascenso al Grupo A de Primera Categoría.

Durante el campeonato 46/47 de Tercera División, iniciado el 8 de septiembre de 1946 y concluido el 5 de enero de 1947, los celestes tuvieron opciones de pasar a la Fase Intermedia al competir en un grupo más asequible que el catalán. No obstante, pese a su buen hacer deportivo, la economía hacía agua por todas partes y era necesario tomar una solución. En cuanto a su compañero de campo y casi enemigo irreconciliable, la situación que atravesaba no andaba mucho mejor; duodécimo y colista durante su debut en el Grupo A de Primera Categoría, el primer nivel regional, con lo cual concluidos los dos torneos, una vez pasado el día de Reyes, las directivas de ambos clubs siguiendo al pie de la letra la imposición institucional, harta de soportar una afición fragmentada en dos, procedieron a emprender reuniones para establecer una definitiva fusión.

Tras varias reuniones previas, el 26 de enero estando presentes las respectivas comitivas y autoridades locales, se tomó el acuerdo de disolver ambas sociedades y crear una nueva titulada Unión Deportiva Lérida donde hubiese cabida para un equipo titular y uno reserva amateur, adoptándose como colores distintivos el celeste para la camisa y el blanco para el pantalón, camisa reserva verdiblanca con pantalón azul cuando la ocasión lo requisiera mientras en el escudo se incorporaban los símbolos y colores de la heráldica local. Durante las semanas siguientes se elaboraron unos Estatutos y fueron cerrando flecos pendientes, llegándose al 9 de marzo donde quedó definida una junta directiva siendo elegido presidente honorario el Gobernador Civil, José Carrera Cejudo, mientras que como presidente efectivo era votado Eduardo Estadella Botha, anterior directivo de los balompédicos. En cuanto a los colores estos serían el celeste para camisa y el blanco para el pantalón, empleándose camisa verdiblanca con pantalón azul en aquellos encuentros donde hubiera necesidad y pasando A.E.M. a un segundo plano tras haber contribuido durante unos años a recuperar el fútbol local.

La U.D. Lérida emprenderá desde la Tercera División un meritorio crecimiento deportivo que le llevará a convertirse en un importante club durante décadas adquiriendo en 1978 el nombre de U.E. Lleida y posteriormente, ya en 1992, transformándose en U.E. Lleida, S.A.D. hasta que en el año 2011 se disuelva víctima de sus excesos económicos dejando atrás dos temporadas en Primera División, veinticuatro en Segunda División, diecinueve en Segunda División B y dieciocho en Tercera División tras sesenta y cuatro años en activo.

Desaparecido el hasta entonces club representativo, durante el verano de 2011 surgen dos iniciativas con el ánimo de heredar a la afición de un lado y ser el primer club local de otro, Lleida 1939, S.A.D. liderado por Anabel Junyent y Club Lleida Esportiu por Sisco Pujol, llevándose el gato al agua la segunda que es inscrita en el Registro de Sociedades Deportivas de la Generalitat de Catalunya como Lleida Esportiu Terraferma Club de Futbol, firmándose acto seguido un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Lleida para la promoción del fútbol base y escuela de fútbol en la ciudad, pasando tanto las categorías de fútbol base como sus secciones de fútbol femenino a estar inscritas en la Federación Catalana bajo esta denominación.

Tras una irregular trayectoria marcada por los problemas económicos y no poder ascender deportivamente a Segunda División para competir en el fútbol profesional, con la entrada de nuevos gestores en 2024 se cambia a Lleida Club de Fútbol, denominación con la que la temporada 24/25 es su última en Segunda RFEF al ser descendido administrativamente a Tercera División por impago a los integrantes de la plantilla. Con una deuda superior a los ocho millones de euros, su futuro es muy comprometido propiciando la entrad de nuevos actores en el fútbol ilerdense y dejando una historia con diez participaciones en Segunda División B y cuatro en Segunda RFEF.

HISTORIA DEL CLUB:

2019 – 2020

Iniciado el año 2019 y después de varias temporadas con el primer club de la ciudad, el Lleida Esportiu Terraferma C.F. con constantes problemas financieros que arrastraban impagos a la plantilla, un grupo de aficionados y empresarios cansados de la situación al no ver un oportuno cambio de rumbo decidieron constituir una nueva sociedad que, naciendo libre de deudas y un atractivo proyecto, se convirtiera en el primer club de la capital catalana y su provincia.

Tras varias reuniones y establecer un plan de acción, se contactó con autoridades y otros clubs locales para testear sus posibilidades reales, quedando todo abonado para que el 22 de junio quedase constituido el Club Esportiu Atlètic Lleida. Presidido por Xavier Batalla, la principal idea era no empezar desde la última categoría por lo que se contactó con Joan Bosch, presidente del C.E. Escola de Futbol de Almacelles i Comarca, sociedad constituida el 27 de febrero de 1986 que, vistiendo originalmente camiseta roja con pantalón azul, en la temporada 89/90 dispuso de su primer equipo amateur empezando a competir en Tercera Regional cambiando sus colores en 2013 para vestir camiseta rojinegra con pantalón negro.

El C.E. E.F.A.C., del municipio de Almacelles, llevaba tres temporadas consecutivas compitiendo en Primera Catalana, la categoría inmediatamente inferior a Tercera División e iba a iniciar la cuarta, con lo cual se llevó a un rápido acuerdo para fusionar ambos clubs, no para la inmediata campaña 19/20, sino para la siguiente 20/21 con el fin de disponer más tiempo y afianzar la nueva sociedad. Durante el verano de 2019 se contactó también con el Club Atlétic Segre, presidido por David Romaní, sociedad constituida en 1974 que, vistiendo camiseta rojiblanca con pantalón negro, disponía de una potente cantera, jugaba en el Estadi Municipal Ramón Farrús y podía aportar bastante al proyecto como así sucedió.

2020 – 2030

Acabada la temporada 19/20 con el C.E. E.F.A.C. en séptimo puesto en un campeonato que no se llegó a finalizar siendo suspendido en marzo de 2020 a causa de la crisis sanitaria cuando todavía restaban once jornadas por disputar, el 28 de junio la Federación Catalana aprobó la fusión por absorción de ambos clubs quedando integrado el club de Almacelles en la estructura del C.E. Atlétic Lleida quien impuso su denominación, acordándose emplear para su temporada de debut en competición el Estadi Municipal Ramón Farrús y vestir enteramente de azul oscuro.

Coincidiendo con estos movimientos, al empezar la nueva década la Federación Española, en su propósito de modernizar la estructura de las categorías nacionales, emprende una fuerte reforma suprimiendo las tradicionales Segunda División B y Tercera División quedando sustituidas para la temporada 21/22 por dos nuevas tituladas Primera RFEF y Segunda RFEF respectivamente a las que se añade una tercera denominada Tercera RFEF que se convierte en el quinto nivel. Fraccionada la Primera Catalana en cuatro subgrupos, el club ilerdense participa la temporada 20/21 en el Subgrupo 2B con un sexto puesto, misma posición que ocupa en la campaña 21/22 mientras que en la sesión 22/23 es tercero logrando acceder a la Lliga Elit, nueva categoría creada por la Federación Catalana que desplaza a la Primera Catalana al segundo nivel en importancia dentro del fútbol territorial.

Al empezar la edición 23/24, los gerentes del C.E. Atlétic Lleida cambian al denominación a Atlètic Lleida C.E. apostando seriamente por el ascenso de categoría reforzando la plantilla y, paralelamente, negociando y comprometiéndose con el C.F. Badalona Futur, S.A.D. que participa en Segunda RFEF a efectuar la compra de este club una vez finalice el campeonato pagando mientras tanto las nóminas de los jugadores. Sextos los ilerdenses en Liga se clasifican para disputar el Play Off de ascenso a Tercera RFEF, superando en Semifinales a la U.E. Vic tras victoria 1-0 en casa y 0-1 en el municipio barcelonés, consiguiendo el ascenso ante la U.E. Figueres la vencer 3-1 en casa y 3-4 en el municipio gerundense. En cuanto al acuerdo de compra del C.F. Badalona Futur, S.A.D. y traslado a Lleida, todo salta por el aire y no se ejecuta quedando en nada.

Conformados a jugar en Tercera RFEF y con dinero fresco, en la temporada 24/25 se reúne una plantilla para intentar ser primeros y así ascender directamente, objetivo frustrado por el Reus F.C. Reddis quien le aventaja en diez puntos teniendo una nueva oportunidad en el Play Off donde fracasa al ser eliminado en las Semifinales Territoriales por el C.F. Badalona, conjunto con el que empata 2-2 en la ida perdiendo 0-1 en casa. Lejos de los primeros niveles nacionales, las ansias de progresar deportivamente y alcanzar competir en una categoría que se ajuste a las necesidades de una ciudad importante como es Lleida, aprovechando el descenso administrativo del Lleida C.F. de Segunda RFEF a Tercera RFEF por impagos, le lleva a pujar por la vacante originada previo pago de 288.920,93 euros, siéndole adjudicada por la Federación Española al no recibir oferta de ninguno de los descendidos del Grupo III a Tercera RFEF, decisión administrativa que cumple el deseo de los azulones.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Historia del deporte leridano. Imprenta Esc. Provincial. Juan Prenafeta (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles (Tomo II). Vicent Masià Pous (2011).
  • Falange i poder. Lleida durant la dictadura franquista. Universitat de Lleida. Josep Gelonch i Solé (2010).
  • Anuarios de la RFEF.
  • La Mañana. Diario.
  • Diario de Lérida. Diario.
  • El Correo de Lérida. Diario.
  • Los Deportes. Semanario.
  • Jornada Deportiva. Semanario.
  • www.hemeroteca.abc.es Diario
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.lavanguardia.es/hemeroteca Diario.
  • www.segre.com Diario
ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

 

Historial de la Sociedad Deportiva Sarriana

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Sociedad Deportiva Sarriana
  • Ciudad: Sarria 
  • Provincia: Lugo
  • Comunidad Autónoma: Galicia / Galiza
  • Fecha de constitución: 2009
  • Fecha de federación: 2009

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Sarria Sociedad Deportiva (2009-2013)
  • Sociedad Deportiva Sarriana (2013- )

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas de Categoría Nacional:

ESTADIO:

  • Nombre: Estadio Municipal de A Ribela
  • Año de inauguración: 22 de septiembre de 1991
  • Cambios de nombre:
  • Estadio Municipal de A Ribela (1991- )
  • Capacidad: 1.200 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Estadio Municipal de A Ribela (2009- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA SARRIANA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DE LA SOCIEDAD DEPORTIVA SARRIANA. EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN SARRIA:

Situado al sur de la provincia de Lugo y distante treinta kilómetros con la capital, el municipio de Sarria es el centro de la comarca de su mismo nombre siendo muy conocido por su abundante patrimonio religioso con multitud de iglesias y relevante Monasterio de Santa Magdalena. Tradicionalmente agrícola y ganadero, el sector servicios genera bastante empleo a sus más de trece mil vecinos existiendo numerosas pedanías escasamente pobladas, siendo la localidad un importante enclave en el Camino de Santiago con abundante paso de turistas.

Contando con algo más de quince mil habitantes en los años diez del pasado siglo, el fútbol entró en Sarria gracias a la labor de los jóvenes locales que estudiaban en la capital provincial, Lugo donde había un gran poso desde mediados de la primera década existiendo varios clubs, acordando en 1916 un nutrido grupo constituir el llamado Celita Foot-ball Club, sociedad así titulada en honor al famoso torero lucense Alfonso Celta Villeito «Cela», muy famoso en la época.

Habitualmente reunidos en la Fonda de Prado ubicada en la calle Xela Arias, el Celita F.C. inauguró el domingo 27 de agosto el denominado Campo de Outeiro emplazado en el barrio de Mazadoiro y al otro lado de la vía del ferrocarril, conocido también como Campo de la Condesa, perdiendo 0-2 ante el Galaico F.C., de Monforte de Lemos, manteniéndose en activo hasta el año 1918 disputando un buen número de encuentros amistosos, incluso algún trofeo.

Tras la desaparición del Celita F.C. no transcurrió demasiado tiempo sin constituirse otra sociedad, llegando esta en 1919 con el Tenorio F.C., caracterizándose el municipio a partir de la década de los años veinte por la dificultad de los distintos clubs que se constituyeron en prolongar su actividad más allá de uno o dos años, caso del C.D. Sarriano de 1923, el Sarria F.C. también de 1923 y la Unión Sarriana de 1924, club este último heredero del Celita F.C. que fue germen de la Sociedad Cultural y Recreativa La Unión.

Jugando en la llanura del Monte de Morelle en San Julián de La Vega y en el Prado de Ribela, en Santiago de Farbán, en 1928 fue constituida la Sociedad Deportiva Sarriana presidida por Sindo Castro adquiriendo gran fama en su área geográfica, conservando su actividad futbolística hasta 1932 cuando desapareció no sin antes disputar un significativo número de encuentros que acrecentaron la afición por este deporte.

Tras la extinción de la S.D. Sarriana, el fútbol local volvió a mostrarse inconsistente y débil surgiendo sociedades de poco recorrido como el Flavia F.C. en 1933, el Racing Club de Sarria en 1934 y el Estudiantil F.C. en 1935, provocando el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936 el cese de cualquier actividad deportiva. Controlada desde el principio toda Galicia por el Ejército Nacional, la relativa normalidad que hubo en la zona alejada del frente propició en 1938 la constitución del Rosal F.C., pasando el fútbol a principios de los años cuarenta a manos de la O.J. de Falange y no surgiendo ninguna sociedad representativa al carecer de un Campo de Deportes en condiciones y con las medidas reglamentarias.

Años más tarde, concretamente en 1947, surgió el Sarria Club de Fútbol jugando en un terreno en el paraje Das Insúas y manteniéndose entre alfileres alejado del fútbol federado como así había sido con todos los clubs antecesores, recogiendo el sentir de la afición local necesitada de un club donde poder jugar, pero sin crecer deportivamente por lo que quedó estancado cortándose su ritmo en 1961 bajo la presidencia de Luis Castro, aunque entre esta fecha y 1967 usaron su nombre diversas selecciones de jugadores locales que concertaban encuentros amistosos con motivo de las fiestas patronales de San Juan.

Después de muchos años sin un club representativo y tratándose Sarria de un municipio emergente de Lugo, en 1968 un grupo de aficionados pusieron basta a la situación constituyendo la Sociedad Deportiva Sarriana, presidida por Leandro Castro González dándose de alta en la Federación Gallega y estrenándose en la temporada 68/69 en el Campeonato de Modestos donde también actuó en la campaña 69/70 terminando tercero y haciendo uso del nuevo Campo Municipal Das Insúas situado en el barrio del mismo nombre junto al río Celeiro.

En 1970 pasó a competir en el Provincial lucense terminando cuarto en la temporada 70/71, sextos en las campañas 71/72 y 72/73 y primero en la sesión 73/74 ascendiendo a Regional Preferente, conocida también como Serie A en tierras gallegas, manteniéndose en este cuarto nivel nacional de la época durante un ciclo de cuatro temporadas consecutivas en las que resultó decimosegundo en el campeonato 74/75, noveno en el torneo 75/76, decimocuarto en la campaña 76/77 y decimonoveno en el curso 77/78 descendiendo a Primera Regional, categoría en la que encadenó un segundo descenso en esta ocasión a Segunda Regional.

Tras proclamarse campeón en la temporada 79/80 recuperó su plaza en Primera Regional consiguiendo ser noveno en la campaña 80/81 y, aprovechando una reestructuración del fútbol territorial, ascender a Regional Preferente, categoría convertida en el quinto nivel nacional desde 1977 con la implementación de la Segunda División B finalizando decimotercero en el curso 81/82, decimoséptimo en el torneo 82/83, decimosexto en la sesión 83/84 y decimonoveno con descenso incluido en la edición 84/85.

Tras un efímero paso por Primera Regional en la temporada 85/86 en la que concluyó primero, obtuvo el ascenso directo a Regional Preferente abriendo un nuevo ciclo de cuatro temporadas consecutivas en la categoría rindiendo más positivamente al sobrepasar la mitad de la tabla al menos en sus primeras ediciones, caso de la campaña 86/87 resuelta con un séptimo puesto, la sesión 87/88 con una novena plaza y la edición 88/89 en octavo lugar, siendo negativo el campeonato 89/90 al finalizar decimoséptimo descendiendo a Primera Regional.

Al iniciarse los años noventa, tras ser segundo en la temporada 90/91 la S.D. Sarriana ascendió a Regional Preferente estando en construcción el nuevo Estadio Municipal de Ribela, inaugurado el 22 de septiembre de 1991 en un encuentro ante el Racing Club Villalbés que se perdió por 0-2, manteniéndose el club sarriano a lo largo de siete campañas consecutivas en esta categoría hasta que, al término de la sesión 97/98, descendió a Primera Regional resultando segundo en la edición 98/99 por lo que recuperó su plaza en Regional Preferente.

Comenzado el nuevo siglo, la primear década contempló a un club ascensor que tan pronto ascendía como perdía la categoría a caballo entre Primera Regional y Regional Preferente pasando las temporadas 01/02 y 02/03 en Primera Regional, las campañas 03/04, 04/05 y 05/06 en Regional Preferente teniendo un nuevo desliz que le condujo hasta Primera Regional, haciendo un gran esfuerzo económico en la sesión 06/07 para ser primero y ascender, ejecutando un mal campeonato 07/08 en el que fue decimonoveno cayendo a Primera Regional.

En este último descenso la situación económica saltó por los aires descubriéndose una considerable deuda que llegaba hasta los cincuenta y dos mil euros, emprendiendo su presidente Manuel Somoza una rueda de contactos donde reclamaba al ayuntamiento el abono de una ayuda prometida por la anterior corporación. Esta no llegó y, visto el panorama, el club fue disuelto ante su manifiesta incapacidad monetaria dejando a la afición sin un club que había durado cuarenta años.

HISTORIA DEL CLUB:

2009 – 2010

Desaparecida la S.D. Sarriana hubo cruces de acusaciones políticas entre el gobierno local y la oposición por no haber apoyado lo suficiente al club, quedando todo en agua de borrajas y transcurriendo la temporada 08/09 sin un representante a nivel federado, tiempo suficiente para que un grupo de aficionados se tomase en serio la idea de constituir una nueva sociedad, compuesta por jugadores locales o de la comarca, madurándose el proyecto en los primeros meses de 2009.

Con vistas a la inminente temporada 09/10, a principios de julio fue constituido el Sarria Sociedad Deportiva siendo electo primer presidente de la entidad Manuel Somoza González, contando con cerca doscientos jugadores en las categorías inferiores y partiendo el equipo sénior desde Tercera Regional al ser inscrito el 16 del mismo mes en un complicado curso en el que fue decimoquinto y colista sumando apenas dos victorias y dos empates.

2010 – 2020

Pese a tan adverso resultado, el nuevo club no se desanimó y siguiendo en la misma categoría se terminó noveno en la temporada 10/11 llegando a siete victorias y siete empates, dando un paso muy importante a la conclusión de la campaña 11/12 en la que fue tercero tras la A.D.C. Sagrado Corazón, de Lugo y Sociedad Gimnástica Comercial, también de Lugo ascendiendo a Segunda Regional, categoría en la que arrasó en su debut de la sesión 12/13 aventajando a la A.D.C. Sagrado Corazón en once puntos encadenando un segundo ascenso consecutivo, en esta ocasión a Primera Regional.

No satisfecha la afición con la denominación Sarria S.D. y añorando la del club desaparecido, el club contactó durante el verano de 2013 con la Federación Gallega para poder ostentar la de club constituido en 1968, accediendo en ente territorial siempre y cuando se saldasen las deudas contraídas, sobre todo con la empresa de transportes Monbús Urbano S.A., ejecutándose una considerable quita que propició el cambio a Sociedad Deportiva Sarriana, nombre con el que compitió en la edición 13/14 de nuevo exitosa y vistiendo íntegramente de blanco al conquistar la primera plaza, título y ascenso directo a Regional Preferente aventajando al Club Atlético Escairón, de O Saviñao en doce puntos.

Para la afición sarriana el que un club local volviera a competir en Regional Preferente fue un gran paso deportivo, aunque su debut de la temporada 14/15 estuvo bastante comprometido al finalizar decimosexto librándose del descenso gracias al gol average favorable, reforzando la plantilla en la campaña siguiente 15/16 en la que mejoró al concluir decimosegundo, pero con dudas al distanciarse del descenso solo cuatro puntos. Con desajustes en el equipo, la sesión 16/17 fue un desastre deportivo al imponerse en escasos cuatro encuentros y empatar once ocupando el decimonoveno puesto que le llevó al descenso, empezando la edición 17/18 con el objetivo de ascender, meta que consiguió por la puerta grande al ser primero con un punto de ventaja sobre el C.D. Foz.

Regresar a Regional Preferente fue un espaldarazo significativo reforzándose la plantilla para terminar lo mejor posible, realizando un notable curso 18/19 en el que finalizó quinto dando muestras prometedoras de estar en el buen camino. En el ejercicio 19/20, cuando marchaba noveno en un campeonato irregular, en marzo de 2020 y acusa de la crisis sanitaria, la Federación Española suspendió el torneo no siendo reanudado en los meses posteriores conservando los lucenses y todo el resto de participantes su plaza en la categoría.

2020 – 2030

Al empezar la nueva década la Federación Española, en su propósito de modernizar la estructura de las categorías nacionales, emprende una fuerte reforma suprimiendo las tradicionales Segunda División B y Tercera División quedando sustituidas para la temporada 21/22 por dos nuevas tituladas Primera RFEF y Segunda RFEF respectivamente a las que se añade una tercera denominada Tercera RFEF que se convierte en el quinto nivel. La S.D. Sarriana, que sigue en Regional Preferente, pasa a competir en una categoría a la cual la Federación Gallega fracciona durante la temporada 20/21 en seis grupos en lugar de dos, liderando el conjunto blanco su grupo y accediendo a la Fase Final donde hay dos plazas en disputa para ascender a Tercera División, quedándose a las puertas al resultar tercero tras C.F. Noia y S.D. Sofán, de Caraballo con el que empata a puntos.

En la campaña 21/22, se intenta de nuevo ascender consiguiendo ser primero en la Fase Regular accediendo a la Fase Final con la ilusión de conseguir un resultado positivo, anhelo que no se materializa al finalizar tercero tras Club Atlético Arteixo y U.D. Paiosaco, de Laracha. En la sesión 22/23 la Regional Preferente gallega vuelve al formato tradicional con dos grupos logrando la S.D. Sarriana el hito de proclamarse campeón con cinco puntos de ventaja sobre el Betanzos C.F., ascendiendo por fin, aunque en esta ocasión es a una Tercera RFEF que representa el quinto nivel y no la Tercera División de hace unos años que era el cuarto.

Pese a todo es una categoría importante que origina buenas sensaciones entre la afición sarriana acometiendo la edición 23/24 con optimismo. El buen funcionamiento del equipo le lleva en su debut a concluir en quinto puesto clasificándose para el Play Off de ascenso, fase donde en las Semifinales Territoriales es eliminado por el Real Club Celta «C» – Gran Peña, club que en 2021 firma un convenio de filiación con el Real Club Celta de Vigo valedero por tres temporadas, al empatar 0-0 en casa y perder en la ciudad olívica por 4-1. En la temporada 24/25, el club presidido por Manuel Sangil Iglesias y entrenado por Juan Antonio Rodríguez termina tercero en Liga tras U.D. Ourense y C.D. Estradense disputando las Semifinales Territoriales y superando al Racing Club Vilalbés gracias a su mejor puesto en Liga después de vencer 0-1 en la ida y perder 0-1 en casa, siéndole más cómoda la Final Territorial al derrotar 2-0 al C.D. Estradense en casa y 0-2 en el municipio pontevedrés. Clasificado para la Final Nacional su rival es el Club Atlético Pulpileño, conjunto almeriense con el que empata 0-0 en la ida y al que derrota 3-2 en un vibrante encuentro ante su afición consiguiendo la gesta de ascender a Segunda RFEF.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

 

ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB:

 

 

Historial del Girona Futbol Club, S.A.D. «B»

 

 

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Girona Futbol Club, S.A.D.
  • Ciudad: Gerona / Girona
  • Provincia: Gerona / Girona
  • Comunidad Autónoma: Cataluña / Catalunya
  • Fecha de constitución: 2001
  • Fecha de federación: 2001

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club de Fútbol Riudellots (2001-2011)
  • Club de Fútbol Riudellots – Girona «B» (2011-2012)
  • Girona Futbol Club, S.A.D. «B» (2012- )

 

TÍTULOS NACIONALES:

0 Ligas de Categoría Nacional:

 

ESTADIO:

  • Nombre: Camp Municipal de Vidreres
  • Año de inauguración: 1982
  • Cambios de nombre:
  • Camp Municipal de Vidreres (1982- )
  • Capacidad: 1.000 espectadores

OTROS ESTADIOS:

  • Camp Municipal, Riudellots (2001-2012)
  • Camp Municipal Torres de Palau (2012-2017)
  • Camp Municipal, Riudarenes (2017-2022)
  • Camp Municipal Torres de Palau (2022-2025)
  • Camp Municipal, Vidreres (2025- )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

ESCUDOS DEL GIRONA FUTBOL CLUB, S.A.D. «B» EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

UNIFORMES DEL GIRONA FUTBOL CLUB, S.A.D. «B» EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

ORÍGENES DEL FÚTBOL EN GIRONA:

La ciudad catalana de Girona, capital de la provincia homónima y de la comarca del Gironés, fundada hace dos mil años y con una importante historia a cuestas, en las últimas décadas ha experimentado un considerable crecimiento demográfico y económico impulsados ambos por un notable incremento turístico, industrial y sobre todo, centrado en el comercio que la ha llevado a superar los cien mil habitantes. Con una afamada gastronomía y unas cercanas costas que atraen a gran cantidad de visitantes, el nivel de vida de Girona es considerado como uno de los más elevados de la península lo cual, en unión a una excelente oferta cultural, la han convertido en un interesante polo dinamizador para toda su provincia.

Muy diferente era, sin embargo, el aspecto que ofrecía la ciudad a principios de la primera década del siglo XX. Con poco más de quince mil almas, Girona era una discreta ciudad donde el fútbol era una actividad totalmente desconocida siendo en 1908 cuando, gracias al regreso de varios estudiantes locales que habían visto jugar a los primeros equipiers barceloneses durante sus estudios en la capital regional, decidieron poner en práctica aquel divertido juego en su lugar de origen. Eligiendo como lugar habitual de entrenamiento el magnífico paraje que ofrecía el terreno castrense sito en la dehesa del Campo de Marte, aquel mismo año se puso en funcionamiento el Gerona Foot-ball Club, sociedad presidida por José Sans Soler que apenas unos meses después de constituirse, en 1909 al contactar con jóvenes deportistas que solían acudir al prestigioso Gimnasio de Carles Gómez Soler, modificaron sus estatutos para convertirse en el Sport Club Gironí con vistas a dar cabida a otras actividades deportivas.

Avanzado 1910 algunos de aquellos sportman deseosos de dedicarse en exclusiva al fútbol decidieron por cuenta propia constituir un nuevo club al que denominaron Strong Foot-ball Club, formando parte del mismo jóvenes como Josep Espona, los hermanos Surribas, Bellsolá y Hormeu. Uniformados con camiseta auriazul y pantalón negro, la superficie del Campo de Marte siguió siendo su lugar de encuentro debutando en septiembre de 1911 frente al Sport Club Ampurdanés, rival de Figueres con el que se empató a tres tantos.

En 1912 el Strong F.C. y el S.C. Gironí disputaron sus primeros encuentros de rivalidad, acrecentándose la afición con el primer enfrentamiento de los auriazules ante un Palamós F.C. que rendía visita a la ciudad del Oñar por primera vez en su historia al igual que sucedió con el Universitari F.C., potente club de Barcelona con el que se perdió por 2-6. En 1914 quedó constituido el Patronato F.C., perteneciente al Patronato de San Pedro Claver regentado por el Círculo Social-Católico al que se unieron otras iniciativas como el Athletic Club Gerona, formado por elementos de la clase obrera, el Cataluña F.C., provisto de infantiles, el Gerunda F.C. y el Gerona Sport Club, fundado por jóvenes seminaristas. Con menor peso específico, pero también atraídos por el balompié, existieron el Estudiantil y el Industrial, presentando en 1915 el Strong F.C., máximo representante local, los primeros síntomas de abandono de la actividad que se vieron refrendados en 1916 cuando cesó completamente.

En 1919 se fundó el Grup Excursionista i Esportiu Gironí, conocido popularmente como G.E. y E.G., notable centro cultural y deportivo con amplia y dilatada trayectoria que, todavía hoy en día, sigue siendo un referente a nivel nacional. El fútbol, ávido de una sociedad balompédica fuerte, careció a finales de los años diez de un representante consistente, siendo el Centre Esportiu Gironenc, heredero del Strong F.C. quien vestía sus mismos colores, el único que mantenía el pabellón local en alto. Esta tendencia se mantuvo hasta 1921, año en el que surgió el Club Deportiu Gironí, modesta sociedad la cual, para sobrevivir, alcanzó un acuerdo con el Ateneu Social Democràtic pasando a depender económicamente de este último y a ser conocido como F.C. Ateneu S.D.

Paralelamente al F.C. Ateneu S.D., pronto los muchachos que integraban el C.E. Gironenc vieron la necesidad de hacer borrón y cuenta nueva recabando la atención de los aficionados locales que lo desearan para constituir una nueva sociedad que pusiera a Girona en el mapa. Reunidos todos los interesados, el 13 de febrero de 1921 nacía la Unión Deportiva Gerona, formalizando su ingreso en la Federación Catalana el 1 de marzo como paso ineludible para competir a nivel federado. La voluntad de esta neonata sociedad era llegar lejos y pronto alcanzó, fruto de su buen hacer, los cuatrocientos socios, capitalizando el movimiento futbolístico en la localidad hasta el punto de precisar de un terreno de juego propio que los liberara de la pléyade de clubs que jugaban en las instalaciones del Campo de Marte. El 29 de julio de 1922, este club que vestía camisa auriazul con pantalón azul, como sus precedentes, inauguraba el recordado Campo de Deportes de Vista Alegre ante un combinado del F.C. Barcelona al que se impuso por 5-2, aumentando la confianza hacia este club del cual se esperaba más de la cuenta.

Pasan los años y a mediados de década aparece el profesionalismo, invirtiendo la Unión Deportiva alegremente grandes sumas de dinero para mantener a sus estrellas, establecerse entre la élite futbolística regional además de llegar a contratar, incluso, a jugadores extranjeros que perciben buenos emolumentos. Tal despropósito, además de no conseguir el objetivo de acomodarse en la Primera Categoría regional, pronto se traduce en resultados negativos, acumulándose una faraónica deuda de doscientas mil pesetas de la época, una cantidad astronómica para un club que ha vivido los últimos tiempos muy encima de sus posibilidades reales. Ante esta tesitura, la U.D. Gerona entra a finales de década en banca rota y desaparece el 24 de julio de 1930 por lo insalvable de su situación poniendo fin a una historia que nació ambiciosa y, por demérito de sus dirigentes, se vio pronto truncada.

Tras la desaparición del máximo exponente deportivo local, la ciudad cuenta en esas fechas con diversos representantes como el  F.C. Ateneu Social Democrátic, la U.D. Pontenc y el sempiterno G.E.y.E.G.. Ante la acuciante necesidad de seguir con la tradición emprendida en 1908, desde el empresariado local y con el apoyo del Ayuntamiento se busca dar una contundente solución al problema presentado, estableciéndose contactos con varios jugadores pertenecientes a distintos clubs para, con la suma de todos, empezar un nuevo proyecto. El 25 de julio de 1930 queda definitivamente constituido el Gerona Foot-ball Club, con la insignia de la ciudad envuelta en los nuevos colores como escudo y vistiendo camisa rojiblanca y pantalón negro, los del popular Athletic Club bilbaíno que tanta sensación causa en España y al que se admira. Su primer presidente es el prestigioso abogado Albert de Quintana de León, prohombre de la ciudad apasionado del fútbol quien, rodeado de una competente junta directiva, encabeza un grupo humano que desea abrirse camino en el fútbol regional y, a poder ser, en el nacional.

Con el paso de los años el Gerona F.C. ascendió a Segunda División, sobrepasó la Guerra Civil, adoptó el nombre de Gerona C.F. en 1941 para cumplir con la Ley que prohibía el uso de extranjerismos, permutó el pantalón negro por uno azul a principios de los años cincuenta, anduvo a caballo entre la Segunda División y Tercera División en las décadas de los años cuarenta y cincuenta, se convirtió en todo un clásico de la Tercera División en los años sesenta y setenta pasando a finales de esta década a Segunda División B implementada como nuevo tercer nivel nacional futbolístico adoptando en 1980 la denominación Girona Futbol Club, tuvo unos convulsos años ochenta tocando fondo en Regional Preferente como en los noventa lo hizo en Primera Catalana, recuperando el esplendor de antaño finalizando la primera década del nuevo siglo cuando, en 2008, llegó al fútbol profesional teniendo sus altibajos en Segunda División y últimamente en Primera División.

HISTORIA DEL CLUB:

2001 – 2011

Recién ascendido el Girona F.C. a Segunda División tras casi cincuenta años de ausencia después de perder la categoría al término de la temporada 58/59, en el verano de 2008 la Junta Directiva del club rojiblanco se planteó con urgencia la necesidad de disponer de un club filial donde incorporar a los más destacados jugadores del equipo juvenil, hallando solución en dos clubs de la provincia como eran la U.D. Cassá, con plaza en Tercera División y el Ateneu Deportiu Guíxols, una categoría por debajo en Primera Catalana con los que firmó un acuerdo de filiación valedero por una temporada.

La experiencia con ambos clubs no fue satisfactoria y el Girona F.C., convertido ya en S.A.D. durante 2009, declinó la renovación del mismo para la campaña 09/10 intentando fortuna, un año después, en el verano de 2010 con la U.E. Llagostera que acababa de debutar en Tercera División finalizando séptimo, no alcanzándose acuerdo alguno dada la tremenda iniciativa del club azulgrana por lo cual en la siguiente sesión 10/11 tampoco pudo disponer de un filial.

Paralelamente a estos hechos, constituido en 2001 en el municipio gerundense de Riudellots de la Selva de apenas dos mil vecinos y distante con la capital provincial a tan solo doce kilómetros, quedó constituido el C.F. Riudellots, modesta sociedad que, vistiendo íntegramente de color azul, inició su carrera en la temporada 01/02 partiendo desde Tercera Territorial ascendiendo a Segunda Territorial en 2010 y a Segunda Catalana al término de la campaña 10/11, club que desconociendo el futuro que le esperaba se iba a convertir en pieza clave dentro del organigrama del club rojiblanco.

HISTORIA COMO EQUIPO DEPENDIENTE:

2011 – 2020

Con el tiempo echándose encima, tras dos temporadas en blanco y apremiado por tener un filial en una categoría de su interés habida cuenta de que no se quería crear un equipo dependiente desde cero, con vistas a la inmediata temporada 11/12 los gestores del Girona F.C. contactaron con la Junta Directiva del C.F. Riudellots que carecía de deudas, llegándose al definitivo acuerdo el 1 de julio de 2011 para que el club azulón se fusionara mediante absorción pasando íntegramente su estructura al club rojiblanco con el nuevo nombre de Girona F.C. «B».

Aprobado y firmado todo, a la hora de presentar la documentación ante la Federación Española, sin embargo, se topó con que se había incumplido el Artículo 109 del Reglamento que requería la gestión antes del 30 de junio como fecha tope, siendo admitida la fusión, pero no el cambio de denominación hasta la temporada siguiente, debiendo competir el equipo dependiente como C.F. Riudellots – Girona «B» en la temporada 11/12 empleando ya los colores rojiblancos resuelta con un decimoprimero puesto. En la campaña siguiente 12/13, ya como Girona F.C. «B», con una plantilla reforzada se consiguió el subcampeonato quedando a un solo punto de margen del C.D. Banyoles quien ascendió directamente a Primera Catalana debiendo el dependiente promocionar con el C.E. El Catllar perdiendo en la ida 1-0, pero remontando 2-0 en casa ascendiendo a Primera Catalana.

Saltar a Primera Catalana fue un gran paso para el dependiente rojiblanco esperando en un tiempo futuro enlazar con la Tercera División, deseo que no se cumplió en la sesión 13/14 al ser tercero, como tampoco en la edición 14/15 cerrada con un octavo puesto y mucho menos en la temporada 15/16 donde fue decimocuarto viéndose al término de la campaña 16/17 arrastrado a un descenso a Segunda Catalana tras ser decimotercero mientras, paralelamente, se había inaugurado un convenio de filiación con el C.F. Peralada.

La debacle del equipo dependiente, totalmente inesperado, hizo reaccionar rápidamente a un creciente Girona F.C. quien buscó una alternativa profundizando y ampliando su convenio con el C.F. Peralada, un club constituido en 1928 que, habiendo sido segundo en la temporada 16/17 dentro del Grupo IV catalán de Tercera División, se había quedado sin ascenso a Segunda División B al ser eliminado en su Final ante el Club Rápido de Bouzas por el valor doble de los goles a domicilio. La intención del Girona F.C. era adquirir la plaza vacante que había dejado en Segunda División B el C.F. Gavá, valorada en 133.000€ y compartir gastos con el C.F. Peralada para hacerse con ella, oferta que fue consentida por la Federación Española y conllevo con la aprobación de los socios del club verdiblanco, a cambiar su denominación a C.F. Peralada – Girona «B» sin afectar el nombre del Girona F.C. «B», su equipo dependiente.

Durante el estreno en el Grupo III de Segunda División B correspondiente a la campaña 17/18 el C.F. Peralada – Girona «B» fue noveno consiguiendo el Girona F.C. «B» el primer puesto y consiguiente ascenso a Primera Catalana, finalizando el conjunto verdiblanco decimonoveno en la sesión 18/19 tras lo cual descendió a Tercera División rompiendo su nexo con el club rojiblanco, mientras el equipo dependiente fue segundo en un gran campeonato a dos puntos de la U.E. Vilassar de Mar disputando el Play Off a Tercera División, fase en la que fue eliminado por el valor doble de los goles a domicilio al empatar ante el Ct.d’E. Manresa 1-1 en casa y 0-0 en el municipio barcelonés. En la edición 19/20, restando todavía por disputar doce encuentros y a causa de la crisis sanitaria desatada en marzo de 2020, la Federación Española suspendió la competición cuando los gerundenses ocupaban el primer puesto, ascendiendo a Tercera División al final de la misma al no ser reanudado el torneo.

2020 – 2030

Debutante en Tercera División, la recién inaugurada década comienza con la voluntad por parte de la Federación Española de reestructurar las categorías nacionales que de ella dependen suprimiendo las tradicionales Segunda División B y Tercera División que, para la temporada 21/22, serán sustituidas por dos nuevas tituladas Primera RFEF y Segunda RFEF respectivamente a las que se añade una tercera denominada Tercera RFEF que se convierte en el quinto nivel. Para acomodar a los clubs en la nueva estructura y realizar la correspondiente criba, durante la temporada 20/21 se establece un complicado sistema competitivo en el cual el Grupo V catalán queda fraccionado en dos mitades participando el Girona F.C. «B» en el Subgrupo B del que resulta segundo clasificándose para la Segunda Fase donde hay dos plazas en juego para acceder a Segunda RFEF, careciendo de la fortuna necesaria al acabar cuarto. Exento en los Cuartos del Play Off, en Semifinales y a encuentro único es derrotado por el Cerdanyola F.C. 2-3 quedando eliminado.

Tras su buen papel en el campeonato precedente, la campaña 21/22 en Tercera RFEF es también positiva al concluir cuarto clasificándose para el Play Off de Ascenso en el que supera en las Semifinales Territoriales al C.P. San Cristóbal, de Terrassa al vencer 1-0, siendo eliminado en la Final ante la U.E. Olot después de empatar 1-1 y prevalecer el mejor puesto obtenido en Liga. El relevo generacional y la llegada de nuevos jugadores ocasiona que el Girona F.C. «B» finalice octavo en la sesión 22/23 y retroceda más todavía en la edición 23/24 al ser decimoprimero, recomponiendo filas en la temporada 24/25 donde se remonta espectacularmente hasta conseguir el tercer puesto clasificándose para el Play Off. Con una plantilla fuerte y determinada, en las Semifinales Territoriales supera al C.F. Peralada al vencer 0-1 en la ida y 2-1 en casa haciendo lo propio en la Final Territorial en esta ocasión frente al C.F. Badalona a quien derrota 3-1 en casa y empata 0-0 en la vuelta, accediendo a la Final Nacional con una plaza de ascenso directo a Segunda RFEF ante la U.D. San Fernando, conjunto de San Bartolomé de Tirajana al que vence 1-0 en casa y 0-2 en tierras canarias significando su ascenso a Segunda RFEF.

Copyright Texto historiales LaFutbolteca.com

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA:

  • Álbum Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Historia y estadística del fútbol español. Vicente Martínez Calatrava. Fundación Zerumuga (2002).
  • Història dels clubs de futbol. Jordi Finestres y Salvador Giménez. Edicions del País Valencià. Coleccionable: El Temps (1999).
  • Cinquantenari del Girona F.C.. Gerunda de Publicitat (1980).
  • Historial Girona F.C.: 1930-1984. Jaume Curbet i Boj. Gerunda de Publicitat (1984).
  • Història del futbol a Girona. Jaume Curbet i Boj. Ajuntament de Girona (1992).
  • 75 anys del Girona F.C.: història gràfica. Jaume Curbet i Boj. CCG Edicions (2006).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.lavanguardia.es/hemeroteca Diario.
  • www.diaridegirona.cat Diario.
ENLACES RELACIONADOS CON EL CLUB: