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escudo Burjassot CF

 

DATOS GENERALES:

  • Nombre completo: Burjassot Club de Fútbol
  • Ciudad: Burjassot
  • Provincia: Valencia / València
  • Comunidad Autónoma: Comunidad Valenciana / Comunitat Valenciana
  • Fecha de constitución: 1916
  • Fecha de federación: 1921

 

CAMBIOS DE NOMBRE:

  • Club Serrano (1916 – 1917)
  • Club Burjasot (1917 – 1921)
  • Burjasot Foot-ball Club (1921 – 1931)
  • Deportivo Republicano Burjasot Foot-ball Club (1931 – 1933)
  • Burjasot Foot-ball Club (1933 – 1941)
  • Burjasot Club de Fútbol (1941 – 1996)
  • Burjassot Club de Futbol (1996 – )

 

TÍTULOS NACIONALES:

  • 0 Ligas de Categoría Nacional

 

ESTADIO:

Campo Municipal Los Silos

  • Nombre: Campo de Fútbol Municipal Los Silos
  • Año de inauguración: 29 de enero de 1967
  • Cambios de nombre:
  • Campo de Los Silos (1967-)
  • Capacidad: 2.000 espectadores

 

OTROS ESTADIOS:

  • Camp de les Piteres (1916 – 1918)
  • Camp del Bassot (1918 – 1967)
  • Campo los Silos (1967 – )

 

TRAYECTORIA EN LIGA:

clasificaciones finales Burjassot CF

ESCUDOS:

UNIFORMES:

ORÍGENES Y ANTECEDENTES:

Situada a muy escasa distancia del gran centro regional, Valencia, la localidad de Burjassot era ya a principios del siglo XX junto a las vecinas Godella y Paterna, polo de atracción para veraneantes con posibles procedentes de la capital quienes, durante el periodo estival, huían de los calores y humedad de la urbe refugiándose en sus por entonces aún existentes bosques. Parte de estas familias, algunas instaladas en villas a las afueras del casco urbano y otras dentro del mismo, eran ya conocedoras del fútbol, siendo que a mediados de la década de los años diez algunos de sus integrantes, todos ellos en edad juvenil, aprovechaban el descampado existente en las inmediaciones de la calle Progreso -denominado Camp de les Piteres por la presencia de piteras en uno de sus laterales- como terreno de juego idóneo para jugar horas y horas a su deporte favorito.

Los líderes de este grupo eran los hermanos Dutrús y los Bonora, valencianos estos últimos residentes en la Gran Vía Marqués del Turia, donde Alejandro y Luís, pertenecientes a la disciplina del Club Deportivo Español de la capital -constituido a finales de 1911 con parte del alumnado del colegio salesiano de la calle Sagunto, donde el Padre Viñas era su máximo referente-, se veían acompañados de otros miembros de la entidad como Ferrer y Ballester, además de amigos ocasionales procedentes tanto de la capital como de la localidad. Tras unos pocos años jugando al fútbol, concretamente en 1916 y en medio del fragor de su militancia en este club inscrito en la Federación Valenciana, el grupo que se daba cita habitualmente cada estío en el Camp de les Piteres decidió formar una asociación futbolística, a la que denominaron Club Verano Burjasot, siendo este a partir de la fecha y durante escasos años el refugio ocasional para aquellos veraneantes y amigos que se veían rodeados de la chiquillería local.

HISTORIA DEL CLUB:

1916 – 1920

La iniciativa del Club Verano Burjasot no quedó en saco roto y tras la finalización del periodo estival, una vez retornados los integrantes capitalinos de este equipo a sus respectivos domicilios y libre el Camp de les Piteres de los chavales de mayor edad, un grupo de amigos adolescentes liderados por José Moscardó y su hermano Manolo, decidieron dar continuidad al fútbol constituyendo ese mismo año de 1916 en fecha indeterminada una nueva asociación a la cual no le dieron nombre usando su propio domicilio de la calle Progreso como vestuario, además de lugar para guardar botas y materiales empleados en los partidos. En cuanto al primer y eventual local de las reuniones fue elegido el taller de calderería del señor Orrico, sito en la carretera de Llíria.

Aquel animoso grupo formado por chavales de entre doce y catorce años que vestían camisa con pantalón blanco y pagaban cada uno de ellos dos pesetas al mes de su asignación, a principios de 1917 ya se enfrentaban a equipos de la fachada marítima de Valencia, resultando el Camp de la Platgeta situado junto al parque de vías del ferrocarril entre el Grau y el Cabanyal un verdadero vivero de equipos con los que enfrentarse. En uno de estos partidos dominicales y tras jugar frente al Malvarrosa F.C. alineando al joven Ramón Serrano como refuerzo, el control excesivo de la pelota por parte de este jugador hizo que el resto de sus compañero se dirigieran a él refiriéndose con un imperativo y elocuente “pásala Serrano”, llamada que tantas veces se repitió que el cronista del encuentro al día siguiente y ante la sorpresa de todos, creyendo que era el nombre del club, bautizó a los burjasotenses como Club Serrano, título que no disgustó y fue empleado en los meses posteriores.

En esas fechas la afición por el fútbol iba incrementándose en la localidad y en el Café de Pedrós, un grupo de amigos de los integrantes del Club Serrano decidieron crear un nuevo equipo con el que rivalizar y compartir aquel tan humilde Camp de les Piteres, autodenominándose Los Ingenuos. Compartir terreno de juego, ser de la misma localidad y atraer la expectación de sus convecinos quienes cada vez eran más ante los partidos de los domingos, terminó por unificar el destino de ambos quedando refrendado en los bajos del Café Mariano dentro de un espacio reservado que solía emplear la Peña Gallinero por el nuevo nombre de Club Burjasot.

La dimensión adquirida por el club y la presencia de público tanto masculino como femenino provocó que los futbolistas decidieran abandonar sus primeros colores, botas en desuso, alpargatas, camisas de vestir, incluso camisetas interiores y adquirir unos definitivos distintos a los de las asociaciones conocidas. Barajadas varias propuestas en una reunión mantenida en el local de la Peña Mariano, al final los de la bufanda de seda de Manolo Moscardó, violeta con dos rayas amarillas junto a los flecos, fueron los elegidos por su contraste y pervivencia ante los futuros lavados y secados, decidiéndose vestir desde aquel instante camisa gualdivioleta, pantalón blanco y medias negras con vuelta amarilla. Era aún invierno y las camisetas llegaron desde una fábrica textil de la industriosa Sabadell costando veintiocho pesetas cada unidad, estrenándose los nuevos uniformes el mismo día junto a un balón adquirido en la tienda de deportes que el conocido árbitro Alcaine tenía en la desaparecida Bajada de San Francisco de la capital valenciana por dieciocho pesetas en cuando valía tres más.

Llegado el periodo estival el Camp de les Piteres tuvo que dar alojamiento tanto al Club Burjasot como al Club Verano Burjasot al regresar a la localidad la amplia colonia valenciana de asiduos que, como cada año, huía del calor y de la agitada vida de la capital, estrenándose sus enfrentamientos a nivel de club aunque todos los partícipes eran viejos conocidos. El domingo 16 de septiembre el Club Burjasot se imponía 1-0 al Club Verano Burjasot, disputándose un segundo encuentro el domingo siguiente día 23 con resultado desconocido.

El año 1918 va a ser muy significativo para el devenir del club gualdivioleta y para el fútbol general en la localidad, pues varios son los acontecimientos de importancia que se desarrollan. El primero afecta al club liderado por los hermanos Moscardó, pues en pleno invierno y presente en varios entrenamientos aparece la figura de Francisco de Yturribarría, un comerciante bilbaíno muy aficionado al fútbol, socio fundador del Club Arenas, de Getxo, y muy relacionado con todo lo que envuelve a este deporte en Vizcaya y especialmente al Athletic Club. Yturribarría, domiciliado en la calle General Prim y persona con haberes, se convertirá en el caballo blanco que necesitaba aquel grupo de muchachos prestándoles todo tipo de ayudas, tanto económicas como sociales. Con parte de su dinero se alquila un nuevo terreno de juego situado en una senda entre el núcleo urbano y el barrio de Espartero por un plazo de dos años a razón de doscientas cincuenta pesetas anuales, erigiéndose allí el Camp del Bassot (balsa grande, en castellano) que se convertirá en su feudo durante muchas décadas. Por otra parte, el gran aficionado bilbaíno empieza a ejercer de gran director del club ejerciendo de presidente, relaciones públicas y persona en quien todos los jugadores confían para la buena marcha de la entidad.

El segundo acontecimiento es la llegada de los Jesuitas. Cumpliendo el plan trazado en mayo de 1917 para buscar un asentamiento en Burjassot con vistas de asentar un colegio de la orden, el 24 de junio de 1918 se firma la escritura de adquisición de la Villa de San José, una finca de 16 hanegadas emplazada junto a la estación del ferrocarril donde haciendo uso de la villa como colegio, en su alrededor se habilitan tres reducidos campos de fútbol y una pista de patinaje. Abierto al público general durante todas las tardes de ese mismo verano, los niños tanto de Burjassot como de la vecina Godella gozan pronto de un recinto donde correr tras la pelota y jugar, abriéndose desde ese instante una gran relación entre los religiosos y sus habitantes.

Iniciado el curso 1918-19, el 1 de noviembre el alumnado mediopensionista constituye la S.D. del Santo Ángel, creándose casi de inmediato la S.D. de San Luís Gonzaga por parte de los internados, dos movimientos llenos de críos que obligan al Colegio a alquilar un nuevo terreno el 19 de ese mes de mayores dimensiones. De la suma de ambos nace en 1919 el Colegio de San José, club con gran importancia durante los futuros años veinte en labores pedagógicas y deportivas con niños en edad infantil.

El tercer acontecimiento es la desaparición del Club Verano Burjasot, aquel equipo formado por veraneantes y jugadores pertenecientes a otros clubs de la capital quienes, ya más mayores, tienen otras inquietudes.

El año 1919 pasará sin más incidencias de índole local, destacando el protagonismo adquirido recientemente por el Colegio de San José dentro del fútbol comarcal al convertirse en caldo de cultivo de muchos futbolistas y centro de obligada visita para todos los clubs que, domiciliados en la capital, disponen de equipos de talla infantil.

1920 – 1930

El cambio de década verá progresar al Club Burjasot de forma trepidante. La constitución de la Federación Regional Levantina de Clubs de Foot-ball a finales de 1919 con sede en Valencia no pasa desapercibida a los ojos de Francisco de Yturribarría quien, consciente de lo que ello supone, prepara su club para dar un salto cualitativo. El primer paso es dotarlo de una junta directiva en 1921 donde él mismo ejerce de presidente, redactándose unos estatutos que son presentados ante el Gobierno Civil el 17 de septiembre y aprobados el día 29 bajo la denominación oficial de Burjasot Foot-ball Club. Paralelamente, y pese a tener varios años de existencia, se inaugura también con carácter oficial el Camp del Bassot dotado con vestuarios y casetas el 19 de septiembre en encuentro ante el Club Stadium, de Valencia, destinándose los ingresos obtenidos en taquilla a favor de los reclutas locales que, enrolados en el Regimiento de Infantería Otumba nº49, marchan a combatir al Rif para aplacar la rebelión de los autóctonos levantados en armas ante los españoles.

El Burjasot F.C. ingresa de pleno derecho en la Federación Levantina quedando acomodado por su potencial en el Grupo B de Segunda Categoría de la zona norte donde figuran los clubs valencianos y castellonenses -la zona sur resta para alicantinos, murcianos y albaceteños-, debutando en la temporada 21/22 con una plantilla bien plantada que promete mucho pese a haberse desprendido de su máxima figura, Antonio Cordellat -jugador nacido en 1904 que pasa a las filas del Valencia F.C-. Su presidente, Francisco de Yturribarría, pisa fuerte en el organismo regional y fruto de sus conocimientos y los desaciertos de Antonio Garañena, es elegido presidente de la Federación Levantina el 15 de septiembre de 1922, cargo que ostenta hasta el 2 de agosto de 1923 cuando se ve envuelto en un rifi-rafe dentro de la jaula de grillos que era la Federación. Dimitido de la presidencia regional y de su club, plaza donde es sustituido por Francisco Riera, Yturribarría marchará poco después en 1925 a Marsella por asuntos laborales donde fijará su residencia y llegará a presidir el España Club, una sociedad futbolística formada por trabajadores españoles en aquella ciudad francesa hasta que en febrero de 1926, víctima de un infarto, fallece.

En lo deportivo la campaña 22/23 es excelente al ser Campeón, quedando último en la 23/24 en medio de la polémica presidencial. La edición 24/25 es más fructífera y los gualdivioletas se proclaman Campeones de su grupo consiguiendo llegar a la final regional de la categoría donde consiguen el ascenso al no presentarse el Real Alcodiam Deportivo, de Alcoi, reclamando acceder a la Primera Categoría en la cual figuran los grandes clubs de la capital como mandan los cánones. Sin embargo obtienen la negativa por respuesta alegando la Valenciana -con ese título desde el 28 de octubre de 1924- no encontrarse en condiciones el Camp del Bassot por sus dimensiones, respuesta que el club traslada al seno de la RFEF quien estudiado el caso y los reglamentos da la razón a los demandantes e insta a la Valenciana a hacer partícipe al Burjasot F.C. para la temporada 25/26.

El Burjasot F.C. disputa en 1925 el Campeonato de España de Aficionados compartiendo grupo con el C.D. Júpiter, de Barcelona y el C.D. Patria, de Zaragoza, siendo segundo a un punto de los catalanes quienes disputan la gran Final y se proclaman Campeones. En cuanto al prometido estreno en Primera Categoría, este se produce una vez se llevan disputadas dos jornadas, reestructurándose el calendario para darles acomodo en un grupo donde quedará séptimo en la temporada 25/26 en medio de asociaciones tan conocidas como el Valencia F.C., Levante F.C., Gimnástico F.C., España F.C. y Stadium F.C., todos ellos de la capital regional, además de C.D. Castellón, S.C. Castalia, Athletic Saguntino F.C. y Club Natación Alicante.

En la campaña 26/27 son últimos salvándose del descenso al superar la Promoción ante el aspirante Sporting Club de Canet, de Sagunto, mientras que en la siguiente 27/28 con una de sus mejores plantillas pierden la categoría tras ser quintos y después de una cruel reestructuración del fútbol nacional donde la RFEF establece que sólo pueden continuar en Primera Categoría aquellos clubs que tengan plaza en Categoría Nacional para la temporada 28/29 o estén considerados como clubs profesionales, criba que los gualdivioletas no pueden superar al contener muchos amateurs. De nuevo en Segunda Categoría, la edición 28/29 transcurre en un grupo con solo cuatro participantes donde los gualdivioletas aguantan el tipo, objetivo que repiten en la 29/30 en la que son terceros. Esa misma temporada son encuadrados en el grupo sexto de la recién creada Tercera División, en la que son quintos y colistas frente a clubs como Levante F.C., Gimnástico F.C., Athletic Saguntino F.C. y Sporting Club de Canet.

1930 – 1940

El estreno de la década de los años treinta va a comportar algunos cambios en la entidad, de signo político, en correspondencia a los nuevos tiempos que se viven a raíz de la proclamación de la Segunda República. El 31 de agosto de 1931 se modifica oficialmente el nombre pasando a denominarse Deportivo Republicano Burjasot F.C., cambio que no viene solo pues se acepta como titular la segunda camisa de color rojo en sustitución de la tradicional gualdivioleta y en obediencia al nuevo régimen se elimina la corona real del águila.

Deportivamente el club empieza debatiéndose en Segunda Categoría donde es Campeón del Grupo I en la edición 30/31, puesto que no le permite ascender pues en la Promoción es quinto, y logrando llegar a la Final del Campeonato de España Amateur donde caen  concluyendo tercero en la campaña 31/32 y segundo en la 32/33 tras la S.D. Burriana, aunque en esta ocasión y a consecuencia de la ampliación de la Primera Categoría sí puede acceder a esta. La vuelta entre los grandes trae consigo nuevamente cambios nominativos una vez pasado el fragor político, recuperando en 1933 el nombre de Burjasot Foot-ball Club. Durante la temporada 33/34 la plantilla realiza un buen papel y se finaliza en cuarto puesto, pero una nueva reestructuración le lleva a descender administrativamente a Segunda Categoría. La fuga de algunos jugadores importantes resulta decisiva en la campaña 34/35 pues muy debilitado concluye sexto y último en su grupo.

En el verano de 1935 la directiva que encabeza José Ballester adquiere nuevos jugadores con el propósito de regresar a Primera Categoría, objetivo que se consigue tras ser Campeón del Grupo II y líder en la Fase Final de ascenso. El Burjasot F.C. presenta a lo largo de la campaña 35/36 una plantilla muy competitiva que, clasificada para la disputa del Campeonato de España Amateur, llega hasta Semifinales donde en Nervión cae derrotado ante el equipo amateur del Sevilla F.C. en un disputado y violento encuentro en el cual, tras empatar 1-1, los locales consiguen dos tantos más rozando la ilegalidad que enojan a los valencianos provocando un monumental escándalo y su retirada del terreno de juego. Prestos a iniciar la temporada 36/37, en julio les sorprende la Guerra Civil, permaneciendo en activo la entidad hasta bien avanzado 1937 cuando el conflicto se recrudece y los bombardeos aéreos aumentan en el entorno de la capital.

Finalizada la guerra el Burjasot F.C. se recompuso rápidamente una vez intervenido el club por las nuevas autoridades quienes depositaron su confianza en Julio Pons, su nuevo presidente, eliminándose con toda celeridad la camisa roja por lo que suponía para los seguidores del nuevo Régimen y adoptándose una nueva con un lúgubre color negro que causó perplejidad y asombro en los aficionados. Ascendido a Primera Categoría al término de la temporada 35/36, los burjasotenses reiniciaron su marcha dentro del Campeonato Regional junto a los más destacados clubs valencianos de la época gracias a las nuevas instrucciones dadas por la Federación Española presidida por el militar Julián Troncoso quien establecía que los clubs profesionales debían competir cada uno en su respectivo territorio. El Campeonato se lo adjudicó el Valencia F.C., seguido de U.D. Levante-Gimnástico, Ag.D. Alzira, C.D. Castellón, Burjasot F.C. en quinto puesto, mientras colista era el C.D. Olímpico, de Xátiva.

La temporada 39/40 era ya de por sí bastante satisfactoria tras tanto tiempo de inactividad y penurias, pero la ambición y, en especial su calidad, les llevó a coronarse aún triunfadores del Campeonato Regional de Aficionados, título recibido muy satisfactoriamente por todos sus seguidores. Si faltaba alguna guinda al pastel, esta llegó de manos de la FEF al ser adjudicadas varias plazas a la Federación Valenciana para competir en una muy renovada Segunda División donde se pretendía dar alojo a clubs históricos y representantes de ciudades destacadas durante la guerra. Presente el Valencia F.C. en Primera División y la U.D. Levante-Gimnástico en Segunda División por derecho propio, la FEF invitó al resto de componentes de Primera Categoría a formar parte de dicha categoría aceptando C.D. Castellón y Burjasot F.C., pero en cambio no Ag.D. Alzira y C.D. Olímpico, de Xàtiva, quienes declinaron al considerar los gastos que se podían derivar excesivos para sus respectivas maltrechas economías.

El Burjasot F.C. dispuso para sus encuentros en Segunda División del valencianista Estadio de Mestalla como local al ser un recinto de mayores condiciones que el Camp del Bassot, militando en el Grupo IV donde realizó un buen papel al ser sexto precedido por orden clasificatorio de Murcia F.C., Ag.D. Ferroviaria, de Madrid, Imperio F.C., de Madrid, Alicante F.C. y Cartagena F.C., precediendo a Elche F.C. y al colista Imperial F.C., de Murcia con un balance de cinco victorias, dos empates y siete derrotas con treinta y ocho tantos a favor por treinta y tres en contra. En cuanto a la plantilla negriblanca, pasaron por el club los porteros Soto y Chirivella junto a los jugadores de campo Sáenz, Serrador, Sierra, Rubio, Torres, Felipe, Sancho, Albentosa, Gómez y Pizá entre otros.

La larguísima edición 39/40 no se detuvo en este punto y, contándose con una gran plantilla, todavía hubo fuerzas para competir en el Campeonato de España Amateur donde se llegó bien lejos aunque sin contar con toda la fortuna necesaria para lograr un hecho histórico; poder cantar el alirón y obtener un merecido título a nivel nacional. El encuentro de la Final del 29 de junio de 1940 en el zaragozano Estadio de Torrero frente al Stadium Club Avilesino fue épico, memorable, pues habiéndose adelantado en los primeros minutos de la primera parte el Burjasot F.C. con dos tantos, a poco de concluir esta marcaron los asturianos. En la segunda parte el Stadium empató, el juego se endureció y un jugador valenciano fue expulsado, concluyendo el tiempo reglamentario con 2-2. El árbitro, Gojenuri, decretó una prórroga adicional de veinte minutos en donde se llegó al 3-3 resultando dos jugadores valencianos más expulsados, dirimiéndose una segunda prórroga que alcanzó diez de los veinte minutos programados suspendiéndose a continuación el match ante la falta de visibilidad cuando el Burjasot F.C. campeaba con seis jugadores -dos de ellos cojeando- frente a diez de los asturianos, habiendo marrado los valencianos un penalti y habiéndose anulado un tanto a los avilesinos por fuera de juego.

La imposibilidad de reunir un once de garantías por parte de los valencianos al no poder alinear a los sancionados -los jugadores expulsados-, además de tener dos renqueantes, provocó la renuncia del Burjasot F.C. a seguir en el torneo e impidió repetir el encuentro el domingo día 30 como establecía el reglamento, por lo cual, días después, la Federación Española emplazó al Sevilla F.C. Amateur, semifinalista, para disputar de nuevo la Final, encuentro disputado ahora en el madrileño Estadio de Vallecas donde los asturianos se impusieron por 4-2.

1940 – 1950

Finalizada la temporada 39/40, la FEF reestructuró la categoría drásticamente dejando los cinco grupos configurados con ocho participantes cada uno hasta sumar un total de cuarenta clubs en tan sólo dos grupos con doce participantes respectivamente, quitándose de en medio dieciséis clubs. El Burjasot F.C., unos de los damnificados y a la par una modestísima sociedad que había alcanzado su cénit deportivo sin apenas darse cuenta y quien había realizado un dignísimo papel, afrontó la campaña 40/41 en una categoría más acorde a sus posibilidades como era la Primera Categoría, la máxima dentro de las de titularidad regional.

Con la marcha de algunos jugadores y un presupuesto más exiguo, los burjasotenses concluyeron sextos en Liga, resultando peor la temporada 41/42 cuando, con una plantilla de circunstancias donde casi todos los jugadores eran oriundos de la localidad y la presencia de forasteros casi nula al estar las arcas vacías tras su paso por la categoría de plata, tan solo se sumó una victoria, cero empates y trece derrotas terminando colistas además de acabar descendiendo a Segunda Categoría.

El club valenciano, denominado Burjasot Club de Fútbol desde el 1 de enero de 1941 bajo la presidencia de José Mortes Mercader en correspondencia al obligado cumplimiento de la nueva Ley que prohibía el uso de extranjerismos y denominaciones en catalán preferentemente, pasaba en 1942 a formar parte del segundo nivel regional iniciando en la temporada 42/43 un pequeño calvario por esta categoría donde era considerado como un grande ante el resto. Tras rozar el primer puesto en su grupo, en las siguientes comparecencias se planteó el ascenso como único objetivo pero la desdicha apareció en la edición 43/44 donde no pudo rematar en la Promoción todo el esfuerzo desarrollado en Liga tras ser Campeón, teniendo que esperar a la sesión 44/45 donde, esta vez sí, nuevamente Campeón, retornaba por la puerta grande a Primera Categoría.

Con Salvador Burguete y Vicente Muñoz Val en la presidencia, el club burjasotense alcanzó cierta estabilidad deportiva en los últimos años cuarenta logrando sobreponerse a la gran crisis establecida tras el periplo en Segunda División de modo que, sin contar con grandes presupuestos, nunca peligró su comparecencia en la primera de las categorías regionales organizadas por la Federación Valenciana, aunque sin aspirar nunca a cotas mayores.

1950 – 1960

Con el cambio de década el Burjasot C.F. seguía cómodamente instalado en Primera Regional, resultando décimo en la campaña 50/51, decimoprimero en la edición 51/52 y decimotercero en la 52/53 en unos tiempos donde a Manuel Nadal le sustituyó en el cargo presidencial Vicente Carsí, directivo que se encargó de remodelar el antiguo Bassot dotándolo de gradas y perímetro de obra. En el anhelo de los burjasotenses y, sobre todo, en la memoria, subyacía el recuerdo de los colores que tantos éxitos aportaron a la sociedad en el pasado, los conocidos gualdivioleta, emprendiéndose con el apoyo de la directiva una iniciativa que fue rápidamente secundada por la afición determinando que, con el permiso federativo, se pudieran recuperar estos colores para la temporada 53/54 quedando enterrada en el baúl la fúnebre camisa negra.

El Burjasot C.F. pareció revitalizar con su atuendo histórico y, tras ser decimoquinto en la campaña 53/54, en la temporada 54/55 rozó el ascenso con Daniel Belloch obteniendo el ansiado pase a Tercera División al término de la edición 55/56 después de ser Campeón y, especialmente, gracias a la ampliación y adjudicación por parte de la RFEF a la Federación Valenciana de un grupo para sus asociados, el IX.

Bajo la presidencia de Isidro Inglés Alabau, después de dieciséis años de ausencia los gualdivioletas al fin regresaban a Categoría Nacional, militando durante la campaña 56/57 inserto en un complicado grupo donde sus rivales se lo hicieron pasar bastante mal hasta el punto de concluir decimoquintos, muy cerca del descenso. En la temporada 57/58, ya con Alejandro Bonora al frente, los guarismos fueron similares a la edición anterior, aguantando el timón con un decimocuarto puesto que en la sesión 58/59 no se pudo repetir terminando decimoctavo, colista y muy descolgado respecto al resto de participantes.

Descendido a Primera Regional después de tres temporadas en la élite del fútbol valenciano, el destino abría una nueva puerta que se alargaría durante unos años, cerrando la década de los años cincuenta con un noveno puesto.

1969 – 1970

Durante los años sesenta la localidad experimenta un constante crecimiento urbano y poblacional con la llegada de familias procedentes de otras regiones en busca de trabajo que se sienten atraídas por el reclamo de la capital valenciana, muy próxima. El fútbol, gran diversión desde antaño, no parece entrar en los planes de muchos de sus habitantes y, pese a la voluntad de sus dirigentes, el Burjasot C.F. no consigue reunir el potencial que llegó a tener en alguna ocasión.

El primer lustro está presente de altibajos y tan pronto es quinto, como en la campaña inicial 60/61, como decimoséptimo en la 61/62 para ser sexto en la edición 62/63. Los presidentes gualdivioletas se suceden y si en la temporada 63/64 son decimoterceros, en la 64/65 alcanzan el decimoprimer puesto. Tan sólo en las campañas 65/66 y 66/67 se andará cerca de las primeras plazas al ser cuartos en ambas, aunque sin opciones reales en ninguno de los dos casos para tratar de ascender a Tercera División. Gil Garrido Oliver es el máximo mandatario y a lo largo de 1966 se celebran varios actos para conmemorar el cincuentenario de la constitución del club invitándose a diversas autoridades de estamentos deportivos, eclesiásticos y políticos.

El crecimiento de la ciudad de Valencia y su extrarradio precisan de suelo para construir nuevas carreteras y autovías que den servicio a sus habitantes, coincidiendo la ubicación del Camp del Bassot justo encima de una de las principales arterias proyectadas para la conexión de la capital con Llíria, la denominada Pista de Ademuz. Llevada la expropiación por parte del Estado, el Burjasot C.F. se despide el 22 de enero de 1967 de su glorioso feudo, inaugurando una semana después, concretamente el 29 de enero, el nuevo Campo de los Silos edificado sobre un solar propiedad del club financiado con el dinero recaudado mediante la venta del anterior, en encuentro disputado ante un rival de renombre como es el Club Atlético de Madrid quien se desplaza con lo mejor que tiene y se impone con un rotundo 2-11.

Deportivamente la sesión 67/68 es un gran varapalo pues, en plena reestructuración de las categorías existentes, el Burjasot C.F. no consigue superar el corte establecido por la Federación Valenciana y, decimoprimero, desciende a Segunda Regional. En la temporada 68/69 se arma una plantilla capaz de volver, como mínimo, al sitio donde se estaba, consiguiéndose el reto al ser Campeón de su grupo. Vicente Alegre se hace cargo del club, disputándose una emocionante temporada 69/70 donde, recién ascendidos, en un grupo igualadísimo se tienen opciones de ser primero y encadenar un nuevo ascenso a una Tercera División que se va a convertir en elitista tras la profunda remodelación a la que es sometida por la RFEF quedando reducida a cuatro grupos de veinte participantes en cada uno de ellos. Al final dos puntos le separan del sueño teniéndose que conformar con la tercera plaza.

1970 – 1980

De la posibilidad de poder jugar en Tercera División, los gualdivioletas se estrenaron en la década de los años setenta con una pésima temporada 70/71 en el grupo único de Regional Preferente, una nueva categoría creada por encima de la Primera Regional que se convertía de facto en el cuarto nivel nacional de la época. Con José Pascual Badelles en la presidencia, la plantilla desprovista de muchos jugadores de la campaña anterior, fue decimoctava y terminó en Primera Regional, el quinto nivel, accediendo Manuel Aleixandre al frente quien estaría cuatro temporadas prestando su servicio. En la edición 71/72 el club no pudo retornar a Regional Preferente como deseaba, objetivo que sí cumpliría en la sesión 72/73 al ser segundo en su grupo.

De nuevo en esta categoría, los gualdivioletas empezaron fuerte siendo quintos en la temporada 73/74 pero, lamentablemente, la campaña 74/75 resultó desdichada y clasificados decimonovenos descendieron a Primera Regional. El Burjasot C.F. necesitó una vez más de dos ediciones en esta categoría para regresar a Regional Preferente, volviendo al término de la temporada 76/77 bajo la dirección de Vicente Sanchis a una categoría que había sido dividida en dos grupos para asimilar la gran cantidad de clubs alicantinos que, procedentes e integrados en la Federación Murciana desde los años veinte, la Federación Valenciana había asumido a instancias de la RFEF. Con la presencia de estos clubs, con gran potencial, el futurible panorama se complicaba al resultar una franca competencia para todos los que hasta entonces habían caminado de la mano de la Federación Valenciana, siendo la campaña 77/78 la primera prueba de fuego al decidir el máximo órgano regional dejar los dos grupos de Preferente en uno solo para la siguiente edición para lo cual se estableció un corte. El Burjasot C.F., decimoprimero, no lo salvó y en la campaña 78/79 ya estaba en Primera Regional quedando noveno, puesto que repitió en la sesión 79/80.

1980 – 1990

En 1980 accede a la presidencia Vicente Pérez Picazo con el objetivo en mente de regresar lo antes posible al menos a Regional Preferente. A pesar de ello y la dedicación depositada, el reto no es sencillo tardándose cuatro temporadas en conseguirlo al clasificarse octavo en las ediciones 80/81 y 81/82, tercero en la campaña 82/83 y al fin segundo en la 83/84, puesto que le permite ascender.

En lo que resta de década el Burjasot C.F. participa en las distintas ediciones que se organizan en Regional Preferente convirtiéndose en un conjunto de mitad de tabla que mira de reojo los puestos de descenso para no caer en ellos y, con deseo, los puestos de arriba que le podrían abrir las puertas de la Tercera División, una categoría que, de momento, se muestra inaccesible para sus intereses. Deportivamente las distintas plantillas confeccionadas dejarán al club décimo en la edición 84/85, decimocuarto en la 85/86, noveno en la sesión 86/87, decimoprimero en la 87/88, cerrando su periplo por esta década con una décima plaza en la temporada 88/89 y decimotercera en la 89/90 en medio de unos años donde la juventud no acude al Campo de los Silos como antaño al presentarse nuevas alternativas de ocio que captan su atención.

1990 – 2000

Los años noventa estarán marcados por el resurgir del club gualdivioleta tras muchos años sumido en el pozo de la Regional. Aunque inicialmente nada hace prever los cambios por los cuales se atravesará a corto plazo después de continuar con la racha iniciada en los últimos tiempos donde se concluye en mitad de la zona clasificatoria avalada por el decimosegundo puesto en la campaña 90/91, el decimoprimero en la edición 91/92 y el decimotercero en la 92/93, con la llegada a la presidencia de José Bernat Llorens se endereza el rumbo, el Burjasot C.F. toma impulso y en apenas unos meses cambia de cara y se convierte en un club puntero consiguiendo en la temporada 93/94 ser segundo estando a punto de ascender a Tercera División, objetivo que le arrebata el Gimnástico C.F.

Entrar en Categoría Nacional se vuelve en una obsesión y, con un presupuesto más alto que en anteriores ocasiones, en la campaña 94/95 se conquista el objetivo al resultar Campeón de su grupo y, mediante Promoción superando a C.D. Almoradí y al C.D. Betxí, ascender a una Tercera División de la cual sus seguidores no han podido disfrutar en más de treinta años. José Bernat, cabeza visible del proyecto, comanda la nave en el Grupo VI durante un par de temporadas siendo decimoprimero en la edición 95/96 y noveno en la 96/97 donde ya se compite bajo el valencianizado nombre de Burjassot Club de Futbol, tomando el relevo Gil Garrido García con quien se alcanzarán cotas más altas pero a cambio de pagar un alto precio como luego se verá.

La sociedad de L’Horta empieza a pujar fuerte por quedar entre los cuatro primeros clasificados para tratar de dar un nuevo salto, en esta ocasión a Segunda División B, pero la existencia de fuertes y poderosos rivales les supone un duro hándicap y, pese a sus intentos, la suerte les muestra la espalda. Con el apoyo financiero del constructor burjasotense, en la edición 97/98 son quintos, séptimos en la 98/99 y octavos en la sesión 99/00, cerrando una magnífica década en la que los gualdivioletas han recuperado su autoestima y alcanzan cierto renombre en el fútbol regional valenciano.

2000 – 2010

El inicio del nuevo siglo verá encumbrar a la sociedad burjasotense, pero también, tan rápido como se asciende, descender fulgurantemente a categorías desacordes con su tradición a causa de temibles males económicos producto de una descontrolada y burbujeante gestión. La quimera de la Segunda División B, tan próxima y lejana a la vez para un club modesto en esencia, producirá que se inviertan grandes sumas en jugadores que den un salto cualitativo que no siempre terminará de la mejor forma como sucede en la campaña 01/02, donde son sextos.

La temporada 01/02 es una de las más importantes, sobre todo en los tiempos recientes, puesto que con una gran plantilla y dirigidos por Ángel Puchades se concluye el campeonato en segundo puesto tras un inalcanzable C.D. Burriana del que le distan cuatro puntos. El conjunto gualdivioleta al fin se clasifica para disputar la Promoción de Ascenso soñada faltando tan solo rematar el gran trabajo con un éxito que resulte memorable. El destino, sin embargo, tiene otros planes y en esta fase sólo se obtienen dos empates en casa cosechando cuatro derrotas y ninguna victoria para ser colista precedido por Palamós C.F. -el ascendido-, Águilas C.F. y Peña Deportiva Santa Eulália.

De nuevo ante la realidad, la primera plantilla sufre la fuga de algunas piezas importantes y se ve relegada al decimosegundo puesto en la sesión 02/03 y a una preocupante decimoséptima plaza en la edición siguiente 03/04 que hace temer por su continuidad en la categoría, salvándose por tan sólo dos puntos. Tras remontar el vuelo en la temporada 04/05 con el decimoprimero puesto, en las campañas 05/06 y 06/07, en pleno desarrollismo de la ficticia burbuja inmobiliaria que tanto daño hará, se intenta conseguir una de las primeras cuatro plazas que den derecho a promocionar, siendo esquiva la fortuna al ser quinto y sexto respectivamente.

Los números del Burjassot C.F. empiezan a ser alarmantes incrementándose la deuda paulatinamente pese a lo cual se siguen haciendo rutilantes fichajes. En la temporada 07/08 se es décimo mientras que en la sesión 08/09 concluye séptimo con buenos números, iniciándose el decrépito en la campaña 09/10 cuando se ocupa la decimosegunda plaza.

2010 – 2020

Los sueños de grandeza de Gil Garrido llevan al club a entrar en el juzgado en 2009 a causa de un litigio con el Levante U.D. en el cual se reclama el Decanato regional y, deportivamente, a perder la categoría en la temporada 10/11 al ser decimoctavo en Liga. La deuda del club, monstruosa para un club sumido en el cuarto nivel, sobrepasa los dos millones de euros y Gil Garrido, atenazado por las circunstancias dimite en su cargo. Reinaldo Romero, heredero de tan envenenado privilegio, capea el temporal como puede haciendo todo lo posible para competir en Regional Preferente, categoría donde se clasifica decimotercero en la campaña 11/12 y, sorprendentemente, segundo en la edición 12/13, lo que le permite disputar la Promoción de Ascenso a Tercera División llegando a una de las Finales sin premio por cuando es eliminado por el C.F. Torre Levante Orriols.

En la edición 13/14 se concluye octavo en Liga, acuciándole grandes problemas en la sesión 14/15 que desembocan en una estampida de jugadores y en el descenso a Primera Regional, ocupando desde 2014 Juanjo Huesca la presidencia de un club en bancarrota, temeroso de cualquier iniciativa judicial que sea definitiva para su porvenir y con un futuro entre algodones.

Texto: Vicent Masià © 2009

Última actualización: 2015

BIBLIOGRAFÍA:

  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Burjasot. Fecé. Historia íntima. José Moscardó (1977).
  • Un siglo de fútbol en la Comunidad Valenciana. Antonio Egea y Alfonso Gil. Comunidad del Libro (1998).
  • Història dels clubs de futbol. Jordi Finestres y Salvador Giménez. Edicions del País Valencià. Coleccionable: El Temps (1999).
  • Segunda División B “Historia de los clubs que nunca la sobrepasaron”. Vicent Masià Pous (2010).
  • Anuarios de la RFEF.
  • La Voz Valenciana. Diario.
  • Valencia Sportiva. Publicación deportiva.
  • El Decano. Boletín oficial del Burjassot C.F.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.levante-emv.com Diario.
  • www.lasprovincias.es Diario.
  • www.superdeporte.es Diario deportivo.
  • www.centred-estudislocalsdeburjassot.es (Web local).

 

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